27.3.26

Yo fui ingeniero en Meta... TRIBE v2 predice, vértice por vértice sobre la corteza cerebral, qué zonas activa cualquier video. Sin escáneres. Sin humanos... Subes el contenido, obtienes el mapa neural (activación emocional, supresión de razonamiento crítico, modulación prefrontal) antes de que el video lo vea un solo usuario... Meta tiene años de datos de Reels sobre qué contenido retiene atención, genera enojo, provoca compartir. Saben empíricamente qué funciona... TRIBE v2 les da el mecanismo causal de por qué funciona (a nivel de tejido cortical). Eso convierte correlación histórica en capacidad predictiva sobre contenido nuevo... Y luego está Thiel. Inversor y amigo personal de Zuck. Fundador de Palantir, cuyo negocio es análisis de poblaciones a escala para gobiernos e inteligencia

Alan @bitforth

Yo fui ingeniero en Meta, y siempre seguía FAIR desde adentro. 

Lo que acaban de publicar es la versión que les dejan publicar. Pero con eso, es más que suficiente para decirles exactamente que es lo que está pasando. 

TRIBE v2 predice, vértice por vértice sobre la corteza cerebral, qué zonas activa cualquier video. Sin escáneres. Sin humanos. 

Subes el contenido, obtienes el mapa neural (activación emocional, supresión de razonamiento crítico, modulación prefrontal) antes de que el video lo vea un solo usuario. 

Ahora considera la posición de Meta: 

1. Tiene años de datos de Reels sobre qué contenido retiene atención, genera enojo, provoca compartir. 

2. Saben empíricamente qué funciona. TRIBE v2 les da el mecanismo causal de por qué funciona (a nivel de tejido cortical) Eso convierte correlación histórica en capacidad predictiva sobre contenido nuevo. 

3. Internamente hay herramientas que se llaman Gatekeepers y Quick Promotions que sirven para inyectar contenido en el feed de poblaciones arbitrarias a escala. 

4. Simulador de respuesta cerebral + conocimiento empírico de contenido efectivo + maquinaria de distribución selectiva. El pipeline está completo. 

Y luego está Thiel. Inversor y amigo personal de Zuck. Fundador de Palantir, cuyo negocio es análisis de poblaciones a escala para gobiernos e inteligencia. 

NO es descabellado observar que confluyen los incentivos de plataformas construidas por las mismas personas. 

La licencia CC BY-NC dice que Meta retiene los derechos comerciales del predictor de respuesta cerebral más preciso jamás construido. 

Y recuerda, esto es lo que decidieron hacer público.

Vídeo: https://x.com/i/status/2037153756346016207

2:52 a. m. · 27 mar. 2026 ·925,1 mil Visualizaciones

El régimen iraní, forzado a entrar en un conflicto que no podía desear, se encuentra metido en una guerra existencial. Eso determina, por sí solo, una inquebrantable voluntad no únicamente para resistir la embestida, sino para intentar restablecer la disuasión de sus enemigos al máximo nivel posible, para elevar el coste hasta un nivel insoportable a quien pueda volver a atacar Irán en el futuro. Eso explica su estrategia de represalias tanto contra territorio israelí y contra las bases estadounidenses en la región, como los golpes contra las instalaciones energéticas de sus vecinos árabes... Irán camina hacia una dictadura militar, con los Pasdarán convertidos en el actor político, económico y militar más poderoso del país. Eso implica una mayor radicalización del régimen, empeñado tanto en castigar a quienes le han mostrado su enemistad (interna y externa) como en intensificar la búsqueda de un arma nuclear, por entender que únicamente de ese modo logrará disuadir a sus enemigos... No busca vencer en un conflicto convencional directo porque su propia debilidad le obliga a adoptar una postura defensiva; pero dispone de medios suficientes para provocar un clima de temor generalizado ante el que sus enemigos no tienen respuesta eficaz... En definitiva, Irán no puede ganar la guerra, pero puede provocar una crisis económica mundial. EEUU no tiene el control de la situación, de manera que, aunque Trump decida salirse (proclamando una falsa victoria) eso no significa el final del conflicto. E Israel, tras cruzar tantas líneas rojas sin coste alguno –tanto en Gaza, como en Cisjordania, Siria y el Líbano–, no va a parar hasta llegar al límite de sus fuerzas… y aún le quedan muchas (Jesús A. Núñez Villaverde)

"Lo único que a estas alturas cabe asegurar en relación con la guerra en Oriente Medio es que, por un lado, se trata de una violación del derecho internacional por parte de Israel y Estados Unidos (EEUU) (sin que eso suponga defender a un régimen tan corrupto y represor como el iraní) y, por otro, se está prolongando mucho más allá de lo que podían imaginar sus promotores, ilusoriamente convencidos de que Teherán caería con apenas un par de golpes contundentes. El panorama actual, sumidos los tres principales contendientes en una escalada que ya ha regionalizado la violencia y puede desembocar en una crisis planetaria, ofrece un mosaico variopinto tanto de motivaciones como de estrategias para lograr sus respectivos objetivos.

Consciente de su propia inferioridad en términos convencionales, el régimen parece decidido a utilizar todos los medios a su alcance no sólo para mantener el control del país, sino también para elevar el coste hasta un nivel insoportable a quien pueda volver a atacar Irán en el futuro.

Benjamín Netanyahu es el que menos dudas plantea. Su objetivo inicial era el derribo de un régimen que llevaba en su punto de mira desde hace décadas, en un intento por culminar su plan de redibujar el mapa de la región, dejando a Israel como potencia dominante, rodeada de vecinos sometidos por la fuerza. En las semanas transcurridas desde el arranque de la agresión, el primer ministro israelí ya ha tenido tiempo de comprobar que la eliminación de los principales dirigentes y altos mandos iraníes no ha provocado el ansiado colapso. De ahí que ahora su principal esfuerzo vaya dirigido a destruir todo lo que pueda de sus arsenales militares y su capacidad industrial, tanto en el ámbito energético como en el de la fabricación de material de defensa. Y, como una derivada igualmente intencionada, eso también incluye promover el caos interno, alimentando a todo tipo de milicias (como las kurdas y las baluchíes) descontentas con el régimen. Por eso de Tel Aviv sólo cabe esperar más y más ataques hasta dejar a Irán estructuralmente debilitado por décadas y convertido en un Estado fallido. De paso, la prolongación de la guerra le sirve a Netanyahu para seguir eludiendo la acción de la justicia en su contra y para mejorar sus expectativas electorales ante los comicios previstos para octubre.

Donald Trump es, por el contrario, quien más dificultades tiene para explicar qué hace metido en una guerra en la que no están en juego los intereses de su país. Una vez que ha comprobado que por muy duros que hayan sido los golpes propinados desde el 28 de febrero el régimen iraní no ha colapsado, ahora no logra definir una estrategia que le sirva para salirse del conflicto sin arruinar aún más su figura. Por el camino, ha enrabietado a su propio movimiento MAGA –sirva la dimisión del director del Centro Nacional de Contraterrorismo como ejemplo–, está poniendo en serio peligro su propia presidencia provocando una subida de precios de los combustibles que puede depararle una derrota en las elecciones del próximo noviembre y hasta ha mostrado su incapacidad para marcarle el rumbo a Israel –como se deduce del ataque israelí a las instalaciones gasísticas iraníes de South Pars–. Como resultado directo de sus errores de valoración, y a pesar de la abrumadora superioridad militar, EEUU acentúa su debilidad y su aislamiento internacional –incluso en el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) –, dilapidando gran parte del soft power que había acumulado desde hace décadas.

Por su parte, el régimen iraní, forzado a entrar en un conflicto que no podía desear, se encuentra metido en una guerra existencial. Eso determina, por sí solo, una inquebrantable voluntad no únicamente para resistir la embestida, sino para intentar restablecer la disuasión de sus enemigos al máximo nivel posible. Consciente de su propia inferioridad en términos convencionales, el régimen parece decidido a utilizar todos los medios a su alcance no sólo para mantener el control del país, sino también para elevar el coste hasta un nivel insoportable a quien pueda volver a atacar Irán en el futuro. Eso explica su estrategia de represalias tanto contra territorio israelí y contra las bases estadounidenses en la región, como los golpes contra las instalaciones energéticas de sus vecinos árabes.

Al margen de la situación personal del nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, Irán camina hacia una dictadura militar, con los Pasdarán convertidos en el actor político, económico y militar más poderoso del país. Eso implica una mayor radicalización del régimen, empeñado tanto en castigar a quienes le han mostrado su enemistad (interna y externa) como en intensificar la búsqueda de un arma nuclear, por entender que únicamente de ese modo logrará disuadir a sus enemigos.

No busca vencer en un conflicto convencional directo porque su propia debilidad le obliga a adoptar una postura defensiva; pero dispone de medios suficientes para provocar un clima de temor generalizado ante el que sus enemigos no tienen respuesta eficaz. Y todavía le quedan bazas por activar, como la entrada en acción de Ansar Allah, desde Yemen, para crear muchos problemas al tráfico marítimo por Bab el Mandeb y, peor aún, el minado del estrecho de Ormuz.

En definitiva, Irán no puede ganar la guerra, pero puede provocar una crisis económica mundial. EEUU no tiene el control de la situación, de manera que, aunque Trump decida salirse (proclamando una falsa victoria) eso no significa el final del conflicto. E Israel, tras cruzar tantas líneas rojas sin coste alguno –tanto en Gaza, como en Cisjordania, Siria y el Líbano–, no va a parar hasta llegar al límite de sus fuerzas… y aún le quedan muchas."

(Jesús A. Núñez Villaverde, Real Instituto Elcano, 26/03/26)

En los últimos cuatro años hemos asistido a tres grandes errores de cálculo del hegemonismo occidental liderado por Estados Unidos. El primero fue el de Rusia. Se creía que provocando la invasión de Ucrania, Moscú sufriría una “derrota estratégica”. No ocurrió... El segundo fue con China. Creían que las barreras y sanciones comerciales y tecnológicas doblegarían a Pekín. Tampoco eso ha ocurrido... El tercer error de cálculo lo estamos viendo ahora con Irán... Creían que la decapitación de su liderazgo político y el bombardeo general desencadenaría una revuelta y que esta propiciaría el cambio de régimen. Resultó que Irán resistió y aplicó un plan de guerra asimétrica perfectamente conocido desde hace años: misiles y drones fabricados y lanzados desde instalaciones subterráneas contra Israel y las bases americanas de Oriente Medio, mas cierre del estrecho de Ormuz... Tres errores de cálculo tan monumentales y manifiestos en tan poco tiempo, obligan a preguntarse por las causas... Occidente continua comportándose como si su hegemonismo siguiera siendo viable. Esa falta de visión tiene que ver a su vez con la soberbia de quien está acostumbrado a dictar su voluntad en el mundo y encuentra grandes dificultades en cambiar y adaptarse a la nueva realidad... También tiene que ver con la decadencia de los procedimientos de toma de decisiones y cierto colapso institucional... ¿Cómo se toman las decisiones hoy en el soberbio Imperio que va a menos? Si hay que creer lo que se filtra, la administración del Nerón narcisista sospechoso de pedofilia que manda en Washington ignora manifiestamente los dictámenes y consejos de sus agencias de seguridad y de toda la burocracia militar que solía avalar sus fechorías... Tanto en Washington como en Bruselas no hay estrategia, sino más bien un cuadro de decadencia tardo-romana a cargo de toda una serie de políticos desprestigiados e incompetentes, obsesionados con la “imagen” y la “comunicación”, y rodeados de un complejo mediático y pseudoacadémico estructuralmente corrupto y servil (Rafael Poch)

"En los últimos cuatro años hemos asistido a tres grandes errores de cálculo del hegemonismo occidental liderado por Estados Unidos. El primero fue el de Rusia. Se creía que provocando la invasión de Ucrania, Moscú sufriría una “derrota estratégica” y una debacle económica como resultado de las sanciones y de un aislamiento internacional que se daba como seguro. Nada de eso ha ocurrido. El segundo fue con China. Creían que las barreras y sanciones comerciales y tecnológicas doblegarían a Pekín. Tampoco eso ha ocurrido. China ya es una gran potencia tecnológica que, por ejemplo, produce sus propios microprocesadores. Bastó con que Pekín amenazara con responder cortando toda su exportación de tierras raras, los minerales esenciales para alta tecnología, defensa y energías renovables que dispone casi en solitario, para anular todo aquello. El tercer error de cálculo lo estamos viendo ahora con Irán.

