Mostrando entradas con la etiqueta g. Religión y fascismo: la Iglesia Católica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta g. Religión y fascismo: la Iglesia Católica. Mostrar todas las entradas

13.7.26

San Agustín escribió lo siguiente. “Sin la justicia, ¿que serían los reinos sino grandes bandas de ladrones?” O sea, la práctica de la justicia hace que un Estado no sea un mero instrumento depredador... Monseñor Argüello ha evitado cuidadosamente la palabra “justicia” en su cita agustiniana, y es que si hubiese dicho: “Cuando la justicia no funciona bien en un Estado, este se convierte en una banda de ladrones”, hoy tendría un serio problema con el Consejo General del Poder Judicial y con buena parte del sistema de poderes articulado en Madrid... Acabada la visita del Papa a España, apagados los ecos de la misma, el presidente del episcopado ha estimado oportuno tomar posición, acercándose al lenguaje del Partido Popular y Vox, partidos que pueden formar bloque de Gobierno dentro de unos meses. Todo está bastante claro, con el permiso de san Agustín (Enric Juliana)

"León XIV: conciliación; Argüello: “¡Banda de ladrones!”

"Cuando el Estado se olvida de la ética se convierte en una banda de ladrones”. Palabras de Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, un mes después de la visita del Papa a España. El paréntesis apaciguador de aquella visita se ha cerrado. Vuelve el Ruedo Ibérico y el presidente del episcopado se une al combate. Le gusta el Ruedo Ibérico a Argüello, uno de cuyos objetivos pastorales es poder reabrir en Roma la causa para la beatificación de la reina Isabel de Castilla

León XIV viajó a España durante toda una semana (Madrid, Barcelona y Canarias), del 6 al 12 de junio, se cumple ahora un mes, con el manifiesto propósito de atemperar los ánimos y pedir un poco más de concordia en el país con la monarquía católica más antigua de Europa. León XIV pidió serenidad y entendimiento a los españoles y fue aplaudido durante siete minutos en el Congreso de los Diputados por casi todos los grupos. Cuatro semanas después de aquel significativo acontecimiento, el presidente del episcopado local echa leña a la caldera digital con unas declaraciones que todo el mundo ha leído como una invectiva contra el Gobierno: “¡Banda de ladrones!”

La reacción del Ejecutivo ha sido fulminante. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, una de cuyas funciones es la relación institucional con la Iglesia católica, ha remitido una carta a Argüello preguntándole al presidente del episcopado que le parecería si el Gobierno se refiriese a la Iglesia católica como una “banda de agresores sexuales”. Fogonazo político en un verano tórrido que se está cobrando vidas en incendios infernales, mientras el país disfruta con el Mundial de Fútbol. Hemos regresado, sí,  al Ruedo Ibérico, con el termostato averiado. El incendio de Almería es mal presagio. 

Ante la fuerte reverberación de sus palabras en un coloquio en la sede de la Fundación Pablo VI de Madrid, el arzobispo Argüello ha precisado que se refería al Estado en su conjunto. Y ha añadido con ironía: “Cada uno verá por qué se siente aludido, porque yo no he hablado del Gobierno”. El presidente de la conferencia episcopal ha añadido que se limitó a citar una frase de san Agustín, extraída del libro La ciudad de Dios.

Cada vez más gente cita a san Agustín en el interior de la Iglesia católica. Hay una curiosa fiebre agustiniana. El vicepresidente de Estados Unidos, por ejemplo, no dudó en acudir a san Agustín para criticar al papa Francisco a propósito de la inmigración. Dijo que el orden natural del amor católico empieza con los más cercanos, formando un orden concéntrico, en el que los “extraños” se hallan en el último círculo. JD Vance, que estudió a san Agustín en su periodo de conversión al catolicismo, quiso dar clases de teología al obispo de Roma. El cardenal Robert Francis Prevost, entonces prefecto del Dicasterio de los Obispos, que alguna cosa sabe de san Agustín, le corrigió: “JD Vance se equivoca”, escribió en las redes sociales. Febrero del 2025. 

Muchos citan hoy a san Agustín para situarse bajo la capa de León XIV. Como es bien sabido, el sucesor de Francisco es fraile agustino y ejerció durante doce años como Prior General de la orden de san Agustín. Citar al santo que escribió sobre la Ciudad de Dios se está convirtiendo en una suerte de salvonducto. Los argumentos que incluyen una cita de san Agustín parecen timbrados por el Papa.

En el caso que nos ocupa no es así. Ni siquiera puede afirmarse que monseñor Argüello hay citado literalmente a Agustín de Hipona, padre de la Iglesia, nacido en el siglo V en el norte de África, en una localidad bereber que actualmente pertenece a Argelia, muy cercana a la frontera con Túnez. San Agustín escribió lo siguiente. “Sin la justicia, ¿que serían los reinos sino grandes bandas de ladrones?” El sentido de sus palabras podría ser este: la  práctica de la justicia hace que un reino -un Estado, diríamos hoy- no sea un mero instrumento depredador.

Monseñor Argüello ha evitado cuidadosamente la palabra “justicia” en su cita agustiniana, puesto que este horno no está para bollos en España. Si el presidente del episcopado hubiese dicho: “Cuando la justicia no funciona bien en un Estado, este se convierte en una banda de ladrones”, hoy tendría un serio problema con el Consejo General del Poder Judicial y con buena parte del sistema de poderes articulado en Madrid. Hábil en el manejo de la retórica, Argüello ha adaptado san Agustín a la coyuntura política, ha dicho lo que algunos oídos querían escuchar y ha encendido la polarización que el Papa parecía querer rebajar hace un mes.

León XIV vino a España a intentar apaciguar los ánimos. El presidente del episcopado, por el contrario, está tomando posición en la refriega. Recordemos las palabras del Papa nada más llegar a Madrid, durante su discurso en el Palacio Real, el día 6 de junio: “La Iglesia hoy está dispuesta a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que busca la reconciliación y la paz. Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad”.

“Apreciación fecunda de la complejidad”. Es impresionante esa afirmación de León XIV. Nadie, o casi nadie, utiliza hoy ese tipo de lenguaje en la arena pública. Es una expresión conmovedora, en la medida que contradice la furia de los tiempos. Las palabras de Luis Argüello, con una creativa adaptación de san Agustin a la coyuntura, difícilmente pueden ser consideradas como una apreciación fecunda de la complejidad, más bien han sido demostración de un hábil sentido de la oportunidad. Y la reacción del Gobierno ha sido exagerada. Hay nervios en el Gobierno.

