19.2.26

El inexistente Apocalipsis. La positiva capacidad de la economía española... destaca la robustez de la economía española en un contexto geopolítico convulso... las causas: el crecimiento económico y la reducción del déficit... En los últimos cinco años, el verdadero motor de las exportaciones españolas de bienes ha sido la industria química. No se trata de una casualidad ni de un simple arrastre por tendencias globales, sino de una ganancia real de cuota en los mercados internacionales. Esta evolución demuestra la importancia de la estrategia frente al azar en la consolidación de España en sectores dinámicos. En resumen, la Universidad de Harvard considera alentador el patrón exportador actual, ya que la mayor parte del crecimiento procede de productos de complejidad media y alta, con especial protagonismo de los bienes intermedios y farmacéuticos. Dadas sus exportaciones actuales, algunos de los sectores con mayor potencial para la diversificación productiva en España son la maquinaria industrial y la maquinaria y equipos eléctricos. Avanzar en la diversificación y complejidad de la estructura productiva permitirá a la economía española gozar de salarios reales más altos... la economía española ha sabido navegar, de manera que ha sido —y es— observada como un modelo en política económica desde espacios mediáticos y políticos en Italia, Francia, Alemania y el Reino Unido... los factores esenciales que destacan son: el crecimiento potente del PIB, la diversificación económica (los servicios no turísticos con cuota exportadora), el gran dinamismo del mercado laboral, la efectiva atracción para los inversores extranjeros, la confianza en los mercados financieros y la relevancia de la economía turística (Carles Manera)

"Carles Manera: El inexistente Apocalipsis. La positiva capacidad de la economía española

ENERO 2026

Resumen

Desde plataformas mediáticas conservadoras se han ido publicando análisis económicos que destacan una situación calamitosa de la evolución económica de España, con un vector clave de divulgación: la mala actuación del Gobierno de coalición en política económica, reflejada —se indica— en las nega tivas cifras de la evolución del PIB per cápita. Estos apuntes aguantan poco el espejo implacable de los datos, pero han sido recogidos por los voceros de la oposición política, por boca del líder de la derecha conservadora. El presente trabajo persigue contrarrestar esas afirmaciones, a partir de la presentación y el análisis de variables de toda solvencia, de manera que se destaca la robustez de la economía española en un contexto geopolítico convulso.

1. Introducción

Desde plataformas mediáticas conservadoras se han ido publicando análisis eco nómicos que destacan una situación calamitosa de la evolución económica de España, con un vector clave de divulgación: la mala actuación del Gobierno de coalición en política económica, reflejada en las negativas cifras de la evolución del PIB per cápita. Estos apuntes, que aguantan poco el espejo implacable de los datos, han sido recogidos por los voceros de la oposición política, por boca del líder de la derecha conservadora, Alberto Núñez-Feijóo. Se habla, entonces, de que 2025 cierra el “peor año de la democracia” (sic), con frases incendiarias que hablan del “colapso del sanchismo” (sic), de su año final1. Una hiperventilación exacerbada, sin que se aporte dato alguno. De nuevo, cabalgan para las derechas los jinetes del Apocalipsis, abocados a destruir todo lo que se les cruza, espoleados por una retórica tremendista que vomita de manera reiterada todo tipo de mensajes fatalistas, corrosivos, de un pretendido final de ciclo que dará paso, ahora sí, al nirvana de la gran recuperación de la mano de unas formaciones ultraconservadoras cuya política económica propositiva es, lo afirmamos sin tapujos, meridianamente desconocida. Un erial. Estamos, una vez más, ante una cuestión de fe. Podemos intuir, sin embargo, por dónde irían los caminos de una alianza de las derechas para gobernar España si oteamos lo que están desplegando en las comunidades autónomas donde ya tienen responsabilidades de gestión: reducción de impuestos a las rentas altas y procesos graduales de privatización de servicios públicos estratégicos, como la sanidad y la educación. Ese es el frontispicio en el que, además, se habla de una excesiva presión fiscal en España, y ello se vincula a una mala gestión de la economía pública. Otra afirmación que no se sustenta en la realidad.

Frente a esos asertos, debemos acudir a los datos oficiales: los que ofrecen instituciones respetables, tanto nacionales como internacionales, variables que deberían conocer los propagadores de ese infierno que describen. Si no saben de esas cifras, su ignorancia es supina; si las conocen —nos tememos que sí—, entonces esa fe a la que aludíamos se convierte en algo distinto: en mala fe, en tergiversación, en mentira, en bulo. Y todo ello les invalida. Nada, por otra parte, que no conozcamos ya.

2. Una economía robusta

Dejemos que los caballos apocalípticos sigan relinchando. Y vayamos a las magni tudes económicas centrales. Empecemos con el último informe del Banco de España sobre previsiones económicas para 2026, presentado en diciembre de 20252. Se señala un crecimiento del PIB esperado del orden del 2,2 %, tras un cierre previsto para 2025 del 2,9 %. Una economía sólida que crece por encima de la media de la eurozona. Una segunda variable, la inflación, se estima en el 2,1 % para 2026, de manera que se acerca al objetivo determinado por el Banco Central Europeo del 2 %. En paralelo, el mercado laboral crea empleo: este es un gran motor del crecimiento —con 21,8 mi llones de afiliados a la Seguridad Social—, que no excluye aumentos salariales en 2026; la tasa de paro previsible: 10 %, descendiendo desde el dato de 2025 (10,6 %). Otros dos vectores, el déficit público y la deuda, aportan guarismos importantes. En relación con el primero, se prevé una reducción hasta el 2,1 % sobre el PIB, desde la cifra del 2,5 % para 2025; en cuanto al segundo, la deuda pública puede ubicarse por debajo del 100 % sobre el PIB en 2026. Las causas: el crecimiento económico y la reducción del déficit.

Diversos análisis procedentes de servicios de estudios van en la misma dirección. A título de muestra, CaixaBank Research expone el repunte del consumo privado, la fortaleza del mercado laboral y la moderación de la inflación, junto con la revisión al alza de los cálculos sobre el PIB, como elementos explicativos de la perspectiva ma croeconómica española: las nuevas estimaciones plantean un escenario positivo para la economía, con la demanda interna como primordial motor3. En líneas similares, tenemos los informes de FUNCAS y de BBVA4. Por su parte, AIReF señala que la economía española crecerá en torno al 2 % en 2024 y que el déficit público se reducirá hasta el 3 % sobre PIB5.

Los datos presentados por el regulador español se alinean con los publicados por otras entidades internacionales de referencia, tal y como se comprueba en la tabla 1. Las cifras correspondientes al PIB per cápita, un tema que ha suscitado enorme revuelo, habida cuenta de que se ha afirmado que el PIB per cápita se encuentra congelado al nivel de 2019, manifiestan, a partir de la base de datos de Eurostat, que esa hibernación no parece nada clara si se consultan la tabla 2 y los gráficos 1 y 2. En el apartado de euros constantes, y adoptando como índice base 2020, el avance es notable desde 2021, con un crecimiento previsible del 25 % para 2025 (con variables del FMI todavía provisionales en este último caso, y a la espera del dato estadístico que divulgue Eurostat).

Las comparaciones con medias comunitarias permiten observar varios factores (véanse gráficos 3 y 4):

El crecimiento del PIB per cápita en euros constantes, con base 100 en 2020, señala el mayor avance de la economía española con relación a la UE-27. La recuperación poscovid ha sido más intensa en el caso de España.

Ahora bien, si adoptamos el criterio de paridad de poder adquisitivo (PPA), se constata que España se encuentra a ocho puntos de la media comunitaria, si bien se corrobora la recuperación a la que remitíamos antes desde 2020. Es decir, se ha ido aproximando al nivel medio de los países de la eurozona.

3. Sobre la redistribución de la renta 6

Los datos anteriores deben sumarse a los disponibles sobre la distribución funcional de la renta entre salarios, beneficios y rentas7. Esto condiciona profundamente la distribución de la renta disponible personal, porque cada renta funcional se asocia a un grupo de población: el trabajo es la principal fuente de ingresos de la mayoría de los hogares; las rentas y los beneficios lo son únicamente para los más ricos, que acaparan casi la totalidad de aquellos, aunque en el capitalismo moderno las capas sociales más privilegiadas también perciben los salarios más altos, un fenómeno que Branko Milanovic denominó homoploutia y que contribuye asimismo a explicar el incremento de la desigualdad interpersonal de la renta8. La distribución funcional también afecta a la personal por vías indirectas, como a través de la tasa de crecimiento del PIB, el empleo, el endeudamiento de los hogares, etc.

Por todo ello, la caída de la participación de los trabajadores en la renta se asocia con un aumento de la desigualdad de la renta personal y de la riqueza. En el mundo occidental, así ha ocurrido desde los años setenta, y de manera especialmente destacada en España, donde dicha participación ha descendido unos 14 puntos porcentuales del PIB a precios de factores desde mediados de los años setenta. Este descenso implica que los salarios reales han crecido a un ritmo inferior al de la productividad real por ocupado. En conjunto, puede deducirse que la caída de la participación salarial en el VAB desde 2010 ha contribuido al aumento de la desigualdad personal. Ahora bien, la participación salarial en la renta aporta informaciones de interés, como se recoge en el gráfico 5.

La participación de los salarios cayó notoriamente durante la Gran Recesión. Con la recuperación de tasas positivas de crecimiento económico y la creación de empleo a partir de 2014, la caída del wage share en España se frena, y este permanece estable hasta que inicia una etapa de crecimiento en 2019. A partir de este año, se observa un cambio de tendencia significativo: la participación de la remuneración de los asalariados aumentó con fuerza, impulsada por la recuperación del empleo, el dinamismo del salario mínimo interprofesional y la reducción de la temporalidad tras la reforma laboral. En los años 2021 y 2022, sin embargo, la participación de los salarios volvió a caer debido, en buena parte, al proceso inflacionario que siguió a la crisis de la COVID-19. En 2023, los salarios nominales aumentaron considerablemente, lo que supuso una recomposición parcial de la distribución funcional de la renta a favor del trabajo, aunque sin revertir completamente las pérdidas acumuladas durante 2021 y 2022. Hablamos, entonces, de mejoras en la capacidad de consumo del factor trabajo, un elemento clave que nos acerca a aspectos más microeconómicos9.

Ahora bien, en cuanto a la distribución personal de la renta, la desigualdad en España es sensiblemente superior a la media de la Unión Europea. La Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), oficial para el conjunto de la UE-27, sitúa a España entre el cuarto y el octavo puesto de los países más desiguales en el período 2014-2023. La regresión a estas posiciones se explica por los efectos de la crisis de 2008-2014 y su gestión: la desigualdad se disparó hasta niveles muy elevados, tanto por la fuerte caída de las rentas más bajas y la progresiva pérdida de peso de las rentas medias como por la resiliencia de las rentas altas. Todo ello revirtió los avances en la movilidad intergeneracional de ingresos, lo que hizo descender a España hasta el tramo medio-bajo a escala global. Por tanto, la desigualdad es contracíclica: aumenta de forma intensa durante las crisis económicas y disminuye más lentamente y con cierto retraso como subproducto del crecimiento económico.

Los gráficos 6 y 7 señalan un desafío claro para la economía española: la sociedad padece más la pobreza que la europea. Esto también lo indica la tasa de población en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE, por sus siglas en inglés)10. No obstante, la tasa ha caído desde la pandemia, en línea con el índice Gini, y presenta una tendencia generalmente descendente desde que la economía comenzó a experimentar tasas de crecimiento económico positivas. Lo macro impacta en lo micro.

Las contribuciones que se han presentado se visualizan con claridad en las previsiones para 2025 y 2026, con el contraste entre España, su espacio geoeconómico y algunos de los países más relevantes en la economía europea. Esto es lo que se expresa en el gráfico 8.

Los datos son incuestionables: desde instituciones comunitarias y desde el FMI, se indica que el crecimiento económico español, tanto para 2025 como en el esperado para 2026, va a superar con creces la media de la UE-27, y va a ser más consistente que las cifras recogidas para Alemania, Francia e Italia. España es, por tanto, la economía más dinámica del entorno europeo, y esto es lo que ha promovido comentarios elogiosos desde ámbitos dispares en Italia, el Reino Unido y Francia. Las características fundamentales de este crecimiento diferencial las hemos expuesto en otro lugar —al que remitimos—, con una importante batería de datos oficiales, de carácter nacional e internacional11.

Siguiendo con las comparativas que se han señalado en las extemporáneas declaraciones que se han ido divulgando, la afirmación de que España es un país con enormes impuestos, un “infierno fiscal” (sic)12, según dirigentes y economistas conservadores (abonados a la fallida curva de Laffer todavía13), el gráfico 8 es ilustrativo de la falsedad de esas aseveraciones.

