14.7.26

Volkswagen va a despedir 100 000 trabajadores. No se trata únicamente de Volkswagen, sino de toda la industria automovilística europea, que a su vez no es más que la punta del iceberg de la crisis del sector manufacturero de Europa occidental... Es muy probable que asistamos a una nueva ola de deslocalizaciones de la producción hacia países con salarios bajos desde Alemania y, en menor medida, desde Francia y, tal vez, desde España... La deslocalización podrá llevarse a cabo bien saturando la capacidad productiva de las plantas ya existentes en países periféricos, bien realizando inversiones directas en el extranjero... existe el peligro real de que Alemania, el país económicamente más importante de la UE, se desindustrialice, al menos parcialmente, con repercusiones negativas no solo para su economía en su conjunto, sino también para la de otros países europeos, en particular para sus proveedores de bienes intermedios y componentes, incluida Italia... Por otra parte, la crisis del sector automovilístico alemán se produce en una etapa histórica de estancamiento del PIB alemán y de otros países de la zona del euro... El fracaso de Europa destaca especialmente si se compara con el éxito de China, que está ganando la competencia cada vez menos gracias a los bajos salarios y cada vez más gracias a su capacidad de innovación tecnológica, basada en la intervención planificada y organizada del Estado. Por lo tanto, sería conveniente que la UE e Italia tomaran como referencia la experiencia china, abandonaran las lógicas neoliberales y aplicaran políticas estatales de planificación industrial —previstas en el artículo 41 de la Constitución italiana— y de renacionalización de las empresas. Pero se trata de una cuestión de decisiones y, por lo tanto, es un asunto que solo se resuelve a nivel político (Domenico Moro)

"Las razones de la crisis del sector automovilístico alemán y europeo y del auge del sector automovilístico chino

Mientras que la opinión pública europea e italiana se centra en la inmigración como origen de los problemas de Europa occidental y, en particular, de la bajada de los salarios, se ignoran las verdaderas causas de la profunda crisis social que se está viviendo. Sin embargo, en los últimos tiempos se han producido algunos hechos que deberían dar que pensar a la opinión pública de Italia y de Europa. En Italia, en el Ministerio de Industria, se ha roto el acuerdo entre los sindicatos y Natuzzi, multinacional líder mundial en sofás de piel, que había decidido cerrar dos fábricas en la provincia de Bari y trasladar la producción a Rumanía, donde cuenta con una fábrica desde hace años. El cierre no solo afectará a los trabajadores de Natuzzi, sino también a 600 pequeñas y medianas empresas de Apulia y Basilicata, proveedoras de Natuzzi. 

Pero la noticia más importante procede de Alemania, donde una revista ha revelado el plan de Volkswagen, segundo fabricante mundial de automóviles, de despedir a 100 000 trabajadores, más del 15 % de su plantilla global. Se trata de una de las reestructuraciones más importantes de la historia industrial. Aún más importante es que dicha reestructuración se centrará en el corazón de la multinacional, en Alemania, donde se despedirá a 50 000 empleados y se cerrarán cuatro plantas.

Sin embargo, no se trata únicamente de Volkswagen, sino de toda la industria automovilística europea, que a su vez no es más que la punta del iceberg de la crisis del sector manufacturero de Europa occidental, lo que corre el riesgo de acelerar la desindustrialización.

 La multinacional estadounidense Ford ha anunciado recortes del 14 % en su plantilla europea (3 900 empleados) en España, el Reino Unido y, sobre todo, en Alemania. Mercedes, tras haber despedido a 4 000 trabajadores mediante bajas voluntarias a finales de 2025, ha declarado que pretende proceder a nuevos despidos, con lo que ahorrará mil millones de euros en personal de aquí al año que viene. BMW prevé una reducción de plantilla del 5 % a nivel mundial de aquí a finales de año. La crisis del sector del automóvil también afecta a los fabricantes de componentes; por ejemplo, la empresa alemana Bosch ha programado recortes de 18 500 empleados. 

El temor es muy grande también entre los fabricantes italianos de componentes para automóviles, cuyos principales clientes son los fabricantes alemanes, a los que se destina el 20 % de las exportaciones de piezas y accesorios para vehículos de motor, aunque su valor (2.9 mil millones de euros en 2025) tiene un impacto reducido en el total de las exportaciones manufactureras italianas a Alemania (72.2 mil millones)[i].

Las causas de la crisis del sector del automóvil alemán y europeo

Ante esta debacle, ¿cuáles son las causas de la crisis del sector del automóvil europeo y, en especial, alemán? Los analistas suelen atribuirla a cuatro razones. 

La primera fue la interrupción, tanto para Alemania como para Italia, tras las sanciones impuestas por la UE a Rusia, del suministro de gas a bajo coste, lo que provocó un aumento de los costes de producción. 

La segunda es el aumento de los aranceles estadounidenses sobre los automóviles importados de Europa, del 2,5 % al 15 % y, posteriormente, al 25 %. Estos aranceles penalizan sobre todo a Volkswagen y a sus marcas de lujo, Porsche y Audi. Volkswagen solo cuenta con una planta de montaje de automóviles en EE. UU. y tiene una presencia mucho mayor en México, país que, a su vez, se ve afectado por aranceles del 25 %. BMW y Mercedes se han visto menos afectadas, ya que cuentan con una mayor capacidad productiva en EE. UU. 

Una tercera razón es la transición energética puesta en marcha por la Comisión Europea, que ha impuesto que las emisiones de CO2 de los automóviles fabricados en la UE se reduzcan en un 55 % para 2030 y en un 100 % para 2035, fecha en la que debería cesar la producción de vehículos con motor de combustión. En consecuencia, las empresas europeas se han orientado hacia los vehículos eléctricos, invirtiendo sumas colosales que, sin embargo, no han tenido eco en el mercado europeo, donde los consumidores solo han adquirido unos pocos de los demasiado costosos vehículos eléctricos europeos. De ahí el desplome de los beneficios de las empresas alemanas y europeas.

La cuarta y más importante razón es China, que ha afectado negativamente a la industria alemana y europea de dos maneras. La primera es la reducción de la capacidad del mercado chino —que representa el 30 % del mercado mundial del automóvil y el 75 % del de los vehículos eléctricos[ii]— para absorber los vehículos alemanes fabricados tanto en Alemania como en China. 

Volkswagen ha pasado de un máximo histórico en 2019 de 4,2 millones de vehículos vendidos en China a 2,7 millones en 2025. La caída de las ventas se debe a la competencia de los fabricantes de automóviles chinos —sobre todo BYD, Geely y SAIC Motor—, quienes, mientras los fabricantes alemanes seguían ofreciendo vehículos de combustión, han lanzado al mercado vehículos eléctricos más económicos y mejor equipados con la tecnología y el software que tanto aprecian los consumidores chinos, especialmente los más jóvenes. 

En 2025, las marcas chinas aumentaron sus ventas en el mercado nacional en un 16,8 % con respecto al año anterior, superando la cuota del 70 %; por el contrario, las marcas alemanas registraron una caída del 7,7 %[iii]. Pero la capacidad competitiva china no solo se ha manifestado en su propio país, sino también en el extranjero y, en particular, en el mercado europeo, donde los vehículos eléctricos e híbridos a precios asequibles procedentes de este país del Lejano Oriente están gozando de una acogida cada vez mayor entre los consumidores.

Estas son las causas más inmediatas y visibles. Sin embargo, existe una causa más profunda que está relacionada con las más superficiales. Dicha causa es la sobreproducción de capital. Esto significa que se ha acumulado un exceso de capital (en forma de medios de producción) en relación con la capacidad de este capital creciente para obtener la tasa de ganancia esperada por los capitalistas. En esencia, el capital, para aumentar la productividad de cada trabajador, introduce una cantidad cada vez mayor y más innovadora de maquinaria y tecnología en relación con los trabajadores empleados. 

Por lo tanto, el capital invertido en mano de obra disminuye en relación con el capital invertido en medios de producción. Sin embargo, dado que la tasa de beneficio viene determinada por la relación entre la plusvalía (que constituye el beneficio y es creada únicamente por los trabajadores) y el capital total invertido, se producirá una tendencia a la disminución de la tasa de beneficio, es decir, una caída porcentual del beneficio sobre el capital invertido.

 Los capitalistas, sin embargo, pueden compensar la disminución de la tasa de beneficio con el aumento de la masa de beneficio. Así, la plusvalía o beneficio, aunque disminuya en proporción al capital total invertido, puede aumentar en valor absoluto. Esta masa de beneficio aumentada se traduce, no obstante, en un aumento de la masa de mercancías producidas que presionan para ser vendidas en el mercado. 

Dado que, en la sociedad capitalista, la producción global no está regulada por un plan que ajuste la producción a la capacidad real de compra de la sociedad (es decir, a las dimensiones del mercado), cada capital individual, al actuar de forma autónoma con el fin de maximizar su beneficio, aumenta las unidades producidas y, en consecuencia, crece el volumen total de mercancías que no logran venderse en el mercado. 

De hecho, en el modo de producción capitalista, el mercado resulta cíclicamente demasiado reducido en comparación con la mayor capacidad de producción. Así se observa que la sobreproducción de capital genera necesariamente la sobreproducción de mercancías y el aumento de la competencia entre los capitales, lo que reduce los precios y, con ellos, los beneficios[iv].

Esta era la situación del mercado europeo, donde los productores, en las últimas décadas —sobre todo en los años 80 y 90—, habían aumentado la productividad mediante la introducción masiva de la automatización y la informática. 

De este modo, el mercado europeo se había saturado de automóviles fabricados y la industria presentaba una sobreacumulación de capital. Con la posterior globalización, se había encontrado una salida a la caída de la tasa de beneficio mediante la externalización de la producción al extranjero, donde los salarios eran más bajos y, por lo tanto, las tasas de beneficio eran más elevadas. 

Los fabricantes de automóviles europeos, empezando por Volkswagen, Renault y Fiat, habían trasladado así el capital y la producción a Europa del Este —desde Polonia hasta Rumanía y Serbia—, al norte de África, a América Latina —sobre todo a México y Brasil— y a Asia, desde Turquía hasta China. A pesar de ello, la sobreproducción de capital y de mercancías no tardó en reaparecer, en particular en Europa occidental. 

No es casualidad que Sergio Marchionne, consejero delegado de Fiat, solía repetir, hasta su fallecimiento en 2018, que en Europa había un exceso de capacidad productiva —en otras palabras, una sobreproducción de capital— y que, por lo tanto, era necesario proceder al cierre de plantas y a fusiones entre grandes grupos. De hecho, Fiat, tras haber absorbido a la estadounidense Chrysler, se fusionó unos años después de la muerte de Marchionne con Peugeot y absorbió también a Opel en un nuevo megagrupo, Stellantis, que ahora ocupa el segundo puesto en Europa y el cuarto en el mundo.

 Fue en ese momento cuando, para resolver la situación de un mercado europeo ya saturado, se pensó en impulsar una nueva expansión de la demanda mediante la transformación del propio producto, pasando del coche de combustión al coche eléctrico. Además, el coche eléctrico, al ser mucho más sencillo de fabricar, requiere menos horas de trabajo para su fabricación y, por lo tanto, se pensaba que permitiría aumentar la productividad y los beneficios.

Sin embargo, esta estrategia no tardó en revelarse como un fracaso. La transformación de la producción exigió una considerable inversión de capital en un plazo muy breve, pero a dicha inversión no correspondió un volumen de ventas adecuado, lo que provocó pérdidas significativas y una caída generalizada de los beneficios de los fabricantes europeos. Así pues, una vez más, en el capitalismo, el mercado ha demostrado no ser capaz de absorber la producción, generando un exceso de producción de capital y de mercancías. El problema, además de la escasez de infraestructuras públicas de recarga, es que los fabricantes europeos han producido coches eléctricos o híbridos demasiado caros en comparación con los de combustión, y el ya saturado mercado automovilístico europeo ha seguido prefiriendo estos últimos o los coches eléctricos o híbridos chinos, más económicos.

