1.11.26

El primer ministro liberal polaco, Donald Tusk, justificó la toma armada del Tribunal Constitucional por parte de su gobierno y la imposición de varios jueces jurídicamente dudosos —que los partidos opositores conservadores y nacionalistas-libertarios consideran un golpe judicial— como una forma de «restaurar el Estado de derecho»... Tusk dijo que sus oponentes quieren que Polonia abandone la UE. Eso se publicó aproximadamente una hora antes de su intento de golpe judicial, e implica claramente que el golpe judicial que se produjo poco después fue orquestado en parte para salvar a Polonia de unos supuestos autoritarios antieuropeístas respaldados por Rusia... La realidad es que Polonia es uno de los lugares más rusófobos políticamente hablando del mundo, por lo que la afirmación es categóricamente falsa... aunque las élites de la UE probablemente se mostrarán muy receptivas a él, dándole posiblemente a Tusk un cheque en blanco para hacer lo que sea necesario para subordinar Polonia a la UE mediante su intento de golpe judicial y otros medios relacionados... sucede que la coalición liberal está llamada a perder el poder tras las próximas elecciones de otoño de 2027, según encuestas fiables, por lo que está urdiendo teorías conspirativas (Andrew Korybko)

"Los liberales gobernantes de Polonia ya culpan a Rusia de su intento de golpe judicial

Su mensaje sugiere firmemente que la toma armada del Tribunal Constitucional por parte del gobierno fue orquestada en parte para salvar a Polonia de unos supuestos autoritarios antieuropeístas respaldados por Rusia.

El primer ministro liberal polaco, Donald Tusk, justificó la toma armada del Tribunal Constitucional por parte de su gobierno y la imposición de varios jueces jurídicamente dudosos —que los partidos opositores conservadores y nacionalistas-libertarios consideran un golpe judicial— como una forma de «restaurar el Estado de derecho». La página de X de su coalición liberal gobernante compartió después un meme que muestra a Putin riéndose detrás del controvertido líder nacionalista-libertario Grzegorz Braun, quien se quita una máscara del líder conservador Jarosław Kaczyński.

Braun y Kaczyński, quien declaró a principios de este año que una hipotética coalición con Braun tras las próximas elecciones al Sejm de otoño de 2027 equivaldría a una alianza con Putin, se hicieron una selfie juntos frente al Tribunal Constitucional durante la protesta espontánea, multitudinaria y pacífica del viernes por la noche. Tusk alegó en primavera que esos dos, el otro partido opositor nacionalista-libertario y el presidente conservador Karol Nawrocki están todos confabulados con Rusia en torno a un supuesto «Polexit».

El reciente eco de Kaczyński del plan detallado de Nawrocki de noviembre de 2025 para reformar la UE en una unión de Estados-nación a fin de evitar su transformación en una federación dominada por Alemania —rumbo al que va encaminada— fue aprovechado por Tusk para mentir diciendo que sus oponentes quieren que Polonia abandone la UE. Eso se publicó aproximadamente una hora antes de su intento de golpe judicial. El día anterior, el viceministro de Defensa Cezasty Tomczyk bromeó diciendo que Kaczyński confundió el foro en el que hablaba con el Kremlin.

Este mensaje consecutivo implicaba claramente que el golpe judicial que se produjo poco después fue orquestado en parte para salvar a Polonia de unos supuestos autoritarios antieuropeístas respaldados por Rusia. El meme que la coalición gobernante compartió al día siguiente reforzó ese punto. Ellos y Tusk llamaron entonces la atención sobre la publicación del expresidente ruso Dmitri Medvédev comparando el intento de golpe judicial de Tusk con el exitoso golpe anterior de Zelenski. «No hay coincidencias» y «todo está claro», escribieron.

El ministro de Asuntos Exteriores, Radek Sikorski, añadió que «cuando los propagandistas de Putin te elogian, vale la pena preguntarse qué estás haciendo mal». La realidad es que Polonia es uno de los lugares más rusófobos políticamente hablando del mundo, por lo que la afirmación temáticamente similar de Sikorski del verano pasado de que Rusia ya ha cultivado una «quinta columna» —en alusión a las cuatro fuerzas opositoras antes mencionadas— es categóricamente falsa, como se explicó aquí en su momento. Ni una sola de ellas es un títere ruso.

La coalición liberal de Sikorski está llamada a perder el poder tras las próximas elecciones al Sejm de otoño de 2027 según encuestas fiables, por lo que están urdiendo teorías conspirativas al estilo del Russiagate por desesperación para engañar a los votantes. Esto contextualiza su «Gran Mentira» de que sus oponentes son autoritarios antieuropeístas respaldados por Rusia, cuya falsa noción han recirculado activamente en redes sociales en los últimos días para primero precondicionar al público para su intento de golpe judicial y luego justificarlo en parte sobre este falso pretexto.

Es un insulto a la inteligencia de los polacos insinuar que la oposición opera como proxies de Putin como parte de algún grandioso complot para sacar a Polonia de la UE. Aunque este mensaje podría por tanto volverse en su contra en casa, las élites de la UE probablemente se mostrarán muy receptivas a él, dándole posiblemente a Tusk un cheque en blanco para hacer lo que sea necesario para subordinar Polonia a la UE mediante su intento de golpe judicial y otros medios relacionados. Esto podría incluso incluir autorizar el uso de fuerza letal contra los manifestantes antigubernamentales." 

(Andrew Korybko , blog, 01/11/26, traducción deepseek, enlaces en el original)  

El 29,3% de la población de la Unión Europea, equivalente a unos 132 millones de personas, carece de capacidad económica para afrontar un gasto financiero imprevisto (Eurostat)... La globalización comercial que sostuvo el motor de acumulación de Europa entre la década de 1990 y la de 2010 se está desmoronando ante los aranceles de Donald Trump y el avance de China en la cadena de valor, que ahora amenaza a industrias fundamentales de la UE... La crisis francesa refleja una disputa por el futuro de Europa... Jean-Luc Mélenchon busca canalizar la energía de las protestas hacia la reconstrucción del modelo social francés. Un enfoque en abierta oposición con los dogmas presupuestarios europeos, que siguen presionando por más recortes... El canciller alemán Friedrich Merz y la alianza de Estados del norte de Europa que comparte su conservadurismo fiscal exigen recortes por valor de «varios cientos de miles de millones de euros» en el próximo presupuesto del bloque... No es para nada improbable que el próximo presidente de Francia sea elegido con un programa que plantee un enfrentamiento con la estructura actual de la UE... En Francia, muchas voces sostienen que resolver la crisis fiscal exige un nuevo acuerdo económico en Europa. Mélenchon ha propuesto congelar la deuda pública en manos del Banco de Francia, y Le Pen está dispuesta a librar una «prueba de fuerza» con la UE en torno a la contribución de Francia al presupuesto comunitario, una partida que La France Insoumise también ha amenazado con recortar en un 10%... Gane quien gane, se perfilan los contornos de un enfrentamiento importante en torno a la situación fiscal de Francia... los dirigentes de la UE deberían prestar atención a cómo podría evolucionar la situación si llevan demasiado lejos la presión sobre la población francesa (Harrison Stetler)

"Las protestas en Francia son otra expresión de un malestar que recorre todo el continente. Pero mientras crecen la precariedad económica y el descontento social, los líderes europeos siguen defendiendo las políticas de ajuste que alimentan la crisis.

Jean-Luc Mélenchon busca canalizar la energía de las protestas hacia la reconstrucción del modelo social francés. Un enfoque en abierta oposición con los dogmas presupuestarios europeos, que siguen presionando por más recortes

El malestar social que sacude actualmente a Francia es, en muchos sentidos, un fenómeno nacional. La frustración ante un sistema educativo desbordado estalló a finales del mes pasado en forma de movilizaciones, bloqueos y acciones colectivas en las escuelas y las universidades. A mediados de octubre, al movimiento estudiantil se sumaron sectores más amplios de la población, hartos de los altos precios de la gasolina, la inflación persistente y la caída de los salarios reales.

La violenta respuesta policial que ha conmocionado tanto a manifestantes como a observadores dentro y fuera de Francia tampoco tiene nada de novedoso. Los aliados de Emmanuel Macron, ante todo, buscan proteger la agenda presidencial de recortes impositivos favorables a las empresas, un factor que suele pasarse por alto en la crisis fiscal del país. Se prevé que el déficit público francés alcance el 5,4% del PIB en 2026, el nivel más alto de la zona euro. Esto ha provocado turbulencias en los mercados de bonos y ha dado lugar a llamamientos a recortar drásticamente los servicios públicos.

El 26 de octubre, el gobierno hizo sus primeros gestos hacia los estudiantes al insinuar la posible sustitución de la denostada plataforma de selección universitaria Parcoursup, la imposición de límites al número de estudiantes por aula y el apoyo estatal a la renovación de edificios.

Pero la realidad que vive el resto de los países europeos alimenta la indignación. Las recientes manifestaciones en España por el costo de la vivienda llevaron al primer ministro Pedro Sánchez a convocar elecciones anticipadas para finales de noviembre. Mientras tanto, las protestas juveniles paralizaron ciudades de Italia, Bélgica y Grecia. Forman parte de lo que algunos comentaristas denominan una revuelta de la «Generación Z» contra la inseguridad económica, la incertidumbre que rodea el auge de la inteligencia artificial y la respuesta política cada vez más débil frente al cambio climático.

En Europa, estos problemas confluyen con una sombría economía política de expectativas cada vez más acotadas. La semana pasada, al viajar a los países del Golfo para negociar compras de energía de emergencia, Macron argumentó que la disminución del poder adquisitivo es el resultado de choques externos que afectan a la UE. En Francia, los precios del diésel se han mantenido en torno a los 2,36 euros por litro en octubre (un efecto directo de la turbulencia que agita los mercados energéticos mundiales desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su última guerra contra Irán). Esto solo se ha sumado a la inflación residual derivada de los esfuerzos de Europa por dejar de depender del petróleo y el gas rusos desde la invasión de Ucrania por parte de Moscú en 2022. En noviembre de 2018, al inicio de la llamada revuelta de los «chalecos amarillos» que sacudió el primer mandato de Macron, los precios de la gasolina estaban en 1,50 euros por litro.

Pero la energía es solo uno de los muchos focos de tensión del capitalismo europeo. La globalización comercial que sostuvo el motor de acumulación de Europa entre la década de 1990 y la de 2010 se está desmoronando ante los aranceles de Donald Trump y el avance de China en la cadena de valor, que ahora amenaza a industrias fundamentales de la UE. De cara al futuro, Europa queda cada vez más rezagada frente a las empresas estadounidenses y chinas que se disputan el control de los sectores de alta tecnología e inteligencia artificial.

