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30.5.26

"Demostramos con hechos que la tesis neoliberal es completamente falsa": la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se atribuye el mérito del éxito del modelo social español... El fracaso de la respuesta neoliberal de Europa ante la crisis financiera de 2008, con sus políticas de austeridad, ya constituyó una lección... «los hombres de negro» de la troika, con sus recortes presupuestarios brutales, no hicieron más que agravar los problemas. No hubo ninguna eficiencia económica... Seguimos el camino totalmente opuesto, que ha resultado fructífero, apoyándonos principalmente en dos palancas. Por un lado, el aumento del salario mínimo, con un incremento del 66%. Y sus resultados certifican la derrota del neoliberalismo, porque todo el mundo –los expertos, los bancos centrales…– decía que con esta estrategia íbamos a destruir empleo, pero hoy la OCDE, el FMI e incluso la propia Comisión Europea subrayan que el éxito español se debe en gran medida al aumento del salario mínimo... La otra pieza clave es nuestra reforma laboral, que también va a contracorriente de la «flexibilidad» tan alabada por los liberales, y la Comisión Europea se ha visto obligada a reconocer sus méritos... El resultado salta a la vista, con cifras que nadie puede negar: más empleo, un récord de cotizaciones sociales, un aumento de la recaudación fiscal… Nuestro éxito no reside solo en las cifras, sino en el fondo teórico que las sustenta. Los neoliberales están derrotados intelectualmente; ahora queda derrotarlos políticamente, democráticamente (Luis Reygada, L'Humanité)

"«Con los hechos demostramos que la tesis neoliberal es totalmente falsa»: la ministra de Trabajo Yolanda Díaz reivindica el éxito del modelo social español**

*Enfrentamientos con Bruselas, tensiones con los socialistas, resistencia ante Washington… Principal figura del ala izquierda del gobierno de coalición, Yolanda Díaz, segunda vicepresidenta del gobierno español, ministra de Trabajo y Economía Social, repasa las lecciones que extraer de los éxitos españoles frente al neoliberalismo. Entrevista exclusiva con «L'Humanité magazine».*

**Con sus buenos resultados macroeconómicos, España se está convirtiendo en una referencia para la izquierda europea. ¿Está su gobierno demostrando que el crecimiento puede ir de la mano de más derechos y progreso social para los trabajadores y las trabajadoras, a contracorriente de las políticas promovidas por la UE?**

**Yolanda Díaz**  

Los neoliberales tienen un axioma que dice –desde hace más de treinta años– que si se protege demasiado no puede haber ni crecimiento ni eficiencia económica. El éxito español, resultado en muy gran parte de las políticas que hemos diseñado desde este ministerio, demuestra que esta afirmación es científicamente falsa.

El fracaso de la respuesta neoliberal de Europa ante la crisis financiera de 2008, con sus políticas de austeridad, ya constituyó una lección. Los tecnócratas de Bruselas, «los hombres de negro» de la troika, con sus recortes presupuestarios brutales, no hicieron más que agravar los problemas. No hubo ninguna eficiencia económica, y los efectos sociales fueron terribles. Aquí era la derecha –el Partido Popular (PP)– quien dirigía el país en aquella época, y el resultado de sus políticas fue más déficit público, menos servicios públicos, un paro del 27%…

**Está claro que España sigue hoy otro camino…**

Seguimos el camino totalmente opuesto, que ha resultado fructífero, apoyándonos principalmente en dos palancas. Por un lado, el aumento del salario mínimo, con un incremento del 66%. Y sus resultados certifican la derrota del neoliberalismo, porque todo el mundo –los expertos, los bancos centrales…– decía que con esta estrategia íbamos a destruir empleo. No solo no ha sido así, sino que hoy la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), el FMI (Fondo Monetario Internacional) e incluso la propia Comisión Europea subrayan justamente que el éxito español se debe en gran medida al aumento del salario mínimo.

La otra pieza clave es nuestra reforma laboral adoptada en 2022. Esta también va a contracorriente de la «flexibilidad» tan alabada por los liberales, y la Comisión Europea se ha visto obligada a reconocer sus méritos; acaba de publicar un nuevo informe elogioso sobre la transformación estructural del mercado de trabajo que estamos llevando a cabo. Hemos establecido un marco que da más estabilidad a los trabajadores y trabajadoras, más poder de negociación, más fuerza a los sindicatos. Nuevas reglas que incluyen mecanismos que protegen tanto el empleo como el salario, impidiendo su devaluación. El resultado salta a la vista, con cifras que nadie puede negar: más empleo, un récord de cotizaciones sociales, un aumento de la recaudación fiscal…

Así, con los hechos, demostramos que la tesis neoliberal es fundamentalmente falsa y que es protegiendo y dando más derechos a los trabajadores y trabajadoras como la economía crece. Nuestro éxito no reside solo en las cifras, sino en el fondo teórico que las sustenta. Los neoliberales están derrotados intelectualmente; ahora queda derrotarlos políticamente, democráticamente.

**La lección, para los vecinos europeos, ¿es que hay que atreverse a enfrentarse a Bruselas?


Absolutamente. La reforma laboral que he impulsado desde este ministerio implicó un duelo con los tecnócratas de Bruselas –que son quienes realmente orientan las decisiones. Tuvimos que negociar duramente. Tuve más de 60 reuniones con ellos, fue difícil pero al final ganamos, y pudimos implementar una reforma innovadora en muchos aspectos.

La lección a extraer es, por tanto, que sí, hay que luchar por el modelo social que queremos, y me preocupa ver el camino opuesto que muchos siguen en Europa: regresión social, desregulación, austeridad… España demuestra que la vía progresista puede tener éxito.

**Llevar a cabo esta reforma también implicó una lucha interna: no todos eran favorables a ella dentro del gobierno…**

Efectivamente, fue una batalla que también implicó agudos debates dentro del gobierno, que casi estalla porque el Partido Socialista (PSOE) no quería esta reforma. Digamos las cosas claramente: España ya había conocido 52 reformas laborales, todas llevadas a cabo por el PSOE o el PP, y siempre en la misma dirección. La única que busca un progreso social y que resulta realmente eficaz para resolver nuestros problemas es la nuestra, y creo que podemos decir, con toda humildad y honestidad, que los grandes cambios realizados recientemente en nuestro país, y los éxitos de los que hoy presume el presidente del gobierno Pedro Sánchez, vienen de Sumar (el partido político que representa a la izquierda del gobierno – NDLR).

En este mismo momento, tenemos una gran discusión dentro del gobierno sobre uno de los principales problemas que enfrenta España: el de la vivienda. Por nuestra parte, consideramos que el Estado tiene la obligación de intervenir en los precios de los alquileres, considerando la vivienda como un derecho fundamental.

**A pesar de todas estas tensiones internas, ¿cuál ha sido la receta del éxito para mantener este gobierno de coalición?**

Tenemos las ideas claras sobre lo que queremos hacer. Por mi parte, vengo al gobierno para representar a los trabajadores y trabajadoras de mi país, y estoy muy orgullosa de ser la primera ministra que baja a la calle para manifestarse cada 1º de Mayo. También es la primera vez que tenemos un Ministerio de Trabajo que no está bajo la tutela del Ministerio de Economía. Mi misión es diáfana. Partiendo de ahí, no hay otro camino que negociar… Con los agentes sociales, con los otros miembros de la coalición, con la patronal… Es muy duro pero necesario, y nuestra determinación es total porque nos anima el objetivo de hacer avanzar los derechos sociales de la población.

**Está claro que este gobierno, y particularmente su ala izquierda, se esfuerza por hacer de los derechos sociales los pilares de sus políticas, y que sus resultados son contundentes. Sin embargo, observamos que la derecha y la extrema derecha siguen fortaleciéndose en España, a pesar de que tienen una agenda antisocial. ¿Cómo se explica?**

Como mencionaba anteriormente, el neoliberalismo está intelectualmente derrotado, pero el desafío, ahora, para nosotros los de izquierdas, es derrotar a sus representantes en las urnas. Es un tema muy complejo. La extrema derecha, aquí y en otros lugares, ha sabido aprovecharse políticamente del malestar social existente, canalizándolo a través de una lectura simplificada –y manipuladora– de la realidad.

Desde un punto de vista global, nuestras sociedades se encuentran no solo en un momento terrible a causa de las guerras, sino también marcado por una gran incertidumbre. Vivimos un cambio de época con profundas conmociones tecnológicas, climáticas… Cuando se pregunta a los españoles sobre las reformas llevadas a cabo por este ministerio, comprobamos que nuestras medidas son muy positivamente evaluadas, por todos los votantes, de manera transversal. Entonces, ¿cómo es posible que personas –jóvenes, migrantes, trabajadores– que son agredidas por las políticas defendidas por las extremas derechas puedan votar por ellas? Ahí hay un gran desafío para las izquierdas, pero me parece claro que como actores políticos debemos transformar las políticas públicas en acciones con resultados que mejoren concretamente la vida de los ciudadanos, refutando con los hechos los discursos manipuladores de las derechas.

**Menciona el contexto internacional. Su gobierno y usted misma han adoptado una posición firme frente al presidente de Estados Unidos. ¿Está España mostrando al resto de Europa que es posible decir no a Washington?**

Decir no a Washington no solo es posible, sino también imperativo, y responde a un imperativo democrático mayor. No somos vasallos de Trump, y nadie en este continente debería aceptar la forma en que se ha comportado la Comisión Europea. El comportamiento de sumisión que ha adoptado la Sra. von der Leyen frente al presidente de Estados Unidos debería ser inaceptable para la Unión Europea. Somos un pulmón, un espacio político, económico y social de primera importancia en el mundo. Por nuestra parte, no aceptamos ninguna actitud de vasallaje.