Por qué el automóvil chino se está imponiendo no solo en China, sino también en la UE

Llegados a este punto, debemos comprender por qué China es más competitiva que Europa. En primer lugar, China cuenta con el mayor mercado automovilístico del mundo, por lo que puede lograr impresionantes economías de escala, ahorrando en costes, especialmente en la producción de baterías, que son la parte del coche eléctrico que en Europa tiene unos costes elevados. Además, China es prácticamente un monopolista mundial en la extracción y el refinado de tierras raras, que son esenciales para la producción de automóviles y baterías eléctricas. A esto se suma que China, a pesar del aumento de los salarios reales de los últimos años (+10,7 % anual solo entre 2008 y 2014[v]), sigue contando con una ventaja salarial y una abundante mano de obra. Pero la razón más importante es que China está pasando de ser un país periférico —que produce basándose en tecnologías y capitales occidentales, con sus bajos salarios como ventaja competitiva— a convertirse en un país industrialmente autónomo, con sus propios grupos industriales y su propia tecnología avanzada. En la práctica, China es quizás el único país periférico que está saliendo de un desarrollo dependiente de Occidente —que perpetúa el subdesarrollo— para avanzar hacia lo que Samir Amin definía como «desarrollo autocentrado»[vi]. China depende cada vez menos de las cadenas de valor dominadas por empresas occidentales y, en cambio, crea cada vez más cadenas de valor controladas por sus propias empresas. Ocupar la posición más alta en una cadena de valor es un factor esencial, ya que permite controlar la producción de valor a lo largo de toda la cadena y, por lo tanto, «captar» una mayor cuota de plusvalía, es decir, de beneficio. En consecuencia, hoy en día China consigue retener en su territorio una mayor parte de la plusvalía producida por sus trabajadores, que antes era (y sigue siéndolo, aunque en menor medida) «captada» por las multinacionales europeas, estadounidenses y japonesas.

Pero, ¿por qué está ocurriendo esto en China y no en otros países del Sur global? La respuesta es que, en China, el Estado ha mantenido un control muy firme sobre la economía, a diferencia de Europa, donde el modelo liberal se ha impuesto con fuerza. Esto se debe a que China no depende políticamente del imperialismo occidental y, a través del Partido Comunista, mantiene firmemente en sus manos su soberanía política, a diferencia de muchos países del Sur global. 

El modelo chino demuestra así ser mejor que el europeo, ya que se basa en el denominado «socialismo con características chinas». El sector del coche eléctrico es uno de los mejores ejemplos en este sentido. En él convive un sector de empresas de propiedad totalmente estatal (entre ellas se encuentra SAIC-Motor, que fabrica la marca MG, muy extendida en Italia), junto a otro sector de empresas dirigidas por capitalistas privados, pero que, no obstante, con el tiempo han recibido capital de fondos de inversión estatales y de bancos públicos, para financiar su desarrollo global. 

Hay quien define el modelo chino como «capitalismo de Estado» y lo compara con la Italia de la Primera República, con su economía mixta público-privada. Sin embargo, entre la Italia de hace unos cuarenta años y la China actual existe una diferencia importante: en Italia, el Estado seguía estando dominado por los capitalistas privados, de los que dependían la mayoría de los partidos de la época, y, de hecho, en un momento dado, la contrarreforma neoliberal pudo imponerse con facilidad. 

Por el contrario, en China son los capitalistas privados quienes dependen del Estado y del Partido Comunista, que controla las riendas de la economía, empezando por la moneda, a través de los planes quinquenales económicos. Ha sido, por tanto, gracias a su modelo económico que China ha podido desarrollar mejor y antes que Europa y EE. UU. las tecnologías relacionadas con el coche eléctrico, rompiendo con ese lugar común extendido en Occidente según el cual el socialismo estaría necesariamente viciado por una ineficiencia subyacente.

Cómo reacciona el capital europeo ante la crisis del sector del automóvil

Llegados a este punto, debemos preguntarnos cómo están reaccionando el capital europeo y sus multinacionales del automóvil ante la sobreproducción de capital y de mercancías y, sobre todo, cómo reaccionan ante la competencia china. La solución principal al exceso de sobreacumulación de capital —es decir, de capacidad productiva— es la destrucción de parte de dicha capacidad; en otras palabras, de parte del capital fijo. 

De hecho, Volkswagen, demostrando así el carácter de sobreproducción de capital de su crisis, tiene previsto cerrar cuatro fábricas en Alemania. Como confirmación adicional de que las enormes inversiones en vehículos eléctricos han contribuido al exceso de acumulación de capital, las plantas que cerrarán son las que producen coches eléctricos, en particular la de Zwickau, que fue la primera fábrica convertida por completo a la movilidad eléctrica con una inversión de 1 200 millones de euros. Además, las inversiones de capital del grupo se reducirán en un 15 %, situándose en 130 000 millones de euros en los próximos cinco años. Por último, en consonancia con el objetivo de reducir la sobreproducción de mercancías, Volkswagen ha reducido su producción de 12 millones de vehículos al año a 9 millones.

Otra forma de contrarrestar el exceso de producción de capital es la reducción del salario de los trabajadores, lo que conlleva un aumento de la explotación y, por lo tanto, un incremento de la tasa de beneficio. El rumor sobre la intención de despedir a 100 000 trabajadores, la mitad de ellos en Alemania, podría ser también una estrategia negociadora para obligar al poderoso sindicato alemán IG Metal —quizá a cambio de una reducción de los despidos— a aceptar recortes salariales. 

Otra forma de reducir la parte de los costes destinada a la mano de obra sería, además, el traslado de la producción a países que tienen un coste laboral mucho más bajo y una tasa de explotación más elevada que la alemana. En esencia, la crisis del sector del automóvil y, en general, la crisis de sobreproducción pueden generar una nueva ola de deslocalizaciones que conduciría a una mayor desindustrialización de Europa occidental, especialmente de los dos países que, a pesar de la globalización, habían conservado una sólida industria manufacturera: Alemania e Italia. 

Por otra parte, volviendo al ejemplo mencionado al principio sobre la deslocalización de la producción de Natuzzi, el coste medio de la mano de obra en la industria, la construcción y los servicios es de 32 euros en Italia, mientras que en Rumanía es de 13,6 euros, es decir, menos de la mitad[vii]. Por lo tanto, la externalización transfronteriza, especialmente la de las fases con mayor intensidad de mano de obra, permite a Natuzzi aumentar considerablemente sus beneficios.

 Aunque la diferencia entre el salario real italiano y el rumano es menos acusada en términos reales —dado que los salarios en Italia, entre 2008 y 2024, han perdido un 8,7 % de su poder adquisitivo, la mayor caída entre los países del G20 [viii], mientras que en Rumanía han registrado un aumento y que la parte del coste laboral, una vez descontado el salario que el trabajador percibe realmente, es del 28,1 % del total en Italia y solo del 4,8 % en Rumanía, lo que importa a las multinacionales es la diferencia en el coste laboral nominal, que repercute en la distribución del valor a nivel de la cadena de producción global. Este argumento es aún más válido para Alemania y Francia, cuyo coste laboral por hora es de 45 y 44,3 euros, respectivamente, frente a los 19,1 euros de Polonia, los 15,2 euros de Hungría y los aproximadamente 12 euros de Bulgaria y Serbia. Sin embargo, fuera de la UE, por ejemplo en América Latina, Asia Oriental y el norte de África, la brecha con respecto al coste laboral de Europa Occidental es aún mayor.

El capital europeo también puede contar con otra herramienta para hacer frente a la crisis del sector del automóvil: el apoyo público de la UE. Dicho apoyo se materializa, en primer lugar, en la reducción del 100 % al 90 % de la cuota de vehículos eléctricos que la UE obliga a producir de aquí a 2035, lo que da más tiempo a los fabricantes para pasar por completo de los vehículos de combustión a los eléctricos. 

En segundo lugar, la UE ha aumentado los aranceles sobre los vehículos eléctricos chinos, alegando que los fabricantes en China se benefician de importantes subvenciones estatales que distorsionan la competencia. En octubre de 2024, al arancel estándar del 10 % se le añadió una serie de aranceles adicionales que varían, en función de las ayudas estatales que reciben las empresas, desde el 7,8 % para los Tesla fabricados en Shanghái hasta el 35,3 % aplicado a los vehículos de SAIC. 

Posteriormente, dado que los fabricantes chinos habían eludido los aranceles exportando vehículos híbridos en lugar de vehículos totalmente eléctricos, la UE amplió los aranceles también a los vehículos híbridos. Por último, a partir de febrero de 2026, la UE ha permitido a los fabricantes chinos quedar exentos de los aranceles siempre que adopten un «precio mínimo permitido» por la UE, se ajusten a un determinado volumen de vehículos importados anualmente y se comprometan a invertir en la producción de vehículos eléctricos en Europa. ¿Ha sido eficaz el proteccionismo a la hora de proteger la industria europea? Sí, al menos en parte. Sin duda, sin los aranceles, los coches chinos se habrían extendido de forma descontrolada.

 No obstante, la cuota de mercado de los fabricantes chinos en la UE se ha triplicado en los últimos tres años, pasando del 2,3 % en 2023 al 6 % en 2025 y al 9 % en los primeros cinco meses de 2026, apenas por debajo del tercer fabricante europeo, Renault, con un 10,2 %. El fabricante chino con mayor cuota de mercado es Geely (2,6 %), que supera a fabricantes de renombre y con una larga trayectoria en Europa, como Ford (2,3 %) y Nissan (1,9 %), seguido de SAIC y BYD (2,1 %)[ix].

Además de los aranceles, la UE ha decidido intervenir con una inversión de 1.800 millones de euros para facilitar la creación de una cadena de suministro de baterías eléctricas para automóviles en Europa. Además, en marzo de 2026, a través de laIndustrial Accelerator Act (IAA), propuso conceder subvenciones para la compra de vehículos eléctricos, siempre que el 85 % de su valor total se haya producido en la UE. Si al menos el 70 % de los vehículos eléctricos vendidos por un mismo fabricante cumplen este requisito, todos sus vehículos eléctricos se beneficiarán de las subvenciones. 

Más recientemente, los tres principales fabricantes europeos —Volkswagen, Stellantis y Renault— han enviado una carta al Parlamento Europeo solicitando modificaciones a la IAA, que consisten, sobre todo, en reducir el porcentaje del valor producido en la UE de los vehículos vendidos del 85 % al 70 %, a fin de que puedan optar a las ayudas. Se trata de una petición interesante, ya que permite a los fabricantes europeos producir una mayor parte del vehículo fuera de la UE, donde los costes —incluidos, sobre todo, los laborales— son más bajos.

Por otra parte, la producción de las multinacionales se basa en la cadena de valor global, es decir, en la división de las fases de producción de un producto destinado al consumidor final entre varias fábricas, situadas en distintos países. En cada fase productiva se genera una determinada cantidad de valor que, al final, al sumar todo el valor producido a lo largo de toda la cadena, se traduce en un precio de producción. La cuestión más importante es que la parte del valor incorporado al producto en cada fase productiva se calcula a precios locales, que, en los países periféricos, son mucho más bajos que los de los países centrales, como Alemania, Francia e Italia. 

La consecuencia es que, en la contabilidad y en las estadísticas globales, el valor —en términos de tiempo de trabajo— efectivamente transferido a la mercancía resulta subestimado en los países periféricos (Rumanía, México, Brasil, India, China, etc.), con bajos costes laborales, y sobreestimado en los países centrales (Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Japón, etc.), con altos costes laborales[x]. En consecuencia, es indudable que la cuota del valor real del automóvil producido en la UE sería, de hecho, muy inferior al 85 % del total (o al 70 %, si se aceptaran las peticiones de los tres grupos automovilísticos europeos) previsto por la IAA. 

Esta es la razón por la que las multinacionales europeas, como Volkswagen y Stellantis, en el transcurso de la denominada globalización, han deslocalizado masivamente a países de la periferia o del Sur global, como preferimos llamarlos, obteniendo beneficios extraordinarios.

El futuro nos depara deslocalizaciones y una caída de los salarios, ¿cómo contrarrestarlas?

A pesar de la globalización, en Alemania se había mantenido una cuota importante de la producción de automóviles (4,148 millones de vehículos en 2025 frente a los 5,13 millones de 2000), cuyas exportaciones han ido viento en popa hasta hace poco. Esto ya no es posible por las razones que hemos expuesto hasta ahora. 