La cifra española está por debajo de naciones de referencia —que siempre se invo can— y, en el gráfico, está por encima de Estados Unidos y del Reino Unido, dos países —sobre todo el primero— que, desde la década de los ochenta, se han definido como los principales artífices de los recortes tributarios a las rentas más elevadas, con claras con secuencias negativas en sus servicios públicos. Y con desenlaces no deseados: aumentos del déficit público y de la deuda. Laffer en estado puro. Por otro lado, desde el ámbito de la economía financiera, los datos son positivos, tal como se recogen en dos indicadores básicos: la prima de riesgo de la deuda española en relación con el bono alemán a diez años y la evolución del mercado bursátil. Esto se dibuja en los gráficos 9, 10 y 11.

El descenso de la prima de riesgo para España es palmario; lo es desde junio de 2012, tras la declaración solemne de Mario Draghi, entonces presidente del Banco Central Europeo. Pero esa variable ha ido perdiendo fuerza a partir de 2022, y su contraste con otros países determinantes de la Unión Europea delata el grado de confianza y solvencia que provoca la deuda española en los mercados financieros14.

En paralelo, la evolución de la bolsa en su índice primordial, el IBEX-35, ha registra do un incremento notable en el cierre de 2025 (superando, según Bloomberg, al EURO STOXX y al S&P 500), en una senda de empuje desde 2023 y tras una etapa complicada entre 2020 y 2022 por la crisis vírica y el estallido de la guerra de Ucrania. El aumento del valor agregado del índice es cercano al 50 % en 2025 respecto a 2024; y del 81 % si la referencia es 2015, una década atrás. Se trata, por tanto, de un indicador clave de los beneficios empresariales y de la confianza inversora.

5. Una sólida economía destacada en el contexto internacional

Los datos expuestos demuestran, una vez más, que las visiones catastrofistas sobre la economía española tienen escaso fundamento, y obedecen más a planteamientos ideológicos que científicos. Tales ideas, además, se enfrentan no solo a lo que exponen las estadísticas oficiales, sino que también chocan contra lo que se está señalando, desde Europa, sobre la solidez y relevancia de la economía española. Sin embargo, sería importante adoptar más medidas valientes que sigan trasladando lo macro a lo micro para dar el impulso que necesitan los años de legislatura que restan hasta 202715. Así, la vivienda —que exige mayor claridad y contundencia para frenar y contener sus altos precios, consecuencia de una escasa oferta pública de vivienda de alquiler social—, las pensiones —que vuelven a ser objetivo de ataques por parte de intereses que buscan su privatización recurriendo al falso e interesado argumento del “enfrentamiento generacional”—, la prestación universal para la crianza —que contribuya a mitigar la pobreza infantil que sufre España—, los impuestos a los muy ricos —que permitan hacer realidad la fiscalidad que necesita un Estado de bienestar propio de un país moderno y avanzado—, la sanidad y la enseñanza públicas —que sufren la asfixia de las comunidades autónomas que gobiernan las derechas de este país—. Un empuje decidido en lo que queda de legislatura, que completaría y daría sentido a los aciertos del Gobierno en la gestión macro de la economía. Un aspecto que, como señalábamos, se resalta en la esfera internacional. Unas muestras representativas:

— En la BBC se afirma que la economía española es la “envidia de Europa […] tiene el mejor desempeño del mundo” (10 de febrero de 2025).

— En el Global Finance Magazine y The Economist: “España: campeona tras la pospandemia” (25 de junio de 2025).

— El FMI sitúa a España como la gran economía avanzada que más crece (14 de octubre de 2025).

— En el Financial Times (27 de diciembre de 2025) se indica que “España reduce diferencias de deuda y atrae la confianza de los inversores”.

— Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea: España es ahora “una potencia económica, como la segunda economía turística más avanzada del mundo”, así como “una pionera en energías renovables y transporte sostenible […] ha ayudado a Europa a convertirse en líder mundial en energías renovables” (El Periódico, 1 de enero de 2026).

Los factores esenciales que se destacan de la economía española en estas informaciones económicas de alta divulgación son: el crecimiento potente del PIB, la diversificación económica —los servicios no turísticos, con cuota exportadora; véase el gráfico 14—, el gran dinamismo del mercado laboral, la efectiva atracción para los inversores extranjeros, la confianza en los mercados financieros y la relevancia de la economía turística —la evolución de la llegada de turistas se representa en el gráfico 13—.

En efecto, en los últimos años, la economía española está experimentando transformaciones que merece la pena destacar. Según el enfoque de la complejidad económica, impulsado desde la Universidad de Harvard, la prosperidad de un país depende en gran medida de su capacidad para sofisticar su estructura productiva. De hecho, los países que albergan una gran diversidad de conocimientos productivos, en particular conocimientos especializados y complejos, son capaces de producir una amplia variedad de productos sofisticados que los otros países no pueden fabricar. Se ha comprobado que la complejidad de las exportaciones de un país predice en gran medida sus niveles actuales de renta o, cuando la complejidad supera lo esperable para su nivel de renta, que el país experimente un crecimiento más rápido en el futuro. Además, la complejidad productiva está estrechamente vinculada a la innovación, la reducción de las desigualdades y la transición hacia sociedades más sostenibles en lo social y en lo ecológico.

Sobre estas bases, la estructura productiva española sigue marcada por sectores de baja complejidad como el turismo y la construcción; sin embargo, entre 2020 y 2023 (último año con datos disponibles), España ha mejorado su posición en la clasificación mundial de complejidad económica (según el Atlas of Economic Complexity, de la Universidad de Harvard)16, pasando del puesto 41 (con un índice de 0,53) al 34 (0,61). Es decir, ha avanzado siete posiciones en tres años. Esto sugiere que se está produciendo una transformación relevante en su estructura productiva. En los últimos cinco años, el verdadero motor de las exportaciones españolas de bienes ha sido la industria química. No se trata de una casualidad ni de un simple arrastre por tendencias globales, sino de una ganancia real de cuota en los mercados internacionales. Esta evolución demuestra la importancia de la estrategia frente al azar en la consolidación de España en sectores dinámicos. En resumen, la Universidad de Harvard considera alentador el patrón exportador actual, ya que la mayor parte del crecimiento procede de productos de complejidad media y alta, con especial protagonismo de los bienes intermedios y farmacéuticos. Dadas sus exportaciones actuales, algunos de los sectores con mayor potencial para la diversificación productiva en España son la maquinaria industrial y la maquinaria y equipos eléctricos. Avanzar en la diversificación y complejidad de la estructura productiva permitirá a la economía española gozar de salarios reales más altos.

En relación con esta temática, los gráficos 13 y 14 suponen sendas consideraciones. En primer término, la potente evolución del turismo desde 2020, tras el hundimiento por la pandemia, hasta llegar a cifras récord en 2025. Esto debe leerse en clave positiva —toda vez que el turismo representa cerca del 14 % del PIB nacional, y sigue siendo un sector relativamente poco considerado por la economía aplicada—, ya que el turismo de masas es capaz, también, de incentivar diversificaciones en el seno del sector terciario de la economía. Pero también existe un registro negativo, habida cuenta de las externalidades de todo tipo que está provocando la actividad turística y sus derivadas (entre estas, el incremento en los precios de la vivienda en zonas tensionadas turísticamente, junto con procesos de gentrificación). En este punto, los impactos ecológicos del turismo en España se han ido analizando, con la determinación de que urgen formas de contención en la venida de visitantes y de contrasaturación en las áreas más congestionadas17. En segundo lugar, el provechoso desempeño de las exportaciones de servicios no turísticos, un factor que, como decíamos, confirma un cierto grado de diversificación de la economía en actividades con mejores valores añadidos. Estas exportaciones, desde 2020, se han incrementado en más del 80 %, y sería importante conocer —con investigaciones específicas— el grado de correlación entre ese potente desarrollo y los proyectos Next Generation EU, al margen de otras iniciativas que se hayan impulsado en relativamente poco tiempo.

6. Conclusión: combatiendo las falacias económicas

Los datos más importantes que se han aportado en este trabajo, provenientes de bases estadísticas públicas y privadas, pero todas ellas de consulta obligada para la economía aplicada, han sido los siguientes:

1. Crecimiento del PIB, 2025-2026.

2. Inflación, 2026.

3. Afiliación a la Seguridad Social, 2025.

4. Tasa de paro, 2025-2026.

5. Déficit público, 2026.

6. Deuda pública, 2026.

7. PIB per cápita, 2010-2021 (euros corrientes y constantes).

8. Comparativa PIB per cápita con países europeos (euros constantes). 9. PIB per cápita en paridad del poder adquisitivo.

10. Remuneración de los asalariados en España, 2000-2023.

11. Índice de Gini, España, UE-27, 2007-2023.

12. Tasa AROPE, España, UE-27, 2017-2023.

13. Presión fiscal España y países OCDE, 2025.

14. Prima de riesgo España y otros países, 2025.

15. Prima de riesgo España, 2017-2025.

16. Cierre cotizaciones bursátiles IBEX 35, 2015-2025.

17. Clasificación de complejidad económica de España.

18. Llegadas de visitantes a España, 2015-2025.

19. Evolución de las exportaciones de servicios no turísticos, 2015-2025.

Las instituciones consultadas: AIReF, Banco de España, CaixaBank Research, Co misión Europea, Eurostat, Financial Times, Fondo Monetario Internacional, FUNCAS, Fundación BBVA, Instituto Nacional de Estadística, OCDE y Universidad de Harvard.

Diecinueve indicadores sustanciales con un rasgo común, y esta es la principal conclusión que se debe extraer, con datos en mano: son positivos para la economía española en diecisiete de ellos —y en los dos restantes se patentizan mejoras desde 2020, y constituyen un toque de atención para el Gobierno—, tanto en los últimos años que se han podido observar como en las previsiones anotadas para 2026. Estas magnitudes señalan un corolario más que evidente: no denotan el retroceso económico y el catastrofismo derrotista que se predica desde amplios espacios de las derechas y de la economía más conservadora. No hay un cielo apocalíptico que nos cubra, más allá de la incertidumbre que preside la economía mundial, un grado de inestabilidad propiciado por las tensiones geopolíticas en las que, urge remarcarlo, la economía española ha sabido navegar, de manera que ha sido —y es— observada como un modelo en política económica desde espacios mediáticos y políticos en Italia, Francia, Alemania y el Reino Unido. Mientras tanto, aquí, el griterío y las palabras gruesas —que incluyen insultos gravísimos y la deshumanización de los adversarios políticos— opacan la posibilidad de que sus ejecutores ofrezcan otra hoja de ruta para la economía española. Esta se ha instalado, en las comunidades autónomas en las que gobiernan las derechas, en el mantra económico de siempre: la reducción de los impuestos a los más pudientes; la privatización de servicios públicos —ejercicio realizado de forma gradual, pero tangible—; la negación de realidades incontrovertibles, como las consecuencias letales del cambio climático, la vacunación o la violencia de género, y los retrocesos en políticas sociales y culturales. No hay más política, entonces, que las actitudes crispantes, que buscan polarizar y persiguen una equidistancia inexistente —en la que suele caerse—: una politiquería en la que la economía —en el sentido aristotélico— no existe. Desde esos ángulos que destilan una constante animadversión, la Política, con mayúsculas, ni está ni se la espera. 

1 A título ilustrativo: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/espana/2025/12/29/feijoo-enume ra-diez-fracasos-peor-gobierno-historia-democratica-2025/00031767006230537562596.htm 2 (https://www.bde.es/wbe/es/publicaciones/analisis-economico-investigacion/proyecciones macro-informe-trimestral/proyecciones-e-informe-trimestral-de-la-economia-espanola-diciembre 2025.html)

3 Véase Informe mensual, 487, marzo de 2024; y 488, abril de 2024. 4 FUNCAS, Previsiones económicas para España, 2024-2025, abril de 2024 (https://www.funcas. es/wp-content/uploads/2024/04/Previsiones-economicas-para-Espana-2024-2025-abril-2024. pdf); BBVA, Previsiones económicas, marzo de 2024 (https://www.bbva.com/es/economia-y finanzas/economia/macroeconomia/previsiones-economicas/). 5 Véase https://www.airef.es/es/noticias/la-airef-preve-que-la-economia-crecera-un-2-en-2024- y-el-deficit-bajara-al-3-del-pib/

 6 Agradezco al profesor José Pérez-Montiel la proporción de datos e informaciones para la redacción de este apartado. 7 Sobre esto, véase José Pérez-Montiel, Carles Manera, Ferran Navinés y Javier Franconetti, “Cri tical globalisation: Productive capacity and capital productivity in the United States, 1945-2020”, The Economic and Labour Relations Review, 35(1), pp. 66-78. Sigo también la reciente investigación de Jacobo Ferrer y José Pérez-Montiel, “La evolución de la distribución de la renta en España”, en

 9 Otros elementos ilustrativos proceden del Banco de España (https://www.bde.es/wbe/es/ publicaciones/analisis-economico-investigacion/proyecciones-macro-informe-trimestral/proyecciones e-informe-trimestral-de-la-economia-espanola-diciembre-2025.html):

•  El vigor de la financiación de vivienda y de consumo continuó impulsando el crecimiento del crédito a hogares.

