Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
"La ambiciosa propuesta de España para aumentar la deuda con la UE genera un enfrentamiento con los países del norte de Europa.
Madrid presenta su propuesta para incrementar el endeudamiento conjunto con la UE como una medida de ahorro.
España presiona a la Comisión Europea para que rompa un tabú de larga data y solicite un préstamo adicional de 850.000 millones de euros anuales en nombre de los países de la UE.
La propuesta española, contenida en un documento de debate distribuido a los países y al que ha tenido acceso POLITICO, avivará las tensiones durante la reunión de ministros de Finanzas de la eurozona que se celebrará el jueves, donde se espera que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, presente su propuesta.
La idea de una deuda común de la UE es una de las más controvertidas para los gobiernos, enfrentando a los países del sur de Europa, partidarios del gasto público, como Francia y España, con el bloque del norte, liderado por Alemania y los Países Bajos.
En un intento por superar esta división, España afirmó que su propuesta —basada en la premisa de que un mayor endeudamiento de la UE abarataría los pagos de intereses— podría ahorrar a los países hasta 5.000 millones de euros anuales inicialmente, gracias a la reducción de los intereses, y 25.000 millones de euros a largo plazo.
La idea es que los países de la UE con un alto nivel de endeudamiento se beneficien de los menores costes de endeudamiento de la Comisión Europea, liberando miles de millones para destinarlos a prioridades nacionales. La peor pesadilla de Alemania
La UE lanzó su primer programa conjunto de deuda en 2021 tras acordar la emisión de hasta 750.000 millones de euros en subvenciones y préstamos para hacer frente a la recesión económica provocada por la pandemia de la COVID-19.
Desde la crisis de la eurozona en la década de 2010, Alemania y los Países Bajos se han opuesto sistemáticamente a los planes de la Comisión para emitir deuda de forma permanente en nombre de los países. Solo autorizaron el programa posterior a la COVID-19 porque se trataba de una medida excepcional.
Aunque la Comisión goza de la máxima calificación crediticia (A), sus costes de endeudamiento son relativamente altos porque su emisión de deuda se percibe como temporal y no está clasificada como emisor soberano en los mercados de deuda.
Con deudas relativamente bajas y sólidas calificaciones crediticias, Berlín y La Haya no tienen nada que ganar con la iniciativa española, ya que pueden endeudarse a un coste menor que la Comisión a su propio nombre.
Para convencerlos, España ha propuesto compensar los costes adicionales que les supondría la deuda conjunta de la UE mediante un nuevo mecanismo financiero, denominado Fondo Soberano Europeo (FSE), que permitiría a la Comisión emitir deuda en nombre de los países de la UE y canalizar los fondos a través de préstamos.
El documento argumenta que una emisión de deuda significativamente mayor reducirá la prima de riesgo que los inversores exigen a la Comisión.
«Con el tiempo, se espera que el consiguiente aumento de liquidez reduzca los costes de financiación de la UE a niveles cercanos —o incluso inferiores— a los de Alemania, generando ahorros para los países participantes», reza la propuesta.
España desea que el nuevo sistema entre en vigor una vez que el próximo presupuesto plurianual del bloque entre en vigor en 2028 y que se limite a los países que cumplan las normas fiscales de la UE. Si todos los países y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE), el fondo de rescate de la eurozona, participaran, el FSE podría captar hasta 850.000 millones de euros anuales, según el documento.
Sin embargo, la participación de Berlín y La Haya —que será difícil de conseguir— se considera crucial para dotar de credibilidad económica al plan.
«Todos sabemos que los eurobonos son inviables para varios Estados miembros. Esto no llegará a ninguna parte», declaró un diplomático de la UE, que solicitó el anonimato para hablar con libertad.
Si bien la adhesión sería voluntaria, la participación de los cinco mayores emisores de la eurozona —Alemania, Francia, Italia, España y los Países Bajos— es necesaria para que la iniciativa prospere, según la propuesta."
Este es un mensaje realmente importante de China a Europa. La cuenta de redes sociales Yuyuantantian, operada por el canal estatal chino CCTV y creada en 2019 durante la primera guerra comercial de China con EE.UU. específicamente para transmitir la posición de China, acaba de publicar un artículo largo (https://mp.weixin.qq.com/s/lO6LXYcY7U_zuYkohReF6w) sobre la guerra comercial que se avecina entre China y Europa.
Lo más notable es que dicen que la estrategia actual de la UE para tratar con China "solo puede producir un tigre de papel" (lo que significa que no puede dañar a China) y que China "no tiene miedo" de un "punto de congelación" en las relaciones comerciales y económicas con el bloque, lo que presumiblemente significa una interrupción total del comercio.
El contexto es que la UE está trabajando actualmente en una serie de paquetes legislativos nuevos y extremadamente hostiles contra China, como el llamado "instrumento de sobreproducción" sobre el que escribí una publicación larga a principios de mes (ver abajo).
Este instrumento es básicamente una herramienta legal que dice que si China es competitiva globalmente en un sector dado de tal manera que exporta mucho, eso es prueba de sobreproducción, y legalmente significaría que todo el sector puede ser restringido del mercado de la UE. En esencia, es una ley que dice: si tus productos son lo suficientemente buenos como para que la gente quiera comprarlos, eso es motivo para prohibirlos.
En su artículo, Yuyuantantian dice que todo esto forma parte de una estrategia de "escalar primero, desescalar después" —esencialmente acoso— que la UE tomó prestada de observar a EE.UU., pero sin ninguno de los recursos para respaldarla. Como dice el artículo: los actores que pueden llevar a cabo tácticas de presión extrema solo pueden hacerlo si tienen "posiciones de liderazgo absoluto en áreas clave o una influencia internacional insustituible".
La UE, señala, no tiene ninguna de las dos, por lo que concluyen que la UE "perseguir forzosamente 'escalar primero, desescalar después' solo puede producir un tigre de papel". Otro encuadre muy consequential en el artículo es que caracterizan a Europa como convirtiéndose —esencialmente— en un actor renegado en el sistema internacional, que ya no se preocupa por las reglas.
Lo cual, dicen, es suicida para Europa en varios sentidos. Primero que nada, como escriben, la identidad internacional de la UE en el sistema internacional —su USP, si se quiere— descansa enteramente en ser un "poder normativo", un actor institucional basado en reglas con el que puedes hacer negocios precisamente porque no moverá los postes de meta.
Eso es lo que hizo que los estándares europeos valieran la pena cumplir y que los mercados europeos valieran el costo de entrada. Como explican, la UE se ha enfrentado a China en el pasado, pero siempre dentro de las reglas de la OMC (con herramientas como antidumping y antisubvenciones), y siempre de una manera algo justificada y predecible, básicamente el costo de hacer negocios.
Sin embargo, el nuevo enfoque está diseñado para ser esencialmente impredecible y arbitrario, y como tal hace que Europa sea cada vez menos atractiva y más y más riesgosa. Señalan la ironía de Europa por un lado diciendo que quiere más inversión y cooperación industrial para aprender de China, pero al mismo tiempo "elevar constantemente la vara para atraer inversión y mantener la cooperación industrial".
Como escriben: "cuanto mayor sea la incertidumbre, menos probable es que el capital a largo plazo y las cadenas de suministro se atrevan a entrar, dañando en última instancia las propias fuentes de crecimiento de Europa". En segundo lugar, el artículo expone lo que es arguably la contradicción más autodestructiva en todo el enfoque de la UE: la justificación declarada de la UE para todas estas nuevas herramientas es su déficit comercial "insostenible" con China.
Pero cuando China llegó a la mesa de negociaciones y dijo "de acuerdo, compraremos más de ti", la UE no tenía nada que ofrecer, porque lo que China quiere comprar son productos de alta tecnología, y eso es exactamente lo que Europa restringe bajo su política de controles de exportación (en gran medida a instancias de EE.UU.).
En esencia, el enfoque de Europa es puramente punitivo, cerrando todas las puertas simultáneamente: no puedes exportar a nosotros (sobreproducción), no puedes invertir aquí (riesgo legal impredecible y arbitrario), y no te venderemos lo que quieres comprar (controles de exportación).
Ahora entiendes por qué China se está frustrando hasta el punto de contemplar un "punto de congelación" en las relaciones comerciales y económicas con Europa. Cuando la parte al otro lado de la mesa te castiga por exportar, te bloquea de invertir y se niega a venderte lo que arreglaría el problema del que se quejan, no queda mucho de qué hablar.
Mi opinión personal es que es innegable que Europa está sufriendo graves problemas económicos, pero está confundiendo síntomas con causa: está haciendo lo equivalente a querer castigar al corredor que te adelantó en lugar de preguntar por qué te están adelantando. La industria automovilística es un caso realmente bueno: los vehículos eléctricos chinos realmente son mejores que los autos alemanes en esta etapa, y NO es por subsidios (de hecho, todo lo contrario, ver esto: https://x.com/RnaudBertrand/status/2065354449225424925?s=20).
Como tal, ¿cómo ayuda castigar a China por su competitividad a la industria automovilística alemana, específicamente? Lo que ayudaría son más bien iniciativas para aprender de lo mejor: cosas como asociaciones tecnológicas y dar la bienvenida a fábricas chinas en suelo europeo.
La noción de que si prohíbes a China el problema desaparece es exactamente lo que hizo la dinastía Ming —en la China del siglo XVII— y eso es lo que directamente llevó al siglo de humillación porque se volvió tecnológicamente atrasada: es lo que llamamos en francés la "política del avestruz" ("la politique de l'autruche"), meter la cabeza en la arena y esperar que eso haga las cosas mejores.
