Pablo Fernández @_PabloFdez_
PISA: los alumnos que más caen son los de nivel socioeconómico alto, el cuartil más favorecido pierde 33 puntos en lectura. El rendimiento de alumnos de familias con más recursos cae más del doble que el de los alumnos más desfavorecidos. Pero la culpa será de los migrantes…
3:09 p. m. · 8 sept. 2026 ·3.752 Visualizaciones
"La educación asturiana saca sobresaliente en lectura, ciencias y matemáticas. El Informe PISA 2025 sitúa al alumnado asturiano por encima de las medias española, europea y de la OCDE en varias competencias.
El alumnado asturiano ha alcanzado la máxima puntuación nacional en competencia lectora con 471 puntos en el Informe PISA 2025, que sitúa además al Principado de Asturias en las primeras posiciones entre las comunidades autónomas en ciencias y matemáticas.
La puntuación lograda en lectura coloca a la comunidad 20 puntos por encima del promedio de España (451) y supera también las medias de la Unión Europea (459) y la OCDE (461).
En ciencias, evaluada como competencia principal del informe, Asturias ha logrado 492 puntos y ocupa la tercera posición nacional, solo por detrás de la Comunidad de Madrid (495) y Castilla y León (493), además de superar las medias de la UE (481) y la OCDE (482).
En matemáticas, el alumnado asturiano ha obtenido 469 puntos, lo que sitúa a la comunidad en el cuarto puesto estatal, con 12 puntos más que la media española (457) y 6 más que los promedios europeo y de la OCDE (463).
En la nueva competencia de aprendizaje digital, Asturias se ha situado en segunda posición con 512 puntos en resolución computacional de problemas, mientras que en ciencias ambientales ha liderado la clasificación española con 495 puntos.
El informe destaca también la equidad del sistema educativo asturiano, al registrar un impacto del nivel socioeconómico y cultural sobre el rendimiento inferior a las medias internacionales.
Además, la tasa de exclusión del Principado fue del 2,07 %, la tercera más baja de España, y el alumnado registró un índice de sentido de pertenencia de 0,58 y de perseverancia de 0,31.
En las pruebas participaron 1.798 estudiantes de 15 y 16 años procedentes de 56 centros educativos asturianos." (Nortes, 09/09/26)
Alejandro Cencerrado @AlejandroCence2
Llevo años peleándome con este tipo de titulares pero nada cambia. La OCDE nos dice, otro año más, que tomemos como referente el "esfuerzo duro" de los asiáticos. Si solo miramos las notas, desde luego que debemos fijarnos en ellos. Pero, ¿son las notas lo único que nos importa? Evidentemente no. Saber el teorema de Pitágoras es importante, claro, pero también lo es que nuestros hijos aprendan a relacionarse de forma sana con sus compañeros. Saber hacer análisis sintácticos es importante, pero también lo es que no salgan al mundo laboral sintiendo que son una mierda.
Saberse la tabla periódica quizá les sirva algún día; no tener un ataque de ansiedad antes de cada examen les va a servir seguro, toda la vida. ¿Y cómo van los asiáticos en todo eso? ¿Y los españoles? Pues curiosamente la escala se invierte. Nadie lo sabe porque nadie lo publica, pero PISA tiene una sección entera dedicada a la autoestima de nuestros hijos, a si se sienten solos, a si sufren bullying en la escuela.
¿Sabéis cuál es el segundo país con menos bullying? Exacto: el nuestro. ¿Y dónde dicen los niños sentirse menos solos? Primero Holanda; segundo, España, con solo un 9%. Os dejo el gráfico en los comentarios, para que flipeis con algo que nadie sabe. Estoy seguro de que si preguntas a unos padres qué quieren para su hijo, casi todos te dirán que lo primero es que sepa relacionarse bien con los demás. Aprobar exámenes viene después. Y resulta que en eso somos pioneros. El contraste con el sistema asiático es brutal. Mientras escribía un capítulo de mi libro a este tema hablé con estudiantes de habla hispana que se habían mudado a China a terminar sus estudios.
Todos me decían lo mismo: el sistema chino es demasiado duro. A algunos les recordaba a cómo educaban a nuestros padres hace cincuenta años. Una chica me dijo que fue la peor experiencia de su vida. Los datos de PISA avalan esa impresión. Los alumnos asiáticos son los que menos compañerismo sienten hacia sus compañeros, los que más perciben que hay demasiada competitividad y los que más notan que se les compara continuamente con "los mejores de la clase".
Sacan buenas notas, sí, pero a costa de erosionar su amor propio y todos los demás ámbitos de su vida. ¿Y qué consecuencias tiene eso? Muchas, y casi todas malas, excepto quizás, que sacan buenas notas.
