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25.8.20

Ocho formas en las que te puede afectar el artículo 135 modificado por PSOE y PP

 "Los que nos metieron en este lío con la ley presupuestaria y ahora piden derogarla tienen que pedir perdón por el daño que hicieron".
 
 (...) ¿Se exploró una modificación exprés de la Ley de Estabilidad Presupuestaria? El vicesecretario de Política Territorial del PP aseguró hace unos días que estaban dispuestos. Que presenten inmediatamente una iniciativa parlamentaria urgente firmada por Casado. Porque yo estuve en el Parlamento y pedí la derogación de las partes de esa ley que tienen que ver con ayuntamientos. Pero tengo delante el papel que hicieron esos partidos después de que yo estuve allí y aquí no hablan nada de derogar la ley. ¿Se olvidaron? Qué curioso. (...)

El PSOE pidió derogar la ley Montoro, ¿no le pareció un buen momento para intentarlo?

Yo no soy el Gobierno de España, yo soy la FEMP. Como la FEMP pido la derogación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, la pedí siempre y la seguiré pidiendo. Pero no veo que ningún partido en el Parlamento haya apoyado mi propuesta en la comisión de reconstrucción. (...)

¿Qué opina de la posición de las alcaldías que opinan que les han incautado sus ahorros?

Pues es completamente falso. Puede optar, nadie se les obliga. Quien nos incautó los ahorros fue el PP, que nos hizo meterlos en un banco y pagar por tenerlos allí.

Si llega una oferta en el Congreso del PP apara tumbar la ley Montoro...

Los que nos metieron en este lío y ahora piden derogar su ley, que yo estaré encantado, tienen que pedir perdón por el daño que nos hicieron a los ayuntamientos.(...)"              

(Entrevista a Abel Caballero, alcalde de Vigo, María Pampín, eldiario.es, 22/08/20)


"Se ha hablado mucho en estos siete años sobre aquella noche de agosto en la que el Gobierno socialista de Jose Luís Rodríguez Zapatero pactara votar una modificación de la Constitución Española con el Partido Popular de Mariano Rajoy. 
 
En solo un día de verano se consiguió cambiar el artículo 135 de la Constitución para anteponer el pago de la deuda a cualquier otro tipo de pago. La deuda pública sería la partida presupuestaria que deberá ser considerada y pagada en primera instancia. Nunca sufrirá recortes, ya se recortará de otros sitios. (...)

Pero la partida dedicada al pago de la deuda de los Presupuesto Generales del Estado no es la única que ha sufrido las consecuencias del cambio en el artículo 135. Tras la modificación, otra serie de leyes trasladaron esa misma comanda de los mercados y el sector financiero a muchos otros niveles y ámbitos.

Las leyes Montoro, aquellas aprobadas por el ministro de Hacienda del Partido Popular seis meses después de modificar dicho artículo, han alargado la sombra de esa modificación de la Constitución y afectado a la vida de la mayoría de la población mediante normas que atañen al funcionamiento de los municipios y las comunidades autónomas.

El artículo 135 puede estar perjudicando tu vida ahora mismo y puede que no sepas identificarlo. Existen muchas más, pero aquí os traemos algunas de las consecuencias de anteponer la deuda a todo lo demás.

1. Que tu Ayuntamiento no pueda gastar el dinero de tus impuestos

Una de las principales herramientas para la “estabilidad presupuestaria” del señor Montoro fue la imposición del techo de gasto. Mediante esta norma, los municipios no pueden gastar más de lo que se presupuestó en el 2012, año de recortes, más un porcentaje en función del crecimiento del PIB, aún incluso si se tiene superávit. Gracias a esta norma se puede dar la paradoja de que el dinero recaudado mediante tus impuestos no se esté gastando en las necesidades que tiene tu municipio porque la ley creada tras la modificación del 135 lo prohíbe, aunque a ti te los cobren y el municipio necesite gastarlo.

2. Que tus impuestos vayan a pagar cuotas de deuda de manera anticipada y perdiendo dinero

Imaginad que tenéis una hipoteca, cumplís con vuestros pagos mensuales y aún así os sobra dinero a final de año para realizar mejoras en casa o invertir en algo que os pueda reportar ingresos o ahorro en un futuro. Pero llega un ministro, te prohíbe hacerlo y te obliga a pagar cuotas de la hipoteca del año que viene. Te obliga incluso si la comisión por amortización anticipada de tu hipoteca es mayor que el tipo de interés que pagarás el año que viene, algo fácil ahora mismo con los tipos de interés en mínimos históricos. No tiene sentido, ¿verdad? Pues eso es lo que hace la ley Montoro con los municipios mediante el techo de gasto. El superávit tienen que ser utilizados en amortizar deuda de manera anticipada, aunque salga más caro.

3. Que el dinero de tus impuestos esté muerto de risa o un banco esté especulando con él

Siguiendo el ejemplo anterior, si no tienes hipoteca tampoco te lo puedes gastar, aunque tengas necesidades o buenas oportunidades de inversión. Lo tienes que depositar en la cuenta de un banco. La ley que se desprende de la modificación del 135 no deja gastar el superávit a los municipios sin deuda, sino que lo deben dejar en una cuenta bancaria, aunque este dinero pierda valor al no ser usado ni ofrecer ninguna rentabilidad. Sin embargo, el banco puede usar el dinero de tus impuestos para prestarlo a otros clientes o invertirlo en actividades especulativas. Tu ayuntamiento no puede, el banco sí.