Y en términos de timing, no podría ser peor: habiéndose cortado de la energía rusa, habiendo cedido a los aranceles estadounidenses y habiendo desestabilizado su propia base industrial, el siguiente paso lógico aparentemente era elegir una guerra comercial con tu socio comercial más grande y la última gran potencia restante con buena voluntad genuina hacia ti. Porque esa es la verdadera tragedia de la relación China-Europa: hay un deseo genuino y francamente casi conmovedor de compromiso y cooperación del lado chino y Europa está haciendo todo lo posible por malgastarlo.
Siempre me asombra cómo prácticamente NO hay debate público —ni siquiera conciencia pública— en Europa sobre las decisiones que más moldearán la vida de las personas comunes.
Estos días, la UE está redactando un nuevo marco legal anticompetencia china donde —literalmente— cuanto más asequibles y competitivos sean los productos chinos, más ilegales se volverían. Uno pensaría que los ciudadanos de la UE querrían estar informados sobre tales cosas —ya que no podría ser más consequential para su prosperidad—.
Sin embargo, apuesto a que virtualmente ningún ciudadano de la UE es siquiera consciente de ello, más allá de una vaga sensación de que hay algún tipo de disputa comercial en curso. Entonces, ¿qué está pasando exactamente? Todo gira en torno a un nuevo instrumento legal que la UE está redactando llamado el "instrumento de exceso de capacidad" (https://euobserver.com/218003/china-threatens-retaliation-over-new-eu-tool-to-curb-chinese-overcapacity/).
En primer lugar, la misma noción de "exceso de capacidad" es bastante ridícula desde el principio, especialmente la forma en que la está definiendo la UE, ya que básicamente significa ser lo suficientemente competitivo como para exportar. Por esta definición de "exceso de capacidad", prácticamente toda industria europea que alguna vez haya tenido un superávit comercial —los autos alemanes, el vino francés, la moda italiana— ha sido culpable de "exceso de capacidad".
Ni siquiera estoy exagerando: si lees este estudio del Parlamento de la UE sobre "Excesos de capacidad industrial, con enfoque en China" (https://europarl.europa.eu/RegData/etudes/STUD/2026/783610/EXPO_STU(2026)783610_EN.pdf), definen "exceso de capacidad" como construir más capacidad de la que tu mercado doméstico puede absorber. Así que en el momento en que construyes capacidad para exportar al extranjero, estás en "exceso de capacidad".
Totalmente ridículo. Y de lo que se trata este "instrumento de exceso de capacidad" es de crear un mecanismo legal permanente para que la UE bloquee la competencia china en sectores enteros de la economía, si resulta que están en "exceso de capacidad". En efecto, esto significa que si China es competitiva globalmente en un sector dado de tal manera que exporta mucho, eso es prueba de exceso de capacidad, y legalmente significaría que todo el sector puede ser restringido del mercado de la UE.
Lo que significa que realmente, factual y literalmente, es un marco legal donde cuanto más asequibles y competitivos sean tus productos, más ilegales se vuelven. ¡Que es un CONCEPTO ECONÓMICO LOCO! Por favor nota que es diferente del instrumento legal antisubvenciones, que la UE ya implementó en 2023 (el "Reglamento de Subvenciones Extranjeras": https://competition-policy.ec.europa.eu/foreign-subsidies-regulation_en).
Este "instrumento de exceso de capacidad" estaría por encima y más allá de esto: ni siquiera importaría si un sector particular estaba subsidiado por el gobierno chino o no, el mero hecho de su competitividad en exportaciones sería motivo para restricciones en la UE.
No hace falta ser un genio para entender cuán mal podría impactar esto a la gente cotidiana: esto es a los consumidores europeos siendo obligados por ley a pagar más por productos peores, para que las empresas europeas no competitivas no tengan que mejorar.
Los políticos lo enmarcan como evitar un "shock China 2.0", pero realmente esto es elegir un declive autoinfligido aún más pronunciado que el que ya existe, donde los ciudadanos de la UE subsidiarían a empresas mediocres de la UE que tendrían aún menos presión para ponerse al día.
Es un impuesto oculto: subvenciones para empresas no competitivas pagadas por los consumidores en lugar de los gobiernos, lo que a su vez las hace menos incentivadas a volverse competitivas. El primer "shock China" sí desindustrializó un poco a Europa, pero al menos hizo las cosas más baratas para los consumidores europeos.
Si esto se convierte en la respuesta de Europa a un segundo "shock China", no solo haría todo más caro, sino que no haría nada por la industria de la UE: no te vuelves competitivo prohibiendo la competencia... Mira a China misma: la forma en que se industrializó NO fue prohibiendo empresas occidentales, sino todo lo contrario, recibiéndolas estratégicamente y aprendiendo de ellas.
Aprendes a competir... compitiendo, ¡duh! Lo que encuentro más impactante en todo esto ni siquiera es la política en sí —puedes hacer argumentos a favor y en contra del proteccionismo, y personas razonables pueden disentir—. Lo impactante es que virtualmente ningún medio europeo está explicando nada de esto al público.
Esto es innegablemente una de las decisiones económicas más consequential que la UE tomará esta década, afectando el precio de todo, y se está redactando en un silencio casi total. Ningún periódico está publicando el titular "La UE planea hacer ilegales los bienes chinos si son demasiado asequibles" —a pesar de que eso es esencialmente lo que está pasando—. Pero eso es lo que llaman una "democracia" con "libertad de expresión" estos días, aparentemente...
Creo que una buena analogía para usar es esta: imagina que Arabia Saudita ofreciera vender sus pozos de petróleo con un 80% de descuento, y de alguna manera pudieras transportarlos a casa.
Llamarías completo idiota a cualquier líder que rechazara ese trato. Bueno, eso es más o menos lo que China está haciendo con los paneles solares.
Eso es lo que la gente no entiende: hay una competencia tan intensa y tanta oferta en China —el llamado fenómeno de la "involución"— que eres TÚ, como cliente, quien recibe subsidios cuando compras paneles solares.
Esto es literalmente China pagando tu factura de energía. Y es como pozos de petróleo porque, una vez instalado, no hay dependencia. Lo compras una vez, y durante tres décadas (la vida útil promedio de un panel solar) estás extrayendo energía de tu propio sol, igual que un pozo de petróleo extrae de tu propio suelo.
Es uno de los activos energéticos más soberanos que puedes comprar.
La respuesta racional cuando ves esto es comprar tantos como puedas, lo más rápido que puedas. Más aún cuando eres Europa y tienes problemas masivos de suministro energético (y no tienes una industria solar propia que proteger).
Pero no, gritamos "sobreproducción" y ponemos aranceles. Estamos tan metidos en los delirios geopolíticos que no podemos reconocer el mejor trato en la historia de la energía.
"La fórmula italiana para reflotar la industria europea pone el dedo en la llaga.
El futuro europeo aparece atravesado por intereses dispares, contradicciones significativas respecto del plan que se debe seguir y falta de visión común: hay puntos de vista divergentes que es complicado reconciliar.
Uno de los más importantes salió a relucir en el informe que presentóEmanuele Orsini,
presidente de Confindustria, la muy influyente confederación de la
industria italiana, el pasado lunes. Expuso su visión en la asamblea
general de la institución. Estaban presentes, y atentos, el presidente Mattarella y la primera ministra Giorgia Meloni.
Orsini no sonó alarmado, pero sí preocupado. La industria italiana se ha ralentizado.
Continúa siendo un pilar fundamental de la economía del país, pero su
crecimiento es lento y escaso. Y en un contexto de notable agitación
internacional, el riesgo de estancamiento o de contracción es serio. Las exportaciones son débiles, el consumo se ha frenado y los costes han aumentado.
"Europa se arriesga a convertirse en un desierto industrial. Nosotros nos hemos contentado con hacer lo mínimo indispensable"
En el panorama europeo, y este fue el segundo punto en el que puso énfasis, las cosas no mejoran. Europa se halla en riesgo de convertirse en un "desierto industrial".
La deslocalización de las últimas décadas ha llevado a que la UE
disminuya su cuota del PIB mundial, hasta 7 puntos, y a que se haya
perdido un buen número de empleos. China emergió como el pulmón
productivo del mundo, ya cuenta con el 35% de la producción
manufacturera mundial, y no parece frenar su crecimiento ni siquiera
tras la hostilidad deTrump. Será muy difícil que Europa pueda resistir el empuje de un país que ofrece ayudas estatales a sus empresas
y que cuenta con un plan de desarrollo sólido y estructurado. Además,
cabe añadir, EEUU está intentando recuperar capacidad productiva y ha
implantado aranceles, lo que supone otra amenaza para la industria
europea. Durante demasiado tiempo, añadió Orsini, “nos hemos contentado
con hacer lo mínimo indispensable”.
El "acto de responsabilidad"
El plan que propuso Orsini, ante la atenta mirada de Meloni, subrayó la importancia del músculo económico: es necesario un mercado único de la energía, un mercado único de capitales y ahorros y una deuda común europea para financiar inversiones estratégicas. En definitiva, es una visión muy conectada con las propuestas de Draghi,
esas que han sido mencionadas de continuo desde que fueron enunciadas y
que han sido convenientemente relegadas en las decisiones políticas.