**Es imposible no hablar de Palestina. Su gobierno ha adoptado posiciones particularmente valientes frente a Israel, distinguiéndose una vez más a nivel europeo… ¿Qué les impulsa a actuar así, casi en solitario?**

No olvidemos que nosotros –Sumar– habíamos incorporado la cuestión del reconocimiento del Estado palestino, tras intensas negociaciones con el PSOE, en las discusiones que permitieron el acuerdo de gobierno de julio de 2023, es decir, antes de la guerra criminal iniciada en octubre de ese año. Partiendo de ahí, hemos seguido ganando terreno. El primer paso fue reconocer que estábamos ante un genocidio. El segundo fue sumarnos a la denuncia presentada por Sudáfrica ante la Corte Penal Internacional. ¿Acaso nuestros vecinos han olvidado que Benjamin Netanyahu es objeto de una orden de arresto internacional? La semana pasada, recibimos de nuevo a la relatora de Naciones Unidas, Francesca Albanese, y coincidíamos en que no puede haber, a nivel internacional y cuando se habla de sanciones, dos varas de medir. Debemos romper radicalmente las relaciones comerciales con Israel. Por lo demás, desde el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo que dirige Pablo Bustinduy, presionamos y sancionamos a las empresas españolas que comercian con Israel, porque este país viola el derecho internacional.

**Pedro Sánchez promueve la anulación del acuerdo comercial entre Israel y la Unión Europea…**

Evidentemente, y si no lo consigue, le empujaremos a tomar medidas unilaterales. Seguiremos empujando a los socialistas y al presidente para que estén a la vanguardia en el dossier palestino. Por lo demás, no hay nada revolucionario en lo que hacemos: simplemente defendemos la legalidad internacional. La historia nos juzgará a todos. El pueblo palestino está siendo masacrado, niños siguen muriendo cada día, los funcionarios de la ONU son maltratados. Israel está cometiendo lo que nunca hubiéramos imaginado ver en el siglo XXI. Ante esto, nos gustaría hacer mucho más. Pero la verdadera pregunta debería ser: ¿por qué los demás no actúan?" 

(Entrevista aYolanda Díaz, Luis Reygada  , L'Humanité, 29/05/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)  

24.4.26

La fachosfera se ha lanzado en tromba a decir que en España los impuestos sobre los salarios han crecido tanto últimamente que han superado a los países nórdicos... La mentira se basa en un gráfico de la OCDE sobre la tributación a las rentas del trabajo, pero es que en ese gráfico se incluyen las cotizaciones que pagan los empleadores. Se calculan sobre el salario, pero las pagan los empresarios, no los asalariados... En el mismo informe de la OCDE hay otro gráfico que no incluye las cotizaciones que pagan los empleadores, y ahí se comprueba que España está muy abajo en el ránking. Así que no: los trabajadores españoles no pagan más que los trabajadores nórdicos. Feijóo y la fachosfera mienten... Las cotizaciones que pagan los empresarios son como un impuesto a los beneficios empresariales. Lo que en otros países no se paga en cotizaciones, se paga en impuestos de sociedades. Todos los países nórdicos gravan más a sus empresarios que España. Así que es mentira igualmente (Eduardo Garzón)

Eduardo Garzón @edugaresp

La fachosfera se ha lanzado en tromba a decir que en España los impuestos sobre los salarios han crecido tanto últimamente que han superado a los países nórdicos. Cualquier persona con un mínimo de información sabe que es mentira, pero vamos a desmontarla con datos

 La mentira se basa en un gráfico de la OCDE sobre la tributación a las rentas del trabajo, pero es que en ese gráfico se incluyen las cotizaciones que pagan los empleadores, como recordó @EconoCabreado. Se calculan sobre el salario, pero las pagan los empresarios, no los asalariados.

 En el mismo informe de la OCDE hay otro gráfico que no incluye las cotizaciones que pagan los empleadores, y ahí se comprueba que España está muy abajo en el ránking. Así que no: los trabajadores españoles no pagan más que los trabajadores nórdicos. Feijóo y la fachosfera mienten.

 En cualquier caso, alguien podría decir que, aunque esas cotizaciones no las paguen los trabajadores, sí lo hacen los empresarios, por lo que España sí recaudaría más que los otros países. Pero es que eso también es mentira. Veamos por qué.

 Las cotizaciones que pagan los empresarios son como un impuesto a los beneficios empresariales. Lo que en otros países no se paga en cotizaciones, se paga en impuestos de sociedades. Todos los países nórdicos gravan más a sus empresarios que España. Así que es mentira igualmente.

 Si tenemos en cuenta todo lo recaudado (que es lo que se debería hacer, no centrarse en un impuesto solo porque hay muchas figuras tributarias), vemos que en España se pagan muchos menos impuestos que en los países nórdicos. Algo que todo el mundo sabe, pero bueno.

 Por si fuera poco con todo esto, resulta que el gráfico de marras tiene otro grave problema: muestra solamente lo que paga un trabajador soltero que tenga un salario promedio. Es un problema por dos motivos:

 1) En nuestros sistemas tributarios hay grandes diferencias en función de las características personales y familiares. Como también recordó @EconoCabreado, en España se paga muchísimo menos que en los otros países si el asalariado tiene hijos. Con datos del mismo informe.

 2) El salario promedio es un valor muy volátil y muy afectado por la dispersión salarial. Por ejemplo: el salario promedio puede aumentar mucho simplemente porque las rentas altas ganen más, aunque el resto de la población gane lo mismo.

 Que es justamente lo que pasa en España: hay mucha diferencia de salarios entre las rentas altas y las bajas. Eso empuja al alza el salario promedio, y obviamente también su tributación. Pero es un efecto estadístico: no estamos comparando situaciones equiparables por países.

 El gráfico de marras te estaría diciendo que un nórdico que cobra X euros tributa menos (contando cotizaciones de la empresa) que un español que cobra MÁS que X euros. Es lógico que así sea porque no cobran lo mismo. No es comparable.

 Y, por si fuera poco, como recuerda @ivanhayala
, en el mismo informe de la OCDE se señala que España ha reducido significativamente los impuestos a las rentas más bajas, haciendo el sistema más justo. Así que ese relato de "infierno fiscal" español se hunde por completo.

 Y es que, como recuerda @Jaume_Vinas, ahora los trabajadores con bajos salarios no pagan IRPF, cuando antes sí pagaban y cuando en otros países sí se pagan. ¡De infierno fiscal nada, que no te engañen!

 3:48 p. m. · 24 abr. 2026 ·11 mil Visualizaciones

6.4.26

Tenía ganas de acostumbrarme a leer cosas así: El empleo desata la euforia y los "22 millones de afiliados"... 211.000 trabajadores más y el paro más bajo en 18 años... En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie (Roberto Ugena)

 "El empleo ha registrado el mejor mes de marzo de toda su historia. La Seguridad Social ha sumado a sus filas 211.510 trabajadores en tan solo un mes, la mayor cifra para el tercer mes del año, desde que hay registros. Los datos revelados este lunes se llevan la afiliación media hasta los 21,88 millones de afiliados, más de medio millón por encima que hace un año, y el paro a su nivel más bajo de los últimos 18 años, desatando la euforia en el Gobierno de coalición.

El propio jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha publicado un enigmático mensaje en sus redes sociales poco más de una hora antes de conocerse los datos. “22”, ha compartido el líder socialista en Twitter, lo que hacía entrever, al conocerse la fecha de publicación de los datos, que se refería a la cifra de empleo. Poco después, un vídeo publicado en esta y otras plataformas, terminaba por confirmar las tesis iniciales. España ha superado, por primera vez en su historia, los 22 millones de afiliados; si bien este dato responde al ajuste desestacionalizado.

La Seguridad Social, descontando los efectos del calendario, ha superado la barrera histórica que persigue desde que se aprobase la reforma laboral de 2021. “España tiene el mejor equipo”, ha celebrado Sánchez, ataviado con una camiseta de la selección de fútbol -la segunda equipación blanca que tanto ha triunfado- con el número 22. “Sois quienes levantáis las persianas, quienes cuidáis, enseñáis, servís, emprendéis; quienes empezáis y quienes ya lleváis un tiempo trabajando; quienes labráis, empujáis, levantáis y construís este país. Somos un equipo que está haciendo historia”, ha proseguido.

“Por primera vez, España alcanza los 22 millones de afiliados en alta en la Seguridad Social. Juntos hacemos el mejor país de la historia. 22 millones de empleos”, ha culminado, antes de girarse y mostrar el dorsal número 22 de la camiseta de la selección. Unos datos que suponen un aumento de 3,4 millones de trabajadores desde 2018, momento en el que Sánchez llegó a la Moncloa. Suma que, a su vez, representa un ritmo de crecimiento por encima del medio millón anual.

Es más, en 2025, el país protagonizó la mitad de la creación de empleo de toda la Unión Europea y el Ejecutivo de los Veintisiete estima que el ritmo será similar para este curso. Trabajos que, además, son de una mayor calidad gracias al cambio de normativa laboral. El número de trabajadores indefinidos ha crecido en cinco millones desde 2018 y la tasa de temporalidad ha caído 13 puntos desde la llega de la reforma laboral, variables que han mejorado especialmente entre los jóvenes.

