21.4.26

Trump cede y acepta extender el alto el fuego... Muy importante, también está extendiendo el alto el fuego DE FORMA INDEFINIDA... Sin acuerdo, sin alivio de sanciones, sin compromiso nuclear, sin regreso a la guerra, mientras Irán continúa controlando el Estrecho... No es una situación estable, pero una en la que Trump se embolsa lo central que buscaba —salir de la guerra— mientras Irán se queda sin lo principal que estaba buscando, el levantamiento de sanciones (Trita Parsi, Inst. Quincy)

Trita Parsi @tparsi

Trump cede y acepta extender el alto el fuego, mientras lo presenta como una función del gobierno iraní estando en desorden. 

Muy importante, también está extendiendo el alto el fuego DE FORMA INDEFINIDA, lo que refleja el resultado que he argumentado que es el más probable: Sin acuerdo, sin alivio de sanciones, sin compromiso nuclear, sin regreso a la guerra, mientras Irán continúa controlando el Estrecho. 

No es una situación estable, pero una en la que Trump se embolsa lo central que buscaba —salir de la guerra— mientras Irán se queda sin lo principal que estaba buscando: El levantamiento de sanciones.
(Traducido del inglés por google)

10:25 p. m. · 21 abr. 2026 ·77,2 mil Visualizaciones

Pues para hacer un vaquero 100% de algodón, ecológico, hay que dar más vueltas que una peonza... es casi imposible (Karelia Vázquez)

 "L a prenda más usada del mundo es un auténtico ecodesastre. En el libro Unraveled. The Life and Death of a Garment (Portfolio, 2021) Maxine Bédat narra la vida de un par de vaqueros, desde la granja donde se cultiva el algodón, el proceso de hilado, lavado y teñido, la costura, la venta en tiendas, hasta su más que probable final en un vertedero. Es un viaje que recorre el mundo de América a Asia, para terminar en África.

Los pantalones, creados en 1873 como ropa de trabajo resistente para los mineros, son, según Bédat, fundadora del think tank New Standard Institute, la prenda de vestir más común en los armarios contemporáneos. Como promedio, y según Fashion United, las mujeres tienen siete pares, y los hombres, seis. La producción de un vaquero requiere casi 6.000 litros de agua. Esto equivale a 70 duchas de 10 minutos o a 937 descargas del retrete que se consumen en el cultivo del algodón y en los procesos de teñido y lavado que se repiten durante todo el proceso.

Varias marcas de moda llevan décadas intentando rehabilitar la reputación del denim, pero cambiar hábitos y procesos muy implantados en la industria ha resultado más difícil de lo que parecía. Javier Goyeneche, fundador y presidente de Ecoalf, que se ha lanzado a la aventura de hacer un vaquero sostenible, dice que varias compañías le habían propuesto crear una licencia de Ecoalf para denim. “Pero lo que solían proponernos no nos compensaba. No tenemos necesidad de abrir nuevas líneas si no suponen un paso adelante en la sostenibilidad”, cuenta desde sus oficinas ubicadas en el imponente número 1 de la Gran Vía de Madrid. Asegura Goyeneche que viendo que la filosofía de su marca no encajaba en ninguno de los proyectos de vaqueros limpios que estaban en marcha, en 2021 se propusieron imaginar cómo sería el vaquero según Ecoalf. Pensaron desde la materia prima hasta los acabados y patronajes. “Si al final del proceso hubiera tenido la sensación de que no estábamos aportando algo valioso a la industria, no hubiéramos lanzado el denim”, asegura. La línea, que se compone de un vaquero masculino, dos femeninos, y varias camisas, llega a sus tiendas y corners de El Corte Inglés en un momento en que la prenda vive un momento dorado. En 2024 el mercado global del denim tenía un valor de 86.700 millones de dólares, y se cree que para 2030 superará los 121.000 millones de dólares, beneficiándose del agotamiento del chándal y las prendas deportivas, que alcanzaron su popularidad máxima en la pandemia.

El denim ha recuperado su condición de zeitgeist y ha retornado a las alfombras rojas —Julia Roberts y Amanda Seyfried los llevaron en el festival de cine de Venecia—; ha vuelto a renacer en monumentales campañas publicitarias con nombres como el de Lady Gaga para Gap; y apareció en la portada de septiembre de Vogue, donde Emma Stone defendía un jean firmado por Louis Vuitton. No es mal momento para apostar por una línea de vaqueros.

El denim de Ecoalf estaba programado para salir casi medio año antes, pero el camino a la sostenibilidad, si se emprende en serio, está plagado de tropezones y malentendidos.

“En 2021 nos propusimos crear un producto que no existía en el mercado: un vaquero absolutamente reciclable: sin elastano, de algodón regenerativo, con un pigmento índigo natural con cero químicos, que consumiera una cantidad mínima de agua y con botones desmontables”, describe Julie Sohn, directora creativa y de producto. Sohn y su equipo montaron una red de detectives para buscar proveedores de confianza que fabricaran hilos de algodón resistentes (los vaqueros siempre se cosen con fibras de poliéster, este no), tejidos fiables y pigmentos índigo naturales. Sobre todo, buscaban cómplices, gente en la industria que estuviera alineada con sus principios y se implicara en el reto de fabricar el vaquero más limpio del mercado.

El primer problema llegó cuando un proveedor les coló una hebra de poliéster. Era 2023 y descubrieron una fibra T-400, sintética y con elastano en el tejido. “Paramos la producción porque queríamos hacerlo todo con fibras naturales y seguimos buscando”, recuerda Sohn. En la feria Pitti Uomo les presentaron a Gigi Caccia, fundador de Pure Denim. “Fue una bendición, nos dio confianza porque había desarrollado el denim más sostenible del mundo. Le encargamos otra vez nuestras telas”.

La meticulosidad de la firma española alcanza los bolsillos interiores de los vaqueros y todas las etiquetas y los hilos. Ángela Pérez Calleja, responsable de innovación y desarrollo de materiales, examinó el mercado hasta que encontró a Coats, una compañía experta en hilos de coser. “Habían desarrollado un proceso de circularidad de los hilos, y buscábamos uno de algodón resistente para usarlo en tejido denim y que garantizara la durabilidad de la prenda”, explica.

La monomaterialidad es el patrón oro para conseguir que una pieza pueda reciclarse por completo. “Era uno de nuestros objetivos. Si trabajábamos con tejidos y fibras de la misma composición o con mezclas como la del algodón regenerativo con el reciclado, facilitábamos el reciclado al final de la vida útil del vaquero”, razona Pérez Calleja.

Una vez elegido el tejido se probaron los colores, un proceso muy delicado. “No todos los colores funcionan bien en todos los tejidos”, apunta Pérez Calleja. Viajaron a las fábricas de Italia y a la de Marruecos donde se cosían los vaqueros. “Era importante estar allí y ver con nuestros propios ojos cómo se hacían las cosas”. Precisamente en una fábrica de Fez llegó el segundo contratiempo. “Estábamos esperando que pararan las lavadoras, una espera larga y tediosa, y nos dio por quemar con un mechero un hilo de los que se estaban usando. Se nos cayó el alma a los pies. El hilo de poliéster se hace una bolita cuando se quema y este era, sin dudas, poliéster. No era lo acordado”, cuenta Rocío Tinao, diseñadora y project manager. Ella misma había hecho muchas pruebas de resistencia hasta desarrollar el hilo adecuado y había percibido miedo en los responsables de confección. No sabían si el vaquero aguantaría o no. “Yo tampoco lo sabía”, confiesa Tinao.

La quema del hilo no dejaba dudas, no se estaba cosiendo con algodón. Goyeneche recuerda perfectamente ese día. “Era agosto de 2025, en septiembre teníamos contratada la campaña y preparado el lanzamiento, y acabábamos de descubrir que se estaba cosiendo con hilo de poliéster, había que parar toda la producción. Recuerdo tener en mi despacho al fabricante diciéndome: ‘¿De verdad me vas a echar para atrás los 8.000 vaqueros por un hilo? ¿Pero quién se va a dar cuenta?’. Ciertamente nadie, ni nosotros si no hubiéramos quemado un hilo, pero lo hicimos y el asunto no iba de que nos pillaran mintiendo o no, sino de hacer un vaquero sostenible según nuestra filosofía. Paramos la producción porque para ser coherente a veces hay que tomar decisiones drásticas”.

Así que empezamos de cero. “Encontramos otra fábrica en Marruecos y fue una bendición”, cuenta Sohn. “Están más metidos que nosotros”, indica Tinao.

Una de las fases más contaminantes de la producción de un vaquero es el acabado. Viajamos a Valencia a ver cómo Ecoalf lidia con el exceso de consumo de agua y los lavados consecutivos. Jeanologia, una compañía que desde 1999 desarrolla tecnologías para hacer las prendas más sostenibles, es su socio. En una gran nave y dentro de lavadoras enormes los vaqueros dan vueltas pero dentro no hay agua. “La prenda se confecciona con el tejido sin lavar y en el proceso convencional los efectos de desgaste (bigotes se llaman los de las piernas) se simulan a base de lavados continuos o con una lija que elimina el índigo superficial para dejar salir el blanco”, explica Amor Cardona Fortea, experta en textiles sostenibles de Jeanologia. Todos estos procesos, contaminantes y lesivos para los operarios y el medio ambiente (con el lijado el índigo desprende potasio permanganato), se sustituyen en Jeanologia por el láser, que consigue pasar el pigmento de sólido a gaseoso y eliminar el color. Con esta técnica se hacen además los rotos del vaquero, los efectos de camuflaje y animal print y las texturas. El lavado tradicional a la piedra consume 70 litros de agua por prenda, con la tecnología valenciana se queda en un litro por tejano, utilizan una lavadora de aire y se reducen los tonos de índigo con ozono en lugar de con agua. “Luego el ozono se descompone dentro de la lavadora y se devuelve a la atmósfera como oxígeno”, detalla Carmen Silla, directora global de marketing. El ahorro de agua es del 96%.

