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31.12.24

2024, cuando la vergüenza cambió de bando: el año de Gisèle Pelicot, Nevenka Fernández y el ‘Me Too’ español

 "En este 2024 a punto de sellar su broche final, distinguidos hitos y hechos ya históricos se han hecho de notar en clave feminista. Con el lema 'que la vergüenza cambie de bando', Gisèle Pelicot se ha constituido como un nuevo horizonte de esperanza para las mujeres después de ganar un histórico juicio de violación en Francia; también otro de los casos más estremecedores de la historia reciente de nuestro país, el de Nevenka Fernández, que ha sido devuelto al foco con su adaptación cinematográfica. Asimismo, ha tenido lugar durante este año un escenario que se asemeja a aquel movimiento Me Too que despertó en Hollywood, el cine y teatro español se han visto manchados este año por numerosas denuncias de abusos y agresiones sexuales de parte de renombrados artistas. 

La violencia de género no sólo muestra su peor cara cuando trasciende un crimen machista –cuando este 2024 se han contabilizado 47 asesinadas por esta lacra-, sino también cuando las mujeres levantan la voz denunciando abusos y agresiones sexuales. Este grito contra el machismo estructural comprende un peso mayor cuando se da en el plano público y toca a una figura reconocida, bien sea desde el plano político, institucional o del espectáculo. Pero qué importan nombres o estatus cuando la dinámica es la misma: atentar contra la integridad sexual, física y emocional de una mujer por el mero hecho del mandato patriarcal. Por desgracia, ejemplos no faltan.

Cultura y política, manchadas por el patriarcado: del caso Errejón al Me too español

Dos ámbitos dispares se han colocado en el foco este año por un mismo patrón: la violencia machista. Quizás el que más ha encendido la opinión pública ha sido el que ha venido de la mano de un referente que, hasta la fecha, era considerado aliado feminista. Íñigo Errejón, exdirigente de Sumar, fue epicentro de sendas acusaciones por parte de más de una decena de mujeres que acudieron a la periodista Cristina Fallarás para relatar, en anónimo, sus alegatos de pesadilla.

El que fuera fundador de Más Madrid dejó la política ante los rumores de estas acusaciones que, nada más conocerse su renuncia, se confirmaron a cuentagotas. Un escenario que, durante semanas, y todavía candente, continúa siendo objeto de debate público y político, en el que se han venido dando reacciones tanto de estupor como de inquietud. ¿Queda así constatado que la violencia machista se esconde incluso, aunque no en todos los casos, en aquellos que abanderan la causa feminista? “Incluso en espacios que se presentan como progresistas, el machismo y la violencia no desaparecen. Este tipo de denuncias exigen algo más que gestos vacíos o posicionamientos políticos ambiguos: necesitan una respuesta contundente, justicia efectiva y el compromiso real de erradicar cualquier rastro de impunidad”, valoran desde Federación de Mujeres Jóvenes (FMJ) en conversaciones con ElPlural.com.

En paralelo, pero con el mismo patrón, este año se han dado, desafortunadamente, diversos ejemplos de actitudes y abusos machistas en el cine y teatro español, lo que ha hecho levantar la voz de la cultura nacional. Como si del Me Too que despertó en el seno de Hollywood se tratase, hasta tres artistas directivos en nuestro país se han visto salpicados por sendas denuncias de actrices y mujeres que trabajaron con ellos. Eduard Cortés, Ramón Paso y Carlos Vermut son los tres nombres que han salido a la palestra en estos meses. “El mundo del cine sigue siendo un terreno fértil para la perpetuación de la violencia de género. El abuso de poder, silencio cómplice y normalización del acoso han creado un sistema que protege a los agresores y silencia a las víctimas. (…) El cine es un reflejo para la sociedad, pero ahora mismo no es un reflejo digno”, subrayan sobre este aspecto desde FMJ.

A golpe de confesiones con relatos estremecedores en medios de comunicación y redes sociales, las víctimas de Vermut, Paso y Cortés han alzado la voz a lo largo de este 2024. Las que denunciaron al cineasta de Manticora allá por enero relataron haber sufrido relaciones sexuales no consentidas y de carácter violento: “Me inmovilizó, estranguló y forzó a tener sexo”, detalló una de ellas. En el caso del director teatral Ramón Paso, fue objeto de denuncias por presuntos delitos sexuales por hasta 14 mujeres, hechos comprendidos entre 2018 y 2023. Así, el más reciente, el que se cierne sobre el tercero de los mencionados, hasta 52 voces femeninas han dicho ‘basta’ con sus testimonios: “Estamos organizándonos para decidir juntas cuál es la mejor manera de denunciar esto”, dijo una de las denunciantes en redes sociales, la fotógrafa Silvia Grav."

Un atisbo de esperanza llamado Gisèle Pelicot

Pero restémosle peso a aquellos maltratadores, pongamos el acento en ellas, y en quién mejor que Gisèle Pelicot. Mujer coraje, valiente y que ha marcado un verdadero hito histórico con un juicio que ha traspasado fronteras, ha estremecido y ha unido, aún más si cabe, a todas las feministas. ‘Que la vergüenza cambie de bando’ se ha constituido como un nuevo lema para hacer ver que el miedo no lo debemos tener nosotras por hablar, sino ellos por haber cometido las atrocidades denunciadas.

Pelicot fue violada por 50 hombres durante una década, una operación orquestada por su propio marido que, a su vez, la drogó y grabó sin su consentimiento. La denunciante fue violada en casi un centenar de ocasiones y, hasta pasados los años, no descubrió la aterradora verdad. Llevando el caso a los tribunales franceses, y sin mostrar ni un ápice de miedo o arrepentimiento por su decisión, se ha alzado como un icono, un ejemplo a seguir y un símbolo que dice ‘basta’. “Nunca me he arrepentido de esta decisión, no me arrepiento de dar la cara. (…) A partir de hoy, se recordará a la señora Pelicot y cada vez menos al señor Pelicot”, expresó a su salida del juzgado de Aviñón, donde el tribunal dictó sentencia para su exmarido, Dominique Pelicot y el resto de violadores con penas de entre 5 a 20 años de cárcel.

“El sistema sigue sin comprender el impacto devastador que estas violencias tienen sobre las víctimas. (…) Gracias a Gisèle Pelicot, y a muchas otras que este año se han atrevido a visibilizar, la lucha sigue y se habla de estos casos”, insisten desde FMJ.

Nevenka y las mujeres que abrieron paso

Si bien es cierto que 2024 obliga a seguir trabajando de manera colectiva para que cese la violencia que ahoga y mata, también es cierto que ejemplos como el de Gisèle Pelicot han dibujado un año donde se han cambiado las tornas y la voz de la víctima ha pasado a ser la protagonista y dueña de la historia, un papel hasta ahora ostentado recurrentemente por el agresor.