El presidente del episocopado ha querido cerrar el paréntesis abierto por la visita del papa a España, para ubicarse en las coordenadas del combate político, forzosamente a título personal, puesto que no ha hablado en nombre de todos los obispos. 

Argüello, que no tiene en estos momentos el rango de cardenal, ha querido señalar que la Pax Romana ha finalizado en España. El combate político se acentúa y él se ubica en el mismo. En diciembre del año pasado, Luis Argüello ya sorprendió a muchos pidiendo la convocatoria inmediata de elecciones en una entrevista con La Vanguardia. Estuve presente en aquella entrevista, le hice varias preguntas, y me sorprendió su instinto político; le gusta la política, piensa en términos políticos.

“Mación de censura, moción de confianza o elecciones”, nos dijo en aquella entrevista. Me sorprendió también la soltura con la que proponía una reforma de la Constitución para revisar la actual ordenación territorial española. 

Al arzobispo Argüello no le gusta el término ‘nacionalidades’ incluido en el artículo 2 de la Constitución, cree que debería haber una clarificación al respecto, y también cree necesario reformar la Carta Magna para dejar claro la preminencia de la lengua castellana en todo el territorio español. Argüello tiene un programa y nos lo explicó en diciembre del 2025. Acabada la visita del Papa a España, apagados los ecos de la misma, el presidente del episcopado ha estimado oportuno tomar posición, acercándose al lenguaje del Partido Popular y Vox, partidos que pueden formar bloque de Gobierno dentro de unos meses. Todo está bastante claro, con el permiso de san Agustín.

La Iglesia católica es un organismo muy complejo, con muchas opiniones y miradas en su interior, que deben obediencia al Papa en las cuestiones doctrinales, pero que a la vez pueden expresar posiciones muy diversas sobre la realidad social y política. La Iglesia católica es muy jerárquica y a la vez muy flexible. Dos mil años de historia nos contemplan.  Las palabras del presidente del episcopado llegan en un momento en el que Roma debe decidir el relevo del arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, que ya ha superado con creces el periodo de jubilación. En las actuales circunstancia, el nombre del nuevo arzobispo de Barcelona cobra una singular importancia. ¿Monseñor Argüello ha querido enviar un mensaje cifrado a Roma, o más bien ha calibrado mal el alcance de sus palabras?" 

( , La Vanguardia, 11/07/26) 

 

 "El presidente de los obispos achaca a la falta de ética que el Estado se convierta en “una banda de ladrones”: “A los hechos me remito”.

 El tema de conversación era el “colapso de la democracia”. La primera de las palabras ha asegurado que lo “asusta” el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, que este jueves ha advertido en una ponencia que “cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones” parafraseando a Agustín de Hipona. “A los hechos me remito”, ha insistido el prelado en su charla en la Fundación Pablo VI de Madrid, una reflexión sobre cómo regenerar la democracia en la que ha pedido que quienes participan en los sistemas democráticos pongan sobre la mesa su forma de “acoger, aceptar, proponer una referencia ética”. Los católicos españoles, entre ellos.

La intervención de Argüello ha derivado en encontronazo con el Gobierno. El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, le ha replicado por carta este mismo jueves mostrando su “sorpresa” y aludiendo directamente a la expresión “banda de ladrones”. “Para mostrarle que su razonamiento no es solo injusto, sino profundamente contraproducente para la institución que usted preside, permítame hacerle una pregunta”, adelanta el ministro. “¿Qué le parecería si un miembro del Gobierno calificase a la Iglesia entera como ‘banda de agresores sexuales, a las pruebas me remito’? Evidentemente sería falso y profundamente injusto”, le dice. Bolaños ha instado al prelado a que las relaciones de la Conferencia Episcopal con el Gobierno estén “marcadas por la moderación, el respeto y la justicia en lugar de por la exageración y el partidismo en favor de las fuerzas de la derecha y la ultraderecha”, y le ha recordado unas palabras que atribuye a León XIV en su reciente viaje apostólico a España: “Quienes ejercen una responsabilidad pública tienen una especial obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje”.

En la misma charla en la que ha rescatado a San Agustín (“Si de los Gobiernos quitamos la justicia, ¿en qué se convierten sino en bandas de ladrones a gran escala? Y estas bandas, ¿qué son sino reinos en pequeño?“, afirma el filósofo en La ciudad de Dios), Argüello ha recalcado que esa exigencia ética a los dirigentes políticos tiene que partir del buen ejemplo de los ciudadanos. “Si hemos hecho trampas en el solitario a la hora de hacer la declaración de la renta, porque pensamos que ese es el pan de nuestros hijos, o si pedimos un contrato o mejor una factura en negro, ¡ojo!, porque las referencias éticas son para todos. Porque si no hay un pueblo, un demos, con referencia ética, ¿cómo vas a exigirlo a alguien que sea tu representante?“, se ha preguntado en la clausura de la Escuela de Verano organizada por la Conferencia Episcopal Española, la Universidad Pontificia de Salamanca y la Fundación Pablo VI.

Pero el obispo de Valladolid ha cargado también contra algunas leyes aprobadas por Gobiernos progresistas en los últimos años, que él enmarca en un plan para “deconstruir”. “Basta leer las exposiciones de motivos de las leyes aprobadas en España en los últimos diez años, referidas a las cuestiones de sexo y género, para ver cómo hay un proyecto de deconstrucción antropológica”. Y ahí ha atacado la legislación pro-LGTBI y hasta al Orgullo, porque ese proyecto deconstructor, ha dicho, es de “autonomía para decidir yo mi propio género, despreciando a Dios y cuerpo, como expresión máxima orgullosa —género del orgullo, orgullosa, porque es el pecado de Satanás el orgullo—, para decir: ‘Yo puedo hacer lo que quiera y el cuerpo no es más que un instrumento”.

