28.6.26

Con Irán y EE.UU. intercambiando golpes en el Golfo Pérsico, la supervivencia del Memorándum de Entendimiento está en el aire... La escalada de hoy ha sido el intercambio más serio desde la firma del Memorándum y representa una clara violación del primer párrafo del mismo por parte de Estados Unidos... No había nada que impidiera a Irán disparar contra un barco que ignorara sus protocolosde navegación... El Ever Lovely intentó eludir el control iraní viajando por el corredor de Omán. Irán disparó contra él, y EE.UU. atacó posiciones iraníes en el Estrecho… una clara violación del Memorándum... La lógica estratégica de cada bando está ahora plenamente expuesta. Irán enmarca cada barco que utiliza la ruta de Omán como un "buque infractor" y cada ataque estadounidense como una violación del alto el fuego, posicionando sus propios ataques como una aplicación defensiva. EE.UU. enmarca los ataques con drones de Irán contra el transporte marítimo comercial como violaciones del alto el fuego que requieren represalias... ¿Continuará EE.UU. alentando a los barcos a eludir el protocolo iraní o se echará atrás? Si la decisión es la primera, el Memorándum está acabado y la probabilidad de nuevos ataques estadounidenses contra Irán es alta. Si es la segunda, entonces el Memorándum podría salvarse. Veamos qué trae el domingo (Larry C. Johnson )

"Con Irán y EE.UU. intercambiando golpes en el Golfo Pérsico, la supervivencia del Memorándum de Entendimiento está en el aire

La última vez que supe, se suponía que EE.UU. e Irán se reunirían en Suiza a partir del domingo 28 de junio para continuar las negociaciones sobre el Memorándum de Entendimiento (MdE). Sin embargo, el intercambio de misiles y drones de hoy en el Estrecho de Ormuz puede haber puesto el último clavo en el ataúd del MdE.

La escalada de hoy ha sido el intercambio más serio desde la firma del MdE del 17 de junio y representa una clara violación del primer párrafo del MdE por parte de Estados Unidos:

> "La República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América, y sus aliados en la guerra actual, al firmar este Memorándum de Entendimiento, declaran la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano, y se comprometen a partir de ahora a no iniciar ninguna guerra ni operación militar uno contra otro, y a abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza contra el otro, garantizando la integridad territorial y la soberanía del Líbano. El acuerdo final confirmará la terminación permanente de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, y otras disposiciones de este párrafo."

No había nada en el MdE que impidiera a Irán disparar contra un barco que ignorara los protocolos de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés). Bajo el sistema de la PGSA, los propietarios de los barcos reciben orientación verificable y pueden solicitar permisos de tránsito directamente a través del proceso formal de la PGSA, creando un mecanismo centralizado para coordinar el tránsito a través del estrecho con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). El *Ever Lovely* intentó eludir a la PGSA viajando por el corredor de Omán. Irán disparó contra él, lo que resultó en que EE.UU. atacara posiciones iraníes en el Estrecho… una clara violación del MdE.

La situación se intensificó el sábado. Esta es la secuencia de los hechos.

**El incidente desencadenante — 4:30 AM ET**

Irán lanzó un dron de ataque unidireccional que impactó contra el M/T *Kiku* esta mañana a las 4:30 a.m. ET. El buque cisterna, con bandera de Panamá, intentó utilizar la ruta de Omán sin notificar al IRGC de acuerdo con el protocolo de la PSAG. Transportaba más de dos millones de barriles de petróleo crudo de Catar y se dirigía al puerto de Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos.

**Segundo buque atacado**

El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido también informó de otro ataque el sábado contra un buque comercial diferente, cerca de la costa de Omán. El buque sufrió daños en su puente de mando. Se informó que todos los tripulantes estaban a salvo y que no se habían reportado daños medioambientales. El incidente se reportó alrededor de las 11:30 AM, hora local.

**Irán ataca Baréin**

Tras el segundo intento de un buque comercial de ignorar los protocolos de la PGSA, Irán lanzó varios drones contra el antiguo cuartel general de la Quinta Flota de la Armada de EE.UU. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Baréin lo calificó como "una violación flagrante de su soberanía, una amenaza flagrante a la seguridad de los ciudadanos y residentes, y un quebrantamiento descarado de las normas internacionales". Egipto y Kuwait condenaron rápidamente el ataque. Arabia Saudita y Catar también condenaron más tarde los ataques con drones de Irán.

**Ataques de represalia de EE.UU. — segunda oleada**

A última hora del viernes por la noche, y continuando hasta las primeras horas del sábado, el Mando Central de EE.UU. lanzó una segunda oleada de ataques de represalia contra Irán, afirmando que atacó múltiples objetivos en Irán siguiendo las órdenes del Presidente Donald Trump. CENTCOM declaró que aeronaves militares estadounidenses atacaron infraestructura de vigilancia militar iraní, sistemas de comunicaciones, sitios de defensa aérea, instalaciones de almacenamiento de drones y capacidades de colocación de minas. Esto fue notablemente más amplio que los ataques del viernes, que se habían centrado en el almacenamiento de misiles y drones y en el radar costero. Añadir las "capacidades de colocación de minas" al conjunto de objetivos supone una escalada significativa en el alcance.

Trump, en otra violación del primer párrafo del MdE, declaró en una publicación en Truth Social el sábado por la noche que las aeronaves estadounidenses atacaron ubicaciones de almacenamiento de misiles y drones y sitios de radar costero iraníes "por violar el Acuerdo de Alto el Fuego, ¡OTRA VEZ!". El presidente amenazó con que si Irán no "aprende", EE.UU. "se verá obligado a completar militarmente el trabajo que comenzamos con éxito" y que "la República Islámica de Irán dejará de existir".

La lógica estratégica de cada bando está ahora plenamente expuesta. Irán enmarca cada barco que utiliza la ruta de Omán como un "buque infractor" y cada ataque estadounidense como una violación del alto el fuego, posicionando sus propios ataques como una aplicación defensiva. EE.UU. enmarca los ataques con drones de Irán contra el transporte marítimo comercial como violaciones del alto el fuego que requieren represalias. Ebrahim Azizi, jefe de la comisión de seguridad nacional del parlamento iraní, escribió que "el presidente estadounidense fracasado ha demostrado que no tiene ningún compromiso con los principios de la negociación o un alto el fuego" y que "esta violación imprudente del alto el fuego conducirá, como siempre, a la retirada y al arrepentimiento por su parte".

El IRGC emitió la siguiente declaración en la madrugada del día 28:

> "Querido pueblo noble del Irán islámico: Vuestros valientes hijos en las Fuerzas Navales y Aeroespaciales de la Guardia Revolucionaria, durante una operación conjunta con misiles y drones entre las 02:00 y las 03:00 AM, atacaron ocho objetivos importantes de EE.UU., incluida la Base Aérea Ali Al-Salem en Kuwait y el Cuartel General de la Quinta Flota de la Armada de EE.UU. en Baréin.
>
> El enemigo agresor, cuya traición y violación de tratados son parte de su naturaleza, atacó esta madrugada cinco sitios costeros en Irán bajo el pretexto de enfrentarse a la Armada del IRGC en respuesta a la incautación de un buque en el Estrecho de Ormuz.
>
> Según el MdE de Islamabad, respecto a los acuerdos de tráfico en el Estrecho de Ormuz con la República Islámica, a partir de ahora, los barcos que violen las instrucciones de Irán serán confrontados con una fuerza mayor que antes.
>
> Cualquier nueva agresión potencial del enemigo por cualquier motivo, incluso si es similar a los ataques de anoche contra objetivos poco importantes, tendrá una respuesta devastadora.
>
> El enemigo debe saber que violar el alto el fuego es contrario al Párrafo 1 del Memorándum de Entendimiento de Islamabad y conducirá a una parada total de las negociaciones."

Irán lanzó una combinación significativa de ataques con misiles y drones contra las bases aéreas en Kuwait y Baréin. Mientras escribo esto, EE.UU. no ha respondido. La pelota está ahora en el tejado de Donald Trump… ¿Continuará EE.UU. alentando a los barcos a eludir el protocolo iraní de la PGSA o se echará atrás? Si la decisión es la primera, el MdE está acabado y la probabilidad de nuevos ataques estadounidenses contra Irán es alta. Si es la segunda, entonces el MdE, aunque con respiración asistida, podría salvarse. Veamos qué trae el domingo." 

( , blog, 27/06/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)  

Giorgio Agamben: ¿Cómo explicar —o simplemente intentar comprender— lo que está sucediendo en Estados Unidos? ¿Cómo dar cuenta del hecho —aparentemente realmente inexplicable— de que la nación que hasta ayer dominaba el mundo haya estado y siga estando gobernada durante la última década por un presidente técnicamente demente? Cuando un país alcanza la etapa final de la ruina espiritual, ya no es posible tomar ninguna decisión racional que intente hacerle frente. Solo cabe precipitar por todos los medios el colapso ya inevitable, y la demencia —real o simulada— es sin duda el instrumento de gobierno más adecuado para tal fin... Como fiel súbdita de Estados Unidos, también Europa se está autodestruyendo y, al igual que este, parece precipitarse hacia la demencia

 " El gobierno de la demencia

¿Cómo explicar —o simplemente intentar comprender— lo que está sucediendo en Estados Unidos? ¿Cómo dar cuenta del hecho —aparentemente realmente inexplicable— de que la nación que hasta ayer dominaba el mundo haya estado y siga estando gobernada durante la última década por un presidente técnicamente demente? Quizá la única respuesta posible sea que Estados Unidos se encuentra en una situación histórica a la que solo la demencia da respuesta. 

Cuando un país alcanza la etapa final de la ruina espiritual, ya no es posible tomar ninguna decisión racional que intente hacerle frente. Solo cabe precipitar por todos los medios el colapso ya inevitable, y la demencia —real o simulada— es sin duda el instrumento de gobierno más adecuado para tal fin.

Como fiel súbdita de Estados Unidos, también Europa se está autodestruyendo y, al igual que este, parece precipitarse hacia la demencia. Si algunos Estados europeos lograrán detenerse al borde del abismo o si se hundirán en él junto con ese organismo desastroso e ilegítimo llamado Comunidad Europea es lo que los próximos años nos permitirán ver."

(Giorgio Agamben, blog, 15/06/26, traducción DEEPL)

Por qué los españoles se ponen de mala leche: un ejemplo... Cada vez es más frecuente que quien debe iniciar un procedimiento, o quien se ve inmerso en él, pregunte al abogado de qué pata ideológica cojea el juez que debe resolverlo: ¿es progresista quien va a determinar el régimen de visitas o la pensión por hijos? No se cree en que el juez vaya a dictar una sentencia que no esté guiada por sus preferencias personales... Y después observan cómo determinados juicios, esos que interesan, van muy rápido mientras que los suyos se demoran enormemente. Así es como la gente se pone de mala leche y como un sistema se quiebra... Dicho de otro modo, la desconfianza del ciudadano sobre la imparcialidad del juzgador va en aumento... La molestia de los españoles va en aumento, y eso supone tanto la indignación recurrente como la consideración de que la política no arregla nada. Las tensiones judiciales forman parte de eso (Esteban Hernández)

"España está dividida en dos. Desde luego en lo político, pero también en muchas otras cosas. Lo curioso es que de esas fracturas que afectan al país (territoriales, económicas, ideológicas) hay una de ellas que suele pasarse por alto, como si en lugar de convivir en el mismo espacio se viviera en lugares diferentes. La justicia refleja bien la situación. Las declaraciones sobre la confianza en la justicia, sobre el papel de los jueces en el actual momento político y sobre la necesaria independencia de las instituciones copan el debate público estos días. Contienen grandes consideraciones sobre cuestiones elevadas, argumentos densos sobre las decisiones que se adoptan y, en última instancia, incluyen discusiones sobre el papel fundamental que están jugando los jueces en este momento clave o sobre si la judicatura española está adoptando una postura parcial (con respuestas que varían según el ámbito ideológico al que se pregunte).

Todo esto, como tantas otras cosas del debate político, no suele estar presente en la vida del español común. Muchas de las decisiones que se someten a discusión pública son complejas de explicar, también porque remiten a fundamentos técnicos que están sujetos a interpretaciones diversas y suelen generar confusión. Lo cierto es que tanto ruido acaba apartando a gente de las cuestiones públicas. La molestia de los españoles va en aumento, y eso supone tanto la indignación recurrente como la consideración de que la política no arregla nada. Las tensiones judiciales forman parte de eso: o son integradas en la visión ideológica que ya se tiene o son desdeñadas como otro asunto más de una esfera mayormente inútil.

Ya sabemos que una justicia lenta no es justicia, pero esto es otro nivel

Sin embargo, eso no quiere decir que a los españoles no les interese la justicia. Más al contrario, es un asunto que los atañe de manera directa y no solo porque la idea de la injusticia es una de las que más moviliza políticamente, sino porque también los afecta en su vida cotidiana.