El testimonio de la francesa no ha sido el único que este 2024 ha reflejado en primera persona y sin tapujos lo que tantísimas otras vienen sufriendo de años atrás. Sin necesidad de cruzar la frontera, en este mismo país, la historia de Nevenka Fernández, que el 27 de septiembre llegó a las salas de cine, ha traído nuevamente al presente lo que en su día sirvió para abrir caminos en la senda de la igualdad. El de la economista ponferradina fue el primer juicio que consiguió dictar condena a un político por acoso sexual y laboral en España, concretamente a Ismael Álvarez, concejal por el PP y alcalde de Ponferrada. Su caso, además de facilitar que otras mujeres fueran alzando la voz progresivamente, supuso también revisar los abusos que se cometen en los altos cargos de poder y también una demostración de hasta qué punto la justicia y la sociedad cuestionaba en ese momento el relato de la víctima. El fiscal de la causa, José Luis García Ancos, fue expulsado del caso por el interrogatorio hacia Nevenka en el que, no solo ponía en duda su testimonio, sino que reflejaba el claro machismo presente en las instituciones con declaraciones como: "Usted no es la empleada de Hipercor que le tocan el trasero y tiene que aguantarse porque es el pan de sus hijos”.

Pese a que las pruebas terminaron dando la razón a Nevenka y la justicia ordenó finalmente una condena de nueve meses de prisión para Álvarez, una multa de 6.480 euros y una indemnización a la víctima de 12.000 euros, los efectos de la resolución se tintaron de un color agridulce, no solo por resultar insuficientes para la defensa, sino por no contar apenas con el respaldo de la sociedad. Pese a demostrarse la verdad de los abusos, el apoyo hacia el exalcalde no cesaba, lo que provocó que Nevenka se viera obligada a trasladarse a Inglaterra para poder vivir alejada del ruido y de una sociedad que inmersa todavía en la cultura patriarcal, se le hacía difícil creer a la primera víctima de abusos por parte de un alto cargo en el país. 

Todo esto, y 22 años después de aquella condena, Icíar Bollaín quiso recuperar el testimonio de Nevenka y devolver su historia a las salas de cine. En septiembre, la misma ciudad que fue testigo de aquel mediático e histórico juicio, también lo fue de un estreno que contó con la presencia de la misma protagonista y que se rindió ante ella, ahora sí, reconociendo su historia y aplaudiendo su coraje

Con estas líneas deseamos a nuestros lectores un feliz año. Nuestro deseo personal, como periodistas, es que en 2025 os podamos contar noticias algo más amables, que reflejen cierta esperanza, contaros el avance próspero de una sociedad donde las mujeres van perdiendo progresivamente el miedo a andar solas por la calle, sea la hora que sea, donde sus derechos no se vean interrumpidos, y, por supuesto, una sociedad donde hombres y mujeres trabajen de manera coordinada para que ni una sola mujer más en el mundo muera asesinada por el mero hecho de haber nacido mujer. "

( MARTA ALBERCA / LIRIOS ARQUES , El Plural, 31/12/24)

26.8.23

Si los emiratos árabes son los que dominan el fútbol por sus grandes inversiones en clubs y jugadores... ¿Cómo quedaría Rubiales ante los jeques si un grupo de aguerridas mujeres lo echaban? Fuera del circuito del dinero para siempre... de ahí su resistencia numantina... sucede que el fútbol está resultando ser una ventana desde donde se puede ver cómo funciona el mundo entre bastidores

 "(...) El fútbol está resultando ser una ventana desde donde se puede ver cómo funciona el mundo entre bastidores. 

Con la agresión de Rubiales hemos visto una representación excelente de cómo funciona el poder. Con el caso de Vinicius vimos la hipocresía de este mismo poder, aunque enarbolara la necesaria bandera del antirracismo. Con el Mundial de Qatar supimos que miles de trabajadores migrantes murieron durante las obras, en condiciones de explotación infrahumanas. Constantemente vemos a las dictaduras del Golfo encapricharse con las estrellas del fútbol, con realizar competiciones o patrocinar equipos. Y a más de un técnico o fútbolista lavándoles la cara por unos cuantos millones de euros. La mafia que envuelve todo este espectáculo es una perfecta representación de cómo funciona el mundo, del capitalismo, del poder.

No es la primera vez que las mujeres deportistas levantan la voz contra los abusos. Pero quizás nos encontremos ahora con una sociedad mucho más sensibilizada, con una sociedad mejor que ya no tolera ni la agresión ni su banalización, y esto es algo que hay que celebrar y reivindicar, sobre todo cuando nos encontramos inmersos en plena ofensiva reaccionaria. Mientras representantes públicos se alejan de las pancartas que condenan la violencia machista, las deportistas, como decía Irene Zugasti en su magnífico artículo en CTXT, marcan un golazo en Las Gaunas. Y más todavía cuando, encima, Hermoso incluye en esta ecuación a su sindicato. La importancia y el simbolismo de todo esto para quienes se baten a diario contra el poder, es inmensa.

Toca esperar para ver cómo se resuelve todo esto, pero la victoria sobre el relato de que el feminismo se pasa de frenada o que es innecesario, es incontestable. Y esto debería hacer reflexionar a quienes todavía hoy se empeñan en desenfocar lo sucedido desde sus medios, banalizar en sus corrillos la gravedad de la agresión o dejar impunes a sus responsables mediante los mecanismos de poder de todos los organismos implicados en la resolución de este asunto. Y a pesar de esto, y pase lo que pase, queremos y pelearemos porque el tipo que manda, ya sea en la Federación de fútbol o en el negocio de tu barrio, se piense dos veces esas agresiones a las que se había acostumbrado con sus empleadas. Y que nunca más les salga gratis."             (Miquel Ramos, Público . 24/08/23)

 

"Fútbol, la joya de la corona del poder blando de Qatar.

 Qatar lleva desarrollando desde hace años una campaña de reconstrucción de su identidad pública internacional. El rico emirato catarí busca limpiar la imagen del régimen absolutista que impera en el país desde su independencia con millonarias adquisiciones por todo el mundo. Dentro de esta estrategia diplomática y financiera, el futbol juega un papel fundamental. La compra del PSG o la futura celebración del Mundial de Fútbol de 2022 se presentan como un escaparate idóneo para vender una imagen global de grandes inversores que se gane el corazón del público y llame aún más la atención los inversores internacionales. Lo que se conoce como el soft power. (...)

El Estado de Qatar es un ejemplo de uso efectivo del soft power. El pequeño país peninsular obtuvo su independencia del Reino Unido en los años setenta y mantiene desde entonces un régimen político monárquico fundamentado sobre el gobierno absoluto de la dinastía Al Thani. El emir Tamim Al Thani ostenta el trono desde 2013 aunque, como el resto de la familia, se encarga de asuntos de estado desde su juventud. En el aspecto legislativo, en Qatar se aplica rigurosamente la Sharía, mantiene la pena de muerte, impone la flagelación por delitos como el consumo de alcohol y varias organizaciones humanitarias han denunciado los abusos y la explotación laboral que se sufre en el país, la discriminación de las mujeres o la ausencia de libertad de expresión. La relación con sus vecinos tampoco es muy buena. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin junto a Egipto, Maldivas, Yemen y Libia rompieron sus relaciones diplomáticas con Qatar en 2017 e impusieron sanciones económicas al emirato, acusando al Estado catarí de relacionarse con grupos terroristas y acercarse demasiado a Irán, enemigo de los sauditas. (...)

