Mostrando entradas con la etiqueta b. Autonomias: descripcion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta b. Autonomias: descripcion. Mostrar todas las entradas

22.2.26

Auge y caída de los Pocholos, el grupo al que Ayuso confió un presupuesto de 7.000 millones... manejaron la Consejería de Educación y también una fundación pública que recibió seis millones del Gobierno autonómico durante casi tres años, hasta que resultaron vencidos en las luchas por el poder en el PP madrileño... La cadena de dimisiones que sucedió a su cese evidenció el ingente poder que el clan de 'los Pocholos' había acumulado en la administración regional... cinco jóvenes sin apenas experiencia en política que habían visto lanzadas sus carreras en el PP madrileño con sueldos de entre 70.000 y 100.000 euros han dimitido obedeciendo las instrucciones de su mentor... Una secta que acumuló mucho poder. Y un poder que le había dado Ayuso... compitió en influencia con Miguel Ángel Rodríguez y acabó perdiendo... Rasputín, como se le conoce en el sector de la educación, ejercía en la sombra, sin despacho en el Gobierno ni cargos públicos, colocando a sus peones. Pese a ello logró armar una Consejería de Educación a su medida, con discípulos de su academia y colaboradores del teatro: jóvenes de familias bien, de ideología ultraconservadora pero sin experiencia política. A cambio de la lealtad, recibían puestos de privilegio (José Precedo)

 "Rasputín y sus discípulos, apodados 'los Pocholos', manejaron la Consejería de Educación y también una fundación pública que recibió seis millones del Gobierno autonómico durante casi tres años, hasta que resultaron vencidos en las luchas de poder del PP madrileño

El Gobierno de Ayuso dio siete contratos públicos a dedo a su amigo y gurú, el líder de los 'Pocholos'

Los elementos folclóricos de la trama pueden despistar. Un dramaturgo amateur con tesis supremacistas y nostalgia del imperio español convertido en gurú de la presidenta de Madrid. Sus jóvenes pupilos, que gracias a su influencia, pasan de tocar el sacabuche o bailar en sus espectáculos a ser directores generales en la Comunidad de Madrid con sueldos de 100.000 euros. El apodo de 'los Pocholos' con el que alguien en el PP bautizó al grupo de Antonio Castillo Algarra, también conocido como Rasputín, uno de los asesores más poderosos durante años en el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

Pero la pregunta qué subyace a la mayor crisis del PP madrileño desde la caída de Cristina Cifuentes por su máster falso es en manos de quién han estado durante este mandato la Consejería de Educación, las universidades madrileñas y un presupuesto de 7.000 millones de euros cada año en Madrid. La respuesta corta es Emilio Viciana, un desconocido en el PP regional y también para la comunidad educativa, al que Ayuso hizo consejero en 2023 por recomendación de un asesor en la sombra y cuya carrera ha acabado de manera abrupta este lunes, destituido de forma fulminante sin ninguna explicación oficial.

Detalles pintorescos al margen, la principal consecuencia de su gestión es que la ley de universidades, uno de los proyectos estrella de la Comunidad de Madrid y que supuestamente se había estado elaborando en los últimos dos años, está muerta. Lo certificó el propio portavoz del Gobierno, Miguel Ángel García Martín, este miércoles: “Tal y como está no va a salir”. Dos años perdidos en un contexto imposible para las seis universidades públicas de Madrid, a las que Ayuso -de eso no puede tener la culpa Viciana- ha asfixiado económicamente y en medio del avance de los centros privados que la propia presidenta se ha encargado de apadrinar.

El descontrol de la ley de universidades fue el último clavo en el ataúd de Viciana, pero las guerras de poder en el equipo de Ayuso habían empezado meses atrás. Enrique Ossorio, antecesor de Viciana en la consejería y hoy presidente de la Asamblea de Madrid, y la actual responsable de Hacienda, Rocío Albert, alto cargo con Ossorio en el anterior gobierno, nunca perdonaron al consejero que llevase a la fiscalía la denuncia que le hizo llegar un constructor sobre corrupción en la construcción de centros de Formación Profesional. Una nueva trama en el entorno de Ayuso que destapó elDiario.es.

Ossorio y Albert, temían entonces y también ahora que el sumario -con varios imputados y evidencias del fraccionamiento de facturas y el amaño de contratos- les acabe salpicando. Ambos dirigentes están aforados y solo pueden ser investigados por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, mientras la causa sigue escalando en el juzgado y las pruebas recopiladas apuntan a que semejante red de corrupción no pudieron urdirla a solas unos cuantos directores de instituto ni cargos intermedios como los que de momento están imputados.

Con una parte del núcleo duro de Ayuso enfrentado a Viciana por razones poco confesables y la ley estrella del Gobierno a medio hacer cuando ya ha transcurrido la mitad del mandato, la caída del consejero, el primero que destituye Ayuso en siete años, se precipitó este lunes. La cadena de dimisiones que sucedió a su cese evidenció el ingente poder que el clan de 'los Pocholos' había acumulado en la administración regional. Dos directores generales se fueron a las pocas horas: precisamente el responsable de Universidades, Nicolas Javier Casas y la de Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial, María Luz Rodríguez de Lera. El primero tocaba el trombón en la compañía de teatro de Castillo Algarra, el Rasputín de Ayuso, la segunda era la recepcionista de su academia de opositores, según adelantó El País.

El diputado que anunció el carrusel de dimisiones este martes en la Comisión de Educación de la Asamblea, Pablo Posse, ingeniero aeronáutico de formación, había hecho de regidor y microfonista en una obra de teatro de Algarra. Su compañera de escaño y de renuncia, Mónica Lavín, había sido actriz en la compañía y profesora en la academia. La tercera diputada que entregó el acta, Carlota Pasarón, pertenece también a ese mismo grupo.

Del clan de 'los Pocholos' también formaba parte la directora general de Juventud de la Comunidad, Laura Castilla, y el responsable de Enseñanzas Artísticas en la Consejería de Educación, Miguel Olive, que también fue bailarín en la compañía de Algarra. Estos dos no han dimitido de momento, pero en el Gobierno de Ayuso la mayoría los dan por amortizados.

Tras la reunión semanal del gabinete este miércoles, el portavoz Miguel Ángel García Martín, que intentó sin mucho éxito revestir la crisis de normalidad, no descartó nuevos ceses y pidió esperar a que la nueva responsable de Educación, Mercedes Zarzalejo, aterrizase en el puesto y conociese el equipo.

Así que de momento, lo que se sabe es que Castillo Algarra, alias Rasputín, había colocado en el Gobierno al consejero de Educación, a cuatro directores generales, además de tres diputados en el grupo parlamentario del PP y de garantizarse él mismo un asiento en el patronato del Ballet Español de la Comunidad de Madrid, un organismo que Ayuso había creado a su medida y que ha recibido seis millones de euros de ayudas públicas en sus primeros tres años de vida.

Algarra renunció esta misma semana a su puesto y su despacho en la sede de los Teatros del Canal de Isabel II, en el distrito de Chamberí. Según su versión, dimitió el lunes, aunque el cese se conoció este miércoles. Varias fuentes confirman a elDiario.es que desde que supo de la destitución de Viciana, Algarra fue llamando uno a uno a todos sus discípulos, en el Gobierno y en el grupo parlamentario. “Tú verás lo que haces”, le dijo escuetamente a alguno de ellos, antes de colgar el teléfono. Mensajes parecidos recibieron los demás. El resultado es que cinco jóvenes sin apenas experiencia en política que habían visto lanzadas sus carreras en el PP madrileño con sueldos de entre 70.000 y 100.000 euros han dimitido obedeciendo las instrucciones de su mentor. Otros dos de momento intentan salvarse. Y en el partido cunde la sensación de que ese grupo bautizado con cierta inquina como 'los Pocholos' opera como una secta.

Una secta que acumuló mucho poder. Y un poder que le había dado Ayuso. Cómo si no, iban a acaparar puestos en el Gobierno y en el grupo parlamentario que la lideresa maneja con mano de hierro. La relación entre Rasputín y la presidenta empezó a fraguarse en la etapa en que todavía era candidata. En 2019 ya tienen alguna foto juntos. La dirigente acababa de recibir el encargo de Pablo Casado de ser cabeza de cartel en Madrid. Algarra empezó a asesorarla, le impartió lecciones de historia remasterizada por él que luego constituirían el corpus ideológico de su gobierno: la idea de la Hispanidad, que la Comunidad celebra la semana del 12 de octubre con inversiones millonarias, las diferencias entre la inmigración latinoamericana que es incluso recomendable y la de África, que no debe ser bienvenida, la preponderancia del castellano...

Algarra se ganó su confianza mientras echaba pestes contra algunas de las políticas de su antecesora, Cristina Cifuentes, especialmente por la ley trans y su programación cultural en los teatros. Revoloteó durante los primeros años de gobierno y se hizo imprescindible tras la mayoría absoluta de 2023. Cuentan algunas fuentes que compitió en influencia con Miguel Ángel Rodríguez y acabó perdiendo. Otros dirigentes aseguran que MAR siempre mandó más, pero que Algarra se hizo fuerte en áreas que al jefe de gabinete no le interesaban tanto: la educación y la cultura.

Rasputín, como se le conoce en el sector de la educación, ejercía en la sombra, sin despacho en el Gobierno ni cargos públicos, colocando a sus peones. Pese a ello logró armar una Consejería de Educación a su medida, con discípulos de su academia y colaboradores del teatro: jóvenes de familias bien, algunos muy formados académicamente, de ideología ultraconservadora pero sin experiencia política. A cambio de la lealtad, recibían puestos de privilegio, diputados con portavocía de área en la Asamblea General o directores generales con salarios que rondan los 100.000 euros.