“Estamos transformando el mercado laboral de nuestro país: hemos superado el hito histórico de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, tras sumar 2,2 millones de empleos desde la reforma laboral y 3,3 millones desde 2018”, ha celebrado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. “En menos de dos años, hemos sumado dos millones de afiliados de media. Es un dato muy positivo que incluye varias cifras récord. En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie”, ha destacado."              ( , El Plural, 06/04/26) 

27.7.25

Los salarios reales han subido un 2,76% en los últimos 30 años (OCDE)... El dato implica un grado de corrupción legalizada y cuantitativamente superior a los latrocinios perpetrados (supuestamente) por Santos Cerdán, Koldo García y Cristóbal Montoro, por referirnos solo a los últimos de los que tenemos noticia... La noticia, prácticamente silenciada, debería haber producido un estupor infinito... se trata de un robo del que no ha dejado registro... con la complicidad de todos los poderes, claro, de ahí el sigilo incluso con el que ha saltado la noticia... de ahí que no hayamos leído editoriales capaces de agitar los cimientos del sistema... Los ricos son más ricos (mucho más), los pobres son más pobres (mucho más), con independencia de que quiénes hayan gobernado a lo largo de esos 30 años (Juan José Millás)

 "Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los salarios reales han subido un 2,76% en los últimos 30 años (evitaremos comentar los irreales para no deprimirnos demasiado). El dato implica un grado de corrupción legalizada y cuantitativamente superior a los latrocinios perpetrados (supuestamente) por Santos Cerdán, Koldo García y Cristóbal Montoro, por referirnos solo a los últimos de los que tenemos noticia

Significa que a los trabajadores españoles se les viene extrayendo desde hace tres décadas unas plusvalías muy superiores a los desfalcos cometidos por los partidos que han gobernado desde la Transición hasta ahora mismo. La noticia, prácticamente silenciada, debería haber producido un estupor infinito. Alguien debería haberse abierto las venas en la apertura de un telediario. 

Pero se trata de un robo del que no ha dejado registro cámara de seguridad alguna. Los butroneros han actuado con una limpieza alucinante, han procedido como magos, nada por aquí, nada por allá. Y con la complicidad de todos los poderes, claro, de ahí el sigilo incluso con el que ha saltado la noticia en medio del verano de nuestro descontento. De ahí que no haya intervenido la Fiscalía, ni la Judicatura, ni la Guardia Civil. De ahí que no hayamos leído editoriales capaces de agitar los cimientos del sistema.

Los ricos son más ricos (mucho más), los pobres son más pobres (mucho más), con independencia de que quiénes hayan gobernado a lo largo de esos 30 años. La vida es así, no la he inventado yo. Ustedes, sufridos conciudadanos, confórmense con el espectáculo político de los miércoles. Tienen también el fútbol para desahogarse, y el tenis, y las series de la tele, muchas cosas, en fin. 

Pero si la rabia crece, si la rabia rompe todos los diques de contención, voten a los partidos antisistema que, irónicamente, constituyen el tuétano del sistema. Todo está previsto, jajá. Jódanse, que diría Andrea Fabra." 

(Juan José Millás , El País, 25/07/25) 

30.9.24

Hace unos días el periódico El Mundo titulaba de la siguiente forma un artículo que se hizo muy viral: “La mayor caída de la serie histórica hunde el salario más frecuente en España hasta el umbral del salario mínimo”... ¿Qué es lo que cualquier persona puede interpretar tras leer dicho titular? Que la gente cobra menos que antes... pasa que el salario promedio, el salario mediano (aquel se encuentra justo en medio de todos los valores) han experimentado una mejora entre el año 2021 y el año 2022, lo que suele leerse como una mejora general de la retribución de la clase trabajadora... pero el el salario modal o más frecuente (aquel que se repite un mayor número de veces), ha retrocedido muchísimo en el mismo transcurso de tiempo... es bien conocido que el salario mínimo se fue elevando gracias a los acuerdos entre PSOE y Unidas Podemos. El salto más importante fue el de 2019... en 2022, la importante subida del salario mínimo hasta 14.586 euros al año agolpó a tantos trabajadores en ese nivel que llegaron a superar en número a las personas que cobraban el nivel salarial que hasta entonces había sido el más frecuente convirtiendo así al salario mínimo en el más repetido de todos... En consecuencia, el indicador que muestra el salario más frecuente pasó de golpe desde los 18.400 euros aproximadamente a los 14.586,44 euros, justamente el salario mínimo legal. Y de ahí el titular citado al principio de este artículo... sucede que que los trabajadores que antes cobraban menos de esos 14.586 euros cobran ahora justamente ese salario, y simplemente son tantos que se han vuelto los más numerosos. Se trata de una mejora salarial, no de un retroceso. La mejora se da especialmente en los salarios más bajos, pero también se da en el resto de los niveles... se podría pensar que no es ningún éxito de país que el salario más frecuente sea el salario mínimo y no uno más alto, pero ése es otro tema (Eduardo Garzón)

 "Hace unos días el periódico El Mundo titulaba de la siguiente forma un artículo que se hizo muy viral: “La mayor caída de la serie histórica hunde el salario más frecuente en España hasta el umbral del salario mínimo”. ¿Qué es lo que cualquier persona puede interpretar tras leer dicho titular? Obviamente, nada bueno. La lectura más lógica es que los salarios son ahora más bajos en España; es decir, que la gente cobra menos que antes (incluso menos que nunca, podrían pensar algunos tras leer lo de “mayor caída de la serie histórica”). Pero, aunque sea una lectura intuitiva, no puede estar más equivocada. La realidad es que todos los salarios nominales han aumentado, así como que el hecho de que el salario más frecuente sea ahora equivalente al salario mínimo es un avance, no un retroceso. Lo explico.

Este titular, así como todos los que han replicado más o menos el mismo mensaje, se basa en la recién publicada Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente al año 2022, que ofrece muchos datos e indicadores sobre salarios; entre ellos, el salario promedio, el salario mediano (aquel se encuentra justo en medio de todos los valores) y el salario modal o más frecuente (aquel que se repite un mayor número de veces). Los dos primeros han experimentado una mejora entre el año 2021 y el año 2022, lo que suele leerse como una mejora general de la retribución de la clase trabajadora. Pero el tercero, el salario más frecuente, ha retrocedido muchísimo en el mismo transcurso de tiempo, desde 18.502,54 euros al año hasta 14.586,44 euros. Desde luego, se trata de una caída muy notable en un solo año que comprensiblemente ha alertado a muchas personas, aunque una lectura cuidadosa de lo que ha ocurrido debería despejar esas preocupaciones.

En el año 2017, justo antes de que se comenzara a elevar notablemente el salario mínimo, el salario más frecuente era de 17.482 euros al año. Por entonces, había muchísima gente que cobraba menos, como se puede ver en la zona situada a la izquierda del salario más frecuente (...).

Pero, como es bien conocido, desde entonces el salario mínimo se fue elevando gracias a los acuerdos entre PSOE y Unidas Podemos. El salto más importante fue el de 2019, seguido por el de 2022. Estas medidas fueron aumentando por ley los salarios de quienes menos cobraban, elevando notable y progresivamente la ya señalada parte izquierda del gráfico de distribución,(...).

Es decir, aquellas personas ubicadas en la parte inferior de la distribución fueron mejorando progresivamente su retribución, siempre situándose en el nuevo salario mínimo. Pero en el año 2022 ocurrió algo que no había ocurrido hasta entonces: la importante subida del salario mínimo hasta 14.586 euros al año agolpó a tantos trabajadores en ese nivel que llegaron a superar en número a las personas que cobraban el nivel salarial que hasta entonces había sido el más frecuente (unos 18.400 euros), convirtiendo así al salario mínimo en el más repetido de todos.

En consecuencia, el indicador que muestra el salario más frecuente pasó de golpe desde los 18.400 euros aproximadamente a los 14.586,44 euros, justamente el salario mínimo legal. Y de ahí el titular citado al principio de este artículo. Pero la clave pasa por entender que no es que la gente que antes cobraba más de 18.000 euros cobre ahora unos 14.586, sino que los trabajadores que antes cobraban menos de esos 14.586 euros cobran ahora justamente ese salario, y simplemente son tantos que se han vuelto los más numerosos. Se trata de una mejora salarial, no de un retroceso. La mejora se da especialmente en los salarios más bajos, pero también se da en el resto de los niveles, (...).

Por supuesto, alguien podría pensar que no es ningún éxito de país que el salario más frecuente sea el salario mínimo y no uno más alto, pero ése es otro tema; sea como fuere, que ahora mismo el salario más frecuente sea más bajo que antes y equivalente al salario mínimo es una buena noticia porque muestra una mejora con respecto a años anteriores. También alguien podría indicar que dicho incremento generalizado de los salarios ha sido inferior al de la inflación, por lo que se ha perdido capacidad adquisitiva, y tendría mucha razón, pero ése es otro tema que no invalida el hecho de que entre 2021 y 2022 ha habido una mejora de los salarios nominales y no un retroceso como se podría inferir del titular que hemos puesto en cuarentena.

Así que mucho cuidado con los titulares escritos con mala baba y las interpretaciones rápidas e intuitivas: aunque suene mal que el salario más frecuente sea ahora menor, en realidad es el resultado estadístico de un avance de los salarios más bajos, lo cual es positivo."

 ( Eduardo Garzón Espinosa , eldiario.es, 28/09/24, gráficos en el original)

15.6.24

Tenía ganas de leer algo así... El FMI admite que la subida del salario mínimo ha sacado de la pobreza a un millón de trabajadores en España

 "El Fondo Monetario Internacional (FMI) admite que la subida del salario mínimo interprofesional (el SMI) ha sacado de la pobreza a cerca de un millón de trabajadores en España en los últimos años. En la positiva evaluación de la economía de nuestro país que el organismo publicó este viernes, el FMI realiza una simulación que demuestra que el importante incremento del SMI (el 'suelo' para los sueldos) ha servido para reducir el porcentaje de trabajadores a tiempo completo que vive en “hogares pobres”.

Según sus cálculos, esta caída de la pobreza sería desde el 14% al 7% (estos números asumen que el resto de factores no cambia: ni inflación, ni el resto de salarios, ni tasa de paro...). Aproximando el modelo al contexto actual, la cifra ascendería a alrededor de un millón de trabajadores.

En el gráfico se puede observar en detalle la simulación que han realizado los economistas del FMI con diferentes supuestos y con los niveles salariales de 2016 como punto de partida. El primer escenario contempla qué porcentaje de familias trabajadoras serían “pobres” si no se hubiese tocado el salario mínimo. El segundo introduce un aumento del SMI de solo un 25,5%. El tercero, una subida de algo más del 50% (similar a la ejecutada desde 2018 por los Gobiernos de coalición).

