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21.2.24

La convocatoria electoral gallega fue acompañada por programas de televisión (TVG es la televisión más vista en Galicia), que encuadraban al candidato popular en un marco festivo y feliz... Rueda el motero tomando cañas, bailando despreocupado "El Meneíto" en prime time... caracterizado de batería de una banda pop, de gancho para una petición de mano. Siempre el candidato sonriente y campechano. Esta fase culmina con el vídeo del autobús. Rueda conduce un autobús al que se va subiendo "su" gente, pasa por un puesto de "fruta", no deja subir a un señor que se parece a Puigdemont, y todo con sonrisas y guiños carnavaleros... Esta era la parte circo del "panem et circenses" que les funciona desde Fraga. La parte pan: matrículas universitarias gratuitas, complemento de pensiones, bonos para viajar o comprar material deportivo y, en los últimos días de la campaña, SMS a los móviles particulares con ayudas a las mariscadoras y aumento de salario al personal sanitario... hubo, además, un reparto de "pan" de más de 700.000€ entre medios privados gallegos y madrileños... El seguimiento de esta campaña de 2024 por la CRTVG será, seguro, objeto de estudio... y así el PP supera al bloque de oposición en 26.000 votos... o sea, la mayoría electoral se debe a la sobrerepresetación de Lugo y Ourense... y a ver si nos enteramos, a lo nunca nombrado, el caciquismo del PP... El PP gallego está infiltrado territorialmente en Galicia como ningún otro partido, está en la aldea, está en la parroquia, está en el concello, está en la ciudad. El PP está en las casas, en las empresas... un pequeño empresario, una pequeña explotación agrícola no puede enfrentarse al PP en Galicia, al PNV en Euskadi, o al nacionalismo en Cataluña... también se llama clientelismo... fin de la historia

"(...) La convocatoria vino precedida y fue acompañada de una serie de programas de televisión (TVG es la cadena de televisión más vista en Galicia, la única que emite en gallego, tanto en informativos como en entretenimiento) que encuadraban al candidato popular en este marco festivo y feliz. 

Rueda el motero tomando cañas, bailando despreocupado "El Meneíto" en prime time en Landrober, caracterizado de batería de una banda pop, de gancho para una petición de mano. Siempre el candidato sonriente y campechano. Esta fase culmina con el video del autobús. Una forma de integrar los temas de la agenda española del partido en el tono carnavalero: Rueda conduce un autobús al que se va subiendo "su" gente, pasa por un puesto de "fruta", no deja subir a un señor de gafas que se parece a Puigdemont, y todo con sonrisas y guiños.

Esta era la parte circo del "panem et circenses" que les funciona desde Fraga. La parte pan, también televisada, consistió en una retahíla de anuncios y compromisos del gobierno en funciones de la Xunta, unos rechazados repetidamente por la mayoría absoluta del PPdG en el Parlamento de Galicia, otros de dudosa actualidad o legalidad. Matrículas universitarias gratuitas, construcción de vivienda social, complemento de pensiones, bonos para viajar o comprar material deportivo  y, en los últimos días de la campaña, SMS a los móviles particulares con ayudas a las mariscadoras y aumento de salario al personal sanitario.

El incidente de los "pellets" interfirió en esta campaña verbenera. Hay un problema y la Xunta queda en evidencia. La pelea entre PP y PSOE sobre quién tiene la responsabilidad deja un espacio mediático al BNG inesperado y Ana Pontón se cuela en las casas a través de las cadenas generalistas españolas. Y dice cosas muy razonables sin enfadarse. Un peligro para la campaña: está pasando algo que puede ser grave, la Xunta lo oculta, mienten para que parezca que se ocupan del tema y es la gente, con sus manos, quien lo está resolviendo. El recuerdo de Nunca Máis aparece en campaña y con él se hacen visibles otras demandas que están vivas en la sociedad gallega a pesar de su escasa presencia en los medios de más audiencia y lectura. El primer barómetro del CIS preelectoral declara que en Galicia lo que preocupa son las cosas de comer: empleo, sanidad, educación. Pero los titulares siguen con los lemas que vienen de Madrid.

Hay que tener en cuenta que el sistema mediático gallego es peculiar. El viernes anterior al 18F se cumplieron 300 venres negros de la plataforma Defende a Galega, formada por profesionales de la cadena pública que denuncian la falta de rigor informativo, respeto profesional, y el incumplimiento continuado de la ley por parte de la corporación. El seguimiento de esta campaña de 2024 por la CRTVG será, seguro, objeto de estudio. Unos días antes de la campaña hubo, además, un reparto de "pan" de más de 700.000€ entre algunos medios privados gallegos y madrileños. (...)

 El único debate electoral al que Rueda acudió, supuso un punto de inflexión en la campaña. No creo que se decidiera ahí su ausencia en otros debates, que enlaza más con la imagen de que los líos son de los otros, presente desde el principio. Perdió, es verdad, minutos de televisión, tan valiosos para quien no los tiene. Pero si algo le sobra a Rueda, son minutos de televisión, de entrevistas-masaje, de publirreportajes en tiempo de informativos. ¿Que el resto quiere aparecer peleando en pantalla? ¡Campo libre! No es cobardía no ir, es cálculo. Pontón y Besteiro entendieron el mensaje e intentaron dar otra imagen, presentar un ticket electoral alternativo. El ticket quedó claro, la alternativa, sin oponente presente, quedó atada a la imaginación del público asistente. ¿Alternativa a que?

Lo que cambió después del debate fue la visión pública de la fortaleza de Pontón como retadora. Un nuevo hilo argumental se añade a la campaña del PP: hay que parar al BNG. Como en 2005 y 2009 aquí vale todo. Terrorismo, yihadismo, familia, aspecto físico. Todo. Tenían razón en preocuparse y seguramente algún fruto dio la táctica. Pero no estamos en 2005 ni en 2009. El argumento del miedo, el que viene el lobo de toda la vida, ya sabemos que funciona solo temporalmente. Resistieron en el bloque estos ataques con humor y retranca: estamos en carnaval. (...)

La paz interna y tener al partido de tu parte es crucial para una campaña y seguro que la agenda estatal ha dificultado la unidad interna del PSDG, que tiene aún pendientes de resolver crisis internas acumuladas. Pontón utilizó la campaña para mostrar a la opinión pública un proceso de acumulación ejemplar: los hijos pródigos vuelven a casa y los recibimos con una fiesta, sin agravios, ni perdones ni rencores. Ella es la madre que comprende, acepta y abraza. Beiras, Camilo, Quintana, Noriega, la familia reunida es una imagen muy potente en el país de la diáspora. Amio queda muy lejos. Para la mayoría de militantes de este rejuvenecido BNG es una historia del pasado. Quizás por eso ha sido posible la reconciliación. Quizás un varón no habría tenido tanto éxito en el intento. El BNG, como Galicia, es en el fondo un matriarcado. Otro tópico a revisar.  (...)

Nos ha convencido la Galicia que ofrece Rueda, esta mezcla carnavalera de pan y circo que convive con la lenta inanición del país. Le dejamos conducir el autobús otros cuatro años. Ya es el titular del asiento que ocupaba interino. Tiene muchas promesas que cumplir y quizás cuenta el presidente con que no tengamos memoria suficiente o incluso intención de recordárselas. (...)

El largo invierno gallego, que dura ya quince años, se va a prolongar otros cuatro, pero asoma la primavera."                  (Ana Luísa Bouza, Público, 19/02/24)

 

 "(...) Entonces, ¿cómo es posible que haya vuelto a ganar el PP en las elecciones autonómicas?, se preguntan muchos desde anoche. 

En la propia pregunta está la respuesta. El PP gallego está infiltrado territorialmente en Galicia como ningún otro partido, e incluso me atrevo a decir que como ningún otro organismo celular vivo. El PP está en la aldea, está en la parroquia, está en el concello, está en la ciudad, está en la provincia. El PP está en las casas, en cualquiera. El PP está sentado en tu salón y, si te despistas, te quita el mando de la tele y te pone el informativo nocturno de la TVG (mucho ánimo, por cierto, a los trabajadores de Defende a Galega). El PP ha estado, está y estará.(...)"              (Lucía taboada, eldiario.es, 18/02/24)

 "(...) El Partido Popular gana en todas las provincias al resto de los partidos en votos y escaños. 

Ha obtenido en su conjunto 700.491 votos, frente a 467.074 del BNG y 207.691 del PSG-PSOE, lo que implica superar al bloque de oposición en casi 26.000 votos. 