Sohn y Goyeneche coinciden en que producir un vaquero con esta meticulosa sostenibilidad puede ser hasta tres veces más caro que hacerlo con el modo convencional, pero el precio de su vaquero será de 129 euros. “Ecoalf nació con un margen bruto muy pequeño, si hubiéramos tenido que aplicar todos los costes, por ejemplo de sacar la basura del océano, recogerla, categorizarla y convertirla en polímero, todos los productos serían entre un 30% o un 35% más caros”, razona el fundador de la marca.

¿Estamos ante el vaquero más sostenible del mercado? Ante esta pregunta la respuesta es más conservadora. “No somos perfectos, pero entendemos que hay una mejora brutal respecto al denim tradicional”, argumenta Goyeneche. “Digamos que es el vaquero más sostenible que hemos sido capaces de hacer”, matiza Ángela Pérez Calleja. Es un vaquero que sienta bien, pensado para durar mucho tiempo, ha contaminado poco y apenas va a dejar huella de su paso por este mundo. Usted solo tendrá que usarlo mucho y desatornillar los botones a la hora de tirarlo. No es poco para la prenda más contaminante y que más nos pondremos a lo largo de la vida." 

(Karelia Vázquez , El País Semanal, 18/04/26)  

Es posible «un alto grado de bienestar» sin crecimiento económico... el desarrollo perpetuo no es necesario si se prioriza la redistribución de la riqueza y la producción de los recursos esenciales... mediante una redistribución justa, es posible vivir de manera digna y con todas nuestras necesidades cubiertas sin incrementar la producción... implica redistribuir y reestructurar la economía para proporcionar lo esencial, que garantice un nivel de vida digno para todas las personas, manteniendo el consumo adicional no esencial dentro de niveles compatibles con los límites planetarios. Esto exige reducir sustancialmente las desigualdades actuales... gran parte del crecimiento que vemos hoy en día se sostiene, podría argumentarse, mediante la presión sobre las clases pobres y medias por parte de las clases rentistas y los ricos... lo principal de lo que nos debemos deshacer es "la posibilidad de acumulación ilimitada de poder y recursos por parte de una minoría" (Adhik Arrilucea)

" El crecimiento económico y el desarrollo sostenible son el compás de las sociedades occidentales que buscan mantener sus tendencias al alza de acumulación de recursos y riqueza. Pero este no es el único paradigma que existe. De un tiempo a esta parte, se han popularizado nuevas formas de imaginar otros mundos posibles. Así, los movimientos sociales, la ciencia y la filosofía han desplegado la investigación sobre el decrecimiento. Al contrario de las políticas actuales, este enfoque atiende a los límites del planeta y defiende que, mediante una redistribución justa, es posible vivir de manera digna y con todas nuestras necesidades cubiertas sin incrementar la producción.

Una redistribución basada en la justicia social

¿A qué debemos renunciar?

(Adhik Arrilucea , Público, 17/03/26) 

¿Cuál será probablemente la siguiente etapa? Pues bien, más guerra. Una guerra cinética de mayor envergadura, cuyo foco probablemente se centrará en otra serie masiva de ataques con misiles contra, en su mayor parte, la infraestructura civil de Irán... y además, EE. UU. impondría sanciones secundarias a cualquier país, empresa o institución financiera que continuara comprando petróleo iraní o que permitiera que el dinero iraní fluyera a través de sus cuentas... China es el objetivo principal porque, como afirma el secretario del Tesoro, Scott Bessent, China ha sido el mayor cliente de Irán para el petróleo a precio reducido... Esto constituirá otro frente económico en la guerra —y extenderá la guerra económica a un nivel global... la guerra arancelaria de Trump se considerará insignificante en comparación con el ataque amenazado contra las líneas de suministro de China... Si este anuncio tiene por objeto coaccionar a China para que presione a Irán a fin de que capitule ante Israel y Estados Unidos, entonces constituye una interpretación errónea flagrante de la situación tanto en Irán como en China. Probablemente se volverá en contra de Trump (Alastair Crooke, ex-diplomático inglés)

 "Estamos entrando en una nueva fase de esta guerra contra Irán. Puede que no sea lo que muchos esperan (especialmente en los mercados financieros). Ayer Trump afirmó, entre otras cosas, que el estrecho de Ormuz estaba abierto y que Irán había acordado no volver a cerrarlo nunca más; que Irán, con la ayuda de EE. UU., ha retirado, o está retirando, todas las minas marinas, y que EE. UU. e Irán colaborarían para extraer el uranio altamente enriquecido (HEU) de Irán. Trump escribió:

«Vamos a organizarlo todo. Vamos a entrar con Irán, a un ritmo pausado y tranquilo, y a bajar a empezar a excavar con maquinaria pesada… Lo traeremos de vuelta a Estados Unidos muy pronto».

El presidente dijo anteriormente el viernes que Irán había acordado entregar sus reservas de uranio altamente enriquecido.

Ninguna de estas afirmaciones era cierta. O bien Trump estaba fabulando (aferrándose a fantasías, aunque creyera que eran ciertas); o bien estaba manipulando los mercados. Si se trata de lo segundo, fue un éxito. El petróleo cayó y los mercados se dispararon. Según se informa, 20 minutos antes de la afirmación de que el estrecho de Ormuz estaba abierto y nunca volvería a cerrarse, se realizó una operación a la baja de 760 millones de dólares en petróleo… Alguien «se hizo de oro».

Toda esta agitación generó mucha confusión. Trump también afirmó que muy pronto se celebraría una nueva ronda de conversaciones y que probablemente se alcanzaría un acuerdo con Irán, incluso durante este fin de semana. La probabilidad de que se celebren conversaciones es falsa. La agencia de noticias iraní Tasnim informa de que «la parte estadounidense ha sido informada a través del mediador pakistaní de que nosotros [Irán] no estamos de acuerdo con una segunda ronda [de conversaciones]».

Desde el inicio del hipotético alto el fuego mediado por Pakistán, se suponía que Irán permitiría el paso diario de un número limitado de buques. Sin embargo, esto siempre estuvo sujeto a las condiciones iraníes para el tránsito.

El resultado neto de las manipulaciones de Trump ha sido que Irán reafirme sus condiciones existentes sobre Ormuz, sobre sus reservas de uranio altamente enriquecido (HEU) y sobre su «derecho al enriquecimiento» en una definición más estricta y menos flexible.

Las conversaciones de Islamabad ya habían demostrado a Irán que su marco de 10 puntos —inicialmente afirmado por Trump como una «base viable» para el inicio de negociaciones directas con Irán— no era tal. El marco iraní fue dejado de lado hacia el final de la jornada, cuando EE. UU. se centró en sus puntos clave para su ansiada victoria: que Irán abandonara el enriquecimiento de uranio de forma permanente; que cediera a EE. UU. sus reservas de 430 kg de uranio enriquecido al 60 %, y la apertura de Ormuz —sin peajes—.

En resumen, la postura de EE. UU. no era más que una continuación de las exigencias de larga data de Israel. Esta experiencia añadida del engaño estadounidense del viernes solo habrá servido para confirmar la convicción de Irán de mantenerse continuamente en guardia y de considerar la confusión artificial como una posible maniobra de distracción de EE. UU. frente a la escalada militar prevista.

Irán, al rechazar estas exigencias clave, provocó la repentina retirada de EE. UU. de Islamabad al final de la jornada, y así puso de manifiesto el contexto fundamental que subyace a la «salida» de EE. UU.: Netanyahu estaba frustrado. Muy frustrado. «Según cuenta [Netanyahu], “los medios de comunicación”, ese conveniente “villano” para todo, han logrado consolidar la narrativa de que Israel perdió la guerra [con Irán]», ha escrito Ravit Hecht en Haaretz:

«Pocas personas comprenden el poder de los mensajes breves, contundentes e inequívocos mejor que Netanyahu… Con el tiempo agotándose y su prestigio internacional erosionándose, Netanyahu está desesperado por presentar al menos un éxito inequívoco de entre los ambiciosos objetivos que proclamó en la primera semana de la guerra, cuando la arrogancia y la adrenalina aún impregnaban cada rueda de prensa del Gobierno».

«¿Un cambio de régimen en Teherán? Ya no está sobre la mesa. El vago objetivo de “crear las condiciones” para tal cambio se ha desvanecido. Poner fin al programa de misiles balísticos de Irán parece ahora tremendamente irrealista; los ministros de Netanyahu también lo reconocen. En cuanto a la red de aliados regionales de Irán, su influencia puede volverse más sutil, pero pocos creen que pueda desmantelarse por completo».

«Eso deja una carta aún sobre la mesa: el uranio».

«El círculo de Netanyahu espera que, al igual que en crisis pasadas, la creciente presión pueda obligar a Irán a exportar sus reservas de uranio enriquecido. Netanyahu se lo está jugando todo a ese resultado —o a la posibilidad de que una nueva guerra aún pueda desestabilizar al régimen».

Por eso el vicepresidente Vance —que recibía instrucciones casi cada hora de la Casa Blanca o de Tel Aviv— dio por concluidas las conversaciones prematuramente. Es evidente que de las conversaciones no iba a surgir un mensaje de victoria breve y contundente del que dependiera el futuro de Netanyahu.

El abogado constitucionalista estadounidense Robert Barnes (amigo de Vance) afirma en una entrevista que:

«Trump comenzó a mostrar signos de demencia precoz en septiembre de 2025… Con frecuencia inventa historias, pierde los estribos habitualmente y desata diatribas a gritos, y es incapaz de pensar de forma crítica. Y —según Barnes, en este estado— Trump cree sinceramente que EE. UU. ha vencido a Irán y no comprende el enorme daño económico que el cierre del estrecho de Ormuz está causando a la economía mundial».