Creían que la decapitación de su liderazgo político y el bombardeo general desencadenaría una revuelta y que esta propiciaría el cambio de régimen. Resultó que Irán resistió y aplicó un plan de guerra asimétrica perfectamente conocido desde hace años: misiles y drones fabricados y lanzados desde instalaciones subterráneas contra Israel y las bases americanas de Oriente Medio, mas cierre del estrecho de Ormuz. La consecuencia es que Irán necesita no perder en esa guerra asimétrica para ganar la guerra, mientras que Estados Unidos e Israel necesitan una victoria total. Si la reserva iraní de misiles y drones es superior a la reserva de interceptores de Estados Unidos e Israel, esta verbena estaría sentenciada…

Tres errores de cálculo tan monumentales y manifiestos en tan poco tiempo, obligan a preguntarse por las causas. Me parece que la principal es de índole general: Ignorando que el mundo ya es multipolar, es decir que cuenta con diversos polos de poder que interactúan, Occidente continua comportándose como si su hegemonismo siguiera siendo viable. Esa falta de visión tiene que ver a su vez con la soberbia de quien está acostumbrado a dictar su voluntad en el mundo y encuentra grandes dificultades en cambiar y adaptarse a la nueva realidad.

También tiene que ver con la decadencia de los procedimientos de toma de decisiones y cierto colapso institucional. Por ejemplo, ahora, el 12 de marzo, la Asamblea Popular Nacional de China acaba de aprobar su XV plan quinquenal para el periodo 2026/2030. Uno puede sonreír al contemplar la ordenada geometría aprobatoria de la Asamblea – el documento final fue aprobado por 2.758 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones – siempre que se olvide que detrás de ese plan ha habido un ingente trabajo de institutos y expertos, y controversias entre diferentes corrientes de pensamiento sobre cada uno de sus aspectos. ¿Cómo se toman las decisiones hoy en el soberbio Imperio que va a menos? Si hay que creer lo que se filtra, la administración del Nerón narcisista sospechoso de pedofilia que manda en Washington ignora manifiestamente los dictámenes y consejos de sus agencias de seguridad y de toda la burocracia militar que solía avalar sus fechorías. El Secretario de Guerra, Peter Hegseth, por ejemplo, no solo es un criminal como sus predecesores en el cargo sino que además es un chulo de piscina que antes había sido presentador y comentarista del canal de telebasura Fox. Su colega Marco Rubio unifica en su persona el ministerio de exteriores (secretario de Estado) y la consejería de seguridad nacional, dos burocracias enormes, además de la administración de la agencia de ayuda (al golpe de estado) USAID. Ni uno ni otro pueden decidir gran cosa contra la infalible voluntad del desequilibrado Nerón, cuya principal virtud es concentrar todos los rasgos del típico hombre de negocios/gangster estadounidense de acuerdo con la conocida máxima de Mark Twain: “Pertenecemos a la raza anglosajona, y cuando el anglosajón quiere algo simplemente lo toma”.

Tanto en Washington como en Bruselas no hay estrategia, sino más bien un cuadro de decadencia tardo-romana a cargo de toda una serie de políticos desprestigiados e incompetentes, obsesionados con la “imagen” y la “comunicación”, y rodeados de un complejo mediático y pseudoacadémico estructuralmente corrupto y servil, lo que justifica con creces la nostalgia hacia sus predecesores de los años sesenta, setenta y ochenta. ¿Qué plan quinquenal se puede esperar de esta tropa?

La decadencia institucional puede verse también en la incapacidad de las Naciones Unidas por detener la loca carrera de Israel y de Estados Unidos, incapacidad para poner fin al genocidio de Gaza, condenar la guerra contra Irán y denunciar el peligro de una recesión económica mundial que contiene. El 11 de marzo el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución, la 2817 /2026, que “condena en los términos más enérgicos” los “atroces ataques” de Irán contra los siete países del Golfo Pérsico que albergan bases militares e instalaciones de Estados Unidos. La resolución ignoró olímpicamente que los ataques eran respuesta al hecho de que desde esos países se bombardea Irán y se asesina a sus máximos dirigentes. La resolución ni mencionó ni condenó la agresión contra Irán y fue aprobada por trece votos a favor y cero en contra. Rusia y China vergonzosamente se abstuvieron.

“Probablemente”, dice el economista Michael Hudson, “el resultado de todo esto será o bien reestructurar la ONU, o crear una organización completamente nueva que no contará con el poder de veto de EE.UU, ni estará bajo el control de EE.UU, y tendrá su propia financiación y presupuesto, y probablemente deberá mudarse fuera de Nueva York, ya que, como ha dicho el secretario general Gutiérres, la ONU está en bancarrota y tendrá que abandonar Nueva York en agosto”. Veremos, pero de momento la guerra está demostrandourbi et orbe que el Imperio de Estados Unidos y sus perritos falderos europeos son el principal factor mundial de caos. Países como Japón y Corea del sur, y hasta las mismas monarquías del Golfo pueden constatar ahora mismo que mientras el Imperio no se vaya de la principal región energética del mundo, el peligro de una gran recesión está servido. A los gobernantes de esos países les puede dar igual la masacre de poblaciones y la destrucción de sociedades enteras, pero en buena lógica la contracción de sus economías y la ruina de sus castillos de naipes financieros, les debería espabilar.

Y sobre la “operación terrestre” que el improvisador e iluminado Nerón podría estar barajando, un despacho de la CIA, datado el 11 de agosto de 2008 en Arabia Saudí y divulgado por Wikileaks, resulta revelador. Dice lo siguiente: “la planta de desalinización El-Dyubail suministra a Riad (capital de Arabia Saudí, población 7 millones, 20% de la población total del país) el 90% de su agua potable. Si esa planta, sus conductos y las infraestructuras energéticas a ella asociadas resultaran seriamente dañadas o destruidas, Riad debería ser evacuada en el plazo de una semana”." 

(Rafael Poch, blog, 26/03/26)      

Según Military Watch Magazine el ejército israelí sufre las mayores pérdidas de tanques en más de 40 años, luego de que emboscadas de Hezbolá destruyeran 21 vehículos Merkava en un solo día

 "El grupo paramilitar libanés Hezbolá ha informado sobre los resultados de múltiples emboscadas lanzadas contra las fuerzas israelíes en el sur del Líbano, con 21 tanques de combate principales Merkava israelíes reportados el 26 de marzo como destruidos en un período de 24 horas. Otras consecuencias de los enfrentamientos incluyeron el lanzamiento de más de 60 cohetes contra objetivos en la región de Galilea ese día, complementando ataques de mayor alcance contra objetivos israelíes lanzados por Irán, socio estratégico cercano de Hezbolá. Las unidades de artillería de Hezbolá también atacaron posiciones de mando israelíes en la región de Taybeh, Rab Thalathin y Oudaiseh, al tiempo que disparaban contra los refuerzos israelíes que fueron enviados para evacuar a los heridos. El grupo paramilitar informa sobre nuevos ataques: "la sede del Ministerio de Guerra israelí (Kyria) en el centro de Tel Aviv, y el cuartel Dolphin perteneciente a la División de Inteligencia Militar al norte de Tel Aviv, con un número de misiles especiales". 

La mayor parte de las pérdidas de blindados israelíes se produjo en un solo enfrentamiento entre las ciudades de Taybeh y Qantara, después de que las unidades israelíes supuestamente "avanzaran para llevar a cabo una maniobra con el objetivo de tomar el control de la zona". El comunicado oficial de Hezbolá observó que su personal "los monitoreó y se preparó para atraer al enemigo a una emboscada bien planificada", con el resultado de que sus fuerzas "lograron frustrar la maniobra del enemigo, infligiendo pérdidas que incluyeron 10 tanques Merkava y excavadoras D9". Los resultados de los éxitos reportados como logrados por las unidades de Hezbolá representan las pérdidas más extremas que la armadura israelí ha sufrido en más de 40 años, desde las primeras etapas de la Guerra del Líbano, cuando los Merkavas y los tanques más antiguos suministrados por Estados Unidos se enfrentaron a los tanques T-72 del ejército sirio recién puestos en servicio y a las armas antitanque guiadas.

Después de que Israel y Estados Unidos iniciaran un ataque militar a gran escala contra Irán el 28 de febrero, Hezbolá abrió un segundo frente contra Israel al día siguiente, a lo que Israel respondió lanzando una invasión terrestre del sur de Líbano el 2 de marzo. Imágenes de principios de marzo muestran múltiples ataques de unidades de Hezbolá contra tanques israelíes. Si bien los blindados israelíes han sufrido pérdidas significativas durante enfrentamientos con Hezbolá en el pasado, especialmente durante un intento fallido de invadir el sur de Líbano y desarmar por la fuerza al grupo paramilitar en 2006, la intensidad de las hostilidades y las pérdidas actuales sigue siendo totalmente sin precedentes. El hecho de que esta sea la primera vez que Israel lanza una invasión mientras está en guerra con Irán, lo que aumenta la apuesta para Hezbolá, que depende del apoyo iraní, puede haber sido un factor que garantizó que no se abstuviera de una contraescalada total.

Los últimos reveses a las operaciones israelíes se producen tras informes de que Hezbolá había desplegado sus fuerzas especiales Radwan para contraofensivas contra unidades israelíes. Estas fuerzas no se desplegaron previamente para enfrentamientos con las fuerzas israelíes, pero las observaciones de sus operaciones de contrainsurgencia en Siria han llevado a los analistas a concluir que son considerablemente más capaces que las unidades regulares de Hezbolá. La presencia de las fuerzas de Radwan en las líneas del frente podría ser un factor principal en las pérdidas más intensivas que han sufrido los blindados israelíes desde mediados de marzo. Los tanques Merkava sufrieron notablemente varias pérdidas durante las operaciones del Ejército israelí contra grupos paramilitares palestinos en la Franja de Gaza desde finales de 2023, aunque las cantidades mucho menores de equipo, las peores fortificaciones y los estándares de entrenamiento inferiores en el teatro significaron que las pérdidas fueron insignificantes en comparación con las sufridas durante los enfrentamientos con Hezbolá."

(Military Watch Magazine, 26/03/26, traducción Quillbot, enlaces en el original) 

Idris Robinson, profesor de filosofía con contrato indefinido y el único profesor de filosofía negro en la Universidad Estatal de Texas, ha demandado a la Universidad Estatal de Texas tras ser despedido por una charla sobre Palestina fuera del campus... La rescisión siguió a una campaña en redes sociales de activistas proisraelíes por una charla que dio en una feria del libro anarquista de Carolina del Norte en junio de 2024, informó el miércoles el periódico The Guardian. Robinson no se identificó como afiliado a la Universidad Estatal de Texas durante la charla... La demanda de Robinson alega violaciones de sus derechos de la Primera y Decimocuarta Enmiendas, y busca una orden de restricción temporal para detener su despido en mayo (Drop Site News)

 "(...) Profesor de filosofía negro demanda a la Universidad Estatal de Texas tras ser despedido por una charla sobre Palestina fuera del campus: Idris Robinson, profesor de filosofía con contrato indefinido y el único profesor de filosofía negro en la Universidad Estatal de Texas, ha demandado a las autoridades universitarias alegando que se violaron sus derechos constitucionales después de que la escuela rescindiera su contrato. 

 La rescisión siguió a una campaña en redes sociales de activistas proisraelíes por una charla que dio en una feria del libro anarquista de Carolina del Norte en junio de 2024, informó el miércoles el periódico The Guardian. Robinson no se identificó como afiliado a la Universidad Estatal de Texas durante la charla. La demanda de Robinson alega violaciones de sus derechos de la Primera y Decimocuarta Enmiendas, y busca una orden de restricción temporal para detener su despido en mayo. (...)"

(Drop Site News, 26/03/26) 

26.3.26

Nunca creí leer algo así: El crecimiento económico de España, el mayor entre las grandes economías europeas, ocupa desde hace tiempo los titulares de la prensa francesa, que mira con envidia y cierto asombro lo que han bautizado como “el milagro económico ibérico”. Los economistas y la clase política se plantean si parte de la fórmula es aplicable en Francia... ¿Cuál es la receta de crecimiento económico que hace soñar a Francia?”, titula France Info... Los expertos coinciden en que si España ha logrado sostener tasas de crecimiento elevadas es gracias a algunas reformas, como la del mercado laboral de 2021, a la apuesta por las energías renovables, que le ha dado mayor independencia energética, y también por la integración de la inmigración en el mercado de trabajo. “España ha disfrutado de una coyuntura favorable y ha sabido jugar bien las cartas que tenía. Ha sido de los principales beneficiarios de las ayudas posteriores a la crisis de la covid, y las ha invertido bien, en sectores de futuro. Ha habido una conjunción de factores favorables, pero también elecciones acertadas y adaptadas a las circunstancias”... (Raquel Villaécija)

 "El crecimiento económico de España, el mayor entre las grandes economías europeas, ocupa desde hace tiempo los titulares de la prensa francesa, que mira con envidia y cierto asombro lo que han bautizado como “el milagro económico ibérico”. Los economistas y la clase política se plantean si parte de la fórmula es aplicable en Francia, que busca cómo hacer ajustes presupuestarios para reducir su elevado déficit con un crecimiento limitado.