Las psicológicas son las más evidentes: si el sistema te enseña que tu valía es tu nota, te pasarás la vida creyendo que solo vales si destacas, sentirás una envidia y una competitividad enfermiza hacia quien es mejor que tú, y desarrollarás un miedo paralizante al juicio de los demás. Pero hay otras menos evidentes. Los países asiáticos tienen un problema serio de iniciativa y de emprendimiento.
Lo recogen muchos índices y lo sabe cualquiera que haya vivido allí. Un sistema que compara sin descanso y que mina la autoestima de los estudiantes acaba produciendo gente que saca muy buenas notas, sí, pero que a la hora de la verdad no se atreve a hablar en público, ni a dar su opinión, ni a intentar emprender por si sale mal. Han aprendido que equivocarte dice algo sobre tu valía, en lugar de ver los fallos como una parte natural del aprendizaje.
Y eso, además de marcar su personalidad, se acaba pagando en la economía del país. ¿Por qué cuento todo esto? Porque las notas de nuestros hijos importan, sí, pero todo lo demás también. Y si solo medimos las notas, y solo abrimos titulares con la mitad de la historia, acabaremos convirtiendo esa mitad en lo único que premiamos en nuestras escuelas, a costa de todo lo demás. Tengamos un debate serio sobre el tema, desde luego, pero por favor, hagámoslo con todos los datos sobre la mesa.
12:20 p. m. · 8 sept. 2026 ·14,7 mil Visualizaciones
Julen Bollain @JulenBollain
Quizá debamos mirar a la desinversión realizada por los gobiernos del PP para entender el por qué de los resultados PISA. 44.652 millones de euros que dejaron de invertirse en educación.
8:55 p. m. · 8 sept. 2026 ·588 Visualizaciones
"Los alumnos españoles con un mayor nivel socioeconómico han descendido en 33 puntos respecto al informe de 2022, frente al descenso de 15,1 puntos entre los alumnos más desfavorecidos.
Alumnos ricos vs. alumnos pobres: la caída en el informe PISA es más intensa cuanto mayor es el nivel socioeconómico.
El Informe PISA 2025 concluye que, tanto en España como en el promedio de la OCDE, hay un deterioro más intenso entre el alumnado perteneciente al cuarto de mayor nivel socioeconómico, aunque la magnitud de este descenso "es claramente superior en España" y la Lectura es la competencia que registra el descenso más acusado.
Así, los resultados en Lectura de los alumnos españoles con un mayor nivel socioeconómico han descendido en 33 puntos respecto al informe de 2022, frente al descenso de 15,1 puntos entre los alumnos más desfavorecidos; los resultados en Matemáticas han descendido en 24,2 puntos entre los alumnos con mayor nivel socioeconómico, frente a la bajada de 10,5 de los alumnos más desfavorecidos; y los resultados en Ciencias han descendido en 12,6 puntos entre los alumnos con mayor nivel socioeconómico y en 4,5 puntos entre los más desfavorecidos.
En Ciencias, el Promedio OCDE mejora entre el alumnado de nivel socioeconómico bajo y medio y empeora entre el más favorecido. España presenta una evolución menos favorable y un deterioro más generalizado, especialmente en el grupo de mayor índice socioeconómico y cultural (ISEC).
En Lectura, el rendimiento empeora en todos los grupos socioeconómicos, con especial intensidad entre el alumnado de mayor ISEC. España reproduce este patrón en Lectura, pero con pérdidas considerablemente mayores que las del Promedio OCDE en todos los grupos socioeconómicos.
En Matemáticas también se observa una evolución negativa, con el mayor descenso entre el alumnado de mayor ISEC. España presenta un empeoramiento más acusado que el Promedio OCDE en todos los grupos socioeconómicos, especialmente en el más favorecido.
La OCDE concluye que el alumnado perteneciente al cuarto superior del ISEC es el que experimenta los mayores descensos de rendimiento tanto en España como en la OCDE, lo que apunta a "un debilitamiento del rendimiento de los estudiantes tradicionalmente de mayor desempeño".
También advierte de que España presenta una evolución sistemáticamente más negativa que la OCDE, especialmente en Lectura y Matemáticas, donde las pérdidas "son significativamente superiores en todos los niveles socioeconómicos".
Finalmente apunta que, mientras que en la OCDE todavía se observan mejoras entre el alumnado de menor y nivel socioeconómico intermedio en Ciencias, e incluso una cierta estabilidad en Matemáticas, España muestra "un deterioro mucho más generalizado, que afecta prácticamente a todos los grupos sociales y que únicamente encuentra una ligera excepción en el tercer cuarto del ISEC en Ciencias".