De hecho, «el consejo de administración del grupo [Volkswagen] ha declarado en varias ocasiones que el modelo de negocio histórico y durante años exitoso, orientado a desarrollar vehículos globales en Alemania, fabricarlos en Europa y venderlos en todo el mundo, ya no funciona». [xi] 

Entonces, ¿cuál será la solución a la crisis del sector del automóvil alemán y europeo que pondrán en práctica las multinacionales? Es muy probable que asistamos a una nueva ola de deslocalizaciones de la producción hacia países con salarios bajos desde Alemania y, en menor medida, desde Francia (que en 2025 produjo 1,06 millones de automóviles, frente a los 2,87 millones de 2000[xii]) y, tal vez, desde España (1,81 millones de automóviles en 2025, frente a los 2,44 millones de 2000). 

En cuanto a Italia, aquí la producción ya se había reducido prácticamente a cero en los últimos años (237 000 automóviles en 2025 frente a 1,4 millones en 2000) y el sector del automóvil ha sido sustituido, en cuanto a su contribución al PIB y a las exportaciones, por otros sectores de alta tecnología, como el farmacéutico y, sobre todo, el químico, que en conjunto representaron en 2025 el 28,8 % del valor total de las exportaciones italianas, frente al 2,23 % del sector del automóvil[xiii]

A modo de comparación, cabe señalar que la producción china ha pasado de 600 000 automóviles en el año 2000 a 30 millones en 2025, lo que representa el 42 % de la producción mundial. La deslocalización de la industria automovilística alemana y de Europa occidental podrá llevarse a cabo bien saturando la capacidad productiva de las plantas ya existentes en países periféricos, bien realizando inversiones directas en el extranjero (IDE) greenfield, es decir, construyendo nuevas plantas, siempre en países periféricos, o bien procediendo a fusiones con otros fabricantes y racionalizando la producción, es decir, logrando economías de escala y recortando puestos de trabajo.

En cualquier caso, existe el peligro real de que Alemania, el país económicamente más importante de la UE, se desindustrialice, al menos parcialmente, con repercusiones negativas no solo para su economía en su conjunto, sino también para la de otros países europeos, en particular para sus proveedores de bienes intermedios y componentes, incluida Italia. Por otra parte, la crisis del sector automovilístico alemán se produce en una etapa histórica de estancamiento del PIB alemán y de otros países de la zona del euro, como Francia y, especialmente, Italia. Sin duda, otro efecto de las nuevas deslocalizaciones puede ser la aparición de dificultades en el mercado laboral alemán y europeo, con una contracción de la demanda de mano de obra y la consiguiente reducción de los salarios. Siempre y cuando Volkswagen no negocie con el sindicato una reducción salarial a cambio de la reducción prevista del exceso de mano de obra.

Esto tendrá repercusiones en la sociedad y en la política europea, especialmente en la de Alemania. El Gobierno del canciller Merz, una coalición de democristianos (CDU-CSU) y socialdemócratas (SPD), ya ha alcanzado los mínimos históricos de popularidad de un Gobierno alemán. Además, el partido alemán de extrema derecha y fuertemente antiinmigración, Alternative für Deutschland (AfD), ha superado en las encuestas a la CDU-CSU de Merz como primera fuerza política, con un 28 % frente al 24 %. Sin embargo, ante los despidos anunciados por Volkswagen, el Gobierno de Merz se ha mantenido pasivo: «Intentamos evitar cualquier cierre de plantas en Alemania (…) —comentó un portavoz del Gobierno—. Pero, en última instancia, se trata de decisiones de las empresas, que deben tomarse según criterios económicos».[xiv] La reestructuración de todo el sector del automóvil, que, sin contar los componentes, representa el 10 % del total de las exportaciones alemanas (156 mil millones de 1.563) , puede, por lo tanto, acentuar la crisis del orden social y político alemán, que desde el final de la Segunda Guerra Mundial se ha basado en la alternancia entre la CDU-CSU y el SPD, y que hoy en día no logra mantenerse ni siquiera uniendo a estos dos partidos.

¿Cómo responder a la deslocalización —no solo del sector del automóvil— y a la desindustrialización, que reduce los salarios y transforma los puestos de trabajo de la industria en empleos precarios y mal remunerados en el sector servicios? Sin duda, deberían generalizarse algunas propuestas que los sindicatos italianos y europeos han elaborado en los últimos años, como las leyes contra la deslocalización, que impongan sanciones y la devolución de las ayudas estatales a las empresas que se deslocalizan; el aumento de la frecuencia de las renovaciones de los convenios colectivos nacionales, combinadas, no obstante, con la introducción de salarios mínimos; y la obligación de que los subcontratistas apliquen los convenios colectivos de referencia. A estas medidas habría que añadir otras, destinadas a reducir la movilidad de los capitales a nivel internacional, la cual, al aumentar con el neoliberalismo, ha dado lugar a la globalización de la producción. En lo que respecta a Italia, dado que los salarios (y el coste laboral) italianos son significativamente más bajos que los del resto de los países europeos avanzados y son los que más poder adquisitivo han perdido en el G20, sería necesaria una campaña nacional, en la que participen conjuntamente la política y los sindicatos, contra los bajos salarios en todos los sectores. Pero esto no basta, ya que la cuestión y las soluciones son de carácter más general.

En definitiva, la crisis del sector automovilístico alemán supone la confirmación del fin definitivo del llamado «modelo renano» alemán —que ya llevaba tiempo en dificultades—, basado en una especie de pacto social entre empresas, sindicatos, bancos y Gobierno. Pero también es la prueba del fracaso del modelo neoliberal —basado en las exportaciones, la moderación salarial, las privatizaciones y la retirada del Estado de la economía—, que se ha impuesto en Europa en las últimas décadas.

 En términos más generales, es la demostración de las contradicciones insuperables del modo de producción capitalista, desde la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción hasta la anarquía del mercado. El fracaso de Europa destaca especialmente si se compara con el éxito de China, que está ganando la competencia cada vez menos gracias a los bajos salarios y cada vez más gracias a su capacidad de innovación tecnológica, basada en la intervención planificada y organizada del Estado. Por lo tanto, sería conveniente que la UE e Italia tomaran como referencia la experiencia china, abandonaran las lógicas neoliberales y aplicaran políticas estatales de planificación industrial —previstas en el artículo 41 de la Constitución italiana— y de renacionalización de las empresas. Pero se trata de una cuestión de decisiones y, por lo tanto, es un asunto que solo se resuelve a nivel político. Lo cual no significa que todo se reduzca a la contienda electoral, sino que hay que modificar, mediante la lucha —empezando por los lugares de trabajo—, las relaciones de fuerza globales entre las clases sociales, es decir, entre el capital transnacional y el trabajo asalariado.
Notas
[i] Elaboración propia a partir de datos de Eurostat, «International trade of EU and non-EU countries since 2002 by SITC». Cabe señalar que Italia tiene un superávit comercial de 13 mil millones con respecto a Alemania. https://ec.europa.eu/eurostat/comext/newxtweb/submitresultsextraction.do
[ii] Focus2move, China 2026: caída en picado mientras Geely desplaza a BYD como marca líder.
[iii] https://www.marklines.com/en/report/rep2969_202602
[iv] Karl Marx, El capital, Libro III, Sección III: «La caída tendencial de la tasa de ganancia», editorial Newton Compton, Roma, 1996.
[v] Organización Internacional del Trabajo (OIT), «Salarios, productividad y participación salarial en China», abril de 2016.
[vi] Amin Samir, El desarrollo desigual. Ensayo sobre las formaciones sociales del capitalismo periférico, Giulio Einaudi Editore, Turín, 1977.
[vii] Eurostat, Base de datos, «Niveles de costes laborales por actividad según la NACE Rev. 2».
[viii] Organización Internacional del Trabajo (OIT), Informe mundial sobre los salarios 2024-2025.
[ix] Página web de Unrae con datos de Acea.
[x] John Smith, Imperialism & the globalization of production, tesis doctoral, julio de 2010.
[xi] Mario Cianflone, Una señal de alarma, pero el grupo puede recuperarse, il Sole24ore, 27 de junio de 2026.
[xii] Página web de la Organización Internacional de Fabricantes de Automóviles (OICA), Estadísticas de producción.
[xiii] Según los datos de Eurostat, las exportaciones italianas de automóviles entre 2024 y 2025 descendieron de 15,2 a 14,4 mil millones, mientras que las del sector farmacéutico aumentaron de 52,9 a 68,76 mil millones y las del sector químico, de 101,3 a 116 mil millones.
[xiv] Matteo Meneghello, «Volkswagen prepara 100 000 despidos y cierra plantas en Alemania», Il Sole 24 Ore, 27 de junio de 2026."

(Domenico Moro, Sinistra in rete, 09/07/26, traducción Salvador López)

La última bala que esperan disparar es que Sánchez no pueda soportar el ingreso en prisión de Begoña. El golpe culmina ahí más que nada porque es impensable lo que puede pasar a continuación... Su plan es en realidad una canallada dirigida a quebrar al hombre que los humilló... Es tan grosera la participación activa de jueces vinculados al PP, tan jodidamente grosera… Este acelerón es por si llegan a tiempo de meter mano al pastel de los fondos europeos que faltan por llegar a España y lo harán en diciembre. Sin más... El dinero público. El dinero de todos que es en realidad la razón de ser y de existir del PP. Quieren el poder porque es la llave del dinero. De las privatizaciones, del reparto de la pasta con los que están financiando el golpe. Begoña va a ser condenada a prisión. Y nunca antes habrá estado tan en peligro la democracia en España desde el 23F (José Aroca)

José Aroca @JoseArocaALC

La última bala que esperan disparar es que Sánchez no pueda soportar el ingreso en prisión de Begoña. El golpe culmina ahí más que nada porque es impensable lo que puede pasar a continuación. 

Su plan es en realidad una canallada dirigida a quebrar al hombre que los humilló. 

Todo ha estado encaminado para convencer a la opinión pública de que el PSOE y el Presidente son culpables de lo mismo que les hizo caer a ellos. Es tan grosera la participación activa de jueces vinculados al PP, tan jodidamente grosera… 

Este acelerón es por si llegan a tiempo de meter mano al pastel de los fondos europeos que faltan por llegar a España y lo harán en diciembre. Sin más. 

El dinero. El dinero público. El dinero de todos que es en realidad la razón de ser y de existir del PP. Quieren el poder porque es la llave del dinero. De las privatizaciones, del reparto de la pasta con los que están financiando el golpe. Begoña va a ser condenada a prisión. Y nunca antes habrá estado tan en peligro la democracia en España desde el 23F.

3:36 p. m. · 14 jul. 2026 ·4.445 Visualizaciones

Estados Unidos, según la carta de Donald Trump al Congreso, ha iniciado una nueva guerra con Irán... nadie le dijo que EE. UU. no tiene suficientes armas en su arsenal para llevar a cabo una campaña que dure más de un mes... misiles ATACMS: Defense Express estima que había más de 2.500 en el inventario de EE. UU. a finales de 2024, y unos 900 exportados. No sé cuántos se han disparado, pero algunas fuentes afirman que un número considerable... PrSM, es el más nuevo y tiene el inventario más pequeño, EE. UU. tenía menos de 60 disponibles al inicio de Furia Épica en febrero... Irán está disparando desde más de 1.000 ubicaciones a lo largo de los 171 kilómetros de costa. Si CENTCOM pudiera destruir todos los sitios de misiles y drones a lo largo de la costa, aún quedarían intactos los sitios de lanzamiento de misiles y drones en el interior de Irán que pueden alcanzar el Estrecho... En otras palabras, EE. UU. no tiene suficientes Tomahawks y JASSM en inventario para degradar la capacidad de Irán de atacar barcos que no cumplan las normas en el Estrecho de Ormuz... EE. UU. está llevando a cabo operaciones aéreas y con misiles desde menos de 10 bases — es decir, dos en Jordania, una en Kuwait, una en Baréin, una en Catar, una en los EAU y una en Omán. Todo lo que Irán tiene que hacer cada vez que es atacado es golpear repetidamente esas mismas siete bases hasta que ya no sean capaces de apoyar las operaciones militares de EE. UU... Esta es la razón por la que la última guerra de Trump está condenada al fracaso (Larry C. Johnson)

"¿Por qué Estados Unidos libra una guerra en el estrecho de Ormuz que no puede ganar?

Estados Unidos, según la carta de Donald Trump al Congreso, ha iniciado una nueva guerra con Irán. Aparentemente, nadie le dijo al Hombre Naranja que EE. UU. no tiene suficientes armas en su arsenal para llevar a cabo una campaña que dure más de un mes.

