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En 2025, casi 28.000 millones de euros se transfirieron de inquilinos a caseros en España. La cifra se ha duplicado en apenas una década y ya supone alrededor de un 1,6% del PIB... “Llega un punto en el que da la sensación de que más que pagando a una persona por una casa, lo que estás es pagándole un sueldo”... “Hace 7 años pagaba 500 euros por un piso reformado, con ventanas buenas, parqué, una cocina en condiciones, aire acondicionado y calefacción en el centro de Madrid, en Plaza España. Ahora, pago lo mismo por un piso que es tres veces más pequeño, sin ascensor, sin aire acondicionado, y en el extrarradio de Barcelona”... dos quintos del dinero van a parar a caseros que tienen 2 o más viviendas en alquiler (Raúl Sánchez y Ainhoa Díez)

"En 2025, casi 28.000 millones de euros se transfirieron de inquilinos a caseros en España. La cifra se ha duplicado en apenas una década y ya supone alrededor de un 1,6% del PIB. Pero, ¿desde dónde se mueve el dinero y hacia dónde va?

Empecemos por ver quién paga la factura del alquiler. La mayor parte del dinero viene de los inquilinos más jóvenes: más de la mitad procede de menores de 45 años.

Sara es una de estas inquilinas. Vive en Barcelona, tiene 26 años y paga alquiler desde hace 7. Unos 7.700 millones de euros salen de los bolsillos de jóvenes como ella.

¿Y quién lo cobra? Si añadimos el destino del dinero aparece la transferencia completa a nivel generacional. Según una estimación de elDiario.es, el 88% de los alquileres iría a parar a personas físicas que tributan en España.

Como ves, aunque la mayoría del dinero proviene de los inquilinos más jóvenes, son los mayores de 65 quienes reciben más de un tercio de lo que se paga en nuestro país por vivir de alquiler.

El caso de Sara repite el patrón: cuenta que los cuatro caseros que ha tenido en Madrid y Barcelona tenían más de 75 años

Pero no es solo una brecha generacional, sino también de clase. Aunque todos los grupos de renta aportan una cifra similar -principalmente, porque los más ricos tienen alquileres más caros-, la desigualdad se muestra en el destino final de los pagos.

El 10% más rico concentra casi la mitad de lo que se paga por alquiler en España. En total, 12.500 millones de euros procedentes de los bolsillos de los cerca de 10 millones de inquilinos.

A las diferencias por edad o renta, se une además el origen: el 56% de la transferencia proviene de inquilinos extranjeros.

Pero, ¿cómo se vive esta transferencia desde el lado de quienes pagan el alquiler cada mes?

“Llega un punto en el que da la sensación de que más que pagando a una persona por una casa, lo que estás es pagándole un sueldo”, comenta Noemi. Es una de las 10 millones de inquilinas que forman parte de una transferencia que tiene lugar cada año en España, la del alquiler. Y que va de muchas manos a muy pocos bolsillos. 

En la última década, esta gran transferencia se ha duplicado. Una parte se debe al aumento del número de personas que viven de alquiler, pero la principal razón está en la subida de precios que inquilinas como Noemi o Sara han vivido en primera persona. 

“Hace 7 años pagaba 500 euros por un piso reformado, con ventanas buenas, parqué, una cocina en condiciones, aire acondicionado y calefacción en el centro de Madrid, en Plaza España. Ahora, pago lo mismo por un piso que es tres veces más pequeño, sin ascensor, sin aire acondicionado, con ventanas de madera por las que entra el aire y en el extrarradio de Barcelona”, cuenta Sara. 

Si en 2015 se transferían 14.000 millones de euros por el alquiler, en 2025 la cifra ya roza los 28.000 millones de euros, es apróximadamente un 1,6% del PIB. Almudena Martínez, doctora en Sociología, advierte de que el peso creciente del alquiler tiene un coste: “Se reduce la capacidad de consumo de los hogares afectando a otros sectores (educativo, laboral, comercial), a la productividad y a la competitividad”, explica. 

Así se ha duplicado la transferencia del alquiler en España en la última década

Jóvenes como Sara, Noemi o Erik destinan más de un tercio de sus ingresos al alquiler, una realidad que ya es común entre los inquilinos menores de 35 años. Están pagando una hipoteca, solo que por una casa que nunca va a ser suya y que, además, les impide acceder a una vivienda propia. ¿Y quiénes reciben este dinero que pagan cada mes? La mayoría irá a parar a personas físicas que hacen la declaración de la renta en España. 

Para estimar las cantidades que mueve el mercado del alquiler a nivel nacional, en elDiario.es hemos analizado los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), que detalla los alquileres que pagan los hogares españoles, y del Panel de Hogares de la Agencia Tributaria y el Instituto de Estudios Fiscales, que detalla los inmuebles alquilados como vivienda habitual declarados en el IRPF. Al final del artículo tienes la metodología completa de los cálculos.

Según esta estimación, el 12% de la transferencia iría a parar a sociedades públicas, empresas privadas, fondos o alquileres en negro y el grueso del dinero (88%) lo recibirían personas físicas que tributan por el IRPF. En otras palabras, la mayoría del dinero que pagan 10 millones de inquilinos -de los cuales dos millones son menores- lo declararían 2,4 millones de caseros. Si incluimos a todos los que viven en hogares donde al menos uno recibe ingresos por alquiler, sumarían 5,1 millones de personas. Es un dato que no tiene en cuenta a Navarra y Euskadi.

No solo es una transferencia de muchas a pocas manos, también está marcada por las diferencias sociales. (...)

El 10% más rico recibe el 45% de los ingresos por alquiler

A nivel de quiénes pagan, la gran transferencia es similar entre los inquilinos de distintos niveles de renta. La escasa diferencia se explica porque, aunque la mayor parte de la población que vive de alquiler pertenece a los deciles más bajos, sus viviendas tienen un precio inferior a los de la población más rica que también vive de alquiler. 

Sin embargo, si nos fijamos en el destino de los fondos, vemos que casi la mitad de esta transferencia va a parar al 10% más rico de España. A Miguel Artola, investigador postdoctoral de la Universidad Complutense de Madrid, no le sorprende: “Este dato lo que muestra es que al fin y al cabo la vivienda se está convirtiendo en un elemento fundamental de la inversión”. 

“Si algo sabemos sobre los estudios de desigualdad es que la riqueza está muy concentrada. Cuando uno mira los activos financieros y la inversión en bolsa ve que están hiperconcentrados en las rentas más altas, pero es que las rentas procedentes del alquiler ya exceden prácticamente a las financieras”, añade el experto. 

Para los caseros que están en el 30% con más renta, los pagos del alquiler ya suponen un 14% de sus ingresos brutos. Paralelamente, los inquilinos que están entre el 30% más pobre son los que más esfuerzo hacen para pagar un alquiler: se lleva 4 de cada 10 euros de sus ganancias anuales.

“Esto tiene un impacto inevitable a nivel social ya que mientras las posibilidades (vitales, laborales, económicas, etc) de una parte de la población disminuyen, la de otra parte se incrementa a base del beneficio que obtienen de su patrimonio inmobiliario. El resultado es que la vivienda gana importancia como factor de desigualdad y predictor de clase social”, expone Almudena Martínez del Olmo. 

