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17.7.26

El lawfare no es una conspiración de decenas de magistrados reuniéndose en secreto; es un engranaje burocrático... solo se necesita un único juez de instrucción motivado. A partir de ahí, el procedimiento obliga legalmente a decenas de jueces de tribunales superiores a intervenir para resolver recursos y trámites... Tampoco hace falta que se coordinen por WhatsApp. Los jueces comparten un entorno social, una ideología mayoritaria y un sesgo corporativo... En el clima actual, archivar una causa contra el Gobierno expone a cualquier juez al linchamiento mediático. Dejarla correr es el camino de menor resistencia... El gran error es creer que el lawfare busca una condena firme. El objetivo real es el desgaste: portadas, titulares de "imputado" y asfixia política durante años. El proceso es el castigo... Ya pasó en Brasil con Lula: se usó exactamente el mismo argumento de que "muchos jueces avalaban el caso" hasta que las filtraciones demostraron que el origen estaba podrido... Que intervengan muchos jueces no demuestra neutralidad; solo demuestra lo fácil que es secuestrar un país usando la propia burocracia del Estado (Max Pradera)

Max Pradera @maxpradera

1/ El argumento de @Fgarea de que "no hay lawfare porque hay 30 jueces implicados" es una falacia de manual que confunde bulto con complicidad. El lawfare no es una conspiración de decenas de magistrados reuniéndose en secreto; es un engranaje burocrático. Dentro hilo.

2/ Para activar la maquinaria judicial solo se necesita un único juez de instrucción motivado. A partir de ahí, el procedimiento obliga legalmente a decenas de jueces de tribunales superiores a intervenir para resolver recursos y trámites.

 No están "conspirando", solo están obligados a tramitar papeles. 

 3/ Tampoco hace falta que se coordinen por WhatsApp. Los jueces comparten un entorno social, una ideología mayoritaria y un sesgo corporativo.

En el clima actual, archivar una causa contra el Gobierno expone a cualquier juez al linchamiento mediático. Dejarla correr es el camino de menor resistencia.

 4/ El gran error es creer que el lawfare busca una condena firme. El objetivo real es el desgaste: portadas, titulares de "imputado" y asfixia política durante años. El proceso es el castigo.

 Para cuando el juez número 30 archiva la causa por falta de pruebas, el daño político ya está hecho. 

5/ Ya pasó en Brasil con Lula: se usó exactamente el mismo argumento de que "muchos jueces avalaban el caso" hasta que las filtraciones demostraron que el origen estaba podrido.

6/ Que intervengan muchos jueces no demuestra neutralidad; solo demuestra lo fácil que es secuestrar la agenda de un país usando la propia burocracia del Estado. Como decía Javier Pradera: amicus Plato, sed magis amica veritas

6:44 a. m. · 17 jul. 2026 ·54,9 mil Visualizaciones

24.5.26

José Antonio Martín Pallín describe la ofensiva judicial desde la derecha, como “una ofensiva judicial impregnada de ideología reaccionaria”... considera que el criterio usado siempre es el mismo: se busca una interpretación expansiva de la ley que pasa por encima de la división de poderes y que permite a los tribunales procesar y condenar a políticos, casi siempre de izquierdas o nacionalistas... desde los ERE de Andalucía, en los que nadie cuestiona el mal uso de los recursos del Estado, pero las decisiones refrendadas parlamentariamente no pueden estar sujetas a control penal, y se le atribuían responsabilidades administrativas a un cargo político a cuenta de la aprobación parlamentaria de ciertas partidas de gasto en la ley de presupuestos, que son actos soberanos del legislativo... al caso Atutxa, quién, tras la ilegalización de Batasuna, se resistió a disolver su grupo parlamentario, alegando que los jueces no podían imponer a un órgano legislativo una decisión como aquella... enumera otras condenas del Supremo cortadas por el mismo patrón: la resistencia al nombramiento de Dolores Delgado como fiscal de sala, la anulación del nombramiento de Magdalena Valerio como presidenta del Consejo de Estado, la condena del diputado de Podemos Alberto Rodríguez y la reciente condena del anterior fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz... la deformación de los principios del derecho se vuelve más chusca cuando repasa las actuaciones de órganos judiciales inferiores contra familiares varios del presidente del Gobierno, contra Ada Colau (que ha sobrevivido a 16 querellas) y contra Podemos (caso Neurona)... y es que los jueces conservadores españoles no entienden cabalmente lo que significa el control judicial de los actos políticos en un régimen democrático (Ignacio Sánchez-Cuenca)