“¿Cuál es la receta de crecimiento económico que hace soñar a Francia?”, titula France Info en un análisis. Otro medio, Le Nouvels Obs, habla de España como la “economía faro de Europa”, y los economistas Cecilia García-Peñalosa y Alain Trannoy firmaron una tribuna reciente en el periódico Le Monde en la que desgranaban las medidas que han hecho que España, uno de los países más golpeados por la crisis de 2008, triplique el crecimiento francés, con un auge del PIB del 2,8% en 2025, frente al 0,9% galo.                              

“Hay un contexto político que, aunque para algunos no sea el ideal, si lo comparamos con países como el Reino Unido, Alemania o Francia, en España es más favorable. Francia piensa ya en las próximas elecciones presidenciales, lo que no facilita la cooperación ni apertura al diálogo entre la clase política”, explica García-Peñalosa, economista de la Universidad de Aix en Provence.

Francia ha cambiado de primer ministro varias veces en el último año y acaba de aprobar los presupuestos de 2026 por decreto, tras meses de arduas negociaciones en las que los grupos parlamentarios no han conseguido ponerse de acuerdo para sacarlos adelante. España lleva prorrogando los suyos desde 2023, pero, como explica a este periódico Alain Trannoy, economista del Cercle des Economistes, “se hace de manera automática, mientras que en Francia no hay cultura de pactos y sacar adelante reformas, incluso las cuentas, es costoso”,

España, según Claudia Ramírez, economista de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tiene un crecimiento muy superior al de la zona euro, impulsado por el consumo y la inversión privada. “Esta demanda interior, por ejemplo, está muy debilitada en Francia, donde pesa mucho más la incertidumbre política y se tiende al ahorro”, recuerda.

Los expertos coinciden en que si España ha logrado sostener tasas de crecimiento elevadas es gracias a algunas reformas, como la del mercado laboral de 2021, a la apuesta por las energías renovables, que le ha dado mayor independencia energética, y también por la integración de la inmigración en el mercado de trabajo. “España ha disfrutado de una coyuntura favorable y ha sabido jugar bien las cartas que tenía. Ha sido de los principales beneficiarios de las ayudas posteriores a la crisis de la covid, y las ha invertido bien, en sectores de futuro. Ha habido una conjunción de factores favorables, pero también elecciones acertadas y adaptadas a las circunstancias”, explica Alan Trannoy.

Estos son los pilares de la economía española más analizados por los franceses:

Reforma laboral

La reforma del mercado laboral “ha funcionado. Era un mercado rígido que hacía daño tanto a los trabajadores como a las empresas”, dice García-Peñalosa. Para Trannoy, se han “equilibrado los desajustes al hacerse más contratos indefinidos. Se ha logrado un buen mix, que ha sido bueno para la inserción laboral y no ha degradado las relaciones entre empresarios y asalariados a largo plazo”.

La izquierda francesa ha defendido algunas medidas adoptadas por el Gobierno español, como el aumento del salario mínimo, “que ha tenido un efecto positivo y ha integrado en el mercado laboral a gente que había salido, a la que les salía más rentable cobrar un subsidio, y ha aumentado el consumo”, dice García-Peñalosa. En Francia el salario mensual bruto es de 1.800 euros, más elevado que en España (1.184 euros), aunque el salario real ha aumentado un 3,3% desde la pandemia, mientras que en Francia ha caído un 1,2%, cifra Ramírez.

Inmigración

La inmigración, destacan los economistas franceses, ha sido clave en el crecimiento español. “Es una carta que otros países no podían jugar, pues hay más oposición política. Pedro Sánchez ha sabido sacarla en el buen momento, y esto ha beneficiado al sector del turismo y de la construcción”, admite Trannoy.

“La de España es una inmigración de fácil asimilación, pues hay una cultura y una lengua común, que ha hecho que se ocupe cierta mano de obra y crezca el consumo interno”, explica Claudia Ramírez, de la OCDE. En Francia hay muchas más reticencias a integrar a los extranjeros en el mercado laboral, incluso en los puestos que los franceses no quieren ocupar, pues hay más problemas de integración.

Energía

España, gracias a la apuesta por las renovables, no se ha visto tan afectada por la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania, que ha golpeado sobre todo a Francia, que ha redoblado su apuesta por la nuclear para tratar de alcanzar una soberanía energética. España “tiene una independencia que le ha permitido tener unos precios bajos. No ha sido visión política, sino suerte y casualidad. Una decisión que se tomó en el buen momento”, según García-Peñalosa.

Resiliencia

Para los expertos, España ha sabido hacer reformas en su momento, mientras que en Francia hay una gran resistencia. La de las pensiones, aprobada en 2023 con una fuerte oposición en la calle porque elevaba la edad de jubilación a los 64 años, ha quedado suspendida. Fue la condición de la izquierda para no censurar al primer ministro, Sébastien Lecornu. España fue uno de los países más afectados por la crisis de la deuda soberana de 2008, y “hubo una toma de conciencia y se hicieron reformas. En situación de crisis, los franceses miran al Estado como el salvador, eso es una especificidad de este país que impide la sostenibilidad de las finanzas públicas, pues debilitar el sistema de ayudas tendría un altísimo coste político”, dice Trannoy. El gasto público en Francia se come el 57% del presupuesto, “es un 10% superior, y el reparto está menos compensado entre las regiones y el Estado, que es el que tiene el control”, añade.

Para los expertos, es una cuestión de resiliencia. Y coinciden en que España sale más fuerte de las recesiones, en parte porque a Francia ninguna crisis le ha afectado tanto. “Además, no hay cultura de pactos. En Alemania o España, los partidos que ganan están obligados a pactar con los regionales”, dice García-Peñalosa.

“Es una sociedad en la que no hay confianza en el otro, el obrero con el jefe y viceversa, en la clase política, en la oposición, la élite en el resto de la población. Esta falta de confianza no existe en España o el Reino Unido, por ejemplo. Esto crea una oposición a hacer reformas porque hay miedo a que el otro esconda algo. Toda decisión económica se ve como “si yo gano, tú pierdes”, añade la profesora de la Universidad de Aix en Provence.

Hay problemas comunes, como los altos precios de la vivienda, que merman el poder adquisitivo y, coinciden los expertos, hace falta una política rigurosa a ambos lados de los Pirineos. Además, recuerda la experta de la OCDE, aunque París se inspire en las cifras españolas, el ingreso per capita sigue estando un 10% por debajo de la media de los países de la OCDE, la tasa de empleo está por debajo de la media de la zona euro y la de paro (10%) sigue siendo superior para los estándares europeos (6% de promedio)." 

(Raquel Villaécija , El País, 01/03/26)   

Robert Skidelsky: Cuatro años después... ¿Fue la humillación de Rusia en 2022 lo suficientemente grave como para justificar su invasión de Ucrania? ¿Fueron las exigencias rusas a Ucrania tras la invasión tan intolerables como para justificar la resistencia armada ucraniana? Sobre todo, ¿era la situación que Occidente pretendía promover lo suficientemente mejor como para justificar su provocación a Rusia y la prolongación de esta terrible guerra durante cuatro años? Los esfuerzos por esclarecer la verdad también reconocerían que Estados Unidos y la OTAN provocaron a Rusia al trabajar activamente para sacar a Ucrania de su órbita con el fin de completar su victoria en la Guerra Fría... ¿Acaso no prometió a Ucrania «todo lo necesario» para la victoria sobre Rusia? ¿No habría terminado la guerra hace años de no ser por tales promesas? ¿Valió la pena el costo en vidas de lo que Occidente define como la independencia de Ucrania?

  "Cuatro años después de la supuesta invasión a gran escala de Ucrania, es muy difícil desenredarse de todos los clichés, mentiras y reflejos en los que se enreda la guerra. Nunca he vivido una «guerra a gran escala» ni he servido como soldado en ninguna guerra, grande o pequeña, así que quizás siempre fue así. Los nazis admiraban mucho la propaganda británica en la Primera Guerra Mundial y Goebbels la usó como modelo. El gran pecado en la guerra es ser objetivo, y esta lección la han aprendido bien los protagonistas de esta guerra: los rusos, los ucranianos, los aliados de Ucrania en Europa y (hasta hace poco) Washington.              

El gran peligro de renunciar a los esfuerzos por encontrar la verdad es que lo imaginado puede hacerse realidad y las mentiras conducir a la verdad de una guerra «a gran escala».

En el caso de Ucrania, las noticias me llevan a sentirme y a pensar en direcciones diferentes. Por un lado, casi a diario leo sobre el sufrimiento y el heroísmo de los soldados y civiles ucranianos: los incesantes bombardeos rusos, los niños secuestrados, las escuelas obligadas a funcionar en la clandestinidad y, por supuesto, el testimonio de los refugiados ucranianos. Las atrocidades de los rusos, ventiladas siempre que es posible, despiertan indignación moral.              

Pero hace tiempo que aprendí que el coraje y el sufrimiento, si bien con razón evocan admiración y compasión, no justifican por sí mismos la causa por la que se incurren. Una acción puede ser valiente sin ser buena; el sufrimiento es lastimoso sin ser necesario.

En Gran Bretaña recordamos a nuestros caídos en la guerra como personas que dieron su vida por la libertad; los alemanes recuerdan a los suyos como víctimas de la tragedia. Sin embargo, los soldados de ambos bandos lucharon con la misma valentía. Las tropas rusas también lucharon con valentía en la guerra de Ucrania, pero nunca, o rara vez, se nos pide que admiremos su valentía, porque su causa se considera malvada.

Se puede decir mucho sobre la «causa». En términos legales, los rusos «causaron» la guerra de Ucrania al invadir un país independiente. No debieron haberlo hecho; había maneras mejores y más pacientes de convencer a Ucrania de que volviera al seno de Rusia, donde algunos fragmentos habían vivido durante siglos.

Además, fue un error de cálculo. Supuestamente comenzó para impedir la adhesión de Ucrania a la OTAN, pero ha añadido dos nuevos miembros a la Alianza y ha convertido a la mayor parte de Europa en una potencia antirrusa. Concebida como una «operación especial» de unas pocas semanas de duración, se ha convertido en la mayor guerra en el continente europeo desde 1945.

Pero los esfuerzos por esclarecer la verdad también reconocerían que Estados Unidos y la OTAN provocaron a Rusia al trabajar activamente para sacar a Ucrania de su órbita con el fin de completar su victoria en la Guerra Fría.

¿Y acaso Occidente no tiene ninguna responsabilidad por una guerra que dura años, con cientos de miles, si no millones, de muertos o heridos en ambos bandos, y gran parte de la economía ucraniana en ruinas? ¿Acaso no prometió a Ucrania «todo lo necesario» para la victoria sobre Rusia? ¿No habría terminado la guerra hace años de no ser por tales promesas? ¿Valió la pena el costo en vidas de lo que Occidente define como la independencia de Ucrania? ¿Justificará el probable desenlace las muertes, la valentía y el sufrimiento?

Algunos de nosotros, en este país, así como en el continente europeo y en Estados Unidos, hemos estado pidiendo una paz negociada casi desde el mismo día en que comenzó la guerra. Nos hemos resistido a la comparación entre Putin y Hitler. Simplemente nos han cancelado. No se debe permitir nada que debilite la determinación nacional de apoyar a Ucrania. La autocensura de la prensa y la desinformación en esta guerra indirecta han igualado, e incluso superado, las de la guerra «real» contra Hitler. Ahora Trump ha roto el frente unido. Rusia, dice, no fue la causa (o al menos no la única) de esta guerra «innecesaria». Y por ello ha sido criticado duramente por toda la gente sensata de nuestra parte del mundo.

Me siento impulsado una vez más a reflexionar sobre la madura sabiduría de un ensayo del joven John Maynard Keynes cuando era estudiante en Cambridge en 1904. La guerra, escribe, debe abordarse con «mucha prudencia, reverencia y cálculo», y eso incluye la propaganda que es su mensajera.

«Nuestra capacidad de predicción es tan limitada, nuestro conocimiento de las consecuencias remotas tan incierto, que rara vez es prudente sacrificar un beneficio presente [es decir, la paz] por un beneficio futuro dudoso». Además, «no basta con que el estado de cosas que buscamos promover sea mejor que el anterior; debe ser lo suficientemente mejor como para compensar los males de la transición».

¿Fue la humillación de Rusia en 2022 lo suficientemente grave como para justificar su invasión de Ucrania? ¿Fueron las exigencias rusas a Ucrania tras la invasión tan intolerables como para justificar la resistencia armada ucraniana? Sobre todo, ¿era la situación que Occidente pretendía promover lo suficientemente mejor como para justificar su provocación a Rusia y la prolongación de esta terrible guerra durante cuatro años?" 