En resumen, Barnes afirma que el delirio de Trump de que Irán está a punto de capitular refleja su estado mental deteriorado —una incapacidad para comprender la «realidad» (una interpretación panglossiana que el secretario Pete Hegseth se esfuerza por reforzar).

Al igual que Netanyahu, es probable que Trump también crea que ejercer presión y más presión sobre Irán podría reportar el trofeo de la victoria triunfal de (en sentido figurado) enarbolar 430 kg de uranio enriquecido —ya sea obligado a entregarlo por la presión económica, o bien incautado de forma espectacular sobre el terreno por las fuerzas estadounidenses.

Ante esta crisis en el seno de la Casa Blanca, el vicepresidente Vance, según se informa (de nuevo Barnes), ha estado trabajando febrilmente entre bastidores para organizar una nueva reunión con Irán en Islamabad —a pesar de que el proceso político se ha visto deliberadamente obstaculizado por los masivos ataques aéreos y terrestres israelíes en el Líbano, que han causado la muerte y heridas a hasta 1.000 personas (casi todas civiles) durante las negociaciones del alto el fuego, así como por los continuos ataques desde que Trump supuestamente «prohibió» a Israel atacar el Líbano al inicio del alto el fuego en el Líbano hace dos días.

Sin embargo, tras muchas idas y venidas por parte de Pakistán, con mensajes fluyendo en muchas direcciones, «anoche, un oficial militar iraní afirmó que Teherán había lanzado un ultimátum definitivo a EE. UU. en el que advertía de que Irán estaba a una hora de iniciar una operación militar y ataques con misiles contra las fuerzas israelíes que atacaban el Líbano, lo que [finalmente] obligó a Trump a declarar un alto el fuego en el Líbano», aunque esto provocó una gran ira en Israel. Los funcionarios israelíes estaban furiosos y se quejaban de que solo se les había informado a posteriori.

No está nada claro si Israel lo respetará (ya han violado el alto el fuego). Netanyahu, todos los líderes de la oposición israelí y una gran mayoría de la opinión pública israelí están unidos en su deseo de que continúe la guerra.

Las conversaciones de Islamabad fracasaron, en primer lugar, porque las diferencias entre ambas partes eran insalvables en una sola sesión; y, en segundo lugar, porque las partes tenían visiones diferentes y contradictorias de la realidad sobre el terreno. Estados Unidos, al parecer, acudió a las negociaciones partiendo de la «hipótesis» de que la otra parte ya estaba militarmente destruida y desesperada.

Irán, por el contrario, acudió a las conversaciones con la convicción de que había salido fortalecido de la guerra de los 12 días. Según su interpretación, esto significaba que el efecto del control de Ormuz y el Mar Rojo aún no había alcanzado la fase en la que se pudiera afirmar que la balanza del daño se inclinaba decisivamente a favor de Irán —y, desde luego, no había llegado al punto en el que pudieran considerarse apropiadas concesiones significativas por parte de Irán.

¿Cuál será probablemente la siguiente etapa? Pues bien, más guerra. Una guerra cinética de mayor envergadura, cuyo foco probablemente se centrará en otra serie masiva de ataques con misiles contra, en su mayor parte, la infraestructura civil de Irán (ya que nunca se pretendió que la lista de objetivos de Israel y EE. UU. resistiera más de unos pocos días de ataques).

El 14 de abril, el Consejo de Seguridad de Rusia advirtió que «las negociaciones de alto el fuego podrían ser una tapadera utilizada por Washington para prepararse [también] para una guerra terrestre… Estados Unidos e Israel pueden utilizar las conversaciones de paz para preparar una operación terrestre contra Irán, mientras el Pentágono sigue aumentando el número de tropas estadounidenses en la región».

Trump ha añadido ahora un nuevo frente, destinado a maximizar aún más el daño económico a Irán a través de sanciones y bloqueos. China es el objetivo principal porque, como afirma el secretario del Tesoro, Scott Bessent, China ha sido el mayor cliente de Irán para el petróleo a precio reducido. Bessent sostiene que esta nueva dimensión es el equivalente financiero de los anteriores ataques cinéticos (militares) de EE. UU. e Israel contra Irán. Lo calificó como parte de la «Operación Furia Económica», destinada a cortar las fuentes de ingresos de Irán, especialmente las procedentes de las ventas ilícitas de petróleo y las redes de contrabando.

Bessent también afirmó que EE. UU. impondría sanciones secundarias a cualquier país, empresa o institución financiera que continuara comprando petróleo iraní o que permitiera que el dinero iraní fluyera a través de sus cuentas. Describió esto como una «medida muy severa». Bessent advirtió explícitamente que, si se demuestra que los fondos iraníes circulan a través de las cuentas de cualquier banco, EE. UU. aplicará sanciones secundarias.

Si este anuncio tiene por objeto coaccionar a China para que presione a Irán a fin de que capitule ante Israel y Estados Unidos, entonces constituye una interpretación errónea flagrante de la situación tanto en Irán como en China. Probablemente se volverá en contra de Trump.

Esto constituirá otro frente económico en la guerra —y extenderá la guerra económica a un nivel global.

Es probable que China y Rusia no interpreten esta declaración como otra cosa que no sea un nuevo intento de EE. UU. (tras el bloqueo a Venezuela) de estrangular las líneas de suministro energético de China. El estrecho de Ormuz sigue abierto a los buques chinos. El intento de bloqueo de Trump fue la primera presión —y ahora amenaza con sancionar a los bancos y el comercio chinos.

En retrospectiva, la guerra arancelaria de Trump se considerará insignificante en comparación con el ataque amenazado contra las líneas de suministro de China.

Enlace al vídeo

(Reproducido de Strategic Culture Foundation con permiso del autor o su representante)" 

( , The Unz Review, 20/04/26, traducción DEEPL) 

Tuve el privilegio de entrevistar a Robert Barnes esta mañana y proporcionó detalles impactantes de lo que está sucediendo a puerta cerrada en la Casa Blanca. Donald Trump comenzó a mostrar signos de demencia temprana en septiembre de 2025... Con frecuencia confabula, pierde los estribos de forma rutinaria y desata diatribas a gritos, y es incapaz de realizar un pensamiento crítico. Según Barnes, el personal superior de la Casa Blanca de Trump se comporta como niños con un padre abusivo y drogado... es decir, andan con pies de plomo temerosos de decir algo que pueda encender la ira de Trump... Trump cree genuinamente que Estados Unidos ha vencido a Irán y no comprende el daño económico masivo que el cierre del Estrecho de Ormuz está causando a la economía global. Su estado mental en declive es peligroso porque es propenso a tomar decisiones precipitadas basadas únicamente en su estado emocional en ese momento.... La realidad es que Estados Unidos aún no tiene suficientes barcos en posición, junto con helicópteros, para llevar a cabo un bloqueo efectivo. Además, Estados Unidos mantiene sus barcos a al menos 500 millas de la costa iraní por temor a ser alcanzados por un Misil Balístico de Corto Alcance... El hecho de que Estados Unidos no haya logrado aplastar las amenazas de misiles balísticos y de crucero de Irán se pone de manifiesto en el viaje del USS George H.W. Bush, que evitó el riesgo de navegar por el canal de Suez y el mar Rojo, y optó en cambio por rodear África (Larry C. Johnson, ex-analista de la CIA)

"Trump va a atacar a Irán de nuevo —quizás tan pronto como este fin de semana— como preludio a declarar la victoria y retirar las fuerzas estadounidenses de la zona del Golfo Pérsico. Digo esto porque Trump, a través del Secretario de Guerra Hegseth, ha enviado 10,000 efectivos militares estadounidenses más a la región del Golfo Pérsico, junto con el grupo de ataque de portaaviones USS George H.W. Bush. Además, ha habido una flota considerable de C-17 que han llegado a Jordania y Arabia Saudita. En otras palabras, mientras Trump les dice a los entrevistadores que la guerra ha terminado, está ocupado preparándose para otro ataque.

En preparación para esa huelga, el equipo de Trump está impulsando una frenética operación de información que insiste en que Estados Unidos ha bloqueado la entrada y salida de docenas de barcos del Golfo Pérsico en el primer día completo del embargo estadounidense. Esto es una mentira. El Pentágono está cooperando con esta campaña de desinformación... Ciertamente no es la primera vez que el Departamento de Guerra y un comandante de teatro emiten informes falsos para persuadir a los ciudadanos de EE. UU. de que la guerra va a nuestro favor. La realidad es que Estados Unidos aún no tiene suficientes barcos en posición, junto con helicópteros, para llevar a cabo un bloqueo efectivo. Además, Estados Unidos mantiene sus barcos a al menos 500 millas de la costa iraní por temor a ser alcanzados por un Misil Balístico de Corto Alcance (CRMB) o un Misil de Crucero de Defensa Costera (CDCM).

El hecho de que Estados Unidos no haya logrado aplastar las amenazas de misiles balísticos y de crucero de Irán se pone de manifiesto en el viaje del USS George H.W. Bush, que evitó el riesgo de navegar por el canal de Suez y el mar Rojo, y optó en cambio por rodear África.

Tuve el privilegio de entrevistar a Robert Barnes esta mañana —con suerte el video se publicará en Counter Currents a más tardar el viernes— y proporcionó detalles impactantes de lo que está sucediendo a puerta cerrada en la Casa Blanca. Donald Trump comenzó a mostrar signos de demencia temprana en septiembre de 2025... Con frecuencia confabula, pierde los estribos de forma rutinaria y desata diatribas a gritos, y es incapaz de realizar un pensamiento crítico. Según Barnes, el personal superior de la Casa Blanca de Trump se comporta como niños con un padre abusivo y drogado... es decir, andan con pies de plomo temerosos de decir algo que pueda encender la ira de Trump.

Trump cree genuinamente que Estados Unidos ha vencido a Irán y no comprende el daño económico masivo que el cierre del Estrecho de Ormuz está causando a la economía global. Su estado mental en declive es peligroso porque es propenso a tomar decisiones precipitadas basadas únicamente en su estado emocional en ese momento.