(...) se intentará reflexionar sobre ciertos elementos que su realización sugiere como comentario al margen. El primero de ellos es algo ya antiguo y se refiere a la progresiva sensación de que los mecanismos de representación política que deberían garantizar la formación de una opinión informada como presupuesto de la participación electoral, no funcionan correctamente. Tradicionalmente este reproche iba dirigido – y todavía lo debe ser  – al procedimiento electoral, es decir, a la capacidad técnica de inducir una sobrerrepresentación de determinados sectores en demérito de otros, como en efecto sucede en el caso gallego con la sobre representación de Ourense y Lugo en perjuicio de Coruña y Pontevedra, más pobladas y de orientación más a la izquierda. (...)"                (Antonio Baylos, blog, 19/02/24)

2.6.23

¿En serio Madrid es de derechas? El bloque de la derecha en la comunidad de Madrid no solo no ha obtenido ni un solo voto más sobre los comicios de 4 de mayo de 2021 sino que también los ha perdido... ¿Entones cuál es el motivo de sus resultados en número de diputados? El quid de la cuestión se encuentra pues en el número de abstencionistas en general que se han producido en las elecciones madrileñas; que han pasado de 1.135.000 a 1.458.392 con un incremento de 323.39 electores. Que es un porcentaje enorme de análisis político imprescindible. De ellos solo una parte menor son atribuibles al bloque de derecha y la mayoría lo son a la izquierda... Es esa enorme abstención, en solo dos años, la que ha provocado las reasignaciones de diputados a los partidos mayoritarios, además de las debacles de Ciudadanos y Podemos, son la causa directa de las mayorías absolutas parlamentarias y locales del Partido Popular. Porque sin los votos abducidos a favor de las listas que han superado el 5%, ni en la Comunidad de Madrid ni en el Ayuntamiento, el PP podría disponer de mayorías absolutas... Soy de los que creen que el 23-J hay partido. Se gana por la mínima, también. Pero necesitamos cambios estructurales para competir y un relato socialdemócrata reconocible que sea un referente claro para la ciudadanía madrileña el 23-J. Porque es innoble pretender que los electores de izquierda asuman más frustraciones. El 23 de julio solo debe ser el comienzo de un cambio para evitar que sea el fin de otra esperanza progresista en España. La siguiente cita es en las urnas. Solo, dentro de 53 días... A por ellos (Carlos Sotos)

 "(...) Hay datos que desmontan no pocos titulares de la realidad publicada. El primero y fundamental afecta al descalabro de la izquierda, cuyo único origen directo hay que situarlo en la abstención de su supuesto electorado. Es un hecho material relevante cuyo origen necesita interpretaciones. Pero es lo que hay. Porque el bloque de la derecha en la comunidad de Madrid no solo no ha obtenido ni un solo voto más sobre los comicios de 4 de mayo de 2021 sino que también los ha perdido. En gran cuantía. ¿Entones cuál es el motivo de sus resultados en número de diputados? Vayamos con ello.

Los electores convocados a las urnas en 2023 fueron 5.909.861. Suman 88.683 más que en 2021 (5.821.178). Sin embargo el bloque de la derecha sufrió un retroceso sobre los comicios anteriores. Recibió 1.884.595 votos en 2023 frente a los 2.080.000 obtenidos el año 2021. Y ello no solo por la debacle de C's (de 129.000 en 2021 y 52.394 en 2023); sino que Isabel Díaz-Ayuso obtuvo 1.586.985 sufragios en estos comicios cuando en 2021 recibió 1.620.213.

Más sonora, ocultada sin embargo por los analistas de postín, es la bajada de VOX, que de 330.660 votos recibidos el 2021 se resitúa en 245.215 en 2023. Nada menos que 85.445 votos de diferencia desaparecidos que no han ido a parar al PP, mayor aún que el desmonte de C's, e incluso próximo al de PODEMOS. Toda una buena noticia que exige análisis específico. En resumen, ninguno de los tres partidos del bloque de la derecha obtiene ni siquiera ganancia de los 88.683 electores nuevos y pierde apoyos anteriores. Tampoco ha habido transferencias de voto significativas dentro de ese bloque a favor del PP.

Veamos el compartimento de los electores de izquierda, que merecen su propia radiografía. El PSOE cuyo candidato prometió superar los perores resultados de la historia obtenidos por Ángel Gabilondo en 2021 (610.190) obtuvo en 2023, 609.718, ¿alguien está al aparato? Mas Madrid, cuya candidatura no puede considerarse como desconocida, ni no identificable su política de oposición, obtiene 615.171 sobre los 614.660. Una ganancia a todas luces insignificante para las expectativas generadas. Y PODEMOS, el antiguo asalto a los cielos con porrazo terrenal, pasa de 261.010 a 158.831. Casi los mismos votos por cierto de los perdidos por VOX, lo que es de considerar. Un silencio imprescindible sería de agradecer, especialmente a uno.

 En resumen, el voto de bloque de izquierda baja de 1.485.860 en 2021 a 1.382.720 en 2023, sin obtener siquiera ganancia de nuevos electores y sufriendo principalmente la abstención de ellos en estos comicios. A modo de constatación, la abstención en el distrito de Chamartín fue del 22% (la menor de toda la ciudad), homogénea con la de todos los del norte de Madrid y los del sur se situaron en una media superior al 40%, fenómeno que se repite en los municipios del área metropolitana. Son datos que dan una imagen fiel del comportamiento político abstencionista.

El resultado de la diferencia entre los dos bloques, aun sin ganancia alguna por cada parte, es de 501.439 sufragios sobre los 606.299 de 2021. Se reduce en 104.860 votos nada menos como para ir presumiendo de arrasar en esta ocasión. Ello supone en todo caso el 10% de la ciudadanía llamada a las urnas. No se comprende de donde procede la sorpresa de algunos analistas. Si en 2021 obtuvieron ya un saldo a favor de 604.299 y los datos de campañas de cada parte arrojaban pocas esperanzas para una modificación sustancial de aquellos resultados, siguen sin explicarse las sorpresas mediáticas al respecto. O es que solo deseaban una oportunidad para ello.

 El quid de la cuestión se encuentra pues en el número de abstencionistas en general que se han producido en las elecciones madrileñas; que han pasado de 1.135.000 a 1.458.392 con un incremento de 323.39 electores. Que es un porcentaje enorme de análisis político imprescindible. De ellos solo una parte menor son atribuibles al bloque de derecha y la mayoría lo son a la izquierda. Otro dato relevante es que casi se han duplicado los votos nulos y en blanco (19.186 en 2021 y 34.922 el 2023 en blanco, además de 22.214 nulos en 2021 y 32.310 en estos comicios). Es decir que han votado válidamente 3.384.237 electores frente a 3.644.577. Estos datos por sí mismos indican un agotamiento político de la ciudadanía que unas elecciones a tan corto plazo no deben obviar.

Es esa enorme abstención, en solo dos años, la que ha provocado las reasignaciones de diputados derivados de ella a los partidos mayoritarios, además de las debacles de Ciudadanos y Podemos, que son la causa directa y fundamentada de las mayorías absolutas parlamentarias y locales del Partido Popular. Porque sin los votos abducidos a favor de las listas que han superado el 5% del corte establecido para tener representación, ni en la Comunidad de Madrid ni en el Ayuntamiento, el PP podría disponer de esas mayorías absolutas. Tampoco los perdedores más directos podrían achacar a los votantes lo que es solo su propio, exclusivo y estrepitoso fracaso.

En todo caso, no se puede sostener en serio que Madrid es de derechas, cuando el porcentaje de diferencia entre uno y otro bloque se sitúa solo en el 10% sobre el total de los electores. Habrá que analizar también los comportamientos derecha-izquierda en otros territorios que presumían de progresismo hasta hace bien poco, para ver cómo se reparten equitativamente los sambenitos de la izquierda en España. Las cavernas ideológicas están bastante más repartidas de lo que parece.

Es capital, por tanto, el próximo 23–J partir de estos datos de la realidad y asumir fracasos imposibles de ocultar como propios, no endosándoselos sin más al sufrido electorado de izquierda en Madrid. Hay que dejar de inmediato el insultar también a los votantes de la derecha que han dejado de confiar en las candidaturas de izquierda. Entre otras cosas porque siguen siendo tan demócratas como antes; solo que no les convencen en absoluto ciertas políticas de defensa radical de minorías, que no les son asumibles, y que no se contemplen las sensibilidades de grandes mayorías de las que ellos se sienten parte. Porque se gana con el pueblo y no sin él. (...)

