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26.7.22

Golpe de Estado, admisiones de Bolton y el silencio (avergonzado) de la UE... dijo Bolton "Sobre Venezuela escribí en mi libro, pero ese intento de golpe de Estado fracasó"... "Están tan acostumbrados a comprar a los traidores, que no conciben una realidad diferente", dijo Jorge Rodríguez, ironizando sobre la descripción que hicieron Bolton y Filipetti sobre sus esfuerzos para organizar la desestabilización del país: "Parecían estar describiendo la actividad de un voluntario, de un ecologista, de un trabajador social, mientras planeaban la matanza de seres humanos"... y Borrell apoyándolos

 "Hipócritas y tendenciosos. Así, con la habitual vis polémica que le caracteriza, el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, estigmatizó a los medios de comunicación hegemónicos, que se asombran de las declaraciones de John Bolton.

De hecho, el que fuera asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump entre 2018 y 2019, admitió que el gobierno norteamericano 'ayudó' a dar golpes de Estado en otros países. Lo hizo en respuesta a una pregunta de un periodista de la CNN, Jake Tapper, sobre el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021: no fue un golpe de Estado, dijo, "créanme que sé de golpes de Estado, ya que he ayudado a planificarlos no aquí sino en otros países". 'Para preparar un golpe de Estado', añadió, 'se necesita mucho trabajo', mientras que Trump no hizo más que 'saltar de una idea a otra, hasta que terminó agitando los problemas en el Capitolio'.

En cuanto a las intervenciones en otros países -ya sea reivindicadas previamente por funcionarios norteamericanos, como hizo también Hillary Clinton en su libro sobre el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras, o probadas años después por documentos desecretizados, como en el caso de la intervención de la CIA contra Salvador Allende en Chile- Bolton siguió siendo impreciso. Sin embargo, se refirió a Venezuela: a los intentos desestabilizadores contra el gobierno de Nicolás Maduro, que culminaron con la Operación Gedeón en 2020. En mayo de 2020, un grupo de mercenarios procedentes de Colombia intentó desembarcar en las costas venezolanas, pero fueron repelidos por la reacción de los pescadores organizados en el Poder Popular, asistidos por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

 El objetivo de los paramilitares, entre los que se encontraban dos ex marines, era llegar a la capital, Caracas, secuestrar al presidente Maduro con el apoyo aéreo de las fuerzas estadounidenses y de los golpistas locales, y eliminar a un gran número de dirigentes chavistas. Conviene recordar que, por aquel entonces, Trump, en un crescendo de delirio neocolonial, había llegado a poner una recompensa por la cabeza de Maduro y otros dirigentes chavistas.

La recompensa, como los propios golpistas, refugiados en Miami, en perpetua disputa entre ellos por el reparto del botín, demostraron más tarde en diversas noticias, había despertado grandes apetitos, como en los tiempos del salvaje oeste. Los planes de los mercenarios fueron descubiertos y difundidos tras la detención del grupo de invasores, pertenecientes a una empresa de seguridad privada, encargados de proteger las actividades políticas de Trump.

Sobre Venezuela", dijo Bolton, "escribí en mi libro, pero ese intento de golpe de Estado fracasó. Vi lo que había que hacer para que la oposición intentara derrocar a un gobierno ilegítimamente elegido". Tanto esfuerzo para nada, admitió Bolton, rindiendo homenaje a los esfuerzos realizados para exportar el modelo de democracia estadounidense. Esfuerzos desperdiciados porque, dijo la alta funcionaria Carrie Filipetti en una larga y esclarecedora entrevista con la BBC, los círculos militares no traicionaron a Maduro y las evaluaciones sugeridas por la derecha golpista no permitieron una estrategia efectiva.

 Filipetti fue subsecretario de Estado para Venezuela y Cuba durante la presidencia de Trump, al frente de una comisión permanente (de injerencia). En la entrevista, relata el día de la autoproclamación del oscuro diputado Juan Guaidó, catapultado al rango de "presidente interino" de Venezuela. Y luego explica detalladamente, aunque con algunas omisiones que contradicen lo que Bolton o Mark Esper han declarado públicamente, la aplicación criminal y el verdadero propósito de las medidas coercitivas unilaterales, así como el robo de los activos extranjeros de Venezuela para permitir que su títere reparta algunas prebendas, simulando manejar recursos del Estado y mantener su pantomima de "gobierno" virtual.

El imperialismo ha tenido que admitir así que el principal motor de la revolución bolivariana, la unión cívico-militar construida por Chávez y renovada durante dos mandatos por Nicolás Maduro, no ha fracasado. A pesar de sus ataques multicéntricos y multimillonarios, el único factor que el imperialismo no pudo calcular fue la conciencia y la organización de clase, que resistió contra viento y marea. La cohesión política, la firmeza en los principios, anclada en la historia anticolonial y revolucionaria, el balance de los intentos revolucionarios de derrocar las "democracias camufladas" de la Cuarta República, y no los empujes corporativos disfrazados de falsas alternativas "antisistema", son los factores que impulsan el cambio real. De lo contrario, como vemos tristemente en Europa, y especialmente en Italia, donde la palabra "comunismo" se ha vuelto impronunciable, la propaganda de guerra tiene sus efectos, desorientando conciencias y cerebros.

"Están tan acostumbrados a comprar a los traidores, que no conciben una realidad diferente", dijo Jorge Rodríguez, ironizando sobre la descripción que hicieron Bolton y Filipetti sobre los esfuerzos que hicieron para organizar la desestabilización del país: "Parecían estar describiendo la actividad de un voluntario, de un ecologista, de un trabajador social, mientras planeaban la matanza de seres humanos", dijo el presidente del Parlamento. Y el diputado Pedro Infante añadió: "El imperialismo norteamericano, los halcones del gobierno, tanto republicanos como demócratas, continúan la política de agresión que se ha perpetuado contra nuestro pueblo durante más de dos siglos. Pero hoy, nuestro pueblo grita: Leales siempre, traidores nunca. Seguiremos ganando".

Carrie Filippetti, que hoy sigue promoviendo la "democracia" al frente de la ONG Vandenberg, también analiza en profundidad los dos recientes viajes de delegaciones estadounidenses a Venezuela, destacando el papel del halcón James Story, embajador en Colombia, y los planes de Estados Unidos para las próximas elecciones presidenciales de 2024 en Venezuela. Se queja de que el gobierno de Biden oscila entre su interés por obtener el petróleo de Venezuela en el contexto del conflicto de Ucrania, que sólo la presidencia legítima de Maduro puede garantizar, y su obsesión por derrocarlo, continuando con el apoyo a la banda de ladrones poco confiables por la que Estados Unidos ha apostado.

Mientras tanto, se ha hecho pública una carta de los familiares de los mercenarios detenidos en Venezuela y de algunos altos cargos de la empresa Citgo (filial de Pdvsa en EEUU), condenados por espionaje y corrupción. Los familiares proponen intercambiar a los detenidos en EEUU por el diplomático venezolano Alex Saab, secuestrado y deportado ilegalmente a EEUU, y por los nietos de Cilia Flores, dirigente chavista y esposa de Maduro, detenida en Norteamérica acusada de narcotráfico. También piden que se suavicen las "sanciones" y acusan a James Story de sabotear las negociaciones.

"La historia ha sido un obstáculo mayor que Maduro para traer a mi hermano a casa", escribió Mark Denman, hermano de Luke Denman, uno de los mercenarios capturados durante la fallida Operación Gedeón. Otras fuertes críticas a la delegación de Biden también llegaron desde las redes sociales del periodista y politólogo John Sweeney, que se sumó a las quejas contra Roger Cartens y Story como saboteadores de las negociaciones. "El acuerdo alcanzado con el presidente Nicolás Maduro", escribió, "fue cancelado por el propio presidente a última hora por una reunión que James Story y Juan Guaidó, exdiputado y cómplice del robo de Citgo, mantuvieron en paralelo a las conversaciones".

Hipócrita y tendenciosa, la prensa hegemónica. Obligados ahora a hablar de la Operación Gedeón, que se dedicaron a negar, desacreditando al gobierno bolivariano y las pruebas incontrovertibles que produjo, sólo por la "supervisión" neocolonial de John Bolton y las declaraciones del diligente Filipetti. Una nueva operación de desenmascaramiento del papel que desempeña el imperialismo norteamericano, sea cual sea la administración que lo dirija, y sobre la subversión de las clases dominantes: lo que debería hacer reflexionar a las numerosas almas bellas que ven en la OTAN y en los Estados Unidos factores de "progreso".

"Las declaraciones de Bolton indican que Estados Unidos es el peor enemigo de la democracia y de la vida", dijo el ex presidente de Bolivia, Evo Morales, que fue víctima de un golpe de Estado con una guarnición de falsas acusaciones de fraude y la 'autoproclamación' de Janine Añez, en 2009. Para el Ministerio de Asuntos Exteriores chino, esto no es sorprendente, ya que la injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de otros países y los intentos de golpe de Estado son "una práctica habitual". Por su parte, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharaova, pidió una investigación internacional para averiguar en qué otros países ha planeado Estados Unidos golpes de Estado.

Silencio, sin embargo, del Alto Representante de la UE para la Política Exterior de Seguridad, Josep Borrell, especialmente locuaz y activo en la política injerencista contra Venezuela, y gran patrocinador de los golpistas venezolanos."     
             