El embargo que el grupo de países liderados por Arabia Saudí impuso a Qatar se levantó finalmente a principios de 2021. Gracias a los desorbitados beneficios de su entramado económico y financiero, la batalla de Qatar para consolidar su imagen pública como un gran inversor sigue con las espadas en todo lo alto.

 Para ello, la red financiera institucional de Qatar juega un papel fundamental desde hace más de quince años. Gracias a las extensas reservas de recursos naturales fósiles ocultas en el subsuelo catarí, la pequeña península pérsica es uno de los países con más alto poder adquisitivo del mundo con un PIB de 51.751 dólares per cápita, según un estudio de VisualCapitalist elaborado en mayo de 2021. Las cantidades ingentes de dinero producido en Qatar han ido en buena parte destinados a la Qatar Investment Authority (QIA), el fondo de financiero de la familia Al Thani fundado en 2005. La QIA administra en la actualidad inversiones por valor de más de 30.000 millones de dólares y posee destacadas participaciones alrededor del mundo, como la empresa propietaria del Empire State de Nueva York, el lujoso almacén Harrods de Londres, el 8,3% de la inmobiliaria de alto standing Brookfield, el 11% de El Corte Inglés, el 13% de Tiffany Co. y se sitúa como el tercer mayor inversor de la firma automovilística Volkswagen, con un total de 9.000 millones de dólares en activos. El poder de expansión financiera de Qatar es imparable y desde el principio no se limita únicamente a algunas de las corporaciones más rentables del planeta, sino que abre generosamente sus brazos al mundo del deporte. Antes de su ascenso a la jefatura del Estado, el emir Tamim Al Thani promovió en 2005 la creación de la Qatar Sports Investments (QSI), una sociedad especializada en gestionar las multimillonarias inversiones cataríes en el ámbito deportivo. La QSI es propietaria desde 2011, entre otros, del Paris Saint-Germain, uno de los clubes con la plantilla más cara del panorama futbolístico universal. Hay que decir que la apuesta catarí por el deporte no se limita solo al fútbol, sino que el emir Tamim es también miembro del Comité Olímpico Internacional y presidente del Comité Olímpico Nacional de Qatar. Encabezó hace siete años una intensa campaña para que Qatar acogiese los Juegos Olímpicos de 2020 y consiguió en 2006 el derecho a celebrar los Juegos Asiáticos y el Campeonato Mundial de Natación de 2014. Devolviendo el foco de atención al fútbol, la capital catarí Doha consiguió en 2011 ser la sede de la Copa Mundial de Fútbol de 2022, que se celebrará en invierno por primera vez en su historia por las altas temperaturas que la región alcanza en verano y cuyas obras faraónicas han provocado en diez años la muerte de más de 6.500 obreros de India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka, aunque se sospecha que pueden ser muchos más. En cuanto a los patrocinios futbolísticos, la QSI es responsable de los contratos de la aerolínea Qatar Airways con el Bayern de Múnich y con el FC Barcelona. El club blaugrana rompió el contrato en 2017 por el polémico caso del fichaje de Neymar por el PSG, dirigido por los cataríes, quienes pagaron por el delantero brasileño la cláusula de rescisión más cara de la historia. En definitiva, se puede decir que las apuestas de Qatar en el deporte van orientadas a poner su capital en el centro de atención con la celebración de los más grandes eventos deportivos y a obtener una parte del pastel, o apropiarse, de las estructuras deportivas y clubes más importantes del mundo.

 La compra de la mayor parte del Paris Saint-Germain al fondo Colony Capital, sus entonces propietarios estadounidenses, se formalizó en mayo de 2011 por 50 millones de euros. Desde la adquisición del club del Parque de los Príncipes por parte del fondo catarí, el equipo parisino ha estado presidido por Nasser al-Khelaïfi, extenista y empresario muy cercano a la familia real Al Thani. Al-Khelaïfi es también miembro de la directiva de la UEFA y presidente de Bein Sports, la cadena de televisión deportiva de Al Jazeera. El canal ha conseguido firmar importantes acuerdos para la retransmisión de multitudinarios encuentros y grandes competiciones como la UEFA Champions League, la Europa League o las últimas Eurocopas emitidas en Francia. El PSG por su parte ha conseguido en pocos años tener a su servicio una de las plantillas más envidiables y valiosas posibles. (...)

Los intereses compartidos de las instituciones deportivas mundiales y las altas esferas gubernamentales francesas son motivo de sospecha, hasta el punto que analistas y periodistas han confirmado que la compra que revitalizó el combinado parisino en 2011 estuvo directamente relacionada con la delegación de la FIFA a Qatar del derecho a celebrar el Mundial de Fútbol de 2022. Una extensa investigación elaborada por los periodistas Philippe Auclair y Eric Champel que fue publicada por la revista France Football en 2013 concluye que la FIFA, la UEFA y la Confederación Africana de Fútbol se aliaron con el ejecutivo presidido por Nicolas Sarkozy alrededor de una compleja trama corrupta plagada de sobornos y tráfico de influencias. El Qatargate, nombre con el que la revista francesa bautizó al caso, acabó proporcionando los votos necesarios a Doha para ser declarada sede de la Copa Mundial de 2022. Con el deber de acoger la celebración de la reina indiscutible de las competiciones internacionales, la monarquía catarí conseguía una oportunidad inigualable para proyectar una imagen de país moderno y exitoso al resto del mundo, millones en publicidad e inversiones. Para seguir limpiando su imagen internacional, Qatar nombró en 2018 a Xavi Hernández embajador global de Qatar 2022, un título que comparte con otras leyendas del fútbol como Zinedine Zidane, Pep Guardiola, Eto’o o Cafú. El exjugador del Barça y actual entrenador del catarí Al-Sadd SC diría en una entrevista concedida a la FIFA en diciembre de 2019 que Qatar “es un país muy fácil para vivir: cómodo, acogedor y seguro”.

 El emirato absolutista de los Al Thani utiliza el deporte para consolidar su estrategia de poder blando. La influencia de la ‘marca Qatar’ es ya conocida por todo el mundo (...)

