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10.2.13

El acuerdo entre el ministro Rodrigo Rato y las eléctricas, que dio origen al artificio contable del déficit de tarifa, por el que el coste de la energía se carga a los futuros consumidores

"Culmina una década que arrancó en 2002 con el acuerdo entre el ministro Rodrigo Rato y las eléctricas, que dio origen al artificio contable del déficit de tarifa, por el que el coste de la energía se convierte en decisión política para no subir la luz y cargar la diferencia a los futuros consumidores en los siguientes catorce años. 

La factura de la luz se ha convertido en un ininteligible castillo de naipes a través de la inseguridad jurídica que supone un cambio regulatorio permanente, a decreto por semestre, y de la voluntad de cargar en la tarifa todos los problemas del país. 

No contaron con la espectacular subida de los precios de los hidrocarburos desde 2004 ni con la ruina de los bancos a partir de 2008, que les dejó sin liquidez para adelantar el déficit a las eléctricas. (...)

El desastre de la planificación gasista se describe en el preámbulo de ese decreto y expresa la incongruencia de cómo bajando la demanda de gas desde 2007 se han incrementado las importaciones de gas. El resultado es una sobrecapacidad del sistema y un constante incremento de los pagos por capacidad y por restricciones técnicas para rentabilizar las inversiones, como han denunciado REE y la Comisión Europea. (...)

En el fondo se ha tratado de no tocar el sistema para proteger las operaciones corporativas y las cotizaciones del sector energético, desvinculando la energía de la economía productiva. 

Se ha preservado un modelo basado en incentivar el mayor consumo de energía fósil importada, no tocar el método de conformación de precios referenciado para todas las fuentes de energía al precio de la energía más cara, como el gas y el carbón, impedir que el ahorro de energía y las renovables quiten mercado a las fuentes convencionales y mantener un mercado cautivo de millones de consumidores sin competencia real. (...)

No es correcto culpabilizar a las renovables de los males del sistema, simplemente porque estos tienen su origen en 2002, mucho antes del notable desarrollo renovable en nuestro país; y porque lo que ya es una realidad objetiva es que el mayor consumo de renovables hace descender los precios del pool eléctrico y el mayor consumo de fuentes convencionales lo incrementa. 

A todos los decretos que desde 2008 han recortado e impedido con retroactividad los proyectos renovables han seguido fuertes subidas de la luz causadas, según los informes de la CNE, por el descenso del consumo, los costes extrapeninsulares, las ayudas al carbón o las subastas inflacionistas que fijan el precio de la luz. (...)

Las causas de la insostenibilidad del sistema hay que buscarlas en la falta de una estrategia energética a largo plazo que ha conducido a políticas de corto plazo que respondían a cada problema con un parche regulatorio y en la falta de competencia que, como ha denunciado la Comisión Europea, ha impedido que el consumidor acceda a las ofertas más baratas. (...)

La Fundación Renovables (www.fundacionrenovables.org) ha presentado sus propuestas para la transición hacia otro modelo energético que pasan por una planificación energética consensuada a largo plazo basada en el cierre ordenado de centrales térmicas y una apuesta decidida por la generación distribuida, el ahorro de energía y el cumplimiento de las directivas europeas de renovables, eficiencia energética y reducción de emisiones."     ( , El País,  3 FEB 2013)

11.6.09

¿Prolongar la vida de las centrales nucleares viejas, para financiar las energías renovables, en un momento de "credit crunch"? Por 50.000 millones..

"El tiempo pasa y resurge la polémica, con raíces en los mismos sentimientos de entonces y se plantea el cierre eventual de la central de Garoña, aún con el informe favorable sobre su seguridad por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Lamentablemente, uno tiene la impresión de que el dictamen del Consejo no será relevante, sino los sentimientos declarados del presidente del Gobierno y los fundamentos de un estudio de la Fundación Ideas, del PSOE, que ha sido hecho público hace pocas semanas y que está redactada con toda evidencia por Greenpeace y por un conocido militante antinuclear.

Ante este informe, se me ocurren algunas cosas que me parecen razonables. (...)

2. El problema es, primero, de seguridad, y sólo es responsable al respecto el Consejo de Seguridad Nuclear, del que fui presidente durante siete años y de cuya competencia no duda nadie en el mundo nuclear. Desde luego me parece audaz que Greenpeace o el señor Coderch se erijan en vigilantes oficiales de la seguridad. (...)

5. Pero cualquiera que sea el coste del kilovatio nuclear en una central nueva, en una amortizada sería realmente bajo: en la prolongación de su producción se obtendrían miles de millones de euros extra. (...)

Es inadmisible que una política de izquierdas pueda despreciar la enorme cantidad de dinero que representa, en condiciones de seguridad, la prolongación de la vida de las centrales existentes. Esa suma es incierta pues depende del precio futuro del petróleo pero podrá llegar a cifras de más del 50.000 millones de euros, que no deberían ser un beneficio extra de las empresas, sino, por ejemplo, ayudar a financiar el desarrollo de las energías renovables. Éstas no llegarán a avanzar sin grandes recursos de I+D, aunque no creo que pueda conseguirse en 2050 el 100% de renovables en la generación eléctrica, como pretende el informe de Ideas, recogiendo un viejo eslogan de Greenpeace. No parece de recibo y desde luego no es progresista, en la triste coyuntura económica actual, que se quemen, como papel de fumar, miles de millones, por la presión de unos pocos creyentes que pretenden satisfacer sus prejuicios. Pero tampoco lo sería que se les proporcionase a las eléctricas unos enormes beneficios regulatorios sobrevenidos, prolongando la vida de las nucleares, sin imponer a cambio condicionantes que redunden en el interés general.

6. El mantenimiento de la producción eléctrica nuclear permite reducir la emisión de CO2 a la atmósfera, mientras se van extendiendo las energías renovables en condiciones económicas aceptables." (JUAN MANUEL KINDELÁN: No es cuestión de sentimientos. El País, ed. Galicia, Sociedad, 10/04/2009, p. 38)

Enlace al Informe de la Fundación Ideas sobre el modelo energético español, citado por Kindelán:

http://www.fundacionideas.es/documentos/default.asp