"Uno de los escándalos que mayor impacto han tenido en la política española es el de los ERE en Andalucía. Que hubo un mal uso de los recursos del Estado no lo cuestiona nadie y así quedó acreditado judicialmente. Ahora bien, la jueza del caso, Mercedes Alaya, tiró por elevación y señaló a quien había sido consejero de Hacienda y luego presidente de la Junta, José Antonio Griñán. La Audiencia Provincial condenó a Griñán y a otros altos cargos por prevaricación y malversación. La sentencia fue luego confirmada por el Tribunal Supremo. Sin embargo, en 2024 el Tribunal Constitucional consideró que se había realizado una interpretación abusiva, pues se le atribuían responsabilidades administrativas a un cargo político a cuenta de la aprobación parlamentaria de ciertas partidas de gasto en la ley de presupuestos. Sin embargo, las decisiones refrendadas parlamentariamente no pueden estar sujetas a control penal, son actos soberanos del legislativo. Tanto la Audiencia Provincial como el propio Tribunal Supremo interpretaron la ley según unos esquemas legalistas rígidos que entraban en colisión con la división de poderes y con las reglas básicas de una democracia representativa. Tomaron un atajo de apariencia legal para castigar al PSOE andaluz.

Si no hubiera habido una mayoría progresista en el Tribunal Constitucional, el Supremo se habría salido con la suya. El Constitucional, sin embargo, impuso la razón democrática: no hay responsabilidad penal en los actos parlamentarios. Algo similar sucedió con el caso Atutxa. Juan María Atutxa era el presidente del parlamento vasco. Tras la ilegalización de Batasuna, se resistió a disolver el grupo parlamentario, alegando que los jueces no podían imponer a un órgano legislativo una decisión como aquella. El Tribunal Supremo condenó a Atutxa por desobediencia, pero en 2017 el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo falló contra España.

José Antonio Martín Pallín (con más de 3.000 juicios de experiencia a sus espaldas, fiscal y magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo entre 1989 y 2011) considera que el caso Atutxa es el origen de una práctica jurídica que ha ido ampliándose a medida que el país se polarizaba políticamente. El criterio usado siempre es el mismo: se busca una interpretación expansiva de la ley que pasa por encima de la división de poderes y que permite a los tribunales procesar y condenar a políticos, casi siempre de izquierdas o nacionalistas. La sentencia del procés es para el autor el caso más extremo (y al que dedicó un libro anterior, El gobierno de las togas, 2020): los jueces confundieron interesadamente la evidente inconstitucionalidad de las decisiones que tomaron las autoridades catalanas en 2017 con delitos penales. En el libro aparecen otras condenas del Supremo cortadas por el mismo patrón: la resistencia al nombramiento de Dolores Delgado como fiscal de sala, la anulación del nombramiento de Magdalena Valerio como presidenta del Consejo de Estado, la condena del diputado de Podemos Alberto Rodríguez y la reciente condena del anterior fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.

La deformación de los principios del derecho se vuelve más chusca cuando el autor repasa las actuaciones de órganos judiciales inferiores contra familiares varios del presidente del Gobierno, contra Ada Colau (que ha sobrevivido a 16 querellas) y contra Podemos (caso Neurona). El resultado es desolador y Martín Pallín no se muerde la lengua a la hora de calificarlo: “Una ofensiva judicial impregnada de ideología reaccionaria”. Esta ofensiva de los jueces se apoya en la acusación popular que ejercen organizaciones ultraderechistas y en la excitación extraordinaria que producen este tipo de causas políticas en la prensa de derechas.

El mérito principal de Visto para sentencia es la habilidad del autor para mostrar, de forma clara y a mi juicio convincente, que más allá de la refriega política, el origen del problema se sitúa en una cierta incapacidad de los jueces conservadores españoles para entender cabalmente lo que significa el control judicial de los actos políticos en un régimen democrático." 

