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5.2.26

Los cardenales contra Trump: la estrategia de León XIV en Estados Unidos... se está organizando una contraofensiva católica para criticar la normalización contemporánea de la fuerza, utilizada tanto como técnica de gobierno como instrumento de política exterior de Estados Unidos... reactiva la moral católica sobre la guerra y la paz para apoyar los principios internacionales... el doble movimiento de la política de Trump —intervencionismo exterior y autoritarismo interior— ha provocado el resurgimiento de una crítica moral y ética... no ha pasado ni n solo día sin que las organizaciones católicas locales hayan denunciado las deportaciones masivas de migrantes y la retórica deshumanizante... y tres cardenales publicaron a su vez una inusual declaración conjunta en la que criticaban la dirección de la política exterior estadounidense e instaban a su país a recuperar su «brújula moral»... León XIV afirmó que la paz no debía reducirse a un simple instrumento de dominación... de esta forma, estas recientes tomas de posición pueden redefinir parte del debate público estadounidense, vinculándolo a una tradición de moralismo internacional que los estadounidenses no han olvidado por completo (Blandine Chelini-Pont)

 "El aventurerismo de la administración de Trump tiene un nuevo oponente: la Santa Sede y su papa estadounidense parecen ahora decididos a ejercer toda su influencia para detener la aceleración reaccionaria.

Hoy en día, se está organizando una contraofensiva católica para criticar la normalización contemporánea de la fuerza, utilizada tanto como técnica de gobierno como instrumento de política exterior de Estados Unidos.

Esta reacción se articula en torno a una estrategia de encuadre puesta en marcha por León XIV.

Sustituyendo la lógica multilateral por la «diplomacia de la fuerza», reactiva la moral católica sobre la guerra y la paz para apoyar los principios internacionales. Gracias a sus redes transnacionales, la posición del papa refuerza y transmite la de figuras locales a las que ayuda a formular.

Cardenales estadounidenses contra Trump

Desde el comienzo de su segundo mandato, la administración estadounidense ha multiplicado las acciones agresivas en el exterior y las amenazas de uso de la fuerza en el interior, lo que algunos observadores califican de deriva autoritaria y neoimperialista.

El 3 de enero de 2026, Estados Unidos llevó a cabo una operación militar en Venezuela que culminó con la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, lo que desencadenó una ola de reacciones internacionales. Varios Estados, organizaciones civiles y comentaristas lo denunciaron como una violación del derecho internacional y de los principios de soberanía. 1

En otro escenario, la administración de Trump, al igual que el propio Trump, amenazó a mediados de enero de 2026 con «anexionar» Groenlandia, territorio autónomo danés, por diversas razones que iban desde la urgencia estratégica hasta el capricho del presidente. El proyecto, rechazado formalmente por los aliados europeos, fue denunciado como una grave violación de su soberanía. 2

Las operaciones y ambiciones estadounidenses reflejan una postura agresiva del poder de Estados Unidos, donde el uso de la fuerza ya no se presenta como un último recurso, sino como un instrumento normal de la estrategia nacional. En territorio estadounidense, esta dinámica va acompañada de tensiones internas relacionadas con el uso de las fuerzas armadas: la idea de recurrir a la presencia militar para gestionar los disturbios sociales —en particular, las propuestas que evocan el envío de tropas a estados como Minnesota, cuya población se resiste a las acciones de la policía federal de inmigración— ilustra un deslizamiento hacia la misma lógica de normalización de la fuerza, en contra del Estado de derecho y las libertades. En términos más generales, mientras que el poder ejecutivo está cada vez más centralizado, diversas normas cívicas y jurídicas están siendo sustituidas por la arbitrariedad del príncipe.

Este doble movimiento —intervencionismo exterior y autoritarismo interior— ha provocado el resurgimiento de una crítica moral y ética.

Iniciada por actores religiosos, choca frontalmente con otro relato, el de Estados Unidos como «baluarte del cristianismo», invocado a gritos por los defensores de la «civilización judeocristiana» supuestamente amenazada.

Desde noviembre de 2025 y la crítica pública y mediática —a través de un video— de los representantes de la Conferencia de Obispos de Estados Unidos contra la política del ICE, no ha pasado un solo día sin que las instituciones u organizaciones católicas locales se hayan pronunciado, sin que haya habido movimientos de protesta que denuncien las deportaciones masivas y indiscriminadas de migrantes, la elaboración de perfiles, la retórica deshumanizante, la violencia o las tácticas agresivas, pero también las condiciones de detención 3 que vulneran los derechos fundamentales y la dignidad de las personas. 4 En otros lugares, los recortes federales en las subvenciones a las organizaciones benéficas, la decapitación de US Aid y el recorte de los programas federales Medicaid y Medicare provocaron la indignación pública de los actores de la inmensa red de filantropía estadounidense.

A mediados de enero de 2025, cuatro figuras autorizadas de la Iglesia católica de Estados Unidos tomaron posición públicamente, articulando su crítica sobre los principios morales de la acción internacional, extraídos de la tradición católica, pero históricamente presentes en la política internacional estadounidense.

El 18 de enero, el arzobispo Timothy Broglio, Capellán Jefe de las Fuerzas Armadas estadounidenses y Presidente saliente de la Conferencia Episcopal Estadounidense (2022-2025), declaró en el programa matutino de la BBC que, ante los rumores de un ataque o una ocupación estadounidense de Groenlandia, los soldados estadounidenses podrían desobedecer moralmente las órdenes contrarias a su conciencia. 5 Monseñor Broglio, conocido además por sus posiciones conservadoras en temas bioéticos y morales, se pronunció con firmeza en contra del posible ataque a esta isla-continente, calificándolo de irracional contra una nación amiga y aliada, y expresó su preocupación por la confrontación de los militares de su país con órdenes moralmente controvertidas.

Como recordatorio «católico» de que se debe respetar la conciencia individual y los criterios éticos del derecho de la guerra, las palabras de monseñor Broglio resuenan con la doctrina de la guerra justa, elaborada por Agustín de Hipona en el siglo IV y formulada con claridad por Tomás de Aquino en el siglo XIII; en un momento en que la administración estadounidense se ensaña con los políticos «sediciosos», estos recuerdan acertadamente que el Código Militar estadounidense prohíbe la obediencia a órdenes ilegales. Si el senador demócrata de Arizona Mark Kelly ha sido perseguido y amenazado por desobedecer órdenes ilegales, su defensa, al igual que las acciones legales que él mismo ha emprendido contra el Pentágono, están volviendo la situación a su favor, convirtiéndolo en un héroe y en un posible candidato presidencial de los demócratas.

Al día siguiente de la intervención de monseñor Broglio, tres cardenales de perfil bergogliano e identificados —con ciertos matices— como progresistas 6 publicaron a su vez una inusual declaración conjunta en la que criticaban la dirección de la política exterior estadounidense 7 e instaban a su país a recuperar su «brújula moral». Planteando algunas preguntas abiertas sobre la falta de moralidad de las acciones estadounidenses en Venezuela y las amenazas proferidas contra Groenlandia, afirman que la guerra solo debe ser un último recurso, y no un instrumento normal de la política nacional, que existe una tradición moral en la política exterior estadounidense y que debe recuperarse, al tiempo que se combina con objetivos éticos complementarios como la promoción de la dignidad humana, el derecho a la vida y la libertad religiosa. 8

La Santa Sede, nuevo freno a la hegemonía

Las posiciones de los cardenales estadounidenses y de monseñor Broglio no son aisladas. Se inscriben en una línea más amplia de preocupaciones expresadas por el papa León XIV y ampliamente difundidas por los grandes medios de comunicación internacionales.

Para los observadores vaticanistas, no hay duda de que detrás de las declaraciones de los cuatro «mosqueteros» estadounidenses se ha producido un alineamiento reflexivo con la trayectoria diplomática pontificia: uno de estos observadores, Marco Politi, afirmó así en el Washington Post que la Santa Sede es hoy un «claro contrapunto» a la visión de la política exterior de Trump; frente a la lógica de las grandes potencias, en la que unos pocos dirigentes se reparten el mundo en zonas de influencia e intentan ampliarlas, el Vaticano opone hoy una forma de multilateralismo.

Hoy en día, la Santa Sede ya no es solo un actor moral, sino que vuelve a ser un actor de contrahegemonía normativa, como ya lo fue bajo Juan Pablo II frente al Bloque del Este. El exdirector de la Oficina de Religiones y Asuntos Globales del Departamento de Estado, 9 Shaun Casey, recordó a los periodistas del Washington Post la gran capacidad reticular de la Iglesia católica; en más de un sentido, esta puede ser considerada por las cancillerías como la red de información fiable más extensa del mundo, lo que las empuja a acercarse a ella —como Estados Unidos o Japón durante la Segunda Guerra Mundial— o, por el contrario, a impedir su expansión, como China desde 1949 y la Rusia soviética y luego putiniana.

Esta estrategia marca una cierta diferencia con la visión diplomática del papa Francisco10 quien ya denunciaba la «cultura de la guerra», con sus múltiples focos, su abundante armamento y, en última instancia, la carrera nuclear, pero proponía a cambio un pacifismo militante, ofreciendo una lectura «sureña» de los desórdenes del mundo.

Las palabras de León XIV, por su parte, actúan como un multiplicador de influencia, mientras que la errática actuación del presidente de Estados Unidos desestabiliza aún más a la comunidad internacional. Según Casey, miles de líderes católicos tienen el discurso pontificio del 9 de enero de 2026 ante el cuerpo diplomático acreditado ante el Vaticano, tal y como lo han discutido con sus redes.