4. Que los impuestos que recauda el Estado para tu Ayuntamiento nunca le lleguen

Si se da el caso de que no consigas ingresar más de lo que gastas y no te llegue el dinero para pagar esas cuotas de tu hipoteca, el ministro coge el dinero que te toca por ser parte de este país y se lo da directamente al banco. Eso es lo que pasa cuando un Ayuntamiento incumple sus cuotas de los préstamos del plan de pago a proveedores. Estos préstamos, utilizados para pagar las facturas escondidas en los cajones, están respaldados por el Gobierno central. De manera que, si el ayuntamiento incumple un pago, el banco le mete su correspondiente comisión de demora y le pasa la factura al Gobierno, el cual le paga con la Participación en los Impuestos del Estado (PIE) que le corresponde al municipio, o sea el dinero de los impuestos que debe llegar al ayuntamiento. Pero, gracias al 135, el banco siempre está primero.

5. Que estés en una interminable lista de espera

Otra de las condiciones de los planes de ajuste a los municipios es la tasa de reposición cero. Esta tasa impide que cuando un funcionario se jubila o deja su empleo por cualquier otra razón, la administración pública pueda sustituir ese puesto con otra persona. Esta restricción provoca que los ayuntamientos u otras administraciones públicas estén adelgazando su plantilla hasta no poder ofrecer los servicios públicos que son de su competencia con normalidad. En municipios como Jerez de la Frontera, la lista de espera para ser atendido por parte de los servicios sociales del ayuntamiento ha subido de una media de 20 días a cerca de los 90 días en la actualidad.

También te puedes encontrar con que el colegio donde asisten tus hijos no tenga portero, la escuela infantil o la residencia pública para personas ancianas no tenga personal para abrir, que la piscina municipal no tenga socorrista o que tu calle esté más sucia porque hay falta de personal en el servicio de limpieza.

6. Que pagues más impuestos por el mismo servicio público

Algo curioso de esta “estabilidad presupuestaria” es que no permite a los Ayuntamientos contratar personal, pero sin embargo sí que permite que esos servicios, que no se pueden dar por esa misma falta de personal, se externalicen. O sea, no permite que se gaste dinero para ofrecer el servicio público, pero sí que se gaste dinero en que se privatice y lo haga una empresa privada, aunque en este segundo caso se tenga que pagar IVA, cotizaciones mayores por los trabajadores, el margen de los directivos de dicha empresa o el dividendo a los accionistas. El Informe de fiscalización del sector público local, ejercicio 2011 publicado por el Tribunal de Cuentas en ese año deja claro que los servicios públicos que se prestan de manera directa por la administración pública son más baratos para las arcas públicas que si los presta una empresa privada.

7. Que hayan intervenido las cuentas de tu comunidad autónoma

El Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) vio la luz con el Decreto Ley de julio de 2012, al amparo de la modificación de la Constitución, con el cometido de ser un mecanismo de apoyo a la liquidez de las comunidades autónomas. Pero también ha servido como herramienta de control sobre las políticas de las comunidades autónomas que pedían financiación mediante este mecanismo. En noviembre de 2015 y agosto de 2017, el ministro Montoro utilizó el FLA para aumentar las exigencias e intervenir las cuentas de la Generalitat con “el objetivo es que no se gaste ni un euro en veleidades independentistas”, según declaró el propio ministro. O sea que no solo las acciones económicas se libran de las consecuencias de la modificación del 135, también las políticas.

8. La casa donde vives es ahora de un fondo buitre 

El plan de ajuste al que se adhirió el Ayuntamiento de Madrid por su elevada deuda en 2012, gobernado por Ana Botella en aquel entonces, exigía el adelgazamiento de las empresas públicas de la ciudad. La alcaldesa y su equipo decidieron que la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS) fuera una de ellas y se apoyó en ese plan de ajuste para vender viviendas de protección oficial a fondos buitre. Algo que en la actualidad se encuentra en los juzgados, pero no porque el 135 no lo permita, claro." (Yago Álvarez Barba, eldiario.es, 23/08/20)

20.3.20

"Quedarse en casa” significa también “escuchen, no podremos atenderles a todos”... En España e Italia se muestra una realidad parecida. Los sistemas de salud públicos, sometidos a 25 años de privatizaciones, fragmentaciones, y recortes son incapaces de reaccionar adecuadamente a la crisis... la austeridad ha llevado a que en Madrid solo haya 3 camas hospitalarias por cada 1000 habitantes

"(...) “Quedarse en casa” significa también “escuchen, no podremos atenderles a todos”.

 En ambos países, España e Italia, se muestra una realidad parecida. Los sistemas de salud públicos, sometidos a 25 años de privatizaciones, fragmentaciones entre distintos organismos (“mercado sanitario” mediante) y recortes (especialmente desde 2008), son incapaces de reaccionar adecuadamente a la crisis

 Como preveían los epidemiólogos, los sistemas se han desbordado con una presión que cuantitativamente todavía no ha sido muy grande. Como era de prever también, la mayoría se curará el coronavirus, como se cura de una gripe, en casa, con caldo y zumo, pero con un nivel infinitamente más alto de paranoia. Pase lo que pase, no obstante, ni el Gobierno italiano ni el Gobierno español renunciarán al protagonismo de haber hecho lo imposible y, cuando todo acabe, de atribuirse el mérito del fin de la enfermedad.  (...)"      (Emmanuel Rodríguez, CTXT, 11/03/20)

Veo mucho periodista rastrero opinando sobre el Coronavirus cuando en su momento no criticaron la austeridad , esa que ha llevado, por ejemplo, a que en Madrid solo haya 3 camas hospitalarias por cada 1000 habitantes.
4:48 p. m. · 13 mar. 2020