Argüello ve en esa legislación una falta de “neutralidad”. Es más, detecta incluso una falta de “aconfesionalidad” del Estado. “Nuestras leyes están consolidando en cuestiones que tienen que ver con lo que antes se llamaba disforia de género y hoy se llama territorio del orgullo LGTBIQ+”, ha criticado. “Se prohíben las terapias de conversión y al mismo tiempo que se consolidan las terapias afirmativas”, un concepto este último que parece salir de su cosecha. “En cuestiones que son límites, de la vida y la muerte, cuestiones del aborto, eutanasia, tampoco hay vacío antropológico ni neutralidad del Estado, sino afirmaciones de cuándo empieza la vida, de cuándo termina, de qué criterios morales seguir”, ha señalado en el marco de un curso en el que también ha participado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

“Lo peor que podría ocurrir es que, hablando de la democracia y de su crisis, pensáramos, esto no va con nosotros”, ha apelado el obispo, que no es novato en enfrascarse en polémicas. Al estallar los casos de pederastia en la Iglesia, aseguró primero que solo eran “pequeños casos” y que España era una excepción en el mundo católico.

El jefe de los obispos españoles también ha criticado que “las democracias liberales” se hayan “convertido en democracias asistencialistas” en las que se da “una paguita” porque les “interesan ciudadanos pasivos comprados por las subvenciones” y ha subrayado que el Estado no debe “convertirse en una Cáritas laica que da limosnas”. Sin dejar casi ningún gran asunto de actualidad en el tintero, el obispo vallisoletano también ha apelado a los inmigrantes, que “tienen deberes a la hora de su integración porque, si no, aprenden rápido el camino de los derechos”.

No han faltado alusiones a la bajada de la natalidad, habituales en un preboste de la Iglesia. Pero con una llamativa coincidencia que Argüello ha visto entre el capitalismo y la izquierda europea a cuenta de la disminuciónen el número de hijos. “El capitalismo mundial tiene una estrategia, llevada a cabo fundamentalmente por sus grandes fundaciones, que surgen desde laboratorios fundamentalmente estadounidenses, y que luego han tenido en la izquierda europea a sus cómplices, sus sicarios, en el cumplimiento de este proyecto de disminuir los comensales a la mesa”." 

(José Manuel Abad Liñán , El País, 09/07/26)  

18.4.26

El Papa León XIV advirtió que "el mundo está siendo devastado por un puñado de tiranos"... y condenó públicamente a los líderes mundiales que utilizan la religión para justificar la guerra... "Cualquiera que sea discípulo de Cristo, el Príncipe de la Paz, nunca está del lado de quienes una vez empuñaron la espada y hoy lanzan bombas"... "¡Ay de aquellos que manipulan la religión y el nombre mismo de Dios para su propio beneficio militar, económico y político, arrastrando lo sagrado a la oscuridad y la inmundicia!" (POLITICO)

 "El Papa León XIV advirtió el jueves que "el mundo está siendo devastado por un puñado de tiranos", intensificando su guerra de palabras con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Si bien el papa estadounidense no nombró a Trump directamente, condenó públicamente a los líderes mundiales que utilizan la religión para justificar la guerra.

"¡Ay de aquellos que manipulan la religión y el nombre mismo de Dios para su propio beneficio militar, económico y político, arrastrando lo sagrado a la oscuridad y la inmundicia!", dijo León a una reunión en la Catedral de San José en Bamenda, Camerún, el cuarto día de su peregrinación a cuatro países africanos.

Miembros de la administración Trump han presentado la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán como una cruzada religiosa. El mes pasado, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que las tropas que participaban en la operación estaban protegidas por "la providencia de nuestro Dios todopoderoso". El jueves citó erróneamente un versículo bíblico al describir el rescate de un piloto derribado, comparó a los periodistas con los fariseos hipócritas de la Biblia y dijo que las tropas estadounidenses estaban luchando "en nombre de Jesucristo".

Las referencias religiosas han molestado al papa, que ha sido uno de los opositores más vocales de la guerra.

"Dios no bendice ningún conflicto", escribió el pontífice en X a principios de este mes. "Cualquiera que sea discípulo de Cristo, el Príncipe de la Paz, nunca está del lado de quienes una vez empuñaron la espada y hoy lanzan bombas".

Trump arremetió contra el papa el domingo pasado, cuando recurrió a Truth Social para calificar a León como "débil" en materia de delincuencia y "terrible" en política exterior.

El pontífice respondió diciendo a los periodistas que viajaban con él en el avión papal el lunes que no tenía "miedo a la administración Trump", ni intención de dejar de difundir el "mensaje del evangelio, como pacificador".

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance —quien se convirtió al catolicismo en 2019— intervino en la disputa el martes, advirtiendo a Leo que "tenga cuidado" al discutir teología. También invocó la doctrina religiosa, incluyendo "una tradición de 1.000 años de la teoría de la guerra justa".

La conferencia de obispos estadounidenses emitió rápidamente un comunicado refutando los comentarios del vicepresidente, afirmando que para ser "una guerra justa, debe ser una defensa contra otro que declara activamente la guerra". 

Hannah Roberts  , POLITICO, 16/04/26, traducción Quillbot, enlaces en el original) 

15.4.26

Blasfemia al estilo estadounidense... Trump se ha erigido en presidente con poderes divinos, demasiado ignorante para comprender que se ha convertido en un líder supremo estadounidense y que ha transformado a los Estados Unidos en una teocracia cristiana... Los presidentes pueden practicar su fe como individuos. Pero los presidentes no pueden defender su propia religión por encima de todas las demás. Y, dado que no puede haber una religión oficial del Estado, los presidentes no pueden actuar como si estuvieran imbuidos de un significado religioso por derecho propio... En más de una ocasión, Donald Trump ha reunido a grupos para debatir diversos temas, solo para que cada reunión terminara con los miembros rodeando al presidente, colocando sus manos sobre él y rezando, como si el propio Trump fuera el conducto entre el hombre en la Tierra y Dios. Y ahora tenemos la imagen de Trump como si fuera Cristo... Donald Trump es un ignorante en materia religiosa... Y, sin embargo, se burla abiertamente del islam e insulta al jefe de la Iglesia católica romana, como si él, Donald Trump, fuera el árbitro definitivo de todo lo relacionado con la religión y la fe... Al vincularse a sí mismo, un presidente en ejercicio, con Cristo, Trump ha creado la noción de una figura religiosa suprema —un líder supremo estadounidense, por así decirlo—, que posee la autoridad absoluta y la tutela sobre todos los asuntos públicos, incluyendo el gobierno de los estados y todos los asuntos religiosos. Esta es precisamente la noción de Velâyat-e Faqih, o «La tutela del jurista islámico», tal y como se establece en la Constitución iraní y que sirve como principio rector fundamental de la República Islámica de Irán. La ironía de que Donald Trump se esté erigiendo como el líder supremo de una entidad teocrática estadounidense pasa desapercibida para la mayor parte de la base política de Trump... las personas de verdadera fe ven a Trump como el «blasfemo en jefe»... Somos una nación que ha perdido el contacto con nuestros valores fundamentales, liderada por un narcisista maligno que ha creado un culto a la personalidad que amenaza a toda América y a todo el mundo (Scott Ritter)

