13.7.26

Con la gente bañándose en el Canal Saint-Martin en París con temperaturas superiores a los 38 °C, en la reciente cumbre del G7, con la asistencia de siete ministros de medio ambiente, se omitió deliberadamente cualquier debate sobre la crisis del cambio climático para para asegurarse de que la delegación estadounidense no se levantara y se marchara... Luego leí que una conferencia que tenía como objetivo debatir sobre el calor extremo, parte de la Semana de Acción Climática de Londres del 20 al 28 de junio, fue cancelada porque el edificio donde se iba a celebrar estaba demasiado caliente. Sí, efectivamente... ¿Dónde está la seriedad en las altas esferas? Los 100 principales fabricantes de armas reportaron ventas por valor de 670 mil millones de dólares, otro récord... La relación entre la venta de armas y el medio ambiente es indiscutible. Los ejércitos son, con mucha diferencia, los principales destructores de nuestro entorno natural... el G-7 gasta el equivalente a una cuarta parte de esos 670.000 millones de dólares en proyectos relacionados con el cambio climático —siempre con el objetivo de promover el capitalismo de mercado al estilo del antiguo Banco Mundial y el FMI... Hay mentes brillantes dedicadas con seriedad al tema del cambio climático; no quiero parecer desdeñoso al respecto. Pero en cuanto a número y, digamos, a capacidad intelectual, no hay comparación posible entre quienes abordan la crisis climática y quienes, en el poder, la ignoran, la agravan o ambas cosas (Patrick Lawrence)

"Con la gente bañándose en el Canal Saint-Martin en París con temperaturas superiores a los 38 °C, es un buen momento para recordar a Paul Valéry y su pesar por las consecuencias mentales y espirituales que la Gran Guerra tuvo sobre Europa.  

La ola de calor en Europa, captada por esta misión Copernicus Sentinel-3 el 26 de mayo. (Agencia Espacial Europea/Wikimedia Commons/CC BY-SA 3.0 IGO) A finales de junio de la sucedido una nueva y fortísima ola de calor, y las que vendrán…

¿ Ciento cuatro grados Fahrenheit en París, un nuevo récord? Eso fue lo que leí el jueves. París, como descubrí cuando estudiaba allí hace décadas y sufría los inviernos oscuros, está latitudinalmente más al norte (aproximadamente 48,8°N) que Nueva Escocia (43,5°N – 47°N).

La ola de calor más intensa de todas tiene a los europeos en estado de shock y pánico. Hay alertas rojas en todo el continente. En las faldas de los Alpes, las temperaturas alcanzan los 35 grados. Los suizos… ¿cómo decirlo?… no saben muy bien qué hacer cuando hace tanto calor.

En París, Stéphane Guillaume, un ingeniero informático de 44 años, observó el otro día cómo sus dos hijos nadaban en el Canal Saint-Martin, una vía fluvial de la margen derecha construida para el tráfico de barcazas a principios del siglo XIX . Nadar en el canal está prohibido, pero la policía hace la vista gorda. 

“La situación va a empeorar cada año”, comentó Guillaume a un reportero del New York Times . “Es muy preocupante porque ya hemos llegado al límite de lo que podemos soportar”.

Esta es la realidad, y dejemos de lado la cansina expresión «nueva normalidad», una frase insidiosa que los medios corporativos promueven para sugerir que no hay nada que se pueda hacer ante todas las calamidades que azotan a la humanidad en el siglo XXI . Los franceses, los españoles, los griegos, todos los mediterráneos: esto, lo inhabitable, es lo que nos espera al resto.

El gobierno francés ha anunciado que, por el momento, no habrá más eventos deportivos ni festivales de música. Los hospitales están en estado de emergencia. Se acabaron las copas al aire libre; se acabó contemplar con deleite el vino blanco mientras la luz del sol ilumina la copa.  

De acuerdo, las autoridades deben demostrar que están haciendo algo; todos debemos hacer nuestros sacrificios. Me recuerda a Gerald Ford durante la crisis del petróleo de mediados de los años 70, cuando el presidente estadounidense apareció en televisión y les dijo a las personas que se aseguraran de no dejar la puerta de la cocina abierta al sacar al gato por la noche.

Luego leí que en la reciente cumbre del G7 en Évians-les-Bains, con la asistencia de siete ministros de medio ambiente, se omitió deliberadamente cualquier debate sobre la crisis del cambio climático para evitar disensiones, específicamente para asegurarse de que la delegación estadounidense no se levantara y se marchara. 

¿Dónde está la seriedad en las altas esferas?

Luego leí que una conferencia que tenía como objetivo debatir sobre el calor extremo, parte de la Semana de Acción Climática de Londres del 20 al 28 de junio, fue cancelada porque el edificio donde se iba a celebrar estaba demasiado caliente. Sí, efectivamente. Justo lo que necesitábamos. 

Estas Semanas de Acción Climática, convocadas aquí y allá en distintos continentes, son un fenómeno curioso. Ejecutivos de empresas, ONG, expertos en políticas públicas: asisten todo tipo de personas. Pero las Semanas de Acción Climática están descentralizadas por diseño. Nadie con poder —ningún presidente o ministro decidido dispuesto a aprobar leyes o a declarar una nueva dirección nacional o internacional— parece asistir jamás. 

La mente divaga. La mía a dos lugares. 

Ejércitos de destrucción y Paul Valéry

Primero se habló del gasto mundial en armamento. Siempre es mejor consultar el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) para este tipo de información. La última versión de la base de datos de transferencias de armas del SIPRI , publicada en marzo, muestra que las ventas mundiales de armas alcanzaron un récord el año pasado. Los 100 principales fabricantes de armas reportaron ventas por valor de 670 mil millones de dólares, otro récord. 

La relación entre la venta de armas y el medio ambiente es indiscutible. Los ejércitos son, con mucha diferencia, los principales destructores de nuestro entorno natural. Y existe el caso —singular, aunque quizás no tanto— de Israel.

Los incesantes bombardeos en Gaza multiplican la cantidad de material que Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki. El uranio empobrecido, el fósforo blanco y, en Líbano y Siria, los pesticidas letales, ahora envenenan la tierra entre 20 y 30 veces más.

Estoy seguro de que el régimen sionista alberga un deseo de muerte freudiano que, en mayor o menor medida, define su conducta. Pero lo mismo parece ocurrir con quienes gobiernan Estados Unidos, añadiré. 

Por lo que puedo deducir de las cifras, que están llenas de galimatías, el G-7 gasta el equivalente a una cuarta parte de esos 670.000 millones de dólares en proyectos relacionados con el cambio climático —siempre con el objetivo de promover el capitalismo de mercado al estilo del antiguo Banco Mundial y el FMI— y aproximadamente el mismo porcentaje para subvencionar la extracción de combustibles fósiles. 

Hay mentes brillantes dedicadas con seriedad al tema del cambio climático; no quiero parecer desdeñoso al respecto. Pero en cuanto a número y, digamos, a capacidad intelectual, no hay comparación posible entre quienes abordan la crisis climática y quienes, en el poder, la ignoran, la agravan o ambas cosas.

Y así, mi mente divaga hacia ese segundo lugar mientras leo sobre el sofocante calor que azota Europa y la dedicación de las potencias occidentales y su bárbaro aliado en Asia Occidental a tecnologías militares que no producen bienestar ni soluciones a los problemas comunes de la humanidad, sino nada más que muerte, sufrimiento y ganancias propias del capitalismo tardío. 

Paul Valéry (1871-1945) fue poeta y ensayista modernista, brevemente funcionario del Ministerio de Guerra francés y durante mucho tiempo secretario privado del director de Havas, que más tarde se convertiría en la Agencia France-Presse. Escribí sobre Valéry hace algunos años en este espacio. Ese artículo se encuentra aquí .

Valéry comprendió las enormes consecuencias de la Primera Guerra Mundial. Con notable perspicacia, entendió que, al librarla contra sí misma, Europa había perdido su lugar en el orden mundial y se había convertido —¡qué premonitorio!— en «un pequeño cabo del continente asiático». Quienes reflexionan sobre un nuevo orden mundial apenas ahora están empezando a comprender a este hombre. 

Al leer a Valéry, no tengo la impresión de que lamentara mucho este giro histórico mundial. No, entre las muchas cosas que lamentaba, como escribió en uno de sus ensayos, estaba el impacto que la Primera Guerra Mundial tuvo en las mentes y los espíritus de los europeos. 

¿Cuántas mentes se dedicaron no a construir un mundo mejor, preguntó, sino a «encontrar la manera de quitar el alambre de púas, confundir a los submarinos o paralizar el vuelo de los aviones»? Y más adelante en el mismo ensayo. Las cursivas son de Valéry:

“Sin duda, se requirió mucha ciencia para matar a tantos hombres… pero también se requirieron cualidades morales  . Conocimiento y deber: ¿Debemos sospechar también de ustedes?”

La pregunta de Valéry era retórica: lo que más lamentó cuando, en 1919, justo después del Armisticio, publicó La crisis de la mente , fueron las perversiones de las nociones de moralidad, responsabilidad y mejor uso del conocimiento que tenía la humanidad europea.

No debemos confundir esto cuando leemos sobre personas que se lanzan al Canal Saint-Martin con temperaturas superiores a los 100°, y sobre el rechazo colectivo generalizado ante el porqué de esto, y sobre la inquebrantable determinación de Occidente de librar guerras y la singular dedicación de los sionistas al terror y la destrucción no solo de vidas sino también de hábitats humanos. 

Todas estas son manifestaciones de la crisis intelectual que azota a Occidente. Europa no logró resolver la crisis de la que escribió Paul Valéry, como quedó patente 20 años después de la publicación de su ensayo. Resolver la nuestra es nuestra única esperanza."

(Patrick Lawrence, Consortium News, 29/06/26, traducción Gaceta Crítica)

San Agustín escribió lo siguiente. “Sin la justicia, ¿que serían los reinos sino grandes bandas de ladrones?” O sea, la práctica de la justicia hace que un Estado no sea un mero instrumento depredador... Monseñor Argüello ha evitado cuidadosamente la palabra “justicia” en su cita agustiniana, y es que si hubiese dicho: “Cuando la justicia no funciona bien en un Estado, este se convierte en una banda de ladrones”, hoy tendría un serio problema con el Consejo General del Poder Judicial y con buena parte del sistema de poderes articulado en Madrid... Acabada la visita del Papa a España, apagados los ecos de la misma, el presidente del episcopado ha estimado oportuno tomar posición, acercándose al lenguaje del Partido Popular y Vox, partidos que pueden formar bloque de Gobierno dentro de unos meses. Todo está bastante claro, con el permiso de san Agustín (Enric Juliana)

"León XIV: conciliación; Argüello: “¡Banda de ladrones!”