(Robert Skidelsky , NLR, 27/02/26, traducción Agenda Crítica)  

El programa piloto de semana laboral de cuatro días en Suecia demuestra que los empleados están más felices y son más productivos... el cambio también ha demostrado ser económicamente viable: 10 de las 11 organizaciones ahora tienen la intención de mantener las horas de trabajo más cortas... Ninguna empresa participante reportó peores resultados económicos... Además de reducir la jornada laboral, las empresas han cambiado fundamentalmente sus organizaciones... Bloquear tiempo en el calendario permitió un trabajo concentrado. En algunos casos, las empresas mejoraron su programación y logística. Lo que más me sorprendió fue lo fácil que resultó ser la implementación y lo poderoso que resultó ser el efecto. "Vimos resultados de inmediato, tanto en cifras como en el ambiente de trabajo" (Kontrast.at)

 "Cada vez más países están experimentando con jornadas laborales más cortas por el mismo salario. En Suecia, once organizaciones también han introducido una semana laboral de cuatro días a modo de prueba, incluyendo residencias de ancianos, servicios sociales, proveedores de energía y ONG. El resultado: tanto la salud como el bienestar de los empleados mejoraron notablemente, y el cambio también ha demostrado ser económicamente viable: 10 de las 11 organizaciones ahora tienen la intención de mantener las horas de trabajo más cortas.

En diciembre de 2023, once organizaciones de Malmö, Gotemburgo, Jönköping y Bålsta lanzaron un proyecto piloto monitoreado científicamente sobre la semana laboral de cuatro días. El estudio involucró a organizaciones públicas, privadas y sin fines de lucro. Estos incluían residencias de ancianos, proveedores de energía, servicios sociales, empresas de consultoría y ONG. Todas las organizaciones probaron el modelo 100:80:100 durante seis meses: los empleados trabajaron alrededor de un 20 por ciento menos pero recibieron el 100 por ciento de su salario, manteniendo la misma productividad.
https://youtube.com/watch?v=MyVfUaXyyqo%3Ffeature%3Doembed
Más sueño, menos estrés y menos ansiedad gracias a las horas de trabajo más cortas.

Los resultados del proyecto piloto son claros. La reducción de la jornada laboral mejoró notablemente las condiciones de vida de muchos empleados. Los efectos en la salud y el bienestar son particularmente significativos:

Los niveles de estrés medidos cayeron un 19 por ciento.
Los participantes durmieron un promedio de 24 minutos más por noche.
Los problemas de sueño se redujeron a la mitad.
Los síntomas de ansiedad disminuyeron. La proporción de quienes no sentían ansiedad aumentó del 46,5 al 64,6 por ciento.
Tanto la salud mental como la física mejoraron significativamente.

Estos efectos afectan principalmente a los empleados en trabajos de alta presión. En los sectores de cuidados y social, en particular, el aumento de la carga de trabajo (es decir, más trabajo en el mismo o menos tiempo) y el agotamiento resultante se consideran problemas clave. Los efectos positivos logrados a través de la reducción de la jornada laboral también están relacionados con un mejor ambiente de trabajo y un equilibrio más equilibrado entre la vida laboral y personal. Según los hallazgos del estudio, la interacción social dentro del equipo aumentó en un 10 por ciento y la satisfacción laboral en un 8 por ciento. La satisfacción general con la vida incluso aumentó en un 25 por ciento, mientras que el tiempo para actividades de ocio se incrementó en un 44 por ciento. Los niveles de energía para familiares y amigos aumentaron en un 22 por ciento.

Alta productividad gracias a la reducción de las horas de trabajo

Los indicadores económicos también pintan un panorama positivo para la semana laboral de cuatro días en Suecia. A pesar de la reducción de las horas de trabajo, el rendimiento empresarial –incluida la facturación– se mantuvo estable o incluso mejoró:

La productividad percibida aumentó en un 13 por ciento.
La capacidad de trabajo aumentó en un 10 por ciento.
La intensidad del trabajo se mantuvo sin cambios.
La creatividad y la innovación aumentaron en todas las áreas medidas.
Ninguna empresa participante reportó peores resultados económicos. Cinco empresas registraron cifras estables, y otras cinco incluso vieron mejoras. Solo falta información de una pequeña empresa.

Menos reuniones, mejor programación y logística mejorada

Además de reducir la jornada laboral, las empresas han cambiado fundamentalmente sus organizaciones. Muchos introdujeron períodos de enfoque fijo. Las reuniones se redujeron o acortaron. Bloquear tiempo en el calendario permitió un trabajo concentrado. En algunos casos, las empresas mejoraron su programación y logística.

Lo que más me sorprendió fue lo fácil que resultó ser la implementación y lo poderoso que resultó ser el efecto. "Vimos resultados de inmediato, tanto en cifras como en el ambiente de trabajo", dice la directora gerente Erica Wärmé Ekblom de Evolve Redovisning AB, una de las empresas participantes.

Según la directora del proyecto, Sarah Uldal, es importante que cada empresa encuentre sus propias soluciones:

El estudio confirma que no existe una solución única para todos, sino que las semanas laborales más cortas deben adaptarse a cada organización individual. Fue increíblemente emocionante apoyar a las empresas durante la fase piloto y ver cómo probaron, ajustaron y llegaron a soluciones que son realistas para ellas.

Reino Unido, Alemania, Austria: Cada vez más países están probando la semana laboral de cuatro días

Los hallazgos confirman estudios internacionales de países como el Reino Unido, Alemania y Australia. Los resultados de los ensayos son casi siempre los mismos: los empleados están más motivados, son más productivos y felices, y también es beneficioso para las empresas."

Donald Trump es un presidente de EE. UU. que está haciendo cosas propias de un presidente de EE. UU. Los presidentes de EE. UU. asesinan constantemente a personas con actos imperdonables de violencia militar masiva, maltratan a los inmigrantes y a las comunidades marginadas, y promueven la tiranía en beneficio de intereses especiales corruptos en defensa del imperio estadounidense y del status quo capitalista. Ese es su trabajo. Si no estuvieran dispuestos a hacer estas cosas, no conseguirían el cargo. Trump no es una aberración extravagante; es el producto del mismo status quo político estadounidense que sus predecesores... El problema son los presidentes de EE. UU., no los reyes. El problema es el imperio estadounidense, no Trump. Estados Unidos necesita un cambio drástico y revolucionario, no protestas diurnas diseñadas para ser lo menos ofensivas posible... El problema de las protestas «No Kings» es que no están protestando contra el imperio estadounidense. Solo quieren un imperio más educado y fotogénico (Caitlin Johnstone)

"Hay otra gran protesta «No Kings» programada para este fin de semana, y ahora mismo lo único en lo que puedo pensar es en lo repugnante que resulta que esto sea lo más parecido a una protesta antibélica a gran escala que hay en Estados Unidos en este momento.

El problema de las protestas «No Kings» está precisamente en el título. Están diciendo: «¡No queremos un rey, queremos un presidente!». Pero Donald Trump no es un rey. Es un presidente. Y ese es el verdadero problema: los presidentes de EE. UU. son hombres extremadamente malvados que hacen cosas extremadamente malvadas.

Donald Trump es un presidente de EE. UU. que está haciendo cosas propias de un presidente de EE. UU. Los presidentes de EE. UU. asesinan constantemente a personas con actos imperdonables de violencia militar masiva, maltratan a los inmigrantes y a las comunidades marginadas, y promueven la tiranía en beneficio de intereses especiales corruptos en defensa del imperio estadounidense y del status quo capitalista. Ese es su trabajo. Si no estuvieran dispuestos a hacer estas cosas, no conseguirían el cargo.

Trump no es una aberración extravagante; es el producto del mismo status quo político estadounidense que sus predecesores. Llegó a la presidencia de la misma manera que ellos, y los poderes que ahora ejerce le fueron otorgados a su cargo a través de decisiones y precedentes ejecutivos, legislativos y judiciales de lo más mundanos.

Pero como las protestas «No Kings» están organizadas por defensores liberales de ese mismo status quo político, las manifestaciones no pueden abordar nada de esto. Todo está diseñado para ser lo más multitudinario e inclusivo posible, al tiempo que se garantiza que no altere el orden establecido de ninguna manera significativa. No plantean reivindicaciones reales. Coordinan las manifestaciones con la policía y los funcionarios del Gobierno. Los manifestantes se presentan durante unas horas con sus pancartas de brunch y sus camisetas naranjas, y luego se van a casa sin molestar a nadie.
No están protestando contra el imperio estadounidense. Solo quieren un imperio más educado y fotogénico.

No están protestando contra el sistema político oligárquico y corrupto que dio lugar a Donald Trump. Solo quieren que el sistema político oligárquico y corrupto dé lugar a presidentes que les hagan sentir menos incómodos.

El problema son los presidentes de EE. UU., no los reyes. El problema es el imperio estadounidense, no Trump. Estados Unidos necesita un cambio drástico y revolucionario, no protestas diurnas diseñadas para ser lo menos ofensivas posible. Mientras los estadounidenses protesten contra monarquías ficticias y títeres oligárquicos fácilmente reemplazables en lugar de resistirse a la maquinaria imperial real, los abusos continuarán.

La guerra en Irán es la guerra estadounidense más claramente malvada en generaciones. La gente debería estar inundando las calles de todas las grandes ciudades de EE.UU. Washington D. C. debería estar en llamas. Los soldados deberían estar desertando en masa. En cambio, lo que vemos son esas estúpidas y superficiales convenciones teatrales de los liberales, donde la gente se reúne para no hacer nada.

Los estadounidenses con conciencia deberían sentirse profundamente avergonzados en este momento.

(Publicado en: The Problem Isn’t “Kings”, The Problem Is US Presidents – Caitlin Johnstone )"

(Caitlin Johnstone , en Rafael Poch, 25/03/26)

Gaza muere mientras el mundo guarda silencio... mi principal preocupación no es el estudio de la física, sino algo mucho más sencillo, el agua potable, de la cual no hay disponibilidad... Mi mayor y más actual preocupación es simplemente encontrar la manera de conseguir un mínimo para mi familia... estoy, ahora, en mi sexta tienda de campaña para desplazados... He desarrollado un sentido de resignación ante la muerte y un sentimiento de normalización hacia la pérdida... quiero que al leer mi libro, el lector sienta el peso de esta verdad y también el peso de la responsabilidad, especialmente los lectores occidentales, porque sus gobiernos son cómplices en nuestro genocidio... he desarrollado un sentido de paz dentro de mí con la idea de que, si algún día fuera asesinado, mis palabras permanecerán... trato de preservar tantas voces e historias de mi gente como sea posible antes de que desaparezcan. O antes de que me maten... creo que la gente de Gaza es de las más ejemplares en este planeta y quizás la más solidaria y valiente frente a uno de los genocidios más vastos de nuestra época. Pero al final, somos seres humanos. Con el tiempo que pasa, con el sufrimiento y la privación constantes, la vida se vuelve más dura y comienzan a emerger ciertas tendencias tribales o individualistas. Si la situación no cambia repentinamente, temo lamentablemente que el tejido social llegue irremediablemente a un punto de colapso... he usado deliberadamente la palabra "monstruos" para describir a los sionistas, como respuesta al término que usaron al principio del genocidio cuando nos describieron como "animales humanos"... Estamos agradecidos con cualquiera que muestre cualquier forma de solidaridad con nosotros, aunque sea pequeña, como una breve publicación en internet. Incluso el gesto más simple de solidaridad es valioso, porque nos hace sentir no abandonados en este infierno... es deber de las generaciones actuales tratar el genocidio de Gaza de la misma manera en que se trató a los judíos durante el Holocausto, en lugar de dejar que sea olvidado o marginado... la única motivación para persistir es escapar del olvido. Persistir para no ser asesinado y transformado en un número para fines contables, porque mi voz, nuestro pueblo, nuestro genocidio, los crímenes sionistas no sean olvidados. Mi mensaje es claro: no olviden el mayor genocidio que ha presenciado nuestra época y que ocurre ante los ojos y oídos del mundo entero. No lo olviden, porque olvidar significa permitir que se repita, en cualquier lugar ( Wasim Said)

 "El 14 de marzo pasado entrevisté telefónicamente a Wasim Said, autor de El infierno del genocidio en Gaza, editado por LAD Ediciones (€ 14), que tengo el honor de haber traducido y editado. Lo que sigue no es una conversación literaria, ni un simple análisis sobre un libro recién publicado. Es más bien un atravesamiento directo de la catástrofe, una toma de palabra que llega desde dentro de la destrucción material y moral infligida a Gaza, donde la supervivencia cotidiana precede ya a cualquier otra dimensión de la existencia, incluida la del estudio, del sueño, de la memoria e incluso del duelo.