Así se rompe el sistema

Muchos españoles, alguna vez en su vida, se ven obligados a recurrir a los tribunales. La saturación de muchos juzgados, la falta de medios y los procedimientos que dilatan más que aceleran llevan a que las resoluciones tarden demasiado tiempo en dictarse. Y ocurre incluso en procedimientos, como los de las medidas ligadas a un divorcio, a un despido o un desahucio, que el legislador entendió que debían tramitarse por vía rápida. Distan mucho de ello. Unai Sordo afirmaba hace pocos días que la demora media a la hora de señalar un juicio por un despido individual es de 375 días y que en 28 provincias hay un colapso funcional de los juzgados. Ya sabemos que una justicia lenta no es justicia, pero esto es otro nivel.

La desconfianza de los ciudadanos sobre la imparcialidad de los jueces va en aumento

Hay un elemento añadido, también perturbador. Cada vez es más frecuente que quien debe iniciar un procedimiento, o quien se ve inmerso en él, pregunte al abogado de qué pata ideológica cojea el juez que debe resolverlo: ¿es progresista quien va a determinar el régimen de visitas o la pensión por hijos? ¿Es reaccionario el que va a fijar si el despido es procedente, improcedente o nulo? No se cree en que el juez vaya a dictar una sentencia que no esté guiada por sus preferencias personales. Dicho de otro modo, la desconfianza del ciudadano sobre la imparcialidad del juzgador va en aumento.

Es uno más de los asuntos cotidianos en los que los españoles nos vemos inmersos. Otro ejemplo está en la sanidad: conseguir cita temprana no es nada fácil, ni en la Seguridad Social ni en el seguro privado, ya que la consultas están cada vez más saturadas, en especial en grandes ciudades como Madrid. Eso sí, quien tiene recursos y paga una consulta de su bolsillo es atendido mucho antes. Todos aquellos sistemas expertos que se habían puesto en marcha para dar respuesta a las necesidades ciudadanas funcionan con retraso, mal o ambas cosas.

En ese contexto, las discusiones sobre la justicia parecen reducirse a los grandes asuntos, a la independencia de los magistrados, a la composición del CGPJ, a la salvaguarda de las instituciones. No se pone el acento en la necesidad de que los juzgados cuenten con muchos más medios, ni de que el ciudadano reciba una respuesta razonable en un tiempo prudente a sus problemas, ni de que las creencias ideológicas de los jueces resulten irrelevantes a la hora de dictar sentencia. Esto es lo que el ciudadano común vive, pero esto ocurre por abajo, y a muy poca gente del establishment le importa lo que sucede por abajo. Está pendiente de otras cosas, siempre llenas de grandes palabras y de discusiones moralistas. La gente quiere que le arreglen sus problemas, pero sus problemas ni aparecen en los medios. Por lo tanto, los ciudadanos suelen acabar pensando que todos son iguales, que están ahí para defender sus intereses y que no les importa lo que le pase a la mayoría de la gente. Y después observan cómo determinados juicios, esos que interesan, van muy rápido mientras que los suyos se demoran enormemente. Así es como la gente se pone de mala leche y como un sistema se quiebra." 

(Esteban Hernández , El Confidencial, 27/06/26) 

Volkswagen planea cerrar cuatro plantas en Alemania y despedir a 100.000 trabajadores en todo el mundo... pese a que el fabricante había acordado con los sindicatos no cerrar plantas en Alemania... “Aún no hay nada claro, pero hay riesgos para España”... “Los ataques de Volkswagen contra la ley, la cogestión [el sistema alemán de participación de los trabajadores en los órganos de dirección] y nuestros centros de trabajo constituyen amenazas irresponsables. Si esos planes siguieran adelante, haríamos todo lo que esté en nuestra mano para impedirlos”, han advertido los representantes de los trabajadores (alemanes)... también dicen que “en lugar de actuar de forma precipitada y sin rumbo, [Volkswagen] debería por fin hacer su trabajo y centrarse en sus verdaderas responsabilidades: desarrollar productos y tecnologías competitivos, optimizar las estructuras y las sinergias del grupo y, con ello, garantizar también un empleo seguro”... “El desarrollo que he visto en España en el automóvil en los últimos años es un ejemplo para Europa. Es el segundo fabricante europeo de coches y eso también lo vemos cuando empresas de fuera del continente deciden invertir aquí. España tiene una oportunidad muy grande, ya que hace unas décadas se dedicaba al ensamblaje. Ahora, entramos en una fase de tecnología profunda. Es una gran oportunidad también para los jóvenes”, dijo el consejero delegado del grupo Volkswagen, Oliver Blume... Veremos (Manu Granda)

"El grupo Volkswagen vuelve a meter la tijera en su estructura de costes. El gigante del automóvil alemán prevé recortar hasta 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo, el doble de los que había anunciado hasta ahora, según ha adelantado el medio especializado Manager Magazin. Además, pese a que el fabricante había acordado con los sindicatos no cerrar plantas en Alemania, ahora estudia bajar la persiana en cuatro fábricas del país, algo inédito en su historia.

Los planes forman parte de los nuevos objetivos establecidos para 2030 que el consejo de administración de la compañía planteó el miércoles. El 9 de julio debatirá sobre ello el consejo de supervisión del grupo automovilístico. Las fábricas afectadas por el posible cierre a medio plazo son tres de la marca Volkswagen (Hannover, Zwickau y Emden), y la de Audi en Neckarsulm. Ante las preguntas de este medio, la compañía ha explicado que no hará comentarios “sobre documentos internos confidenciales”. El grupo, que ha matizado que “los asuntos subyacentes se discutirán y aprobarán en los comités correspondientes”, ha recordado que el conjunto del sector está “experimentando una profunda transformación” y que el modelo de negocio de la compañía (“desarrollar coches en Alemania, producirlos en Europa y exportarlos al mundo”) ya no funciona en la actualidad para todas las marcas.

El grupo Volkswagen había anunciado en la presentación anual de sus resultados de 2025 el recorte de 50.000 empleos en Alemania hasta 2030, unos 15.000 más que los que había pactado en la navidad de 2024 con el sindicato IG Metall. Entonces, la compañía acordó con los representantes de los trabajadores mantener abiertas todas las fábricas alemanas, pese a las turbulencias en las que estaba inmersa Volkswagen. Según cifras de Bloomberg, el grupo da trabajo a unas 657.000 personas en todo el mundo.

En una declaración conjunta, el sindicato IG Metall y el comité de empresa de Volkswagen han condenado con dureza los planes de la compañía, de los que han dicho que generan “inquietud” entre la plantilla y en los territorios donde hay plantas de producción. “Los ataques de Volkswagen contra la ley, la cogestión [el sistema alemán de participación de los trabajadores en los órganos de dirección] y nuestros centros de trabajo constituyen amenazas irresponsables. Si esos planes siguieran adelante, haríamos todo lo que esté en nuestra mano para impedirlos”, han advertido los representantes de los trabajadores.

La compañía toma la decisión después de una sucesión de malos ejercicios en los que ha sufrido sobremanera la competencia de las marcas chinas. En el mercado alemán ha pasado de ser la primera firma en ventas a la tercera, por detrás de BYD y Geely. Y vive una situación parecida en los otros mercados europeos, en los que las automovilísticas del gigante asiático se están abriendo paso de forma rápida pese a los aranceles aprobados por la Unión Europea contra los vehículos eléctricos made in China. Según medios alemanes, la Comisión Europea se plantea imponer aranceles también a los híbridos enchufables chinos, una medida que protegería a grupos como Volkswagen, BMW o Mercedes-Benz.

Por si fuera poca la presión proveniente de China, Volkswagen también ha acusado el golpe de los aranceles de Estados Unidos al automóvil europeo. Alemania es el mayor vendedor de vehículos al país norteamericano. Y “mantener el éxito” en ese contexto, ha razonado el mayor fabricante continental de coches (y segundo del mundo), significa que “todo el grupo debe ser significativamente más competitivo, lo que requiere una mayor precisión y una disciplina más estricta en materia de costes e inversiones”.

“El consejo de administración ha trabajado intensamente en los últimos meses en un plan futuro para la reestructuración de la compañía. El objetivo es lograr una mayor eficiencia y agilidad en toda la empresa, así como aprovechar de forma consistente el potencial de sinergias tecnológicas”, añade la empresa. “Esto se aplica, en particular, a los procesos y estructuras de toma de decisiones, especialmente en el desarrollo e integración de nuevas tecnologías, así como en la cartera de modelos para nuestros clientes. En la siguiente fase, esta transformación integral se implementará tras la aprobación del consejo de supervisión”.

Pero esos argumentos no convencen a los representantes de los trabajadores. “En lugar de actuar de forma precipitada y sin rumbo, [Volkswagen] debería por fin hacer su trabajo y centrarse en sus verdaderas responsabilidades: desarrollar productos y tecnologías competitivos, optimizar las estructuras y las sinergias del grupo y, con ello, garantizar también un empleo seguro”, reza el comunicado que han hecho público. El texto lo firman la presidenta de IG Metall, Christiane Benner; la presidenta del comité de empresa general y del grupo de Volkswagen, Daniela Cavallo; el director regional de IG Metall en los Estados de Baja Sajonia y Sajonia-Anhalt; así como por el negociador de IG Metall para el convenio colectivo de Volkswagen, Thorsten Gröger.

La situación de Volkswagen en España

En cuanto a España, el consorcio germano cuenta con dos plantas de coches, la de Landaben (Navarra) y la de Martorell (Barcelona). Ambas han sido agraciadas con la asignación de cuatro modelos eléctricos que, de momento, son los más baratos que comercializa la compañía, con precios que parten en el entorno de los 25.000 euros sin ayudas. Estos son el Cupra Raval, el Volkswagen ID Polo, el ID Cross y el Skoda Epiq. Los dos primeros ya han comenzado a salir de las líneas de ensamblaje de la factoría catalana, mientras que los otros dos, ensamblados en Navarra, llegarán a los concesionarios también este año. Además, Volkswagen está levantando una planta de baterías en Sagunto (Valencia), la cual se encuentra en un avanzado estado de construcción. En total, el grupo, sus socios y el Gobierno han movilizado 10.000 millones de euros para electrificar la producción del grupo en España.

“El desarrollo que he visto en España en el automóvil en los últimos años es un ejemplo para Europa. Es el segundo fabricante europeo de coches y eso también lo vemos cuando empresas de fuera del continente deciden invertir aquí. España tiene una oportunidad muy grande, ya que hace unas décadas se dedicaba al ensamblaje. Ahora, entramos en una fase de tecnología profunda. Es una gran oportunidad también para los jóvenes”, dijo el consejero delegado del grupo Volkswagen, Oliver Blume, durante su visita a Madrid el pasado abril con motivo de la presentación mundial del Raval.

Por otro lado, fuentes sindicales explican a este periódico que esta situación puede poner en riesgo la asignación de la segunda plataforma de vehículos eléctricos por la que pugna la planta de Martorell. Estas fuentes indican que la plataforma actual (de la que salen el Raval y el ID Polo) es insuficiente para mantener el trabajo a largo plazo cuando se dejen de hacer los otros modelos de combustión que ensambla la factoría, como el León o el Cupra Formentor. “Aún no hay nada claro, pero hay riesgos para España”, señalan desde los sindicatos." 

(Manu Granda , Yetlaneci Alcaraz  , El País, 26/06/26) 

27.6.26

Trump ha convertido la Casa Blanca en una operación de corrupción las 24 horas del día, los 7 días de la semana... La Casa Blanca obliga al Pentágono a otorgar a una empresa parcialmente propiedad de los hijos de Trump un contrato masivo del gobierno y un préstamo de $670M. Sin proceso de licitación competitiva... Trump acepta un soborno de 5 millones de dólares de la industria del tabaco. Trump llama personalmente al Comisionado de la FDA y al Dr. Oz, exigiendo que cambien las reglas para que el gran tabaco pueda ganar miles de millones apuntando a nuestros niños... Trump otorga un contrato de 10 mil millones de dólares a Dell - una empresa en la que posee millones de dólares en acciones. También descubrimos que Trump está impulsando *varias* empresas que están en su cartera de inversiones... Trump, uno de los mayores actores cripto en el mundo, declara que ya no seguiremos aplicando nuestras leyes contra la industria cripto. Se cierran las investigaciones activas de fraude... El Zar de la Frontera Tom Homan es sorprendido por agentes del FBI recibiendo un soborno a cambio de contratos federales. Trump detiene la investigación del FBI, y Homan obtiene un puesto en la administración (Chris Murphy)

Chris Murphy  @ChrisMurphyCT

Trump ha convertido la Casa Blanca en una operación de corrupción las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Esta es una crisis nacional. Trump piensa que el público dejará de prestar atención. Así que fui al pleno del Senado para llamarlo al farol. Le conté la HISTORIA COMPLETA de sus 500 días de corrupción. 

1/ Aquí está - en un hilo

FECHA DE CORRUPCIÓN: 7 de abril de 2025. Donald Trump, uno de los mayores actores cripto en el mundo, declara que ya no seguiremos aplicando nuestras leyes contra la industria cripto. Se cierran las investigaciones activas de fraude. Se despide al equipo completo de cumplimiento cripto en el DOJ.