El fracaso de las aperturas vaticanas

Hasta ahora, Estados Unidos parece permanecer completamente sordo a las declaraciones pontificias.

Durante su visita a Medio Oriente en noviembre de 2025, el papa expuso sus propuestas para una paz justa en Palestina, que incluyen la protección de los civiles, esbozan una solución de dos Estados y reclaman una paz que no sea dominación. Esta posición de principio no ha dejado de manifestarse desde la entronización de León XIV, en firme contraposición a las posturas abiertamente sionistas cristianas de una parte importante de los allegados al presidente estadounidense, pertenecientes a la derecha evangélica; aunque Trump se presenta como el gran pacificador de la región, su administración no ha hecho ningún comentario. 11

El 9 de diciembre de 2025, el papa recibió al presidente ucraniano Volodimir Zelenski, que regresaba de una agotadora gira tras la revelación del plan ruso-estadounidense. En respuesta a este plan, León XIV defendió una solución justa y duradera, en la que primaran la soberanía y la protección de la población ucraniana y en la que el saqueo concertado de los recursos no pudiera ser un punto de negociación. Una vez más, ante las propuestas de mediación pontificia para resolver la guerra, ni Estados Unidos ni Rusia dieron respuesta alguna. 12

El 24 de diciembre de 2025 se celebró una reunión urgente entre el embajador estadounidense ante la Santa Sede y el cardenal Pietro Parolin, número dos del Vaticano y gran conocedor de Venezuela por haber sido nuncio allí entre 2009 y 2013. Aunque la reunión fue una oportunidad para discutir específicamente «los planes estadounidenses en Venezuela», la mediación de Pietro Parolin no surtió efecto, lo que tensó aún más las relaciones diplomáticas entre Washington y el Vaticano. El 4 de enero de 2026, durante el Ángelus, León XIV expresó su profunda preocupación por la operación estadounidense en Venezuela y pidió que se respetara la soberanía del país y se buscara la paz en lugar de recurrir a la fuerza. 13

En ese mismo discurso, subrayando que el multilateralismo estaba siendo sustituido por una diplomacia de la fuerza, León XIV afirmó que la paz no debía reducirse a un simple instrumento de dominación. Mientras «las crisis salpicaban el panorama mundial», los ataques a la soberanía nacional amenazaban el sistema internacional heredado de la Segunda Guerra Mundial, garante de la paz y la seguridad colectiva.

El papa, portavoz de las oposiciones locales

Este discurso, que algunos calificarían de «anticuado», sirvió de base para la declaración de diversas figuras de autoridad del mundo católico estadounidense, que se posicionaron en contra del aventurerismo groenlandés a mediados de enero de 2026. Al «americanizar» el mensaje pontificio, estos sirvieron de correa interna, para que las palabras de León XIV no parecieran «antiamericanas», reproche que los católicos estadounidenses suelen hacer al papa «latino» Francisco.

En el contexto geopolítico de 2025-2026, el aumento de una crítica pública sin precedentes de la política exterior estadounidense por parte de figuras importantes de la Iglesia católica, tanto a nivel nacional —dando la imagen de un frente unido que no se había visto en mucho tiempo entre conservadores provida y compasivos sociales— como internacional a través del papa, se articula en torno a dos ejes principales: el rechazo de las formas contemporáneas de intervencionismo unilateral —o, en otras palabras, un cuestionamiento ético del uso de la fuerza para perseguir intereses nacionales estrechos— y la reivindicación de un orden internacional basado en el respeto de la soberanía, la dignidad humana y la paz justa y duradera, que constituye la expresión más completa de la moral internacionalista católica.

La conjunción de dos movimientos y dos escalas hace que la oposición de la sociedad estadounidense a las tendencias de militarización y autoritarismo, de local, se convierta en global, impulsada por un pontificado que pretende difundir su lectura de la política internacional.

En Estados Unidos, lejos de ser voces marginales, las recientes tomas de posición pueden redefinir parte del debate público estadounidense, vinculándolo a una tradición de moralismo internacional que los estadounidenses no han olvidado por completo.

De este modo, pueden frenar las justificaciones nacionalistas paranoicas de una parte de los católicos de Estados Unidos, atrapados en una lectura alarmista y parusíaca de la restauración estadounidense, en las antípodas de su propia tradición." 

(Blandine Chelini-Pont , El Grand Continent, 05/02/26)  

26.1.26

Comunicado del grupo cristiano de reflexión-acción de la bahía de Cádiz, ante la muerte, en el plazo de 16 días, de tres personas que vivían y dormían en la calle: "Nos parece gravísimo y no podemos permanecer en silencio que en el plazo de 16 días tres personas que viven y duermen en las calles y plazas de Cádiz hayan muerto, coincidiendo con la ola de frío polar que estos días venimos padeciendo en toda España. Es muy lamentable que los servicios sociales no tengan previsto refugios de 24 horas para situaciones climatológicamente tan adversas de frío o calor como suele pasar a lo largo de todo un año... ¿De verdad que no es posible habilitar unos espacios de uso prolongado y estable para estas personas en nuestra ciudad? No nos lo podemos creer. Sabemos que el Ayuntamiento dispone de medios para ello, sólo hay que tener la determinación política de querer solucionar este problema que sin duda es el mas prioritario que debe tener la acción del gobierno... Somos conscientes de que la problemática de las personas sin hogar es compleja y necesitan medidas a corto, medio y largo plazo para darle una solución integral a su problemática. Pero lo más urgente e inmediato que debe hacer Asuntos Sociales es habilitar con urgencia unos espacios para que las personas dejen de vivir y morir en las calles. Esto es lo más urgente y no se está haciendo... Lamentamos que tampoco el obispado de Cádiz colabore con las instituciones para ofrecer algunos de sus muchos inmuebles para estas personas, como reiteradamente le hemos venido diciendo al anterior obispo de Cádiz Rafael Zornoza y como vienen haciendo otros obispados en España como recientemente ha hecho la Conferencia episcopal Tarraconense que negocia con la Generalitat para ceder bienes de la Iglesia a personas necesitadas de una vivienda social. También el obispado debería abrir alguna iglesia en el casco histórico y otra en Extramuros las 24 horas para que estas personas puedan refugiarse de las inclemencias del tiempo. Confiemos que el nuevo Administrador apostólico pueda hacerlo... Desde aquí un llamamiento al alcalde de Cádiz y al Concejal de Asuntos Sociales para que pongan medios con urgencia para que no sigamos lamentando más muertes de personas sin hogar en nuestras calles... Si se quiere, se puede

"Nos parece gravísimo y no podemos permanecer en silencio que en el plazo de 16 días tres personas que viven y duermen en las calles y plazas de Cádiz hayan muerto, coincidiendo con la ola de frío polar que estos días venimos padeciendo en toda España.

Es muy lamentable que los servicios sociales no tengan previsto refugios de 24 horas para situaciones climatológicamente tan adversas de frío o calor como suele pasar a lo largo de todo un año. Para colmo, parece ser que no ha llegado todo el material necesario para la campaña de frío que estaba prevista: sacos, mantas, chaquetones y ropa de abrigo….

Reconocemos lo que estos últimos años, antes con el gobierno de Kichi y ahora también con el de Bruno, se está haciendo para prestar una mejor atención a las personas sin hogar. Pero no se está atendiendo lo que es más urgente y prioritario: que nadie tenga que dormir en las calles y mucho menos cuando llega una ola de frío tan intensa y prolongada como la que estamos viviendo.

¿De verdad que no es posible habilitar unos espacios de uso prolongado y estable para estas personas en nuestra ciudad? No nos lo podemos creer. Sabemos que el Ayuntamiento dispone de medios para ello, sólo hay que tener la determinación política de querer solucionar este problema que sin duda es el mas prioritario que debe tener la acción del gobierno. Se gasta dinero en otros asuntos mucho menos urgentes que éste, porque son las vidas humanas las que están en juego.

Somos conscientes de que la problemática de las personas sin hogar es compleja y necesitan medidas a corto, medio y largo plazo para darle una solución integral a su problemática.

Pero lo más urgente e inmediato que debe hacer Asuntos Sociales es habilitar con urgencia unos espacios para que las personas dejen de vivir y morir en las calles. Esto es lo más urgente y no se está haciendo.

Somos creyentes y para nosotros Jesús de Nazaret es nuestra referencia. Él estaba siempre con los más empobrecidos y les aliviaba en su sufrimiento.

Lamentamos que tampoco el obispado de Cádiz colabore con las instituciones para ofrecer algunos de sus muchos inmuebles para estas personas, como reiteradamente le hemos venido diciendo al anterior obispo de Cádiz Rafael Zornoza y como vienen haciendo otros obispados en España como recientemente ha hecho la Conferencia episcopal Tarraconense que negocia con la Generalitat para ceder bienes de la Iglesia a personas necesitadas de una vivienda social. También el obispado debería abrir alguna iglesia en el casco histórico y otra en Extramuros las 24 horas para que estas personas puedan refugiarse de las inclemencias del tiempo. Confiemos que el nuevo Administrador apostólico pueda hacerlo.

Desde aquí un llamamiento al alcalde de Cádiz y al Concejal de Asuntos Sociales para que pongan medios con urgencia para que no sigamos lamentando más muertes de personas sin hogar en nuestras calles.

Si se quiere, se puede.