Comencemos con lo básico. El HIMARS no es un misil ni un cohete... Es un lanzador. Se ha informado que misiles lanzados desde HIMARS alcanzaron la costa iraní en los últimos tres días, es decir, sábado, domingo y lunes. Hay tres tipos de misiles/cohetes que se pueden lanzar desde el HIMARS:

PrSM (Misil de Ataque de Precisión) — es el sucesor más nuevo del ATACMS. El alcance máximo es de 500+ km en su forma base del Incremento 1. Fue diseñado deliberadamente para superar los 499 km, el antiguo límite impuesto por el Tratado INF antes de que caducara en 2019, y las estimaciones de fuentes abiertas sitúan su alcance efectivo en aproximadamente 500-600 km. Los incrementos posteriores pretenden ampliarlo aún más, pero la versión desplegada es la base de 500+ km.

GMLRS (Sistema de Lanzacohetes Múltiple Guiado) — cohetes de precisión. El GMLRS Unitary básico y el GMLRS Alternative Warhead tienen ambos un alcance de unos 70 kilómetros (aproximadamente 45 millas). El más nuevo GMLRS de Alcance Extendido (GMLRS-ER) aproximadamente duplica esa cifra, alcanzando objetivos a hasta 150 kilómetros de distancia.

ATACMS (Sistema de Misiles Tácticos del Ejército) — misiles balísticos de mayor alcance. El alcance máximo es de aproximadamente 300 km. Las primeras variantes con munición en racimo (M39) tenían un alcance más corto, alrededor de 165 km, pero las variantes unitarias con asistencia GPS (M39A1, M48, M57) alcanzan todos unos 300 km, que ha sido el techo del programa a lo largo de su vida útil.

Los únicos dos misiles posibles que podrían haberse utilizado son los ATACMS y los PrSM. Permítanme explicar por qué. Medido como un cruce en línea recta (círculo máximo) desde Baréin hasta la costa iraní, la distancia depende del rumbo que se tome, ya que el golfo se ensancha a medida que se avanza hacia el noroeste:

En otras palabras, el ATACM no alcanzaría Bushehr pero podría impactar partes de la costa al sur de Bushehr. Eso deja al PrSM como el único misil con la capacidad de atacar objetivos a lo largo de la costa iraní del Golfo Pérsico. Pero aquí está el problema que enfrenta Trump: hay suministros limitados de ATACMS y PrSM.

ATACMS — Se produjeron entre 3.700 y 4.000 a lo largo de la vida del programa, y Defense Express estima que había más de 2.500 en el inventario de EE. UU. en diversas condiciones a finales de 2024, y unos 900 exportados. El Pentágono no está comprando más ATACMS y los está eliminando gradualmente en favor del PrSM. No sé cuántos se han disparado desde el inicio de la Operación Furia Épica, pero algunas fuentes afirman que un número considerable.

PrSM — Este es el más nuevo y tiene el inventario más pequeño, ya que solo entró en servicio recientemente e hizo su debut en combate en Furia Épica. No hay un stockpile heredado; la cantidad disponible es la que se ha entregado según los primeros contratos. Los contratos que datan de 2023 exigen 335 misiles para 2029, distribuidos en 54 en 2026, 208 en 2028 y 73 en 2029. En otras palabras, EE. UU. tenía menos de 60 disponibles al inicio de Furia Épica en febrero.

También hay posibles escaseces, aunque no tan graves, con el misil de crucero Tomahawk y los JASSM. Durante las cinco semanas de Furia Épica — antes de que se declarara el alto el fuego a principios de abril — EE. UU. disparó 850 Tomahawks, lo que representó aproximadamente el 25% de todo el inventario. 400 se dispararon solo en las primeras 72 horas (~10%). Eso deja las existencias restantes en poco más de 3.000. No es un problema, ¿verdad?

Incorrecto. La producción de Tomahawks promedió unas 86 por año durante la última década y había caído a mínimos de 68 en el FY23, 34 en el FY24, y una producción planificada de 22 en el FY25 — mientras que, como se observó durante Furia Épica, se gastaron cientos en tres días. La adquisición para el FY26 fue de solo 57-58 misiles. La respuesta es un acuerdo marco de RTX del 4 de febrero de 2026 que apunta a más de 1.000 por año durante siete años, y una solicitud de la Armada para el FY27 de 785 Tomahawks (~$3 mil millones), un salto de aproximadamente 1.200%. Pero debido a que cada misil tarda de 18 a 24 meses en construirse, reemplazar los más de 1.000 gastados en la guerra con Irán es un proyecto de varios años. Para empeorar las cosas, el Tomahawk requiere 18 minerales de tierras raras que están controlados por los chinos.

La situación para el JASSM es incluso peor. La cifra operativamente más relevante es para el JASSM-ER (AGM-158B), la variante sigilosa de alcance extendido que ha sido la más utilizada. Su inventario mundial antes de la guerra era de aproximadamente 2.300 unidades. La Operación Furia Épica lo redujo drásticamente: se gastaron más de 1.000 desde el 28 de febrero de 2026, dejando un estimado de 425 JASSM-ER restantes en todo el mundo a partir de abril de 2026.

El mismo problema estructural que hemos visto en todos los sistemas se aplica aquí: incluso después de la expansión, la producción planificada alcanza un máximo de alrededor de 1.000 misiles por año — aproximadamente 19 por semana — frente a una tasa de consumo en tiempos de guerra que los analistas estimaron en 500-800 misiles tipo JASSM por semana durante ataques de alta intensidad contra defensas aéreas estratificadas. Ese es el desajuste que redujo el JASSM-ER a unos pocos cientos de unidades en aproximadamente un mes, y la reposición se extiende a lo largo de múltiples años fiscales. También es vulnerable a la cadena de suministro de tierras raras.

CENTCOM afirma que su objetivo al usar la fuerza contra Irán en el Estrecho de Ormuz es degradar la capacidad de Irán para atacar el transporte marítimo comercial, empleando municiones de precisión contra los sistemas de defensa costera iraníes, sitios de misiles y drones, y capacidades marítimas. Aquí está el siguiente problema... Irán está disparando desde más de 1.000 ubicaciones a lo largo de los 171 kilómetros de costa que se extienden desde Bandar e Lengeh en el norte hasta Sirik en el sur. Si CENTCOM pudiera destruir todos los sitios de misiles y drones a lo largo de la costa, aún quedarían intactos los sitios de lanzamiento de misiles y drones en el interior de Irán que pueden alcanzar el Estrecho.

En otras palabras, EE. UU. no tiene suficientes Tomahawks y JASSM en inventario para degradar la capacidad de Irán de atacar barcos que no cumplan las normas en el Estrecho de Ormuz.

También quiero que se centren en el hecho de que Irán tiene una tarea mucho más fácil para tomar represalias contra los ataques de EE. UU. EE. UU. está llevando a cabo operaciones aéreas y con misiles desde menos de 10 bases — es decir, dos en Jordania, una en Kuwait, una en Baréin, una en Catar, una en los EAU y una en Omán. Todo lo que Irán tiene que hacer cada vez que es atacado es golpear repetidamente esas mismas siete bases hasta que ya no sean capaces de apoyar las operaciones militares de EE. UU. En lugar de intentar alcanzar 1.000 objetivos — muchos de los cuales están protegidos por cuevas o sitios subterráneos — Irán solo tiene que concentrarse en el número limitado de bases que albergan fuerzas y operaciones estadounidenses. Esta es la razón por la que la última guerra de Trump está condenada al fracaso." 

, blog, 14/07/26, traducción Deep Seek)

En España las bajas laborales se han disparado desde 2020 y se sitúan por encima de los países vecinos. Pero en vez de culpar a los trabajadores por vagos como hace la derecha, hay que preguntarse por las causas para poder así abordarlas. ¡Y ojo que algunas son positivas! Un elemento distintivo de nuestro país son las listas de espera: por ejemplo, si te conceden la baja por una dolencia que requiere operación, pero esta tarda mucho en llegar, las bajas duran más y se van acumulando. La saturación de la sanidad eleva las bajas... Otro elemento distintivo es que el actual gobierno de coalición, nada más llegar al poder en 2020, prohibió que se pudiera despedir por bajas médicas justificadas. Obviamente esto permite que los trabajadores no tengan tanto miedo a solicitar una baja... Otro elemento es que tenemos ahora una tasa de paro históricamente baja, lo que también disminuye el miedo a ser disciplinado o despedido si uno solicita la baja médica, pero lo que mejor explica que en España tengamos más bajas laborales que los demás países es la saturación de la sanidad pública, competencia de las comunidades autónomas, mayoritariamente gobernadas por la derecha. ¡Feijóo se queja de algo que ha provocado su partido! Y es que la pandemia también ha ocurrido en otros países, por lo que no es el elemento diferencial... el envejecimiento trae más bajas, pero tampoco es un elemento distintivo de nuestro país... tampoco lo es el cambio cultural en los jóvenes, que valoran más su salud que su trayectoria profesional, por lo que solicitan la baja más que sus mayores (Eduardo Garzón)

Eduardo Garzón @edugaresp

En España las bajas laborales se han disparado desde 2020 y se sitúan por encima de los países vecinos. Pero en vez de culpar a los trabajadores por vagos como hace la derecha, hay que preguntarse por las causas para poder así abordarlas. ¡Y ojo que algunas son positivas! 

 Antes de 2020 en España había menos absentismo y menos bajas por incapacidad temporal que en la Unión Europea, pero tras ese año esto se invirtió. Así que no es sólo la pandemia: algo ha pasado en nuestro país que no ha ocurrido en los demás.

 Está claro que la pandemia marcó un antes y un después: muchas más enfermedades respiratorias y mentales. Pero esto es algo que también ha ocurrido en otros países, por lo que no es el elemento diferencial.

 Tampoco lo es el cambio cultural en los jóvenes, que parecen valorar más su salud que su trayectoria profesional, por lo que solicitan la baja más que sus mayores (aunque durante menos tiempo), más acostumbrados a ir al trabajo aunque se encuentren mal.

 A mayor envejecimiento, más dolencias, incapacidades y enfermedades y, por tanto, más bajas. Pero esto tampoco es un elemento distintivo de nuestro país, porque el envejecimiento poblacional ocurre en todos los países.

 Lo que sí es un elemento distintivo de nuestro país son las listas de espera: por ejemplo, si te conceden la baja por una dolencia que requiere operación, pero esta tarda mucho en llegar, las bajas duran más y se van acumulando. La saturación de la sanidad eleva las bajas.

 Otro elemento distintivo de nuestro país es que el actual gobierno de coalición, nada más llegar al poder en 2020, prohibió que se pudiera despedir por bajas médicas justificadas. Obviamente esto permite que los trabajadores no tengan tanto miedo a solicitar una baja.

 Otro elemento a tener en cuenta es que tenemos ahora una tasa de paro históricamente baja, lo que también disminuye el miedo a ser disciplinado o despedido si uno solicita la baja médica. Con tasas de paro altas y con miedo a perder el empleo, se iba más al trabajo indispuesto.

 Por tanto, lo que más explica que en España tengamos más bajas laborales que los demás países es la saturación de la sanidad pública, competencia de las comunidades autónomas, mayoritariamente gobernadas por la derecha. ¡Feijóo se queja de algo que ha provocado su partido!