 FECHA DE CORRUPCIÓN: 23 de septiembre de 2026. El Zar de la Frontera Tom Homan es sorprendido por agentes del FBI recibiendo un soborno a cambio de contratos federales. El FBI tiene imágenes en video de Homan aceptando una gran bolsa de dinero en efectivo. Trump detiene la investigación del FBI, y Homan obtiene un puesto en la administración.

 FECHA DE CORRUPCIÓN: 7 de octubre de 202.5 La corrupción criptográfica de Trump llega a su punto culminante. Él indulta a Changpeng Zhao, el lavador de dinero convicto de elección para terroristas, cárteles de drogas y traficantes de sexo. ¿Por qué? Zhao ayudó a Trump a establecer el esquema de la moneda criptográfica de su familia.

 FECHA DE CORRUPCIÓN: 4 de noviembre de 2025. La Casa Blanca obliga al Pentágono a otorgar a una empresa parcialmente propiedad de los hijos de Trump un contrato masivo del gobierno y un préstamo de $670M. Sin proceso de licitación competitiva: todo con dólares de los contribuyentes. Donald Trump Jr. multiplicó por 10 sus ganancias.

 FECHA DE CORRUPCIÓN: 10 de abril de 2026 Trump promete indultos masivos a todos sus co-conspiradores en la Casa Blanca. ¿Por qué los secuaces de Trump no están preocupados por ir a la cárcel por corrupción y soborno? Porque Trump garantizó que se saldrán con la suya.

 FECHA DE CORRUPCIÓN: 27 de abril de 2026. El contratista del salón de baile de Trump obtiene un contrato de $17 millones sin licitación para remodelar el Estanque Reflectante. El costo real del proyecto fue de $3 millones, pero Trump infló el precio para su amigo. Y ahora la pintura se está descascarando del suelo del Estanque Reflectante.

 FECHA DE CORRUPCIÓN: 30 de abril de 2026. Trump acepta un soborno de 5 millones de dólares de la industria del tabaco. Trump llama personalmente al Comisionado de la FDA y al Dr. Oz, exigiendo que cambien las reglas para que el gran tabaco pueda ganar miles de millones apuntando a nuestros niños.

 FECHA DE CORRUPCIÓN: 11 de mayo de 2026. El secretario de Transporte Sean Duffy lanza un programa de televisión de realidad que presenta un gran viaje por carretera a través del país con su familia. Esas vacaciones están pagadas por Boeing. Y Toyota. Y United Airlines: todas empresas que regula el departamento de Duffy.

 FECHA DE CORRUPCIÓN: 27 de mayo de 2026. Trump otorga un contrato de 10 mil millones de dólares a Dell - una empresa en la que posee millones de dólares en acciones. También descubrimos que Trump está impulsando *varias* empresas que están en su cartera de inversiones.

 No pude cubrir toda la corrupción de Trump: rompería el récord de discurso en el pleno si lo intentara. Pero esta es la razón por la que Trump no está solucionando los problemas de América: está demasiado ocupado manipulando las reglas en su propio beneficio. Una vez que la corrupción se vuelve normal, se vuelve permanente. No podemos permitir que eso suceda.

 (traducción google)

12:12 a. m. · 24 jun. 2026 ·405,7 mil Visualizaciones

Federico Quevedo: Me volví crítico con el poder... se entendía que yo era un periodista etiquetado en la derecha... el Gobierno de Mariano Rajoy cometió muchos errores y lo señalé. Y cuando a determinados gobiernos se les critica desde lo que ellos consideran que son uno de los suyos, lo llevan mal. Fueron a por mí... Me sacaron de los medios en los que colaboraba y hubo consecuencias económicas. Una amenaza directa por parte del entonces ministro de Hacienda (Cristóbal Montoro) de que o cambiaba mi manera de enfocar lo que estaba pasando o la inspección de Hacienda iría por mí, que fue lo que pasó... Cuando ocurrió todo lo de 2017 en Cataluña, me llamó el presidente de la cadena y me dijo: “Me han pedido tu cabeza. No la voy a dar, pero…”. Fue una advertencia. Todavía aguanté unos meses, pero metieron en la cárcel a Oriol Junqueras y me mostré muy crítico con que estuviera en prisión por una cuestión política, y lo denuncié en el programa. Pasaron unos meses y me llamaron para decirme: “No vuelvas más por aquí”. Yo sabía quién había sido, el brazo ejecutor, que se llama Soraya Sáenz de Santamaría y María Pico, que era su ariete. En otros medios me había pasado también tres cuartos de lo mismo. En un programa del Canal 24 Horas me acabaron tachando... Eso me llevó a tocar fondo y decidí incluso acabar con mi vida

"Federico Quevedo (Hamburgo, 64 años) emplaza a EL PAÍS en la redacción de Capital Radio. “Llevo ya treinta y muchos años de carrera, he pasado por todo tipo de medios, aunque ha habido una constante, la radio. Es el medio con el que más me identifico”, cuenta. De números hablará poco, pero mucho de oficio, de política y del coste que le supuso ser crítico con el poder, con un intento de suicidio y una crisis personal de la que hoy dice estar recuperado.

Pregunta. De toda esa trayectoria, casi siempre ha estado ligado al periodismo económico, que tiene fama de aburrido.

Respuesta. Es verdad que tiene ese marchamo de ser un poquito más plasta, más plomo, pero cuando estuve en La Gaceta de los Negocios empecé a hacer información política dentro de la prensa económica, lo cual era un poco innovador. Me encanta la información política.

P. ¿Y la política?

R. Creo que es esencial para los ciudadanos, para la vida pública, y para la mejora de las condiciones de vida de las personas. También tiene sus elementos negativos, pero para eso estamos nosotros, para contarlo y para conseguir que la política sea mejor.

P. ¿En qué nos hemos equivocado los periodistas o cuánto hemos contribuido a la desafección o a alimentar la antipolítica?

R. Como profesión nos afectó mucho la crisis de 2008, y a partir de ahí nos ha costado mucho adaptarnos a la nueva situación. ¿Cuál es la nueva situación? Un entorno con internet y redes sociales al que nos está costando mucho adaptarnos, y los ciudadanos se informan cada vez más ahí en vez de en los medios de comunicación clásicos. Pero mi sensación es que no es tan grave. Yo creo que le damos demasiada importancia.

P. ¿A qué? ¿A las redes?

R. Sí, tenemos que estar en las redes porque es donde está la mayoría de la gente, pero tenemos que conseguir, y lo podemos hacer, que la gente confíe en el periodismo de verdad. El verdadero periodismo se sigue haciendo en los medios tradicionales y vamos a estar siempre ahí.

P. Siempre ha tenido presencia mediática, pero hubo un momento en el que se convirtió en noticia.

R. Fue un momento difícil. Digamos que estaba en lo alto de la curva, en televisión, radio, en prensa, pero me volví crítico con el poder. O sea, no es que no lo hubiera sido antes, pero se entendía que yo era un periodista etiquetado en la derecha. Pero creo que el Gobierno de Mariano Rajoy cometió muchos errores y lo señalé. Y cuando a determinados gobiernos los critican desde posiciones distintas, digamos que lo tienen como interiorizado, pero cuando se les critica desde lo que ellos consideran que son uno de los suyos, lo llevan mal. Fueron a por mí.

P. ¿Qué pasó?

R. Me sacaron de los medios en los que colaboraba y hubo consecuencias económicas. Una amenaza directa por parte del entonces ministro de Hacienda (Cristóbal Montoro) de que o cambiaba mi manera de enfocar lo que estaba pasando o la inspección de Hacienda iría por mí, que fue lo que pasó realmente, porque obviamente yo no cambié mi manera de pensar ni de manifestar mi opinión. Eso me llevó a tocar fondo y decidí incluso acabar con mi vida.

P. ¿Cómo detectó las primeras señales de lo que estaba pasando?

R. Yo entonces hacía con Fernando Jáuregui una cosa que se llamaba El confidencial de La Linterna en la cadena COPE. Cuando ocurrió todo lo de 2017 en Cataluña, me llamó el presidente de la cadena y me dijo: “Me han pedido tu cabeza. No la voy a dar, pero…”. Fue una advertencia. Todavía aguanté unos meses, pero metieron en la cárcel a Oriol Junqueras y me mostré muy crítico con que estuviera en prisión por una cuestión política, por muy grave que fuera el asunto, y lo denuncié en el programa. Pasaron unos meses y me llamaron para decirme: “No vuelvas más por aquí”. Yo sabía quién había sido, el brazo ejecutor, que se llama Soraya Sáenz de Santamaría y María Pico, que era su ariete. En otros medios me había pasado también tres cuartos de lo mismo. En un programa del Canal 24 Horas me pusieron en la lista de tertulianos y me acabaron tachando.

P. ¿Qué o quién le sostuvo durante ese tiempo?

R. Mis hijos. El pequeño tenía entonces cinco o seis años y en el momento en el que tomé la decisión de acabar con mi vida surgió su imagen en la pantalla de mi teléfono móvil. Fue entonces cuando llamé a emergencias y dije: “Acabo de hacer esto”. Me contestaron: “Deja la puerta abierta porque vas a perder el conocimiento y así podemos entrar en tu casa”. Me desperté en el hospital.

P. Hoy está mejor, pero hay compañeros y compañeras, también políticos, amenazados por ejercer su profesión. ¿Usted tiene miedo?

R. Miedo no, pero sí he sentido el linchamiento en redes sociales cuando he manifestado ciertas posiciones. Hace no mucho se me ocurrió decir que me parecía mucho más democrático en este momento un partido como EH Bildu que Vox. Fue brutal, pero me da da igual. Lo sigo pensando, que EH Bildu tiene aún que hacer un recorrido, pero ha demostrado ser mucho más democrático que Vox.

P. ¿Alguna vez ha puesto alguna denuncia?

R. Una vez, a un tipo que me amenazó con pegarme un tiro en la nuca y gané. Era una cantidad muy pequeña, pero pagó y se lo di a una ONG.

P. Esos hijos que le sostuvieron entonces, ¿le han pedido alguna vez que lo deje?

R. No. Y eso que a veces no están de acuerdo con algunas de mis opiniones, como es lógico. Me califico como un liberal de centro que cree en el diálogo. Sé que eso hoy en día se lleva muy mal y provoca muchas tensiones aun en los extremos. Pero, pero no son los mismos unos extremos que otros, ¿eh?

P. Menudo melón que acaba de abrir.

R. En la extrema derecha hay un negacionismo de los derechos civiles que no hay en la extrema izquierda, y para mí eso es una diferencia fundamental. La extrema izquierda puede tener muchas cosas con las que yo no estoy de acuerdo, sobre todo en cuestiones de la libertad personal o de la libertad económica, pero en la defensa de los derechos estoy de acuerdo prácticamente al 99 por ciento." 

(Entrevista a Federico Quevedo , Ángeles Caballero , El País, 24/06/26) 

Génova ha apostado por incrementar al máximo la presión sobre Sánchez. El PP suele manejar mal la aceleración. Ir rápido permite llegar antes, pero también lleva a salirse en la curva. El último ejemplo fue ‘Perro Sánchez’... La última semana, los progresistas dieron la vuelta a esa expresión despectiva y la convirtieron en algo favorable... Con la presión judicial está ocurriendo algo similar: hay una línea, que suele ser delgada, que cuando se cruza, comienza a producir los efectos contrarios a los deseados. Está sucediendo con la retirada del pasaporte a Begoña Gómez y con la filtración del móvil de Zapatero... El electorado progresista se activa. Con un efecto añadido, el refuerzo de Vox. Incrementar el volumen, tensar la cuerda para que Sánchez acabe dimitiendo, beneficia a los de Abascal... Feijóo no termina de gustar a sus posibles votantes... Los momentos de la política son cada vez más fugaces y unos sustituyen a otros con rapidez (Esteban Hernández)

Esteban Hernández @HdezEsteban

Los jueces, Sánchez y Feijóo. Génova ha apostado por incrementar al máximo la presión sobre Sánchez. El PP suele manejar mal la aceleración. Ir rápido permite llegar antes, pero también lleva a salirse en la curva. 

El último ejemplo fue ‘Perro Sánchez’. El PP dio por vencido al presidente en el 23J e incrementó los ataques contra él. La última semana, los progresistas dieron la vuelta a esa expresión despectiva y la convirtieron en algo favorable. 

Con la presión judicial está ocurriendo algo similar: hay una línea, que suele ser delgada, que cuando se cruza, comienza a producir los efectos contrarios a los deseados. Está sucediendo con la retirada del pasaporte a Begoña Gómez y con la filtración del móvil de Zapatero. Los actores libres producen acciones inesperadas. 

El electorado progresista se activa. Con un efecto añadido, el refuerzo de Vox. Incrementar el volumen, tensar la cuerda para que Sánchez acabe dimitiendo, beneficia a los de Abascal. 