Cádiz 23 de Enero de 2026"

(Salvador López Arnal, blog, 25/01/26)

9.1.26

POLITICO: El Papa León y Trump se encaminan a un enfrentamiento... Esto llega al corazón del dilema moral para una comunidad católica estadounidense dividida, que constituye el 22 por ciento del electorado de Trump... León lleva un reloj Apple y sigue el béisbol, y los católicos estadounidenses difícilmente pueden descartarlo como extranjero... su determinación en defender lo que considera principios morales no negociables, particularmente la protección de los débiles, está chocando cada vez más con las suposiciones fundamentales del trumpismo... la migración se ha convertido en la principal zona de combate entre el papa liberal y los conservadores estadounidenses. Leo instó a su clero de alto rango a pronunciarse sobre la necesidad de proteger a los migrantes vulnerables, y los obispos estadounidenses denunciaron la "retórica deshumanizadora y la violencia" dirigidas a las personas objetivo de las políticas de deportación de Trump. Leo luego hizo público un llamado para que los migrantes en los EE. UU. sean tratados "humanamente" y "con dignidad"... el papa bendijo un trozo de hielo de Groenlandia y criticó a los líderes políticos que ignoran el cambio climático. Dijo que los partidarios de la pena de muerte no podían afirmar creíblemente ser pro-vida, y argumentó que los cristianos y los musulmanes podían ser amigos. También ha señalado una postura más tolerante hacia los católicos LGBTQ+, permitiendo una peregrinación LGBTQ+ a la Basílica de San Pedro. No es de extrañar, entonces, que la confidente de Trump y teórica de la conspiración Laura Loomer haya llamado a Leo el "papa marxista woke". Los conservadores católicos alineados con Trump lo han denunciado como "secularista", "globalista" e incluso "apóstata"

 "El primer papa estadounidense está en curso de colisión con el presidente de EE. UU., Donald Trump.

La última línea de falla entre el Vaticano y la Casa Blanca surgió el domingo. Poco después de que Trump sugiriera que su administración podría "gobernar" Venezuela, el Papa León XIV, nacido en Chicago, apareció en la ventana del Ángelus con vista a la Plaza de San Pedro para pronunciar un discurso pidiendo la salvaguarda de la "soberanía del país".

Para los conservadores alineados con MAGA, esto ahora es parte de un patrón no deseado. Aunque Leo es menos combativo en tono hacia Trump que su predecesor Francisco, sus prioridades están reavivando batallas familiares en la guerra cultural con la administración de EE. UU. sobre temas como la inmigración y las deportaciones, los derechos LGBTQ+ y el cambio climático.

Como líder de una comunidad global de 1.400 millones de católicos, Leo tiene una rara posición de influencia para desafiar las políticas de Trump, y el presidente de EE. UU. tiene que proceder con una cautela inusual al confrontarlo. Trump tradicionalmente disfruta atacando a sus críticos con invectivas, pero ha sido inusualmente contenido en respuesta a las críticas de Leo, en parte porque cuenta con un gran número de católicos entre su electorado principal.

"[León] no busca una pelea como Francisco, a quien a veces le gustaba pelear," dijo Chris White, autor de "Papa León XIV: Dentro del Cónclave y el Amanecer de un Nuevo Papado."

"Pero aunque diferente en estilo, es claramente una continuación de Francisco en sustancia." Inicialmente hubo un enfoque de esperar y ver, pero para muchos católicos MAGA, Leo desafía creencias fundamentales.

En los últimos meses, la migración se ha convertido en la principal zona de combate entre el papa liberal y los conservadores estadounidenses. Leo instó a su clero de alto rango a pronunciarse sobre la necesidad de proteger a los migrantes vulnerables, y los obispos estadounidenses denunciaron la "retórica deshumanizadora y la violencia" dirigidas a las personas objetivo de las políticas de deportación de Trump. Leo luego hizo público un llamado para que los migrantes en los EE. UU. sean tratados "humanamente" y "con dignidad".

El apoyo de Leo dio valor a los obispos de Florida para pedir un indulto navideño de las redadas de Inmigración y Control de Aduanas. "No seas el Grinch que robó la Navidad," dijo el Arzobispo Thomas Wenski de Miami.

Como si hiciera falta evidencia de la polarización de América sobre este tema, sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional describió sus arrestos como un "regalo de Navidad para los estadounidenses".

Leo también retiró de manera conspicua al Cardenal Timothy Dolan, el candidato preferido de Trump para el papado y un favorito en el canal conservador Fox News, de un puesto clave como arzobispo de Nueva York, reemplazándolo con un obispo conocido por sus opiniones pro-migrantes.

Esto llega al corazón del dilema moral para una comunidad católica estadounidense dividida. Para Trump, los católicos no son en absoluto un espectáculo secundario, ya que constituyen el 22 por ciento de su electorado, según una encuesta del Pew Research Center. Mientras que el papa apela a causas liberales, sin embargo, muchos católicos de MAGA adoptan una postura mucho más estricta en temas como la migración, la sexualidad y el cambio climático.

Para sus críticos del campamento conservador católico MAGA, como el exestratega de Trump Steve Bannon, el papa es un anatema.

El año pasado, el papa bendijo un trozo de hielo de Groenlandia y criticó a los líderes políticos que ignoran el cambio climático. Dijo que los partidarios de la pena de muerte no podían afirmar creíblemente ser pro-vida, y argumentó que los cristianos y los musulmanes podían ser amigos. También ha señalado una postura más tolerante hacia los católicos LGBTQ+, permitiendo una peregrinación LGBTQ+ a la Basílica de San Pedro.

No es de extrañar, entonces, que la confidente de Trump y teórica de la conspiración Laura Loomer haya llamado a Leo el "papa marxista woke". Los conservadores católicos alineados con Trump lo han denunciado como "secularista", "globalista" e incluso "apóstata". El comentarista de extrema derecha Jack Posobiec lo ha llamado "anti-Trump".

"Algunos papas son una bendición." Algunos papas son una penitencia. Posobiec escribió en X.

Pontífice de Chicago

Hubo esperanzas tempranas de que Leo pudiera construir puentes con los intransigentes de EE. UU. Es estadounidense, después de todo: Lleva un reloj Apple y sigue el béisbol, y los católicos estadounidenses difícilmente pueden descartarlo como extranjero. El argentino Francisco, en cambio, a menudo fue retratado por los críticos como antiamericano y moldeado por las políticas de las naciones más pobres.

Leo no puede ser ignorado tan fácilmente.

Al principio de su papado, León también mostró signos de que estaba ansioso por estabilizar la iglesia después de años de conflicto interno, y lanzó algunos gestos a los conservadores, como permitir una misa en latín en la Basílica de San Pedro y usar vestimentas papales más ornamentadas.

Pero los tradicionalistas no se sintieron tranquilos.

Benjamin Harnwell, el corresponsal del Vaticano para el podcast War Room alineado con MAGA, dijo que los conservadores fueron inmediatamente escépticos con Leo. "Desde el primer día, hemos estado diciendo a nuestra base que tenga cuidado: No se dejen engañar," dijo. Leo, añadió Harnwell, está “totalmente alineado con la agenda de Francisco … pero [es] más estratégico e inteligente.”

Después del cónclave que nombró a Leo, el exestratega de Trump, Bannon, dijo a POLITICO que la elección de Leo fue "la peor elección para los católicos MAGA" y "un voto anti-Trump por los globalistas de la Curia".

Trump tuvo una larga disputa con Francisco, quien condenó el muro fronterizo del presidente de EE. UU. y criticó sus políticas migratorias.

Francis parecía disfrutar de ese intercambio, pero Leo es un personaje muy diferente. Más reservado por naturaleza, evita la confrontación. Pero su determinación en defender lo que considera principios morales no negociables, particularmente la protección de los débiles, está chocando cada vez más con las suposiciones fundamentales del trumpismo.

Trump tuvo una gran presencia durante el cónclave, con un video generado por IA en el que se representaba a sí mismo como papa. El gesto fue visto por algunos conocedores del Vaticano como una advertencia "al estilo mafia" para elegir a alguien que no lo criticara, escribió la observadora del Vaticano Elisabetta Piqué en un nuevo libro titulado "La elección del Papa León XIV: La última sorpresa del Papa Francisco."
No personal

Leo no fue elegido expresamente como una figura anti-Trump, según un funcionario del Vaticano. Más bien, su nacionalidad fue probablemente vista por algunos cardenales como "tranquilizadora," sugiriendo que sería responsable y transparente en la gobernanza y las finanzas.

Pero aunque Leo no parece estar buscando activamente un enfrentamiento con Trump, las visiones del mundo de ambos hombres parecen incompatibles.

"Evitará la personalización," dijo el mismo funcionario del Vaticano. "Él expondrá las enseñanzas de la iglesia, no como reacción a Trump, sino como cosas que diría de todos modos."

A pesar de los ataques a Leo por parte de sus aliados, Trump también ha parecido cauteloso ante un enfrentamiento directo. Cuando se le preguntó sobre el papa en una entrevista con POLITICO, Trump mostró más interés en hablar sobre su encuentro con el hermano del pontífice en Florida, a quien describió como un "MAGA serio".

Cuando se le presionó sobre si se reuniría con el papa, finalmente respondió: "Claro, lo haré." ¿Por qué no?

El potencial de conflicto se hará más evidente a medida que Leo organice una cumbre llamada consistorio extraordinario esta semana, el primero de su tipo desde 2014, que se espera que proporcione un plan para la dirección futura de la iglesia. Su primera publicación sobre temas sociales, como la desigualdad y la migración, también se espera en los próximos meses.