La realidad es que en España en las dos últimas décadas se ha desmantelado el estado del bienestar con la aquiescencia de la inmensa mayoría del cuarto poder, cuyos acreedores son empresas que por contra cada día succionan más presupuesto público!
Cuando acabe esta pandemia, desde la sociedad civil, debemos impulsar una investigación ruigurosa de que ha pasado con el presupuesto, con nuestro estado del bienestar, especilamente desde 2008. Muchos de estos peridiodistas deberían al menos callarse!
Yo pensaba q eso ya estaba meridianamente claro,x cierto neoliberalismo es ="estabilidad presupuestaria" q está blindada en nuestra CE 135 con los límites de déficit estructurales q hay q cumplir desde este enero a riesgo de recurso de inconstitucionalidad de los presupuestos
La "estabilidad presupuestaria" a la guillotina YA !!! Los defensores de la misma son enemigos no ya del pueblo sino de la especie y una ministra q se plantea en q si ahora abren la mano luego igual no pueden cerrarla (Calviño) no debería estar a cargo de nuestro presupuesto.

Esperando a q las "farmas" critiquen q "El gobierno podrá regular los precios de medicamentos fijando precios máximos de venta al público",como pasa con los buitres trajeados cuando se pide q haga lo mismo con el alquiler de viviendas.

7:20 p. m. · 12 mar. 2020


La caída del gasto privado derivada de la crisis del Coronavirus debe ser compensada con un aumento del gasto público para paliar las consecuencias económicas. Es así de simple y así de sencillo. Y para los histéricos: cambiar un gasto por otro no puede crear inflación nunca.
11:42 a. m. · 12 mar. 2020Twitter Web App
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En respuesta a @edugaresp

La Comisión Europea tiene que movilizar mucho más que esos 25.000 millones de € anunciados. Con respaldo del BCE no hay qué preocuparse por la obtención de fondos (y tampoco por la inflación, especialmente en un contexto de caída de la demanda).
Cuando hay emergencias como guerras y pandemias se ve mucho más claro que la creación y movilización de dinero debe estar totalmente al servicio de las metas que se quieran lograr. Debería ser así también cuando hay pobreza y desempleo, pues son también emergencias.

"Cómo pagar la guerra" de John Maynard Keynes. Se trata de movilizar recursos reales para combatir la epidemia en un escenario de caída de la producción destinada al consumo, gestionando la DA. Hace falta una planificación muy compleja, dejarlo en manos del mercado es un desastre

Que digo yo, cuando pase lo del coronavirus habrá que ir pensando diseñar un programa de estudios en Economía totalmente nuevo y funcional de arriba a abajo, ¿o volvemos a la falsa simulación de mea culpa hipócrita en respuesta a la crisis financiera de 2008? No hay como taparlo

De hecho, si se analizan las medidas del gobierno en la dialéctica capital-trabajo, cabe deducir que el segundo elemento no existe. El Estado, al rescate del capital

13.3.20

Calviño debe dimitir, no es la persona adecuada para esta emergencia... Nadia Calviño, vicepresidenta económica del Gobierno, se opondrá a un plan europeo de estímulos macroeconómicos como exigen Francia e Italia...


Calviño debe dimitir, no es la persona adecuada para esta emergencia. 

España se suma a los austeros y hunde el plan europeo de estímulos ante el coronavirus.
España considera que sería irresponsable poner en marcha un paquete de estímulos macroeconómicos para hacer frente al coronavirus como piden Italia y Francia elconfidencial.com
4:47 p. m. · 12 mar. 2020

"España se suma a los austeros y hunde el plan francoitaliano de estímulos europeos. 

El club de los austeros, liderado por Países Bajos y Alemania, se han encontrado con un socio inesperado: España. 

Nadia Calviño, vicepresidenta económica del Gobierno, se opondrá a un plan europeo de estímulos macroeconómicos como exigen Francia e Italia, y a quien también se suma el Banco Central Europeo (BCE), porque considera que podría generar "comportamientos irresponsables”, según han explicado fuentes del Ministerio de Economía.

Aunque España es uno de los países más golpeados por el coronavirus, las fuentes han señalado que no es el momento de alimentar “comportamientos irresponsables” que puedan hacer que los países de la zona euro se alejen de la senda de consolidación fiscal, y se aferra a la cláusula de flexibilidad que ofrece el Pacto de Estabilidad y Crecimiento para hacer frente a este tipo de eventos y que la Comisión Europea ya ha explicado que está a disposición de los Estados miembros que lo requieran.

 Esa será la postura que defienda España cuando se reúnan los ministros de Finanzas de la Unión Europea el próximo lunes 16 de marzo en un Eurogrupo que tendrá como principal punto en la agenda la necesidad de abordar los retos económicos del coronavirus. Francia e Italia, que ya impulsaron un Consejo Europeo telefónico en el que no lograron mover a Alemania de su postura contraria a una mayor implicación a escala europea, seguirán insistiendo en la necesidad de estímulos fiscales macroeconómicos.

Roma lleva los últimos días quejándose de la falta de implicación de sus socios europeos en la gestión de la dura crisis del coronavirus por la que atraviesa el país. Este martes el embajador permanente de Italia ante la UE escribía una misiva abierta en la que criticaba la falta de solidaridad de los socios comunitarios y llamaba a tener una mayor ambición en el ámbito económico: “Con Europa en riesgo de una nueva recesión, o algo peor, no debemos contentarnos con el control de daños. Necesitamos visión y medidas económicas valientes”.  (...)