Soy de los que creen que el 23-J hay partido. Se gana por la mínima, también. Pero necesitamos cambios estructurales para competir y un relato socialdemócrata reconocible que sea un referente claro para la ciudadanía madrileña el 23-J. Porque es innoble pretender que los electores de izquierda asuman más frustraciones. El 23 de julio solo debe ser el comienzo de un cambio para evitar que sea el fin de otra esperanza progresista en España. La siguiente cita es en las urnas. Solo, dentro de 53 días. A por ellos."       (Carlos Sotos , Nueva Tribuna.es, 1 de junio de 2023)

22.11.21

Las políticas conservadoras están vaciando España y acabando con la posibilidad de un modo de vida diferente al de las grandes ciudades. Y lo están consiguiendo convirtiendo las grandes ciudades en paraísos fiscales para el escaqueo de impuestos, lo que ha aumentado la migración del campo a la ciudad

 Carlos Martín Urriza @carlosurriza

 (1/3) Las políticas conservadoras están vaciando España y acabando con la posibilidad de un modo de vida diferente al de las grandes ciudades. Y lo están consiguiendo:

- Rebajando impuestos y manteniendo al Sector Público permanentemente infrafinanciado

(2/3) Anualmente se recaudan 70.000 mill. por debajo de la media Europa. Esto ha llevado al cierre de centros de salud, colegios y otros serv. públicos en las zonas rurales. A la falta de conectividad digital y en el transporte que han seguido criterios centralista e interurbanos

(3/3)

- Convirtiendo las grandes ciudades en paraísos fiscales para el escaqueo de impuestos, lo q ha aumentado la migración del campo a la ciudad

- Privatizando las cajas de ahorros q apoyaban el tejido empresarial rural y que ha contribuido tb a la desaparición de sucursales 

12:55 p. m. · 21 nov. 2021
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"El 15-M rural desafía al PSOE y al PP. Animada por la experiencia parlamentaria de Teruel Existe, la España vaciada se prepara para concurrir a las próximas elecciones. La oportunidad la incentiva el sistema electoral, que premia en escaños a las provincias poco pobladas.

 Una vivienda de Almadén (Ciudad Real) exhibe dos carteles con mensajes aparentemente contradictorios; uno dice “Se vende”; el otro, “Del pozo se sale”. La calle entera está llena. “Ya casi no tengo vecinos, se fueron”, explica Emilio Durán, de 52 años. “Lo del pozo es un grito de protesta que creamos para despertar a la comarca porque aquí había una mina que llegó a pagar 4.000 nóminas, la cerraron y el Estado nos prometió reindustrializar la zona, pero los políticos solo invierten en los sitios donde se juegan el sillón y no han hecho nada. No hay trabajo, los jóvenes se van, los mayores se mueren y como cada vez somos menos, nos dan menos. Es la pescadilla que se muerde la cola”, añade. Almadén tenía casi 13.500 habitantes en 1960. El año pasado eran 5.200.

 Emilio, conductor de ambulancia, ha decidido quedarse y pelear. También Manuel Trujillo, de 43 años, empresario, que quiere que sus hijos tengan “la oportunidad de decidir si quieren vivir aquí, en Madrid o en Nueva York”, y Maricarmen Sánchez, de 64, esposa de un minero jubilado. Hartos de las despedidas y de las promesas, se integraron en Forzados de Almadén, que asegura tener 2.000 asociados en una comarca de 10.000 habitantes. La agrupación forma parte del movimiento que aglutina a más de 150 plataformas, España Vaciada, la marca del descontento, el germen de una amenaza electoral para los partidos que tradicionalmente han acaparado la mayoría de escaños a repartir en las provincias más pequeñas.

 En 1999, nació una asociación llamada Teruel Existe para combatir la despoblación de la provincia. Viajaron a Bruselas para exponer sus problemas. Se reunieron con políticos de todos los colores y administraciones. Se cansaron de convocar e ir a manifestaciones. “Hasta que nos dimos cuenta”, recuerda Tomás Guitarte, hoy diputado, “de que así lo único que conseguíamos eran buenas palabras y palmaditas en la espalda. Si queríamos influir de verdad en la política teníamos que estar donde se toman las decisiones”. En 2019 se presentaron a las elecciones como agrupación de electores. Fueron la primera fuerza en la provincia y obtuvieron tres influyentes sillones: uno en el Congreso y dos en el Senado. La ajustadísima votación de investidura les convirtió en decisivos. Tanto, que Guitarte asegura haber recibido amenazas y más de 8.000 correos electrónicos presionándole para que cambiara el sentido de su voto. Pero el diputado apoyó a Pedro Sánchez tras firmar un pacto de Estado por la repoblación y el reequilibrio territorial (infraestructuras, traslado total o parcial de organismos e instituciones) y obtener el compromiso de crear un ministerio específico (hoy se llama Transición Ecológica y el Reto Demográfico). “Conseguimos más en dos años que en 20″, resume.

Ahora quieren replicar la operación en otras provincias. “En muchos territorios o se actúa pronto o la situación será irreversible”, añade Guitarte. “Hemos conseguido que haya un consenso social y político sobre el problema, hay fondos europeos para la recuperación y no podemos dejar pasar la oportunidad. Por eso hemos acordado preparar una herramienta política. Cuanta mejor representación tengamos, mejor nos irá. Nuestro objetivo es que esa España Vaciada tenga grupo parlamentario porque solo la presencia en las instituciones garantiza pasar de las palabras a los hechos”.

“Los problemas, por delante de la ideología”

Los nombres de las plataformas que integran España Vaciada lo dicen todo: Jaén Merece Más, León Ruge, Cáceres Se Mueve… Son una especie de 15-M rural, y en algunos aspectos, recuerdan al nacimiento de Podemos o Ciudadanos, criaturas políticas que surgieron, como ellos, del desencanto, y que en sus inicios promulgaban, como un valor, no ser “ni de izquierdas ni de derechas”, “ni rojos ni azules”. La mayoría de los integrantes de estos grupos no tiene experiencia política, se ha bregado en el activismo vecinal. Emilio Durán se encerró en 2019 con otros siete hombres y tres mujeres en la antigua mina de Almadén durante 11 días.

Antonio Saz, coordinador de España Vaciada, explica: “Nos han robado la palabra política, que hoy se utiliza para confrontar a personas de izquierda con personas de derecha en lugar de para mejorar la vida de las personas. Nosotros somos muy diversos y dispersos, pero compartimos el deseo de cambiar el modelo de país y ponemos el afán de solucionar los problemas comunes por delante de la ideología. Más de 140 personas de 22 provincias nos hemos puesto de acuerdo en un programa de medidas. Estamos acostumbrados a debatir y a negociar y lo haremos con el PSOE y con el PP, con este Gobierno y con el que venga, sea del color que sea. Y cuando desaparezcan los problemas, desapareceremos también del panorama político”. Y añade Emilio Durán: “Nosotros estábamos dispuestos a subirnos al primer coche que pasara a recogernos y por eso hablamos con todos los actores políticos, pero no nos hicieron caso, por eso decidimos participar en política, conducir”.

La fórmula, explican, se decidirá en cada provincia. Algunas asociaciones, como dice Javier Domenech, de Paisanos de Sancho, de Ciudad Real, creen que no ganan nada yendo a Madrid y que debe prevalecer el espíritu asociativo, vecinal, pero la mayoría quiere seguir el ejemplo de Teruel Existe.

La oportunidad para estos partidos la ofrece el sistema electoral español, que otorga dos diputados fijos a cada provincia (uno a Ceuta y Melilla). Solo los 248 restantes se reparten en función de la población. Esto provoca que las provincias menos pobladas tengan mayor representación que la puramente proporcional. Soria o Teruel tienen 2,2 escaños por cada 100.000 habitantes, mientras que provincias como Sevilla, Valencia, Barcelona o Madrid solo 0,6, ni una tercera parte.

 Imaginemos tres partidos hipotéticos: uno de ámbito nacional, uno urbano, y un tercero que compitiese solo en la España vaciada, las provincias menos pobladas. EL PAÍS ha simulado lo que habría pasado si cada uno de estos partidos hubiese competido en las generales de noviembre de 2019, logrando siempre un millón de votos (un 4%), que se restan de los demás. Aunque suman los mismos apoyos, su éxito en escaños habría sido muy diferente.