Ese grupo de jóvenes, muy ideologizado, como demuestran algunas de sus intervenciones en la Asamblea de Madrid, no se limitaron a cobrar y a esperar su momento, querían mandar. Dirigentes que estuvieron sentados en reuniones con el consejero de Educación se quedaron estupefactos cuando vieron a uno de los diputados, Pablo Posse, el portavoz de área en la Asamblea, hablando en nombre de la consejería e interrumpiendo las explicaciones del propio Viciana.

El ascenso de 'los Pocholos' causó perplejidad en un sector del PP madrileño y la ascendencia de Rasputín incomodó a parte del Gobierno. Corrían anécdotas de cómo obligaba a algún viceconsejero de educación a ir a despachar con él a los Teatros del Canal de Isabel II, donde se había instalado, como codirector del Ballet Español, un capítulo al que llegaremos luego. En la consejería no se movía un papel sin que él lo tuviese controlado.

Se sabía, por ejemplo, que Rasputín estaba en contra del proyecto de educación bilingüe instaurado en la época de Esperanza Aguirre, pero no por las razones que invocaban los docentes, sino por su defensa del español y de las glorias pasadas del imperio.

Toda esa influencia empezó a mermar a raíz de un viaje de la presidenta a Florida con los rectores. Transmitieron a Ayuso que, diferencias ideológicas y financiación al margen, la ley estaba manga por hombro, que contenía errores graves y que parecía hecha por alguien sin relación con el mundo universitario. A la vuelta de vacaciones, la presidenta intervino de facto la consejería de Viciana. Colocó de viceconsejera a Mercedes Zarzalejo, una persona de su máxima confianza, que había sido alcaldesa de San Martín de Valdeiglesias, un pequeño pueblo de la región, y se había hecho famosa ya en la Asamblea de Madrid por un duro interrogatorio, repleto de bulos, a la esposa del presidente, Pedro Sánchez.

El portavoz del Gobierno, García Martín, intentó vender los cambios como un relevo normal en mitad de la legislatura. Para entonces, él mismo empezó a participar en algunas reuniones con los rectores, Zarzalejo y el propio Viciana. Fue cuando Ayuso constató que lo que decían los rectores era cierto y la ley no iba a salir. El consejero estuvo a punto de caer, según distintas fuentes, antes de navidad, pero la huelga masiva en las universidades madrileñas, le dio, paradójicamente, una bola extra: Ayuso no quería entregar su cabeza a los sindicatos.

Según fuentes que conocen cómo se fraguó el cese, la presidenta trasladó hace dos semanas a Viciana que su ley no iba a salir, y le pidió centrarse en un plan de financiación con el que salvar la cara mientras se multiplicaban las noticias sobre la asfixia de la universidad pública en Madrid. El contexto era adverso y el Gobierno tenía que responder en cada rueda de prensa sobre ello: a la Complutense le concedió la Comunidad de Madrid un crédito de 34 millones que deberá devolver con intereses y que le obligará a redoblar los recortes. Otros centros corren el riesgo de seguir el mismo camino.

Según las mismas fuentes, Viciana no se lo tomó bien. Y Algarra en su despacho de los Teatros del Canal todavía se lo tomó peor. Para pasmo de la presidenta Ayuso y de su jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, el pasado 6 de febrero, un viernes, a las cinco de la tarde, el anteproyecto de ley de universidades de Viciana apareció colgado en el portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid. Duró menos de una hora. Hasta que el gabinete de Ayuso exigió retirarlo sin avisar a Viciana. El pulso total había estallado. Viciana tardó poco más de una semana en caer. Este lunes 16 de febrero a media tarde fue destituido.

En su perfil de la red social X, Algarra, que no da entrevistas ni hace declaraciones pero comenta todas las noticias que se publican sobre él, intentó hacer ver que se trataba de una dimisión y que Viciana se había ido con la cabeza alta, “por coherencia”. En la Puerta del Sol el portavoz del Gobierno de Ayuso se limitó a citar el cese publicado en el BOE cuando los periodistas le preguntaron por la versión de Algarra. La presidenta lo más que ha dicho es que se ha ido “un funcionario honrado” mientras la oposición clamaba contra su gestión en la Asamblea de Madrid.

El martes se sucedieron las dimisiones en el Gobierno y el grupo parlamentario. En los casi tres años de gestión de 'los Pocholos' las polémicas se han multiplicado: desde las multas de hasta 100.000 euros por protestas a los campus que pretendían introducir en la ley hasta el mandato para que las universidades captasen un 30% del presupuesto de las empresas privadas. No está claro que todas las ideas fuesen suyas, hay quien ve la mano de Ayuso sobre ciertos artículos de la norma.

El encargo de la presidenta a la recién nombrada consejera, Mercedes Zarzalejo, otra soldado de Ayuso, es lograr un plan de financiación plurianual para presentar a las seis universidades públicas que están al borde del colapso. Para la famosa ley no hay fecha. Nadie se atreve a garantizar que vaya a estar lista antes de las autonómicas de 2027. Y está por ver si el cambio de caras implica un cambio de política en la educación madrileña en una región donde todo lo decide la presidenta madrileña. Miembros del Gobierno que conocen el conflicto aseguran que el error de Viciana fue desafiarla y ven la sombra de Miguel Ángel Rodríguez en la destitución. Pero el presupuesto y las líneas maestras las imponía Ayuso. Y está el caso de corrupción de la FP en el que no se puede culpar a Viciana, porque ahí el ya exconsejero ejerció de denunciante.

El fin de la era de 'los Pocholos' se notará también en la Consejería de Cultura y en la programación teatral. La Comunidad llegó a programar varias obras de la compañía de Rasputín, de ahí salen las fotos en las que caracterizado como un dios en su adaptación de la obra de Calderón El gran teatro del mundo. En total fueron 106.000 euros. Algarra, que no responde a las preguntas de los periodistas pero comenta todo en sus redes sociales, asegura que perdió dinero representando obras para la Comunidad de Madrid.

Luego está el asunto de la fundación creada a su medida para poner en marcha el Ballet Español de la Comunidad de Madrid. España ya tenía un ballet nacional que depende del Instituto Nacional de Artes Escénicas, pero Rasputín convenció a Ayuso de que su Gobierno debía impulsar el suyo. Más guerra cultural. El primer espectáculo se estrenó, cómo no, el 12 de octubre de 2024: un programa doble compuesto por La Suite Española, de Albéniz y Epifanía de lo Flamenco. Su director artístico, Jesús Carmona, dimitió al poco tiempo sin dar muchas explicaciones.

Castillo Algarra se quedó al frente. Forma parte de la junta directiva de la fundación y también del patronato, donde colocó a otros miembros de 'los Pocholos', como el dimitido Viciana, el todavía director general de Enseñanzas Artísticas, Miguel Olite, y el consejero de Cultura, Mariano de Paco, que ha ido multiplicando las subvenciones al organismo. En el primer año fueron 1,3 millones, el segundo, 2,3 millones y para este ejercicio se han presupuestado, 2,5 millones.

El Rasputín de Ayuso dimitió de todo esta semana y movió sus piezas para provocar una crisis en el Gobierno y el grupo parlamentario de la misma presidenta y amiga que lo convirtió en gurú. En la Comunidad sobreviven aún dos discípulos suyos, los únicos que han decidido desobedecerle. Dicen las malas lenguas, y esta semana hay muchas en el PP de Madrid, que por poco tiempo."

(José Precedo, eldiario.es, 21/02/26) 

5.3.24

El aire de superioridad que transmitía el PNV, hacia Euskadi y hacia el resto de España, ha quedado en entredicho. La pandemia fue una señal evidente de que ese teórico liderazgo no era tal... los jóvenes formados se marchan de Euskadi para encontrar mejores empleos y un porcentaje significativo de los que se quedan están en paro o tienen empleos precarios. Otros son específicos, como sus dificultades para atraer mano de obra cualificada, por el idioma... servicios emblemáticos de Euskadi, como su sanidad, sufren la falta de médicos y de personal, y sus trabajadores padecen una temporalidad elevada. Lo que era una seña de identidad, Osakidetza, es percibida ahora mucho peor por los vascos... su industria decae y no logra encontrar nuevas áreas de actividad que la suplan. Euskadi está siendo desplazado por la vitalidad financiera, inmobiliaria y de servicios de Madrid, por la potencia de zonas como la valenciana y por el auge de territorios andaluces, como Málaga... el PNV, y con él de Euskadi, llevan tiempo con una visión económica y política que ya no les garantiza un nivel de vida superior... La elección de Pradales confirma la falta de comprensión de esa realidad... su recetario es muy similar al de muchos alcaldes y presidentes de comunidades autónomas españolas. Su apuesta por el turismo, por las infraestructuras y por la logística es común en muchas regiones europeas, y a menudo sin éxito. También carece de un plan claro de desarrollo de la industria... ya no es posible sostenerse en una posición que les permita afirmar que en Euskadi se vive mejor (Esteban Hernández)

 "El PNV está viviendo momentos difíciles: su hegemonía en Euskadi está en riesgo. La posibilidad de que Bildu lo sobrepase electoralmente es real, lo que supondría un trauma significativo para un partido acostumbrado a imponer sus normas. Si ocurriera, lo más probable es que no conllevara la pérdida de la Lehendakaritza, porque resulta esperable que el PSE salga en su apoyo, pero la repercusión simbólica sería notable.

En ese escenario, el PNV está intentando una renovación que tapone las vías de entrada de Bildu. La sustitución de Urkullu por Imanol Pradales, un candidato más joven y menos conocido, responde a ese propósito. Otra cosa es, más allá de rostros y personajes, en qué se concreten las nuevas propuestas.

“Independentista con los pies en el suelo”

En la entrevista que Pradales concedió a ‘Las Mañanas de RNE’, expuso algunas de sus coordenadas programáticas, similares a las que había narrado a medios vascos y probablemente muy parecidas a las que escuchemos durante la campaña. El PNV propone un proyecto de país al que han sumado elementos transformadores, ligados a la sociedad que viene, como la transición ecológica, que conduzcan hacia un País Vasco “del bienestar, fiable y global”. Lanzó dardos a Bildu y a su teórica aceptación entre las capas más jóvenes (al colectivo joven "no le pueden seducir políticas de control y de imposición, ya que es rebelde, quiere ser libre e intenta evitarlas”), pero sobre todo ha puesto énfasis en evitar el eje izquierda derecha y en centrar el mensaje en las reivindicaciones competenciales.