El Gobierno se opone a medidas de gran calado y cree que lo que hay que centrarse es en tomar acciones para abordar los “efectos concretos” de la pandemia, que considera que tendrá “efectos pasajeros”. Por eso Calviño apuesta por “medidas específicas para los sectores afectados, pensando no solo en las empresas sino también en las familias y el empleo”.
Para ello el equipo de Calviño insiste en que hay que dar un rol más destacado al Banco Europeo de Inversiones (BEI) para poder afrontar cuatro retos. El primero es canalizar una mayor inversión en sanidad; el segundo lograr medidas que palien los daños que el virus va a dejar en el mercado laboral; el tercero dar oxígeno a las empresas con moratorias en el pago de impuestos; y por último facilitar liquidez a los sectores más afectados."             (Nacho Alarcón, El Confidencial, 12/03/20)

El BCE con lo de hoy ha demostrado en manos de quien estamos. Mario Draghi no hubiese actuado jamás así. Estamos en manos de iletrados. Han declarado la guerra a la ciudadanía. Y para remate el de la ministra Calviño y su negación de la realidad macro hispana! Ufff muy fuerte!!

12.3.20

El FMI pide ahora a España más gasto en Sanidad para contener el coronavirus... El objetivo del déficit es ahora secundario para este organismo

"El Fondo Monetario Internacional (FMI) cambia el paso por la crisis del coronavirus SARS-Cov-2. El objetivo del déficit es ahora secundario para este organismo debido a la factura económica que supone la crisis sanitaria.

En su habitual informe sobre España, el FMI detecta incertidumbre a corto plazo por el brote que se expande por España, con más de 2.100 contagiados y 48 muertos. La institución internacional, que en 2016 insistía en recortar gasto en Sanidad y Educación para contener el déficit, ha emplazado al Gobierno de Pedro Sánchez a bajar impuestos y reducir las jornadas de trabajo para que las empresas puedan mantener el empleo.

Sería la administración la encargada de complementar la pérdida de salario de los empleados, siguiendo así los pasos dados por Alemania, donde la Administración abona el 60% del salario de los trabajadores. Para el FMI, estas medidas deben ir encaminadas a los empleados con la renta más baja. El objetivo es reducir el impacto de esta epidemia.

"La política fiscal necesita proteger a la población durante el brote del coronavirus (...) Se entiende que el Gobierno deba dotar de recursos suficientes al sector sanitario", ha instado el FMI.

A su juicio, los sectores más afectados por esta crisis son las cadenas de suministro, turismo, comercio y la demanda interna, factores que ralentizarán el crecimiento económico durante este año y que iba camino de la desaceleración. Así, para España pronostica un crecimiento del 1,6%.

Por otro lado, han aclarado que una vez se supere la crisis del SARS-Cov-2 se volverán a exigir medidas para atajar el déficit, pero la prioridad ahora es "evitar que las empresas cierren y realizar despidos".                    (Álvaro Medina, El Liberal.cat, 11/03/20)

17.1.20

Los límites de déficit y deuda adquieren pleno valor constitucional en 2020 y se sitúan por delante incluso del principio del Estado social, establecido en el primer artículo de la Carta Magna

"Llevan tiempo gobernándonos y cualquiera podría recitarlos como quien tararea una canción conocida. Toda Europa comparte los temas centrales del Pacto de Estabilidad: déficit por debajo del 3% del PIB y deuda por debajo del 60% del PIB. 

En España, a partir del año que viene, estos límites adquirirán la naturaleza más alta que pueden tener en nuestro ordenamiento jurídico, la de principio constitucional, tras la vergonzosa reforma de 2011, y la de estar desarrollados por una férrea ley orgánica: la ley de estabilidad presupuestaria de 2012. 

Cabe preguntarse qué va a significar la aplicación plena de estos límites que tan rígidamente condicionan ya toda política económica. A tal fin, es interesante repasar la gravedad con que el artículo 135 de la Constitución y la ley de estabilidad prohíben sobrepasarlos y proponen duras medidas de ajuste que, por cierto, pueden acabar en la aplicación del también famoso artículo 155.  (...)

Una vez entren en vigor con su nueva y prístina naturaleza, su incumplimiento podrá impugnarse en el Tribunal Constitucional y, probablemente, el temor a la aplicación de este recurso y a la declaración de inconstitucional de la ley de presupuestos conllevará la sumisión completa de los mismos.  

Además de los famosos límites de deuda y déficit, las normas de la estabilidad presupuestaria (también llamadas Pacto de Estabilidad) fijan, en realidad, una maraña de cifras de obligado cumplimiento. ¿El incumplimiento de todas ellas podrá considerarse inconstitucional? ¿Y la ratio de deuda, inalcanzable durante muchos años aún en España? (...)

Desde que ya antes de Maastricht estos límites condicionaran la política, la farsa se ha versionado según la ocasión. Cristóbal Montoro la representó bien cuando, tras la crisis y sin sonrojo, incumplió todos los años el objetivo de déficit y los umbrales constitucionales que él mismo propuso. En el plano internacional, memorable es aquella farsa de 2003-2004 cuando los principales impulsores del Pacto de Estabilidad, Francia y Alemania, incumplieron los umbrales pero consiguieron, gracias a su influencia política, que no se les aplicasen las medidas correctoras. A nadie le resulta extraño que, justo antes, Portugal no tuviera el mismo éxito en volver ineficaz el Pacto. Las medidas, tan detalladas en brillantes cifras, nunca se han aplicado igual a unos países ni a unos gobiernos que a otros.

 La posibilidad de impugnar la ley de presupuestos (los 52 diputados de Vox tendrían capacidad de sobra) promete nuevos bloqueos caseros y el futuro entretenimiento del Alto Tribunal en discernir si alguna décima de más en el presupuesto o en el ajuste del déficit atenta contra los valores constitucionales. ¿Qué pasa si una ley de presupuestos se declara inconstitucional cuando ya ha decaído por la publicación de unos nuevos? Seguro una cosa: que la farsa continúa. Acompañada del fracaso político y económico.