(Geraldina Colotti Periodista y escritora, edita la versión italiana del mensual de política internacional Le Monde diplomatique. Experta en América Latina, L'Antidiplomatico, 15/07/22; traducción DEEPL)

31.3.22

Daniel Bernabé: La anomalía democrática española consiste en que en apenas de algo más de dos años de un Gobierno integrado por la izquierda, de leve reformismo, se han lanzado ya dos operaciones de desestabilización del país a gran escala para alterar el resultado de las últimas elecciones... La segunda, la actual, elevar la tensión hasta un momento pre-insurreccional, tomando como arietes cierres patronales y desabastecimiento. Van tan rápido que los propios transportistas deberían notar que sus reinvindicaciones han pasado ya a un segundo plano. Esto es lo que hay

Daniel Bernabé @diasasaigonados

La anomalía democrática española consiste en que en apenas de algo más de dos años de un Gobierno integrado por la izquierda, de leve reformismo, se han lanzado ya dos operaciones de desestabilización del país a gran escala para alterar el resultado de las últimas elecciones.

La primera entre abril y junio de 2020 cuando, aprovechando la pandemia, se intentó crear un ambiente de ilegitimidad, con la connivencia de parte del aparato mediático, moviendo en ambientes económicos y militares un plan ficticio de Gobierno de concentración.

La segunda, la actual, elevar la tensión hasta un momento pre-insurreccional, tomando como arietes cierres patronales y desabastecimiento. Van tan rápido que los propios transportistas deberían notar que sus reinvindicaciones han pasado ya a un segundo plano. Esto es lo que hay.

10:15 a. m. · 24 mar. 2022
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24.1.22

Estados Unidos y lo impensable... un golpe militar... En Diciembre de 2021, tres generales retirados del ejército estadounidense, denunciaron la existencia de planes por parte de las fuerzas armadas para dar un golpe de estado de cara a las elecciones de 2024... además, 124 generales y almirantes retirados firmaron una carta impugnando las elecciones de 2020, por lo que a su preocupante misiva hay que concluir que hay cargos militares de presumible alto rango y en funciones, que comparten esa visión falsa de un robo electoral y un consecuente gobierno ilegítimo... un variado número de personajes públicos hablan de la posibilidad de una guerra civil en EEUU. Y lo que resulta profundamente preocupante de ello es que no resulta una locura pensarlo

 "(...) Estados Unidos se halla, sobre todo desde el último año, en un proceso de cambio que podría desembocar en uno de estos sucesos históricos que, pese a estar ocurriendo ante nuestras narices, negamos ignorando su realidad y sus repercusiones. 

Su sistema democrático podría estar gravemente amenazado, y sus tensiones internas se encuentran en un punto de conflicto civil que roza el guerracivilismo, con las potenciales consecuencias que ello puede acarrear. Y esto es una cosa que debe preocuparnos a quienes siendo demócratas nos hallamos en la esfera de influencia estadounidense, porque como suele decirse, cuando Washington se resfría, toda Europa estornuda. 

 El Comité de Investigación del congreso sigue analizando los testimonios de los sucesos que rodean el asalto al Capitolio, y las pruebas se siguen acumulando en la responsabilidad de que dicho asalto fuera ideado por Trump como estrategia de mantenerse en el poder. Es decir, no se descarta que efectivamente, el asalto fuera una tentativa por parte del expresidente de medir sus fuerzas y su apoyo, quizás no para dar un paso autoritario, pero si para sembrar el camino a su más que clara reelección en 2024. 

Que Trump tiene firmes posibilidades de ser presidente es claro dentro del clima que se respira en el país precisamente a raíz de la interpretación que se dio al asalto, ya que varía desde un acto en defensa de la democracia, a un intento de golpe de Estado liderado por un presidente en proceso de salida. Y la división interpretativa de ese hecho, ha generado en el país una confrontación, de momento irreconciliable. (...)

Actualmente dos tercios del electorado republicano cree que Trump fue expulsado ilegítimamente del gobierno, y más de una tercera parte de los votantes republicanos consideran en las encuestas que recurrir a la violencia para “salvar el país” sería un acto legítimo y patriota.

Y esa visión no se ciñe solo al espectro civil del electorado republicano.

En Diciembre de 2021, tres generales retirados del ejército estadounidense, denunciaron la existencia de planes por parte de las fuerzas armadas para dar un golpe de estado de cara a las elecciones de 2024. Los generales, Paul Eaton, Antonio Taguba y Steven Anderson, a su aviso añadieron que el potencial de un colapso total de la cadena de mando por líneas partidistas —desde arriba de la cadena al nivel de escuadrón— podría ser significante si ocurriera otra insurrección.

 Junto a sus declaraciones, se suma la del jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Mark A. Milley. Milley, el general con el mayor rango del ejército, comentó que había temido que Trump diera un golpe para perpetuar su mandato ante la victoria de Biden. Sus sospechas eran compartidas por más compañeros, hasta el punto de que varios generales en activo más mantuvieron contacto estrecho para vigilar que el presidente saliente no atentara contra los resultados electorales.

 Las preocupaciones de estos excargos y altos cargos del ejército de que la institución vea la lealtad de sus integrantes hacia el gobierno fracturada internamente, y que esa división pudiera afectar a la actuación de las fuerzas armadas en caso de nuevos incidentes, no es baladí. De hecho, 124 generales y almirantes retirados firmaron una carta impugnando las elecciones de 2020, por lo que a su preocupante misiva hay que concluir que hay cargos militares de presumible alto rango y en funciones, que comparten esa visión falsa de un robo electoral y un consecuente gobierno ilegítimo.

A esta bola de nieve creciente hay que sumarle la constante crispación generada y mantenida, en el que a día de hoy la polarización ciudadana está ascendiendo a niveles en los que en varios casos ya no se habla de adversarios políticos, sino de enemigos políticos. No hay que olvidar que Trump enarboló premisas y visiones de Estados Unidos que retrotraen al periodo de secesión estadounidense. Recicló para el presente, buena parte del relato de la Causa Perdida que más de siglo y medio después de la guerra civil sigue sin haberse subsanado, y usó el victimismo ennoblecido que aun genera mares de tinta y lágrimas de supremacistas blancos para su campaña electoral. En su legislatura se fraguó una división simple y maniquea de la sociedad, los patriotas y los enemigos.

Tras su paso por las instituciones, y más de un año después del asalto al Capitolio, hay autores, analistas y un variado número de personajes públicos que hablan de la posibilidad de una guerra civil en EEUU. Y lo que resulta profundamente preocupante de ello es que no resulta una locura pensarlo.

 Actualmente el país pugna por dos formas, relatos, modelos y valores de país que son absolutamente incompatibles entre sí, la voluntad de negociación y de debate de ambas visiones de país está harto abandonada y la percepción del Otro es de hostilidad. Sumado esto a que ambas partes parecen haber interiorizado que la única forma aparente de hacer prevalecer sus ideas es el sometimiento del contrincante, en un país dominado por la propiedad de armas, da una combinación peligrosa. Hay quien menciona, en este análisis de “Segunda Guerra Civil”, que siempre retrotrae a la guerra de secesión, la idea de que EEUU se acabe desbrozando en dos nuevas entidades debido a esta situación de tensionamiento ideológico extremo, pero eso es más que descartable.

La guerra de secesión se dio porque los Estados del sur, no querían perder su mano de obra esclava y sabían que no conseguirían que en el norte se generara una regresión legislativa que devolviera a la población negra a la esclavitud, por lo que solo les quedaba dejar de formar parte de la unión. En esta ocasión ninguno de los dos grupos hegemónicos (sabiendo que hay más, si bien no tan influyentes) se plantea dividir el país, sino homogeneizarlo de acuerdo a su visión y proyecto político.

Lo que parece claro, es que si Biden sigue por el camino que parece empeñado en mantener, de grandes discursos progresistas y ninguna política de cambio estructural en los grandes temas de la nación (racismo, sanidad privatizada, pobreza incluso entre quienes tienen uno o más empleos, cero persecución real de organizaciones armadas de extrema derecha que amenazan con atentar…) serán los republicanos quienes tomen el relevo. Esto pasa inherentemente porque sea Trump o alguien de su círculo familiar, quien tome la presidencia, y puede incluso que la próxima vez no necesite medir el ambiente social para decidirse a no aceptar futuras elecciones que lo echen.  (...)

La evolución que le espera al país es incierta, y requiere de un seguimiento que alcance lo que queda de legislatura para ver de lo que son capaces los demócratas. No se trata de caer en el tremendismo, ni de inculcar miedo gratuito acerca de un conflicto armado inminente en el país, pero es innegable que si no se da una planificación gubernamental que se centre y se tome muy en serio la situación, esta escalada solo puede desembocar en derroteros violentos.  (...)"                    (Ander Moraza, El Salto, 23/01/22)

27.8.21

Hoy hace diez años del 26 de agosto de 2011. Una de las fechas más importantes de la pasada década: aquel día se votó la reforma del artículo 135 de la Constitución... significó “la superposición de las necesidades del mercado por encima de las de la propia democracia”

Daniel Bernabé @diasasaigonados

 Hoy hace diez años del 26 de agosto de 2011. Una de las fechas más importantes de la pasada década: aquel día se votó la segunda reforma constitucional, la del artículo 135. Algunos os acordaréis de aquel día, otros quizá no sepáis de qué se trata…

La reforma del 135, llamado eufemísticamente “principio de estabilidad presupuestaria” significó “la superposición de las necesidades del mercado por encima de las de la propia democracia”. ¿De qué vale votar unas propuestas económicas que no se podrán aplicar en la práctica?

La políticas que se siguieron en aquella crisis fueron las de la postración a los mercados financieros. (...)

Años después supimos que lo exigido por el BCE al gobierno Zapatero fue aún más salvaje: se quiso acabar con la negociación colectiva. Rajoy, alumno aplicado de la Troika, quiso culminar esta senda de recortes.

La reforma del 135 fue un golpe al espíritu social de nuestra Constitución: el equilibrio de fuerzas que lo hizo posible había cambiado.

Izquierda Unida se opuso en el Congreso a la reforma, los movimientos sociales convocaron protestas contra el “golpe de los mercados”.

Aquellos días no fueron fáciles dentro del PSOE. En su libro de memorias, Bono, entonces presidente del Congreso, contó la reacción de Rubalcaba, quien sucedería a Zapatero: “no puedo hacerle esto a mi partido”.