Merz le da la espalda a Europa

Los manifestantes que este otoño salen a las calles de Europa no son los únicos que denuncian una situación económica insostenible. En los últimos años, distintos sectores de la élite tecnocrática de la Unión Europea han lanzado advertencias cada vez más alarmantes sobre el atolladero en que se encuentra el bloque y la inercia política que agrava sus problemas. En septiembre de 2024, el ex primer ministro italiano Mario Draghi elaboró un influyente informe sobre la economía de la UE en el que advertía de la «lenta agonía» del continente: la escasez de inversiones en infraestructura, tecnología verde y servicios públicos, sumada a los bajos salarios, alimenta un prolongado estancamiento económico.

Ese diagnóstico se refleja, en parte, en la indignación que estalla este otoño. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se prevé que el crecimiento del PIB de la zona del euro se sitúe entre el 0,8% y el 1% en 2026. Desde 2019, según Le Monde, los salarios reales en Francia caen sostenidamente: la inflación acumulada del 21,3% ha más que devorado el aumento salarial promedio del 18,7%.

Pero incluso frente a crisis entrelazadas como estas, la formulación de políticas de la UE tiene una notable capacidad para seguir adelante por pura inercia. Nada parece capaz de alterar sustancialmente el rumbo marcado por la escasa inversión y la mínima intervención económica por parte de Bruselas.

Las esperanzas de que hubiera margen para una mayor flexibilidad volvieron a frustrarse en la reunión del Consejo Europeo celebrada a mediados de octubre, que reunió a los jefes de Estado y de gobierno de los veintisiete países miembros. El canciller alemán Friedrich Merz y la alianza de Estados del norte de Europa que comparte su conservadurismo fiscal exigen recortes por valor de «varios cientos de miles de millones de euros» en el próximo presupuesto del bloque, correspondiente al período 2028-2034. El objetivo es alcanzar un acuerdo antes del próximo ciclo electoral en importantes Estados miembros, como Francia, Italia y Polonia.

Esta posición no es nueva. Desde hace décadas, la política económica de la UE es escenario de una disputa entre quienes defienden un mayor federalismo económico y los halcones fiscales que propugnan una política de contención del gasto, disputa en la que estos últimos han llevado las de ganar. El presupuesto que Bruselas tiene asignado, equivalente a alrededor del 1% del PIB anual de la Unión Europea, ya constituye una victoria para los miembros conservadores dominantes del bloque. Ante la presión interna que enfrenta por el ascenso del partido de extrema derecha Alternative für Deutschland, Merz quiere reducir las partidas destinadas a las subvenciones agrícolas de la UE y a los fondos de cohesión para liberar recursos que puedan destinarse a cuestiones como el rearme.

La obstrucción de Alemania, pese a las crecientes pruebas del estancamiento europeo, sorprende incluso a algunos sectores del centro político. «Es difícil insistir en la necesidad de más Europa en materia de defensa e innovación y, al mismo tiempo, impulsar recortes en un presupuesto que ya es lamentablemente bajo e insuficiente», declaró Sandro Gozi, eurodiputado y líder del grupo parlamentario Renew, aliado de Macron, en el Parlamento Europeo. «Merz se presenta como un líder de la UE, pero está jugando un juego muy peligroso en la situación actual», agregó.

Una imagen de nuestro futuro

Sin duda, hay una gran distancia entre estas disputas presupuestarias en Bruselas y lo que ocurre en las calles de las ciudades europeas. Pero no es difícil deducir, a partir de la posición alemana, cómo reaccionaría Berlín ante una crisis fiscal descontrolada en un Estado miembro como Francia, un escenario que preocupa cada vez más a quienes toman decisiones en las instituciones de la UE.

En ese sentido, las protestas francesas son también una andanada en la creciente confrontación en torno a las políticas presupuestarias. Se estima que este año el costo del servicio de la deuda francesa superará el presupuesto operativo del Ministerio de Educación. Los rendimientos de los bonos del Estado francés alcanzaron el 5% durante la semana posterior a las marchas del 17 de octubre, que congregaron a grandes multitudes en las calles de distintas ciudades y, en algunos casos, desembocaron en violentos disturbios.

«La situación en Francia es una imagen de nuestro futuro», afirmó un asesor cercano a Enrico Letta, exprimer ministro italiano que, al igual que Draghi, también publicó un influyente informe sobre la economía europea en 2024. «La política fiscal se está volviendo extremadamente difícil de gestionar, las mayorías débiles tienen dificultades para aprobar los presupuestos, las necesidades de inversión son muy elevadas, la población está descontenta y los mercados ya están incorporando todo esto a sus expectativas mediante el aumento de las tasas de interés». Mientras tanto, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, tiene dificultades para reunir una mayoría que respalde un presupuesto para 2027 orientado a recortar el gasto. Busca ahorrar decenas de miles de millones de euros con el objetivo de mantener el déficit en torno al 5% del PIB el próximo año. Sin embargo, las manifestaciones en curso aumentan la presión sobre los partidos de la mayoría y de la oposición en el Parlamento para que no tiendan una mano al gobierno.

En Francia, muchas voces sostienen que resolver la crisis fiscal exige un nuevo acuerdo económico en Europa. La France Insoumise, el partido de izquierda liderado por Jean-Luc Mélenchon, candidato presidencial en cuatro ocasiones, ha propuesto congelar la deuda pública en manos del Banco de Francia, que forma parte del Eurosistema, junto con el Banco Central Europeo y demás bancos centrales nacionales de la zona del euro.

No es para nada improbable que el próximo presidente de Francia sea elegido con un programa que plantee un enfrentamiento con la estructura actual de la UE. De cara a la primera vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 18 de abril, Mélenchon ocupa actualmente un lejano segundo puesto en las encuestas, por detrás de Marine Le Pen, candidata de Rassemblement National.

La líder del partido de extrema derecha declaró recientemente al Financial Times que estaba dispuesta a librar una «prueba de fuerza» con la UE en torno a la contribución de Francia al presupuesto comunitario, una partida que La France Insoumise también ha amenazado con recortar en un 10%. Aunque Le Pen se ha pronunciado a favor de introducir un «freno a la deuda» en la Constitución y ha prometido drásticos recortes del gasto si resulta elegida, también ha pedido al BCE que intervenga para reducir las tasas de interés.

Gane quien gane, se perfilan los contornos de un enfrentamiento importante en torno a la situación fiscal de Francia. A juzgar por el tono de las últimas semanas, los dirigentes de la UE deberían prestar atención a cómo podría evolucionar la situación si llevan demasiado lejos la presión sobre la población francesa." 

(Harrison Stetler, Jaque al neoliberalismo, 31/10/26, fuente Jacobin)

Dos Iglesias... El Papa León14 votará por correo en las elecciones norteamericanas... se puede suponer que 'contra Trump'... en cambio, se puede suponer que la jerarquía católica española votará 'a favor de Trump'... a favor de los trumps españoles (PP o Vox)... ¿cúal de las dos es fiel el mensaje de Cristo? Desde luego, quién vote a Trump, o a los trumperos, vota odio... por tanto, un buen católico debe votar contra los sembradores de odio, con el Papa, contra Trump y los trumperos nacionales

"León XIV vota por correo en EE UU y se convierte en el primer papa que participa en unas elecciones.

 El papa León XIV, estadounidense nacido en Chicago, ha votado ya por correo en las próximas elecciones de medio mandato de Estados Unidos, que se celebran el 3 de noviembre, según ha confirmado este viernes el Vaticano en comunicado. Se trata de un gesto inédito en la historia de los papas, que rompe su tradicional neutralidad política: es la primera vez, que se sepa, que un Pontífice participa en unas elecciones.

León XIV da así un giro totalmente nuevo a la implicación política de los papas en la era contemporánea y a la propia concepción de la figura del Pontífice, que con esta decisión es plenamente terrenal y mantiene su condición de ciudadano de su propio país, además de ser jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. Lo hace, además, defendiendo los valores de la democracia: “El Santo Padre expresa su convicción respecto al derecho y deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos”, dice la nota de la Santa Sede.

Se produce, por tanto, una situación insólita que irrumpe en las elecciones de EE UU, precedidas de una gran tensión: se trata de un jefe de Estado votando en las elecciones de otro país, y puede votar para elegir a otro jefe de Estado. Robert Prevost tiene tres nacionalidades: estadounidense, peruana y vaticana. Además, la cuestión cobra aún más importancia en este caso, pues León XIV se ha manifestado en contra del presidente estadounidense, Donald Trump, en varias ocasiones, y este le ha atacado duramente.

“El papa León XIV ha ejercido su derecho al voto como ciudadano de los Estados Unidos siempre que ha tenido la oportunidad. La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirma que, en línea con esta práctica consolidada de participación cívica, el Papa ha enviado su voto por correo a Chicago”, ha declarado la Santa Sede. “El Santo Padre también ha confirmado que, durante sus años en Perú, ejerció su derecho al voto siempre que tuvo la oportunidad”, concluye.

El Chicago Sun-Times ha publicado este viernes que, según los registros electorales del estado de Illinois, Robert Prevost ya votó antes de ser elegido papa, en mayo de 2025, en las elecciones generales de 2012, 2014, 2018 y 2024. También lo hizo en las primarias republicanas de 2012, 2014 y 2016, y en las demócratas de 2008 y 2010.

El Vaticano ha anunciado la noticia poco antes de las dos de la tarde como reacción a las informaciones surgidas horas antes, después de que las autoridades de la circunscripción electoral del Papa revelaran que había pedido las papeletas para votar. La solicitud fue presentada el pasado 3 de octubre.

La noticia tiene una enorme carga de profundidad y también puede generar debate y controversia dentro de la propia Iglesia católica, pues incide directamente en el papel de la institución en la sociedad. Es un asunto que viene de lejos. Con la unidad de Italia y la caída de los Estados Pontificios, en 1874 Pío IX prohibió a los católicos participar en las elecciones del nuevo país, una tensión que se mantuvo hasta la firma de los Pactos Lateranenses en 1929, por los que nació el Estado de la Ciudad del Vaticano y se normalizaron las relaciones con Italia.

Los papas, todos italianos en los últimos siglos, nunca han votado hasta 1978, fecha del último pontífice de este país, Juan Pablo I; ni lo hizo luego Juan Pablo II en los comicios en Polonia; ni Benedicto XVI en los de Alemania; ni Francisco en los de Argentina. El nuevo paso de León XIV tiene mucho alcance, pues separa la esfera personal de Robert Prevost de la institucional y sagrada del papa León XIV. No desaparece el hombre que hay detrás del Pontífice.

Algunos medios de EE UU indican que pudo hacer la solicitud de las papeletas el hermano del Papa, John Prevost, pues es suya la dirección que figura en el registro electoral del Pontífice, en New Lennox, y justo ha estado de visita esta semana en el Vaticano con un grupo de peregrinos de Chicago. Cabe la posibilidad de que le llevara las papeletas. Ya el pasado 23 de octubre, la emisora ​​WJOL, de Joliet, en Illinois, informó por primera vez de este asunto, e indicó que quien había pedido la documentación fue una persona cercana al Pontífice.