Alumnado más desfavorecido con resultados excelentes
El análisis por cuartos del ISEC permite, además, identificar al alumnado que, pese a partir de una situación socioeconómica desfavorable, alcanza niveles elevados de rendimiento. En PISA 2025, el 13% de los estudiantes pertenecientes al cuarto inferior de ISEC en España se sitúa, sin embargo, en el cuarto superior de rendimiento en Ciencias.
Este alumnado es considerado por PISA como académicamente resiliente, al haber logrado un nivel de excelencia educativa en comparación con el resto del alumnado de su propio país a pesar de las desventajas asociadas a su contexto socioeconómico.
Este porcentaje es ligeramente superior al promedio de la OCDE, donde el 12% del alumnado desfavorecido alcanza el cuarto superior de rendimiento en Ciencias, lo que sugiere que, "aunque el origen socioeconómico continúa desempeñando un papel relevante en los resultados educativos, una proporción significativa de estudiantes consigue superar las limitaciones asociadas a su contexto de origen".
Rendimiento y género y origen migrante
En términos generales, el patrón observado en España y en la mayoría de los países participantes en el Informe PISA 2025 se caracteriza por la ausencia de un patrón definido en cuanto a las diferencias de género en ciencias, una clara ventaja de las alumnas en lectura y una ventaja de los alumnos en matemáticas.
Al analizar la evolución de los rendimientos por género, se observa que, en España, el rendimiento en Ciencias desciende tanto entre las chicas como entre los chicos, aunque la pérdida es mayor entre estos últimos.
Por otro lado, la proporción de alumnado de origen migrante presenta una gran variabilidad entre los sistemas educativos participantes en PISA 2025.
En el promedio de la OCDE, el alumnado migrante representa el 16,7% del total de estudiantes de 15 años, mientras que en el conjunto de la Unión Europea esta proporción es muy similar (16,3%). España se sitúa por encima de ambos referentes, con un 20,3% de alumnado migrante, es decir, aproximadamente uno de cada cinco estudiantes de 15 años tiene origen migrante.
En general, el alumnado nativo obtiene mejores resultados en ciencias que el alumnado de origen migrante. Al descontar el efecto del ISEC, la brecha se reduce de forma notable y en España queda por debajo de la del Promedio OCDE y el Total UE.
El nivel socioeconómico influye más que la titularidad del colegio
En cuanto a la titularidad de los centros, España presenta una proporción de alumnado escolarizado en centros públicos inferior a la del promedio OCDE y el total UE. Sin descontar el ISEC, el alumnado de centros privados obtiene mejores resultados en Ciencias. Esta brecha es menos acusada en España que en el promedio OCDE y próxima a la del total UE.
Al descontar el ISEC del estudiante, la brecha entre centros públicos y privados disminuye de forma notable, lo que indica que "una parte importante de la ventaja inicial de los centros privados se debe al origen socioeconómico y cultural de su alumnado". Al descontar conjuntamente el ISEC del alumnado y el del centro, la diferencia se invierte a favor de los centros públicos en España, el promedio OCDE y el total UE.
En cuanto a la repetición de curso, España presenta una incidencia de la repetición considerablemente superior a la del promedio OCDE y el total de la UE. La repetición es más frecuente en los centros públicos que en los privados. Esta diferencia es especialmente acusada en España, superando ampliamente la observada en la OCDE y la UE.
En general, el alumnado que no ha repetido obtiene mejores resultados que el repetidor en las tres competencias. En España, estas brechas superan las del promedio de la OCDE y de la UE.
Asimismo, el alumnado de España presenta un nivel de curiosidad hacia el aprendizaje de las ciencias superior al observado en el promedio de la OCDE y la UE. La desagregación por género muestra un patrón relativamente generalizado tanto en España como en el conjunto de los países participantes a favor de las chicas.
El alumnado español también reporta un nivel de perseverancia claramente superior a la del promedio de la OCDE y de la UE. Esta ventaja se observa tanto a nivel agregado como en la desagregación por géneros. Además, España destaca porque tanto chicas como chicos se sitúan en valores positivos del índice, una circunstancia que se observa en un número limitado de países europeos." (LaSexta, 08/09/26)
"La educación pública logra mejores resultados que la privada en el Informe PISA cuando se igualan las condiciones sociales.
Los estudiantes de centros educativos privados españoles, incluyendo a la educación concertada, tienen, en promedio, mejores resultados que los de la enseñanza pública en el Informe PISA. Pero ello se debe a que la pública acoge a muchos más chavales desfavorecidos. Cuando las condiciones sociales de unos y otros centros se igualan, una de las posibilidades estadísticas que permite la evaluación internacional publicada este martes, la situación cambia y son los de la pública quienes logran mejor rendimiento.
Si se toman los resultados en bruto de los estudiantes de una y otra red, los de la privada están claramente por delante. Obtienen 24 puntos más en matemáticas, 23 en ciencias, y 21 en lectura. Es decir, llevan aproximadamente un curso escolar de ventaja.