El nuevo partido con votos en toda España, solo obtendría dos diputados (0,6% de 350). La mayoría de sus votos se perderían provincia por provincia, al no alcanzar un escaño. Es un problema como el de Izquierda Unida en 2008 o Ciudadanos en 2019.

 Si el nuevo partido fuese urbano, y lograse sus apoyos en las seis provincias más pobladas, con ese 4% de votos lograría unos 10 escaños (el 2,8% de 350). Todavía tendría menos representación de la proporcional, porque esas provincias reparten pocos escaños para la población que tienen.

 ¿Pero qué pasa si el partido logra sus votos en la España vaciada? En este caso, con el mismo 4% del total nacional de votos, conseguiría hasta 25 diputados (7,1% de 350). La formación tendría más fuerza en asientos que en votos, porque se beneficia del premio que otorga el sistema electoral a las provincias poco pobladas.

No es un reto sencillo. El partido necesitaría el 20% de los votos de las provincias donde compite, lo que le exigiría ser tercera o cuarta fuerza. Pero el premio también sería jugoso: una formación nueva que consiguiese 10 o 20 escaños sería, casi con seguridad, decisiva para formar el próximo Gobierno.

 Estos efectos del sistema electoral ya los sufren (o disfrutan) los partidos actualmente en el Congreso. Más País tuvo 194.000 votos por cada escaño que luego consiguió, y Ciudadanos 165.000, mientras que PP y PSOE lograron un asiento por cada 57.000 votos, más o menos los mismos que PNV, CC o Bildu. ¿Quién logró más escaños con sus votos? La formación Teruel Existe, que sumó un diputado con 19.000 votos.

No solo pueblos y no solo despoblación

Los representantes de estas plataformas insisten en una idea: “No es la España vacía, sino vaciada”. Es decir, tenían, perdieron, y quieren recuperarlo. Ese concepto ha ampliado el movimiento, que se extiende más allá de los pueblos semiabandonados, por ciudades medias y capitales pequeñas. “El mundo rural es el que acusa más el problema”, explica Juan Manuel Camacho, de Jaén Merece Más, “pero al final lo que lo aglutina todo es el agravio de las provincias históricamente olvidadas. Según el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, la provincia de Jaén puede perder hasta 100.000 habitantes antes de 2040. Hay que revertir la situación, no queremos ser como Soria o Teruel dentro de 20 años”.

Camacho, de 48 años, propietario de un hotel familiar, asegura: “En los últimos 25 años se han desmantelado los servicios ferroviarios en la zona, nos hicieron la cobra con el AVE, nos falta potencia eléctrica y las industrias se van. Hay zonas del país que cada vez tienen más gente, más infraestructuras y servicios a costa de esta otra España a la que no se da oportunidades. Lo que planteamos es el reequilibrio territorial. Esto es más que un movimiento local, es un modelo de país”, añade.

El impacto en los partidos tradicionales

Belén Barreiro, directora de 40dB, opina: “A corto plazo, la opción de la España vaciada puede tener éxito porque existe esa demanda y por el momento de inmensa volatilidad política, pero en el largo plazo dudo que lo tenga porque la digitalización hace que cada año la brecha entre lo urbano y lo rural se reduzca”. Y añade: “En estos tiempos todo es posible. Vimos la crisis y el hundimiento del bipartidismo, el nacimiento de nuevos partidos y ahora las encuestas muestran un reforzamiento del PP y del PSOE, que tienen, juntos, más votos de los que sumaban en 2015″.

En 2019, los partidos que lograron más escaños en las provincias pequeñas fueron PSOE (42 diputados) y PP (34), por delante de Vox (14) y Unidas Podemos (3). Los dos grandes partidos son, por tanto, los que más tienen que perder en estos territorios.

José Pablo Ferrándiz, de Elemental Research, cree que el escenario es “muy complejo” para el movimiento, que obtener grupo parlamentario sería “un muy buen resultado” para ellos y que tiene sentido que lo intenten porque en un escenario tan fragmentado, “un pequeño partido puede obtener contrapartidas importantes a cambio de su voto”. El sociólogo opina, en todo caso, que es “un toque de atención” a las siglas tradicionales y que puede provocar cambios, como hizo en su momento el 15-M, en el funcionamiento interno de los grandes partidos. “Por ejemplo, a la hora de elegir al candidato por esas provincias: tendrán que estar más pegados al territorio”. Además, señala, “el movimiento España Vaciada incide en el cuestionamiento del papel del Senado como cámara territorial, porque estas agrupaciones se han dado cuenta de que es más útil un escaño en el Congreso, donde tienen más capacidad de presionar y negociar”.

El politólogo Pablo Simón cree que es pronto para calcular el impacto del movimiento. “Quedan dos años y son grupos muy heterogéneos”. Recuerda que “en los ochenta, como Alianza Popular, el germen del PP, no era muy competitiva, surgieron muchos partidos pequeños y regionales. Entonces la polarización y la competencia era escasa. Ahora es alta y en ese contexto a la hora de votar, muchas veces quien pensaba apoyar a un partido local termina apoyando al partido tradicional”.  (...)

(Natalia JunqueraKiko LlanerasBorja Andrino , El País, 21/11/21)

7.12.20

Se presenta la campaña Otra Ley Electoral

 "Un lugar recurrente de la democracia española es la necesaria reforma de la Ley Electoral, es una demanda que en determinados momentos se ha transformado en una petición generalizada de la sociedad española, momento en que casi todos los partidos se apuntan a la ola, pero en cuanto la marea baja se olvidan de ella y sobre todo no se dan casi pasos practicas hacia ella, 

La inmutabilidad del sistema electoral ha sido uno de los axiomas que ha concentrado el malestar ciudadano y las minireformas que se han producido como la del 2011 (pactada entre el PSOE y el PP) ha sido para hacer el sistema más cerrado y de difícil acceso a la voluntad de la ciudadanía. Incluso cuando la presión ha forzado a abrir el tema en sede parlamentaria, como la subcomisión para la reforma electoral de la anterior y breve legislatura todavía estamos esperando los resultados y sobre todo la guía práctica para su concreción.

Hoy día 3 de diciembre se lanza una nueva campaña por parte de diversos ciudadanos con cierta relevancia en sus ámbitos profesionales y políticos. Dicha campaña impulsada por Lorenzo Abadia, empresario y Doctor en Derecho se presenta hoy de forma virtual a través de youtube y facebook compartiendo esta presentación con personas como Iñaki Ezquerra, fundador del Foro de Ermua, Elisa de la Nuez, jurista de la Fundación Hay  Derecho, Victoria Rodriguez, profesor de Ciencias Políticas, Gonzalo Sichar Profesor de Antropología, Cristina Monge Politologa y profesora de Sociología y Enrique del Olmo, sociólogo siendo estos dos últimos miembros de la Asociación Mas Democracia, especialmente activa desde hace 4 años en este campo y que presentó su propuesta de reforma electoral a la Subcomisión del Congreso de Diputados.

Es una campaña que surge por lo tanto de la sociedad civil y que sin presentar una propuesta cerrada del tipo de reforma si apunta algunos principios básicos, como son:

La proporcionalidad

El primer objetivo de cualquier reforma debe garantizar que el valor del voto sea igual para cualquier ciudadano o ciudadana, indistintamente del territorio en el que viva. Nuestra actual democracia, superados los obstáculos de la transición, requiere de un sistema electoral que tienda a una mayor proporcionalidad entre las preferencias expresadas por los ciudadanos y los resultados expresados en diputados y diputadas para cada formación política.

Lo que aparece cuando estamos hablando de proporcionalidad, no es un tema de proporcionalidad pura de hecho estamos refiriéndonos a dos proporcionalidades que están imbricadas en el concepto: a) La que hace referencia a la relación cuantitativa que se establece entre votantes y elegidos y b) La que hace referencia a que las diversas fuerzas políticas sean tratadas en situación de igualdad.

Nuestro sistema no es desproporcional (ocupamos el lugar 75 de las 95 democracias analizadas –Ming 2017) por la tan afamada Ley D´Hondt cuya incidencia es menor sino por la circunscripción provincial como base de elección que provoca distorsiones tan graves que en un lugar para tener un diputado hacen falta 130.000 votos y en otras solamente 35.000 con lo que el valor del voto es llamativamente desigual.

