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27.8.26

La persecución de los cristianos por los meapilas del PNV... los que dan de 'de comer al hambriento' son perseguidos, y multados por su policía en San Sebastián... dos agentes permanecen al acecho desde su coche patrulla, y cuando aparece una mujer con una bolsa de la compra llena de bocadillos, le piden el carné de identidad y le comunican que le llegará una sanción: —¿Por qué? ¿Es un delito regalar un bocadillo?... —Uno, no; pero sí a determinados colectivos... —Qué colectivos ni colectivos. Yo tengo bocadillos y ellos tienen hambre. ¿De qué me van a acusar?... —De ocupación ilegal del espacio público... La indignación no evita la carcajada... ¿Qué hacer? O desobedecían la orden, o buscaban ayuda.Se les ocurrió acudir a aquellos que predican amar al prójimo como a uno mismo, y en algunos encontraron buena disposición, pero enseguida recibieron una carta del señor obispo advirtiéndoles de que se podrían exponer a sanciones y que mejor que no. El partido hegemónico lo es porque, además de con los votos, cuenta desde siempre con el crédito de las sucursales y la bendición de las sacristías... Así que ahí las tienen, traficando bocadillos, algunas con los carros vacíos para despistar y otras con la preocupación en el rostro: “¿Para qué quiere la policía ficharnos? ¿Qué va a hacer el alcalde con esos datos? (Pablo Ordaz)

"¡Alerta! Mujeres con carros de la compra. La policía local de San Sebastián denuncia a quienes dan de comer a las personas sin recursos.

 La acción empieza al atardecer, de forma simultánea en tres o cuatro barrios de la ciudad, pero no es fácil verla entre tantos miles de turistas que abarrotan las calles. Una mujer mayor con un carrito de la compra camina por el bulevar y, al llegar a la altura del mercado, se cruza con cuatro jóvenes que la saludan con una sonrisa. La señora, que es de aquí de toda la vida, que vivió en este barrio los tiempos difíciles del franquismo y también del terrorismo, les devuelve el saludo, se detiene, abre su carrito de la compra, saca cuatro o cinco bocadillos envueltos en papel de plata y se los entrega, pero cuando va a reemprender el camino, dos policías municipales la paran y le piden que se identifique:

—¿He hecho algo malo?

—Enséñenos qué lleva en el carrito.

 El agente de la autoridad —que actúa por órdenes del alcalde, un joven político del PNV

Un poco más allá, en la plaza de los cines, otros dos agentes permanecen al acecho desde su coche patrulla, y cuando aparece otra mujer con una bolsa de la compra llena de bocadillos –de un tiempo a esta parte, tirar del carrito al atardecer se ha vuelto sospechoso en esta ciudad—, le piden el carné de identidad y le comunican que le llegará una sanción:

—¿Por qué? ¿Es un delito regalar un bocadillo?

—Uno, no; pero sí a determinados colectivos.

—Qué colectivos ni colectivos. Yo tengo bocadillos y ellos tienen hambre. ¿De qué me van a acusar?

—De ocupación ilegal del espacio público.

La indignación no evita la carcajada. El agente de la autoridad —que actúa por órdenes del alcalde, un joven político del partido hegemónico a quien colocó su antecesor en el cargo sin que mediaran elecciones— ha pronunciado la frase con gesto serio, pero basta mirar alrededor para percatarse del sarcasmo. La parte vieja de la ciudad está invadida por ríos de gente que hace colas interminables para comprar la tarta de queso tan famosa, el bocadillo mixto del bar en el que asesinaron a un concejal, o bebe y come sobre la escalinata de la iglesia de Santa María.

Estas mujeres que ahora reparten bocadillos –también hay hombres, pero son el 10%— tienen una historia. En 2020, se organizaron para que las personas sin recursos pudieran disponer cada noche de una cena caliente. La tarde del pasado jueves, Gema y Mariaje, dos de aquellas pioneras, me contaron cómo se organizaron para que, durante más de cinco años, pagando todo de su bolsillo y cocinando en sus casas, nadie se quedara sin cenar en su ciudad. Hasta que, el 27 de julio, la Guardia Municipal se presentó en los lugares públicos donde servían las cenas y les avisó de que a partir del día siguiente quedaban prohibidas. 

¿Qué hacer? O desobedecían la orden, o buscaban ayuda. Se les ocurrió acudir a aquellos que predican amar al prójimo como a uno mismo, y en algunos encontraron buena disposición, pero enseguida recibieron una carta del señor obispo advirtiéndoles de que se podrían exponer a sanciones y que mejor que no. El partido hegemónico lo es porque, además de con los votos, cuenta desde siempre con el crédito de las sucursales y la bendición de las sacristías, y en este caso con el respaldo de los socialistas y por supuesto del PP.

Así que ahí las tienen, traficando bocadillos, algunas con los carros vacíos para despistar y otras con la preocupación en el rostro: “¿Para qué quiere la policía ficharnos? ¿Qué va a hacer el alcalde con esos datos?”.

Una mujer con un carrito de la compra es en principio una imagen de paz. Significa, por ejemplo, que la calle es segura, que el mercado está abierto, que esto no es Dallas con las redadas del ICE ni tampoco ahora San Sebastián, donde la policía te denuncia por dar un bocadillo a quien tiene hambre." 

(Pablo Ordaz , El País, 23/08/26)  

25.8.26

En Ceuta, los marroquíes gritan «Viva España»... a unos veinte kilómetros otro grupo se reúne al grito de «Viva Marruecos» en la recepción real. Es una sociedad y su reverso, y una vive de la otra... Son precisamente las condiciones sociales las que hacen que estas dos situaciones sean posibles... y las condiciones que empujan a huir convergen todas hacia lo mismo: recuperar la dignidad... el deseo de huir de un país que nos desprecia con la esperanza de llegar a una tierra que pueda ofrecernos oportunidades... Marruecos permite que miles de personas, sumidas en la desesperación, crucen la frontera de Ceuta para castigar a España por haber acogido a Brahim Ghali, líder del Polisario, para que recibiera atención médica. El cinismo radica en lo siguiente: el mismo aparato genera la miseria, vive de ella y se sirve de ella. Produce, a través de sus políticas y de su integración subordinada en el capitalismo mundial, una población excedente que ni su economía ni su mercado laboral pueden absorber. Cobra las divisas que le envían quienes se han marchado. Abre la frontera cuando tiene cuentas que saldar con Madrid, y luego la vuelve a cerrar y le cobra a Europa el trabajo de volver a cerrarla... Los pobres no son ni un problema ni un accidente en este sistema. Son su materia prima... En todo el país se están aplicando diversas políticas antisociales y antipopulares. Barrios enteros son destruidos o están amenazados de destrucción para alejar a las clases populares de los centros urbanos, para dar cabida a hoteles y alojamientos de Airbnb para turistas, para construir edificios destinados a los ricos e infraestructuras con vistas a las competiciones deportivas que organiza el país. Las movilizaciones se suceden desde hace años; algunas se prolongan durante mucho tiempo y no logran nada. El autoritarismo se ha convertido en una forma habitual de gobernar, tanto en Europa como en otros lugares. Marruecos se suma a la norma del momento: expropiar, castigar, silenciar, confiscar y expulsar ya no son escándalos, sino métodos de gobierno... pero tratan de recuperar parte de la dignidad y atreverse a soñar. Es precisamente «Viva España» lo que se corea desde Ceuta. Este grito no expresa lo que España promete, sino más bien lo que Marruecos no cumple (Zineb El Gharbi, Contretemps)

"Este 30 de julio de 2026, nos llegan dos series de imágenes desde el norte de Marruecos. La primera procede de Fnideq y Ceuta: personas que abandonan su país para dirigirse a otro. Se oye «Viva España», «vamos». El segundo conjunto de imágenes nos llega desde M’diq. A unos veinte kilómetros de Fnideq, en un palacio del rey. Allí tiene lugar una gran recepción: Mohammed VI celebra sus veintisiete años en el trono con varios invitados que se apresuran hacia la entrada del palacio con un sobre y una tarjeta de invitación en la mano. Se ven bufés de fruta, pasteles y dulces, montañas de gambas, mesas preparadas para recibir a todos los invitados: la selección nacional de fútbol, el primer ministro Aziz Akhannouch, el jefe de los servicios de inteligencia Abdellatif Hammouchi, el presidente de la FIFA Gianni Infantino, influencers.

Estos dos tipos de imágenes nos hablan de Marruecos y de sus divisiones. Sería un error ver en ello dos mundos distintos. Es el mismo litoral, el mismo presupuesto, la misma policía. Lo que Fnideq ha perdido, otros lo han ganado. A estos últimos los encontramos en el lado privilegiado de las invitaciones. Un grupo corea «Viva España» a unos veinte kilómetros de otro que se reúne al grito de «Viva Marruecos». No se trata de dos sociedades. Es una sociedad y su reverso, y una vive de la otra. Quienes reciben las tarjetas de invitación viven del trabajo de quienes no las reciben, de sus servicios, de los márgenes que se obtienen de lo que se les vende. Lo contrario no es cierto: quienes trabajan vivirían mejor sin quienes se llevan una parte. Estas divisiones son aceptables para quienes se benefician de ellas. Y lo que está en juego para ellos es que también lo sean para quienes las pagan.

Son precisamente las condiciones sociales las que hacen que estas dos situaciones sean posibles. Por lo general, se adquieren al nacer y determinan desde el principio los lugares a los que podemos aspirar, las colas en las que podemos hacer fila: la de un palacio para llenarse el estómago o la del mar para arrojarse al agua y huir. Porque estas situaciones se repiten a ambos lados del Mediterráneo. En el sur, para ajustar cuentas; en el norte, para justificar las políticas migratorias y las fronteras.

Pero está lo que las ha hecho posibles, y las condiciones que empujan a huir convergen todas hacia lo mismo: recuperar la dignidad. El Estado permite que suceda y no promete nada. La dignidad que se reclama en la calle lo pone en tela de juicio y conduce a la cárcel. La dignidad que se busca a nado no le cuesta nada: se paga en otro lugar, con ahogamientos, desapariciones, palizas, expulsiones y humillaciones. Lo que determina quién toma qué camino es, ante todo, la clase social y las condiciones que de ella se derivan. Son también estas las que mantienen unidos estos dos cuerpos, no uno al lado del otro, sino uno sobre el otro. Presentarse en el palacio con el carné en la mano y lanzarse al mar son dos formas de crear comunidad, pero no son simétricas: la primera reúne a una clase en torno a lo que esta exprime; la segunda reúne a aquellos sobre quienes se ejerce esa explotación. No hay dos colas para dos mundos. Hay un solo mundo, con una puerta y un mar.

Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas situadas en territorio marroquí, las únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y el continente africano. El 30 de julio de 2026, día de la fiesta del Trono, decenas de miles de personas convergen hacia Fnideq, ciudad marroquí colindante con Ceuta. Intentan cruzar por la playa o a nado. En las redes sociales circula el rumor de que la frontera se puede cruzar y así es como se organiza el movimiento. Las estimaciones españolas apuntan a que unas 60 000 personas han entrado en Ceuta en pocos días, la mayor oleada puntual jamás registrada en la Unión Europea. Según las fuentes y el momento [en el que se redactan estas líneas], se han recuperado hasta 81 cadáveres y hay desaparecidos que nadie contabiliza.

Estos hechos y estos lugares son rutas que las personas migrantes, marroquíes y no marroquíes, llevan recorriendo desde hace varias décadas con la esperanza de llegar al continente en el que sus sueños podrían tener cabida: Europa. El 30 de julio, estas imágenes nos sorprenden por su fuerza y su violencia. Pero el mecanismo que las genera —es decir, el deseo de huir de un país que nos desprecia con la esperanza de llegar a una tierra que pueda ofrecernos oportunidades— no nos sorprende.

En las líneas siguientes, he decidido volver sobre este mecanismo y algunas de sus causas. Es indudable que estos cuerpos también sirven para ajustar cuentas entre Estados. En 2021, Marruecos permite que miles de personas, sumidas en la desesperación, crucen la frontera de Ceuta para castigar a España por haber acogido a Brahim Ghali, líder del Polisario, para que recibiera atención médica. El cinismo radica en lo siguiente: el mismo aparato genera la miseria, vive de ella y se sirve de ella. Produce, a través de sus políticas y de su integración subordinada en el capitalismo mundial, una población excedente que ni su economía ni su mercado laboral pueden absorber. Cobra las divisas que le envían quienes se han marchado. Abre la frontera cuando tiene cuentas que saldar con Madrid, y luego la vuelve a cerrar y le cobra a Europa el trabajo de volver a cerrarla.

Los pobres no son ni un problema ni un accidente en este sistema. Son su materia prima. Un Estado puede alimentarse de la desesperación sin generar la capacidad de acción que impulse hacia una salida. Él crea la situación y los individuos toman una decisión. Tratarlos como «figurantes» de una maquinaria geopolítica sería precisamente privarles de eso: de sus razones. Sin embargo, ellos y ellas las tienen, y son esas razones las que nos interesan: las personas, su día a día y las desgracias que les empujan a dejarlo todo atrás para huir.

Si el 30 de julio vimos esas imágenes de multitudes apiñadas a ambos lados de las fronteras, ya fueran terrestres o marítimas, no se trata de un acontecimiento ligado a esa fecha concreta, a esa secuencia de julio de 2026. Este acontecimiento tiene una historia y está documentada. A finales de septiembre de 2018, se llevaron a cabo desalojos de barrios marginales en el barrio de Aïn Sebaa, en Casablanca; a estos desalojos les siguió la destrucción de las viviendas por parte de las autoridades. Los habitantes de los asentamientos precarios en cuestión reaccionaron expresando, en primer lugar, su humillación, hogra. Cuestionaron el estatus de su «ciudadanía» y decidieron emprender una marcha hasta Ceuta para reclamar el derecho al asilo político. En el texto que redactan para anunciar su marcha, los y las habitantes precisan que el asilo es un «derecho universal garantizado por los tratados y convenios internacionales», antes de concluir con la siguiente frase: «quien no tiene vivienda, no tiene patria».