Sara ha pasado por 4 pisos desde que vive de alquiler y, en todos, su casero tenía más de 75 años. Otra característica de la gran transferencia: está marcada por una brecha generacional. Más de un tercio de los ingresos van a parar a caseros que tienen 65 años o más, es decir, unos 9.600 millones de euros.

En el gráfico puedes observar el flujo de dinero para cada grupo de edad. Los dos extremos de la transferencia son prácticamente opuestos: entre quienes pagan el alquiler, la mayor parte del dinero procede de los grupos más jóvenes. Los menores de 35 años y las personas de entre 35 y 44 años aportan, cada uno, alrededor del 27% del total.

La brecha generacional del alquiler: pagan los jóvenes y reciben los mayores

¿Por qué es relevante esta diferencia de edad? “Muestra un cambio de paradigma”, apunta Miguel Artola, “hasta ahora la tendencia era que el pico de riqueza de una persona lo alcanzase más o menos al momento de jubilarse”. A partir de ese momento, se esperaba que la riqueza fuese decreciendo progresivamente hasta el momento de morir. 

Pero ahora, ese pico de riqueza llega cada vez más tarde y, no solo no llega a los 65 años, sino sigue aumentando después de alcanzar esa edad. “Y no está pasando porque crezcan las pensiones, sino otras rentas como las de la vivienda”, apunta el investigador. 

“Ahora mismo diría que casi el 40% de mi sueldo va a parar al alquiler. Es imposible ahorrar si la mayoría de mi dinero se va en pagar dónde vivo”, explica Erik. Los tres jóvenes que hemos entrevistado tienen edades entre los 26 a los 28 años y coinciden en que hacer frente a una renta cada vez más elevada es su principal impedimento para ahorrar y, a largo plazo, tener su propia vivienda. 

Sara añade que, incluso lo poco que consiguen ahorrar, probablemente no vaya destinado a tener una casa propia en un futuro: “Si vives de alquiler y vas encadenando contratos sabes que necesitas un colchón para cuando firmes un nuevo contrato, ¿no? Para pagar los honorarios de agencia o las fianzas, que ahora son casi 3 meses de alquiler. Entonces, bueno, aunque tengas 5.000 euros ahorrados, sabes que si cambias de piso ese dinero va a ir a todos estos asuntos”, explica la joven.

Es una realidad que Noemi pudo poner a prueba. Por motivos personales estuvo tres meses viviendo en casa de unos amigos mientras cambiaba de un piso de alquiler a otro. “Decidieron que solo iba a pagar los gastos y en los tres meses que estuve viviendo con ellos ahorré muchísimo dinero. Ahí es donde se ve que es el alquiler lo que hace que no puedas ahorrar”.

Los menores de 35 años siguen pagando la mayor parte del alquiler

Incluso en una sociedad cada vez más envejecida, las personas menores de 45 siguen aportando más de la mitad de lo que se paga en España de alquiler. Eso sí, las cantidades son mucho mayores. Los inquilinos de menos de 35 años pagaban 4.800 millones de euros en 2012, en 2025 la cantidad ya asciende a casi 7.700 millones. 

Es la pescadilla que se muerde la cola: “Las personas más jóvenes tienen más dificultades para ahorrar. Por ende también acumulan menos patrimonio y van a tardar mucho más tiempo en acumularlo que generaciones pasadas. Y viceversa, los grupos de más edad están acumulando riqueza porque su patrimonio tiene cada vez más valor”, apunta Miguel Artola. 

Entre los inquilinos, otro de los grandes pagadores son los hogares unipersonales de menos de 65 años, que aportan el 25% de todo lo que se pagó en 2025. Son los hogares jóvenes que mayor esfuerzo económico realizan en el tema vivienda porque, a diferencia de las parejas, no comparten los gastos con nadie. 

Si añadimos además a los hogares con menores, aportan aproximadamente tres de cada cinco euros del dinero que mueve el mercado del alquiler. ¿Y quiénes son los principales destinatarios de este dinero? Además de los hogares más mayores, aquellos que no tienen menores y que tienen uno o más adultos.

Los hogares con menores pagan un tercio de lo que se mueve por el alquiler en España

Las familias con menores a cargo, aportan un tercio del dinero que se pagó por alquiler en España. Más de 9.300 millones de euros. Aunque cada vez hay menos niños y menos hogares con menores, su peso en el total de los pagos por alquiler apenas ha cambiado en la última década.

Un factor que se entiende mejor al tener en cuenta la nacionalidad de los inquilinos. Más de la mitad del alquiler en España lo pagan personas nacidas en el extranjero, que son también los que tienen tasas de natalidad más altas. En elDiario.es ya te hemos contado como las personas de origen extranjero se enfrentan a un mercado del alquiler aún más complicado que los nacionales con condiciones abusivas y pisos más deficientes

En el otro lado de la balanza, los ingresos van a parar principalmente a caseros españoles que se quedan con casi 23.000 millones de euros, es decir, más del 80% de la transferencia. 

Más de la mitad del dinero del alquiler en España lo pagan inquilinos extranjeros

¿Grandes tenedores o pequeños propietarios?

Una de las cuestiones que genera más debate en el mercado de la vivienda es si el dinero va a parar a pequeños propietarios o a grandes tenedores. Si miramos el flujo de dinero según el número de viviendas que los caseros tienen alquiladas como residencia habitual — es decir, si tienen más viviendas en propiedad pero no están alquiladas no se tienen en cuenta—, dos quintos del dinero van a parar a caseros que tienen 2 o más viviendas en alquiler. 

A pesar de representar el 75% del total de personas físicas con ingresos por alquiler en España, los propietarios con una única vivienda alquilada recibirán el 45% del dinero. 

Este cálculo se basa en las viviendas que tiene cada persona física, no en los hogares: por ejemplo, si un matrimonio posee una vivienda cada uno, se contabiliza como dos propietarios con una vivienda en alquiler.

Los caseros con una sola vivienda en alquiler reciben más de un 40% del dinero

Pero estas viviendas además de generar ingresos hoy, forman parte del patrimonio que se transmitirá en un futuro. Y es ahí, según advierte Miguel Artola, donde la vivienda vuelve a actuar como un mecanismo de desigualdad contribuyendo a que el acceso a la propiedad resulte cada vez más difícil para una parte de la población. 

“Lo que hablamos hoy es el escenario del mañana”, sostiene Artola. “Cada vez habrá más gente que llegará al final de su vida sin haber acumulado patrimonio inmobiliario. A lo mejor tiene una cuenta corriente, a lo mejor tiene otras cosas, pero no tendrá una vivienda”.

Esto significa que una parte creciente de la población seguirá destinando dos quintos de sus ingresos a pagar por una vivienda que nunca será suya. Una dinámica que, en palabras de Almudena Martínez, puede consolidar “una división crónica entre una minoría propietaria y una masa creciente de inquilinos que verá afectada la satisfacción de otras necesidad básicas y anulada su capacidad de ahorro”." 