La cercanía entre elector y elegido

Un tema central consideran también los promotores es la vinculación entre el elector y el elegido, que es uno de los problemas centrales que afectan a la inclusión de los ciudadanos en el sistema político, y cuya distancia es uno de los factores que han acelerado la desafección ciudadana y el "extrañamiento" entre elector y elegido. Siendo por lo tanto las cúpulas de los partidos las que controlan las listas electorales y del "buen" comportamiento interno de los diputados depende su continuidad en el escaño en el futuro. Es impensable en nuestro país que suceda como en Gran Bretaña donde los "incumplimientos" de la disciplina no impiden a los diputados laboristas o conservadores seguir representando a su distrito si los electores están contentos con su desempeño.

La campaña busca recabar apoyos mediante firmas para que se abra de una vez el debate y el cambio de la Ley Electoral y que cientos de miles de ciudadanos se manifieste. Los impulsores no presentan un modelo cerrado de propuesta sino unas referencias globales: inclusiva, integradora y transversal."                     (Enrique del Olmo, Público, 03/12/20)

18.11.19

Por qué la ultraderecha está creciendo en España... por un sistema electoral que castiga a la izquierda (Podemos+Más País = 3.674.000 votos = 38 diputados; Vox = 3.640.000 votos = 52 diputados)

"Dos fenómenos han estado ocurriendo en los últimos diez años en España, y que han generado las condiciones para que se dieran los resultados de las elecciones del pasado domingo, incluyendo el gran crecimiento de Vox (la ultraderecha española de raíces franquistas). 

 Uno es el tema nacional (también llamado territorial), que se ha centrado en el conflicto entre el Estado central, por un lado, y el movimiento independentista catalán, por el otro. Este conflicto ha polarizado el panorama político español y ha centrado la mayor parte de la atención mediática del país durante el período electoral. (...)

El otro gran tema ha sido la enorme crisis social, sin precedentes en el período democrático, que ha afectado muy negativamente el bienestar de las clases populares, cuyo nivel de vida es hoy menor que el que tenía antes de que se iniciara la Gran Recesión. Esta crisis ha sido causada, en parte, por los partidos gobernantes en España y, en Catalunya (...)

 Esta última crisis, sin embargo, ha sido ignorada o silenciada por los partidos gobernantes, tanto en las Cortes españolas como en el Parlament de Catalunya. Pero su existencia e imposición por parte del establishment político-mediático español y catalán ha generado –como era predecible y algunos así lo advertimos- un enfado popular, generándose un sentimiento anti-clase política -que podría haberse resumido bajo el lema “que se vayan todos”- del cual la versión más conservadora (y que mira al pasado para su inspiración) es Vox, que se ha presentado en los medios como el “vencedor” de las elecciones. (...)

Andalucía había dado la señal de aviso. Y este movimiento de nostalgia fascista se extenderá incluso más, pues los factores que lo causaron persisten. (...)

En realidad, Vox sí que habló de la crisis social, presentándose a sí mismo como un PARTIDO PATRIÓTICO Y SOCIAL, denunciando al establishment político-mediático español, por haber causado la enorme crisis. De ahí su atractivo para sectores de las clases populares que han sido perjudicadas por las políticas públicas impuestas por los partidos gobernantes.

 Esta protesta antiestablishment incluye un rechazo y hostilidad hacia el lenguaje políticamente correcto de dicho establishment, mostrando su racismo y machismo que moviliza a sectores populares que atribuyen su mala situación a la inmigración y al supuesto favoritismo del Estado a los inmigrantes, a las mujeres y a “otros”

Sin embargo, a este racismo y machismo hay que añadir también otra característica definitoria de tal partido: su clasismo, pues es un instrumento extremista al servicio de importantes intereses financieros y económicos españoles que ejercen gran influencia sobre sectores importantes del Estado español. Vox concentra las dimensiones más extremistas de las derechas españolas (que siempre han estado más sesgadas hacia la derecha que sus partidos homólogos en Europa). (...)

La alternativa a Podemos soñada por el establishment político-mediático era Ciudadanos (como dijo el presidente del Banc Sabadell, Josep Oliu: “Necesitamos un Podemos de derechas”). Tal partido resultó ser incapaz para parar a las izquierdas. Es por ello que ha sido sustituido por una versión más dura, Vox, con unas propuestas -tanto en el área económica y social como en el área identitaria y nacional- que son una versión extrema de las de Ciudadanos

 En este aspecto, es interesante subrayar que, en Barcelona, donde Vox consiguió más apoyo, fue en el distrito más pudiente de la ciudad, Sarrià-Sant Gervasi, y en el distrito más pobre, Nou Barris (que tiene un gran número inmigrantes). Los intereses económicos priman en el apoyo de las clases pudientes a Vox. Los problemas de precariedad laboral, desempleo, bajos salarios y, en definitiva, de bajón de nivel de vida, junto a los discursos que señalan a los inmigrantes como una amenaza, explican el apoyo a Vox. 

El nacionalismo extremo excluyente es un elemento clave para atraer a las clases populares que están perdiendo su identidad en el mundo globalizado. En este sentido, sus semejanzas con el trumpismo en EEUU son muy notables. El lenguaje antiestablishment de ”que se vayan todos”, de antigobierno, nacionalismo extremo y anti-inmigración es común en aquella formación política

Como ocurre con el trumpismo en EEUU, la base electoral de Vox incluye los extremos, desde sectores muy pudientes (a los cuales favorecen con sus políticas ultraneoliberales) a sectores muy pobres, siendo estos últimos los sectores más olvidados por parte del establishment político-mediático, claramente perjudicados por las políticas de globalización, incluyendo inmigración. (...)

La “supuesta victoria de Vox”

La noticia que ocupó mayor espacio mediático en el día de las elecciones fue el gran crecimiento de Vox, alcanzando un número de escaños (52) que le da gran capacidad de influencia en las Cortes españolas, y que refuerza, dentro del bloque de las derechas, el tono agresivo de las políticas represivas del Estado en el tema nacional y promueve todavía más las medidas ultraliberales en el tema económico-social.

No hay que ignorar, sin embargo, que, como he indicado en varias ocasiones, una de las causas de tal supuesta victoria fue el clima de enfado que existe en este país hacia el establishment político-mediático y hacia la clase política. Pero, además de ello, hubo otros dos factores que contribuyeron en gran medida. Uno es el sistema electoral sesgado a fin de favorecer a las fuerzas conservadoras y, el otro factor, es la división y atomización de las izquierdas que ha caracterizado históricamente a las fuerzas progresistas del país (habiendo sido una de las causas de su derrota frente al golpe fascista de 1936).

El sistema electoral poco representativo

Vox consiguió menos votos que la suma de los votos obtenidos por Unidas Podemos y sus confluencias y Más País. Vox obtuvo 3.640.000 votos, 34.000 votos menos que Unidas Podemos y sus confluencias y Más País juntos (3.674.000 votos). Unidas Podemos y sus confluencias consiguieron 3.097.000 votos, y Más País 577.000. 

En cambio, el número de escaños para UP y confluencias y Más País fue de 38 en total (35 para UP y confluencias y 3 para Más País), un número mucho menor a los 52 escaños obtenidos por Vox. En realidad, un dato poco conocido es que, sumando todos los votos a partidos de izquierda (incluyendo aquellos que no consiguieron representación parlamentaria) el número total de votos es mucho mayor que el total de los votos a las derechas. (...)

 En realidad, si hubiera sido un sistema proporcional (es decir, que el número de escaños fuera proporcional al número de votos obtenidos en el conjunto del Estado) y sin barrera electoral, la diferencia de escaños entre las derechas y las izquierdas sería mayor, pasando las izquierdas de 180 a 182 escaños, y las derechas de 170 a 168. (...)