Choques con Trump

La noticia llega en medio de la tensión que precede a las elecciones del 3 de noviembre en EE UU, y tras notables enfrentamientos dialécticos entre León XIV y Trump. El Papa, de hecho, no quiso viajar a Estados Unidos en julio con motivo de los 250 años de la independencia del país y realizará la semana que viene su primera visita a América, pero a Uruguay, Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre.

El primer choque directo del Papa con Trump se produjo el 7 de abril de 2026. León XIV salió a hablar con la prensa de su residencia de Castel Gandolfo solo para hacer una declaración tras la amenaza del líder de la Casa Blanca a Irán de acabar en una noche con una civilización. “Esto no es aceptable”, dijo. Y añadió, en un llamamiento a la participación activa de los fieles en la política: “Quiero invitar a intentar comunicar con los congresistas, con la autoridad, para decir que no queremos la guerra, queremos la paz”.

Esta primera toma de posición clara contra Trump acabó desembocando en pocos días en un conflicto abierto, que acabó colocando al Pontífice prácticamente como antagonista moral del mandatario a escala mundial. La batalla de fondo del Papa es en realidad contra la apropiación del discurso religioso y los valores cristianos por parte de la ultraderecha, con la pretensión de dar una pátina de legitimidad moral a sus argumentos. Incluida la idea de guerra santa, que León XIV ha vuelto a rechazar esta semana.

Trump ya estaba molesto con el Papa por su defensa de la inmigración y el derecho internacional —por ejemplo, tras su amenaza de invadir Venezuela—, pero ante sus primeras críticas directas pasó al ataque personal: le acusó de ser complaciente con la izquierda radical, “débil ante la delincuencia y nefasto en materia de política exterior”. La respuesta de León XIV dio la vuelta al mundo: “No tengo miedo de Trump. Seguiré hablando contra la guerra”.

Al votar, Prevost también puede manifestar sus preferencias en la elección de cargos locales y en otras dos cuestiones en juego en el estado de Illinois: un escaño del Senado que ha quedado vacante y quién será el nuevo gobernador.

Como buen estadounidense, León XIV tiene una clara concepción del valor cívico de la implicación política de los ciudadanos. En 2011 escribió al gobernador Pat Quinn en su página web tras su decisión de abolir la pena de muerte en el estado: “¡Gracias por su valiente decisión de promulgar la eliminación de la pena de muerte! ¡Cuenta con todo mi apoyo!“.

Siendo ya papa, en octubre de 2025, en una cumbre sobre el cambio climático, instó a los ciudadanos de todo el mundo a “ejercer presión” sobre sus gobiernos para que adoptaran medidas firmes contra el calentamiento global.

En un discurso a los miembros del Partido Popular Europeo (PPE), el pasado mes de abril, recordó que los ciudadanos “no son meros receptores pasivos de propuestas y decisiones políticas; están, sobre todo, llamados a ser participantes activos que compartan la responsabilidad de cada acción política”. Involucrar a los ciudadanos en el proceso político, dijo, “es el mejor antídoto contra el populismo, que solo busca una aprobación fácil, y contra el elitismo, que tiende a actuar sin consenso”. “Ambas son tendencias generalizadas en el panorama político actual”, advirtió." 

(Íñigo Domínguez , El País, 30/10/26)

Estoy nervioso por lo que pueda suceder la próxima semana... hubo dos grandes noticias tecnológicas... Una fue el hackeo a las criptomonedas de Binance... elimina uno de los supuestos refugios seguros que algunos inversores buscarían si las acciones de IA se desplomasen... la otra noticia fue la caída del valor del índice Nasdaq ayer, que refleja el valor de las mayores acciones tecnológicas de Estados Unidos... parece que está creciendo la conciencia de que las vastas cantidades de gasto en IA no pueden producir retornos económicos significativos... Mis instintos sugieren que podría haber un colapso del mercado bursátil el lunes. El intervalo entre eventos como los vistos el viernes y la reapertura de los mercados el lunes puede ser una fuerza para el bien, porque la estabilidad regresa, o una fuerza para la inestabilidad porque la constatación de que el valor está desapareciendo se vuelve más arraigada, y el pánico se instala (Richard Murphy)

"Estoy nervioso por la próxima semana

Ayer hubo dos grandes noticias tecnológicas.

Una fue el hackeo del exchange de criptomonedas Binance, con una posible pérdida de más de 6.000 millones de dólares. La criminalidad de esto no me sorprendió. Nada relacionado con las criptomonedas y el crimen me sorprende jamás.

No estoy seguro de que haya mucho más que decir al respecto, salvo que elimina uno de los supuestos refugios seguros que algunos inversores buscarían si las acciones de IA se desploman. Cuando es tan obvio que las criptomonedas no están proporcionando esa alternativa, los refugios seguros más convencionales, incluidos los bonos gubernamentales así como el oro, serán el destino del dinero que abandonará las bolsas de valores muy pronto.

Y, en esa línea, la otra noticia fue la caída del valor del índice Nasdaq ayer, ya que el Nasdaq 100, que refleja el valor de las mayores acciones tecnológicas de Estados Unidos, cayó un 3,5% en un día.

Parte de esto se debió a Google, sobre el cual ya he escrito, pero ahora parece que está creciendo la conciencia de que las vastas cantidades de gasto en IA no pueden producir retornos económicos significativos.

Las mayores empresas tecnológicas están gastando dinero a niveles casi absurdos en esta tecnología, pero lo que se está haciendo evidente es que ninguna de ellas tiene una explicación de por qué lo están haciendo, ni entienden cuáles podrían ser los beneficios para ellas, o para los usuarios de su tecnología, mientras que el mundo en general está empezando a entender, no en menor medida debido a eventos como el hackeo de Binance, que el impacto de la IA podría ser decididamente perjudicial para el mundo en general.

Esta conciencia tiene consecuencias en un mundo donde las historias que nos contamos unos a otros son particularmente importantes, y donde, en el caso de la IA, la mayoría de esas historias no tienen base probatoria, y por lo tanto la valoración se ha basado en la comunalidad de creencias, hecho que ha sido fundamental para la creación de los excesos que los mercados bursátiles han revelado desde hace algún tiempo. Si esas narrativas comunes ahora están fallando, la consecuencia es inevitable, y es que la caída ha llegado.

El único problema con una caída del mercado bursátil, como la historia siempre ha mostrado, es que su pendiente es siempre mucho más pronunciada que la de la subida. En otras palabras, mientras que se necesitan meses y años para construir un pico del mercado bursátil, los colapsos tienden a ser muy rápidos sin que haya mecanismos correctivos en lugar para gestionar las consecuencias.

Mis instintos sugieren que podría haber un colapso del mercado bursátil el lunes. El intervalo entre eventos como los vistos el viernes y la reapertura de los mercados el lunes puede ser una fuerza para el bien, porque la estabilidad regresa, o una fuerza para la inestabilidad porque la constatación de que el valor está desapareciendo se vuelve más arraigada, y el pánico se instala.

De cualquier manera, esto necesitará ser observado. Dije la semana pasada que el presupuesto de John Healey era una completa tontería y que al menos tres grandes crisis económicas podrían desviarlo de su curso. Un colapso del mercado bursátil es solo una de estas. Sin embargo, si ocurre, los efectos en cadena en términos de una potencial crisis financiera global son el verdadero problema que tendremos que enfrentar.

La pregunta en ese caso es si John Healey es el hombre para gestionar el momento, como, de manera bastante extraña, Alistair Darling demostró serlo en 2008. Personalmente dudo que lo sea. El tiempo lo dirá, pero estoy nervioso por la próxima semana como resultado.

 (Richard Murphy, blog, 31/10/26, traducción deepseek, gráficos y enlaces en el original)

31.10.26

El proceso de liberalización tiene su germen en los años 90. En 1991, la directiva europea 91/440/CEE obligaba a que la gestión de infraestructuras y operaciones de trenes estuvieran separadas. Lo que llevó a que el sistema ferroviario español se dividiera en Adif y Renfe. En la primera década de los 2000, a través de la nueva ley del sector ferroviario, la Ley 39/2003, los servicios ferroviarios como el mantenimiento, la seguridad y las obras fueron abriéndose a la subcontratación de empresas. Un proceso que ha ido en aumento hasta el día de hoy. “Se ha convertido en una vía de engorde del capital privado a través de grandes obras”. En 2020 se produce otro hito en este proceso, la apertura a que nuevas operadoras se establezcan en el sistema ferroviario español: la francesa Ouigo y la italiana Iryo... Desde 2019, tanto Renfe como Adif han puesto en marcha distintos planes de reestructuración y modernización que han supuesto el despido de cientos de trabajadores. Renfe en los últimos siete años ha despedido a más de 500 trabajadores con años de trabajo, a través de jubilaciones forzosas o movilidad. Una cifra que podría haber sido más si no se hubiese topado con el Ministerio de Trabajo, que tumbó cientos de jubilaciones forzosas en 2025 al considerarlo “un despido colectivo improcedente... Según los datos recogidos por la Alianza Ibérica por el Ferrocarril, 172 personas han muerto en accidentes de trenes en los últimos 32 años. Gran parte de ellos, 134, en los últimos 13 años, coincidiendo con la evolución de la liberalización del sector... Por cierto, la recuperación de la inversión pública y mantenimiento en el sector ferroviario y en alta velocidad, fue gracias a los fondos públicos Next Generation, que acaban justamente este año 2026 por culpa de los neoliberales que odian lo público tanto como aman la austeridad y los recortes (Aurora Báez Boza, Eduardo Garzón)

 Eduardo Garzón @edugaresp

Por cierto, la recuperación de la inversión pública y mantenimiento en el sector ferroviario y en alta velocidad, fue gracias a los fondos públicos Next Generation, que acaban justamente este año 2026 por culpa de los neoliberales que odian lo público tanto como aman la austeridad y los recortes

3:39 p. m. · 30 oct. 2026 ·2.131 Visualizaciones

 

  "Toledo y Adamuz, la punta del iceberg de la crisis del modelo ferroviario

En 2026 se han producido dos de los accidentes más graves del sistema ferroviario en España. Sindicatos y organizaciones sociales han señalado reiteradamente las deficiencias y la sobrecarga en el sistema tras más de 20 años de liberalización. 
 En apenas nueve meses, el Estado español ha vivido dos de sus accidentes ferroviarios más graves y mortales de la historia: el de

En ambos casos las causas definitivas se desconocen. En Adamuz, la hipótesis que defienden distintas investigaciones y la Guardia Civil señala el fallo en una de las soldaduras de dos partes de una vía a la altura del punto kilométrico 318,681. 

 El Secretariado Permanente del Comité Confederal de CGT ha expuesto que “no va a permitir que se busque un culpable entre la plantilla para eludir responsabilidades empresariales o institucionales”.

En cuanto a las primeras hipótesis de la tragedia ferroviaria en Toledo, el Gobierno apunta a una avería en el sistema de señalización automático LZB nivel 2, que provocó la activación del sistema manual Asfa en el que se pudiera haber producido un “fallo humano” por el que el maquinista del AVE habría emprendido la circulación a pesar de que el tren Iryo se encontrase parado en la vía. El sindicato CGT ha sido la primera fuerza sindical en reaccionar y ha expuesto que “no va a permitir que se busque un culpable entre la plantilla para eludir responsabilidades empresariales o institucionales”.