"Cuando el Estado se olvida de la ética se convierte en una banda de ladrones”. Palabras de Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, un mes después de la visita del Papa a España. El paréntesis apaciguador de aquella visita se ha cerrado. Vuelve el Ruedo Ibérico y el presidente del episcopado se une al combate. Le gusta el Ruedo Ibérico a Argüello, uno de cuyos objetivos pastorales es poder reabrir en Roma la causa para la beatificación de la reina Isabel de Castilla

León XIV viajó a España durante toda una semana (Madrid, Barcelona y Canarias), del 6 al 12 de junio, se cumple ahora un mes, con el manifiesto propósito de atemperar los ánimos y pedir un poco más de concordia en el país con la monarquía católica más antigua de Europa. León XIV pidió serenidad y entendimiento a los españoles y fue aplaudido durante siete minutos en el Congreso de los Diputados por casi todos los grupos. Cuatro semanas después de aquel significativo acontecimiento, el presidente del episcopado local echa leña a la caldera digital con unas declaraciones que todo el mundo ha leído como una invectiva contra el Gobierno: “¡Banda de ladrones!”

La reacción del Ejecutivo ha sido fulminante. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, una de cuyas funciones es la relación institucional con la Iglesia católica, ha remitido una carta a Argüello preguntándole al presidente del episcopado que le parecería si el Gobierno se refiriese a la Iglesia católica como una “banda de agresores sexuales”. Fogonazo político en un verano tórrido que se está cobrando vidas en incendios infernales, mientras el país disfruta con el Mundial de Fútbol. Hemos regresado, sí,  al Ruedo Ibérico, con el termostato averiado. El incendio de Almería es mal presagio. 

Ante la fuerte reverberación de sus palabras en un coloquio en la sede de la Fundación Pablo VI de Madrid, el arzobispo Argüello ha precisado que se refería al Estado en su conjunto. Y ha añadido con ironía: “Cada uno verá por qué se siente aludido, porque yo no he hablado del Gobierno”. El presidente de la conferencia episcopal ha añadido que se limitó a citar una frase de san Agustín, extraída del libro La ciudad de Dios.

Cada vez más gente cita a san Agustín en el interior de la Iglesia católica. Hay una curiosa fiebre agustiniana. El vicepresidente de Estados Unidos, por ejemplo, no dudó en acudir a san Agustín para criticar al papa Francisco a propósito de la inmigración. Dijo que el orden natural del amor católico empieza con los más cercanos, formando un orden concéntrico, en el que los “extraños” se hallan en el último círculo. JD Vance, que estudió a san Agustín en su periodo de conversión al catolicismo, quiso dar clases de teología al obispo de Roma. El cardenal Robert Francis Prevost, entonces prefecto del Dicasterio de los Obispos, que alguna cosa sabe de san Agustín, le corrigió: “JD Vance se equivoca”, escribió en las redes sociales. Febrero del 2025. 

Muchos citan hoy a san Agustín para situarse bajo la capa de León XIV. Como es bien sabido, el sucesor de Francisco es fraile agustino y ejerció durante doce años como Prior General de la orden de san Agustín. Citar al santo que escribió sobre la Ciudad de Dios se está convirtiendo en una suerte de salvonducto. Los argumentos que incluyen una cita de san Agustín parecen timbrados por el Papa.

En el caso que nos ocupa no es así. Ni siquiera puede afirmarse que monseñor Argüello hay citado literalmente a Agustín de Hipona, padre de la Iglesia, nacido en el siglo V en el norte de África, en una localidad bereber que actualmente pertenece a Argelia, muy cercana a la frontera con Túnez. San Agustín escribió lo siguiente. “Sin la justicia, ¿que serían los reinos sino grandes bandas de ladrones?” El sentido de sus palabras podría ser este: la  práctica de la justicia hace que un reino -un Estado, diríamos hoy- no sea un mero instrumento depredador.

Monseñor Argüello ha evitado cuidadosamente la palabra “justicia” en su cita agustiniana, puesto que este horno no está para bollos en España. Si el presidente del episcopado hubiese dicho: “Cuando la justicia no funciona bien en un Estado, este se convierte en una banda de ladrones”, hoy tendría un serio problema con el Consejo General del Poder Judicial y con buena parte del sistema de poderes articulado en Madrid. Hábil en el manejo de la retórica, Argüello ha adaptado san Agustín a la coyuntura política, ha dicho lo que algunos oídos querían escuchar y ha encendido la polarización que el Papa parecía querer rebajar hace un mes.

León XIV vino a España a intentar apaciguar los ánimos. El presidente del episcopado, por el contrario, está tomando posición en la refriega. Recordemos las palabras del Papa nada más llegar a Madrid, durante su discurso en el Palacio Real, el día 6 de junio: “La Iglesia hoy está dispuesta a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que busca la reconciliación y la paz. Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad”.

“Apreciación fecunda de la complejidad”. Es impresionante esa afirmación de León XIV. Nadie, o casi nadie, utiliza hoy ese tipo de lenguaje en la arena pública. Es una expresión conmovedora, en la medida que contradice la furia de los tiempos. Las palabras de Luis Argüello, con una creativa adaptación de san Agustin a la coyuntura, difícilmente pueden ser consideradas como una apreciación fecunda de la complejidad, más bien han sido demostración de un hábil sentido de la oportunidad. Y la reacción del Gobierno ha sido exagerada. Hay nervios en el Gobierno.

El presidente del episocopado ha querido cerrar el paréntesis abierto por la visita del papa a España, para ubicarse en las coordenadas del combate político, forzosamente a título personal, puesto que no ha hablado en nombre de todos los obispos. 

Argüello, que no tiene en estos momentos el rango de cardenal, ha querido señalar que la Pax Romana ha finalizado en España. El combate político se acentúa y él se ubica en el mismo. En diciembre del año pasado, Luis Argüello ya sorprendió a muchos pidiendo la convocatoria inmediata de elecciones en una entrevista con La Vanguardia. Estuve presente en aquella entrevista, le hice varias preguntas, y me sorprendió su instinto político; le gusta la política, piensa en términos políticos.

“Mación de censura, moción de confianza o elecciones”, nos dijo en aquella entrevista. Me sorprendió también la soltura con la que proponía una reforma de la Constitución para revisar la actual ordenación territorial española. 

Al arzobispo Argüello no le gusta el término ‘nacionalidades’ incluido en el artículo 2 de la Constitución, cree que debería haber una clarificación al respecto, y también cree necesario reformar la Carta Magna para dejar claro la preminencia de la lengua castellana en todo el territorio español. Argüello tiene un programa y nos lo explicó en diciembre del 2025. Acabada la visita del Papa a España, apagados los ecos de la misma, el presidente del episcopado ha estimado oportuno tomar posición, acercándose al lenguaje del Partido Popular y Vox, partidos que pueden formar bloque de Gobierno dentro de unos meses. Todo está bastante claro, con el permiso de san Agustín.

La Iglesia católica es un organismo muy complejo, con muchas opiniones y miradas en su interior, que deben obediencia al Papa en las cuestiones doctrinales, pero que a la vez pueden expresar posiciones muy diversas sobre la realidad social y política. La Iglesia católica es muy jerárquica y a la vez muy flexible. Dos mil años de historia nos contemplan.  Las palabras del presidente del episcopado llegan en un momento en el que Roma debe decidir el relevo del arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, que ya ha superado con creces el periodo de jubilación. En las actuales circunstancia, el nombre del nuevo arzobispo de Barcelona cobra una singular importancia. ¿Monseñor Argüello ha querido enviar un mensaje cifrado a Roma, o más bien ha calibrado mal el alcance de sus palabras?" 

( , La Vanguardia, 11/07/26) 

 

 "El presidente de los obispos achaca a la falta de ética que el Estado se convierta en “una banda de ladrones”: “A los hechos me remito”.

 El tema de conversación era el “colapso de la democracia”. La primera de las palabras ha asegurado que lo “asusta” el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, que este jueves ha advertido en una ponencia que “cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones” parafraseando a Agustín de Hipona. “A los hechos me remito”, ha insistido el prelado en su charla en la Fundación Pablo VI de Madrid, una reflexión sobre cómo regenerar la democracia en la que ha pedido que quienes participan en los sistemas democráticos pongan sobre la mesa su forma de “acoger, aceptar, proponer una referencia ética”. Los católicos españoles, entre ellos.

La intervención de Argüello ha derivado en encontronazo con el Gobierno. El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, le ha replicado por carta este mismo jueves mostrando su “sorpresa” y aludiendo directamente a la expresión “banda de ladrones”. “Para mostrarle que su razonamiento no es solo injusto, sino profundamente contraproducente para la institución que usted preside, permítame hacerle una pregunta”, adelanta el ministro. “¿Qué le parecería si un miembro del Gobierno calificase a la Iglesia entera como ‘banda de agresores sexuales, a las pruebas me remito’? Evidentemente sería falso y profundamente injusto”, le dice. Bolaños ha instado al prelado a que las relaciones de la Conferencia Episcopal con el Gobierno estén “marcadas por la moderación, el respeto y la justicia en lugar de por la exageración y el partidismo en favor de las fuerzas de la derecha y la ultraderecha”, y le ha recordado unas palabras que atribuye a León XIV en su reciente viaje apostólico a España: “Quienes ejercen una responsabilidad pública tienen una especial obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje”.

En la misma charla en la que ha rescatado a San Agustín (“Si de los Gobiernos quitamos la justicia, ¿en qué se convierten sino en bandas de ladrones a gran escala? Y estas bandas, ¿qué son sino reinos en pequeño?“, afirma el filósofo en La ciudad de Dios), Argüello ha recalcado que esa exigencia ética a los dirigentes políticos tiene que partir del buen ejemplo de los ciudadanos. “Si hemos hecho trampas en el solitario a la hora de hacer la declaración de la renta, porque pensamos que ese es el pan de nuestros hijos, o si pedimos un contrato o mejor una factura en negro, ¡ojo!, porque las referencias éticas son para todos. Porque si no hay un pueblo, un demos, con referencia ética, ¿cómo vas a exigirlo a alguien que sea tu representante?“, se ha preguntado en la clausura de la Escuela de Verano organizada por la Conferencia Episcopal Española, la Universidad Pontificia de Salamanca y la Fundación Pablo VI.

Pero el obispo de Valladolid ha cargado también contra algunas leyes aprobadas por Gobiernos progresistas en los últimos años, que él enmarca en un plan para “deconstruir”. “Basta leer las exposiciones de motivos de las leyes aprobadas en España en los últimos diez años, referidas a las cuestiones de sexo y género, para ver cómo hay un proyecto de deconstrucción antropológica”. Y ahí ha atacado la legislación pro-LGTBI y hasta al Orgullo, porque ese proyecto deconstructor, ha dicho, es de “autonomía para decidir yo mi propio género, despreciando a Dios y cuerpo, como expresión máxima orgullosa —género del orgullo, orgullosa, porque es el pecado de Satanás el orgullo—, para decir: ‘Yo puedo hacer lo que quiera y el cuerpo no es más que un instrumento”.