Wasim Said no habla desde un lugar protegido, ni desde una distancia retrospectiva que permita recomponer los eventos de manera ordenada. Habla mientras aún está dentro de lo que testifica: desplazado, privado de agua, electricidad, de la estabilidad mínima necesaria para vivir y pensar, pero aún determinado a escribir para que la cancelación no tenga la última palabra. Es precisamente esto lo que confiere a su libro una fuerza rara e insostenible a la vez: El infierno del genocidio en Gaza no pide ser leído como una novela, sino como un testimonio que saca al lector del alibi de la distancia, lo obliga a enfrentarse con el peso de la verdad y con la responsabilidad histórica y política de Occidente.

Wasim, en el libro que has escrito te describes como un estudiante de física apasionado en busca de respuestas sobre el universo. Hoy, ¿cómo coexisten en ti el estudiante de ciencias y el testigo de un genocidio? ¿La física te ayuda aún a interpretar lo que ocurre, o ha sido totalmente absorbida por la necesidad de sobrevivir?

He conseguido obtener mi licenciatura en Física justo hace una semana. Pero en cuanto a los sueños, estos necesitan un contexto adecuado en el que cultivarlos. Cada día que pasa, mi sufrimiento personal y el de mi pueblo se intensifican; cada instante parece más agotador que el anterior. Incluso ahora, en esta fase denominada "alto el fuego". Hoy, mi principal preocupación no es el estudio de la física o el descubrimiento de los secretos del universo, sino algo mucho más sencillo: el agua, de la cual no hay disponibilidad de potable o destinada a los usos comunes. El agua... esa cosa a la que, en el pasado, nunca le daba importancia. Bastaba con abrir el grifo de casa para que fluyera o observarla brotar en la fuente del jardín de mi abuelo. Mi mayor y más actual preocupación es simplemente encontrar la manera de conseguir un mínimo para mi familia.

Iniciaste a escribir "El infierno del genocidio" durante la breve tregua de enero de 2025, pensando en contar con renovada esperanza el regreso a Beit Hanoun del que tuviste que alejarte con tu familia. ¿Cómo fue el momento en que te diste cuenta de que la guerra estaba reanudándose y que, por lo tanto, tendrías que escribir "desde dentro de la muerte" en lugar de sobre la muerte? Tu espacio de trabajo en la tienda consistía en un colchón en el suelo, algunos libros de texto y tus apuntes... ¿Puedes analizar y reelaborar esas fases con la mirada de hoy?

 Aquí estoy, ahora, en mi sexta tienda de campaña para desplazados: una tienda situada en un campamento en medio de la franja de Gaza. Deseo subrayar que sigo siendo un desplazado, lejos de Beit Hanoun — a pesar del llamado "alto el fuego" — porque los monstruos aún custodian mi ciudad de origen, de hecho, sus ruinas. Cuando hoy recuerdo la experiencia de escribir mi primer libro [Wasim, está trabajando en un nuevo volumen, nota del editor] y las condiciones en las que me encontraba mientras escribía, me doy cuenta de que algo dentro de mí ha cambiado profundamente. He desarrollado un sentido de resignación ante la muerte y un sentimiento de normalización hacia la pérdida. Estos son sentimientos posiblemente experimentados por una persona más adelante en la vida, quizás a partir de los setenta años... no justo después de cumplir veinte.

Afirmas claramente que esto no es una novela, sino una "tumba" o un "testimonio bajo fuego". Qual è el "peso" que quieres colgarle al cuello del lector que, aquí en Italia, abre hoy tu libro?

Ciertamente, lo que he escrito no es una novela. Una novela se lee generalmente en el contexto delimitado por una "distancia de seguridad": podría evocar simpatía por un momento, pero luego el lector vuelve a su propia vida. La testimonianza, sin embargo, es algo completamente diferente. Ella obliga al lector a confrontarse con la verdad y a soportar su peso. Quiero que el lector sienta el peso de esta verdad y también el peso de la responsabilidad — especialmente los lectores occidentales, porque sus gobiernos son cómplices en nuestro genocidio y en nuestro desplazamiento.

Has escrito: «No quiero ser olvidado». Ahora que el libro está traducido y publicado en varios países, ¿sientes que tu voz ha comenzado a romper ese olvido que tanto temías?


He desarrollado un sentido de paz dentro de mí con la idea de que, si algún día fuera asesinado, mis palabras permanecerían... Il mio impatto, il mio grido rimarrebbero. Lo que me comprometo, entonces con la publicación de mis testimonios, es para asegurar que mi pueblo no sea olvidado. En mi primer libro mencioné solo una pequeña parte de lo que realmente viví: la mayor parte de los eventos a los que he asistido aún deben ser testimoniados. Estoy tratando de preservar tantas voces e historias de mi gente como sea posible antes de que desaparezcan. O antes de que me maten.

Entre los varios episodios dramáticos y crueles en los que has sido protagonista en primera persona, cuentas sobre el área escolar refugio con 20,000 personas acampadas y solo 10 servicios higiénicos disponibles. ¿Cómo es la situación actual de las infraestructuras básicas (electricidad, agua, higiene)? Por curiosidad, ¿cómo logras recargar los dispositivos para mantenerte en contacto con nosotros, comprar alimentos o realizar pagos? Recuerdo de tu relato de un primitivo "modelo socialista" adoptado por tu familia para gestionar las reservas. ¿Cómo funciona hoy la compra de bienes de primera necesidad? ¿Usan todavía efectivo o confían en el trueque o en los sistemas digitales?

La central eléctrica de referencia fue destruida desde los primeros días del genocidio. Hoy, la principal fuente de energía está constituida por paneles solares y generadores eléctricos, pero ambos son muy limitados desde el punto de vista de la producción. En Gaza, ahora usamos la electricidad solo para cargar los teléfonos: no podemos permitirnos el lujo de poseer o utilizar otros aparatos eléctricos o electrodomésticos. La disponibilidad de agua, como decía, es bastante crítica. Después de la destrucción de la mayor parte de las plantas de desalinización, solo quedan unas pocas estaciones capaces de hacerla potable. Por lo tanto, hay que recurrir a las mínimas cantidades distribuidas por los camiones cisterna que transportan el agua a los campos donde vivimos. Es un sistema primitivo e inhumano para asegurarse las necesidades más elementales de la vida. En los centros de evacuación como las escuelas, la situación sigue siendo la misma: sovraffollamento estremo e grave mancanza di servizi. En los campos, donde la gente vive en tiendas, se excava un agujero profundo al lado de cada tienda y sobre él se instala un baño rudimentario. En cuanto al dinero, la mayor parte de la moneda en efectivo ha escaseado porque la ocupación de dos años ha bloqueado la entrada de nuevos fondos a Gaza. Y, por lo tanto, la gran mayoría de las compras diarias se realizan mediante sistemas digitales.

 Has descrito en tus testimonios a los "mercaderes de la muerte", típicos especuladores de guerra que dominan la disponibilidad de harina y combustible, imponiendo precios altísimos. ¿De dónde provienen las pocas ayudas que circulan actualmente y cómo se distribuyen a la población tan exhausta?

Todos los pasos fronterizos de la Franja de Gaza están bajo control israelí y los bienes de primera necesidad que se permiten pasar son escasos. En muchos casos, parte de estos materiales es confiscada por bandas que operan en áreas adyacentes al control del ejército. Sin embargo, el mayor problema es que Israel permite que solo un número muy limitado de comerciantes vendan mercancías en el mercado. Y así, los productos se venden a precios astronómicos que, en algunos casos no raros, alcanzan cientos de veces el precio normal.

En las páginas de “El infierno del genocidio”, sostienes que, a pesar del horror, la estructura moral de la sociedad de Gaza se ha mantenido intacta. ¿Cómo describirías ahora las relaciones internas de la población? ¿Todavía hay espacio para la solidaridad o la indigencia está ganando terreno sobre la cohesión social?

Creo que la gente de Gaza es de las más ejemplares en este planeta y quizás la más solidaria y valiente frente a uno de los genocidios más vastos de nuestra época. Pero al final, somos seres humanos. Con el tiempo que pasa, con el sufrimiento y la privación constantes, la vida se vuelve más dura y comienzan a emerger ciertas tendencias tribales o individualistas. Si la situación no cambia repentinamente, temo lamentablemente que el tejido social llegue irremediablemente a un punto de colapso.

¿Qué piensas de la retórica que los ha definido como "animales humanos"? ¿Cómo está tratando el sionismo, según tu experiencia, de desmantelar no solo vuestros edificios, sino también vuestra propia identidad cultural?

En mi libro he usado deliberadamente la palabra "monstruos" para describir a los sionistas, como respuesta al término que usaron al principio del genocidio cuando nos describieron como "animales humanos". Sin embargo, me gustaría subrayar que esta misma pregunta conlleva una cierta problematicidad que debe ser fundamentalmente rechazada. No se debería preguntar a una víctima: "¿Qué piensas de aquellos que te describen como un animal?". Esta perspectiva es fruto de un largo discurso alimentado por el sionismo que se ha instalado en las mentes occidentales, incluso entre quienes son solidarios con nosotros. El sionismo ha exportado a Occidente la idea de que los pueblos de esta región son inferiores, débiles y necesitados de compasión. Mientras que la verdad es que la situación en la que vivimos hoy es el resultado de las políticas de los gobiernos de sus países que apoyan la ocupación.

¿Qué opinas del "Board of Peace" de Trump?


Para mí, es el "Consejo de las Ilusiones". Hasta ahora, ninguna de las promesas anunciadas ha sido cumplida. La realidad en Gaza no ha cambiado: siguen habiendo desplazamientos, bombardeos, campamentos de tiendas, pasos fronterizos cerrados y prohibiciones de viaje. Israel, de hecho, controla militarmente más de la mitad del área de la Franja. Por lo tanto, para quienes viven aquí, estas iniciativas parecen no ser más que palabras pronunciadas por los medios, mientras que la realidad sobre el terreno sigue siendo la misma.

 En el libro mencionas a menudo el fracaso del derecho internacional. ¿Cómo ves el papel de las instituciones que hablan de "paz" mientras la masacre continúa?

Ci sono molte istituzioni che vendono illusioni. Es evidente que las potencias coloniales occidentales usan la ley y los derechos humanos solo cuando sirven a sus intereses. Por lo tanto, la aplicación de un derecho universal en defensa de los derechos humanos no es igual para todos. En verdad, deberíamos llamarlos por su verdadero nombre: derechos del hombre blanco colonial.

Tienes palabras duras para quien "cierra el libro para volver a su café". ¿Qué piensas de la solidaridad occidental? Iniciativas como la de la flotilla o las grandes manifestaciones de hace algún tiempo en las plazas europeas son percibidas como una ayuda real o como actuaciones, en definitiva, insuficientes para detener el genocidio?

Estamos agradecidos con cualquiera que muestre cualquier forma de solidaridad con nosotros, aunque sea pequeña, como una breve publicación en internet. Incluso el gesto más simple de solidaridad es valioso, porque nos hace sentir no abandonados en este infierno.

Mientras hablamos, el conflicto se ha extendido a Líbano y está involucrando a Irán. ¿Cómo se perciben estas noticias desde Gaza? ¿Te sientes parte de una lucha regional o temes que la atención mundial se esté alejando aún más de ustedes?

Desafortunadamente, las miradas se han desviado de Gaza, aunque ella misma es la raíz del conflicto con el sionismo. Vivimos hoy en lo que yo llamo la "era de las tendencias", en la que cada nuevo evento captura la atención global mientras lo que ocurre en Gaza permanece descuidado. Es deber de las generaciones actuales tratar el genocidio de Gaza de la misma manera en que se trató a los judíos durante el Holocausto, en lugar de dejar que sea olvidado o marginado.

El último capítulo del libro habla de tu “tormento psíquico”, de visiones de muerte que te persiguen incluso cuando comes o caminas. ¿Qué te da la fuerza para continuar escribiendo y testificando a pesar de este colapso interior que sientes y cuál es el mensaje más urgente que quieres dejar hoy al público italiano?

La única motivación para persistir es escapar del olvido. Persistir para no ser asesinado y transformado en un número para fines contables, porque mi voz, nuestro pueblo, nuestro genocidio, los crímenes sionistas no sean olvidados. Mi mensaje es claro: no olviden el mayor genocidio que ha presenciado nuestra época y que ocurre ante los ojos y oídos del mundo entero. No lo olviden, porque olvidar significa permitir que se repita, en cualquier lugar.