11:35 a. m. · 14 jul. 2026 ·1.643 Visualizaciones

La Vaca que ríe @Maramaria44

El otro día escuché a un empresario quejarse porque una trabajadora había hecho sus 8 horas y se había ido,, como irse en un momento de tanto trabajo?? Es que la gente ya no quiere trabajar, murmuraba! Ósea pretendía que hiciese más horas de las debidas! Hay que jodeeeeerse

12:06 p. m. · 14 jul. 2026 ·84 Visualizaciones

La disputa sobre cómo gestionar el Estrecho de Ormuz mientras tanto ha llevado a ambas partes de vuelta a una guerra abierta. ¿Pero para qué fin? Teherán ha insistido en que todos los barcos que transitan el Estrecho, independientemente del corredor que utilicen, se coordinen con Irán, en consonancia con su interpretación del Párrafo 5 del MOU... Estados Unidos y Omán favorecían la gestión separada de los corredores iraní y omaní: Irán podría exigir coordinación para los buques que usaran su corredor, mientras que el de Omán permanecería sin restricciones... Teherán vio esto como un intento de formalizar lo que durante mucho tiempo había sospechado que era la estrategia de Washington: crear un corredor sur a través del Estrecho fuera de la influencia de Irán, sin dejar a Teherán medios para desafiarlo aparte de la guerra con Omán... Desde esa perspectiva, la mejor opción de Irán era cerrar el Estrecho de inmediato... En opinión de los tomadores de decisiones iraníes, cerrar el Estrecho no desencadenaría la guerra porque la guerra ya venía... la decisión de Teherán parece haber estado impulsada por el miedo a perder su fuente de influencia más importante antes de la próxima ronda de combates... los inventarios de petróleo son más débiles hoy que antes de la guerra... además, Irán fabrica misiles más rápido de lo que Estados Unidos produce interceptores antimisiles... aunque Estados Unidos podría degradar la capacidad de Irán para amenazar la navegación en el Golfo Pérsico, hay pocas razones para creer que podría hacerlo antes de que los costos económicos y políticos se volvieran prohibitivos para Trump. Es esencialmente la misma realidad estratégica que enfrentó en febrero (Trita Parsi)

"A todos los efectos prácticos, el Memorando de (Des)entendimiento entre EE.UU. e Irán ha terminado. La disputa sobre cómo gestionar el Estrecho de Ormuz mientras tanto ha llevado a ambas partes de vuelta a una guerra abierta. ¿Pero para qué fin?

Hay pocas razones para creer que otra ronda de combates pueda alterar lo suficiente los fundamentos como para cambiar la realidad desde la que ambas partes deben negociar finalmente. Si tienen suerte, el colapso del MOU podría dar lugar a otra ronda de conversaciones en la que el atractivo de reconfigurar los hechos sobre el terreno mediante la fuerza se haya desvanecido por fin.

Como he escrito en otra parte, la disputa sobre el Estrecho gira, al menos en apariencia, en torno al Párrafo 5 del MOU: si Irán es responsable del paso seguro a través del Estrecho durante la vigencia del acuerdo, o solo del corredor norte de la vía fluvial.

Sin embargo, bajo la superficie, yace un desacuerdo estratégico más fundamental. Incluso antes de que se firmara el MOU, Teherán creía que el objetivo de Washington era establecer un corredor marítimo meridional a través de aguas omaníes que erosionaría gradualmente el control de Irán sobre el Estrecho. Tal corredor requeriría la cooperación de Omán, lo que podría explicar por qué Trump amenazó en un momento dado con bombardear Omán a menos que abandonara su propuesta de gestión conjunta del Estrecho, con tasas administrativas cobradas por Mascate y Teherán.

El corredor seguiría operativo incluso si se reanudara la guerra e Irán intentara cerrar de nuevo el Estrecho. Desde la perspectiva de Teherán, Washington utilizó el MOU para fortalecer esta ruta alternativa, y el escolta militar de EE.UU. al transporte marítimo comercial sin coordinarse con Irán marcó un paso significativo en esa dirección. Si tiene éxito, la estrategia privaría a Irán de su fuente de influencia más importante, que es precisamente la razón por la que atrae a Washington.

Por eso Teherán ha insistido en que todos los barcos que transitan el Estrecho, independientemente del corredor que utilicen, se coordinen con Irán, en consonancia con su interpretación del Párrafo 5 del MOU. Washington, por el contrario, sostiene que el MOU simplemente asigna a Irán la responsabilidad de garantizar el paso seguro de los buques comerciales, sin otorgarle el control operativo sobre todo el tráfico marítimo.

Antes del funeral del ex Líder Supremo, el Ayatolá Jamenei, las dos partes exploraron un compromiso según el cual los barcos coordinarían su tránsito tanto con Irán como con un estado designado del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Como escribí en mi Substack, "Bajo tal acuerdo, los barcos notificarían a Teherán mientras también reportarían a una autoridad marítima del CCG, equilibrando la demanda de supervisión de Irán con el deseo de Washington de evitar otorgar a Teherán el control exclusivo". Pero no se llegó a ningún acuerdo antes de que la diplomacia se suspendiera durante la duración del funeral.

Los relatos de lo que ocurrió en Mascate durante el fin de semana difieren naturalmente, pero surgieron tres propuestas. Irán avanzó una variación del compromiso anterior: un sistema de doble notificación para todos los buques que transitan el Estrecho. Qatar propuso tres canales: un corredor iraní en el norte, un corredor omaní en el sur y un corredor neutral en el medio. Para Teherán, esto era inaceptable, ya que restauraría efectivamente el Estrecho a su estatus anterior a febrero.

Según Teherán, Estados Unidos y Omán favorecían la gestión separada de los corredores iraní y omaní: Irán podría exigir coordinación para los buques que usaran su corredor, mientras que el de Omán permanecería sin restricciones.

Teherán vio esto como un intento de formalizar lo que durante mucho tiempo había sospechado que era la estrategia de Washington: crear un corredor sur a través del Estrecho fuera de la influencia de Irán, sin dejar a Teherán medios para desafiarlo aparte de la guerra con Omán. Irán también sostiene que Mascate presentó la propuesta solo bajo una intensa presión estadounidense, señalando que Omán había apoyado previamente un sistema de gestión conjunta.

Washington disputa este relato. Funcionarios estadounidenses mantienen que estaban abiertos a varios acuerdos, siempre que los buques comerciales pudieran transitar el Estrecho de forma segura. Según la versión estadounidense, las conversaciones se rompieron solo después de que el Ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, consultara con Teherán sobre una declaración conjunta iraní-omaní que declaraba el Estrecho abierto. Desde la perspectiva de Washington, las negociaciones habían estado progresando hasta que Araghchi fue anulado por los halcones de la Guardia Revolucionaria (IRGC), que eligieron la confrontación sobre el compromiso.

Si esa fractura resultó decisiva en este caso no está claro. Lo que está claro es que la perspectiva de los estrategas iraníes se ha endurecido notablemente en las últimas semanas, ya que se han convencido cada vez más de que Trump tiene la intención de reiniciar la guerra. Varios acontecimientos han reforzado esa creencia. Primero, el discurso de Trump cambió drásticamente: llamó a los iraníes "escoria", declaró terminado el alto el fuego y dijo que podría reanudar los bombardeos para "terminar el trabajo".
Boletín

Segundo, como argumenté aquí, Teherán cree que Washington bloqueó el acuerdo libanés-israelí —que contradice el MOU entre EE.UU. e Irán al condicionar la retirada de Israel del Líbano al desarme de Hezbolá— para permitir a Israel mantener posiciones clave que debilitarían la capacidad de Hezbolá para apoyar a Irán en la próxima guerra.

Tercero, funcionarios de la Casa Blanca filtraron la demanda estadounidense de que Teherán declarara el Estrecho abierto y, al menos implícitamente, aceptara la responsabilidad por los ataques a la navegación. En lugar de ver la filtración como una pose política para hacer parecer a Trump duro, Teherán la vio cada vez más como un intento deliberado de descarrilar las conversaciones y llevar la crisis de vuelta hacia la confrontación militar.

En conjunto, estos acontecimientos convencieron a Teherán de que Washington se estaba preparando para reanudar la guerra. Desde esa perspectiva, la mejor opción de Irán era cerrar el Estrecho de inmediato. Más que un intento de obtener concesiones adicionales o un caso de sobrepasar sus límites, la decisión de Teherán parece haber estado impulsada por el miedo a perder su fuente de influencia más importante antes de la próxima ronda de combates.

En opinión de los tomadores de decisiones iraníes, cerrar el Estrecho no desencadenaría la guerra porque la guerra ya venía. (Si su evaluación era incorrecta, sin embargo, las propias acciones de Teherán probablemente han creado una profecía autocumplida al tomar medidas que hicieron casi inevitable una respuesta militar de Washington).

Aun así, muchos indican que otra ronda de guerra no cambiará fundamentalmente las realidades sobre el terreno ni el equilibrio entre EE.UU. e Irán. Trump, en particular, no tiene el tiempo de su lado teniendo en cuenta tanto las realidades económicas como políticas, e incluso algunos factores militares.

En casi todas las medidas significativas, la posición mundial de inventarios de petróleo es materialmente más débil hoy que antes de la guerra de febrero. Desde finales de febrero, los inventarios mundiales de petróleo observados han caído aproximadamente entre 360 y 370 millones de barriles, con solo unos 21 millones de barriles reconstruidos después del MOU entre EE.UU. e Irán —recuperando solo el 5% de la reducción en tiempos de guerra.

Más importante aún, la aparente recuperación refleja petróleo en tránsito más que almacenamiento repuesto: el petróleo en el mar aumentó en 117 millones de barriles, mientras que los inventarios en tierra cayeron en 96 millones de barriles. Los inventarios de la OCDE disminuyeron otros 62 millones de barriles solo en junio, incluyendo aproximadamente 44 millones de barriles liberados de reservas estratégicas gubernamentales.

Estados Unidos también entra en cualquier conflicto renovado con un colchón estratégico sustancialmente menor. Ha caído de unos 415 millones de barriles antes de la guerra a aproximadamente 337 millones de barriles, mientras que los inventarios comerciales de crudo, gasolina y destilados se mantienen todos por debajo de sus promedios estacionales de cinco años. En consecuencia, Washington tiene significativamente menos capacidad que en febrero para absorber otra interrupción importante en los flujos mundiales de petróleo.

Además, Estados Unidos está ahora a solo cuatro meses de las elecciones de mitad de mandato, lo que acorta drásticamente el umbral de dolor económico y político de Trump. En febrero, la administración podía argumentar plausiblemente que el shock petrolero era temporal y que los precios se normalizarían antes de que los votantes acudieran a las urnas. Un conflicto renovado hoy llevaría sus consecuencias económicas más visibles directamente a la campaña: precios más altos de la gasolina, inflación, tasas de interés y costos crecientes de alimentos, aerolíneas, fletes y servicios públicos.

Como una fuente del Pentágono me dijo el año pasado, Irán fabrica misiles más rápido de lo que Estados Unidos produce interceptores antimisiles. Y mientras Washington debe dividir su atención y recursos entre múltiples teatros —desde Ucrania hasta Taiwán— Irán solo tiene uno.

Por lo tanto, aunque Estados Unidos podría, dado el tiempo suficiente, degradar la capacidad de Irán para amenazar la navegación en el Golfo Pérsico, hay pocas razones para creer que podría hacerlo antes de que los costos económicos y políticos se volvieran prohibitivos para Trump. Es esencialmente la misma realidad estratégica que enfrentó en febrero. La diferencia es que entonces no tenía el beneficio de la retrospectiva. Ahora lo tiene —aunque no parece haber importado." 

( Responsible Statecraft, 13/07/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)  

13.7.26

Con la gente bañándose en el Canal Saint-Martin en París con temperaturas superiores a los 38 °C, en la reciente cumbre del G7, con la asistencia de siete ministros de medio ambiente, se omitió deliberadamente cualquier debate sobre la crisis del cambio climático para para asegurarse de que la delegación estadounidense no se levantara y se marchara... Luego leí que una conferencia que tenía como objetivo debatir sobre el calor extremo, parte de la Semana de Acción Climática de Londres del 20 al 28 de junio, fue cancelada porque el edificio donde se iba a celebrar estaba demasiado caliente. Sí, efectivamente... ¿Dónde está la seriedad en las altas esferas? Los 100 principales fabricantes de armas reportaron ventas por valor de 670 mil millones de dólares, otro récord... La relación entre la venta de armas y el medio ambiente es indiscutible. Los ejércitos son, con mucha diferencia, los principales destructores de nuestro entorno natural... el G-7 gasta el equivalente a una cuarta parte de esos 670.000 millones de dólares en proyectos relacionados con el cambio climático —siempre con el objetivo de promover el capitalismo de mercado al estilo del antiguo Banco Mundial y el FMI... Hay mentes brillantes dedicadas con seriedad al tema del cambio climático; no quiero parecer desdeñoso al respecto. Pero en cuanto a número y, digamos, a capacidad intelectual, no hay comparación posible entre quienes abordan la crisis climática y quienes, en el poder, la ignoran, la agravan o ambas cosas (Patrick Lawrence)

"Con la gente bañándose en el Canal Saint-Martin en París con temperaturas superiores a los 38 °C, es un buen momento para recordar a Paul Valéry y su pesar por las consecuencias mentales y espirituales que la Gran Guerra tuvo sobre Europa.  