(Ignacio Sánchez-Cuenca , El País, 18/05/26)  

10.12.25

La Unión Progresista de Fiscales ve un "giro constitucionalmente letal" en la sentencia a García Ortiz, pues "ya no se condena porque algo esté probado"... en un Estado de Derecho "solo puede condenarse cuando existe certeza más allá de toda duda razonable"... "No puede equipararse a eso que un tribunal considere una hipótesis como más probable que otra. La sentencia no afirma que esté probado con certeza que fue el acusado"... la sentencia "afirma algo muy distinto: que no existe una explicación alternativa razonable"... "Esto supone un desplazamiento radical del estándar penal. Ya no se condena porque algo esté probado, se condena porque lo contrario no resulta suficientemente convincente"... "entre 'estar probado' y 'no existir alternativa convincente' media exactamente la presunción de inocencia"... "Ese espacio es el que protege a cualquier ciudadano de una condena injusta"... señala que "cuando una sentencia razona así: no hay explicación alternativa razonable, luego la hipótesis condenatoria es válida", lo que "en realidad está diciendo es que si el acusado no logra construir una alternativa plenamente sólida, será condenado", suponiendo ello "una inversión encubierta --pero real- de la carga de la prueba"... UPF indica que el tribunal "descarta alternativas porque no encajan con la hipótesis principal y la hipótesis principal se valida porque se han descartado las alternativas"... "Esto no es prueba. Esto es confirmación de una convicción previa por eliminación. La hipótesis se prueba a sí misma. Ese tipo de razonamiento no es compatible con un proceso penal garantista. Es propio de sistemas donde primero se decide y luego se construye el camino"

 "La Unión Progresista de Fiscales (UPF) ha criticado que la sentencia del Tribunal Supremo (TS) que condena al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, a dos años de inhabilitación por el delito de revelación de secretos supone un "giro constitucionalmente letal", porque "ya no se condena porque algo esté probado".

En un comunicado hecho público el día después de notificarse la sentencia condenatoria, la asociación de fiscales a la que perteneció García Ortiz subraya que en un Estado de Derecho "solo puede condenarse cuando existe certeza más allá de toda duda razonable".

"No puede equipararse a eso que un tribunal considere una hipótesis como más probable que otra. La sentencia no afirma que esté probado con certeza que fue el acusado", expresa, quien filtró a los medios el 'email' donde Alberto González Amador, novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ofrecía a confesar delitos fiscales.

Más bien, indica, "afirma algo muy distinto: que no existe una explicación alternativa razonable". "Esto supone un desplazamiento radical del estándar penal. Ya no se condena porque algo esté probado, se condena porque lo contrario no resulta suficientemente convincente", denuncia.

Para la UPF, se trata de un "giro constitucionalmente letal", porque "entre 'estar probado' y 'no existir alternativa convincente' media exactamente la presunción de inocencia". "Ese espacio es el que protege a cualquier ciudadano de una condena injusta", remacha.

La asociación señala que "cuando una sentencia razona así: no hay explicación alternativa razonable, luego la hipótesis condenatoria es válida", lo que "en realidad está diciendo es que si el acusado no logra construir una alternativa plenamente sólida, será condenado", suponiendo ello "una inversión encubierta --pero real- de la carga de la prueba".

Y remarca que "eso es exactamente lo que la Constitución prohíbe", puesto que "el acusado no tiene que demostrar nada" y "su única posición constitucional es no ser condenado mientras exista una duda razonable".

"Aquí, sin embargo, la duda razonable no solo existe, sino que está reconocida dentro del propio Tribunal Supremo", reprocha, para añadir que aprecia "un muy relevante defecto lógico en el razonamiento de la sentencia".

UPF indica que el tribunal "descarta alternativas porque no encajan con la hipótesis principal y la hipótesis principal se valida porque se han descartado las alternativas".

"Esto no es prueba. Esto es confirmación de una convicción previa por eliminación. La hipótesis se prueba a sí misma. Ese tipo de razonamiento no es compatible con un proceso penal garantista. Es propio de sistemas donde primero se decide y luego se construye el camino", apostilla.

A sus ojos, la mayoría del tribunal --cinco magistrados a favor de condenar y dos favorables a la absolución de García Ortiz-- "construye la condena mediante la unificación artificial en una sola acción delictiva de dos conductas de naturaleza, autoría y contexto radicalmente distintos", refiriendo que hay "una supuesta filtración cuya autoría no queda probada con certeza" y "una nota informativa cuya autoría sí reconoce expresamente el acusado".

CONTRA LOS "ATAJOS PROBATORIOS"

La asociación considera que este caso afecta de manera directa a la ciudadanía, pues "no va de un nombre propio, va de una pregunta que interpela directamente a cualquier ciudadano": "¿Puedo confiar en que, si un día me siento ante un juez, el proceso será fiable, imparcial, con garantías plenas y sin atajos probatorios?".