(Entrevista a  Wasim Said , Pasquale Liguori , l'Antidiplomatico, 24/03/26, traducción Quillbot, enlaces en el original) 

La teoría de la interdicción como base de la victoria resulta «analíticamente atractiva» porque puede comprobarse empíricamente en tiempo real. Si el ritmo de los ataques iraníes se reduce a cero, Estados Unidos está ganando; de lo contrario, está perdiendo rotundamente... según el referente de datos de coflicto ACLED, el ritmo de los ataques iraníes no muestra signos de disminuir. Por el contrario, el agotamiento de las reservas de interceptores y el uso de misiles más pesados ​​ha aumentado drásticamente la eficacia de los ataques con misiles iraníes, como estamos viendo en los ataques contra Israel. La campaña iraní de interdicción y contraataque ha tenido un éxito sorprendente... Un poderoso grupo de portaaviones ha quedado fuera de servicio. Irán domina la escalada del conflicto. Esto se confirmó cuando Trump tuvo que retractarse de su ultimátum... No existe ninguna opción militar seria para recuperar Ormuz mientras no se gane la guerra de interdicción... Estados Unidos se encuentra en una encrucijada. O bien acepta esta humillación militar y un alto el fuego en gran medida en los términos iraníes, o bien debe enviar fuerzas terrestres para intentar recuperar el estrecho de Ormuz y restaurar el prestigio militar estadounidense... pero si Estados Unidos decide intensificar el conflicto a una guerra terrestre, esta durará años... Así pues, Estados Unidos ya ha sufrido una catastrófica derrota militar. El mundo multipolar era una hipótesis hasta el mes pasado. Ahora es un hecho militar demostrado... La disuasión en Asia ha muerto (Policy Tensor)

Policy Tensor @policytensor

Coincido en gran medida. Permítanme añadir algunas observaciones. 

— Existen tres teorías sobre el poder aéreo. Sabemos que los bombardeos terroristas de Douhet nunca han destruido la voluntad de lucha del enemigo. La estrategia de decapitación ha fracasado. Mientras Estados Unidos siga teniendo presencia aérea, solo hay una vía para evitar la derrota estratégica: ganar la guerra de interdicción para desarmar a Irán. 

La teoría de la interdicción como base de la victoria resulta «analíticamente atractiva» porque puede comprobarse empíricamente en tiempo real. Si el ritmo de los ataques iraníes se reduce a cero, Estados Unidos está ganando; de lo contrario, está perdiendo rotundamente. 

— La importantísima guerra de interdicción está yendo muy mal. Consulto a diario el mapa adjunto de ACLED, el referente en datos de conflictos ( https://acleddata.com/iran-crisis-live ). El ritmo de los ataques iraníes no muestra signos de disminuir. Por el contrario, el agotamiento de las reservas de interceptores y el uso de misiles más pesados ​​ha aumentado drásticamente la eficacia de los ataques con misiles iraníes, como estamos viendo en los ataques contra Israel. La campaña iraní de interdicción y contraataque ha tenido un éxito sorprendente. Se han destruido al menos 10 radares, lo que ha dejado parcialmente ciegas a las fuerzas estadounidenses y a los sistemas de interceptación. Las bases estadounidenses en la región han sido evacuadas en su mayoría, lo que ha obligado a Estados Unidos a utilizar bases europeas. 

— Se han producido importantes pérdidas. Dos docenas de drones pesados ​​y media docena de aeronaves tripuladas se han perdido a causa de disparos o accidentes iraníes, aunque no está claro cuál, incluyendo un F-35. 

Un poderoso grupo de portaaviones ha quedado fuera de servicio. Irán domina la escalada del conflicto. Esto se confirmó cuando Trump tuvo que retractarse de su ultimátum. 

Irán representa una amenaza muy poderosa en la cúspide de la escalada: la infraestructura de petróleo y gas y los sistemas de desalinización de agua en el Golfo Pérsico están bajo control iraní. 

Irán mantiene en reserva opciones para una escalada horizontal. Los hutíes tienen el dedo en el gatillo. Esto constituye un elemento disuasorio para mantener a los saudíes fuera de la guerra y podría utilizarse en cualquier momento para extender el conflicto e imponer mayores costos a Occidente. 

Irán mantiene un control férreo sobre el punto estratégico de Ormuz. No existe ninguna opción militar seria para recuperar Ormuz mientras no se gane la guerra de interdicción. 

Independientemente de dónde se desembarquen los marines, estarán completamente expuestos al fuego iraní, incluido el fuego de artillería. Los requisitos de protección de las fuerzas estadounidenses, que en última instancia dependen de la intolerancia a las bajas, implican que la idea de Kharg, etc., simplemente no será viable. 

Estados Unidos se encuentra en una encrucijada. O bien acepta esta humillación militar y un alto el fuego en gran medida en los términos iraníes, o bien debe enviar fuerzas terrestres para intentar recuperar el estrecho de Ormuz y restaurar el prestigio militar estadounidense. 

— Si Estados Unidos opta por un alto el fuego negociado, Irán emergerá como una potencia hegemónica regional con el arma de Ormuz firmemente en sus manos; y, tras haber derrotado a Estados Unidos en una guerra convencional de alta intensidad, como una gran potencia en el sistema internacional. 

— Si Estados Unidos decide intensificar el conflicto a una guerra terrestre, esta durará años. Esto se debe a que tanto la protección de las fuerzas como el objetivo primordial de suprimir el fuego enemigo impulsarán un despliegue cada vez mayor de tropas terrestres. 

Pero Estados Unidos no puede ganar la guerra terrestre bajo ninguna circunstancia porque la matemática de la división ( https://x.com/policytensor/status/2034106536084038083?s=20 ) es aún más desalentadora que la matemática de los drones ( https://x.com/policytensor/status/2030047132200145398 ). Esto significa que la elección a la que se enfrenta el agresor es entre aceptar la derrota estratégica ahora a un coste limitado, o más adelante a un coste mucho, mucho mayor. 

— Así pues, Estados Unidos ya ha sufrido una catastrófica derrota militar. El mundo multipolar era una hipótesis hasta el mes pasado. Ahora es un hecho militar demostrado. Esto se debe a la difusión de la tecnología militar ( https://x.com/policytensor/status/2035826416453849393 ). El monopolio estadounidense en ataques de precisión ha desaparecido. La disuasión en Asia ha muerto. Esto inevitablemente tendrá consecuencias geopolíticas de gran alcance, que detallaré en una próxima entrevista sobre @MultipolarPod con @admcollingwood más tarde hoy.
 

(Seconded for the most part. Let me add a few notes. — There are three theories of air power. We know Douhetist terror bombing has never destroyed the will of the enemy to fight. Decapitation has now failed. As long as the US remains ‘up in the air’ there is only one path to avoiding strategic defeat: winning the interdiction war to disarm Iran. — The interdiction theory of victory is ‘analytically attractive’ because it empirically testable in real time. If Iranian strike tempo is dwindling to zero, the US is winning; otherwise it is losing outright. — The all-important interdiction war is going very poorly. I look at the attached map every day from ACLED, the gold standard of conflict data (https://acleddata.com/iran-crisis-live). Iranian strike tempo shows no sign of dwindling. To the contrary, depletion of interceptor inventories and the use of heavier missiles has dramatically increased the effectiveness of Iranian missile strikes, as we are seeing in the strikes on Israel. — The Iranians’ interdiction/counterforce campaign has been surprisingly successful. At least 10 radars have been destroyed, partially blinding US forces and interceptor systems. US bases in the region have been largely evacuated, forcing the US to use European bases. — There have been some big kills. Two dozen heavy drones and a half a dozen manned aircraft have been lost to Iranian fire/accidents, not clear which, including an F-35. A mighty carrier group has been put out of business. — Iran enjoys escalation dominance. This was confirmed when Trump had to walk back his ultimatum. Iran has a very powerful threat at the top of the escalation ladder: the O&G infrastructure and water desalinization systems in the gulf are both under Iranian fire control. — Iran holds horizontal escalation options in reserve. The Houthis have their ‘fingers on the trigger.’ That is a deterrent to keep the Saudis out of the war, and may be used at any time to expand the war and impose greater costs on the West. — Iran retains a firm grip on the Hormuz weapon. No serious military option to retake Hormuz exists as long as the interdiction war is not won. No matter where you land the marines, they will be fully exposed to Iranian fire, including artillery fire. US force protection requirements, ultimately a function of casualty intolerance, mean that the Kharg idea etc are just not going to fly. — The United States is at a crossroads. Either it swallows this military humiliation and accepts a ceasefire largely on Iranian terms, or it must send in ground forces to in a bid to retake Hormuz and restore US military prestige. — If the US chooses a negotiated ceasefire, Iran will emerge as a regional hegemon with the Hormuz weapon firmly in its hands; and, having defeated the US in a high-intensity conventional war, as a great power in the international system. — If the US chooses to escalate to a ground war, the war will last for years. This is because both force protection and the overriding objective of fire suppression will drive ever greater commitment of ground forces. But the US cannot win the ground war under any circumstances because the division math (https://x.com/policytensor/status/2034106536084038083?s=20) is even more forbidding than the drone math (https://x.com/policytensor/status/2030047132200145398). This means that the choice facing the aggressor is between accepting strategic defeat now at limited costs, or later at far, far higher costs. — So the United States has already suffered a catastrophic military defeat. The multipolar world was a hypothesis until last month. Now it is a demonstrated military fact. It has obtained due to the diffusion of military technology (https://x.com/policytensor/status/2035826416453849393). The US monopoly in precision-strike is now gone. Deterrence in Asia is now dead. This cannot but fail to have far-reaching geopolitical consequences, which I will lay out in detail in a forthcoming interview on @MultipolarPod with @admcollingwood later today.)

8:14 p. m. · 24 mar. 2026 ·230,4 mil Visualizaciones

¿Por qué se ha desmoronado la defensa de Israel en el caso de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia? El retiro de los cargos de abuso sexual y violación contra soldados israelíes demuestra que el sistema legal israelí jamás exigirá responsabilidades a los israelíes por sus crímenes de guerra contra los palestinos... Los soldados fueron filmados mientras se cometía la atrocidad. En cuanto a la víctima, el periódico israelí Haaretz ha citado registros médicos que muestran que sus heridas incluían una rotura intestinal, una lesión grave en el ano, daños pulmonares y costillas rotas... En el corazón de la posición israelí está la afirmación de que el país ya cuenta con un sistema legal sólido y no partidista, y que, por lo tanto, no hay necesidad de que un organismo como la Corte Internacional de Justicia (CIJ) interfiera en sus asuntos internos... Si Israel posee un marco judicial "sólido e independiente", entonces no hay necesidad de que Sudáfrica pida a la CIJ que haga cumplir el derecho internacional y rectifique la injusticia de la persecución de Israel al pueblo palestino; se puede confiar en que Israel tome las riendas. Si la afirmación es falsa, por otro lado, entonces tal intervención internacional es necesaria con urgencia... Israel Katz, el ministro de Defensa de Israel, se reunió con los acusados, se tomó una foto con ellos, se disculpó por cómo el sistema los había tratado; y ordenó al ejército israelí que tomara medidas inmediatas para devolverlos al servicio activo. Es inconcebible que cualquier aparato judicial imparcial indultara a soldados acusados de crímenes tan abominables... Como declaró Sari Bashi, directora ejecutiva del Comité Público contra la Tortura en Israel: "El fiscal general militar de Israel acaba de dar a sus soldados licencia para violar, siempre y cuando la víctima sea palestina"... Katz ha declarado abiertamente que el propósito del sistema legal de Israel es proteger a los soldados... Consciente o no, Katz estaba así contradiciendo la afirmación de Shaw en La Haya de que cualquier abuso sería abordado por el "sistema legal robusto e independiente de Israel... es posible afirmar con confianza que la defensa contra los cargos de genocidio presentada por los abogados de Israel ante la CIJ en enero de 2024 se ha desintegrado (Peter Oborne)

 "La semana pasada, Israel retiró repentinamente los cargos contra cinco soldados acusados de abuso sexual y violación de un prisionero palestino varón.

Este desarrollo fue grotesco, tanto más cuanto que no faltan pruebas.

Los soldados fueron filmados mientras supuestamente se cometía la atrocidad. En cuanto a la víctima, el periódico israelí Haaretz ha citado registros médicos que muestran que sus heridas incluían una rotura intestinal, una lesión grave en el ano, daños pulmonares y costillas rotas.

En este artículo, sin embargo, no nos detendremos en la inmundicia moral de la decisión del Fiscal General Militar Itai Ofir de abandonar el caso. En cambio, examinaremos las consecuencias para la defensa continua de Israel contra las acusaciones de genocidio en La Haya.

En el corazón de la posición israelí está la afirmación de que el país ya cuenta con un sistema legal sólido y no partidista, y que, por lo tanto, no hay necesidad de que un organismo como la Corte Internacional de Justicia (CIJ) interfiera en sus asuntos internos.

El abogado británico Malcolm Shaw expuso este argumento con admirable claridad cuando defendió a Israel contra las acusaciones de genocidio de Sudáfrica en La Haya en enero de 2024.

Le dijo a la CIJ: "Si fuera el caso –lo cual negamos– de que las fuerzas israelíes hubieran transgredido algunas de las normas del conflicto, entonces el asunto sería abordado en el momento oportuno por el sólido e independiente sistema legal de Israel".

Las implicaciones de esta declaración de uno de los abogados más eminentes de Gran Bretaña son sencillas. Si Israel posee un marco judicial "sólido e independiente", entonces no hay necesidad de que Sudáfrica pida a la CIJ que haga cumplir el derecho internacional y rectifique la injusticia de la persecución de Israel al pueblo palestino; se puede confiar en que Israel tome las riendas.