Para entender la simulación hay que detenerse en que el aumento del 25,5% hubiera sido el necesario para llevar el salario mínimo al 60% del sueldo “mediano” de un trabajador con un empleo a tiempo completo (en estadística, la mediana es la cifra que se queda en la mitad, en este caso de todos los sueldos que se cobran en España). Por otra parte, la subida del 51,4% hubiese sido la necesaria para que el SMI alcanzase el 60% del salario “medio” de un trabajador —este es concretamente el objetivo que persigue el Gobierno de coalición desde 2018—.

Además, hay que tener en cuenta que el ejercicio de simulación del FMI define como “hogares pobres” a los que tiene ingresos inferiores al 60% del ingreso familiar medio. Mientras que “trabajadores pobres” son los que pertenecen a hogares pobres (de nuevo, que tienen ingresos inferiores al 60% del ingreso familiar medio), y tienen un empleo a tiempo completo —al cierre del primer trimestre de este 2024 eran 18 millones—.

En definitiva, la simulación demuestra que la política de situar el SMI en el 60% del salario medio sirve para reducir drásticamente la pobreza de los trabajadores, mientras que el ritmo récord de creación de empleos no se ha detenido —en mayo se superaron las 21,3 personas afiliadas a la Seguridad Social—.

Solo unos días antes de la publicación de la evaluación de la economía de España del FMI, la OCDE reconocía en otro informe que “el salario mínimo se ha convertido en una parte importante del conjunto de medidas políticas en España. Pasó de un nivel relativamente bajo de alrededor del 45% del salario medio bruto en el sector privado en 2018 [...]”, a alcanzar el 60% actualmente. “La mayor parte del aumento se realizó de una sola vez en 2019”, continúa. En total, ha sido de casi el 55% desde 2018.

“La evaluación de la OCDE de la reforma del salario mínimo de 2019 sugiere que impulsó significativamente los salarios de los trabajadores con salarios bajos sin causar pérdidas sustanciales de empleo”, concluye el documento, titulado “Reactivar el crecimiento ampliamente compartido de la productividad en España”.

En línea con el FMI y con la OCDE, en diciembre de 2022, la Comisión Asesora para el análisis del SMI recogió que “la evidencia empírica internacional concluye que, en general, los aumentos del salario mínimo incrementan las rentas de las familias en la cola baja de la distribución y reducen la desigualdad salarial y, en menor medida, la desigualdad y la pobreza.

Sobre esta última cuestión, la reducción de la pobreza en general (de todos los hogares, con trabajadores o sin ellos), el FMI argumenta que la subida del SMI no es tan efectiva como lo es para los hogares con trabajadores [se puede observar también en la simulación del primer gráfico de esta información]. Según sus propios cálculos, los “hogares pobres” en total habrían descendido del 22,3% al 18% gracias al incremento del SMI hasta el 60% del salario medio.

De hecho, los economistas del organismo internacional recomiendan “medidas fiscales” focalizadas en los más pobres [prestaciones, ayudas...], porque el aumento del salario mínimo apoya “a los trabajadores formales con salarios bajos, no a los hogares de bajos ingresos”.

Con esta argumentación y otras reticencias 'clásicas' hacia el SMI, el FMI asegura que “cualquier aumento adicional del salario mínimo debe calibrarse cuidadosamente para evitar efectos no deseados, particularmente en el empleo poco cualificado”.

Lo cierto es que el mercado laboral en España es hoy menos precario por las transformaciones lideradas por el último Gobierno. Esto no quiere decir que muchas familias no estén ahogadas, dado el gran esfuerzo que supone pagar la vivienda. Ni que los sueldos no sigan siendo bajos en general. Ni que el paro no continúe estando demasiado alto. Pero las estadísticas sí reflejan los frutos de un conjunto de políticas sociales inéditas en nuestro país, entre las que destaca la caída de la temporalidad en la contratación tras la aprobación de la reforma laboral de 2021.

Una evidencia de la protección ante la escalada de la inflación que han supuesto las medidas del Gobierno de coalición para los trabajadores se extrae de la estadística “Mercado de trabajo y pensiones en las fuentes tributarias” [publicada a finales de 2023], y se analizó en esta información. Los datos de todas las percepciones salariales en España en 2022 —desde los ingresos que recibió la persona que menos trabajó a las del directivo del Ibex 35 que más cobra—, señalan que casi la mitad de los trabajadores peor remunerados han ganado poder adquisitivo en esta crisis de inflación desde 2019."                 (Daniel Yebra, eldiario.es, 10/06/24, gráficos en el original)

9.4.24

Salarios e inflación: el no dilema del BCE... El Banco Central Europeo no está contento con los aumentos salariales por encima de la inflación. Presumiblemente preferirían que los trabajadores europeos perdieran poder adquisitivo de forma permanente... Al BCE le preocupa que el aumento de los salarios pueda perjudicar la consecución del objetivo de inflación... Esto obedece a la creencia generalizada del BCE de que una tasa de crecimiento de los salarios superior al 3% no es coherente con su objetivo de inflación del 2%. ¿Qué implica esto exactamente? el impacto del aumento de los salarios en los precios internos dependería de cómo evolucionen la productividad y la participación de los salarios. La participación salarial denota la parte del PIB asignada a los trabajadores. La lógica es sencilla: las empresas pueden absorber los aumentos salariales reduciendo sus márgenes de beneficio, lo que significa que la participación de los salarios podría aumentar, manteniendo los precios estables. Sin embargo, al aumentar la inflación, aumentaron los beneficios unitarios. Esto significa que las empresas tienen margen de sobra para absorber los aumentos salariales sin repercutirlos en los precios... El descenso de los precios de importación y la capacidad de las empresas para absorber los aumentos salariales hacen que este movimiento al alza no sea contradictorio con la consecución del objetivo de inflación del 2%

 "Los recientes aumentos salariales serían una noticia positiva para casi todo el mundo. Sin embargo, este no es el caso dentro del campo de los banqueros centrales, que, con unas pocas excepciones, tienden a ver el aumento de los salarios con aprensión. En lo que sigue, contrarrestaré estas preocupaciones haciendo hincapié en tres puntos clave. En primer lugar, los salarios deben crecer por encima de las tendencias anteriores para recuperar el terreno perdido. En segundo lugar, el discurso del BCE sobre los salarios y la inflación ha sido incoherente a lo largo de su ciclo de endurecimiento. Por último, la dinámica salarial actual no está reñida con que el BCE alcance su objetivo de inflación.

  • Los salarios deben recuperar el terreno perdido

Al BCE le preocupa que la remuneración de los asalariados haya aumentado por encima de su tendencia a largo plazo desde finales de 2022, como podemos ver en el gráfico 1 (panel izquierdo). Sin embargo, la remuneración de los asalariados ajustada a la inflación se sitúa ligeramente por encima de los niveles de 2020, tras haber caído sustancialmente por debajo de su tendencia a largo plazo (panel derecho). Por lo tanto, el aumento de los salarios debe considerarse como una consecuencia normal de la crisis energética, es decir, como un resultado retardado de la crisis de los precios.

 El último aumento de los salarios sigue siendo insuficiente para recuperar la pérdida de poder adquisitivo experimentada durante los últimos años. Los salarios tendrán que crecer por encima de la tendencia durante un periodo prolongado para cubrir ese terreno perdido. El BCE, que recurre a la importancia del poder adquisitivo de los hogares cuando defiende la pertinencia de su objetivo de inflación, debería aceptar esta evolución.

  • Los discursos anteriores del BCE sobre los salarios no concuerdan con los actuales

El BCE ha adoptado diferentes posturas a lo largo del ciclo de endurecimiento monetario que comenzó en el verano de 2022. Al principio, admitió que esa política no podía contrarrestar la crisis de los precios de la energía. Sin embargo, siguió considerándolo necesario para evitar que las expectativas de inflación se desanclaran, provocando una espiral de precios y salarios. Como los asalariados estaban soportando la peor parte de un choque energético no visto desde los años 70, el BCE ya los señalaba como motivo de preocupación futura.

 La presidenta Lagarde explicó que el choque negativo de la relación de intercambio -la proporción entre los precios extranjeros y los nacionales- actuaba como un cuasi impuesto que empeoraba la situación económica de la zona del euro. El BCE argumentó que no le correspondía decidir cómo se distribuía la crisis entre la sociedad. En su lugar, subrayó la importancia de evitar que nadie repercutiera el choque aumentando los salarios o los beneficios, lo que habría incrementado aún más los precios, provocando efectos de segunda ronda. El BCE argumentó que, durante la fase de desinflación, han sido los trabajadores los que han provocado estos efectos de segunda vuelta al presionar para conseguir salarios más altos. Según el BCE, los efectos impulsados por los salarios hacen que la inflación sea más persistente, lo que justifica mantener los tipos de interés más altos durante más tiempo.

La relación de intercambio ha mejorado notablemente desde finales de 2022, como ilustra el gráfico 2. El deterioro de la relación de intercambio implicaba que la sociedad tenía que soportar el choque, ya que los precios más altos de los bienes importados en relación con los exportados suponen una pérdida de poder adquisitivo para los residentes en la zona del euro. A la inversa, una mejora de la relación de intercambio supone una mejora de la situación. Si el BCE consideró que la caída de los salarios reales era una evolución normal ante el empeoramiento de la relación de intercambio, ahora debe estar preparado para aplicar la misma línea de pensamiento cuando la relación de intercambio se mueva en sentido contrario. De lo contrario, el BCE se contradice.

  • El aumento de los salarios no está reñido con que el BCE alcance su objetivo de inflación

Al BCE le preocupa que el aumento de los salarios pueda perjudicar la consecución del objetivo de inflación. Las "presiones salariales" han sido señaladas como el factor determinante para un recorte de los tipos de interés. Por ejemplo, Klaas Knot, presidente del De Nederlandsche Bank (DNB), afirmó que el BCE necesitaba observar un menor crecimiento sal arial antes de empezar a recortar los tipos.