En esos tres puntos reside el núcleo del futuro europeo: ¿existirá una hoja de ruta común
en la que la prioridad sea la del crecimiento? ¿Habrá inversiones para
reconstruir territorios industrialmente debilitados? No hay acuerdo de
momento, ya que Alemania (junto con los países nórdicos) se niega a la deuda común,
al mismo tiempo que invierte en su economía los superávits de los que
ha gozado gracias al euro, y tampoco se están dando grandes pasos para
conseguir que el capital europeo se quede en Europa.
Jordan
Bardella aspira a unirse a Alemania e Italia para que, entre los tres
países, den un impulso diferente a las acciones europeas
Sin embargo, la energía es el punto más conflictivo hoy. Orsini señaló que “para las empresas, el precio de la energía se ha convertido en una verdadera amenaza existencial”
y subrayó que Italia no puede seguir afrontando costes superiores a los
de sus competidores europeos. El presidente de Confindustria cree que
es necesario acelerar el desarrollo de las renovables, reforzar las
redes de distribución y apostar por la energía nuclear. Pero, además de
eso, es imprescindible rebajar los precios. Alemania está subsidiando el
abastecimiento energético de sus empresas y Jordan Bardella ha señalado que, si resulta elegido, su primera medida será vender a las empresas y familias galas la electricidad casi a precio de coste,
ya que el actual sistema europeo de determinación de precios carece de
sentido. El sector industrial italiano, para competir en ese escenario,
necesita energía barata, y le resultará difícil con las actuales reglas.
Conviene estar atentos a estas tensiones. Italia y Alemania han acercado posturas en los últimos meses
y las industrias germana y transalpina comparten intereses. Bardella
aspira a unirse a esa entente para que, entre los tres países, den un
impulso diferente a las acciones europeas. España, con una ventaja estratégica en ese terreno, por las energías renovables y por su posible papel de hub energético, observa la partida a distancia. De momento, lo que ha decidido es subvencionar a las eléctricas con un plan antiapagones.
Orsini también propuso medidas internas y apeló a un “gran acto de responsabilidad” que integre a los distintos partidos y a las fuerzas sociales, y gracias al cual se pueda conseguir un crecimiento
del 2% anual. Pretende que las normas se simplifiquen, que haya impulso
para que las pequeñas empresas se hagan medianas, y las medianas
grandes (con incentivos para las fusiones), que se desarrolle la energía
nuclear, y que la IA tenga un papel central. También propone un pacto salarial.
La decisión europea
Pero esas medidas, por sí solas, no bastan. Hay que cambiar muchas cosas en el mercado
para que los precios de la energía sean baratos a corto plazo, y hace
falta mucho capital para que los planes de desarrollo puedan llevarse a
cabo. Las inversiones públicas que son precisas son vistas como un problema por unas autoridades europeas,
y por las de muchos de los países que integran la UE, que piensan mucho
más en términos financieros, los de la deuda y los ajustes
presupuestarios. Han hecho una excepción, la armamentística, y con ella han cerrado la puerta.
El
partido de los industriales y el partido de los financieros se
enfrentan. El ganador decidirá el futuro de los países europeos
El
centro de Europa, Alemania, está atrapado en ese dilema. Ha sido una
gran potencia industrial, pero está a la baja. La reactualización de sus
centros productivos se antoja complicada, y algunos sectores, como el automovilístico, son incluso descritos como perdidos:
introducir dinero público en ellos implicará malgastarlo, ya que los
chinos han ganado la partida de los coches eléctricos. Hay quienes
entienden que Alemania debería reorientarse hacia la economía de servicios con un claro aliento tecnológico y financiero.
Esta visión es minoritaria en Alemania y la gran mayoría de los políticos y de los sindicatos abogan por defender el modelo que hasta ahora les ha beneficiado.
Sin embargo, la realidad es que muchos sectores económicos están
pendientes fundamentalmente de las reformas necesarias en los sistemas
sanitarios, de pensiones y tributarios, y creen que los esfuerzos deben
enfocarse hacia ese ámbito. Así se lo ha señalado a Merz el Consejo Alemán de Expertos Económicos. El problema es que resulta muy difícil cuadrar ambos propósitos.
Uno avanza en la línea de la austeridad, y la industria necesita
inversiones, e incluso infraestructuras, que no pueden realizarse sin
apoyo público.
El partido de los industriales y el de los
financieros se enfrentan por el futuro de los países europeos. De
momento, se ha avanzado en la dirección de satisfacer a ambos, pero de
una manera en que ninguno de los dos ha quedado satisfecho. El sector financiero quiere reformas profundas, el sector industrial impulso e inversión. Además, hasta ahora, la respuesta se ha realizado en términos nacionales,
y sin apenas tener en cuenta al conjunto de Europa. Cada país ha
tratado de ayudar a su industria y, a la vez, de ajustar presupuestos,
pero sin mucho éxito, ya que las dificultades para conformar mayorías políticas sólidas complican
la solución. La apuesta que se realice no solo perfilará el futuro de
la industria, sino que tendrá consecuencias en la cohesión de la Unión. Se acaba el tiempo para tomar decisiones, y Europa no sabe hacia dónde inclinarse."
"A menudo pienso en la UE como un equipo de fútbol confundido. Hay demasiados jugadores en el campo. Algunos de los jugadores no saben para qué equipo están jugando. Son animados por los fanáticos desde las gradas, muchos de ellos del Reino Unido, a quienes les encantaría estar en el campo ellos mismos.
Algunos de estos espectadores les dan a los jugadores y a su director de equipo consejos realmente malos. Animaron al equipo de la UE cuando luchaban contra Donald Trump por sus aranceles comerciales. Nunca olvidaré el titular de The Economist la semana después de que Trump impusiera sus aranceles en abril del año pasado. Bajo el titular "Trade Fight Club", el titular decía: "La respuesta de la UE a los aranceles de Donald Trump parece funcionar".
Lo que realmente sucedió es que la UE, sabiamente, optó por no luchar. Ursula von der Leyen cedió notoriamente cuando firmó un humillante acuerdo comercial después de peregrinar al resort Trump Turnberry en Escocia tres meses después. La ocasión fue vergonzosa de principio a fin, incluyendo la obligatoria foto grupal con el pulgar hacia arriba con Trump. Pero la delegación de la UE no tuvo otra opción.
Seis meses después, el Parlamento Europeo contempló brevemente una insurrección, pero se detuvo cuando se asomó al abismo. En enero, después de que Trump amenazara con invadir Groenlandia y cuando la Corte Suprema de EE. UU. declarara ilegales los aranceles de Trump, Bruselas suspendió la ratificación del acuerdo comercial UE-EE. UU. Pero después de que Trump amenazó a la industria automotriz alemana con aranceles aún más altos, los eurodiputados también cedieron. La semana pasada, lo aprobaron.
Ahora mismo, la UE está intentando jugar un juego similar con China, y está recibiendo consejos igualmente malos.
Los europeos están enfadados por cómo juega China. Sabine Weyand, la directora general de comercio saliente de la UE, comparó la estrategia china con poner un pescado apestoso sobre la mesa de negociaciones. Se refería a nuevas amenazas chinas, como los controles de exportación de tierras raras o la prohibición de la venta de semiconductores a la UE. La UE depende de ambos. Siempre que la UE intenta imponer aranceles de represalia a China, ese pez apestoso vuelve a la mesa.
La UE tiene razón aquí. Las políticas económicas de China son la mayor fuente de desequilibrio económico global en este momento. Las exportaciones de China están en auge, pero China reprime el consumo interno. Se puede ver esto en los datos comerciales entre la UE y China en los últimos años. Las exportaciones chinas a la UE han ido aumentando, y las importaciones chinas desde la UE están disminuyendo. Y este año, todo ha empeorado dramáticamente. De enero a abril, el superávit comercial de China con la UE aumentó un 26% en comparación con el mismo período de 2025. Lo que sucedió es que los aranceles estadounidenses llevaron a China a desviar parte de sus exportaciones de Estados Unidos a Europa.
La moneda de China, el yuan, no flota libremente como el dólar, el euro o la libra. China lo mantiene estable frente al dólar. Cuando el dólar se debilitó frente al euro después de que Trump asumió el cargo, el yuan también lo hizo. Eso significa que los productos chinos son aún más baratos de lo que eran antes. Y los productos europeos son aún más caros.
Kaja Kallas, la jefa de diplomacia de la UE, a menudo poco diplomática, comparó la situación de Europa con China con la de un paciente que lucha contra el cáncer. Si tienes una enfermedad muy difícil, si tienes cáncer, tienes dos opciones. O aumentas la morfina o empiezas la quimioterapia.
Los europeos deberían tener cuidado de no ser demasiado santurrones. Esto es esencialmente una pelea de bar entre dos mercantilistas. La UE ha estado jugando el mismo juego. Durante las crisis del euro de la última década, la UE también devaluó su moneda y comenzó a registrar grandes superávits comerciales frente al resto del mundo. El lamento de la UE tiene cierta cualidad de "yo lo robé primero".
Ahora mismo, China está ganando esta guerra comercial, tal como Trump ganó su propia guerra comercial contra la UE. La razón es la misma en ambos casos. La UE es demasiado dependiente de ambos: de Estados Unidos para la defensa y de China para las importaciones críticas. La UE no está en posición de tomar represalias. Esto no se debe a la falta de instrumentos políticos. Algunos nunca se han utilizado, como el "Instrumento contra la Coerción", que daría a la UE poderes discrecionales para tomar represalias contra China sin obstáculos burocráticos.