(Raúl Sánchez y Ainhoa Díez, eldiario.es, 05/07/26, gráficos en el original)

Una buena descripción de la guerra de Ucrania... La derrota de Ucrania es inevitable. La verdadera pregunta es cuánto de Ucrania fuera del Donbás, Jersón y Zaporizhzhia capturará Rusia... Al entrar en 2026, según el comandante en jefe ucraniano Syrskyi, más de 700.000 soldados rusos estaban enfrentados a las fuerzas ucranianas... Esto representa un aumento de casi cuatro veces en el número de soldados rusos comprometidos en el frente de batalla ucraniano en comparación con 2022... Rusia ahora está llevando a cabo operaciones de combate importantes en Sumy, Járkov, Donetsk, Dnipropetrovsk, Zaporizhzhia y Jersón, pero sigue haciéndolo sin una movilización total de la nación rusa... La fuerza total del ejército ruso asciende ahora a 1,5 millones de soldados, lo que significa que menos de la mitad están comprometidos en la lucha en Ucrania. Aquí está la diferencia crucial entre Rusia y Ucrania: Rusia tiene amplias reservas de hombres y municiones, mientras que Ucrania no tiene una reserva estratégica. Aunque la guerra avanza a un ritmo lento, los hechos sobre el terreno muestran que Ucrania no tiene medios viables para detener los avances rusos... Solo quedan dos objetivos importantes en Donetsk antes de que Rusia asegure su liberación total: Sloviansk y Kramatorsk. Las fuerzas rusas se están desplegando actualmente en un semicírculo alrededor de estos dos bastiones restantes y es solo cuestión de tiempo que ambos sean tomados. Rusia podría lograr estos objetivos en septiembre, o a principios de 2027... Si bien Ucrania ha tenido cierto éxito en atacar refinerías rusas en la región occidental de Rusia, los ataques ucranianos palidecen en comparación con el daño que Rusia está infligiendo a los activos industriales restantes de Ucrania... Las fuerzas de artillería y drones de Ucrania son superadas con creces por las de Rusia. La derrota de Ucrania es inevitable (Larry C. Johnson)

"He recibido el siguiente correo electrónico y pregunta de un amigo, un hombre con amplia experiencia en el ámbito de la defensa de EE. UU., que es un analista sólido. Su pregunta es legítima y trataré de responderla. Él escribió:

    "Estimado Larry:

    Leí su interesante mensaje. Estoy en el hospital, así que solo puedo usar el teléfono. Aquí está mi pregunta. Si sus números son correctos, ¿cómo es que los rusos parecen no poder derrotar a los ucranianos? Parecen tener dificultades para avanzar territorialmente y ahora están bajo fuerte presión en Crimea. También creo que están teniendo grandes problemas para defender infraestructuras críticas, incluidas refinerías y puertos, y por lo tanto tienen graves escaseces de combustible.

    En resumen, los rusos no están convirtiendo eficazmente su superioridad en suministros en resultados en el campo de batalla y están teniendo dificultades para proteger activos clave en su territorio.

    Me interesarían sus comentarios.

¿Qué significa derrotar a los ucranianos? Al comienzo de la Operación Militar Especial, los rusos no tenían la intención de conquistar Ucrania. En su discurso televisado emitido a las 5:30 a. m., hora de Moscú, el 24 de febrero de 2022, Putin anunció la invasión con estas palabras (de la traducción oficial al inglés del Kremlin):

    El propósito de esta operación es proteger a las personas que, durante ocho años, han sufrido humillación y genocidio por parte del régimen de Kiev. Para ello, buscaremos desmilitarizar y desnazificar Ucrania, así como llevar a juicio a quienes perpetraron numerosos crímenes sangrientos contra civiles, incluidos ciudadanos de la Federación Rusa.

La palabra clave fue "desmilitarizar" — en ruso, *demilitarizovat'*. Describió al gobierno de Zelenski en Ucrania como "una banda de drogadictos y neonazis que se instalaron en Kiev y tomaron como rehén a todo el pueblo ucraniano".

También declaró:

    Nuestros planes no incluyen la ocupación de territorios ucranianos. No vamos a imponer nada a nadie por la fuerza.

Rusia comprometió aproximadamente entre 150.000 y 190.000 soldados para la invasión inicial del 24 de febrero de 2022, extraídos de prácticamente todo su grupo disponible de Grupos Tácticos de Batallón de antes de la guerra, aproximadamente 100 BTG de unos 120 disponibles.

El objetivo inicial era crear suficiente presión militar sobre Ucrania para forzarla a sentarse en la mesa de negociaciones… Ese objetivo se logró. Cuando el juez Napolitano, Mario Nawfal y yo entrevistamos al Ministro de Asuntos Exteriores Lavrov el 13 de marzo de 2024, el Sr. Lavrov declaró enfáticamente que el propuesto Comunicado de Estambul se basaba en un documento proporcionado por Ucrania.

Las delegaciones lideradas por el negociador ucraniano David Arakhamia y el diplomático ruso Vladimir Medinsky se reunieron en Estambul con el presidente Erdogan como mediador. Se discutió un proyecto de acuerdo (a veces llamado "Comunicado de Estambul" o proyecto de acuerdo de paz) y las dos partes llegaron a un acuerdo tentativo que incluía la neutralidad ucraniana, límites a las fuerzas militares de Ucrania, garantías de seguridad y el estatus de Crimea y el Donbás. Entonces, EE. UU. y el Reino Unido intervinieron y obligaron a Ucrania a abandonar las conversaciones.

En ese momento, la campaña rusa comenzó a cambiar. Rusia logró capturar la estratégica ciudad de Mariúpol después de un mes de combates en mayo de 2022 y comenzó su campaña para liberar Lugansk y Donetsk del control ucraniano. Sin embargo, el Kremlin continuó tratando esto como una Operación Militar Especial (SMO, por sus siglas en inglés), lo que significaba una operación limitada y centrada en tomar el control de Lugansk y Donetsk.

**Óblast de Lugansk**

Al 1 de septiembre de 2022, Rusia controlaba aproximadamente el 95-98% del óblast de Lugansk, efectivamente toda la región a efectos prácticos. Rusia había reclamado el control total el 3 de julio de 2022, tras la caída de Lisichansk, la última gran ciudad ucraniana en el óblast. Algunos pequeños focos y aldeas seguían técnicamente en disputa o sin clarificar, por lo que la cifra no llega al 100%. Ucrania recuperó posteriormente la aldea de Bilohorivka a finales de septiembre de 2022, confirmando que una presencia marginal ucraniana había persistido, pero fue una excepción menor al dominio ruso casi total.

El óblast de Lugansk tiene 26.684 km². Antes de la invasión de febrero de 2022, los separatistas respaldados por Rusia controlaban aproximadamente 6.800 km² del óblast desde 2014, alrededor del 25%, centrado en la ciudad de Lugansk. El 75% restante fue capturado durante los primeros cinco meses de la invasión a gran escala, siendo las batallas de Severodonetsk-Lisichansk (mayo-julio de 2022) la campaña decisiva.