•  El repunte de la financiación a las empresas.

•  Los índices de gestores de compras (PMI) tienen un buen comportamiento en el cierre de 2025, tanto en manufacturas como en servicios, junto con un incremento de la facturación empresarial según EBAE.

•  La tasa de ahorro está a niveles elevados, del orden del 11,8 %.

•  Se aprecia un incremento de los ingresos públicos del orden del 8 % interanual. 10 La tasa AROPE se define como la proporción de habitantes que se encuentran en una o más de las tres situaciones siguientes: riesgo de pobreza relativa, hogares con ingresos por debajo del 60 % de la renta mediana de la población; carencia material grave (población que no puede permitirse consumir bienes y servicios considerados deseables o esenciales para llevar una vida adecuada), y hogares con baja intensidad de trabajo (en los que la mayoría de los miembros en edad y disposición de trabajar —personas de entre 18 y 59 años, excluyendo a quienes tienen entre 18 y 24 años y están estudiando— no trabajan o trabajan muy poco). Estos indicadores son los utilizados por la Unión Europea para realizar el seguimiento del cumplimiento de los objetivos de pobreza y exclusión social de la Agenda 2030.

 11 Carles Manera, “Sobre la reciente evolución económica de España”, en José Félix Tezanos y Constanza Tobío (eds.), España 2025. Estructura económica y desigualdades, Madrid, CIS, 2025, pp. 9-31. 12 https://www.abc.es/economia/ano-hacienda-recibe-200000-reclamaciones-resuelve-favor 20251224000507-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F. 13 Como justificación de la curva, José Félix Sanz-Sanz, “La curva de Laffer ¿mito o realidad? Discusión, modelización y evidencias en el IRPF español”, Papeles de Economía Española, núm. 154, 2017, pp. 179-197. Los trabajos académicos que cuestionan e invalidan la curva son abundantes; a título de ejemplo, cito el más canónico: Peter Diamond y Emmanuel Saez, “The case for a progresive tax: from basic research to policy recommendations”, Journal of Economic Perspectives, 25(4), 2011, pp. 165-190. Los informes de la OCDE de 2010, 2012 y 2018, indican que en países avanzados los tipos impositivos están muy por debajo del punto de recaudación máxima. A su vez, se asevera que subir impuestos progresivos aumenta los ingresos sin dañar el crecimiento. Y se concluye que la curva de Laffer no es relevante para la mayoría de los impuestos reales. Por su parte, el FMI, en su informe de 2015, señala que bajar impuestos a los más ricos no impulsa el crecimiento, y que los recortes fiscales a los más ricos empeoran los balances públicos e incrementan la deuda. 

 14 El rating de la deuda española, en su calificación más reciente, es A+ en S&P (12 de septiembre de 2025); A3 en Moody’s (26 de septiembre de 2025), y A en Fitch (26 de septiembre de 2025). Calificaciones consideradas estables y muy positivas. Los datos se han tomado de: https://es.finance. yahoo.com/noticias/fitch-eleva-calificaci%C3%B3n-espa%C3%B1a-panorama-211827307.html; y https://datosmacro.expansion.com/ratings/espana.

 15 Reproduzco los argumentos de Carles Manera y Jorge Fabra Utray, “El gran acoso”, Eco nomistas Frente a la Crisis, 17 de diciembre de 2025 (https://economistasfrentealacrisis.com/el gran-acoso/).

 16 Se trata de una clasificación de los países basada en el grado de diversificación y complejidad de su cesta exportadora. La complejidad económica de un país se calcula a partir de la diversidad de los productos que exporta y de su ubicuidad, es decir, del número de países capaces de producirlos (y de la complejidad de dichos países). Véase: https://direct.mit.edu/books/oa-monograph/3014/ The-Atlas-of-Economic-ComplexityMapping-Paths-to. 

 17 Sobre esto, estamos trabajando en una investigación sobre la intensidad turística y la satu ración: Carles Manera y Elisabeth Valle, “Global Tourism Intensity (1995-2022): Methodological Update and the First Regional Application to the Autonomous Communities of Spain”. Véanse también de los dos autores citados, “Tourist intensity in the world, 1995-2015: two measurement proposals”, Sustainability, 10(2), publicado en línea en 2018, 4546. Carles Manera y Antònia Mo rey, “The growth of mass tourism in the Mediterranean, 1950-2010”, Journal of Economics and Finance (IOSR-JEF), 2019, 7(4), pp. 84-91. Sobre nuevas métricas para el turismo de masas, que contemplan las externalidades ambientales: Carles Manera, Eloi Serrano, José Pérez-Montiel y Màrian Buil-Fàbrega, “Construction of Biophysical Indicators for the Catalan Economy: Building a New Conceptual Framework”, Sustainability, 13, 2020, 7462; y Carles Manera, José Pérez-Montiel y Ferran Navinés, “Non chrematistic indicators and growth in the Balearic Islands, 2000-2015”, Symphonya. Emerging Issues in Management, 1, 2021, pp. 85-99.

(Carles Manera, Catedrático de Economía e Historia Económica, Universidad de las Islas Baleares , Sistema, nº 275, enero, 2026)

El historiador judío canadiense y erudito bíblico Yakov Rabkin, quien sostiene que el movimiento sionista es una trampa mortal para los judíos, la región y el mundo... En Israel, afirma, valores como la tolerancia, la moral y la humildad han sido reemplazados por una nueva identidad judía vigorosa que ensalza el nacionalismo, la agresión, la violencia y la conquista. La cultura judía tradicional es vista con desprecio... Rabkin desmantela el mito sionista de que la tierra de Israel era una promesa por Dios a los judíos, una afirmación “basada en una interpretación literal de la Biblia que divergía de las enseñanzas del judaísmo rabínico”... los judíos provenían de Mesopotamia y Egipto y emigraron a Canaán (Palestina). Allí, según el Talmud (la fuente fundamental de la teología judía), Abraham y sus descendientes recibieron instrucciones de Dios de dispersarse por los cuatro puntos cardinales de la tierra y de no regresar jamás en masa y en masa a la tierra de Israel hasta que se hubieran purificado espiritualmente. En otras palabras, hasta la llegada del mesías, los judíos deben permanecer donde están, que, de hecho, es exactamente donde han estado... Los judíos asquenazíes han vivido en Europa desde la época romana y se han asimilado plenamente a la cultura europea. En el siglo XIX , muchos eran socialistas, comunistas y miembros del Bund Laborista Judío... cuando el sionismo surgió como movimiento a finales del siglo XIX , la mayoría de los judíos lo vieron como un culto reaccionario y una aventura burguesa opuesta a los intereses de la clase trabajadora judía... una de las mayores oposiciones, escribe Rabkin, provino de judíos religiosos que creían que el sionismo entra en conflicto directo con los valores del judaísmo, que enseña que la Torá (la Biblia judía), y no una nación, es lo que une a los judíos... los críticos del sionismo advirtieron que el Estado sionista se convertiría en una trampa mortal, poniendo en peligro tanto a los colonizadores como a los colonizados —escribe Rabkin—. Para ellos, el experimento sionista se consideró un trágico error, y cuanto antes terminara, mejor para la humanidad en su conjunto... Ilan Pappé comparte la opinión de Rabkin de que Israel se encuentra en una espiral suicida que finalmente conducirá a su colapso ¿Es sólo una ilusión imaginaria que la mancha brutal y racista del sionismo será eliminada en el futuro previsible y que en su lugar surgirá un nuevo Estado democrático? (Ilan Pappé, Yakov Rabkin)

 "En medio del mayor genocidio de este siglo en Gaza y la violenta limpieza étnica en Cisjordania, dos destacados historiadores judíos creen que un estado democrático secular en Palestina no solo es alcanzable sino inevitable, escribe Stefan Moore .

 Dos destacados historiadores judíos han escrito recientemente desde perspectivas diferentes —una económica y política, y otra en gran medida teológica y moral— que el Estado de Israel está condenado y vive con tiempo prestado.  

A pesar de que esto ocurre en medio del mayor genocidio de este siglo en Gaza y de la violenta limpieza étnica en Cisjordania, creen que un Estado secular democrático en Palestina no sólo es alcanzable sino inevitable.

En su último libro, Israel al borde del abismo: ocho pasos para un futuro mejor , llan Pappé escribe que Israel se está autodestruyendo económica, militar y políticamente al encontrarse abandonado internacionalmente.  

Según Pappé, la ridícula solución de dos Estados es “un cadáver en análisis” y que la única salida es la descolonización, el retorno de los refugiados palestinos a su tierra, la rendición de cuentas de quienes han cometido crímenes y un nuevo modelo de Estado para Palestina y la región.

Un corolario de Pappé es la crítica moral y religiosa del sionismo que hace el historiador judío canadiense y erudito bíblico Yakov Rabkin, quien sostiene que el movimiento sionista es una trampa mortal para los judíos, la región y el mundo.

En su reciente libro, Israel en Palestina: el rechazo judío al sionismo y su obra anterior, ¿Qué es el Israel moderno ?, Rabkin relata cómo el Estado judío representa un repudio total de los valores más fundamentales del judaísmo. 

En Israel, afirma, valores como la tolerancia, la moral y la humildad han sido reemplazados por una nueva identidad judía vigorosa que ensalza el nacionalismo, la agresión, la violencia y la conquista. La cultura judía tradicional es vista con desprecio.

Rabkin relata cómo el líder sionista Vladimir Jabotinsky, fundador de la milicia judía terrorista Irgun, describió la transformación del “Yid” de los shtetels de Europa del Este al nuevo hebreo:  

Nuestro punto de partida es tomar al judío típico de hoy e imaginar un polo opuesto… ya que el judío es feo, enfermizo y falto de decoro, dotaremos la imagen ideal del hebreo de belleza masculina. El judío es pisoteado y se asusta fácilmente; por lo tanto, el hebreo debe ser orgulloso e independiente… El judío ha aceptado la sumisión y, por lo tanto, el hebreo debe aprender a mandar.  

Si se perciben ecos de la filosofía nazi de la raza superior, no es casualidad. Jabotinsky está canalizando las ideas de los primeros eugenistas sionistas, como Arthur Ruppin, quien buscaba «la purificación de la raza [judía]» y «mantuvo vínculos con los teóricos alemanes de la ciencia racial incluso después de la toma del poder por el régimen nacionalsocialista». 

En cuanto a la religión judía, Rabkin desmantela el mito sionista de que la tierra de Israel era una promesa por Dios a los judíos, una afirmación “basada en una interpretación literal de la Biblia que divergía distribuida de las enseñanzas del judaísmo rabínico”. 

Para empezar, explica, Palestina nunca fue patria para los judíos, quienes, de hecho, provenían de Mesopotamia y Egipto y emigraron a Canaán (Palestina). Allí, según el Talmud (la fuente fundamental de la teología judía), Abraham y sus descendientes recibieron instrucciones de Dios de dispersarse por los cuatro puntos cardinales de la tierra y de no regresar jamás en masa y en masa a la tierra de Israel hasta que se hubieran purificado espiritualmente. 

En otras palabras, hasta la llegada del mesías, los judíos deben permanecer donde están, que, de hecho, es exactamente donde han estado.  

Los judíos asquenazíes han vivido en Europa desde la época romana y se han asimilado plenamente a la cultura europea. En el siglo XIX , muchos eran socialistas, comunistas y miembros del Bund Laborista Judío, que defendían el derecho a prosperar en su propia cultura, hablar su propio idioma (yidis) y luchar por la justicia en los países que habitaban, afirma Rabkin.

Como resultado, cuando el sionismo surgió como movimiento a finales del siglo XIX , la mayoría de los judíos lo vieron como un culto reaccionario y una aventura burguesa opuesta a los intereses de la clase trabajadora judía, argumenta el autor.

Pero una de las mayores oposiciones, escribe Rabkin, provino de judíos religiosos que creían que el sionismo entra en conflicto directo con los valores del judaísmo, que enseña que la Torá (la Biblia judía), y no una nación, es lo que une a los judíos. En palabras de un erudito judío ortodoxo, el sionismo era «una corrupción espiritual… que raya en la blasfemia», afirma Rabkin.