"Usará [la cumbre] para hablar sobre lo que él ve como el futuro," dijo un diplomático destinado en el Vaticano. "Les dará a sus colaboradores una idea de hacia dónde se dirige." Podría usarlo como un foro de discusión, o pedirles que sugieran soluciones.

Es seguro asumir que Leo no revelará una agenda alineada con MAGA.

El equilibrio final de poder también puede favorecer al papa.

Trump debe lidiar con elecciones y relojes políticos; Leo, elegido de por vida, no. A los 70 años, y como tenista en buena forma, Leo parece estar posicionado para dar forma a la política católica mucho después de que haya pasado el momento de Trump.

"No tiene prisa," dijo el funcionario del Vaticano. "El tiempo está de su lado." 

(Hannah Roberts  , POLITICO, 09/01/26,traducción Quillbot, enlaces en el original) 

24.9.25

Un sacerdote católico acoge a inmigrantes para ayudarles a tener una vida digna... “Cura en medio de la gente”... porque un cristiano acoge, o ayuda a los que acogen... El mensaje de Vox, de Abascal, del PP, de Feijóo no es un mensaje cristiano, es anticristiano... Jorge de Dompablo, cura: “ Cuando ves que alguien pierde la vida por querer vivir no solo mejor, sino simplemente vivir, te da pena que hay gente que no descubra al otro, esa falta de humanidad... Hay quien utiliza la religión para creerse mejor que los demás despreciando al resto”

 “Siempre bien”. El sacerdote Jorge de Dompablo (Las Navas del Marqués, Ávila, 68 años) responde con una enorme sonrisa al recurrente “¿Qué tal estás?” del inicio de casi cualquier conversación. Enseguida se lanza a contar cosas, mientras enseña las dos casas (una de ellas una antigua estación de tren) a las afueras de Madrid en las que convive con doce migrantes. “El año pasado tuve la suerte de viajar a Roma a ver al papa Francisco con el capellán de la cárcel de Navalcarnero, varios presos y sus familias y Javi Baeza, de San Carlos Borromeo de Vallecas. ¡Fue un encuentro tan bonito! Yo le conté que en mi parroquia celebramos comunitariamente y que el evangelio lo lee una mujer y me respondió: ‘Sigue haciéndolo”.

Pregunta. Si le parece, empezamos por el principio.

Respuesta. Soy el noveno de 14 de hermanos. En 1963 nos vinimos a Madrid y a algunos de nosotros nos llevaron a un colegio interno que se llamaba Orfanato Nacional del Pardo, donde además de huérfanos había algunos que no lo éramos, pero nuestras familias pasaban por dificultades. Ahí estuve hasta los 14 años, qué época tan dura.

P. ¿Qué recuerda?

R. Intento quedarme con lo bueno, pero no se me olvida el frío, la soledad, el abandono. El cariño de mis padres y mis hermanos sí lo tuve, pero en aquel lugar nos transmitían pocos valores y poca cultura. Solo tres de los 14 hermanos pudimos estudiar. Uno fue periodista, otra enfermera y yo me fui al seminario. Trabajábamos al tiempo que estudiábamos. El primero fue sereno, mi hermana y yo en la tienda de ultramarinos de mis padres.

P. ¿La vocación cuándo nace?

R. [Toca la Tau de madera, símbolo de San Francisco de Asís, que lleva colgada al cuello]. Creo que estuvo ahí siempre. Desde pequeño me ha gustado siempre mirar hacia lo alto, a las estrellas, el sol y las nubes. Pensaba: “Ahí tiene que haber algo más”. También ayudó a decidirme la comunidad de religiosas mercedarias del orfanato, que eran maravillosas, no tanto los funcionarios. Me dolía mucho pensar que cuando nosotros nos marchábamos a pasar el fin de semana con nuestros padres, había otros tantos que se quedaban allí. Veía a Dios como ese ser pendiente de nosotros, que nos quería y nos abrazaba, y quise hacer lo mismo.

P. Llega al seminario con esa vocación. ¿Cuándo surge la primera decepción?

R. He tenido mucha suerte, porque encontré un equipo de formadores que nos invitaban a participar y a opinar de todo lo que se hacía. De hecho, jamás dormí una noche en el seminario, porque nos mandaron a vivir a los barrios. Yo me fui al mío, Caño Roto, en Carabanchel, donde había mucha droga y marginalidad. Eso es lo que querían, que no fuéramos élite, que viviéramos el dolor de la gente. Me hizo caer de un dios en lo alto a un dios en las personas. Uno de los lemas del seminario era: “Cura en medio de la gente”.

P. Y en ese Madrid donde reinaba la droga en tantas partes decide actuar…

R. El cura de mi barrio abrió la casa parroquial a los toxicómanos, entre ellos a algunos de mis amigos, así que decidí adentrarme y tomar partido, aunque no siempre lo hicimos bien. Nos costó darnos cuenta de que el culpable no es el adicto, sino quienes introdujeron la droga. Aquello era una forma de control social. Recuerdo perfectamente cuando murió mi hermano (el periodista Manuel de Dompablo, fallecido en un accidente de avión en Málaga), que entró una vecina a darnos el pésame, madre de un toxicómano, y me dijo: “Ojalá hubiera sido mi hijo”. En todo ese tiempo se me han muerto muchos, he ido a comprar droga y los he visto pincharse, ya te he dicho que no todo se hizo bien, pero también he tenido momentos de enorme esperanza. Así estuve durante 29 años, ayudándonos entre nosotros, porque de las instituciones, poco, tanto las públicas como la iglesia. Solo hay una excepción: Cáritas. Tanto nacional como la de Madrid. De hecho, vivo aquí porque no hay una casa parroquial para mí.

P. Hábleme de este lugar en el que estamos y de sus convivientes.

R. Después de tantos años con toxicómanos, nos empezamos a topar con otras realidades. No sé si te acuerdas de aquellas noticias acerca de un grupo de negros que se cobijaban en los bajos de la plaza de España, por ejemplo. Dejamos de tener peticiones de chicos con problemas de drogadicción y aumentaron las de inmigrantes. Yo estaba entonces en una parroquia cerca del Estadio Santiago Bernabéu, iba con el pelo largo, con poncho y zapatillas, no veas cómo me miraban, era el primer cura sin clériman. Me echaron de la casa parroquial porque se inventaron que los chicos daban problemas, y como no había sitio para mí en ninguna parte, me fui a hablar con el gerente del Canal de Isabel II, Roque Gistau. Me escuchó, hizo una llamada y me dio unas llaves. “Vete a ver esta casa y si te gusta, ahí la tienes”, me dijo. Esto estaba abandonado, con las ventanas rotas, llena de ratones. Pero no quería ser de esos curas de los que hablaba el cardenal Suquía, solo de eucaristía, catequesis y confesión, había visto a Jesucristo en otros sitios. Venirme aquí fue una cierta ruptura con la institución y a la vez darme cuenta de que esto es el verdadero evangelio, la verdadera iglesia.

P. ¿Cuánta gente ha pasado por aquí?

R. Calculo que unos 100, 150, y con unas experiencias de vida tremendas… Llegan destrozados, pero son los que me han enseñado a vivir. Merece la pena creer en las personas, en ellos y en los voluntarios que nos ayudan. Primero se les acoge y se les conoce, se analiza la situación, ver si tienen NIE, permiso de residencia. Se les ayuda con el papeleo, se les da clases de nuestro idioma a los que lo desconocen, a los adultos se les intenta llevar a un centro educativo, y en otros casos se les forma en un oficio para que puedan trabajar, pero en casa hay que tenerlo todo cubierto. Una vida digna.

P. Las personas que conviven con usted son hombres. ¿Qué pasa con las mujeres?

R. He tenido algunas, pero muy pocas. En la época dura de las drogas eran mucho más rechazadas que ellos.

P. ¿Por qué?

R. Se deterioraban enseguida y parecía que eso en una mujer estaba peor visto. Tenían una enorme dependencia de los hombres, estaban sometidas a entornos de violencia. Pasa lo mismo con la inmigración, hay muchísimas mujeres, pero todo en ellas está escondido. No se puede decir los lugares en los que están, y son víctimas de trata. La de ellas es una situación durísima.

P. El rechazo al migrante campa por sus anchas en la conversación pública, y engorda la urna de votos de los racistas.

R. Es porque no conocen. Yo los veo todos los días, pero si ellos conocieran a esas personas comprenderían el dolor y lo sentirían. El hermano de un chico que vive aquí, intentando venir, murió porque se hundió su patera. Cuando ves que alguien pierde la vida por querer vivir no solo mejor, sino simplemente vivir, te da pena que hay gente que no descubra al otro, esa falta de humanidad. Que no se reconozca la violencia hacia las mujeres, hacia el diferente. Como si no fuéramos todos iguales. Pero lo que vivimos hoy no creo que sea peor que en otros tiempos. Lo que pasa es que lo vivimos nosotros.

P. Cada día, en la parroquia que hay entre las calles de Marqués de Urquijo y Ferraz, muy cerca de la sede del PSOE, se reza el rosario y a continuación se pronuncian frases como: “No son menores, son invasores”.

R. Recuerdo un libro que leí que decía: “Cuando alguien te dice que reza por ti, despreocúpate, porque no va a hacer más”. Rezar en al vacío no solo no es bueno, sino que es dañino. Hay quien utiliza la religión para creerse mejor que los demás despreciando al resto. Esos niños y niñas tienen madre y padre, hermanos.