La hoja de ruta para este “independentista con los pies en el suelo”, como se autodefine, es sencilla: “Hemos defendido el autogobierno de Euskadi desde principios de los 80, y es el elemento básico de construcción de este país, de sus políticas industriales y de sus políticas sociales. El Estatuto de 1979 sigue sin haberse cumplido íntegro 45 años después, porque falta la transferencia de la gestión de los aeropuertos, de los puertos y de la seguridad social. Y, a partir de ahí, habrá que trabajar en la actualización del Estatuto. Este es el camino trazado”.

El partido con sentido común

No parece un mensaje muy novedoso, pero es la clase de propuestas que pueden esperarse del actual PNV. Las señales de su declive no provienen únicamente de la llegada de nuevas generaciones a la política que ya están alejadas del terror etarra, ni del fracaso de las izquierdas no nacionalistas para ganar espacio frente a Bildu, que son factores que tienen su peso, sino del agotamiento de un modelo.

Desde la salida de Ibarretxe y con la entrada de la dirección actual, el PNV ha hecho valer un modelo discursivamente exitoso: es el partido que reúne los intereses empresariales con el bienestar de la población, la formación de derechas que alienta la protección social, el buen gestor pendiente de las infraestructuras necesarias y de proporcionar servicios públicos de calidad, y el hábil negociador con Madrid que alcanza mayores cotas de autogestión sin necesidad de estridencias. Además, las intervenciones de sus portavoces en el Parlamento han granjeado al PNV fama de partido razonable, moderado y con sentido común.

Sobre toda esta capa, hay una idea fuerza que Pradales señalaba en la entrevista, y que ha repetido en otras ocasiones: “La palanca del autogobierno, que fue la apuesta del PNV, nos ha traído una sociedad del bienestar con altos índices de calidad de vida”. Dicho de otra manera, en Euskadi se vivía mejor que en el resto de España, se gozaba de salarios más altos y de mejores servicios públicos gracias a las altas cotas de autogobierno y a que el PNV había sabido gestionar con eficacia.

El aire de superioridad

Sin embargo, ese aire de superioridad que transmitía el PNV, hacia Euskadi y hacia el resto de España, ha quedado en entredicho. La pandemia fue una señal evidente de que ese teórico liderazgo no era tal. Los datos de cada Comunidad fueron continuos y públicos, y en ellos se constataba que otros territorios habían gestionado mejor que el País Vasco, o mucho mejor, las distintas oleadas del Covid.

Euskadi ha sido relegada por la vitalidad financiera, inmobiliaria y de servicios de Madrid

Pero no fue solo eso. Los problemas se le acumularon al PNV en una legislatura complicada. Algunos de ellos son típicos de la época: los jóvenes formados se marchan de Euskadi para encontrar mejores empleos y un porcentaje significativo de los que se quedan están en paro o tienen empleos precarios. Otros son específicos, como sus dificultades para atraer mano de obra cualificada, por el idioma, o el efecto llamada que están generando las ayudas públicas existentes, más abundantes que en otras partes de España; la inmigración magrebí es la que más está respondiendo a esa oferta. Al mismo tiempo, servicios emblemáticos de Euskadi, como su sanidad, sufren la falta de médicos y de personal, y sus trabajadores padecen una temporalidad elevada. Lo que era una seña de identidad, Osakidetza, es percibida ahora mucho peor por los vascos.

 Por si fuera poco, tampoco los salarios parecen gozar de vitalidad. La conflictividad laboral ha sido elevada en esta legislatura, con numerosas huelgas de funcionarios, así como en empresas subcontratadas, y un tercio de las personas en riesgo de pobreza son trabajadores. Y tampoco han ayudado algunos escándalos de su gestión.

Como elemento final, su industria decae y no logra encontrar nuevas áreas de actividad que la suplan. Euskadi está siendo desplazado por la vitalidad financiera, inmobiliaria y de servicios de Madrid, por la potencia de zonas como la valenciana y por el auge de territorios andaluces, como Málaga.

La encrucijada del PNV

La renovación que promete la candidatura de Pradales no es otra cosa que un intento de seguir jugando el mismo papel que aseguraba al PNV la hegemonía. Pero esa posición es ya muy complicada: las tendencias de la época tienden a concentrar los recursos en las ciudades globales, como Madrid, y las vascas lo tienen muy difícil para escapar de esa ola general. Las exigencias adicionales, como el conocimiento de un idioma difícil, desaniman a personas con cualificación y talento para trasladarse a Euskadi. Además, carece de ese músculo financiero que Kutxabank le brindó en tiempos pasados a la hora de incentivar el desarrollo empresarial.

 Tampoco puede exigir mucho más al Estado. Es posible reclamar algunas de las transferencias pendientes, pueden redactar un nuevo Estatuto en el que figure el derecho a decidir, pero económicamente ya no tienen mucho margen. Han conseguido casi todo.

Esta es la encrucijada del PNV. Por utilizar un símil, al Euskadi Buru Batzar le ocurre como a esos hijos de clases medias altas y altas que se forman en universidades de prestigio y que, cuando emprenden sus trayectorias profesionales y brillan en ellas, lo atribuyen a su mérito. La posición de ventaja de la que partían parecía un asunto menor.

Ahora han cambiado dos cosas, y no son pequeñas: ese lugar de partida ya no es tan ventajoso, y las fórmulas estándar que llevan tiempo aplicando diligentemente, que aprendieron en esos lugares de prestigio, son ya mucho menos útiles. Esta época es diferente, ha traído otras realidades y las recetas que se aplicaban son poco efectivas.

Pradales suena a un tecnócrata predecible y eso, que antes era un valor, es ahora un problema: repite las mismas fórmulas que los demás

Esa es la causa del declive del PNV, y con él de Euskadi. Sus gobernantes llevan tiempo con una visión económica y política que ya no les garantiza un nivel de vida superior. Han sido, probablemente, el partido más tecnocrático de España, pero cuando las épocas cambian, hay que saber transformarse con ellas.

La elección de Pradales confirma la falta de comprensión de esa realidad. Conoce bien tanto el mundo empresarial como el institucional, pero su recetario es muy similar al de muchos alcaldes y presidentes de comunidades autónomas españolas. Su apuesta por el turismo, por las infraestructuras y por la logística es común en muchas regiones europeas, y a menudo sin éxito. También carece de un plan claro de desarrollo de la industria, más que el de sumarse a la ola de hubs tecnológicos que han terminado fracasando en tantas partes de España. Su reconversión verde es tan evidente como en cualquier otro lugar de la península, pero también se ve forzado por necesidades de sus empresas que obligan a tomársela con más calma. Y los capitales privados, también los de su territorio, no están realizando una apuesta evidente por Euskadi. Pradales suena a un tecnócrata predecible y eso, que antes era un valor, en esta época lleva a repetir las mismas fórmulas que los demás.

Sin vigor económico, no existe una capacidad real de mantener el equilibrio, que fue su signo distintivo, entre una notable actividad empresarial y los servicios públicos de calidad; tampoco es posible sostenerse en una posición que les permita afirmar que en Euskadi se vive mejor. Y, sin eso, los pilares del PNV se agrietan. Es cierto que Bildu, el otro partido con posibilidades de gobernar ha elegido jugar en el mismo terreno y ha nombrado candidato a otro tecnócrata. Pero eso, que quizá favorezca a los jeltzales, no es bueno para Euskadi. Hará sus problemas más profundos. Y, en ese instante, la tentación de volver al marco soberanista será mayor.

El PNV está viviendo momentos difíciles: su hegemonía en Euskadi está en riesgo. La posibilidad de que Bildu lo sobrepase electoralmente es real, lo que supondría un trauma significativo para un partido acostumbrado a imponer sus normas. Si ocurriera, lo más probable es que no conllevara la pérdida de la Lehendakaritza, porque resulta esperable que el PSE salga en su apoyo, pero la repercusión simbólica sería notable."                     (Esteban Hernández , El Confidencial, 05/04/24)

4.8.23

En los pactos del Majestic, Aznar le cedió a Jordi Pujol: Nuevo sistema de financiación autonómica (con la cesión a las CCAA del 33% de la recaudación del IRPF, el 35% del IVA y el 40% de los impuestos especiales)... Supresión de los gobernadores civiles... Traspaso de competencias en materia de tráfico a la Generalitat... Traspaso del Inem y de las políticas activas de empleo... Traspaso del Instituto Social de la Marina... Traspaso de la gestión de los puertos de interés general... Reforma de la ley de costas... Reforma de la ley del suelo... Supresión del servicio militar obligatorio

 "El 28 de abril de 1996, José María Aznar (PP) y Jordi Pujol (CiU) sellaron en el Hotel Majestic de Barcelona un acuerdo por el que los nacionalistas apoyarían la investidura del primero y darían estabilidad al Gobierno a cambio de una serie de contrapartidas.