"Porque cuando la confianza en la Justicia se resquebraja, el ciudadano queda solo frente al poder punitivo del Estado. La justicia no solo debe ser justa, debe verse que es justa. Y cuando un proceso de máxima trascendencia constitucional deja en amplios sectores sociales una sensación de inquietud, rigidez, precipitación o apariencia de veredicto predeterminado, la confianza se resiente, incluso aunque la sentencia sea formalmente válida", añade.

UPF sostiene que la causa contra García Ortiz "no es un caso penal ordinario", sino que se ha juzgado una nota institucional "destinada a frenar una desinformación reconocida como falsa, que ya circulaba amplia y públicamente y afectaba al prestigio de una institución constitucional".

Y ha defendido que la actuación de García Ortiz fue un acto realizado "en el marco de la defensa institucional", lo que exigía al Supremo "un plus de cautela, de deliberación reforzada, de motivación extrema y de ejemplaridad garantista" no solo por el acusado, "sino por el mensaje que se proyecta al conjunto de la carrera fiscal, a las instituciones del Estado y a la ciudadanía".

También critica la decisión de adelantar del TS de adelantar unas semanas, el pasado 20 de noviembre, el fallo condenatorio "sin motivación escrita", lo que "constituye un error institucional de enorme gravedad".

"No es un mero defecto formal, es un indicio objetivo de precipitación incompatible con la existencia de una duda interna reconocida. Supone, además, una renuncia a escuchar atentamente a la minoría discrepante en el momento más sensible del proceso, cuando el deber de deliberación reforzada alcanza su máxima intensidad", apunta.

UPF señala que adelantar un fallo condenatorio así proyecta "una imagen de decisión ya cerrada antes de culminar plenamente el proceso deliberativo". "Y eso daña, no a la autoridad formal del tribunal --que es indiscutible--, pero sí a la percepción de imparcialidad, serenidad, escucha institucional y respeto pleno a las garantías que debe acompañar", agrega.

Dicho eso, la asociación asegura que muestra su discrepancia "desde una posición de respeto institucional absoluto al más alto tribunal de España, pero también desde la convicción de que la crítica jurídica razonada forma parte esencial de la democracia institucional"."                             (Europapress, 10/12/25)

"Queda inaugurado un nuevo sujeto penal en la justicia española: los entornos... No sabemos quiénes son los entornos, pero pueden ser materia de condena" (Esther Palomera)

 "Este martes el Tribunal Supremo ha publicado la sentencia del ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. En el texto, los cinco jueces del Supremo condenan a Álvaro García Ortiz por un delito de revelación de datos reservados vinculado a un correo electrónico relacionado con la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

En este sentido, el tribunal concluye que García Ortiz o una persona de su entorno inmediato y con su conocimiento incurrió en delito al filtrar dicho mail para su publicación en la SER. Tanto el periodista de esta cadena que declaró en el juicio, Miguel Ángel Campos, como el resto de los profesionales que intervinieron ante el Tribunal Supremo han negado que el ex fiscal general sea su fuente.

Precisamente, esta cuestión del entorno o de un tercero ha sido uno de los aspectos del texto más criticados por voces críticas con la condena al ex fiscal general. Entre ellas, la periodista Esther Palomera ha señalado que ella no ve "un cuadro probatorio ni sólido, ni coherente, ni concluyente".

"Creo que a partir de ahora queda inaugurado un nuevo sujeto penal para la jurisprudencia española: los entornos. No sabemos quiénes son los entornos, pero pueden ser materia de condena", ha denunciado la periodista en Hora 25.

Sin embargo, los magistrados no han cuestionado la credibilidad de los periodistas llamados a declarar, destacando el respeto que se ha tenido hacia el secreto profesional de estos profesionales. Asimismo, en la sentencia también se ha tenido presente el correo emitido desde la Fiscalía desmintiendo el bulo difundido por Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Ayuso, sobre un presunto acuerdo.

Así pues, en el texto se afea a García Ortiz que respondiera a una noticia falsa con la comisión de un delito porque "quebrantó su deber reforzado de reserva". Además, el Tribunal Supremo expresa que no encuentra ninguna otra alternativa razonable que no apunte al ex fiscal general del Estado.

"Creo que el Tribunal ha ido contradiciéndose a sí mismo para construir una sentencia que, desde mi punto de vista, estaba tomada desde hace mucho tiempo", ha concluido Palomera."