Argüello ve en esa legislación una falta de “neutralidad”. Es más, detecta incluso una falta de “aconfesionalidad” del Estado. “Nuestras leyes están consolidando en cuestiones que tienen que ver con lo que antes se llamaba disforia de género y hoy se llama territorio del orgullo LGTBIQ+”, ha criticado. “Se prohíben las terapias de conversión y al mismo tiempo que se consolidan las terapias afirmativas”, un concepto este último que parece salir de su cosecha. “En cuestiones que son límites, de la vida y la muerte, cuestiones del aborto, eutanasia, tampoco hay vacío antropológico ni neutralidad del Estado, sino afirmaciones de cuándo empieza la vida, de cuándo termina, de qué criterios morales seguir”, ha señalado en el marco de un curso en el que también ha participado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

“Lo peor que podría ocurrir es que, hablando de la democracia y de su crisis, pensáramos, esto no va con nosotros”, ha apelado el obispo, que no es novato en enfrascarse en polémicas. Al estallar los casos de pederastia en la Iglesia, aseguró primero que solo eran “pequeños casos” y que España era una excepción en el mundo católico.

El jefe de los obispos españoles también ha criticado que “las democracias liberales” se hayan “convertido en democracias asistencialistas” en las que se da “una paguita” porque les “interesan ciudadanos pasivos comprados por las subvenciones” y ha subrayado que el Estado no debe “convertirse en una Cáritas laica que da limosnas”. Sin dejar casi ningún gran asunto de actualidad en el tintero, el obispo vallisoletano también ha apelado a los inmigrantes, que “tienen deberes a la hora de su integración porque, si no, aprenden rápido el camino de los derechos”.

No han faltado alusiones a la bajada de la natalidad, habituales en un preboste de la Iglesia. Pero con una llamativa coincidencia que Argüello ha visto entre el capitalismo y la izquierda europea a cuenta de la disminuciónen el número de hijos. “El capitalismo mundial tiene una estrategia, llevada a cabo fundamentalmente por sus grandes fundaciones, que surgen desde laboratorios fundamentalmente estadounidenses, y que luego han tenido en la izquierda europea a sus cómplices, sus sicarios, en el cumplimiento de este proyecto de disminuir los comensales a la mesa”." 

(José Manuel Abad Liñán , El País, 09/07/26)  

Los argumentos de la Fiscalía para pedir absolver a Begoña Gómez: El ministerio público ha pedido reiteradamente el archivo del caso... descarta la existencia de cualquier tipo de delito y reclama la absolución de Gómez y de los otros dos imputados. “Los hechos narrados no son constitutivos de infracción penal. Sin delito no hay autor”, incide... Begoña llevaba vinculada a la Complutense desde 2012, mucho antes de que su marido liderara el PSOE y llegara a La Moncloa. Además, la investigación ha reflejado que su beneficio económico fue reducido... su asistenta Cristina Álvarez ha “cumplido las funciones inherentes a su cargo y aquellas que le han sido encomendadas en su condición de funcionario eventual” sin “ningún tipo de menoscabo o detrimento para el patrimonio y recursos públicos”... El ministerio público encuadra su relación con Barrabés dentro de la normalidad... “Ninguno de los investigados se ha beneficiado económicamente de las actividades de creación del software informático, ni consta que la UCM haya sufrido perjuicio patrimonial a consecuencia de las actividades desarrolladas”... en todo caso, la utilización del mismo sería gratuita para los usuarios... asimismo, La Fiscalía acusa al juez Peinado de idear una “confabulación” para retirar el pasaporte a Begoña Gómez (J. J. Gálvez)

"Los argumentos de la Fiscalía para pedir absolver a Begoña Gómez: “Sin delito no hay autor”

La Fiscalía de Madrid ya ha presentado su escrito de conclusiones sobre la investigación abierta por el juez Juan Carlos Peinado contra Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. El ministerio público, que ha pedido reiteradamente el archivo del caso y ha cargado duramente contra el magistrado por retirarle el pasaporte a la pareja del líder del PSOE, da este paso después de que Peinado acordase abrir juicio oral por jurado. El documento, de 25 páginas, descarta la existencia de cualquier tipo de delito y reclama la absolución de Gómez y de los otros dos imputados: Cristina Álvarez, su asesora en La Moncloa; y el empresario Juan Carlos Barrabés. “Los hechos narrados no son constitutivos de infracción penal. Sin delito no hay autor”, incide.

Con este informe, la Fiscalía contrarresta la tesis del juez instructor, que atribuye cuatro delitos a Gómez (tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida). El magistrado repite que la pareja de Sánchez se “prevalió” de su “posición” y “relación personal” con el presidente del Gobierno —“y de este con el resto de la Administración”, según apostilla— para “acceder a interlocuciones institucionalmente excepcionales” y “favorecer” su carrera dentro de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde codirigió un máster y una cátedra extraordinaria. Además, según le reprochó Peinado, Álvarez la ayudó con su trabajo privado.

Sin embargo, la Fiscalía rechaza sus hipótesis. Estas son las principales conclusiones del ministerio público, que impactan contra el relato del magistrado Juan Carlos Peinado:

Los ingresos de Begoña Gómez. La Fiscalía hace especial hincapié en que la pareja de Sánchez llevaba vinculada a la Complutense desde 2012, mucho antes de que su marido liderara el PSOE y llegara a La Moncloa. Además, la investigación ha reflejado que su beneficio económico fue reducido. Según señala el escrito, cobró “cero euros” por codirigir una cátedra extraordinaria durante dos cursos académicos. Por su labor docente en un máster recibió un total de 13.534 euros en dos cursos (6.767 euros de media); por otro máster, 20.653 euros a lo largo de seis cursos (3.442 euros de media, con años que no llegó ni a los 800 euros); y por su trabajo en un diploma de formación continua, 4.883 euros en otros dos cursos académicos.

El papel de Álvarez. “Entre 2018 y 2026, Álvarez ha acompañado a Begoña Gómez a diferentes y numerosos actos, públicos y privados, algunos de ellos relacionados con la actividad que desarrollaba en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Y también ha realizado actividades puntuales de gestión y contacto entre diferentes personas de la UCM que se relacionaban o debían relacionar con Gómez, así como con terceros patrocinadores de la cátedra”, explica la Fiscalía. El ministerio público añade que Álvarez ha “cumplido las funciones inherentes a su cargo y aquellas que le han sido encomendadas en su condición de funcionario eventual” sin que “haya existido en la actividad adicional de ayuda que ha podido ocasionalmente realizar”, “ningún tipo de menoscabo o detrimento para el patrimonio y recursos públicos”. “Y tampoco se ha producido ningún tipo de retribución o beneficio adicional derivado de ello”, apostilla.

Relación con Barrabés. El ministerio público la encuadra dentro de la normalidad. El empresario “colaboró y participó” en un módulo de las actividades docentes de un máster que codirigía Gómez, así como también facilitó la participación de otros profesionales de su grupo”, “recibiendo todos ellos la contraprestación reglada por la UCM por hora de docencia” y “siguiendo el cauce establecido” por la universidad. Frente a la tesis de Peinado, el fiscal dice que Barrabés “no ha colaborado en la cátedra de Transformación Social Competitiva, ni ha sido patrocinador ni ha financiado ninguna actividad de la misma”.

Ante la idea de que Barrabés se benefició de adjudicaciones gracias a su colaboración con la carrera de Gómez, la Fiscalía recuerda que Innova Next —una de sus empresas que se ha puesto en el punto de mira— se creó en 2012 y comenzó a presentarse a concursos en 2016-2017 (antes de que Sánchez llegase a La Moncloa), “sola o en unión” con otras compañías. Desde entonces, ha logrado un total de 28 contratos por valor de 22,8 millones de euros. Las sospechas se ponen sobre los otorgados por la empresa pública Red.es. A este respecto, el ministerio público expone que Gómez es “ajena” a esa entidad estatal, “como también al resto de entidades que adjudicaron los contratos públicos al grupo Barrabés”. “Sin constancia de la existencia de lazos personales, familiares, amistad o cualquier relación con los miembros y personal de dichas entidades. Y sin constancia siquiera de cualquier llamada, interlocución, contacto, o intermediación, y menos aún de que, de existir, la mismas hubieran sido dirigidas a persuadir a adoptar resolución alguna en favor de Juan Carlos Barrabés”, manifiesta.

El desarrollo del software. “Ni sociedades y empresas intervinientes pretendieron ni obtuvieron ninguna remuneración a consecuencia de su participación en el proyecto, ni tampoco existe vinculación con su actividad y contratación en el sector público o privado”, ahonda el escrito. “Ninguno de los investigados se ha beneficiado económicamente de las actividades de creación del software informático, ni consta que la UCM haya sufrido perjuicio patrimonial a consecuencia de las actividades desarrolladas”, prosigue el ministerio público, que insiste en que no existen indicios de que se ejerciera “presión de ningún tipo” sobre las empresas.

El escrito de conclusiones continúa así: “No consta que ninguno de los acusados, directa o indirectamente, haya realizado una explotación mercantil del referido programa informático, ni consta hayan pretendido ostentar titularidad o propiedad frente a terceros, reconociendo en todo momento que el programa en cuestión era titularidad complutense y que, en todo caso, la futura utilización del mismo sería gratuita para los usuarios”.

La marca. “La denominación de Transformación Social Competitiva y el logo de su imagen habían sido creados e ideados por Begoña Gómez antes de su registro formal y eran utilizados en las actividades del máster en la UCM. No consta que los mismos se hayan empleado fuera del ámbito de la UCM, ni su utilización lucrativa, ni su explotación, ni que se haya entablado litigio a causa de ello por la UCM”." 

(J. J. Gálvez , El País, 09/07/26)  

 

  "La Fiscalía acusa al juez Peinado de idear una “confabulación” para retirar el pasaporte a Begoña Gómez.

 A la Fiscalía de Madrid se le empiezan a acabar los calificativos para referirse a la investigación del juez Juan Carlos Peinado sobre Begoña Gómez, así como a su decisión de retirarle el pasaporte y prohibirle salir de España. En un duro recurso enviado a la Audiencia Provincial de Madrid, el ministerio público arremete contra el magistrado por su “escaso rigor y mesura” al restringir los movimientos de la esposa de Pedro Sánchez, además de cargar contra él por “desviarse” de la ley y querer, incluso, dar “carta de naturaleza” al “dato irreal” propagado por páginas web sobre la supuesta adquisición de la nacionalidad de República Dominicana por parte de la pareja del presidente del Gobierno. Es más, también acusa al magistrado de idear una “confabulación” para sostener que la escolta la ayudaría en una “eventual” fuga al extranjero.