La oposición al sionismo, por supuesto, se atenuó con el Holocausto, un genocidio que los sionistas aprovecharon de inmediato como una oportunidad para la construcción de la nación en Israel. Los sionistas no solo impidieron activamente la emigración de judíos a otros países durante y después de la guerra, sino que utilizaron el Holocausto como palanca para fortalecer a la población judía en Palestina, argumenta Rabkin.

De hecho, los antisemitas nazis y los sionistas se unieron en una misma alianza. «Los antisemitas querían deshacerse de los judíos, los sionistas buscaban reunirselos en Tierra Santa», escribe Rabkin. 

En 1933, relata Rabkin, el barón Leopold Elder von Mildenstein, oficial de alto rango de las SS nazis, viajó a Palestina con su buen amigo, el líder de la Federación Sionista Alemana, Kurt Tuchler. Tras su regreso, Mildenstein escribió artículos elogiosos sobre la iniciativa sionista y se acuñó una medalla especial para conmemorar su visita. En un lado llevaba una esvástica y en el otro, la estrella de David. 

Hoy, la ideología sionista adoptada por primera vez por Theodore Herzl en 1896 y transmitida a través de todos los líderes israelíes desde David Ben-Gurion, Menahem Begin, Ariel Sharon y en adelante, se ha transformado en el gobierno más derechista, militante y genocida de Israel hasta la fecha.   

Los ministros del gabinete rabiosamente racistas Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir son ahora seguidores de un nuevo movimiento mesiánico llamado Judaísmo Nacional, lo que Rabkin describe como “la ideología dominante de los colonos justicieros que han acosado, desposeído y asesinado a los palestinos en Cisjordania y fomentan la hambruna de los palestinos en Gaza”.   

Desde su inicio a finales del siglo XIX , los críticos del sionismo advirtieron que el Estado sionista se convertiría en una trampa mortal, poniendo en peligro tanto a los colonizadores como a los colonizados —escribe Rabkin—. Para ellos, el experimento sionista se consideró un trágico error, y cuanto antes terminara, mejor para la humanidad en su conjunto.  

Concluyendo con su propia reflexión como judío observante, escribe:

Las enseñanzas judías suelen atribuir las causas fundamentales del sufrimiento comunitario a deficiencias morales internas. En este sentido, la trayectoria actual de Israel —marcada por la impunidad, la arrogancia y la crueldad, todo lo cual contradice los valores judíos— parece destinada a la ruina moral y política.

Un Estado democrático y multiétnico

Pappé comparte la opinión de Rabkin de que Israel se encuentra en una espiral suicida que finalmente conducirá a su colapso. Pero, a continuación, da un gran salto hacia el futuro para observar lo que imagina emerger de las ruinas: un estado democrático y multiétnico en Palestina.  

Israel al borde del abismo comienza con los desastrosos acontecimientos que van desde la Declaración Balfour de 1917 y la fundación del Estado de Israel en 1948 hasta el surgimiento del movimiento de colonos de la derecha religiosa en los últimos años.  

Como un ingeniero de construcción que examina una estructura desmoronada, Pappé señala las grietas fatales en los cimientos del Estado de Israel que finalmente se ensancharán y conducirán al colapso del proyecto sionista, un evento que, en su opinión, «bien podría cambiar el curso de la historia mundial en este siglo». 

La grieta número uno —una muy grave, según Pappé— es el auge del sionismo mesiánico: la creencia de que Dios entregó la Tierra Santa al pueblo judío para acelerar la redención. Impulsada por el rabino Avraham Yitzchak Kook (1865-1935), fue…

“la forma más extrema del sionismo: una fusión de ideas mesiánicas con un racismo descarado hacia los palestinos y un desprecio por el judaísmo secular y reformista”.

Los discípulos de Kook forman una línea directa desde su hijo, Tzvi Yehuda HaKohen Kook, hasta los colonos de extrema derecha de Cisjordania de la actualidad y la coalición política dominante, incluidos los ministros Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich. 

Este movimiento, escribe Pappé, representa una de las grietas más graves en los inestables cimientos políticos de Israel: un cisma entre la derecha religiosa y los sionistas políticos que, irónicamente, a pesar de sus diferencias, comparten el mismo objetivo de mantener la supremacía judía en Palestina.

Otras grietas fundamentales expuestas por Pappé son: el “apoyo sin precedentes a la causa palestina en todo el mundo”, la profundización de los problemas económicos a medida que se amplía la brecha de riqueza, se agota la inversión y los profesionales más ricos huyen del país (se estima que son más de medio millón desde 2023).

A la lista se suman la “flagrante insuficiencia” del ejército israelí, que si bien es capaz de bombardear Gaza hasta reducirla a escombros, no está entrenado para el combate real y es incapaz de derrotar a Hamás; y el desmoronado aparato civil, incapaz de albergar adecuadamente a las millas de israelíes desplazados por las guerras en Gaza y el Líbano.

Finalmente, está la mayor grieta de todas: el surgimiento de un nuevo Movimiento de Liberación de Palestina al mismo tiempo que el proyecto sionista «se precipita hacia el abismo». Se trata de un movimiento de jóvenes palestinos llenos de energía que, «en lugar de buscar una solución de dos Estados, como la Autoridad Palestina ha hecho infructuosamente durante varias décadas,… buscan una auténtica solución de un solo Estado». 

El reto, según Pappé, será combinar el fervor juvenil con una agenda política clara. «Toda revolución exitosa de la historia llegó cuando la energía creativa de las masas se encontró con la visión programática de una organización segura de sí misma capaz de expresar sus demandas», escribe, «lo que León Trotsky describió como ‘el frenesí inspirado de la historia’». 

El principio rector en el centro de esta revolución es la justicia justicia transicional que implica abordar legalmente las violaciones sistémicas de los derechos humanos y responsabilizar a los culpables, y justicia restaurativa para brindar restitución a sus víctimas, dice Pappé.  

Lo primero y más importante es dar a los seis millones de refugiados palestinos que fueron expulsados ​​de sus tierras desde 1948 el derecho a regresar a sus ciudades y pueblos. 

A continuación, se desmantelarán los asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este. Los asentamientos aislados ocupados por colonos fanáticos requerirán una demolición total, pero los extensos asentamientos urbanos construidos desde 1967 presentarán mayores desafíos.  

En todo caso,

“La justicia transicional implicará deconstruir el marco legal del Estado del apartheid y sustituirlo por uno que no discrimine entre judíos y no judíos en materia de propiedad, planificación urbana y uso de la tierra”. 

Pero quizás la visión más amplia de Pappé sea la de reconectar Palestina con todo el Mediterráneo oriental, el Mashreq , “que estaban orgánicamente vinculados entre sí por vínculos culturales, sociales, económicos, históricos e ideológicos que datan de siglos atrás”.  

Toda esta región, donde musulmanes, cristianos y judíos vivieron juntos en relativa armonía durante millas de años antes de que las potencias coloniales europeas la dividieran con fronteras artificiales, podría reconectarse con Palestina inspirando “una revolución más amplia en todo el Mashreq”. 

Respecto de los millones de judíos que permanecerán viviendo en la Palestina post-Israel, Pappé cree que estarán dispuestos a contribuir a la construcción de ese nuevo futuro: “La forma en que otras comunidades judías en otras partes del mundo se ven a sí mismas como parte de sus respectivos países puede replicarse en la Palestina post-Israel”.  

Visualizando un futuro

Israel on the Brink concluye evocando una Palestina post-Israel en la forma de un diario ficticio donde Pappé es al mismo tiempo observador y participante en la construcción de una sociedad futura, que comienza en 2027 y culmina en 2048, 100 años después de la fundación del Estado de Israel.

Durante este tiempo, es testigo del creciente aislamiento internacional de Israel; de la imposición de sanciones paralizantes por parte de las naciones del mundo y del corte de relaciones diplomáticas; del éxodo masivo de ciudadanos israelíes; de cómo se devuelven los nombres árabes a ciudades y calles; de la formación de nuevas coaliciones políticas entre partidos palestinos y judíos; del temor de que el modelo capitalista deje el poder en manos de una élite judía y palestina acomodada, creando una nueva forma de apartheid; de la creación de un nuevo sistema educativo y del reconocimiento de los refugiados palestinos que regresan como ciudadanos plenos.

¿Es sólo una ilusión imaginaria que la mancha brutal y racista del sionismo será eliminada en el futuro previsible y que en su lugar surgirá un nuevo Estado democrático?

Los obstáculos son formidables: desde la continua ocupación militar de Gaza bajo la orwelliana Junta de Paz de Trump hasta el masivo apoyo del 82 por ciento entre los judíos israelíes a la limpieza étnica de Gaza, convirtiendo a Israel en lo que el politólogo estadounidense Norman Finklestein llama “ una sociedad entera que ha sido efectivamente nazificada”.

Ni Ilan Pappé ni Yakov Rabkin se hacen ilusiones sobre los obstáculos; sólo creen que la creación del Estado de Israel fue un trágico error histórico y que, en interés del pueblo palestino y de toda la humanidad, debe llegar a su fin.  

Una forma de hacerlo, como ha escrito la autora palestina Ghada Kharmi, es que “la ONU que creó a Israel debe ahora deshacerlo, no mediante la expulsión y el desplazamiento como en 1948, sino convirtiendo su sombrío legado en un futuro de esperanza para ambos pueblos en un solo Estado”.

Este sería sin duda un primer paso en el camino hacia la solución de un solo Estado que Pappé y Rabkin imaginan, y cuyos inicios sólo podemos esperar ver en nuestra vida."

(Reseñas de Ilan Pappé ni Yakov Rabkin, Stefan Moore , Consortium News, 17/02/26, traducción Gaceta Crítica )

Antes, las herramientas de codificación de IA eran a menudo útiles, pero vacilantes y torpes. Ahora, el bot puede funcionar durante una hora entera y hacer páginas web y aplicaciones completas y diseñadas que pueden ser defectuosas, pero creíbles... El desarrollo de software ha sido un sólido trabajo de clase media durante mucho tiempo. Pero eso puede estar desapareciendo... Fui director ejecutivo de una empresa de servicios de software... Cuando un amigo me pidió que convirtiera un conjunto de datos grande y complicado, lo descargué, lo limpié y lo hice bonito y fácil de explorar. En el pasado habría cobrado 350.000 dólares... Ese último precio es de 2021: implica un gerente de producto, un diseñador, dos ingenieros (uno senior) y de cuatro a seis meses de diseño, codificación y pruebas. Más el mantenimiento. El software a medida era terriblemente caro...hoy en día puedo hacer cientos de miles de dólares de trabajo por diversión durante los fines de semana y las noches, por el precio del plan Claude de 200 dólares al mes... IBM, creen que la IA creará toneladas de nuevos puestos de trabajo. Pero nadie cree que vayan a ser iguales que los antiguos empleos, ¿les sorprendería enterarse mañana de que las grandes empresas de consultoría tecnológica acaban de despedir a 10.000 personas? ¿Cien mil? ¿Un millón? No importa dónde trabajes, mi corazonada es que esto va ir por tí... El cambio social a este nivel necesita una gobernanza federal cuidadosa y una regulación meditada... Pero nos están dando lo contrario: bazofia de videos racistas de IA compartidos en Truth Social, Grok haciendo quién sabe qué dentro del Pentágono, y una política de la Casa Blanca que daría al fiscal general de Estados Unidos el poder de impugnar cualquier intento estatal de regular la IA. No hay frenos (Paul Ford)

"Por las tardes entre semana, cuando me dirijo a casa en metro desde Union Square en Nueva York, me conecto a una herramienta de inteligencia artificial desde mi teléfono y escribo una instrucción, o prompt. “Mira los datos de los archivos que acabo de cargar”, escribo. “Cárgalos a una base de datos y luego haz que se puedan buscar con una interfaz web”. Bajo tierra, en los túneles del metro, mi conexión a internet se cae, pero cuando mi tren emerge en el puente de Manhattan, tengo unos minutos para ver todo el trabajo que ha hecho mi agente de codificación, y si tecleo lo bastante rápido puedo darle otra instrucción. Para cuando llego a casa en Brooklyn, mi pequeño proyecto suele estar terminado: una página web, una función en una aplicación de música, una compleja herramienta de búsqueda o algún minúsculo juego.