 "Donald J. Trump es el 47.º presidente de los Estados Unidos; anteriormente ocupó el cargo de 45.º presidente de los Estados Unidos.

https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!slKd!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2b58fab6-4f60-4bf9-b9b2-c4c8400d685c_393x563.png

Menciono este último dato solo para señalar que sus acciones durante el transcurso del actual mandato no son las de un neófito, sino más bien las de alguien que ha ocupado el cargo anteriormente y que, como tal, debería estar familiarizado con todos los aspectos de los deberes y responsabilidades que conlleva el cargo, especialmente aquellos que se derivan de las facultades conferidas a la Presidencia por la Constitución de los Estados Unidos, a la cual Trump juró lealtad en dos ocasiones distintas.

Este historial debe tenerse en cuenta a la hora de evaluar la decisión de Donald Trump de publicar el pasado domingo una imagen generada por IA de sí mismo como un personaje similar a Cristo, con sugerencias de luz divina y la capacidad de curar a los enfermos y heridos mediante la imposición de manos.

El presidente eliminó la publicación menos de 24 horas después, tras recibir críticas de los seguidores cristianos que, hasta ese momento, se habían alineado firmemente con el bando de Trump y el movimiento «Make America Great Again» (MAGA).

Pero el motivo de «Trump como Cristo» fue un paso demasiado lejos incluso para estos seguidores fanáticos.

Al eliminar la publicación, Trump espera que el asunto se olvide, como tantos otros pasos en falso que ha cometido a lo largo del tiempo.

Lo que ocurre con Donald Trump es que nunca se le hace rendir cuentas por el fondo de sus actos, sino que se le permite presentar estos tropiezos como bromas inofensivas, ignorando la psicosis subyacente que sustenta el acto y el narcisismo maligno que impulsa a un hombre que ocupa el cargo más poderoso del mundo a buscar constantemente llamar la atención sobre sí mismo, en lugar de sobre el pueblo, la nación y la Constitución a los que ostensiblemente sirve.

La publicación por parte de Trump de su imagen inspirada en Cristo también pone de relieve hasta qué punto carece de una comprensión apreciable del papel de la fe y la religión tanto en la fundación de los Estados Unidos como en la forma en que nos comportamos colectivamente como nación.

Los Artículos Federalistas, ampliamente aceptados como la explicación autorizada del pensamiento de los Padres Fundadores sobre cómo debía funcionar (y por qué) el nuevo gobierno que estaban estableciendo a través de la Constitución que estaban redactando, constituyen el fundamento intelectual de todas las cuestiones relativas a quién y qué es el colectivo conocido como los Estados Unidos de América. Redactados por tres hombres (James Madison, Alexander Hamilton y John Jay) que publicaron bajo el seudónimo de Publius, los Artículos Federalistas siguen siendo la fuente de referencia en cuanto a la intención que subyace al contenido constitucional que hace de Estados Unidos lo que es hoy.

En cuanto al papel de Dios en la configuración de los Estados Unidos, James Madison señaló que «la creencia en un Dios todopoderoso, sabio y bueno es tan esencial para el orden moral del mundo y para la felicidad del hombre que los argumentos que la respaldan no pueden extraerse de demasiadas fuentes», añadiendo que el cristianismo era «la mejor y más pura religión». Dios, creía Madison, desempeñó un papel en la configuración de la nueva nación. «Es imposible que un hombre de piadosa reflexión», escribió, «no perciba en ello un dedo de esa mano Todopoderosa, que se ha extendido con tanta frecuencia y de manera tan notable para socorrernos en las etapas críticas de la Revolución».

Por su parte, Alexander Hamilton creía que Dios era la fuente última de toda libertad humana, señalando que «los derechos sagrados de la humanidad no deben buscarse entre viejos pergaminos o registros mohosos. Están escritos como con un rayo de sol, en todo el volumen de la naturaleza humana, por la mano de la propia divinidad; y nunca podrán ser borrados u oscurecidos por el poder mortal».

John Jay, quien ocupó el cargo de primer presidente del Tribunal Supremo, creía que «la Biblia es el mejor de todos los libros, pues es la palabra de Dios y nos enseña el camino para ser felices en este mundo y en el venidero. Por lo tanto, sigan leyéndola y regulen su vida según sus preceptos».

Estos eran hombres de fe profunda y inquebrantable, que creían que existía una conexión directa entre la inspiración divina y el nacimiento de los Estados Unidos como una tierra donde la libertad era un derecho inalienable otorgado no por el hombre, sino por Dios.

En ningún momento ninguno de estos hombres, ni ninguno de sus contemporáneos, por cierto, se habría erigido en encarnación de la segunda venida de Cristo.

Aunque la Constitución redactada por Madison, Hamilton, Jay y otros fue posteriormente enmendada, en forma de la Carta de Derechos, para proteger el establecimiento de la religión y su libre ejercicio frente a la injerencia legislativa, la noción de un muro que separara la Iglesia del Estado no surgió hasta 1802, cuando el presidente Thomas Jefferson, en respuesta a una carta de la Asociación Bautista de Danbury, en Connecticut, en la que la congregación temía por su libertad religiosa ante las medidas emprendidas entonces por el Estado de Connecticut —que, según la congregación de Danbury, trataban la práctica de su fe no como un derecho inalienable, sino como un privilegio que el Estado podía revocar a su antojo—.

En una carta a los bautistas de Danbury, Jefferson declaró que «la religión es un asunto que atañe únicamente al hombre y a su Dios, que no debe rendir cuentas a nadie más por su fe o su culto, que los poderes legislativos del gobierno se extienden únicamente a las acciones, y no a las opiniones».

A continuación, Jefferson vinculó esta creencia fundamental a la Constitución, manifestando su «soberana reverencia» por el pueblo estadounidense que, a través de la Primera Enmienda de la Constitución, declaró que su legislatura no debía «promulgar ninguna ley que establezca una religión o que prohíba el libre ejercicio de la misma, erigiendo así un muro de separación entre la Iglesia y el Estado».