Entre ellas, se incluía el respaldo de los populares al Govern en Cataluña, un nuevo sistema de financiación autonómica (con la cesión a las CCAA del 33% de la recaudación del IRPF, el 35% del IVA y el 40% de los impuestos especiales), la eliminación del servicio militar, la supresión de la figura del gobernador civil, el compromiso de importantes inversiones en Cataluña y la transferencia de una batería de competencias a la Generalitat (en tráfico, educación, sanidad, justicia, agricultura, cultura, empleo, medio ambiente y vivienda). Esta alianza --conocida como el pacto del Majestic-- tenía entre sus objetivos fortalecer “la vertebración social, territorial e institucional de España”. (...)"           (Crónica Global, 25/ 05/2019)

 

"(...) Los principales acuerdos

  1. Modernización del Estado y sus instituciones
  2. Desarrollo y consolidación del Estado de las autonomías, con un nuevo sistema de financiación autonómica y la finalización de traspasos
  3. Política económica de apoyo a la economía productiva y de mejora de las prestaciones del Estado de bienestar
  4. Política presupuestaria que garantice la reducción progresiva del déficit público
  5. Actuación de acuerdo con los principios de austeridad, eficacia y transparencia en la gestión de los recursos públicos
  6. Cesión del 30% del IRPF a las autonomías
  7. Corresponsabilidad fiscal
  8. Capacidad normativa sobre los impuestos cedidos
  9. Solidaridad entre regiones y nacionalidades
  10. Supresión de los gobernadores civiles y conversión en subdelegados provinciales del Gobierno
  11. Desarrollo del modelo policial catalán
  12. Traspaso de competencias en materia de tráfico a la Generalitat de Catalunya
  13. Traspaso del Inem y de las políticas activas de empleo a la Generalitat de Catalunya
  14. Participación de la Generalitat en el diseño de las políticas sobre formación profesional
  15. Traspaso de los centros y servicios correspondientes a la gestión de las prestaciones sanitarias y de servicios sociales del Instituto Social de la Marina
  16. Reforma de la ley de puertos que transfiera la gestión de los puertos de interés general a las autonomías, que designarán al presidente de las autoridades portuarias, y que establezca la libertad tarifaria para cada puerto
  17. Reforma de la ley de costas para permitir una mayor participación de las autonomías en el ejercicio de sus competencias de protección del medio ambiente y de ordenación del territorio y del litoral
  18. Reforma de la ley del suelo con flexibilidad para adaptarse a las especificidades de cada autonomía
  19. Presencia de las autonomías en la toma de decisiones sobre la Unión Europea y en las delegaciones españolas ante los entes comunitarios
  20. Supresión del servicio militar obligatorio
  21. Aplicación del tipo reducido del IVA del 7% en los peajes de las autopistas (...)"   (Josep Gisbert, La Vanguardia, 25/04/23)


 

 "(...) Fuentes nacionalistas estiman en aproximadamente 400.000 millones el montante que recibirá en los próximos cuatro años Cataluña gracias al acuerdo. El último escollo de la negociación fue la transferencia a la Generalitat de las competencias en Tráfico. Pese al hermetismo de los negociadores, trascendió anoche que también en esto había habido acuerdo. Al parecer, la Generalitat asumirá esta competencia, que ejercerá inicialmente a través de la Guardia Civil de carretera hasta que, de forma gradual, asuman esa función los Mossos d'Esquadra (policía autonómica).

El acuerdo se ha logrado tras 55 días de negociaciones, a menudo en sesiones maratonianas y tras muchas conversaciones telefónicas. Jordi Pujol manifestó anoche que el objetivo del acuerdo es garantizar "la gobernabilidad" y que, en principio, "es para toda la legislatura". Horas antes se le había atribuido unas palabras en un almuerzo con intelectuales en el sentido de que el PP tenía un año de tiempo para demostrar si sabe gobernar.

Después de que los consejos nacionales de CDC y UDC aprueben al pacto, éste se firmará el domingo por la noche o el lunes. Queda por aclarar si participarán en esa liturgia Jordi Pujol, Duran Lleida y Aznar, o si sólo estarán Molins y Rato. La mayoría de los diputados y senadores de CDC reunidos ayer preferirían que no hubiera foto con Aznar y Pujol.

El aspecto más destacado del acuerdo es el establecimiento de un nuevo sistema de financiación autonómica que supone una profundización en la responsabilidad fiscal de las comunidades. El PP ha aceptado elevar del 15% al 30% la cesión del impuesto sobre la renta (IRPF). En una primera etapa se dividirá en un 15% sobre la cuota y un 15% sobre la tarifa. Posteriormente será un 30% sobre la tarifa.

Las autonomías participarán en la Agencia Tributaria y tendrán capacidad normativa sobre los impuestos cedidos y compartidos. Lo más relevante es que la cesión del 30% se hace sin limitación alguna. Por tanto, desaparecen los topes (actualmente del 2%) que limitaban las ganancias procedentes de un mayor esfuerzo fiscal derivado de un incremento de la recaudación sobre las previsiones teóricas. Este aspecto es, sin duda, el que ha producido mayor satisfacción a los nacionalistas ya que, según sus cálculos, permitirá incrementar sensiblemente esta fuente de ingresos.

El acuerdo también establece que se tomará 1996 como año base para el cálculo de la cesión del impuesto sobre la renta. Este aspecto modera, especialmente en los primeros años, las ganancias adicionales que proporcionará la cesión del 30% del IRPF.

Sin embargo, CiU ha logrado que se garantice a las autonomías el beneficio por mayor esfuerzo fiscal derivado del sistema vigente. Aunque el problema de la financiación de la Sanidad transferida se abordará en el marco del debate presupuestario, el acuerdo prevé soluciones parciales: en relación con el coste que suponen los enfermos desplazados de otras comunidades y en relación con la rebaja del ahorro impuesto por el Gobierno a las comunidades.

Otro punto del acuerdo es el compromiso del PP de suprimir el servicio militar obligatorio en el plazo de seis años. El PP se compromete a elaborar la nueva ley para que sea aprobada en el Congreso en dos años, pero existirá un periodo transitorio de cuatro años para que entre completamente en vigor.

Gobernadores

Los gobernadores civiles desaparecerán y serán sustituidos por subdelegados provinciales. Serán funcionarios sin rango político, nombrados por los delegados del Gobierno en las comunidades. Sus recursos económicos y materiales se adecuarán a su condición de meros funcionarios. Esta desaparición era una de las reivindicaciones históricas del catalanismo político.Las políticas de promoción de empleo del Inem serán traspasadas a la Generalitat, pero no la gestión de las prestaciones económicas a los desempleados. Los puertos, pero no los aeropuertos, serán transferidos a las autonomías. En el caso de Cataluña, esto afecta a los puertos de Barcelona y Tarragona y al Consorcio de la Zona Franca. También se acepta el traspaso del Instituto Social de la Marina.

Las comunidades, de acuerdo con el pacto, participarán en la formación de la opinión española sobre temas de la Unión Europea (UE), a través de una mesa sectorial. Un delegado autonómico se integrará en la delegación española del Comité de Representantes Permanentes (Coreper) de los Estados miembros de la UE. Las comunidades también participarán en los comités preparatorios de las decisiones de la Comisión Europea. El PP asume la revisión de las leyes de Costas y del Suelo y el compromiso de rebajar el IVA del peaje de las autopistas al 7%. Según el canal autonómico TV-3, la Generalitat tendrá capacidad normativa sobre los impuestos del juego."           (Carles Pastor, El País, 27/04/1996)

1.6.22

Balance de la gestión económica de Moreno Bonilla en Andalucía... En 2020, solo gastó un 5% del dinero inicialmente destinado a ayudar a los trabajadores por cuenta propia y a los proyectos de economía social. Y ni un solo euro de 5,19 millones de los fondos europeos Feder destinados a este mismo concepto. En sus dos primeros años dejaron de gastar casi 900 millones de euros (algunas estimaciones apuntan a que ha sido mucho más) que podrían haberse destinado a políticas de empleo. En 2021, el gobierno de la derecha dejó sin ejecutar 470 millones del presupuesto de la Consejería de Empleo destinados a planes de apoyo a autónomos e incentivos a la contratación... y ha aumentado más el gasto corriente que el dedicado a políticas fundamentales para la economía y nuestro futuro como las de políticas de investigación, innovación y sociedad del conocimiento

 "(...) Para comprobar la eficacia de su gobierno, he realizado un balance de su mandato desde el punto de vista económico y a continuación presento las principales conclusiones. (...)

Moreno y el PP han incumplido sus promesas electorales

- Prometió acabar con los pisos de alquiler en Sevilla que la Junta paga a los altos cargos que proceden de otras provincias. No lo ha cumplido

- Prometió reducir los altos cargos en la Junta de Andalucía. Ahora hay más y cuestan más dinero que cuando gobernaba el PSOE.

- No ha cumplido su promesa de eliminar las listas de espera en la sanidad pública.. Han aumentado y actualmente hay unas 840.000 personas en las diferentes lista de espera.

- Tampoco ha cumplido su promesa de eliminar las listas de espera en la tramitación de la dependencia.

A finales del año pasado había unas 40.000 personas en lista de espera sin recibir ninguna prestación. Los datos de la propia Junta de Andalucía muestran que las había reducido algo más de la mitad, pero sin acabar con ellas.

- Ha incumplido su promesa de equiparar los sueldos de profesores a la media nacional. En el acuerdo firmado con los sindicatos se prevé que la equiparación se producirá en el curso 2024-2025.

- No ha cumplido su promesa en materia de empleo.

Prometió crear 600.000 puestos de trabajo y los últimos datos de la EPA indican que solo hay 233.000 empleos más que a principios de 2018. Mientras que el número de personas desempleadas registradas en Andalucía es ahora el mismo que cuando Moreno empezó a gobernar

- Sus promesas de bajar impuestos las ha incumplido a medias.

Las ha cumplido para los ricos que heredan más de un millón de euros, pues les ha eliminado la carga por Sucesiones y donaciones

Pero el tipo para las rentas más bajas sigue estando en Andalucía en el tramo alto. Nueve comunidades lo tienen más bajo, tres igual y solo otras tres por encima.

La economía, en general, no ha ido mejor en Andalucía

Es cierto que estos años de gobierno de la derecha andaluza han estado influidos por la pandemia. Pero lo cierto es que no hemos mejorado ni hemos salido mejor que en el conjunto nacional

Nuestro PIB per cápita es casi 500 euros al año más bajo a final de 2021 que cuando empezó a gobernar Moreno.

La convergencia con la Unión Europea ha empeorado con el gobierno de Moreno y la economía andaluza ha ido peor que el conjunto nacional en producción industrial, en actividad del sector servicios, en turismo, en comercio al por menor o en exportaciones, salvo en los últimos meses.