Esto se llama vibe coding, un término acuñado hace un año por el experto en inteligencia artificial Andrej Karpathy. Hacer vibe coding, (y que podría traducirse como “programación por vibra”) es hacer software con instrucciones enviadas a un chatbot especializado —no codificar, sino dar instrucciones— y dejar que el bot resuelva los fallos. Como muchos otros programadores, utilizo un producto llamado Claude Code de Anthropic, aunque Codex de OpenAI lo hace igual de bien, y Google Gemini no se queda atrás. Claude Code hizo ganar mil millones de dólares a Anthropic en sus primeros seis meses. Siempre fue un útil asistente de codificación, pero en noviembre mejoró mucho de forma súbita, y desde entonces he estado echando a andar proyectos secundarios que llevaban una década o más en carpetas. Es divertido ver cómo cobran vida viejas ideas, así que mantengo un flujo constante. Quizá sume media hora al día de mi tiempo y una hora del de Claude.

Noviembre fue, para mí y para muchos otros en el campo de la tecnología, una gran sorpresa. Antes, las herramientas de codificación de IA eran a menudo útiles, pero vacilantes y torpes. Ahora, el bot puede funcionar durante una hora entera y hacer páginas web y aplicaciones completas y diseñadas que pueden ser defectuosas, pero creíbles. Pasé toda una sesión de terapia hablando de ello.

La industria tecnológica es una cultura global, una identidad basada en la artesanía y la destreza. El desarrollo de software ha sido un sólido trabajo de clase media durante mucho tiempo. Pero eso puede estar desapareciendo. ¿Qué aspecto podría tener el futuro si 100 millones, o mil millones, de personas pueden crear el software que deseen? ¿Podría ser éste un momento de crecimiento y oportunidades sin precedentes a medida que la gente accede por sí misma al poder de la industria tecnológica?

Según el mercado, la respuesta es no. Recientemente, las acciones de empresas de software —Monday.com, Salesforce, Adobe y muchas otras— se desplomaron a la vez; el Nasdaq 100 perdió medio billón de dólares en dos días. Las acciones de las empresas de software jurídico se desplomaron recientemente porque Anthropic lanzó herramientas para automatizar parte del trabajo jurídico. Empresas de servicios financieros e inmobiliarios: el mercado sigue devaluándolas porque los operadores esperan que haya menos necesidad de humanos en los escritorios en un futuro automatizado por la IA. ¿Para qué va a necesitar alguien todo ese software heredado cuando la IA puede codificar cualquier cosa por ti en dos sacudidas de cola de un cordero robótico?

Personalmente todo esto me parece prematuro, pero los mercados no son pensadores sutiles. Y lo entiendo. Cuando uno ve cómo un gran modelo lingüístico se abre paso a través de algún problema horrible y costoso —como la migración de datos de una plataforma previa a una moderna—, sientes cómo se mueve la tierra. Fui director ejecutivo de una empresa de servicios de software, lo que me convirtió en un estimador profesional de costos de software. Cuando reinicié mi desordenado sitio web personal hace unas semanas, me di cuenta: habría pagado 25.000 dólares para que otro lo hiciera. Cuando un amigo me pidió que convirtiera un conjunto de datos grande y complicado, lo descargué, lo limpié y lo hice bonito y fácil de explorar. En el pasado habría cobrado 350.000 dólares.

Ese último precio es a menudeo de 2021: implica un gerente de producto, un diseñador, dos ingenieros (uno senior) y de cuatro a seis meses de diseño, codificación y pruebas. Más el mantenimiento. El software a medida es terriblemente caro. Sin embargo, hoy en día, cuando las estrellas se alinean y mis instrucciones funcionan, puedo hacer cientos de miles de dólares de trabajo por diversión (diversión para mí) durante los fines de semana y las noches, por el precio del plan Claude de 200 dólares al mes.

No es una sensación del todo agradable. Los rostros de antiguos empleados siguen pasando ante mí. Todos esos diseñadores y programadores de JavaScript. Ahora no podría contratar a la mayoría de ellos, porque no tendría ni idea de cómo facturar su tiempo. Algunas empresas, entre ellas IBM, creen que la IA creará toneladas de nuevos puestos de trabajo. Pero nadie cree que vayan a ser iguales que los antiguos empleos.

¿El software que estoy haciendo para mí en mi teléfono es tan bueno como el código hecho a mano y a medida? No. Pero es inmediato y barato. Y las cantidades, medidas en líneas de texto, son grandes. Podría fallar en la prueba de calidad de una empresa, pero cumpliría todos los plazos. Eso es lo que hace que la codificación con IA sea una sacudida para el sistema.

Un axioma de la programación es “los verdaderos artistas lanzan”. Eso fue algo que Steve Jobs dijo una vez para recordar a su equipo que terminar y lanzar un producto importa más que refinarlo sin cesar. Gran parte de la industria del software se organiza en torno a la gestión del riesgo de lanzamiento y la posibilidad de que un producto nunca llegue a salir al mundo. Un buen gerente tecnológico parte de la base de que un producto nunca se lanzará al mercado, de que todas las fuerzas están en su contra y de que el mismísimo diablo lo ha maldecido, y luego el gerente trabaja a partir de allí. Incluso si se superan todos estos obstáculos, el software se lanzará tarde. Recordemos que Steve Jobs volvió a Apple en 1997 solo porque Apple no podía lanzar una nueva versión de su sistema operativo, así que compraron su empresa, NeXT. Y el descendiente directo del software de NeXT es lo que funciona en los Mac y los iPhone en 2026. En software, los cambios drásticos deben evitarse a toda costa. El riesgo es demasiado alto.

A menos que … ¿y si, en el futuro, no lo es? ¿Y si de repente el software quisiera despegar? ¿Y si toda esa inmensa burocracia, los interminables procesos, la alucinante gama de costos que se necesitan para que la computadora compute, simplemente se esfuman? Eso no significa que el software vaya a ser bueno. Pero la mayoría del software actual no es bueno. Simplemente significa que los productos podrían salir al mercado muy rápidamente.

Y para muchos usuarios, eso estará bien. La gente no juzga el código de la IA de la misma manera que juzga los artículos mediocres o los videos superficiales. No buscan la conexión humana del arte. Buscan alcanzar un objetivo. El código solo tiene que funcionar.

Hay muchos argumentos en contra del vibe coding a través de la IA. Es un desastre ecológico, con centros de datos que consumen miles de millones de galones de agua para refrigeración cada año; puede generar código malo e inseguro; crea aplicaciones a la medida en lugar de soluciones reales y meditadas; el valor real está en las personas, no en el software. Todo esto es cierto y válido. Pero llevo demasiado tiempo en esto. La web no era software “real” hasta que lo fue. Bloguear no era publicar. Las empresas grandes y serias no iban a migrar a la nube, y un día lo hicieron.

Pero ahora mismo, los desarrolladores entusiasmados se están sobreexigiendo hasta el punto de agotamiento, codificando obsesivamente todo el tiempo. Los proyectos de código abierto están inundados de envíos de IA, a menudo de bots que fingen haber encontrado un fallo de seguridad y solicitan un pago. La gente pregona la paradoja de Jevons, que señala que una mayor eficiencia suele conducir a un mayor consumo, pero al mismo tiempo, ¿les sorprendería enterarse mañana de que las grandes empresas de consultoría tecnológica acaban de despedir a 10.000 personas? ¿Cien mil? ¿Un millón?.

El mercado sigue convulsionándose y ojalá pudiéramos pisar el freno. Pero vivimos en una era sin frenos.

No importa dónde trabajes, mi corazonada es que esto va ir por tí. ¿Te has dado cuenta de que el software que utilizas a diario añade “funciones de inteligencia artificial”? Esa es la cima de una pendiente resbaladiza. Cualquiera que sea el principio unificador que equivale al riesgo de embarque en su sector, la gente está intentando mitigarlo con IA. Seguros, finanzas, arquitectura, fabricación, textiles, todo tipo de gestión de proyectos, quieren automatizarlo todo mediante la IA.

Cuando los grandes modelos lingüísticos no son suficientes, las empresas utilizan “modelos mundiales”, que simulan la realidad física, no solo el lenguaje. Uno de los usuarios más conocidos de esa tecnología es Waymo, la empresa de taxis autónomos de Alphabet. En el sistema perfecto de Silicon Valley, los robots escribirían código para hacer funcionar los robots que conducen los taxis, con código nuevo cada minuto. Cada aplicación se crea a sí misma. ¿Quién podrá permitirse los viajes en taxi que ofrece este sistema? Eso debe responderlo otro departamento.

He pasado mis últimos años trabajando con un equipo para construir una plataforma de software de IA, intentando ayudar a clientes y consumidores a navegar por todos estos cambios. Parece el trabajo perfecto para el momento, ¿verdad? Pues no lo es. Cada seis meses estalla alguna nueva bomba de IA en nuestro sector, y tenemos que metabolizar el cambio, reajustar nuestro producto, cambiar nuestra estrategia y nuestro mercadeo y adaptarnos, con grandes gastos. Nuestra hoja de ruta sigue retrasándose como resultado de todo este “progreso”. Todo el mundo está frito.

Todo esto se ve agravado por el hecho de que gran parte de la industria de la IA está dirigida por personas que ven el pensamiento humano como materia prima, como un fabricante de acero ve el mineral. La industria está organizada en un uróboros de inversiones mutuas, con la economía mundial tambaleándose sobre sus sueños más dulces. El cambio social a este nivel necesita una gobernanza federal cuidadosa y una regulación meditada. Pero nos están dando lo contrario: bazofia de videos racistas de IA compartidos en Truth Social, Grok haciendo quién sabe qué dentro del Pentágono, y una política de la Casa Blanca que daría al fiscal general de Estados Unidos el poder de impugnar cualquier intento estatal de regular la IA. No hay frenos.

Toda la gente a la que estimo odia estas cosas, y toda la gente a la que odio las adora. Y sin embargo, probablemente debido a los mismos defectos de personalidad que me atrajeron a la tecnología en primer lugar, estoy irritantemente entusiasmado.

Esta es la razón: colecciono historias de infortunios con el software. Pienso en el amigo de una organización de migración sin fines de lucro que tiene que hacer clic innumerables veces, con creciente frustración, para generar informes críticos. O en los propietarios de pequeñas empresas que intentan gestionarlo todo con el correo electrónico y pierden pedidos por ello. O mi médico, cuyo tiempo con los pacientes es devorado por la necesidad de teclear furiosamente en el sistema de historia clínica electrónica del hospital.

Tras décadas de historias como esas, creo que hay millones, quizá miles de millones, de productos de software que no existen pero que deberían existir: cuadros de mando, informes, aplicaciones, rastreadores de proyectos y un sinfín más. La gente quiere estas cosas para hacer su trabajo, o para ayudar a otros, pero no encuentran el presupuesto. Se las arreglan con hojas de cálculo y listas de tareas.

Mi sector es famoso por decir “no” o por venderte algo que no necesitas. Tenemos una reputación ganada a pulso de ser tipos muy pesados. Pero creo que si el vibe coding mejora un poco, se hace un poco más accesible y un poco más fiable, la gente no tendrá que esperar por nosotros. Pueden simplemente ver algunos videos de cómo hacerlo y aprender, y entonces podrán tener el poder de estas herramientas por sí mismos. Ahora podría enseñarte a hacer una aplicación web compleja en unas pocas semanas. En unos seis meses podrías hacer muchas cosas que a mí me llevó 20 años aprender. Estoy escribiendo todo tipo de código que antes no podía, pero tú también puedes. Si no podemos parar el tren de carga, al menos podríamos subirnos para dar una vuelta.

La pura verdad es que soy menos valioso de lo que solía ser. Duele hacerse obsoleto, pero también es divertido codificar en el tren. Y si esta tecnología sigue mejorando, entonces todo aquel que me diga lo difícil que es hacer un informe, hacer un pedido, actualizar una aplicación o poner al día un registro… también podría conseguir el software que se merece. Ese podría ser un buen intercambio, a largo plazo."

(19/02/26) 

Un minuto para la medianoche... Estados Unidos va a atacar Irán con el fin de crear suficiente desorden social y caos en el país como para que los clérigos musulmanes chiítas se vean obligados a disolver la República Islámica. Todas las piezas militares estadounidenses para esta acción están en su lugar o lo estarán en breve. La única incógnita es Donald Trump... Corresponde a los altos mandos militares y de inteligencia estadounidenses comunicar a Trump la cruda realidad: es decir, que un ataque estadounidense contra Irán probablemente no provocará un cambio de régimen, pero sí desencadenará una represalia iraní a gran escala que causará numerosas bajas estadounidenses e israelíes y probablemente conducirá al bloqueo del estrecho de Ormuz... Donald Trump está jugando con fuego. El ejército estadounidense está listo y preparado... La pregunta que queda es si Donald Trump apretará el gatillo. Si emite la orden de ejecución, creo que estará firmando la sentencia de muerte de su presidencia. No es una exageración... El destino del mundo pende de un hilo (Larry C. Johnson, ex-oficial de la CIA)

 "A pesar de algunas palabras positivas que se escucharon tras las conversaciones mantenidas el martes en Ginebra entre Estados Unidos e Irán, la suerte está echada... Estados Unidos va a atacar Irán con el fin de crear suficiente desorden social y caos en el país como para que los clérigos musulmanes chiítas se vean obligados a disolver la República Islámica. Todas las piezas militares estadounidenses para esta acción están en su lugar o lo estarán en breve. La única incógnita es Donald Trump. Ha emitido la orden de despliegue y las bases estadounidenses en la región se han visto inundadas con el mayor contingente de activos aéreos de combate estadounidenses desde la invasión de Irak en marzo de 2003.