 La ineficacia del Pacto en ciertas economías, que ni con férreos ajustes cumplen los límites de deuda, ha convertido la crisis del Pacto de Estabilidad en algo ya asumido por las autoridades europeas y muy comentado en estas páginas. Su fracaso va más allá de lo económico con los pobres resultados en convergencia (la distancia entre las regiones ricas y pobres ha aumentado desde la crisis) y en estabilidad económica (el Banco Central Europeo asiste desde hace diez años a una economía zombi europea y demanda cambios en política fiscal), y es, sobre todo, un fracaso político y democrático dado el ilegítimo proceso de imposición de una agenda económica estrecha, sin el rigor del que se jacta y que, ligada a una sola ideología, se hace pasar por pura neutralidad técnica.

(...)  se ha pasado “de lo políticamente contingente a lo jurídicamente indisponible, es decir, de lo democráticamente mutable a lo legalmente petrificado”. El objetivo de esta juridificación de lo económico es sustraerlo del legítimo debate político. 

Urge retomar un debate en España que, si alguna vez existió, consistió en desacreditar a quienes se oponían a la reforma del artículo 135 y a esta estabilidad presupuestaria que no tiene en cuenta que el espacio fiscal de los Estados no es algo que pueda ni deba fijarse en la Constitución ni en los Tratados. No se puede porque requiere análisis de estructura económica y de coyuntura nacional e internacional que no caben en dichas normas. Y no deben fijarse tales límites porque son la esencia de la política económica y, por tanto, cuestiones cambiantes y discrecionales que no pueden arrebatarse a los poderes legislativo y ejecutivo.

No contar con el espacio fiscal de un país cuando existe es algo que va justamente contra el rigor económico y supone adorar irracionalmente una norma y estigmatizar el gasto público, cuya obligada disminución se ha asumido por sistema como algo económicamente positivo. 

 La consecuencia más grave de este proceso de elevación constitucional de las normas del déficit y la deuda es que, en la práctica, los ha situado por delante incluso del principio del Estado social, establecido en el primero de los artículos de la Carta Magna. 

(...)  el Estado social es justamente lo que los autodenominados constitucionalistas deberían llevar por bandera y fortalecer. 
 
Cabe, por tanto, exigir al nuevo gobierno que reconozca el fracaso de esta política económica y comience la flexibilización de los límites. Esta exigencia, además, ha de situarse en el contexto de emergencia climática actual y las nuevas inversiones que requiere, como claman muchos economistas y se ha discutido también en estas páginas. La revisión del Pacto de Estabilidad está en marcha y España puede elegir alimentar la pasada farsa o contribuir al desarrollo de los derechos sociales, tan necesarios en el actual entorno de creciente desigualdad y fuertes efectos negativos de la globalización."                   (Marta Luengo, filósofa y economista, CTXT, 17/12/19)

16.1.20

Sánchez se topa con la austeridad: entra en vigor el artículo 135... lo que le obliga a reducir en 25.000 millones el déficit y en más de medio billón el endeudamiento...

"El nuevo Gobierno de Pedro Sánchez será el primero de la historia de España que además de cuadrar sobre el papel los Presupuestos Generales del Estado vaya a verse obligado a hacer casar en la práctica el resultado de gestionar esas cuentas con los límites que impone la ley: el pasado 1 de enero entró en vigor la polémica, por austericida, reforma del artículo 135 de la Constitución por la que el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero y el PP de Mariano Rajoy impusieron, con el único apoyo de los foralistas de UPN, topes al déficit y al endeudamiento de las administraciones.

La aplicación de la reforma incluye la paradoja de que en el primer Ejecutivo que va a tener que asumirla, que afronta retos como reducir el desfase presupuestario en más de 25.000 millones de euros y rebajar la deuda pública en más de medio billón, vaya a haber ministros de Podemos y de IU, las dos formaciones políticas que mayor oposición han mostrado a ese cambio de normas: los morados abogan por suprimirla e Izquierda Unida por que el gasto social pase a ser prioritario frente a la amortización y el pago de intereses de la deuda.

La modificación de la Carta Magna, la segunda que sufre el texto tras la que en 1992 reconoció a los ciudadanos comunitarios el derecho a votar y ser votados en las elecciones locales, fue aprobada en un vertiginoso proceso de apenas dos meses entre julio y septiembre de 2011 (...)

Esa reforma, además de obligar a ayuntamientos, comarcas y diputaciones a “presentar equilibrio presupuestario”, imponía a la Administración central del Estado y a las comunidades autónomas el “principio de estabilidad presupuestaria”, que consiste en limitar el “déficit estructural máximo permitido” y en poner un tope al endeudamiento público que solo pueden superar en caso de “catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del Estado, apreciadas por la mayoría absoluta de los miembros del Congreso de los Diputados”. Todo, sin referencias a los eventuales efectos que una regulación de ese tipo pueda tener en los servicios públicos que costean los ciudadanos con sus impuestos. (...)"           (Eduardo Bayona, Público, 10/01/20)

9.1.19

Una vez que el déficit fiscal está por debajo del 3 por ciento, la prioridad no puede ser continuar reduciéndolo, sino abrir una nueva agenda de políticas. Debemos pensar en cómo apoyar la demanda agregada. Lo que se requiere es equipar a la economía española con un nuevo motor, que solo puede provenir de la recuperación salarial... y en una política fiscal expansiva centrada en la recuperación de la inversión pública...

"Hay dos razones por las que deberíamos preocuparnos por el estado actual de la economía española. Primero, todas las previsiones realizadas por organizaciones internacionales comparten una opinión común: es probable que entremos en un período de desaceleración. (...)