“No concurre el riesgo de fuga pretendido [por Peinado] y las medidas adoptadas no han sido motivadas ni justificadas atendiendo a la situación individualizada de las acusadas”, incide el escrito firmado por el fiscal José Manuel San Baldomero, en referencia a Begoña Gómez y Cristina Álvarez, su asesora en La Moncloa, para quien acordó las mismas restricciones. En este sentido, el ministerio público remacha: “Nos parece una evidentemente medida innecesaria, injustificada, inmotivada, desproporcionada, y contraria a los fines propios de la ley. En los dos casos. Y en el caso de Cristina Álvarez, sencillamente, la resolución es injusta”.

El pasado 20 de junio, Peinado no solo decidió abrir juicio oral a la esposa de Sánchez por cuatro delitos (tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida), sino que además se apoyó en la petición de la acusación popular liderada por la asociación ultracatólica Hazte Oír para restringir su libertad de movimientos. Le retiró el pasaporte, le prohibió salir del país y la obligó a comparecer dos veces al mes ante su juzgado. El magistrado argumentó entonces que aprecia un “riesgo de fuga” ante los años de cárcel que prevé el Código Penal para los delitos que le atribuye; y, según apostilló, sus escoltas policiales podrían ayudarla a fugarse. Días después, ante el recurso de la defensa de Gómez, que alegó que la esposa del jefe del Ejecutivo se encuentra en todo momento vigilada por agentes que se encargan de su seguridad, el juez ha añadido que “no sería la primera ocasión” en la que “se fuga” un presidente del Gobierno de un Estado miembro de la UE.

Para la Fiscalía, Peinado hace tiempo que ha traspasado las líneas rojas y estas iniciativas son solo un paso más de una instrucción desmedida, que ha “acelerado” en su última fase para poder sentar en el banquillo a la pareja del líder del PSOE. Todo ello, “sin acoger diligencias propuestas, obviando trámites, sin dar respuesta a las alegaciones planteadas, y sin esperar el resultado de resolución de los recursos que penden ante la Audiencia Provincial de Madrid”.

El ministerio público carga contra cada una de las tesis expuestas por el juez para intentar justificar la retirada del pasaporte. Sobre el hecho de que recurra a la hipótesis de que la escolta de Begoña Gómez —formada por agentes de la Policía— pueda ayudarla en su huida, el fiscal incide en que evidencia su “carencia de argumentos”. Según San Baldomero, Peinado levanta esa idea de “una forma categórica y de autoafirmación, pero sin justificación ni base racional”: “Y extiende una sombra de sospecha infundada de las instituciones, tanto a nivel de mandos como a nivel del funcionario de base”. “No es fácilmente asumible esa visión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en un estado de Derecho como el nuestro. Y tampoco es fácil imaginar y asumir la confabulación que visualiza el instructor”, ahonda.

El recurso subraya que el magistrado ni siquiera ha valorado todas aquellas circunstancias que deben analizarse a la hora de adoptar una medida de tal calibre: como “la ausencia de antecedentes penales (ni siquiera detenciones policiales); nacionalidad española; arraigo en territorio nacional; actividad laboral en España; vínculos familiares y personales en España; ausencia de vínculos o nexos mínimos con terceros países que presupongan facilidad para desplazarse a ellos e instalarse; y bienes en el extranjero o dinero y productos financieros que puedan indicar facilidad para su movimiento a los mismo”. “Todos [estos] criterios se valorarían positivamente en las investigadas”, puntualiza el fiscal.

“Tienen indudable arraigo en territorio nacional; son españolas; sus familias son españolas y tienen también arraigo en territorio nacional; ambas desempeñan y han desempeñado sus actividades profesionales en España”, enumera el ministerio público, que sigue así: “Carecen de nexos con el extranjero. Desconocemos a dónde se supone que huirán, porque no se apunta ningún país concreto donde tendrían facilidad de instalación e impunidad. Y carecen de bienes o activos que permitan dicha fuga e instalación fuera de España. Y no será por la sospecha de bienes y ganancias ilícitas, a la vista del resultado de las exhaustivas pesquisas patrimoniales autorizadas desde el juzgado que descartaron las sospechas infundadas”.

El fiscal califica de “llamativo” que Peinado reclamase a Begoña Gómez que entregase “cuantos pasaportes pudiera disponer, cualquiera de las nacionalidades a las que pertenezcan, tanto de carácter ordinario como de carácter diplomático”. “Desconocemos a qué puede referirse con esa expresión de ‘cualquiera de las nacionalidades a las que pertenezcan’, salvo que vuelva a aludir a la supuesta adquisición de nacionalidad de República Dominicana, dato irreal sistemáticamente propagado en ciertos medios, y que parece que se le sigue dando carta de naturaleza”, censura el escrito enviado a la Audiencia.

La “perspectiva” de Peinado

En esta línea, el ministerio público critica igualmente que, para justificar la retirada del pasaporte, el juez instructor se apoyase en una “sola resolución” del tribunal provincial sobre un caso de tráfico de drogas, en la que no llegaba a profundizar para explicar por qué hacía ese “paralelismo”. Aunque, según San Baldomero, esa “comparación con un delito contra la salud pública cometido en el marco de una organización criminal y en tráfico de grandes cantidades”, evidencia desde qué “perspectiva” Peinado “aborda este procedimiento en relación” con Begoña Gómez, su asesora y el empresario Juan Carlos Barrabés, también procesado en la causa.

El recurso de la Fiscalía, que ha pedido reiteradamente al archivo del caso, está plagado de reproches a la actuación del juez. Recalca que “carece de sentido” obligar a Gómez a presentarse dos veces al mes ante su juzgado, “salvo que se quiera” adoptar esa medida como una suerte de penalidad adicional anticipada y exposición pública”. De hecho, al ministerio público le resulta “llamativo el número de veces” que la esposa del presidente ha sido citada durante la instrucción: con la “imputación de delitos sucesivos” y “comparecencias duplicadas”.

La Audiencia de Madrid deberá ahora pronunciarse sobre los recursos presentados contra la retirada del pasaporte. Esta medida ya ha tenido sus efectos. La esposa de Sánchez pidió permiso para salir de España entre el 7 y 10 de julio para acudir a la cumbre de la OTAN en Ankara y a la graduación de su hija en Londres. Pero el juez Antonio Viejo, en sustitución de Peinado, solo le autorizó esta semana a viajar al Reino Unido, y no a Turquía." 

(J. J. Gálvez El País, 09/07/26)  

Barrabés, empresario investigado en el ‘caso Begoña Gómez’: Pregunta. ¿Cuál era su relación con Pedro Sánchez? Repuesta. Es muy simple: no hay relación. Solo le vi una vez en una reunión con ciento y pico empresarios... P.- ¿Y a Begoña Gómez cuándo la conoce? R. A Begoña la conocí en Mañana, un evento muy chulo sobre el futuro de la sostenibilidad... me llamó y me dijo que estaba montando un máster de sostenibilidad... Me pareció bien, en España no había estudios de sostenibilidad... Me dijo que si podía ayudar con una parte, de estrategia, y le dije que sí. Tuvimos algunas reuniones para profesores, para la estructura. Yo tenía mucha experiencia en másteres... yo era una persona que podía contar lo que pasaba de una manera diferencial. He salido en las listas de los más influyentes no sé cuántos años...Pero, si se refiere a si soy su amigo, no. No tengo amistad con ella. No conoce a mis hijos, no conoce a mi mujer. Hemos tenido una relación profesional. Yo ayudé a hacer un máster de sostenibilidad social... Hace muchísimos años que no tengo relación... la empresa, al final, he tenido que venderla a un euro... P.- Se mencionan unas cartas de recomendación que firmó la esposa del presidente ¿Cómo surge la firma de este tipo de cartas? R. Cuando tú te presentas a un concurso, presentas cartas de apoyo al proyecto. No es una carta de recomendación. Una carta de apoyo al proyecto quiere decir que, si el proyecto sale, se comprometen a hablar con quien gane el proyecto. ¿Para qué sirve? Para demostrar que estás en el mundo, es una manera de decir que no eres un pirata. ¿Y cómo se hace? Automáticamente. ¿Y cuántas se piden? Miles al año (Irene Dorta , J. J. Gálvez

 "Juan Carlos Barrabés se define a sí mismo así: “Un tío de Benasque (Huesca) que casi no he estudiado y he hecho un montón de cosas”. El empresario, de 56 años, creó a mediados de los noventa su primera tienda online de ropa de montaña con su apellido. En el año 2000 gestó Barrabés Internet, una empresa que ofrecía formación a nuevos emprendedores de negocios para el comercio electrónico. Su carrera despegó así, convirtiéndose en un referente en el mundo de la innovación. En 2024, el juez Juan Carlos Peinado decidió imputarlo en la causa que impulsa contra la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, en cuyo máster en la Universidad Complutense de Madrid, Barrabés dio “dos o tres” clases. En ese momento, según explica, él se encontraba gravemente enfermo debido al síndrome de Poems que padece, un trastorno sanguíneo que provocó que le tuvieran que autotransplantar células madre. Recién operado y aislado en una habitación del hospital, el magistrado ordenó que las fuerzas de seguridad le incautaran el teléfono móvil. Una decisión que posteriormente fue anulada.

Tanto el juez Peinado como la Fiscalía Europea mantienen abiertas distintas investigaciones contra él por tres adjudicaciones de contratos públicos de la entidad Red.es. Ahora recuperado, Barrabés decide dar a EL PAÍS su primera entrevista desde que comenzó esta causa y asegura que no se siente una víctima del procedimiento, sino un “instrumento”. “He estado a punto de morirme y me están intentando matar”, apunta. Asegura que confía en la justicia e incide en que no busca que la causa se anule: “Quiero ganar”.

Pregunta. ¿Cuál era su relación con Pedro Sánchez? ¿Cómo y cuándo lo conoció?

Repuesta. Es muy simple: no hay relación. He escuchado que le enseñé a esquiar, que he tenido jornadas hablando con él dando largos paseos. Todo es mentira. Solo le vi una vez en una reunión con ciento y pico empresarios; y fui porque me llamaron 40 veces y porque llamaron a todos para llenar la sala. Y luego otra vez porque me llamó (como tantas veces tanta gente me llama) y me preguntó cómo veía yo el tema de la innovación, las pymes y todo esto, que es de lo que sé. No tengo una relación de asesor o algo así. No es verdad.

P. ¿Fue una reunión en La Moncloa?

R. Sí. Fueron dos: en una nos conocimos y en otra quedamos. Hay que dar el detalle exacto porque ya me he dado cuenta de que, si no, parece que escondes algo.