Esto obedece a la creencia generalizada del BCE de que una tasa de crecimiento de los salarios superior al 3% no es coherente con su objetivo de inflación del 2%. ¿Qué implica esto exactamente? La tasa de crecimiento de los precios internos (medida por el deflactor del PIB), que engloba los precios de los bienes producidos en el país, puede expresarse como la suma de tres componentes: el crecimiento de los salarios, el crecimiento de la productividad y el crecimiento de la participación de la mano de obra. Si mantenemos constante el crecimiento de la participación de la mano de obra, y suponiendo que el crecimiento de la productividad se sitúa entre el 1% y el 2%, el crecimiento salarial con una subida de los precios del 2% ascendería al 3%.

Hay tres aspectos críticos en esta línea de razonamiento. En primer lugar, el BCE no tiene como objetivo los precios internos. El índice armonizado de precios al consumo (IAPC), referencia del BCE para medir la inflación de los precios al consumo, engloba los bienes producidos tanto en el país como en el extranjero. La reciente subida de los precios se debió principalmente a un repunte de los precios de la energía en el extranjero. La mejora de la relación de intercambio (gráfico 2) puede contrarrestar el aumento de los precios internos en el índice de referencia del BCE para medir la inflación de los precios, el IPCA.

 En segundo lugar, incluso cuando consideramos los precios internos, el impacto del aumento de los salarios en los precios internos dependería de cómo evolucionen la productividad y la participación de los salarios. La participación salarial denota la parte del PIB asignada a los trabajadores. La lógica es sencilla: las empresas pueden absorber los aumentos salariales reduciendo sus márgenes de beneficio, lo que significa que la participación de los salarios podría aumentar, manteniendo los precios estables. Sin embargo, al aumentar la inflación, aumentaron los beneficios unitarios. Esto significa que las empresas tienen margen de sobra para absorber los aumentos salariales sin repercutirlos en los precios. Como ilustra el gráfico 3, la participación actual de los salarios sigue siendo inferior a los niveles anteriores a la crisis de 1929.

Cuando se discute la relación entre salarios e inflación, se tiende a ignorar la participación de los salarios. Hacerlo significa ignorar este cambio distributivo a favor de las empresas y en contra de los trabajadores.

 Por último, en términos de productividad, la zona del euro no ha obtenido grandes resultados en los últimos años, mientras que observamos un fuerte aumento de la productividad en Estados Unidos. Según algunos comentaristas económicos, esto puede relacionarse con la solidez del mercado laboral y los aumentos salariales. Sostienen que estas condiciones han incentivado a las empresas a invertir, innovar y crear el entorno adecuado para que los trabajadores adquieran cualificaciones en el lugar de trabajo.

En el entorno adecuado, un mercado laboral fuerte con crecimiento salarial puede conducir a una mayor productividad. Por ello, los cambios en los salarios no deben considerarse independientes de las condiciones económicas.

El BCE se ha centrado injustamente en los salarios a lo largo de este ciclo de inflación. Pero es imperativo que los salarios sigan subiendo por encima de las tendencias pasadas, teniendo en cuenta el importante terreno que aún queda por recorrer para recuperar el poder adquisitivo perdido. El descenso de los precios de importación y la capacidad de las empresas para absorber los aumentos salariales hacen que este movimiento al alza no sea contradictorio con la consecución del objetivo de inflación del 2%.

En su reciente discurso, Piero Cipollone, el recién nombrado miembro del Comité Ejecutivo del Consejo de Gobierno del BCE, articuló varias cuestiones clave señaladas anteriormente. Entre ellos, el imperativo de que los salarios recuperen el terreno perdido, la necesidad de un reequilibrio entre salarios y beneficios, y las posibles repercusiones positivas que el aumento de los salarios podría tener para la productividad. Esperamos que su voz sea escuchada en el BCE."

(Jordi Schröder Bosch es investigador de Positive Money Europe, Brave New Europe, 08/04/24, traducción DEEPL, gráficos en el original)

18.9.23

Cuarenta por ciento... El contraste entre los salarios de los directivos y los de los trabajadores de los grandes y rentables fabricantes de automóviles es asombroso... "Hemos retrocedido en los últimos 16 años -hacia atrás-, mientras que los consejeros delegados se dieron a sí mismos aumentos salariales del 40 por ciento solo en los últimos cuatro años", dijo Fain desde un piquete en Michigan. "Y quieren llamarnos codiciosos"... Bernie Sanders señaló que "en los últimos 20 años, los salarios reales de los trabajadores del automóvil han bajado un 30% si se tiene en cuenta la inflación"... y añadió Sanders. "Nadie piensa que tres personas en la cima deban poseer más riqueza que la mitad inferior de la sociedad estadounidense. Que los directores ejecutivos ganen 400 veces más que sus trabajadores, eso no es lo que debe ser este país. Eso es lo que la UAW le está diciendo al pueblo estadounidense, y creo que lo que intentan hacer cuenta con un apoyo masivo"

 "Cuarenta por ciento.

Es una cifra que el presidente de United Auto Workers, Shawn Fain, citó repetidamente en los prolegómenos de la histórica huelga del sindicato contra los tres grandes fabricantes de automóviles de EE.UU. cuando llamó la atención sobre la exorbitante remuneración de los altos ejecutivos de las empresas.

En los últimos cuatro años, la remuneración total de los presidentes de General Motors, Ford y Stellantis ha aumentado un 40%, mientras que los salarios de los empleados ordinarios de las empresas sólo han subido un 6%. El Instituto de Política Económica observó a principios de esta semana que los salarios de los trabajadores del sector del automóvil en Estados Unidos han caído un 19,3% desde 2008.

El año pasado, los consejeros delegados de los tres grandes fabricantes de automóviles recibieron paquetes salariales asombrosos, lo que avivó la continua presión de los trabajadores para conseguir mejores salarios y prestaciones. Jim Farley, de Ford, se llevó a casa unos 21 millones de dólares, Carlos Tavares, de Stellantis, se embolsó casi 25 millones y Mary Barra, de General Motors, la mejor pagada del grupo, ingresó unos 29 millones.

Carlos Tavares en el Chantilly Arts & Elegance de 2017. (Y.Leclercq, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0)

Barra ha recibido más de 200 millones de dólares en compensaciones desde que se convirtió en CEO de GM en 2014.

"Hemos retrocedido en los últimos 16 años -hacia atrás-, mientras que los consejeros delegados se dieron a sí mismos aumentos salariales del 40 por ciento solo en los últimos cuatro años", dijo Fain desde un piquete en Michigan a primera hora del viernes. "Y quieren llamarnos codiciosos".

El contraste entre los salarios de los directivos y los de los trabajadores de los grandes y rentables fabricantes de automóviles es asombroso.

 La organización sin ánimo de lucro de defensa de los accionistas As You Sow, que realiza un seguimiento de las diferencias salariales entre directores ejecutivos y trabajadores en las empresas estadounidenses, señaló el viernes que el director ejecutivo de Ford ganó 281 veces más que el trabajador medio de la empresa el año pasado.

Donaciones a la campaña de otoño de CN

La brecha era aún mayor en General Motors, donde Barra cobraba 362 veces más que el empleado medio de la empresa automovilística en 2022.

En una entrevista con CNN el viernes, Barra insistió en que es justo que General Motors sólo ofrezca a sus trabajadores un aumento salarial del 20 por ciento en el transcurso de un contrato de cuatro años después de que ella obtuviera un aumento de compensación del 34 por ciento en los últimos cuatro años.

Rosanna Landis Weaver, directora de justicia salarial y compensación ejecutiva de As You Sow, dijo en un comunicado el viernes que "como consecuencia de la compensación ejecutiva fuera de control, los accionistas se enfrentan ahora a trabajadores en huelga en un momento crítico en la transición de estas empresas a la producción de vehículos eléctricos."

"Los miembros de UAW ven la disparidad salarial de los CEO como una medida de cómo están infravalorados", dijo Weaver. "El aumento vertiginoso de la remuneración de los CEO está vinculado a la insatisfacción de los trabajadores y a la disminución de las ganancias, lo que convierte a la remuneración excesiva en un riesgo material distintivo que los accionistas deben tomar en serio."

Los legisladores progresistas que han expresado su solidaridad con la lucha de la UAW por un contrato justo también han condenado la desbocada remuneración de los ejecutivos y el descenso de los salarios de los trabajadores.

 "Las tres grandes empresas automovilísticas ya han cosechado 20.000 millones de dólares de beneficios este año. Sus consejeros delegados ganan millones. Pueden permitirse pagar a sus empleados un salario digno", escribió el viernes en las redes sociales el representante demócrata Jamaal Bowman. "Estoy con UAW mientras comienzan su huelga. Les tenemos!"

En una aparición en MSNBC el jueves por la noche, el senador Bernie Sanders (I-VT) señaló que "en los últimos 20 años, los salarios reales de los trabajadores del automóvil han bajado un 30% si se tiene en cuenta la inflación", mientras que los sueldos de los directivos han aumentado.

"Aplaudo la valentía de Shawn Fain y de los trabajadores de la UAW por levantarse y decir: '¿Sabéis qué? Ya basta'", añadió Sanders. "Nadie piensa que tres personas en la cima deban poseer más riqueza que la mitad inferior de la sociedad estadounidense. Que los directores ejecutivos ganen 400 veces más que sus trabajadores, eso no es lo que debe ser este país. Eso es lo que la UAW le está diciendo al pueblo estadounidense, y creo que lo que intentan hacer cuenta con un apoyo masivo".

Según el Instituto de Política Económica, la remuneración de los directores ejecutivos de las principales empresas que cotizan en bolsa en Estados Unidos creció un 1.460% entre 1978 y 2021, mientras que el salario típico de los trabajadores sólo creció un 18,1%.

 Robert Reich, ex secretario de Trabajo de Estados Unidos, argumentó el jueves en una entrada de su blog que la combinación de "enormes paquetes salariales para los ejecutivos", enormes beneficios de los fabricantes de automóviles, bajos salarios para los empleados por hora y sistemas salariales escalonados que perjudican a los trabajadores más nuevos han aumentado "la probabilidad de una larga huelga".