**Óblast de Donetsk**

Al 1 de septiembre de 2022, Rusia controlaba aproximadamente el 55-60% del óblast de Donetsk. El artículo de Wikipedia sobre la anexión, refiriéndose a la situación en el momento de la declaración de anexión del 30 de septiembre de 2022, afirma que Rusia tenía alrededor del 60% de Donetsk en ese momento. Un informe de PBS de junio de 2022 situaba la cifra en aproximadamente el 50%. La trayectoria entre esos dos puntos de datos (50% en junio, 60% a finales de septiembre) sitúa el 1 de septiembre en aproximadamente el 55-58%.

El óblast de Donetsk tiene 26.517 km². De eso, los separatistas respaldados por Rusia habían mantenido aproximadamente 8.800 km², aproximadamente un tercio, desde 2014, centrado en la ciudad de Donetsk. La invasión de 2022 extendió el control ruso hacia el sur a través de Mariúpol (que cayó el 20 de mayo de 2022) y hacia el norte a través del corredor de Sievierodonetsk. Al 1 de septiembre de 2022, las principales ciudades ucranianas en el óblast incluían Bajmut (entonces bajo intenso ataque pero aún ucraniana), Avdiivka, Sloviansk, Kramatorsk, Kostiantynivka y la ciudad de Zaporizhzhia, todas las cuales se convertirían en los puntos focales de los combates posteriores.

Septiembre resultó ser un mes crucial en la campaña ucraniana. Rusia celebró un referéndum del 23 al 27 de septiembre de 2022 en los cuatro óblast ocupados simultáneamente: Donetsk, Lugansk, Zaporizhzhia y Jersón. Putin firmó los tratados formales de anexión el 30 de septiembre de 2022.

Los resultados declarados por las autoridades de ocupación rusas fueron:

- Jersón: 87,05% a favor
- Donetsk: 99,23% a favor de unirse a Rusia
- Lugansk: 98,42% a favor
- Zaporizhzhia: 93,11% a favor

Al mismo tiempo, Ucrania lanzó una ofensiva que obligó a los rusos a retirarse del óblast de Járkov. Los rusos no estaban preparados para este ataque y se retiraron del óblast. Fue durante este período que el Estado Mayor ruso reconoció que carecía de personal, un problema agravado por el vencimiento de los contratos de miles de soldados rusos.

Las fuerzas armadas rusas de antes de la guerra contaban con aproximadamente 900.000 efectivos en activo según el Military Balance 2022 del IISS. Esta era la base de referencia antes de la invasión a gran escala.

Una semana antes de que comenzara la contraofensiva de Járkov, el 25 de agosto de 2022, Putin firmó un decreto que aumentaba la fuerza autorizada de las fuerzas armadas en 137.000, elevando el límite oficial a 1.150.628 militares, un reconocimiento directo de que la fuerza existente era insuficiente. Este decreto entró en vigor justo cuando las fuerzas ucranianas se estaban concentrando sin ser detectadas para la ruptura.

El 21 de septiembre de 2022, nueve días después del colapso de Járkov, Putin firmó el Decreto Presidencial N° 647 que anunciaba una movilización parcial de 300.000 reservistas. Esta fue la primera movilización obligatoria en la historia de la Federación Rusa. Fue una respuesta directa y explícita a las pérdidas y al exceso de esfuerzo expuestos por la contraofensiva. Aproximadamente 315.000 reservistas fueron finalmente llamados a finales de 2022.

A pesar de la movilización de reservistas, Rusia no pasó a un estado de guerra, es decir, una movilización total de la nación rusa. El Estado Mayor siguió comprometido con la SMO y se concentró en llevar a cabo una guerra de desgaste con Ucrania, es decir, desmilitarizar Ucrania, con dos directrices específicas: minimizar las bajas civiles y minimizar las bajas rusas.

En enero de 2023, Rusia todavía luchaba con fuerzas limitadas en comparación con el tamaño del Ejército ucraniano. La campaña militar dominante de Rusia en 2023 fue la batalla de Bajmut, que duró nueve meses y consumió la gran mayoría de la energía ofensiva rusa desde finales de 2022 hasta mayo de 2023, dando forma a todo el carácter de la guerra ese año. Durante este tiempo, Rusia continuó expandiendo su Ejército principalmente a través de una campaña de reclutamiento y un servicio militar obligatorio.

La campaña principal de Rusia en 2024 se abrió con la caída de Avdiivka en febrero y luego se expandió a una amplia ofensiva hacia Pokrovsk que se convirtió en el año ruso más productivo territorialmente desde la invasión inicial.

Lo que distinguió a 2024 de 2023 fue lo que sucedió después de la caída de la ciudad importante. Después de Bajmut en 2023, Rusia se había estancado prácticamente: Prigozhin discutía, Wagner se retiraba y Ucrania lanzó su contraofensiva. Después de Avdiivka en 2024, Rusia explotó el impulso con considerablemente más efectividad.

Las fuerzas rusas avanzaron hacia el noroeste de Avdiivka en los meses posteriores a su caída, luchando a través de Ocheretyne en abril de 2024, cuya caída abrió una peligrosa brecha en las líneas ucranianas. El 18 y 19 de julio de 2024, las fuerzas rusas capturaron Prohres, una aldea en el centro del óblast de Donetsk. La ruptura, supuestamente causada por intensos bombardeos con bombas planeadoras que colapsaron las brigadas mecanizadas 110 y 47 de Ucrania, permitió avances rápidos a lo largo de un frente previamente estable. Este se convirtió en el punto de inflexión decisivo de la ofensiva de Pokrovsk: las fuerzas rusas comenzaron a avanzar hacia el centro logístico crítico de Pokrovsk a un ritmo no visto desde los primeros meses de la guerra.

El ritmo era alarmante para los estándares del verano. Rusia capturó aldeas en el centro y sur de Donetsk a ritmos de 5 a 10 km por semana en los sectores más activos. Vuhledar, que había resistido un asalto ruso que fracasó catastróficamente en enero de 2023, cayó en octubre de 2024 después de que las fuerzas rusas lo flanquearan desde múltiples direcciones en lugar de asaltarlo frontalmente. A finales de año, las fuerzas rusas estaban en los accesos a la propia Pokrovsk.

La estrategia de Rusia para 2025 representó una evolución deliberada desde su enfoque de un solo eje en 2023 y 2024 hacia un enfoque de presión simultánea en múltiples frentes diseñado para abrumar la capacidad de Ucrania para reforzar cualquier sector amenazado. El año se entiende mejor a través de sus objetivos declarados, su ejecución operativa en múltiples ejes y el cambio estructural en cómo Rusia estaba eligiendo luchar. Es importante enfatizar que la estrategia de la SMO de Rusia todavía estaba intacta, es decir, Rusia no estaba movilizando al país para la guerra, continuaba llevando a cabo operaciones limitadas con el objetivo de desmilitarizar a las fuerzas ucranianas sin poner a la nación rusa en pie de guerra.

Al entrar en 2026, según el comandante en jefe ucraniano Syrskyi, más de 700.000 soldados rusos estaban enfrentados a las fuerzas ucranianas, una cifra que Putin también ha citado de manera similar. Nótese la rara convergencia: tanto Kiev como Moscú han situado el grupo de Ucrania en alrededor de 700.000, lo que lo convierte en uno de los números más fiables en este ámbito. Esto representa un aumento de casi cuatro veces en el número de soldados rusos comprometidos en el frente de batalla ucraniano en comparación con 2022.