(Ser, 09/12/25) 

14.11.25

La derecha ha derruido la confianza en instituciones como el Tribunal Supremo y la UCO... Jueces como Manuel Marchena, que se las veían muy felices viendo a su archienemigo Álvaro García Ortiz ante un juicio oral que creyeron que le haría dimitir, ahora tiene el marrón de condenar sin pruebas, o absolver dejando a los pies de los caballos a su propio tribunal y a la unidad de la Guardia Civil que investiga estos casos y que hasta ahora todo lo que decía se tomaba como grabado en piedra. Nada que decida el Tribunal Supremo dejará indemne a la propia institución. La erosión ya es imposible de evitar... Me resulta totalmente inconcebible que con lo visto en el juicio del Tribunal Supremo, se pueda establecer una condena a pesar del voluntarismo de la UCO, que ha enseñado la patita de manera indisimulada para ir contra el Gobierno y a favor de los intereses del novio de Isabel Díaz Ayuso y de todos que han querido cobrarse las deudas personales con el fiscal general del Estado. La declaración de la UCO en el juicio es la muerte de su credibilidad como unidad de élite. Si existen más de 500 personas con acceso a la información filtrada su obligación es investigar el hecho y buscar quién cometió el delito entre todos los que tuvieron acceso. Descubrir quién cometió el delito, vamos. Sea quien sea, y no buscar si ha sido el que te cae mal... El juicio al fiscal general del Estado nunca se habría tenido que celebrar porque en la instrucción ya quedó claro que no había agua en la piscina. El problema de origen es que todo estaba intoxicado por el interés político de todos los resortes del estado profundo por salvar a Ayuso a través de su novio. El poder en Madrid está viciado y sometido a la necesidad que el PP nunca dejé de gobernar la capital al precio que sea... La democracia está herida porque tenemos a un Tribunal Supremo al servicio de un ciudadano particular por el simple hecho de compartir ático con una política pepera muy particular (Antonio Maestre)

 "La derecha ha derruido la confianza en instituciones como el Tribunal Supremo y la UCO. Tensar tanto la goma tiene el riesgo de que se rompa y te salte los dientes. Jueces como Manuel Marchena, que se las veían muy felices viendo a su archienemigo Álvaro García Ortiz ante un juicio oral que creyeron que le haría dimitir, ahora tiene el marrón de condenar sin pruebas, con los revolcones que vendrán de Europa después, o absolver dejando a los pies de los caballos a su propio tribunal y a la unidad de la Guardia Civil que investiga estos casos y que hasta ahora todo lo que decía se tomaba como grabado en piedra. Nada que decida el Tribunal Supremo dejará indemne a la propia institución. La erosión ya es imposible de evitar, cuando se hacen chirriar los resortes del Estado corres el riesgo de hacerlo gripar.

Me resulta totalmente inconcebible que con lo visto en el juicio del Tribunal Supremo se pueda establecer una condena con las pruebas, y falta de ellas, que se han podido presenciar y presentar. Más aún con la tormenta de testificales exculpatorias que han sido imposibles de superar por las acusaciones a pesar del voluntarismo de la UCO, que ha enseñado la patita de manera indisimulada para ir contra el Gobierno y a favor de los intereses del novio de Isabel Díaz Ayuso y de todos que han querido cobrarse las deudas personales con el fiscal general del Estado.

La declaración de la UCO en el juicio es la muerte de su credibilidad como unidad de élite. A partir de hoy cualquier informe que haga habrá que tomárselo con cautela y distancia, aunque ya se venía haciendo por los que leíamos de manera crítica cada papel que sueltan, viendo el escaso rigor con el que trabajan sin entender ni lo que significan las palabras que utilizan. Es comprensible que no quieran que los juicios en los que intervienen se emitan en directo porque acabarían despreciados intelectualmente por cualquiera que haya logrado la ESO.

El teniente coronel Antonio Balas, al ser preguntado sobre el hecho de que no hayan investigado la posibilidad de que la filtración estuviera a cargo de alguna de las más de 500 personas que tuvieron acceso al expediente y el correo tanto en las diversas fiscalías como en la abogacía del estado, dijo que ellos no hacen investigaciones prospectivas provocando la carcajada en la sala. Es escandaloso que el Guardia Civil que dirige la unidad de élite de la benemérita no sepa lo que signifiquen las palabras ni el papel de quien tiene la obligación de investigar y obviar que su responsabilidad es investigar el hecho y no buscar la culpabilidad en alguien previamente señalado. Si existen más de 500 personas con acceso a la información filtrada su obligación es investigar el hecho y buscar quién cometió el delito entre todos los que tuvieron acceso. Descubrir quién cometió el delito, vamos. Sea quien sea, y no buscar si ha sido el que te cae mal.