Qatar es el rey incontestable del deporte que más masas exalta el mundo y más cantidades de dinero moviliza. El escaparate que el fútbol proporciona a Qatar es una inmensa apuesta segura para consolidar su parcela de poder global ante las ovaciones de los aficionados y el aplauso de las élites financieras dispuestas a limpiar la imagen de la millonaria dictadura del Golfo."                 (

24.8.23

Las futbolistas españolas llevan años señalando el machismo y la discriminación que sufren... Hace un año se produjo una rebelión en la selección femenina... Quince jugadoras enviaron, una a una, el mismo correo electrónico a la Federación para comunicar que debido a los “últimos acontecimientos acaecidos” su salud estaba afectada y no se encontraban, por tanto, “en condiciones” de ser jugadoras seleccionables... Semanas antes, un grupo de futbolistas ya había trasladado a la Federación su malestar con el seleccionador, Jorge Vilda... La prensa deportiva tachó entonces a las jugadoras de chantajistas y caprichosas... En mayo de este año, ocho de esas 15 jugadoras enviaron un nuevo correo para avisar de su disponibilidad... Solo tres de ellas fueron finalmente convocadas por Vilda... ¿Qué había cambiado? Algunas de sus condiciones... por ejemplo, han tenido un plan de conciliación familiar. Ivana Andrés e Irene Paredes han viajado con sus hijos pequeños hasta Nueva Zelanda... No obstante, el malestar parece no haber terminado. La mayor parte de las futbolistas que decidieron no enviar los correos que exigía la Federación han guardado silencio durante este Mundial, que no han quebrado ni siquiera para lanzar una felicitación pública en sus redes a las campeonas... Durante la celebración de este lunes en Madrid, algunas de las futbolistas más relevantes de la selección, como Alexia Putellas o Aitana Bonmatí, no quisieron tomar la palabra. Las caras y la actitud de algunas de ellas, evitando a Rubiales o manteniendo la distancia con Vilda, son elocuentes

 "Era 2015 cuando la selección femenina de fútbol disputaba su primer Mundial. Solo ocho años después el equipo nacional vuelve a casa como campeonas del mundo. El beso forzado del presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, a Jenni Hermoso ha enturbiado una victoria doble, deportiva y social. Su gesto, y las justificaciones de algunos, han evidenciado de qué manera el machismo atraviesa no solo al fútbol, sino a una selección que acaba de ganar el torneo más importante del planeta. La conducta de Rubiales es, sin embargo, solo parte de una historia mucho más larga: las futbolistas españolas llevan años señalando el machismo y la discriminación que, de una u otra manera, sufren.

Hace apenas un año se produjo una rebelión en la selección femenina. Quince jugadoras enviaron, una a una, el mismo correo electrónico a la Federación para comunicar que debido a los “últimos acontecimientos acaecidos” su salud estaba afectada y no se encontraban, por tanto, “en condiciones” de ser jugadoras seleccionables. Los correos de las futbolistas sugerían un grave conflicto interno pero no explicitaban cuáles eran los hechos concretos por los que protestaban.

“Por la presente les informo que debido a los últimos acontecimientos acaecidos en la selección española y la situación generada, hechos de los cuales son ustedes conocedores, están afectando de forma importante a mi estado emocional y por lo tanto a mi salud. Debido a todo ello, actualmente no me veo en condiciones de ser jugadora seleccionable para nuestro equipo nacional y por este motivo solicito no ser convocada hasta que esta situación no sea revertida. Mi compromiso con el equipo en el pasado, presente y futuro fue, es y será absoluto”, decían los correos electrónicos. Semanas antes, un grupo de futbolistas ya había trasladado a la Federación su malestar con el seleccionador, Jorge Vilda.

Tras los correos, la reacción de Rubiales fue muy crítica con las futbolistas y, por contra, de respaldo a Vilda. En un comunicado, la Federación aseguraba que no permitiría que las jugadoras cuestionaran la continuidad del entrenador y de su equipo, “pues tomar esas decisiones no entra dentro de sus competencias”. “De acuerdo con la legislación española vigente, no acudir a una llamada de la selección es calificado como una infracción muy grave y puede acarrear sanciones de entre dos y cinco años de inhabilitación”, proseguía el comunicado, que señalaba que la Federación no convocaría a quienes no desearan “vestir la camiseta de España” sino solo a las “futbolistas comprometidas”. La prensa deportiva tachó entonces a las jugadoras de chantajistas y caprichosas.

En mayo de este año, ocho de esas 15 jugadoras enviaron un nuevo correo para avisar de su disponibilidad. La Federación había fijado como condición para volver a la selección comunicarlo por la misma vía que habían utilizado para transmitir su malestar. Las ocho jugadoras lo hicieron después de meses en los que hubo reuniones, acercamientos y algunas decisiones por parte de la Federación. Solo tres de ellas fueron finalmente convocadas por Vilda: Ona Batlle, Aitana Bonmatí y Mariona Caldentey. Otras siete decidieron no pedir su vuelta.

¿Qué ha cambiado? Algunas de sus condiciones. La selección femenina no tenía nutricionista... hasta este mismo Mundial. Las jugadoras han podido volar en vuelos chárter y alojarse en buenos hoteles. Han tenido también un plan de conciliación familiar que les ha permitido estar cerca de familiares y seres queridos y compartir tiempo con ellos durante el Mundial. Ivana Andrés e Irene Paredes han viajado con sus hijos pequeños hasta Nueva Zelanda. No obstante, el malestar parece no haber terminado. La mayor parte de las futbolistas que decidieron no enviar los correos que exigía la Federación han guardado silencio durante este Mundial, que no han quebrado ni siquiera para lanzar una felicitación pública en sus redes a las campeonas. Durante la celebración de este lunes en Madrid, algunas de las futbolistas más relevantes de la selección, como Alexia Putellas o Aitana Bonmatí, no quisieron tomar la palabra. Las caras y la actitud de algunas de ellas, evitando a Rubiales o manteniendo la distancia con Vilda, son elocuentes.

“Necesitamos un cambio”

Pero los correos enviados el año pasado no son la primera comunicación pública de malestar hecha por jugadoras de la selección. En el Mundial de 2015 España llegó hasta octavos de final. La participación de la selección terminó con una carta de las 23 futbolistas en la que hacían autocrítica pero en la que también señalaban a la Federación: “Es evidente que la preparación del Mundial no ha sido la correcta, los amistosos inexistentes, la aclimatación escasa, el análisis de los rivales y la forma de preparar los partidos insuficientes... y esta ha sido la dinámica durante mucho tiempo. Creemos que se ha terminado una etapa y que necesitamos un cambio. Así se lo hemos transmitido al seleccionador y cuerpo técnico”. Por entonces, el presidente de la Federación era Ángel María Villar y el seleccionador español, Ignacio Quereda. Nadie cesó a Quereda, que llevaba desde los ochenta en el cargo, pero finalmente él abandonó.

En 2021 la periodista Danae Boronat publicó el libro No las llames chicas, llámalas futbolistas (Cúpula). En él, Boronat incluye los testimonios de varias futbolistas que relatan los comportamientos y comentarios machistas y vejatorios que llevaban años aguantando dentro de la selección. El presidente de la Federación, contaban, nunca las apoyó. Según cuenta el libro, algunas frases de Quereda a sus jugadoras eran “a ti lo que te hace falta es un buen macho” o “esta lo que necesita es que le metan una guindilla por el culo”. Otra jugadora relataba que el seleccionador le pellizcaba el culo y le decía “¿tú sabes cómo fecundan los gallos a las gallinas?”.