Además, hay una segunda y aún mayor causa de preocupación. La recuperación del crecimiento después de 2014 está reproduciendo muchas de las debilidades tradicionales inherentes a nuestra economía: la inseguridad laboral y el estancamiento de los salarios se han vuelto crónicos, la desigualdad se ha ampliado y la especialización industrial está nuevamente sesgada hacia sectores que dificultan el crecimiento de la productividad.  (...)

En su informe de 2018 sobre la economía española, el FMI señala la necesidad de extender la austeridad y la moderación salarial, preservando la consolidación fiscal y la reforma del mercado laboral adoptada en 2012. Dice que las "reformas estructurales" fueron exitosas, gracias a sus efectos sobre la competitividad, y la flexibilidad laboral llevó a la recuperación económica.  (...)

En primer lugar, la idea de que la devaluación del salario y la mayor competitividad de los precios han provocado la recuperación es un mito. La reducción del salario durante el período 2010-2017 solo se ha transferido parcialmente a los precios de exportación, dado que esta reducción básicamente ha llevado a un aumento de los márgenes de beneficio.  (...)

El papel crucial que han desempeñado las exportaciones para desencadenar la recuperación es innegable, sin embargo, esto no se debe a los recortes salariales, sino al comportamiento de la demanda externa dentro de la zona euro. De hecho, las exportaciones españolas han crecido a un ritmo similar tanto antes como después de la crisis.

En segundo lugar, la nueva flexibilidad laboral lograda después de la reforma de 2012 no ha provocado una creación de empleo más rápida: esta última ha respondido al crecimiento del PIB de manera similar a otros períodos expansivos de la economía española.  (...)

La rápida recuperación del empleo en España no muestra el "éxito" de las recientes reformas laborales, sino más bien una tendencia estructural: la especialización industrial está sesgada hacia sectores intensivos en mano de obra.

 En tercer lugar, el rápido crecimiento económico desde 2014 no se puede explicar sin tener en cuenta la influencia crucial de ciertos vientos de cola externos: bajas tasas de interés y bajos precios del petróleo. Estos vientos de cola han afectado a España más intensamente que otras economías europeas (dada la alta relación deuda / PIB, el predominio de las hipotecas de tasa variable y la dependencia energética del país).

El agotamiento de estos factores, junto con la caída del comercio internacional, está empujando a la economía hacia una desaceleración en 2018, lo que demuestra la fragilidad de nuestro crecimiento y la necesidad de encontrar nuevos pilares en los que apoyar la demanda.

En cuarto lugar, la descripción del FMI basada en el "éxito" de las reformas estructurales (del lado de la oferta) es difícilmente compatible con la disminución del crecimiento potencial y la mayor tasa de desempleo de equilibrio observada en los últimos años. 

Hoy en día, la tasa de crecimiento del producto potencial es casi la mitad de la tendencia anterior a la crisis. De hecho, esta contradicción revela que los recortes fiscales han infligido heridas duraderas en la economía.

Quinto y último, es preocupante que el FMI busque una nueva ronda de consolidación fiscal. Con el argumento de que los "amortiguadores fiscales" deben reconstruirse para cuando llegue la próxima crisis, esta institución recomienda medidas que, de aplicarse, solo exacerbarán la desaceleración económica y, por lo tanto, aumentarán la relación deuda / PIB.

 La afirmación de que lograr superávits fiscales primarios sostenidos reduce la deuda pública no solo es poco realista, sino que también es contraproducente para el objetivo de lograr finanzas públicas sanas. Ya que hemos presenciado el fracaso de la austeridad, no necesitamos intentarlo de nuevo.  (...)

Una vez que el déficit fiscal está por debajo del 3 por ciento, la prioridad no puede ser continuar reduciéndolo, sino abrir una nueva agenda de políticas basada en los dos ejes mencionados ("sostener y transformar el crecimiento"). (...)

Debemos pensar en cómo apoyar la demanda agregada.

Lo que se requiere es equipar a la economía española con un nuevo motor, que solo puede provenir de la recuperación salarial.(...)

 El segundo pilar clave para una nueva agenda de política económica debería consistir en una política fiscal expansiva centrada en la recuperación de la inversión pública, que hoy en día se mantiene 25.000 millones de euros por debajo de su cifra anterior a la crisis, para mejorar la productividad y promover un crecimiento ecológico e inclusivo. 

 Algunas medidas que podrían ser útiles para lograr esto son: una estrategia ambiciosa para la transición energética, basada en el desarrollo de energías renovables, mejorando la eficiencia energética de las plantas y edificios, y expandiendo el transporte eléctrico; implementación de un esquema de ingresos garantizados; y desarrollar la banca pública para financiar e impulsar el cambio industrial."                     

30.10.18

Presupuestos y Tribunal Supremo: evidencias del ‘Totalitarismo Invertido’... especialmente grave en el entorno actual de desaceleración global que sin duda llevará a España a una recesión entre 2019 y 2020, y que se intensificaría con los ajustes presupuestarios demandados por la Comisión...

"Lo que mal empieza, mal acaba. De esta manera tan gráfica podemos resumir lo acontecido la semana pasada. La Comisión Europea, la misma que relajó sine die el ajuste presupuestario a Rajoy, se pone dura con Sánchez y el acuerdo de presupuestos pactado con Ahora Podemos. 

Ello es especialmente grave en el entorno actual de desaceleración global que sin duda llevará a España a una recesión entre 2019 y 2020, y que se intensificaría con los ajustes presupuestarios demandados por la Comisión. 