P. Si Bergoglio se puso Francisco porque San Francisco de Asís era el loco de Dios, ¿cuánto de loco tiene usted?

R. Es que todo esto es una locura. Pero una locura de amor."  

 (Ángeles Caballero , El País, 23/09/25) 

24.4.25

La muerte del papa Francisco pone en suspenso el proceso de renovación y apertura más significativo en la Iglesia católica desde el malogrado Concilio Vaticano II impulsado por Juan XXIII, completamente revertido por Juan Pablo II, el pontífice del dinero y de los poderosos, quien se empeñó en convertir a la Iglesia en el aliado más útil del imperialismo estadunidense y en impedir a toda costa la entrada del catolicismo en la modernidad... La labor de Francisco fue más notoria, si cabe, por haber tenido lugar después del largo periodo de oscuridad de Wojtyla y Benedicto XVI: el Vaticano pasó de ser la correa de transmisión del poder a ser un verdadero puente para el entendimiento entre las naciones y entre los pueblos fracturados... Francisco no recetó resignación a los pobres, sino que recordó a los ricos que la explotación es incompatible con el mensaje cristiano. No dijo a las mujeres que se mantuvieran sumisas; denunció en cambio la violencia de género como un mal intolerable; no facilitó el colonialismo, sino que alzó la voz por la comunidad más agraviada de nuestros tiempos, el pueblo palestino... su determinación le pasó factura en forma de mermas a su salud por el permanente enfrentamiento con miembros de la Iglesia y de las congregaciones religiosas que no sólo se negaron en redondo a revisar dogmas cavernarios y carentes de sustento en el Evangelio, sino que pretendieron incluso continuar la protección a la mayor lacra del catolicismo contemporáneo: los clérigos pedófilos... cuando los cardenales sostengan su primera reunión para debatir sobre la identidad del nuevo Papa, lo harán con una disyuntiva ineludible frente a sí: mantener una Iglesia donde entra la luz, o devolverla a las catacumbas en que la hundieron Wojtyla y Ratzinger (La Jornada)

 "La muerte del papa Francisco pone en suspenso el proceso de renovación y apertura más significativo en la Iglesia católica desde el malogrado Concilio Vaticano II impulsado por Juan XXIII, cancelado por Pablo VI y completamente revertido por Juan Pablo II, el pontífice del dinero y de los poderosos, quien se empeñó en convertir a la Iglesia en el aliado más útil del imperialismo estadunidense y en impedir a toda costa la entrada del catolicismo en la modernidad.       

La labor de Francisco fue más notoria, si cabe, por haber tenido lugar después del largo periodo de oscuridad de Wojtyla y Benedicto XVI: el Vaticano pasó de ser la correa de transmisión del poder a ser un verdadero puente para el entendimiento entre las naciones y entre los pueblos fracturados.

Dos cualidades marcaron el pontificado de Jorge Mario Bergoglio: la sincera disposición a escuchar y la humildad de reconocer los errores. Aunque la Iglesia sigue muy lejos de reparar sus agravios históricos contra las mujeres, la comunidad de la diversidad sexual, los pueblos indígenas evangelizados de manera forzosa y esclavizados bajo el signo de la cruz y otros grupos históricamente marginados, es innegable que propició cambios que a principios de este siglo parecían impensables.

Francisco no recetó resignación a los pobres, sino que recordó a los ricos que la explotación es incompatible con el mensaje cristiano. No dijo a las mujeres que se mantuvieran sumisas; denunció en cambio la violencia de género como un mal intolerable; no facilitó el colonialismo, sino que alzó la voz por la comunidad más agraviada de nuestros tiempos, el pueblo palestino.

Sus reiteradas y públicas disculpas a los nativos americanos permanecen como una lección de ética a los reyezuelos que se niegan a pedir perdón por el mayor genocidio de la historia. Por ello, tiene razón el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, cuando lo llama el Papa de todos, pero sobre todo de los excluidos, de los más pobres, de los agraviados, de los inmigrantes, de los sin voz, de las víctimas del hambre y del abandono.

Si no avanzó más fue porque se lo impidió el peso de una institución atrozmente reaccionaria, regresiva y anquilosada en las peores tradiciones. Se dice que Benedicto XVI, el primer Papa en renunciar en seis siglos, se bajó del trono de San Pedro porque se reconoció carente de las energías necesarias para limpiar la podredumbre financiera y moral que tejió su antecesor, el Papa polaco. Francisco prosiguió con el aseo material y espiritual de Roma hasta el final, pero su determinación le pasó factura en forma de mermas a su salud por el permanente enfrentamiento con miembros de la Iglesia y de las congregaciones religiosas que no sólo se negaron en redondo a revisar dogmas cavernarios y carentes de sustento en el Evangelio, sino que pretendieron incluso continuar la protección a la mayor lacra del catolicismo contemporáneo: los clérigos pedófilos que destrozaron las vidas de decenas de miles de personas.

Incomodó a los jerarcas católicos reducidos a meros burócratas, recordándoles que la razón de ser de todos los clérigos, desde el más humilde párroco hasta el mismo pontífice, radica en la misión pastoral, es decir, en llevar al mundo las enseñanzas de Cristo. Esta obviedad contrarió a obispos y cardenales que dedicaban –y dedican– más tiempo a jugar golf que a predicar la buena nueva sobre la que se sustenta la fe católica; que pasan más tiempo entre millonarios que entre los oprimidos de quienes Jesús se proclamó libertador. Sin importar la fe que se practique, o que no se practique ninguna, debe reconocerse en la prédica de Francisco un intento de devolver la espiritualidad a una institución carcomida de frivolidad.

Hoy, cuando los cardenales sostengan su primera reunión para debatir sobre la identidad del nuevo Papa, lo harán con una disyuntiva ineludible frente a sí: mantener una Iglesia donde entra la luz, o devolverla a las catacumbas en que la hundieron Wojtyla y Ratzinger."

(Editorial de La Jornada, 22/04/25)

1.9.24

La derecha no sigue a Cristo... La derecha de hoy no se toma en serio a Dios, no se respeta a sí misma como creyente, únicamente lo hace como derecha... Esta semana, el papa Francisco ha vuelto a recalcar la posición del Vaticano: "Hay quienes trabajan sistemáticamente por todos los medios para repeler a los emigrantes. Y esto, cuando se hace con conciencia y con responsabilidad, es un pecado grave" (o sea, el de Meloni, el de Feijóo, e, de Trump, el de Biden, el de casi toda Europa)... “el Señor está con nuestros migrantes en el ‘mare nostrum’, no con los que rechazan a quienes huyen de la guerra, de la violencia, de la persecución y de tantas calamidades”; la solución, añadía el pontífice, no está en “militarizar las fronteras, sino en ampliar rutas de acceso seguras”... El papa también ha alabado "los esfuerzos de tantos buenos samaritanos, que hacen todo lo posible por rescatar y salvar a los migrantes heridos y abandonados en las rutas de la esperanza desesperada, en los cinco continentes"... La posición del PP es justo la contraria... La izquierda toma mucho más en serio al papa que la derecha... cousas veredes

 "Malos tiempos para la fe, y no porque haya demasiados descreídos sino porque los creyentes que quedan no se toman en serio su propia fe religiosa, pero sí y mucho su propia fe política. La derecha de hoy no se toma en serio a Dios, no se respeta a sí misma como creyente, únicamente lo hace como derecha: la fe política es infinitamente más poderosa y determinante en sus vidas que la fe religiosa, de modo que cuando ambas chocan la victoria es siempre para la primera.

Dios, Cristo, San Pablo, san Francisco, los Evangelios… vale, sí, están bien, pero siempre que la doctrina que imparten no coincida con lo que cree o sostiene la izquierda, pues la verdadera encarnación de Satanás en este mundo es, carísimos hermanos, precisamente la izquierda y no el olvidado Belcebú, que solo es capaz de infundirnos miedo cuando sale en ‘El exorcista’: ¡para eso ha quedado, el pobre! En el Occidente próspero y descreído, el temible Ángel de las Tinieblas de antaño es hoy un pobre diablo al que nadie echa cuentas.

Basta echar una mirada a los Estados Unidos para constatar hasta qué punto el cristianismo ha sucumbido ante el conservadurismo. La fe verdadera es el derechismo y Trump es no ya su profeta sino su Mesías. Aunque hay pocos pecados que el delincuente y candidato semifascista a la Casa Blanca no haya cometido -adúltero, putero, jactancioso, golpista, defraudador, mentiroso…-, prácticamente toda la derecha cristiana norteamericana está con él: sus delitos, sus faltas, sus pecados son para ella irrelevantes, lo que cuenta de Trump es que es la encarnación misma de la Verdadera Fe, un ‘pack’ donde uno encuentra un poco de todo: integrismo, machismo, autoritarismo, antifeminismo, negacionismo… Comparadas con los discursos de Trump, las cartas de San Pablo son una mariconada.

El papa de Roma y el ‘papa de Génova’

A este lado del Atlántico las cosas no son muy distintas. Y no solo ahora a propósito de los inmigrantes, en cuya defensa ha salido el papa Francisco y cuya deportación masiva sugiere el Partido Popular. Cuando en 2003 Aznar se sumó a la guerra contra Irak promovida con mentiras por George W. Bush y rechazada ejemplarmente por Juan Pablo II, la derecha española se alineó ciegamente con ‘el papa de Génova’, no con el papa de Roma. La fe política fue entonces mucho más poderosa que la fe religiosa: esta última está bien para las bodas, bautizos, comuniones y misa de doce, pero no para las elecciones.