En una entrevista con ABC, Danae Boronat explicaba lo sucedido con las jugadoras que habían hablado con ella: “Lo acabaron asumiendo como un peaje que tenían que pagar para estar en la selección. Me contaban cosas con las que yo iba alucinando cada vez más. Todas las jugadoras fueron quejándose del trato que recibían e intentaron echarle. Me decían que no denunciaron a Quereda por miedo, porque a las anteriores generaciones que lo habían intentado se las había cargado. No lo denunciaron antes porque nadie las iba a escuchar. Me decían que tú gritas cuando crees que alguien te va a oír, si no te quedas callado y tragas, y asumes, y lloras en tu habitación, pero crees que ir a la selección compensa”.

Se puede ir aún más atrás. Ya en 1996, antes de la Eurocopa que iba a celebrarse al año siguiente, esa promoción de futbolistas envió una carta para denunciar el trato de Quereda. “Psicológicamente nos maltrataba. Sé que es muy fuerte decirlo. Nosotras lo intentamos, pero entonces no había la comunicación que hay ahora, ni Facebook ni Whatsapp”, decía la que fuera portera titular Roser Serra en un artículo en El País. Cuando Quereda dimitió, la Federación nombró en su lugar a Jorge Vilda, que evitó pronunciarse sobre las acusaciones lanzadas por las futbolistas.

Sin convenio y sin liga profesional

En paralelo a los conflictos vividos por la selección, discurría la evolución de la competición femenina. En 2014, un año antes de que España disputara su primer mundial, el fútbol femenino no era considerado profesional. “La mayoría de las jugadoras no tienen contratos profesionales y muchas ni siquiera cotizan. Podemos demostrar que ejercen con habitualidad una actividad deportiva porque a todos los efectos están trabajando como profesionales, pero para cualquier cosa hay que acudir a los tribunales, no se les da ese reconocimiento de hecho para que, por ejemplo, puedan ir al Fogasa. Hay una discriminación por el hecho de ser mujer: ejerciendo la misma actividad profesional que los hombres de su misma categoría, no tienen los mismos derechos”, aseguraba entonces la experta en Derecho Deportivo María José López.

Muchos clubes pagaban en negro a sus jugadoras o hacían contratos que nada tenían que ver con su actividad, desde cuidadoras a repartidoras de pizza. Si una futbolista se lesionaba o se quedaba embarazada, el equipo no tenía por qué hacerse cargo de ello. Las jugadoras mejor pagadas de la liga rondaban el mileurismo.

No fue hasta 2020 que las jugadoras tuvieron su primer convenio colectivo y hasta 2022 que la liga femenina fue declarada oficialmente profesional. El acuerdo que permitió el convenio llegó después de una negociación de año y medio y de una huelga. Estableció un salario mínimo de 16.000 euros anuales y un coeficiente de parcialidad del 75% (las jugadoras con contratos parciales, muy frecuentes hasta entonces, no podrían tener una jornada inferior a ese porcentaje). El convenio regulaba también la obligación de los clubes de hacer revisiones médicas a las jugadoras e incluía la posibilidad de que, en caso de embarazo, las futbolistas decidieran si renovar un año más o no. Las futbolistas negocian desde hace meses con la Liga la firma de un nuevo convenio.

Mientras, varios partidos han batido récords de asistencia. En enero de 2019, la semifinal de la Copa de la Reina entre el Athletic Club y el Atlético de Madrid fue el partido femenino con más asistencia hasta la fecha: 48.000 personas. En marzo de 2022, el encuentro entre el F.C. Barcelona y el Real Madrid batía el récord mundial de asistencia a un partido de competición femenina con 91.500 asistentes.

Las polémicas son frecuentes. Como la que saltó en enero de este año después de que las jugadoras del Barcelona tuvieran que colgarse sus propias medallas de campeonas de la Supercopa. Luis Rubiales sí entregó a las medallas en el caso de la final masculina. O las que generan declaraciones como las que hizo el entrenador del Sporting de Gijón, Miguel Ángel Ramírez, este mismo lunes: “El gol es como las chicas en la discoteca, cuanto más te acercas, ellas más se alejan”."                   (Ana Requena Aguilar , eldiarioes, 22/08/23)

9.3.23

En estados Unidos no existe la violencia de género, es "doméstica". El feminismo está mal visto y reivindicarlo penaliza. No hay manifestaciones por el 8 de Marzo. Derogaron el aborto... Un poco de perspectiva para celebrar lo conseguido en Spain, a pesar de las discrepancias políticas (Azahara Palomeque)

Azahara Palomeque @Zahr_Bloom

En #EEUU no existe la violencia de género, es "doméstica". El feminismo está mal visto y reivindicarlo penaliza. No hay manifestaciones por el #8deMarzo. Derogaron el aborto. Un poco de perspectiva para celebrar lo conseguido en Spain, a pesar de las discrepancias políticas.

Recuerdo que, antes de aterrizar en casa, @mdelvado me dijo: "no te preocupes, hay redes de apoyo, sobre todo entre nosotras". Y tenía razón. Que siga la senda de igualdad y se amplíe a otros territorios. Queda mucho por conquistar, pero lo recorrido es enorme.

7:18 a. m. · 8 mar. 2023
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14.10.20

Yolanda Díaz, la de Ferrol, se carga la brecha salarial entre hombres y mujeres y no sale en las portadas... las empresas deben tener un registro en el que se detalle por sexos la media aritmética y la mediana en cada categoría laboral, grupos profesionales o puestos. “A su vez, esta información deberá estar desagregada en atención a la naturaleza de la retribución, incluyendo salario base, cada uno de los complementos y cada una de las percepciones extrasalariales, especificando de modo diferenciado cada percepción”

 "Las empresas tendrán seis meses para adaptarse a las nuevas exigencias para los planes de igualdad y los registros y auditorías salariales. El plazo se fija en los dos reglamentos que ha aprobado el Consejo de Ministros y desarrolla un decreto ley de marzo de 2019 que fijaba las nuevas obligaciones para las empresas. 

El primero de los textos es el que establece las normas de contenidos y transparencia en los registros salariales. En el segundo se fijan las materias mínimas que deben recoger los planes de igualdad y los mecanismos de negociación a seguir. Ambos fueron negociados con sindicatos y empresarios, aunque finalmente solo los primeros llegaron a un acuerdo con los ministerios de Trabajo e Igualdad.

El objetivo de la norma es reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres en el mercado laboral. “El momento es ahora”, ha apuntado la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, destacando después que la crisis se está cebando más con colectivos desfavorecidos del mercado laboral, como mujeres y jóvenes, y que esto es una forma de combatirlo. “Hay que corregir este déficit ahora”, ha proseguido, en referencia a la brecha salarial, que en España está en torno al 22% si se mide de forma bruta y en el 13% si se depuran efectos estadísticos.