Esta noche, el NY Times ha publicado un informe en el que se afirma lo siguiente:

«Altos funcionarios de seguridad nacional han comunicado al presidente que no se puede garantizar el éxito de ninguna operación que tenga como objetivo cambiar el liderazgo iraní, según han declarado los funcionarios... «La diplomacia puede dar a Estados Unidos más tiempo para preparar a su ejército, pero también da a Irán más tiempo para planear su represalia», dijo Vali Nasr, experto en Irán de la Universidad Johns Hopkins. «En última instancia», añadió, «el presidente tiene que sopesar el coste de atacar Irán. Irónicamente, su enfoque ha hecho que esos costes sean más probables».

Corresponde a los altos mandos militares y de inteligencia estadounidenses comunicar a Trump la cruda realidad: es decir, que un ataque estadounidense contra Irán probablemente no provocará un cambio de régimen, pero sí desencadenará una represalia iraní a gran escala que causará numerosas bajas estadounidenses e israelíes y probablemente conducirá al bloqueo del estrecho de Ormuz. Esta última posibilidad conlleva una sanción económica potencialmente grave.

Desde el 17 de febrero de 2026, los precios de los futuros del petróleo (centrándonos principalmente en los futuros del crudo WTI, ya que es el más utilizado como referencia para los «futuros del petróleo» en el contexto estadounidense) han subido significativamente. Desde el cierre del 17 de febrero (alrededor de 62,30 dólares) hasta los niveles actuales (una media de alrededor de 65,40 dólares), se ha producido un aumento de aproximadamente 3,10 dólares por barril, o alrededor del 5 %, en solo uno o dos días de negociación. En el caso de los futuros del crudo Brent (referencia mundial), los precios subieron hasta situarse entre 70,35 y 70,56 dólares entre el 18 y el 19 de febrero, lo que supone una subida similar de alrededor del 4,3 % el día 18, y ahora rondan los 70,60 dólares (una subida de alrededor de 3,15 dólares o del 4,7 % en total desde el 17 de febrero). 

Hay otro indicador de que algo malo se está gestando... Las pizzerías cercanas al Pentágono en Washington D. C. y al cuartel general del CENTCOM en la base aérea de MacDill están registrando picos inusuales de actividad... Esto encaja con el patrón observado en vísperas de anteriores acciones militares estadounidenses en Venezuela, Irán e Irak.

Donald Trump está jugando con fuego. El ejército estadounidense está listo y preparado... La pregunta que queda es si Donald Trump apretará el gatillo. Si emite la orden de ejecución, creo que estará firmando la sentencia de muerte de su presidencia. No es una exageración... El destino del mundo pende de un hilo."

(

La independencia de Ucrania, que alguna vez fue un grito de guerra del orden mundial liberal, ha pasado a ser una preocupación de segundo nivel, pero sigue siendo fundamental para Europa. Igualmente apremiante para el continente es la presión económica y militar de Estados Unidos. Combinada con la presión rusa desde el este, la vulnerabilidad de Europa ha quedado claramente expuesta... El final del conflicto de Ucrania dará forma a la estructura de las relaciones internacionales... si Rusia es derrotada, "entonces nosotros [Occidente] podemos restaurar la hegemonía colectiva y Estados Unidos se quedará en Europa". Si somos derrotados —y estamos siendo derrotados—, entonces los estadounidenses tendrán que reconocer que este es un orden multipolar... La ruptura de la relación de seguridad atlántica es devastadora para Europa, esa estructura se ha erosionado, y "esta es la tragedia para Europa; no han encontrado un lugar en el mundo multipolar"... "Creo que si puede haber un acuerdo de paz en el que aceptemos que Ucrania será neutral... entonces sobre esta base se puede encontrar cierta estabilidad". A medida que Rusia se adapta y Estados Unidos se retira de Europa, la UE debería decidir cómo apoyar a Ucrania salvaguardando al mismo tiempo su propio papel en el orden mundial emergente (Glenn Diesen)

"El ataque de Washington a Irán en 2025, el asalto para destituir al presidente venezolano Nicolás Maduro a principios de 2026 y su renovado interés en adquirir Groenlandia han aclarado las prioridades internacionales del país. Mientras tanto, asegurar la independencia de Ucrania, que alguna vez fue un grito de guerra definitorio del orden mundial liberal, ha pasado a ser una preocupación de segundo nivel, pero sigue siendo fundamental para Europa. Igualmente apremiante para el continente es la presión económica y militar que Estados Unidos ejerce junto con las tensiones separadas sobre la soberanía de Groenlandia. Combinada con la presión rusa desde el este, la vulnerabilidad de Europa ha quedado claramente expuesta.

Esto a pesar de que los 27 estados miembros de la Unión Europea representan aproximadamente a 450 millones de personas, forman la segunda economía más grande del mundo y poseen capacidades militares avanzadas, incluida la disuasión nuclear de Francia. Sin embargo, los errores políticos, sumados a décadas de externalizar su seguridad y planificación estratégica a Washington, han impedido que la UE movilice eficazmente su poder colectivo. Ahora se encuentra a la deriva a medida que Estados Unidos reduce su atención global, erosionando la estabilidad hegemónica de la región.

El politólogo noruego Glenn Diesen ha advertido sobre esta trayectoria durante años. En su libro, La guerra de Ucrania y el orden mundial euroasiático (2024), argumenta que el conflicto dará forma no solo al destino de Ucrania, sino también a la estructura de las relaciones internacionales. Una victoria occidental extendería su unipolaridad en los asuntos internacionales, mientras que una rusa aceleraría la multipolaridad al demostrar que las reglas occidentales no pueden ser impuestas. Sin desviarse de su actual política exterior, la marginación permanente de la UE está prácticamente asegurada.

De la Unipolaridad a la Incertidumbre

En su libro, Diesen escribe que la expansión de las instituciones occidentales después de la Guerra Fría se basó en la suposición de que Rusia estaba permanentemente debilitada. Durante una entrevista conmigo, dijo que Occidente creía que su papel sería "gestionar su declive", y que se esperaba que Rusia "orbitara a Occidente esencialmente en la periferia, y que hiciera lo que se le dijera sin tener un asiento en la mesa".

El apoyo a la expansión occidental hacia Europa del Este fue fuerte entre los institucionalistas, los industriales, los estados de Europa del Este y los halcones de la política exterior. Si bien Rusia rechazó naturalmente la expansión de la OTAN, las advertencias sobre la búsqueda de tal política surgieron a lo largo de la década de 1990 de funcionarios estadounidenses como George F. Kennan, arquitecto de la política de contención de la Guerra Fría; el ex embajador de Estados Unidos ante la Unión Soviética Jack Matlock; el ex asesor adjunto de seguridad nacional Robert M. Gates; y el ex secretario de Estado James A. Baker III. Diesen explica en su libro que esta cautela continuó después de varias rondas de expansión. En 2008, "William Burns, quien... se convirtió en director de la CIA, advirtió en un memorándum que amenazar la expansión de la OTAN podría provocar una intervención militar rusa".

Además, escribe: "Durante la primera Guerra Fría, las líneas divisorias en Europa estaban claramente delineadas y el statu quo se había respetado en gran medida, por lo que la competencia por la influencia y las guerras subsidiarias se produjeron en el tercer mundo. En la emergente segunda Guerra Fría, Occidente y Rusia competían por dónde se trazarían las nuevas líneas divisorias en Europa. Ucrania, sin embargo, siempre estuvo destinada a ser el punto de conflicto. Como me dijo Diesen, "si miras a través de los años 90, muchos de los principales políticos y académicos de Estados Unidos reconocieron realmente que Ucrania era esta línea roja". En su libro, argumenta que la proximidad de Ucrania a Rusia, sus profundos lazos culturales y su importancia militar explican la intensa resistencia de Moscú a su alineación con Occidente.

En una entrevista de podcast de 2025 con el Centro Stimson, Diesen aclaró que si bien no apoya la guerra de Rusia, la ve como un resultado predecible desde una perspectiva realista. Critica duramente a los líderes europeos por respaldar la expansión de la OTAN, argumentando que "si sabes que los rusos invadirán y destruirán Ucrania si intentas expandir la OTAN, difícilmente es moral abogar por esto".

A medida que la guerra entre Rusia y Ucrania se acerca a su quinto año, la atención de los medios puede haber disminuido, pero su importancia estratégica no. Diesen me dijo que si Rusia es derrotada, "entonces nosotros [Occidente] podemos restaurar la hegemonía colectiva y Estados Unidos se quedará en Europa". Si somos derrotados —y estamos siendo derrotados—, entonces los estadounidenses tendrán que reconocer que este es un orden multipolar.

A principios de 2025, el Secretario de Estado Marco Rubio sugirió que Estados Unidos no solo aceptaría sino que promovería activamente la multipolaridad. La idea se hizo eco de la adopción por parte de la administración Nixon de un orden mundial multipolar en la década de 1970, antes de que la preeminencia de Estados Unidos se reafirmara bajo el presidente Reagan y fuera posteriormente potenciada por el colapso de la Unión Soviética.

Esta vez, sin embargo, la tensión en el dominio de Estados Unidos parece más evidente. Diesen dijo durante la entrevista: "El problema para Estados Unidos es que cuando tienes un hegemón, tu estrategia es estar en todas partes y en todo momento. Y esto es problemático porque, por definición, ahora no hay estrategia ni prioridades; todo es una prioridad. Así que esto también ha disminuido el pensamiento estratégico en los Estados Unidos. Además, cuando eres un hegemón, puedes absorber muchos costos, puedes hacer muchas cosas tontas, y han hecho muchas cosas tontas, especialmente en los últimos 30 años. Pero solo puede absorber el costo por un tiempo limitado. En algún momento, la gota que colme el vaso romperá la espalda del camello, y creo que, una vez que eso suceda, y ahora nos dirigimos hacia eso, habrá cierta disciplina que se le impondrá a Estados Unidos. Pero no es un ajuste fácil de hacer... Y así, esta es parte de la razón por la que Estados Unidos ahora viene con esta nueva idea de que tenemos que salir de Europa.

Rusia, por el contrario, se movió temprano para acelerar la multipolaridad. En 2014, cuando estalló el conflicto proxy ucraniano, Diesen me dijo que el sueño de Rusia de integrarse con Occidente había muerto. En cambio, Rusia se orientó hacia Asia en busca de nuevas oportunidades, ya que "por primera vez en 300 años, ya no tenían que mirar solo hacia Europa para la modernización y el desarrollo económico". No estuvo exento de errores de cálculo, especialmente en Ucrania. Creo que pensaron que podrían entrar corriendo con su ejército y que en una semana los ucranianos aceptarían restaurar su neutralidad. Cuando se enteraron de que la OTAN los convenció de luchar en su lugar, de repente no estaban preparados para esto, lo que, según Diesen, provocó un giro hacia una economía de guerra más industrial.

Se puede esperar tensión entre otras potencias en un sistema multipolar, pero Diesen señaló que se puede gestionar a través de un equilibrio de poder e instituciones no occidentales. En Asia Central, donde se superponen los intereses rusos y chinos, "los chinos están impulsando la Iniciativa de la Franja y la Ruta, los rusos tienen la Unión Económica Euroasiática y son capaces de encontrar una manera de armonizarla bajo la Organización de Cooperación de Shanghái". "Así que habrá tensiones, pero no veo ningún choque porque ambos quieren integrar el espacio euroasiático más amplio, ambos reconocen que no pueden hacerlo sin la otra parte", dijo Diesen.

Para Europa, sin embargo, adaptarse a un mundo multipolar es profundamente desestabilizador. Si bien la UE sigue siendo un peso pesado económico, carece del poder militar cohesivo y la experiencia moderna para forjar una política exterior independiente, habiendo dependido del liderazgo estadounidense durante demasiado tiempo. La ruptura de la relación de seguridad atlántica, dijo Diesen, es "devastadora para Europa, porque en la era posterior a la Guerra Fría, el orden unipolar, las ambiciones de los europeos era la hegemonía colectiva", un sistema unipolar en el que el Occidente político gobernaría conjuntamente. Esa estructura se ha erosionado, y "esta es la tragedia para Europa; no han encontrado un lugar en el mundo multipolar".