¿Pudo negarse el Gobierno de Zapatero a la reforma?

Hace diez años vivimos, en el lapso de unos meses, el 15M, la reforma constitucional y la victoria de Rajoy. De cómo Zapatero rememoró aquellos días en 2020 se puede concluir que “nadie le dijo lo que tenía que hacer, tan sólo le dejaron una única posibilidad para hacerlo”. 

12:44 p. m. · 26 ago. 2021
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Esteban Brosed Pérez @solibillo
En respuesta a @diasasaigonados y @AkalEditor

 Desde mi punto de vista esa reforma fue la traición más alevosa cometida contra la soberanía nacional y su Constitución. Antes que inclinarse ante los mercadow debería haber explicado cruda y claramente las exigencias y después haber dimitido manteniendo la dignidad.

10.3.21

Anulan las condenas contra Lula da Silva que podrá volver a ser candidato en las elecciones de 2022... total, para qué, si ya está el ejército en el poder. Las conversaciones reveladas muestran niveles escandalosos de intervención estadounidense en el caso de corrupción Lava Jato contra el expresidente brasileño Lula da Silva

"Lava Jato: el regalo envenenado de la CIA a Brasil. Las conversaciones recién reveladas muestran niveles escandalosos de intervención estadounidense en el caso de corrupción Lava Jato contra el expresidente brasileño Lula da Silva

 Estas citas recién reveladas aluden a la detención y encarcelamiento del expresidente brasileño Lula da Silva en abril de 2018 que cambió el curso de la historia del país. Abrió la puerta al candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro, que llegó al poder con el apoyo de Estados Unidos y de poderosos intereses empresariales.

Aunque desde hace tiempo es conocida públicamente la participación de Estados Unidos en la anteriormente célebre investigación anti-corrupción Lava Jato, las conversaciones confidenciales entre sus fiscales, como Tessler y Dallagnol, y el juez Sergio Moro han revelado un nivel de connivencia que ha escandalizado incluso a lxs observadorxs más perspicaces.

Una petición presentada ante el Supremo Tribunal Federal por el equipo de defensa de Lula aporta nuevas pruebas de que el exjuez Sergio Moro actuó en connivencia con autoridades extranjeras en la conducción del proceso que llevó a la detención del líder del Partido de lxs Trabajadorxs, y la consiguiente exclusión de su candidatura a la presidencia en 2018.

 En las últimas conversaciones reveladas de Telegram, que ahora son documentos judiciales oficiales, el nivel de colaboración ilegal evidente entre el grupo de trabajo de Lava Jato y el juez de promoción internacional es el más flagrante hasta ahora, y más valioso para la defensa de Lula que los chats publicados inicialmente por The Intercept en 2019.

Los últimos datos podrían dar lugar a la anulación de la demanda políticamente motivada contra Lula. 

El exjuez Sergio Moro y el jefe del grupo de trabajo de Lava Jato, Deltan Dallagnol, han sido acusados de “traición” por su colusión ilegal con las autoridades estadounidenses. En 2017, el fiscal general adjunto de Estados Unidos, Kenneth Blanco, se jactó en un evento del Atlantic Council de la colaboración informal (ilegal) con lxs fiscales brasileñxs en el caso de Lula, contándolo como una historia de éxito. En 2019, el Departamento de Justicia de EE. UU. intentó pagar al grupo de trabajo de Lava Jato un soborno de $682 millones , supuestamente para que crearan una “fundación privada para luchar contra la corrupción”. 

El 5 de abril de 2018, el día en que Lula fue detenido por Moro, la fiscal Isabel Grobba reveló la noticia: “Moro ordena la detención de Lula”, y Deltan Dallagnol respondió: “Antes de que MA (el ministro Marco Aurélio) arruine todo”. Dallagnol se refería a lo que Aurélio estaba preparando en ese momento: una votación del Tribunal Supremo que podría liberar a acusadxs como Lula de la cárcel a la espera de su segunda apelación.

De haberse aprobado, habría permitido a Lula postularse a las elecciones presidenciales de 2018. Las encuestas en ese momento lo mostraban con 20 puntos de ventaja sobre su rival más cercano, el candidato de extrema derecha apoyado por Estados Unidos, Jair Bolsonaro. 

Tras llegar al poder, Jair Bolsonaro y Sergio Moro –que había sido nombrado ministro de Justicia de Bolsonaro– realizaron una visita sin precedentes a la sede de la CIA en Langley, con el respaldo de Wall Street.

 El FBI también ha aumentado masivamente sus actividades en Brasil desde las elecciones y estuvo en colaboración directa, legal e ilegal, con el grupo de trabajo Lava Jato desde su inicio, con su principal enlace y ahora jefa de la Unidad de corrupción internacional del FBI, Leslie Backschies, jactándose de que había “derribado presidentxs en Brasil”.

La cooperación entre las autoridades brasileñas y estadounidenses, incluyendo el uso de hackers del FBI para descifrar los archivos encriptados, se había hecho evidente mucho antes de la detención del expresidente. Los mensajes del 31 de agosto de 2016, cuando Dilma Rousseff se enfrentaba a su última audiencia de impugnación, lo demuestran.

El uso de hackers por parte del FBI en Brasil se remonta a 2012, cuando impulsaron a un grupo de “Anonymous” a atacar instituciones gubernamentales y corporativas brasileñas e infraestructuras digitales, en una protesta escenificada contra la “corrupción”. Sérgio Bruno reveló: “Janot (Fiscal General) estuvo con gente de la Embajada de EE. UU. la semana pasada y parece que comentó esto (la irrupción en archivos por medios ilegales), sin entrar en detalles (sic)”. El mismo día, el procurador brasileño Roberson Pozzobon también menciona la cooperación del grupo de trabajo con los hackers del FBI: “Pedimos ver si el FBI tiene la experiencia para descifrar (los archivos encriptados)”.

Al año siguiente, Janot recorrió el mundo promocionando la Operación Lava Jato en eventos de inversionistas, tanto en Estados Unidos, como en el Foro Económico Mundial de Davos, describiendo la ahora desprestigiada operación anticorrupción como “pro mercado”, una posición política que no se suponía que tuviera. La cooperación con las autoridades suizas y suecas también queda patente en las conversaciones reveladas.

Un reciente anuncio ha afirmado que Lava Jato, o Car Wash (como se promocionó incesantemente en los medios de comunicación anglosajones), se cerrará por completo a finales de este año, tras haber contribuido a hundir la economía de Brasil y a eviscerar su democracia.

 Nota editorial: Esta es una versión editada del artículo publicado originalmente por Brasil Wire. Se ha modificado para contextualizar los recientes acontecimientos en el caso de corrupción Lava Jato. Puede encontrar todos los artículos de Brasil Wire sobre la operación Lava Jato aquí."            (Internacional Progresista, CTXT, 9/03/2021)

 

  "El ministro de la Corte Suprema de Brasil Edson Fachin anuló este lunes todas las sentencias contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva por la operación Lava Jato que fueron dictadas por el juez Sergio Moro del tribunal de primera instancia de Curitiba.

Tras el hábeas corpus presentado en noviembre pasado por los abogados de Lula cuestionando la autoridad del tribunal que le juzgó, Fachin considera que el juez Moro no tenía competencia y que los casos no deberían haberse juzgado en Curitiba sino por tribunales federales.

 Lula recupera así sus derechos políticos y puede postularse para cualquier cargo público. La primera condena dictada por Moro sirvió para impedir que Lula se postulara para la presidencia en 2018, cuando las encuestas lo señalaron como claro favorito. Sin Lula en la contienda, la extrema derecha llegó al poder con Jair Bolsonaro, quien pronto invitó a Sergio Moro a convertirse en ministro de Justicia.

Los abogados del expresidente, los hermanos Cristiano y Valeska Zanin Martins, han celebrado esta decisión del Tribunal Supremo Federal que demuestra la inocencia de Lula y el lawfare que se practicaba en su contra, pero no “el daño irreparable causado por el exjuez Moro”.

“Durante más de 5 años, pasamos por todas las instancias del Poder Judicial para reconocer la incompetencia del 13º. Tribunal Penal Federal de Curitiba para decidir sobre las investigaciones o denuncias ofrecidas por el 'grupo de trabajo' de Curitiba. (…) En esta larga trayectoria, a pesar de todas las pruebas de inocencia que presentamos, el expresidente Lula fue encarcelado injustamente, sus derechos políticos fueron despojados y bloqueados sus bienes”, recuerdan.

 Por su parte, la presidenta nacional del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, lamentó que “nada pagará los 580 días de injusta prisión que tuvo Lula, el dolor y la humillación a la que fue sometido, así como a la que fue sometida nuestra militancia, los amigos de Lula, que se quedaron por 580 días durante la vigilia de Lula Livre”.

Gleisi advirtió que la decisión no puede liberar a Moro de enfrentar la justicia. "Esta decisión no puede quitarle la pena a Sergio Moro, un sospechoso, juez penal que llevó al presidente Lula a un juicio de cinco años por delitos que no pudo ser juzgado", dijo destacando que Moro debe ser juzgado y condenado por los crímenes que cometió.

El pasado 21 de febrero, en una entrevista con el portal de noticias UOL, Lula anticipó su vuelta a la política cara a las elecciones de 2022. Ante la pregunta de si se enfrentará al actual presidente, Jair Bolsonaro, el exmandatario aseguró que “si fuera necesario, no duden que estaré a disposición".