Uno de los objetivos del reglamento de igualdad retributiva es fijar mecanismos para avanzar en uno de los principios que establece el Estatuto de los Trabajadores para evitar la discriminación salarial: a un trabajo de igual valor, la misma retribución. Para ello, se apuesta por la transparencia en la información.

 Así deja claro que las empresas deben tener un registro en el que se detalle por sexos la media aritmética y la mediana en cada categoría laboral, grupos profesionales o puestos. “A su vez, esta información deberá estar desagregada en atención a la naturaleza de la retribución, incluyendo salario base, cada uno de los complementos y cada una de las percepciones extrasalariales, especificando de modo diferenciado cada percepción”, añade el borrador que se pactó con los sindicatos.

“Cuando hablamos de desigualdad retributiva, solemos pensar en el salario base. Lo son sobre todo los complementos retributivos”, ha justificado la ministra de Igualdad, Irene Montero.

El registro salarial deberá estar a disposición de los trabajadores, que tendrán acceso a ella a través de su representación legal en las empresas donde exista. En las que no exista esta representación “la información que se facilitará por parte de la empresa no serán los datos promediados respecto a las cuantías efectivas de las retribuciones que constan en el registro, sino que la información a facilitar se limitará a las diferencias porcentuales que existieran en las retribuciones promediadas de hombres y mujeres”.

Según ha explicado la ministra Díaz, el objetivo es que la transparencia permita aflorar “desigualdad” para perseguirla y ha puesto el ejemplo de las pocas denuncias que hay por esta materia ante la Inspección de Trabajo. “Es clave tener los datos de la cadena retributiva, porque es ahí donde se perciben las diferencias”, ha justificado.

El otro reglamento es el que desarrolla los planes de igualdad y sus contenidos. Estos planes ya existen desde que se aprobó la de Igualdad en 2007. Sin embargo, Montero ha explicado que “se habían quedado en una especie de declaración de intenciones”. La norma de 2019 que desarrolla estos dos decretos ya reducía el tamaño de las empresas obligadas a tener uno, lo rebaja de 250 empleados o más, a 50. Aunque este umbral está bajando progresivamente y no se alcanzará ese mínimo hasta 2022.

Estos planes deben negociarse con los representantes de los trabajadores o, en su ausencia, con los sindicatos más representativos del sector. Este fue el motivo por el que CEOE y Cepyme rechazaron avalar el pacto con el argumento de que suponía una reforma laboral encubierta. Criticaban que en las empresas sin representación sindical se habilitara a los sindicatos más representativos del sector a negociar los planes de igualdad. Este argumento fue desautorizado por el Consejo de Estado en el informe emitido en septiembre en el que decía expresamente no compartir la posición de las organizaciones empresariales."                   (Manuel V. gómez, El País, 13/10/20)

20.4.17

Islandia obligará a las empresas de más de 25 trabajadores a demostrar que cumplen con la equidad salarial entre hombres y mujeres

"Ciento dieciocho años. Ese es el tiempo que había calculado el Foro Económico Mundial que tardarían las mujeres de los países occidentales en lograr la equiparación salarial con los hombres. Y eso suponiendo que la línea de progreso fuera siempre ascendente, algo que, dada la experiencia de los últimos años, es mucho suponer. 

De hecho, hay ya datos que demuestran que en los países más castigados por la gran recesión de 2008, como España, las mujeres están saliendo de la crisis en peores condiciones de las que entraron: con más precariedad, más temporalidad y mayor brecha salarial.  (...)

¿Debemos resignarnos a esta larga marcha que puede no tener fin? Islandia ha dicho que no. Y ha decidido dar una nueva vuelta de tuerca a la ya muy avanzada normativa en materia de igualdad, obligando a las empresas de más de 25 trabajadores a demostrar, mediante auditorías externas, que cumplen con la equidad salarial. 

El que las leyes obliguen a la igualdad no es suficiente. Islandia, en concreto, reguló la igualdad salarial hace más de más de medio siglo. Y sin embargo, las mujeres en la isla siguen ganando entre un 14% y un 20% menos que los hombres. Y eso, a pesar de que Islandia es uno de los países con legislación más avanzada en igualdad de género. Su legislación incluye la exigencia de cuotas en los consejos de administración, generosas ayudas para el cuidado de los hijos y largos permisos remunerados por maternidad y paternidad. 

Eso ha permitido que hoy casi la mitad de los parlamentarios sean mujeres, la tasa de ocupación femenina supere el 80% y que, gracias las cuotas obligatorias, casi la mitad de los asientos de los consejos de administración de las empresas estén ocupados por mujeres. Pero la brecha salarial se resiste. De ahí el empujón legislativo que acaba de aprobar. “La historia demuestra que si quieres progreso, lo debes forzar”, ha dicho Thorsteinn Viglundsson, titular de Asuntos Sociales e Igualdad.
No es solo una cuestión de justicia. 

Son muchos los informes que demuestran las ventajas de la igualdad. Aprovechar el potencial creativo y la formación de la mitad femenina de la población debería ser un imperativo económico inexcusable. Pero además, las empresas que practican la igualdad de género tienen ventajas competitivas que las hacen más exitosas. Quienes estén interesados en esta cuestión encontraran un amplio despliegue de datos en el Gender Equality Gobal Raport and Ranking de 1917.

En todo caso, Islandia siempre nos sorprende con iniciativas interesantes que por lo menos reflejan la valentía de una sociedad dispuesta a innovar también en cuestiones de gobernanza. Desde su forma de afrontar la grave crisis bancaria, a contracorriente de lo que se hacía en el resto de Europa, a la experiencia de encargar la reforma de la Constitución a un comité de 25 ciudadanos representativos de la sociedad islandesa elegidos por un sistema mixto de votación y sorteo."             (Milagros Pérez Oliva, El País, 19/04/17)

6.4.17

Tenemos que combinar de manera inteligente los valores del “particularismo” feminista con un movimiento global políticamente de izquierda

"Los feministas y los movimientos por los derechos de las mujeres obtienen su fuerza y ​​sus argumentos ideológicos de una simple reflexión. En todo el mundo y durante un tiempo histórico muy largo, las mujeres han sido oprimidas de múltiples maneras. Existe ahora una formidable literatura con argumentos irrefutables que explica la opresión a las mujeres y debemos hacer al respecto.

Aquí, simplemente, me gustaría explorar cuáles son algunas de las principales cuestiones tácticas que no hemos resuelto, ni el movimiento feminismo  (y el feminismo como ideología) ni todos aquellos que luchan contra la crisis estructural del sistema mundo capitalista moderno.

Como todos estamos sumergidos en un torbellino de situaciones constantemente cambiantes (que habitualmente llamamos “caos”) tenemos dos horizontes temporales diferentes sobre los cuales debemos tomar decisiones para construir alianzas.

Desde hace poco (unos tres años), es imperativo que defendamos los intentos que empeoran nuestra situación inmediata. Por ejemplo, hay constantes ataques al derecho de la mujer a controlar su propio cuerpo o se pretende impedir el acceso de las mujeres a ocupaciones que antes le daban trabajo .