Un «muro entre la Iglesia y el Estado».

El credo de Jefferson se ha convertido en la filosofía fundamental en lo que respecta a la práctica de la religión en los Estados Unidos.

Los presidentes pueden practicar su fe como individuos.

Pero los presidentes no pueden defender su propia religión por encima de todas las demás.

Y, dado que no puede haber una religión oficial del Estado, los presidentes no pueden actuar como si estuvieran imbuidos de un significado religioso por derecho propio.

En más de una ocasión, Donald Trump ha reunido a grupos para debatir diversos temas, solo para que cada reunión terminara con los miembros rodeando al presidente, colocando sus manos sobre él y rezando, como si el propio Trump fuera el conducto entre el hombre en la Tierra y Dios.

Y ahora tenemos la imagen de Trump como si fuera Cristo.

Donald Trump es un ignorante en materia religiosa.

Carece de conocimientos básicos sobre las enseñanzas de Jesús o sobre el Antiguo Testamento.

Es tan ignorante como el día es largo en lo que respecta al islam y al judaísmo, las otras religiones monoteístas junto con el cristianismo.

Y, sin embargo, se burla abiertamente del islam e insulta al jefe de la Iglesia católica romana, como si él, Donald Trump, fuera el árbitro definitivo de todo lo relacionado con la religión y la fe.

Pero la realidad es que Donald Trump es un insulto viviente a la religión y la fe, cuyo comportamiento se burla abiertamente de las comunidades religiosas y de los principios constitucionales sobre los que se fundó Estados Unidos.

Al vincularse a sí mismo, un presidente en ejercicio, con Cristo, Trump ha creado la noción de una figura religiosa suprema —un líder supremo estadounidense, por así decirlo—, que posee la autoridad absoluta y la tutela sobre todos los asuntos públicos, incluyendo el gobierno de los estados y todos los asuntos religiosos.

Esta es precisamente la noción de Velâyat-e Faqih, o «La tutela del jurista islámico», tal y como se establece en la Constitución iraní y que sirve como principio rector fundamental de la República Islámica de Irán.

La ironía de que Donald Trump se esté erigiendo como el líder supremo de una entidad teocrática estadounidense pasa desapercibida para la mayor parte de la base política de Trump, incluidos aquellos líderes cristianos evangélicos que se ofendieron por su imaginería cristocéntrica.

 https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!YGtH!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa377856d-1f57-487c-98c0-e4c2d3150afe_1200x675.jpeg

Pero no pasa desapercibida para las personas de verdadera fe, ya residan en Estados Unidos o en cualquier parte del mundo, que ven a Trump como el «blasfemo en jefe».

Y su desprecio por los principios constitucionales que definen la nación que ostensiblemente lidera es igualmente obvio para cualquiera que posea un mínimo de conocimiento sobre la Constitución de Estados Unidos y el nacimiento de nuestra nación.

En los próximos meses, Estados Unidos se acercará al 250.º aniversario del nacimiento de nuestra nación.

La presencia de Donald Trump en la Casa Blanca se burla de los mismos principios que motivaron a los firmantes de la Declaración de Independencia y guiaron a nuestros Padres Fundadores mientras redactaban la Constitución, que sirve de fundamento a todo lo que esta nación representa.

Estos valores son exactamente lo contrario de lo que defiende el líder supremo Trump.

Somos una nación que ha perdido el contacto con nuestros valores fundamentales, liderada por un narcisista maligno que ha creado un culto a la personalidad que amenaza a toda América y a todo el mundo." 

(Scott Ritter , blog, 13/04/26, traducción DEEPL) 

Timothy Snyder: Vance no cree que la moralidad sea una esfera autónoma de la vida en absoluto; solo los tontos piensan eso, en su mundo... Lo que él quiere decir con la palabra "moralidad" es propaganda de alguna institución religiosa que justifica el mundo tal como es, incluyendo su propio poder personal y su corrupción... considera su grotesca invocación de Dios hace solo el otro día en Budapest como una razón por la que los húngaros deben votar por Orbán... para Vance, la tarea de un papa debería ser ceñirse a la "moralidad", en el sentido propagandístico... desde esta perspectiva, un cristiano genuino como Leo, que realmente cree en Dios y en predicar la ética de Jesús, es intolerable

 Timothy Snyder @TimothyDSnyder

1/5. Quiero intentar amplificar este punto: Vance no cree que la moralidad sea una esfera autónoma de la vida en absoluto; solo los tontos piensan eso, en su mundo.

 2/5. Lo que él quiere decir con la palabra "moralidad" es propaganda de alguna institución religiosa que justifica el mundo tal como es, incluyendo su propio poder personal y su corrupción.

 3/5. Todo el punto de la noción de Dios de Vance es justificar la oligarquía fascista — considera su grotesca invocación de Dios hace solo el otro día en Budapest como una razón por la que los húngaros deben votar por Orbán.

 4/5. Desde esta perspectiva, un cristiano genuino como Leo, que realmente cree en Dios y en predicar la ética de Jesús, es intolerable.

 5/5. Para Vance, la tarea de un papa debería ser ceñirse a la "moralidad", en el sentido propagandístico especial de sacar clichés de sonido religioso para justificar el statu quo en nombre de los poderosos y ricos.

(Traducido del inglés por google)

4:25 p. m. · 14 abr. 2026 ·75,7 mil Visualizaciones

13.4.26

El papa León, horas después de las críticas de Trump, dice que ‘no le temo’... El papa León XIV dijo el lunes que no tenía miedo del gobierno de Donald Trump, horas después de que el presidente de Estados Unidos arremetiera contra el pontífice en las redes sociales... dijo: “No le temo al gobierno de Trump, ni a hablar en voz alta del mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí”... Los comentarios de León se produjeron tras el extenso ataque de Trump al papa el domingo por la noche, en el que el presidente acusó al pontífice de ser “débil ante el crimen” y de “complacer a la izquierda radical”... El papa ha criticado los ataques del presidente Trump contra Irán y se distanció de los esfuerzos de Pete Hegseth, secretario de Defensa, por presentar la campaña estadounidense-israelí contra Irán como una misión cristiana (Motoko Rich, The New York Times)

"El papa León XIV dijo el lunes que no tenía miedo del gobierno de Donald Trump, horas después de que el presidente de Estados Unidos arremetiera contra el pontífice en las redes sociales.