La inmigración es hoy el asunto en que se aprecia de forma más nítida y contrastada esa pugna entre la fe religiosa y la fe política donde la primera sucumbe sin remedio a manos de la segunda. Esta semana, el papa Francisco ha vuelto a recalcar la posición del Vaticano: “Repeler por todos los medios” a las personas migrantes, ha dicho, es “un pecado grave”, pues “el Señor está con nuestros migrantes en el ‘mare nostrum’, no con los que rechazan a quienes huyen de la guerra, de la violencia, de la persecución y de tantas calamidades”; la solución, añadía el pontífice, no está en “militarizar las fronteras, sino en ampliar rutas de acceso seguras”.

La posición del PP es justo la contraria. Su portavoz parlamentario Miguel Tellado decía esto: “Mientras Alemania e Italia hablan de deportaciones masivas y acuden a los países de origen para frenar la salida de esos inmigrantes irregulares, Sánchez habla de regularizaciones masivas y acude a los países de origen a alentar las salidas, que es lo contrario de lo que habría que hacer en estos momentos”. Era la respuesta del partido de Alberto Núñez Feijóo a la gira del presidente Pedro Sánchez por varios países del África occidental, guiado precisamente por la idea de “ampliar rutas de acceso seguras”. Y es que el cristianismo de la derecha va por barrios: cuando se habla del aborto o la eutanasia son más cristianos y fraternales que nadie, pero cuando se habla de pobres o de inmigrantes son unos ferocísimos ateos. (...)

La paradoja, no ya política sino incluso teológica, de nuestro tiempo es que hoy los verdaderos cristianos son los ateos, pues no en vano los valores que defienden las descreídas hordas de la izquierda están mucho más cerca del mensaje fraternal del Galileo y de Pablo que los defendidos por quienes secularmente han representado y se han identificado con la Iglesia inspirada por el primero y fundada por el segundo. La izquierda toma mucho más en serio al papa que la derecha; esta, en cambio, solo lo hace cuando las palabras del pontífice no contradicen su fe conservadora: ocurrió con Juan Pablo II y la guerra de Irak y vuelve a ocurrir con Francisco y la inmigración. Incluso alguien tan cordial y civilizadamente conservador como Luis Alberto de Cuenca (¿para cuándo, por cierto, el Premio Cervantes par él, maldita sea?), al serle requerida en RTVE por el periodista Jenaro Castro su opinión sobre el papa Francisco, respondía displicente el gran poeta: “Un peronista simpático”. Seguro que su respuesta habría sido más piadosa de haber sido preguntado por el conservador Juan Pablo II."                 (Antonio Avendaño, El Plural, 01/09/24)

 

"El papa Francisco ha afirmado que ante el drama de la migración no sirven "leyes más restrictivas" o "la militarización de las fronteras" y que rechazar a los migrantes "es un pecado grave".

Durante la catequesis de la audiencia general, este miércoles, Francisco ha reflexionado sobre los migrantes y "las rutas migratorias actuales" que "para muchas, demasiadas personas, son mortales". Ha recordado que el Mediterráneo "se ha convertido en un cementerio" y que "estos muertos, podrían haberse salvado".

"Hay que decirlo claramente: hay quienes trabajan sistemáticamente por todos los medios para repeler a los emigrantes. Y esto, cuando se hace con conciencia y con responsabilidad, es un pecado grave", ha aseverado. Y que también "algunos desiertos, por desgracia, se convierten en cementerios de migrantes" y ha condenado que "tampoco aquí se trata de muertes naturales. No. A veces los llevan al desierto y los abandonan allí".

"En la era de los satélites y de los drones, hay hombres, mujeres y niños migrantes que nadie debe ver. Solo Dios los ve y escucha su clamor", ha añadido y ha recordado la terrible foto de Fati y de Marie, su hija única de 6 años, muertas en el desierto de Túnez. "Hermanos y hermanas, en una cosa podremos estar todos de acuerdo: en esos mares y desiertos mortíferos, los migrantes de hoy no deberían estar. Pero no es mediante leyes más restrictivas, no es mediante la militarización de las fronteras, no es mediante rechazos como lo conseguiremos", ha subrayadoFrancisco.

También ha abogado por ampliar "las rutas de acceso seguras y legales para los migrantes, facilitando el refugio a quienes huyen de la guerra, la violencia, la persecución y diversas calamidades".

"Lo conseguiremos fomentando por todos los medios una gobernanza mundial de la migración basada en la justicia, la fraternidad y la solidaridad. Y aunando esfuerzos para combatir el tráfico de seres humanos para detener a los traficantes criminales que se aprovechan sin piedad de la miseria ajena", añadió.

El papa también ha alabado "los esfuerzos de tantos buenos samaritanos, que hacen todo lo posible por rescatar y salvar a los migrantes heridos y abandonados en las rutas de la esperanza desesperada, en los cinco continentes" como las ONG de rescate en el Mediterráneo, citando la organización italiana 'Mediterranea'."              (la Sexta, 28/08/24)

18.5.20

El oscuro legado de Juan Pablo II en la Iglesia de hoy

"Obsesionado con el comunismo, el Papa polaco fue clave en el final de la Guerra Fría, pero también en la restauración de un modelo de Iglesia ortodoxa y rígida, frente a los vientos de reforma surgidos tras el Concilio Vaticano II.

Y es que, a lo largo de tres décadas, Juan Pablo II –con la inestimable ayuda de su mano derecha y sucesor, Joseph Ratzinger– se dedicó a fondo a dinamitar esa Iglesia 'en salida' que hoy trata de reivindicar el Papa Francisco, entre crecientes dificultades por los grupos más ultraconservadores.

 Los 'perdedores del Concilio' entre los que se encontraban Wojtyla y Ratzinger, consiguieron encumbrar las tesis más conservadoras, y acabar con las esperanzas de renovación de la Iglesia católica. Al menos hasta ahora.

El 'legado' de Wojtyla

¿Cuál es el legado, hoy, del Papa viajero? En opinión del teólogo Juan José Tamayo, "Juan Pablo II, con el asesoramiento ideológico del cardenal Ratzinger, convirtió la primavera teológica del Vaticano II en un largo invierno. Condenó las tendencias más creativas de la teología: teología de la liberación, teología feminista, teología del pluralismo religioso, impuso censura a los libros de estas teología, retiró de la cátedra a nuestros libros, nos retiró de las cátedras".

Junto a ello, Wojtyla entregó el poder de la Iglesia a los movimientos más conservadores, desde el Opus Dei al Camino Neocatecumenal, pasando por Comunión y Liberación o los Legionarios de Cristo, a cuyo líder, el pederasta Marcial Maciel, el Papa polaco llegó a considerar 'apóstol de la juventud', haciendo oídos sordos a las crecientes acusaciones de abuso sexual contra el religioso mexicano.

Porque, además de perseguir a los teólogos progresistas, la otra gran herencia de Juan Pablo II fue el silencio ante el drama de la pederastia en la Iglesia. Durante décadas, la jerarquía eclesiástica minusvaloró y ocultó los abusos a menores por parte de clérigos en todo el mundo, y protegió a los abusadores. El de Maciel fue el caso más paradigmático, pero la lista de depredadores que salieron indemnes durante los años de pontificado de Juan Pablo II (1978-2005) resulta innumerable.

Su pontificado estuvo marcado por la lucha de bloques: comunismo-capitalismo, conservadores-progresistas, recta ortodoxia-teología de la Liberación. Juan Pablo II fue un Papa recto, duro, con las ideas muy claras. "¡No tengáis miedo!", proclamaba al comienzo de su Papado. Pero hubo muchos que acabaron temiendo, y mucho, a Wojtyla.

Eliminar la disidencia

Ambos, Wojtyla y Ratzinger, se volcaron en eliminar toda disidencia, especialmente en Latinoamérica, donde la Teología de la Liberación se había convertido en un peligro para los vientos que, entonces, soplaban en Roma. Famosas fueron sus 'broncas' con el arzobispo Óscar Romero –justo antes de su asesinato, en El Salvador– o con el recientemente fallecido Ernesto Cardenal por formar parte del Gobierno sandinista en Nicaragua, o su falta de reacción ante los asesinatos de Ellacuría y compañeros jesuitas en la UCA en 1989.

Juan Pablo II fallecía el 2 de abril de 2005, después de varios meses de intenso sufrimiento. Tras su muerte, la proclamación como 'santo súbito', su pronta beatificación y posterior canonización lo convertían en un ser mítico. La elección de Ratzinger como su sucesor parecía suponer que todo estaba atado y bien atado en la Iglesia, pero la histórica renuncia de Benedicto XVI posibilitó un cambio en la Capilla Sixtina.

Francisco es, probablemente a su pesar, una suerte de 'revancha' de la Historia de la Iglesia, que está volviendo, medio siglo después (los tiempos de la institución son un misterio) a ese Concilio que quedó congelado durante las décadas de poder de Wojtyla.
Paralelamente, la imagen de un Papa santo se ha visto opacada por el drama de los abusos sexuales, y la sensación –cada vez más, la certeza–, de que Roma sabía y que no quiso hacer nada al respecto más que lavar los trapos sucios.