Luchar contra estos ataques- a conquistas adquiridas – no terminará con el patriarcado ni terminará con las desigualdades. Sin embargo es muy importante hacer todo lo posible para minimizar los dolores que producen este rebrote sexista. En esta lucha cualquier alianza que constituyamos será un progreso que no podemos despreciar.

Sin embargo, estas alianzas de “corto plazo”, probablemente no permitirán ganar en la necesaria lucha para sustituir el sistema capitalista por uno relativamente más democrático y relativamente más igualitario. Y aquí debemos ser muy cuidadosos con las alianzas que estamos construyendo, basadas hoy en objetivos comunes.

Para ello necesitamos analizar a fondo cuáles deben ser nuestros objetivos y qué podemos hacer ahora, para avanzar en una dirección que incline la balanza a favor de todos aquellos que desean reemplazar el capitalismo, incluyendo por supuesto,  a todas las mujeres.

Las feministas y los grupos pro derechos de la mujer se han fragmentado ante una serie de preguntas muy importantes:

¿Cuál debe ser la relación de los movimientos feministas con los movimientos fundados ​​en la raza, la clase, la sexualidad y / o las “minorías”?

¿Cuál debería ser el papel de los hombres (si existe uno) para conquistar la igualdad de género completa?

¿Cómo podemos terminar con la histórica subordinación de las mujeres en todas las principales tradiciones religiosas de todo el mundo?

Como respondamos a estas preguntas dependerá en gran medida de nuestros principios; si tenemos una teoría del conocimiento (epistemología) guiada por concepciones universales o sí nuestra ideología esta basada en el “particularismo”.

El mero hecho de apoyar los derechos de la diversidad y sus propios particularismos no da una respuesta integral. El producto final de la escuela histórica denominada  “particularismo” sólo puede ser llevarnos a una desintegración total de la vida social.

Tenemos que combinar de manera inteligente los valores del “particularismo”  con un movimiento global que políticamente es de izquierda. Si no lo hacemos, caeremos presos del secuestro de nuestras fuerzas por aquellos que, según Lampedusa, “hablan de cambiar todo para que nada cambie”.

Tenemos  algunos años para perfeccionar una práctica que resuelva este dilema. Este es el gran reto para todos nosotros, también para el feminismo. La opresión de las mujeres es probablemente la realidad social más prolongada conocida. Por lo tanto, proporciona una base sólida para la sabiduría política, la reflexión inteligente y el compromiso moral."                 (Immanuel Wallerstein, Socialismo21, 03/04/17)

19.1.16

EEUU discrimina claramente a la mujer

"Estados Unidos es uno de los países que tiene un mayor número de movimientos feministas en el mundo occidental. (...) 

Y, sin embargo, los datos muestran que aquella sociedad es de las más insensibles a la liberación de la mujer. La Comisión de las Naciones Unidas que analiza la situación de la mujer en los países miembros de aquella organización mundial acaba de publicar un informe devastador sobre la situación de la mujer en EEUU, mostrando que ésta está a la cola en la categoría “derechos de la mujer”. 

Según tal informe, EEUU es el único país del mundo (junto con Papúa Nueva Guinea) que no provee un mandato estatal para proveer y garantizar el permiso de maternidad. Como consecuencia de la no existencia de este derecho, los permisos de maternidad son muy reducidos (unas diez semanas como promedio), cuando no inexistentes (el 33% de mujeres que han tenido un hijo se incorporan al trabajo inmediatamente después del parto).

 En la Unión Europea, el promedio son 18 semanas remuneradas. En EEUU, 10 semanas sin remunerar. El informe detalla también la enorme pobreza de la infraestructura de apoyo a las mujeres y a las familias en el cuidado de niños o infantes. 

 La infraestructura de escuelas de infancia, por ejemplo, es dramáticamente insuficiente, estando poco financiado el desarrollo de estos servicios (el personal de los mismo, por cierto, está también entre los peor pagados del país).

Un punto muy importante que el informe subraya es que esta insensibilidad hacia los derechos de la mujer va acompañada también de una discriminación, no solo de género, sino también de clase social. La enorme pobreza y limitación de los derechos sociales de la mujer alcanza su máximo exponente en las mujeres de las clases populares donde tales carencias aparecen con toda crudeza.

 Las mujeres de clase trabajadora no cualificada, afroamericanas (entre las que el paro y la precariedad están muy extendidos), tienen más probabilidad (cuatro veces superior) de morir en el momento del parto que el promedio de EEUU. En realidad, el informe muestra claramente que la disponibilidad y acceso a los servicios de atención a las familias (y cuando decimos familias queremos decir mujeres) depende primordialmente de la clase social a la que la mujer estadounidense pertenezca. 

Así, el permiso de maternidad está mucho más extendido (cinco veces mayor) entre las mujeres del decil superior de renta del país que entre las del decil inferior. El informe señala con toda claridad que EEUU no es una sociedad sin clases (como asume la narrativa que considera a EEUU como el país de las oportunidades, en el que supuestamente la mayoría de la población pertenece a la clase media), sino que es un país en el que la clase social es clave para entender la distribución de oportunidades y de beneficios sociales.

Todo ello refleja que la mayoría de las mujeres en EEUU, que pertenecen a las clases populares (clase trabajadora y las clases medias de renta media y baja) tienen escasísimo poder político.

 En realidad, el informe sitúa EEUU en el número 72 en cuanto al número de mujeres elegidas en las instituciones representativas, la mayoría de las cuales, por cierto, pertenecen a las clases de rentas altas o medianas altas, siendo una de ellas la que probablemente pase a ser elegida Presidenta de los EEUU en las próximas elecciones legislativas.

 El informe muestra que EEUU discrimina claramente a la mujer, pero dentro de esta discriminación hay un claro gradiente de clase social. La mujer más discriminada es la mujer de las clases populares, al ser mujer y pertenecer a las clases populares. 

Y esta situación tiene enormes consecuencias en cuanto a la estrategia del movimiento de liberación de la mujer (y del hombre). (...)"               (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 14 de enero de 2016, en www.vnavarro.org, 14/01/16)

4.3.15

Marina Subirats: PODEMOS es una propuesta económica inclusiva, no sólo de la gente, sino de los intereses y necesidades de las mujeres

"La lectura de la propuesta económica de Podemos, “Un programa económico para la gente” suscita diversas reflexiones de fondo. Los aspectos que trata son diversos, pero quiero comentar aquí uno de ellos que hasta ahora no he visto que destacara en ningún comentario. 

He aquí, por fin, una propuesta económica inclusiva, no sólo de la gente, en general, tal como apunta su título, sino —y ello es sumamente raro— de los intereses y necesidades de las mujeres. (...)

Algo sumamente raro, como digo. Algo por lo que las mujeres debemos felicitarnos: por fin alguien toma en serio nuestras reivindicaciones y las universaliza, es decir, las trata como un elemento indispensable al formular una propuesta económica innovadora. 