Y, desde luego, no solo no ha hecho nada para arreglarlo sino que ha reforzado el principal problema de nuestra economía: las cadenas de valor y la toma de decisiones se han entregado a capitales y empresas que ni piensan en Andalucía ni se interesan por nuestro desarrollo.

Nuestro mercado de trabajo no ha mejorado con la derecha

Si nos comparamos con el conjunto nacional, en Andalucía ha disminuido un poco más la tasa de paro pero, como he dicho, sigue habiendo el mismo número de personas registradas como desempleadas que cuando comenzó a gobernar Moreno.

Y hay que tener muy presente que ha aumentado mucho (130.000) la población inactiva de menos de 45 años, es decir la que se desanima y deja de buscar empleo.

Además, con la derecha se ha disparado el número de autónomos, la mayoría de ellos falsos y con condiciones de empleo y salario mucho peores que antes.

Y no se olvide que si se ha recuperado el empleo en toda España tras la pandemia ha sido gracias a las medidas de apoyo del gobierno de Pedro Sánchez y de la ministra de Trabajo Yolanda. Medidas que el PP de Moreno no dejó de criticar diciendo -¡vaya luminarias!!- que iban a ser desastrosas

Moreno no gasta bien el dinero

El gobierno de la derecha he tenido una menor ejecución del presupuesto que el resto de las comunidades autónomas

En 2020, solo gastó un 5% del dinero inicialmente destinado a ayudar a los trabajadores por cuenta propia y a los proyectos de economía social. Y ni un solo euro de 5,19 millones de los fondos europeos Feder destinados a este mismo concepto.

En sus dos primeros años dejaron de gastar casi 900 millones de euros (algunas estimaciones apuntan a que ha sido mucho más) que podrían haberse destinado a políticas de empleo.

En 2021, el gobierno de la derecha dejó sin ejecutar 470 millones del presupuesto de la Consejería de Empleo destinados a planes de apoyo a autónomos e incentivos a la contratación

El dinero que le cuenta al gobierno andaluz cada receta médica subió un 16 % en 2021

Y la derecha ha aumentado más el gasto corriente que el dedicado a políticas fundamentales para la economía y nuestro futuro como las de políticas de investigación, innovación y sociedad del conocimiento, decisivas para la economía y nuestro futuro.

Moreno  ha deteriorado la sanidad pública en beneficio de la privada

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública elabora unos indicadores de calidad de los servicios sanitarios de las Comunidades Autónomas en función de la Financiación, recursos y funcionamiento, política farmacéutica, valoración de los ciudadanos, listas de espera y privatización sanitaria.

En 2018, Andalucía estaba en la sexta posición por la cola. En 2021 en la penúltima. Ha sido la comunidad que más puesto ha bajado en el ranking.

Ha despedido a miles de sanitarios cuando la pandemia ni se había acabado. Y, mientras esto ocurría, los seguros de sanidad privada en Andalucía aumentan entre un 5 y un 7 por ciento cada año y ya casi uno de cada cuatro andaluces lo tiene

La derecha ha maltratado a la educación y al profesorado y apoyado principalmente a la educación privada

De 2019 a 2022 el gobierno de Moreno ha suprimido 1.181 unidades en los centros educativos públicos y varias escuelas rurales.

El presupuesto de educación ha bajado del 23.87% en 2018 al 20,70% en 2021. Ha restado autonomía a los centros. La imposición de actividades complementarias y extraescolares de pago, el aumento del número de conciertos y el decreto de escolarización de 2020, que favorece claramente a la educación privada frente a la pública, muestran que su objetivo ha sido favorecer a esta última.

El gobierno andaluz recortó 135 millones de euros a las universidades en medio de una pandemia, ha aprobado un sistema de financiación que provocará el desmantelamiento del sistema universitario de la mayoría de provincias, a la vez que da luz verde a universidades privadas sin la calidad suficiente

El gobierno se jacta de que Andalucía es la comunidad que más gasta en educación universitaria respecto a su PIB pero no se debe a que aumente la inversión sino a que ha disminuido el PIB.

¿A quien bajará moreno y los impuestos y qué consecuencias tendrá?

Y unas palabras finales sobre la gran propuesta que plantea Moreno si gobierna en la próxima legislatura: bajar masivamente los impuestos.

¿A quién beneficia reducir el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados? A la población más rica.

¿A quién beneficia bajar los tributos sobre el juego? A quien hace negocio sembrando ludopatía en los barrios empobrecidos.

¿A quién beneficia haber dejado en nada el impuesto sobre herencias de más de un millón de euros por persona? A quien tiene la fortuna de recibirlas, es decir, muy pocos.

¿A quién beneficia reducir el impuesto que pagan los centros privados que proporcionan actividades extraescolares, por ejemplo? A los grupos de renta más alta que pueden pagarla

Las derechas vienen haciendo reformas fiscales de este tipo desde hace años allí donde gobiernan, así que sabemos perfectamente cuáles han sido sus consecuencias: menos impuestos para los más ricos, más carga fiscal para los más pobres, peores servicios públicos y expansión de los privados que solo pueden pagar quienes disfrutan de rentas elevadas.

¿Quién podría pagarse de su propio bolsillo la sanidad o la educación si fueran privadas? ¿Quién va a proporcionar medicina o formación a la gente corriente si desaparecen los servicios públicos esenciales? ¿Cómo se podrían haber financiado los ERTES y las ayudas a las empresas durante la pandemia sin impuestos? ¿Qué hubiera sido de todos nosotros sin ellos?

Consentir privilegios y eludir controles bajo la excusa de la liberalización

Y para finalizar, tres ejemplos de lo que han supuesto sus medidas supuestamente liberalizadoras de la actividad económica adoptadas por el gobierno de Moreno, un tema que merece un tratamiento específico en otro momento: poner en peligro la integridad de Doñana permitiendo la explotación de sus acuíferos; permitir que empresas audiovisuales ilegales puedan recibir financiación institucional o contratar publicidad, a diferencia de lo que ocurría hasta ahora y también para satisfacer intereses de grupos de poder privilegiados; establecer que la simple declaración de responsabilidad permita iniciar actividades sin controles previos, sabiendo que de esa forma se pueden producir daños sobre la salud o el medio ambiente que luego son irreversibles.

Conviene pensarse bien lo que se hace y no dejarse seducir por las buenas palabras.

Ser educado, no insultar a los demás, actuar con moderación formal y mostrar buena cara es algo muy valioso en los tiempos que corren, cuando la extrema derecha ha convertido la política en un lodazal. Pero no basta. Hay que ir al fondo de las cosas y tratar de descubrir quién se beneficia y quién pierde con las decisiones que toman los gobiernos."                      (Juan Torres López , Público, 30/05/22)

9.2.22

Una mayoría de castellanos y leoneses aboga por suprimir la autonomía... son mayoría (35,8%) los que se manifiestan a favor de “un Estado con un único Gobierno central sin autonomías”

 "La encuesta de 40dB. para EL PAÍS y la SER sobre las elecciones del próximo día 13 revela que el entusiasmo autonomista entre los ciudadanos de Castilla y León es más bien escaso. Un dato llama la atención por encima de todos: son mayoría (35,8%) los que se manifiestan a favor de “un Estado con un único Gobierno central sin autonomías”. 

Y hay otro 5,4% que aboga por continuar con el modelo actual, pero con menos competencias regionales. Los encuestados que se decantan por una de esas dos opciones son mayoría entre los electores de Vox (68%) y PP (47%) e incluso llegan a la cuarta parte de los que dicen que votarán al PSOE y a Unidas Podemos. (...)

 La autonomía con sede administrativa en Valladolid enfrenta otro problema de credibilidad ciudadana, la creciente desafección de los leoneses, que la encuesta confirma plenamente. Un 56% de los consultados en esa circunscripción quiere una comunidad propia, lo que coincide con las altas expectativas concedidas por el sondeo a la fuerza política que abandera esa reivindicación, Unión del Pueblo Leonés (UPL), que podría aumentar de uno a tres procuradores su presencia en las Cortes regionales. (...)

Otra conclusión del estudio preelectoral es el desencanto de los ciudadanos castellanos y leoneses con sus gobiernos, tanto el nacional como el autonómico, con un sesgo más acusado en el primero. Solo el 19,1% se muestra satisfecho con el Ejecutivo regional del popular Alfonso Fernández Mañueco, que aun así supera en este aspecto al de Pedro Sánchez en dos puntos. El 36% califica de mala o muy mala la gestión autonómica, un descontento que en el caso del Gobierno central llega hasta la mitad de los encuestados. La valoración del Ejecutivo de Mañueco se salva algo más por el elevado número de los que la califican de regular, casi un 39%, 10 puntos más de los que adjudican la misma nota al de Sánchez. (...)"               (Xosé Hermida, El País, 07/02/22)

31.1.22

Las elecciones de Castilla y León se moverán entre dos ejes. El primero es el de la tensión entre el Gobierno local y el central... o sea, el Gobierno autonómico lo está haciendo bien y Pedro sánchez, fatal... La segunda entronca con tendencias internacionales, el voto cada vez más tiene un componente de defensa del territorio, ya sea regional, nacionalista periférico o nacionalista español... aparecen la defensa del territorio desde los partidos provinciales, los de la España Vaciada, que se anclan en una nueva bandera, la puramente local, para defenderse del desarraigo y del olvido. Lo peculiar de estos partidos es que no se defienden de un enemigo político en sí, sino de los políticos generalmente considerados. Se trata de formaciones que apuestan por el pragmatismo

 "Las elecciones de Castilla y León se moverán entre dos ejes. El primero es muy evidente, en la medida en que ha venido repitiéndose en las últimas elecciones autonómicas, la tensión entre el Gobierno local y el central. En todas las comunidades menos en una, los gobiernos locales salieron reforzados de los comicios y el partido que gobernaba España, el socialista, tuvo malos resultados. 