La razón por la que la UE no puede hacer esto no es solo una cuestión de división política o debilidad, sino también de dependencias económicas. Lo vislumbramos la semana pasada, cuando la UE hizo exactamente lo contrario de lo que exigían sus animadores. En lugar de imponer nuevos aranceles a China, los levantó. Como informó Bloomberg, la UE había impuesto previamente sanciones contra Yangzhou Yangjie Electronic Technology, una empresa de semiconductores, pero decidió levantarlas después de que los fabricantes de automóviles alemanes advirtieran sobre el caos en la cadena de suministro.
Este patrón se repite constantemente. Los europeos realmente querían fastidiar a Trump. Y también a los chinos. Pero no pudieron hacerlo, porque la industria automotriz europea emplea a 13,2 millones de personas en la UE, según datos recopilados en 2022.
Las semillas de esta dependencia se sembraron en las décadas de 2000 y 2010. La industria automotriz europea, con el objetivo de optimizar sus cadenas de suministro, cometió el error crítico de depender de China. Como tantas veces, Europa eligió la ganancia a corto plazo sobre la resiliencia a largo plazo.
Los primeros signos de estrés se hicieron evidentes durante la pandemia, cuando la industria automotriz alemana sufrió una escasez aguda de semiconductores procedentes de China. En ese momento, todo el mundo hablaba de la diversificación de la cadena de suministro, pero no ha pasado mucho. Después de la pandemia, la industria volvió a la normalidad.
China tiene varios otros puntos de estrangulamiento en este sector. Las baterías de coche son un ejemplo. Esta es una tecnología en la que China está años por delante de los europeos. China tiene un monopolio casi total de los imanes de tierras raras, que son ingredientes críticos para todos los motores eléctricos. Tus limpiaparabrisas no funcionarían sin ellos, ni tampoco tu avión de combate F-35. Los paneles solares son otro mercado que China ha acaparado.
La forma en que mucha gente piensa en la globalización es anticuada. Ya no vivimos en un mundo de fábricas que construyen bienes desde cero, y a partir de productos locales. Más bien, las relaciones comerciales modernas son una red compleja. Los coches fabricados en Europa están llenos de componentes chinos. La balanza comercial bilateral que tanto molesta a todo el mundo no te dice lo que necesitas saber. No capturan estos efectos de red y todas sus interdependencias. La pregunta importante no es cuánto nos vende China, sino cuántas importaciones chinas se utilizan en nuestras exportaciones al resto del mundo, y si tenemos proveedores alternativos. Medir los efectos de red es una tarea técnicamente compleja, como bien saben los ingenieros eléctricos. La economía global no es menos complicada que una red eléctrica, y sin embargo la medimos con el equivalente a un ábaco.
La forma en que mucha gente piensa en la globalización es anticuada.
Incluso Trump tuvo que ceder en sus aranceles contra China, ya que Estados Unidos dependía de China para las tierras raras. Gracias a la subcontratación, Estados Unidos tiene una participación mucho menor de la industria en su economía que la UE. Su industria también es menos dependiente de China para los insumos, pero sus industrias de defensa necesitan productos de tierras raras de la República Popular. La dependencia es mutua. China también depende de los mercados occidentales, siendo Estados Unidos y la UE los más grandes.
La UE difiere de EE. UU. solo en que su interconexión con otras economías es más fuerte y la cohesión entre los países de la UE es más débil. Puedes tener tantos economistas de comercio internacional, expertos de think tanks y periodistas apoyando al Equipo de la UE como desees. Si Friedrich Merz y Giorgia Meloni se presentan a una cumbre clave y dicen no a los aranceles, el juego termina antes de siquiera empezar. Esto no es una cuestión de voluntad política, sino de realidad económica; Merz o Meloni no tienen otra opción.
En lugar de hiperventilar sobre China o Trump, entonces, a la UE le iría mejor resolviendo sus problemas subyacentes de dependencia de la cadena de suministro. Japón logró reducir su dependencia de China para las tierras raras, después de que Pekín impusiera una prohibición de exportación tras una disputa en 2010 sobre islas en el Mar de China Oriental. En lugar de reflexionar sobre otro instrumento comercial discriminatorio que la UE nunca utilizará, ¿por qué no trazar un plan vinculante a 10 años para reducir las dependencias de suministro?
La UE también pensó en esto y en 2024 propuso la Ley de Materias Primas Críticas. En un informe publicado el mes pasado, el Tribunal de Cuentas Europeo afirmó que la regulación es bienintencionada, pero su implementación es deficiente. Su devastador veredicto fue: "Los objetivos establecidos en la Ley marcan el rumbo para los Estados miembros y para la industria, pero no son vinculantes, solo cubren materias primas estratégicas y carecen de justificación".
Mi consejo sería resolver el problema, adoptar paciencia estratégica e ignorar a los fanáticos hiperventilados. El equivalente futbolístico de una guerra comercial para la que no te has preparado es una trampa de fuera de juego que sale mal: todos los jugadores avanzan, excepto uno que tiene dudas y de repente se detiene.
A algunas personas les gusta pensar que en el fútbol, el mejor equipo gana. Todos sabemos que esto no es cierto. El equipo ganador, más bien, es el que mantiene la calma bajo presión."
"¿Has escuchado por ahí que el gobierno ha utilizado los fondos europeos de Next Generation para pagar las pensiones públicas?
Porque si es así, que sepas que es mentira. te están tratando de
engañar y están aquí difundiendo desinformación, un bulo en toda regla, porque fijaos, de hecho es algo que solamente ha replicado en prensa escrita El mundo y algún que otro panfleto. Yo creo
que este bulo es de cocina propia del mundo y también Vicente Vallés en
el telediario de Antena 3, por favor, eso no podía faltar. Y han estado
alarmando por
ahí.
Hay que ver que el gobierno está desviando fondos públicos de la
Unión Europea cuando jamás debería hacer eso para pagar las pensiones. Y
es como, ¿qué? Yo cuando vi la noticia de verdad que controlo temas de presupuesto, lo tengo que explicar en la facultad, dije, "¿Qué
demonios me están contando de que se ha transferido dinero desde los
fondos europeos a las pensiones públicas?" No tiene ningún tipo de
sentido, ninguno. Y efectivamente no lo tiene.
Cuando me puse investigar digo, "A ver, ¿de dónde ha salido esto?" Y os
voy a mostrar exactamente en la trayectoria, el camino que hice yo para
verificar si esto era un bulo o no. y vais
a entender por qué eh acabo concluyendo que efectivamente es un burlo y
además muy burdo, tan burdo que no he tenido mucha difusión. A mí me la han
enviado mucha gente. No sé si a vosotros ha llegado, pero como me la ha
enviado tanta gente, digo, habrá que responder y demostrar que es un
bulo y porque es un bulo.
Pero, mm no ha sido muy replicado por los medios, así que supongo que no se lo han comprado la mayoría
de los medios, aunque sean de derecha, eso sí, Vicente Valle, el
primero, el primero, eh, ahí comprándole el bulo. Vamos para allá.
Fijaos, tenemos aquí el el mundo, ¿vale? que dice pues choques sin precedentes en el Tribunal de Cuentas tras detectar que el gobierno desvía fondos europeos al pago de pensiones. A ver, aquí sin saber de economía ni de contabilidad ni de presupuesto, dice uno, "Ostras, el gobierno ha sido pillado desviando fondo europeo al pago de pensiones." Eso suena chungo, ¿eh? Suena chungo. Suena cárcel. Suena cárcel como mínimo.
Vaya,
vaya, vaya. Con el tema de desviar fondo, corrupción. desviar fondos. A
mí me suena corrupción. ¿Por qué utiliza el mundo de esa palabra? No es
casualidad.
Desviar
fondos. Digo, venga, voy a pinchar la noticia y me pongo a leer ya la
entradilla. ¿Qué dice? La cúpula del órgano fiscalizador, que es el
Tribunal de
Cuenta, da luz verde a la cuenta general del Estado, su informe clave
con fuerte tensión interna. Y es como, hm, a ver, o sea, estamos
hablando en el titular
dice que el Tribunal de Cuentas ha detectado que el gobierno desvía
fondo y es como, [ __ ] pero vayan mañana ya a la cárcel o al menos que
sean investigados. Y ahora el entradía me está diciendo que ese mismo órgano ha dado el visto bueno.
O
sea, que ha dado el visto bueno a esta cuenta, ¿vale? Para quien no lo
sepa, el Tribunal de Cuentas es un organismo dependiente del Estado, de
la administración central, pero es autónomo y
se encarga de fiscalizar las cuentas de todas las administraciones
públicas, incluyendo las corporaciones locales y los ayuntamientos.
Entonces, se han puesto a ver la cuenta general del Estado,
que son los presupuestos del año pasado, a ver si se ha hecho todo
bien, el año anterior, y han dictaminado luz verde. Okay, todo.
Entonces, ¿de dónde se
saca aquí el mundo que ha habido un desvío de fondo, no sé qué, no sé
cuánto? digo, "Bueno, voy a leer a ver si hay algo ahí más sustancioso
para sacarse este titular y os leo." Entre comillado, no se puede aprobar sin más un informe sobre unas cuentas del Estado deterioradas por la falta de presentación de presupuestos y que además contienen desviaciones indebidas.
El gobierno está usando fondos europeos para pagar pensiones y otros gastos.