El gran potencial de expansión Vox: la mayor amenaza a la democracia

Existe un gran potencial de expansión de Vox porque el sentimiento antiestablishment de “que se vayan todos” se va extendiendo en España, donde no ha habido un cambio notable de la cultura dominante (de escasa sensibilidad democrática), que siempre ha utilizado el patriotismo como manera de defender una estructura profundamente clasista y conservadora. De ahí que la alternativa a este populismo antidemocrático sea restablecer la alianza antifascista que fue exitosa en la moción de censura al gobierno Rajoy y que es esencial para el progreso de España. (...)"          (Viçenc Navarro, Público, 14/11/19)

11.11.19

Más País, con 554.066 votos = 3 diputados... PNV, con 377.423 votos = 7 diputados; Bildu, con 276.519 = 5 diputados... curiosa aplicación del principio 'un hombre, un voto'



Votos por partidos - elecciones 10-N 2019 - Congreso - España

Partido
Escaños Votos %
PSOE1206.752.98328 %
PP885.019.86920,82 %
VOX523.640.06315,09 %
PODEMOS-IU353.097.18512,84 %
ERC-SOBIRANISTES13869.9343,61 %
Cs101.637.5406,79 %
JxCAT-JUNTS8527.3752,19 %
PNV7377.4231,57 %
EH Bildu5276.5191,15 %
MÁS PAÍS3554.0662,3 %
CUP-PR2244.7541,01 %
CCa-PNC-NC2123.9810,51 %
NA+298.4480,41 %
BNG1119.5970,5 %
PRC168.5800,28 %
¡TERUEL EXISTE!119.6960,08 %
PACMA0226.4690,94 %
RECORTES CERO-GV034.3060,14 %
PUM+J027.0160,11 %
M PAÍS-CHA-EQUO022.9890,1 %
MÉS-ESQUERRA018.2060,08 %
PCPE014.0230,06 %
AxSÍ013.9540,06 %
PCTE013.8280,06 %
GBAI012.6220,05 %
UPL010.1980,04 %
PCOE09.6640,04 %
CpM08.9250,04 %
EB05.9520,02 %
ERPV05.8160,02 %
XAV05.3990,02 %
AVANT ADELANTE LOS VERDES05.2900,02 %
VERDES03.2410,01 %
PH03.1950,01 %
I.Fem02.8220,01 %
CONTIGO02.3980,01 %
IZQP02.3470,01 %
UIG-SOM-CUIDES02.3160,01 %
SOMOS REGIÓN02.3030,01 %
AHORA CANARIAS02.0150,01 %
CHA01.9800,01 %
PPSO01.4510,01 %
PDSJE01.3860,01 %
EXTREMADURA UNIDA01.3170,01 %
P-LIB01.159- %
UNIDOS SÍ-ACPS-DEf01.064- %
MAS01.063- %
ANDECHA0897- %
PREPAL0866- %
MDyC0814- %
AUNACV0658- %
PYLN0623- %
FE de las JONS0608- %
CAnda0515- %
UNIÓN REGIONALISTA0514- %
FIA0431- %
SOLIDARIA0269- %
centrados0237- %
RISA0229- %
DPL0210- %
IZAR0144- %
C 21064- %
UDT031- %

23.9.19

Para dar estabilidad electoral al país –España, no Estado español– hay que cambiar el sistema electoral... el voto de un barcelonés vale casi dos veces menos que el de un leridano... Para garantizar la igualdad hay que repartir los escaños en circunscripción única...


"Los más interesados en que volvamos a votar, digan lo que digan, son el PSOE y el PP. Ambos aspiran a recuperar votos “perdidos” –perdidos por ellos, ganados por otros–, es el fin del cuatripartidismo, es la vuelta al bipartidismo sin sorpassos. (...)

Para dar estabilidad electoral al país –España, no Estado español– hay que cambiar el sistema electoral. Es decir, garantizando que la elección del poder legislativo no se repita innecesariamente, salvo causa mayor. Si queremos elecciones cada cuatro años:

Lo primero es garantizar la igualdad de todos los españoles a la hora de votar. Puede que me repita: ¡No somos iguales! Mi voto como barcelonés (IPV=0,80) vale casi dos veces menos que el de un leridano (IPV=1,34) antes de votar; luego, una vez votado, la diferencia se incrementa en función de a quien vote. Si un sevillano tiene un IPV de 0,79 antes de votar, un votante de Ávila triplica su valor (IPV=2,31). Realizada la votación, un votante de C’s de Ávila tiene un IPV de 3,89 frente al 0,83 de Unidas Podemos y al 0,54 de VOX, ambos en Sevilla.

Para garantizar esa igualdad hay que repartir los escaños en circunscripción única. Ya he explicado en otros artículos como garantizar representación en todas las provincias.

Lo segundo, garantizar el derecho de los ciudadanos a la información de todas las candidaturas que se presentan. Lo que significa eliminar las cuotas de pantalla en función de resultados electorales precedentes.

Lo tercero, instaurar un sistema de elección de gobierno que garantice la gobernabilidad. Acortando los plazos para la formación de gobierno mediante negociación entre grupos parlamentarios e instaurando un sistema que permita la elección directa por los españoles del Presidente de Gobierno de entre los dos que obtengan más votos en el Congreso de los Diputados, en votación única.

El gobierno así elegido debería tener ciertas salvaguardas, por ejemplo que una moción de censura necesitaría superar en el Congreso el porcentaje de voto popular obtenido, o que unos presupuesto generales sin aprobación exijan la moción de confianza del gobierno de turno.

La circunscripción única garantiza la igualdad de voto. Sobre todo, si asumimos un sistema sin mínimos para acceder a escaño y un sistema de reparto Hare en sustitución del D’Hondt. Esto llevará a un Congreso de los diputados más plural, con más partidos. Esa es la realidad de Holanda e Israel, pero ciertamente parecen tener más tradición de pactos para gobernar (sin entrar en valoraciones político-ideológicas).

Dada nuestra falta de tradición, bueno es garantizar el sistema con esa tercera vuelta.Digo tercera porque no es una segunda vuelta propiamente dicha al estilo francés donde se juegan la elección de escaños.

Con el sistema de elección de presidente por los electores incrementamos el papel, en primer lugar, de los ciudadanos ante un bloqueo parlamentario y, en segundo lugar, del mismo Congreso de los Diputados al tener que elegir en votación única y tras presentaciones, ponencias y debates a los dos candidatos para presidente.

Ciertamente, se podría optar porque dicha elección fuera entre los dirigentes de los partidos más votados, pero ello resta valor al Congreso y devalúa la democracia. Es más, ello permitiría visualizar a los grupos parlamentarios, con pactos o sin pactos, que dan apoyo a un candidato no necesariamente cabeza de lista por Madrid. El juego democrático puede ser mayor y la valorización del Congreso también.

La realidad es que el Congreso en una situación de impás, como la vivida hasta hoy, tiene una utilidad baja y una imagen penosa. (...)

Vuelve el bipartidismo ¿Quién dijo que había muerto?

Nou Barris, Barcelona. Sábado, 21 de septiembre de 2019"

(Vicente Serrano. Miembro de la Junta Directiva de la asociación Alternativa Ciudadana Progresista. Crónica Popular, 21/09/19)

16.7.19

Gobernabilidad versus representatividad ¿Por qué no ambas?

"Grecia, hasta ahora, es un ejemplo de un sistema electoral donde, en aras de la gobernabilidad, se premia al partido más votado con 50 escaños extras.

En principio, es un sistema muy parecido al español con 56 distritos electorales con tamaños muy distintos, de los cuales 8 son uninominales (en España hay 52 circunscripciones provinciales de las cuales 2 son uninominales: Ceuta y Melilla). 

En dichos distritos o circunscripciones, se eligen 238 escaños. 12 se reparten proporcionalmente en circunscripción única y los 50 restantes, ahí ya difiere mucho de nuestro sistema, se asignan al partido más votado. Esto último garantiza la gobernabilidad a costa de deformar la voluntad popular. Ciertamente, en las próximas elecciones griegas el plus de 50 diputados desaparecerá, por la reforma de 2016, o no

 Es evidente que asegurar la mayoría del parlamento facilita tanto el nombramiento de presidente del gobierno como la estabilidad de dicho gobierno. La contrapartida es, como decía antes, la deformación de la voluntad popular. Con este sistema es difícil que la función de control del parlamento (poder ejecutivo) sobre el gobierno (poder ejecutivo) sea real.  (...)

Prácticamente, todos los países europeos priorizan la gobernabilidad sobre la representatividad. Francia, con su sistema de circunscripciones uninominales y a doble vuelta, consigue que el sistema sea mayoritario puro, más aun que el británico que lo hace con una sola vuelta. Italia, con sus numerosos cambios de leyes a medida, persigue lo mismo; huyendo de las experiencias del pentapartido, ha caído en Berlusconi, hace un tiempo, y ahora en un gobierno xenófobo.

 Incluso Alemania, con su aparente Circunscripción Única –solo para la mitad de la cámara– combinada con un sistema uninominal, al exigir un mínimo del 5% para obtener representación, genera mayorías y deja sin representación a una parte importante del electorado.

Se salva de la criba Holanda, con un sistema proporcional puro.