La derecha española, especialmente la madrileña (pero no solo), se mueve entre dos movimientos simultáneos, la urgencia de sacar a Sánchez del poder, y cierto descontento con su líder. 

Feijóo no termina de gustar a sus posibles votantes. La conjunción de ambas cosas beneficia a Ayuso en la capital, pero a Vox en muchos otros lugares. Los momentos de la política son cada vez más fugaces y unos sustituyen a otros con rapidez. Pero este es el momento actual.    

10:04 a. m. · 27 jun. 2026 ·3.025 Visualizaciones

La IA está revolucionando el modelo en el que nos hemos basado desde la instauración de la escolarización obligatoria. Siempre hemos evaluado el aprendizaje en función del resultado: el profesor transmite conocimientos (una fórmula, un libro) y evalúa el trabajo mediante un ensayo o un examen... Los exámenes estandarizados y los trabajos escritos en casa ya no sirven para nada. Por lo tanto, la primera consecuencia de la IA es que debemos replantearnos por completo nuestra forma de evaluar... todavía no sabemos cómo se desarrollará esta transformación en su conjunto... Desde hace siglos, la enseñanza consiste en adquirir, comprender y aplicar conocimientos. La IA lleva a cabo estas tres tareas en cuestión de segundos. Extrae los datos, proporciona el contexto y genera la explicación. Por lo tanto, «memorizar, comprender y aplicar» ya no puede constituir la totalidad del aprendizaje... Lo que importa ahora son las competencias de alto nivel... el pensamiento analítico, sistemático y crítico debe comenzar mucho antes. Las escuelas ya no pueden limitarse a transmitir conocimientos. Deben enseñar a los alumnos a cuestionar la información, a establecer vínculos entre ideas procedentes de diferentes disciplinas, a comprender sistemas complejos y a evaluar afirmaciones contradictorias, y todo ello mucho antes de llegar a la universidad. Paradójicamente, la IA es una herramienta formidable para desarrollar precisamente estas capacidades. Si se utiliza correctamente, anima a los alumnos a cuestionar sus ideas preconcebidas, a poner a prueba argumentos y a relacionar diferentes ámbitos del conocimiento. Por eso la hemos introducido, no por la tecnología en sí misma, sino para la adquisición de competencias de alto nivel... y hemos creado lo que llamamos «círculos de aprendizaje»: los profesores prueban estas herramientas en sus propias clases y, a continuación, se reúnen para debatir qué ha funcionado y qué no, así como la forma en que estas herramientas transforman la enseñanza y el aprendizaje (Ramona Bloj)

 "(...) ¿Por qué incorporar la IA en las aulas?

Porque, si seguimos enseñando, aprendiendo y evaluando como lo hemos hecho durante siglos, la próxima generación podría acabar siendo menos competente: gran parte del proceso de reflexión podría externalizarse discretamente a la máquina. Los profesores ya no serían capaces de determinar si un alumno ha aprendido realmente o si simplemente se ha apoyado en la IA.

La IA está revolucionando el modelo en el que nos hemos basado desde la instauración de la escolarización obligatoria. Siempre hemos evaluado el aprendizaje en función del resultado: el profesor transmite conocimientos (una fórmula, un libro) y evalúa el trabajo mediante un ensayo o un examen. Hoy en día, ese método ya no nos aporta nada, porque ya no podemos saber quién ha realizado ese trabajo. Los exámenes estandarizados y los trabajos escritos en casa ya no sirven para nada. Por lo tanto, la primera consecuencia de la IA es que debemos replantearnos por completo nuestra forma de evaluar.

¿Cómo se traduce esto en la práctica?

Para ser sinceros, todavía no sabemos cómo se desarrollará esta transformación en su conjunto y las universidades apenas están empezando a estudiarla. En Estonia, hemos decidido dar herramientas a los profesores, que son los que están llevando a cabo gran parte de esta adaptación. Hemos puesto en marcha una formación a gran escala sobre IA y hemos creado lo que llamamos «círculos de aprendizaje»: los profesores prueban estas herramientas en sus propias clases y, a continuación, se reúnen para debatir qué ha funcionado y qué no, así como la forma en que estas herramientas transforman la enseñanza y el aprendizaje.

¿Hay límites que no se deben traspasar? ¿Existen aspectos fundamentales de la educación que la IA nunca debería sustituir?

Desde hace siglos, la enseñanza consiste en adquirir, comprender y aplicar conocimientos. La IA lleva a cabo estas tres tareas en cuestión de segundos. Extrae los datos, proporciona el contexto y genera la explicación. Por lo tanto, «memorizar, comprender y aplicar» ya no puede constituir la totalidad del aprendizaje.

Lo que importa ahora son las competencias de alto nivel. Ya no basta con saber la fecha en que comenzó la Segunda Guerra Mundial. El verdadero reto consiste en establecer vínculos: con la historia de la propia familia, con el mundo que esta sigue moldeando, con la política actual. Antes, enseñábamos este tipo de reflexión analítica y sistemática en una etapa tardía, en el máster o el doctorado, una vez dominados los hechos. En un mundo en el que la inteligencia artificial proporciona al instante datos, contexto e incluso un primer análisis, estas capacidades pasan de la periferia de la educación a su núcleo.

Aunque la IA puede generar información al instante, esta puede contener errores, sesgos o información falsa. Se genera de una determinada manera y no siempre es posible comprender cómo ni por qué se ha generado. ¿Cómo se puede enseñar el pensamiento crítico si la IA está presente en el aula?

Tiene razón. Pero precisamente por eso el pensamiento analítico, sistemático y crítico debe comenzar mucho antes. Las escuelas ya no pueden limitarse a transmitir conocimientos. Deben enseñar a los alumnos a cuestionar la información, a establecer vínculos entre ideas procedentes de diferentes disciplinas, a comprender sistemas complejos y a evaluar afirmaciones contradictorias, y todo ello mucho antes de llegar a la universidad. Paradójicamente, la IA es una herramienta formidable para desarrollar precisamente estas capacidades. Si se utiliza correctamente, anima a los alumnos a cuestionar sus ideas preconcebidas, a poner a prueba argumentos y a relacionar diferentes ámbitos del conocimiento. Por eso la hemos introducido, no por la tecnología en sí misma, sino para la adquisición de competencias de alto nivel.

Algunos estudios sugieren que un uso intensivo de la IA podría provocar la atrofia de ciertas funciones cognitivas, al igual que ocurre con un músculo que no se entrena. ¿Le preocupa esta perspectiva en el caso de los niños?

Si un niño no cuenta con competencias en materia de pensamiento crítico, análisis o pensamiento sistémico, no está preparado para utilizar la IA. Por eso no introducimos la IA desde una edad muy temprana. En Estonia, los alumnos empiezan a los trece años, en secundaria, edad en la que ya deberían haberse sentado las bases.

El papel de la escuela primaria ya no se limita a la transmisión de conocimientos, sino que también consiste en enseñar a los niños a cuestionar la información, a evaluar su fiabilidad y a comprender su procedencia y su finalidad. Sin ello, aceptarán las respuestas de la IA sin reservas. Y esto no solo afecta a los niños: muchos adultos se enfrentan a la desinformación porque su educación nunca les enseñó a plantearse las preguntas fundamentales: «¿Quién ha elaborado esto? ¿De dónde viene? ¿Para qué sirve?»

Ha desarrollado el modelo de IA que se utiliza en el sistema educativo estonio junto con OpenAI. ¿Qué hay de la soberanía?

Nuestro enfoque estaba sujeto a una condición no negociable: los datos no debían alojarse en servidores estadounidenses. De acuerdo con el marco normativo europeo, se almacenan en Europa. También hemos negociado condiciones específicas en materia de gobernanza de los datos: todo lo que generen los alumnos o los profesores nos pertenece y no puede utilizarse para entrenar los modelos de OpenAI.

Esta colaboración funciona porque ambas partes obtienen un claro beneficio de ella. Nosotros queremos una herramienta que fomente un aprendizaje auténtico en lugar de ofrecer respuestas prefabricadas, mientras que OpenAI desea desarrollar y probar soluciones de IA eficaces para la educación. También nos pusimos en contacto con otros actores, como Mistral, pero en aquel momento no disponían de ningún producto educativo listo para satisfacer nuestras necesidades.

¿Y qué hay de la herramienta en sí?

No nos limitamos a poner a disposición de los alumnos una IA de uso general. Muchos ya utilizan ChatGPT, y sería ingenuo pretender poder impedírselo. La verdadera cuestión es saber qué tipo de IA debería ofrecer un centro educativo. Lo que hemos desarrollado con OpenAI está diseñado para la educación: fomenta la reflexión en lugar de proporcionar respuestas instantáneas. Se comporta como un tutor socrático, guiando a los alumnos en su propio razonamiento, animándolos al análisis, la reflexión y la metacognición, en lugar de limitarse a ofrecer un resultado.

En Estados Unidos existe un movimiento de rechazo hacia la IA, sobre todo entre los jóvenes titulados que están preocupados por su futuro profesional. ¿Se observa este fenómeno en Estonia?

No.

No creo que la IA vaya a destruir los puestos de trabajo de las personas, sino que los transformará. Y eso significa que las universidades también deben evolucionar.

Pensemos en la imprenta en el siglo XV. Transformó la difusión del conocimiento e hizo posibles formas de vida social y política totalmente nuevas. La IA tendrá el mismo efecto sobre el funcionamiento de nuestras sociedades y sobre el trabajo que realizan las personas. Depende de nosotros dirigir esta transformación y situar al ser humano en el centro. La educación es uno de los principales medios para lograrlo. Si fracasamos, corremos el riesgo de sufrir graves perturbaciones no solo en nuestras economías, sino también en nuestras democracias.

Hemos iniciado nuestro debate abordando los temas del derecho y la democracia. ¿No cree que esta concentración de poder sin precedentes conllevará una pérdida de autonomía frente al poder de la tecnología? ¿Es ese el mayor riesgo?

En mi opinión, el mayor riesgo no es que la IA sea cada vez más eficaz. El mayor riesgo es que el pensamiento humano no evolucione al mismo ritmo que ella. Si prohibimos la IA y seguimos enseñando como siempre lo hemos hecho, corremos el riesgo de debilitar, en lugar de reforzar, nuestra capacidad de pensar.

El peligro es que las capacidades cognitivas humanas se estanquen, mientras que la tecnología sigue avanzando. Por eso la educación debe cambiar. Si, dentro de diez años, un joven de 18 años depende por completo de la IA para informarse y formarse una opinión, nuestros sistemas educativos habrán fracasado. (...)"

(Ramona Bloj, El Grand Continent, 27/06/26)  

El motivo principal de la oleada de ataques de Ucrania contra Rusia es generar imágenes impactantes para apoyar la causa de Ucrania, en un contexto de creciente cansancio bélico en Occidente y de creciente presión política sobre Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, tras su derrota ante Irán... Trump seguramente continuará persiguiendo el objetivo de que Putín le venda participaciones mayoritarias en las empresas estatales rusas de recursos naturales, pero eso está fuera del alcance de Zelenski ... Trump describió a una vez a Zelenski como "el mejor vendedor del mundo", y, fiel a su estilo, sabe cómo montar un espectáculo para mantener el interés de su audiencia y que el dinero siga fluyendo. Ese es el primer propósito de estos ataques. También reforzar la falsa narrativa de que "Ucrania está ganando", que los medios de comunicación occidentales han ido reintroduciendo gradualmente durante los últimos seis meses, y elevar la moral en el país, que sigue siendo muy baja. En pocas palabras, esta oleada de ataques es puro humo y espejismo... Ciertamente, Ucrania ha infligido algunos daños a la industria energética rusa, pero nada que cambie las dinámicas militar-estratégicas del conflicto a su favor (Andrew Korybko)

"La oleada de ataques de Ucrania contra Rusia es más teatralidad que estrategia.

Zelenski recientemente presumió de los ataques de largo alcance de su país contra Rusia en los Urales y el oeste de Siberia, que siguieron a un ataque a gran escala anterior contra Moscú después de varios meses de ataques esporádicos contra San Petersburgo. También anunció una operación de influencia de 40 días destinada a coaccionar a Rusia para que congele el conflicto ucraniano, que probablemente incluirá muchos más ataques de este tipo. Estos últimos movimientos coinciden con el desembolso por parte de la UE del primer tramo de 3.200 millones de euros de su préstamo de 90.000 millones a Ucrania.

El palpable cansancio bélico en Occidente, reafirmado por Chequia, Eslovaquia e incluso Hungría bajo su nuevo gobierno favorable a la UE al negarse a financiar el citado préstamo, que precedió a la prohibición del nuevo gobierno búlgaro de suministrar armas a Ucrania, probablemente empujó a Zelenski a autorizar ataques con imágenes dramáticas. Trump lo describió una vez como "el mejor vendedor del mundo", y, fiel a su estilo, sabe cómo montar un espectáculo para mantener el interés de su audiencia y que el dinero siga fluyendo. Ese es el primer propósito de estos ataques.