Desventajas de Europa

Muchas de las desventajas de Europa se derivan del limitado valor estratégico que ofrece a otros bloques de poder. A pesar de su vasto mercado, Diesen dijo que Europa necesita "mayor autonomía estratégica en industrias clave". Deberían haber desarrollado ya más soberanía tecnológica, especialmente en la esfera digital, habiendo criticado previamente el débil sector tecnológico y la infraestructura digital de la UE. La evaluación de diciembre de 2025 de Kristian Thyregod sobre la necesidad de una "puesta a punto" tecnológica para Europa muestra que este hecho es cada vez más reconocido, sin embargo, el lento desarrollo de un sistema de pagos digitales a nivel de la UE, incluso cuando países como Brasil, India y China han construido los suyos propios, pone de manifiesto la falta de urgencia del bloque.

En comparación, Estados Unidos combina una economía dinámica impulsada por la tecnología con abundantes recursos naturales; la escala industrial de China se combina con su control sobre cadenas de suministro críticas como las tierras raras; y Rusia ejerce poder militar junto con vastas reservas de energía y materias primas. En cambio, la UE ha buscado influencia global estableciendo estándares regulatorios, pero la regulación excesiva ha restringido la innovación en lugar de mejorar el apalancamiento.

Las percepciones de amenaza también están fragmentadas en toda la UE. La migración domina los debates sobre seguridad en países como Alemania e Italia, mientras que los estados de Europa del Este siguen considerando a Rusia como la principal amenaza. Francia ve a Rusia de manera similar como un desafío, pero sus ambiciones globales le dan una perspectiva estratégica orientada hacia el exterior que complica una política exterior unificada.

Esta falta de cohesión es evidente en el debate sobre el uso de los activos rusos congelados para apoyar a Ucrania. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha respaldado consistentemente el uso de los activos, en gran medida mantenidos en Bélgica, mientras que el presidente francés, Emmanuel Macron, ha instado a la cautela, mostrando una clara división entre los países más poderosos de la UE.

Bélgica, que soportaría las consecuencias de la decisión, ha implorado a la UE que retire su apoyo para incautar los activos. Sin embargo, Diesen me dijo que espera que la UE afirme su autoridad sobre Bélgica: "Parece demasiado tonto pretender que los belgas se queden ahí y sean responsables; pueden destruir su economía. Por otro lado, esto es Europa. Estarán [Bélgica] bajo gran presión y amenazas de la UE también. Acabo de ver un artículo en Politico que hacía este punto: que la UE tratará a Bélgica como a Hungría si se niegan a hacer lo que se les dice. No están en una buena situación, ¿y tú también te enfrentas a las amenazas de los europeos? ¿Robas los activos rusos? Y luego quién sabe qué tipo de consecuencias tendrá esto.

Diesen ha afirmado previamente que la UE corre el riesgo de desaparecer, pero cree que la reforma podría posiblemente evitarlo. Cita la defensa del funcionalismo por parte del historiador británico David Mitrany, que favorece la construcción de instituciones en torno a tareas específicas y la puesta en común de la soberanía cuando es práctico, en contraposición al enfoque más amplio y federalista que en gran medida dio forma a la UE. Los intentos de coordinación regional, como la Iniciativa de los Tres Mares y el Grupo de Visegrado, han tenido un éxito limitado.

Para Diesen, diversificar sus relaciones internacionales es esencial. Europa todavía necesita a Rusia, y Rusia no desea darle la espalda al continente. La UE debería buscar la autonomía estratégica reduciendo la dependencia de Estados Unidos sin romper la alianza. Diversificar las asociaciones es crucial, dijo, porque la excesiva dependencia de Washington le da a Estados Unidos una influencia excesiva para imponer sus demandas.

Nuevo Orden Mundial

Al describir qué tipo de equilibrio de poder de mediados de siglo apoyaría mejor la estabilidad global, Diesen dijo: "Quieres que las instituciones internacionales reflejen la distribución actual del poder", añadiendo que los marcos construidos en torno a supuestos de dominio occidental permanente eran poco propensos a perdurar.

También señaló los crecientes desafíos de Estados Unidos a los formatos multilaterales existentes, como el G7, como evidencia de que este ajuste ya está en marcha. "Estas no son las siete economías líderes del mundo", dijo, refiriéndose al marco "C5" sugerido por Trump en 2025, compuesto por Estados Unidos, Japón, China, Rusia e India. En esta configuración, las grandes potencias "se sentarían y esencialmente, harían los acuerdos, armonizarían sus intereses y más o menos gestionarían el mundo". En su libro, escribe sobre la importancia de "volver a un equilibrio de poder en el que se aborden los intereses nacionales en competencia de las grandes potencias, y las reglas comunes no puedan imponerse unilateralmente con pretensiones de universalismo".

Preguntado sobre cómo otras grandes potencias o potencias intermedias, como India, Turquía, Brasil y Arabia Saudita, podrían dar forma al nuevo orden mundial, Diesen explicó: "Un sistema multipolar es bastante beneficioso para los países pequeños y medianos porque si tienes un sistema unipolar o bipolar, solo tienes que adaptarte a los uno o dos juegos que se juegan, no hay mucho que puedas hacer. Así que estarás muy subordinado. Lo que ves de todos los países que mencionaste ahora es que hay muchos centros de poder; tienes la capacidad de diversificar. Nadie te va a poseer más, así que [el país] tendrá muchas más posibilidades de buscar la autonomía política".

Mientras otros países se adaptan al orden emergente, la UE sigue atrapada en el pasado. Lenta, indecisa y dividida, cortó el suministro a Rusia, su principal socio energético, por consejo de Washington para apoyar a Ucrania, solo para que Estados Unidos diera un paso atrás, dejando a Europa a asumir los costos. Sin embargo, la UE no está dispuesta a abandonar sus valores liberales ni la protección de Ucrania sin asestar un golpe mortal al orden liberal. Diesen ve una posible vía de avance: "Creo que si puede haber un acuerdo de paz en el que aceptemos que Ucrania será neutral... entonces sobre esta base se puede encontrar cierta estabilidad". A medida que Rusia se adapta y Estados Unidos se retira de Europa, la UE debería decidir cómo apoyar a Ucrania salvaguardando al mismo tiempo su propio papel en el orden mundial emergente."

( Reseña de Glenn Diesen,  , CounterPunch, 17/02/26, traducción Quillbot, enlaces en el original)

Marco Rubio relanza la idea de que existe algo así como Occidente, liderado por Estados Unidos, al que Europa debe adherirse para «sobrevivir»... este Occidente debe expandirse, de nuevo... enumeró 4 enemigos de Trump: el libre comercio, culpable de haber provocado la desindustrialización... el desvío de recursos de la defensa al Estado del bienestar... el culto al clima... y una inmigración masiva... Rubio sabe bien que se trató de la rendición de la dirección política ante las grandes empresas internacionales monopolísticas, que han deslocalizado para reducir el coste de la mano de obra, y la inmigración ha sido una respuesta a la búsqueda de mano de obra más barata... Rubio fue enviado a salvar las gigantescas inversiones de las finanzas estadounidenses en las plantas de gasificación... así que hay que pasar de la mano «invisible» del «comercio dulce» al simple saqueo de los recursos minerales. En Venezuela o en otro lugar... esta reesencialización de Occidente como sujeto histórico unitario crea un campo polar «Nosotros/Otros», enfrentado a la visión china del «destino común de la humanidad». Por lo tanto, no se admite como legítima ninguna dimensión planetaria. Ni el derecho a la libre circulación (ya que la inmigración se denuncia como una amenaza para la identidad), ni la protección del clima como bien común... si se abandona el universalismo y la lucha entre civilizaciones es la única verdad, entonces el centro normativo debe estar en Washington, y Europa debe alinearse. Abandonando sus políticas y sus valores... Junto con el miedo que se lee entre líneas, del texto se desprende una visión específica, la de que la civilización está amenazada, y el mal está en la disolución de la identidad, la pérdida de soberanía y el declive. Ante la disolución, solo queda la fuerza, la del Occidente liderado por Estados Unidos, portador de una forma de vida y un orden que tiene derecho a sobrevivir y a usar la espada contra los «bárbaros»... Rubio, pone de manifiesto el fin de la fase liberal... Lo que ataca es la visión según la cual Occidente promueve universalmente el bienestar (el «estado social global»)... Rubió pidió a Europa que se uniera a Estados Unidos para recolonizar el mundo... Esta nueva llamada a las armas invita a una recolonización de las materias primas, los flujos financieros y la moneda, que se vive, tras el fracaso de la política del primer año de mandato, como una necesidad industrial (Alessandro Visalli)

"En la Conferencia de Seguridad de Múnich, el 14 de febrero de 2026, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, pronunció un esperado discurso (1) en el que invitó a los líderes europeos a unirse a Estados Unidos en la defensa de la civilización occidental. Y precisamente esa civilización que, desde el siglo XV, durante quinientos años, ha oprimido, esclavizado, asesinado brutalmente, oscurecido y pisoteado civilizaciones milenarias culpables de ser demasiado débiles.

Hoy, en el primer cuarto del sexto siglo, cuando el resto del mundo ya no es demasiado débil, Rubio, como un nuevo conquistador, invita a unirse bajo la bandera de la «civilización» para renovar su esplendor.

 Hace un año, el vicepresidente Vance pronunció en la misma ocasión un vibrante discurso (2) en el que, sin embargo, desplazaba con vigor el tema de la seguridad exterior al de los valores. En esa ocasión, dijo abiertamente que la Administración estaba comprometida y creía que podía «alcanzar un acuerdo razonable entre Rusia y Ucrania» y que lo que le preocupaba, en todo caso, era «la retirada de Europa de algunos de sus valores fundamentales». En particular, desde la democracia (la Unión acababa de presumir de que el Gobierno rumano había anulado unas elecciones que no le gustaban), pasando por el control de las redes sociales, las restricciones a la libertad de expresión y de opinión (en este caso, contra el aborto). Uno de los pasajes más contundentes, que se hacía eco de un apócrifo de Voltaire, fue «en Washington hay un nuevo sheriff en la ciudad y, bajo el liderazgo de Donald Trump, puede que no estemos de acuerdo con sus opiniones, pero lucharemos para defender su derecho a expresarlas en la plaza pública, estén de acuerdo o no». En resumen, Vance se disfrazaba del liberal más puro y coherente frente al totalitarismo europeo.

Ahora, en cambio, la administración estadounidense ha enviado a un funcionario de menor rango, el secretario de Estado, pero, sobre todo, lo ha enviado para decir algo completamente diferente: mientras Vance hablaba de democracia y paz, Rubio habla de enfrentamiento y expansión. Los elementos fundamentales del discurso son ahora la salida del marco liberal universalista, en favor de un enfoque «civilizatorio». Un enfoque que, al mismo tiempo, se niega a considerarse una opción entre otras y relanza la idea de que existe algo así como Occidente, liderado por Estados Unidos, al que Europa debe adherirse para «sobrevivir». Además, expone la idea de que este Occidente debe dejar de tener miedo (un tema también presente en Vance) y expandirse, de nuevo.

Todo el discurso, pronunciado con un tono firme y asertivo, muestra en realidad lo contrario de lo que dice. Hace doce meses, Estados Unidos estaba seguro de poder controlar la situación, cerrar la herida ucraniana (donde Rusia no parecía querer perder) y enderezar por medios legales, aunque bruscos, las razones del intercambio con el fin de suturar sus venas abiertas y crear las condiciones para invertir el declive. Por último, de poder controlar con los mismos medios, amenazando con aranceles, las cadenas de suministro estratégicas. Los primeros seis o nueve meses después de ese discurso se dedicaron a intentar llevar adelante esa agenda. Primero comenzó una guerra de aranceles con todo el mundo, luego con las cadenas de suministro. Los resultados fueron modestos, hubo un poco de inflación, menos del uno por ciento, China opuso una vigorosa restricción sobre las «tierras raras» que obligó a retroceder rápidamente. La India no pareció ceder. Lo mismo ocurrió con el resto.

 Entonces, en el último trimestre, la administración pasó a medidas más contundentes: primero atacó a Irán para evitar que Israel sufriera demasiados daños en la «Guerra de los 12 días» contra Irán; luego sitió a Venezuela. Por último, amenazó directamente a Canadá y Dinamarca por las posesiones de Groenlandia. Pero tampoco aquí las reacciones fueron alentadoras.

La administración parece haberlo entendido y haber pasado, a pesar de las apariencias «musculosas», a una percepción defensiva del momento mundial. Es decir, ha pasado a la idea de estar efectivamente bajo asedio. Y que esto solo se resuelve con una salida enérgica. Por lo tanto, ha pasado a invitar a volver a la ofensiva. Coherente, por otra parte, con una conferencia que ha propuesto vientos de guerra.