A finales de agosto de 2019, seis presos políticos rifeños hicieron público un comunicado en el que afirmaban su determinación «de renunciar a la nacionalidad del Estado marroquí y a su privación, así como de romper el vínculo de lealtad, a partir de la fecha de publicación» del comunicado. Concluyen así: «Lloramos por la patria, le hemos sacrificado la flor de nuestra juventud y le daremos nuestra vida; sin embargo, nunca estaremos dispuestos a respaldar a un Estado que quiere enterrar a un pueblo, una patria y un sueño de dignidad y libertad». En ambos casos, la ciudadanía es rechazada precisamente por aquellos a quienes no les aporta nada.

Julio de 2026, llegan imágenes de decenas de ciudades del país: por todas partes, la gente se pone en camino hacia uno de los dos enclaves. Es hacia Ceuta hacia donde se dirigen mayoritariamente las multitudes. Es más accesible, cercana a Tánger y Tetuán, y cuenta con buenas conexiones por carretera. Melilla, por su parte, se encuentra en la región del Rif, menos bien comunicada. El Rif es una de las zonas marginadas que el Estado mantiene a distancia; allí se hace patente el desarrollo desigual. Es contra esto contra lo que se levantaron las masas en 2016 durante el Hirak del Rif. Los activistas de este movimiento siguen cumpliendo condenas de hasta 20 años de prisión por haber reivindicado la justicia social, la igualdad y la dignidad.

Para dirigirse a Melilla, la gente acude en masa desde Alhucemas, Nador, Beni Ansar y otros lugares del Rif. Hacia Ceuta, llegan de todas partes. Las carreteras están abarrotadas de gente a pie y en camiones. Las estaciones de tren de Casablanca, Kenitra, Rabat y Tánger están abarrotadas. Pero, sobre todo, la gente acude en masa desde Fnideq, ciudad unida a Ceuta por un paso fronterizo: Bab Sebta. Fnideq ha sobrevivido durante mucho tiempo gracias al mercado del contrabando, a una economía sumergida que se hace posible gracias a las idas y venidas de las mujeres a las que se denomina «mulas». Su trabajo consiste en hacer viajes de ida y vuelta entre Ceuta y Fnideq, con la espalda cargada de mercancías. Estas mercancías se venden luego al por menor en los mercados de la ciudad de Fnideq o al por mayor a comerciantes procedentes de todo el país. De eso viven estas ciudades. Estas mujeres de Bab Sebta y Bab Melilia llevan la economía a cuestas. Muchas de ellas mueren, aplastadas en las aglomeraciones o por agotamiento.

Sin embargo, en 2019, algunos industriales presentaron quejas en nombre de la competitividad del producto nacional. A raíz de ello, una decisión política cerró Bab Sebta y Bab Melilia al comercio de productos alimenticios. A cambio, se prometió un polígono industrial, pero este nunca llegó a absorber a los miles de personas que se quedaron sin trabajo. Tras el hallazgo, en febrero de 2020, de los cadáveres de dos ahogados en esa misma playa del 30 de julio, las mujeres de la ciudad se movilizan contra la política pública de 2019, adoptada en detrimento de una población pobre en beneficio de intereses industriales, esos mismos que, siete años después, se encuentran a las puertas del palacio. La llegada de la COVID sirve de excusa: la decisión política de 2019 se convierte, en retrospectiva, en una catástrofe natural, y ya nadie rinde cuentas por ello. El cese de esta economía de subsistencia conduce a la creación de una economía y una población excedentarias.

En todo el país se están aplicando diversas políticas antisociales y antipopulares. Barrios enteros son destruidos o están amenazados de destrucción para alejar a las clases populares de los centros urbanos, para dar cabida a hoteles y alojamientos de Airbnb para turistas, para construir edificios destinados a los ricos e infraestructuras con vistas a las competiciones deportivas que organiza el país: la Copa Africana de Naciones 2025 y el Mundial de Fútbol de 2030. Koenraad Bogaert (2018) ha analizado este tipo de megaproyectos como una forma de gobernar los barrios populares, más que de proporcionar vivienda a sus habitantes. Varias asociaciones y ciudadanos alertan sobre la inflación de los precios y la disminución del poder adquisitivo.

De estas situaciones surgen movilizaciones que provocan un exceso de intervención por parte del aparato represivo y del sistema judicial. La movilización más reciente es la de la generación Z, en septiembre de 2025. Las consignas: «No queremos ni estadios ni el Mundial, sino colegios y hospitales», «Libertad, dignidad, justicia social». Más de 650 jóvenes se encuentran hoy en prisión; han participado en el movimiento de una u otra forma o han sido detenidos de manera arbitraria. Aún están a la espera de juicio. Diez meses separan estas detenciones de los hechos del 30 de julio. Cuando la salida colectiva se criminaliza, queda la salida individual, y esta pasa por el agua.

Las movilizaciones se suceden desde hace años; algunas se prolongan durante mucho tiempo y no logran nada. Se reclaman carreteras, colegios, hospitales, viviendas dignas e infraestructuras para el uso de la ciudadanía. El Estado ha dejado de sentirse obligado a dar respuesta a estas demandas. La represión no es nada nuevo. Bajo el reinado de Hassan II, que gobernó de 1961 a 1999, los «años de plomo» fueron aún más mortíferos. Sin embargo, hay algo que ha cambiado: lo que el régimen cree que debe mostrar de sí mismo. Al final del reinado de Hassan II se observa una apertura que culmina con la Instancia de Equidad y Reconciliación en 2004. Es decir, el reconocimiento oficial por parte del Estado de los crímenes que había cometido. Tal y como señala la antropóloga Susan Slyomovics (2005), dicho reconocimiento se escenificó tanto como se llevó a cabo institucionalmente. Ese fue el precio que hubo que pagar para resultar atractivo ante la comunidad internacional en 1999, y ese precio ya no tiene validez. El autoritarismo se ha convertido en una forma habitual de gobernar, tanto en Europa como en otros lugares. Ya no se trata de simular el liberalismo, sino de asumir la supresión de las libertades. Es así como Marruecos se suma a la norma del momento: expropiar, castigar, silenciar, confiscar y expulsar ya no son escándalos, sino métodos de gobierno.

Si el 30 de julio de 2026 se ve principalmente a personas marroquíes lanzándose al mar, también hay personas negras, migrantes, asentadas en Marruecos a la espera de poder cruzar para encontrar una vida mejor. Son objeto sistemático de discriminación, de escenificaciones mediáticas abyectas, de humillaciones cotidianas, de criminalización constante y de instrumentalización política. Al igual que en Europa, la fantasía de la «remigración» de las personas negras existe en el sur del Mediterráneo. Y encuentra eco en esos lugares marginados desde los que las multitudes deciden huir colectivamente ese 30 de julio.

Se trata de nuestras historias de migración. Al día siguiente del 30 de julio, comento estas imágenes con el personal de un lugar al que suelo acudir. Una persona cuenta que, en la década de 1950, su madre decidió subir a un barco con sus dos hijos, de 10 y 8 años. Relata la historia de su madre mientras observa las imágenes de las madres con sus bebés en brazos en el mar de Ceuta. Si se encuentra ante mí con la piel de gallina es porque se reconoce en esa imagen. Es su historia. La huida colectiva es una forma de crear comunidad: se expresa el deseo de huir y se vuelve a vincular con una comunidad abandonada. Pero no todos los inmigrantes y los hijos e hijas de inmigrantes se reconocen en este relato; algunos lo desprecian, a pesar de que son el resultado acumulado de huidas anteriores. Ellos y ellas optan por negar su propia genealogía migratoria; esa es precisamente la condición misma para integrarse en el bloque dominante del país de acogida. Aquellas que la desprecian desde Marruecos, por su parte, reflejan la condición de adhesión a la fractura social asumida y al bloque dominante del país de origen.

Circula un vídeo, grabado desde las faldas de las colinas de Fnideq. En él se ve a un hombre tendido en el suelo, boca abajo. Intenta incorporarse y levanta el brazo izquierdo como si quisiera decir «no, por favor». Se dirige a un gendarme que se encuentra frente a él, a dos metros de distancia. Este gendarme se agacha, coge el bloque de piedra más grande que encuentra a su frente y lo lanza contra ese hombre que, con el brazo izquierdo levantado, parece decir «no, por favor». Esta misma escena se repite cuatro veces, hasta el momento en que el hombre consigue levantarse, se acerca al gendarme como si quisiera suplicarle, antes de volver a caer al suelo. Un segundo gendarme se une al primero; ambos sacan sus porras y propinan una paliza al mismo hombre. No es más que una imagen entre tantas otras.

Si ambos enclaves están hoy más tranquilos, no es por convicción popular, como dan a entender los instrumentos de propaganda estatal. Se debe a que las fuerzas del orden intervienen con dureza y controlan por la fuerza a las poblaciones dispuestas a huir. Se debe a que decenas de miles de personas son deportadas desde Ceuta en cuarenta y ocho horas, por acuerdo entre Rabat y Madrid, sin procedimiento individual ni regularización alguna. En las calles de las ciudades y los pueblos, son perseguidas, empujadas y golpeadas. Los autobuses las llevan a regiones muy alejadas de aquellas de donde proceden. Abandonadas.

Así pues, siempre se puede apartar la mirada mientras se debate sobre el estatuto de los dos enclaves. Pero en ningún momento se trata de una marcha colectiva por su liberación: se trata de considerarlos como una tierra desde la que es posible acceder a unas mejores condiciones, recuperar parte de la dignidad y atreverse a soñar. Es precisamente «Viva España» lo que se corea desde Ceuta. Este grito no expresa lo que España promete, sino más bien lo que Marruecos no cumple."

(Zineb El Gharbi , Contretemps, 18/08/26, traducción Salvador L. Arnal)

18.6.26

La trampa de la pobreza estadounidense... Tu despertador suena a las 5 de la mañana. Trabajas en dos empleos. Te saltas comidas. Aun así, no puedes pagar el alquiler. Esta es la trampa mortal económica de Estados Unidos... los salarios medios por hora alcanzaron su auge hace 45 años... La vivienda se convierte en la siguiente prisión. Los salarios no cambian, pero los alquileres aumentan... La atención sanitaria arruina económicamente a los enfermos. El cuidado infantil arruina económicamente a quienes trabajan. Los costes del transporte consumen cualquier aumento salarial... Múltiples mecanismos atrapan a las familias a lo largo de generaciones... La propiedad de activos separa permanentemente a las clases sociales... ¿El 90 % inferior? Su riqueza es deuda... Los ricos invierten sus ingresos excedentes en activos que se revalorizan. Los pobres gastan todo en sobrevivir. Ahorrar se vuelve imposible... Los programas de protección social siguen siendo deliberadamente punitivos. TANF y SNAP imponen pesadillas burocráticas. Parten de la premisa de que la pobreza refleja un fracaso personal. La evidencia demuestra lo contrario. Sin embargo, las políticas persisten... El sistema actual enriquece a unos pocos mientras empobrece a muchos. El sesenta por ciento de la riqueza de los multimillonarios proviene de herencias, poder monopolístico o conexiones clientelares (Arslan Mirza)

"Tu despertador suena a las 5 de la mañana. Trabajas en dos empleos. Te saltas comidas. Aun así, no puedes pagar el alquiler. Esta es la trampa mortal económica de Estados Unidos.

La riqueza de los multimillonarios aumentó en 2 billones de dólares en 2024. Y los niveles de pobreza no han cambiado desde 1990. El 1 % más rico posee ahora el 50 % de las acciones¹, según datos de la Reserva Federal.

Los principales multimillonarios de Estados Unidos han ganado 1,3 billones de dólares desde 2020. Eso supone un aumento del 193 %. ¿Tus salarios? Estancados en 1978. ¿Alguna vez has pensado en esto?

La arquitectura económica de la desigualdad

La riqueza no gotea hacia abajo. Se desborda hacia arriba. Entre 1979 y 2024, la productividad aumentó un 80,9 %, pero la remuneración de los trabajadores solo aumentó un 29,4 %. ¿El resto? Desviado hacia la cima.

Este robo salarial ocurre legalmente.

Deliberadamente.

Sistemáticamente.

La realidad es absurda: los salarios medios por hora alcanzaron su auge hace 45 años. Los 4,03 dólares que una persona ganaba por hora en 1973 equivalen hoy a 23,68 dólares. Pero el poder adquisitivo real de la mayoría de los trabajadores no ha aumentado desde entonces.

Medio siglo de progreso robado.

La Base de Datos Mundial sobre la Desigualdad² revela otra verdad condenatoria. Las naciones más ricas gastan un 13 % en protección social. Los países más pobres gastan apenas un 1,5 %. Los ricos protegen su riqueza. Los pobres no protegen nada.

La jaula invisible

La pobreza puede generar un ciclo de trampas que se refuerzan a sí mismas, en el que cada desafío puede verse agravado por el siguiente, algo extremadamente difícil de superar.

Empecemos por la educación. Solo el 11 % de los estudiantes de primera generación con bajos ingresos se gradúan. Compáralo con el 55 % de sus pares con mayores ingresos, según Ballard Brief³.

¿Quieres escapar? Los costes universitarios te atrapan aún más profundamente.