Si se neutraliza el índice socioeconómico y cultural de los estudiantes ―el ISEC, que PISA elabora con información sobre el nivel educativo de sus padres, su tipo de empleo y las condiciones del hogar donde viven―, la diferencia se reduce a una tercera parte. Los adolescentes de la privada siguen en cabeza, pero solo les sacan siete puntos a los de la pública en el examen de ciencias, que es el único al que PISA aplica en esta edición del informe el filtro ISEC. En los promedios internacionales la brecha entre los resultados educativos también se reduce mucho al controlar esa variable.
El informe aplica un segundo filtro que iguala no solo las condiciones socioeconómicas individuales de los estudiantes, sino las del conjunto del centro educativo. Y al hacerlo, la ventaja se invierte, y los alumnos españoles de la pública aventajan en 4 puntos a los de la privada. En la OCDE y la UE pasa lo mismo, con diferencias todavía más abultadas: la pública pasa a estar 10 y 18 puntos por delante respectivamente.
“Controlar el ISEC individual y la composición por centro nos ayuda a ver qué efecto tienen otras cuestiones sobre el aprendizaje. Unos factores que son básicamente la calidad docente del centro, su organización, los planteamientos curriculares…”, señala Sheila González, politóloga de la Universidad de Barcelona especializada en desigualdad educativa. “Y una lectura de este resultado sería que los profesores de la pública están mejor preparados. Porque son los que se han presentado a oposiciones, los que tienen mejores condiciones laborales, y seguramente, a pesar de los problemas que existen, los que disponen de más recursos como aulas de acogida o personal de apoyo”.
Neutralizar el ISEC es un artificio estadístico que de un lado es útil y del otro resulta arriesgado, advierte González. “Podemos acabar diciendo que la pública, si anulamos toda la composición social, funciona mejor que la privada y la concertada. Pero en la práctica es la pública la que concentra la mayor parte de las necesidades sociales. Es decir, un escenario limpio en ese sentido no existe. Y corremos el riesgo de pensar que no es tan grave, cuando sí lo es. Las composiciones del alumnado en los centros importan”.
La mayor utilidad del filtro estadístico, añade la investigadora, es mostrar que distribuyendo “al alumnado de forma equilibrada entre los centros, la red pública funciona bien, lo que refuerza la justificación de la lucha contra la segregación escolar” por motivos socioeconómicos. Algo que resulta especialmente importante en España, el país que, según calculó Save the Children usando los microdatos de PISA en 2022, lidera la segregación en la OCDE.
La edición de este año del informe muestra un cambio. En 2022, incluso después de aplicar el filtro ISEC individual de los alumnos y el del centro educativo, la privada seguía estando cinco puntos por delante en matemáticas.
Miguel Recio, que fue responsable del gabinete de análisis de la federación de Enseñanza de CC OO, apunta como uno de los motivos de la mejora de la escuela pública el hecho de que entre 2018 y 2024 (los datos de 2025 y 2026 aún no están disponibles), el Ministerio de Educación transfirió a las comunidades autónomas 8.756 millones para varios programas educativos que han beneficiado sobre todo a esta red educativa. Bien porque los fondos iban destinados a crear plazas en la pública o bien porque eran programas dirigidos a apoyar al alumnado desfavorecido, como el PROA+. Y que esos recursos adicionales han permitido a los estudiantes de la pública resistir mejor la crisis educativa que refleja la nueva edición de PISA.
El sociólogo de la Universidad de La Laguna, José Saturnino Martínez, agrega que el informe refleja que el mayor hundimiento de los resultados se ha producido, tanto en España como en el conjunto de la OCDE, en el alumnado del cuartil socioeconómico más acomodado. Y como este asiste “en mucha mayor medida a la escuela privada”, es coherente que esta red educativa haya bajado más.
En casi todas las comunidades autónomas la pública sale mejor parada cuando se igualan las condiciones socioeconómicas. En algunas con diferencias marcadas, como Galicia, 26 puntos; Murcia, 18; Cantabria, 17, o Andalucía, 16. En Galicia y Cantabria, la pública sale mejor parada incluso sin descontar el ISEC.
En cuatro territorios la privada logra mejor rendimiento incluso después de anular el ISEC: Baleares, con 5 puntos de ventaja; Canarias, 14; y País Vasco y Navarra, con 32.
PISA también muestra que la escuela pública tiene un peso relativamente pequeño en España comparado con el resto del mundo desarrollado. Matricula al 69,4% de los estudiantes de 15 años, cuando en el conjunto de la OCDE el porcentaje se eleva al 83,2%, y en la UE, al 85,6%."
(Ignacio Zafra , El País, 10/09/26)