“La democracia sufrió un accidente por culpa de Bolsonaro. Al presidente no le preocupa Covid ni la economía, la educación o las relaciones internacionales. Dejamos de comprar vacunas cuando podíamos y dejamos de vacunarnos cuando debíamos. En este momento, Bolsonaro sigue haciendo campaña contra la vacuna y contra el aislamiento. Es casi un genocidio. El Brasil no se lo merece ”, dijo Lula en otra entrevista con el diario El País ."                 (Nueva Tribuna.es, 09/03/21)

19.2.21

Más allá de las connotaciones grotescas asociadas a ciertas actitudes y vestimentas de algunos de los protagonistas, ayer se produjo un verdadero intento de golpe en Capitol Hill. Por eso, las reacciones de China y Rusia en defensa del orden democrático en EE.UU. son importantes... así como la hermosa declaración del presidente Maduro dirigida a defender a los ciudadanos estadounidenses del riesgo de una dictadura... cousas veredes

 "Más allá de las connotaciones grotescas asociadas a ciertas actitudes y vestimentas de algunos de los protagonistas, ayer se produjo un verdadero intento de golpe en Capitol Hill.

 "Nos parecía -confía el economista Luciano Vasapollo a "Faro di Roma"- que estábamos revisando el asalto al Parlamento de Caracas liderado el año pasado por Juan Guaidò: también había 'cuatro payasos', pero la intención era la misma: subvertir un gobierno legítimo, como el de Maduro, para reemplazarlo por quienes quieren alzar la voz después de perder las elecciones. 

En este caso, sin embargo, no fueron cuatro payasos sino ciertamente algo que se estudió en los despachos, planeado porque, por ejemplo, había una resistencia casi nula por parte de la policía: parecía como si estuvieran diciendo 'entrad' a los manifestantes. 

Y se informa que la Guardia Nacional le pidió al Pentágono que interviniera pero se le negó la intervención y para llegar a declarar el toque de queda se retrasó tres horas, tras 4 muertos y las primeras 52 detenciones.

 Así que todo sugeriría, pero no tenemos pruebas, que hubo un intento de golpe motivado por los grandes intereses de las multinacionales, la burguesía, los sectores militares y que, en algún momento, probablemente, las cosas no salieron como debían, por lo que no se han alineado los poderes fuertes fuertes por su complejidad y ha vuelto la emergencia ”.

 “La otra reflexión sobre el ayer, sin embargo - continúa Vasapollo - trataría de formularla con un proverbio que simplemente refleja algunos elementos de la realidad que no se revelan en los análisis de estas horas: 'Quien hiere a espada muere'. Sí, porque lo que pasó ayer en Estados Unidos es simplemente la demostración de cuál es el significado de la democracia burguesa occidental, es decir, de una democracia que se funda simplemente en la ley del más fuerte con la afirmación del poder de clase, del poder, del poder de lucro: en Estados Unidos en este momento chocan dos concepciones de la burguesía, dos áreas, no sé cuál es mejor, o si una de las dos es buena: chocan dos focos de interés distintos, el de Trump que se basa, digamos, en el populismo y que también encuentra una serie de consensos en las clases medias o en las clases bajas y muy bajas, que se alimentan de un oxígeno en el sentido reaccionario y nacional, y la que se refiere a las grandes multinacionales del petróleo, las finanzas y armamento. 

Y el otro centro de intereses, el representado por Biden, que representa la concepción de una burguesía no diría más moderna sino diferente, encarnada en un ámbito superior, con también dentelladas en las clases medias o en las clases reaccionarias ”.

 “Sabemos históricamente - razona Vasapollo - que el poder democrático se ha presentado a escala internacional mucho más coercitivo, más represivo e incluso más violento que el republicano, basta recordar las guerras de Vietnam y Corea, emprendidas sin reconocer los procesos de autodeterminación.  (...)

Y eso es lo que están tratando de hacer fomentando golpes de Estado en América Latina. Quieren afirmar su liderazgo a nivel mundial como lo hicieron para salir de la crisis de 1929 cuando utilizaron la Segunda Guerra Mundial. Exportan la democracia a través de la guerra y en algunos casos, como sucedió en el 45 en Europa y también en Italia, se apropian de lo que fue la victoria de la resistencia partidista, que fue comunista, cristiana y republicana.  (...)

Según Vasapollo, por tanto, el cambio entre Trump y Biden no conducirá automáticamente a unas relaciones más justas entre Estados Unidos y el resto del mundo porque en las presidencias democráticas no faltaron las intervenciones ilegítimas y criminales en países soberanos: si Trump ayudó al golpe en Bolivia Obama favoreció el de Honduras. 

“Uno podría preguntarse entonces - bromea el profesor - por qué todo este escándalo ahora que Trump no quiere darse por vencido. En los Estados Unidos, se considera que el presidente legítimo es alguien que se muestra en el escenario internacional ejerciendo poderes. Obviamente, este no es el caso. El problema es qué democracia queremos: está mostrando que el único camino para la humanidad es un sistema que deja de lado la lógica, la superestructura, del derecho imperialista y capitalista y que marcha con las democracias populares, las de la autodeterminación. de pueblos ".

 Por eso, concluye Vasapollo, “las reacciones de China y Rusia en defensa del orden democrático en EE.UU. son importantes. Esto se puede ver en la hermosa declaración de ayer del presidente Maduro dirigida a defender a los ciudadanos estadounidenses del riesgo de una dictadura ”.             

 (Giulia Rustichelli* - Luciano Vasapollo, Faro di Roma, 08/01/21; traducción google)

 

"(...)  La portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying, hizo un breve comentario sobre lo sucedido en Washington en una rueda de prensa. "China espera que los estadounidenses puedan disfrutar de paz, estabilidad y seguridad tan pronto como sea posible, pero deben reflexionar por qué hay gente y medios en Estados Unidos que ofrecen una narrativa tan diferente cuando se trata de protestas en ese país o en Hong Kong" (...)

La revolución bolivariana siguió con expectación el asalto de la turba de seguidores de su gran enemigo, Donald Trump, al Capitolio estadounidense y los acontecimientos posteriores. Incluso su Cancillería se mostró preocupada ante los hechos de violencia "que no hacen sino reflejar la profunda crisis por la que actualmente atraviesa el sistema político y social de EEUU".

"Con este lamentable episodio, EEUU padece lo mismo que han generado en otros países con sus políticas de agresión", continuó la nota gubernamental, que incluso adelantó una aspiración: que "el pueblo estadounidense pueda finalmente abrirse un nuevo camino hacia la estabilidad y la justicia social".

 (...) la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zajarova. Fue el actual sistema que impera en EEUU el que ha provocado, en su opinión, "la división de la sociedad que ahora se aprecia en los Estados Unidos". La portavoz gubernamental agregó que Moscú espera que "el amistoso pueblo estadounidense pase por este momento dramático de su historia con dignidad". (...)"         

(LUCAS DE LA CAL, DANIEL LOZANO, XAVIER COLÁS, El Mundo, 08/01/21)

16.2.21

Los asaltantes del Capitolio estuvieron a 58 pasos de los congresistas... Algunos de los atacantes llevaban material paramilitar y bridas de plástico. “Si las puertas de esta sala se hubieran abierto unos minutos antes imagínense lo que habrían hecho con esas esposas”

 "Cada día, cuando el Senado de Estados Unidos se reúne para juzgar el impeachment de Donald Trump, la sargento de armas lee su atávica advertencia: “¡Escuchen, escuchen, escuchen! Se ordena a todas las personas que guarden silencio, so pena de prisión!”.

 Aunque el Capitolio cuenta con algunas celdas, no es ese el motivo por el que el miércoles “se podía oír caer un alfiler” en la sala, como dijo la senadora Susan Collins. Lo que los dejó mudos fue el vídeo proyectado por los gestores del impeachment al expresidente.

Probablemente hay pocas insurrecciones tan documentadas como esta pero a sus víctimas aún les quedaban cosas por ver. La combinación de imágenes inéditas del circuito de seguridad del Capitolio con las grabadas por las cámaras corporales de los agentes, los vídeos de periodistas y los propios protagonistas, que los difundieron alegremente, junto con mapas del edificio, los tuits y declaraciones de Trump ofreció una eficaz reconstrucción cronológica de la caótica jornada. Su visión les conmocionó.

 El senador Mitt Romney se vio por primera vez a sí mismo corriendo por un pasillo cuando fue interceptado por un agente de policía negro, Eugene Goodman, uno de los héroes del día, que le cogió del brazo para correr en dirección contraria y evitar a los insurrectos. Otra registró cómo el líder demócrata Chuck Schumer y otros senadores dieron media vuelta in extremis cuando vieron que iban directos a ellos. La estampa de los violentos apaleando a un policía se mostró desde el punto de vista del agente.

 La reconstrucción de las seis horas que duró el ataque muestra cómo algunos asaltantes tenían objetivos muy claros, como Nancy Pelosi y Mike Pence, y los buscaron sistemáticamente por el edificio. Los congresistas que hacen el papel de fiscales en el proceso, un juicio político, enfatizaron que habían evitado “lo peor” por momentos. Varios senadores lloraron y se consolaron entre sí al ver los vídeos.

“Ustedes les podían oír pero la mayoría del público no sabe lo cerca que tuvieron a los asaltantes”, explicó a los senadores Eric Swalwell. “Lo he medido. Estuvieron a 58 pasos de donde se estaba acumulando la turba y la policía trataba de frenarlos”. Algunos de los atacantes llevaban material paramilitar y bridas de plástico. “Si las puertas de esta sala se hubieran abierto unos minutos antes imagínense lo que habrían hecho con esas esposas”.

 “Perturbador”, “terrorífico”, “sobrecogedor” y “conmovedor” son algunos de los adjetivos utilizados unánimemente por los senadores para calificar el relato audiovisual. En lo que discrepan es en si se puede o no responsabilizar del ataque a Trump. Ayer la acusación remachó la conexión entre la incendiaria retórica del expresidente y las acciones de los violentos. Pase lo que pase, este registro visual quedará para la historia, para que el país no olvide la gravedad de lo ocurrido."            (Beatriz Navarro, La Vanguardia, 12/02/21)

12.2.21

El asalto no fue espontáneo. ¿Qué dijo Trump a sus "masas"? "Vamos por Pensylvania Ave,”. El gentío lo hizo, la policía pasiva, y el Capitolio fue ocupado...