 La partida narrativa consistió en lo siguiente: el Gobierno autonómico lo está haciendo bien, y atenúa los efectos negativos que ha causado la acción de Sánchez y sus socios, ya sea por actuar de manera irresponsable, poco coordinada, con criterios cambiantes o con ausencia de ellos. Ese discurso les funcionó a todos los gobiernos autonómicos menos a uno, el catalán, donde ocurrió algo muy parecido, pero al revés. El Govern había reaccionado mal a la pandemia y el de España lo había hecho mejor, de modo que salió reforzado el PSC, el partido que representaba en el territorio al Gobierno nacional.

 Más allá de los resultados finales, el eje principal de la campaña estuvo anclado en la diferencia entre el manejo de la pandemia que había realizado el Gobierno local frente al de Madrid. En Castilla y León, esta variable estará muy presente, aunque ahora con el telón de fondo del manejo de la pospandemia, con los fondos europeos y la recuperación como temas esenciales.

Quizás el PP caiga en la tentación de la vía Ayuso y sustituya los bares por la carne, pero su idea central es defender CyL de Sánchez

En esa tarea de oposición al Gobierno nacional, el elemento cultural (los ganaderos, la carne, los comunistas, etc.) tendrá un papel, pero siempre supeditado al marco general de oposición al Gobierno nacional. Por más que el PP caiga en tentaciones de seguir la vía de Ayuso, y de sustituir los bares por las explotaciones ganaderas, la idea central continuará siendo la de la defensa de CyL de los perjuicios que han causado Sánchez y sus socios a la región, y de las decisiones injustas que harán que los fondos lleguen en menor medida a ella.

 Dado que Castilla y León vota tradicionalmente a las derechas, es previsible que esa idea fuerza le salga bien al PP. Vox utilizará, como es natural, ese camino, aumentando la intensidad del discurso, y añadiéndole algunos elementos novedosos que ya se han subrayado.

El territorio, decisivo

La segunda clave está ligada con la primera, pero tiene mayor recorrido, en la medida en que entronca con tendencias internacionales. El voto cada vez más tiene un componente de defensa del territorio, ya sea regional, nacionalista periférico o nacionalista español. Así ha ocurrido repetidamente en los últimos años fuera de nuestro país: hay que defender Reino Unido de Europa, y hay que salir de la UE; hay que defender EEUU, y, por tanto, hay que desglobalizar; hay que defender Francia, y, por tanto, hay que apostar por la ‘grandeur’ nacional en lugar de por más Europa y por la globalización.

En España crecen en intención de voto los partidos nacionalistas: Vox por la derecha; Bildu, ERC y En Marea por la izquierda

En España está ocurriendo también así, pero de modos diferentes. Dado que en nuestro país el sentimiento territorial está muy fragmentado, hay diversas fuerzas que se reparten ese voto. Las formaciones que están creciendo según las encuestas son todas nacionalistas. En España, por la derecha el partido que aumenta su porcentaje de voto es Vox, claramente vinculado con la bandera; por la izquierda, Bildu, ERC y En Marea, partidos cuya esencia es el nacionalismo, que es lo que distingue nítidamente sus propuestas de otras de la izquierda española. La clave de su voto, más que en condición de progresistas, estriba en ser vascos, catalanes o gallegos. El nacionalismo como determinante del voto está en auge.  

Todos estos partidos crecen no solo por un sentimiento nacional, sino por su anclaje en la existencia de un enemigo: Bildu, ERC y En Marea defienden sus territorios del nacionalismo irredento español y de sus derechas; Vox defiende España de un pernicioso globalismo. Eso marca las posiciones de estos partidos: no solo están a favor de su territorio, sino en contra de los perjuicios que un rival dañino está causando.

Los partidos sin ideología

En Castilla y León, ese juego también funciona, y lo hace en tres planos. Por arriba, Mañueco defiende CyL de un Gobierno nacional, el de Sánchez y Podemos, al que señala como disfuncional y perjudicial. Por abajo, Vox crece porque puede representar ese mismo papel pero con más fortaleza ideológica. Y en un tercer nivel, aparecen la defensa del territorio desde los partidos provinciales, los de la España Vaciada, que se anclan en una nueva bandera, la puramente local, para defenderse del desarraigo y del olvido. 

Lo peculiar de estos partidos es que no se defienden de un enemigo político en sí, sino de los políticos generalmente considerados. Se trata de formaciones que apuestan por el pragmatismo, que no quieren caer en componentes ideológicos, y que tienen como finalidad conseguir que las promesas que se les han formulado se cumplan

En ese entorno, el mensaje probable del PSOE consistirá no solo en poner encima de la mesa la gestión que ha realizado desde el Gobierno central, sino en subrayar que el futuro va a ser mejor, que la recuperación es fuerte, que el año próximo será muy positivo y que un buen reparto de los fondos, como el que hará el Gobierno, servirá a los castellanos para mejorar su situación.

 Si el argumento cultural de las derechas en el arranque de campaña ha sido la lucha contra unos progres que desprecian la carne, la del PSOE y UP pondrá el acento en el peligro de un PP que gobierne con Vox. Pero los socialistas saben que ese tipo de argumentos funcionan escasamente en estos momentos, por lo que tratarán de hacer valer una posición de partido de Estado."            (Esteban Hernández, El Confidencial, 15/01/22)

21.1.22

Telefonistas a 4.000 euros al mes sin trabajar en el Parlament... La lista de beneficiados incluye letrados, jefes de departamento, ujieres y asesores, entre otros...

 "La información publicada por el diario Ara revela que los letrados del Parlament que se han acogido al régimen especial "licencia por edad" cobran más que los consellers del Govern, que tienen un sueldo anual de 115.517 euros al año; e incluso superan la nómina del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, que es de 130.000 euros.

Los dos letrados que ya no trabajan en el Parlament y se han acogido a este régimen cobran casi 11.000 euros al mes -entre retribuciones básicas, complementos y trienios- por catorce pagas. También hay dos jefes de departamento que reciben 9.000 euros al mes, un jefe de oficina (6.000), cuatro técnicos y un asesor lingüístico (5.700), dos ex jefes de área (5.000), un ujier mayordomo (4.700), uno editor (4.500) y dos telefonistas y cinco ujieres auxiliares (3.800).

La mitad de las personas en licencia por edad son funcionarios de los rangos más altos de la cámara, que se llevan la mayor parte del pastel, pero los sueldos anuales que ingresan sin trabajar están entre los 56.000 y 150.000 euros al año durante un máximo de cinco años."               (e-notícies, 17/01/22)

"La herencia de Ernest Benach. El Parlament paga 1,7 millones a 21 funcionarios que ya no trabajan.

 El Parlament paga 1,7 millones de euros al año a 21 funcionarios que ya no trabajan y, según informa el diario Ara, cobran prácticamente el 100% del sueldo. Estos trabajadores están acogidos a un régimen especial que se llama "licencia por edad" y que existe sólo para los trabajadores de la cámara catalana desde el año 2008.

La mitad de las personas en licencia por edad son funcionarios de los rangos más altos de la cámara (A1). Los dos ex letrados que están régimen: Imma Folchi, que fue secretaria general entre 1999 y 2015, y Pere Sol, que ocupó el mismo cargo del 2015 al 2016, superan los 10.000 euros mensuales. Las retribuciones más bajas van desde los casi 4.000 euros al mes –ujieres auxiliares o telefonistas– hasta los 9.000 euros mensuales en el caso de los ex jefes de departamento.

El origen de la licencia por edad se encuentra en 2008, cuando Ernest Benach (ERC) presidía el Parlament, acompañado de los vicepresidentes Ramon Camp (CiU) e Higini Clotas (PSC), sin que sus sucesores en el cargo introdujeran cambios. La actual Mesa del Parlament, presidida por Laura Borràs ha introducido reformas, pero hay una prórroga que hace que no afecte ni a las 21 personas que ya están en este régimen ni a las que lo pidieron el año pasado."                 (e-notícies, 17/01/22)

"El Ara acusa al Parlament de "obstaculizar" la investigación. "Se intentaba esconder una situación de privilegio"

 El diario Ara ha acusado al Parlament de "obstaculizar" la investigación periodística sobre los 1,7 millones de euros que destina al año para pagar nóminas de funcionarios que ya no trabajan en ella. "Se intentaba esconder una situación de privilegio", sentencia en el editorial.

El diario explica que "han pasado nueve meses desde que Ara hizo la primera petición oficial para tener acceso a la información, y ha sido necesario que hasta en dos ocasiones el órgano de transparencia del Parlament diera la razón al diario para que, finalmente, hayamos obtenido todos los datos".

También remarca que "una vez analizadas, se ve que ese obstruccionismo tenía una razón de ser: se intentaba esconder una situación de privilegio de la que gozan una serie de trabajadores públicos, que cobran, obviamente, del erario público". "El escándalo es doble: por el sistema de retribución y por el intento de obstaculizar una investigación periodística", concluye.

Por último, expone que el hecho de que haya costado tanto obtener esta información es la prueba de que dentro del Parlamento se tenía conciencia de que la ciudadanía difícilmente lo entendería". "¿Cómo se explica este desperdicio cuando faltan recursos para reforzar el sistema sanitario enseñanza? ¿Cómo no quieren que crezca el desapego hacia las instituciones con casos de abuso como éste?", se pregunta."            (e-notícies, 17/01/22)

19.1.22

La Junta de Castilla y León se carga la construcción de una biorrefinería industrial pionera en Zamora, que supondría 120 empleos directos, muchos de alta cualificación, 1.200 indirectos y esperanza para una provincia sin apenas peso industrial... Vicente Merino, ingeniero agrónomo e impulsor del plan, se desespera y señala a la Junta de Castilla y León como responsable de esta retirada... específicamente a los de la 'Trama eólica'... Los promotores de la Biorrefinería de Barcial han presentado una denuncia contra la Junta de Castilla y León, a la que acusan de un presunto delito de sabotaje

 "Las obras habían comenzado. La maquinaria trabajaba sobre unos terrenos de Barcial del Barco (Zamora, 240 habitantes) en los primeros pasos de la construcción de una biorrefinería industrial pionera. Allí se debían producir miles de toneladas de bioetanol, una energía verde procedente de la remolacha, un tubérculo que iban a comprar a los agricultores de las proximidades. 