El otro día el Sr. Pedro Sánchez hablaba en televisión de la posibilidad de reformar la Constitución para facilitar la creación de gobiernos estables. Parecía contemplar algún sistema que reforzase la mayoría del partido más votado, casi en línea con la vieja propuesta del PP de que gobierne el partido más votado.

Es evidente que el bipartidismo tal como hasta ahora lo contemplábamos ha dejado de ser viable ya que las muletas de los partidos gobernantes eran los nacionalistas. Con la irrupción de Podemos y de Ciudadanos, y la última de Vox, el sistema precisa de apoyos más complejos. No quiero decir que el sistema de “bipartidismo imperfecto” que genera nuestro sistema electoral haya acabado, simplemente se ha complicado, mientras no se resuelva el papel de los nuevos partidos. O dan el sorpasso o volverán a minimizarse, aunque es evidente que no desaparecerán, a menos a medio plazo. –
Optar por modificar nuestro sistema electoral a otro que genere mayorías más claras siempre ha sido la tentación de los dos grandes partidos, aunque en sus discursos hablen de mejorar la proporcionalidad. 

El peligro es que si nuestro sistema actual- autoproclamado como proporcional en la Constitución, aunque en realidad es bastante deformante de la voluntad popular- evoluciona a soluciones como la francesa, británica o griega o incluso italiana, la desidia de la ciudadanía aumentará.

Ya tenemos un sistema partitocrático donde la participación de los ciudadanos es marginal, por mucho sistema de voto electrónico que se inventen.

¿Por qué no caminar a un sistema parlamentario que refleje en el legislativo la pluralidad de la sociedad y asegure un ejecutivo con el refuerzo mayoritario de los votos? ¡No es una quimera!

El pasado 29 de julio, proponía un sistema de nombramiento de Presidente de Gobierno con apoyo social mayoritario como complemento a un sistema de conformación del Congreso de lo Diputados en Circunscripción Única sin mínimos para acceder a representación.

Me temo que los medios de comunicación y la clase política española no está muy interesada en este debate. Con escuchar las tertulias políticas televisivas el alma se te cae a los pies, por el desconocimiento de unos y por la tendenciosidad de otros.

¡Mal vamos!

Nou Barris, Barcelona. Viernes, 12 de julio de 2019."                (Pascual Serrano, Crónica Popular, 13/07/19)

9.7.19

Presento una propuesta sobre los debates electorales... éstos deberían centrarse en algunos de los temas más importantes para los ciudadanos... en estos momentos, los tres primeros son el paro, la corrupción y los partidos políticos. Los candidatos tendrían que concretar las medidas que propondrían para solucionarlos...

"Ahora que termina este ciclo electoral de generales, europeas, locales y autonómicas es el momento de reflexionar sobre algunas de las características de nuestra democracia y proponer reformas que puedan ser útiles a todos los partidos y, por tanto, al conjunto de los ciudadanos.
A continuación, presento una propuesta sobre los debates electorales que podrían discutir todos los partidos.   (...)

Llevamos ya varias elecciones discutiendo sobre si los candidatos deben o no celebrar debates.(...)

 Respecto a los ciudadanos, ¿para qué nos sirven las campañas electorales? Nos sirven tanto para (1) controlar o contrastar lo que se ha hecho como para (2) publicitar lo que se dice que se va a hacer. Teniendo en cuenta esto, en los dos debates de estas elecciones generales pasadas vimos bastante de lo primero pero menos de lo segundo: si pensamos en alguna medida o propuesta concreta, difícilmente recordemos algo. 

Los candidatos controlan y publicitan sus argumentos teniendo en cuenta, en teoría, lo que más preocupa a los ciudadanos, y lo que estiman que les puede ir mejor. ¿Fue ese el caso? Según el CIS (estudio 3240), no. He mirado la respuesta a la pregunta sobre el principal problema de España.

 La columna recoge el total de las respuestas y está disponible aquí. Por cierto, cuando se pregunta por los problemas que más les afectan a los encuestados, la independencia de Cataluña baja hasta el 5% en el acumulado.


Si bien durante los debates electorales se trataron varios asuntos, la presencia del asunto catalán superó, con mucho, la de asuntos clave como la educación y la sanidad o la calidad del empleo. En definitiva, los partidos durante los debates hicieron una cosa mientras que los intereses de los españoles habrían sugerido otra.

A pesar de este desfase entre los intereses ciudadanos y los asuntos discutidos, los debates electorales generan grandes audiencias y nos proporcionan información valiosa. Pero, a mi juicio, podemos obtener más y mejor información. ¿Cómo? Imitando a Indonesia. Allí se han realizado 5 debates ante las elecciones presidenciales de este año. 

En cuatro de ellos los dos principales candidatos (Widodo y Subianto) debatieron sobre (1) derechos humanos, terrorismo y corrupción, (2) energía, alimentación, recursos naturales o energía, (3) política exterior y defensa y (4) economía. También hubo uno (5) entre los candidatos a vicepresidentes.

La propuesta, por tanto, consiste en realizar debates electorales entre los candidatos que se centren en algunos de los temas más importantes para los ciudadanos.

 (...) no es necesario que todos los debates los hagan los líderes y así se pueden dar a conocer a los respectivos equipos (ya lo vimos con el debate de Solbes y Pizarro) 

(...) los candidatos se verían obligados a concretar sus medidas en mayor medida que ahora. Un ejemplo: cuando dicen que les interesan asuntos como la despoblación del interior del país y que eso es un problema, más allá de la declaración, ¿Qué propondrían? (...)

Esta propuesta no es ideal. Como bien escribía Víctor Lapuente hace unos días, estamos expuestos al contraste electoral cuando es menos efectivo, durante el periodo electoral. Pero esta propuesta aumentaría los elementos de contraste para mejorar la calidad de nuestra democracia."          (Ferran Martínez i Coma, eldiario.es, 10/06/19)

10.6.19

Europeas y municipales, dos comicios con circunscripciones únicas


"Lo más llamativo de las elecciones europeas y municipales es que ambas utilizan la circunscripción única para repartir los escaños/concejales. 

Las europeas, además, no establecen un porcentaje mínimo para poder acceder al escaño. El sistema de reparto es proporcional- D’Hondt – y ello no supone una distorsión tan grave como el que se achaca a este sistema en el resto de elecciones en España. Ciertamente, beneficia ligeramente a los grandes partidos, concretamente al PSOE le regala 2 eurodiputados y al PP y a Unidas Podemos uno a cada uno. Con un sistema de reparto Hare (Reparto proporcional y a resto mayor) eso se corregiría y entrarían con un eurodiputado cada uno: Compromiso por Europa y PACMA. 

Como siempre que se utiliza Hare, los porcentajes entre voto y representación se acercan. Sobre todo, en grandes magnitudes, como es el caso que nos ocupa.

El Parlamento Europeo es un sistema de representación federal de los territorios que conforman la UE asignando a cada Estado un número de diputados en proporción a su población. Es un modelo a seguir en la reconfiguración del Senado Español (En el análisis de los resultados del Senado, pendiente de publicar, profundizaré). 

Sustituir el sistema de reparto D’Hondt por Hare lo haría aun más justo, siempre que consideremos más justo facilitar la representación de todos, beneficiando a los minoritarios y ampliando con ello el número de ciudadanos representados. (...)

Municipales

Si bien en las municipales la circunscripción es única, la existencia de un mínimo del 5% para acceder a representación desvirtúa los resultados, al menos en las grandes capitales. Es decir, mantiene 2 de los 3 factores deformantes de la voluntad popular: Mínimo y D’hont.
Si tomamos la ciudad de Barcelona, observamos que dos candidaturas quedan excluidas al no llegar al 5% de los votos. 

No parece una solución muy justa teniendo en cuenta que el coste medio por concejal es de 18.390 votos y que estas candidaturas superan con creces dicha media. Además, los únicos que superan ese coste medio son los 2 concejales del PP; el resto resultan mucho más baratos.

El actual sistema deja sin representación a casi 80.000 ciudadanos que acudieron a votar, lo que supone un 10,5%. Si eliminamos la exigencia de mínimo se reducirían a algo menos de 22.000, un 2,88%.

El sistema Hare aumenta la pluralidad

La sustitución del sistema D’Hondt por el Hare beneficiaría a las candidaturas minoritarias y aumentaría la pluralidad. Es una solución que no es recomendable hacer en poblaciones medias y pequeñas ya que sobrerepresenta en exceso y de manera injusta a los minoritarios.