La naturaleza de ambos accidentes parece diferir pero, sin embargo, pone en evidencia la duda de organizaciones sociales y sindicatos acerca del modelo ferroviario español que lleva más de dos décadas sufriendo un proceso de liberalización y que ha provocado distintas jornadas de huelga y denuncia por parte de ferroviarios y otros trabajadores del sector.

Un año de advertencias y movilizaciones

El Secretariado Permanente del Comité Confederal de CGT ha expuesto durante la mañana del siniestro que “la seguridad ferroviaria exige inversión, mantenimiento y plantillas suficientes, algo que venimos demandando desde hace décadas”. El sindicato, además, exige que dentro de la investigación del accidente se tengan en cuenta “las condiciones de trabajo y las decisiones de gestión” para que se “aclare lo sucedido y cerrar la puerta a bulos, mentiras y difamaciones”.

El sindicato es una de las organizaciones que más tiempo llevan señalando al Gobierno su “profunda preocupación” acerca de “la situación del sector ferroviario”. El pasado 25 de septiembre de 2025, la organización mandó una carta al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en la que advertía del “riesgo a la calidad y seguridad del servicio” derivado de “la liberalización” que lleva más de veinte años dominando el sector. El sindicato hacía hincapié en señalar que “la infraestructura ferroviaria española atraviesa un momento crítico”. Una comunicación que no ha tenido ninguna respuesta, según señalan desde la organización.

El sindicato Semaf había convocado para el próximo jueves 29 de octubre una huelga de maquinistas en todo el Estado con el objetivo de “cambiar el sistema y hacerlo más seguro”

El accidente de Adamuz en enero provocó la convocatoria de una huelga en el sector ferroviario los días 9, 10 y 11 de febrero que, en su primera jornada, consiguió paralizar 350 trenes en todo el Estado y convocó a más de 34.000 trabajadores del sector. Los sindicatos que convocaron los paros, CCOO, UGT, SFF-CGT y Semaf, buscaban que el Ejecutivo abordara “los problemas estructurales del sector”. El propio sindicato mayoritario, CCOO, expuso que el sector estaba aquejado por “las deficiencias de personal, organización y condiciones laborales”, lo que lleva a “un impacto en la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía”, especialmente en la seguridad. 

Sin embargo, CCOO, UGT y Semaf desconvocaron la huelga tras acordar con Transporte un mayor gasto en mantenimiento. El sindicato SFF-CGT expuso que se trataba de “un cierre en falso” que no suponía “un cambio real del modelo ferroviario”.

A pesar de la firma en febrero del fin de la huelga, el sindicato Semaf había convocado para el próximo jueves 29 de octubre una huelga de maquinistas en todo el Estado con el objetivo de “cambiar el sistema y hacerlo más seguro”. Entre sus reivindicaciones se encontraban “asegurar la actuación frente a riesgos en la vía” y “soluciones técnicas reales y definitivas a los problemas de seguridad y fiabilidad que arrastramos en el material rodante”.

La liberalización en el foco del problema

Más allá de sindicatos, otras organizaciones ponen en el centro los veinte años de procesos de aperturas a empresas privadas del sistema ferroviario. Desde Facua, tras conocer el accidente en Toledo, han valorado que “la liberalización del sector ferroviario no puede poner vidas en riesgo. Es necesaria una reflexión profunda sobre el origen de esta tragedia”.

La entrada del mercado privado a los trenes españoles no solo ha cambiado la lógica del modelo sino que también está produciendo una mayor presión sobre la red, según recoge el diario Público en 2024 se incrementó la circulación en la red de alta velocidad un 46% con respecto a 2019.

Desde las distintas organizaciones sociales en defensa del tren rural y críticas con la alta velocidad llevan años señalando la necesidad de reflexionar acerca del modelo actual. Carmen Berrocal, parte de la Plataforma por un Tren Rural en Andalucía (Ptra), reconocía a El Salto tras el accidente de Adamuz que sabían “que iba a pasar algo gordo, pero nunca nos han escuchado, están jugando con las vidas de los seres humanos. Lo hemos dicho por activa y por pasiva; el mantenimiento se lo están dando a empresas privadas que no saben dónde tienen los cinco dedos de la mano".

El proceso de liberalización tiene su germen en los años 90. En 1991, la directiva europea 91/440/CEE obligaba a que la gestión de infraestructuras y operaciones de trenes estuvieran separadas. Lo que llevó a que el sistema ferroviario español se dividiera en Adif y Renfe. En la primera década de los 2000, a través de la nueva ley del sector ferroviario, la Ley 39/2003, los servicios ferroviarios como el mantenimiento, la seguridad y las obras fueron abriéndose a la subcontratación de empresas. Un proceso que ha ido en aumento hasta el día de hoy.  “Se ha convertido en una vía de engorde del capital privado a través de grandes obras”.

 Ferrovial, OHL, FCC y Azvi, los gigantes de la construcción que renovaron el tramo ferroviario en Adamuz

En 2020 se produce otro hito en este proceso, la apertura a que nuevas operadoras se establezcan en el sistema ferroviario español: la francesa Ouigo y la italiana Iryo. Según los datos recogidos por la Alianza Ibérica por el Ferrocarril, 172 personas han muerto en accidentes de trenes en los últimos 32 años. Gran parte de ellos, 134, en los últimos 13 años, coincidiendo con la evolución de la liberalización del sector.

Desde 2019, tanto Renfe como Adif han puesto en marcha distintos planes de reestructuración y modernización que han supuesto el despido de cientos de trabajadores. Renfe en los últimos siete años ha despedido a más de 500 trabajadores con años de trabajo, a través de jubilaciones forzosas o movilidad. Una cifra que podría haber sido más si no se hubiese topado con el Ministerio de Trabajo, que tumbó cientos de jubilaciones forzosas en 2025 al considerarlo “un despido colectivo improcedente”.

( Aurora Báez Boza  , El Salto, 28/10/26) 

La gran máquina de estafa de Trump... Durante los dos primeros años de la segunda administración presidencial de Trump, el único negocio que importaba era usar las criptomonedas para desplumar a los fieles de Trump... La estafa comenzó cuatro días antes del Día de la Investidura de 2025, cuando el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), compró por 500 millones de dólares el 49 por ciento de World Liberty Financial, empresa pantalla de criptomonedas propiedad conjunta de las familias de Donald Trump y Steve Witkoff... es en realidad más que una bolsa negra digitalizada en la que los traficantes de influencia (como el jeque Tahnoon) pueden hacer depósitos directos en los bolsillos de un tal Donald J. Trump, operador... cualquiera, desde un traficante de armas ruso hasta un jeque de Oriente Medio, puede hacer un depósito directo prácticamente imposible de rastrear en los bolsillos del presidente estadounidense... esto abrió los ojos de Trump al potencial de montar una estafa con sus millones de seguidores delirantes, muchos de los cuales encajan en la descripción de incautos desprevenidos... Trump salió al mercado con su memecoin personal ($TRUMP)... la moneda llegó a valorare en 8.000 millones... ahora su valoración es inferior a 500 millones. Trump se llevó cerca de 1.000 millones en lo que el mercado llama «el dinero de otras personas»... Trump todavía tiene su caballo de Troya de Wall Street y su empresa cotizada, Trump Media & Technology Group... el precio de su acción ha pasado de 80 dólares por acción a 6 hoy... Casi 1 millón de personas que compraron la memecoin del presidente Trump han perdido dinero... Luego están los inversores en Trump Media que han visto cómo la empresa perdía 7.000 millones de dólares en valor de mercado. En conjunto, 10.000 millones de dólares en pérdidas por parte de quienes invirtieron detrás de Trump. ¿Cómo votarán en las elecciones de medio mandato? (Matthew Stevenson)

 

El colapso de Europa ya no es una cuestión de «si» ocurrirá, sino de «cuándo»... La Unión Europea es una estructura piramidal gobernada por burócratas no elegidos y dominada por políticos corruptos. Carece de un aglutinante ideológico... en la actualidad, Europa parece haber logrado la notable hazaña de convertir a todos sus vecinos en enemigos. Con una población empobrecida, un sistema económico en ruinas, un marcado énfasis en el gasto militar y el coste de la importación de recursos lastrando todos los sectores industriales, Europa está perdiendo sus razones de ser... Si el colapso de Europa sigue las pautas habituales de la historia, la primera víctima será el euro —la moneda europea—, tal como el rublo fue la primera víctima del colapso soviético... descubriremos que esa moneda que considerábamos una idea tan acertada, carece prácticamente de valor. Aquello que antes podíamos permitirnos —ir a restaurantes, pasar vacaciones en la costa o viajar al extranjero— queda ahora fuera de nuestro alcance... En Europa, la gente puede comer a diario, calentar sus hogares y llevar una vida normal gracias a que el sistema industrial europeo es capaz de fabricar y exportar bienes al exterior. Dichas exportaciones se intercambian por alimentos y combustible importados. No obstante, el sistema industrial se encuentra hoy en un rápido declive. Se trata de un problema grave al que los rusos no tuvieron que enfrentarse... Si Europa ya no puede permitirse importar productos básicos, empezará a notar que muchas cosas que daba por sentadas se vuelven imposibles. Por ejemplo, conseguir combustible para su automóvil... tal vez, descubra que ni siquiera puede permitirse el bien más básico para la vida: los alimentos. El problema radica en que la agricultura europea es, por su propia estructura, incapaz de alimentar a la población del continente (Ugo Bardi)

 "Ya no es una cuestión de «si» ocurrirá, sino de «cuándo».

Al leer las noticias que llegan de Europa estos días, es inevitable tener la impresión de que nos encontramos al borde del «Acantilado de Séneca» —una caída abrupta— en lo que respecta a la Unión Europea; una estructura que siempre se asemejó mucho a la Unión Soviética y que ahora podría empezar a seguir un camino similar de desintegración. En la década de 1990, fui testigo directo de las secuelas del colapso de la Unión Soviética, ya que vivía y trabajaba en Rusia. Mi experiencia fue paralela a la de Dmitry Orlov —nacido en Rusia, pero ciudadano estadounidense naturalizado—, quien describió este proceso en su libro “Reinventing Collapse” (2008). Ambos observamos los paralelismos inquietantes entre el sistema soviético y el occidental. Según Orlov, Estados Unidos sería el primero en seguir los pasos de la Unión Soviética hacia el basurero de los antiguos imperios. Sin embargo, ahora me parece más probable que sea Europa la primera en colapsar.

Un colapso en curso

La historia sigue caminos similares en todas partes. Mantener unidos a los imperios resulta costoso, y estos tienden a fragmentarse en componentes más pequeños cuando la economía ya no puede sostener tal gasto. Ocurrió con el Imperio romano, hace mucho tiempo. Ocurrió con la Unión Soviética, hace apenas unas décadas, cuando el Estado se vio incapaz de sufragar los gastos que suponía mantener unida a la Unión.