Ernesto Ekaizer @ErnestoEkaizer
#Capitolio 

1/El asalto no fue espontáneo. ¿Qué dijo Trump a sus "masas"? "Vamos por Pensylvania Ave,”. El gentío lo hizo, la policía pasiva, y el Capitolio fue ocupado. Trump urgió: dar una lección a los "débiles" republicanos, "dar fuerza necesaria para defender a nuestro pais".

2/ No fue espontáneo. Trump agita antes: "Vamos al Capitolio para vitorear a nuestros valientes senadores, congresistas y mujeres, y no estaremos animando tanto a algunos de ellos. Estaré allí con ustedes. Nunca vamos a recuperar nuestro país con debilidad. Fuertes".

Hay una conclusión evidente: la Policía podía haber impedido el ingreso de los asaltantes de Trump. Ejemplo: el pasado verano la Guardia Nacional atacó la movilización pacífica de Black Lives Matter que se acercó a los edificios federales y reprimió sin complejos.

Complicidad policial. ¿Qué hizo la Policía? SE INVESTIGA su conducta favorable a Trump. Y se prevé que habrá sanciones enseguida. Los asaltantes entraron en el Capitolio como Pedro por su casa, sin problema. 

2:06 p. m. · 7 ene. 2021
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25.1.21

En efecto, hay similitudes entre la astracanada del asalto al Capitolio y los episodios más ruidosos del procés. Vemos a todos esos hombres traicionados por el presidente que les instigó. Lo que más conmueve es la parodia, en ambos casos, de un momento fundacional para el que se carece de autoridad --sea la irrupción en el edificio de Washington o la declaración de independencia de ocho segundos--, seguidas de la larga sombra de las consecuencias legales: desde porrazos a ruina

 "En efecto, hay similitudes entre la astracanada del asalto al Capitolio y los episodios más ruidosos del procés.

En lo profundo, está la intención de conculcar la Constitución por la fuerza de los hechos. En las apariencias, esas peculiaridades indumentarias, camisetas, pieles, banderas…

Pero lo que más conmueve es la parodia, en ambos casos, de un momento fundacional para el que se carece de autoridad --sea la irrupción en el edificio de Washington o la declaración de independencia de ocho segundos--, seguidas de la larga sombra de las consecuencias legales: desde porrazos a ruina.

La vida es moralista; y la ley, severa. En España, años después de frustrado el golpe catalanista, sigue el goteo de inhabilitaciones y multas por aquel momento orgasmático que algunos preferirían olvidar. Sigue goteando con una lentitud descorazonadora pero implacable. Es la irrupción, siempre traumática, del principio de realidad en el mundo de la fantasía.

Como EEUU siempre ha sido más veloz en todo, lo del Capitolio revela lo que estaba pasando aquí, y con una crudeza excepcional.

Un día vemos a todos esos hombres enajenados, de diferentes estamentos, empujados por su legítimo líder (Trump) a irrumpir en los salones de la soberanía: sonrientes, agresivos, desafiantes, exhibicionistas… Vemos felicidad y triunfo en estado puro, y en el instante mismo de la apoteosis sabemos (gracias a la distancia) que pronto pasará el cobrador del frac. Y las risas se trocarán en lágrimas.

El mismo día (y no pasados unos meses o unos años), el mismo día vemos a todos esos hombres desautorizados --si no traicionados-- por el mismo Presidente que les instigó. Identificados por mil cámaras; denunciados por sus vecinos, ex esposas, amigos y conocidos. Despedidos de sus empleos y convertidos en parias. O cautivos en cárceles que no tienen piscina.

El momento es traicionero, uno participa en él creyendo que es el último, pero no se acaba nunca. Salvo en casos desdichados, como la señora Ashli Babbitt, cuyo entusiasmo fanático fue frenado en seco por un disparo de Glock.

En un momento determinado y (para ella, en aquel momento) glorioso, Ashli está encaramándose, resuelta, a una puerta vidriera. Y al instante después recibe el disparo ladino y cae al suelo como un saco. Un sonido seco: ¡Pack! Al día siguiente muere en el hospital:  se pierde varios años de castigos pero también buenos momentos puntuales. Así es como mueren los héroes y los seres precipitados.

Las risotadas se congelan, todos de repente se dan cuenta de que la astracanada ha llegado demasiado lejos pero ya es demasiado tarde para frenar.

¿No suena a algo conocido?"                    (Ignacio Vidal-folch, Crónica global, 22/01/21)

22.1.21

Cada día se conocen nuevos detalles sobre el asalto al capitolio, y cada día descubrimos que lo que sucedió el día de reyes fue mucho peor de lo que pensábamos. El plan era, parece, tomar rehenes. Y seguramente ejecutarlos...

"(...) Cada día se conocen nuevos detalles sobre el asalto al capitolio, y cada día descubrimos que lo que sucedió el día de reyes fue mucho peor de lo que pensábamos. Veamos:

Docenas de personas en la lista de sospechosos de terrorismo del FBI estaban en Washington DC el día del asalto. Aun así, nadie tomó ninguna clase de medida extraordinaria para proteger el capitolio.

Entre los detenidos a causa de la insurrección hay multitud de policías y ex-militares. Las imágenes del asalto muestran que muchos estaban actuando no como una turba, sino como un grupo de combate entrenado usando señales, avanzando en formación, y sabiendo perfectamente dónde debían ir. Tenían un plan, y lo estaban siguiendo.

El plan era, parece, tomar rehenes. Y seguramente ejecutarlos.

Los policías que estaban defendiendo el capitolio lo tienen claro: les habían vendido, y muchos de los asaltantes eran todo menos amateurs.

Esta entrevista es tremenda:
 


Ahora mismo, Washington DC es una ciudad militarizada de arriba a abajo. Todos hemos visto las imágenes de soldados durmiendo en el capitolio; el Pentágono va a desplegar 20.000 guardias nacionales en la ciudad, el triple que la suma de efectivos sobre el terreno en Afganistán, Irak, Somalia, y Siria. La ceremonia de juramento del cargo va a realizarse esencialmente sin público.

Mi primera impresión es que esto era teatro, una sobrerreacción de las fuerzas de seguridad ante la monumental pifia de la semana pasada. Por el tono de las informaciones en los medios y lo que están diciendo legisladores que están recibiendo información directa de las fuerzas de seguridad, sin embargo, me temo que no es paranoia o teatro, y que la preocupación ante posibles amenazas es real
 
Y el temor no es sólo en Washington, es en capitolios estatales en todo el país. En Connecticut, un lugar donde casi nunca sucede nada, los responsables están preocupados. Incluso se está hablando de posibles problemas dentro de las fuerzas de seguridad en muchos lugares.

Si no acaba sucediendo nada (lo más previsible), todo este esfuerzo y preocupación quizás vaya a parecer excesivo, pero la verdad, prefiero 20.000 soldados ociosos en Washington que una repetición de lo que vimos la semana pasada.(...)"     (Roger Senserrich, blog, 15/01/21)

21.1.21

Joseph E. Stiglitz: ¿Hacia dónde va Estados Unidos? El Partido Republicano entendió que sólo podía representar los intereses de las élites empresariales apelando a medidas antidemocráticas. Trump, un sociópata mentiroso y narcisista, fue el hombre del momento...

 "El asalto de simpatizantes de Donald Trump al Capitolio de los Estados Unidos, alentado por el mismo Trump, fue el resultado predecible de cuatro años de ataques a las instituciones democráticas, con la complicidad de muchos en el Partido Republicano. Y que nadie diga que Trump no avisó: jamás se comprometió a permitir una transición de mando pacífica.  (...) 

¿Cómo sigue Estados Unidos desde aquí? ¿Es Trump una aberración, o un síntoma de una enfermedad nacional más profunda? ¿Es Estados Unidos digno de confianza? En cuatro años, ¿triunfarán de nuevo las fuerzas que llevaron al ascenso de Trump, y el partido que mayoritariamente le dio apoyo? ¿Qué se puede hacer para evitarlo?Trump es el producto de varias fuerzas.

Durante al menos un cuarto de siglo, el Partido Republicano entendió que sólo podía representar los intereses de las élites empresariales apelando a medidas antidemocráticas (como la exclusión de votantes y el trazado arbitrario de distritos electorales) y aliándose con fuerzas antidemocráticas, entre ellas el fundamentalismo religioso, el supremacismo blanco y el populismo nacionalista.

Por supuesto, el populismo implicaba políticas incompatibles con las élites empresariales. Pero muchos dirigentes de empresas llevan décadas perfeccionando el arte de engañar a la opinión pública. Así como las tabacaleras gastaron millonadas en abogados y en falsa ciencia para negar que sus productos sean perjudiciales para la salud, la industria del petróleo hizo lo mismo para negar la contribución de los combustibles fósiles al cambio climático. En Trump reconocieron a uno de los suyos. (...)

También hizo otra cosa: generó un conjunto de políticas (a veces denominado neoliberalismo) que produjo un enorme aumento de ingresos y riqueza para la cima de la pirámide y estancamiento casi total para el resto. En poco tiempo, un país que estaba en la vanguardia del progreso científico quedó signado por la disminución de la expectativa de vida y disparidades sanitarias en aumento.

La promesa neoliberal de que el incremento de ingresos y riqueza se derramaría hasta la base de la pirámide era básicamente falsa. Mientras cambios estructurales a gran escala desindustrializaban grandes partes del país, a los rezagados se los dejó en la práctica librados a su propia suerte. Como advertí en mis libros The Price of Inequality y People, Power, and Profits,esta combinación tóxica era terreno fértil para un aspirante a demagogo.