El segundo es reforzar la falsa narrativa de que "Ucrania está ganando", que los medios de comunicación principales han ido reintroduciendo gradualmente durante los últimos seis meses, después de haber sido completamente desacreditada por la contraofensiva fallida del verano de 2023. Un representante del Departamento de Estado repitió esta afirmación textualmente la semana pasada, pero, como argumentó Sergey Poletaev de RT, "La guerra de los drones es una distracción. Miren el frente", mientras Rusia sigue ganando terreno en Liman, Rai-Aleksandrovka y Konstantinovka.

Por último, el propósito final de Zelenski al llevar a cabo su publicitada oleada de ataques es elevar la moral en el país, que sigue siendo muy baja en medio de las continuas molestias del conflicto y, especialmente, de la política de "basificación" de arrebatar a hombres en edad de reclutamiento de las calles para enviarlos al frente. La probabilidad de un levantamiento popular es casi nula, y mucho menos de que tenga éxito, pero aun así quiere que su pueblo piense que al menos se está "vengando" de Rusia. En pocas palabras, esta oleada de ataques es puro humo y espejismo.

Ciertamente, Ucrania ha infligido algunos daños a la industria energética rusa, pero no es nada que cambie las reglas del juego ni mucho menos lo que se necesitaría para inclinar las dinámicas militar-estratégicas del conflicto a su favor. Sin embargo, Trump todavía está dolido por la derrota de Estados Unidos en la Tercera Guerra del Golfo y espera, en parte, distraer al electorado con las imágenes dramáticas que Zelenski está generando en Rusia de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, siendo tan "vendedor" como él y comprendiendo su valor.

Esto explica en parte su decisión de "escalar para desescalar" contra Rusia a través de una "guerra de desgaste" en tres fases, cuya primera parte incluye el fortalecimiento de las capacidades de ataque de Ucrania. Su gran objetivo estratégico de coaccionar a Putin para que le venda participaciones de control en las empresas estatales de recursos naturales de Rusia probablemente seguirá fuera de su alcance, pero Trump probablemente seguirá persiguiéndolo de todos modos. Para avanzar en este objetivo, se esperan más ataques ucranianos respaldados por Estados Unidos contra Rusia durante el verano.

En resumen, la oleada de ataques de Ucrania contra Rusia es más teatralidad que estrategia, y el motivo principal es producir imágenes dramáticas para ayudar a la causa general de Ucrania, mientras el cansancio por la guerra en Occidente se vuelve más palpable y la causa política de Trump de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, tras su derrota contra Irán. Él y Zelenski se preparan para aumentar la presión contra Rusia, pero no se espera que su trama cambie los cálculos de Putin sobre el final del conflicto, ni que Ucrania realmente "gane" por una vez." 

(Andrew Korybko , blog, 27/06/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)

26.6.26

“Irán ganó la guerra y el cabildero israelí hundió a Estados Unidos”. Lo que dejó a Trump en una posición más débil que cuando ordenó la guerra. Por eso, el ‘equipo inmobiliario’ del presidente (su yerno Jared Kushner y Steve Witkoff) se vio obligado a solicitar a la mediación paquistaní abrir una nueva fase de conversaciones... Trump, “un rey adicto a la venganza, con una corte decadente”, según lo describen los periodistas del New York Times, Haberman y Swan, está desolado. Y enamorado de sí mismo, teme fracasar. Por eso dijo en Evian que no quiere ser comparado con Herbert Hoover, el presidente republicano bajo cuyo mandato se produjo el colapso bursátil de 1929 que derivó en la Gran Depresión. De allí que para tratar de evitar la catástrofe económica de su presidencia imperial, Donald se fue a la guerra (por U$Slana, pues), pero ahora corre el riesgo de salir trasquilado... A través de canales pakistaníes, qataríes y omaníes, los negociadores iraníes impusieron en el memorando de entendimiento plazos inamovibles, vincularon cada concesión a un compromiso previo por parte de Estados Unidos y dejaron claro que nuevos ataques contra el Líbano podrían desencadenar un enfrentamiento regional más amplio... Así, el requisito de una implementación precisa preserva la credibilidad de Irán y elimina la tentación de repetir los ciclos de guerra, alto el fuego, traición, perfidia y negociación llevados a cabo por EE.UU. e Israel en las dos últimas guerras... El marco de condiciones protege explícitamente los derechos del Frente de la Resistencia... para Teherán la coyuntura representa un gran logro estratégico –en su metamorfosis Irán pasó de paria a potencia regional y, a la inversa, e Israel encarna hoy el papel de Estado canalla–; la sensación de derrota es palpable en los círculos de poder y la sociedad israelí... Aislado. Bajo la lupa. Percibido por el país más poderoso del mundo no como un aliado vital, sino como un lastre... para Teherán la coyuntura representa un gran logro estratégico –en su metamorfosis Irán pasó de paria a potencia regional y, a la inversa, e Israel encarna hoy el papel de Estado canalla–; la sensación de derrota es palpable en los círculos de poder y la sociedad israelí (Carlos Fazio)

 "El magnate dijo en Evian que no quiere ser comparado con Herbert Hoover, presidente de EE.UU. cuando el crack bursatil que llevó a la Gran Depresión. Mientras Irán lo obliga a negociar bajo sus propias condiciones, es tachado de ‘perdedor’ y ‘traidor’ por los ultras de Israel y The Boss no puede amarrar a sus mastines talmúdicos

Tras la frágil entrada en vigor del memorando de entendimiento entre EE.UU. e Irán para poner fin a las hostilidades y tratar de alcanzar un acuerdo duradero en 60 días –saboteado inmediatamente por Israel–, el periodo de complejas conversaciones diplomáticas entre las delegaciones de Washington y Teherán entraron en una fase que, de resultar satisfactorias para la lucha existencial de la nación persa, ubicaría a sus autoridades en el umbral de una victoria estratégica contra el proyecto sionista-estadunidense y marcaría un punto de inflexión en la dominación imperial en Medio Oriente,

De cara a esas negociaciones tácticas, Irán sabe que la perfidia, la traición, la mentira, las amenazas y el engaño flagrante y manifiesto han sido características esenciales de la política de EE.UU. y su proxy, Israel, que opera como un apéndice del Pentágono y del lobby sionista AIPAC (Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos). De allí que más allá de las tensiones y disonancias de la coyuntura, la gran pregunta es si será posible que el criminal de guerra y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamín Netanyahu y su banda de psicópatas talmúdicos exterminadores de niños, terminen disciplinándose ante la voz de mando de Donald Trump, The Boss (El Jefe), según se autoproclamó el magnate en la cumbre del G7 de Evian, Francia.

A pesar del descomunal despliegue aeronaval del Pentágono en el golfo Pérsico, la táctica de guerra asimétrica de desgaste y la capacidad de Irán para cerrar el estrecho de Ormuz fue un duro golpe político, militar y psicológico para la administración Trump, y arroja sombras sobre la hegemonía de Estados Unidos.

La guerra de agresión de EE.UU. e Israel no logró ninguno de sus objetivos declarados: cambio de régimen, clausurar el programa nuclear iraní, destruir sus misiles balísticos de última generación y poner fin al apoyo de Teherán a los otros miembros del Eje de la Resistencia: Hamás en Gaza, Hezbolá en Líbano, Ansarolá en Yemen y las milicias iraquíes.  

Como señaló el reconocido internacionalista clásico de la escuela realista estadounidense, John Mearsheimer, “Irán ganó la guerra y el cabildero israelí hundió a Estados Unidos”. Lo que dejó al jefe de la Casa Blanca en una posición más débil que cuando ordenó la guerra a traición el 28 de febrero pasado.Por eso, el ‘equipo inmobiliario’ del presidente (su yerno Jared Kushner y Steve  Witkoff, ambos pérfidos simuladores sionistas) se vio obligado a solicitar a la mediación paquistaní abrir una nueva fase de conversaciones.

Negociación secuencial, vinculatoria y con rendición de cuentas

Irán llega a esta etapa con una posición de fuerza y con el control de la escalada militar. A través de canales pakistaníes, qataríes y omaníes, los negociadores iraníesimpusieron en el memorando de entendimiento plazos inamovibles, vincularon cada concesión a un compromiso previo por parte de Estados Unidos y dejaron claro que nuevos ataques contra el Líbano podrían desencadenar un enfrentamiento regional más amplio y que cualquier acuerdo podría fracasar.

Además de esa forma de negociación secuencial –que se extiende más allá de los asuntos militares–, cada fase establece un marco claro de rendición de cuentas inmediata y diaria, lo que impide que EE.UU. ofrezca promesas vagas a cambio de concesiones sustantivas por parte de Irán y moldee las percepciones sobre la marcha de las conversaciones.

Como lo ha venido haciendo desde el inicio de la guerra de agresión, cuando la información es insuficiente o incierta, Trump podría intentar llenar ese vacío con su propia narrativa, para moldear potencialmente la opinión pública tanto a nivel nacional como internacional de formas que perjudiquen a Irán. De hecho, junto con su amanuense, el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Rafael Grossi, Trump y su maquinaria de propaganda tóxica buscanembarrar la mesa de negociaciones, contrabandeando el tema sobre las inspecciones de sitios nucleares iraníes (prevista para discutirse en la segunda fase del memorando), tratando de crear hechos consumados mediante el ruido mediático.

Para Irán, el énfasis en neutralizar la guerra híbrida y psicológica en curso, implica que la dimensión diplomática del conflicto va más allá de las negociaciones oficiales y abarca la percepción pública y la guerra cognitiva.

A su vez, el hacer hincapié en la implementación precisa y completa de la Disposición Uno (terminación de las operaciones militares), refleja el reconocimiento de que la ambigüedad crea oportunidades de manipulación. La condición relativa a la retirada de las fuerzas de ocupación israelíes del sur del Líbano representa una aplicación específica del principio general de fin de las operaciones militares.

El énfasis del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, en que, sin la retirada –o el inicio de un proceso de retirada de tal forma que permita su conclusión antes del final del período de negociación de 60 días–la primera disposición no se considera cumplida, establece un estándar claro de cumplimiento.

Este requisito aborda una táctica común en cualquier resolución de guerra: declarar el fin de las hostilidades mientras se mantiene la ocupación del territorio. Tales tácticas permiten al agresor, en este caso Israel, afirmar que cumple las disposiciones del alto el fuego mientras conserva los frutos de la agresión. Al insistir en que el cese de las operaciones militares incluya la retirada de los territorios ocupados, Irán impide esta maniobra y garantiza que el fin de las hostilidades produzca una restauración real de la integridad territorial y el fin de la ocupación ilegal.

Irán, el Eje de la Resistencia y Ormuz

Para Irán el Líbano es una línea roja. Pero además, la referencia específica al país de los cedros y a la lucha contra la ocupación israelí refleja las dimensiones regionales de la guerra. El apoyo de Irán al Frente de la Resistencia encarna un compromiso estratégico con la oposición a la ocupación ilegal en toda la región. El marco de condiciones protege explícitamente los derechos del Frente de la Resistencia, incluida la lucha contra la ocupación, garantizando que el proceso de negociación no se produzca a expensas de compromisos regionales más amplios.

Por otra parte, el requisito de que Estados Unidos ponga fin por completo al bloqueo naval ilegal en el estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días, aborda una preocupación de seguridad crítica. Los bloqueos marítimos representan una forma de guerra económica que impone costos significativos a la nación objetivo, al tiempo que evita a menudo la confrontación militar directa que caracterizaría otras formas de agresión. La importancia estratégica de esta condición va más allá de las preocupaciones económicas inmediatas. Al poner fin al bloqueo naval, Estados Unidos eliminaría una herramienta coercitiva significativa, reduciendo el margen de presión del enemigo y normalizando las operaciones marítimas de Irán.

Como se decía arriba, si la implementación del memorando de entendimiento es imprecisa o incompleta, la otra parte puede explotar esas ambigüedades para afirmar cumplimiento mientras mantiene en realidad la presión coercitiva. Así, el requisito de una implementación precisa cumple múltiples funciones estratégicas: impide la explotación de ambigüedades por parte de EE.UU., preserva la credibilidad de Irán y elimina la tentación de repetir los ciclos de guerra, alto el fuego, traición, perfidia y negociación llevados a cabo por EE.UU. e Israel en las dos últimas guerra, la de “los doce días” de junio de 2025 y la del Ramadán de febrero de 2026.

En lugar de jugar a la defensiva, Teherán diseñó el memorando de tal forma que obtuviera el alivio de las sanciones, el acceso al dinero congelado, exenciones para la exportación de petróleo y el control sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, todo ello antes incluso de que comenzaran las partes más difíciles de las negociaciones nucleares.

El politólogo Robert Pape denomina a esto “maximización del poder”: utilizar las negociaciones no para encontrar un término medio, sino para acumular más ventajas con el paso del tiempo.