Estas distorsiones la crea Hare en grupos pequeños, como sucede en las elecciones sindicales donde habitualmente se usa. Es una paradoja que el mejor sistema para poblaciones pequeñas se use en grandes y al revés.

Como conclusión, lo más importante en la posible reforma del sistema electoral en lo que atañe a los municipios es eliminar el mínimo del 5% y valorar la introducción de sistema Hare para los grandes municipios.

Barcelona no es secesionista

Este no es un análisis político sobre las opciones que toman los ciudadanos, sino sobre la justicia del reparto. Ello no quiere decir que no haya que hacerlo, pero no tanto por el método de reparto sino por las opciones y expectativas que unos y otros resultados generen.

Así, pues, y entrando en esa valoración política podemos afirmar que la ciudad de Barcelona no es secesionista y que el actual sistema electoral puede entregar la alcaldía al secesionismo por el simple hecho de que, al no existir pacto suficiente, el alcalde sea el cabeza de lista más votado, solución que revindicaba el PP como automatismo, sin debate o posibilidad de pacto. 

Otra contradicción del sistema electoral es que siendo, como es, el poder municipal más ejecutivo, sea aparentemente más proporcional que en el resto de elecciones de organismos claramente legislativos: parlamentos autónomos, Congreso o Senado. Una segunda vuelta entre los dos o tres cabezas de lista que hayan superado un porcentaje mínimo de votos permitiría cierta estabilidad y gobernabilidad. (...)

Torrejón el Rubio, Monfragüe. 31 de mayo de 2019" 

(Vicente Serrano. Autor del ensayo EL VALOR rEAL DEL VOTO, Editorial El Viejo Topo, 2016, Crónica Popular, 03/06/19)

6.5.19

Con el sistema electoral actual en estas elecciones el PSOE consigue una sobrerepresentación del 22,53% de escaños; Bildu del 15,44%; PNV del 13, 53%; PP del 12,92% y ERC del 10, 17%. El resto de partidos están todos Infra-representados: Podemos, -16,32%. Vox, -33,17%. En Comú-Podem, -15,25%. Compromís, -56,71%

"(...) Si en 2016 el gran beneficiario del sistema electoral fue el PP, consiguiendo una representación del 39,14% de escaños con tan solo el 33,01% de los votos validos, es decir una sobre-representación de un 18,58% (en 2019 la sobre-representación es de un 12,92%), en estas elecciones de 2019 es el PSOE el gran beneficiario: con tan solo el 28,68%, obtiene un 35,14% de los escaños del hemiciclo del Congreso, lo que supone una sobre-representación del 22,53% (7,32% en 2016).  (...)

Los otros grandes beneficiados son los partidos nacionalistas. En Cataluña, ERC consigue este año una sobre-representación del 10,17% respecto a los votos obtenidos: 3,89% (mientras en el 2016 quedaba ligeramente Infra-representada), robándole el primer puesto a su socio independentista, JxCat (PDCAT), si comparamos con los resultados de su anterior marca CDC, que si en 2016 obtenía una sobre-representación del 13,72%, este año solo consigue un incremento del 4,71%.

En el lado vasco se benefician con una sobre-representación tanto PNV como EH-Bildu (13,53% y 15,44% respectivamente), mientras en 2016 el beneficiado fue PNV con un 20% más de lo obtenido en las urnas. En aquella ocasión, EH-Bildu estuvo Infra-representado un 25%.
El resto de partidos están todos Infra-representados. Veamos:

Podemos, -16,32%. Vox, -33,17%. En Comú-Podem, -15,25%. Compromís, -56,71%.
Pero lo más grave es que partidos que consiguen superar la media de votos: 74.530, como son PACMA, FRONT REPUBLICÀ y BNG, están tan Infra-representados que no obtienen representación, es decir un -100%.

Lo mismo puede decirse de partidos que, obteniendo más de 30.000 votos, podrían optar a tener representación por restos en un sistema más justo, sobre todo teniendo en cuenta que cuando miremos en el detalle de las circunscripciones provinciales muchos escaños, la mayoría, habrán costado alrededor o menos de 20.000 votos.

Pinceladas sobre los costes de algunos escaños:

Al diputado que consigue el escaño por el PP en Melilla le cuesta 8.082 votos; los 26.045 ciudadanos que fueron a votar por otras opciones se quedaron sin representación. Siendo el caso más “llamativo” no es el único. En Ceuta, al PSOE el diputado le sale por 13.766 votos, mientras el resto ceutíes que fueron a votar y que se quedaron a dos velas suman 24.588. En Zamora, a Vox le cuesta su diputado 12.809 votos.

La realidad es que más de la mitad de los diputados se consiguen con menos de la media general y, en cambio, para otros se disparan los costes. Tal es el caso de los 11 escaños del PSOE en Madrid que tienen un coste unitario de 93.132 votos… y eso que son los más económicos de la capital. Los más caros, los 5 de Vox, a un coste medio de 104.083.

En Barcelona, los más baratos los 6 de ComúPodem al “módico” precio de 84.738 votos seguidos muy de cerca por los 9 del PSC por 85.157 votos la unidad. Pero la palma se la lleva el único que consigue el PP al coste de 155.504 votos.

El problema no es D’Hondt, no

El problema son las provincias, las circunscripciones provinciales. Todos lo saben pero nadie se da por enterado… del hecho de que el voto de un soriano tenga un valor distinto al de uno de Barcelona o de Madrid. Para aclararlo a los sorianos que se me enfadan: Antes de votar, los sorianos tienen más poder de voto (Índice de Poder de Voto=2,84), que el resto de los españoles (IPV=1), pero una vez votado unos valen aun más, mucho más y otros no valen nada. Concretamente, los votantes del PSOE tienen un IPV=6,04 y los del PP de 7,19. 

El resto de votantes sorianos, 22.411, su IPV=0, cero patatero. Son un 42% de los que fueron a votar (56% del censo). Los sorianos que tienen poder electoral son, exactamente, el 43,28% del censo.

Y esta sencilla explicación nos dice por qué la España Vaciada es la que da el poder y la que menos se beneficia de él… digamos que no lo controla.

El número de votantes sin representación es altísimo en nuestro sistema electoral, pero no se dejen embaucar por cantos de sirena que les hablan de circunscripciones uninominales, eso de votar a Pepito o de las famosas listas abiertas… Ahí tienen el Senado, un sistema de listas abiertas que dio la mayoría absoluta al PP en las elecciones de 2016 y ahora se las da al PSOE. Pero eso habrá que analizarlo otro día.

¿Se imaginan un sistema que asegure que todos los españoles, además de tener un voto, este valga igual vote donde vote y vote a quien vote?

Existir existe y no es complicado aplicarlo, a pesar de los circunloquios de los dirigentes políticos de cualquier signo sobre “…. la necesidad de mejorar la proporcionalidad y bla bla bla….”

Tan sencillo como aplicar la circunscripción única y eso sin necesidad de dejar a ninguna provincia sin representación. Ya lo he explicado otras veces… pero si hay que seguir haciéndolo…

Veamos en este artículo como quedaría el Congreso de los Diputados si se aplicara un sistema de Circunscripción Única con los resultados de ayer, domingo, 28 de abril de 2019

Los votos no cambian pero sí los escaños asignados. Y, como se puede comprobar si nos fijamos en las columnas verdes donde se reflejan los porcentajes, el sistema de Circunscripción Única prácticamente iguala con los porcentajes de voto, mientras el sistema actual lo distorsiona incrementando la representación de unos en perjuicio de la de otros.

Se puede usar un sistema proporcional como el D’hondt o el Hare, que es el que yo he utilizado, para hacer el reparto en la circunscripción única. Lo importante es que el reparto sea en un solo saco y eliminar el 3% de mínimo nacional para acceder a diputado… que algunos quieren imponer…
Hay importantes matices que hacer pero no es labor de este primer análisis del resultado electoral. Para ampliar más sobre el sistema propuesto recomiendo varios artículos sobre el tema publicados en mis blogs y en Crónica Popular o Plaza Abierta.

Podemos y debemos mejorar la representatividad, no según quien gane, si no para garantizar que la palabra democracia cobra sentido. Ciertamente, ello debe ir acompañado de un incremento de la participación de los ciudadanos en lo público, en lo que nos atañe. (...)

Nou Barris, Barcelona. 08 de marzo de 2019"           

(Pascual Serrano. Autor del ensayo EL VALOR rEAL DEL VOTO, Editorial El Viejo Topo, 2016. Crónica Popular, 30/04/19)