"La abogada madrileña Leticia de la Hoz recibió el pasado viernes, día 22 de mayo, una llamada telefónica del empresario Federico Lledó, propietario y principal ejecutivo de Summer Wind.
En las setenta y dos horas transcurridas desde el auto del juez José Luis Calama hasta ese viernes, una compañía real —su empresa aeronáutica, con cincuenta empleados— se había convertido en una empresa instrumental para canalizar dinero cuyo destinatario final sería, según el esquema de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), asumido por el juez instructor, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
—Tenemos un problema —le explicó Lledó a la abogada—, y es que es al revés.
Summer Wind (Viento de Verano, en inglés) había pagado a Plus Ultra 3.450.000 euros. Sin embargo, el auto recogía, UDEF dixit, que Plus Ultra había pagado 3,9 millones a Summer Wind.
La abogada recibió una amplia documentación enviada por Lledó para presentar ante la Audiencia Nacional.
De la Hoz, tras leer el auto del juez Calama y revisar los datos remitidos, entendió de qué iba el asunto:
—El dinero del rescate se queda en parte en Plus Ultra y otra parte va pasando de sociedad en sociedad hasta que acaba en Julito Martínez y termina en Zapatero. Pasa de empresa en empresa. Y una de esas empresas pantalla es Summer Wind. Pero no hay un solo pago de Plus Ultra a Summer Wind; al contrario, es esta la que paga a la primera después de contratarla. Y dicen que son 3,9 millones, pero es mi cliente, Summer Wind, quien paga a Plus Ultra 3.450.000 euros.
Según ha explicado la abogada, Julito Martínez Martínez prestaba servicios para Summer Wind, empresa que trabaja en el sector aéreo desde 1999. Martínez Martínez se dedicaba a conseguir clientes para compañías aeronáuticas y vuelos chárter, cobrando por ello una comisión. Tanto Lledó como Martínez son de Alicante.
El lunes pasado, Leticia de la Hoz presentó un escrito en la Audiencia Nacional con 69 documentos en los que acredita la falsedad de la afirmación contenida en el auto del juez Calama, basado en uno de los informes de la UDEF. La Policía cita un informe de la ONIF (Oficina Nacional de Investigación del Fraude) para presentar a Summer Wind como una de las empresas pantalla.
Lledó, según su letrada, no da crédito.
—¿Una sociedad pantalla con actividad, más de cincuenta empleados y una empresa que es la número uno en brokerage de aviones? —se pregunta la abogada.
Pero la de Summer Wind no ha sido la única puntualización sobre el auto y los informes de la UDEF. La empresa Thinking Heads (TH) ha emitido un comunicado porque aparece ampliamente citada tanto en los informes de la UDEF como en el auto del juez Calama.
Propiedad de Daniel Romero Abreu, el comunicado señala que “el auto no incluye a Thinking Heads entre las sociedades que presuntamente forman parte de la trama delictiva”. Y añade: “La relación de TH con Zapatero ha estado vigente desde el año 2014, vinculada a servicios de consultoría, conferencias y servicios editoriales, al igual que otras relaciones similares establecidas con más de cuarenta ex primeros ministros y expresidentes de España, Europa y Latinoamérica desde 2003, año de constitución de la empresa”.
Fuentes próximas a la compañía señalan que los cuatro expresidentes del Gobierno de España trabajan con TH: Felipe González, José María Aznar, Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero.
Mientras la “trama Zapatero” -con joyas halladas en su oficina de la calle Ferraz y exhibidas en el escaparate de los medios de comunicación- ya es, según una mayoría de la prensa, un hecho.
El argumento para defender la actuación de la UDEF, el juez y la Fiscalía Antucorrupción : hay múltiples “indicios” y solo se está en los inicios, por lo que no se puede pedir mas.
La realidad: la instrucción de esta causa lleva más de un año antes de “explotar” el pasado martes 19 de mayo.
Y esa investigación discurrió bajo secreto sumarial, aunque con filtraciones políticas en las cuales el Partido Popular ha tenido una posición privilegiada.
Pero la importancia de los “indicios” es relativa.
El principal agujero de esta instrucción está en el delito de tráfico de influencias que se imputa a Zapatero.
Para este delito (artículo 429 del Código Penal), resulta necesario, ya desde el inicio de la investigación, exponer —que no probar - cómo actuó el expresidente.
¿Cómo lo hizo?
¿En qué consistió su capacidad de influencia - prevalimiento - para conseguir que directivos de la Administración resolvieran otorgar el crédito de 53 millones a la aerolínea española Plus Ultra? ¿Sobre quién o quiénes, con potestad para concederlo, habría ejercido dicha influencia?.
En este sentido, la investigación sigue siendo, como se dice en el lenguaje anglosajón, una “fishing expedition”, es decir, una investigación prospectiva en busca de pruebas e indicios para justificar una acusación predeterminada.
Y en esa expedición, el foco está en el personaje, el único que, según el relato policial, tenía acceso a Zapatero y a lo que el expresidente habría hecho en su tarea de ejercer el tráfico de influencias.
Se trata de Julito Martínez Martínez, (JMM) el hombre que hasta ahora sólo ha dIcho: “Nunca me podría imaginar que un ex presidente del Gobierno pudiera ser imputado y menos Zapatero, pensaba que se libraría de esto’
La Fiscalía Anticorrupción espera que en esa expedición de pesca Julito llegue un pacto para explicar que quiso decir con que Zapatero “se libraría de esto”.
En roman paladino: que confiese qué hizo Zapatero para hacer realidad ese préstamo.
Es decir: ¿cómo hizo el tráfico de influencias?
O si en los diálogos con los propietarios y ejecutivos de Plus Ultra, Julito vendía humo al presentar a Zapatero como su as en la manga para conseguir que la Administración otorgarse el préstamo a la aerolínea.
Un as en la manga por lo que Julito cobró el 1% del préstamo: 530.000 euros.
Esa es, pues, la cuestión."
(Ernesto Ekaizer , blog, 27/05/26)