The Boss y sus mastines talmúdicos

Para Trump, limitado por la política interna, las inminentes elecciones de mitad de legislatura, las divisiones dentro de su propia administración y el deseo de asegurar de manera urgente un éxito diplomático, se trata de una maniobra a fin de ganar tiempo y apaciguar a los mercados petroleros y de bonos. Y como advirtió Pepe Escobar, para, de forma encubierta, “convertir en arma el marco de alto el fuego”.

En el mejor de los casos, si The Bosslogra aplacar a sus mastines sionistas, la estrategia bélica imperial continuará a un ritmo más lento, con una negación plausible aún mayor. El deep state(Estado profundo) y la plutocracia gobernante en Washington, nunca aceptarán el núcleo condicionado, vinculante y verificable de los 14 puntos de Irán; no tienen ningún interés en algún tipo de paz con Irán. Además, como ha subrayado el canciller ruso Serguéi Lavrov, “EE.UU. es incapaz de llegar a un acuerdo”.

Por eso mismo, desde el ala belicista del Senado aceitada por el lobby sionista llegaron los cuestionamientos al cese al fuego. Jeanne Shaheen calificó el memorando firmado por Trump como una “capitulación total”. Su colega Bill Cassidy dijo que “Reagan se estará revolviendo en su tumba” y calificó la guerra como “el peor error de política exterior en décadas”. Y Chris Murphy, demócrata, lo describió como un “acuerdo descabellado”, una “humillación” y “un pago multimillonario a cambio de nada”. “Trump se rindió. Y eso es, en esencia, lo que representa este memorando”, dijo.

El martes 23, con 50 votos a favor y 48 en contra, el Senado de Estados Unidos aprobó una resolución que pretende poner fin a la ofensiva militar de Washington contra Teherán. Ya aprobada por la Cámara de Representantes, la iniciativa legislativa insta al presidente Trump a cesar las hostilidades en Irán o buscar la autorización de los congresistas para seguir adelante con los ataques. Si bien la resolución es en gran medida simbólicay no tienen fuerza de ley, su aprobación constituye una declaración contundente por parte del Congreso y entraña una reprimenda a las acciones militares del gobierno.

En parte, junto con el vicepresidente JD Vance; la jefa de gabinete de Trump, Susie Wiles; el director de la CIA, John Ratcliffe; los secretarios de Guerra y de Estado, Pete Hegseth y Marco Rubio, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, la culpa del desastre la tiene Netanyahu. Todos ellos estaban presente hace apenas cuatro meses, cuando el primer ministro israelí persuadió a Trump en la Sala de Crisis de la Casa Blanca, para que se uniera a él en lo que a la postre sería una catástrofe estratégica. Netanyahu le aseguró a Trump  que juntos derrocarían al régimen iraní y acabarían con “sus ambiciones nucleares” antes de que tuviera la oportunidad de cerrar el Estrecho de Ormuz. Pero no sucedió así.

Narcisista irrefrenable, en su arrogancia Trump cometió un error fatal que Clausewitz habría denominado la confusión entre la guerra real y la guerra sobre el papel. Y eso tuvo un costo: según cifras preliminares de un próximo análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), el conflicto le costó al Departamento de Guerra (el Pentágono) unos US$ 40 mil millones de dólares. La realidad, pues, le pasa ahora a Trump la factura en lo interno.

Pero no le fue mejor entre sus viejos compinches de Tel Aviv, que, basados en mitos y falsos relatos impulsan una versión fabricada y distorsionada de la Torá (el Antiguo Testamento) y en la consecución del “Gran Israel”, recrudecieron sus planes de colonización e implantación mediante las operaciones de tierra arrasada, limpieza étnica y castigo colectivo en Líbano, Gaza y Cisjordania ocupadas.

Tras la orden de ataque, como dos viejos amigotes, Trump y Netanyahu persiguieron los mismos objetivos de dominación y se repartieron los papeles de “policía bueno” y “policía malo”. Pero en la coyuntura, tras perder la guerra, y con un desplome estrepitoso de su popularidad –el diario The Economisten colaboración con YouGov mostró que el índice de aprobación de Trump era de tan solo el 37 por ciento esta semana, en tanto el índice de desaprobación ha aumentado a casi el 60 por ciento–, la decisión de Trump de gestionar la crisis para salir del pantano de cara a las elecciones intermedias de noviembre en EE.UU. y la consiguiente perspectiva de su destitución si pierde, erosionó esa sintonía.

De hecho, la saturación y el fastidio de Trump con Netanyahu ya había comenzado a manifestarse durante las negociaciones para un alto el fuego en la Franja de Gaza, según revela el libro Cambio de régimen: dentro de la presidencia imperial de Donald Trump (Regime Change: Inside the Imperial Presidency of Donald Trump),publicado este martes por dos periodistas del New York Times. De acuerdo con sus autores, Maggie Haberman y Jonathan Swan,el 27 de septiembre de 2025, Trump y sus principales negociadores, Steve Witkoff y Jared Kushner, llamaron al primer ministro israelí para convencerlo de que aceptara el plan de paz de 20 puntos con Hamás. En el transcurso del diálogo, el mandatario estalló contra Netanyahu, diciéndole:  “Todos están hartos de ti, Bibi. Todos los judíos están hartos de ti. Incluso los dos judíos que están en esta llamada están hartos de ti”, refiriéndose a Witkoff y Kushner. Al mismo tiempo, Trump se calificó a sí mismo como “el mejor amigo que Israel jamás haya tenido (…) Todos te odian, y yo te he apoyado”, indicó. El presidente instó a Netanyahu a aceptar el acuerdo para poner fin a la guerra en Gaza y le advirtió que la negativa resultaría en un “divorcio” entre ambos aliados.

La semana pasada, Trump declaró al New York Times que Netanyahu debería agradecerle por evitar la “aniquilación nuclear” de Israel. Pero Netanyahu –quien según John Mearsheimer y el comentarista conservador Tucker Carlson  arrastró a Trump a la guerra con Irán y lo hizo cómplice del genocidio en Gaza–, está ahora políticamente acorralado y necesita escalar la conflagración en Líbano y no dar la impresión de que está obedeciendo órdenes de Trump, para sobrevivir a sus críticos de la oposición, que van por él, y sortear el juicio por corrupción que lo llevaría a la cárcel.

Con el apoyo de sus ministros más extremistas, Itamar Ben-Gvir, de Seguridad Nacional, y Bezalel Smotrich, de Finanzas, si Israel sigue atacando el Líbano, es la apuesta de Netanyahu, el memorando de Trump se vuelve insostenible. Y si Trump intenta frenar a Israel, se arriesga a una ruptura con el mismo aliado al que afirma haber protegido. Por eso los partidarios de Netanyahu arremetieron contra Trump llamándolo “traicionero”, “débil”, “perdedor”, y tildaron de “canalla” al vicepresidente JD Vance, y a Witkoff y Kushner de “chicos judíos comprados por Qatar”. Se rumorea, además, que el Mossad podría utilizar las nuevas revelaciones sobre el caso Epstein para limitar más a Trump u obligarle a detenerse.

Así, mientras para Teherán la coyuntura representa un gran logro estratégico –en su metamorfosis Irán pasó de paria a potencia regional y, a la inversa, Israel encarna hoy el papel de Estado canalla–, la sensación de derrota es palpable en los círculos de poder y la sociedad israelí en general. Ahora Israel está a punto de descubrir qué se siente al estar al otro lado. Aislado. Bajo la lupa. Percibido por el país más poderoso del mundo no como un aliado vital, sino como un lastre. A partir de ahora, Israel tendrá que vivir en un mundo en el que la “vaca sagrada” –como la llamó John Mearsheimer– ha sido sacrificada y su carne se está subastando para obtener beneficios políticos.

Cabe consignar que el manido recurso de la “guerra existencial” utilizado por Netanyahu desde hace años, se convirtió ahora en el acontecimiento militar más perjudicial para la economía israelí desde la fundación de ese Estado. Un informe publicado por el sitio web de noticias israelí Zman Yisrael, reveló que la ola de hostilidades que libra Israel desde el 7 de octubre de 2023 en Gaza, Líbano, Siria e Irán se ha convertido en la campaña militar más costosa de su historia. El reporte indicó que el impacto total del conflicto ha alcanzado aproximadamente 228 mil millones de dólares, cifra que incluye los gastos directos del gobierno, las pérdidas macroeconómicas y la asistencia militar estadunidense.

El documento aclaró que esas categorías no computan la extensa ayuda militar suministrada por Washington durante la contienda, la cual ascendió a unos 26 mil millones de dólares en forma de armamento, municiones, equipos de combate y soporte logístico, incluido el financiamiento de lo que el portal digital describió como “la mayor movilización de fuerzas de reserva en la historia de Israel”.

A nivel personal, la popularidad de Netanyahu, como la de Trump, se ha desplomado de forma catastrófica en Israel. Y al igual que el magnate, recoge los pedazos de su arraigada fatuidad y arrogancia.

El líder de la oposición, Yair Lapid, acusó a Netanyahu de haber perdido la guerra mientras volvía “loco” a Trump con su petición de indulto. El exministro de Defensa, Benny Gantz, describió el memorando como un “fracaso estratégico”, y el ultranacionalista Avigdor Lieberman propuso responder cualquier disparo de Hezbolá con ataques contra los centros de mando y control de la organización en Dahiya y Baalbek; por cada misil iraní lanzado destruir la isla de Kharg y el puerto de Bandar Abbas, y que el Mossad se centre en el derrocamiento del régimen del ayatolá (tarea que ha definido y asumido como una prioridad el nuevo jefe de la inteligencia israelí, Roman Gofman).

Igual de extremista, Itamar Ben-Gvir, clamó que “por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar y todo el Líbano debe arder. (…) Hay que volverse loco. Borrar. Aniquilar al terror”. Como se escandalizó con razón el canciller iraní, Araqchi, ¡se trata de un ministro!

Trump: no quiero ser comparado con Herbert Hoover

El domingo 21 de junio, mientras el vicepresidente JD Vance entraba en la quinta hora de negociaciones con los representantes iraníes en el complejo turístico de Burgenstock, a orillas del lago Lucerna, en Suiza, Trump intervino con una amenaza inoportuna de volver a bombardear Irán. Durante una entrevista telefónica con Trey Yingst, de Fox News, Trump violó de manera flagrante el artículo 2 del memorando de entendimiento de Islamabad, al amenazar en términos soeces y de manera directa a los negociadores iraníes, advirtiéndoles que en caso de que el Cuerpo de Guardias Revolucionarias Islámicas cierre el Estrecho de Ormuz, “los voy a hacer mierda (…) Lo cierran, y (…) ni siquiera lograrán llegar a salvo de vuelta a su jodido país”. Esa amenaza de decapitación provocó, en protesta, el abandono temporal de la delegación gubernamental persa en Burgenstock.

Trump, “un rey adicto a la venganza, con una corte decadente”, según lo describen los periodistas del New York Times, Haberman y Swan, está desolado. Y enamorado de sí mismo, teme fracasar. Por eso dijo en Evian que no quiere ser comparado con Herbert Hoover, el presidente republicano bajo cuyo mandato se produjo el colapso bursátil de 1929 que derivó en la Gran Depresión. De allí que para tratar de evitar la catástrofe económica de su presidencia imperial, como Mambrú, Donald se fue a la guerra (por U$Slana, pues), pero ahora corre el riesgo de salir trasquilado."

( Carlos Fazio , Rebelión,  26/06/2026)

Desde que llegó Pedro Sánchez a la presidencia del gobierno, se vive una fuerte polarización política que crece y crece prácticamente sin límites... La polarización es una estrategia política-discursiva de los grandes poderes económicos y de las derechas unificadas para derribar a este gobierno, imponiendo una agenda propia y situando al PSOE a la defensiva... El PSOE, desde hace meses, de forma acelerada y concentrada en el tiempo, está siendo empapelado sistemáticamente con variados procedimientos abiertos... Para una parte significativa de la opinión pública estaríamos ante un conjunto de casualidades cada vez más sospechosas, de convergencias objetivas entre las iniciativas de la oposición política de las derechas unificadas y los procesos abiertos contra el partido que sustenta al gobierno... Muchos hablan abiertamente de golpe de Estado mediático y judicial. ¿Por qué esta polarización tan dramatizada? Simplemente porque este PSOE ha dejado de ser funcional a la nueva relación de fuerzas, a la matriz de poder que emerge en una UE que se refunda de nuevo, buscando en la militarización y el rearme la superación de su crisis... Los grandes poderes económico-financieros creen que ha llegado el momento para la revancha social, para liberalizar y flexibilizar el mercado laboral, privatizar la sanidad, desmantelar la educación pública y poner fin al actual modelo de pensiones. Es el viejo sueño de los poderes oligárquicos: convertir las enormes desigualdades de renta, riqueza y poder existentes en jerarquías sociales constitutivas de un nuevo orden posdemocrático... El llamado “capitalismo democrático” fue el producto de una etapa histórica ya pasada. ¿Qué queda? Gestionar gobiernos con soberanías limitadas, tutelados por las estructuras de poder europeas y las político-militares de la OTAN, estrechamente vigilados por los poderes facticos y eso que eufemísticamente se llama “los mercados”. La ofensiva contra el gobierno continuará con más fuerza aún (Manolo Monereo)

 " Hace muchos años, leí un excelente libro de Carmen Martin Gaite titulado “El proceso de Macanaz: historia de un empapelamiento”. La gran escritora analizaba con mucha precisión y un gran acopio de datos el largo juicio de la Inquisición contra un destacado reformador ilustrado de nombre Melchor Rafael de Macanaz. Me quedé para siempre con el término. Como es conocido, empapelamiento hace referencia, entre otras acepciones, a un proceso judicial largo, complejo, tortuoso y con elevados costes para quien lo sufre. El PSOE, desde hace meses, de forma acelerada y concentrada en el tiempo, está siendo empapelado sistemáticamente con variados procedimientos abiertos que incriminan a familiares del presidente del gobierno Pedro Sánchez, a destacados dirigentes y militantes de la organización y, recientemente, al ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Lo de Leire Diaz casi no merecería demasiados comentarios ya que estamos ante un tipo de actividad más cercana a la de Mortadelo y Filemón del insuperable Ibáñez que la del Sam Spade del maestro Dashiell Hammett. Como diría el castizo: con estos amigos, mejor enemigos jurados.