Como hemos visto más de una vez, el espíritu emprendedor de los estadounidenses, combinado con una ausencia de restricciones morales, genera una abundante provisión de charlatanes, aprovechadores y demagogos en potencia. Trump, un sociópata mentiroso y narcisista, que no entiende nada de economía ni valora la democracia, fue el hombre del momento.

La tarea inmediata es eliminar la amenaza que todavía plantea Trump. La Cámara de Representantes tiene que iniciar un proceso de destitución y el Senado proceder a juzgarlo para que no pueda ocupar nunca más un cargo federal.  (...)

Tenemos que compatibilizar la libertad de expresión con la responsabilidad por los enormes daños que las redes sociales pueden causar y han causado, desde alentar la violencia y el odio racial y religioso hasta permitir la manipulación política.  (...)

En Estados Unidos se necesita una reforma del sistema político que garantice el derecho básico al voto y la representación democrática. Hace falta una nueva ley de derechos electorales. (...)

También tenemos que disminuir la influencia del dinero en la política: ningún sistema de controles y contrapesos puede ser eficaz en una sociedad tan desigual como Estados Unidos. (...)

Finalmente, tenemos que resolver las múltiples dimensiones de la desigualdad. La asombrosa diferencia entre el trato recibido por los insurgentes blancos que invadieron el Capitolio y los manifestantes pacíficos del movimiento Black Lives Matter hace unos meses muestra una vez más al mundo la magnitud de la injusticia racial en Estados Unidos.A esto se suma la pandemia de COVID‑19, que resaltó la magnitud de las disparidades económicas y sanitarias del país.

 Como he dicho muchas veces, desigualdades tan profundas no se pueden corregir con pequeños retoques al sistema.La respuesta de Estados Unidos al ataque al Capitolio dirá mucho sobre el rumbo futuro del país. Si además de exigir cuentas a Trump también emprendemos el difícil camino de la reforma económica y política para resolver los problemas subyacentes que hicieron posible su presidencia tóxica, entonces habrá esperanzas de un futuro mejor."                 (

20.1.21

Alexandria Ocasio-Cortez: “Estar en el Capitolio y dudar de si un agente te va a ayudar o te va a hacer daño es bastante traumático... tuve un encontronazo cara a cara en el que creí que iba a morir. Y experimenté ese momento, al final de tu vida, en el que te pasan por la cabeza a toda velocidad muchísimos pensamientos, que es lo que nos pasó a muchos de nosotros el miércoles. Y no sabía si iba a llegar viva al final del día... Y no exagero si digo que muchísimos miembros de la Cámara estuvieron a punto de ser asesinados. No es una exageración"

 "Extractos del vídeo que la congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez retransmitió por Instagram el 13 de enero:

 [Minuto 1:27] El miércoles, como sabemos, el presidente, claramente ayudado por miembros del Congreso, instigó un ataque al Capitolio de Estados Unidos. Esto se conoce como un acto de insurrección, un acto de sedición y, claramente, [Trump] ha traicionado a nuestro país, ha traicionado a los Estados Unidos. (...)

Alexandria Ocasio-Cortez

 Yo personalmente viví un episodio bastante traumático. Y no sé si puedo desvelar todos los detalles de dicho episodio por motivos de seguridad, pero puedo decirles que tuve un encontronazo cara a cara en el que creí que iba a morir. Y experimenté ese momento, al final de tu vida, en el que te pasan por la cabeza a toda velocidad muchísimos pensamientos, que es lo que nos pasó a muchos de nosotros el miércoles. Y no sabía si iba a llegar viva al final del día. Y no solo en general, sino en un momento muy específico. (...)

[Minuto 5:00 al 7:57. Habla de cómo afrontar el trauma por lo vivido o por lo que se vio con la ayuda de profesionales]. Y creo que también es una oportunidad para muchos de nosotros de hablar del trauma. Lo que sí puedo decir es que después ha habido muchos orientadores y médicos en la Cámara hablando de la importancia de nuestra reacción ante lo que ocurre y cómo debemos ocuparnos de nuestra mente y nuestro cerebro después de estar expuesto a un suceso traumático.

 Y creo que lo verdaderamente importante es tener en cuenta que, cuando a alguien le ocurre algo donde cree que va a morir y pasa por ese proceso, es un suceso traumático, y las cosas no tienen que ir tan lejos para que algo sea traumático. (...)

[Minuto 7:57] Iré al grano: el suceso del miércoles fue sumamente traumático. Y no exagero si digo que muchísimos miembros de la Cámara estuvieron a punto de ser asesinados. No es una exageración. Tuvimos mucha suerte de que todo ocurriera durante el tiempo necesario para que los diputados escaparan ilesos de la Cámara. Pero muchos de nosotros nos libramos de la muerte por muy poco. Y también es sumamente traumático pensar en lo inquietante que fue ese día porque había una sensación de que algo iba mal. Y obviamente por la violencia, pero la sensación de que algo iba mal desde dentro. 

Como vimos, algunos miembros de la policía del Capitolio fueron muy valientes, muchos agentes –algunos negros y mulatos– se enfrentaron a los blancos supremacistas y se pusieron en una situación de riesgo, y no solo para proteger a los diputados, al enfrentarse a la violencia racista de los blancos supremacistas que atacaron el Capitolio por orden de Donald Trump. Hubo actos heroicos, pero junto a ellos también hubo actos desleales, y estar en el Capitolio y dudar de si un agente te va a ayudar o te va a hacer daño también es bastante traumático. 

Hay un punto de evacuación y una sala de seguridad de la que habla mucha gente, desde donde algunos diputados dieron entrevistas y decían: “Estoy en un lugar seguro, estoy en un lugar seguro”.

Los congresistas republicanos no llevaban mascarilla, se negaron a ponérsela en ese lugar cerrado y ahora, en las últimas 24-48 horas ya tenemos un diputado demócrata que ha dado positivo en covid porque se refugiaron allí. Yo personalmente ni siquiera me sentía segura yendo a ese punto de evacuación porque había simpatizantes de QAnon y supremacistas blancos y en realidad congresistas supremacistas blancos, en ese mismo punto de evacuación, a quienes conozco y que me dieron la sensación de que revelarían dónde me encontraba y que provocarían situaciones que permitirían que me hirieran, secuestraran, etcétera. 

De modo que no me sentía segura ni siquiera con otros miembros del Congreso. Y tener de alguna manera que arreglártelas sola así es traumático y, francamente, sé que a muchos de vosotros no tengo que describíroslo porque lo habéis experimentado en cierres de emergencia escolares y en falsas alarmas o, Dios no lo quiera, y espero y que ninguno de vosotros haya estado en un tiroteo, pero si habéis estado en uno, sabéis lo que se siente, y no es ninguna broma. No es ninguna broma. (...)

Tengo un mensaje para todos los que están dimitiendo después del miércoles: demasiado tarde. Demasiado tarde. No vais a dimitir después de lo ocurrido el miércoles y hacer como si no fuerais partícipes. ¿Erais ministro el miércoles? Sí lo erais, erais partícipes. ¿Erais ministros cada paso previo al miércoles? Sí, entonces erais partícipes. No llegas a permitir un ataque que mata a 5 personas y después dices: “Yo no era partícipe”. Claro que sí. Erais partícipes cuando metisteis niños en jaulas, cuando derogasteis el Título IX [contra la discriminación], erais partícipes cuando el presidente cometió la primera docena de delitos, erais partícipes cuando excusasteis el incumplimiento de la ley. Erais partícipes, erais partícipes, erais partícipes.

 Tenéis las manos manchadas con la sangre de esas 5 personas. ¿Qué vais a hacer al respecto? Creen que dimitir limpiará la sangre de sus manos. Están manchados, siempre estarán manchados con la muerte de cinco personas, especialmente cuando no votaron a favor de la enmienda 25ª para destituir a este presidente cuando tenían el poder para hacerlo. Cobardes. Cobardes. No podían ni ponerse en pie por la memoria de esos policías por los que fingen preocuparse. No quiero volver a oír o ver al partido republicano hablar sobre Blue Lives Matter. 

Nunca les preocupó la seguridad de la policía, tan solo era un eslogan, porque si realmente les preocupara el estado de derecho hablarían sin reservas cuando se infringe la ley, harían cumplir los principios de equidad e igualdad, pero les importa un rábano la ley, les importa un rábano el orden, les importa un rábano la seguridad, lo que les importa es la supremacía blanca, les preocupa más mantener el orden social y la mitología de los blancos que la grandeza de nuestra democracia, eso es lo que les importa. Su ansia de poder está por encima de la democracia. Eso es lo que hicieron cuando votaron para invalidar el resultado de nuestras elecciones libres y limpias, aunque cueste calificarlas así teniendo en cuenta la cantidad de votos que se han empeñado en invalidar por todo el país, es muy generoso calificarlas así.(...)

 Estamos hablando de que intentan arrebatarle la ciudadanía a cualquiera que no sean ellos. Y de eso va todo esto, y esto es lo que quiero decir cuando digo que su ansia de poder les ha alejado de la lealtad a la democracia, de modo que Trump se tiene que ir. Porque les voy a decir una cosa, cuando esos alborotadores irrumpieron en el Capitolio de nuestra nación, enarbolaban la bandera confederada dentro de nuestro Capitolio.

 Les voy a explicar el significado histórico que entraña. Ocurrió lo siguiente: enarbolaron la bandera confederada dentro el Capitolio de EE. UU. por primera vez en la historia de América –ni siquiera lo hicieron durante la Guerra de Secesión- y hubo miembros del Congreso que les jalearon. No lo tergiversen, no actúen como si no hubiera habido congresistas que les apoyaban. Un congresista de Colorado dijo: “Mi gente está ahí fuera”.  (...)