Según informes, JD Vance está trabajando frenéticamente a puerta cerrada para organizar una nueva reunión con los iraníes en Islamabad. Irán insiste en que debe haber un alto el fuego entre israelíes y Hezbolá en Líbano antes de otra reunión con Vance. Tarde del miércoles por la noche en Tel Aviv, el Consejo de Seguridad israelí rechazó el alto el fuego y prometió continuar con su invasión del sur de Líbano.

Espero estar equivocado y que Vance tenga éxito en lograr que Israel acepte el alto el fuego con Hezbolá, pero creo que Hezbolá debe infligir más bajas a los israelíes antes de que estén dispuestos a pedir y aceptar un alto el fuego. A menos que Trump ordene a las fuerzas militares estadounidenses en Jordania y Arabia Saudita que pongan fin a las operaciones y regresen a Estados Unidos, creo que nos espera una nueva ronda de violencia innecesaria."

( , blog, 16/04/26, traducción DEEPL)  

Bárcenas recuerda a todos quién es el auténtico Mariano Rajoy... Bárcenas recordó la escena de la que ya habló en 2021 y que es uno de los momentos estelares de la historia del PP... El día de 2009 en que Rajoy se llevó un susto de muerte al ver un documento con las cifras de la caja B que conservaba el tesorero del partido. En su despacho, Bárcenas le presenta “la contabilidad extracontable” con un saldo... “Cómo es posible que tengáis esos papeles”, dice que comentó el expresidente... “Le entrego la última hoja de esos movimientos donde figura el saldo. Él se da la vuelta en el sillón, eso se oye en la grabación, y lo introduce en el destructor de papeles. El papel, que era una fotocopia, queda destruido”... Bárcenas asegura que grabó esa conversación, al igual que otra con Arenas. Forma parte del material que preocupaba al PP... Al salir de la cárcel, Bárcenas no los encontró. Se los habían robado, según su testimonio... El jueves está previsto que Rajoy declare en el juicio como testigo. Seguro que lo niega todo. Siempre lo ha negado todo... Bárcenas confirmó la tesis de la Fiscalía al identificar varios documentos y datos personales suyos que se encontraron en casa del comisario Villarejo. Todos ellos presuntamente entregados por el chófer Sergio Ríos, ahora en el banquillo, y al que contrató el policía a cambio de dinero sacado de los fondos reservados, como sostiene la acusación. Ese era el objetivo de la trama. Evitar que Bárcenas pudiera hacer daño al PP haciendo público ese material... Es la razón por la que hoy no podemos escuchar a Rajoy meter la copia del saldo de la caja B del partido en una máquina para destruir documentos. La justicia es igual para todos, excepto para los que pueden reclutar a comisarios para que les hagan de detectives privados

 "Bárcenas confirma en el juicio de Kitchen que grabó el audio de la reunión con Rajoy en la que le mostró un documento con el saldo de la caja B –y que el líder del PP destruyó de inmediato, según ese relato–, pero que los miembros de la trama se ocuparon de eliminar

Villarejo, en un audio de 2015: “¡El chófer es mío! Si Bárcenas escapa, le ponemos a dar vueltas por la Cibeles hasta trincarlo”

Luis Bárcenas tiene ahora todo el pelo blanco, pero no ha perdido seguridad en sí mismo. Quizá no suene tan arrogante como en el pasado, pero habla de forma enérgica y sin generar dudas. Solo en un momento se deja llevar por un carácter que nunca debió de ser fácil y comenta que cierta pregunta o sugerencia de un abogado viene a ser una estupidez. Pide disculpas rápidamente al ver que la presidenta del tribunal se ha quedado un poco anonadada por el atrevimiento. Tiene muy claro que va a contar en un juicio lo que Mariano Rajoy le pidió que se guardara para sí.

El extesorero del Partido Popular fue la principal víctima de la Operación Kitchen, la red de espionaje policial fuera de cualquier control judicial que se montó en el Ministerio de Interior. El objetivo era impedir que las pruebas en poder de Bárcenas llegaran a manos de la justicia y de los medios de comunicación. Al poco de comenzar a declarar el lunes, estableció una distinción interesante. “Esta operación tiene un comienzo por los responsables del partido y después, si se prueba aquí, un traslado al Ministerio del Interior”. Él tenía que saberlo bien. Sus interlocutores desde el principio eran dirigentes del PP o abogados vinculados al partido. Uno de ellos era Rajoy (“Luis, sé fuerte”).

El juez García Castellón se ocupó de que no se llegara a ninguna parte por esa vía de investigación. Rajoy, Cospedal o Javier Arenas nunca tuvieron que sudar demasiado. La responsabilidad quedó circunscrita al Ministerio de Interior, lo que no es una minucia, estando en el banquillo un ministro y un secretario de Estado del Gobierno de Rajoy y varios miembros de la cúpula policial.

Bárcenas recordó la escena de la que ya habló en 2021 y que es uno de los momentos estelares de la historia del PP. El día de 2009 en que Rajoy se llevó un susto de muerte al ver un documento con las cifras de la caja B que conservaba el tesorero del partido. En su despacho, Bárcenas le presenta “la contabilidad extracontable” –una forma elegante de llamar al dinero negro– con un saldo. “Cómo es posible que tengáis esos papeles”, dice que comentó el expresidente.

“Le entrego la última hoja de esos movimientos donde figura el saldo. Él se da la vuelta en el sillón, eso se oye en la grabación, y lo introduce en el destructor de papeles. El papel, que era una fotocopia, queda destruido”, explicó Bárcenas en la sala. No se sabe si Rajoy pensaba que estaba eliminando un documento original, pero su reacción fue inmediata, según la declaración del extesorero. Ese papel no debía salir de su despacho.

Bárcenas asegura que grabó esa conversación, al igual que otra con Arenas. Forma parte del material que preocupaba al PP. Contrató a un preso que decía saber de informática para que borrara ese y otros documentos en una salida de la prisión. Finalmente, no pudo hacerlo, pero alguien se ocupó del borrado. Al salir de la cárcel, Bárcenas no los encontró. Se los habían robado, según su testimonio.

El jueves está previsto que Rajoy declare en el juicio como testigo. Seguro que lo niega todo. Siempre lo ha negado todo, hasta lo que era imposible de negar. “Es metafísicamente imposible que haya podido destruir los papeles de Bárcenas”, dijo cuando declaró como testigo en el juicio de la caja B del PP. Veremos hasta dónde llegan los conocimientos de metafísica en el tribunal.

Los políticos pueden llegar a tener graves problemas de percepción de la realidad. Lo de Rajoy supera la media. Un abogado de las acusaciones le preguntó en ese juicio quién tomó la decisión de reformar toda la sede del PP en la calle Génova, una obra que supuso las lógicas molestias a los ocupantes del edificio. “No lo sé. Lo que sí puedo decirles es que yo no he sido”, respondió. Resulta que alguien decidió rehabilitar la sede entera con un coste superior al millón de euros, pero el pobre Mariano no dio ninguna orden. A fin de cuentas, él sólo era el presidente del partido.

Inicialmente, los dirigentes del PP prometieron a Bárcenas que harían lo posible para protegerle de las investigaciones judiciales. Pidió una “interlocución” directa con el ministro de Interior y el de Justicia. “Me indica (Rajoy) que con Jorge (Fernández Díaz) no hay ningún problema. 'Es amigo mío y te atenderá'”, le dijo el líder. Con Ruiz Gallardón, titular de Justicia, no se comprometió a nada. Al final, habló con el ministro de Interior, pero este se escaqueó y le pusieron otro interlocutor.

En ese momento, la sintonía entre el extesorero y la dirección del partido era completa. Es lo que le llevó a pedir a un preso que borrara los audios y otras pruebas. Por eso, se enfureció cuando El Mundo sacó la noticia que decía que él “había grabado a todo el partido” y que incluso había acudido a 'la tienda del espía' para hacer acopio de material de espionaje. Era falso y eso le podía meter en problemas con dirigentes del PP con los que aún quería estar a buenas.

Tiempo después, descubrió que le habían engañado o que las promesas eran imposibles de cumplir. “No se cumplen las expectativas que yo estaba teniendo”, fue como lo describió Bárcenas. Vio que estaba solo cuando ni siquiera pudieron impedir que su mujer entrara en prisión.

Bárcenas confirmó la tesis de la Fiscalía al identificar varios documentos y datos personales suyos que se encontraron en casa del comisario Villarejo. Todos ellos presuntamente entregados por el chófer Sergio Ríos, ahora en el banquillo, y al que contrató el policía a cambio de dinero sacado de los fondos reservados, como sostiene la acusación. Ese era el objetivo de la trama. Evitar que Bárcenas pudiera hacer daño al PP haciendo público ese material.

Es la razón por la que hoy no podemos escuchar a Rajoy meter la copia del saldo de la caja B del partido en una máquina para destruir documentos. La justicia es igual para todos, excepto para los que pueden reclutar a comisarios para que les hagan de detectives privados y no precisamente de los que descubren al autor del crimen en el desenlace." 