"La remuneración de los CEO en las Tres Grandes está fuera de la vista", señaló Reich. "En general, la remuneración de los CEO aumentó un 40% en los últimos cuatro años. Y eso sin contar todos los demás sueldos de los ejecutivos por debajo de los CEOs que se han trincado al alza a medida que la paga de los CEOs se ha ido por las nubes."         

( Jake Johnson , Consortium News, 15/09/23; traducción DEEPL)

15.2.23

Aprobada la subida del salario mínimo a 1.080 euros... estos son los efectos colaterales inesperados: Casi una de cada cinco mujeres ve como subirá su salario... La subida del SMI impacta sobre los trabajadores más precarios y en España eso es decir trabajadoras... la brecha de salarios entre hombres y mujeres se está cerrando... y se reduce la precariedad juvenil

 "El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la subida del salario mínimo interprofesional hasta los 1.080 euros al mes en 14 pagas. Es una subida acumulada del 46,7% que no ha producido ni los efectos ni las plagas que se auguraron. Aunque sí han tenido efectos colaterales que no esperábamos: el primero, sobre la brecha de salarios entre hombres y mujeres.

 La subida del SMI impacta sobre los trabajadores más precarios y en España eso es decir trabajadoras. De los 1,9 millones de trabajadores beneficiados de esta subida, más de 1,1 millones son mujeres (casi el 60% del total). Casi una de cada cinco mujeres ve como subirá su salario con efectos retroactivos desde el 1 de enero. "La mejor herramienta, la más feminista, para igualar en derechos a las mujeres se llama salario mínimo", ha defendido la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.

 Díaz ha destacado la importancia de esta subida: "No es un dato más, es una variable que permite cambiar la vida de la gente, que permite, por ejemplo, que una madre trabajadora pueda dar de cenar a sus hijos fruta o pescado de temporada o que un trabajador tenga un poquito más de esperanza de vida. En definitiva, estamos hablando de la vida de la gente", ha sentenciado.

La ministra también ha recordado que el gobierno de España está cumpliendo con lo comprometido con los ciudadanos —"no es habitual que los gobiernos cumplan con su programa"— y ha incidido una vez más en que "hay distintas forma de afrontar las crisis en España" y que la del actual gobierno es "radicalmente diferente a la del PP" tras la crisis del 2008, que condujo al "empobrecimiento y el sufrimiento de las clases trabajadoras y mayoría social de nuestro país".

"Les pido encarecidamente a los agentes sociales, en concreto a la CEOE, que se sienten a negociar. Necesitamos negociar los convenios colectivos. Nosotros hemos cumplido subiendo el SMI pero creo que los agentes tienen que estar a la altura de los acontecimientos", ha exigido Yolanda Díaz.

La brecha se cierra

El resultado es que se está cerrando la diferencia entre lo que cobran ellas y ellos. Si en 2019 la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres era del 22,6%, dos años después ha bajado hasta al 20,9%. La explicación sin eufemismos es la precariedad y la explicación con tecnicismos es esta:

  • Las mujeres trabajan más a tiempo parcial (el 75% de la población asalariada con jornadas parciales son mujeres) y menos a tiempo completo (apenas representan el 41% de los contratos a tiempo completo).
  • Las mujeres tienen una tasa de temporalidad cinco puntos más alta que los hombres (del 23,6% frente al 18,8% de los hombres).

Así que análisis como el del gabinete económico de CCOO concluyen que la diferencia entre hombres y mujeres se cierra gracias al SMI, aunque las mujeres todavía deberían cobrar 4.721 euros más al año para empatar con los 27.322 euros que cobran los hombres.

Efecto entre los jóvenes

Hay un segundo efecto colateral y es el efecto entre los jóvenes, porque por grupos de edad el impacto es muy fuerte entre los más jóvenes:

  • Casi uno de cada tres jóvenes va a ver cómo sube su salario porque también los más jóvenes trabajan con contratos más precarios. El 31,7% de los chicos entre 16 y 24 años ven como aumenta su nómina.
  • Y el 19,2% de los no tan chicos, porque hay más de medio millón de personas con edades comprendidas entre los 25 y 34 años. Uno de cada 5 ve subir su sueldo. (...)

 Así que la realidad que tenemos hoy es que con lo ya hecho tenemos dos grandes grupos de beneficiados y dos efectos inesperados: se reduce la brecha de género entre hombres y mujeres y se reduce la precariedad salarial juvenil. Pero ni mucho menos se termina."               (Javier Ruiz, SER, 14/02/23)

1.2.23

Hacía falta... la subida del SMI a 1.080 euros beneficiará en torno a 2,27 millones de asalariados: 1,93 millones a jornada completa y 348.000 a jornada parcial... Del total de beneficiarios a jornada completa, el 58% son mujeres... ayudará a cerrar la brecha salarial entre géneros... Asimismo, los más jóvenes están entre los más beneficiados por el aumento: el 31,7% de los jóvenes entre 16 y 24 años, y el 19,2% de aquellos entre 25 y 34 años... y tiene una mayor incidencia en los hogares pobres... El perfil principal del beneficari@ es una mujer entre 16 y 34 años con contrato temporal, que trabaja en la agricultura o los servicios y viven en Andalucía (Martín Urriza)

Carlos Martín Urriza @carlosurriza

(1/7) La subida del SMI a 1.080 euros beneficiará en torno a 2,27 millones de asalariados: 1,93 millones a jornada completa y 348.000 a jornada parcial. La subida ayudará a cerrar la brecha salarial entre géneros. Del total de beneficiari@s a jornada completa, el 58% son mujeres

(2/7) y con una incidencia del 18,2% frente al 10,3% en los hombres. Asimismo, los más jóvenes están entre los más beneficiados por el aumento: el 31,7% de los jóvenes entre 16 y 24 años, y el 19,2% de aquellos entre 25 y 34 años.

(3/7) El incremento también tiene una mayor incidencia en los hogares pobres como apuntó el 2º informe de la Comisión Asesora para el Análisis del SMI. Por sectores, la agricultura es donde la subida tendrá mayor impacto (46,9%), aunque por volumen la mayoría está en los servicios

(4/7) Por tipo de contrato, la incidencia es mayor entre temporales (21,6%), aunque por volumen de beneficiados la mayoría son indefinidos.

(5/7) Por CCAA el mayor impacto se da en Murcia (22,2%), Extremadura (22,4%), Canarias (20,6%) y Andalucía (18,8%). El perfil principal del beneficari@ es una mujer entre 16 y 34 años con contrato temporal, que trabaja en la agricultura o los servicios y viven en Andalucía.

(6/7) Por último, y muy importante, la Comisión Asesora recomendó una subida inicial (que finalmente se ha situado en la parte alta de su horquilla propuesta, 8%) y una cláusula de revisión para mediados de 2023 que tomase en consideración dos cosas:

(7/7) 

1) que el cálculo de la horquilla se realizó para el 60% del salario medio de 2022 y que previsiblemente éste seguirá creciendo en 2023; y

2) que el SMI incide más en el poder de compra de los hogares pobres y la inflación, previsiblemente, seguirá siendo alta en 2023

6:11 p. m. · 31 ene. 2023·
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25.8.22

JACOBIN entrevista a Yolanda Díaz: Presentó en la ONU una propuesta para impulsar lo que podría llegar a ser la primera resolución de la historia de Naciones Unidas sobre economía social. ¿Qué medidas cree que se pueden introducir para avanzar hacia esa verdadera democracia económica?... Es muy curioso, muy llamativo, cómo uno de los preceptos de la Constitución Española de 1978, que habla directamente de la participación de los trabajadores en las empresas, jamás se desarrolló en nuestro país... El debate sobre la democracia económica es fundamental. Hay 18 países en Europa que en sus leyes o textos constitucionales y a través de diferentes fórmulas se refieren a la democracia económica

 "(...) Recientemente, en su visita a Estados Unidos, presentó en la ONU una propuesta para impulsar lo que podría llegar a ser la primera resolución de la historia de Naciones Unidas sobre economía social.

¿Qué medidas cree que se pueden introducir para avanzar hacia esa verdadera democracia económica? Hoy existen numerosos debates acerca de, por ejemplo, la introducción de la renta básica o la recuperación de modelos de participación y cogestión de los trabajadores en las empresas, a la manera de lo que fue el plan Rehn-Meidner de la socialdemocracia sueca. ¿Cuáles cree que son los horizontes de lucha más importantes en lo laboral, lo social y lo económico?

 Esto es clave. Lo cierto que me sorprendió la acogida que tuvo la propuesta que hacíamos de economía social en el mundo. Esto indica que los países están atentos, y que empieza a crecer una conciencia de que no todo tiene que ser consejos de administración con repartos de dividendos, sino que hay una creciente conciencia de que son necesarias otras fórmulas. Es posible que la resolución se apruebe en Naciones Unidas antes de diciembre.

Respecto a los grandes temas, a la mirada larga, hacia una democracia económica, para una abogada laboralista como yo lo primero y fundamental es pensar la reforma del estatuto del trabajo en el siglo XXI. Me refiero no ya a la mirada subjetiva o nominal del problema, como trabajadores y trabajadoras, sino a la conceptual. El trabajo ya no es el del fordismo, ya no es el del siglo XX. Ahora trabajamos en una plataforma digital en Australia desde una ciudad gallega. Y una buena parte de ese trabajo es el trabajo autónomo: más de 3 millones doscientos mil trabajadores y trabajadoras en España. Por tanto, ahí se precisa una mirada atenta a las transformaciones del trabajo y a sus múltiples conexiones con el todo, con muchas otras dimensiones y transformaciones sociales, económicas, tecnológicas, ecológicas, etc. Esto es clave.