A estas alturas sería exigible dejar los eufemismos e intentar decir lo que realmente se piensa. Un poco de veracidad ayudaría, creo, al debate. Para una parte significativa de la opinión pública estaríamos ante un conjunto de casualidades cada vez más sospechosas, de convergencias objetivas entre las iniciativas de la oposición política de las derechas unificadas y los procesos abiertos contra el partido que sustenta al gobierno; una doble vara de medir bien sea la derecha o bien sea la izquierda y un tipo de informes policiales, siempre filtrados oportunamente, que acaban por determinar delito y delincuentes; investigaciones prospectivas que se atienen poco o nada a la presunción de inocencia. Se podría continuar. Muchos hablan abiertamente de golpe de Estado mediático y judicial.

Hace algunos añosHéctor Illueca y yo intentamos introducir, con escaso éxito, el termino de trama para intentar definir un tipo de poder que se activa en los momentos de crisis y que desde el 2009 actúa sistemáticamente para defender los intereses generales de clases dirigentes y, centralmente, de la Corona. La trama es un espacio de organización, coordinación e información paralegal que usa diversos instrumentos para conseguir específicos objetivos políticos. Su clave es la rapidez, la versatilidad para organizar escenarios que posteriormente se convierten en hechos comunicativos, noticias exclusivas y, es lo fundamental, procesamientos judiciales. Su composición se organiza por círculos concéntricos jerarquizados: políticos, periodistas, gestores privados y públicos, empresarios con poder y abundante presencia de lo que se ha dado en llamar las “las cloacas del Estado”, los viejos y siempre nuevos “Arcana imperii” existentes desde siempre en las unidades políticas y en nuestros modernos Estados. La trama es, sobre todo, un centro operativo de gentes que conocen a gentes, de actores bien informados que conocen a las personas adecuadas para tareas adecuadas.

Queda bien, cuando se escriben estas cosas, decir inmediatamente aquello de que no se cree en las teorías conspirativas y que las cosas son mucho más complejas. Nuestra hipótesis era otra, por cierto, inspirada de Lenin: no hay política sin conspiración; la conspiración es parte de la política, pero no la explica. Lo fundamental: desde la crisis del 2009-2010 España vivió una crisis de régimen que se convirtió en crisis de Estado cuando se convocó el referéndum el 1 de octubre de 2017 para la secesión de Cataluña. Momento decisivo: discurso del Rey dos días después, el 3. Esta intervención la entendimos muchos como un llamamiento al “Estado profundo”, a sus fuerzas constitutivas para que se movilizaran en defensa del orden jurídico-político histórico. Las consecuencias fueron inmediatas. Su efecto más importante: la autonomización de una parte significativa de los aparatos e instituciones del Estado. Ante gobiernos débiles e incapaces había que actuar con firmeza y seguir los dictados de un Rey que decía basta y que llamaba a la acción en momentos de peligro supremo. Ahora se trataba de entregar a la justicia a los enemigos del Estado, de neutralizar a los que habían puesto en cuestión las instituciones básicas y a los que se oponían a las clases rectoras del país. En esa dinámica seguimos hasta ahora con un objetivo logrado: el impulso democratizador del 15M se frustró y la sociedad sigue girando a la derecha.

¿Qué hay detrás de esta crisis de régimen? Un cambio de la “constitución material” del país. Para hacerme entender: una Constitución, la del 78 por ejemplo, es algo más que un papel, expresa la institucionalización de una relación de fuerzas, de una matriz de poder entre las clases en redefinición permanente, con equilibrios siempre inestables. Es esa constitución material la que ha ido cambiando de forma cada vez más favorable para los grandes poderes financieros-empresariales y mediáticos. En su centro: una contradicción cada vez más aguda entre la democracia social-constitucional y el capitalismo globalitario en proceso de mutación.

El debate sobre esta cuestión nos llevaría muy lejos para un artículo que no debería ser largo. Solo indicar un asunto crucial: ahora ya no hay procesos constituyentes, ahora lo que hay son “procesos destituyentes”, es decir, cambios constitucionales sustanciales sin modificar las “constituciones formales “de los Estados. Esto es posible, entre otras consideraciones, porque existe otro ordenamiento que actúa, en la práctica y en la teoría, como una “constitución” superior, determinante sobre la de los Estados individualmente considerados. Me refiero al sistema jurídico-político de la Unión Europea que ha ido convirtiendo a las naciones históricas en “comunidades autónomas” de una estructura poder oligárquica, profundamente centralizada y con una capacidad creciente de intervención sobre los países que la componen.

¿Qué significa hablar de “procesos destituyentes”? Dispositivos para deconstruir, desmontar, los fundamentos (políticos, económicos y jurídicos) del constitucionalismo social, (conquista histórica del movimiento obrero organizado) eludiendo los procedimientos previstos para la reforma de las constituciones vigentes y, sobre todo, marginando al pueblo como sujeto único del poder constituyente. Se desconecta democracia, pueblo y territorio; es decir, se rompe con la historia vivida, con conflicto social, con las experiencias colectivas y se impone un marco supranacional cada vez más distante de la ciudadanía, de sus preocupaciones y, lo fundamental, sin capacidad real de decisión sobre las políticas que realmente le afectan.

La clave, a mi juicio, es partir de esta realidad para entender lo que está pasando en nuestro país y en su sistema de partidos. Desde que llegó Pedro Sánchez a la presidencia del gobierno, se vive una fuerte polarización política que crece y crece prácticamente sin límites. Si nos dejáramos llevar por los aplausos al Papa León XIV en el Congreso de los Diputados y por las posteriores valoraciones de los dirigentes políticos, el centro vertebrador sería la doctrina social de la Iglesia Católica. No parecería para tanto. La polarización es una estrategia política-discursiva de los grandes poderes económicos y de las derechas unificadas para derribar a este gobierno, imponiendo una agenda propia y situando al PSOE a la defensiva. Este operativo está dirigido, organizado y ejecutado por la trama, por una de las caras del poder real. El sesgo de clase del poder judicial tiene que ver con a quién investiga y a quién no, con el cómo se investiga y a quién se protege. Todo el mundo sabe que la corrupción ha sido y es un componente fundamental del bipartidismo imperfecto que ha gobernado el país desde casi siempre. Distinguir entre el robo sofisticado del PP y el choriceo de los Ábalos y de los Koldos conduce a la melancolía. La corrupción sigue siendo un elemento estructural de nuestra vida pública. Todo lo demás es engañarse y engañar.

El bipartidismo ha sido un modo de organizar el poder para que los que mandan sigan acumulando capital, influencia y capacidad para determinar la agenda pública. Pedro Sánchez ha respetado, en lo fundamental, los consensos básicos, eso que se ha dado en llamar los “temas de Estado”, a saber, alineamiento con la OTAN y con la política exterior norteamericana; seguimiento férreo de las políticas de la Unión Europea y, destacadamente, de las políticas de rearme y militarización de la economía y de la sociedad; defensa a ultranza de la monarquía y de su centralidad en el sistema político; el modelo productivo y de poder, no ha cambiado sustancialmente. Han mejorado, moderadamente, las condiciones laborales y el llamado “escudo social” sigue funcionado para una parte de la población. Dicho de otra forma: se han realizado mejoras de las condiciones de vida de las mayorías siempre compatibles con los intereses de los grandes poderes económicos-empresariales.

¿Y Trump? Aquí es donde aparecen las habilidades de Sánchez. Se enfrenta al presidente norteamericano, se diferencia públicamente de él, pero sigue las políticas decididas y organizadas por la OTAN; renueva los acuerdos sobre las bases e incrementa en un 50% el gasto militar. Crítica a Netanyahu para defenderla solución de dos Estados, cuando estamos ante la presencia de un etnocidio en su fase terminal. Postureo al servicio de todos contra la extrema derecha. Mientras, insisto, la izquierda que se llama a sí misma alternativa, ha decidido unir su suerte a la del presidente del gobierno, en el periodo final de la legislatura y en condiciones marcadas por la fragmentación, la pérdida de militancia, de vínculos sociales y de arraigo popular.

Si todo esto es así ¿por qué esta polarización tan dramatizada? Simplemente porque este PSOE ha dejado de ser funcional a la nueva relación de fuerzas, a la matriz de poder que emerge en una UE que se refunda de nuevo, buscando en la militarización y el rearme la superación de su crisis, con una Alemania que no oculta su objetivo de convertirse en la potencia hegemónica y que impone el “liberalismo autoritario” como nuevo régimen político, económico y social obligatorio para todos los Estados. Los grandes poderes económico-financieros creen que ha llegado el momento para la revancha social, para ajustarle las cuentas al movimiento obrero organizado, para liberalizar y flexibilizar el mercado laboral, privatizar la sanidad, desmantelar la educación pública y poner fin al actual modelo de pensiones. El definitiva, mercantilizar el conjunto de las relaciones sociales y dar por extinguido nuestro débil Estado del bienestar. Es el viejo sueño de los poderes oligárquicos: convertir las enormes desigualdades de renta, riqueza y poder existentes en jerarquías sociales constitutivas de un nuevo orden posdemocrático.

El bipartidismo que hemos conocido se agotó y lo que viene es otra cosa mucho más a la derecha ¿Con otro PSOE? ¿Con un nuevo partido liberal progresista? El fin de la socialdemocracia es evidente en casi todas partes. En muchos países se elige ya entre dos derechas extremas y lo que se ha venido llamando izquierda va desapareciendo lentamente. En el fondo –se sabe pero no se dice– este capitalismo monopolista-financiero no admite reformas, solo contrarreformas. El llamado “capitalismo democrático” fue el producto de una etapa histórica ya pasada. ¿Qué queda? Gestionar gobiernos con soberanías limitadas, tutelados por las estructuras de poder europeas y las político-militares de la OTAN, estrechamente vigilados por los poderes facticos y eso que eufemísticamente se llama “los mercados”.

La ofensiva contra el gobierno continuará con más fuerza aún. El problema es que unir la suerte de lo que queda de la izquierda al destino de Pedro Sánchez puede terminar significando el fin de esta.

 ( Manolo Monereo , El Viejo Topo, 26/06/26, fuente Nortes)  

Putin sorprende a los europeos con una oferta que no deberían rechazar... el presidente ruso indicó que las conversaciones podrían basarse en los acuerdos negociados en Estambul en 2022, así como en la situación militar actual... recordó que los documentos preparados durante las negociaciones celebradas en Turquía en la primavera de 2022 fueron rubricados por los representantes ucranianos en aquel momento. El borrador de acuerdo incluía la neutralidad de Ucrania, a cambio de garantías de seguridad internacionales. Sin embargo, el proceso nunca condujo a un acuerdo final y los combates continuaron... “Rusia está dispuesta a dialogar con Ucrania, basándose en los acuerdos concluidos en Estambul”, declaró... también afirmó que su país perseguiría sus objetivos apoyándose en lo que describió como la fortaleza de la economía rusa y de su potencia de fuego (mpr21)

"El martes Putin declaró que Rusia está dispuesta a reanudar las negociaciones de paz con Ucrania. Durante una reunión con miembros del gobierno, el presidente ruso indicó que las conversaciones podrían basarse en los acuerdos negociados en Estambul en 2022, así como en la situación militar actual.

Putin reafirmó que Moscú sigue abierto a una solución negociada de la guerra. El dirigente ruso afirmó que los borradores de acuerdos elaborados durante las conversaciones de Estambul aún constituyen una base válida para posibles negociaciones entre ambos países.

El presidente ruso recordó que los documentos preparados durante las negociaciones celebradas en Turquía en la primavera de 2022 fueron rubricados por los representantes ucranianos en aquel momento. “Rusia está dispuesta a dialogar con Ucrania, basándose en los acuerdos concluidos en Estambul”, declaró.