( Iñigo Sáenz de Ugarte, el.diario.es, 20/04/26) 

El agua, el talón de Aquiles de Israel... La capacidad de Irán para amenazar la infraestructura de desalinización pone al descubierto una debilidad estructural en el corazón de la economía, la capacidad militar y la posición regional de Israel... La dependencia casi total de Israel de la desalinización del agua de mar para asegurar casi el 80 por ciento de sus necesidades de agua potable e industriales, concentrada a lo largo de una estrecha franja costera, deja el sistema hídrico de Israel vulnerable a la parálisis a través de bombardeos concentrados de misiles... así, las cinco principales plantas desalinizadoras de Israel se han convertido en nodos centrales en el banco de objetivos de Teherán... El complejo Sorek, una de las plantas de desalinización por ósmosis inversa más grandes del mundo, tiene un valor estratégico particularmente alto, pues un ataque podría interrumpir el servicio de agua en áreas enteras de Gush Dan, incluyendo Tel Aviv y sus asentamientos circundantes... Incluso un cierre de 24 horas en Sorek podría dejar a millones sin agua e infligir pérdidas severas a sectores que dependen de agua altamente tratada, incluyendo la fabricación de semiconductores, la industria farmacéutica y la industria de precisión... Un cierre prolongado en el área metropolitana de Tel Aviv podría infligir pérdidas que superen el impacto económico de los ataques con misiles convencionales. El agua está ligada a cada capa de la economía, desde los hogares y hospitales hasta los parques industriales y la producción de alta tecnología... Si estas instalaciones se vuelven insostenibles en condiciones de guerra, cada otro pilar del poder israelí, desde la industria y la salud pública hasta la preparación militar y la influencia regional, se vuelve mucho más difícil de mantener (The Cradle)

 "La dependencia casi total de Israel de la desalinización del agua de mar para asegurar casi el 80 por ciento de sus necesidades de agua potable e industriales ha creado una vulnerabilidad de seguridad diferente a la de los estados del Golfo Pérsico.

Si bien las instalaciones de desalinización del Golfo están distribuidas en amplias áreas geográficas, la capacidad de producción de Israel se concentra a lo largo de una estrecha franja costera. Esa concentración deja el sistema hídrico de Israel vulnerable a la parálisis a través de bombardeos concentrados de misiles o ataques de drones suicidas desde múltiples frentes, un peligro que excede la capacidad de las defensas aéreas convencionales para contenerlo por completo.

Cuanto más se prolongue la confrontación con Irán, más se transformarán estas instalaciones de infraestructura civil en objetivos estratégicos. Las cinco principales plantas desalinizadoras de Israel se han convertido en nodos centrales en el banco de objetivos de Teherán, poniendo en peligro la estabilidad interna y los compromisos regionales de agua ante una amplia interrupción.

Una costa estrecha, una vulnerabilidad concentrada

Israel podría ser el estado más centralizado del mundo en la producción de agua desalinizada. Cinco plantas principales – Ashkelon, Ashdod, Palmachim, Sorek y Hadera – producen la abrumadora mayoría del agua potable para hogares, agricultura e industria.

El complejo Sorek, una de las plantas de desalinización por ósmosis inversa más grandes del mundo, tiene un valor estratégico particularmente alto. Cualquier ataque que lo deshabilitara no solo crearía una escasez temporal. Podría interrumpir el servicio de agua en áreas enteras de Gush Dan, incluyendo Tel Aviv y sus asentamientos circundantes, en cuestión de días.

También está claro que el sistema hídrico de Israel carece de profundidad geográfica desde el punto de vista de la seguridad. Todas las plantas se encuentran dentro del rango operativo efectivo de los misiles de precisión y están totalmente expuestas a las amenazas marítimas.

Sus tuberías de entrada en alta mar son especialmente vulnerables. Estos sistemas submarinos pueden ser atacados mediante drones navales, submarinos no tripulados o minas marinas, deteniendo casi de inmediato la extracción y tratamiento del agua.

Un ataque exitoso solo en Hadera podría interrumpir gravemente el suministro al norte y centro del país, ejerciendo una enorme presión sobre los planificadores de emergencias que ya están lidiando con reservas de agua subterránea agotadas y la capacidad menguante del Mar de Galilea.

La trampa de la dependencia gas-agua

La debilidad estructural más grave del sector hídrico de Israel reside en su dependencia del gas natural. A diferencia de los estados del Golfo, que poseen grandes reservas de emergencia de combustible líquido para mantener en funcionamiento las plantas de desalinización durante las crisis, Israel depende casi por completo del gas de los campos de Tamar y Leviatán en el Mediterráneo y ahora busca reclamar la propiedad del campo de gas de Qana en el Líbano.

Eso significa que cualquier ataque exitoso a la infraestructura de gas en alta mar se extendería rápidamente más allá del sector energético. El suministro interrumpido de gas socavaría la red eléctrica nacional y cortaría el suministro a las plantas desalinizadoras al mismo tiempo.

Esta doble dependencia convierte la seguridad hídrica israelí en rehén de la infraestructura en alta mar. Las plataformas de gas son difíciles de defender contra enjambres de drones, misiles antibuque o ataques navales coordinados.

Un ataque en Leviatán, por ejemplo, dejaría a los planificadores israelíes ante un cálculo imposible: ¿debería el gas restante dirigirse a la generación de electricidad para hospitales e instalaciones militares, o a las plantas desalinizadoras para asegurar que el agua siga llegando a los hogares?

Esa superposición amplifica la presión que Irán puede ejercer. Un solo ataque en un objetivo en alta mar podría paralizar dos sectores estratégicos simultáneamente.

El agua como punto de presión regional

Las implicaciones de un ataque a la infraestructura de desalinización israelí se extienden mucho más allá del propio estado de ocupación. Según su acuerdo de paz con Jordania, Israel está obligado a proporcionar a Ammán cantidades anuales fijas de agua.

Cualquier daño grave al sistema de desalinización de Israel interrumpiría casi con certeza esos suministros, exportando la crisis directamente a través del río Jordán. 

 Esa dinámica transforma las plantas desalinizadoras de servicios públicos en instrumentos de presión regional. Los ataques contra estas instalaciones no solo debilitarían a Israel internamente, sino que también someterían a estrés a los gobiernos vecinos y expondrían la fragilidad de los acuerdos regionales construidos en torno a la infraestructura israelí.

Jordania sería golpeada primero. Pero las consecuencias también pondrían a prueba el marco más amplio de los acuerdos de normalización y la cooperación regional. Para Teherán, eso crea una capa adicional de influencia. La dependencia de Israel para recursos críticos se está convirtiendo en una creciente desventaja estratégica.

Eso, a su vez, podría empujar a los estados vecinos a buscar alternativas, presionar a Washington y Tel Aviv para que reduzcan su confrontación con Irán, o reevaluar el valor a largo plazo de los lazos regionales con Israel.

Ciberataques y sabotaje invisible

Israel posee uno de los sectores de ciberseguridad más avanzados del mundo, sin embargo, los repetidos ciberataques iraníes han expuesto vulnerabilidades reales en los sistemas de control industrial.

Las plantas desalinizadoras dependen de una compleja infraestructura digital para regular los equilibrios químicos, la presión del agua y la filtración por membrana. Penetrar esos sistemas permitiría a los atacantes alterar los niveles de cloro, interrumpir la presión de bombeo o dañar físicamente equipos sensibles.

El peligro de la guerra cibernética reside en el hecho de que es en gran medida invisible. A diferencia de los ataques con misiles, el sabotaje digital puede desarrollarse silenciosamente, provocando confusión y pánico antes de que se identifique la fuente de la interrupción.

Incluso un cierre de 24 horas en Sorek podría dejar a millones sin agua e infligir pérdidas severas a sectores que dependen de agua altamente tratada, incluyendo la fabricación de semiconductores, la industria farmacéutica y la industria de precisión.

Cuanto más digitaliza Israel la gestión de la infraestructura hídrica, más atractivo se vuelve ese sector como objetivo de ciberataques transfronterizos.

Contaminación deliberada e interrupción a largo plazo

La costa del Mediterráneo oriental también es altamente vulnerable a la contaminación ambiental durante la guerra. Un atasque a los petroleros en alta mar, o en las instalaciones de almacenamiento en Haifa o Ashdod, podría desencadenar derrames de petróleo lo suficientemente grandes como para inhabilitar los sistemas de captación de desalinización en cuestión de horas.

La fuerte dependencia de Israel de la ósmosis inversa hace que esa amenaza sea especialmente grave. Incluso una exposición limitada a residuos de petróleo puede dañar permanentemente las membranas de filtración. Reemplazarlos no es ni rápido ni sencillo, especialmente en condiciones de guerra cuando las cadenas de suministro ya están tensas.

Este tipo de guerra ambiental es especialmente peligroso porque sus efectos no terminan cuando cesan los combates. La contaminación por petróleo no solo cerraría la capacidad de desalinización a corto plazo, sino que también dañaría los ecosistemas marinos que sustentan los procesos de filtración natural.

Eso aumentaría los costos operativos, disminuiría la calidad del agua y dejaría secciones de la costa israelí económicamente paralizadas mucho después de que termine la guerra.

El costo económico de la sed estratégica

Desde una perspectiva de inversión y financiera, la inestabilidad en la seguridad hídrica representa una amenaza directa para el modelo de "nación startup" del estado de ocupación. Los inversores internacionales y las principales empresas tecnológicas evalúan el riesgo basándose en la estabilidad de los recursos esenciales.

Una vez que el agua misma se convierte en un bien amenazado, los costos de seguro soberano aumentan, mientras que el capital huye de los sectores que consumen grandes volúmenes de agua.

Un cierre prolongado en el área metropolitana de Tel Aviv podría infligir pérdidas que superen el impacto económico de los ataques con misiles convencionales. El agua está ligada a cada capa de la economía, desde los hogares y hospitales hasta los parques industriales y la producción de alta tecnología.

Las agencias internacionales de calificación ya evalúan la solvencia de Israel según su capacidad para absorber los impactos de la guerra, proteger la infraestructura y mantener la actividad económica durante conflictos prolongados. Cualquier interrupción importante en el sector del agua aumentaría las preocupaciones sobre la tensión fiscal, la confianza de los inversores y la capacidad del estado para mantener los servicios básicos.

 Eso aumentaría los costos de endeudamiento y ejercería presión adicional sobre un presupuesto estatal ya tensionado por el gasto militar.

"Economía de la sed" es ahora un término cada vez más escuchado en los círculos de análisis financiero, donde el agua se convierte en la medida central de la resiliencia económica nacional.