La Unión Soviética era una estructura burocrática gigantesca, cohesionada por el comunismo y por la creencia de que servía de barrera frente a los codiciosos occidentales. La Unión Europea es, asimismo, una estructura piramidal gobernada por burócratas no elegidos y dominada por políticos corruptos. Carece de un aglutinante ideológico y, hasta la fecha, tampoco tenía como fin proteger a sus ciudadanos de invasores extranjeros. Sin embargo, en la actualidad, Europa parece haber logrado la notable hazaña de convertir a todos sus vecinos en enemigos. Con una población empobrecida, un sistema económico en ruinas, un marcado énfasis en el gasto militar y el coste de la importación de recursos lastrando todos los sectores industriales, Europa está perdiendo sus razones de ser.

Como suele suceder en estas circunstancias, el gobierno europeo se aferra ahora desesperadamente al poder militarizando su economía y transformando su sistema social en un Estado policial. Si la historia nos enseña algo, es que esto no funcionará. Al contrario, acelerará el colapso.

En esta publicación, no entraré en los detalles de las razones del declive de Europa; ya he abordado ese tema en publicaciones anteriores (previous posts). Aquí, me centro en cómo los ciudadanos europeos vivirán el colapso. ¿Qué sucederá si (o, mejor dicho, cuando) la UE se disuelva?

El impacto en los ciudadanos

Estuve en Rusia a menudo durante el periodo posterior al colapso de la Unión Soviética, y puedo decirles cómo fue: terrible. Con el desplome del rublo, los empleados públicos, los pensionados y quienes trabajaban en empresas que quebraron, vieron cómo sus ingresos y ahorros se evaporaban por completo. Los más afortunados seguían recibiendo su salario, pero este solo alcanzaba para cubrir lo más básico: alimentos, calefacción, algo de ropa y el transporte público cotidiano. Si uno necesitaba comprar cualquier otra cosa —especialmente productos importados—, primero debía cambiar sus rublos por dólares. Y, como podrán imaginar, no era un buen negocio.

Muchas personas cayeron en una depresión. Los suicidios aumentaron, la tasa de natalidad se desplomó y la población rusa comenzó a disminuir. Las bandas criminales estaban por todas partes; si, por ejemplo, alguien había heredado un apartamento en una zona exclusiva de Moscú, lo más probable es que recibiera una «amable» invitación a venderlo por una miseria. Si uno se negaba, las consecuencias podían ser muy graves. Pero los peores criminales eran aquellos tiburones extranjeros y oligarcas locales que se dedicaban a saquear los bienes y activos soviéticos.

Aun así, el colapso soviético fue relativamente moderado. Rusia todavía contaba con valiosos recursos minerales que financiaron la reconstrucción. Además, el país era relativamente autosuficiente en cuanto a la producción de alimentos. Si bien se dice que algunas regiones de la Unión Soviética sufrieron hambrunas durante los peores años del colapso, el sistema agrícola soviético siguió produciendo alimentos, y siempre hubo combustible disponible tanto para los vehículos como para la calefacción de los hogares.

Los rusos, descendientes de nómadas de la estepa, son un pueblo fuerte que no se desanima fácilmente. Poco a poco, la economía se recuperó. El rublo recuperó parte de su valor, la policía combatió a las bandas callejeras, el gobierno puso freno a los oligarcas y se restableció el estado de derecho. La producción de bienes se reactivó, y los ingenieros y científicos rusos pudieron retomar sus empleos. Fueron necesarios años de arduo trabajo, pero, una o dos décadas después de la caída de la Unión Soviética, Rusia volvió a ponerse en pie por sus propios medios. Ahora bien, es evidente que la guerra en Ucrania podría acarrear todo tipo de nuevos desastres para Rusia; pero centrémonos en la cuestión de qué podemos aprender de un desastre que ya ha ocurrido.

Tras el colapso de la UE

Si el colapso de Europa sigue las pautas habituales de la historia, la primera víctima será el euro —la moneda europea—, tal como el rublo fue la primera víctima del colapso soviético. El rublo no desapareció, pero perdió la mayor parte de su valor, lo que destruyó los ahorros de la población y redujo sus salarios a cero. El euro, en cambio, podría llegar a desaparecer, al menos en la periferia de Europa, aunque tal vez se mantenga en algunos países del núcleo central.

Muchos europeos creen sinceramente que sus problemas actuales son culpa del euro; han observado que la situación empezó a empeorar tras su introducción y han deducido que existe una correlación. Sin embargo, volver a las antiguas monedas no traerá de vuelta los buenos tiempos de antaño. Pronto descubrirán que esa moneda recuperada, que consideraban una idea tan acertada, carece prácticamente de valor. Aquello que antes podían permitirse —ir a restaurantes, pasar vacaciones en la costa o viajar al extranjero— queda ahora fuera de su alcance.

Pero la situación será aún peor. En Europa, la gente puede comer a diario, calentar sus hogares y llevar una vida normal gracias a que el sistema industrial europeo es capaz de fabricar y exportar bienes al exterior. Dichas exportaciones se intercambian por alimentos y combustible importados. No obstante, el sistema industrial se encuentra hoy en un rápido declive. Se trata de un problema grave al que los rusos no tuvieron que enfrentarse.

Si Europa ya no puede permitirse importar productos básicos, empezará a notar que muchas cosas que daba por sentadas se vuelven imposibles. Por ejemplo, conseguir combustible para su automóvil. Quizás el gobierno racione el combustible o, sencillamente, prohíba el uso de vehículos particulares. Podría evitar esto si tiene un coche eléctrico, pero no está claro que pueda permitirse recargarlo.

La calefacción doméstica se volverá extremadamente costosa, hasta un punto que tal vez no pueda costear. Tendrá que pasar el tiempo en casa envuelto en mantas de lana gruesa. A las personas mayores les resultará difícil sobrevivir a los inviernos, especialmente en el norte de Europa. El problema opuesto —el aire acondicionado— podría agravarse aún más en los países del sur de Europa, afectados por la escasez de energía y las olas de calor. Estas condiciones serán todavía más duras para los ancianos y los enfermos.

Llegará un momento en el que, tal vez, descubra que ni siquiera puede permitirse el bien más básico para la vida: los alimentos. El problema radica en que la agricultura europea es, por su propia estructura, incapaz de alimentar a la población del continente. En mi libro “The End of Population Growth” (“El fin del crecimiento demográfico”), presento datos al respecto que demuestran que Europa es uno de los lugares del mundo con peor autosuficiencia alimentaria.

La imagen que aparece a continuación corresponde a la hambruna neerlandesa de 1944 -1945. Eso forma parte del pasado de Europa. ¿Será acaso su futuro?" 

( Ugo Bardi , blog, 22/10/26, imágenes en el original,  traducción La ventana ciudadana)

No quisiera que se me malinterprete: dos accidentes de esta magnitud en menos de un año obligan a preguntar, a investigar hasta el fondo y a que responda quien tenga que responder si hubo negligencia... sí me parece indecente es tener la sentencia antes de que se haya abierto el sumario, convertir los cuerpos de las víctimas en arma política arrojadiza y el dolor de sus familias en conjetura electoral. A eso es a lo que llamo hacer daño con el dolor... en las sedes de todos los partidos se hacían cuentas: a un mes de las elecciones del 29 de noviembre: ¿cómo me afectará? ¿cómo reaccionarán los demás? Los cuerpos aún sin identificar se estaban convirtiendo en munición política o en recuento de más o menos posibles escaños... Y, sin embargo, entre esas sesenta y ocho personas había con toda seguridad votantes de todos los partidos... Lo que estamos viendo tras lo ocurrido en Urda no es solo un accidente ferroviario, ni una anomalía, sino una auténtica radiografía de la política convertida en una lucha sin principios ni mesura... Esa contaminación de mierda ha impregnado el alma de casi todos... Nos hemos acostumbrado a vivir entre la mierda que, como dice Bannon, se necesita para mantener el poder de los de arriba... Hace falta luchar para hacer una revolución, pero no la de siempre. Me refiero a la de las mujeres y de los hombres buenos, la del sentido común de nuestra especie, la de la paz, el afecto y el amor a la verdad y la justicia, la del compromiso con lo diverso y la del respeto. Y quizá podría empezar por algo tan sencillo como pedir que se guarde silencio durante el tiempo que se tarda en enterrar a los muertos. No es mucho pedir (Juan Torres López)

"Antes de que se supiera cuántas personas habían muerto en Urda, la tragedia servía de cábala electoral. No hay mejor ni más triste síntoma de que la política de nuestros días está perdiendo la humanidad.

El miércoles 28 de octubre, por la mañana, un AVE y un tren de Iryo chocaron cerca de la estación de Urda, en Toledo. Mientras los equipos de emergencia sacaban todavía a víctimas atrapadas entre los hierros y los hospitales pedían urgentes donaciones de sangre, nadie sabía todavía cuántas personas habían muerto (al final serían al menos sesenta y ocho) ni tampoco el porqué exacto. Pero ya había quien tenía la respuesta.

El primer mensaje de Santiago Abascal mezclaba el pésame con la “rabia por el abandono, la ruina y la traición”. Horas más tarde, en Santander, llamó al Gobierno “organización criminal”, proclamó que “la corrupción mata” y advirtió de que no creería ninguna de las explicaciones que se dieran sobre las causas. Mientras el resto de los partidos suspendía sus actos, Vox mantuvo los suyos y rechazó que el luto sirviera para “amordazarlo”. Esa misma tarde, en el minuto de silencio de Valladolid al que acudió Abascal se gritó “Puente, asesino”; y en el de Madrid, junto a diputados de Vox, se llamó al PSOE “partido terrorista”.

Sería cómodo quedarse ahí, pero no estaría siendo honesto. En esas mismas horas hubo también otras formaciones que exigieron responsabilidades políticas antes de saber de qué; la actividad del ministro en las redes aquel mismo día se convirtió en la diana de dardos de todos los colores ideológicos; y es fácil imaginas que en las sedes de todos los partidos se hacían cuentas: segundo gran accidente de la alta velocidad en un año, tras el de Adamuz en enero, y a un mes de las elecciones del 29 de noviembre: ¿cómo me afectará? ¿cómo reaccionarán los demás? Los cuerpos aún sin identificar se estaban convirtiendo en munición política o en recuento de más o menos posibles escaños.

Y, sin embargo, entre esas sesenta y ocho personas había con toda seguridad votantes de todos los partidos o gente que no vota, personas que detestaban la política y otras que vivían para ella. El tren no le preguntó a nadie quién era o qué pensaba de Pedro Sánchez.