Entonces, para responder a la pregunta de mi amigo, Rusia continúa tratando la guerra en Ucrania como una SMO. Lo que hace que 2026 sea diferente de los años anteriores es que Rusia ahora está llevando a cabo operaciones de combate importantes en Sumy, Járkov, Donetsk, Dnipropetrovsk, Zaporizhzhia y Jersón, y lo está haciendo sin una movilización total de la nación rusa. La SMO sigue siendo la orden del día.

Solo quedan dos objetivos importantes en Donetsk antes de que Rusia asegure su liberación total: Sloviansk y Kramatorsk. Las fuerzas rusas se están desplegando actualmente en un semicírculo alrededor de estos dos bastiones restantes y es solo cuestión de tiempo que ambos sean tomados. Algunos estiman que Rusia podría lograr estos objetivos ya en septiembre. Otros analistas piensan que Rusia terminará la tarea a principios de 2027.

Si bien Ucrania ha tenido cierto éxito en atacar refinerías rusas en la región occidental de Rusia, los ataques ucranianos palidecen en comparación con el daño que Rusia está infligiendo a los activos industriales restantes de Ucrania. El ataque de EE. UU. e Israel a Irán, seguido del cierre del Estrecho de Ormuz, ha sido un gran beneficio económico para Rusia. Sus exportaciones de petróleo continúan aumentando y los precios pagados por ese petróleo tienen una prima del 40% sobre lo que Rusia ganaba antes del ataque del 28 de febrero a Irán.

La fuerza total del ejército ruso asciende ahora a 1,5 millones de soldados, lo que significa que menos de la mitad están comprometidos en la lucha en Ucrania. Aquí está la diferencia crucial entre Rusia y Ucrania: Rusia tiene amplias reservas de hombres y municiones, mientras que Ucrania no tiene una reserva estratégica de formaciones nuevas y equipadas que pudieran explotar el éxito o respaldar una gran brecha. Aunque la guerra avanza a un ritmo lento en términos de las evaluaciones occidentales, los hechos sobre el terreno muestran que Ucrania no tiene medios viables para detener los avances rusos. Rusia, al parecer, se contenta con infligir bajas masivas a Ucrania utilizando su superioridad en artillería, drones y bombas planeadoras FAB. Las fuerzas de artillería y drones de Ucrania son superadas con creces por las de Rusia, y Ucrania no tiene bombas planeadoras FAB ni los aviones para lanzarlas si las tuviera.

La derrota de Ucrania es inevitable. La verdadera pregunta es cuánto de Ucrania fuera del Donbás, Jersón y Zaporizhzhia capturará Rusia." 

( 

Cuando un presidente dice en voz alta lo que todos susurran... Trump sostuvo que el Congreso de EE. UU. debería abolir el filibusterismo para poder aprobar lo que él llama la Ley SAVE America, que tiene la intención deliberada de dificultar el voto en EE. UU. Si lo hicieran, afirmó, los republicanos "no perderían una elección en cien años"... Al mismo tiempo, calificó al Partido Demócrata como poco más que un vehículo para comunistas, criminales, inmigrantes ilegales y personas que no quieren trabajar... Lo destacable no fue el lenguaje sobre los comunistas. La política estadounidense, y especialmente la republicana, tiene una larga historia de ese tipo de acusaciones, sobre todo durante la era McCarthista de la década de 1950... en el momento en que un gobierno comienza a diseñar un sistema de poder destinado a evitar perder el cargo, como Trump dice que está haciendo, algo fundamental cambia. El gobierno ya no existe para servir al pueblo. En cambio, el pueblo comienza a existir para sostener al gobierno... Que su legislación propuesta pueda o no lograr realmente lo que Trump afirma es casi irrelevante en ese caso. Él cree que el éxito proviene de cambiar el sistema para que los republicanos no pierdan durante los próximos cien años... Un gobierno que busca hacer imposible la derrota ha comenzado a convertirse en el amo del pueblo. Es fascista, en otras palabras (Richard Murphy)

"Cuando un presidente dice en voz alta lo que todos susurran

Donald Trump dijo cosas en un evento para conmemorar el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos que merecen atención. 

Entre sus muchas afirmaciones partidistas en un evento que debería haber sido cualquier cosa menos eso, sostuvo que el Congreso de EE. UU. debería abolir el filibusterismo para poder aprobar lo que él llama la Ley SAVE America, que tiene la intención deliberada de dificultar el voto en EE. UU. Si lo hicieran, afirmó, los republicanos "no perderían una elección en cien años".

Al mismo tiempo, calificó al Partido Demócrata como poco más que un vehículo para comunistas, criminales, inmigrantes ilegales y personas que no quieren trabajar.

La mayoría de los medios han tratado estos comentarios como otro ejemplo de la retórica exagerada de Trump, su mal timing y sus afirmaciones inapropiadas de cara a las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. a finales de este año, pero creo que eso no capta el fondo del asunto.

A veces, los políticos nos dicen exactamente lo que pretenden. Creo que Trump lo hizo.

Lo destacable no fue el lenguaje sobre los comunistas. La política estadounidense, y especialmente la republicana, tiene una larga historia de ese tipo de acusaciones, sobre todo durante la era McCarthista de la década de 1950. Creo que la mayoría de la gente en EE. UU. —excepto los MAGA— es consciente de esto y puede apreciar lo absurdo que son estas afirmaciones.

Lo más flagrante fue la afirmación de Trump de que cambiar las reglas del sistema electoral podría asegurar que un partido permaneciera en el poder durante un siglo, justo cuando EE. UU. supuestamente celebra 250 años como democracia multipartidista, período durante el cual ha defendido su versión de la democracia como el eje central del estilo de vida estadounidense.

Para contextualizar esto, la mayoría de la gente estaría de acuerdo en que el propósito de la democracia no es garantizar el derecho de un grupo determinado a ganar elecciones. Es asegurar que los gobiernos siempre sepan que pueden perderlas.

Esa incertidumbre no es un defecto de la democracia. Es una característica definitoria: los gobiernos saben que solo sobreviven con el consentimiento continuo de las personas que los pusieron en el poder. Si pierden ese apoyo continuo, la democracia asegura que el público tenga derecho a destituirlos. Cada elección democrática es, entonces, un recordatorio de que el poder se ostenta en calidad de fideicomiso y nunca es propiedad de nadie.

En ese caso, en el momento en que un gobierno comienza a diseñar un sistema de poder destinado a evitar perder el cargo, como Trump dice que está haciendo, algo fundamental cambia. El gobierno ya no existe para servir al pueblo. En cambio, el pueblo comienza a existir para sostener al gobierno, al menos desde la perspectiva de ese gobierno. Y esto, por supuesto, es de lo que se trata el fascismo, y es por eso que los comentarios de Trump importan.

Que su legislación propuesta pueda o no lograr realmente lo que Trump afirma es casi irrelevante en ese caso. Él ha explicado cómo se ve el éxito desde su perspectiva. Su definición de éxito no es convencer a los votantes para que apoyen a los republicanos durante los próximos cien años. Él cree que el éxito proviene de cambiar el sistema para que los republicanos no pierdan, y quizás no puedan perder, durante los próximos cien años. Esas son ambiciones muy diferentes.