El proyecto suponía 120 empleos directos, muchos de alta cualificación, 1.200 indirectos y esperanza para una provincia sin apenas peso industrial y con pésimos saldos demográficos. Pero las obras pararon hace unas semanas. Los inversores se echaron atrás. Vicente Merino, ingeniero agrónomo e impulsor del plan, se desespera y señala a la Junta de Castilla y León como responsable de esta retirada.

Unas grabaciones telefónicas, a las que ha tenido acceso EL PAÍS, muestran a un directivo de la compañía inversora asegurando a los responsables de la biorrefinería que esa apuesta encarrilada, con documentos ya acordados, se echaba atrás tras sentarse con la Junta. Merino explica que las condiciones estaban cerradas en un memorando de entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) con una multinacional. Según ese documento y las condiciones económicas, también en poder de este periódico, la multinacional destinaría entre 25 y 40 millones de euros como “grupo tractor” y serviría como aval para atraer un gran préstamo bancario y fondos europeos hasta alcanzar un total de más de 200 millones de euros para construir las instalaciones. El bioetanol ya contaba con una multinacional interesada en su adquisición. 

El pasado 4 de noviembre Merino y este directivo cruzaron unos mensajes en los que el representante de la compañía afirmaba que iban a contactar con la Junta: “Tenemos que chequear que no nos estamos metiendo en una vía que va contra un muro, querría hacer ese testeo antes de salir a la luz”. Este hombre le pide a su potencial socio zamorano incluir en el MOU una cláusula para que “si el resultado [del diálogo con el Gobierno autonómico] nos pone los pelos de punta, podamos salir corriendo”.

“El dinero es muy cobarde”

La llamada fatídica llegó el 16 de noviembre. El intermediario con la compañía le comunicó la “decisión de no participar” porque tienen “dos cosas en boga, una es relevante y otras son inversiones”. Según este testimonio, el “tema” de la biorrefinería “va a hacer ruido en algunos sectores de la Junta”, algo que no es positivo para “un montón de inversiones en renovables en Castilla y León”. “El dinero es muy cobarde, no queremos ningún tipo de interferencia de ese ruido en las inversiones que están en proceso”, sentencia el miembro de la empresa inversora. “Lo que nos jugamos es tan gordo que no queremos el más mínimo ruido”, expone. EL PAÍS ha contactado con esta persona, que ha declinado confirmar o desmentir dichas palabras.

 Las explicaciones que Merino recibe aluden a un ambiente “enrarecido con la gente que se ha opuesto a vosotros”, en particular hacia miembros del grupo zamorano, como el abogado Silverio Mayendía, personado como acusación en la Trama Eólica, que investiga a antiguos altos cargos de la Junta por presunta influencia irregular en la concesión de licencias para parques eólicos. El ingeniero le insiste a su interlocutor en que esta actitud del Ejecutivo “es un sabotaje” y este, que admite que el proyecto sería muy beneficioso para estas comarcas, contesta que “es suficientemente light como para que no puedas decir nada”. “Nadie nos ha dicho ‘no lo hagáis por esto’, pero sí ‘uf, esto es un poco lío”, desarrolla el empresario. “A veces me gustaría vivir en otro país”, zanja el miembro de la gran corporación, que se ha ofrecido a actuar como constructor, pero ha rechazado involucrarse como inversor, el gran objetivo de Merino.

Estas acusaciones contrastan con la postura pública de la Junta, que en los últimos meses ha apoyado al plan de Barcial del Barco. El directivo informó a Merino de que iba a hablar con Alberto Burgos (C’s), director general de Industria, Francisco Igea (C’s), ex vicepresidente y portavoz, y Carlos Martín Tobalina (PP), viceconsejero de Economía. EL PAÍS ha contactado con Burgos, que asegura que “no desincentivaría ninguna inversión”; con la consejería de Fomento, cuyos portavoces sostienen que “no entran” en inversiones, y de Agricultura, que afirma que su titular, Jesús Julio Carnero (PP), “públicamente nunca ha dicho que no se invierta” y que apoya la iniciativa si es “viable económicamente para los inversores”.

Recelos anteriores a otro inversor

Un acta de una reunión de los impulsores de la biorrefinería con otra corporación interesada en participar en el tratamiento de los gases revela que varios miembros de esta firma admitieron que se dirigieron al departamento de Fomento y Medio Ambiente y al de Agricultura. Según ellos, el responsable de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones (PP), les dijo “no lo veo” en referencia al proyecto de Zamora.

Un representante de esa potencial inversora también declina confirmar o desmentir esas acusaciones. Vicente Merino censura que, al igual que la otra compañía, un primer interés firme en invertir unos 30 millones de euros se convierte en una oferta de colaboración que “no tiene nada que ver con lo que nos habían dicho antes de hablar con los consejeros”. Un integrante de esta última empresa menciona “barreras recientes” en un correo electrónico de hace unas semanas dirigido al ingeniero zamorano. La Diputación de Zamora compró los terrenos por 307.000 euros y su presidente, Francisco Requejo (C’s), había mostrado entusiasmo hacia la propuesta, pero ahora se encuentra “desolado” y les ha pedido “temple”, señala Merino. Requejo ha manifestado estas semanas que su organismo se comprometió “solamente a ceder los terrenos” y ha confiado en que el plan avance. En caso contrario, la Diputación podrá recuperar el dinero.

 Los defensores de la biorrefinería denuncian que desde que plantearon su idea hace unos años han sufrido injerencias. Roberto Aguilar (PP), exalcalde de Barcial, recibió cartas anónimas con amenazas y advirtiéndole de “con qué gente” se juntaba. “Nos jugamos mucho”, decía la misiva. “La Junta no ha querido saber nada”, critica Aguilar, que llevó a la Junta firmas de alcaldes de la comarca que respaldaban el proyecto, pero nadie del Gobierno le recibió. El regidor actual, Carlos Neches (PP), carga contra su partido porque “hablan mucho de los pueblos y la España vaciada y tenemos que llegar a esto”. La planta de bioetanol “tendría un impacto del que ni somos conscientes en una zona muerta y enterrada”. Los altos cargos acusados de trabar el proyecto, zanja, “están ahí por nuestro apoyo, pero no cuentan con la población”.

Denuncia contra la Junta

Los promotores de la Biorrefinería de Barcial han presentado una denuncia contra la Junta de Castilla y León, a la que acusan de un presunto delito de sabotaje por influir negativamente en los inversores interesados en el proyecto.

Al margen de esa actuación, el ingeniero Vicente Merino también dice que ha recibido ataques personales, como cuando se reunió en 2018 con el alcalde de La Bañeza (León) para valorar ubicar allí las instalaciones. Este le indicó que responsables de La Azucarera, una empresa de gran relevancia en el ámbito agrario y de la remolacha en Castilla y León, le habían acusado ante el regidor de “robar información” cuando trabajaba con ellos. Esto, recalca Merino, es falso porque nunca ha sido su empleado. También vio cómo el procurador del PP en Zamora Óscar Reguera le advirtió a un amigo de Merino que le recomendara a este “que guardara sus espaldas”, un comentario que han denunciado ante la Fiscalía.

 El impulsor del proyecto de Barcial, que lo tiene en mente desde 2006, lamenta que esta encrucijada le está generando ansiedad y problemas psicológicos. Los más de 400.000 euros con los que habían comenzado las obras han salido del bolsillo de su familia. Un informe de valoración cifra en 7,5 millones las gestiones efectuadas por los promotores de la biorefinería estos 15 años. “Nuestro objetivo es que el proyecto salga, siempre hemos estado abiertos a soluciones de mercado en vez de que vaya al juzgado y el proyecto muera, aunque los daños y perjuicios sean o puedan ser multimillonarios”, declara Merino.

El ingeniero se muestra compungido, pero confía en que algún día su idea cobre forma: “Es una vergüenza, pero la mayor riqueza se lleva dentro. Y esa no la pierdo”.             (Juan Navarro, El País, 13/01/22)

12.1.22

Abel Caballero: "El Estado no puede funcionar con la macrocefalia que representan las autonomías... "Tiene que haber una segunda descentralización, de las autonomías a los ayuntamientos"

 "(...) El Gobierno ha puesto en marcha la reforma del sistema de financiación autonómica. ¿Pueden jugar algún papel los ayuntamientos en este debate?

Debemos jugar un papel central. Los ayuntamientos reclamamos la reforma del sistema de financiación local, que es de 2002 y se tendría que haber renovado a los cinco años. Este Gobierno ha adquirido el compromiso de negociar ambos modelos en paralelo. Ahora las autonomías tienen prioridad a la hora de repartirse los recursos y lo que queda nos lo tenemos que repartir los municipios. Ese sistema no nos vale. En España hay tres administraciones (central, autonómica y local) y queremos un trato exactamente igual que a las autonomías.

La FEMP le remitirá al Gobierno en enero su propuesta de nueva financiación local. ¿Cuáles serán sus principales peticiones?

El sistema vigente nos deja a los ayuntamientos aquello que queda después de financiar a las autonomías. Es decir, si se aumentan los recursos de las autonomías, se reducen los nuestros. La consecuencia es que, desde 2002, los ayuntamientos tenemos una disminución de ingresos de entre 7.500 y 9.000 millones anuales. Hay que poner el contador a cero y que el incremento de los ingresos del Estado repercuta por igual en las tres administraciones. Hay otro elemento clave: mientras el Ayuntamiento de Vigo recauda el 66% de sus ingresos, la Xunta de Galicia recauda el 20%. Nosotros somos fiscalmente corresponsables; las autonomías no. Aun así, bajan los pocos impuestos que tienen y le piden al Estado que les compense. Ese sistema no funciona. El esfuerzo fiscal se tiene que primar, no castigar.