La vivienda se convierte en la siguiente prisión. Los salarios no cambian, pero los alquileres aumentan. La vía convencional para acumular riqueza (ser propietario de una vivienda) se ha vuelto inasequible. Quienes tienen la suerte de poseer una vivienda se enfrentan a barreras para la movilidad derivadas de su inversión.

La atención sanitaria arruina económicamente a los enfermos. El cuidado infantil arruina económicamente a quienes trabajan. Los costes del transporte consumen cualquier aumento salarial. Ni siquiera los graduados universitarios están a salvo. Los hijos de trabajadores recién graduados en la universidad ganaban menos dinero en 2013 que en la década de 1990. La educación ya no es un billete hacia la riqueza.

El control del sistema se intensifica

Múltiples mecanismos atrapan a las familias a lo largo de generaciones. Una investigación publicada en Nature Communications⁴ identificó trampas de pobreza en múltiples niveles. Fuerzas individuales, comunitarias e institucionales interactúan. Crean «resultados estadísticos estables diferenciados».

¿La traducción? Algunas personas son sistemáticamente impedidas de escapar.

El racismo sistémico afianza las desigualdades en todos los sistemas. Educación, justicia, transporte, vivienda y salud.

La brecha de riqueza racial se amplía continuamente. Las familias blancas acumulaban una riqueza media de 1,4 millones de dólares. Las familias negras poseían solo 211.596 dólares. Las familias hispanas se encontraban en una situación similar, con 227.544 dólares.

Eso no es una brecha. Es un cañón.

Las redes sociales importan enormemente para las oportunidades. La pobreza aísla a las personas de conexiones valiosas. Sin mentores. Sin modelos a seguir. Sin conocimiento interno. Las investigaciones muestran⁵ que la marginación y el riesgo se combinan para perpetuar la pobreza.

La ubicación geográfica agrava estas desventajas. Las comunidades persistentemente pobres⁶ atrapan a sus residentes durante décadas. La inversión fluye hacia otros lugares. Los empleos desaparecen. La infraestructura se desmorona. Las escuelas fracasan. El ciclo se repite sin fin.

La máquina de la riqueza funciona gracias a la desigualdad

La propiedad de activos separa permanentemente a las clases sociales. El 10 % más rico posee dos tercios de la riqueza. Su riqueza procede de fuentes diferentes. Acciones. Bienes inmuebles. Propiedad empresarial. Estos activos se revalorizan automáticamente.

¿El 90 % inferior? Su riqueza es deuda.

El análisis de Equitable Growth⁷ demuestra el mecanismo. El 10 % superior obtiene ganancias de los activos. Ingresos empresariales. Flujos de dividendos. Estos crecieron más de un 2 % anual.

¿Los salarios? Solo un crecimiento del 1,74 %.

Las bonificaciones de Wall Street aumentaron un 491 % desde 1995. Bonificación media: 244.700 dólares. Si el salario mínimo hubiera crecido al mismo ritmo, hoy sería de 20,87 dólares.

En cambio, sigue siendo de 7,25 dólares.

Los ricos invierten sus ingresos excedentes en activos que se revalorizan. Los pobres gastan todo en sobrevivir. Ahorrar se vuelve imposible. Invertir sigue siendo una fantasía. La acumulación de riqueza nunca comienza.

¿Crees que es una fuerza del mercado? Es un diseño estructural.

La economía política de la pobreza

El poder protege incansablemente a los poderosos. Cien familias multimillonarias gastaron 2.600 millones de dólares en elecciones. Eso representa el 16,5 % del total de las contribuciones políticas en 2024. Compáralo con el año 2000: solo 18 millones, o el 0,6 %.

El dinero compra acceso. El acceso moldea las políticas. Las políticas protegen la riqueza.

Los códigos fiscales favorecen al capital frente al trabajo. Los impuestos sobre las herencias desaparecen para los ricos. La mitad de todos los multimillonarios viven en lugares donde los descendientes no pagan impuesto de sucesiones.

Surge una nueva aristocracia. El nacimiento vuelve a determinar el destino.

Los programas de protección social siguen siendo deliberadamente punitivos. TANF y SNAP imponen pesadillas burocráticas. Parten de la premisa de que la pobreza refleja un fracaso personal. La evidencia demuestra lo contrario. Sin embargo, las políticas persisten. ¿Sabes por qué? Porque la pobreza sirve a los intereses de los ricos.

El camino hacia adelante

Romper este ciclo requiere una reestructuración radical.

Necesitamos garantías de renta básica universal. Impuestos progresivos sobre la riqueza de los ultrarricos. Vivienda asequible como derecho humano. Educación gratuita y de calidad hasta la universidad.

La atención sanitaria debe desvincularse del empleo. El cuidado infantil necesita financiación pública. El transporte requiere una inversión masiva. Los salarios dignos deben convertirse en una obligación en todas partes.

Oxfam prevé la existencia de cinco billonarios en diez años. Mientras tanto, hay 831 millones de personas en situación de pobreza extrema. Esta trayectoria es insostenible. Moralmente. Económicamente. Políticamente.

El sistema actual enriquece a unos pocos mientras empobrece a muchos. El sesenta por ciento de la riqueza de los multimillonarios proviene de herencias, poder monopolístico o conexiones clientelares.

No del mérito. No de la innovación. No del trabajo duro.

Solo conexión. Extracción. Explotación.

La pobreza es producto del diseño

La arquitectura económica garantiza que los ricos sean cada vez más ricos. Garantiza que los pobres sigan siendo pobres. Cada mecanismo refuerza esta realidad.

Tu pobreza no es culpa tuya. El sistema funciona exactamente como fue concebido.

La pregunta no es por qué la gente sigue siendo pobre. La pregunta es por qué toleramos este juego amañado.

Hasta que desmontemos estas estructuras, la pobreza seguirá siendo una condena de por vida. Los pobres morirán siendo pobres. Sus hijos heredarán la pobreza.

La jaula es real. Los candados son económicos. La llave es la voluntad política. Es hora de romper el sistema. Antes de que el sistema te rompa a ti.

Notas:

1 Inequality.org. (s. f.). Wealth inequality.
2 WID.world. (19 de noviembre de 2024). 10 facts on global inequality in 2024. World Inequality Database.
3 Privette-Black, M. (15 de mayo de 2021). Intergenerational poverty in the United States. Ballard Brief. Brigham Young University.
4 Dupont, C., y Roy, D. (2025). «Emergent poverty traps at multiple levels impede social mobility«. Humanities and Social Sciences Communications, 12, artículo 1777.
5 Concern Worldwide U.S., Inc. (2025). The cycle of poverty — and how we break it. Concern USA.
6 Institute for Policy Studies. (s. f.). Income inequality. Inequality.org.
7 Clemens, A. (8 de julio de 2025). Slow wage growth is the key to understanding U.S. inequality in the 21st century. Washington Center for Equitable Growth."

(Arslan Mirza , Rebelión, 17/06/2026)

1.6.26

Tres pasos para arreglar la economía de Gran Bretaña: Una economía exitosa debe asegurar primero que todos tengan suficientes ingresos para vivir con dignidad y seguridad. Las personas que luchan por sobrevivir no pueden contribuir al crecimiento económico. La pobreza no es solo un fracaso moral; también es un fracaso económico... Las personas sin ingresos no pueden gastar, y es el gasto el que impulsa la economía británica... debemos asegurar que las personas tengan capacidad de gasto... entonces, si es necesario reequilibrar el poder adquisitivo en toda la economía, ¿cómo hacerlo? Si se va a aumentar el poder adquisitivo de los que tienen menos, se debe quitar poder adquisitivo a los que tienen más. Debemos eliminar la capacidad excedente de gasto de los ricos... una mayor imposición fiscal sobre la riqueza, tiene un papel que desempeñar para reequilibrar el gasto y el poder fiscal en toda la sociedad... Incluso con impuestos más altos, los ricos seguirán ahorrando más que la persona promedio. Eso es un hecho, y esta propuesta crea entonces un equilibrio fiscal, controla la inflación y estabiliza las finanzas públicas. El resultado es un círculo virtuoso de bienestar en toda la economía del que nadie, ni los ricos, sale perdiendo. Ese es el punto... un tercer paso es convertir los ahorros que existen en nuestra economía en inversión productiva... los ahorros se están gestionando actualmente en beneficio de la City de Londres y no en beneficio del país... si queremos revivir esta economía, tenemos que cambiar la forma en que se utilizan nuestros ahorros, y eso es simple y sencillo... Alrededor del 80% de la riqueza financiera del Reino Unido se almacena en vehículos de ahorro con incentivos fiscales... tienen entre 700 mil millones y 800 mil millones de libras en este momento... Simplemente exigiendo que ese dinero se dirija a la inversión en la economía del Reino Unido, se creará empleo... así podríamos revivir nuestra economía (Richard Murphy)

 "La economía británica está fallando, pero arreglarla no es tan complicado como muchos economistas afirman.

En este video, propongo tres políticas sencillas que podrían transformar el rendimiento económico, reducir la pobreza, aumentar la inversión y crear una sociedad más fuerte.

Las soluciones no provienen de la economía neoliberal. Provienen de reconocer cómo funcionan realmente el dinero, el gasto, los impuestos y la inversión.

Explico por qué la pobreza no es solo un fracaso moral sino también un fracaso económico, por qué una mayor igualdad puede crear una economía más fuerte, y por qué el sistema de ahorro británico actualmente no logra apoyar la inversión productiva.

También sostengo que redirigir parte de los ahorros de las cuentas ISA y de las pensiones hacia la economía del Reino Unido podría liberar más de 100 mil millones de libras al año para inversión, creación de empleo y la transición climática.

El Financial Times preguntó recientemente cómo puede Gran Bretaña revivir su economía. Mi argumento es que las respuestas existen, pero se encuentran fuera de los supuestos económicos que han dominado la política británica —y el pensamiento del FT— durante los últimos cuarenta y cinco años.

En particular, sostengo que una economía exitosa debe asegurar primero que todos tengan suficientes ingresos para vivir con dignidad y seguridad. Las personas que luchan por sobrevivir no pueden participar plenamente en la sociedad ni contribuir al crecimiento económico. Una economía construida sobre la inseguridad es una economía que rendirá por debajo de su potencial.

También explico por qué una mayor imposición fiscal sobre los ingresos altos, y especialmente sobre la riqueza, tiene un papel que desempeñar para reequilibrar el gasto y el poder fiscal en toda la sociedad.

Finalmente, sugiero que Gran Bretaña ya posee los ahorros necesarios para transformar su economía. El desafío no es encontrar el dinero; es asegurar que ese dinero se utilice de manera productiva en lugar de desviarse hacia la especulación y activos existentes.

El resultado sería una economía más fuerte, mejores empleos, más inversión, menos pobreza y un futuro más seguro.

¿Podrían estas políticas tener éxito donde décadas de economía ortodoxa han fracasado?

Esta es la versión de audio:

La munición de debate para este video está disponible aquí.

Este es el transcript:

Esta semana vi un anuncio de una sesión de preguntas y respuestas del FT que se celebrará en los próximos días. La pregunta a discutir era: ¿cómo revivimos la economía del Reino Unido? Y noté que de los dos participantes, uno es Chris Giles, alguien a quien conozco y con quien he hablado durante mucho tiempo, y Chris Giles es un comentarista económico de larga trayectoria en el FT. Y si hay algo que se puede decir de Chris Giles, es que está profundamente inmerso en el paradigma neoliberal que ha creado la enfermedad de la que va a hablar, o el fracaso de la economía británica que quiere abordar.

Cómo cree que puede encontrar una respuesta al problema que ha ayudado a crear es difícil de imaginar. Él es el problema que ha creado esta situación. No puede ser la solución.

Chris Giles ha descrito y prescrito la economía que ahora tenemos. Como Tony Blair, es profundamente incapaz de responder a la pregunta que se hace en este momento, que es cómo revivir la economía del Reino Unido. El FT, en ese caso, le hace la pregunta equivocada a la persona equivocada.

Pero no pretendamos que no hay soluciones. No pretendamos que es imposible revivir la economía del Reino Unido porque claramente lo es. Podemos revivir la economía británica y podemos gestionar la crisis económica que no dejo de decir que se nos viene encima, porque estoy seguro de que así es.

Hay tres pasos claros para hacer esto. Ninguno de ellos proviene del manual neoliberal. Todos son declaraciones sencillas de hechos económicos, y todos son factibles ahora mismo si decidimos actuar.

Lo primero que debemos hacer es asegurar que todos en el Reino Unido tengan suficiente dinero o recursos para sobrevivir. Todos en el Reino Unido deben tener entonces ingresos suficientes para vivir sin miedo. Eso significa que deben tener lo suficiente para participar plenamente en la sociedad de la que forman parte.

Ahora mismo, eso no es posible para muchísimas personas. Penalizamos a los que dependen de la seguridad social y hemos fijado un salario mínimo que sigue siendo demasiado bajo para que la gente pueda vivir de él. El resultado es que en el Reino Unido en su conjunto, tenemos al menos 14 millones de personas en la pobreza, según la Fundación Joseph Rowntree, y 4 millones de ellas son niños criados en la pobreza, cuyas cicatrices les durarán toda la vida.

La inseguridad, el miedo y la incapacidad definen la vida de demasiadas personas en Gran Bretaña como consecuencia. Las personas que no pueden sobrevivir hasta el final de la semana no pueden trabajar, y es exactamente por eso que muchos no lo hacen.

Las personas sin ingresos no pueden gastar, y es el gasto el que impulsa la economía británica, y por eso no está revivida.

La pobreza no es solo un fracaso moral; también es un fracaso económico.