Termina
el entrecomillado. Coinciden fuentes próximas a la ala crítica del
tribunal. ¿Vale? Entonces aquí me tengo que fiar del periodista que
habiendo aprobado
con luz verde la cuenta general, por lo tanto no hay nada ilegal, no
hay nada irregular, nadie va a ir a la cárcel, pero esta gente me está
hablando aquí de desvío de fondo y algo
muy chungo, me tengo que fiar de que el periodista puede haber recabado
esta información del de algunos miembros del Tribunal de Cuentas que ni
que decir tiene que son de derecha porque el Tribunal
de Cuenta está conformado por gente del PP, de PSOE y tal. ¿Quiénes son
los que se han quejado? Los de derecha. Recordar las palabras de Aznar.
Quien
puede hacer que haga. Pues esta gente está dentro del Tribunal de
Cuenta haciendo. Tampoco han hecho mucho porque lo que se ve aquí es que
simplemente han dicho,
"Oye, que a lo mejor esto es irregular porque no hay presupuestos
generales del Estado. Por lo tanto, la administración central, el
gobierno tiene
que utilizar mecanismos extraordinarios de crédito, que te pasas un
crédito presupuestario de un sitio a otro y tal y lo han pasado de, por
lo visto, ¿no?, de los fondos europeos al pago de pensiones y entonces eso podría ser irregular, podría ser algo que no sea
legal, pero no es legal.
Y aquí simplemente se está manifestando que
según los periodistas ha habido dudas, ha habido tensión interna en el
Tribunal de Cuentas de este procedimiento contable es jurídicamente viable. Ya está, es una duda entre ellos y unos han dicho,
si es viable y otros han dicho pues no sé de ahí, ¿vale? que haya una
discusión interna entre los miembros del Tribunal de Cuentas de esto que
es tan extraordinario porque no hay presupuesto, es verdad, desde hace más de 3 años. Eh, esto h podría ser algo ilegal y ha dicho irregular, vamos a dejarlo ahí regular, es raro y tal, no sé qué. de ahí a el gobierno de Vía Fondo de los fondos europeos para pagar las pensiones. Hay un trecho tremendo, ¿no? Os sigo leyendo.
Según su versión de
el del miembro del tribunal que nos tenemos que fiar del periodista,
fondos Next Net Generation recibidos de Bruselas que no se habían
adjudicado aún
en 2024 han sido utilizados en otro tipo de gastos estatales. Eso no implica que no se terminen adjudicando. O sea, ellos mismos
se están boicoteando porque te están diciendo, "Mira, parece que ha
habido aquí un traslado de los fondos europeos de reconstrucción a las
pensiones
públicas." Pues eso no quiere decir que haya afectado a nada. Los
fondos de recuperación se van a seguir ejecutando. Y es como, "Entonces,
¿qué me
estás contando, tío? ¿Qué me estás contando? Me estás señalizando un
mecanismo contable de llevarme un crédito presupuario de un sitio a otro
que no afecta en nada en la realidad.
Pero
te han montado aquí una película tremenda de que el gobierno está
desviando fondo de un sitio para otro y es que es ridículo, de verdad,
es ridículo. Y sobre todo por lo que vais a
ver a continuación, porque no sé si os acordáis, pero al gobierno lo acusaban, la derecha, esta misma derecha, de no pedir
fondos a Europa, de haberse ya parado y decir, "No quiero más fondos."
¿Cómo no va a recibir más fondos? no sé qué, no sé cuánto que no pedían
fondos en
forma de crédito porque le salía más barato endeudarse en el mercado
después de haber bajado tanto la carga de la deuda, ¿no? Y le están
ahora echando en cara
que utilice esos fondos que en teoría no estaba pidiendo porque no le
da la gana o porque eran muy malos para pagar las pensiones.
Pero, ¿os
dais cuenta del sin sentido? ¿No os dais cuenta?
A ver, si el gobierno quisiera utilizar esos fondos para pagar la
pensión para lo que sea, para corrupción o para lo que sea, pues
entonces pediría más fondos europeos, ¿no? Es que es que no
sé, es que no es coherente ni sus bulos, ¿no? Ahí lanzan un bulo, luego
lanzan otro, son incoherentes entre sí, da igual, son bulos y esto pues
el titular queda ahí. Vicente Vallar para un telediario de estos que no informan, sino que desinforma. Os sigo leyendo.
Eso
no implica que no se terminen adjudicando, pero de momento han servido
para taponar otras vías de agua. El gobierno, entre comillados, el
gobierno tenía una limitación para hacer eso, pero no la siguió. Reprochan en este bando de la cúpula. Pues nada, toda la información basada en declaraciones de alguien
que no sabemos ni quién es porque nos tenemos que fiar del periodista.
sobre una discusión interna que a lo mejor ni se dio, pero bueno, con
que se haya dado, pues muy bien, pero
de ahí a titular esto, por favor, lo sigo leyendo.
El gobierno alega
que no hay nada ilegal en esta técnica y que el plan de recuperación,
transformación y
resiliencia, esto de los fondos Net Generation acordado con la Unión Europea, se terminará cumpliendo en todo caso. O sea, el gobierno dice,
es legal y esto se va a cometer. Ya está, ¿qué me estáis contando? La ingeniería entre cursiva cursiva consiste en dar de alta un
gasto corriente que necesita el gobierno y para que sea posible
financiarlo las cuentas prorrogadas porque no hay presupuestos generales
aprobado, proceder a dar de baja otro asignado
al llamado mecanismo de recuperación y resiliencia de la Unión Europea
con el argumento de que no hacía falta gastarlo aún ese año.
Yo no sé si controláis de presupuestos, pero estos son mecanismos extraordinarios que son perfectamente legales, que es para darle flexibilidad
a un poder ejecutivo cuando no cuenta con el poder legislativo para
aprobar los presupuestos. Es decir, no hay mayoría parlamentaria, no se
pueden aprobar
nuevos presupuestos, pero no vas a dejar al país sin gastos y sin
ingresos.
Así que le da cierta flexibilidad al gobierno, al poder ejecutivo,
para que pueda hacer lo mismo que el año pasado e ir modificando
cositas. Por ejemplo, tenías un crédito presupuestario para construir un
un sol, perdón,
un edificio en un solar, pero ya lo has construido, pues oye, como
estás replicando exactamente el presupuesto del año anterior al nuevo,
pues va a decir,
"Oye, yo tengo aquí un crédito presupuestario que [carraspeo] no lo voy
a utilizar porque ya se ha construido el edificio." Entonces, hay
mecanismos para hacer
cambios y este es uno de ellos y es perfectamente legal.
A mí se me
escapan las cuestiones jurídicas, pero si hubiese sido simplemente
irregular,
no
le hubieran dado el visto bueno, no hubiese salido esto. Así que está
clarísimo que aquí ha habido una discusión jurídica de, oye, esto es del todo
válido, totalmente legítimo que hayan tenido esa discusión y fijaos la
que han liado los del mundo. Venga, vamos a crear aquí una noticia y la liamos
parda porque lo que suena es que han robado dinero porque eso es lo que
suena. Y si no, fijaos lo que va a decir este hombre, porque Vicente
Valle, por supuesto
que ha aprovechado la ocasión, ¿no? Además, por supuesto, también
divulgado por gente como este hombre que dice, "El Tribunal de Cuentas
desvela que
el gobierno desvió o partida de los fondos europeos a pensiones, que es
mentira, pero bueno.
No te pierdas estos 3 minutos demoledor y hacerme
caso que en
estos 3 minutos se menciona una vez y de pasado. Escucha, España lleva 3
años funcionando con los presupuestos generales del Estado que se aprobaron en 2022 para 2023. Es decir, son presupuestos aprobados por el Parlamento, por un parlamento que ya no existe
porque fue renovado meses después de aprobarse esos presupuestos. Esto
significa que los presupuestos vigentes están obsoletos tanto desde el
punto de vista
parlamentario como desde el punto de vista económico.
Dicho de otra
forma, Moncloa ha sido incapaz de presentar un proyecto de presupuestos
en los casi 3 años
que llevamos de legislatura y es una opinión muy extendida que a pesar
de eso nuestra economía funciona gracias a los fondos europeos que Bruselas nos concedió para facilitar la recuperación después de la pandemia.
Esperad
que lo tengo que volver a poner, es que es buenísimo. [risas] Lo que ha
dicho al principio es correcto, ¿no? O sea, si el gobierno lleva 3 años
prorrogando presupuestos porque no es capaz
de convalidarlos, aprobarlo en la Cámara, que por cierto eso también lo
hizo el Partido Popular, la Constitución española te permite que se
haga eso, será criticable democráticamente, pero legal es, ¿no? Y luego el tío te dice, fijao, eh, punto de vista económico. Dicho de otra forma,
Moncloa ha sido incapaz de presentar un proyecto de presupuestos en los
casi 3 años que llevamos de legislatura. Y es una opinión muy
extendida. Me encanta.
Es una opinión muy extendida de quién, por quién, quién ha dicho eso? O sea, eh su sus colegas sus colegas un día en un bar
le dijeron, "Mira, yo creo que el gobierno en verdad está sobreviviendo
gracias a los fondos Net Generation, que lo que ha dicho ahora, es una
opinión
muy extendida, que la economía española va bien gracias a eso. [risas] Es ridículo los fondos NES Generation es una cantidad irrisoria de dinero en comparación con todo el presupuesto.