León, en declaraciones a los periodistas en un vuelo a Argelia antes de una gira de 10 días por varias naciones africanas, dijo: “No le temo al gobierno de Trump, ni a hablar en voz alta del mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí”. Al preguntarle directamente por los comentarios de Trump en Truth Social, el papa respondió: “Es irónico: el propio nombre del sitio. No se diga más”.

Los comentarios de León se produjeron tras el extenso ataque de Trump al papa el domingo por la noche, en el que el presidente acusó al pontífice de ser “débil ante el crimen” y de “complacer a la izquierda radical”. Trump también dijo que León, el primer papa estadounidense, debería “concentrarse en ser un Gran Papa, no un Político”.

Las tensiones entre ambos líderes han aumentado en las últimas semanas. El papa ha criticado los ataques del presidente Trump contra Irán y ha parecido distanciarse de los esfuerzos de Pete Hegseth, secretario de Defensa, por presentar la campaña estadounidense-israelí contra Irán como una misión cristiana.

El lunes, el papa León afirmó que seguiría oponiéndose públicamente a la guerra, al tiempo que restó importancia a la idea de que estuviera enzarzado en una disputa directa con Trump.

“Las cosas que digo no pretenden ser ataques contra nadie”, dijo León a los periodistas.

Y añadió: “No considero que mi papel sea político, de un político. No quiero entrar en un debate con él. No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio del modo en que lo están haciendo algunas personas”.

El papa respondió a las preguntas durante un vuelo de dos horas de Roma a Argel el lunes, y habló con los periodistas que lo acompañaban en su gira por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.

Añadió: “Seguiré hablando alto y claro contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y las relaciones multilaterales entre los Estados para buscar soluciones justas a los problemas. Demasiadas personas sufren en el mundo hoy. Demasiados inocentes están siendo asesinados. Y creo que alguien tiene que alzar la voz y decir que hay una mejor manera”.

( , The New York Times, 13/04/26) 

31.3.26

León XIV: "Este es nuestro Dios, Jesús, Rey de la Paz, que rechaza la guerra, a quien nadie puede usar para justificar la guerra... No escucha las oraciones de los que hacen la guerra, sino que las rechaza, diciendo: 'Aunque hagan muchas oraciones, no las escucharé: sus manos están llenas de sangre'"... las palabras del Papa León sirven como un crudo recordatorio de que cierta autoridad religiosa y moral puede responsabilizar a los líderes cuando la conveniencia política ignora el costo humano... porque otra corriente más oscura del cristianismo está alimentando activamente las llamas de la guerra. Decenas de comandantes militares estadounidenses supuestamente han enmarcado el ataque de Trump contra Irán como una misión mesiánica, invocando retórica apocalíptica para justificar el derramamiento de sangre... esta teología del fin de los tiempos transforma a los soldados comunes en creyentes en un mandato divino para la violencia, convirtiendo las decisiones estratégicas en ensayos para un final bíblico... mientras una rama del cristianismo predica la paz, otra está utilizando la fe misma como arma para racionalizar la destrucción, un cisma moral que subraya hasta qué punto la política ha distorsionado la religión al servicio de la ambición imperial, ¿qué camino prevalecerá: el mensaje de paz, amor y armonía, o la lógica apocalíptica del fin de los tiempos que parece guiar a nuestros líderes hoy en día? (Joshua Scheer)

 "A medida que aumentan las tensiones con Irán, el Papa León XIV utilizó la misa del Domingo de Ramos de este año para lanzar una aguda reprimenda moral, una que cae directamente en el escenario político. Hablando en la Catedral de San Pancrazio en Albano Laziale, Italia, el Papa dejó claro que Jesús no es una figura que deba ser cooptada para justificar la guerra.

Escribiendo en X.com

"Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la Paz, que rechaza la guerra, a quien nadie puede usar para justificar la guerra", declaró el Papa, invocando las Escrituras para condenar la violencia y la manipulación de la fe con fines políticos. "No escucha las oraciones de los que hacen la guerra, sino que las rechaza, diciendo: 'Aunque hagan muchas oraciones, no las escucharé: sus manos están llenas de sangre'" (Is 1:15).

El sermón llega en un momento particularmente explosivo. Mientras el expresidente Donald Trump se prepara para un posible ataque terrestre contra Irán, según informes, los analistas advierten que Estados Unidos se precipita hacia un fracaso predecible, uno que era esperado por todos menos por el idiota, el títere fascista que tenemos actualmente en la Casa Blanca. "El problema de Trump es que, independientemente de las afirmaciones que pueda hacer sobre el daño a la capacidad nuclear y militar de Irán, que es sustancial, el régimen sobrevive, la economía internacional se ha visto gravemente interrumpida y las facturas siguen llegando", dice un experto que sigue la escalada.

El discurso del Domingo de Ramos también señala un rechazo cultural más amplio contra las narrativas belicistas, especialmente aquellas que buscan encubrir políticas violentas con la retórica de la rectitud. Al denunciar la guerra como fundamentalmente incompatible con las enseñanzas de Jesús, el Papa León no solo está desafiando las acciones de un solo líder, sino también los sistemas que permiten ciclos repetidos de conflicto bajo la apariencia de interés nacional.

Para los observadores de la política exterior estadounidense, el sermón del Papa es más que un mensaje espiritual: es un espejo moral que refleja las consecuencias de un camino definido cada vez más por la agresión, la interrupción económica y el compromiso ético.

Los críticos dicen que el sermón destaca una creciente desconexión moral entre la clase política y las normas éticas globales. En un momento en que las acciones militares estadounidenses en el extranjero están bajo un escrutinio cada vez mayor, desde acusaciones de uso de minas terrestres en Irán hasta extralimitación militar interna, las palabras del Papa León sirven como un crudo recordatorio de que cierta autoridad religiosa y moral puede responsabilizar a los líderes cuando la conveniencia política ignora el costo humano.