Si queremos revivir la economía, debemos entonces asegurar que las personas tengan capacidad de gasto, y eso, por supuesto, significa que debemos aumentar nuestro salario vital, y debemos, en particular, dadas las tensiones bajo las que vive la gente, apoyarlos mejor a través de la seguridad social.

Debemos, en otras palabras, ser generosos, y si lo fuéramos, tendríamos una economía más fuerte y más rica para todos.

Al decir eso, «todos» incluye a los ricos y no puedo excluirlos de la consideración al discutir este tema. Necesitamos gravar más la renta y las ganancias procedentes de la riqueza. No puedo decirlo con suficiente énfasis. No necesitamos un impuesto inmediato a la riqueza, pero sí necesitamos definitivamente gravar más la renta y las ganancias de la riqueza, y no porque eso sea necesario para que el gobierno pueda gastar y ser más generoso.

Los impuestos no funcionan así. El impuesto existe para retirar de la economía el dinero que el gobierno ya ha gastado. Ya he explicado que creo que el gobierno debe ser más generoso con quienes tienen bajos ingresos. La consecuencia es que necesitará reequilibrar el poder adquisitivo en toda la economía, ¿y cómo puede hacerlo? Si va a aumentar el poder adquisitivo de los que tienen menos, debe quitar poder adquisitivo a los que tienen más. Es una declaración económica sencilla y directa.

Debemos eliminar la capacidad excedente de gasto de los ricos. Eso es lo que digo. Y los ricos, de todos modos, ahorran la mayor parte de sus ingresos más marginales, es decir, la parte superior de sus ingresos, y no los gastan en la economía. Y esta propuesta que estoy haciendo no tendrá entonces una gran trascendencia en su capacidad general para vivir bien, pero reducirá sus ahorros. Y la redistribución de los ahorradores a los gastadores es cómo se puede crear una economía equilibrada que prospere en beneficio de todos.

Incluso con impuestos más altos a la riqueza, los ricos seguirán ahorrando más que la persona promedio. Eso es un hecho, y esta propuesta crea entonces un equilibrio fiscal, controla la inflación y estabiliza las finanzas públicas. El resultado es un círculo virtuoso de bienestar en toda la economía del que nadie, incluidos los ricos, puede salir perdiendo. Ese es el punto.

Así es como se revive la economía británica. Se hace actuando en interés de todos y no en interés de unos pocos, que es lo que la economía ha logrado hasta ahora, siendo los pocos los ricos y no los necesitados.

Y hay un tercer paso en este proceso. Seamos claros también en eso. Y es convertir los ahorros que existen en nuestra economía actualmente en inversión productiva. Ahora mismo, la mayoría de los ahorros del Reino Unido se destinan a usos redundantes. Eso significa que se almacenan como saldos de efectivo en los bancos, y los saldos de efectivo en los bancos no son necesarios para que los bancos presten, por lo que estos son activos económicamente redundantes.

También se invierten en cosas como propiedades de segunda mano y acciones de segunda mano, y solo se utilizan para la especulación financiera y no para financiar negocios.

En ese caso, los ahorros se están gestionando actualmente en beneficio de la City de Londres y no en beneficio del país o de las personas que lo habitan. En otras palabras, si queremos revivir esta economía, tenemos que cambiar la forma en que se utilizan nuestros ahorros, y eso es simple y sencillo.

Alrededor del 80% de la riqueza financiera del Reino Unido, según mi investigación, se almacena en vehículos de ahorro con incentivos fiscales. ¿Qué son? Ya sabes lo que son. Son las cuentas ISA (cuentas de ahorro individuales) y los fondos de pensiones, siendo las pensiones las dominantes. Pero las ISA tienen entre 700 mil millones y 800 mil millones de libras en este momento, y no es una suma insignificante de dinero.

Las reglas que rigen estos vehículos deben cambiar. Lo he dicho muchas veces. Simplemente exigir que todo el dinero de las ISA y parte de las nuevas contribuciones a las pensiones se dirija directamente a la inversión en la economía del Reino Unido. Eso creará empleos y se ocupará de nuestra transición climática, y así podríamos revivir nuestra economía. Podríamos crear un fondo de más de 100 mil millones de libras al año haciendo esto para invertir en la economía, y nadie más tiene una sugerencia tan grande o tan sencilla de implementar, y ningún ahorrador sufrirá como consecuencia. Seguirán recibiendo sus beneficios fiscales, seguirán obteniendo rendimientos de su dinero, pero la sociedad también los obtendrá.

Tendríamos enormes cantidades de nueva inversión, y esto quizás no sea del agrado de la City de Londres, pero eso no me importa. El modelo de ahorro que han creado ha fracasado claramente, y la evidencia de ello está a nuestro alrededor, o el FT no necesitaría estar celebrando esta discusión, y por lo tanto podemos superar sus elecciones con opciones de política sencillas que requieren voluntad política y no genio económico para implementarse.

Ninguna de estas tres respuestas provino del paradigma neoliberal, sin embargo. El neoliberalismo ha traído pobreza, estancamiento y desigualdad. El panel del FT, sospecho, ofrecerá más de lo mismo porque es todo lo que sabe. Para revivir Gran Bretaña, necesitamos una política de cuidado y una economía de esperanza. Ambas son posibles. Ambas son factibles ahora mismo; acabo de explicar lo que debemos hacer, y ambos podrían ser elegidos por los partidos políticos en este momento.

El FT planteó una pregunta a la que sus propios panelistas no tendrán una respuesta real, sin embargo, esas soluciones existen. Simplemente están fuera del paradigma que habita el FT.

En ese caso, lo que ofrezco es una invitación abierta a Chris Giles para que venga a discutir esto adecuadamente aquí, o si desea que vaya a un podcast del FT para discutirlo allí con él. Estoy feliz de hacerlo. Necesitamos debatir estos temas ahora porque son muy importantes. Estoy dispuesto. ¿Lo está él? Esa es mi pregunta. (...)."

(Richard Murphy, blog, 31/05/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)

10.4.26

La riqueza que el 0,1 % más rico oculta en paraísos fiscales y que se escapa alas arcas públicas supera la riqueza total de la mitad más pobre de la humanidad (4.100 millones de personas)... “No se trata solo”, continua Hallum, “de sofisticados mecanismos de ingeniería contable. Estamos hablando de poder e impunidad. Cuando milmillonarios o multimillonarios esconden billones de dólares en paraísos fiscales, eligen situarse al margen del sistema y por encima de las obligaciones que rigen para el resto de la sociedad. Las consecuencias son tan previsibles como devastadoras: vemos hospitales y escuelas públicas que no cuentan con fondos públicos suficientes, un tejido social desgarrado por la creciente desigualdad, y a las personas corrientes asumiendo el esfuerzo de financiar un sistema diseñado para enriquecer a unos pocos”... hay que garantizar que el 1% más rico pague realmente tipos efectivos más altos sobre todas sus rentas, tanto del trabajo como del capital, especialmente los multimillonarios y milmillonarios (Oxfam Intermón)

 La riqueza que el 0,1 % más rico oculta en paraísos fiscales y que se escapa alas arcas públicas supera la riqueza total de la mitad más pobre de la humanidad (4.100 millones de personas)... “No se trata solo de sofisticados mecanismos de ingeniería contable. Estamos hablando de poder e impunidad. Cuando milmillonarios o multimillonarios esconden billones de dólares en paraísos fiscales, eligen situarse al margen del sistema y por encima de las obligaciones que rigen para el resto de la sociedad. Las consecuencias son tan previsibles como devastadoras: vemos hospitales y escuelas públicas que no cuentan con fondos públicos suficientes, un tejido social desgarrado por la creciente desigualdad, y a las personas corrientes asumiendo el esfuerzo de financiar un sistema diseñado para enriquecer a unos pocos”...             (Oxfam Intermón) 
 
 
"La riqueza que el 0,1 % más rico oculta en paraísos fiscales y que se escapa alas arcas públicas supera la riqueza total de la mitad más pobre de la humanidad (4.100 millones de personas), según un nuevo análisis de Oxfam Intermón publicado en vísperas del décimo aniversario de la publicación de los Papeles de Panamá.

Las estimaciones muestran que, una década después, los superricos siguen aprovechándose del entramado de guaridas fiscales para evadir y eludir impuestos, ocultando activos no declarados, lo que subraya la necesidad urgente de una acción internacional coordinada para acabar con el abuso de esos paraísos fiscales, según la ONG.

Oxfam Intermón estima que en 2024 la riqueza oculta en paraísos fiscales, en cuentas no declaradas y sin tributar, alcanzó los 3,55 billones de dólares, una cantidad mayor que el PIB de Francia, y más del doble del PIB combinado de los 44 países menos desarrollados del mundo.

El 0,1 % más rico posee aproximadamente el 80 % de toda esta riqueza offshore no gravada, es decir, alrededor de 2,84 billones de dólares. Dentro de ese pequeño grupo, el 0,01 % más rico posee aproximadamente la mitad (1,77 billones de dólares).

“Los Papeles de Panamá sacaron a la luz cómo las personas más ricas trasladan sigilosamente enormes fortunas fuera del alcance y control de los diferentes gobiernos”, dice Christian Hallum, responsable de Justicia Fiscal de Oxfam Internacional. “Diez años después, los superricos siguen acumulando enormes riquezas en estas guaridas fiscales”.

“No se trata solo”, continua Hallum, “de sofisticados mecanismos de ingeniería contable. Estamos hablando de poder e impunidad. Cuando milmillonarios o multimillonarios esconden billones de dólares en paraísos fiscales, eligen situarse al margen del sistema y por encima de las obligaciones que rigen para el resto de la sociedad. Las consecuencias son tan previsibles como devastadoras: vemos hospitales y escuelas públicas que no cuentan con fondos públicos suficientes, un tejido social desgarrado por la creciente desigualdad, y a las personas corrientes asumiendo el esfuerzo de financiar un sistema diseñado para enriquecer a unos pocos”.

Si bien a lo largo de estos últimos años se ha logrado reducir el volumen total de la riqueza offshore, esta sigue manteniéndose en niveles muy elevados, en torno al 3,2% del PIB mundial. Además, los avances son muy desiguales, en particular porque los países del Sur Global, a pesar de que necesitan urgentemente recursos adicionales, están excluidos del funcionamiento del sistema de Intercambio Automático de Información (AEOI por sus siglas en inglés), uno de los mecanismos que ha permitido estos avances.

Oxfam Intermón insta a los gobiernos a:

– Reforzar los principios de equidad e inclusividad en las negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional, en particular en la agenda de tributación a los superricos y para poner fin a los paraísos fiscales, al tiempo que se impulsan iniciativas regionales e internacionales complementarias.

– Fortalecer las capacidades de las autoridades fiscales y los mecanismos de transparencia, dotando a los gobiernos de herramientas para identificar y rastrear la riqueza de las personas más ricas, incluyendo la creación de un registro global de activos.

– Garantizar que el 1% más rico pague realmente tipos efectivos más altos sobre todas sus rentas, tanto del trabajo como del capital, especialmente los multimillonarios y milmillonarios.

– Introducir impuestos a la riqueza extrema, especialmente dirigidos al 1% más rico, a niveles lo suficientemente altos como para lograr un impacto en la reducción de la desigualdad.

Descargar la nota metodológica de Oxfam.

La riqueza offshore ha aumentado desde la publicación de los Papeles de Panamá, alcanzando un total estimado de $ 13,25 billones de dólares (12,48 % del PIB mundial) en 2023. Sin embargo, la proporción de riqueza offshore no gravada ha disminuido considerablemente. Los investigadores atribuyen esto a la puesta en marcha del sistema de Intercambio Automático de Información (AEOI), iniciado alrededor de 2016-2017. Si bien en los primeros años se observó una fuerte caída, la disminución se desaceleró desde 2018, estabilizándose después hasta el punto de que la riqueza offshore no gravada se sitúa en estos momentos aproximadamente entre el 2% y el 4% del PIB mundial.

A marzo de 2025, 126 países y jurisdicciones se han adherido al Estándar Común de Reporte (CRS), el estándar global para el AEOI. Sin embargo, muchos países de ingresos bajos y medios-bajos siguen excluidos de esta iniciativa, a pesar de ser de los más afectados por la evasión fiscal a través de paraísos fiscales.

Los Estados miembros de la ONU aprobaron los términos de referencia para una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional en noviembre de 2024. Las negociaciones comenzaron formalmente a principios de 2025 y se espera que continúen hasta 2027."

(Oxfam Intermón, 02/04/26)

26.3.26

La desigualdad está destrozando la economía... Esa es la consecuencia de que demasiados ingresos vayan a quienes están en la cima de la pirámide económica en el Reino Unido. Esa gente rica no gasta la mayor parte de lo que gana. Su dinero está ahorrado y no circula. El resultado es que la demanda en toda nuestra economía se debilita. La desigualdad conduce directamente al estancamiento como resultado. Es profundamente peligroso para nuestro bienestar... Aquellos con ingresos bajos y medios gastan la mayor parte de lo que ganan. No tienen otra opción que hacerlo, después de todo, eso es todo lo que tienen para vivir. Su poder adquisitivo luego apoya empleos y negocios. Cuando sus ingresos disminuyen debido a la concentración de la riqueza, toda la economía sufre. Lo que debemos hacer es distribuir el poder adquisitivo de manera más amplia. La redistribución restaura la demanda donde se necesita. Da el dinero necesario para que las personas de ingresos bajos y medios gasten de manera que mantenga la actividad económica en este país. Sin redistribución, la inestabilidad en el Reino Unido crecería. La débil demanda conduce a un bajo crecimiento, y la subinversión y la concentración de la riqueza solo lo fomentan. Mientras tanto, las burbujas de activos se están produciendo en la cima de la pirámide de riqueza porque no tienen en qué gastar su dinero y persiguen oportunidades de inversión que no son reales. Eso reemplaza la actividad económica real, y la consecuencia es que las tensiones sociales aumentan junto con la desigualdad. Lo hemos visto con respecto al precio de la vivienda. Esto hace que toda nuestra economía sea frágil y propensa a las crisis (Richard Murphy)

 "La desigualdad está socavando nuestra economía. Esa es la consecuencia de que demasiados ingresos vayan a quienes están en la cima de la pirámide económica en el Reino Unido.