Para rematar la faena, el presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, en una decisión unilateral sin precedentes, propia de un país bananero, ordenó frenar los recursos pendientes sobre el pago de impuesto de las hipotecas. Así se evitará que se aplique la nueva jurisprudencia.

Ambas decisiones, de alguna manera, están interrelacionadas; tienen un nexo común. Nuestras democracias están secuestradas por una nueva oligarquía caciquil muy perniciosa para los intereses de la ciudadanía. La zona euro, para colmo, tal como señala el historiador Adam Tooze, “es una oligarquía mal organizada, disfuncional; al menos, con la de los Estados Unidos los ciudadanos consiguen mayores niveles de empleo”.

La Comisión Europea, la Alemania de Merkel, y el Banco Central Europeo son una maquina de alimentar fascistas. Se negaron a implementar una expansión fiscal, tardaron una barbaridad en usar el Banco Central para comprar los bonos de los países en mayores dificultades, y si al final el euro no sucumbió fue por un tal Mario Draghi, quien implementó una expansión cuantitativa con operaciones a escondidas y al margen de los mandatos oficiales.

 Eso sí, Merkel y los burócratas del BCE no asumieron la máxima del capitalismo: si un negocio privado toma riesgos excesivos, debe asumir sus consecuencias. Y transformaron una deuda privada y la insolvencia bancaria en deuda soberana. 

El Gobierno de Pedro Sánchez, ante las dudas planteadas por Bruselas sobre el borrador de Presupuestos para 2019, ha afirmado que el ajuste que recoge su propuesta es el “mayor esfuerzo estructural” que se habrá implementado en España desde 2013. Además, se ha comprometido a enviar más información sobre el impacto presupuestario que tendrá la subida a 900 euros del salario mínimo interprofesional. (...)

Y en esas estábamos cuando llegó la sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo que establecía que debía ser el banco el que pagara el impuesto de actos jurídicos documentos de las hipotecas, que hasta ahora recaía en el cliente. Pero ante ello, lo insólito fue la decisión presidencial, sin discusión posible, de retirar un pleito al tribunal encargado de decidir sobre él y hacer que sea la totalidad de magistrados de la Sala los que decidan sobre el mismo. 

Es un hecho gravísimo, que atenta contra los fundamentos de nuestra democracia, contra la separación de poderes y que debería ser investigado con luz y taquígrafos. Recordemos que la Sala que tomó la decisión es la experta en temas de impuestos, y nadie debería entrometerse en la decisión adoptada.

Lo que subyace tras esta decisión arbitraria, como en los ajustes presupuestarios, es que nuestras democracias son Totalitarismos Invertidos. Y de ahí el punto de conexión de ambos hechos. Las mismas oligarquías disfuncionales que impiden el uso de la política fiscal y monetaria para alcanzar un régimen de pleno empleo, porque simplemente el miedo dejaría de desempeñar su papel como medida disciplinaria, son las que maman de la teta del Estado cuando les viene mal dadas.

Porque todo lo que se ha hecho hasta ahora, el rescate bancario, la devaluación interna, el deterioro de los servicios básicos, la reforma laboral, el fortalecimiento de los oligopolios, y un largo etcétera, tiende en realidad a acelerar más aún la concentración de poder -económico, político y mediático-. Además, empeora la competitividad de nuestra economía y aumenta la corrupción sistémica. Pero, reconózcanme que les da igual y que ya no se cortan un pelo."                  (Juan Laborda, Vox Populi, 23/10/18)

25.10.18

España entrará en recesión entre 2019 y el 2020... si en desaceleración y/o recesión se implementa un ajuste fiscal, la economía colapsará...

"(...) Desde estas líneas venimos avisando que los vientos de cola favorables que disfrutó el anterior ejecutivo se están desvaneciendo, de manera que si la aversión al riesgo en los mercados financieros globales se incrementa, España entrará en recesión entre 2019 y el 2020. En este escenario, se producirá un aumento del ahorro del sector privado y del resto del mundo que forzosamente conllevará a un desahorro del sector público.

 De las balanzas sectoriales se olvidan muchos economistas, y me temo que también la Comisión y nuestro Gobierno. Dicho de otra manera, si en desaceleración y/o recesión se implementa un ajuste fiscal, la economía colapsará.

Sánchez simplemente debería hacer notar a la Comisión su permisividad con Rajoy. Se relajó con el consentimiento de Bruselas la austeridad expansiva bajo el período anterior, lo cual era correcto. Pero la razón no era que realmente se hubieran dado cuenta de la necesidad de recurrir a una expansión fiscal en recesión de balances como única herramienta efectiva. El objetivo era evitar un resultado electoral que, antes de la expansión fiscal, era nefasto para ciertos intereses. 

La austeridad fiscal en recesión de balances privados es dañina. Los datos de la propia Comisión Europea muestran que para España en el período 2010-2013 la política fiscal fue tremendamente contractiva. El déficit estructural se recortó desde niveles superiores al 7% del PIB a cifras próximas al 2%. Pero desde finales de 2013, con el consentimiento de Bruselas, la austeridad se relajó. El déficit estructural ha crecido desde entonces.

Simplemente le quiero recordar a Pedro Sánchez que la socialdemocracia en Europa está en desaparición. Se convirtieron en una expresión más de la derecha económica, siendo sus diferencias con sus rivales de derechas mínimas. Asumieron el catecismo liberal y devinieron en social-liberales. Fue el principio del fin de la otrora socialdemocracia. Sólo suben con fuerza Sanders y Corbyn, con programas orientados hacia las necesidades de sus conciudadanos. (...)"                     (Juan Laborda, Vox Populi, 23/10/18)

22.3.18

La no actualización es un robo. Constituye un impuesto específico a los pensionistas. Impuesto que tiene un carácter acumulativo. Imaginemos una inflación promedio anual del 2%. El primer año la no actualización es equivalente a un impuesto del 2%, el segundo año sería de un 4% (1,02 x 1,02), del 6% el tercer año...