Porque mientras el Papa León XIV pide la paz, otra corriente más oscura del cristianismo está alimentando activamente las llamas de la guerra. Decenas de comandantes militares estadounidenses supuestamente han enmarcado el ataque de Trump contra Irán como una misión mesiánica, invocando retórica apocalíptica para justificar el derramamiento de sangre. Según las quejas presentadas ante la Fundación para la Libertad Religiosa Militar, a algunos oficiales se les dijo que Trump ha sido "ungido por Jesús para encender la hoguera de señales en Irán, provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra". El secretario de Guerra Pete Hegseth, un nacionalista evangélico declarado, ha remodelado el liderazgo militar para reflejar esta visión del mundo extremista. Los críticos advierten que esta teología del fin de los tiempos transforma a los soldados comunes en creyentes en un mandato divino para la violencia, convirtiendo las decisiones estratégicas en ensayos para un final bíblico. En efecto, mientras una rama del cristianismo predica la paz, otra está utilizando la fe misma como arma para racionalizar la destrucción, un cisma moral que subraya hasta qué punto la política ha distorsionado la religión al servicio de la ambición imperial.

La idea de que Trump de alguna manera está trayendo el Armagedón con esta guerra no es solo un parloteo marginal en las redes sociales, sino que está arraigada en informes serios. Según las quejas presentadas ante la Fundación para la Libertad Religiosa Militar, los comandantes militares supuestamente han dicho a las tropas estadounidenses que "el presidente Trump ha sido ungido por Jesús para encender la hoguera de señales en Irán, provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra". La fundación afirma que más de 200 miembros del servicio de todas las fuerzas armadas informaron de una retórica apocalíptica similar relacionada con la guerra de Irán.

Entonces, ¿qué camino prevalecerá: el mensaje de paz, amor y armonía, o la lógica apocalíptica del fin de los tiempos que parece guiar a nuestros líderes hoy en día? Mientras escribo esto, la elección se siente urgente. Insto a los lectores a conectarse con grupos que ayudan activamente a las personas, a abogar por la rendición de cuentas y a rezar para que los líderes que impulsan esta locura sean removidos del poder, tal vez dejando el verdadero Armagedón reservado para aquellos en la cima."

(Joshua Scheer, Scheer Post, 30/03/26, traducción Quillbot, 


9.8.21

Grandes fortunas, como Esther Koplowitz (FCC), Isidoro Álvarez (El Corte Inglés) o Juan Miguel Villar-Mir (OHL), financiaron el nacimiento de Vox a partir del grupo ultracatólico Hazte Oír

 "La plataforma de filtraciones y protección de whistleblowers (alertadores) WikiLeaks vuelve hoy a la palestra (tras mucho tiempo de silencio por el encarcelamiento en Londres, bajo total aislamiento en solitario, de su creador, Julian Assange) con una publicación conjunta por medios de Italia (Il Fatto Quotidiano), Alemania (Taz), España (Público) y México (Contralínea), de miles de documentos internos y confidenciales generados por las organizaciones españolas de ultraderecha Hazte Oír y CitizenGo entre 2001 y 2017, en un proyecto que se denomina The Intolerance Network (La Red de Intolerancia). (...)

El material cubre tanto las actividades de Hazte Oír, fundada en 2001 por Ignacio Arsuaga Rato (sobrino tercero de Rodrigo Rato y amigo íntimo del líder de Vox, Santiago Abascal), como de CitizenGo, que puso en marcha el mismo Arsuaga en 2013 como plataforma internacional de su organización y ha extendido sus operaciones a medio centenar de países, con sedes permanentes en 15 ciudades.

 Entre lo más destacable de toda esta base de datos figuran las tablas de Excel con todos los donantes que financiaron el nacimiento y crecimiento de esta plataforma internacional ultracatólica, tal como reza su Guía para Comunicar en Situaciones de Crisis (cuyo borrador de 2014 llevaba marca de agua como "Confidencial"):Thank you for watching

"HazteOir se financia única y exclusivamente con las aportaciones y donativos de sus socios y de las personas que desean ayudarnos" […] "tiene casi 7.000 socios, más de 20.000 colaboradores y más de 400.000 simpatizantes".

Millonarios para financiar el Congreso Mundial de Familias

Sin duda, los Excel estudiados por los que hemos participado en esta nueva exclusiva mundial de Wikileaks muestran pequeños donativos de miles de personas, que quedan registradas con sus direcciones, correos electrónicos y teléfonos. Pero además de los muchos ciudadanos corrientes que aportan cuotas, destacan numerosos millonarios y altos ejecutivos, entre los que hay grandes fortunas que no son socios pero aportaron muchos miles de euros para acontecimientos como el Congreso Mundial de Familias de 2012, año en que por primera vez se celebró en España ese World Family Congress (WFC) anual que organiza el estadounidense The Howard Center for Family y reúne al núcleo duro de las asociaciones ultra-católicas de todo el mundo.

 Aquel año 2012 en el que el WFC fue organizado en España por HazteOír, el listado de "grandes donantes" incluye a 800 personas que aportan unos cientos de euros cada una, pero en ese mismo Excel hay una segunda página, identificada como "Grandes Grandes Donantes" en la que figuran 209 contribuyentes a las finanzas de la organización ultra-católica, con aportaciones de miles de euros, y donde saltan a la vista algunos nombres más que conocidos, como los de Esther Koplowitz (FCC), Isidoro Álvarez (El Corte Inglés) o Juan Miguel Villar-Mir (OHL). (...)

Del Grupo Eulen a Esther Koplowitz y Villar Mir

El primero de la lista, por haber contribuido con 20.000 euros al Congreso Nacional de Familias, es David Álvarez Díez, propietario del Grupo Eulen (un imperio multinacional de servicios externalizados con más de 84.000 empleados en una docena de países) que falleció en 2015 y dejó a sus siete hijos enzarzados en una guerra familiar sin cuartel por el control de ese holding, con unos ingresos anuales que rondan los 700 millones de euros.

En segundo lugar (con 10.000 euros de donativo) aparece Esther Alcocer Koplowitz, marquesa de Peñalver, presidenta en ese momento de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), y dueña de hoteles Ritz en diversas ciudades del mundo, cuya fortuna estimaba Forbes en más mil millones de euros antes de la pandemia.

La misma cantidad que Esther Koplowitz donó para el ultraconservador Congreso Mundial de Familias el ya fallecido Isidoro Álvarez, quien fuera presidente de El Corte Inglés, tras suceder a su tío Ramón Areces. En cambio, Juan Miguel Villar-Mir, exministro de Hacienda y dueño entonces de la constructora OHL y muchas otras grandes empresas, contribuyó a esa misma iniciativa con la mitad: 5.000 euros.