Irrisoria,
eso te puede venir bien para la economía. Seguro que ha venido bien,
pero de ahí a que la economía esté tirando gracias a los fondos en el
Generation, por favor, por favor, un
poquito de de por favor, es que es que es tremendo, es tremendo lo que dice este hombre.
Pero bueno, vamos a continuar
porque veréis que todavía no ha mencionado nada del Tribunal de Cuentas
y aquí el tío este nos ha spoileado de alguna forma que se iba a
hablar de eso, pero que ha pasado ya 40 segundos y no ha dicho nada. Vamos a ver.
De [ __ ] Ha sido una lluvia de miles de millones de euros, pero ese dinero no se puede utilizar para cualquier cosa.
Tiene una finalidad muy concreta. Según el propio Ministerio de Hacienda, es para apoyar las inversiones y las reformas
en los Estados miembros para lograr una recuperación sostenible y
resiliente al tiempo que se promueven las prioridades ecológicas y
digitales, ecológicas
y digitales de la Unión Europea.
Esto es lo que se debe hacer con ese
dinero y esto otro es lo que no se puede hacer con ese dinero. Según el Reglamento Europeo, el mecanismo no debe sustituir, salvo en casos debidamente justificados. No es lo que ha ocurrido a los gastos nacionales ordinarios, por ejemplo, no se pagarán las pensiones con fondos europeos.
¿Habéis
escuchado? No, él ya tiene ahí su sentencia. Esto es este crédito
presupuestario llevado de un sitio a otro se ha utilizado para pagar
pensiones y ya está. Mi punto y pelota.
Y
lo que ha hecho el gobierno es utilizar casi 2,400 millones de
supuestos créditos sobrantes vinculados a esos fondos europeos para
pagar las pensiones
de 2024. Algo que hemos dicho que es legal y que ha sido aprobado por
el Tribunal de Cuenta, o sea, que es jurídicamente viable porque España no tenía presupuesto. Así lo ha desvelado hoy el Tribunal de Cuenta.
Vamos a ver, eh, si hubiese habido un mínimo género de dudas de que eso no era regular, no hubiesen dado el vizo. Eh, yo
entiendo de nuevo por no repetirme mucho que haya un debate interno,
oye, esto que se lleva haciendo ya 3 años y tal, pero insisto, el plan
de presupuestos,
el de next generation de reconstrucción este y tal, se va a llevar a
buen puerto y se va a ejecutar, las pensiones se van a pagar y no pasa nada.
Que haya ahí mecanismos extraordinarios para llevarte los créditos de
un sitio a otro, pues es perfectamente normal y se hace en muchos países, no solo en España. ¿Vale? De hecho, aquí tenéis como otros medios como el Imparcial, pues han hecho eco de este bulo. El gobierno destinó no sé cuántos euros de fondo europeo a pagar las pensiones. El español también.
Brusela
interroga al gobierno sobre por qué uso fondos Next Generation para
pagar pensión en 2024. Este es el mejor, ¿vale? Porque dice, Brusela
interroga.
¿Qué qué es lo que os hace pensar con este verbo? que han metido a un responsable del gobierno español en un cuchitril
que le han puesto un feso en la cara y le están diciendo, "Hillo,
cuéntame a dónde ha ido el dinero y cómo lo habéis hecho." No, porque lo
de
interrogas
es eso. Pues [resoplido] en realidad lo que ha ocurrido es simplemente
que después de que el mundo haya sacado ese bulo, esa desinformación,
pues lo del español han
ido
y le han preguntado a la Comisión Europea, "Oye, ¿qué hay de esto?" Y
la Comisión Europea ha dicho, "No sé, voy a ver qué es." Ya está,
[risas] ya está.
Pues esta gente ha dicho, "Interroga, interroga, estaban aquí supernervioso porque no sabe si van a tener que meter a
toda la cúpula del gobierno en la cárcel." Fijaos, es que en la propia
noticias dice, entre comillados, "Ahora mismo estamos revisando toda la información
y estamos en contacto con las autoridades españolas al respecto." Es
que no se dice nada más. Indican fuentes de la comisión consultadas por el
español Invertia sobre los hallazgos del Tribunal de Cuentas.
Hallazgos, eh, vaya descubrimiento tremendo. Pues nada, es lo que os he
dicho.
Le han ido, le han
dicho, le han preguntado, "Oye, ¿esto qué es?" Y han dicho, "Pues yo
que sé, voy a mirarlo, voy a mirarlo." Y ya está. Interroga, interroga
muerte. Y para terminar, lo que yo decía, ¿qué sentido tiene este bulo con respecto al otro bulo de que el gobierno renunciaba
a
60,000 millones de euros en préstamo de los fondos europeos? [ __ ] si
van a desviar fondos, pues ya que pidan un montón más, ¿no? Pues no,
para ellos es como dos bulos diferentes y no tienen por qué dialogar entre sí, ¿no? Así que nada, ahí tenéis una forma de engañar muy
burda que me ha llegado mucho.
Yo pensaba que esto era una gilipollez,
que no iba a ir a más, pero bueno, me lo ha enviado tanta gente que
había que contestarlo.
es un poco más árido porque habla de contabilidad en presupuesto, pero
hacedme caso, que aquí no hay nada y si hubiese habido algo, insisto,
dentro
del debate jurídico, pues es algo legítimo, en cualquier caso es legal y
si hubiese habido algo irregular lo hubieran denunciado.
Y en todo caso estamos
hablando de cuestiones formales, jurídicas, de llevarme un crédito
presupuestario, que no es dinero, es otra cosa. llevarme un crédito presupuestario,
que es un dibujo del dinero. Es como si vosotros ponéis en un papel lo
que os vais a gastar en vuestro viaje a la playa. Pues lo que pongáis ahí. Luego dice, "No, mejor gasto menos o me lo gasto en un viaje a la montaña o en comprarme lo que sea." Eso no es dinero
que hayas ejecutado, simplemente lo estás planeando y estás reservando
dinero para eso. Pero si luego no lo ejecutas y es simplemente un
mecanismo contable porque no tienes flexibilidad debido a que no tienes unos nuevos presupuestos, es perfectamente legítimo.
No
pasa nada, las pensiones se pagan y también se realiza esos fondos Next
Generation y se ejecutan y ya está. No hay otra cosa. Fijaos el bulo
que se han creado de de de esta tontería. Hasta aquí el vídeo de hoy."
La reforma del sistema de desempleo impulsada por el gobierno belga no constituye un simple ajuste técnico del mercado laboral ni una medida coyuntural destinada a equilibrar las cuentas públicas. Representa, en realidad, uno de los símbolos más claros del profundo cambio ideológico que atraviesa hoy la Unión Europea. La limitación temporal de las prestaciones por desempleo —históricamente uno de los pilares más emblemáticos del modelo social belga— expresa la consolidación de una nueva lógica política en Europa: el retroceso progresivo de los derechos sociales en beneficio de las prioridades militares, financieras y geoestratégicas.
El ejecutivo belga, conocido popularmente como “Arizona” por la heterogeneidad de los cinco partidos que integran la coalición gubernamental, pretende ahorrar alrededor de 9.200 millones de euros durante los próximos años mediante una combinación de recortes sociales y endurecimiento de las políticas laborales. Entre las medidas más polémicas destaca la eliminación práctica del desempleo indefinido, una decisión que afectará especialmente a las personas migrantes y limitará las prestaciones a un máximo de dos años. A ello se suman controles mucho más estrictos sobre las personas desempleadas y sobre quienes se encuentran de baja médica por enfermedad.
Las organizaciones sindicales denuncian, además, la congelación de la indexación salarial tanto en el sector público como en el privado y la califican como un ataque directo contra el poder adquisitivo de los trabajadores. Mientras tanto, el empresariado recibe nuevas ventajas en nombre de la competitividad y de la estabilidad presupuestaria.
Todo ello ocurre al mismo tiempo que Bélgica acelera su rearme militar siguiendo la estrategia impulsada por la OTAN y por Washington en el marco de la confrontación con Rusia. El primer ministro, el nacionalista flamenco Bart De Wever, insiste en que no existe margen fiscal para sostener el actual nivel de gasto social. La lógica que se impone resulta transparente: para financiar el aumento del gasto militar es necesario recortar en sanidad, pensiones y protección social.
En este contexto, otra de las reformas centrales del gobierno consiste en penalizar con un 2 % cada año de jubilación anticipada, con el objetivo declarado de retrasar la edad efectiva de retiro y prolongar la vida laboral. Sin embargo, el impacto de esta medida recae de forma especialmente dura sobre las mujeres trabajadoras. La insuficiencia de guarderías públicas, residencias y servicios de cuidados obliga a muchas mujeres belgas a interrumpir o reducir sus carreras profesionales para asumir tareas de cuidados familiares, lo que posteriormente se traduce en pensiones más bajas y trayectorias laborales más precarias que las de sus compañeros varones.
Las movilizaciones sindicales contra estas reformas acumulan ya catorce meses consecutivos de protestas y huelgas, lo que refleja un creciente malestar social ante un programa político ampliamente percibido como un ataque frontal contra las bases históricas del Estado de bienestar belga.
Durante décadas, Bélgica fue presentada como uno de los ejemplos más sólidos del compromiso europeo con el Estado social. El derecho a prestaciones por desempleo sin límite temporal respondía a una concepción política muy concreta: el desempleo no era entendido como un fracaso moral individual, sino como una consecuencia estructural del propio funcionamiento del capitalismo. La sociedad asumía, por tanto, la responsabilidad colectiva de proteger a quienes quedaban excluidos temporalmente del mercado laboral.