Esto recontextualiza el lenguaje sobre lo que él llama la "amenaza comunista". Esto tampoco es accidental, y no es solo el maccarthismo renacido. Pertenece a otra tradición. Quienes buscan debilitar las instituciones democráticas rara vez comienzan admitiendo que desean reducir la democracia. En cambio, primero redefinen a sus oponentes al estilo fascista clásico. Los rivales políticos dejan de ser personas con opiniones diferentes. Se convierten en enemigos de la nación misma. Son retratados como tan peligrosos que supuestamente las reglas democráticas normales ya no se aplican.

Una vez que se acepta ese argumento, las medidas extraordinarias comienzan a parecer razonables. Precisamente por eso este lenguaje importa.

Dedico gran parte de mi tiempo a escribir sobre impuestos, gasto público, inversión pública y el papel del Estado. Sin embargo, todos esos debates dependen de una condición previa. Los gobiernos deben seguir siendo responsables ante las personas a las que gobiernan. Sin esa responsabilidad, cada poder que posee el Estado, incluido su poder para crear dinero, gravar, regular y gastar, se vuelve capaz de servir a quienes ocupan el cargo en lugar de a quienes los eligieron.

Por lo tanto, la democracia no es simplemente otra institución política. Es el mecanismo que mantiene a todas las demás instituciones rindiendo cuentas ante la sociedad.

Por eso, las cuestiones aparentemente constitucionales y políticas importan tanto. Es fácil descartarlas como el chisme del día, pero con gente como Trump y los fascistas del Reino Unido hablando, eso es un error. Determinan cómo se ejerce el poder y quién puede desafiarlo. Son los supuestos guardarraíles que impiden que los gobiernos confundan sus propios intereses con los del pueblo.

No hay nada sagrado en el filibusterismo del Senado. Personas razonables pueden discrepar sobre si es un buen mecanismo constitucional. Pero abolirlo porque un presidente cree que hacerlo permitirá a su partido no perder nunca el poder no es una reforma constitucional en ningún sentido significativo de la palabra.

La reforma mejora las instituciones para que sirvan mejor al pueblo.

El afianzamiento cambia las instituciones para que sirvan mejor a quienes ya están en el poder.

La diferencia es profunda. Todo lo que defiendo aquí depende de la existencia de gobiernos que sigan siendo responsables, y si EE. UU. sucumbe ante Trump, las consecuencias se extenderán, incluso al Reino Unido.

Quiero gobiernos capaces de invertir en las personas, hacer frente al cambio climático, reconstruir los servicios públicos, reducir la desigualdad y ayudar a todos a alcanzar su potencial. Nada de eso importa si los gobiernos dejan de creer que pueden ser legítimamente destituidos.

Un gobierno que acepta que puede perder una elección sigue siendo el servidor del pueblo.

Un gobierno que busca hacer imposible la derrota ha comenzado a convertirse en el amo del pueblo.

Es fascista, en otras palabras.

Donald Trump ha dicho ahora, en términos notablemente claros, cómo cree que se ve el éxito político. Deberíamos tomarlo en serio, no porque sepamos que logrará lo que quiere, sino porque nos ha dicho claramente lo que quiere lograr, y eso en sí mismo es objetable y un llamado a la acción." 

(Richard Murphy, blog, 05/07/26, traducción Deep Seek)

Merz establece una medida novedosa, ya que el 0,5 % de los ingresos brutos de los trabajadores (un porcentaje que irá en aumento y alcanzará el 2 % en 2031) se deberá destinar a un fondo público de pensiones que se invertirá en los mercados de capitales. Parte del capital recaudado por el Estado dependerá, para su sostenibilidad, de los vaivenes de los mercados financieros... el dinero colocado en ese sector suele ir a parar a Wall Street en lugar de destinarse a la economía productiva del país o de la misma Europa... una reforma que incrementará el coste social que los empresarios deben afrontar. El canciller argumenta que es la única manera de garantizar que las pensiones sean sostenibles a largo plazo. No solo deberán afrontar lo que el Estado les pide, sino lo que los mercados de inversión demandan. Un sobrecoste... Las pymes están operando en un mercado que cada vez exige más gastos y tampoco tienen a nadie que las defienda. No son el votante objetivo de los progresistas, y quienes prometen acoger sus intereses, caso de las derechas, defraudan sistemáticamente cuando gobiernan. Esto explica también el malestar contemporáneo: si las medidas que se no toman no ayudan a los trabajadores, pero tampoco a las pymes, ya que se recargan sobre un ámbito y sobre otro los costes, es normal que tanto a izquierda como a derecha el malestar aumente. AfD crece en Alemania... Milei también se está cargando las pequeñas y medianas empresas argentinas.Todo se hace más caro para todos cuando lo público no funciona o deja de estar presente... Berlín debe invertir grandes cantidades en armamento en los próximos años, en parte para paliar el declive de su industria, y desea unas cuentas públicas que hagan posible destinar grandes cantidades de capital a ese sector (Esteban Hernández)

"Las reformas que ha propuesto Friedrich Merz han merecido las felicitaciones de buena parte de la política tradicional europea, así como de importantes sectores económicos. Un editorial de ‘Financial Times’ ha celebrado expresamente la iniciativa del gobierno alemán y la ha calificado como “una medida ambiciosa que podría tener implicaciones positivas en toda Europa”.

Merz pretende, entre otras reformas, que los 67 años sean la edad mínima de jubilación y que se restrinja significativamente el derecho de jubilarse anticipadamente a quienes han cotizado 45 años, pero no han alcanzado todavía la edad legal para pasar al retiro. Al mismo tiempo, establece una medida novedosa, ya que el 0,5 % de los ingresos brutos de los trabajadores (un porcentaje que irá en aumento y alcanzará el 2 % en 2031) se deberá destinar a un fondo público de pensiones que se invertirá en los mercados de capitales. Parte del capital recaudado por el Estado dependerá, para su sostenibilidad, de los vaivenes de los mercados financieros.

Más de 16 M de personas se jubilarán en los próximos 10 años en Alemania, pero solo 12,5 M se incorporarán al mercado

Los argumentos empleados para justificar las reformas se basan en proyecciones, ya que se estima que más de 16 millones de personas se jubilarán en los próximos 10 años en Alemania, mientras que solo 12,5 millones se incorporarán al mercado laboral. La insostenibilidad de las pensiones reaparece como elemento central de las cuentas públicas. Es cierto que son cifras un tanto dudosas: los economistas no saben cómo estaremos el año que viene, pero se dan por buenas estimaciones de mucho mayor aliento. En lo que se refiere a las pensiones, además, las previsiones han sido un fracaso en los últimos 20 años. Se realizaron entonces estimaciones muy similares que se basaban en proyecciones demográficas. Resultaron fallidas: el número de ocupados aumentó en lugar de disminuir ya que la inmigración aportó la mano de obra que era precisa.