No quisiera que se me malinterprete: dos accidentes de esta magnitud en menos de un año obligan a preguntar, a investigar hasta el fondo y a que responda quien tenga que responder si hubo negligencia, sea quien sea. Exigirlo no es indecente, ni mucho menos. Lo que a mí sí me parece indecente es tener la sentencia antes de que se haya abierto el sumario, convertir los cuerpos de las víctimas en arma política arrojadiza y el dolor de sus familias en conjetura electoral. A eso es a lo que llamo hacer daño con el dolor.

Lo que estamos viendo tras lo ocurrido en Urda no es solo un accidente ferroviario, ni una anomalía, sino una auténtica radiografía de la política convertida en una lucha sin principios ni mesura, sin epidermis, ni emociones, ni alma. O, mejor dicho, que no tiene más epidermis que la billetera, más emoción que la de ganar dinero ni más alma que la curtida por la avaricia de unos pocos.

Porque no debemos caer en la ingenuidad de pensar que vivimos en sociedades neutras, en donde la polarización y el enfrentamiento civil se consolidan tal como están por el desarrollo espontáneo de los procesos sociales y humanos. Vivimos en un mundo y en un momento en que una minoría disfruta de la mayor concentración de la historia de una riqueza y un poder que utiliza para dar la forma que le conviene a la sociedad. Concretamente, Para lograr que todo lo que ocurra sirva al único fin que persigue: ganar dinero y acumular más poder. Según el último informe de Oxfam, presentado en Davos el pasado enero, las doce personas más ricas del planeta tienen más riqueza que los cuatro mil millones más pobres, la mitad de la humanidad. Y, como se muestra en el informe, gracias a ello controlan el poder político y definen las normas que rigen nuestras economías y sociedades en su propio beneficio y en detrimento de los derechos y libertades del conjunto de la ciudadanía.

Como reconoció en 2006 el financiero y una de las personas más ricas del mundo, Warren Buffett: “Hay una guerra de clases, de acuerdo, pero es mi clase, la de los ricos, la que está haciendo la guerra, y estamos ganando”.

Una guerra que no se libra por azar. En 1971, el abogado Lewis Powell, que poco después sería juez del Tribunal Supremo de Estados Unidos, dirigió un memorándum a la Cámara de Comercio en el que sostenía que el poder político era necesario para las empresas, que había que cultivarlo con asiduidad y usarlo, cuando hiciera falta, con agresividad y determinación. Lo que siguió fueron décadas de fundaciones, laboratorios de ideas, cátedras y medios financiados para cambiar el sentido común de sociedades enteras. Y medio siglo después, Steve Bannon pudo describir perfectamente lo que se necesitaba hacer, allí donde hubiera oposición, para que la estrategia tuviera éxito: “inundar la zona de mierda”.

Esa contaminación de mierda ha impregnado el alma de casi todos, y también -hay que decirlo claramente- la de quienes la denunciamos. Aunque el estar todos contaminados no puede llevarnos a creer que la contaminación sea un fenómeno natural -porque está urdida, calculada y puesta en marcha con finura de cirugía robótica-, o que se reparta por igual.

Nos hemos acostumbrado a vivir entre la mierda que, como dice Bannon, se necesita para mantener el poder de los de arriba. Es decir, a convivir con la violencia física y verbal, el ataque sin tregua, la mentira despiadada y sin vergüenza, y con el hacer sangre de cualquier cosa si interesa para acabar con quien es diferente, piensa distinto o defiende intereses contrarios a los nuestros.

Primo Levi, superviviente del Holocausto y que sabía de lo que hablaba, escribió que los monstruos existen, pero que son demasiado pocos para ser verdaderamente peligrosos. Más lo son -dijo- los hombres comunes, dispuestos a creer y a obedecer sin discutir. Y hoy habría que añadir que también a callar, a no mirar, y a seguir con lo suyo.

Sin duda hay que responder a los problemas sociales, y a los accidentes ferroviarios también, en el terreno racional, con análisis fríos, ideas, y propuestas de gestión. Pero si no somos capaces de cambiar los resortes que dentro de nosotros nos permiten sentir empatía, buscar de forma denodada e incansable la paz, amar la diversidad y, por tanto, respetar y sentirnos hermanos o hermanas de quien no es como nosotros, no llegaremos a ningún lado. O quizá sí, a construir un infierno en la tierra. La política no puede ser un combate descarnado, sin respeto ni compasión, y ni siquiera un mero enfrentamiento de propuestas o de ideas, sino también una expresión más de nuestra humanidad. Y es precisamente eso lo que está desapareciendo: la política como esa expresión y, quizá, nuestra propia humanidad.

Hace falta luchar para hacer una revolución, pero no la de siempre. Me refiero a la de las mujeres y de los hombres buenos, la del sentido común de nuestra especie, la de la paz, el afecto y el amor a la verdad y la justicia, la del compromiso con lo diverso y la del respeto. Y quizá podría empezar por algo tan sencillo como pedir que se guarde silencio durante el tiempo que se tarda en enterrar a los muertos. No es mucho pedir. Y que hoy nos parezca tanto y que ni eso se respete es la mejor prueba de que nos está alcanzando de lleno la barbarie." 

(Juan Torres López, blog, 30/10/26) 

El primer ministro liberal de Polonia, respaldado por Alemania, quiere frenar los esfuerzos del presidente conservador, apoyado por EE. UU., para liderar la reforma de la UE y convertirla en una unión de Estados-nación si sus aliados vuelven al poder el próximo otoño, lo que evitaría que se convirtiera en una federación dominada por Alemania... existe una disputa de más de una década entre liberales y conservadores en torno al Tribunal Constitucional... los liberales y sus aliados de la UE acusan a los conservadores de haber manipulado al Tribunal, porque tiende a dar prioridad a la legislación polaca frente a la de la UE... Nawrocki se convirtió en el abanderado conservador de Europa tras la caída de Orbán y, con un guiño de Trump, prevé que Polonia lidere la resistencia conservadora del Intermarium contra la federalización de la UE en el nuevo orden de la posguerra (Andrew Korybko)

"El primer ministro liberal de Polonia, respaldado por Alemania, quiere frenar los esfuerzos del presidente conservador, apoyado por EE. UU., para liderar la reforma de la UE y convertirla en una unión de Estados-nación si sus aliados vuelven al poder el próximo otoño, lo que evitaría que se convirtiera en una federación dominada por Alemania y convertiría a Polonia en una potencia regional.

El primer ministro liberal polaco, Donald Tusk, intentó un golpe judicial el viernes mientras el presidente conservador, Karol Nawrocki, se dirigía a África, lo que le obligó a regresar a Polonia en pleno vuelo para liderar la resistencia desde la primera línea. Para simplificar en exceso una cuestión jurídica compleja, existe una disputa de más de una década entre liberales y conservadores en torno al Tribunal Constitucional, al que los liberales y sus aliados de la UE acusan a los conservadores de haber manipulado. El Tribunal tiende a dar prioridad a la legislación polaca frente a la de la UE.

Anna Korwin-Piotrowska, que fue elegida para formar parte del Tribunal por el Sejm, controlado por los liberales, pero a quien Nawrocki se negó a tomar juramento alegando un procedimiento electoral viciado (lo que hace que su condición en el mismo sea jurídicamente discutible), ordenó la suspensión del presidente y el vicepresidente del Tribunal. Ella asumió sus funciones y ordenó la presencia de la policía en el juzgado, mientras que el ministro de Justicia de Tusk solicitó que se les retirara la inmunidad y se presentaran cargos contra ellos. A continuación, los manifestantes se congregaron con presteza.

Nawrocki entró en el edificio a altas horas de la noche, tras ser empujado durante el trayecto, y reafirmó que no reconoce a Korwin-Piotrowska como jueza. Posteriormente, publicó una declaración en X en la que condenó la «violación del orden constitucional» y la «toma por la fuerza de un órgano constitucional del Estado». Nawrocki también pidió a la policía que abandonara el edificio del tribunal, anunció que convocaría consultas urgentes con el Sejm y agradeció a todos los que habían apoyado al Tribunal.

El contexto más amplio tiene que ver con las próximas elecciones al Sejm de otoño de 2027, que hipotéticamente podrían celebrarse antes de lo previsto como forma de resolver la última crisis, que es, con diferencia, la peor de la historia poscomunista de Polonia. Encuestas fiables sugieren que los conservadores pueden volver al poder mediante una coalición entre ellos, su nueva facción escindida y los dos partidos libertarios-nacionalistas. En ese caso, con el respaldo del Tribunal, alineado con los conservadores, Nawrocki estaría en condiciones de impulsar una agenda de reformas de la UE.

El año pasado expuso su visión con detalle aquí, que consiste en restaurar la soberanía de los Estados miembros dentro de los límites permitidos por la UE con el fin de transformar el bloque en una unión de Estados-nación, frenando así la tendencia a convertirlo en una federación dominada por Alemania. El «cardenal gris» conservador Jarosław Kaczyński habló recientemente de esto extensamente, pero Tusk sembró el pánico afirmando que Kaczyński quiere llevar a cabo un «Polexit», lo cual fue una estratagema barata para ganar votos después de que fracasara su anterior campaña de alarmismo antirruso.

Esto sitúa las maniobras de Tusk en el contexto de un juego de poder liberal, posiblemente incluso ordenado por los alemanes, a quienes ha estado tan cerca durante toda su vida profesional que Kaczyński llegó a acusarle de ser su «agente», con el fin de impedir que una futura Polonia liderada por los conservadores reforme la UE. Nawrocki se convirtió en el abanderado conservador de Europa tras la caída de Orbán y, con un guiño de Trump, prevé que Polonia lidere la resistencia conservadora del Intermarium contra la federalización de la UE en el nuevo orden de la posguerra.

Si el intento de golpe judicial de Tusk tiene éxito, Polonia quedará subordinada a Alemania, pero su fracaso potenciaría el auge de Polonia como potencia regional. Trump y Nawrocki son amigos, comparten puntos de vista similares y ninguno de los dos quiere que la Alemania liberal domine la UE. Por lo tanto, Trump podría hacer valer el peso de su país para inclinar la balanza de la peor crisis política de Polonia desde el fin del comunismo a favor de Nawrocki, pero si la UE liderada por Alemania contraataca, esto podría desencadenar otra crisis entre EE. UU. y la UE." 

(Andrew Korybko, blog, 31/10/26, traducción Geopolitica rugiente)

Diego Fusaro: "'Europa quiere la guerra antes de 2030, Rusia está preparada'... así lo ha declarado recientemente Vladimir Putin... Putin ha dejado claro ya en innumerables ocasiones que no tiene ninguna voluntad ni interés en entrar en guerra con Europa, la cual sigue repitiendo con celo y de forma hipnótica que Moscú está dispuesta a invadirla... Se trata de un caso bastante raro de una potencia manifiestamente débil —por emplear a sabiendas un oxímoron— que busca el conflicto con una potencia decididamente fuerte: un gesto suicida desde todos los puntos de vista. Esto pone de manifiesto, por si aún hiciera falta, que la Unión Europea es, en la actualidad, un manicomio, un tren que se precipita hacia el abismo, dirigido por capitanes sin cartas de navegación y, por decirlo con palabras de Weber, por hedonistas sin corazón y especialistas sin inteligencia"... desde luego, estamos locos

 «Europa quiere la guerra antes de 2030, Rusia está preparada»: así lo ha declarado recientemente Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa, desenmascarando una vez más las maniobras solapadas de una Unión Europea que dice querer armarse con el fin de defenderse, cuando en realidad está haciendo todo lo posible por provocar un conflicto con Rusia. Putin ha dejado claro ya en innumerables ocasiones que no tiene ninguna voluntad ni interés en entrar en guerra con Europa, la cual sigue repitiendo con celo y de forma hipnótica que Moscú está dispuesta a invadirla. 