P. ¿Y a Begoña Gómez cuándo la conoce?

R. A Begoña la conocí en Mañana, un evento muy chulo sobre el futuro de la sostenibilidad. Sobre 2010, yo ya estaba muy convencido de que realmente el futuro de la innovación pasaba por la sostenibilidad y que los países no podrían tener una industria competitiva sin ese componente. Entonces hice muchas cosas en ese mundo y ella vino la primera vez a escuchar. Y la conocí allí y, ya está, no tiene más historia.

P. Y, a partir de ese momento, ¿cómo fue su relación con ella?

R. En un momento dado, me llamó y me dijo que estaba montando un máster de sostenibilidad. No surgió la idea de mí, ni nada por el estilo. Me pareció bien porque muchísima gente me preguntaba dónde podía estudiar sostenibilidad. Hay que tener en cuenta el momento: en España no había estudios de sostenibilidad. A todos les tenía que recomendar cosas fuera. Me dijo que si podía ayudar con una parte, de estrategia, y le dije que sí. Me pareció normal. Tuvimos algunas reuniones para profesores, para la estructura. Yo tenía mucha experiencia en másteres. Pero, si se refiere a si soy su amigo, si me he ido a cenar con ella: no, nunca, jamás. No tengo amistad con ella. No conoce a mis hijos, no conoce a mi mujer. Hemos tenido una relación profesional. Y cuando yo he ido a La Moncloa es porque pensaba que era su oficina. Yo ayudé a hacer un máster de sostenibilidad social, y di dos o tres clases.

P. ¿Y tiene alguna relación actual con Begoña Gómez?

R. ¡Qué va! Nada. Hace muchísimos años que no tengo relación. Creo que me puso un mensaje para Navidad. Que yo he estado a punto de morirme y no me ha llamado. Este rollo de la deshumanización de la gente no está bien. Porque esto consiste en quemar y destrozar la vida. La gente que se deja instrumentalizar con estas cosas, tanto periodistas como entornos judiciales, no sabe lo que hace. No te puedes convertir en una herramienta para permitir que la gente haga el mal. Tienes que protegerte para que no te utilicen, para que no te instrumentalicen, para deshumanizar y fastidiar. Nos estamos jugando la democracia.

P. En su trayectoria como empresario, ¿ha tenido relación con otros gobiernos?

R. Claro, a mí me han llamado siempre. Desde el año 90 y poco, siempre me han llamado para preguntar. Es normal, es que me dedico a la innovación. Cómo no van a preguntar, es que sería irresponsable no hacerlo.

P. ¿Algún ejemplo que pueda poner?

R. Si se pregunta si he hablado con gente muy importante de gobiernos y de empresas, sí. Aquí y fuera de España. Lo que pasa es que si ahora nombro a alguien, lo van a crujir. Porque estamos todos locos. Pero es que a mí me parece normal que las personas que se dedican a la vida pública y a las grandes empresas se informen de lo que pasa. Y yo era una persona que podía contar lo que pasaba de una manera diferencial. He salido en las listas de los más influyentes no sé cuántos años.

P. ¿Ha tenido contratos con otras administraciones?

R. No recuerdo ninguna administración o empresa importante con la que no haya trabajado. Llevo toda mi vida currando. A mí no me dan un contrato. Primero, los gano. Y segundo, no los gano solo. En uno de estos casos [que se están investigando], por ejemplo, KPMG tiene el 60%. No son unos que hay por ahí, unos mataos.

P. ¿Cómo fueron los contratos con Red.es?

R. Creo que nos hemos presentado a 300 y pico contratos. De repente, en España explotaron los fondos europeos. El 100% de las consultoras que se presentan a estos multiplicaron su facturación. Solo te presentas a lo que crees que puedes ganar y, aun así, ganas entre el 15 y el 20% si tienes experiencia. Es muy difícil. Siempre ganas muy pelado y muchas veces se recurre. En estos casos [los que se investigan], no se recurrieron. Hay 12 o 15 funcionarios profesionales, cada uno de su padre y de su madre, con experiencia. Sinceramente, no sabría cómo influirles. No lo haría, pero es que no sabría hacerlo. Hacer un programa para 3.000 personas que aprendan de ciberseguridad en tantas ciudades en España durante tres años es súper difícil. De hecho, no lo había hecho nunca nadie. Nunca he tenido la consultora como un negocio; ha sido una plataforma para cumplir mis ideas. Jamás me ha movido el dinero en la consultora. Ahora ya no la tengo, me la han robado. Ahora la cuestión es quién me la va a pagar. Me han robado empleados, que llevábamos muchísimos años juntos; me han robado la posibilidad en un montón de proyectos increíbles; me han robado una potencia que tenía yo para hacer cosas. Es como si me hubieran robado el riñón.

P. ¿Se le han ido empleados?

R. Bueno, la empresa, al final, he tenido que venderla a un euro. Pero es que me he quedado con la deuda. El tema es que me han robado la empresa. Éramos un ejemplo para mucha gente. Y eso era precisamente lo que a nosotros nos gustaba: hacer cosas muy potentes y con mucho impacto. Pero yo no soy una víctima, soy un elemento necesario para los objetivos de este proceso. Pero no me siento una víctima. Por ahora son negocios. Pero he visto llorar a mi mujer hace poco. A mí, la pasta me da igual, pero estas cosas no me dan igual. Se deshumaniza a la gente. ¿Para qué? Porque entonces los puedes matar.

P. En la investigación también se mencionan unas cartas de recomendación que firmó la esposa del presidente ¿Cómo surge la firma de este tipo de cartas?

R. Cuando tú te presentas a un concurso, presentas cartas de apoyo al proyecto. No es una carta de recomendación. Hay varias grandes mentiras que se dicen muchas veces y la gente se las cree: como que yo soy socio [de Begoña Gómez], lo de las cartas de recomendación. Esto no funciona así. Una carta de apoyo al proyecto quiere decir que, si el proyecto sale, se comprometen a hablar con quien gane el proyecto. ¿Para qué sirve? Para demostrar que estás en el mundo. No cuenta, pero todo el mundo lo hace porque, en el fondo, es una manera de decir que no eres un pirata. ¿Y cómo se hace? Automáticamente. ¿Y cuántas se piden? Miles al año. ¿La pedí yo? No.

Esta gente no va con las mismas armas. No va con buena fe. El juzgado sabía que yo iba a ser autotrasplantado. Y, cuando te autotrasplantan, en las primeras dos semanas, y sobre todo los primeros dos o tres días, tienes cero defensas. Yo estaba llagado, hecho polvo, medio muerto... No puedes estar con la gente, porque con cualquier cosa [infección] te mueres. Y, de repente, oigo unos ruidos y eran dos tíos del juzgado en mi cuarto. Pusieron en riesgo mi vida descomunalmente. Uno me decía: “Usted, si no ha hecho nada, no se preocupe”. Y me cogen el móvil y se piran. Me dejaron sin comunicación y yo sin saber nada, medio muerto —la Audiencia Provincial de Madrid anuló la incautación del teléfono, así como los registros en la casa y empresas de Barrabés con un duro reproche al juez Peinado: “No todo es lícito”—.

P. Volviendo a las cartas. Había otra, por ejemplo, del Ayuntamiento de Madrid, del PP. Después de su imputación, ¿rompieron los proyectos que había o los renovaron?

R. No quiero hablar del Ayuntamiento de Almeida porque no voy a criminalizar a nadie. No voy a hacer lo que me hacen. Lo que pasó es que, en el mundo de la consultora, desapareció todo el mundo y nos echaron de los sitios que pudieron. Yo lo entiendo porque, si al final tú tienes esa presencia mediática, pues la gente se asusta.

P. Sobre la cátedra codirigida por Begoña Gómez, el juez Peinado mantiene que usted “no se limitó a contactos puntuales”, sino que se “proyectó” sobre “la propia estructura de la cátedra, en la que quedó integrado de forma estable”. ¿Cuál fue exactamente su participación en la cátedra?

R. Mi participación en la cátedra fue inexistente. Cero patatero. De hecho, ahora me he enterado de que existía la cátedra. No he estado nunca y nadie me ha visto nunca en la cátedra. Han pasado los de la Complutense [por el juzgado] y han dicho que yo no estaba en la cátedra. Esto consiste en tener cuatro o cinco mentiras muy gordas y repetirlas todo el rato. No soy el socio de Begoña Gómez; no he tenido un aumento de ingresos por los concursos públicos, tenía un 10-12% en un mundo que crecía al 800%. Llevo toda la vida ganando concursos públicos. ¿Dónde está la pasta? A mí me han buscado en mi casa a ver si había pasta. Pero no tengo dinero negro. Nunca he tenido. Han venido a buscarme cuentas, y no las tengo.

P. ¿Usted conocía al rector de la universidad?

R. Qué va.

P. ¿Y a Luis Prieto? —director de Economía Digital en Red.es—.

R. A Luis Prieto le conozco porque es un tío que lleva 30 años en el gremio, y le he visto dos o tres veces en mi vida. Luis Prieto tiene la fama de ser el tío más duro del gremio. ¿Y ahora dice un informe que falta el libro blanco [un trámite necesario para la adjudicación]? Claro que está el libro blanco. O sea, tú haces un informe policial y dices lo que dice la gente, pero no miras a ver si es verdad. ¡Pues claro que está el libro blanco!

P. ¿Usted habló con algún miembro de Red.es o sabe si alguien intercedió para que su oferta fuera “la buena”, como decían los mensajes incautados a los trabajadores de la entidad?

R. No, absolutamente no. Ellos tienen su manera de adjudicar los proyectos. Y tienen un proceso en el que abren una discusión. Y en una discusión, lo normal es que uno diga una cosa al otro, y que uno se equivoque. Pero la realidad es que lo hacen así con todos los proyectos. De hecho, nosotros hemos pedido 20 veces que nos dejen investigar otros [contratos] y nos lo echan para atrás.

P. Si la instrucción terminara en juicio, ¿preferiría que le juzgara un tribunal profesional o un jurado?

R. Una inteligencia artificial [bromea]. Es más fácil controlar los sesgos ideológicos. Y sería rápido. Porque el mayor problema de esto es que te arruinan y te destrozan la imagen con el tiempo.

P. Y quitando la inteligencia artificial, que no es posible, ¿preferiría un tribunal o un jurado?

R. Un tribunal. Siempre prefiero trabajar con profesionales. Y te digo la verdad: yo confío en la justicia. Lo que le está pasando a la justicia es que está siendo atacada. Eso es lo que pienso. Y, cuando te atacan, te atacan desde dentro y desde fuera. Y si viene un jurado, pues yo sigo confiando en la justicia y supongo que habrá manera de reclamar. Pero lo normal es que un jurado popular te cuelgue vivo. Tampoco hay que ser muy listo para verlo. Vete a la calle y dile a nueve ciudadanos que hay un empresario en España, del que durante dos años y medio han estado diciendo que es un ladrón enorme y un confabulador. Y diles que no lo condenen. No se me ocurre una indefensión mayor.