El problema de la cadena de suministro

El sistema de desalinización de Israel depende en gran medida de tecnología importada, repuestos de precisión y productos químicos especializados. La interrupción de los puertos, las rutas marítimas o las cadenas de suministro en tiempos de guerra dificultaría cada vez más el mantenimiento de rutina.

Los productos químicos antincrustantes, desinfectantes, membranas de filtración y sistemas de control electrónico requieren importaciones fiables. Cualquier escasez obligaría a los operadores de la planta a reducir la calidad del agua o a cerrar las instalaciones por completo para evitar dañar el equipo.

Eso crea otro desafío para los planificadores israelíes. Mantener el sector de desalinización durante un conflicto prolongado puede requerir costosos puentes aéreos para piezas y productos químicos críticos, una opción difícil de sostener a largo plazo.

La red de desalinización de Israel se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de cómo la sofisticación tecnológica también puede crear fragilidad estratégica. La seguridad hídrica ahora ocupa un lugar central en los cálculos militares y económicos del estado de ocupación.

Si estas instalaciones se vuelven insostenibles en condiciones de guerra, cada otro pilar del poder israelí – desde la industria y la salud pública hasta la preparación militar y la influencia regional – se vuelve mucho más difícil de mantener." 

(The Cradle, 21/04/26, traducción Quillbot, enlaces en el original) 

La batalla por Bint Jbeil... Durante semanas, Israel bombardeó Bint Jbeil y Khiam, intentando rodear las ciudades del sur del Líbano. Sin embargo, ninguno de los dos cayó ante el ejército invasor de Israel... La supervivencia de estos reductos de Hezbolá expuso los límites de lo que la potencia de fuego israelí es capaz de lograr en el sur del Líbano, y el poder estratégico que el terreno tiene para sus defensores... el objetivo parecía más amplio que simplemente tomar una ciudad... Israel quería aislar el distrito más amplio de Bint Jbeil controlando sus accesos clave... Si eso hubiera tenido éxito, habría aislado Bint Jbeil de su entorno y sentado las bases para una ocupación militar más duradera... Israel avanzó hacia Líbano desde el este y el oeste, llegando a unos 10 km dentro del territorio libanés. Un área de control continua y estable a lo largo de la frontera requería conectar los dos ejes horizontalmente. Sin Bint Jbeil, los sectores occidental y oriental seguían siendo difíciles de conectar, dejando a las fuerzas vulnerables a convertirse en bolsas aisladas en lugar de una franja coherente... Mientras tanto, las líneas de suministro de Hezbolá desde el valle de la Bekaa occidental permanecieron activas. Esto impidió a los israelíes avanzar más hacia el interior y frustró los esfuerzos por establecer una franja estable a lo largo de la frontera... las dificultades de Israel en Bint Jbeil sugieren que los israelíes tendrán dificultades para imponer una zona de amortiguamiento de facto en el sur de Líbano... Sin el control total de Bint Jbeil y Khiam, Israel enfrentará un límite en la profundidad a la que sus tropas pueden avanzar en el Líbano... Y habrán fracasado en cortar las líneas de suministro de Hezbolá (Middle East Eye)

"Durante semanas, Israel bombardeó Bint Jbeil y Khiam, intentando repetidamente rodear las ciudades del sur del Líbano. Sin embargo, ninguno de los dos cayó por completo ante el ejército invasor de Israel.

La supervivencia de estos reductos de Hezbolá, que durante mucho tiempo han tenido peso simbólico y estratégico, expuso los límites de lo que la potencia de fuego israelí es capaz de lograr en el sur del Líbano, y el poder estratégico que el terreno tiene para sus defensores.

Tres fuentes cercanas a Hezbolá, incluida una que está íntimamente familiarizada con las batallas en el sur, describieron a Middle East Eye cómo Israel no pudo desalojar al movimiento armado libanés.

Dicen que el avance militar israelí no solo se estancó frente a la feroz resistencia armada.

Las tropas israelíes se vieron frustradas por el propio terreno, las realidades de la guerra urbana y la importancia política y militar de los objetivos que se fijaron sus líderes.

Tanto en Bint Jbeil como en Khiam, la cuestión no era simplemente si las fuerzas israelíes podían avanzar, sino si podían asegurar las ciudades y, por lo tanto, asegurar la frontera de Israel con Líbano.

Ese fracaso plantea interrogantes para cualquier presencia israelí a largo plazo en el sur del Líbano.

También explica por qué Israel sigue demoliendo edificios en las zonas que controla a pesar del alto el fuego que comenzó el 15 de abril, y transmite la destrucción que ha causado en las redes sociales.

"En cada ronda de combates, siempre ha estado la cuestión de Bint Jbeil para los israelíes", dijo una fuente cercana a Hezbolá.

La ciudad ha atormentado a los israelíes y creado una especie de trastorno de estrés postraumático.

Un objetivo simbólico

Bint Jbeil ocupa un lugar singular en la imaginación política del Líbano.

Fue allí, tras la retirada de Israel del sur de Líbano en mayo de 2000, donde el difunto secretario general de Hezbolá, Hassan Nasrallah, pronunció su famoso discurso describiendo a Israel como "más débil que una telaraña".

Eso parece haber convertido a la ciudad en un objetivo importante para Israel. En la guerra israelí de 2006 contra Líbano, fue un campo de batalla clave, donde finalmente prevaleció Hezbolá.

Y en este último conflicto, el ejército israelí decidió atacar nuevamente Bint Jbeil como un objetivo militar importante y un premio simbólico.

Sin embargo, hubo una diferencia con la guerra de hace dos décadas, un cambio visible en los objetivos operativos de Israel.

Al principio, el objetivo parecía más amplio que simplemente tomar una ciudad.

Israel quería aislar el distrito más amplio de Bint Jbeil controlando sus accesos clave, incluidas las carreteras hacia las ciudades y pueblos circundantes de Qawzah, Wadi al-Oyoun, Haddatha, Aitaroun, Wadi al-Skikiyyeh y Wadi al-Slouqi.

Si eso hubiera tenido éxito, habría aislado Bint Jbeil de su entorno y sentado las bases para una ocupación militar más duradera.

Pero los repetidos intentos israelíes de hacerlo fracasaron. Las fuentes de MEE dicen que esto se debe a que Hezbolá estudió las tácticas de Israel en Gaza y se preparó en consecuencia.

En cambio, la operación se redujo. Lo que comenzó como un intento de aislar un área entera se convirtió en un intento de sitiar una sola ciudad.

Ese no fue un ajuste táctico menor. Señaló una disminución de las ambiciones: de controlar el espacio geográfico abierto a apuntar a un centro urbano denso que pudiera presentarse como una ganancia militar visible.

Fuentes cercanas a Hezbolá dicen que el movimiento considera la incapacidad de Israel para cortar el distrito más amplio de Bint Jbeil como un éxito significativo en el campo de batalla.

Una fuente dijo que todo lo que los israelíes afirmaban sobre la imposición de un asedio total a la ciudad era inexacto.

"Hubo presión desde varias direcciones, sí, pero incluso en los últimos momentos, los suministros y la munición todavía nos llegaban a través de los ejes circundantes", dijo esa segunda fuente.

La fuente añadió que Bint Jbeil seguía siendo "un centro de operaciones desde el que se lanzaban ataques hacia otras zonas", argumentando que "ninguna fuerza en el mundo puede imponer un asedio total a nuestro terreno en esta zona".

 Rompecabezas geográfico

Bint Jbeil se encuentra en el centro de un rompecabezas geográfico que Israel luchó por resolver.

La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán se extendió al Líbano a principios de marzo, cuando Hezbolá utilizó fuego de cohetes para responder al asesinato del ayatolá Ali Jamenei y anticiparse a una invasión israelí que creía inminente.

Israel avanzó hacia Líbano desde el este y el oeste, llegando a unos 10 km dentro del territorio libanés.

Cualquier área de control continua y estable a lo largo de la frontera, por lo tanto, requería conectar los dos ejes horizontalmente.

Sin Bint Jbeil, los sectores occidental y oriental seguían siendo difíciles de conectar, dejando a las fuerzas vulnerables a convertirse en bolsas aisladas en lugar de una franja coherente.

Una vez que fracasó el intento de sitiar el distrito de Bint Jbeil, los israelíes comenzaron a acercarse a la propia ciudad.

Las fuerzas israelíes avanzaron desde cuatro direcciones: Ain Ebel, Saf al-Hawa, Yaroun y Maroun al-Ras.

Sin embargo, incluso entonces, la batalla dentro de la ciudad no se parecía a una toma urbana convencional.

Según fuentes de MEE, el avance israelí se basó en incursiones militares limitadas, la colocación de trampas explosivas en edificios y la quema de todo lo que se interponía en su camino en las afueras de Bint Jbeil.

También, dijeron las fuentes, desplegaron camiones no tripulados controlados remotamente cargados de explosivos, una táctica utilizada anteriormente en la ciudad de Gaza.

Los camiones atraerían a los combatientes de Hezbolá para enfrentamientos, antes de detonar y destruir vecindarios enteros con la fuerza de sus masivas explosiones.

Fue un enfoque cauteloso, que, según fuentes de MEE, demostró que los israelíes intentaban evitar el combate cuerpo a cuerpo directo y costoso.

Los israelíes inflaron deliberadamente la importancia de esta batalla para que, si lograban tomar la ciudad, pudiera presentarse como prueba de logro.

De hecho, los israelíes no lograron establecer posiciones permanentes dentro de la ciudad.

Puntos de referencia clave como el estadio "telaraña" donde Nasrallah pronunció su discurso, la gran mezquita y los complejos religiosos permanecieron fuera del control israelí.

Israel tampoco pudo llegar al centro de la ciudad ni eliminar a los combatientes que se encontraban en ella.

La segunda fuente cercana a Hezbolá dijo que los combates reflejaban la intensa planificación de campo de batalla que el movimiento había realizado antes de que estallara el conflicto.