Esa gente rica no gasta la mayor parte de lo que gana. Su dinero está ahorrado y no circula. El resultado es que la demanda en toda nuestra economía se debilita. La desigualdad conduce directamente al estancamiento como resultado. Es profundamente peligroso para nuestro bienestar.

Lo que debemos hacer es distribuir el poder adquisitivo de manera más amplia. Aquellos con ingresos bajos y medios gastan la mayor parte de lo que ganan. No tienen otra opción que hacerlo, después de todo, eso es todo lo que tienen para vivir. Su poder adquisitivo luego apoya empleos y negocios.

Cuando sus ingresos disminuyen debido a la concentración de la riqueza, toda la economía sufre. La redistribución restaura la demanda donde se necesita. Da el dinero necesario para que las personas de ingresos bajos y medios gasten de manera que mantenga la actividad económica en este país.

Sin redistribución, la inestabilidad en el Reino Unido crecería. La débil demanda conduce a un bajo crecimiento, y la subinversión y la concentración de la riqueza solo lo fomentan. La economía entonces se vuelve dependiente de la deuda contraída por aquellos con ingresos bajos y medios para mantener el gasto.

Mientras tanto, las burbujas de activos se están produciendo en la cima de la pirámide de riqueza porque no tienen en qué gastar su dinero y persiguen oportunidades de inversión que no son reales. Eso reemplaza la actividad económica real, y la consecuencia es que las tensiones sociales aumentan junto con la desigualdad. Lo hemos visto con respecto al precio de la vivienda. Esto hace que toda nuestra economía sea frágil y propensa a las crisis.

Necesitamos la redistribución como consecuencia. No es opcional. Sustenta la demanda y la estabilidad económica. Reduce la dependencia de la deuda y la especulación. Apoya el empleo y la inversión productiva.

La desigualdad extrema como la que tenemos es económicamente perjudicial.

La redistribución mantiene la economía funcionando correctamente.

Es hora de gravar la riqueza, y los ingresos y ganancias de la riqueza, adecuadamente. Nuestra economía lo requiere, y tenemos que ponernos a ello ahora."

(Richard Murphy, blog, 25/03/26, traducción Quillbot, enlaces en el original)

18.3.26

Estas 20 corporaciones son las principales responsables de la crisis de asequibilidad (o de la miseria)... Ninguna de las empresas del grupo de 20 salarios bajos tuvo en 2024 un salario medio que alcanzara el nivel de ingresos de 59.600 dólares necesario para pagar el alquiler medio de un apartamento de dos habitaciones en Estados Unidos... Los modelos de negocio de bajos salarios de estas empresas han dejado a muchos de sus trabajadores sin otra opción que depender de la asistencia pública... En 13 de las empresas, el salario medio cayó por debajo del umbral familiar de $33,576 para la ayuda alimentaria SNAP... Incluso en tiempos "normales", es inaceptable que los trabajadores de las principales corporaciones estadounidenses tengan que luchar solo para sobrevivir mientras sus jefes principales se embolsan cheques de pago multimillonarios. Hoy, con los altos costos de las necesidades básicas y el desmantelamiento de nuestra red de seguridad, los formuladores de políticas deben tomar medidas enérgicas contra los modelos de negocio de salarios de pobreza que solo benefician a quienes están en la cima (Sarah Anderson)

 "Una encuesta reciente encontró que casi la mitad de las personas en el país más rico del mundo tienen dificultades para pagar necesidades básicas como comestibles, facturas de servicios públicos, atención médica, vivienda y transporte.       

Un nuevo informe del Instituto de Estudios de Políticas arroja luz sobre el papel que las principales corporaciones están desempeñando en esta crisis de asequibilidad. El informe analiza a los 20 empleadores más grandes de trabajadores estadounidenses con salarios bajos, un grupo que hemos apodado los "20 de bajos salarios".

Nuestro análisis revela que en la mitad de estas empresas, el salario medio de los trabajadores disminuyó en términos reales entre 2019 y 2024. Para el grupo en su conjunto, el salario medio mediano cayó un 4,6 por ciento a solo 29.087 dólares.

Ninguna de las empresas del grupo de 20 salarios bajos tuvo en 2024 un salario medio que alcanzara el nivel de ingresos de 59.600 dólares necesario para pagar el alquiler medio de un apartamento de dos habitaciones en Estados Unidos.

En siete empresas de bajos salarios, la remuneración anual de un trabajador típico cayó por debajo de 25.533 dólares, el precio medio de un coche usado. Sin transporte confiable, los trabajadores no pueden llegar a sus empleos, sin mencionar las tiendas de comestibles y los consultorios médicos.

Los salarios de pobreza también hacen extremadamente difícil para las familias de bajos ingresos costear el envío de sus hijos a la universidad. En 16 de las 20 empresas de bajos salarios, el trabajador típico gana menos en un año entero que el costo anual promedio de $44,961 para matrícula y cuotas en una universidad privada. Siete de las empresas tienen ingresos medios inferiores al costo promedio de 5,415 de matrícula y cuotas para estudiantes de fuera del estado en universidades públicas.

Los modelos de negocio de bajos salarios de estas empresas han dejado a muchos de sus trabajadores sin otra opción que depender de la asistencia pública.

Quince de los 20 estados con salarios bajos informaron un salario medio en 2024 por debajo del límite de ingresos de $35,631 para una familia de tres miembros para ser elegible para Medicaid. En 13 de las empresas, el salario medio cayó por debajo del umbral familiar de $33,576 para la ayuda alimentaria SNAP.

En el extremo opuesto de la escala de ingresos, los directores ejecutivos de las 20 empresas de bajos salarios ganaron una compensación promedio de 8.6 millones en 2024. El CEO de Starbucks, Brian Niccol, obtuvo la mayor remuneración, con 95,8 millones de dólares en su primer año en el cargo. El CEO de Amazon, Andrew Jassy, recibió solo una modesta suma de 1,6 millones de dólares en 2024. Pero gracias a paquetes salariales masivos y multianuales anteriores, tiene acciones de Amazon valoradas en unos 467 millones de dólares.

Para inflar aún más los salarios de los ejecutivos, las 20 corporaciones de bajos salarios han estado gastando sumas ingentes en recompras de acciones. Esta maniobra financiera infla artificialmente el valor de la compensación basada en acciones de los directores ejecutivos, al tiempo que desvía recursos de los salarios de los trabajadores y otras inversiones productivas.

Con los 32.5 mil millones de dólares que estas 20 empresas gastaron en recompras solo en 2024, podrían haber elevado a más de un millón de trabajadores que ganan el salario medio de los 20 salarios bajos hasta el nivel de ingresos necesario para pagar el alquiler medio de un apartamento de dos habitaciones.

El año pasado, el Congreso aprobó recortes históricos a los programas de asistencia pública, lo que hace aún más importante que todos los trabajadores estadounidenses ganen salarios lo suficientemente altos para cubrir sus costos básicos de vida.

Los responsables políticos disponen de muchas herramientas para influir en las prácticas salariales de las empresas. Podrían aumentar el salario mínimo federal, una medida que tendría efectos en cadena en toda la fuerza laboral por hora.

Para combatir la supresión salarial, los legisladores a nivel federal y estatal también deberían aprobar reformas que amplíen los derechos de los trabajadores a organizarse, penalicen las violaciones de los empleadores y prohíban la interferencia de los empleadores en la organización. También podrían negar las deducciones de impuestos corporativos por gastos relacionados con actividades antisindicales, como las llamadas "reuniones de audiencia cautiva" y las campañas publicitarias antisindicales.

Tasas impositivas más altas para las empresas con enormes brechas salariales entre el CEO y los trabajadores crearían un incentivo tanto para frenar la remuneración de los ejecutivos como para aumentar los salarios de los trabajadores, al tiempo que generarían importantes ingresos nuevos para las inversiones públicas. Sindicatos y grupos comunitarios en dos ciudades – San Francisco y Los Ángeles – se están movilizando para incluir los "Impuestos a los CEO sobrepagados" en la boleta electoral de 2026.

Estas campañas locales impulsarán el impulso detrás de los proyectos de ley federales para imponer sanciones fiscales a las empresas con enormes brechas salariales, incluyendo la Ley de Impuestos sobre la Remuneración Excesiva de los CEO y la Ley de Reducción de la Sobrecompensación Ejecutiva (CEO).

Incluso en tiempos "normales", es inaceptable que los trabajadores de las principales corporaciones estadounidenses tengan que luchar solo para sobrevivir mientras sus jefes principales se embolsan cheques de pago multimillonarios. Hoy, con los altos costos de las necesidades básicas y el desmantelamiento de nuestra red de seguridad, los formuladores de políticas deben tomar medidas enérgicas contra los modelos de negocio de salarios de pobreza que solo benefician a quienes están en la cima."

(Las 20 empresas son: Amazon, Autozune, Best Buy, Chipotle, Costco Wholesale, Darden Restaurants, Dollar General, Dollar Tree, Fed Ex, Home Depot, Kroger, Lowe's, MGM Resorts Intl, O’Reilly Automotive, Ross Stores, Starbucks, Target, TJX, Tyson Foods, Walmart.)

 ( Sarah Anderson and Reyanna James , Inequality, 04/03/26, traducción Quillbot, enlaces y gráficos en el original) 

26.1.26

Comunicado del grupo cristiano de reflexión-acción de la bahía de Cádiz, ante la muerte, en el plazo de 16 días, de tres personas que vivían y dormían en la calle: "Nos parece gravísimo y no podemos permanecer en silencio que en el plazo de 16 días tres personas que viven y duermen en las calles y plazas de Cádiz hayan muerto, coincidiendo con la ola de frío polar que estos días venimos padeciendo en toda España. Es muy lamentable que los servicios sociales no tengan previsto refugios de 24 horas para situaciones climatológicamente tan adversas de frío o calor como suele pasar a lo largo de todo un año... ¿De verdad que no es posible habilitar unos espacios de uso prolongado y estable para estas personas en nuestra ciudad? No nos lo podemos creer. Sabemos que el Ayuntamiento dispone de medios para ello, sólo hay que tener la determinación política de querer solucionar este problema que sin duda es el mas prioritario que debe tener la acción del gobierno... Somos conscientes de que la problemática de las personas sin hogar es compleja y necesitan medidas a corto, medio y largo plazo para darle una solución integral a su problemática. Pero lo más urgente e inmediato que debe hacer Asuntos Sociales es habilitar con urgencia unos espacios para que las personas dejen de vivir y morir en las calles. Esto es lo más urgente y no se está haciendo... Lamentamos que tampoco el obispado de Cádiz colabore con las instituciones para ofrecer algunos de sus muchos inmuebles para estas personas, como reiteradamente le hemos venido diciendo al anterior obispo de Cádiz Rafael Zornoza y como vienen haciendo otros obispados en España como recientemente ha hecho la Conferencia episcopal Tarraconense que negocia con la Generalitat para ceder bienes de la Iglesia a personas necesitadas de una vivienda social. También el obispado debería abrir alguna iglesia en el casco histórico y otra en Extramuros las 24 horas para que estas personas puedan refugiarse de las inclemencias del tiempo. Confiemos que el nuevo Administrador apostólico pueda hacerlo... Desde aquí un llamamiento al alcalde de Cádiz y al Concejal de Asuntos Sociales para que pongan medios con urgencia para que no sigamos lamentando más muertes de personas sin hogar en nuestras calles... Si se quiere, se puede

"Nos parece gravísimo y no podemos permanecer en silencio que en el plazo de 16 días tres personas que viven y duermen en las calles y plazas de Cádiz hayan muerto, coincidiendo con la ola de frío polar que estos días venimos padeciendo en toda España.

Es muy lamentable que los servicios sociales no tengan previsto refugios de 24 horas para situaciones climatológicamente tan adversas de frío o calor como suele pasar a lo largo de todo un año. Para colmo, parece ser que no ha llegado todo el material necesario para la campaña de frío que estaba prevista: sacos, mantas, chaquetones y ropa de abrigo….

Reconocemos lo que estos últimos años, antes con el gobierno de Kichi y ahora también con el de Bruno, se está haciendo para prestar una mejor atención a las personas sin hogar. Pero no se está atendiendo lo que es más urgente y prioritario: que nadie tenga que dormir en las calles y mucho menos cuando llega una ola de frío tan intensa y prolongada como la que estamos viviendo.

¿De verdad que no es posible habilitar unos espacios de uso prolongado y estable para estas personas en nuestra ciudad? No nos lo podemos creer. Sabemos que el Ayuntamiento dispone de medios para ello, sólo hay que tener la determinación política de querer solucionar este problema que sin duda es el mas prioritario que debe tener la acción del gobierno. Se gasta dinero en otros asuntos mucho menos urgentes que éste, porque son las vidas humanas las que están en juego.

Somos conscientes de que la problemática de las personas sin hogar es compleja y necesitan medidas a corto, medio y largo plazo para darle una solución integral a su problemática.