Las arcas de los ayuntamientos han recibido un fuerte varapalo del Tribunal Constitucional con la anulación del impuesto de la plusvalía municipal. ¿Les convence el nuevo modelo de cálculo que plantea el Gobierno?

La propuesta de nuevo impuesto nos gusta porque respeta a los ciudadanos. El anterior tributo era confiscatorio porque a veces recaudaba el 100% de la plusvalía. Ahora tendremos más seguridad jurídica. El problema es que, al ser respetuoso con los ciudadanos, nuestros ingresos van a disminuir porque pasaremos de recaudar el 100% a recaudar el 30%. Por eso le pedimos al Estado que nos compense esa pérdida.

Por lo tanto, ¿diría que el Gobierno central está cumpliendo con los ayuntamientos o echa de menos más implicación?

Con el nuevo impuesto sí ha cumplido. Vamos a ver ahora con el nuevo sistema de financiación local. Las autonomías están siendo privilegiadamente tratadas, tienen asignaciones presupuestarias muy importantes y solo las oigo quejarse. La demanda de muchas necesidades de los ciudadanos está en las ciudades y se tiene que producir la segunda descentralización, de las autonomías a los ayuntamientos. Las autonomías nos asignan funciones de ellas, como la política social, pero no nos otorgan recursos para llevarlas a cabo, sino que drenan recursos nuestros. El Estado no puede funcionar con esta macrocefalia que representan las autonomías.

 Desde que convivimos con la pandemia se ha hablado mucho de cogobernanza. ¿Ese concepto llega también a los municipios?

Empieza a llegar a través de las conferencias de presidentes y conferencias territoriales. Pero estamos sin voto porque el sistema no lo permite. La FEMP tiene que ser entidad de derecho público para poder tener voto en las conferencias. La cogobernanza tiene que incluir a los ayuntamientos. Empieza a hacerlo Pedro Sánchez, pero quedan pasos muy importantes por dar. (...)"              (Entrevista a Abel Caballero, José Rico, El Periódico, 02/01/22)

4.8.21

El bluf de las auditorías del Gobierno andaluz sobre los anteriores ejecutivos del PSOE: duplicidad de servicios sólo se da en 5 entes de los 33 analizados... mala gestión se da en 6 casos... caos organizativo en otros 6 casos... y carecen de utilidad pública sólo 3 organismos

 "Desde que comenzó a forjarse el actual Gobierno andaluz con el apoyo explícito e imprescindible de Vox, esta formación de extrema derecha reclamó que se hicieran auditorías para demostrar que el llamado sector instrumental de la Junta de Andalucía era un conjunto de "chiringuitos" al servicio del PSOE. Sus dirigentes exigen desmantelarlo porque "cuesta una fortuna a los andaluces, no aporta beneficio alguno a la gestión de lo público" y solo sirve para que los socialistas controlen el presupuesto. 

 De hecho, la realización de tales auditorías fue una de las condiciones que impuso Vox al Partido Popular y a Ciudadanos para que pudiera constituirse el Gobierno presidido por Juan Manuel Moreno.

Ahora, dos años y medio después, el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, ha presentado sus resultados resumidos en un informe titulado ‘Auditorías del sector público instrumental’. Sorprendentemente, el Gobierno tan solo ha publicado hasta ahora 33 de las 54 auditorías realizadas. 

 Por lo que indica el informe, las auditorías no han cuantificado el supuesto derroche millonario de todos esos organismos sino que se limitan a presentar sus resultados haciendo referencia a cuatro grandes problemas. (...)

El primer problema analizado es la duplicidad de su funciones y competencias respecto a la administración general.

Según el informe del Gobierno andaluz, tan solo habría cinco entes en donde se produce esa duplicidad, lo que significa que el supuesto "gran problema" únicamente se da en el 9,2% de los 54 casos analizados. (...)

 El segundo problema que, según el informe, ha sido detectado por las auditoras es la mala gestión, pero también en este caso sorprenden los resultados. Tan solo se mencionan seis casos en donde se haya detectado, lo que significa que solamente habría mala gestión en el 11,1% de los entes estudiados (...)

El tercer problema que, según dice el informe, han puesto sobre la mesa las auditorías es el relativo a los recursos humanos. Al respecto afirma que en el sector hay un "caos organizativo", una expresión muy contundente y muy poco propia del lenguaje de la auditoría, por lo que sería interesante saber si realmente ha sido utilizada por las empresas que las han realizado o si es producto exagerado del Gobierno andaluz, tan deseoso como está de poner en solfa la herencia socialista.

Lo curioso es, sin embargo, que el informe presentado por el Gobierno prácticamente se limita a señalar como fuente o expresión de este "caos" a la existencia de 66 convenios colectivos. Algo sorprendente porque su existencia nunca puede ser el resultado de un capricho sino de un imperativo legal y porque, lejos de expresar desorden, más bien indica que las relaciones laborales están claramente normativizadas. 

 En el terreno laboral señala el informe otros problemas como los sueldos por encima de los de la administración o del mercado en algunos organismos, la alta litigación contra la administración o la contratación innecesaria. Pero también en este caso lo cierto es que solo se vuelven a citar seis casos de organismos con irregularidades de este tipo (de nuevo el 11,1% de los organismos estudiados). (...)

 Finalmente, el informe indica que las auditorías han evaluado la utilidad pública de los entes del sector instrumental. Este sería el apartado, por tanto, en el que debería corroborarse la tesis original de Vox que luego hicieron suya el Partido Popular y Ciudadanos. Pero el informe vuelve a dar aquí una sorpresa pues señala que las auditorías tan solo consideran que carezcan de utilidad pública tres entes, a saber, el Parque de Innovación Empresarial Sanlúcar la Mayor, la Fundación Doñana 21 y la Red de Villas Turísticas de Andalucía.

¿Tanto bochinche como el orquestado por Vox, tantos insultos y acusaciones, tanta amenaza con las auditorías para que ahora las empresas auditoras tan solo reconozcan a tres entes de más bien poca monta como carentes de utilidad o beneficio público?

 El informe hace referencia, por último, a las conclusiones y "recomendaciones más relevantes" de las auditorías y aquí es donde se comprueba finalmente que toda la campaña contra la administración "paralela" de los gobiernos socialistas que los partidos de la derecha andaluza han orquestado durante años es un auténtico bluf.  (...)

 Y a todo lo anterior hay que añadir una última consideración. Según el informe, las auditorías se han realizado, como hemos dicho, sobre 54 de los 92 organismos o agencias que forman parte del sector instrumental, es decir, más o menos la mitad de todos ellos. ¿Alguien puede creer que las empresas auditoras contratadas por el Gobierno han dejado sin analizar precisamente a los que peor funcionan? Nosotros más bien tenemos la sospecha de que ha sido al revés, se ha auditado justo la parte del sector instrumental con mayores problemas de gestión. Pero ni siquiera así se puede decir, como hace la derecha, que TODO él sea ineficiente y que esté justificado o tenga fundamento el completo desmantelamiento que propone Vox.

A la vista de lo expuesto en el informe que estamos comentando, lo que se ha producido es un auténtico fiasco. El Gobierno andaluz, llevado de un prejuicio y de la presión de la extrema derecha, contrata a empresas privadas para que hagan una auditoría que tiene como objetivo realizar "una disminución generalizada de las entidades existentes" en el sector instrumental de la Junta de Andalucía, según dice literalmente el informe. Sin embargo, una vez realizadas las auditorías no se deduce claramente que esa sea la solución necesaria para la generalidad de los entes que lo conforman

 Quienes firmamos este artículo hemos defendido siempre que el dinero público se gaste con estricto rigor, con plena pulcritud y transparencia absoluta hasta el último euro. Aunque solo hubiera un ente con mala gestión o despilfarro, ya sería mucho en nuestra opinión, vaya eso por delante. En muchas ocasiones hemos reclamado reformas que impidan no ya la corrupción, sino el uso ineficiente del dinero público. Por tanto, no vamos a quitar importancia a la mala gestión, a las duplicidades funcionales, al descontrol o a la falta de justificación que pueda haber o haya habido en el sector instrumental de la Junta de Andalucía cuando ha gobernado el PSOE. Pero eso es una cosa y otra hacer creer, como ha pretendido hacer la derecha andaluza, que todo este sector es ineficiente, derrochador, carente de utilidad pública y que, por tanto, deba desaparecer por ser una creación demencial o corrupta del Partido Socialista.

Es el propio informe de la Junta de Andalucía que acabamos de glosar el que pone de relieve que ese tipo de problemas solo se produce en algunos casos y no con generalidad. Y, además, estaría por demostrar que ese mal funcionamiento o el sobrecoste que lleve consigo (una vez cuantificado) sea algo inherente a la naturaleza instrumental de esos organismos o si se debe a defectos que igualmente pueden darse en la administración general. Y que, por supuesto, hay que solucionar.

 Con este informe, es el propio Gobierno de la Junta de Andalucía quien demuestra que lo que vienen diciendo los partidos de la derecha andaluza sobre los anteriores ejecutivos del PSOE es una exageración, una verdadera infamia. Prueba de ello es, por un lado, que el propio Gobierno de la derecha no solo siga utilizando los organismos del sector instrumental de la Junta de Andalucía sino que haya creado otros nuevos. O, por otro lado, que en los últimos dos años y medio apenas haya reducido el personal laboral contratado por los 92 entes, pues tan solo ha disminuido de 28.981 a 28.443, es decir, 553 personas en toda Andalucía.

El ruido que durante estos últimos años ha levantado la derecha andaluza sobre este problema es una clara manifestación más de la mala fe y de la impresionante falta de ética que domina la política española.(...)"                 (Teresa Duarte, Juan Torres López, eldiario.es, 01/08/21)