P. ¿Cómo ha vivido el proceso a nivel personal?

R. Tú ves que estás a punto de morirte y que no le importa a la gente. Y es muy duro. Y ya cuando me enteré de que habían entrado en mi casa, con mis hijos... El otro día, en el juzgado, estaba viendo a los abogados de la acusación y pensé: “Si son como los abogados de Torrente, frikis diciendo chorradas”.

P. Cuando empieza el procedimiento, ¿usted ya estaba enfermo?

R. Claro. Tenía el síndrome de Poems, que es una enfermedad rara. Esto es una enfermedad tumoral.

P. Y, cuando le citaron primero como testigo, ¿estaba en el hospital?

R. Yo estaba desahuciado. Joder, que no era broma. Yo he estado en el hospital, entrando y saliendo, ocho meses y medio o nueve. Vamos, mírame cómo me he quedado —necesita bastones para desplazarse y no tiene sensibilidad en las extremidades—. El problema es que a mí me hicieron muchas cosas sin estar imputado. Declaré sin estar imputado. Yo he sido un tío de monte y estuve siete años en un internado porque en Benasque no había colegio. Soy un tío fuerte. Entonces, tiro para adelante. El problema no soy yo. El problema son mi mujer, mis hijos, mi familia y mi familia extendida: empleados y amigos. Que esto afecte a ellos. Yo estoy viviendo esto como una parte de mi vida. Y hasta ahora son negocios. Pero empiezan a no ser negocios. Es muy duro despertarte a las cuatro de la mañana y ver que, realmente, eres el producto de una cadena para hacer daño. Te están instrumentalizando para hacer daño. Pues dices, ¿Esto qué es? Y si te mueres, eres una pieza de la cadena, ya cogerán otra. Esto no puede ser. Yo no quiero que declaren este juicio nulo, quiero ganarlo. No me da la gana que lo declaren nulo. No quiero porque eso es una salida muy fácil. Así no queda claro que yo no lo he hecho. Yo quiero ganarlo.

Hay una economía de la desgracia en todo esto. Hay una economía de las fake news. Son unos mediocres y esto les permite llevar un ritmo de vida que no han llevado en su vida. Y es increíble porque estamos llegando a un mundo sostenido por unos mediocres. La democracia tiene que protegerse. El ascenso de los mediocres es el fin de la democracia.

Me han intervenido el móvil. Que es la razón por la que mi mujer estaba llorando. Me acabo de enterar. Me humilló profundamente. Creo que en todo el proceso no hay nada que me haya humillado más que eso. ¿De verdad me tenéis que intervenir el móvil dos años o tres después [de que se abriera la causa]? Es que van con todo. En la Fiscalía Europea han pasado 68 personas a declarar. Y está todo clarísimo. Y solo se han filtrado, curiosamente, los mensajitos.

P. ¿Cuál es su opinión sobre cómo el juez Peinado ha llevado la instrucción?

R. Pues mira, visto lo visto, no lo voy a decir. Porque eso tiene un coste." 

(Irene Dorta , J. J. Gálvez , El País, 09/07/26) 

1.000 días de genocidio... La comunidad internacional tolera impasible el exterminio en directo del pueblo palestino, que ahora ha perdido incluso el foco mediático... La población palestina está siendo exterminada... además de los bombardeos y los disparos cada vez más indiscriminados, Israel se está afanando en matar de hambre, sed y enfermedades a todos y todas las habitantes de Gaza... El hambre se ha convertido en una de las principales armas sionistas. Los bloqueos sistemáticos de la ayuda humanitaria desde el inicio del genocidio tienen como objetivo la inanición de la población gazatí, y lo están logrando... La sed, la desnutrición y las paupérrimas condiciones de vida son un caldo de cultivo excepcional para infecciones y enfermedades de todo tipo. La destrucción de los centros sanitarios y el bloqueo de los suministros médicos culmina la operación... En cifras de la ONU, desde enero hasta abril de 2026 se registraron más de 70.000 casos de enfermedades relacionadas con las malas condiciones de los campamentos en Gaza... La realidad es que el número de víctimas difícilmente se sabrá con exactitud, pero nadie con un mínimo de información sobre el tema duda de que la cantidad de personas masacradas supera por mucho las cifras oficiales... La humanidad lleva 1.000 días viendo un genocidio ante sus ojos; es innegable que sabemos lo que está ocurriendo... La respuesta de los gobiernos está dejando ver las costuras de un sistema podrido, que prefiere blindar a un genocida antes que poner en riesgo intereses económicos y estratégicos... En 1.000 días, todo el Norte Global –que, desgraciadamente, son quienes tienen la capacidad de detener esta masacre– ha aceptado, protegido o promovido un exterminio retransmitido en directo, certificando que comparte esa mentalidad (Diego Delgado)

 "1.000 días de genocidio. Cuatro palabras que encierran muchas décadas de apartheid más o menos silencioso, algún conflicto como respuesta a la resistencia de un pueblo que no quiere ser aniquilado y, sobre todo, una forma de relacionarse con el mundo muy propia de quienes hoy soplan un millar de velas por cada noche que se han ido a dormir siendo plenamente conscientes de que se está cometiendo una limpieza étnica con su complicidad.

Las autoridades palestinas cifran en más de 73.000 las personas asesinadas por el sionismo que encabeza Benjamin Netanyahu, mientras que la cifra de heridos y heridas ronda los 173.500. Los ataques de Israel han obligado a huir de sus hogares a 1,9 millones de gazatíes, alrededor del 85% de la población total de la Franja de Gaza, que en 2023 se estimaba en unos 2,2 millones de habitantes. Y, con el paso de los meses y los años, la ofensiva se ha ido expandiendo sin pudor ni consecuencias hacia otros lugares como Cisjordania o Líbano. La realidad es que el número de víctimas difícilmente se sabrá con exactitud, pero nadie con un mínimo de información sobre el tema duda de que la cantidad de personas masacradas supera por mucho las cifras oficiales. Ya en septiembre de 2025, Francesca Albanese –relatora de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados– advertía de que la cifra real de muertes podría rondar los 680.000.

CTXT ha mantenido durante todo este tiempo una cobertura fija del genocidio en su portada y ha ofrecido información de primera mano gracias al periodista gazatí Mahmoud Mushtaha. El 29 de octubre de 2023 publicamos su primera ‘Crónica desde el infierno’, y desde ese momento Mushtaha escribió con regularidad para contar al mundo lo que se estaba viviendo en Gaza. Meses después, en abril de 2024, consiguió huir de allí y pudo retirarse a escribir su libro, Sobrevivir al genocidio en Gaza, un testimonio inigualable del sufrimiento que supone un intento de exterminio.

Eficacia inhumana

El 7 de octubre de 2023, tras el ataque de Hamás, Israel desató sobre Palestina todo su potencial destructivo. Lo hizo abiertamente, sin ambages, porque más de siete décadas de deshumanización sistemática del pueblo palestino lo hicieron posible. Yoav Gallant, entonces ministro de Defensa, les calificó de “animales humanos” apenas unos días después de aquel 7 de octubre. Desde ese momento, la limpieza étnica se ha desarrollado siguiendo criterios de productividad y eficacia propios de la fabricación en masa capitalista.

El ejército ha puesto en práctica estrategias de exterminio que traspasan todos los límites

La frialdad distópica del sionismo quedó rápidamente plasmada en ‘Lavender’, un sistema informático que utiliza la Inteligencia Artificial para configurar listas de objetivos para el ejército israelí. Las primeras fases del genocidio estuvieron regidas casi exclusivamente por este software que, según fuentes del servicio de inteligencia de Israel, falla en alrededor del 10% de los casos y puede marcar objetivos que no tienen conexión en absoluto con grupos como Hamás.

En estos casi tres años, las investigaciones han arrojado luz sobre la miseria moral israelí, cuya inhumanidad alcanza cotas del todo inimaginables. Más allá de la utilización de tecnologías de muerte sin apenas supervisión, el ejército ha puesto en práctica estrategias de exterminio que traspasan todos los límites. Una de las más crueles es la de los ataques de “doble golpe”, que consiste en volver a bombardear una zona ya arrasada con poco tiempo de diferencia para asesinar a quienes hayan acudido a socorrer a las personas heridas.

Otra de las prácticas desveladas por fuentes del ejército israelí certifica la completa despreocupación por las víctimas civiles. Cuando no es posible identificar la ubicación exacta de algún militante de Hamás, la solución es autorizar la matanza de civiles hasta “cifras de tres números” y gasear los túneles en los que puede haber gente escondida.

Mayor ensañamiento y obscenidad mostraron las FDI en marzo de 2025, cuando asesinaron a sangre fría a un equipo de rescate de la Media Luna Roja y de Defensa Civil. Los cuerpos aparecieron maniatados y mutilados, aún con los uniformes sanitarios puestos. La OMS cifra en más de 1.700 los y las trabajadoras sanitarias asesinadas en Palestina entre octubre de 2023 y diciembre de 2025. Además, la Oficina de Medios de Comunicación de Gaza denuncia la destrucción de 34 hospitales, 240 instalaciones sanitarias y 142 ambulancias; un desmoronamiento provocado del sistema de salud que conlleva inevitablemente muertes que deberían sumarse al saldo genocida de Israel, aunque no se hayan producido directamente a manos del ejército.

La información también está siendo masacrada

Este genocidio presenta una característica muy diferencial que, a priori, debería  imposibilitar la impunidad con la que se está cometiendo. Se trata de la retransmisión en directo, y para todo el planeta, incluso de las mayores atrocidades cometidas por el régimen de Benjamin Netanyahu. Si bien el trabajo minucioso de adoctrinamiento llevado a cabo, al menos, desde los años cuarenta del siglo pasado, predispone a la población israelí a mirar para otro lado, cuando las imágenes llegan hasta el último rincón del mundo hay que hacer mucho más que eso. De ahí el esfuerzo propagandístico y censor de Israel.

El atentado de Hamás el 7 de octubre de 2023 sirvió como caldo de cultivo a innumerables bulos que demonizaron al extremo no solo a dicha organización, sino a toda la sociedad palestina. De hecho, varias organizaciones se dedicaron expresamente a inventar y expandir desinformación, siempre beneficiosa para las intenciones genocidas del sionismo. Bebés decapitados, familias torturadas y otras muchas historias fabricadas para ser especialmente desagradables e impactantes. El culmen de la operación llegó con la publicación del vídeo ‘Testigos de la masacre del 7 de octubre’, que muestra, durante casi 50 minutos, atrocidades, una detrás de otra, sin contexto ni censura para evitar imágenes sensibles. La estrategia fue un éxito: el entonces secretario de Estado estadounidense Antony Blinken reprodujo una de estas falsedades como argumento contra un posible alto el fuego, en una sesión del Senado de EEUU el 31 de octubre de aquel año.