Pero lo más urgente e inmediato que debe hacer Asuntos Sociales es habilitar con urgencia unos espacios para que las personas dejen de vivir y morir en las calles. Esto es lo más urgente y no se está haciendo.

Somos creyentes y para nosotros Jesús de Nazaret es nuestra referencia. Él estaba siempre con los más empobrecidos y les aliviaba en su sufrimiento.

Lamentamos que tampoco el obispado de Cádiz colabore con las instituciones para ofrecer algunos de sus muchos inmuebles para estas personas, como reiteradamente le hemos venido diciendo al anterior obispo de Cádiz Rafael Zornoza y como vienen haciendo otros obispados en España como recientemente ha hecho la Conferencia episcopal Tarraconense que negocia con la Generalitat para ceder bienes de la Iglesia a personas necesitadas de una vivienda social. También el obispado debería abrir alguna iglesia en el casco histórico y otra en Extramuros las 24 horas para que estas personas puedan refugiarse de las inclemencias del tiempo. Confiemos que el nuevo Administrador apostólico pueda hacerlo.

Desde aquí un llamamiento al alcalde de Cádiz y al Concejal de Asuntos Sociales para que pongan medios con urgencia para que no sigamos lamentando más muertes de personas sin hogar en nuestras calles.

Si se quiere, se puede.

Cádiz 23 de Enero de 2026"

(Salvador López Arnal, blog, 25/01/26)

19.1.26

Venezuela es conocida por esa sustancia adictiva, utilizada en todo el mundo. El uso de este producto causará sin duda la muerte de millones de personas, eso es cierto. La adicción requiere que ese país sea invadido. Por supuesto, me refiero al petróleo, pero los medios de comunicación controlados por Estados Unidos dirán que se trata del fentanilo... Por supuesto, esta confusa manipulación de la realidad no es nada nuevo; nunca se encontró a nadie responsable de la venta de esas falsedades sobre las armas de destrucción masiva iraquíes... Sin embargo, no diré que esta vez no se perciba un cambio y una mayor severidad... Todas las malas prácticas estadounidenses a las que estamos acostumbrados se han intensificado... Tenemos a los actuales actores del régimen publicando fotos de Groenlandia con banderas estadounidenses encima... Tenemos a Rubio amenazando a Cuba... Tenemos a Trump comentando que la líder de México no está realmente al mando de su país, dando a entender que deberíamos hacer algo al respecto. Dios mío, ni siquiera podemos mantener a nuestra gente con asistencia sanitaria en este país, ¿y somos capaces de amenazar a todas estas naciones y a sus líderes? Las cosas no pintan bien aquí en Estados Unidos. Tenemos tantos estudiantes sin hogar que los distritos escolares tienen que abrir sus aparcamientos para que los niños y sus padres duerman en los coches. Tenemos una esperanza de vida en declive. Muchos jóvenes ni siquiera quieren tener hijos ¿Y esta es una nación que cree que tiene luz verde para invadir otros países? Un aspecto muy extraño de esta oligarquía corporativa es el hecho de que realmente no se ofrece nada a los ciudadanos. Cuando hablamos del tipo de fondos que se necesitan para apoyar a los multimillonarios y llevar a cabo adquisiciones internacionales de naciones... uno pensaría que habría algo de calderilla para tirar a las masas y mantenerlas alimentadas, alojadas y tranquilas... Creo que aquellos de nosotros que tenemos empatía funcional hemos subestimado por completo la maldad que se esconde en tantos ricos y poderosos... Sin embargo, el hecho de que estén llevando a los ciudadanos a tal sufrimiento podría ser su talón de Aquiles... Los estadounidenses ven cómo se construyen salones de baile; ven a personas con sus caras infladas que se mueven en sus jets privados mientras ven cómo sus seres queridos se hunden cada vez más en la deuda y la desesperación... Aquellos a los que se les dice que la economía va bien saben que están en bancarrota cuando intentan comprar sus alimentos. Saben que sus familiares en las fuerzas armadas se ven obligados a participar en saqueos en el extranjero, pero apenas llegan a fin de mes... Incluso las personas más torpes sabrán que la situación no es correcta, aunque no tengan ni idea de a quién culpar exactamente. Probablemente por eso vemos un impulso tan rápido para controlar completamente las fuentes de noticias... Pero las noticias se filtran... y una situación como esta es simplemente insostenible, incluso para un ganador del Premio de la Paz de la FIFA (Kathleen Wallace)

 "No debería sorprendernos que esto haya sucedido. Venezuela es conocida por esa sustancia adictiva, utilizada en todo el mundo. El uso de este producto causará sin duda la muerte de millones de personas, eso es cierto. La adicción requiere que ese país sea invadido. Por supuesto, me refiero al petróleo, pero los medios de comunicación controlados por Estados Unidos dirán que se trata del fentanilo. Tan extraño como el Premio de la Paz de la FIFA: arriba es abajo, abajo es arriba. Si no podemos confiar en el Premio de la FIFA, ¿qué debemos pensar del Premio PEZ Genius, el Trofeo Ramen Noodle New Literature y la Medalla Dr. Pepper Advances in Medicine?

 Por supuesto, esta confusa manipulación de la realidad no es nada nuevo; nunca se encontró a nadie responsable de la venta de esas falsedades sobre las armas de destrucción masiva iraquíes. Colin Powell solo pasó por una situación embarazosa temporalmente. Hillary Clinton se rió a carcajadas de la muerte del líder libio a manos de una turba que lo sodomizó con un cuchillo. Un cuchillo estadounidense, por supuesto. Sí, ese tipo era raro, como todos estos líderes, pero Libia quería crear una moneda panafricana y estaba tramando liberarse del yugo del petrodólar. Eso fue lo que le mató, no tener fotos de Condoleezza Rice en las paredes ni ninguna rareza generalizada. El posterior descenso de esa nación, que proporcionaba a sus ciudadanos vivienda y universidad gratuita (con becas), a un mercado de esclavos al aire libre, supongo que le resultó divertido a Clinton. Romper cosas y saquear. Estados Unidos solo mira hacia adelante y, como un perro que patea la tierra sobre su última cagada, corre hacia la siguiente aventura, sin importarle las consecuencias.

 Sin embargo, no diré que esta vez no se perciba un cambio y una mayor severidad. En lugar del antiguo método de derrocar naciones de forma más esporádica, esto parece el preludio de algo mucho más grande. Todas las malas prácticas estadounidenses a las que estamos acostumbrados se han intensificado, o si se quiere, se han potenciado. Tenemos a los actuales actores del régimen publicando fotos de Groenlandia en las redes sociales con banderas estadounidenses encima y el título «Pronto» junto al nombre del país. Tenemos a Rubio amenazando a Cuba con que están en apuros. Tenemos a Trump comentando que la líder de México no está realmente al mando de su país, dando a entender que deberíamos hacer algo al respecto. Dios mío, ni siquiera podemos mantener a nuestra gente con asistencia sanitaria en este país, ¿y somos capaces de amenazar a todas estas naciones y a sus líderes?

Las cosas no pintan bien aquí en Estados Unidos. Tenemos tantos estudiantes sin hogar que los distritos escolares tienen que abrir sus aparcamientos para que los niños y sus padres duerman en los coches. Tenemos una esperanza de vida en declive. Muchos jóvenes ni siquiera quieren tener hijos porque 1. No pueden permitírselo y 2. No pueden imaginar traerlos a un mundo tan completamente jodido. ¿Y esta es una nación que cree que tiene luz verde para invadir otros países? Es como si te mudaras cada vez que tu casa se ensucia. Es un comportamiento asqueroso y desquiciado.

 Un aspecto muy extraño de esta oligarquía corporativa es el hecho de que realmente no se ofrece nada a los ciudadanos. Cuando hablamos del tipo de fondos que se necesitan para apoyar a los multimillonarios y llevar a cabo adquisiciones internacionales de naciones... uno pensaría que habría algo de calderilla para tirar a las masas y mantenerlas alimentadas, alojadas y tranquilas. No es que no existan los recursos. Es como si Bezos no tuviera los fondos del mes de junio. Su vida no cambiaría en absoluto. Seguiría teniendo más de lo que podría gastar jamás. La mentira de la escasez es solo eso, una mentira. En algún momento hay que preguntarse si la crueldad no es el objetivo. Aquellos que se deleitan en hacer daño a los niños probablemente también disfrutan haciendo sufrir a un gran número de personas. Creo que aquellos de nosotros que tenemos empatía funcional hemos subestimado por completo la maldad que se esconde en tantos ricos y poderosos. Estamos lamentablemente desprevenidos ante tales enemigos.

 Sin embargo, el hecho de que estén llevando a los ciudadanos a tal sufrimiento podría ser su talón de Aquiles. La gente puede hacer la vista gorda ante muchas atrocidades si se siente cómoda, pero este nuevo paradigma ni siquiera permite cubrir las necesidades básicas. Los estadounidenses ven cómo se construyen salones de baile; ven a personas con sus caras infladas que se mueven en sus jets privados mientras ven cómo sus seres queridos se hunden cada vez más en la deuda y la desesperación. Ven fiascos internacionales que, según les dijo Trump, serían cosa del pasado. Yo diría que eso no es sostenible. Y todo esto en un contexto de... encubrimiento de redes de pedofilia. La corrupción y la suciedad están muy arraigadas.

Se trata de un evento en el que se quitan las máscaras, por así decirlo. No hay ni la más mínima sutileza. Aquellos a los que se les dice que la economía va bien saben que están en bancarrota cuando intentan comprar sus alimentos. Saben que sus familiares en las fuerzas armadas se ven obligados a participar en saqueos en el extranjero, pero apenas llegan a fin de mes. Incluso las personas más torpes sabrán que la situación no es correcta, aunque no tengan ni idea de a quién culpar exactamente. Probablemente por eso vemos un impulso tan rápido para controlar completamente las fuentes de noticias y convertirlas en medios de comunicación estatales al estilo del Pravda. Bari Weiss no está ahí por la audiencia, eso es seguro. A los líderes de la nación les parece bien que la población esté desnutrida y enfadada, siempre y cuando no sepan a quién culpar.

Pero las noticias se filtran... y una situación como esta es simplemente insostenible, incluso para un ganador del Premio de la Paz de la FIFA." 

(Kathleen Wallace  , blog, 04/01/26, traducción DEEPL)  

20.12.25

El milagro del Banco Mundial: Cómo mostrar el aumento de la pobreza como una disminución... se trata de un truco estadístico que el Banco y los gobiernos han practicado durante muchas décadas, ignorando todas las críticas... han subestimado repetidamente el gasto del umbral de pobreza hasta que, en la actualidad, sus umbrales de pobreza son tan increíblemente bajos que no permiten la supervivencia humana... El Banco ha declarado que el 5,25 % de la población india se encuentra en situación de pobreza extrema utilizando un umbral de pobreza de 62 rupias al día... Con esta cantidad se podrían comprar diariamente algo menos de 2,9/3,5 litros del agua embotellada más barata, mientras que el umbral de pobreza se supone que debe cubrir todos los gastos diarios, tanto alimentarios como no alimentarios (médicos, servicios públicos, manufacturas, alquiler, transporte). Todos, excepto los mendigos sin hogar, mueren antes de alcanzar estos niveles de gasto... El umbral de pobreza real, con el que se puede alcanzar un nivel mínimo de nutrición, es al menos tres veces superior al umbral de pobreza oficial, y al menos el 65 % de la población se encuentra por debajo de él... El umbral de pobreza de China se fijó siguiendo el consejo del Banco Mundial... Por lo tanto, no se ha logrado realmente un 5 % de pobreza en la India ni una pobreza cero en China (Utsa Patnaik)

 "Últimamente, han aparecido varios artículos académicos y reportajes en los medios de comunicación sobre la afirmación del Banco Mundial de que en 2025 se habrá reducido drásticamente la pobreza extrema en el mundo, especialmente en Asia. Sería maravilloso que esto fuera cierto, pero no lo es. Esta afirmación es falsa y se basa en un truco estadístico que el Banco y los gobiernos han practicado durante muchas décadas, ignorando todas las críticas. Durante medio siglo, han subestimado repetidamente el gasto del umbral de pobreza hasta que, en la actualidad, sus umbrales de pobreza son tan increíblemente bajos que no permiten la supervivencia humana. El Banco ha declarado que el 5,25 % de la población india se encuentra en situación de pobreza extrema utilizando un umbral de pobreza de 62 rupias al día. El Niti Aayog había llegado a una tasa de pobreza global del 5 % para 2022-23 aplicando umbrales de pobreza de 57/69 rupias al día para la India rural/urbana. Con estas cantidades se podrían comprar diariamente algo menos de 2,9/3,5 litros del agua embotellada más barata, mientras que el umbral de pobreza se supone que debe cubrir todos los gastos diarios, tanto alimentarios como no alimentarios (médicos, servicios públicos, manufacturas, alquiler, transporte). Todos, excepto los mendigos sin hogar, mueren antes de alcanzar estos niveles de gasto. Es de esperar que el año que viene se afirme que la India ha logrado erradicar la pobreza extrema, cuando no hay ningún superviviente en el umbral de pobreza. El umbral de pobreza real, con el que se puede alcanzar un nivel mínimo de nutrición, es al menos tres veces superior al umbral de pobreza oficial, y al menos el 65 % de la población se encuentra por debajo de él.