Por fin un programa económico menciona la importancia del cuidado y del trabajo doméstico, su carácter indispensable para la vida humana, la necesidad de que tales tareas sean compartidas en forma igualitaria entre hombres y mujeres, que sean consideradas también desde un punto de vista económico, tanto para generar empleo como para recibir apoyo.

 La incorporación masiva de las mujeres al trabajo profesional ha sido una fuente de riqueza que explica gran parte del crecimiento de los últimos decenios; pero el hueco que ello ha supuesto para las tareas reproductivas y de cuidado nunca ha sido seriamente considerado: era tarea de las mujeres, de su esfera privada, no tenida en cuenta en el mundo público. 

Ello nos ha llevado a la doble jornada, a la doble responsabilidad, al excesivo cansancio. Es hora de aflorarlo y hacer visible aquella máxima sabia: “Lo personal es político”. 

Reivindicaciones, pues, que no son exclusivas de las mujeres, pero que surgen de nuestra experiencia y reflexión: el mejor aprovechamiento del talento femenino, la urgencia de la creación de servicios, como por ejemplo una red de guarderías con carácter universal, la existencia de permisos parentales igualitarios, el rechazo de los contratos temporales sólo para mujeres, el reparto del trabajo remunerado de modo que hombres y mujeres tengan sólo una carga de 35 horas semanales, para poder así compartir el cuidado familiar, etc. 

Cuestiones no resueltas que nos han conducido a la dificultad creciente para ser madres: el 1,2 criaturas por mujer en edad fértil al que ha llegado la sociedad española muestra a las claras que, o encontramos soluciones colectivas, o vamos directamente camino de la extinción y de la dependencia de la inmigración.

La algarabía que se ha producido a partir de la presentación de este documento está impidiendo un indispensable debate en profundidad de las medidas propuestas. (...)

La propuesta de Podemos no me parece en absoluto un documento revolucionario. Apunta, ciertamente, a cambios en profundidad, sobre todo a cambios de criterio respecto a lo que debieran ser las prioridades de la actividad económica, y en este sentido marca una ruptura con los programas al uso. 

Pero partiendo de bases que teóricamente tan sólo un insensato puede negar hoy: la necesidad de reducir las desigualdades, de preservar la naturaleza, de poner la economía al servicio de las personas, no de las ganancias. ¿Quién puede negar que estos son precisamente los objetivos adecuados para la actividad económica e incluso para las políticas que la regulen?  (...)

Si algo tienen de revolucionario estas propuestas es que operan desde el sentido común, desde un territorio liberado de la contaminación mental que ha producido el neo-liberalismo, que nos ha llevado a razonar sólo en función de unos parámetros repetidos machaconamente hasta la saciedad, hasta anular la capacidad de raciocinio. (...)

Pues bien, parece claro que la economía se hizo para el hombre, y no a la inversa. Y quizás incluso para la mujer. Hay que felicitar a los autores que hablan de la gente, y hacen un programa económico no sólo para “la gente”, y también para las mujeres. Hay que felicitar a Podemos por haberlo impulsado y por tratar de llevarlo a la realidad. 

Y hay que pedir a las mujeres que se informen sobre estas propuestas, las discutan y mejoren, porque, efectivamente, otra sociedad comienza a ser posible si nos ponemos a ello. 

Al tiempo que hay que advertir que esta vez las mujeres no vamos a aceptar que todo quede en palabras, sino que exigiremos medidas concretas reales, más allá de las leyes y los discursos con los que algo hemos avanzado, pero no lo suficiente para llegar a la forma de convivencia que necesitamos."                (Marina Subirats, Público, 22/12/2014)

14.5.12

Cinco lugares sorprendentemente buenos para ser mujer: Filipinas, España... Cuba

"Cinco lugares sorprendentemente buenos para ser mujer.

 FILIPINAS

No solo aparece la octava en la lista general del WEF, sino que además se sitúa la primera en “logros en educación” y “salud y supervivencia”, y fue el único país asiático que disminuyó las diferencias de género en esas categorías en 2011. Recientemente, el Senado filipino aprobó una ley dirigida a acabar con la discriminación de género en el lugar de trabajo.

 ESPAÑA

Siete de los diez países mejor situados en la lista del WEF están en Europa, así que quizá no sea una sorpresa ver a España ocupando el puesto número 12. Lo que es sorprendente, sin embargo, son los rápidos avances que España ha realizado en los últimos años para llegar a su posición actual. Allá por la década de los 70, el Gobierno español no permitía a las mujeres ejercer de testigos en un juicio ante un tribunal o abrir cuentas bancarias por sí solas.

 SURÁFRICA/LESOTO

Suráfrica y Lesoto, un reino completamente rodeado por Suráfrica, son los dos únicos países del África subsahariana que llegan a situarse entre el top 20 de la lista del WEF. Suráfrica presenta unos resultados especialmente buenos en su participación en el poder político —las mujeres componen actualmente un 45% del Parlamento. 

Dos mujeres surafricanas están además representadas en la lista de la revista Forbes de las mujeres más poderosas: la consejera delegada de Absa Bank Maria Ramos y Nonkululeko Nyembezi-Heita, que dirige Arcelor Mittal South Africa, el mayor productor de acero de África.
Lesoto en realidad suma más puntos que Suráfrica en lo que se refiere a la igualdad de género, y puede presumir de no mostrar una brecha entre hombres y mujeres en los indicadores del WEF para la educación y la sanidad.
 LETONIA

El país báltico tiene sus problemas —sufrió algunos duros golpes durante la crisis financiera global, por ejemplo— pero continúa pudiendo presumir de un sólido historial en lo que respecta a la igualdad de género. En 2010 las mujeres representaban un 71% de los licenciados universitarios en Letonia, un 50% de los jueces del Tribunal Supremo y un 45% de quienes estaban empleados en el sector de investigación y desarrollo.

 CUBA

En 2011, la isla acabó en el puesto número 20 del índice del WEF, consiguiendo la posición más alta en América Latina y el Caribe gracias a su gran proporción de mujeres entre la mano de obra profesional y técnica (el 60% de esos trabajadores son mujeres) y en el Parlamento (el 43%), y al alto nivel de inscripción en la educación primaria, secundaria y terciaria."            (En Positivo)

15.1.10

Más discriminadas... más enfermas...

"Las mujeres que se sienten discriminadas enferman más.

Las mujeres que se sienten discriminadas por razón de género tienen peor salud y presentan un mayor número de lesiones físicas, trastornos mentales, hipertensión y tabaquismo, según una investigación dirigida por Carmen Borrell, experta de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, presentada en las jornadas sobre La salud de la mujer en tiempos de crisis, organizadas por la Real Academia Nacional de Medicina y el Instituto Novartis de Comunicación de Biomedicina. (...)

La prevalencia de discriminación machista fue de un 3,4% (372 casos). Y entre ellas, las mayores perjudicadas son las más jóvenes, divorciadas e inmigrantes. La escasa formación cultural es otra agravante en este colectivo de pacientes." (El País, ed. Galicia, sociedad, 31/12/2009, p. 36)