El atentado de Hamás el 7 de octubre de 2023 sirvió como caldo de cultivo a innumerables bulos

Según cifras del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), hasta el 11 de junio de 2026 Israel había asesinado al menos a 263 trabajadores y trabajadoras de los medios de comunicación. La propia organización define como pendiente de confirmación el fallecimiento de otros 130 y califica el genocidio palestino como el evento más letal para la profesión periodística desde 1992, año en el que empezó a recoger información al respecto.

Casos como el de Issam Abdallah demuestran que, lejos de ser algo accidental, la maquinaria de muerte de Netanyahu tiene a los y las periodistas como objetivo prioritario. Abdallah, que trabajaba para la agencia Reuters, fue asesinado por el ejército israelí mientras vestía su chaleco identificativo de prensa en Líbano. La zona en la que se encontraba había sido sobrevolada por helicópteros de las FDI durante 46 minutos, lo que certifica que los dos obuses fueron disparados deliberadamente para intentar acabar con su vida y la de seis colegas que se encontraban con él.

Hay voces dentro del ejército que reconocen la existencia de un “impulso obsesivo por controlar el discurso público” y “una cultura organizativa basada en el engaño”. Tanto el Gobierno como la fuerzas armadas pusieron en marcha un entramado de organizaciones, pseudomedios de comunicación y perfiles de redes sociales para tener el dominio de lo que se dice sobre el genocidio.

El hambre, la sed y las enfermedades llegan a donde las bombas no alcanzan

La población palestina está siendo exterminada. Es la única conclusión viable tras comprobar que, además de los bombardeos y los disparos cada vez más indiscriminados, Israel se está afanando en matar de hambre, sed y enfermedades a todos y todas las habitantes de Gaza. De hecho, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado ha presentado un informe muy detallado en el que respalda la definición de genocidio.

Según Médicos Sin Fronteras, para agosto de 2025 ya se habían dañado dos de las tres vías de llegada de agua a la Franja, provocando que alrededor de un 70% del agua que circula a través de ellas se pierda por las fugas. Además, más del 60% de las desalinizadoras gestionadas por el sector público y las ONG ya no funcionan por los destrozos causados.

El hambre se ha convertido en una de las principales armas sionistas. Los bloqueos sistemáticos  de la ayuda humanitaria desde el inicio del genocidio tienen como objetivo la inanición de la población gazatí, y lo están logrando. De nuevo Médicos Sin Fronteras pone datos a la catástrofe: más del 25% de las criaturas menores de cinco años y de las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia sufren desnutrición aguda. La carencia de alimentos se ceba especialmente con las personas más débiles y con los niños y las niñas. Quienes sufren alguna enfermedad empeoran con gravedad y las infancias quedan cercenadas por la muerte. Existen ejemplos descorazonadores como el de una niña de 12 años con celiaquía que murió de desnutrición por no poder recibir alimentos sin gluten ni el tratamiento adecuado. En los dos primeros años de genocidio, hasta octubre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado ha registrado 151 muertes de niños y niñas por desnutrición.

Quienes no fallecen por la falta de alimentos son tiroteados mientras acuden desesperadamente a por algo con lo que llenar sus estómagos y los de sus familias. La “masacre de la harina” es uno de los episodios más funestos de estos 1.000 días de limpieza étnica, con más de 110 asesinados en la madrugada del 29 de febrero de 2024 cuando trataban de alcanzar algo de harina de un convoy de abastecimiento en el norte de Gaza.

Más del 80% de los campamentos de desplazados presentan plagas visibles

La sed, la desnutrición y las paupérrimas condiciones de vida son un caldo de cultivo excepcional para infecciones y enfermedades de todo tipo. La destrucción de los centros sanitarios y el bloqueo de los suministros médicos culmina la operación. El Ministerio de Salud de Gaza advirtió en mayo de 2026 de que el 47% de los medicamentos esenciales, el 59% de los suministros médicos y el 87% de los materiales para pruebas de laboratorio están agotados.

En cifras de la ONU, desde enero hasta abril de 2026 se registraron más de 70.000 casos de enfermedades relacionadas con las malas condiciones de los campamentos en Gaza; y más del 80% de estos campamentos de desplazados presentan plagas visibles e infecciones de la piel como sarna, piojos o chinches. Todas estas afecciones van deteriorando la salud de la población y pueden ser responsables directas de muchas muertes.

La inacción cómplice de los gobiernos del mundo…

La humanidad lleva 1.000 días viendo un genocidio ante sus ojos; es innegable que sabemos lo que está ocurriendo. Evidentemente, la responsabilidad de la ciudadanía no puede equipararse en ningún caso a la que tienen quienes ocupan puestos con capacidad de decisión, que son los principales culpables de que todo esto siga ocurriendo.

En todos estos meses ha habido algunos posicionamientos y ciertas decisiones que, visto el impacto que han tenido, no pasan de meramente estéticas. Por ejemplo, en noviembre de 2024 la Corte Penal Internacional emitió orden de arresto contra Benjamin Netanyahu y Yoav Gallant, ex ministro de Defensa. Más de un año y medio después, esto no se ha traducido en nada.

La República de Sudáfrica abrió un camino de oposición simbólica al genocidio que algunos Estados, como España, han ido siguiendo. Su querella contra Israel por la vulneración de la Convención para Prevención y Sanción del delito de Genocidio de Naciones Unidas supuso un cierto despertar internacional que, de nuevo, no se ha traducido en nada contundente más allá de lo discursivo.

Cuando mejor se ha podido detectar la radical impunidad con la que actúa el Estado de Israel ha sido durante los supuestos acuerdos de alto el fuego alcanzados. El primero, el 15 de enero de 2025, no impidió al sionismo asesinar con francotiradores al menos a tres palestinos solo cinco días después de firmar la tregua. Este acuerdo se terminó el 18 de marzo, cuando Israel decidió romperlo unilateralmente con un bombardeo sorpresa sobre Gaza que se cobró más de 400 vidas, más de la mitad de las cuales eran mujeres, niños y niñas.

Meses después, en octubre, Donald Trump anunció un plan para terminar con “la guerra”. Si bien entró en vigor el día 9, Israel no ha dejado de asesinar a población palestina en ningún momento. De hecho, desde esa fecha se han reportado más de 750 víctimas mortales a manos del sionismo, además de múltiples bombardeos.

Más allá de los ataques directos, Netanyahu sigue profundizando en el régimen de apartheid con medidas como la aprobación de la pena de muerte solo para palestinos en los territorios ocupados de Cisjordania.

… y los intentos de la sociedad civil por evitarlo

Los pocos posicionamientos institucionales que se han podido ver en los últimos meses están claramente impulsados por un contexto social cada vez más movilizado. En el transcurso de estos 1.000 días, las protestas contra el genocidio han desbordado el ámbito de las organizaciones más politizadas, o específicamente dedicadas a la cuestión palestina, y se han instalado en una parte significativa de la sociedad. La asistencia a las manifestaciones en apoyo a Gaza ha ido creciendo y ha dado paso a acciones más sólidas y con mayor incidencia.

Las universidades también se volcaron en la lucha antisionista

Posiblemente la más mediática haya sido la Global Sumud Flotilla. En agosto de 2025 empezó a configurarse una flota de barcos de todo el mundo que pusieron rumbo a Gaza para tratar de romper el bloqueo sionista. La misión terminó el 3 de octubre con el arresto de las 462 personas voluntarias que viajaban a bordo de las 42 embarcaciones, que habían sido previamente atacadas con drones. El pasado mes de marzo se volvió a intentar, con 3.000 personas participantes en más de 100 embarcaciones, y el resultado fue el mismo: Israel interceptó la flota y detuvo a los y las tripulantes, en ambas ocasiones con malos tratos y torturas incluidos.

Las universidades también se volcaron en la lucha antisionista siguiendo el ejemplo de la neoyorquina Universidad de Columbia. Allí, las movilizaciones y las acampadas en el recinto contagiaron a otras universidades de EEUU y del resto del mundo. En España fue especialmente exitosa la convocatoria en la Universidad Complutense de Madrid, que llegó a acumular más de 500 tiendas de campaña durante 31 días, entre mayo y junio de 2024.

Poco más de un año después, activistas proPalestina lograron interrumpir la Vuelta Ciclista a España en protesta por la participación de un equipo israelí, lo que demuestra que la movilización sigue activa a pesar de la inacción institucional.

La respuesta de los gobiernos está dejando ver las costuras de un sistema podrido, que prefiere blindar a un genocida antes que poner en riesgo intereses económicos y estratégicos. En el Reino Unido, por ejemplo, el dimitido primer ministro Keir Starmer intentó clasificar a Palestine Action como una organización terrorista. La dinámica es compartida en todo el mundo, y el Estado español no se salva por mucho que parezca haberse colocado como punta de lanza del antisionismo: la extrema violencia mostrada por la Ertzaintza contra activistas de la Global Sumud Flotilla en el aeropuerto de Bilbao borra cualquier declaración institucional a favor de los derechos del pueblo palestino.

Alemania es, quizá, el país europeo más claramente inclinado en favor de Netanyahu; y allí, en la región de Hesse, el partido conservador CDU ha presentado un proyecto de ley que sancionará a quienes nieguen el derecho a existir del Estado de Israel.

En 1.000 días, el proyecto genocida sionista ha ofrecido una infinidad de pruebas que demuestran hasta dónde es capaz de llegar la mentalidad colonialista. En 1.000 días, todo el Norte Global –que, desgraciadamente, son quienes tienen la capacidad de detener esta masacre– ha aceptado, protegido o promovido un exterminio retransmitido en directo, certificando que comparte esa mentalidad. Lo que ocurre en Gaza es solo un adelanto de lo que ocurrirá en otros lugares del mundo cuando el declive de la hegemonía capitalista occidental y el colapso climático vayan provocando crisis cada vez más agudas."