"Las pensiones públicas se han visto siempre amenazadas, pero no por las limitaciones económicas, sino por los intereses del sistema financiero y de las fuerzas económicas. La ofensiva ha sido constante. 

Ya en los años ochenta y noventa el sistema público sufrió varias reformas, todas ellas encaminadas al empeoramiento de las condiciones para los beneficiarios, pero ha sido en este siglo, con la llegada del euro y principalmente con la crisis económica, cuando el ataque ha sido férreo y ha afectado a los mismos cimientos del sistema.

Las pensiones públicas han estado en el centro de todas las políticas de austeridad y de los diversos ajustes impuestos a los países miembros por Bruselas. En España la agresión se inició en aquella fatídica noche de mayo de 2010 en la que, contra toda lógica, Zapatero y su ministra de Economía se entregaron sin resistencia alguna a las presiones de Alemania. (...)

(...) pero se consumó y perfeccionó con la emprendida por Rajoy en 2013, con efectos letales tanto por la eliminación de la actualización anual de la pensión por el incremento del IPC, como por la concreción del factor de sostenibilidad, que amenaza seriamente la cuantía de las futuras prestaciones.

 Todas estas modificaciones en el sistema han tenido un mismo origen, la coacción, de una o de otra forma de Bruselas. Difícilmente se puede hablar por tanto de haber superado la crisis, si no se les restituyen a los pensionistas sus anteriores derechos. (...)

En el tema de las pensiones -que afecta tanto a los jubilados actuales como a los futuros- se dan dos aspectos que, aunque conectados, conviene separar. Uno es el de la actualización anual de las pensiones, contemplado hasta en la Carta Magna; el otro es el de la solvencia del sistema en el futuro.

La actualización o no de las pensiones por el IPC es un falso problema que solo aparece como tal cuando se rodea de falacias. En la época en la que estaba vigente la actualización de las prestaciones por el IPC, si la inflación había crecido más de lo esperado y había que pagar la correspondiente diferencia a los jubilados, casi todos los medios de comunicación asumían la mentira de que representaba un coste adicional al erario público, lo que no es cierto, ya que con la inflación también se incrementan los ingresos del sector público en igual o mayor cuantía.

Antiguamente muchas familias de economía modesta cuando iban a tener un hijo afirmaban, con cierta ironía, esa especie de máxima de que los niños traían un pan debajo del brazo, lo cual en la mayoría de los casos no era cierto.

 Pero algo parecido, y en esta ocasión sí que con razón, se puede predicar del impacto de la inflación sobre el presupuesto del Estado. La inflación viene con su financiación debajo del brazo, porque si bien puede incrementar los gastos del Estado, también aumenta automáticamente todos los ingresos.

Hacienda afirma que este año la recaudación impositiva va viento en popa. La razón hay que buscarla ciertamente en que la economía en términos reales está creciendo un 3%, pero también en el incremento de los precios, que aumenta de forma automática los ingresos del Estado. No hay, por lo tanto, ninguna razón para negarse a la actualización. 

Rechazarla es tan solo aprovechar la inflación para hacer una transferencia de recursos del colectivo de los pensionistas a las otras aplicaciones presupuestarias o a la reducción del déficit.

La excusa que utiliza el Gobierno, y de alguna forma también Ciudadanos, la carencia de recursos presupuestarios, no es aceptable. Es un tema de elección, de decisión política. ¿Por qué el recorte tiene que ser en las pensiones y no en otras partidas de gasto? ¿Por qué no en defensa, en la financiación de las Comunidades Autónomas, en los gastos de los Ayuntamientos o en las inversiones públicas? 

¿Por qué no prescindir de los compromisos adquiridos con Ciudadanos de bajada de impuestos, de establecer los complementos salariales que en el fondo suponen una subvención a los empresarios, o de reducir las cotizaciones sociales? ¿Por qué quitar a los pensionistas lo que les corresponde para dedicarlo a otras partidas quizás mucho más dudosas e inadecuadas?

La no actualización puede considerarse un robo, un verdadero expolio. Constituye sin justificación un impuesto específico a los pensionistas. Impuesto que tiene un carácter acumulativo, lo que produce a medio plazo efectos devastadores en las pensiones. Imaginemos una inflación promedio anual del 2%. El primer año la no actualización es equivalente a un impuesto del 2%, el segundo año sería de un 4% (1,02 x 1,02), del 6% el tercer año (1,02 x 1,02 x 1,02). Y así sucesivamente. 

El año diez, el impuesto acumulativo sería equivalente al 22%. El año veinte, el impuesto sería del 48%. Es decir, para una persona que llevase 20 años de jubilación, la pensión sin actualización anual sería la mitad de lo que le correspondería si se hubiese actualizado año a año. (...)

La viabilidad del sistema público de pensiones no se puede cifrar en el mero hecho de rebajar poco a poco las prestaciones, que es lo que se lleva haciendo reforma tras reforma. Eso no es hacerlo viable, sino destruirlo paso a paso. Además, así soluciona el problema cualquiera. El remedio tampoco puede venir ni de la natalidad ni de la conciliación, ni siquiera del empleo y de los salarios en sí mismos. 

Para mostrar y asegurar la viabilidad del sistema hay que sacar las pensiones del estrecho margen de la Seguridad Social y de las cotizaciones y situarlo entre todas las obligaciones del Estado y de un Estado Social que es el que establece nuestra Constitución.  (...)"               (Juan Francisco Martín Seco, República.com, 08/03/18)