En segundo lugar, como todo el mundo sabe —no voy a invocar ahora a los clásicos del marxismo—, desde el siglo XIX el gran conflicto entre capital y trabajo siempre surge en torno a un concepto del valor que tiene una variable que es el tiempo. Creo que este es el gran debate: hacer una ley de usos del tiempo. Esta es la gran mirada a largo plazo que hacemos, y no es un debate sencillo. Porque no se soluciona con reducir la jornada laboral. Es imprescindible reducir la jornada laboral pero también ir hacia una ley de usos del tiempo en la que los cuidados se coloquen en el centro. Un planteamiento más próximo al de los países nórdicos, con negociaciones bilaterales. 

No te adecuas tú a las necesidades horarias del puesto de trabajo, sino que es el puesto de trabajo el que se tiene que adecuar a tus necesidades vitales. Esto es crucial, además, en un país como el nuestro que, sabemos, no tiene suficiente infraestructura social, por ejemplo, en centros de educación de 0 a 3 años, o de 0 a 6, o centros de atención a personas mayores. En nuestro país faltan cosas elementales. Ese es el gran planteamiento.

El debate sobre la democracia económica es fundamental. Hay 18 países en Europa que en sus leyes o textos constitucionales y a través de diferentes fórmulas se refieren a la democracia económica. Es muy curioso, muy llamativo, cómo uno de los preceptos de la Constitución Española de 1978, que habla directamente de la participación de los trabajadores en las empresas, jamás se desarrolló en nuestro país. Curiosamente, lo han metido en un cajón y esta parte de la constitución nunca se ha desarrollado. Obviamente no es ninguna casualidad, sino que es un modelo que ha imperado y del que quieren excluir a los trabajadores y a las trabajadoras.

Siempre que me preguntan sobre esto digo lo mismo: si alguien quiere su trabajo, quiere a su empresa, son precisamente los trabajadores y trabajadoras, que además tomarían decisiones mucho más responsables respecto a sus empresas porque no las tomarían en atención a repartos de dividendos sino por criterios ligados a las necesidades productivas. La mirada de un trabajador a una empresa es en ese sentido muy diferente a la de un empresario o a la de un accionista. Este es el gran tema que creo que está pendiente, que nunca se ha abordado.

 Y, desde luego, está también el trabajo autónomo, que hay que revisar completamente, por ejemplo en lo referente a conciliación. Siempre lo digo: cuando trabajaba en mi despacho de abogados en Ferrol, conciliaba porque venía mi madre unas horas y cuidaba a mi hija. Quiero decir, ¿cómo hacemos para que los autónomos y las autónomas puedan conciliar? Es muy complicado, pero por eso mismo tenemos que pensar en esa dirección.

 Por último están las subidas al salario mínimo, para las que ya he convocado a la comisión de expertos y expertas para que actualicen los datos salariales que están sin actualizar y por supuesto seguir en esta línea. Pero algo que me gustaría hacer, y en lo que estamos trabajando últimamente, es sacar el foco del salario mínimo y ponerlo en los salarios en general. Es algo que he hablado con el comisario europeo de trabajo Schmit y con el ministro italiano Andrea Orlando; también lo mencioné en la rueda de prensa con Marty Walsh y le pareció muy interesante. Tenemos que hablar de salarios, porque hay gente en las grandes energéticas que ganan a razón de 30 mil, 40 mil euros diarios. Se pone el foco en el salario mínimo y nos contentamos con alguna subida, cuando lo que necesitamos es subir todos los salarios, y de esto también hay que hablar. (...)" 

(Entrevista a Yolanda Díaz, Vicente Rubio-Pueyo es lecturer en el departamento de Lenguas Modernas de Fordham University (Nueva York). JACOBINLAT, 21/08/22)

27.6.22

El gobierno social liberal alemán protege los salarios más bajos elevando el salario mínimo un 22%, para sostener su consumo y repartir con los márgenes y beneficios empresariales el aumento de la inflación... "Especialmente para los muchos empleados en sectores con poca cobertura de negociación colectiva, como la restauración, la limpieza y el comercio minorista, el aumento del salario mínimo también es una muestra del respeto que la sociedad tiene por estas profesiones fundamentales"

Carlos Martín Urriza @carlosurriza

El gobierno social liberal alemán protege los salarios más bajos elevando el SMI para sostener su consumo y repartir con los márgenes y beneficios empresariales el aumento de la inflación

11:44 a. m. · 4 jun. 2022
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"Alemania aprueba una subida del 22% del salario mínimo, a los 12 euros por hora, a partir de octubre.

 El Parlamento alemán ha aprobado un aumento del salario mínimo hasta los 12 euros a la hora -unos 2.100 euros al mes- a partir del 1 de octubre, un alza del 22,2% respecto al nivel actual, del que se beneficiarán más de seis millones de personas.

El aumento beneficiará principalmente a las mujeres y los ciudadanos de Alemania del Este, según afirmó el ministro de Trabajo, Hubertus Heil, en un tuit. El objetivo del aumento es permitir a los trabajadores de menores ingresos hacer frente a la creciente inflación en los alimentos y la calefacción, que, como en el resto de Europa, están alcanzando niveles récord. (...)

Martin Rosemann, portavoz de política laboral del SPD, dijo que el salario mínimo ayudará a cerrar la brecha salarial de género y "protegerá a las personas de bajos ingresos de la pobreza en la vejez".

"Especialmente para los muchos empleados en sectores con poca cobertura de negociación colectiva, como la restauración, la limpieza y el comercio minorista, el aumento del salario mínimo también es una muestra del respeto que la sociedad tiene por estas profesiones fundamentales", dijo Rosemann en un comunicado."                     (El Economista, 03/06/22)

3.6.22

Salir de la carrera de ratas: ¿es posible una "era del ocio y abundancia" debido al nivel de productividad alcanzado? ¿Por qué las horas de trabajo en los países ricos industrializados no han disminuido más bruscamente o incluso han aumentado a veces desde principios de los años 80? Una menor desigualdad de ingresos, una negociación salarial coordinada y unos servicios públicos muy desarrollados pueden contribuir a la reducción de la jornada laboral... aunque es probable que siga siendo poco atractiva o inalcanzable para muchas personas mientras la elevada desigualdad, los convenios colectivos incompletos y los servicios públicos inadecuados fomenten un sentimiento de "necesidad a pesar de la abundancia"... mejor sería para lograrla,una expansión de los "servicios públicos incondicionales" en áreas de bienes posicionales clave (especialmente vivienda, transporte y educación), combinada con reformas del mercado laboral (por ejemplo, semana de cuatro días, años sabáticos regulares, garantía de empleo, tiempo libre subvencionado para el servicio al bien común)

 "¿Por qué las horas de trabajo en los países ricos industrializados no han disminuido más bruscamente o incluso han aumentado a veces desde principios de los años 80? ¿Y por qué el promedio de horas de trabajo varía tanto entre las economías ricas? Estas son las preguntas que aborda nuestro documento Varieties of the rat race. La jornada laboral en la era de la abundancia.

Estas preguntas son interesantes y especialmente conmovedoras porque hay indicios de que las sociedades ricas quizá estén desde hace tiempo en condiciones de pasar a una "era del ocio y la abundancia" debido al nivel de productividad que han alcanzado. El célebre economista John Maynard Keynes predijo en su ensayo de 1930 Las posibilidades económicas de nuestros nietos que en 2030 se darían las condiciones para una reducción significativa de la jornada laboral (jornadas de 3 horas o semanas de 15 horas). Si bien las predicciones de Keynes sobre el crecimiento de la productividad se han superado en los últimos casi 100 años, los obstáculos a un mayor tiempo de ocio son principalmente de naturaleza sociopolítica.

Basándonos en un análisis empírico de 17 países europeos y de EE.UU. para el periodo 1983-2019, concluimos que una menor desigualdad de ingresos, una negociación salarial coordinada y unos servicios públicos muy desarrollados pueden contribuir a la reducción de la jornada laboral. Este resultado es relevante en el sentido de que la reducción de la jornada laboral podría contribuir de forma importante a abordar varios de los retos actuales más acuciantes de la sociedad: el cambio climático, la equidad de género y la cohesión social.

 La saturación de las necesidades de la clase media en la "Edad de Oro del Capitalismo" (hacia 1950-1980)

¿Cuál es la cantidad mínima de dinero que necesita una familia para estar bien en la vida? En Estados Unidos, esta pregunta se formula regularmente en una encuesta a gran escala. La forma en que las respuestas de los encuestados han cambiado a lo largo del tiempo desde la Segunda Guerra Mundial dice mucho sobre la evolución de la sociedad estadounidense, y probablemente también sobre la evolución del capitalismo en el conjunto de los países ricos.

En 1950, las familias encuestadas pensaban, por término medio, que necesitaban alrededor del 68% de la renta media real de la época para vivir satisfactoriamente (Figura 1). En 1980, después de tres décadas de fuerte crecimiento de los ingresos en todos los estratos de la población, el 53% de la renta media ya era suficiente para una vida satisfactoria para las familias encuestadas. Durante los años 50 y 60, aunque las aspiraciones a un nivel de vida satisfactorio aumentaron, no lo hicieron tanto como los ingresos reales de la clase media. Y, curiosamente, el crecimiento de estas aspiraciones se detuvo por completo durante la década de 1970. Aparentemente, se había alcanzado una cierta saturación de las necesidades materiales básicas.

 Las tres décadas de la posguerra, a menudo descritas como la "edad de oro del capitalismo", también mostraron una notable reducción de la jornada laboral media anual. Este fue el caso no sólo de Estados Unidos, donde las horas trabajadas al año por los empleados disminuyeron en unas 200 horas, sino de prácticamente todos los países industrializados (Figura 2). Desde la perspectiva de la economía neoclásica, el tiempo de ocio se comportó como un "bien normal": a medida que se enriquecían, las personas consumían más ocio.

Casi parece que, como dijo Keynes en su ensayo de 1930, "el problema económico" estaba más o menos resuelto: a medida que aumentaban los niveles de renta, se satisfacían las necesidades materiales de la gente, que ahora prefería dedicar más tiempo a fines no económicos en lugar de seguir trabajando muchas horas.