"Para ilustrar el nivel de preparación con el que el partido luchó en Bint Jbeil, las unidades de [Hezbollah] dentro de la ciudad intentaron dos veces matar al comandante [israelí] del 52º Batallón de la 401ª Brigada apuntando a su tanque", dijo.

Sobrevivió ambas veces por un milagro y ahora está en cuidados intensivos.

La fuente dijo que Hezbolá había identificado el batallón y a sus comandantes de antemano, lo que, según él, demostraba cuán de cerca había estudiado las unidades israelíes que operaban en la batalla.

Según la fuente, durante una batalla en el barrio de al-Awini de Bint Jbeil, el ejército israelí llevó a cabo la Directiva Hannibal, bombardeando fuertemente una zona para asegurar que sus soldados no fueran capturados vivos.

"Después de perder contacto con sus soldados, comenzó a bombardear a unos 20 metros de su posición, antes de lograr finalmente recuperarlos", dijo.

Sabíamos que cualquier intento de capturarlos provocaría que bombardeara tanto a sus propios soldados como a los nuestros.

Middle East Eye ha solicitado comentarios al ejército israelí.

 Fallo en el control de Khiam.

Si el simbolismo de Bint Jbeil para Israel y sus enemigos significa que la incapacidad israelí de conquistar completamente la ciudad se percibe como un fracaso, lo mismo puede decirse de Khiam.

Mientras que Bint Jbeil podría servir a Israel como conector oeste-este, Khiam actúa como puerta de entrada al territorio libanés interior.

Sin embargo, también allí Israel parece haber fracasado en imponer un control decisivo.

Al igual que Bint Jbeil, la ubicación tiene un peso simbólico como el lugar donde se dirigía una notoria prisión respaldada por Israel durante la ocupación del sur de Líbano de 1982 a 2000, un lugar donde los detenidos fueron sometidos a graves abusos.

Fuentes de MEE dicen que Israel no pudo rodear Khiam, rodearlo por completo ni ocupar su lado norte.

Mientras tanto, dicen, las líneas de suministro de Hezbolá desde el valle de la Bekaa occidental permanecieron activas.

Esto impidió a los israelíes avanzar más hacia el interior y frustró los esfuerzos por establecer una franja estable a lo largo de la frontera.

Las tres fuentes cercanas a Hezbolá creen que las dificultades de Israel en Bint Jbeil y Khiam sugieren que los israelíes tendrán dificultades para imponer una zona de amortiguamiento de facto en el sur de Líbano, incluso una menos profunda de 10 km.

Sin el control total de Bint Jbeil y Khiam, Israel enfrentará un límite en la profundidad a la que sus tropas pueden avanzar en el Líbano.

Los israelíes también tendrán bolsas militares desconectadas, con áreas urbanas inseguras cercanas.

Y habrán fracasado en cortar las líneas de suministro de Hezbolá.

Fuentes cercanas a Hezbolá reconocen que Israel obtuvo ganancias territoriales y mató a muchos de los combatientes del partido durante la última guerra.

Pero esas ganancias no se consolidaron en el área de control sostenible que buscaba, argumentan.

La segunda fuente cercana a Hezbolá argumentó que Israel tenía interés en exagerar la importancia de la batalla por Bint Jbeil de antemano.

"Los israelíes inflaron deliberadamente la importancia de esta batalla para que, si lograban tomar la ciudad, pudiera presentarse como prueba de logro", dijo.

Como prueba de que la defensa de Bint Jbeil por parte de Hezbolá no se vio doblegada, la fuente destacó cómo la fuerza Radwan del partido emboscó al Batallón 101 de Israel poco antes del alto el fuego del 15 de abril.

"En cuestión de minutos, tres combatientes de Hezbolá lograron alcanzar a 10 paracaidistas, dejándolos muertos o heridos", dijo.

El incidente refleja hasta qué punto Hezbolá ve el conflicto no solo como una defensa estática del territorio, sino como una contienda por la resistencia, la movilidad y la capacidad de negar a Israel un avance simbólico decisivo."

 (Middle East Eye, 21/04/26, traducción Quillbot, enlaces en el original) 

Trump, el Dios... La forma en que Trump se presenta a sí mismo como Jesús, o como alguien ungido por Jesús, es típica de los líderes de sectas... Todas las sectas son cultos a la personalidad. Son extensiones de los prejuicios, la visión del mundo, el estilo personal y las ideas del líder de la secta. Trump, con su falso «escudo de Trump», se deleita en un kitsch de mal gusto inspirado en Luis XVI, inundado de oro rococó y candelabros resplandecientes. Las mujeres de la corte de Trump tienen «rostros de Mar-a-Lago»... Los hombres de Trump, que a sus ojos deben ser telegénicos y parecer salidos de «Central Casting», visten como ejecutivos publicitarios de los años 50. Lucen zapatos negros Florsheim regalados por Trump... Las sectas se caracterizan por la pedofilia y el abuso sexual. Aquellos, incluido Trump, que se movían con frecuencia en el entorno del pedófilo Jeffrey Epstein, replicaron el abuso endémico en las sectas... Trump desestima la crisis climática como un engaño. Se retira unilateralmente de los acuerdos y tratados sobre armas nucleares. Se enfrenta a potencias nucleares, como Rusia y China. Inicia guerras de forma impetuosa. Alienaba e insulta a los aliados de EE. UU. Sueña con anexionar Groenlandia y Cuba. Aboga por una cruzada santa contra los musulmanes. Ataca a sus oponentes políticos tildándolos de enemigos y traidores, menospreciándolos con insultos groseros. Recorta los programas sociales diseñados para sostener a los más vulnerables. Amplía un aparato de seguridad interna —los matones enmascarados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)— para aterrorizar al público. Las sectas no nutren ni protegen. Subyugan, aniquilan y destruyen... No importa cuántas mentiras pronunciadas por Trump estén meticulosamente documentadas. No importa que Trump haya utilizado la presidencia para enriquecerse en unos 1.400 millones de dólares durante el último año, según Forbes. No importa que sea inepto, perezoso e ignorante. No importa que vaya dando tumbos de un desastre a otro, desde los aranceles hasta la guerra contra Irán... No hay salida a esta disfunción política a menos que surjan movimientos populares que paralicen la maquinaria del gobierno y el comercio en nombre de un público traicionado. Pero el tiempo se agota. Trump y sus secuaces se toman en serio la invalidación o la cancelación de las elecciones de mitad de mandato si perciben una derrota. Si eso ocurre, el culto a Trump será inexpugnable (Chris Hedges)

"Durante los dos años que pasé escribiendo «Fascistas estadounidenses: la derecha cristiana y la guerra contra Estados Unidos», me topé con numerosos mini-Trumps. Estos autoproclamados pastores —muy pocos tenían formación religiosa formal— se aprovechaban de la desesperación de sus feligreses. Estaban rodeados de aduladores y no se les podía cuestionar. Mezclaban realidad y ficción, propagaban el pensamiento mágico y se enriquecían a costa de sus seguidores. Afirmaban que su riqueza y su ostentoso estilo de vida, incluidas mansiones y jets privados, eran una señal de haber sido bendecidos. Insistían en que estaban inspirados divinamente y ungidos por Dios. Dentro de los círculos herméticos de sus megaiglesias, eran omnipotentes.

Estos pastores de sectas prometían utilizar su omnipotencia para aplastar las fuerzas demoníacas que habían causado miseria en las vidas de sus seguidores: desempleo y subempleo, desahucios, quiebras, pobreza, adicción, abuso sexual y doméstico, y una desesperación paralizante. Cuanto más poder poseen los líderes de las sectas —según sus seguidores—, más seguro es el paraíso prometido. Los líderes de las sectas están por encima de la ley. Aquellos que depositan desesperadamente su fe en ellos quieren que estén por encima de la ley.

Los líderes de las sectas son narcisistas. Exigen una adulación servil y una obediencia total. La afirmación del secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., de que Donald Trump es capaz de trazar un «mapa perfecto» de Oriente Medio, o la declaración de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, de que Trump es siempre «la persona más culta de la sala», son dos de los innumerables ejemplos de la servilismo abyecto que se exige a quienes forman parte del círculo íntimo de un líder de secta. La lealtad ciega importa más que la competencia.

Los líderes de sectas son inmunes a las críticas racionales y basadas en hechos por parte de quienes depositan su esperanza en ellos. Por eso los seguidores acérrimos de Trump no le han abandonado y no le abandonarán. Todo el parloteo sobre fisuras en el universo MAGA malinterpreta a los seguidores de la secta de Trump.

Todas las sectas son cultos a la personalidad. Son extensiones de los prejuicios, la visión del mundo, el estilo personal y las ideas del líder de la secta. Trump, con su falso «escudo de Trump», se deleita en un kitsch de mal gusto inspirado en Luis XVI, inundado de oro rococó y candelabros resplandecientes. Las mujeres de la corte de Trump tienen «rostros de Mar-a-Lago»: labios excesivamente inflados, piel tensa y sin arrugas, implantes mamarios rellenos de gel de silicona y pómulos marcados, rematados con montones de maquillaje. Llevan tacones de aguja y atuendos llamativos que a Trump le resultan atractivos. Los hombres de Trump, que a sus ojos deben ser telegénicos y parecer salidos de «Central Casting», visten como ejecutivos publicitarios de los años 50. Lucen zapatos negros Florsheim regalados por Trump, concretamente unos Oxfords Lexington Cap Toe de 145 dólares.

Las sectas imponen códigos de vestimenta que reflejan el estilo y el gusto del líder de la secta.

Los seguidores del gurú indio Bhagwan Shree Rajneesh, también conocido como Osho, vestían túnicas rojas y naranjas, a menudo combinadas con un jersey de cuello alto y collares de cuentas. Los miembros de Heaven’s Gate llevaban zapatillas Nike Decade y pantalones de chándal negros. Los hombres de la Iglesia de la Unificación, conocidos como «Moonies», vestían camisas blancas impecables y pantalones planchados. Las mujeres llevaban vestidos. Parecían como si se dirigieran a la escuela dominical.