(Diego Delgado   , CTXT, 03/07/2026)

Los éxitos del alcalde de Nueva York, el socialista Zohran Mamdani: Liberó 73 millones de dólares para un programa de cuidado de niños de 2 años. Se espera que pronto alcance los 425 millones de dólares, lo que permitirá el cuidado de 12.000 niños, y cubrirá a todos los niños susceptibles de participar en un plazo de cuatro años. También ha instaurado una congelación sin precedentes de los alquileres para aproximadamente un millón de apartamentos neoyorquinos con alquileres regulados. Pero Mamdani no ha obtenido suficiente apoyo financiero del Estado de Nueva York para establecer el transporte público gratuito, que sigue siendo su objetivo... y reforzó las políticas de “ciudad santuario” al prohibir que las agencias municipales cooperen con el ICE... La cuestión es si la influencia de Mamdani, así como la política y la capacidad de organización de la DSA, pueden realmente ir más allá de Nueva York y afectar al Partido Demócrata a nivel nacional, dominado por políticos profesionales moderados y donantes de grandes empresas (Dan La Botz)

"Zohran Mamdani, de 34 años, alcalde de Nueva York, miembro de los Socialistas Democráticos de América (DSA), que asumió el cargo el 1 de enero de 2026, ya ha avanzado en su programa y se ha establecido como un hacedor de reyes. Había hecho campaña prometiendo el cuidado universal de las y los niños, la reducción de los alquileres y la gratuidad de los autobuses. No lo ha conseguido todo, pero va por buen camino. Al mismo tiempo, dominó las recientes elecciones en Nueva York

 Compromisos cumplidos

Mamdani ha logrado establecer una asociación con la gobernadora del Estado de Nueva York, Kathy Hochul, para liberar 73 millones de dólares para un programa de cuidado de niños de 2 años. Se espera que pronto alcance los 425 millones de dólares, lo que permitirá el cuidado de 12.000 niños, y cubrirá a todos los niños susceptibles de participar en un plazo de cuatro años. También ha instaurado una congelación sin precedentes de los alquileres para aproximadamente un millón de apartamentos neoyorquinos con alquileres regulados. Pero Mamdani no ha obtenido suficiente apoyo financiero del Estado de Nueva York para establecer el transporte público gratuito, que sigue siendo su objetivo.

El alcalde ha demandado la abolición de la agencia federal de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y reforzado las políticas de “ciudad santuario” al prohibir que las agencias municipales cooperen con el ICE.

Mamdani, él mismo musulmán, también se ha pronunciado con fuerza contra el antisemitismo y la islamofobia. Fue acusado injustamente de antisemitismo por 600 rabinos judíos y por los medios conservadores por decir que el Comité de Asuntos Públicos de Israel de Estados Unidos (AIPAC), el grupo de presión sionista, es «un monstruo» que intenta controlar la legislación. También es personalmente víctima de ataques islamófobos, como el del senador de Alabama Tommy Tuberville, que publicó una foto de Mamdani junto al ataque terrorista contra las torres gemelas del 11 de septiembre, con la leyenda: “El enemigo está dentro”.

Espectaculares éxitos electorales

Más allá de los ataques personales y políticos, Mamdani ha utilizado su influencia política y la notable capacidad de movilización de los DSA para obtener victorias espectaculares en las recientes primarias demócratas en Nueva York. Apoyó para el Congreso a Brad Lander, ex rival en la carrera por la alcaldía y ex controlador de finanzas, que había sido el máximo funcionario judío de la administración de Nueva York. Lander venció al saliente Dan Goldman, apoyado por el lobby israelí.

Las otras candidatas al Congreso apoyadas por Mamdani, ambas miembros de la DSA y casi desconocidas, también ganaron. Claire Valdez, de 36 años, elegida para la Asamblea del Estado, y Darializa Avila Chevalier, de 32 años, activista estudiantil, han derrotado a poderosos rivales progresistas. Valdez venció a Antonio Reynoso, presidente del distrito de Brooklyn, y Chevalier ganó al representante Adriano Espaillat, influyente presidente del Congressional Hispanic Caucus. Tras su victoria en las primarias, estas candidatas están casi seguras de ser elegidas para el Congreso, dada la notoria debilidad del Partido Republicano en Nueva York.

Mamdani y su equipo derrotaron a los líderes demócratas establecidos desde hace mucho tiempo, a los progresistas apoyados por el Working Families Party y a los candidatos apoyados por la burocracia sindical. Las victorias de Mamdani y las y los DSA sacudieron al Partido Demócrata local, pero también a los progresistas de la ciudad.

Estas victorias demuestran que los socialistas democráticos están construyendo una coalición ganadora”, dijo Grace Mausser, copresidenta de las DSA de Nueva York. “Mientras que el establishment democrático y los fascistas MAGA ignoran las necesidades de los trabajadores, los socialistas democráticos se dirigen a una base electoral cada vez más amplia que exige el fin de la guerra, la abolición del ICE, la tributación de los ricos y la conquista de un sistema de salud universal. »

La cuestión es si la influencia de Mamdani, así como la política y la capacidad de organización de la DSA, pueden realmente ir más allá de Nueva York y afectar al Partido Demócrata a nivel nacional, dominado por políticos profesionales moderados y donantes de grandes empresas. ¿Pueden Mamdani y los DSA llegar al corazón del país?" 

(Dan La Botz , CADTM, 13/07/26)

Feijóo apuesta por recortar sueldo “y prestaciones” a los trabajadores de baja... La sentencia ya ha sido dictada. Una vez más, somos culpables. Estamos pidiendo bajas por encima de nuestras posibilidades. No aprendemos... Primero provocamos el colapso sanitario acudiendo a urgencias más de lo que debíamos, o yendo al centro de salud más de lo que debíamos, o tomando paracetamol como si no hubiera un mañana. Después colapsamos el sistema financiero y causamos la Gran Recesión viviendo por encima de nuestras posibilidades. Ahora, diagnostica el doctor Núñez Feijóo, estamos enfermando de cáncer nuestro mercado laboral porque nos pillamos las bajas sin tener que justificarlas y nos pagan igual... Desde 2020 las bajas laborales en España se han duplicado... ¿Qué pasa entonces a partir de 2020 y después de la pandemia? Nada tiene que ver, al parecer, que hayamos pasado una pandemia siendo uno de los países más afectados y con más casos de COVID persistente —más de dos millones de personas—. Tampoco nada tiene que ver, al parecer, que España tenga una de las fuerzas laborales más envejecida de la UE; o la distribución por actividad de nuestro mercado laboral y su evidente impacto sobre el tipo de bajas más comunes. Mucho menos tiene que ver, al parecer, que buena parte del tiempo de esas bajas se deba a los retrasos y cuellos de botella acumulados por un sistema sanitario —121 días de demora media— sometido a una prueba de estrés permanente... la sanitaria es mi favorita entre todas las causas ignoradas. Primero deterioran, descapitalizan y desmantelan el sistema público sanitario para recortar nuestro derecho a una sanidad universal de calidad en nombre de la eficiencia y la lucha contra el abuso y ahora utilizan el colapso provocado en el sistema sanitario para recortar nuestros derechos laborales en nombre de la lucha contra el fraude; el crimen perfecto (Antón Losada)

"Feijóo apuesta por recortar sueldo “y prestaciones” a los trabajadores de baja “con o sin acuerdo” sindical

La sentencia ya ha sido dictada. Una vez más, somos culpables. Estamos pidiendo bajas por encima de nuestras posibilidades. No aprendemos.

Primero provocamos el colapso sanitario acudiendo a urgencias más de lo que debíamos, o yendo al centro de salud más de lo que debíamos, o tomando paracetamol como si no hubiera un mañana. Después colapsamos el sistema financiero y causamos la Gran Recesión viviendo por encima de nuestras posibilidades. Ahora, diagnostica el doctor Núñez Feijóo, estamos enfermando de cáncer nuestro mercado laboral porque nos pillamos las bajas sin tener que justificarlas y nos pagan igual.

Nada han tenido o tienen que ver la incapacidad, la codicia, la desigualdad o la ideología de los gestores y los responsables. Todo siempre culpa nuestra, por avariciosos y jetas. La casa siempre gana.

La cifra resulta incuestionable. Desde 2020 las bajas laborales en España se han duplicado. Pero hay otras cifras igualmente incuestionables que, oportunamente, casi nadie menciona. Antes de la pandemia España —datos Eurostat, 2014, 2024— se situaba en bajas laborales en la media de la UE (2%), más de medio punto por debajo de Suecia (2,5), Portugal (2,6%) o Bélgica (2,6%), casi un punto por debajo de Alemania (2,8%) y más de un punto por debajo de Francia (3,2%). A ver si va a ser que antes pedíamos bajas por debajo de lo que teníamos derecho. El incremento de España (4,5) también ha de ponerse en un contexto europeo creciente: Bélgica (4,1%), Francia (3,9), Portugal (3,6%) o Alemania (3,2).

¿Qué pasa entonces a partir de 2020 y después de la pandemia? El sistema de bajas continúa siendo el mismo, pero, al parecer, España ha pasado de una cultura de esfuerzo ejemplar a llenarse de jetas y vagos. A la pandemia del COVID le ha seguido una epidemia de haraganería que no afecta solo a España. He aquí la prueba de cargo de la acusación. El mismo sistema que antes nos homologaba con Europa en disposición al trabajo ahora incentiva y recompensa a quienes no quieren trabajar.

Nada tiene que ver, al parecer, que hayamos pasado una pandemia siendo uno de los países más afectados y con más casos de COVID persistente —más de dos millones de personas—. Tampoco nada tiene que ver, al parecer, que España tenga una de las fuerzas laborales más envejecida de la UE; o la distribución por actividad de nuestro mercado laboral y su evidente impacto sobre el tipo de bajas más comunes. Mucho menos tiene que ver, al parecer, que buena parte del tiempo de esas bajas se deba a los retrasos y cuellos de botella acumulados por un sistema sanitario —121 días de demora media— sometido a una prueba de estrés permanente.

Si me permiten, la sanitaria es mi favorita entre todas las causas ignoradas. Primero deterioran, descapitalizan y desmantelan el sistema público sanitario para recortar nuestro derecho a una sanidad universal de calidad en nombre de la eficiencia y la lucha contra el abuso y ahora utilizan el colapso provocado en el sistema sanitario para recortar nuestros derechos laborales en nombre de la lucha contra el fraude; el crimen perfecto.

Sostiene la acusación que tenemos un problema con el absentismo laboral. Hay más de un millón de trabajadores de baja cada día, denuncian alarmados. Pero cuando se le pregunta si se refieren a la gente que padece incapacidad temporal por una enfermedad, aclaran que solo se refieren a los “jetas”. Las bajas no son lo único que se ha doblado desde 2020. También se ha duplicado el gasto de las empresas en detectives para perseguir el fraude: de más de novecientos mil euros en 2024 a casi un millón novecientos mil euros en 2025. Si hubiera una bolsa estoy casi seguro de que ya nos lo habría contado todos los días.

Ya lo sabe. Es usted nuestro principal sospechoso. Como lo es cuándo acude a urgencias, o a su centro de salud, o pide el paro, o una beca, o una ayuda o, en general, intenta ejercer alguno de sus derechos; también cuando se ponga enfermo y pida una baja. Te estamos vigilando, jeta."                                 (Antón Losada , eldiario.es, 12/07/26)