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3.6.13

El origen del dinero del ladrillo... murciano

"El CAV Murcia era un paradigma. Nació en 2005, a golpe de talonario. Su propietario, Evedasto Lifante, un hombre sin formación, había probado suerte en uno de los clubes de fútbol de la ciudad, el Ciudad de Murcia. En ese club era un secundario y quería protagonismo, así que alguien le recomendó que se marchara al voleibol femenino, un deporte donde hay menos competencia y es sencillo crecer con dinero.

 Primero quiso comprar el club de la ciudad (Club Voleibol Murcia), pero no lo consiguió. Sus exigencias eran poco claras, según testigos de aquella negociación: no quería gestionarlo, solo justificar el gasto de elevadas cantidades de dinero. Compró otra plaza.

 Por aquellos años no tan lejanos abundaban los triunfadores salidos de la nada. Toda fortuna repentina estaba justificada. En Murcia, donde más del 60% de los municipios estaban inmersos en casos de corrupción, había costumbre en la materia. Lifante era uno de esos casos. 

Posaba para sus primeras entrevistas encima de un Maserati, fletaba vuelos chárter repletos de vecinos de la localidad de Barinas, compraba un autobús de lujo, hacía comprar todos los boletos de lotería que se vendían en una localidad simplemente porque había soñado que allí tocaría el gordo. Su gran éxito fue ser entrevistado en el programa de Andreu Buenafuente. Lifante aseguraba que había comprado esa entrevista.

La prensa celebraba sus excentricidades. Las autoridades le obsequiaban por los éxitos que traía para la ciudad, entre otras cosas porque se encargaba de recordar que militaba en el PP desde los 14 años. Era ya un benefactor, un mecenas. Atrás quedaba un episodio que dio que hablar en Murcia.  

Era propietario de un céntrico bar llamado Pétalos en el que todo el mundo sabía lo que se cocía por dentro, máxime cuando se anunció en los autobuses municipales con la imagen de una mujer desnuda cubierta de flores. No hacía falta insinuar más.

¿De dónde venían sus ganancias? Afirmaba ser el propietario de una cantera de mármol. Y en esos tiempos, mármol, como pariente noble del ladrillo, era sinónimo de mucho dinero.

Mármol. Ahí estaba la presunta fuente de su riqueza. Era una asociación coherente. La cuestión es que nunca perteneció a ninguna asociación de empresarios del mármol, como ha podido verificar este periódico.

 Nunca le conocieron actividad relevante en ese sector. Su cantera estaba situada en la Sierra de Quibas, próxima a la pedanía abanillera de Barinas, donde reside y ha sido alcalde pedáneo, en un entorno que se le conoce como la Palestina murciana por su escasa humedad y los palmerales.

 Su cantera hace décadas que no es explotada. Su empresa, Mármoles Sempere, hace años que no está operativa. Como Yacimientos del Mediterráneo, como tantas otras. Los empresarios del sector eran testigos mudos de esa mentira.  (...)

Lifante necesitaba una mano derecha para gestionar el club de voleibol. Él quería la fama y una tapadera. Y el hombre elegido fue Juan Cuenca, un hombre joven entonces (28 años), procedente de Valencia y con alguna experiencia en el voleibol. Tenía una empresa de eventos (Universal Events) y se declaraba militante de las Nuevas Generaciones del PP valenciano. 

Vestía como un ejecutivo, pelo engominado y aire de galán con su voz seductora. Cualquiera que hubiera preguntado por él en el poco poblado mundo del voleibol femenino habría obtenido sus antecedentes. Había dejado un verdadero pufo en un proyecto financiado por la Universidad de Valencia. Y otro más en un torneo de voleyplaya. Con ese currículo, Juan Cuenca fue elegido para gestionar el club de voleibol que iba a ser el asombro de España y media Europa. (...)

 Juan Cuenca fue quien fichó a Ingrid Visser. Su modelo de gestión era muy práctico: contrataba jugadoras muy veteranas. Deportistas con oficio que pueden dar un par de buenos años a cambio de dinero e imponer su clase en una liga no muy potente como la española. Cuenca negociaba los contratos. Prometía mucho. Pagar ya era otra cosa.

 Cuenca era el hombre de Lifante. Él ponía las buenas palabras. Y Lifante, que se paseaba por Murcia con un par de escoltas, ponía la pasta. Actuaban coordinados. Lifante ahora niega que usara escoltas a preguntas de este periódico. Como reniega de Cuenca, a quien acusa de haberle estafado.

Por esa razón, cuando la policía detiene a Cuenca, todo el mundo se gira hacia Lifante.
Estos dos personajes estaban ya enterrados en el olvido, una vez que en 2011 se disolvió el club. Cuanto quedaba de su memoria era un reguero de deudas, embargos, requerimientos de pago y multas. Es probable que técnicamente sean insolventes.

 No habrían vuelto a la superficie de no viajar Ingrid Visse a Murcia el 13 de mayo y morir el 14 a causa de varios golpes en la cabeza. Ingrid había dicho en casa que viajaba a España a una consulta médica, sin desvelar que ya estaba embarazada de varias semanas porque no quería otro fracaso."            (El País, 01/06/2013)

13.3.12

Eurovegas ni en Madrid ni en Cataluña ni en ninguna parte... “Eurovegas” solo traería más especulación, destrucción ambiental, ludopatías, prostitución, mafias y blanqueo de dinero negro

"Los gobiernos de la Generalitat de Catalunya y de la Comunidad de Madrid compiten penosamente por convencer al multimillonario Sheldon Adelson para que invierta su dinero en las respectivas comunidades autónomas, ofreciendo terrenos gratis y excepciones legales para quedarse con la inversión.

Consideramos lamentable que, en medio de una crisis provocada por una década de especulación urbanística y de primacía de la economía financiera global sobre la economía real, las administraciones públicas piensen en salir de ella con la misma receta que la provocó.

 “Eurovegas” solo traería más especulación, destrucción ambiental, ludopatías, prostitución, mafias y blanqueo de dinero negro.

Las cifras del negocio son tremendas: de 35 a 60 millones de metros cuadrados, 12 hoteles con 36.000 camas, 6 megacasinos, 18.000 máquinas tragaperras, 3 campos de golf, etc. Todo dentro de un “paraíso fiscal” donde no se cumplirían hasta 30 leyes estatales y autonómicas para facilitar el enriquecimiento de este empresario."           (Attac Madrid, 09/03/2012)

23.6.09

La boyante economía mafiosa

"Muchos tienen restaurantes y pizzerías a modo de tapadera. Y durante los últimos 20 años han ayudado a inflar una parte de la burbuja inmobiliaria en España. Cuando fue detenido en Marbella, Amato acababa de invertir varios millones de euros en terrenos en el litoral malagueño. Su idea era construir un complejo turístico. (...)

Saviano, el escritor que ha hecho comprender que las mafias son un negocio a escala global, teme que quizá sea demasiado tarde. "Las últimas incautaciones en Italia muestran que España sigue siendo una puerta abierta al narcotráfico. Mientras los políticos se pelean, mientras se habla en las campañas electorales de todo tipo de temas y se disparan las alarmas sobre el terrorismo, los clanes italianos, rusos y nigerianos están conquistando la economía a través de los agujeros abiertos por la crisis. España debe entender que los clanes importarán también los usos militares a su tierra. Hasta ahora sólo han hecho negocios e inversiones. Pronto empezarán a disparar". (El País, ed. Galicia, España, 19/06/2009, p. 20)