Si la afirmación es falsa, por otro lado, entonces tal intervención internacional es necesaria con urgencia. 

Guerreros heroicos

Sin embargo, incluso en el momento en que se hizo, la afirmación de Shaw sobre la independencia de la justicia israelí era cuestionable.

El grupo israelí de derechos humanos B'Tselem, reconocido internacionalmente, ya había concluido que Israel no posee más que una "apariencia de aplicación de la ley" y que "los responsables de dañar a los palestinos quedan impunes y las víctimas no reciben compensación por el daño que sufren".

Y considere esto: hace 10 años, B'Tselem anunció que dejaría de presentar quejas ante el brazo de aplicación de la ley militar de Israel, ya que "ya no tiene sentido buscar justicia y defender los derechos humanos trabajando con un sistema cuya función real se mide por su capacidad de seguir encubriendo con éxito actos ilegales y proteger a los perpetradores". ".

Quizás Shaw asumía que la justicia israelí recuperaría su equilibrio durante la guerra en Gaza. Si es así, tiene motivos para sentirse traicionado.

No es como si Ofir hubiera tomado una decisión deshonesta. Por el contrario, su depravada adjudicación fue recibida instantáneamente por el primer ministro Benjamín Netanyahu, quien denunció la acusación como una "calumnia de sangre" antes de aclamar a los acusados como "guerreros heroicos".

Israel Katz, el ministro de Defensa de Israel, fue más allá. Agradeció la decisión; se reunió con los acusados, se tomó una foto con ellos, se disculpó por cómo el sistema los había tratado; y ordenó al ejército israelí que tomara medidas inmediatas para devolverlos al servicio activo.

Es inconcebible que cualquier aparato judicial imparcial indultara a soldados acusados de crímenes tan abominables.

Como declaró Sari Bashi, directora ejecutiva del Comité Público contra la Tortura en Israel: "El fiscal general militar de Israel acaba de dar a sus soldados licencia para violar, siempre y cuando la víctima sea palestina".

La decisión de Ofir no puede conciliarse con la jactancia de Israel en La Haya de poseer un sistema legal "robusto e independiente". También desmiente el argumento final de Israel ante la CIJ de que tiene un "compromiso de larga data con la ley y la moralidad", y hace añicos la afirmación de Israel de "respetar plenamente" las "reglas y principios del derecho internacional humanitario".

Los argumentos se derrumbaron

Israel y sus partidarios, entre ellos Gran Bretaña y Estados Unidos, han rechazado repetidamente el argumento de la mayoría de los expertos y académicos en derechos humanos de que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza. Sin embargo, el hecho es que casi todos sus argumentos presentados en su defensa en enero de 2024 se han desmoronado.

En primer lugar, están las cifras de bajas. En La Haya, Israel calificó las cifras producidas por el Ministerio de Salud de Gaza como "estadísticas no verificadas proporcionadas por el propio Hamás, difícilmente una fuente confiable".

Pero el propio ejército israelí ha aceptado desde entonces que estas cifras son bastante precisas, mientras que un estudio revisado por pares publicado en la revista médica Lancet Global Health ha encontrado que podrían ser una subestimación significativa del verdadero número total de muertes.

 En segundo lugar, está la afirmación de Israel de que Hamás está utilizando hospitales como armas. En La Haya, Israel afirmó que existe "evidencia abrumadora del uso militar de... hospitales por parte de Hamás" en Gaza.

Desafortunadamente para Israel, ha surgido muy poca evidencia seria para apoyar esta afirmación. En diciembre de 2024, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos encontró que "hasta ahora no se ha puesto a disposición pública información suficiente para corroborar estas acusaciones, que han permanecido vagas y amplias, y en algunos casos parecen ser contradichas por información disponible públicamente". ".

Tercero, está el tema de la ayuda humanitaria. En La Haya, Israel afirmó que "ha declarado públicamente en repetidas ocasiones que no hay límite en la cantidad de alimentos, agua, refugio o suministros médicos que se pueden introducir en Gaza". ".

Sin embargo, Human Rights Watch, Amnistía Internacional y B'Tselem han confirmado que Israel ha utilizado el hambre como arma de guerra en Gaza. Hace un año, en medio de un "alto el fuego" anterior, la oficina de Netanyahu anunció que todos los bienes y suministros a Gaza serían bloqueados, lo que llevó a la ONU en agosto a declarar oficialmente una hambruna.

Finalmente, Israel negó la intención genocida, informando a la corte en enero de 2024 de su "compromiso constante e implacable" de "mitigar el daño civil y aliviar el sufrimiento civil en Gaza". ".

Para entonces, sin embargo, esta afirmación ya había sido socavada por la declaración del exministro de Defensa Yoav Gallant de que: "Estamos imponiendo un asedio completo a [Gaza]". Sin electricidad, sin comida, sin agua, sin combustible – todo está cerrado. Estamos luchando contra animales humanos y debemos actuar en consecuencia.
Retórica genocida

El coronel Yogev Bar-Shesht, entonces subdirector de la Administración Civil de Israel, transmitió este mensaje en una entrevista desde dentro de Gaza en noviembre de 2023: "Quien regrese aquí, si regresa aquí después, encontrará tierra quemada. Sin casas, sin agricultura, sin nada. No tienen futuro.

Los líderes israelíes han seguido utilizando esta retórica genocida, con Katz afirmando el pasado diciembre: Estamos en lo más profundo de Gaza, y nunca dejaremos Gaza... Cuando llegue el momento, si Dios quiere, estableceremos en el norte de Gaza puestos de avanzada de Nahal [militares] en lugar de las comunidades que fueron desarraigadas".

Después de ser criticado por el ex jefe del ejército Gadi Eisenkot por el momento de esta declaración, Katz intentó retractarse más tarde.

Ahora, después de que los cargos en el caso del prisionero palestino fueran retirados la semana pasada, Katz ha declarado abiertamente que el propósito del sistema legal de Israel es proteger a los soldados.

"Se ha hecho justicia", señaló en un comunicado en las redes sociales, en el que celebró la decisión de Ofir de cancelar la acusación contra el acusado. "Este juicio nació en pecado por el anterior fiscal general militar, utilizando una calumnia de sangre contra los soldados de las FDI [ejército israelí] y métodos de investigación criminal, y me alegro de que se haya hecho justicia y el juicio haya sido cancelado".

Katz añadió: "El papel del sistema legal de las FDI es proteger y salvaguardar a los soldados de las FDI que participan heroicamente en la guerra contra monstruos crueles, y no los derechos de los terroristas de Hamás. Estoy convencido de que la decisión conducirá a un nuevo camino.

Traducción: Consciente o no, Katz estaba así contradiciendo la afirmación de Shaw en La Haya de que cualquier abuso sería abordado por el "sistema legal robusto e independiente de Israel". ".

No se espera un veredicto final de la CIJ hasta el próximo año como mínimo. Sería insensato cuestionar la decisión de la corte, pero es posible afirmar con confianza que la defensa contra los cargos de genocidio presentada por los abogados de Israel ante la CIJ en enero de 2024 se ha desintegrado."

Peter Oborne and Irfan Chowdhury , Middle East Eye, 20/03/26, traducción Quillbot, enlaces en el original) 

Parece que habrá invasión... Las tropas estadounidenses se están concentrando en posiciones que permiten un ataque con muy poco aviso previo... EE. UU. exige a Irán que abandone todo programa nuclear, limite el alcance y la potencia de sus misiles y deje a su suerte a los aliados de la zona (Hezbolá, hutíes). Irán exige la eliminación de todas las sanciones, el pago de daños de guerra y el control futuro del estrecho de Ormuz. Un enfrentamiento sin margen alguno para una negociación real... Y, por otra parte, ¿qué negociación podría haber? ¿Sobre qué base de confianza? Tras haber sido atacados dos veces durante las negociaciones, para los iraníes el margen de confianza se ha cerrado por tiempo indefinido... Todo apunta a un intento de conquista del islote de Kharg... La verdadera cuestión es qué sucederá después... ¿Qué ventaja negociadora le proporcionaría a Trump el desembarco? Francamente, es difícil de entender. El único escenario evidente es un inútil baño de sangre, con graves daños adicionales a las infraestructuras energéticas del Golfo (y, por tanto, del mundo). En cualquier caso, nos encontramos en el umbral de una fase decisiva... los EE. UU. ven un posible cambio radical en las relaciones de poder en todo Oriente Medio... Irak parece haberse liberado por completo del control estadounidense: las bases han sido evacuadas, las tropas estadounidenses que quedan se han refugiado en territorio kurdo... si Irán resiste, EE. UU. podría ser expulsado definitivamente de todo Oriente Medio, dejando a Israel en una situación de extrema vulnerabilidad (económica, más que militar)... pero si Irán es sometido, Israel se convierte en el dominus indiscutible de Oriente Medio (la zona de donde procede la mitad de la energía mundial); de ello se deriva la extinción del proyecto multipolar, confinado a un bloque asiático (Rusia-China-Corea del Norte)... (Andrea Zhok)

 "Todas las señales que llegan de Oriente Medio apuntan inequívocamente en una dirección que, por muy irracional que parezca, parece inevitable.

Hace tres días, Trump habló de una suspensión de cinco días de los bombardeos sobre las instalaciones energéticas de Irán. La suspensión no se ha producido propiamente dicha, pero la coincidencia del final de los cinco días con el fin de semana, y por tanto con el cierre de la bolsa estadounidense, no parece casual. Este fin de semana podría ocurrir algo.

Las tropas estadounidenses, los marines y los paracaidistas se están concentrando en posiciones que permiten un ataque con muy poco aviso previo.

Las supuestas negociaciones han quedado en nada. EE. UU. exige a Irán que abandone todo programa nuclear, limite el alcance y la potencia de sus misiles y deje a su suerte a los aliados de la zona (Hezbolá, hutíes). Irán exige la eliminación de todas las sanciones, el pago de daños de guerra y el control futuro del estrecho de Ormuz. Un enfrentamiento sin margen alguno para una negociación real.

Y, por otra parte, ¿qué negociación podría haber? ¿Sobre qué base de confianza? Tras haber sido atacados dos veces durante las negociaciones, para los iraníes el margen de confianza se ha cerrado por tiempo indefinido.

Por lo tanto, aunque desde el principio se había descartado una intervención estadounidense con tropas sobre el terreno, parece que precisamente ese debe ser al final el resultado.

¿Con qué objetivo?

Todo apunta a un intento de conquista del islote de Kharg: es una posición estratégica para el control del estrecho, es pequeño (21 km²), está menos defendido que cualquier objetivo en tierra firme y es crucial desde el punto de vista energético para Irán.

La apuesta estadounidense podría ser que, con una superioridad en la cobertura aérea, un ataque combinado de marines y paracaidistas pueda tomar la isla en poco tiempo.

No sin un grave derramamiento de vidas humanas, pero este escenario es posible.

La verdadera cuestión es qué sucederá después.

Como Estados Unidos debería haber aprendido —desde Vietnam hasta Afganistán— y al parecer no ha aprendido, ganar una guerra no consiste en plantar una bandera para una sesión fotográfica. La guerra se gana cuando se pueden imponer las propias condiciones al adversario. ¿Qué ventaja negociadora le proporcionaría a Trump un desembarco en el islote de Kharg?

Francamente, es difícil de entender.

El único escenario evidente es un inútil baño de sangre, con graves daños adicionales a las infraestructuras energéticas del Golfo (y, por tanto, del mundo).

En cualquier caso, nos encontramos en el umbral de una fase decisiva.

Hay muchos indicios, indicios que creo que también ven los EE. UU., de un posible cambio radical en las relaciones de poder en todo Oriente Medio.

Los países del Golfo han aprendido de la manera más dolorosa que el «paraguas estadounidense» es, en realidad, un pararrayos que canaliza todos los rayos hacia quien lo acoge.

Irak parece haberse liberado por completo del control estadounidense: las bases han sido evacuadas, las tropas estadounidenses que quedan se han refugiado en territorio kurdo, y el primer ministro iraquí ha pedido a su (modesto) ejército que dispare contra los israelo-estadounidenses si son atacados.

El umbral histórico es ahora este:

si Irán es sometido, Israel se convierte en el dominus indiscutible de Oriente Medio (la zona de donde procede la mitad de la energía mundial); de ello se deriva la extinción del proyecto multipolar, confinado a un bloque asiático (Rusia-China-Corea del Norte);

si Irán resiste, EE. UU. podría ser expulsado definitivamente de todo Oriente Medio, dejando a Israel en una situación de extrema vulnerabilidad (económica, más que militar). Con un Oriente Medio abierto a la influencia de los BRICS, los equilibrios mundiales cambiarían por completo, abriendo literalmente una nueva era.