Pocas semanas después del inicio de la ofensiva rusa en Ucrania, Moscú y Kiev mantuvieron conversaciones en Estambul con mediación turca. Las conversaciones dieron como resultado un borrador de acuerdo que incluía la neutralidad de Ucrania, a cambio de garantías de seguridad internacionales. Sin embargo, el proceso nunca condujo a un acuerdo final y los combates continuaron.

El jefe del Kremlin afirmó que no veía motivo para cuestionar los puntos negociados en aquel momento. También se refirió a los mecanismos discutidos en Alaska, al tiempo que enfatizó que cualquier reanudación de las negociaciones debería tener en cuenta la situación actual sobre el terreno.

Moscú sigue sosteniendo que una solución a la guerra debe considerar la evolución de la situación militar desde 2022. Putin sabe que Ucrania no puede mejorar su posición antes de una posible reanudación del diálogo mediante operaciones millitares en territorio ruso.

El presidente ruso también afirmó que su país perseguiría sus objetivos apoyándose en lo que describió como la fortaleza de la economía rusa y de su potencia de fuego.

La nueva iniciativa del Kremlin se produce en un momento en que no existe ningún proceso de paz activo entre Moscú y Kiev. Ambas partes siguen muy distanciadas en varios temas clave, incluidas las garantías de seguridad, el estatus de los territorios controlados por Rusia y las condiciones para un posible alto el fuego."

(mpr21, 25/06/26) 

El Informe Mundial Sobre Drogas 2026 destaca que la oferta de cocaína puede superar a la demanda y avanza que la metanfetamina ya se distribuye en todo el mundo... La prohibición del cultivo de opio en Afganistán hace que la heroína escasee y que se impongan los opioides de laboratorio... El crecimiento del tráfico y del consumo de toda clase de sustancias implica un aumento de la violencia

 "Los narcos extienden sus tentáculos en los cinco continentes.

 Lea el Informe Mundial sobre las Drogas 2026 completo.

El Informe Mundial Sobre Drogas 2026 destaca que la oferta de cocaína puede superar a la demanda y avanza que la metanfetamina ya se distribuye en todo el mundo. 
La prohibición del cultivo de opio en Afganistán hace que la heroína escasee y que se impongan los opioides de laboratorio. 
El crecimiento del tráfico y del consumo de toda clase de  sustancias implica un aumento de la violencia."               (Narcodiario, 26/06/26)  

Cuando una buena parte de la izquierda española sustituye el concepto de "España" por el de "Estado español", hace lo que en ningún otro lugar sensato se hace. Nadie llama a Francia "Estado francés"... Decir "Estado español" es caer en un reduccionismo que deja fuera demasiadas cosas fundamentales, se aprecien o no, o se sientan propias o completamente ajenas a quien habla... su uso reciente responde simplemente a una concesión acomplejada a los movimientos independentistas, quiénes no dicen, por ejemplo, "Estado catalán" o "Estado vasco" sino Cataluña o País Vasco, porque son estas últimas denominaciones las que incluyen lo sustantivo, una identidad, una realidad compartida... la izquierda que se pliega a esa incoherencia independentista y adopta acríticamente su lenguaje termina asumiendo marcos simbólicos ajenos que difícilmente favorecen sus propios objetivos políticos, y tienen graves consecuencias... a buena parte de los votantes tradicionales de la izquierda que se sienten y denominan españoles sin conflicto alguno, se les está diciendo que su identidad es algo de lo que hay que avergonzarse y arrinconar... al rehuir sistemáticamente la palabra España, la izquierda ha consentido que la derecha monopolice el sentimiento de pertenencia nacional y el patriotismo... es una asociación electoralmente ruinosa y culturalmente falsa, porque la izquierda española ha tenido siempre una tradición de patriotismo republicano y de republicanismo nacional, de defensa de lo común, de orgullo por el patrimonio cultural y por los logros colectivos del pueblo español. Muy al contrario de lo que ha hecho la derecha que ha vendido a España y a nuestra riqueza a otras potencias o empresas... ¿Qué credibilidad, seguridad o certeza puede tener una izquierda que no se atreve a nombrar el país en el que quiere gobernar? Con la pérdida de apoyo en aquellos territorios donde radica el voto popular no identitario, el que apoya a la izquierda por razones distributivas, de justicia o memoria histórica y que sienten que su identidad es tratada como un naipe que se intercambia... el término "Estado español" abandona el marco material en el que la izquierda podría ser hegemónica: el de las políticas de justicia social y redistribución, el de la federalización real y la solidaridad interterritorial... Un país de historia contradictoria y no siempre ejemplar, pero el país del que se siente parte la inmensa mayoría de la gente con la que se ha de construir ese futuro (Juan Torres López)

"Ahora que hay campeonato mundial de futbol y a todas horas oigo el nombre de los países que lo disputan, me viene a la cabeza una de las majaderías más grandes que se han cometido en esta etapa democrática: sustituir la expresión "España" por "Estado español". Es cierto que no toda la izquierda española incurre en este uso, pero sí una parte significativa de ella, especialmente la más influenciada por las corrientes nacionalistas periféricas y por determinadas tradiciones políticas surgidas durante la Transición.

No hay que ser un reputado especialista en derecho constitucional o teoría política para saber que hay una clara distinción entre el concepto de Estado y los de nación o país que no se puede olvidar sin consecuencias. El Estado es el aparato institucional, el conjunto de poderes, organismos y normas que articulan la vida colectiva. La nación o el país, en nuestro caso España, es una realidad histórica, cultural, territorial y política sobre la que ese Estado se asienta. La Constitución de 1978 lo dice con toda claridad en su artículo 2: "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española." El artículo 1.1 denomina al sujeto político "España" y define su forma de organización como un "Estado social y democrático de Derecho." Más o menos, aunque con una forma diferente como es lógico, hacía la Constitución de 1931 cuando claramente distinguía entre "España" y "Estado español", según a qué quisiera referirse: "España es una República democrática de trabajadores de toda clase (...) La República constituye un Estado integral (...) España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional (...) El Estado español acatará las normas universales del Derecho internacional".

Cuando una buena parte de la izquierda española sustituye el concepto de "España" por el de "Estado español", hace lo que en ningún otro lugar sensato se hace. Nadie llama a Francia "Estado francés" en lugar de Francia, ni a Alemania "Estado alemán" en lugar de Alemania, salvo en contextos técnico-jurídicos precisos donde la distinción es funcionalmente necesaria. Usar "Estado español" como denominación ordinaria y sustitutiva de "España" no es un refinamiento conceptual, ni obedece a ningún análisis teórico elaborado.

En alguna ocasión se ha tratado de hacer esto último, diciendo que "Estado español" es una expresión más neutra, mientras que "España" tiene carga subjetiva. Pero es un argumento inaceptable. Cuando decimos "España" (como igual ocurre con el nombre de cualquier país) no sólo incluimos a su Estado sino también una cultura, una historia, un pueblo. Decir "Estado español" es caer en un reduccionismo que deja fuera demasiadas cosas fundamentales, se aprecien o no, o se sientan propias o completamente ajenas a quien habla.

Curiosamente, aunque la expresión "Estado español" fue la utilizada oficialmente durante el franquismo, se utilizó después en determinados sectores de la oposición durante la dictadura y, sobre todo, la Transición para no tener que hablar de "España", considerando que se trataba de un concepto que había sido usurpado por la dictadura. Podría discutirse si aquella prevención tuvo sentido en su momento, pero resulta difícil sostenerla medio siglo después.

Tanto es así, que la izquierda española que dice "Estado español" no ha justificado nunca el por qué ese uso es más adecuado. A mi juicio, su uso reciente responde simplemente a una concesión acomplejada a los movimientos independentistas.

Estos últimos dicen "Estado español" y no 'España" para mostrar que no se sienten españoles ni parte de España (lo cual es completamente legítimo y respetable, por cierto). Pero lo hacen de un modo completamente inútil y contradictorio. Es inútil, porque al decir Estado español no niegan a España, sino que simplemente dejan fuera de ella una parte de lo que efectivamente es. Y es un uso contradictorio porque, cuando se refieren a su nación, no dicen, por ejemplo, "Estado catalán" o "Estado vasco" sino Cataluña o País Vasco. Y es lógico, porque son estas últimas denominaciones las que incluyen lo sustantivo, una identidad, un pueblo, una realidad compartida.

No es verdad, por tanto, que decir "Estado español" implique un acto de reconocimiento o respeto a la pluralidad de nuestro país. Lo que hace es reducir su realidad nacional, histórica y cultural más amplia a una mera dimensión institucional. Y la izquierda que se pliega a esa incoherencia independentista y adopta acríticamente su lenguaje termina asumiendo marcos simbólicos ajenos que difícilmente favorecen sus propios objetivos políticos.

Las consecuencias

La sustitución del término "España" por "Estado español" por parte de la izquierda tiene, al menos, cinco graves consecuencias.

La primera es que España no es sólo un concepto jurídico, sino también el marco de referencia que identifica a una mayoría muy amplia de la población, incluyendo a buena parte de los votantes tradicionales de la izquierda que se sienten y denominan españoles sin conflicto alguno, como una expresión natural de lo que son. Y lo que la izquierda que habla de "Estado español" les está diciendo implícitamente es que su identidad es algo de lo que hay que avergonzarse y arrinconar.

La segunda es que, al rehuir sistemáticamente la palabra España, la izquierda ha consentido que la derecha monopolice el sentimiento de pertenencia nacional y el patriotismo. Ha dejado que el PP y Vox se apropien de banderas, himnos e identidad colectiva como si fueran de su exclusivo patrimonio. La realidad, hoy día, es que se asocia el amor a España con la derecha y la indiferencia o el rechazo a ella con la izquierda. Una asociación electoralmente ruinosa y culturalmente falsa, porque la izquierda española ha tenido siempre una tradición de patriotismo republicano y de republicanismo nacional, de defensa de lo común, de orgullo por el patrimonio cultural y por los logros colectivos del pueblo español. Muy al contrario de lo que ha hecho la derecha que ha vendido a España y a nuestra riqueza a otras potencias o empresas siempre que las clases adineradas han podido sacar rédito de ello. La experiencia comparada parece apuntar claramente en esa dirección. En Francia, la izquierda abandonó durante décadas la disputa por la identidad nacional y fue Marine Le Pen quien ocupó ese espacio con su versión xenófoba y excluyente del patriotismo. En Italia ocurrió algo similar, el desinterés de la izquierda por los símbolos y la narrativa nacional dejó el terreno libre a una derecha que lleva años hegemonizando el sentimiento de pertenencia. Parece bastante evidente: cuando la izquierda renuncia a nombrar la nación, no desaparece el sentimiento nacional de los ciudadanos, simplemente lo hereda la derecha.

La tercera consecuencia quizá es más sutil pero no menos real. ¿Qué credibilidad, seguridad o certeza puede tener una izquierda que no se atreve a nombrar el país en el que quiere gobernar? Lo que leen sus votantes potenciales es que la izquierda que hace eso no gobierna desde un proyecto propio sino en función de sus alianzas coyunturales, y que adapta incluso su vocabulario según quién tenga más presión que ejercer en cada momento. Y una fuerza política que no es dueña ni de su propio lenguaje, difícilmente convence a nadie de que vaya a ser dueña de sus decisiones cuando gobierne.

La cuarta es la pérdida de apoyo en aquellos territorios donde en mayor medida radica el voto popular no identitario. Es decir, el que principalmente apoya a la izquierda por razones distributivas, de justicia o memoria histórica. Cuando esa izquierda adopta el lenguaje de los independentistas, no los gana para sí; pierde a quienes la apoyaban por otras razones y que sienten que su identidad es tratada como un naipe que se intercambia, o como una rémora.

La última consecuencia no es la menos importante. Adoptar el término "Estado español" no contribuye a una resolución más inteligente del problema territorial. Por el contrario, lo enmarca en un plano simbólico y lingüístico, justamente donde los independentismos son más fuertes, y abandona el marco material en el que la izquierda podría ser hegemónica: el de las políticas de justicia social y redistribución, el de la federalización real y la solidaridad interterritorial, y el autogobierno democrático dentro de un marco compartido. La izquierda puede discutir qué España quiere construir, pero lo que no puede hacer es renunciar a nombrarla.

En resumen y como conclusión, la izquierda no puede renunciar a la palabra España, no le puede regalar a la derecha la identidad común ni su simbología. Debe recuperarla sin complejos, no como concesión al nacionalismo español de derechas ni identificándose con él, sino como la afirmación expresa de que el proyecto colectivo de transformación social, de igualdad y de democracia al que aspira se refiere a una realidad común que se llama España. Un país de historia contradictoria y no siempre ejemplar, realmente plural y con tensiones no resueltas, ciertamente; pero el país del que se siente parte la inmensa mayoría de la gente con la que se ha de construir ese futuro. Y sin la cual difícilmente podrá llevarse a cabo ningún proyecto transformador."

(Juan Torres López, blog, 24/06/26)