La ola de calor en Europa, captada por esta misión Copernicus Sentinel-3 el 26 de mayo. (Agencia Espacial Europea/Wikimedia Commons/CC BY-SA 3.0 IGO) A finales de junio de la sucedido una nueva y fortísima ola de calor, y las que vendrán…

¿ Ciento cuatro grados Fahrenheit en París, un nuevo récord? Eso fue lo que leí el jueves. París, como descubrí cuando estudiaba allí hace décadas y sufría los inviernos oscuros, está latitudinalmente más al norte (aproximadamente 48,8°N) que Nueva Escocia (43,5°N – 47°N).

La ola de calor más intensa de todas tiene a los europeos en estado de shock y pánico. Hay alertas rojas en todo el continente. En las faldas de los Alpes, las temperaturas alcanzan los 35 grados. Los suizos… ¿cómo decirlo?… no saben muy bien qué hacer cuando hace tanto calor.

En París, Stéphane Guillaume, un ingeniero informático de 44 años, observó el otro día cómo sus dos hijos nadaban en el Canal Saint-Martin, una vía fluvial de la margen derecha construida para el tráfico de barcazas a principios del siglo XIX . Nadar en el canal está prohibido, pero la policía hace la vista gorda. 

“La situación va a empeorar cada año”, comentó Guillaume a un reportero del New York Times . “Es muy preocupante porque ya hemos llegado al límite de lo que podemos soportar”.

Esta es la realidad, y dejemos de lado la cansina expresión «nueva normalidad», una frase insidiosa que los medios corporativos promueven para sugerir que no hay nada que se pueda hacer ante todas las calamidades que azotan a la humanidad en el siglo XXI . Los franceses, los españoles, los griegos, todos los mediterráneos: esto, lo inhabitable, es lo que nos espera al resto.

El gobierno francés ha anunciado que, por el momento, no habrá más eventos deportivos ni festivales de música. Los hospitales están en estado de emergencia. Se acabaron las copas al aire libre; se acabó contemplar con deleite el vino blanco mientras la luz del sol ilumina la copa.  

De acuerdo, las autoridades deben demostrar que están haciendo algo; todos debemos hacer nuestros sacrificios. Me recuerda a Gerald Ford durante la crisis del petróleo de mediados de los años 70, cuando el presidente estadounidense apareció en televisión y les dijo a las personas que se aseguraran de no dejar la puerta de la cocina abierta al sacar al gato por la noche.

Luego leí que en la reciente cumbre del G7 en Évians-les-Bains, con la asistencia de siete ministros de medio ambiente, se omitió deliberadamente cualquier debate sobre la crisis del cambio climático para evitar disensiones, específicamente para asegurarse de que la delegación estadounidense no se levantara y se marchara. 

¿Dónde está la seriedad en las altas esferas?

Luego leí que una conferencia que tenía como objetivo debatir sobre el calor extremo, parte de la Semana de Acción Climática de Londres del 20 al 28 de junio, fue cancelada porque el edificio donde se iba a celebrar estaba demasiado caliente. Sí, efectivamente. Justo lo que necesitábamos. 

Estas Semanas de Acción Climática, convocadas aquí y allá en distintos continentes, son un fenómeno curioso. Ejecutivos de empresas, ONG, expertos en políticas públicas: asisten todo tipo de personas. Pero las Semanas de Acción Climática están descentralizadas por diseño. Nadie con poder —ningún presidente o ministro decidido dispuesto a aprobar leyes o a declarar una nueva dirección nacional o internacional— parece asistir jamás. 

La mente divaga. La mía a dos lugares. 

Ejércitos de destrucción y Paul Valéry

Primero se habló del gasto mundial en armamento. Siempre es mejor consultar el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) para este tipo de información. La última versión de la base de datos de transferencias de armas del SIPRI , publicada en marzo, muestra que las ventas mundiales de armas alcanzaron un récord el año pasado. Los 100 principales fabricantes de armas reportaron ventas por valor de 670 mil millones de dólares, otro récord. 

La relación entre la venta de armas y el medio ambiente es indiscutible. Los ejércitos son, con mucha diferencia, los principales destructores de nuestro entorno natural. Y existe el caso —singular, aunque quizás no tanto— de Israel.

Los incesantes bombardeos en Gaza multiplican la cantidad de material que Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki. El uranio empobrecido, el fósforo blanco y, en Líbano y Siria, los pesticidas letales, ahora envenenan la tierra entre 20 y 30 veces más.

Estoy seguro de que el régimen sionista alberga un deseo de muerte freudiano que, en mayor o menor medida, define su conducta. Pero lo mismo parece ocurrir con quienes gobiernan Estados Unidos, añadiré. 

Por lo que puedo deducir de las cifras, que están llenas de galimatías, el G-7 gasta el equivalente a una cuarta parte de esos 670.000 millones de dólares en proyectos relacionados con el cambio climático —siempre con el objetivo de promover el capitalismo de mercado al estilo del antiguo Banco Mundial y el FMI— y aproximadamente el mismo porcentaje para subvencionar la extracción de combustibles fósiles. 

Hay mentes brillantes dedicadas con seriedad al tema del cambio climático; no quiero parecer desdeñoso al respecto. Pero en cuanto a número y, digamos, a capacidad intelectual, no hay comparación posible entre quienes abordan la crisis climática y quienes, en el poder, la ignoran, la agravan o ambas cosas.

Y así, mi mente divaga hacia ese segundo lugar mientras leo sobre el sofocante calor que azota Europa y la dedicación de las potencias occidentales y su bárbaro aliado en Asia Occidental a tecnologías militares que no producen bienestar ni soluciones a los problemas comunes de la humanidad, sino nada más que muerte, sufrimiento y ganancias propias del capitalismo tardío. 

Paul Valéry (1871-1945) fue poeta y ensayista modernista, brevemente funcionario del Ministerio de Guerra francés y durante mucho tiempo secretario privado del director de Havas, que más tarde se convertiría en la Agencia France-Presse. Escribí sobre Valéry hace algunos años en este espacio. Ese artículo se encuentra aquí .

Valéry comprendió las enormes consecuencias de la Primera Guerra Mundial. Con notable perspicacia, entendió que, al librarla contra sí misma, Europa había perdido su lugar en el orden mundial y se había convertido —¡qué premonitorio!— en «un pequeño cabo del continente asiático». Quienes reflexionan sobre un nuevo orden mundial apenas ahora están empezando a comprender a este hombre. 

Al leer a Valéry, no tengo la impresión de que lamentara mucho este giro histórico mundial. No, entre las muchas cosas que lamentaba, como escribió en uno de sus ensayos, estaba el impacto que la Primera Guerra Mundial tuvo en las mentes y los espíritus de los europeos. 

¿Cuántas mentes se dedicaron no a construir un mundo mejor, preguntó, sino a «encontrar la manera de quitar el alambre de púas, confundir a los submarinos o paralizar el vuelo de los aviones»? Y más adelante en el mismo ensayo. Las cursivas son de Valéry:

“Sin duda, se requirió mucha ciencia para matar a tantos hombres… pero también se requirieron cualidades morales  . Conocimiento y deber: ¿Debemos sospechar también de ustedes?”

La pregunta de Valéry era retórica: lo que más lamentó cuando, en 1919, justo después del Armisticio, publicó La crisis de la mente , fueron las perversiones de las nociones de moralidad, responsabilidad y mejor uso del conocimiento que tenía la humanidad europea.

No debemos confundir esto cuando leemos sobre personas que se lanzan al Canal Saint-Martin con temperaturas superiores a los 100°, y sobre el rechazo colectivo generalizado ante el porqué de esto, y sobre la inquebrantable determinación de Occidente de librar guerras y la singular dedicación de los sionistas al terror y la destrucción no solo de vidas sino también de hábitats humanos. 

Todas estas son manifestaciones de la crisis intelectual que azota a Occidente. Europa no logró resolver la crisis de la que escribió Paul Valéry, como quedó patente 20 años después de la publicación de su ensayo. Resolver la nuestra es nuestra única esperanza."

(Patrick Lawrence, Consortium News, 29/06/26, traducción Gaceta Crítica)

San Agustín escribió lo siguiente. “Sin la justicia, ¿que serían los reinos sino grandes bandas de ladrones?” O sea, la práctica de la justicia hace que un Estado no sea un mero instrumento depredador... Monseñor Argüello ha evitado cuidadosamente la palabra “justicia” en su cita agustiniana, y es que si hubiese dicho: “Cuando la justicia no funciona bien en un Estado, este se convierte en una banda de ladrones”, hoy tendría un serio problema con el Consejo General del Poder Judicial y con buena parte del sistema de poderes articulado en Madrid... Acabada la visita del Papa a España, apagados los ecos de la misma, el presidente del episcopado ha estimado oportuno tomar posición, acercándose al lenguaje del Partido Popular y Vox, partidos que pueden formar bloque de Gobierno dentro de unos meses. Todo está bastante claro, con el permiso de san Agustín (Enric Juliana)

"León XIV: conciliación; Argüello: “¡Banda de ladrones!”

"Cuando el Estado se olvida de la ética se convierte en una banda de ladrones”. Palabras de Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, un mes después de la visita del Papa a España. El paréntesis apaciguador de aquella visita se ha cerrado. Vuelve el Ruedo Ibérico y el presidente del episcopado se une al combate. Le gusta el Ruedo Ibérico a Argüello, uno de cuyos objetivos pastorales es poder reabrir en Roma la causa para la beatificación de la reina Isabel de Castilla

León XIV viajó a España durante toda una semana (Madrid, Barcelona y Canarias), del 6 al 12 de junio, se cumple ahora un mes, con el manifiesto propósito de atemperar los ánimos y pedir un poco más de concordia en el país con la monarquía católica más antigua de Europa. León XIV pidió serenidad y entendimiento a los españoles y fue aplaudido durante siete minutos en el Congreso de los Diputados por casi todos los grupos. Cuatro semanas después de aquel significativo acontecimiento, el presidente del episcopado local echa leña a la caldera digital con unas declaraciones que todo el mundo ha leído como una invectiva contra el Gobierno: “¡Banda de ladrones!”

La reacción del Ejecutivo ha sido fulminante. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, una de cuyas funciones es la relación institucional con la Iglesia católica, ha remitido una carta a Argüello preguntándole al presidente del episcopado que le parecería si el Gobierno se refiriese a la Iglesia católica como una “banda de agresores sexuales”. Fogonazo político en un verano tórrido que se está cobrando vidas en incendios infernales, mientras el país disfruta con el Mundial de Fútbol. Hemos regresado, sí,  al Ruedo Ibérico, con el termostato averiado. El incendio de Almería es mal presagio. 

Ante la fuerte reverberación de sus palabras en un coloquio en la sede de la Fundación Pablo VI de Madrid, el arzobispo Argüello ha precisado que se refería al Estado en su conjunto. Y ha añadido con ironía: “Cada uno verá por qué se siente aludido, porque yo no he hablado del Gobierno”. El presidente de la conferencia episcopal ha añadido que se limitó a citar una frase de san Agustín, extraída del libro La ciudad de Dios.

Cada vez más gente cita a san Agustín en el interior de la Iglesia católica. Hay una curiosa fiebre agustiniana. El vicepresidente de Estados Unidos, por ejemplo, no dudó en acudir a san Agustín para criticar al papa Francisco a propósito de la inmigración. Dijo que el orden natural del amor católico empieza con los más cercanos, formando un orden concéntrico, en el que los “extraños” se hallan en el último círculo. JD Vance, que estudió a san Agustín en su periodo de conversión al catolicismo, quiso dar clases de teología al obispo de Roma. El cardenal Robert Francis Prevost, entonces prefecto del Dicasterio de los Obispos, que alguna cosa sabe de san Agustín, le corrigió: “JD Vance se equivoca”, escribió en las redes sociales. Febrero del 2025. 

Muchos citan hoy a san Agustín para situarse bajo la capa de León XIV. Como es bien sabido, el sucesor de Francisco es fraile agustino y ejerció durante doce años como Prior General de la orden de san Agustín. Citar al santo que escribió sobre la Ciudad de Dios se está convirtiendo en una suerte de salvonducto. Los argumentos que incluyen una cita de san Agustín parecen timbrados por el Papa.