Otro de los momentos bochornosos sucedió cuando a Antonio Balas se le preguntó si pidió permiso al juez para volcar los datos más allá de lo expresado en el auto de instrucción para el registro del despacho del fiscal general del Estado. Es decir, si la UCO se saltó la orden del juez de ceñir el volcado de los datos a un periodo de siete meses vulnerando los derechos fundamentales del investigado. Antonio Balas respondió que no se acordaba si había pedido permiso al juez. Que no se acordaba.

Asusta ver cómo la unidad de élite de la Guardia Civil actúa al margen de los mandatos judiciales en lo que respecta a los derechos fundamentales de los investigados. Es la costumbre. De hecho, la Fiscalía que ahora se queja, con razón, de este proceder validó esa vulneración de derechos fundamentales en otros casos en los que se hizo un registro por elevación como por ejemplo el registro en el despacho de Gonzalo Boyé en el caso en el que se le acusa de blanqueo de patrimonio de Sito Miñanco.

El juicio al fiscal general del Estado nunca se habría tenido que celebrar porque en la instrucción ya quedó claro que no había agua en la piscina. El problema de origen es que todo estaba intoxicado por el interés político de todos los resortes del estado profundo por salvar a Ayuso a través de su novio. El poder en Madrid está viciado y sometido a la necesidad que el PP nunca dejé de gobernar la capital al precio que sea, porque no podemos olvidar que toda la causa ha venido inducida por la mentira de Miguel Ángel Rodríguez que estaba interesado por motivaciones políticas en verter una sospecha sobre la actuación de Álvaro García Ortiz para vengarse y buscar la nulidad del proceso contra Alberto Quirón. La democracia está herida porque tenemos a un Tribunal Supremo al servicio de un ciudadano particular por el simple hecho de compartir ático con una política pepera muy particular." 

(Antonio Maestre , blog, 13/11/25) 

2.6.25

Wolfgang Munchau : La guerra legal no vencerá a Trump. Los liberales están librando las batallas equivocadas... Una de las razones por las que la democracia centrista y liberal está en retroceso es su tendencia a la guerra legal... La guerra legal es la continuación de las políticas a través de los tribunales. Si no ganas elecciones, igual tienes los tribunales. Esto es un abuso del sistema legal... La guerra legal fracasa porque no estaban lo suficientemente enfocados en derrotar a Trump en las elecciones, porque los tribunales acechaban en segundo plano... La realidad es que Trump ha ganado dos elecciones y le quedan casi cuatro años para gobernar... La pregunta inteligente que deben hacer sus oponentes es qué partes de la agenda deberían concentrarse si ganaran las elecciones intermedias del próximo año... La razón por la que los electorados están descontentos es que muchos votantes no participan en la vía rápida de la economía del siglo XXI. Sería un trabajo enorme tratar de arreglar esto. Significaría reconectar al votante promedio con la economía del siglo XXI. Trump logró conectarse con el votante promedio mejor que su oponente demócrata, pero al final no creo que cumpla con ellos. Es más probable que la presidencia de Trump termine en decepción... Si quieres derrotar a Trump, olvídate de los tribunales. Comience a resolver el problema real

 "Los europeos liberales odian a Donald Trump. También tienden a juzgarlo mal. Veo esta tendencia particularmente fuertemente representada en los medios de comunicación, donde las ilusiones son el principio rector. Los medios sacaron conclusiones políticas erróneas sobre sus juicios penales el año pasado. Ahora están juzgando mal el fallo judicial de la semana pasada que bloquea sus aranceles recíprocos del 2 de abril. Lo más probable es que Trump gane esta última batalla legal, tal como ganó las anteriores. La Corte Suprema, donde finalmente puede terminar esta batalla legal, tiene una mayoría de jueces conservadores. Seis han sido nombrados por presidentes republicanos, tres de ellos por el propio Trump. Los fallos más recientes de la corte se han inclinado fuertemente a favor de Trump. Dictaminó antes de las elecciones del año pasado que Trump gozaba de inmunidad por las acciones que cometió como presidente. Falló a favor de la administración Trump en un caso relacionado con su decisión de destituir a dos miembros de una agencia federal independiente; en un caso que involucraba el estatus protegido de migrantes venezolanos; y en un caso que limitaba el alcance de las revisiones ambientales. La Corte Suprema fue en su contra en una decisión de deportar a un venezolano acusado de afiliación a pandillas. Esta historia del fallo de la corte sugeriría que las probabilidades son de 80:20 a favor de Trump. 