El Banco Mundial ha estado enviando asesores a los países en desarrollo para formar a sus economistas en el procedimiento de estimación de la pobreza en el marco de su «programa de creación de capacidad». El umbral de pobreza de China se fijó siguiendo el consejo del Banco, tomando como referencia el umbral de pobreza de 1978 de 100 yuanes al año, actualizado a 1997, y añadiendo los gastos no alimentarios. La afirmación de China en 2019 de «pobreza cero» utilizó un umbral de pobreza oficial de 8,8 yuanes al día, con los que se podrían comprar 2,1 litros de agua embotellada, y nada más. No quedaba ningún superviviente con este nivel de gasto artificial, nunca observado en la realidad, y este número cero de personas observadas se interpretó perversamente como el logro de la «pobreza extrema cero». Inmediatamente después, el umbral de pobreza se elevó a 11 yuanes al día para 2020. Analistas bien informados de China afirman que al menos una quinta parte de la población no puede gastar el mínimo necesario para subsistir, que estiman en unos 1000 yuanes al mes, tres veces el umbral oficial de pobreza. Por lo tanto, no se ha logrado realmente un 5 % de pobreza en la India ni una pobreza cero en China.

Sin embargo, más recientemente, China ha puesto en marcha un proyecto a gran escala para enviar a miles de personas capacitadas, especialmente a las zonas rurales, con el fin de identificar físicamente, con la ayuda de las comunidades locales, a las familias más desfavorecidas, y ha estado realizando importantes transferencias para reducir y, en última instancia, eliminar la pobreza. A menor escala, Kerala, en la India, ha seguido una política similar y, gracias a sus sólidas redes comunitarias y a sus voluntarios, ha logrado identificar y rehabilitar a familias indigentes.

El Banco Mundial utiliza los umbrales de pobreza en moneda local de varios países pobres y simplemente los ajusta al alza para adaptarlos al poder adquisitivo del dólar estadounidense, obteniendo un promedio que le permite calcular su actual umbral de pobreza mundial de 3 dólares al día. Al aplicar este umbral a un país concreto, por ejemplo la India, realiza el ajuste inverso y deflacta el tipo de cambio nominal entre la rupia y el dólar en aproximadamente 0,28 para llegar al equivalente en rupias de 3 dólares, que siempre se aproxima mucho al umbral oficial de pobreza de la India.

¿Por qué todos los umbrales de pobreza oficiales están, de hecho, construidos artificialmente, dan un resultado espurio de descenso y terminan por debajo del nivel de supervivencia? Porque durante muchas décadas, siguiendo el consejo del Banco, los umbrales de pobreza oficiales se han desvinculado, sin ninguna explicación, de la satisfacción de cualquier estándar nutricional. Solo la primera estimación de la pobreza en cada país se basó correctamente en la obtención de un «umbral de pobreza» que permitía a la población alcanzar un estándar nutricional específico; todas las estimaciones posteriores fueron incorrectas porque simplemente aplicaron un índice de precios de Laspeyres a la cifra inicial para trasladarla a años posteriores, sin preguntarse nunca si la norma nutricional seguía cumpliéndose. El índice de Laspeyres se pondera en función de las cantidades, es decir, la cesta de consumo concreta de artículos y las cantidades de bienes y servicios adquiridos en el umbral de pobreza en el año base se mantienen constantes y su valor simplemente se actualiza en función de la variación de los precios.

El año base en la India y China fue 1973 y 1978, respectivamente, hace ya 52 y 47 años. Supongamos que, al realizar sus primeras estimaciones de pobreza en 1973 y 1978, los gobiernos de la India y China hubieran anunciado que estaban tomando el costo actualizado de una cesta de consumo que prevalecía en los años 1921 y 1931, respectivamente, se habrían ganado las burlas. Pero hoy en día, los gobiernos y el Banco hablan con ligereza de la pobreza actual basándose en una cesta de la compra de hace medio siglo sin suscitar ninguna crítica, porque el público culto no tiene ni idea de lo absurdo del procedimiento de estimación que utilizan.

En 1973, en la India rural se necesitaban 49 rupias al mes por persona para alcanzar una norma nutricional de 2200 calorías al día, y el 56,4 % de las personas que gastaban menos que eso constituían la tasa oficial y correcta de pobreza. En 2011-2012, para satisfacer la misma norma nutricional se necesitaban 1320 rupias al mes y el 66,8 % de las personas se situaban por debajo de esta cifra, lo que supone un notable aumento con respecto al 56,4 % inicial. Sin embargo, los estimadores oficiales habían abandonado silenciosamente la norma nutricional después de 1973 y se limitaron a indexar los precios de la cifra del año base, lo que dio como resultado 816 rupias como umbral oficial de pobreza, con un 25,7 % de personas por debajo de él, en comparación con las 1320 rupias correctas y el 66,8 %. La ingesta calórica era obviamente mucho menor en el umbral oficial de pobreza, lo que hacía que la afirmación de la disminución de la pobreza fuera falsa, ya que se contabilizaba a los pobres por debajo de un nivel nutricional decreciente y no constante. Del mismo modo, el umbral de pobreza urbano correcto de 1973, de 56,6 rupias al mes, que satisfacía la norma de 2100 calorías, daba una tasa de pobreza del 49 %, que en 2011-12 aumentó sustancialmente hasta el 62 %, con la misma norma de 2100 calorías que requería un gasto de 2130 rupias. El umbral oficial de pobreza para 2011-2012 era de solo 1000 rupias, lo que daba una tasa de pobreza de apenas el 13,7 % y permitía solo 1775 calorías diarias, un hecho que nunca se mencionó.

Cada nuevo umbral oficial de pobreza a lo largo del tiempo ha supuesto una ingesta nutricional cada vez menor, hasta alcanzar el absurdo definitivo (como predije en un artículo de 2013) de un umbral de pobreza por debajo del nivel de supervivencia física. Y la ausencia de observaciones, debido a que nadie sobrevive, se celebra como pobreza extrema cero. Cabe señalar que muchos países africanos comenzaron a estimar la pobreza tarde, sus años base no se remontan a más de una década atrás, por lo que registran niveles altos, cercanos a los niveles realistas de pobreza.

Suponer una cesta de consumo fija de hace medio siglo, como en la India, equivale a suponer que la pobreza no existe, ya que son precisamente los cambios en la disponibilidad de bienes y servicios esenciales los que producen cambios en la cesta disponible, lo que es importante para determinar si la pobreza aumenta o disminuye. De ser considerados servicios esenciales que debían prestarse con fondos públicos, la sanidad, los servicios públicos y la educación han pasado rápidamente al ámbito de la prestación privada y han experimentado un fuerte aumento de los precios en el marco de las reformas orientadas al mercado de las últimas tres décadas. Una proporción cada vez mayor de hogares no puede hacer frente a estos costes más elevados y mantener su nivel nutricional, ya que sus ingresos no han aumentado lo suficiente. El aumento de la deuda de los hogares en la India es un indicador revelador. Los hogares que no eran pobres en un principio han caído en la pobreza, mientras que los que ya lo eran han sufrido un mayor deterioro nutricional. Los datos de consumo de la NSS en la India muestran una disminución a lo largo del tiempo de la ingesta media de energía y proteínas per cápita, tanto en las zonas rurales como en las urbanas.

Si un atleta olímpico de salto de altura afirmara haber mejorado su rendimiento bajando continuamente el listón, sería sancionado de por vida por hacer trampa; si el director de una escuela afirmara que el porcentaje de suspensos había descendido drásticamente del 40 % al 0 %, y se descubriera que esto se debía a que se había bajado la nota de aprobado de 50 sobre 100 a 2 sobre 100, el director sería despedido. Pero parece que no existe ningún organismo internacional que pueda obligar al Banco a seguir un procedimiento de estimación lógico y ético, y a abandonar el ilógico y deshonesto que utiliza actualmente, que ha reducido el umbral de pobreza en Asia por debajo del nivel de supervivencia. El Banco ya ha rechazado el informe (2020) de Philip Alston, designado relator especial de las Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, en el que se expresaba preocupación por los umbrales de pobreza poco realistas utilizados por el Banco. Sin duda, el Banco seguirá burlándose de los pobres, diciéndoles que millones de ellos han «salido de la pobreza extrema», cuando en realidad cada vez más hogares se enfrentan a unos costes médicos y de otro tipo cada vez más elevados, se hunden en el endeudamiento y ven mermada su nutrición." 

(Utsa Patnaik, peoples democracy, 20/12/25, traducción DEEPL)

16.12.25

Erradicación de la pobreza: El crecimiento no es la solución... En lugar de perseguir un crecimiento interminable del PIB, los gobiernos e instituciones deberían centrarse en lo que realmente importa: el bienestar social dentro de los límites planetarios... debemos guiar nuestras economías lejos de la maximización de beneficios y hacia el cumplimiento de los derechos humanos, con políticas que ofrecen servicios básicos universales... La comida y la vivienda se asignan actualmente principalmente a los individuos según su capacidad de pago, pero deberían sacarse del ámbito del mercado y asignarse en función de la necesidad, de acuerdo con su estatus como derechos humanos. La atención médica y la educación gratuitas para todos son ejemplos existentes de bienes y servicios desmercantilizados, y expandir este enfoque es una piedra angular de la Hoja de Ruta de la ONU... Medidas complementarias como una renta básica para todos o una garantía de empleo – mediante la cual el gobierno garantiza un trabajo a cualquier persona dispuesta y capaz de trabajar – pueden asegurar aún más que todos tengan una base estable desde la cual satisfacer sus necesidades... Implementar reformas para aumentar la progresividad de los sistemas fiscales, incluidos los impuestos sobre la riqueza y la herencia, junto con una acción decisiva para abordar la evasión fiscal, son solo algunos de los caminos propuestos en la Hoja de Ruta para financiar este cambio... Sin embargo, proporcionar acceso gratuito a los servicios básicos no, por sí solo, superará la exclusión social; solo la reducción de las desigualdades puede hacerlo... Cuando se reducen las disparidades, las expectativas sociales se vuelven más realistas para aquellos con menos recursos, aliviando las presiones sociales que exacerban la pobreza y el sentido de exclusión social... La distribución debe ser el eje central de cualquier estrategia seria para erradicar la pobreza en Europa (Olivier De Schutter, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos)

 "Este mes, miembros del Parlamento Europeo, responsables políticos de alto nivel de la UE, sindicatos, líderes de la sociedad civil, expertos académicos y activistas se reunieron en Bruselas para un evento de seguimiento de la histórica Conferencia Beyond Growth 2023. En la agenda: cómo integrar las políticas de post-crecimiento en las estrategias de reducción de la pobreza de la UE – desde la próxima Estrategia de la UE contra la Pobreza y la Estrategia de Equidad Intergeneracional, hasta el nuevo Plan de Acción para implementar el Pilar Europeo de Derechos Sociales y el Marco Financiero Plurianual 2028-2034.

Al menos, el evento demostró que una opinión marginal de antaño – que el crecimiento económico no es una varita mágica para erradicar la pobreza – ahora está avanzando firmemente en la agenda.

La Agencia Europea de Medio Ambiente ha estado pidiendo "crecimiento sin crecimiento económico", reconociendo que la búsqueda obsesiva de aumentar la producción económica ha sido perjudicial para el medio ambiente y la salud humana. Se está desarrollando una Hoja de Ruta respaldada por la ONU para Erradicar la Pobreza Más Allá del Crecimiento para fomentar un modelo de inversión social basado en los derechos humanos que reduzca la dependencia del crecimiento. El nuevo desafío que enfrenta la UE es, por lo tanto, si su gobernanza socioeconómica puede reinventarse y lograr un bienestar mejorado sin aumentar el PIB.

La exclusión social es relacional.

Hay mucho trabajo por hacer. La mayoría de las personas han sido llevadas a creer que el crecimiento económico equivale al progreso humano, y el crecimiento del PIB todavía se percibe en gran medida como una condición previa para combatir la pobreza. Sin embargo, esta suposición es simplemente incorrecta: desde la década de 1990, el progreso en la erradicación de la pobreza se ha estancado en gran medida, incluso cuando el PIB global casi se ha triplicado. Sin embargo, las estrategias tradicionales de erradicación de la pobreza continúan basándose en el crecimiento como fundamento para la creación de empleo, los recursos fiscales y el gasto social.

En el corazón de esta paradoja está la suposición de que la pobreza es principalmente una cuestión de ingresos insuficientes. El ingreso es, por supuesto, esencial, pero el modelo dominante sigue siendo incompleto porque pasa por alto los factores estructurales y relacionales de la exclusión social. Las definiciones de pobreza basadas en umbrales de ingresos – aún utilizadas por las instituciones globales y arraigadas en indicadores como el Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 de la ONU – ofrecen solo una visión parcial. Capturan los recursos mínimos necesarios para satisfacer las necesidades básicas, pero no tienen en cuenta las expectativas sociales en evolución de sociedades cada vez más acomodadas.

Como argumentó el sociólogo Peter Townsend hace décadas, la pobreza es inseparable de la capacidad de las personas para participar en los niveles de vida considerados "normales" dentro de su sociedad. La exclusión social es un concepto relacional, vinculado a cómo se clasifica uno en comparación con los demás, y no solo el resultado de la privación en términos absolutos. El indicador AROPE de la UE refleja esto al incorporar una medida de ingresos relativos (uno es "pobre monetariamente" si sus ingresos están por debajo del 60 por ciento de la mediana), y va aún más allá al captar la pobreza multidimensional. Sin embargo, también se queda corto al abordar las fuerzas estructurales y relacionales más profundas que perpetúan la exclusión.

Carrera hacia el abismo

Por lo tanto, aumentar los ingresos no es suficiente, especialmente porque se ha distribuido cada vez menos de manera equitativa en los últimos años. Lejos de centrarse en el crecimiento del PIB, los responsables políticos deberían considerar en su lugar la crisis climática que nos ha traído, las desigualdades que crea y la pobreza que exacerba.