En el caso que nos ocupa no es así. Ni siquiera puede afirmarse que monseñor Argüello hay citado literalmente a Agustín de Hipona, padre de la Iglesia, nacido en el siglo V en el norte de África, en una localidad bereber que actualmente pertenece a Argelia, muy cercana a la frontera con Túnez. San Agustín escribió lo siguiente. “Sin la justicia, ¿que serían los reinos sino grandes bandas de ladrones?” El sentido de sus palabras podría ser este: la  práctica de la justicia hace que un reino -un Estado, diríamos hoy- no sea un mero instrumento depredador.

Monseñor Argüello ha evitado cuidadosamente la palabra “justicia” en su cita agustiniana, puesto que este horno no está para bollos en España. Si el presidente del episcopado hubiese dicho: “Cuando la justicia no funciona bien en un Estado, este se convierte en una banda de ladrones”, hoy tendría un serio problema con el Consejo General del Poder Judicial y con buena parte del sistema de poderes articulado en Madrid. Hábil en el manejo de la retórica, Argüello ha adaptado san Agustín a la coyuntura política, ha dicho lo que algunos oídos querían escuchar y ha encendido la polarización que el Papa parecía querer rebajar hace un mes.

León XIV vino a España a intentar apaciguar los ánimos. El presidente del episcopado, por el contrario, está tomando posición en la refriega. Recordemos las palabras del Papa nada más llegar a Madrid, durante su discurso en el Palacio Real, el día 6 de junio: “La Iglesia hoy está dispuesta a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que busca la reconciliación y la paz. Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad”.

“Apreciación fecunda de la complejidad”. Es impresionante esa afirmación de León XIV. Nadie, o casi nadie, utiliza hoy ese tipo de lenguaje en la arena pública. Es una expresión conmovedora, en la medida que contradice la furia de los tiempos. Las palabras de Luis Argüello, con una creativa adaptación de san Agustin a la coyuntura, difícilmente pueden ser consideradas como una apreciación fecunda de la complejidad, más bien han sido demostración de un hábil sentido de la oportunidad. Y la reacción del Gobierno ha sido exagerada. Hay nervios en el Gobierno.

El presidente del episocopado ha querido cerrar el paréntesis abierto por la visita del papa a España, para ubicarse en las coordenadas del combate político, forzosamente a título personal, puesto que no ha hablado en nombre de todos los obispos. 

Argüello, que no tiene en estos momentos el rango de cardenal, ha querido señalar que la Pax Romana ha finalizado en España. El combate político se acentúa y él se ubica en el mismo. En diciembre del año pasado, Luis Argüello ya sorprendió a muchos pidiendo la convocatoria inmediata de elecciones en una entrevista con La Vanguardia. Estuve presente en aquella entrevista, le hice varias preguntas, y me sorprendió su instinto político; le gusta la política, piensa en términos políticos.

“Mación de censura, moción de confianza o elecciones”, nos dijo en aquella entrevista. Me sorprendió también la soltura con la que proponía una reforma de la Constitución para revisar la actual ordenación territorial española. 

Al arzobispo Argüello no le gusta el término ‘nacionalidades’ incluido en el artículo 2 de la Constitución, cree que debería haber una clarificación al respecto, y también cree necesario reformar la Carta Magna para dejar claro la preminencia de la lengua castellana en todo el territorio español. Argüello tiene un programa y nos lo explicó en diciembre del 2025. Acabada la visita del Papa a España, apagados los ecos de la misma, el presidente del episcopado ha estimado oportuno tomar posición, acercándose al lenguaje del Partido Popular y Vox, partidos que pueden formar bloque de Gobierno dentro de unos meses. Todo está bastante claro, con el permiso de san Agustín.

La Iglesia católica es un organismo muy complejo, con muchas opiniones y miradas en su interior, que deben obediencia al Papa en las cuestiones doctrinales, pero que a la vez pueden expresar posiciones muy diversas sobre la realidad social y política. La Iglesia católica es muy jerárquica y a la vez muy flexible. Dos mil años de historia nos contemplan.  Las palabras del presidente del episcopado llegan en un momento en el que Roma debe decidir el relevo del arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, que ya ha superado con creces el periodo de jubilación. En las actuales circunstancia, el nombre del nuevo arzobispo de Barcelona cobra una singular importancia. ¿Monseñor Argüello ha querido enviar un mensaje cifrado a Roma, o más bien ha calibrado mal el alcance de sus palabras?" 

( , La Vanguardia, 11/07/26) 

 

 "El presidente de los obispos achaca a la falta de ética que el Estado se convierta en “una banda de ladrones”: “A los hechos me remito”.

 El tema de conversación era el “colapso de la democracia”. La primera de las palabras ha asegurado que lo “asusta” el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, que este jueves ha advertido en una ponencia que “cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones” parafraseando a Agustín de Hipona. “A los hechos me remito”, ha insistido el prelado en su charla en la Fundación Pablo VI de Madrid, una reflexión sobre cómo regenerar la democracia en la que ha pedido que quienes participan en los sistemas democráticos pongan sobre la mesa su forma de “acoger, aceptar, proponer una referencia ética”. Los católicos españoles, entre ellos.

La intervención de Argüello ha derivado en encontronazo con el Gobierno. El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, le ha replicado por carta este mismo jueves mostrando su “sorpresa” y aludiendo directamente a la expresión “banda de ladrones”. “Para mostrarle que su razonamiento no es solo injusto, sino profundamente contraproducente para la institución que usted preside, permítame hacerle una pregunta”, adelanta el ministro. “¿Qué le parecería si un miembro del Gobierno calificase a la Iglesia entera como ‘banda de agresores sexuales, a las pruebas me remito’? Evidentemente sería falso y profundamente injusto”, le dice. Bolaños ha instado al prelado a que las relaciones de la Conferencia Episcopal con el Gobierno estén “marcadas por la moderación, el respeto y la justicia en lugar de por la exageración y el partidismo en favor de las fuerzas de la derecha y la ultraderecha”, y le ha recordado unas palabras que atribuye a León XIV en su reciente viaje apostólico a España: “Quienes ejercen una responsabilidad pública tienen una especial obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje”.

En la misma charla en la que ha rescatado a San Agustín (“Si de los Gobiernos quitamos la justicia, ¿en qué se convierten sino en bandas de ladrones a gran escala? Y estas bandas, ¿qué son sino reinos en pequeño?“, afirma el filósofo en La ciudad de Dios), Argüello ha recalcado que esa exigencia ética a los dirigentes políticos tiene que partir del buen ejemplo de los ciudadanos. “Si hemos hecho trampas en el solitario a la hora de hacer la declaración de la renta, porque pensamos que ese es el pan de nuestros hijos, o si pedimos un contrato o mejor una factura en negro, ¡ojo!, porque las referencias éticas son para todos. Porque si no hay un pueblo, un demos, con referencia ética, ¿cómo vas a exigirlo a alguien que sea tu representante?“, se ha preguntado en la clausura de la Escuela de Verano organizada por la Conferencia Episcopal Española, la Universidad Pontificia de Salamanca y la Fundación Pablo VI.

Pero el obispo de Valladolid ha cargado también contra algunas leyes aprobadas por Gobiernos progresistas en los últimos años, que él enmarca en un plan para “deconstruir”. “Basta leer las exposiciones de motivos de las leyes aprobadas en España en los últimos diez años, referidas a las cuestiones de sexo y género, para ver cómo hay un proyecto de deconstrucción antropológica”. Y ahí ha atacado la legislación pro-LGTBI y hasta al Orgullo, porque ese proyecto deconstructor, ha dicho, es de “autonomía para decidir yo mi propio género, despreciando a Dios y cuerpo, como expresión máxima orgullosa —género del orgullo, orgullosa, porque es el pecado de Satanás el orgullo—, para decir: ‘Yo puedo hacer lo que quiera y el cuerpo no es más que un instrumento”.

Argüello ve en esa legislación una falta de “neutralidad”. Es más, detecta incluso una falta de “aconfesionalidad” del Estado. “Nuestras leyes están consolidando en cuestiones que tienen que ver con lo que antes se llamaba disforia de género y hoy se llama territorio del orgullo LGTBIQ+”, ha criticado. “Se prohíben las terapias de conversión y al mismo tiempo que se consolidan las terapias afirmativas”, un concepto este último que parece salir de su cosecha. “En cuestiones que son límites, de la vida y la muerte, cuestiones del aborto, eutanasia, tampoco hay vacío antropológico ni neutralidad del Estado, sino afirmaciones de cuándo empieza la vida, de cuándo termina, de qué criterios morales seguir”, ha señalado en el marco de un curso en el que también ha participado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

“Lo peor que podría ocurrir es que, hablando de la democracia y de su crisis, pensáramos, esto no va con nosotros”, ha apelado el obispo, que no es novato en enfrascarse en polémicas. Al estallar los casos de pederastia en la Iglesia, aseguró primero que solo eran “pequeños casos” y que España era una excepción en el mundo católico.

El jefe de los obispos españoles también ha criticado que “las democracias liberales” se hayan “convertido en democracias asistencialistas” en las que se da “una paguita” porque les “interesan ciudadanos pasivos comprados por las subvenciones” y ha subrayado que el Estado no debe “convertirse en una Cáritas laica que da limosnas”. Sin dejar casi ningún gran asunto de actualidad en el tintero, el obispo vallisoletano también ha apelado a los inmigrantes, que “tienen deberes a la hora de su integración porque, si no, aprenden rápido el camino de los derechos”.

No han faltado alusiones a la bajada de la natalidad, habituales en un preboste de la Iglesia. Pero con una llamativa coincidencia que Argüello ha visto entre el capitalismo y la izquierda europea a cuenta de la disminuciónen el número de hijos. “El capitalismo mundial tiene una estrategia, llevada a cabo fundamentalmente por sus grandes fundaciones, que surgen desde laboratorios fundamentalmente estadounidenses, y que luego han tenido en la izquierda europea a sus cómplices, sus sicarios, en el cumplimiento de este proyecto de disminuir los comensales a la mesa”." 

(José Manuel Abad Liñán , El País, 09/07/26)  

Los argumentos de la Fiscalía para pedir absolver a Begoña Gómez: El ministerio público ha pedido reiteradamente el archivo del caso... descarta la existencia de cualquier tipo de delito y reclama la absolución de Gómez y de los otros dos imputados. “Los hechos narrados no son constitutivos de infracción penal. Sin delito no hay autor”, incide... Begoña llevaba vinculada a la Complutense desde 2012, mucho antes de que su marido liderara el PSOE y llegara a La Moncloa. Además, la investigación ha reflejado que su beneficio económico fue reducido... su asistenta Cristina Álvarez ha “cumplido las funciones inherentes a su cargo y aquellas que le han sido encomendadas en su condición de funcionario eventual” sin “ningún tipo de menoscabo o detrimento para el patrimonio y recursos públicos”... El ministerio público encuadra su relación con Barrabés dentro de la normalidad... “Ninguno de los investigados se ha beneficiado económicamente de las actividades de creación del software informático, ni consta que la UCM haya sufrido perjuicio patrimonial a consecuencia de las actividades desarrolladas”... en todo caso, la utilización del mismo sería gratuita para los usuarios... asimismo, La Fiscalía acusa al juez Peinado de idear una “confabulación” para retirar el pasaporte a Begoña Gómez (J. J. Gálvez)

"Los argumentos de la Fiscalía para pedir absolver a Begoña Gómez: “Sin delito no hay autor”

La Fiscalía de Madrid ya ha presentado su escrito de conclusiones sobre la investigación abierta por el juez Juan Carlos Peinado contra Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. El ministerio público, que ha pedido reiteradamente el archivo del caso y ha cargado duramente contra el magistrado por retirarle el pasaporte a la pareja del líder del PSOE, da este paso después de que Peinado acordase abrir juicio oral por jurado. El documento, de 25 páginas, descarta la existencia de cualquier tipo de delito y reclama la absolución de Gómez y de los otros dos imputados: Cristina Álvarez, su asesora en La Moncloa; y el empresario Juan Carlos Barrabés. “Los hechos narrados no son constitutivos de infracción penal. Sin delito no hay autor”, incide.

Con este informe, la Fiscalía contrarresta la tesis del juez instructor, que atribuye cuatro delitos a Gómez (tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida). El magistrado repite que la pareja de Sánchez se “prevalió” de su “posición” y “relación personal” con el presidente del Gobierno —“y de este con el resto de la Administración”, según apostilla— para “acceder a interlocuciones institucionalmente excepcionales” y “favorecer” su carrera dentro de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde codirigió un máster y una cátedra extraordinaria. Además, según le reprochó Peinado, Álvarez la ayudó con su trabajo privado.