Recordando el origen de la conferencia, en la época de la Guerra Fría (1963), Rubio evocó en su discurso la victoria final sobre la URSS y, tras ella, la «peligrosa ilusión» de que la historia había llegado a su fin. Que todas las naciones, al final de un proceso de aprendizaje y crecimiento, se habrían vuelto «liberales» y «democráticas». Afirmando también la otra gran idea del siglo XVIII según la cual los lazos del «dulce comercio» habrían prevalecido, sustituyendo las pasiones obsoletas y, con ellas, las nacionalidades.

 Estas venerables y antiguas ideas fueron calificadas en el discurso de «tontas». Una idea que «ignora la naturaleza humana» y las «lecciones de 5000 años de historia». Tras evocar una antropología hobbesiana, el secretario identificó los cuatro enemigos de la administración y la mecánica de su acción: el libre comercio, culpable de haber provocado la desindustrialización y la pérdida de control de las cadenas de suministro (por ejemplo, en las tierras raras), el desvío de recursos de la defensa al Estado del bienestar y el culto al clima, por el que se han impuesto políticas energéticas que «empobrecen a nuestro pueblo». Por lo tanto, la apertura a una inmigración masiva que «amenaza la cohesión de nuestras sociedades».

 Cuatro temas que son «hechos» en la mente del secretario. Pero hechos que se atribuyen en su totalidad a fuerzas externas y decisiones políticas. Se trata de retórica, Rubio sabe bien que se trató más bien de una dinámica del propio capitalismo estadounidense, es decir, en todo caso, de una falta de política. Se trata de la rendición de la dirección política ante las grandes empresas internacionales monopolísticas que, durante décadas, han deslocalizado para reducir el coste de la mano de obra, extraer más beneficios de los trabajadores y los consumidores y ocultarlos en paraísos fiscales (reciclándolos en las altas finanzas). Ha sido la búsqueda frenética de los mejores resultados trimestrales, a costa de elegir proveedores inseguros, siempre que costaran un dólar menos. Por último, la necesidad de diversificar las fuentes de suministro energético, en particular tras las crisis provocadas en Europa por las guerras estadounidenses en Oriente Medio de la administración Bush (y aquí, evidentemente, Rubio habla como vendedor, ya que la Administración Trump está buscando compradores para ese gas de esquisto en el que las grandes finanzas estadounidenses de Black Rock y Vanguard han invertido miles de millones en los últimos años, después de 2008, como vimos en la última entrada (3)). Por último, la inmigración ha sido durante años una respuesta a la búsqueda constante de mano de obra más barata y al aumento de los beneficios por parte del capitalismo monopolístico occidental.

Una vez más, el año pasado Vance pensaba librar una batalla de «valores», confiando en la fuerza para enderezar la economía, y Rubio fue enviado a recuperar lo pendiente. Debe salvar el capital nacional estadounidense, las gigantescas inversiones de las finanzas estadounidenses en las plantas de gasificación de la costa y en los campos del interior, y encontrar soldados de fortuna para las próximas incursiones. Antes de que China iguale el número de portaaviones, en la próxima década, hay que aprovechar la oportunidad y pasar de la confianza en la mano «invisible» del «comercio dulce» (si es que alguna vez se ha fomentado con algún empujoncito) al simple saqueo directo de los recursos minerales. En Venezuela como en cualquier otro lugar.

El objetivo explícito del secretario es invertir el declive, rechazar el orden multilateral y reabrir la historia. En sus propias palabras, «renovación y restauración», un «futuro orgulloso, soberano y vital como el pasado de nuestra civilización». En esta batalla, para Rubio, Estados Unidos y Europa están «entrelazados», ya que «forman parte de la misma civilización». Es decir, «siglos de historia compartida, fe cristiana, cultura, patrimonio, lengua, ascendencia y los sacrificios que nuestros antepasados hicieron juntos». Palabras grandilocuentes, como siempre, cuando hay que levantar las banderas de la guerra.

A raíz de esta reesencialización de Occidente como sujeto histórico unitario, se crea un campo polar «Nosotros/Otros», que se enfrenta directamente a la visión china de «todos bajo el cielo» y «destino común de la humanidad». Por lo tanto, no se admite como legítima ninguna dimensión planetaria. Ni el derecho a la libre circulación (ya que la inmigración se denuncia expresamente como una amenaza para la identidad), ni la protección del clima como bien común (también en este caso, la cuestión ecológica se degrada a palanca geopolítica e industrial). El mundo imaginado por Rubio es más bien una arena en la que grandes guerreros luchan por la vida. Un «gran espacio» que ocupar y disputar.

Hay una consecuencia obvia: si se abandona el universalismo y la lucha entre civilizaciones es la única verdad del mundo, entonces, para el secretario de Estado, el centro normativo debe estar en Washington y Europa debe alinearse. Abandonando sus políticas y sus valores, la migración y el clima son amenazas para la civilización común.

Esa civilización que «plantó las semillas de la libertad que cambiaron el mundo», que concibió —aquí, en Europa— «el derecho, las universidades y la revolución científica», un continente que produjo «a Mozart y Beethoven, a Dante y Shakespeare, a Miguel Ángel y Da Vinci, a los Beatles y los Rolling Stones». Pero también «las bóvedas de la Capilla Sixtina y las imponentes torres de la gran catedral de Colonia». Un legado, por tanto, del que estar orgullosos. Un sentimiento que es la única condición necesaria para forjar el futuro.

Junto con el miedo que se lee entre líneas, del texto se desprende una visión específica, un sentimiento y una percepción aguda: la civilización está amenazada y el declive está a las puertas, el mal ya no se identifica en el autoritarismo (como en la posición del universalismo liberal que Vance revirtió en su discurso de hace un año), sino en la disolución de la identidad, la pérdida de soberanía y el declive, la fragmentación. Si la disolución está ante nosotros, dice Rubio, solo queda la fuerza. Lo único que se interpone en el camino del mal es la fuerza. Claramente, la del Occidente liderado por Estados Unidos, un bloque fuerte, orgulloso y soberano. Portador de una forma de vida y un orden que tiene derecho a sobrevivir y a usar la espada contra los «bárbaros».

 Esta postura trágica, estos tonos dramáticos, de último enfrentamiento, contrastan con la antropología armónica y relacional propuesta por el mundo oriental, y por China en particular. Con la idea del Dao, del entretejido de destinos, de referencia al único Cielo. Con la orientación hacia la estabilidad, el equilibrio (4).

 Pero la cuestión es que este retorno de lo trágico, en el discurso de Rubio, pone de manifiesto y explica explícitamente el fin de la fase liberal. O mejor dicho, la transición en la polaridad liberal desde el rostro de las reglas al de la supremacía civilizatoria (ambas siempre presentes).

 En uno de los pasajes más densos dice:

«El único temor que tenemos es la vergüenza de no dejar a nuestras naciones más orgullosas, más fuertes y más ricas para nuestros hijos. Una alianza dispuesta a defender a nuestro pueblo, a salvaguardar nuestros intereses y a preservar la libertad de acción que nos permite forjar nuestro destino, no una alianza que existe para gestionar un estado social global y expiar los supuestos pecados de las generaciones pasadas. Una alianza que no permite que su poder sea externalizado, limitado o subordinado a sistemas fuera de su control; una alianza que no dependa de otros para las necesidades críticas de su vida nacional; y una alianza que no mantenga la cortés pretensión de que nuestro estilo de vida es solo uno entre muchos y que pida permiso antes de actuar».

En un discurso de preparación para la guerra, dentro de una conferencia que solo tiene este propósito, Rubio habla entonces de «defender a nuestro pueblo», no de «libertad y democracia» como sus predecesores, «salvaguardar nuestros intereses» y preservar una forma específica de libertad, la «de acción».

 Lo que ataca es la visión según la cual Occidente promueve universalmente el bienestar (el «estado social global»).

Sobre todo, afirma que el «estilo de vida» occidental (pero, claramente, al atacar al Estado Social, se refiere al estadounidense) no es «uno entre muchos». No se suma al ruso, ni al chino, ni al iraní, ni al africano, ni al sudamericano, etc., sino que está por encima, no tiene que «pedir permiso». Puede actuar (reivindica las acciones recientes). Rechaza la contingencia y no reconoce ninguna autoridad supranacional, decide por sí mismo. Invade, bombardea, secuestra.

También compite con las economías del «Sur global». Y lo hace en los sectores que definirán el siglo XXI, que enumera así: «viajes espaciales comerciales e inteligencia artificial de vanguardia, automatización industrial y producción flexible, una cadena de suministro occidental de minerales críticos no vulnerable a la extorsión de otras potencias».

 En uno de los pasajes más impactantes de su discurso, Rubio, tras recordar las agresiones unilaterales en Irán y Venezuela, pidió a Europa que se uniera a Estados Unidos para recolonizar el mundo. Como dijo,

«un camino que ya hemos recorrido juntos y esperamos volver a recorrer. Durante cinco siglos, antes del final de la Segunda Guerra Mundial, Occidente se había expandido. Sus misioneros, sus peregrinos, sus soldados, sus exploradores salían en masa de sus costas para cruzar océanos, colonizar nuevos continentes y construir vastos imperios que se extendían por todo el mundo. Pero en 1945, por primera vez desde la época de Colón, Occidente comenzó a contraerse. Europa estaba en ruinas. La mitad de ella vivía tras un telón de acero y el resto parecía destinado a seguirla. Los grandes imperios occidentales habían entrado en un declive terminal, acelerado por las revoluciones comunistas sin Dios y las insurrecciones anticoloniales que transformarían el mundo y extenderían el martillo y la hoz roja sobre vastas áreas del mapa en los años venideros.

Por lo tanto, muchos creyeron que «la era del dominio occidental» había terminado. Que quedaba por «expiar los supuestos pecados de las generaciones pasadas».

Este «dominio» es lo que Estados Unidos quiere reactivar, contra el miedo «al cambio climático, a la guerra, a la tecnología». Quieren recuperar «un lugar en el mundo» (central, por supuesto) y rechazar «las fuerzas de destrucción de la civilización que hoy amenazan tanto a Estados Unidos como a Europa».

Los dos discursos, separados solo por un año, marcan así un punto de inflexión: de la derecha «populista» de Vance, que buscaba acuerdos externos para centrarse en la curación de las fracturas internas y la disciplina ideológica de Europa, se pasa, con Rubio, a la derecha «imperial», que busca proyecciones de poder explícitamente neocoloniales y las reivindica. Esta nueva llamada a las armas invita a una recolonización de las materias primas, los flujos financieros y la moneda, que se vive, tras el fracaso de la política del primer año de mandato, como una necesidad industrial. Cuando se llega a la conclusión de que el control sobre las cadenas de suministro del bloque alternativo es inquebrantable y que el reto de la eficiencia del sistema está perdido, entonces queda la mentalidad de los conquistadores. Simplemente, tomar todo.

Es necesario controlar las rutas marítimas, poseer literalmente la geopolítica de la energía, es indispensable castigar a quienes alzan la cabeza (Irán en primer lugar), sacrificar a quienes no son indispensables (el pueblo ucraniano), tomar los recursos mineros (en Groenlandia como en Sudamérica, luego en África). Una «llamada a las armas» que podría ser escuchada con entusiasmo por esa parte de las élites europeas más vinculadas al sistema militar-industrial y a los círculos que giran en torno a él.

Sin embargo, tanto en Estados Unidos como en Europa, al final se trata de una posición mucho menos segura de sí misma, incapaz de concebirse en el mundo y agresivamente orientada a imponerse por encima de él.

Notas

(1) Aquí el vídeo de la intervención, https://www.youtube.com/watch?v=yOjBJ89aeXA aquí el resumen del Gobierno estadounidense, https://www.state.gov/releases/ 2026/02/secretary-of-state-calls-on-european-leaders-to-defend-western-civilization-in-munich-security-conference-speech-2/ aquí el texto transcrito www.astrid-online.it/static/upload/marc/marco-rubio-remarks-at-msc-2026.pdf

(2) https://it.insideover.com/politica/letture-il-discorso-integrale-di-j-d-vance-alla-conferenza-di-monaco.html

(3) «Estructuras, energía, juego imperial: el gas de esquisto», en Tempofertile, 8 de febrero de 2026.

(4) Tema complejo, sin embargo, y no exento de ángulos estratégicos y posturas ambiguas, véase «La caza del ciervo en la llanura central, zhúlù zhōngyuán», Tempofertile, 19 de enero de 2026." 

(Alessandro Visalli, en Carlo Formenti, blog, 18/02/26, traducción DEEPL)