Se trata, como no me canso de subrayar, de una propaganda cínica y deplorable, con la que Bruselas engaña a la población europea, haciéndole creer que quien quiere la guerra es Moscú, cuando en realidad, como ya he recordado, quien busca el conflicto por todos los medios es precisamente Bruselas. Se trata de un caso bastante raro de una potencia manifiestamente débil —por emplear a sabiendas un oxímoron— que busca el conflicto con una potencia decididamente fuerte: un gesto suicida desde todos los puntos de vista.

 Esto pone de manifiesto, por si aún hiciera falta, que la Unión Europea es, en la actualidad, un manicomio, un tren que se precipita hacia el abismo, dirigido por capitanes sin cartas de navegación y, por decirlo con palabras de Weber, por hedonistas sin corazón y especialistas sin inteligencia. Quién sabe, quizá la famosa Agenda 2030 también contemplaba de forma velada este punto, me refiero al conflicto con la Rusia de Putin. La cual, en cualquier caso, según ha declarado su presidente, está dispuesta a hacer frente a un posible ataque de Bruselas, como un chihuahua que gruñe con rencor contra un noble gran danés." 

(Diego Fusaro , blog, 30/10/26, traducción DEEPL) 

30.10.26

Más de un siglo después, Alemania dice adiós al descanso dominical para intentar estimular su economía... descansar los domingos ya no es sagrado en Alemania, con lo que, a partir de 2027, el comercio minorista puede abrir también los domingos con el objetivo de estimular una economía que en los últimos años hacía aguas. El paquete de medidas incluye, además, menos IRPF a las familias, endurecimiento de las bajas médicas y 'motosierra' a la burocracia (El Economista.es)

"Alemania sigue buscando la fórmula para reactivar su economía. Una de las nuevas medidas que impulsó a principios de julio Friedrich Merz era la de trabajar los domingos y festivos. De esta forma, el canciller alemán desempolvará una norma, el Sonntagsruhe (descanso dominical), que llevaba vigente desde 1919 en la Constitución de Weimar.

Esta ley estipulaba que el domingo sigue estando legalmente protegido como día de descanso laboral y de reflexión espiritual. Por lo tanto, la supresión del descanso dominical o cualquier normativa que ponga en entredicho su función es incompatible con la Ley Fundamental y, en consecuencia, no puede ser modificada sustancialmente por los parlamentos estatales.

Más de un siglo después, descansar los domingos ya no es sagrado en Alemania, con lo que, a partir de 2027, el comercio minorista puede abrir también los domingos con el objetivo de estimular una economía que en los últimos años hacía aguas. El paquete de medidas incluye, además, menos IRPF a las familias, endurecimiento de las bajas médicas y 'motosierra' a la burocracia.

Hasta ahora, las excepciones de trabajar los domingos y festivos estaban destinadas a los hospitales, hostelería, medios de comunicación y transporte, entre otros. Desde enero del próximo año, panaderías, pastelerías y bibliotecas podrán abrir los domingos.

Precisamente, las panaderías y pastelerías ya constituían una de esas excepciones, pero sus empleados solo pueden trabajar actualmente hasta tres horas los domingos y festivos para producir, transportar o entregar los productos vendidos ese mismo día. El proyecto gubernamental elevaría ese límite hasta ocho horas. (...)"

 ( El Economista.es, 16/08/26)

Por contextualizar... el beneficio de un solo banco en solo 9 meses representa el 93% del gasto público anual en universidades para el conjunto de España. Hablamos de 50 universidades públicas con sus 208.000 trabajadores y 1,3 millones de estudiantes (Carles Ferreira)

Carles Ferreira @carlesferreira

Para contextualizarlo: el beneficio de un solo banco en solo 9 meses representa el 93% del gasto público anual en universidades en el conjunto del Estado español. Hablamos de 50 universidades públicas con sus 208.000 trabajadores y 1,3 millones de estudiantes.

7:10 p. m. · 28 oct. 2026·26,7 mil Visualizaciones

Hablemos de ERTMS, mantenimiento, y de la red que dejó el PP en 2018... Cuando Rajoy dejó el Gobierno en 2018, la línea Madrid–Sevilla, columna vertebral de nuestra alta velocidad, seguía funcionando con el antiguo LZB... ¿Quién puso en marcha la sustitución del LZB de la Madrid–Sevilla por ERTMS? El gobierno de Sánchez... 2020: licitación; 2021: adjudicación por unos 94 millones €... Y ahora viene lo extraordinario: El PP exige hoy explicaciones porque sistemas antiguos todavía tienen intervención humana… ¿Quién gobernó de 2011 A 2018? ¿Por qué no sustituyeron entonces todos esos sistemas? ¿Por qué Madrid–Sevilla llegó a 2018 con LZB? Lo que resulta grotesco es gobernar durante 7 años, dejar modernizaciones pendientes y después presentarte como si hubieras descubierto en 2026 que la infraestructura ferroviaria necesita inversión... Y un dato que desmonta el relato del abandono actual: Solo el mantenimiento de la red de Alta Velocidad pasó de 368,1 M€ en 2022, a 444,3 M€ en 2024... +20,7% en dos años. Eso aparece en las propias cuentas de Adif AV... además, la plantilla de ADIF, encargada del mantenimiento de la infraestructura ferroviaria, comenzó a descender con los recortes aplicados por el gobierno del Partido Popular, y sólo comenzó a subir a partir de 2021, con el gobierno de coalición actual (Eduardo Garzón, Peperufo2)

Eduardo Garzón @edugaresp

La plantilla de ADIF, encargada del mantenimiento de la infraestructura ferroviaria, comenzó a descender con los recortes aplicados por el gobierno del Partido Popular, y sólo comenzó a subir a partir de 2021, con el gobierno de coalición actual. En cualquier caso, en 2024 seguía por debajo de 2013, y muy por debajo de la plantilla de la homóloga de Italia.

 10:26 a. m. · 30 oct. 2026 ·8.795 Visualizaciones


Peperufo2 @Francis61553261

AHORA EL PP DA LECCIONES DE SEGURIDAD FERROVIARIA. Pues hablemos de ERTMS, mantenimiento y de la red que dejaron en 2018. Pero con DATOS, no con memoria selectiva. 

 1/ Cuando Rajoy dejó el Gobierno en 2018, España tenía alrededor de 2.163 km equipados con ERTMS. Y hasta la Madrid–Sevilla, inaugurada en 1992 y columna vertebral de nuestra alta velocidad, seguía funcionando con el antiguo LZB. Sí: 2018. LZB.

 2/ ¿Quién puso en marcha la sustitución del LZB de la Madrid–Sevilla por ERTMS?  Gobierno de Sánchez.  2020: licitación.  2021: adjudicación por unos 94 MILLONES €. Lo que durante años quedó pendiente empezó a modernizarse después de que el PP saliera del Gobierno.

 3/ Y no hablamos de cuatro señales. Hablamos de extender por España el sistema europeo ERTMS. Hoy España está entre los países de EUROPA con más kilómetros equipados con ETCS/ERTMS.

 4/ Y mientras tanto, la modernización continúa:  

ERTMS Madrid–Sevilla  

ERTMS Nudo de La Encina–Valencia  

ERTMS acceso a Valencia  

ERTMS nivel 2 Madrid–Lleida  

renovación de CTC  

despliegue de ASFA Digital 

 Esto también es seguridad ferroviaria.

  5/ Y ahora viene lo extraordinario: El PP exige hoy explicaciones porque sistemas antiguos todavía tienen intervención humana…  

¿QUIÉN GOBERNÓ DE 2011 A 2018?  ¿Por qué no sustituyeron entonces todos esos sistemas?  ¿Por qué Madrid–Sevilla llegó a 2018 con LZB?

 6/ Criticar al Gobierno actual cuando algo falla es legítimo. Lo que resulta grotesco es gobernar durante 7 años, dejar modernizaciones pendientes y después presentarte como si hubieras descubierto en 2026 que la infraestructura ferroviaria necesita inversión.

 La hemeroteca también circula. 

7/ Y un dato que desmonta el relato del abandono actual: Solo el mantenimiento de la red de Alta Velocidad pasó de: 

2022  368,1 M€ 

2023  376,7 M€ 

2024  444,3 M€  

+20,7% en DOS AÑOS. Eso aparece en las propias cuentas de Adif AV.

 8/ Así que sí: Que se investigue CADA ERROR. Que responda quien tenga responsabilidad. Y que se corrija TODO lo que haya que corregir. 

 Pero lecciones sobre inversión y modernización ferroviaria de quienes gobernaron 7 años y dejaron sistemas por sustituir… NI UNA

 8:31 a. m. · 29 oct. 2026 ·22,7 mil Visualizaciones

Sobre la teoría del sabotaje ferroviario en el accidente de Urda... ¿Cuál es la empresa contratista clave de los sistemas de señalización y control de tráfico de las vías españolas? Se llama Thales Group y es una empresa francesa especializada en el desarrollo de sistemas electrónicos... Thales es el principal contratista de defensa de Francia y de la OTAN... las arquitecturas lógicas que venden los expertos acerca de Thales estas operan bajo la certificación de seguridad más estricta del mundo (SIL4, Safety Integrity Level 4), lo que significa que el software está diseñado matemáticamente para que la probabilidad de un fallo crítico sea prácticamente inexistente. Sorpresa, porque hubo fallo crítico y fue monstruoso... Thales utiliza también el software del RBC. Si el maquinista excede la velocidad máxima permitida o ignora una señal, el software de a bordo toma el control y activa los frenos de emergencia automáticamente. Entonces ¿qué diablos pasó con ese RBC? También Thales usa el software ARAMIS, que presuntamente gestiona de forma inteligente el tráfico ferroviario monitoreando las rutas de los trenes en todo el país y detecta de manera predictiva posibles conflictos antes de que ocurra, ¿entonces qué falló estrepitosamente en el accidente de Toledo? Los vínculos en materia de seguridad, defensa y tecnología militar entre Thales Group e Israel son estrechos y es un socio estratégico del Ministerio de Defensa israelí ya que suministra componentes para drones militares... el brazo digital de la compañía opera como proveedor de sistemas informáticos de identificación biométrica utilizados por la Policía y el ejército de Israel en su represión contra los territorios palestinos ocupados... Thales es, en España, la que se encarga de la tecnología que evita que los trenes choquen. Espera... ¿Entonces la catástrofe de Toledo fue un fallo de ese "infalible" software implementado por Thales o pudo ser manipulado? (berlinconfidencial)

berlinconfidencial @kalterkrieg2

Vamos a poner sobre el tapete algunas cosas francamente turbias o sucias, según se mire, sobre el trágico accidente ferroviario ocurrido en la localidad de Urda (Toledo) exponiendo algunos puntos de singular interés, contrastados, que he ido recogiendo por ahí. Al margen de las consabidas deficiencias en el mantenimiento de las vías férreas, (saltos, vibraciones, etc) esto que sigue me parece muy relevante:  

¿Cuál es la empresa contratista clave de los sistemas de señalización y control de tráfico de las vías (red ferroviaria) españolas? Se llama Thales Group y es una empresa francesa especializada en el desarrollo de sistemas electrónicos, tecnología avanzada y servicios para tres sectores principales: Defensa y Seguridad, Aeronáutica y Espacio, y Ciberseguridad e Identidad Digital. Thales es el principal contratista de defensa de Francia y de la OTAN (diseña la ciberseguridad de los cazas de combate Rafale, de submarinos nucleares y de sistemas de satélites) y sus filiales están trufadas de ex miembros de la unidad de élite israelí 8200 de las IDF-Mossad.  