Sin embargo, la Fiscalía rechaza sus hipótesis. Estas son las principales conclusiones del ministerio público, que impactan contra el relato del magistrado Juan Carlos Peinado:

Los ingresos de Begoña Gómez. La Fiscalía hace especial hincapié en que la pareja de Sánchez llevaba vinculada a la Complutense desde 2012, mucho antes de que su marido liderara el PSOE y llegara a La Moncloa. Además, la investigación ha reflejado que su beneficio económico fue reducido. Según señala el escrito, cobró “cero euros” por codirigir una cátedra extraordinaria durante dos cursos académicos. Por su labor docente en un máster recibió un total de 13.534 euros en dos cursos (6.767 euros de media); por otro máster, 20.653 euros a lo largo de seis cursos (3.442 euros de media, con años que no llegó ni a los 800 euros); y por su trabajo en un diploma de formación continua, 4.883 euros en otros dos cursos académicos.

El papel de Álvarez. “Entre 2018 y 2026, Álvarez ha acompañado a Begoña Gómez a diferentes y numerosos actos, públicos y privados, algunos de ellos relacionados con la actividad que desarrollaba en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Y también ha realizado actividades puntuales de gestión y contacto entre diferentes personas de la UCM que se relacionaban o debían relacionar con Gómez, así como con terceros patrocinadores de la cátedra”, explica la Fiscalía. El ministerio público añade que Álvarez ha “cumplido las funciones inherentes a su cargo y aquellas que le han sido encomendadas en su condición de funcionario eventual” sin que “haya existido en la actividad adicional de ayuda que ha podido ocasionalmente realizar”, “ningún tipo de menoscabo o detrimento para el patrimonio y recursos públicos”. “Y tampoco se ha producido ningún tipo de retribución o beneficio adicional derivado de ello”, apostilla.

Relación con Barrabés. El ministerio público la encuadra dentro de la normalidad. El empresario “colaboró y participó” en un módulo de las actividades docentes de un máster que codirigía Gómez, así como también facilitó la participación de otros profesionales de su grupo”, “recibiendo todos ellos la contraprestación reglada por la UCM por hora de docencia” y “siguiendo el cauce establecido” por la universidad. Frente a la tesis de Peinado, el fiscal dice que Barrabés “no ha colaborado en la cátedra de Transformación Social Competitiva, ni ha sido patrocinador ni ha financiado ninguna actividad de la misma”.

Ante la idea de que Barrabés se benefició de adjudicaciones gracias a su colaboración con la carrera de Gómez, la Fiscalía recuerda que Innova Next —una de sus empresas que se ha puesto en el punto de mira— se creó en 2012 y comenzó a presentarse a concursos en 2016-2017 (antes de que Sánchez llegase a La Moncloa), “sola o en unión” con otras compañías. Desde entonces, ha logrado un total de 28 contratos por valor de 22,8 millones de euros. Las sospechas se ponen sobre los otorgados por la empresa pública Red.es. A este respecto, el ministerio público expone que Gómez es “ajena” a esa entidad estatal, “como también al resto de entidades que adjudicaron los contratos públicos al grupo Barrabés”. “Sin constancia de la existencia de lazos personales, familiares, amistad o cualquier relación con los miembros y personal de dichas entidades. Y sin constancia siquiera de cualquier llamada, interlocución, contacto, o intermediación, y menos aún de que, de existir, la mismas hubieran sido dirigidas a persuadir a adoptar resolución alguna en favor de Juan Carlos Barrabés”, manifiesta.

El desarrollo del software. “Ni sociedades y empresas intervinientes pretendieron ni obtuvieron ninguna remuneración a consecuencia de su participación en el proyecto, ni tampoco existe vinculación con su actividad y contratación en el sector público o privado”, ahonda el escrito. “Ninguno de los investigados se ha beneficiado económicamente de las actividades de creación del software informático, ni consta que la UCM haya sufrido perjuicio patrimonial a consecuencia de las actividades desarrolladas”, prosigue el ministerio público, que insiste en que no existen indicios de que se ejerciera “presión de ningún tipo” sobre las empresas.

El escrito de conclusiones continúa así: “No consta que ninguno de los acusados, directa o indirectamente, haya realizado una explotación mercantil del referido programa informático, ni consta hayan pretendido ostentar titularidad o propiedad frente a terceros, reconociendo en todo momento que el programa en cuestión era titularidad complutense y que, en todo caso, la futura utilización del mismo sería gratuita para los usuarios”.

La marca. “La denominación de Transformación Social Competitiva y el logo de su imagen habían sido creados e ideados por Begoña Gómez antes de su registro formal y eran utilizados en las actividades del máster en la UCM. No consta que los mismos se hayan empleado fuera del ámbito de la UCM, ni su utilización lucrativa, ni su explotación, ni que se haya entablado litigio a causa de ello por la UCM”." 

(J. J. Gálvez , El País, 09/07/26)  

 

  "La Fiscalía acusa al juez Peinado de idear una “confabulación” para retirar el pasaporte a Begoña Gómez.

 A la Fiscalía de Madrid se le empiezan a acabar los calificativos para referirse a la investigación del juez Juan Carlos Peinado sobre Begoña Gómez, así como a su decisión de retirarle el pasaporte y prohibirle salir de España. En un duro recurso enviado a la Audiencia Provincial de Madrid, el ministerio público arremete contra el magistrado por su “escaso rigor y mesura” al restringir los movimientos de la esposa de Pedro Sánchez, además de cargar contra él por “desviarse” de la ley y querer, incluso, dar “carta de naturaleza” al “dato irreal” propagado por páginas web sobre la supuesta adquisición de la nacionalidad de República Dominicana por parte de la pareja del presidente del Gobierno. Es más, también acusa al magistrado de idear una “confabulación” para sostener que la escolta la ayudaría en una “eventual” fuga al extranjero.

“No concurre el riesgo de fuga pretendido [por Peinado] y las medidas adoptadas no han sido motivadas ni justificadas atendiendo a la situación individualizada de las acusadas”, incide el escrito firmado por el fiscal José Manuel San Baldomero, en referencia a Begoña Gómez y Cristina Álvarez, su asesora en La Moncloa, para quien acordó las mismas restricciones. En este sentido, el ministerio público remacha: “Nos parece una evidentemente medida innecesaria, injustificada, inmotivada, desproporcionada, y contraria a los fines propios de la ley. En los dos casos. Y en el caso de Cristina Álvarez, sencillamente, la resolución es injusta”.

El pasado 20 de junio, Peinado no solo decidió abrir juicio oral a la esposa de Sánchez por cuatro delitos (tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida), sino que además se apoyó en la petición de la acusación popular liderada por la asociación ultracatólica Hazte Oír para restringir su libertad de movimientos. Le retiró el pasaporte, le prohibió salir del país y la obligó a comparecer dos veces al mes ante su juzgado. El magistrado argumentó entonces que aprecia un “riesgo de fuga” ante los años de cárcel que prevé el Código Penal para los delitos que le atribuye; y, según apostilló, sus escoltas policiales podrían ayudarla a fugarse. Días después, ante el recurso de la defensa de Gómez, que alegó que la esposa del jefe del Ejecutivo se encuentra en todo momento vigilada por agentes que se encargan de su seguridad, el juez ha añadido que “no sería la primera ocasión” en la que “se fuga” un presidente del Gobierno de un Estado miembro de la UE.

Para la Fiscalía, Peinado hace tiempo que ha traspasado las líneas rojas y estas iniciativas son solo un paso más de una instrucción desmedida, que ha “acelerado” en su última fase para poder sentar en el banquillo a la pareja del líder del PSOE. Todo ello, “sin acoger diligencias propuestas, obviando trámites, sin dar respuesta a las alegaciones planteadas, y sin esperar el resultado de resolución de los recursos que penden ante la Audiencia Provincial de Madrid”.

El ministerio público carga contra cada una de las tesis expuestas por el juez para intentar justificar la retirada del pasaporte. Sobre el hecho de que recurra a la hipótesis de que la escolta de Begoña Gómez —formada por agentes de la Policía— pueda ayudarla en su huida, el fiscal incide en que evidencia su “carencia de argumentos”. Según San Baldomero, Peinado levanta esa idea de “una forma categórica y de autoafirmación, pero sin justificación ni base racional”: “Y extiende una sombra de sospecha infundada de las instituciones, tanto a nivel de mandos como a nivel del funcionario de base”. “No es fácilmente asumible esa visión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en un estado de Derecho como el nuestro. Y tampoco es fácil imaginar y asumir la confabulación que visualiza el instructor”, ahonda.

El recurso subraya que el magistrado ni siquiera ha valorado todas aquellas circunstancias que deben analizarse a la hora de adoptar una medida de tal calibre: como “la ausencia de antecedentes penales (ni siquiera detenciones policiales); nacionalidad española; arraigo en territorio nacional; actividad laboral en España; vínculos familiares y personales en España; ausencia de vínculos o nexos mínimos con terceros países que presupongan facilidad para desplazarse a ellos e instalarse; y bienes en el extranjero o dinero y productos financieros que puedan indicar facilidad para su movimiento a los mismo”. “Todos [estos] criterios se valorarían positivamente en las investigadas”, puntualiza el fiscal.

“Tienen indudable arraigo en territorio nacional; son españolas; sus familias son españolas y tienen también arraigo en territorio nacional; ambas desempeñan y han desempeñado sus actividades profesionales en España”, enumera el ministerio público, que sigue así: “Carecen de nexos con el extranjero. Desconocemos a dónde se supone que huirán, porque no se apunta ningún país concreto donde tendrían facilidad de instalación e impunidad. Y carecen de bienes o activos que permitan dicha fuga e instalación fuera de España. Y no será por la sospecha de bienes y ganancias ilícitas, a la vista del resultado de las exhaustivas pesquisas patrimoniales autorizadas desde el juzgado que descartaron las sospechas infundadas”.

El fiscal califica de “llamativo” que Peinado reclamase a Begoña Gómez que entregase “cuantos pasaportes pudiera disponer, cualquiera de las nacionalidades a las que pertenezcan, tanto de carácter ordinario como de carácter diplomático”. “Desconocemos a qué puede referirse con esa expresión de ‘cualquiera de las nacionalidades a las que pertenezcan’, salvo que vuelva a aludir a la supuesta adquisición de nacionalidad de República Dominicana, dato irreal sistemáticamente propagado en ciertos medios, y que parece que se le sigue dando carta de naturaleza”, censura el escrito enviado a la Audiencia.

La “perspectiva” de Peinado

En esta línea, el ministerio público critica igualmente que, para justificar la retirada del pasaporte, el juez instructor se apoyase en una “sola resolución” del tribunal provincial sobre un caso de tráfico de drogas, en la que no llegaba a profundizar para explicar por qué hacía ese “paralelismo”. Aunque, según San Baldomero, esa “comparación con un delito contra la salud pública cometido en el marco de una organización criminal y en tráfico de grandes cantidades”, evidencia desde qué “perspectiva” Peinado “aborda este procedimiento en relación” con Begoña Gómez, su asesora y el empresario Juan Carlos Barrabés, también procesado en la causa.

El recurso de la Fiscalía, que ha pedido reiteradamente al archivo del caso, está plagado de reproches a la actuación del juez. Recalca que “carece de sentido” obligar a Gómez a presentarse dos veces al mes ante su juzgado, “salvo que se quiera” adoptar esa medida como una suerte de penalidad adicional anticipada y exposición pública”. De hecho, al ministerio público le resulta “llamativo el número de veces” que la esposa del presidente ha sido citada durante la instrucción: con la “imputación de delitos sucesivos” y “comparecencias duplicadas”.

La Audiencia de Madrid deberá ahora pronunciarse sobre los recursos presentados contra la retirada del pasaporte. Esta medida ya ha tenido sus efectos. La esposa de Sánchez pidió permiso para salir de España entre el 7 y 10 de julio para acudir a la cumbre de la OTAN en Ankara y a la graduación de su hija en Londres. Pero el juez Antonio Viejo, en sustitución de Peinado, solo le autorizó esta semana a viajar al Reino Unido, y no a Turquía." 

(J. J. Gálvez El País, 09/07/26)