En primer lugar, y a pesar de décadas de intentos, no hay evidencia empírica de que los países de altos ingresos hayan logrado el grado de desacoplamiento absoluto, permanente y a nivel de toda la economía del crecimiento económico de los impactos ambientales necesario para que el crecimiento sea compatible con los límites planetarios. Es hora de "despedirse del crecimiento verde". Y, como expuse en mi informe más reciente al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, aunque el aumento del metabolismo de la economía (estrechamente correlacionado con el aumento del PIB) desestabiliza gravemente la biosfera, sus impactos se sienten con mayor fuerza en los países de bajos ingresos. Lejos de erradicar la pobreza, la expansión persistente del PIB se está convirtiendo en un motor de la pobreza inducida por el clima en el futuro.

En segundo lugar, el crecimiento produce una economía de agotamiento y empeora las desigualdades. En Francia, aunque los niveles de vida medianos han aumentado en las últimas décadas, los ingresos de los deciles más pobres han permanecido estancados o han mejorado solo mínimamente: el nivel de vida del 10 por ciento más pobre de los hogares apenas ha cambiado en términos reales en las últimas dos décadas. Al mismo tiempo, la parte del ingreso que posee el 10 por ciento más rico ha aumentado considerablemente. La creciente brecha de ingresos exacerba la pobreza relativa, la exclusión social y los sentimientos de abandono.

Con la creciente globalización de la economía y la multiplicación de los acuerdos de libre comercio, economistas como Bob Jessop señalan que el estado ha cambiado su estrategia para lograr el crecimiento del PIB. El paradigma keynesiano en el que el crecimiento proviene del aumento del consumo apoyado por un fuerte estado de bienestar ha sido reemplazado por la idea schumpeteriana de que la innovación es la receta clave para el crecimiento, una idea recientemente coronada con el Premio Nobel de Ciencias Económicas.

Los gobiernos han buscado, por lo tanto, utilizar cualquier medio para atraer a individuos adinerados y grandes corporaciones con el fin de maximizar la inversión, la I+D y el crecimiento. La competencia interjurisdiccional se ha convertido en una realidad en el actual entorno político para impulsar la inversión extranjera. Los estados ahora se apresuran a reducir las tasas impositivas y a desregular la economía. Mientras que los contratos de trabajo estables y a tiempo completo eran la norma hasta la década de 1980, están siendo cada vez más reemplazados por formas de contrato más "flexibles" – es decir, menos protectoras. En un informe de 2023 a la ONU, demostré que la disminución de los contratos laborales a largo plazo, los salarios más bajos y la reducción de las protecciones están llevando a la aparición de lo que el economista británico Guy Standing ha denominado el "precariado".

En las economías de bajos y medianos ingresos, el desarrollo impulsado por las exportaciones también ha resultado en mayores desigualdades. Las grandes empresas se han beneficiado de una ventaja estructural para ingresar a los mercados globalizados: son ellas las que más ganan con el libre comercio y las actividades extractivas impulsadas por las exportaciones. Una minoría de empresas orientadas a la exportación crecen consumiendo el capital natural de los países de ingresos bajos y medios, mientras que los pequeños agricultores que no pueden ingresar a las cadenas de suministro globales quedan rezagados.

En tercer lugar, el crecimiento del PIB a veces también se ha logrado mediante la extensión de la lógica del mercado a bienes y servicios que antes no estaban monetizados, privatizando los bienes comunes o los servicios públicos, lo que ha llevado a la creciente "mercantilización" de la vida. Como subrayó Karl Polanyi en La Gran Transformación, el capitalismo busca extender el ámbito del mercado tanto como sea posible. Lo que anteriormente se asignaba sobre la base de la reciprocidad o la redistribución ahora se concede únicamente en función de la capacidad de pago. Por ejemplo, antes la gente podía pedirle a su vecino que le arreglara el coche; ahora contratan a alguien para que lo haga. Aquellos que no pueden permitirse esos pagos son empujados aún más hacia la inseguridad económica.

Un cambio urgente

Por todas estas razones y muchas más, en julio de 2024 presenté un informe a la ONU sobre Erradicar la Pobreza Más Allá del Crecimiento. En él, advertí que el crecimiento económico no puede perseguirse a cualquier costo, incluso en nombre de la reducción de la pobreza.

En mi informe, argumenté que se necesita un cambio urgente en la lucha contra la pobreza. Los enfoques tradicionales para la erradicación de la pobreza han llegado a su fin. La pregunta ahora no es cómo mantener el crecimiento, sino cómo acabar con la pobreza sin tener a las personas y al planeta como rehenes de ella.

En lugar de perseguir un crecimiento interminable del PIB, los gobiernos e instituciones deberían centrarse en lo que realmente importa: el bienestar social dentro de los límites planetarios. Al presentar el informe a la ONU, me comprometí a desarrollar una Hoja de Ruta para Erradicar la Pobreza Más Allá del Crecimiento, una caja de herramientas integral de medidas políticas, construida junto con agencias de la ONU, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, académicos, sindicatos y otros, para guiar nuestras economías lejos de la maximización de beneficios y hacia el cumplimiento de los derechos humanos.

En el corazón de la Hoja de Ruta – que se presentará a la ONU en 2026 – están las políticas que ofrecen servicios básicos universales. La comida y la vivienda se asignan actualmente principalmente a los individuos según su capacidad de pago, pero deberían sacarse del ámbito del mercado y asignarse en función de la necesidad, de acuerdo con su estatus como derechos humanos. La atención médica y la educación gratuitas para todos son ejemplos existentes de bienes y servicios desmercantilizados, y expandir este enfoque es una piedra angular de la Hoja de Ruta.

Medidas complementarias como una renta básica para todos o una garantía de empleo – mediante la cual el gobierno garantiza un trabajo a cualquier persona dispuesta y capaz de trabajar – pueden asegurar aún más que todos tengan una base estable desde la cual satisfacer sus necesidades. La reducción de la jornada laboral podría incentivar a las personas a adoptar estilos de vida menos intensivos en energía, al mismo tiempo que ayudaría a distribuir el trabajo doméstico de manera más equitativa. Implementar reformas para aumentar la progresividad de los sistemas fiscales, incluidos los impuestos sobre la riqueza y la herencia, junto con una acción decisiva para abordar la evasión fiscal, son solo algunos de los caminos propuestos en la Hoja de Ruta para financiar este cambio.

Sin embargo, proporcionar acceso gratuito a los servicios básicos no, por sí solo, superará la exclusión social; solo la reducción de las desigualdades puede hacerlo. Abordar la desigualdad es esencial para eliminar la pobreza más allá del crecimiento. Cuando se reducen las disparidades, las expectativas sociales se vuelven más realistas para aquellos con menos recursos, aliviando las presiones sociales que exacerban la pobreza y el sentido de exclusión social.

Una menor desigualdad también puede frenar las tendencias de consumo perjudiciales. Los hábitos de lujo de alta gama, como el uso de SUV en las ciudades o la construcción de grandes mansiones, crean presiones de estatus en la población en general. Los ciudadanos tienden a imitar estos patrones de consumo insostenibles, en lo que a menudo se denomina el efecto Veblen. Las políticas para frenar el consumismo y la publicidad perjudicial podrían ayudar a que las sociedades se desplacen hacia formas sostenibles de bienestar. Al limitar el consumo de estatus extremadamente costoso e insostenible – lo que se ha denominado "consumo ostentoso" – las sociedades pueden avanzar prácticamente hacia la lucha contra la pobreza dentro del espacio operativo seguro de los límites planetarios.

Una nueva era

Estas son las medidas audaces pero alcanzables que deben dar forma a la próxima generación de esfuerzos contra la pobreza, incluyendo, en Europa, el nuevo Plan de Acción para implementar el Pilar Europeo de Derechos Sociales, la Hoja de Ruta para Empleos de Calidad, la Estrategia de Equidad Intergeneracional de la UE y la primera Estrategia de la UE contra la Pobreza. Esto es especialmente importante en un entorno en el que las prioridades competidoras –notablemente la defensa, la seguridad y la competitividad– junto con una reacción negativa hacia lo verde, corren el riesgo de eclipsar los objetivos sociales y de reducir el espacio fiscal para la inversión social, ya obstaculizada por la reciente reforma de las normas fiscales de la UE.

Al adoptar las políticas establecidas en la Hoja de Ruta para Erradicar la Pobreza Más Allá del Crecimiento, la UE puede liderar una nueva era global de erradicación de la pobreza, una que trascienda la dependencia del crecimiento y ponga los derechos humanos y la estabilidad planetaria en su núcleo." 

(Olivier De Schutter, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, Brave New Europe, 15/12/25, traducción Quillbot, enlaces en el original, fuente Green European Journal)

27.10.25

El plebiscito de la crueldad: Milei gana, Argentina pierde... Un país exhausto que, a falta de esperanza, vota obediencia... La inflación ha bajado, sí, pero lo ha hecho a costa del empleo, del salario y de la dignidad... En nombre del orden y del mercado, se ha consolidado la pedagogía de la resignación. El mensaje es simple y brutal: si pasas hambre, aguanta; si pierdes el trabajo, es por tu bien; si tu hijo deja la escuela, es porque el Estado ya no puede mantener “parásitos”. La narrativa del sacrificio ha sido tan repetida por los medios afines que ha dejado de parecer crueldad para presentarse como sentido común... Nunca en democracia el hambre había sido tan funcional al poder... Los medios aliados al poder ultraliberal hablan de “madurez ciudadana”. En realidad, lo que hay es una población traumatizada por años de inflación, corrupción y desencanto. Una sociedad agotada que se aferra al verdugo porque promete castigar a todos los demás. Lo que Milei ofrece no es libertad, sino venganza: contra el Estado, contra los sindicatos, contra los pobres que molestan, contra la política que no funcionó... El hambre ya no es consecuencia: es estrategia. El dolor, una herramienta. La democracia, un decorado (Spanish Revolution)

 "LA DEMOCRACIA SECUESTRADA POR EL MIEDO

El 40% de los votos. 92 diputados. Un país exhausto que, a falta de esperanza, vota obediencia.
La Libertad Avanza ha ganado las elecciones legislativas argentinas y ha conquistado incluso Buenos Aires, el histórico bastión del peronismo. Un resultado que no se explica por convicción sino por agotamiento. No es una victoria del consenso, sino del miedo.

El de Javier Milei no es un triunfo político, sino psicológico. Ha logrado convencer a millones de argentinas y argentinos de que el sufrimiento es una virtud, de que el ajuste es una forma de redención y de que el dolor colectivo es un sacrificio necesario para la “grandeza nacional”. La inflación ha bajado, sí, pero lo ha hecho a costa del empleo, del salario y de la dignidad.

En nombre del orden y del mercado, se ha consolidado la pedagogía de la resignación. El mensaje es simple y brutal: si pasas hambre, aguanta; si pierdes el trabajo, es por tu bien; si tu hijo deja la escuela, es porque el Estado ya no puede mantener “parásitos”. La narrativa del sacrificio ha sido tan repetida por los medios afines que ha dejado de parecer crueldad para presentarse como sentido común.

La economía se estabiliza, pero la sociedad se desangra. Los comedores populares se multiplican, los alquileres se vuelven impagables y los hospitales carecen de insumos básicos. Pero Milei celebra el “punto bisagra” de su gobierno rodeado de banderas, como si la patria se construyera sobre cadáveres económicos.

Mientras tanto, la oposición intenta recomponer sus ruinas. Axel Kicillof advirtió desde La Plata que “se han perdido empleos, cierran empresas todos los días y los más vulnerables sufren cada día más”. Pero el peronismo, atrapado en su propia crisis, ya no logra representar la voz de ese dolor. El pueblo ha sido empujado a votar a quien más daño le hace porque nadie más le ofrece una salida.

 EL DOLOR COMO HERRAMIENTA DE PODER

Nunca en democracia el hambre había sido tan funcional al poder.
Milei no necesita ocultar la miseria; la exhibe. La convierte en argumento. La pobreza ya no es un problema a resolver sino una prueba de pureza ideológica. Su “motosierra” no corta privilegios, corta derechos. Y sin embargo, una parte del país aplaude.

Lo que se vive en Argentina no es una simple elección legislativa: es la normalización del dolor como política de Estado. Los despidos masivos, el cierre de programas sociales y la represión a las protestas no se justifican con eficacia, sino con moral. El nuevo dogma es que el sacrificio salva, aunque destruya.

Los medios aliados al poder ultraliberal hablan de “madurez ciudadana”. En realidad, lo que hay es una población traumatizada por años de inflación, corrupción y desencanto. Una sociedad agotada que se aferra al verdugo porque promete castigar a todos los demás. Lo que Milei ofrece no es libertad, sino venganza: contra el Estado, contra los sindicatos, contra los pobres que molestan, contra la política que no funcionó.

Desde Washington, Trump celebra su “hermano ideológico” y le ofrece un rescate financiero de 40.000 millones de dólares. Pero ese dinero no aliviará a los barrios populares ni a las escuelas rurales: solo blindará el experimento ultraliberal que convierte a la crisis en modelo exportable. Argentina se convierte así en laboratorio global del neoliberalismo extremo, donde cada despido es una métrica de éxito y cada lágrima, un índice de productividad.

Mercedes Marco del Pont lo resumió con precisión quirúrgica: “Nunca se ha visto en Argentina un nivel de crueldad tan elevado como el de este Gobierno.” Y no exagera. Lo que antes eran recortes ahora son castigos. Lo que antes era ajuste ahora es evangelio.

El hambre ya no es consecuencia: es estrategia. El dolor, una herramienta. La democracia, un decorado.
Argentina no votó por Milei: votó por sobrevivir a Milei." 

(Spanish Revolution, 27/10/25)