El sobrecoste

Estas reformas, sin embargo, responden también a otros objetivos, muy ligados al momento germano. Berlín debe invertir grandes cantidades en armamento en los próximos años, en parte para paliar el declive de su industria, y desea unas cuentas públicas que hagan posible destinar grandes cantidades de capital a ese sector. Otros países europeos tienen problemas similares, y agravados por el peso de la deuda. La exigencia general de que el gasto en prestaciones públicas se ajuste está muy presente, y más cuando, con lo que recauda el Estado, hay que devolver lo recibido e invertir en el desarrollo de las economías nacionales.

El propósito de Merz no se agota con las pensiones, sino que apunta hacia una reforma del estado de bienestar que incluye la sanidad pública y la atención a los mayores, así como a los subsidios por desempleo. Básicamente, consiste en que los ciudadanos se vayan haciendo cargo cada vez de mayores partes de la provisión de bienes necesarios, desde sanidad, hasta educación, pasando por las pensiones y los seguros ante situaciones de necesidad. Lo privado cada vez tendrá más peso y lo público se debilitará aún más, a pesar de que los ciudadanos seguirán pagando al Estado.

Es llamativo que Alemania impulse una reforma que incrementará el coste social que los empresarios deben afrontar

Los votantes conservadores son muy favorables a este tipo de medidas, que ven con muy buenos ojos, ya que entienden que fortalecen la economía. Sin embargo, en una situación complicada como la presente, se ven cada vez más expuestos a las subidas de precios, al retraso en la jubilación y en las menores prestaciones en un momento en que la vida se vuelve muy cara. La atención médica, por ejemplo, se encarece significativamente para los jubilados, incluso para aquellos cuyas pensiones son elevadas, porque deben destinar cada vez más recursos a pagar la atención médica, los medicamentos y todo aquello que el seguro no cubre. Hay distintas señales que muestran cómo las clases medias altas deben pagar cada vez más por la educación de sus hijos, por sus viviendas o simplemente para mantener el nivel de vida de clase media alta. Funciona en cascada y la sanidad en España es un buen ejemplo: dado que la pública está muy saturada, cada vez más personas contratan un seguro privado. Pero estos también han llegado al límite de su capacidad (y están pauperizando a unos médicos a los que retribuyen muy escasamente), por lo que, si se quiere tener atención sanitaria rápida en un especialista, se ha de pagar la consulta íntegra, igual que si no se tuviera seguro. En otro caso, se le atenderá, pero en fechas bastante más lejanas. Todo se hace más caro para todos cuando lo público no funciona o deja de estar presente.

Lo llamativo, en este contexto, es que el gobierno alemán haya aprobado una reforma que incrementará el coste social que los empresarios deben afrontar. El canciller argumenta que es la única manera de garantizar que las pensiones sean sostenibles a largo plazo. No solo deberán afrontar lo que el Estado les pide, sino lo que los mercados de inversión demandan. Un sobrecoste.

Trabajadores y pymes

Para la izquierda, esto debería ser una línea roja, ya que se colocará parte de lo aportado en fondos que impulsan el tipo de gestión que deteriora las condiciones salariales y laborales de los trabajadores. También para las fuerzas nacionalistas, ya que el dinero colocado en ese sector suele ir a parar a Wall Street en lugar de destinarse a la economía productiva del país o de la misma Europa.

Las derechas contemporáneas, cuando gobiernan, no cumplen con lo prometido, salvo en lo que afecta a los mercados

Pero también debería sonar mal a las derechas. Una de las quejas más frecuentes de los empresarios (además de los impuestos) es la carga excesiva que deben soportar por las cotizaciones de sus empleados. Las pequeñas y medianas empresas señalan este punto con insistencia. Esos colectivos esperaban del gobierno alemán que reformase el sistema de forma que aliviase su situación económica y va en dirección contraria.

Esta es una deficiencia de las derechas contemporáneas, que no cumplen lo que prometen, salvo para los mercados. La derecha moderada no benefició ni a los trabajadores ni a los pequeños y medianos empresarios, ya que en los últimos años ha subido los impuestos cuando gobierna. En España, Rajoy fue un ejemplo. Trump ha irrumpido en la Casa Blanca con un buen montón de medidas que han recortado impuestos, pero la economía no ha mejorado para la gente común. En algunos casos es peor, porque Milei se está cargando las pequeñas y medianas empresas argentinas.

Las pymes están operando en un mercado que cada vez exige más gastos y que les deja menos margen y tampoco tienen a nadie que las defienda. No son el votante objetivo de los progresistas, y quienes prometen acoger sus intereses, caso de las derechas, defraudan sistemáticamente cuando gobiernan. Esto explica también el malestar contemporáneo: si las medidas que se no toman no ayudan a los trabajadores, pero tampoco a las pymes, ya que se recargan sobre un ámbito y sobre otro los costes, es normal que tanto a izquierda como a derecha el malestar aumente. AfD crece en Alemania."

(Esteban Hernández , El Confidencial, 05/07/26)  

Los jueces españoles pueden estar contentos. Han conseguido que solo el 10% de la gente crea que su ideología no influye en su trabajo. Ahora dirán que es una conspiración de ese 90% de la población que cree que no son imparciales. Si yo fuera juez, hoy estaría avergonzado (Joaquín Urías)

Joaquín Urías @jpurias

Los jueces españoles pueden estar contentos. Han conseguido que solo el 10% de la gente crea que su ideología no influye en su trabajo. Ahora dirán que es una conspiración de ese 90% de la población que cree que no son imparciales. Si yo fuera juez, hoy estaría avergonzado.

9:06 a. m. · 6 jul. 2026 desde Ηρακλείδες, Ελλάς ·9.127 Visualizaciones



"Seis de cada diez españoles creen que el 'lawfare' existe y que los jueces se dejan influir por su ideología política.

 La confianza ciudadana en la justicia está quebrada. Es la principal conclusión del informe elaborado por 40dB. para la Cadena SER y El País, que analiza la percepción de los españoles sobre uno de los tres poderes fundamentales del Estado.

Para la mayoría de los consultados la Administración de Justicia no está cumpliendo con el papel que tiene constitucionalmente asignado: 8 de cada 10 la consideran lenta, según el 60 por ciento se deja influir por poderes económicos y también son más los que creen que no trata a todas las personas por igual.

Junto a la Hacienda Pública, la Justicia es la institución -de las cuatro por las que pregunta el barómetro- peor valorada, se queda por debajo del 5. Las Fuerzas Armadas o la Policía y la Guardia Civil superan el 6 de media en puntuación. Los encuestados tampoco aprueban a los responsables de aplicar e interpretar la ley: una mayoría piensa que los jueces no actúan de manera honesta, competente e imparcial o que algunos de ellos "toman decisiones guiados por sus propias ideas políticas". Y esa es una de las claves que explica la desconfianza y el descrédito que detecta el informe; la falta de independencia que los ciudadanos observan en el Poder Judicial.