Si fuera una película, sería el momento de prepararse unas palomitas; al no ser una película, mejor prepararse unos bidones de gasolina."

(Andrea Zhok, blog) 

La desigualdad está destrozando la economía... Esa es la consecuencia de que demasiados ingresos vayan a quienes están en la cima de la pirámide económica en el Reino Unido. Esa gente rica no gasta la mayor parte de lo que gana. Su dinero está ahorrado y no circula. El resultado es que la demanda en toda nuestra economía se debilita. La desigualdad conduce directamente al estancamiento como resultado. Es profundamente peligroso para nuestro bienestar... Aquellos con ingresos bajos y medios gastan la mayor parte de lo que ganan. No tienen otra opción que hacerlo, después de todo, eso es todo lo que tienen para vivir. Su poder adquisitivo luego apoya empleos y negocios. Cuando sus ingresos disminuyen debido a la concentración de la riqueza, toda la economía sufre. Lo que debemos hacer es distribuir el poder adquisitivo de manera más amplia. La redistribución restaura la demanda donde se necesita. Da el dinero necesario para que las personas de ingresos bajos y medios gasten de manera que mantenga la actividad económica en este país. Sin redistribución, la inestabilidad en el Reino Unido crecería. La débil demanda conduce a un bajo crecimiento, y la subinversión y la concentración de la riqueza solo lo fomentan. Mientras tanto, las burbujas de activos se están produciendo en la cima de la pirámide de riqueza porque no tienen en qué gastar su dinero y persiguen oportunidades de inversión que no son reales. Eso reemplaza la actividad económica real, y la consecuencia es que las tensiones sociales aumentan junto con la desigualdad. Lo hemos visto con respecto al precio de la vivienda. Esto hace que toda nuestra economía sea frágil y propensa a las crisis (Richard Murphy)

 "La desigualdad está socavando nuestra economía. Esa es la consecuencia de que demasiados ingresos vayan a quienes están en la cima de la pirámide económica en el Reino Unido.

Esa gente rica no gasta la mayor parte de lo que gana. Su dinero está ahorrado y no circula. El resultado es que la demanda en toda nuestra economía se debilita. La desigualdad conduce directamente al estancamiento como resultado. Es profundamente peligroso para nuestro bienestar.

Lo que debemos hacer es distribuir el poder adquisitivo de manera más amplia. Aquellos con ingresos bajos y medios gastan la mayor parte de lo que ganan. No tienen otra opción que hacerlo, después de todo, eso es todo lo que tienen para vivir. Su poder adquisitivo luego apoya empleos y negocios.

Cuando sus ingresos disminuyen debido a la concentración de la riqueza, toda la economía sufre. La redistribución restaura la demanda donde se necesita. Da el dinero necesario para que las personas de ingresos bajos y medios gasten de manera que mantenga la actividad económica en este país.

Sin redistribución, la inestabilidad en el Reino Unido crecería. La débil demanda conduce a un bajo crecimiento, y la subinversión y la concentración de la riqueza solo lo fomentan. La economía entonces se vuelve dependiente de la deuda contraída por aquellos con ingresos bajos y medios para mantener el gasto.

Mientras tanto, las burbujas de activos se están produciendo en la cima de la pirámide de riqueza porque no tienen en qué gastar su dinero y persiguen oportunidades de inversión que no son reales. Eso reemplaza la actividad económica real, y la consecuencia es que las tensiones sociales aumentan junto con la desigualdad. Lo hemos visto con respecto al precio de la vivienda. Esto hace que toda nuestra economía sea frágil y propensa a las crisis.

Necesitamos la redistribución como consecuencia. No es opcional. Sustenta la demanda y la estabilidad económica. Reduce la dependencia de la deuda y la especulación. Apoya el empleo y la inversión productiva.

La desigualdad extrema como la que tenemos es económicamente perjudicial.

La redistribución mantiene la economía funcionando correctamente.

Es hora de gravar la riqueza, y los ingresos y ganancias de la riqueza, adecuadamente. Nuestra economía lo requiere, y tenemos que ponernos a ello ahora."

(Richard Murphy, blog, 25/03/26, traducción Quillbot, enlaces en el original)

Pedro Sánchez y Trump se han enfrentado en repetidas ocasiones a lo largo del último año... Este desafío tan directo a la Administración Trump podría acarrear riesgos políticos... El enfrentamiento se entiende mejor como política interna que da forma a la política exterior... Los recientes resultados electorales sugieren que la estrategia podría estar calando entre los votantes... Si se demuestra que el líder del PSOE tiene razón, también se reivindicaría la postura del Gobierno español respecto a la negativa a aumentar el gasto en defensa hasta el 5 % propuesto por Trump... La disputa refleja una realidad política más amplia, el aumento del gasto en defensa es impopular entre el electorado español... Visto en este contexto, el enfrentamiento por la guerra de Irán forma parte de una tendencia más prolongada en la que las consideraciones políticas internas determinan la posición de España dentro de la alianza transatlántica... La postura de España puede parecer inusualmente beligerante, pero la respuesta de Europa a la guerra de Irán ha estado lejos de ser unánime. Gran parte de esta variación refleja las diferentes presiones políticas internas a las que se enfrentan los líderes europeos... los Gobiernos sopesan sus limitaciones políticas internas frente a cálculos estratégicos internacionales más amplios... Si la estrategia de Pedro Sánchez tiene éxito, podría animar a otros líderes europeos a plantar cara a Washington. Sin embargo, si sale mal, es probable que la respuesta cautelosa de Europa se afiance aún más (Waya Quiviger)

 "La guerra en Irán ha puesto de manifiesto una vez más las tensiones entre el presidente español, Pedro Sánchez, y Donald Trump. Ambos líderes se han enfrentado en repetidas ocasiones a lo largo del último año, entre otras cosas por la continua oposición de España a la actuación de Israel en Gaza, su negativa a aumentar el gasto en la OTAN por encima del 2 % del PIB, y ahora su negativa a apoyar la guerra de EE. UU. en Irán.

A finales de febrero, España prohibió a EE. UU. utilizar sus bases militares conjuntas en Rota y Morón para operaciones relacionadas con la guerra de Irán. Como resultado, un furioso Trump declaró: “Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”.

Desde entonces, Sánchez ha redoblado su oposición en un discurso televisado a nivel nacional, en el que expuso con rotundidad la postura del Gobierno español: “No a la guerra”. En las redes sociales también afirmó: “NO a las violaciones del derecho internacional” y “NO a la ilusión de que podemos resolver los problemas del mundo con bombas”.

Este desafío tan directo a la Administración Trump podría acarrear riesgos políticos. De hecho, las reacciones a la guerra por parte de otros Estados europeos han sido mucho más moderadas. ¿Por qué, entonces, ha adoptado Sánchez una postura tan inusualmente confrontativa?

El enfrentamiento se presenta como una cuestión de geopolítica o de derecho internacional, pero se entiende mejor como política interna que da forma a la política exterior. La cultura política antibélica histórica de España, la dinámica de la actual coalición de gobierno de izquierdas y los incentivos electorales internos ayudan a explicar la firme posición de Madrid.

La sombra de Irak

En su reciente discurso, Sánchez hizo una referencia específica a la guerra de Irak de 2003: “Hace veintitrés años, otra Administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio”, afirmó. “Una guerra que, en teoría, se dijo en aquel momento que se libraba para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Husein, para llevar la democracia y para garantizar la seguridad mundial, pero desató la mayor ola de inseguridad que nuestro continente había sufrido desde la caída del Muro de Berlín”.

En 2003, el presidente del Gobierno, José María Aznar, se unió a la coalición liderada por Estados Unidos para derrocar a Sadam Husein. La decisión desencadenó protestas masivas en todo el país y contribuyó en parte a la derrota de Aznar en las elecciones de 2004. Su oponente, José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista (PSOE), hizo campaña con la promesa de retirar las tropas de Irak, promesa que cumplió inmediatamente después de asumir el cargo.

La guerra de Irak marcó profundamente la actitud de la opinión pública española hacia la intervención militar en Oriente Medio, y su legado explica el instinto de Sánchez de distanciar a España de la guerra de Irán. Su postura no es solo ideológica: refleja el recuerdo de lo políticamente perjudicial que puede resultar para un Gobierno español alinearse con las intervenciones estadounidenses.

Política de coalición y primeras señales electorales

La postura del presidente sobre la guerra en Irán también puede analizarse a la luz de la actual coyuntura política interna. Sánchez gobierna con el apoyo de partidos de izquierda que se oponen firmemente a la intervención militar estadounidense. Respaldar a Washington, o incluso facilitar la guerra a través de las bases estadounidenses, podría poner en riesgo la estabilidad de esa coalición. Pero el cálculo político puede ir aún más allá.

Sánchez se ha ganado la reputación de sobrevivir repetidamente a crisis políticas. A pesar del descenso en las encuestas y de los continuos escándalos dentro de su partido y su círculo más cercano, parece apostar por que la profunda impopularidad de Trump en España acabará jugando a su favor, especialmente entre su base de votantes de izquierdas.

Los recientes resultados electorales sugieren que la estrategia podría estar calando entre los votantes. En las muy esperadas elecciones autonómicas de Castilla y León celebradas el pasado 15 de marzo, el PSOE aumentó su representación, ganando dos escaños adicionales a pesar de que las encuestas sugerían que el partido podría perder terreno de forma significativa.

Aunque unas elecciones no pueden determinar las tendencias nacionales, el resultado ofrece un primer indicio de que una postura firmemente antibélica podría no acarrear los costes políticos internos que predijeron los críticos. En todo caso, puede haber reforzado el atractivo de Sánchez más allá de las líneas partidistas entre los votantes escépticos ante la escalada militar, críticos con Donald Trump y partidarios de una política exterior europea más independiente.

Si se demuestra que el líder del PSOE tiene razón, también se reivindicaría la postura del Gobierno español respecto a la OTAN. En junio de 2025, España se negó a aumentar el gasto en defensa hasta el objetivo del 5 % de la OTAN propuesto por Trump, lo que provocó duras críticas por parte del presidente estadounidense. La disputa refleja una realidad política más amplia: el aumento del gasto en defensa es impopular entre el electorado español.

Visto en este contexto, el enfrentamiento por la guerra de Irán forma parte de una tendencia más prolongada en la que las consideraciones políticas internas determinan la posición de España dentro de la alianza transatlántica.

Presiones internas en toda Europa

La postura de España puede parecer inusualmente beligerante, pero la respuesta de Europa a la guerra de Irán ha estado lejos de ser unánime. Gran parte de esta variación refleja las diferentes presiones políticas internas a las que se enfrentan los líderes europeos.

En Alemania, el canciller Friedrich Merz evitó inicialmente criticar directamente los ataques estadounidenses y, en general, ha hecho hincapié en la unidad transatlántica. No obstante, ha advertido contra un conflicto prolongado y ha subrayado que Alemania “no es parte en esta guerra” y no quiere convertirse en ella, destacando las preocupaciones sobre la perturbación económica y la inestabilidad regional.

El Reino Unido ha adoptado una postura igualmente cautelosa. El primer ministro Keir Starmer insistió en que se aclararan los objetivos de EE. UU. y la justificación legal antes de comprometerse a prestar apoyo militar, haciendo hincapié en la diplomacia y la seguridad marítima en lugar de la participación directa en el conflicto.

La italiana Giorgia Meloni ha planteado sus preocupaciones sobre la legalidad de la guerra, pero ha evitado condenar abiertamente a Washington. Su Gobierno ha hecho énfasis en el respeto de los acuerdos vigentes que regulan las bases militares estadounidenses en lugar de bloquear su uso de forma tajante, lo que refleja tanto los fuertes lazos de seguridad de Italia con Estados Unidos como la propia alineación política de Meloni con los conservadores transatlánticos.

El panorama general es el de una respuesta europea fragmentada. En todo el continente, los Gobiernos están sopesando sus propias limitaciones políticas internas frente a cálculos estratégicos internacionales más amplios.

Una prueba de fuego para Europa

La respuesta de España a la guerra de Irán puede ofrecer el ejemplo más claro hasta la fecha de cómo la política interna está configurando la reacción de Europa ante el conflicto. El tiempo dirá si la postura de Sánchez resulta políticamente sostenible en el ámbito nacional y si convierte a España en la abanderada de un enfoque europeo más firme hacia Washington o simplemente en un caso aislado.

Si la estrategia tiene éxito, podría animar a otros líderes europeos a plantar cara a Washington. Sin embargo, si sale mal, es probable que la respuesta cautelosa de Europa se afiance aún más.

En cualquier caso, el episodio ilustra una realidad más amplia de las relaciones internacionales. Las decisiones de política exterior pueden presentarse como cuestiones de derecho internacional o de principios, pero en los sistemas democráticos suelen estar determinadas, ante todo, por las presiones de la política interna." 

( , The Conversation, 23/03/26)