 El restablecimiento de la necesidad material en la "era neoliberal" (desde aproximadamente 1980)

Pero las cosas resultaron completamente diferentes. Desde la década de 1980, la saturación material ha dado paso a una nueva y creciente sensación de privación material entre amplios segmentos de la población. El nivel de ingresos que las familias consideran mínimamente necesario para llegar a fin de mes ha vuelto a aumentar en este periodo, y a ritmos crecientes. Cuando se produjo la crisis financiera mundial en 2007, los ingresos mínimos subjetivos volvían a ser el 68% de los ingresos medios reales, igual que en 1950 (gráfico 1).

La media de horas trabajadas por los asalariados no disminuyó en EE.UU. después de 1980, sino que volvió a aumentar hasta principios de la década de 2000 antes de mantenerse en un nivel elevado. De hecho, las horas anuales trabajadas por persona en edad de trabajar aumentaron de forma constante en unas 150 horas entre 1980 y 2000, una tendencia interrumpida únicamente por dos profundas recesiones. Las horas de trabajo en otros países industrializados muestran una tendencia similar a lo largo del tiempo, pero con algunas diferencias en el alcance y el calendario de esta evolución (...)

La desigualdad de ingresos ha aumentado desde la década de 1980, primero y con más fuerza en EE.UU., con un retraso de tiempo y con menos fuerza en Europa (Figura 2a). Hay dos fenómenos que llaman la atención. En primer lugar, a medida que ha aumentado la desigualdad, la media de horas de trabajo ha disminuido más lentamente con el tiempo que en décadas anteriores o incluso ha vuelto a aumentar (Figura 2b-c). En segundo lugar, llama la atención que los empleados con salarios por hora más elevados en los países con gran desigualdad en el extremo superior de la distribución de la renta tiendan ahora a trabajar más horas que los empleados con salarios por hora más bajos (Figura 3). Ambas evoluciones son históricamente inusuales. Esto se debe a que contradicen la observación de los economistas de que las sociedades o los individuos con altos ingresos consumen más tiempo de ocio.

 Nuestra explicación de esta anomalía histórica es la comparación de estatus ascendente en el contexto de la creciente desigualdad de ingresos. En concreto, la clase media-alta emula las normas de consumo de los ricos y sacrifica el tiempo de ocio para hacerlo. Dado que los ricos también aumentan su gasto en bienes de estatus como la vivienda, la educación, etc. a medida que aumentan sus ingresos, la clase media se siente presionada para seguir su ritmo. Al fin y al cabo, lo que constituye un "buen lugar para vivir" o una "buena educación" se define esencialmente en comparación con los estándares que los grupos de altos ingresos determinan en gran medida. Si, por el contrario, la brecha en el nivel de vida de los ricos se hace demasiado grande para los grupos de ingresos más bajos y se quedan cada vez más atrás, a estos grupos a menudo no les queda más que resignarse, es decir, abandonar la "carrera de ratas".

 Otra conclusión de nuestro análisis empírico es que la negociación salarial centralizada y las transferencias sociales del gobierno en especie (pero no en efectivo) están relacionadas negativamente con las horas de trabajo. Una posible explicación es que la negociación salarial centralizada mitiga los conflictos de estatus porque los trabajadores pueden decidir colectivamente contra una "carrera armamentística posicional" a expensas del ocio. El hecho de que los servicios públicos (prestaciones sociales en especie), a diferencia de las transferencias sociales monetarias, estén asociados a un menor número de horas de trabajo puede deberse a que la provisión directa de bienes y servicios reduce la necesidad del gasto privado en bienes y servicios orientado al estatus.

Por último, también examinamos la importancia de la educación como bien posicional. El grado de organización del sector educativo a través de los mercados privados se asocia con un mayor número de horas de trabajo entre los trabajadores que tienen un alto nivel de educación. (...)

En sociedades muy desiguales, la pérdida de estatus asociada a un nivel educativo relativamente bajo es especialmente grande. Esto parece explicar, en gran parte, por qué son precisamente los padres educados y con altos ingresos los que dedican más tiempo y dinero a la educación de los hijos cuando la desigualdad de ingresos es mayor. (...)

Especialmente en el caso de la clase media educada y de ingresos comparativamente altos, que concede gran importancia al éxito educativo de los hijos y a las perspectivas del mercado laboral, tanto la vida laboral como el tiempo de ocio (que incluye el tiempo que se pasa con los hijos) se han vuelto, por tanto, más estresantes en muchos aspectos a medida que ha aumentado la desigualdad. Los padres con menor nivel educativo, por otra parte, son mucho menos propensos a la "paternidad helicóptero". Una vez más, la explicación es que los padres con bajo nivel educativo son más propensos a renunciar debido a las grandes diferencias de estatus y, por lo tanto, es más frecuente que ni siquiera intenten entrar en la "carrera de la rata" por la mejor educación.

¿Qué hacer con la "necesidad a pesar de la abundancia"?

La cohesión social está actualmente en grave peligro en todo el mundo occidental. El problema general parece ser la preocupación por el estatus relacionada con el aumento de la desigualdad económica, que se ha extendido hasta la clase media-alta.

Al mismo tiempo, parece haber una gran necesidad en amplios sectores de la sociedad de tener más tiempo libre y salir de la rueda del hámster. La pandemia del Coronavirus ha hecho que muchos padres, en particular, sean conscientes de que tienen poco margen de tiempo para hacer frente a un estrés adicional inesperado. Entre las generaciones más jóvenes está cada vez más extendida la opinión de que la perspectiva de seguir aumentando la producción y los ingresos no sólo no tiene sentido, sino que es ecológicamente cuestionable.

Sin embargo, es probable que una reducción de la jornada laboral siga siendo poco atractiva o inalcanzable para muchas personas mientras la elevada desigualdad, los convenios colectivos incompletos y los servicios públicos inadecuados fomenten un sentimiento de "necesidad a pesar de la abundancia". En nuestra opinión, una renta básica incondicional, con la que muchos están jugando, no ofrece una solución como prestación social puramente monetaria.

 Más prometedora sería una expansión de los "servicios públicos incondicionales" en áreas de bienes posicionales clave (especialmente vivienda, transporte y educación), combinada con reformas del mercado laboral (por ejemplo, semana de cuatro días, años sabáticos regulares, garantía de empleo, tiempo libre subvencionado para el servicio al bien común)."                      

(Jan Behringer,  jefe de unidad en el Instituto de Política Macroeconómica de Düsseldorf, Martín González Granda es estudiante de doctorado en el Instituto de Socioeconomía, Till van Treeck es profesor en el Instituto de Socioeconomía, Brave New Europe, 28/05/22)

8.2.22

Alemania en camino hacia un salario mínimo adecuado... La subida a 12 euros es también una fuerte señal sobre la prevista directiva europea de salarios mínimos.

 "Después de que el nuevo Gobierno alemán de socialdemócratas, liberales y verdes haya acordado un aumento extraordinario del salario mínimo en su acuerdo de coalición, el Ministerio de Trabajo ha presentado un proyecto de Ley de aumento del salario mínimo (Mindestlohnerhöhungsgesetz). 

Según el proyecto de ley, el mínimo legal se incrementará a 12 euros por hora a partir del 1 de octubre, un aumento de casi el 15%, que afectará a más de seis millones de trabajadores mal pagados y, a primera vista, dará a Alemania el segundo salario mínimo más alto de Europa después de Luxemburgo.

Alemania no introdujo un mínimo legal hasta 2015. Anteriormente, los salarios mínimos se fijaban exclusivamente mediante convenios colectivos, como sigue ocurriendo en los países nórdicos. Sin embargo, desde mediados de los años noventa, la cobertura de la negociación colectiva había disminuido constantemente, surgiendo uno de los mayores sectores de bajos salarios de Europa. 

En este contexto, los sindicatos alemanes cambiaron su posición, hasta entonces muy escéptica, respecto a los salarios mínimos legales y realizaron una gran campaña a favor de un suelo salarial nacional.

La mayoría de los empresarios, sin embargo, se opusieron a la introducción de un salario mínimo, previendo posibles consecuencias negativas para la economía. Muchos economistas les apoyaron y predijeron que hasta un millón de trabajadores perderían su empleo con el nuevo salario mínimo.

Fuertes subidas salariales

Sin embargo, muchos estudios iban a demostrar que el salario mínimo legal provocaba fuertes subidas salariales para algunos trabajadores con salarios bajos sin efectos negativos significativos en el mercado laboral. Sin embargo, la fijación original, de 8,50 euros por hora, era bastante baja, ya que equivalía sólo al 48% del salario medio de un trabajador a tiempo completo. Por lo tanto, no podía cumplir las expectativas de proporcionar unos ingresos decentes y reducir el sector de los salarios bajos. Los aumentos posteriores fueron más bien incrementales que transformadores (...)

En los "considerandos" de su proyecto de ley, el Gobierno justifica este enfoque por la necesidad de aumentar el alcance de la protección del salario mínimo. El actual salario mínimo alemán no es en absoluto suficiente ni siquiera para que un trabajador a tiempo completo cubra sus necesidades, sin una ayuda estatal adicional, y es demasiado bajo para merecer una pensión estatal superior a la básica. Un aumento a 12 euros lo acercaría mucho más a la noción de salario digno.

Directiva europea

El gobierno también se refiere a la propuesta de la Comisión Europea de una directiva sobre salarios mínimos adecuados en toda la Unión Europea. Hasta ahora, el salario mínimo alemán ha estado muy lejos de los valores de referencia del 60% del salario medio bruto y del 50% de la media bruta, utilizados internacionalmente como umbrales para los salarios mínimos adecuados. Sin embargo, con el aumento a 12 euros, el mínimo alemán se acercará al 60% de la mediana. Por tanto, la legislación puede considerarse una aplicación anticipada de una futura directiva europea. (...)"  
           


(Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)