La nueva reforma rompe radicalmente con esa filosofía histórica. El desempleado deja de ser considerado un ciudadano con derechos garantizados para convertirse en un coste económico que debe ser disciplinado, vigilado y reducido. La protección social deja paso a la llamada “activación”, un término tecnocrático que, en la práctica, significa aumentar la presión sobre los trabajadores para que acepten empleos cada vez más precarios, peor remunerados e inestables.
La nueva orientación política de la Unión Europea
La reforma belga no puede interpretarse como un fenómeno aislado. Bélgica sigue una tendencia general dentro de la Unión Europea, impulsada por sectores cada vez más conservadores, neoliberales y ultraderechistas que han ganado peso en las instituciones comunitarias y en numerosos gobiernos nacionales.
En nombre de la “responsabilidad fiscal”, la “competitividad” y la “seguridad”, la Unión Europea promueve una transformación profunda del modelo social construido tras la Segunda Guerra Mundial. El antiguo pacto social europeo, basado en servicios públicos relativamente sólidos, protección laboral y amplios derechos sociales, está siendo erosionado de manera progresiva.
La paradoja resulta evidente. Durante años se repitió que no existían recursos suficientes para reforzar las pensiones públicas, mejorar la sanidad, proteger el desempleo o elevar los salarios. Sin embargo, cuando se trata de incrementar el gasto militar, financiar la industria armamentística o cumplir los nuevos objetivos estratégicos de la OTAN, las restricciones presupuestarias desaparecen con sorprendente rapidez.
La guerra en Ucrania ha funcionado como acelerador político de este proceso. Bajo el discurso de la “amenaza existencial” y de la “economía de guerra”, numerosos gobiernos europeos utilizan el conflicto como justificación para imponer prioridades presupuestarias que hace apenas unos años habrían generado un rechazo social masivo.
Del Estado social a la economía de guerra
Europa entra en una fase de rearme acelerado y de reconfiguración estratégica. Alemania anuncia fondos militares históricos, Francia incrementa de forma sostenida su presupuesto de defensa y la Comisión Europea impulsa programas de producción armamentística junto con mecanismos de flexibilización fiscal destinados específicamente al gasto militar. Paralelamente, continúan las políticas de austeridad y de contención sobre el gasto social.
La contradicción resulta difícil de ocultar: para hospitales, educación, pensiones o prestaciones por desempleo se exige disciplina presupuestaria y sacrificios sociales; para armamento, bases militares y contratos de defensa aparecen de forma inmediata miles de millones de euros.
El mensaje político implícito es inequívoco: la seguridad militar pasa a situarse por encima de la seguridad social.
Y esta transformación no es neutra desde el punto de vista económico y político. Supone una gigantesca redistribución de recursos desde las mayorías sociales hacia sectores industriales y financieros estrechamente vinculados al complejo militar-industrial europeo y transatlántico. Los grandes beneficiarios de esta nueva orientación no son los trabajadores europeos, sino las empresas armamentísticas, los fondos de inversión y las estructuras estratégicas alineadas con la OTAN.
La criminalización del desempleado
Uno de los aspectos más preocupantes de la reforma belga es el profundo cambio cultural que implica. El desempleo deja de ser tratado como un problema estructural del sistema económico para convertirse en una sospecha permanente sobre el individuo.
Se consolida así una narrativa extremadamente peligrosa según la cual quien no encuentra empleo es porque no se esfuerza lo suficiente, porque depende de las ayudas públicas o porque vive a costa del sistema. Este discurso, ampliamente promovido por sectores conservadores y ultraderechistas en toda Europa, cumple una función política muy concreta: dividir a las clases trabajadoras y erosionar la solidaridad social.
El trabajador precario es empujado a percibir al desempleado como un enemigo o un privilegiado, en lugar de identificar las verdaderas causas de la precarización creciente: la desindustrialización, la financiarización de la economía, las deslocalizaciones productivas y el deterioro sistemático de las condiciones laborales.
Un cambio de época en Europa
Lo que hoy ocurre en Bélgica simboliza algo mucho más amplio: el tránsito desde la Europa social hacia una Europa cada vez más disciplinaria, securitaria y militarizada.
Durante décadas, la Unión Europea se presentó —al menos parcialmente— como un espacio asociado al progreso social, a la ampliación de derechos y a la protección pública. Sin embargo, el centro de gravedad político europeo se desplaza hacia posiciones cada vez más autoritarias, conservadoras y orientadas por la lógica de la confrontación permanente.
La guerra en Ucrania, el miedo geopolítico y la retórica de amenaza constante están siendo utilizados para legitimar simultáneamente el aumento del gasto militar, el endurecimiento presupuestario sobre los derechos sociales, la precarización laboral y la reducción progresiva de conquistas históricas del Estado de bienestar.
La reforma belga del desempleo es, en este sentido, mucho más que una modificación laboral. Constituye uno de los síntomas más visibles de la nueva Europa que se está configurando: una Europa en la que los derechos sociales dejan de ser considerados una prioridad estratégica, mientras el rearme, la disciplina presupuestaria y la lógica de confrontación geopolítica pasan a ocupar el centro mismo del proyecto político europeo."
Con mucho, lo más difícil de aceptar para los europeos liberales es el auge del mundo no eurocéntrico. Los europeos pueden lidiar con la extrema derecha, o con los exabruptos de Donald Trump contra ellos. Pero no pueden lidiar con ser ignorados. Durante más de 3000 años, Europa fue el centro del universo político, cultural y económico. Todavía cree que lo es.
La Europa liberal ha respondido a la implosión del poder con negación, como los Borbones de quienes se decía que no aprendieron nada y no olvidaron nada. Cuando escuchamos a Elina Valtonen, la ministra de Asuntos Exteriores finlandesa, amenazando con vetar un acuerdo de inversión de la UE con China alegando que China apoya la guerra de Rusia contra Ucrania, no podemos evitar pensar que debemos haber entrado en la etapa final de los Borbones de la integración europea. La razón por la que parece que escuchamos una cantidad desproporcionada de exhibicionismo moral de Finlandia y los Estados bálticos en particular es su papel desmesurado en el discurso europeo. Juntos, los tres Estados bálticos más Finlandia tienen una población aproximadamente del tamaño del área metropolitana de París, y sin embargo, Alexander Stubb es el "susurrador de Trump" de Europa, Kaja Kallas su ministra de guerra, y políticos como Valtonen sacan la carta del veto.
El problema no es la disminución de la participación de Europa en la producción económica mundial. Esa es una consecuencia matemática del auge de Asia. Es la falta de innovación. Nos hemos quedado atrás en casi todas las tecnologías importantes del siglo XXI, excepto en la farmacéutica. Pero estamos tratando de imponernos, y nuestros valores, a países como China. Alcanzamos el pico de delirio a principios de 2020, cuando el Parlamento Europeo congeló el acuerdo de inversión UE-China alegando abusos de derechos humanos chinos contra los uigures. El resto de esta década reveló las múltiples debilidades y dependencias de Europa: de Rusia para el gas, de Estados Unidos para la defensa y de China para el comercio. Cuando Alemania inundó China con productos alemanes en la última década, nos jactamos de la calidad superior. Cuando China hace lo mismo ahora, nos quejamos de subsidios injustos. Europa necesita un acuerdo de inversión con China en parte para corregir los crecientes desequilibrios bilaterales. Este es un momento para la realpolitik, no para señalar con el dedo.
En cuanto a Finlandia, es una de las economías europeas con peor desempeño en este momento, con un crecimiento tendencial apenas por encima de cero, similar al de Alemania. Finland está un poco más abajo en el camino de una trayectoria de deuda insostenible. Con un crecimiento nulo, los países europeos ya no pueden permitirse sus modelos sociales. Será interesante presenciar lo que le sucederá a la UE cuando algunos países comiencen a reconocer la realidad de quiénes son."
"En una muestra de la creciente presión sobre los líderes europeos por la violencia de Israel en los territorios palestinos ocupados y más allá, más de un millón de ciudadanos de la UE han pedido la suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel a través de una Iniciativa Ciudadana Europea —un mecanismo que, al haber superado el umbral, obligaba al bloque a tenerla en cuenta—. Lástima que las voces predominantes de la élite en la UE la estén silenciando, una hipocresía que crece día a día.
Más de 350 exdiplomáticos, 60 ONG, entre ellas Amnistía Internacional y Human Rights Watch, y un relator especial de la ONU han respaldado la propuesta de romper el pacto UE-Israel, recordando a los ministros de la UE su obligación de «emplear todos los medios razonables para prevenir el genocidio».
El acuerdo, que entró en vigor en 2000, constituye el marco de las relaciones entre la UE e Israel. Otorga a Israel acceso preferencial a los mercados de la UE. Esto es significativo, ya que la UE es, en conjunto, el principal socio comercial de Israel, representando el 32 % del comercio total de Israel, con un 28 % de las exportaciones de Israel destinadas a la UE. El acuerdo también prevé la cooperación en otros ámbitos clave, como el diálogo diplomático y la investigación.
El acuerdo también permite la participación de Israel en el programa «Horizonte», financiado por la UE, dedicado a la investigación y la innovación, que ha puesto a disposición de empresas, universidades y organismos públicos israelíes un total de 1.110 millones de euros hasta 2027. Las organizaciones de derechos humanos temen que parte de estos fondos puedan destinarse a tecnologías de doble uso que faciliten la militarización, la represión y la vigilancia.