El ejemplo del depredador Marcial Maciel, amigo y colaborador del Papa Wojtyla es el más evidente de una lista de casos que, hoy lo sabemos, contaron con el cerrojazo del Vaticano. Nadie investigó, nadie quiso saber. ¿De verdad Juan Pablo II no supo nada?, se preguntan las víctimas, que han llegado a exigir que se revoque su declaración de santidad, algo imposible (e impensable) en la Iglesia católica. 

¿Merece ser santo?

El domingo Francisco celebró su misa matutina –la última en ser transmitida online, pues las iglesias italianas y vaticanas vuelven a abrir este lunes– en el altar de su santo antecesor. Pero, ¿merece seguir siendo considerado santo?

El sacerdote Celso Alcaina fue funcionario del Vaticano en la década de los 70. Encargado, entre otras cuestiones, de las causas de beatificación romanas, opina que "no se ha tenido en cuenta la repulsa de muchos fieles hacia Juan Pablo II, particularmente –pero no sólo– por la involución operada respecto al Concilio Vaticano II. También por su conocida desidia o complacencia en el tratamiento de eclesiásticos pederastas".

"Era un hombre de Dios, pero no es necesario hacerlo santo", llegó a decir el cardenal jesuita Carlo María Martini, el único contrapeso con cierto nivel que, durante décadas, tuvo el tándem Wojytla-Ratzinger en Italia. El arzobispo de Milán fue uno de los 114 testigos llamados a prestar declaración durante el proceso de canonización de Juan Pablo II y, tal y como revela el historiador Andrea Riccardi, observaba con recelo el que Juan Pablo II fuera a ser proclamado santo. El propio Bergoglio, que finalmente fue quien firmó el decreto de canonización de Wojytla, prestó en su día testimonio en el proceso de canonización y admitió no compartir muchas cosas del Papa polaco.

Con su canonización, pareciera que se bendecía todo un pontificado, marcado por la represión de los teólogos progresistas, la restauración del modelo anterior al Concilio y el surgimiento de una Iglesia de la condena en lugar de la propuesta.

Para Tamayo, la canonización de Juan Pablo II "no le libera de esos gravísimos errores que tuvo a lo largo de sus 33 años de pontificado". "Los dos comportamientos más perversos del último siglo en la Iglesia católica fueron el silencio del Pío XII ante el Holocausto, y el silencio y la complicidad del Vaticano, y de amplios sectores de todo el mundo, en relación con la pederastia".

Para el teólogo, "los abusos fueron un cáncer con metástasis que empezó en la década de los 40 y que nunca se llegó a extirpar. Ambos comportamientos reflejan una falta de misericordia y de compasión con las víctimas que necesitan una condena de la historia".              (Jesús Bastante, eldiario.es, 18/05/20; fuente: religiondigital.org)

14.2.20

La PAH denuncia por fraude a una sociedad católica implicada en desahucios en Guadalajara... simpatizantes suyos arrojaron a la calle las pertenencias de una familia con un bebé de 17 días... y eso que reciben subvenciones para el “pago de alquileres o recibos hipotecarios de vivienda en aquellos casos en que estén en riesgo de pérdida del hogar”

"La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Guadalajara ha presentado una denuncia a las fiscalías de Guadalajara, Castilla-La Mancha y Anticorrupción en la que acusa de delito de fraude a la Sociedad de San Vicente de Paúl, un grupo vinculado con la iglesia implicado en múltiples desahucios en el barrio del Alamín, en Guadalajara.

La denuncia se basa en que esta organización católica ocultó que tenía otros cofinanciadores, una omisión que le ha permitido aumentar el dinero percibido en ayudas por parte del Ayuntamiento de Guadalajara. 

 El escrito presentado por la PAH documenta cómo la Sociedad ocultó esta información al Ayuntamiento y “llegó a falsificar” un certificado donde se manifestaba que carecía de otras fuentes de financiación, un hecho que desde la PAH niegan: según la Base de Datos Nacional de Subvenciones, el proyecto también recibe subvenciones de la Diputación Provincial. 

 La Sociedad de San Vicente de Paúl, dedicada a la gestión de los “dispositivos de apoyo a familias en situación de crisis” por encargo del Ayuntamiento, recibió desde 2010 más de 160.000 euros, según cifras de PAH Guadalajara. “Abrazar al mundo en una red de caridad”, es el lema de esta organización internacional que dice en su web ayudar a 30 millones de personas en 155 países diferentes.

Entre las funciones de esta sociedad eclesiástica se encuentra el “pago de alquileres o recibos hipotecarios de vivienda en aquellos casos en que, por su incapacidad de pago, estén en riesgo de abandono o pérdida del hogar”. 

 No fue el caso de una familia con un bebé de 17 días que fue desalojada el 4 de diciembre de 2019, con la participación de simpatizantes de la Sociedad de San Vicente de Paúl y la Fundación Red Madre, que arrojaron sus pertenencias a la calle.

 Desde finales del año pasado, el conflicto entre esta organización católica y los vecinos de las 96 viviendas para personas de bajos recursos del barrio del Alamín no ha cesado. Desde noviembre, cientos de activistas han conseguido frenar el desahucio de Diego Catriel Herchhoren en tres ocasiones y el 12 de marzo habrá un cuarto intento. 

Catriel sostiene que el piso le pertenece dado que allí vivió su abuela, “a quien tendrían que haber cedido la titularidad una vez que terminó de abonar su coste en diferentes mensualidades”. La sociedad católica niega que tenga que ceder las viviendas y reivindica su derecho a desalojar a las familias que no paguen, aunque reciban subvenciones precisamente para evitar esa situación, unas subvenciones que, según la PAH, han sido obtenidas de forma ilegal. La titularidad de la vivienda de Diego Catriel se dirime actualmente en el Tribunal Supremo."                 (El Salto, 12/02/20)

23.10.19

La Iglesia vende 14 edificios en el centro de Madrid: inquilinos a la calle... El patronato que las gestiona estudia destinar el dinero a un gran proyecto educativo de educación concertada. Para la operación se utilizaron 15 sociedades interpuestas...

"Hace dos semanas sonó el timbre de más de 200 hogares repartidos en 14 inmuebles en el centro de Madrid. Un joven trabajador de una empresa de paquetería se presentó con un burofax. 

“Vino un señor y me dio una carta sin más explicaciones”, cuenta María del Carmen Martínez, de 92 años, en el salón de su casa de la calle Angosta de los Mancebos 2, de La Latina. “Mi hija me explicó que igual nos echan de casa. ¡Y yo pensé que era propaganda!”. 

Lo mismo le contaron al cocinero Luis Fernández sobre su local de la calle Santa Teresa 9: “No entiendo qué está pasando”. Es el primer paso: los 14 bloques de viviendas pertenecían a Fusara, una fundación tutelada por la Iglesia que contaba con estos inmuebles en propiedad gracias a la herencia de dos familias adineradas. Hasta ahora. El 30 de julio se vendieron todos, pero Fusara no explica los detalles de la operación, la cuantía de la venta y tampoco confirma si el dinero irá en parte a crear un gran proyecto de educación concertada en Madrid.

Lo que parece claro es el negro futuro que les espera a los inquilinos. “Vine a esta casa con un año y ahora no nos quieren dejar morir a gusto”, dice la vecina María Teresa Alonso, de 79 años. Los receptores del burofax son inquilinos con contratos de alquiler en vigor: unos tienen rentas antiguas y otros, en su mayoría, por debajo del precio de mercado. 

Con sus mensualidades se mantenían los centros educativos con los que aún cuenta la fundación Fusara. Ahora los vecinos de los 14 bloques se están organizando. Su intención es denunciar a Fusara porque siempre les aseguró que sus casas no serían vendidas.

El patronato que gestiona Fusara lo forman seis miembros: el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro; el alcalde, José Luis Martínez-Almeida; la delegada del Gobierno, Paz García Vera; el decano del Tribunal de la Rota, Carlos Manuel Morán, y dos sacerdotes de la capital. La liquidación y venta de los 14 inmuebles se aprobó el 30 de julio. Los vecinos se preguntan ahora quién es el nuevo propietario y qué va a pasar con sus contratos.

“Se mantendrán todos los contratos que están en vigor”, cuenta Manuel Fernández Clemente, secretario de la fundación Fusara, que declara ser “abogado urbanista”. ¿Y los que caducan el mes que viene? “Eso ya no lo puedo controlar”. Fernández ha firmado un contrato de confidencialidad que le obliga a guardar silencio sobre el precio y el comprador de los 14 inmuebles.

 “Existía una problemática muy seria con el estado de los inmuebles. No contábamos con fondos y se realizó un estudio en el mes de mayo con un proyecto de transformación”. Hoy la mayoría de los pisos se encuentran en perfecto estado. Más de 40 vecinos cuentan que, cuando entraron a vivir, realizaron inversiones de miles de euros (otros de pesetas) para reformar sus viviendas con el visto bueno de Fusara.

Fusara es un acrónimo que responde a la Fundación de Santamarca y de San Ramón y San Antonio. Su objeto es “educar a menores de edad carentes de medios económicos con enseñanza católica”. Resulta de la fusión de dos fundaciones en 2008 que contaban con numerosos inmuebles, de cuya administración proveían fondos para orfanatos, colegios concertados y residencias. Su patrimonio entonces estaba valorado en 70 millones de euros.

“Esto es una fundación civil aunque esté el arzobispo”, cuenta un portavoz del arzobispado. Sin embargo, en el patronato también están dos párrocos: Pedro Pablo Dones, de la iglesia de Nuestra Señora de Madrid, y José Andrés Silva, de la parroquia de San Juan de Ribera. Fuentes del Ayuntamiento afirman que no tienen constancia de esta operación. La delegada del Gobierno no estuvo presente el día que se aprobó la venta y tampoco delegó su voto, según fuentes de la Delegación.
 