Thales es, en España, la que se encarga de la tecnología que evita que los trenes choquen. Espera...entonces ¿qué pudo haber fallado aquí después de que Thales ganara numerosos macrocontratos para instalar y mantener la señalización y los sistemas de seguridad de la red ferroviaria convencional y de Alta Velocidad española? Adif, por ejemplo, le adjudicó contratos para la renovación de los sistemas de señalización y protección de la línea LAV Madrid-Sevilla para implantar el estándar europeo ERTMS, un software supersofisticado que parecía "infalible".  

¿Entonces la catástrofe de Toledo fue un fallo de ese "infalible" software implementado por Thales o pudo ser manipulado? Según las arquitecturas lógicas que venden los expertos acerca de Thales estas operan bajo la certificación de seguridad más estricta del mundo (SIL4, Safety Integrity Level 4), lo que significa que el software está diseñado matemáticamente para que la probabilidad de un fallo crítico sea prácticamente inexistente. Sorpresa, porque hubo fallo crítico y fue monstruoso.  

Thales utiliza también el software del RBC (Radio Block Centre) trackside que calcula constantemente la Autorización de Movimiento (hasta dónde tiene permitido avanzar el tren de forma segura) y envía esta información por radio al software a bordo del tren (OnBoard Unit). Si el maquinista excede la velocidad máxima permitida o ignora una señal, el software de a bordo toma el control y activa los frenos de emergencia automáticamente. Entonces ¿qué diablos pasó con ese RBC?  

También Thales usa el software ARAMIS, que presuntamente gestiona de forma inteligente el tráfico ferroviario monitoreando las rutas de los trenes en todo el país y detecta de manera predictiva posibles conflictos antes de que ocurra. Toda esta tecnología, completamente automatizada, sin prácticamente intervención humana y si damos por bueno el "fallo técnico" ¿entonces qué falló estrepitosamente en el accidente de Toledo?  

Una cosita a añadir, porque no quiero extenderme mucho más. Los vínculos en materia de seguridad, defensa y tecnología militar entre Thales Group e Israel son estrechos y es un socio estratégico del Ministerio de Defensa israelí ya que suministra componentes para drones militares. Mientras, por otro lado, el brazo digital de la compañía (Thales DIS, anteriormente Gemalto) mantiene contratos gubernamentales en el territorio judío operando como proveedor exclusivo de mantenimiento y actualización de sistemas informáticos de identificación automatizada e identificación biométrica utilizados por la Policía y el ejército de Israel en su represión contra los territorios palestinos ocupados. 

Ahí lo dejo porque es demasiado fuerte lo que ha pasado hoy.

berlinconfidencial

9:19 p. m. · 28 oct. 2026 ·93,9 mil Visualizaciones

Lo ocurrido en Urda es habitual en ADIF por ‘presiones comerciales’... Los tres sistemas (LZB, BCA y ASFA-AV) fallaron en cascada desde primera hora de la mañana. Esta acumulación de fallos técnicos sucesivos es lo que se ha calificado como «extraordinario» y «sin precedentes», motivando la intervención humana que dio lugar al siniestro. Era precisamente el hecho de que estos tres sistemas no funcionaron por lo que el tren Iryo se encontraba detenido... Ante esta cadena de fallos había dos opciones: o suspender el servicio, o aplicar un “bypass” al sistema de seguridad en pro de recuperar el tráfico ferroviario... La presión por normalizar el tráfico tras la avería llevó a priorizar la reanudación de la marcha sobre la aplicación estricta del protocolo de seguridad... detrás de esa decisión está la presión por evitar más retrasos en una situación que habría dejado seis trenes detenidos y generado una «situación muy tensa» en el centro de control... En marzo de 2024, en la línea Valladolid-León, Semaf denunció que Adif siguió enviando trenes por un tramo de 35 km con el bloqueo automático averiado y las señales en rojo. El sindicato calificó la práctica de «exportación del riesgo», por trasladar al maquinista una responsabilidad que debía recaer en los sistemas, y lo enmarcó en un contexto de «presiones comerciales»... (Diego Herchhoren)

"Como cualquier automatismo, la filosofía de diseño de los sistemas de seguridad de la alta velocidad están concebidos precisamente para que un fallo humano aislado no desemboque en una tragedia. Para que exista un accidente como el de Urda (Toledo) o Adamuz (Córdoba), previamente se deben penetrar y vulnerar hasta tres capas de seguridad que, ya sea por deficiente mantenimiento o por sabotaje, han sido omitidas, porque la prioridad es la continuidad del servicio comercial.

La línea de alta velocidad Madrid-Sevilla tiene varios dispositivos de seguridad interpuestos que sirven para prevenir escenarios como los que vienen ocurriendo en los ferrocarriles españoles. Lejos de ser un sistema de una sola capa, la seguridad se concibe como un conjunto de capas redundantes y concatenadas, donde cada una está pensada para actuar si la anterior falla.

El primer nivel está en el conocido como Leit- und Zugbeeinflussung (LZB), que es el sistema principal de control continuo. Éste conoce la posición y velocidad de los trenes y puede activar automáticamente el frenado de emergencia si detecta una condición insegura, sin intervención del maquinista. Es la primera capa y permite circular a una velocidad de hasta 300 kilómetros por hora.

El segundo nivel que se activa si el LZB deja de funcionar es el BCA (Bloqueo con Señalización Lateral y Conducción Automática), que está diseñado para supervisar la circulación e intervenir en el frenado. Al activarse, limita la velocidad máxima a 250 kilómetros por hora.

Y el tercer y último respaldo automático es el ASFA-AV (Anuncio de Señales y Frenado Automático – Alta Velocidad), que funciona a partir de balizas en la vía y es un sistema de operación adicional para situaciones degradadas. Su función es crucial: supervisa la velocidad y puede ordenar la «parada automática del vehículo» en situaciones como el rebase de una señal en parada (es decir, pasarse un semáforo en rojo). Con el ASFA activo, la velocidad se limita aún más, a 200 kilómetros por hora.

Puede fallar un sistema, pero, ¿los tres a la vez?

Lo que ocurrió en Urda fue, según la información obtenida hasta el momento, es un «triple colapso» de la seguridad. Los tres sistemas (LZB, BCA y ASFA-AV) fallaron en cascada desde primera hora de la mañana. Esta acumulación de fallos técnicos sucesivos es lo que se ha calificado como «extraordinario» y «sin precedentes», motivando la intervención humana que dio lugar al siniestro. Era precisamente el hecho de que estos tres sistemas no funcionaron por lo que el tren Iryo se encontraba detenido.

Ante esta cadena de fallos había dos opciones: o suspender el servicio, o aplicar un “bypass” al sistema de seguridad en pro de recuperar el tráfico ferroviario. Lo que los audios y las investigaciones preliminares revelan no es una justificación técnica, sino una secuencia de errores procedimentales y de juicio en un contexto de confusión, donde la prioridad era recuperar el servicio a toda costa.

En la conversación con el maquinista del AVE, el controlador ofrece una razón para este “bypass”, pero esta se centra en la recuperación del sistema, no en la seguridad inmediata: éste indica al maquinista que debe desconectar y volver a conectar el LZB «porque luego cuando pase Urda y ya no tenga el problema» el sistema recuperaría la señal. El mensaje se transmite con normalidad, como si fuera una operatoria normal.

Los audios revelan a un controlador dubitativo, que consulta con sus compañeros y reconoce que la situación “se nos estaba liando”. La presión por normalizar el tráfico tras la avería llevó a priorizar la reanudación de la marcha sobre la aplicación estricta del protocolo de seguridad.

Los trabajadores de ADIF como cabezas de turco

El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló al controlador del centro de Atocha como único responsable de una decisión «inexplicable». Sin embargo, los investigadores manejan una hipótesis más amplia: que detrás de esa decisión estuviera la presión por evitar más retrasos en una situación que había dejado seis trenes detenidos y generado una «situación muy tensa» en el centro de control.

Un episodio revelador ocurrió el mismo día: a otro maquinista se le ordenó también «marcha normal», pero fue él quien tuvo que corregir al controlador, recordándole que el protocolo exigía «marcha a la vista». Esto sugiere un patrón de instrucciones donde se refleja la presión sobre los controladores de ADIF por restablecer el servicio antes que la seguridad.

Lo ocurrido en Urda es habitual en ADIF por ‘presiones comerciales’

Los sindicatos ferroviarios «llevan años denunciando presiones [de ADIF] para mantener trenes circulando cuando fallan sistemas de protección» como el LZB. En marzo de 2024, en la línea Valladolid-León, Semaf denunció que Adif siguió enviando trenes por un tramo de 35 km con el bloqueo automático averiado y las señales en rojo. El sindicato calificó la práctica de «exportación del riesgo», por trasladar al maquinista una responsabilidad que debía recaer en los sistemas, y lo enmarcó en un contexto de «presiones comerciales».

Informes de la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) sobre incidentes anteriores dibujan un caldo de cultivo que favorece los errores en situaciones en que los sistemas fallan, algo que parece ser es habitual. En incidentes previos, la CIAF concluyó que hubo «sobrecarga de trabajo e instrucciones deficientes», y los sindicatos alertan de jornadas de hasta 12 horas y cinco noches consecutivas en puestos de alta responsabilidad como el control de tráfico, generando un «desgaste extremo».

Tras el accidente de Castellgalí (2019), la investigación descubrió que los responsables de circulación habían convertido en habituales los procedimientos excepcionales que omitían comprobaciones de seguridad. Semaf vinculó esto a las «habituales tensiones y presión por tiempo», de lo que se concluye que no hay más accidentes por pura casualidad." 

(Diego Herchhoren  , mpr21, 29/10/26)