 Pero la razón más profunda por la que creo que Trump ganará es que el argumento legal de la corte de Nueva York sentaría un precedente muy peligroso si se confirma. También sería peligroso para los demócratas. Trump invocó la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 para justificar sus aranceles del "Día de la Liberación". Esa ley fue promulgada por Jimmy Carter. Estaba destinado a permitir que un presidente tomara medidas de emergencia después de las crisis petroleras de esa década. 

Los abogados de Trump argumentaron que los persistentes déficits comerciales de Estados Unidos constituían una emergencia nacional que justificaría la activación de la ley. El tribunal de Nueva York rechazó esta línea de argumento porque Estados Unidos ha tenido déficits comerciales desde 1976. ¿Cómo puede ser algo una emergencia si ha estado sucediendo durante tanto tiempo? 

El argumento es pura sofistería. En las finanzas y la economía, la mayoría de las crisis se producen debido a las cosas que han estado ocurriendo durante mucho tiempo. Recuerde que las hipotecas de alto riesgo? Se inició en 1988. Pasaron otros 20 años hasta que se desencadenó la crisis financiera mundial. O piense en las enfermedades en medicina. La vida está llena de situaciones de emergencia cuyas causas se comenzó a construir durante largos periodos de tiempo. Pero supongamos que estoy equivocado. Trump pierde el caso en la corte. ¿Entonces qué? Él todavía gana. Esto es porque él tiene muchas otras formas de imposición de aranceles. Y en la parte superior de que, muchas más de las formas de lograr resultados similares. Ya comenzó el fin de semana, cuando dijo que duplicaría las tarifas de acero y aluminio al 50%. Estos aranceles se clasifican en un título diferente: Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. He contado cinco leyes que permiten a un presidente imponer aranceles, y probablemente haya más. La sección 232 trata sobre la seguridad nacional. Joe Biden lo usó para imponer un arancel del 100% a los automóviles eléctricos de China. La tarifa de automóviles de Trump también entra en esta categoría. ¿Podrían los tribunales impugnarlo por la Sección 232? Lo dudo. Históricamente, los tribunales no han ido en contra del Presidente por cuestiones de seguridad nacional. Trump invocó la sección 232 con el argumento de que Estados Unidos se ha vuelto dependiente de las importaciones de ciertos bienes y materiales críticos, como vehículos, acero y también drogas. Esto es objetivamente correcto. No puede usar la Sección 232 para importar champán y argumentar que necesita bloquear su flujo por razones de seguridad nacional. Pero Trump aún puede hacer lo que hacen los europeos: establecer algunos estándares de alimentos y vinos que solo los proveedores nacionales pueden cumplir. La jerga de la política comercial y financiera de los Estados Unidos incluye muchos números, que resultan ser cientos. También existe la Sección 301 de la Ley de Comercio de EE.UU. de 1974. Se trata de prácticas comerciales desleales. La Sección 301 se desencadena por una investigación oficial del Representante de Comercio de EE.UU. Es un acto poderoso, pero lento. Sigue estrictas reglas de procedimiento. Tienen que iniciar una investigación, celebrar audiencias y permitir que las personas planteen objeciones. Pero cuando todo esto termine, el Presidente decide. 

Y luego está el dispositivo nuclear: la sección 338 de la Ley Smoot-Hawley de 1930. Ese es el acto que desencadenó la Gran Depresión. Smoot-Hawley le permite al Presidente imponer aranceles de hasta el 50% por las razones más cotidianas: proteger a la industria estadounidense de la competencia extranjera. Sorprendentemente, Smoot-Hawley todavía está en los estatutos. ¿Quieres más números? También existe la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que otorga a Trump el poder de imponer aranceles del 15% por hasta 150 días, sin hacer preguntas. Si profundiza en el proyecto de ley actual, que fue aprobado por la Cámara de Representantes por un solo voto la semana pasada, es posible que se encuentre con la Sección 899. Esto introduce un impuesto a los inversores extranjeros cuyos países se considera que tienen regímenes fiscales que Estados Unidos considera perjudiciales para los intereses de las empresas estadounidenses. 