“La venta del patrimonio se empezó a gestar en mayo y se dijo que fuera al mejor postor", cuenta uno de los miembros del patronato que prefiere mantenerse en el anonimato. “Se dijo que había un banco interesado. Nos reuníamos cada seis meses para observar que todo estuviera correcto. 

Quien tomaba las decisiones era David López Royo”. David López es abogado y representante del arzobispo de Madrid en el patronato. Este periódico se ha puesto en contacto varias veces con su entorno sin éxito. El cardenal Carlos Osoro le nombra delegado episcopal de fundaciones —son en total 64— en marzo de 2016. “La sociedad nos está exigiendo transparencia”, dijo en una entrevista para Alfa y Omega en 2017.

El 25 de septiembre llegó otro burofax a la casa de la vecina Carmen Martínez: “Venimos a informarles de que el pasado 30 de julio se formalizó la escritura pública de compraventa a favor de Alprozan Premium S.L del inmueble/local arrendado por usted”. La misma carta se envió a los vecinos de los otros 13 inmuebles que poseía Fusara: Fuencarral 113, Olivar 5, Castillo 4, Fúcar 13… Con una diferencia: el nombre de la empresa. Cada bloque de pisos ha sido adquirido por una sociedad limitada distinta: Neoxata Trade S.L, Prozarmo Partners S.L, Pirosca Market S.L... 

Estos nombres, más propios de marcas de medicamentos que de empresas, son los nuevos propietarios. O dicho de otra manera: sus nuevos caseros.

Pero ¿quién está detrás? Las 14 empresas que compraron los 14 inmuebles de Fusara se crearon entre el 2 de abril y el 13 de junio de este año con un capital de 3.010 euros cada una. Todas tenían en principio la misma administradora: María Elena García Pastrana, que vive en Badalona y que cuenta con 1.012 empresas vinculadas a su nombre por toda España, según el registro mercantil. Sin embargo, las 14 sociedades cambiaron de administrador días más tarde. La propietaria de este armazón empresarial de 14 empresas es otra sociedad limitada: Tapiamar Partners S.L.. 

El nuevo propietario del entramado es Roberto de Juan González, según el Registro Mercantil. De Juan cuenta con 31 sociedades situadas en un domicilio social cercano al opulento Paseo de La Habana. “Mi intención es que los vecinos estén tranquilos. Cosa diferente es que la gente que esté viviendo ahí considerara que, como esto era de la Iglesia, tendría una casa de por vida. Cuanto antes sepa la gente que los Reyes Magos son los padres, mejor”.

—¿Por qué se crearon las 14 sociedades?
— Yo no rindo cuentas a nadie.
—¿Representa a un fondo buitre?
— La gente habla por hablar.
—¿Tiene algún proyecto?
— No acostumbro a dar explicaciones a nadie. Y menos, a la prensa.
—¿Se respetarán los contratos de alquiler?
—Los contratos vigentes, sí.

Del precio de la venta de los inmuebles guarda silencio. Este martes llegaron más burofaxes a los vecinos: “Le comunicamos la decisión irrevocable de rescindir el contrato el mes que viene. Atentamente, Roberto de Juan”.                    (Manuel Viejo, El País, 17/10/19)

17.1.18

Una asociación católica, (¡administradora de un fondo buitre!), quiere desahuciar a los inquilinos de un centenar de VPO en Guadalajara. Algunos ya se han ido de las viviendas —a pesar de haberlas pagado— tras sufrir "mobbing inmobiliario" (cortes de luces o visitas intimidatorias)

"Unas 96 viviendas de protección oficial de Guadalajara fueron cedidas en los años 60 del pasado siglo a la Sociedad de San Vicente de Paúl, una asociación católica, para que las administrara hasta que las familias a las que habían sido adjudicadas terminaran de pagarlas. 

Una vez abonados los créditos a 30 años otorgados por el entonces Instituto del Crédito para la Reconstrucción Nacional (hoy desaparecido; el BBVA tomó el relevo), la entidad católica debería haber transferido la propiedad a los adjudicatarios. Sin embargo, esto nunca llegó a pasar, y desde hace años esta sociedad busca la manera de desahuciar a las familias que aún viven allí.

Diego, activista de la Plataforma Antidesahucios de Guadalajara, es uno de los afectados. Los abuelos de Diego adquirieron uno de los pisos y lo financiaron durante años, pero nunca llegaron a tener la vivienda en propiedad. 

Desde la plataforma han denunciado que esta situación pone en riesgo a muchas familias: algunas ya se han ido de las viviendas —a pesar de haberlas pagado— engañadas por la asociación y tras sufrir lo que denominan "mobbing inmobiliario" —cortes de las luces comunitarias o visitas intimidatorias—.

Las viviendas están en el barrio de Alamín, uno de los más degradados de Guadalajara. Diego cuenta a Público que entre los años 1992 y 1996 las familias a las que habían adjudicado las viviendas pagaron las últimas letras de los pisos. Sin embargo, la entidad católica siguió cobrando el "arrendamiento" a los inquilinos y según iban falleciendo, se quedaba con la plena propiedad de esas viviendas.

Algo que, a tenor de la documentación a la que ha tenido acceso Público, parece fuera de ley. En los informes periciales que solicitaron los vecinos y los documentos de las reuniones en las que se acuerdan las condiciones de los contratos de las viviendas se asegura que la finalidad de éstas es la "enajenación". 

De hecho, también se puede comprobar que se establece un modelo de contrato de adjudicación y amortización de las viviendas y, en documentos del Ministerio de Fomento, se confirma la cédula de calificación definitiva como vivienda de protección oficial así como que la entidad católica no debe retener la propiedad de las viviendas.  (...)

Pobreza y 'mobbing' inmobiliario

Otro caso similar al de Diego es el de Mercedes. Los originales adjudicatarios de su vivienda actual fallecieron, y sus hijos cedieron la casa a personas que no tenían recursos, explica la vecina a Público.

 "Cuando me dieron la casa no había puertas, ni luz ni agua. No había calentador, he tenido plaga de cucarachas, el suelo es el original de los años 60, la puerta de la terraza se caía… y no me han hecho nada más que ponerme las puertas, cambiar el suelo de la cocina, poner la luz, un calentador y pintar. Es un desastre total".

Mercedes cuenta que la entidad le dijo que tenía que pagar hasta 3.000 euros por la reforma, pero ella se niega porque la casa ni siquiera está bien reformada. "Otras casas sí las han arreglado enteras, pero a mí ni siquiera lo han hecho bien, por esto me niego a pagar la cuota o la reforma hasta que al menos esté en condiciones". 

A partir de tomar esta decisión, Mercedes comenzó a recibir amenazas constantes de juicios y de desahucios hasta con gritos en plena calle. Lo mismo ocurre con el resto de vecinos, a pesar de que la propiedad no debería ser de la sociedad.

Diego también ha sufrido el 'mobbing' inmobiliario en su propia piel: "La semana pasada intentaron entrar en mi casa forzándola. Colocan a personas conflictivas en las viviendas, gente que puede hacerte la vida imposible. Además de las comunicaciones escritas instando a los pagos que ellos exigen y las constantes amenazas de desahucio", señala.

¿Por qué hay interés en estos pisos?

No es sólo esto lo que pone en cuestión la plataforma antidesahucios y los vecinos de Guadalajara: también que San Vicente de Paúl administra un "fondo buitre" que es el realmente interesado en estas viviendas. 

Según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), la entidad benéfica es la administradora única de la Sociedad fundada en 2010, Bailallier Servicios Generales SL, una empresa con un capital social de 600.000 euros, dedicada según Registro Mercantil a la "adquisición, tenencia, administración, arrendamiento —incluido leasing inmobiliario— y explotación de bienes inmuebles, así como la adquisición, por cuenta propia, de valores mobiliarios".

Además, el apoderado y vicepresidente de la Sociedad San Vicente de Paúl es Juan Manuel Buergo Gómez, empresario que también dirige una de las empresas asociadas a la trama Púnica, TECNIGES S.A., y que también se dedica a la promoción inmobiliaria, según ha podido saber la PAH de Guadalajara con la ayuda de Filtrala.org

"Con esto nace la sospecha de que haya detrás un pelotazo inmobiliario. Cuando las viviendas se construyeron era un barrio alejado de la ciudad, pero ahora está más cerca del centro y es un terreno que vale mucho más.

De ahí viene la hostilidad hacia aquellos que estamos exigiendo que se nos respete el derecho a la adjudicación. Traer a estas viviendas familias que carezcan de derecho alguno sobre las adjudicaciones es hacer mucho más viable ese posible proyecto urbanístico", cuenta Diego.

El desahucio de Diego en manos de los tribunales

Diego ha denunciado esta situación. La entidad quiere desahuciarle, y parece que de momento va ganando en los tribunales. La semana pasada la Audiencia Provincial de Guadalajara emitió una sentencia favorable a la asociación católica:

 "El martes pasado recibí la sentencia y confirma el desahucio. La Audiencia no entra a valorar las cuestiones de fondo que yo invoco sobre estas viviendas, se basa en cuestiones procesales", explica el activista. Aún así, todavía queda otro recurso )por presentar antes de que pueda ser desahuciado.  (...)"         (Beatriz Asuar Gallego, Público 15/01/18)