Al igual que Jim Jones, quien convenció u obligó a más de 900 de sus seguidores —entre ellos 304 niños de 17 años o menos— a morir ingiriendo una bebida mezclada con cianuro, Trump está cortejando agresivamente nuestro suicidio colectivo.

Trump desestima la crisis climática como un engaño. Se retira unilateralmente de los acuerdos y tratados sobre armas nucleares. Se enfrenta a potencias nucleares, como Rusia y China. Inicia guerras de forma impetuosa. Alienaba e insulta a los aliados de EE. UU. Sueña con anexionar Groenlandia y Cuba. Aboga por una cruzada santa contra los musulmanes. Ataca a sus oponentes políticos tildándolos de enemigos y traidores, menospreciándolos con insultos groseros. Recorta los programas sociales diseñados para sostener a los más vulnerables. Amplía un aparato de seguridad interna —los matones enmascarados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)— para aterrorizar al público. Las sectas no nutren ni protegen. Subyugan, aniquilan y destruyen.

Trump emplea al ejército estadounidense sin supervisión ni restricciones. Por esta razón, preside lo que el psiquiatra Robert Jay Lifton denominó una «secta destructora del mundo». Lifton enumera ocho características de las «sectas destructoras del mundo» que implantan lo que él denomina «entornos totalitarios».

Estas ocho características son:

1. Control del entorno. El control total de la comunicación dentro del grupo.

2. Carga del lenguaje. El uso de un «lenguaje de grupo» para censurar, editar y acallar las críticas o las ideas contrarias. Los seguidores deben repetir los clichés sin sentido aprobados por Trump y la jerga de la secta.

3. Exigencia de pureza. Una visión del mundo basada en «nosotros contra ellos». Quienes se oponen al grupo están equivocados, son ignorantes y malvados. Son irremediables. Son contaminantes. Deben ser erradicados. Cualquier acción está justificada para proteger esta pureza. El objetivo de todos los líderes de sectas es ampliar y hacer irreconciliables las divisiones sociales.

4. Confesión: La confesión pública de errores pasados. En el caso de los partidarios de Trump, esto incluye el rechazo, como han hecho el vicepresidente de EE. UU. JD Vance y otros, de las críticas pasadas a Trump, con la admisión pública de su anterior pensamiento erróneo.

5. Manipulación mística. La creencia de que los miembros del grupo han sido elegidos especialmente para un propósito superior. Quienes se mueven en el entorno de Trump actúan como si fueran elegidos por la divinidad. Se convencen a sí mismos de que no se ven obligados a aceptar las mentiras y vulgaridades de Trump —o a repetir la jerga de la secta—, sino que lo hacen voluntariamente.

6. La doctrina por encima de la persona. La reescritura y la fabricación de la historia personal para ajustarse a la interpretación de la realidad de Trump.

7. Ciencia sagrada. Las absurdidades de Trump —que las temperaturas globales están descendiendo en lugar de subir, que el ruido de las turbinas eólicas provoca cáncer y que ingerir desinfectantes como el Lysol es un tratamiento eficaz contra el coronavirus— se presentan como basadas en la ciencia. Esta pátina científica implica que las ideas de Trump se aplican a todo el mundo. Quienes no están de acuerdo carecen de rigor científico.

8. La concesión de la existencia. Los no miembros son «seres inferiores o indignos». Una existencia significativa implica formar parte de la secta de Trump. Quienes están fuera de la secta carecen de valor. No merecen consideración moral.

Trump no difiere de los líderes de sectas del pasado, entre ellos Marshall Herff Applewhite y Bonnie Lu Nettles —los fundadores de la secta Heaven’s Gate—, el reverendo Sun Myung Moon —quien dirigió la Iglesia de la Unificación—, Credonia Mwerinde —quien dirigió el Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos de Dios en Uganda — Li Hongzhi —fundador de Falun Gong— y David Koresh, quien dirigió la secta de los Davidianos en Waco, Texas.

Los líderes de las sectas son profundamente inseguros, razón por la cual arremeten con furia ante la más mínima crítica. Enmascaran esta inseguridad con crueldad, hipermasculinidad y grandiosidad pomposa. Son paranoicos, amorales, emocionalmente lisiados y físicamente abusivos. Ellos, incluidos los niños, son objetos que deben ser manipulados para su enriquecimiento, disfrute y, a menudo, entretenimiento sádico.

Las sectas se caracterizan por la pedofilia y el abuso sexual. Aquellos, incluido Trump, que se movían con frecuencia en el entorno del pedófilo Jeffrey Epstein, replicaron el abuso endémico en las sectas.

«Los niños del Templo del Pueblo sufrían abusos sexuales con frecuencia», escribe Margaret Singer en «Cults In Our Midst: The Continuing Fight Against Their Hidden Menace». «Mientras el grupo aún se encontraba en California, chicas adolescentes de tan solo quince años tenían que mantener relaciones sexuales con personas influyentes a las que Jones cortejaba. Un supervisor de niños en Jonestown tenía antecedentes de abuso sexual infantil, y el propio Jones agredió a algunos de los niños. Si se sorprendía a maridos y mujeres hablando en privado durante una reunión, se obligaba a sus hijas a masturbarse en público o a mantener relaciones sexuales con alguien que no gustaba a la familia ante toda la población de Jonestown, tanto niños como adultos. »

Las sectas, escribe Singer, son «un espejo de lo que hay dentro del líder de la secta».

«No tiene ningún tipo de restricción», escribe sobre el líder de la secta:

Puede hacer realidad sus fantasías y deseos en el mundo que crea a su alrededor. Puede llevar a la gente a cumplir sus órdenes. Puede convertir el mundo que le rodea en su mundo. Lo que la mayoría de los líderes de sectas logran es similar a las fantasías de un niño que juega, creando un mundo con juguetes y utensilios. En ese mundo de juego, el niño se siente omnipotente y crea un reino propio durante unos minutos o unas horas. Mueve las muñecas de juguete. Ellos hacen lo que él les ordena. Le repiten sus propias palabras. Él las castiga como le plazca. Es todopoderoso y da vida a su fantasía. Cuando veo las mesas de arena y las colecciones de juguetes que algunos terapeutas infantiles tienen en sus consultorios, pienso que un líder de secta debe mirar a su alrededor y situar a las personas en el mundo que ha creado, de la misma manera que el niño crea en la mesa de arena un mundo que refleja sus deseos y fantasías. La diferencia es que el líder de secta cuenta con seres humanos reales que cumplen sus órdenes mientras construye a su alrededor un mundo que surge de su propia mente.

El lenguaje del líder de la secta se basa en la confusión verbal. Mentiras, teorías de la conspiración, ideas extravagantes y declaraciones contradictorias, a menudo expresadas en la misma frase o con solo unos minutos de diferencia, que paralizan a quienes intentan interpretar al líder de la secta de forma racional. El absurdo es el objetivo. El líder de la secta no se toma en serio sus propias declaraciones. A menudo niega haberlas hecho, aunque estén documentadas. Las mentiras y la verdad son irrelevantes. El líder de la secta no busca transmitir información ni la verdad. El líder de la secta busca apelar a las necesidades emocionales de los miembros de la secta.

«Hitler mantuvo a sus enemigos en un estado de confusión constante y agitación diplomática», escribió Joost A.M. Meerloo en «La violación de la mente: la psicología del control del pensamiento y el menticidio». «Nunca sabían qué iba a hacer a continuación ese loco impredecible. Hitler nunca fue lógico, porque sabía que eso era lo que se esperaba de él. A la lógica se le puede hacer frente con lógica, mientras que a la ilógica no: confunde a quienes piensan con claridad. La Gran Mentira y las tonterías repetidas monótonamente tienen más atractivo emocional en una guerra fría que la lógica y la razón. Mientras el enemigo sigue buscando un contraargumento razonable a la primera mentira, los totalitarios pueden atacarlo con otra».

No importa cuántas mentiras pronunciadas por Trump estén meticulosamente documentadas. No importa que Trump haya utilizado la presidencia para enriquecerse en unos 1.400 millones de dólares durante el último año, según Forbes. No importa que sea inepto, perezoso e ignorante. No importa que vaya dando tumbos de un desastre a otro, desde los aranceles hasta la guerra contra Irán.

El establishment tradicional, cuya credibilidad ha quedado destruida debido a su traición a la clase trabajadora y a su sumisión a la clase multimillonaria y a las grandes corporaciones, tiene poco poder sobre los seguidores de Trump. Su virulencia no hace más que aumentar su popularidad. Los cultos políticos son los hijos bastardos de un liberalismo fallido. La popularidad de Trump puede rondar el 40 %, a fecha de 20 de abril —según una media de múltiples encuestas recopiladas por The New York Times—, pero su base sigue siendo inquebrantable.

El Partido Demócrata, en lugar de dar un giro para abordar la desigualdad social y el abandono de la clase trabajadora —que él mismo ayudó a orquestar—, ha recurrido a los recortes fiscales como vía para recuperar el poder. Una vez más, reducirá nuestra crisis social, económica y política a la personalidad de Trump. No ofrecerá reformas para rectificar nuestra democracia fallida. Esto es un regalo para Trump y sus seguidores. Al negarse a reconocer la responsabilidad por la desigualdad y proponer programas para paliar el sufrimiento que ha causado, los demócratas caen en el mismo tipo de pensamiento mágico que los seguidores de Trump.

No hay salida a esta disfunción política a menos que surjan movimientos populares que paralicen la maquinaria del gobierno y el comercio en nombre de un público traicionado. Pero el tiempo se agota. Trump y sus secuaces se toman en serio la invalidación o la cancelación de las elecciones de mitad de mandato si perciben una derrota. Si eso ocurre, el culto a Trump será inexpugnable."

(Chris Hedges , blog, 20/04/26, traducción DEEPL)