 Del estudio de las diferentes hojas de cálculo de los grandes donantes que contribuyeron a la expansión de Hazte Oír, base sobre la que se alzarían después los cimientos del partido Vox y sus éxitos electorales, se concluye que fueron muchos los multimillonarios que participaron en el auge de la ultraderecha española. Por ejemplo, en esta misma hoja de Excel aparecen otros donantes importantes de ese año, aunque sean menos conocidos.

Más de 17 millones de euros en donaciones

Entre ellos, Bernard Meunier (consejero delegado de Nestlé Península Ibérica en 2012, quien ascendió el pasado marzo a vicepresidente ejecutivo de Nestlé S.A., así como director de Negocios Estratégicos, Marketing y Ventas de la multinacional suiza); Ignacio Esquer De Oñate (secretario del Consejo de Administración de Fertiberia, con cargos en otra decena de empresas); o Javier Javaloyes (de Agencia Negociadora y el Grupo Reacciona).

Más adelante en el listado figuran otros altos ejecutivos como Luis Vilaclara Pont (apoderado o administrador de una decena de empresas inmobiliarias).

Son los dos centenares de donantes de ese nivel los que permiten que Hazte Oír cierre el año 2013 con un presupuesto de casi dos millones de euros. Ese año, el entonces ministro del Interior de Rajoy, Jorge Fernández Díaz (hoy imputado en la causa Kitchen por la destrucción de pruebas sobre la Caja B del PP), firmó la resolución que dotaba al lobby ultraconservador, con su plataforma internacional CitizenGo, de los beneficios fiscales de una "asociación de utilidad pública", y a partir de entonces las donaciones crecieron hasta sumar en total más de 17 millones de euros.

 El impulso financiero de esos millonarios españoles se combinó con otras aportaciones de magnates extranjeros, como se demuestra con la carta que mostramos, fechada en París el 4 de abril de 2013, en la que Arsuaga pide una contribución de 100.000 euros al oligarca ruso Konstantín Maloféyev, fundador del fondo de capital riesgo y banca de inversión Marshall Capital y presidente del grupo de medios de comunicación Tsargrady; un think tank de extrema derecha que mantiene estrechas relaciones con el lobby ultra-religioso de EEUU y que contrató al productor Jack Hanick, de Fox News, para crear en 2014 Tsargrad TV, un canal integrista ortodoxo.

En su misiva en inglés, encabezada "Dear Mr. Malofeev" (grafía inglesa del apellido ruso), Arsuaga le agradece haberle permitido presentarle personalmente el proyecto CitizenGo, del que espera que "se convierta, en tres años, en el sitio web más influyente de la movilización internacional de inspiración cristiana". También informa al magnate ruso de que "ya hemos encontrado a dos donantes que se han comprometido a ayudarnos a impulsar CitizenGo con 170.000 euros (218.000 dólares USA). Pero aún así nos quedamos cortos en 258.000 euros para financiar el proyecto completo".

"Espero de verdad que esté usted interesado en participar en el lanzamiento de este proyecto con una contribución inicial de 100.000 euros".

Abascal despegó con el apoyo ultra en Europa

No cabe duda de que las aportaciones de multimillonarios a las arcas de CitizenGo lograron convertir esa plataforma ultra-católica en un motor internacional de impulso a los partidos y organizaciones de extrema derecha, en vista de su rápida extensión y consolidación en cincuenta países. Algo que también propulsó el despegue de Vox, tras sus fracasos electorales iniciales en España, en el ámbito europeo a partir de su participación en la cumbre de la derecha “euroescéptica” de 2017 en Coblenza (Alemania), donde Abascal estableció contacto directo con la francesa Marine Le Pen, el holandés Geert Wilders y la alemana Frauke Petry, entre otros líderes de potentes partidos ultras.

Sin embargo, las relaciones entre Arsuaga y Abascal empezarían a complicarse tras los grandes éxitos electorales de Vox (2018 y 2019) y sus acuerdos con PP y Ciudadanos para formar un Ejecutivo derechista en la Junta de Andalucía y apoyar los gobiernos regionales de la derecha en Madrid y Murcia. Así que en agosto de 2019 Hazte Oír anunció su ruptura con Vox como respuesta a la marcha atrás de Abascal en su exigencia de derogar las leyes LGTBI: "Se han vendido muy barato", proclamó Arsuaga.

En realidad, Abascal también estaba intentando independizarse de Hazte Oír, una vez ya liberado de la hipoteca de su apoyo económico a través de los generosos donantes de CitizenGo, para alejarse del descrédito que suponían las crecientes pruebas de que Arsuaga formaba parte de la cúpula de la sociedad secreta integrista El Yunque, como explicaremos en el próximo capítulo de esta exclusiva."         (Carlos Enrique Bayo, Público, 05/08/21)

16.10.07

La Iglesia siempre al lado del verdugo, siempre apoyando a Hitler, a Mussolini, y sobre todo a Franco... y sucesores

El sacerdote del horror. La cadena perpetua al capellán Von Wernich por genocidio en la dictadura argentina reabre el debate sobre el papel de la Iglesia.

El presidente de la Conferencia Episcopal argentina, cardenal Jorge Bergoglio, emitió un comunicado en el que señaló que la Iglesia expresa su conmoción por los "delitos gravísimos" en los que ha participado Von Wernich, al tiempo que destaca que si "algún miembro de la Iglesia hubiera avalado con su recomendación o complicidad algunos de estos hechos de represión, habría actuado bajo su responsabilidad personal".

No es ésa la opinión compartida incluso por otros miembros del clero argentino, como el sacerdote Rubén Capitano, quien durante el testimonio prestado en el juicio que acaba de terminar destacó que "la Iglesia no mató, pero no salvó", y añadió a modo de mea culpa: "Debimos estar al lado de los crucificados y no tan cerca de los crucificadores". Ayer se evocaba en Buenos Aires el caso del pro vicario castrense en los años del golpe, Victorio Bonamin, que justificó la dictadura asegurando que era "voluntad de Cristo".

Pero también la represión alcanzó a la Iglesia y en ocasiones al alto clero, como al obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, quien fue asesinado por militares el 4 de agosto de 1976 sin que el obispado argentino emitiera ni una nota de protesta.” (El País, ed. Galicia, Internacional, 11-10-07, pp. 9)