La única manera de avanzar es con una democracia multirracial que lucha por los derechos socioeconómicos del pueblo y los derechos civiles del pueblo, y punto. Y ellos preferirían ver a nuestro país en llamas que verse codo con codo en situación de igualdad con el resto: esa es la tragedia de la supremacía blanca.

 La tragedia de la supremacía blanca es que está condenada al fracaso. Está condenada al fracaso. Los supremacistas blancos nunca jamás, jamás en la vida, vivirán en un mundo en el que sus fantasías se hagan realidad. Jamás. Y ese el motivo por el que se amparan en la violencia. Ese es el motivo por el que se aferran tantísimo a la violencia, porque para ellos no existe otra forma de hacer las cosas. No existe otra forma. (...)

Y quiero hablarle claramente al senador Ted Cruz: usted no tiene cabida en el Senado de los Estados Unidos. Quiero hablarle claramente al senador Josh Hawley: usted no tiene cabida en el Senado de los Estados Unidos. No les corresponde ningún escaño elegido democráticamente si no creen que esas elecciones fueron legítimas según sus alegaciones interesadas, así que váyanse. Si fueran mínimamente honrados respecto a sus reivindicaciones, a sus mentiras, sobre las elecciones, entregarían sus credenciales. Pero para ellos, esto no va sobre la verdad, va sobre de si quieren ser el presidente en 2024.  (...)

Les voy a dar un adelanto: nunca llegarán a presidente. Nunca se ganarán el respeto de este país. Jamás, jamás. Y deberían dimitir. Y también todos los miembros del Congreso que votaron a favor de invalidar los resultados de las elecciones porque preferirían aferrarse al poder que respetar nuestra democracia, es decir, priorizar el corto plazo sobre el largo plazo. (...)

Pero lo que tenemos que hacer ahora mismo es entender que todos  tenemos que abrocharnos el cinturón porque la cantidad de gente que ha sido radicalizada en este país es enorme y es trascendental. Y es una herida generacional que vamos a tener que curar porque Ted Cruz puede tirar la toalla y marcharse. Josh Hawley puede tirar la toalla y marcharse. McCarthy puede tirar la toalla y marcharse, pero han alentado esta situación en todo momento porque creían que les proporcionaría la victoria en unas puñeteras elecciones, y ahora tenemos que arreglar el desastre de un sistema radicalizado. 

Y Mark Zuckerberg también ha participado al crear los motores de recomendación que han canalizado a millones de personas hacia los grupos y organizaciones supremacistas. Lo recomendó, construyó la plataforma, lo aceleró todo: hay mucha gente responsable. Hay muchísima gente responsable y vamos a tener mucho trabajo por delante porque ellos han creado este desastre. (...)

Estás con el pueblo o estás con esa turba. Está muy claro. "             (Alexandria Ocasio-Cortez  , CTXT, 18/01/2021)

18.1.21

El Estado Mayor de Estados Unidos ha remitido una circular a todas las unidades en las que recuerdan a todos los miembros de las Fuerzas Armadas que los la toma del Capitolio instigada por Trump atenta contra las tradiciones, los valores y el juramento de los militares. Es un hecho histórico e insólito... indicativo de que se tenía detectado a grupúsculos favorables a los fanáticos trumpistas, lo que supone una verdadera amenaza para el país... ¡Glup!... Cousas veredes...

 "El Ejército, el Cuerpo de Marines, la Armada, la Fuerza Aérea, la Fuerza Espacial y la Guardia Costera han dejado clara su posición y su obligación respecto a la toma del Capitolio instigada por Donald Trump a través de una circular interna enviada a todas las unidades militares y firmada por los siete generales y el almirante que forman el Estado Mayor Conjunto.

Desde los sectores más radicales del trumpismo se han hecho llamamientos para que los militares se unan a ellos e impidan la investidura de Joe Biden para mantener a Donald Trump en la Casa Blanca. Sin embargo, han sido los altos mandos los que han querido frenar cualquier tentación en una carta en la que afirman que «la violenta protesta en Washington del 6 de enero fue un asalto directo al Congreso, al edificio del Capitolio y a nuestro proceso constitucional. Cualquier acto contra el proceso constitucional no solo atenta contra nuestras tradiciones, valores y juramento; también va en contra de la ley.  El derecho a la libertad de expresión y de reunión no dan a nadie el [derecho] de recurrir a la violencia, la sedición y la insurrección», señala el documento.

Según la BBC, tras consultar con diferentes analistas militares norteamericanos, esta circular remitida por el Estado Mayor Conjunto es un hecho histórico e insólito. Estos expertos, entre los que se encuentran algunos generales retirados, señalan que la situación en la que Trump ha dejado Estados Unidos es límite, por la división y el odio generado

Sin embargo, lo que es excepcional es que el Estado Mayor hayan tenido que recordárselo a sus tropas, lo que es un indicativo de que tenían detectados a determinados grupúsculos favorables a los fanáticos trumpistas, lo que supone una verdadera amenaza para el país.

Tanto el FBI como los diferentes cuerpos de Policía Militar están investigando para verificar si entre los asaltantes al Capitolio había miembros en activo de los diferentes Cuerpos Militares, además de verificar si alguno de los integrantes de la Guardia Nacional que reforzarán la seguridad de la investidura de Joe Biden también participó del asalto al Congreso.

Lo que la circular quiere dejar claro a los militares es que las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos no le deben lealtad a un individuo, sino al pueblo norteamericano."                    (José Antonio Gómez, Diario16, 16/01/21) 

15.1.21

28 notas sobre la tragicomedia del asalto al Capitolio... Fue una acción coordinada, entre los altos funcionarios del Estado, incluido políticos, militares, servicios de inteligencia y los grandes medios de comunicación

  1. Todo indica que el objetivo principal del asalto del 6 de enero fue salvar el capitalismo de las amenazas, al igual que el 11S, con la diferencia de que los atentados del 2001 lo intentaron mediante el militarismo expansionista de EEUU invadiendo a otras naciones, mientras la "conmoción" provocada por el 6E. de 2021 está dirigida a aterrar a la clase trabajadora del propio Estados Unidos. El "vikingo" de gorra con cuernos, la imagen de la jauría fascistas es Jake Angeli, un declarado anticomunista, cuyo disfraz pretendía quitar hierro de la peligrosísima situación que se gesta en el seno de la superpotencia.
  2. La versión oficial de lo sucedido no se sostiene por ningún lado: De repente unos vándalos blancos armados con pistola o palo de beisbol, incitados por el propio presidente de EEUU, han hecho de "insurgentes" invadiendo la sede "de la democracia", intentando asestar un "golpe de estado" contra el próximo presidente Joe Biden.

El demonio en los detalles

  1. Sin embargo, no fue una acción espontánea. Según Wall Street Jornal, desde hacía un mes las redes sociales de los grupos que profanaron la sede del Congreso contaban sus planes para este día en concreto, puesto que la ley federal establece que los diputados deben reunirse el 6 de enero a las 13.00 horas, y dirigidos por el vicepresidente del país, abrir los certificados sellados de los votos de cada estado. ¿Cómo es que las bandas fascistas pueden utilizar las plataformas de información libremente, pero Julian Assange está perseguido? ¿Por qué, entonces, las fuerzas de seguridad no activaron los protocolos de emergencia o el alarma por actos terroristas? Los asaltantes la mañana del mismo día celebraron una marcha bajo el lema de "Salvemos a América", para luego dirigirse al Capitolio. Una vez dentro del edificio, la policía casi les da la bienvenida con la sonrisa y fotos incluidas.
  2. Fue una acción coordinada, entre los altos funcionarios del Estado, incluido políticos, militares, servicios de inteligencia y los grandes medios de comunicación. El policía retirado del capitolio Theortis Jones cree que "les permitieron hacer lo que hicieron"; la congresista demócrata Zoe Lofgren afirma que la Policía del Capitolio le mintió al afirmar que había avisado a la Guardia Nacional: "No la había llamado" recalca, y una vez que se le llamó, denuncia el gobernador republicano Lawrence Hogan, el Pentágono (cuyo jefe Mark Esper, sospechosamente, fue cesado semanas antes) rechazó la solicitud de enviar tropas al Capitolio. El Washington Post informa que días antes, el Pentágono había emitido órdenes de desarme de la Guardia Nacional.
  3. No fue un intento del golpe de estado. Todos sabemos cómo son los golpes de estado organizados por los estadounidenses: el arresto de los líderes de las formaciones democráticas (partidos, sindicatos, organizaciones feministas y estudiantiles, etc.), el envío de matones y militares amados a las calles protegidos por francotiradores, tanques y helicópteros; la toma de los aeropuertos, los medios de comunicación, etc., y destruir la resistencia armada de los atacados. Por su parte, los dirigentes oficiales del país, en tales situaciones, convocan una reunión de urgencia con los responsables militares fieles, los servicios de inteligencia, etc. diseñando un plan, y emiten un comunicado dirigido a la nación para informarles de lo sucedido, invitándoles a neutralizar el golpe con sus movilizaciones. ¡Nada de esto sucedió en la función "teatral" del Capitolio! La última "obra" de los maestros de hacer golpes de estado fue en Turquía en julio de 2016, cuando intentaron asesinar al presidente Erdogan, bombardeando su hotel y al no conseguirlo disparar al embajador de Rusia en Ankara. Hubo cientos de muertos y decenas de miles de detenidos.
  4. Durante el asalto ni se les vio a los líderes del Partido Demócrata, Joe Biden, Nancy Pelosi, Barak Obama o los Clinton. Ninguno convocó a la población a resistir y apoyar al presidente electo.
  5. Tres días antes, los diez exsecretarios de Defensa vivos firmaron una declaración respaldando los resultados electorales y advirtieron sobre la injerencia de los militar en la política. ¿Tenían alguna información sobre un golpe militar? ¿Se la dieron al presidente electo? ¿Es posible que el Partido Demócrata, que va a tomar el poder una vez más, no tenga un servicio de ciberseguridad propio?
  6. ¿Nadie de la Comunidad de Inteligencia, una federación de 16 agencias del Gobierno dedicada a la seguridad nacional, se puso en contacto con los demócratas para avisarles del plan de los asaltantes?
  7. ¿Es posible que los servicios de seguridad del Capitolio no hubiesen visto las imágenes de la marcha de unos 2 mil individuos enfadados hacia la sede del máximo órgano de la soberanía popular? ¿Qué pasa con cientos de cámaras que fueron colocadas en las calles aledañas de este complejo, después del 11S?
  8. Una vez que los ocupantes se marcharon, el "Estado" no mandó a arrestar al jefe de los "sublevados", supuestamente Donald Trump, o a una veintena de sus cómplices republicanos en el Congreso. Biden recomendó al presidente golpista a que "hiciera lo correcto" y se desmarcase de los asaltantes: ¡Vaya! ¿Por qué a Salvador Allende no se le ocurrió darle el mismo consejo de hermano a Augusto Pinochet?
  9. Horas después, aparece un Joe Binde para suavizar lo ocurrido: pide "unidad" de sus "colegas republicanos" y los anima a los mismos que con su narrativa sobre "el fraude electoral" han inculcado a millones de personas que su futuro gobierno es ilegitimo, a ser una oposición "fuerte y de principios". Es así que la horda, compuesta los grupos fascistas y mafiosos como los Boogaloo, "Q-Anon o Ku Klux Klan no se ven a sí mismos como "golpistas" sino salvadores de la democracia del país.