Me detendré aquí con los números. Pero la conclusión es que Trump encontrará la manera. Solo un tonto apostaría a que Trump fuera detenido por los tribunales. No sucedió en el pasado. No sucederá ahora. "Trump encontrará una manera. Solo un tonto apostaría a que los tribunales lo detuvieran.Detrás de estos juicios erróneos en serie se encuentra un problema más profundo. Una de las razones por las que la democracia centrista y liberal está en retroceso es su tendencia a la guerra legal. El historiador militar alemán Carl von Clausewitz describió la guerra como la continuación de la política con otros medios. La guerra legal es la continuación de las políticas a través de los tribunales. Si no ganas elecciones, igual tienes los tribunales. Esto es un abuso del sistema legal. La democracia no está destinada a funcionar de esa manera. 

La guerra legal también tiene una tendencia a ser contraproducente. Hay muchos ejemplos además de los juicios penales de Trump. La decisión de la Corte Suprema del Reino Unido de detener la prórroga del parlamento de Boris Johnson en 2019 representó otra campaña cuyos esfuerzos no tuvieron el efecto deseado. El fallo fue celebrado por la campaña Remain, pero también desencadenó nuevas elecciones que Johnson ganó con una mayoría inesperadamente amplia. La Comisión Europea también comete guerra legal a través de un procedimiento que llaman "Estado de derecho". Es donde los políticos votan para retener los pagos a los miembros recalcitrantes de la UE. Los tribunales de Francia y Rumanía han prohibido a los principales candidatos en las elecciones presidenciales. En Alemania, los políticos centristas están discutiendo activamente si buscan prohibir la Alternativa para Alemania. Si no puedes vencerlos, prohibirlos. Eso es lawfare. 

 La guerra legal fracasa por dos razones. Reúne a la base de apoyo más amplia de quienes están sujetos a ella, que es lo que sucedió con Trump y con la campaña Leave durante los años del Brexit. Pero, quizás lo más importante, tiene un efecto terrible en quienes lo persiguen. Los abogados confiaban en que los tribunales hicieran el trabajo sucio por ellos. No estaban lo suficientemente enfocados en derrotar a Trump en las elecciones, porque los tribunales acechaban en segundo plano. Veo complacencia centrista-liberal en todas partes. Aquí en Europa, los liberales se envuelven en la bandera ucraniana y prometen que apoyarán a Ucrania durante el tiempo que sea necesario para derrotar a Rusia. Pero para que esa promesa significara algo, habría requerido un sacrificio real, como impuestos más altos, un embargo de gas y petróleo, o aislar por completo a los bancos rusos del sistema financiero occidental. Siento pena por Ucrania por tener aliados tan débiles. El problema con los centristas liberales es que libran batallas que son legales en lugar de políticas. Les gusta algo hecho. Pero no les gusta hacerlo ellos mismos. No pelean guerras ellos mismos, sino que prefieren que alguien más pelee por ellos. Los centristas europeos odian a Trump en parte porque terminó con ese juego tóxico. 

La realidad es que Trump ha ganado dos elecciones y le quedan casi cuatro años para gobernar. La pregunta inteligente que deben hacer sus oponentes no es cómo derrotarlo en los tribunales, sino cómo avanzar cuando le tomen el relevo y en qué partes de la agenda deberían concentrarse si ganaran las elecciones intermedias del próximo año. ¿Cuál debería ser la relación entre Estados Unidos y China? ¿O la política comercial de Estados Unidos después de 2029? ¿Realmente quieres que vuelva la fabricación? ¿Qué tipo de fabricación? 

La razón por la que los electorados están descontentos con los titulares es que muchos votantes no participan en la vía rápida de la economía del siglo XXI. Sería un trabajo enorme tratar de arreglar esto. Significaría reconectar al votante promedio con la economía del siglo XXI. Trump logró conectarse con el votante promedio mejor que su oponente demócrata, pero al final no creo que cumpla con ellos. Es más probable que la presidencia de Trump termine en decepción. El único propósito de los aranceles es pagar los recortes de impuestos que beneficiarán principalmente a los ricos. Si quieres derrotar a Trump, olvídate de los tribunales. Comience a resolver el problema real."

( , UnHerd, 02/06/25, traducción Yandex)