Al igual que otros acuerdos similares de la UE con terceros países, el acuerdo con Israel incluye una cláusula de derechos humanos, concretamente el artículo 2, que estipula que «la cooperación se basa en el respeto de los derechos humanos y los principios democráticos».
Basándose en esta cláusula, España, Eslovenia e Irlanda propusieron suspender el acuerdo. El 21 de abril, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE se reunieron en Luxemburgo para debatir dicha propuesta. Sin embargo, no lograron adoptar la medida.
En una carta conjunta dirigida a la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, los ministros de Asuntos Exteriores de los tres países señalaron incumplimientos concretos del artículo 2 del acuerdo.
La carta hacía referencia a una ley israelí aprobada recientemente que impone la pena de muerte a los palestinos condenados por tribunales militares, a la catástrofe humanitaria en Gaza y a la violencia de los colonos en Cisjordania, que, según se informa, se lleva a cabo con total impunidad. La carta también señalaba «los recurrentes ataques contra la libertad religiosa de musulmanes y cristianos que ponen en tela de juicio el statu quo de Tierra Santa». Y en cuanto al Líbano, los ministros de Asuntos Exteriores señalaron que las operaciones militares israelíes en ese país se llevaban a cabo con «un desprecio absoluto por el derecho internacional y el derecho internacional humanitario».
Los representantes de los países también recordaron a Kallas que una revisión anterior del cumplimiento por parte de Israel, realizada por el Servicio Europeo de Acción Exterior en junio de 2025, establecía claramente que Israel incumplía sus obligaciones en virtud del acuerdo con la UE, y que la situación «solo se ha deteriorado» desde que se llevó a cabo dicha revisión.
Las pruebas de violaciones sistemáticas en Gaza, Cisjordania y el Líbano no son ambiguas.
Desde cualquier punto de vista, el siguiente paso lógico debería haber sido la suspensión del acuerdo.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha advertido de que «la UE corre el riesgo de perder credibilidad si no aplica los mismos principios a la guerra perpetua de Israel en Oriente Medio que a la invasión de Ucrania por parte de Rusia».
Sin embargo, Alemania e Italia bloquearon cualquier suspensión.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, calificó la propuesta de «inapropiada» e insistió en la necesidad de un «diálogo más crítico y constructivo» con Israel.
Su homólogo italiano, Antonio Tajani, se opuso igualmente a la iniciativa y afirmó que la idea de la suspensión queda definitivamente descartada. Había cierta esperanza de que Italia cambiara de postura, ya que en las últimas semanas suspendió un acuerdo de defensa con Israel —una medida en gran medida simbólica para responder a la opinión pública cada vez más crítica con respecto a las guerras de Israel—. Italia también protestó por los disparos de advertencia de las Fuerzas de Defensa de Israel contra el contingente italiano en el marco de la FPNUL en el Líbano.
Sin embargo, al final Roma se alineó con Berlín, y no con Madrid, permitiendo en su lugar futuras sanciones individuales contra los colonos extremistas.
Este resultado pone de relieve las divisiones de la UE con respecto a Israel. Los detractores de la suspensión en Berlín, Roma, Viena y Praga argumentan que se trataría de un acto político, no jurídico, perturbador y, tal vez, contraproducente. Su lógica es que es mejor agotar el diálogo y presionar a Israel desde dentro del marco establecido, en lugar de romperlo.
Pero este argumento se derrumba por su propio peso. El artículo 2 no es una mera aspiración del preámbulo, sino una condición vinculante. Una vez que la revisión de la UE determinó que Israel lo había incumplido, respetar el acuerdo implica hacer cumplir sus términos, no ignorarlos indefinidamente.
La hipocresía no podría ser más evidente. Las mismas capitales europeas que se apresuraron a sancionar a Rusia a los pocos días de su invasión de Ucrania llevan ahora años buscando excusas para no actuar contra Israel. Las sanciones a Moscú fueron rápidas, radicales y celebradas como una defensa del «orden internacional basado en normas».
Sin embargo, en lo que respecta a Tel Aviv, lo que vemos es una dilación procesal, como si el asunto que se debe decidir fuera una disputa comercial rutinaria en lugar de acusaciones de un genocidio en curso. Nadie aboga por que se rompa el diálogo con Tel Aviv, pero este no debe sustituir a la rendición de cuentas —desde luego, no fue así en el caso de la invasión rusa de Ucrania.
Y, en todo caso, ahora ha quedado muy claro que, a falta de una presión real, Israel, bajo el gobierno de Benjamin Netanyahu, no cambiará su comportamiento.
El mensaje que envía la UE es inequívoco: algunas violaciones son intolerables; otras son simplemente desafortunadas. Cuanto más se intensifica la escalada de Israel —en Gaza, Cisjordania, Líbano, Irán—, más subraya la deferencia de la UE hacia Tel Aviv la naturaleza profundamente malsana de esta relación.
Como para subrayar esta desconexión surrealista, el mismo día en que los ministros de la UE no tomaron ninguna medida significativa contra Israel, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, hablaba en otro lugar de la urgente necesidad de proteger a Europa de la «influencia rusa, china y turca». Ni una palabra sobre la influencia israelí, a pesar de que hace solo unas semanas el Gobierno esloveno denunció un intento documentado de injerencia en las elecciones eslovenas por parte de agentes israelíes.
La presidenta de la Comisión Europea es capaz de identificar amenazas geopolíticas procedentes de Ankara y Pekín, pero no de un Estado que incumple activamente la cláusula de derechos humanos de su propio acuerdo comercial con Europa e interfiere en las elecciones de un Estado miembro. Cabe destacar que la advertencia sobre la influencia turca se produjo, por pura coincidencia de fechas, justo cuando Israel ha intensificado su campaña política contra Turquía.
No se sabe si von der Leyen se percató de la ironía. Que le importe o no es otra cuestión."
"Sigue circulando ese cuento descabellado según el cual una agresión
estadounidense contra Irán sería comprensible e incluso útil, con el fin
de estrangular a China.
Incluso he oído a algunos columnistas explicar que Trump está
ayudando a los autónomos italianos porque ataca la «competencia desleal»
china.
Bien, solo para que quede claro.
Sin duda, a China le preocupa la guerra en el Golfo Pérsico, tanto
por el suministro de hidrocarburos a bajo coste como porque se trata de
un gran espacio comercial que, momentáneamente, se cierra.
Sin embargo, China tiene acceso directo a los excedentes de petróleo y
gas natural ruso (esos excedentes que Europa ha liberado de forma
genial, porque cuando se producen violaciones del derecho internacional,
señora mía…).
Por lo tanto, tanto la guerra en el Golfo Pérsico como el actual
segundo bloqueo de Ormuz por parte de Estados Unidos a China producen
poco más que una picazón.
Al mismo tiempo, quienes hablan de «competencia desleal» por parte de
China se han quedado en la época en la que este país fabricaba grandes
cantidades de productos de bajo valor añadido a precios competitivos
gracias a los bajos salarios. Solo que, en los últimos veinte años, los
salarios industriales chinos se han convertido en los más altos de toda
Asia y los productos industriales chinos se encuentran entre los de
mayor valor añadido.
Por lo tanto, para que quede claro, China está desplazando a
Occidente (y a Europa en particular) como «taller del mundo», está
ocupando cuotas cada vez mayores del mercado industrial y tecnológico,
al tiempo que aumenta su propio poder de compra interno, convirtiéndose
ella misma en un gran mercado, y está obteniendo petróleo a precios
competitivos de sus vecinos, con Rusia a la cabeza.
Lo está haciendo con tranquilidad, también porque la única víctima
sacrificial de la guerra de agresión israelo-estadounidense contra Irán
es —¿quién lo hubiera imaginado?— precisamente Europa.
Esa Europa que, tras haberse disparado repetidamente en ambos pies y
en los calzoncillos al sancionar a Irán, dejar que le destruyeran el
Nord Stream 2, renunciar al petróleo ruso, pelearse con China por la
Ruta de la Seda, sancionar al mercado ruso y deslocalizar las industrias
a Asia (para poder bajar los salarios en su interior), ahora, ante el
doble cierre hermético del Golfo Pérsico, se encuentra:
sin suministros energéticos,
con mercados de salida restringidos para sus mercancías,
con costes de producción fuera de mercado,
con un mercado interno empobrecido por la pérdida de poder adquisitivo de sus trabajadores,
y con Lady Ursula explicándole, con su sonrisita de garrote, que:
1) «la energía más barata es la que no se consume» (¿recuerdan eso de
«¡Toma eso, Putin!» renunciando a la ducha caliente? Esa cosa de ahí) y
que
2) nuestro error ha sido no haber sido aún más rápidos en la
electrificación del sistema (mientras que el 90 % de la producción de
instalaciones fotovoltaicas es ya china).
En una imagen. Nos hemos hecho un lazo de estrangulamiento quemando
las naves con todos los socios útiles, nos hemos puesto una soga al
cuello al debilitar nuestro tejido industrial y el mercado interior,
hemos enjabonado la soga inventándonos un «green deal» para hacer algún
favor a los tíos y primos de los comisarios europeos y, por último,
cuando los estadounidenses han dado una patada a la silla, hemos
intentado, con voz ahogada, darles las gracias por el GLP a precios
exorbitantes.