La versión alternativa de los hechos

  1. Los políticos de ambos partidos, con el fin de salvar los intereses de las compañías de armas o del petróleo, por ejemplo, han mentido a sus propios ciudadanos y al mundo entero durante años: las guerras contra Yugoslavia, Iraq, Afganistán, Libia, Yemen, Siria, etc. sólo son parte de su peligrosa capacidad de falsificar la realidad y manipular la opinión pública y conseguir que los estadounidenses enviasen a sus hijos al matadero a los países lejanos, para mantener la "estabilidad" del poder en EEUU y enriquecer a sus gestores. Por lo que dudar de la versión oficial no sólo es sano sino imprescindible. Esta es la misma "democracia" que contrató a los científicos militares nazis, y bajo la clave de la "Operación Paperclip" los trasladó a EEUU, o la que probó armas bacteriológicas sobre 80.000 ciudadanos propios en San Francisco.
  2. Una acción de tal envergadura, por la implicación de los responsables de todos los estamentos del poder en EEUU no podía ser realizada sin la complicidad de los propios líderes demócratas. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se negó a pedir una investigación sobre los involucrados en el complot. "Una minoría del Partido Republicano debería avergonzarse de sí mismas", como si hubiera robado un donut de un supermercado, mientras decenas de miles de estadounidenses llevan años en la cárcel por minucias, como Richard DeLisi de 71 años que pasó los últimos 31 encarcelado por un delito de tráfico de marihuana. Trump será la Cabeza de Turco. El principal motivo de demonizar a este personaje ha sido su oposición a las continuas e interminables guerras: la OTAN no quiso un Trump II.
  3. "Mi objetivo principal es unificar este país", promete Biden, para que los banqueros y los desahuciados beban a su salud. Ya sabemos que cuando un mandatario habla de la "unidad" se refiere a que los oprimidos, que son los que agitan el silencio de cementerio que busca el poder; que dejen de reivindicar libertad, justicia social e igualdad. Por pura casualidad, el capital financiero desde Wall Street Jornal pidió a los republicanos que apoyasen a Biden, y los generales, la Cámara de Comercio, la Asociación Nacional de Fabricantes (NAM), que representa a miles de grandes corporaciones, han exigido un impeachment contra Trump.
  4. El 8 de octubre una banda fascista intentó secuestrar y asesinar a la gobernadora de Michigan, la demócrata Gretchen Whitmer. ¿Iba a ser un ensayo para sondear las reacciones? ¿Cuál era la conexión entre los secuestradores y el poder? Los asaltantes del Capitolio llevaban bridas para inmovilizar a los diputados
  5. Los partidos Republicano y Demócrata y sus dirigentes millonarios no representan a la mayoría de una nación que se desangra a causa de la profunda y amplia crisis económica, política y social y ahora, además, de salud, sino a la élite gobernante. Sus diputados y presidentes son designados por los grandes corporaciones y lobbies que invierten en sus campañas electorales, convirtiéndoles en el rehén de sus infames intereses: "quien paga manda": por eso Trump visitó antes que ningún otro lugar a Arabia saudí e Israel no al Distrito de Columbia de la propia Washington DC, por ejemplo, que alberga el mayor índice de sintecho de todo el país.

Y ¿Cuáles eran los objetivos de la "conmoción"?

  1. Renovar la alianza bipartidista para aplastar las movilizaciones de los oprimidos que amenazan el sistema. Hay un volcán de tensiones acumuladas en el subsuelo de EEUU que ni Biden ni Dios podrá contener su estallido. En el último año millones de ciudadanos han perdido sus trabajos. Si antes del COVID19, el 12% de los hogares ya vivía en pobreza ahora además 30 millones de personas pueden perder sus casas hipotecadas.
  2. Presentar a Joe Biden como víctima "progresista" de organizaciones fascistas, y consolidar su débil posición dentro del PD, cuya ala izquierda ve cómo con él ya ha empezado a traicionar sus promesas. Pues, se trata del "sistema" que no sus representantes: ¿Se acuerdan de cuando Obama criticó al policía que detuvo al catedrático de la Universidad de Harvard Henry Gates por entrar en su propio domicilio? Tuvo que pedirle disculpas e invitarle al té a la Casa Blanca -con Joe Biden presente. Durante los asesinatos de los ciudadanos afros del año pasado, Biden se negó a abordar la brutalidad policial en sus discursos.
  3. Establecer uan serie de "reajustes" para limitar los derechos de los ciudadanos, que en tiempos "normales" no se puede hacer. Que Twitter y Facebook cierren las cuentas de nadie menos que el presidente del país Donald Trump por las "declaraciones violentas", es una señal de lo que pasaría a los líderes de los movimientos obrero, feminista, o Black LivesMatter. ¿Convocar una huelga obrera es un acto "violento"?
  4. Aterrorizar a la población para que se conformen con el "mal conocido". La "sociedad de miedo" sacrificará voluntariamente las libertades vitales por otro bien supremo: la seguridad. Los medios de comunicación hablan de una posible guerra civil y el general Michael Flynn recomienda la suspensión de la Constitución y la proclamación de ‎la ley marcial. En esta línea apocalíptica algunos foros políticos incluso están barajando la disolución de EEUU en un proceso que podrá ser aún más rápido que la Unión Soviética. ‎ ‎
  5. La crisis multidimensional de EEUU es tan amplia y profunda que podrá lanzar nuevas guerras contra otras naciones para exportarla. Tres de sus once portaviones nucleares están en el Golfo Pérsico mientras Trump ha enviado varios bombarderos tipo B-52 a la base de Diego Garcia en el Océano Indico, a la vez que Mike Pompeo acaba de señalar a Irán como la "nueva base de Al Qaeda". Pero ¿ no estaba el mando de esta organización en el Pentágono?

Un panorama inquietante

  1. Quizá nunca sepamos lo que realmente sucedió. Llama la atención el suicidio de uno de los oficiales del Capitolio Howard Liebengood con 15 años de servicio, días después. Los "suicidios" al igual que los "accidentes" forman parte de los métodos habituales de cerrar la boca de quienes saben demasiado: el "suicidio" del pedófilo Jeffrey Epstein, amigo de Trump y los Clinton, o la muerte en "accidente" de helicóptero de 22 soldados de la élite SEAL que (no) asesinaron a Bin Laden, son solo unos ejemplos.
  2. Los "sublevados" representan a la base del fascismo: el lumpenproletariado, parte de la clase obrera, integrantes de la clase media arruinados, y una burguesía asustada que sólo necesitan un líder populista para que les emocione con la promesa del regreso del paraíso perdido: el llamado "sueño americano".
  3. El fascismo estadounidense se organiza y a marcha forzada: El 20 de enero de 2019, en Richmond, Virginia se tuvo que declarar Estado de emergencia por la manifestación de unos 10.000 fascistas armados, la más numerosa de la historia de EEUU. En 2017 los supremacistas blancos hicieron una marcha armada en Charlottesville. Estas fuerzas tienen sus representante en el Congreso: Marjorie Taylor Greene de , o Lauren Boebert -quien pide llevar pistolas en el Capitolio-, son sus rostros públicos.
  4. Esto no ha hecho más que empezar. En diciembre, el asesor de Trump, Stephen Miller advirtió que el 20 de enero es la "fecha límite" de tomar medidas para proteger la presidencia de Trump. Miller tampoco ha sido investigado. Los asaltante, que consideran su acción un éxito histórico, ya tienen una fecha, "la Epifanía de EEUU", una mártir, la ex militar Ashley Babbitt y se preparan marchas armadas por todo el país.
  5. La administración Biden-Harris, además de enfrentarse a una brutal crisis sanitaria, el aumento del desempleo y la pobreza también tendrá que gestionar el avance de la extrema derecha, que por un lado utilizará las injusticias sociales para engrosar sus filas y por otro atacará a las victimas de estas mismas injusticias para expandir la violencia.
  6. La clase dominante ya no puede gobernar como antes, sin embargo, la ausencia de la vanguardia -partidos y sindicatos progresistas poderosos-, impide su derrumbamiento y un nuevo orden, dejando espacio a la peor cara del capitalismo. EEUU necesita un tercer partido que represente a grandes sectores de la sociedad.
  7. El fascismo ya gobierno en muchos Estados del planeta, y es imposible derrotarlo sin estrategias internacionalistas."                    (Nazaním Armanian, Público, 14/01/21)