Para tres cuartas partes de la población (un 75,5%) los partidos políticos intentan influir en las resoluciones de jueces y magistrados, una idea transversal, que comparten los encuestados independientemente del partido al que voten. Además, solo 3 de cada 10 españoles considera que los asuntos políticos sobre los que se tienen que pronunciar jueces y magistrados se resuelven de manera justa e imparcial. También son más los que opinan que esas decisiones están condicionadas por el sesgo ideológico de quienes las adoptan. Una percepción relevante teniendo en cuenta que también son mayoría los que creen que cada vez más conflictos políticos acaban resolviéndose en los tribunales y no en los parlamentos.

El 'lawfare' existe

El barómetro, realizado entre el 26 y el 29 de junio, en plena cascada de avances en las investigaciones judiciales que afectan al Gobierno y al PSOE, refleja cómo la idea del 'lawfare' o guerra judicial se extiende entre la ciudadanía del país, independientemente de su ubicación ideológica. El 65,4% de los encuestados aseguran que existe un uso de los procedimientos judiciales con fines políticos. Son más -un 28%- los que piensan que ese 'lawfare' se ejerce principalmente contra el Gobierno y los partidos de izquierdas. Para el 22,6% esa práctica se usa por igual desde todos los ámbitos políticos y son menos, no llegan al 15%, quienes creen que se ejercer contra la oposición y los partidos de derecha. Apenas un 10,8% asegura que el ‘lawfare’ no existe.

Pero aunque los encuestados avalen la existencia de esa guerra judicial, también hay una mayoría que cree que las principales investigaciones que afectan a dirigentes políticos están motivadas por indicios jurídicos sólidos y no por razones partidistas. Lo consideran la mitad de los encuestados cuando se pregunta por la condena a José Luis Ábalos o por el juicio al exministro Jorge Fernández Díaz en la trama Kitchen.

También son más los que creen justificada la causa contra la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Zapatero o el juicio a David Sánchez, hermano del actual presidente del Gobierno. Solo en el caso de la investigación a su mujer, Begoña Gómez, son más los que creen que hay razones políticas o partidistas, aunque la diferencia es de apenas un punto.

Una percepción desigual

Parte del suspenso general que se lleva la Administración de Justicia en este informe se explica en gran medida por el descrédito que cosecha entre el electorado progresista, que es el que suspende de manera clara en la confianza hacia esta institución. Una valoración que es especialmente negativa cuando se trata de analizar cómo resuelven los tribunales los asuntos relacionados con la política.

Para un 34% de los encuestados, los jueces tienden a favorecer a la derecha con sus resoluciones, una percepción que se dispara por encima del 50% cuando quienes responden son votantes del PSOE, Sumar o Podemos. Esa es también la población para la que una mayoría de los integrantes de la carrera judicial y fiscal tienen una ideología de derechas, frente al electorado conservador y de ultraderecha que defiende que el reparto está más equilibrado.

La izquierda es además la que percibe que el 'lawfare' se ejerce principalmente contra el Gobierno. Los electores de PP creen que se usa por igual y los de VOX se ven como víctimas de esa guerra judicial. El electorado progresista cree además que las investigaciones que afectan a políticos afines a su ideología -Zapatero, Begoña Gómez o David Sánchez- están motivadas por razones políticas y partidistas.

Solo en la condena a José Luis Ábalos observan indicios jurídicos sólidos. Quienes se sitúan a la derecha del arco ideológico son además reacios a cuestionar a los jueces, mientras que los del PSOE justifican que se puedan criticar las resoluciones judiciales desde el gobierno o la oposición.

Esa asimetría ideológica también se observa cuando se abren otros debates, como si es o no necesaria una reforma de la administración de justicia. La mayoría de la población cree que hace falta un cambio en el sistema de elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, pero solo los votantes de PP y Vox presentan una preferencia clara por que sean los jueces quienes elijan directamente a sus representantes.

Quienes se reconocen afines a la derecha valoran el sistema de acceso a la judicatura como bueno, por su "carácter meritocrático", frente a los grupos de izquierdas que creen que no sirve para medir la verdadera capacidad de los jueces, además de perpetuar barreras socioeconómicas por exigir años de estudio que no todo el mundo puede permitirse.

La fractura partidista se repite en otros asuntos: para la derecha las acusaciones populares, que han impulsado algunas de las investigaciones que hoy afectan al Gobierno, son una garantía democrática que debe mantenerse y un mecanismo útil para luchar contra la corrupción.

Los votantes de izquierdas ponen el foco en su utilización partidista y apoyan que se limite su ejercicio a quienes tengan un interés directo en el caso. Esa brecha se observa incluso a la hora de valorar la confianza que merece cada institución judicial. Mientras que el electorado conservador da su máxima puntuación al Supremo y a la Audiencia Nacional, el progresista solo aprueba a la Fiscalía General."

(Guillermo Lerma, SER, 06/07/26, gráficos en el original)  

Ahora que Washington D.C. se parece más que nunca a Pyongyang, la capital de Corea del Norte, con retratos tamaño mural y loas al líder supremo en cada esquina y plaza de la ciudad, cuesta trabajo renovar la fe en “la democracia en América”... No deja de resultar irónico que aquella monumental y brutalista puesta en escena soviética haya acabado marcando tendencia en el mismísimo imperio del dólar... Si se observan con atención los fastos del 250 aniversario trumpista por la fundación de los USA y los desplazamientos de masas para atender al funeral de Jamenei en Irán, saltan a la vista los parecidos razonables: culto al líder, muerte al enemigo y la fuerza como única fuente de toda legitimidad. No es de extrañar que sincronicen tan bien para romper estratégicamente sus supuestos acuerdos de paz cada vez que les conviene a ambos... Sobran las razones para el pesimismo. La mítica relojería de pesos y contrapesos diseñada por el federalismo norteamericano está rota... Llevará al menos una década reparar el profundo daño institucional causado por el trumpismo, si es que alguna vez nos ponemos a ello en los USA y en el resto del mundo... Ya sabemos todos como era el mundo antes de Trump: violento, cínico y brutal cuando le convenía a un Occidente que solo respeta el derecho internacional cuando le convenía; pero, aun con todo, era mejor (Antón Losada)

"Trump agita el fantasma del enemigo interno en el 250 aniversario de EEUU: “El comunismo es como un cáncer, hay que extirparlo”

Ahora que Washington D.C. se parece más que nunca a Pyongyang, la capital de Corea del Norte, con retratos tamaño mural y loas al líder supremo en cada esquina y plaza de la ciudad, cuesta trabajo renovar la fe en aquello que el ilustrado Alexis de Tocqueville denominó con envidia “la democracia en América”. Pero no pierdan la fe pues siempre nos quedará el hombre que mató a Liberty Valance para contarnos la historia como realmente fue.

No deja de resultar irónico, con un punto de justicia poética, que aquella monumental y brutalista puesta en escena soviética haya acabado marcando tendencia en el mismísimo imperio del dólar, el emperador naranja parezca cada día más un primo lejano aunque con menos porte de King Yong-Un y ambas familias compitan en un duelo cerrado por el liderazgo en la liga de las estrellas del nepotismo.

Si se observan con atención los fastos del 250 aniversario trumpista por la fundación de los USA y los desplazamientos de masas para atender al funeral de Jamenei en Irán, cuesta trabajo encontrar las ocho diferencias y saltan a la vista los parecidos razonables: culto al líder, muerte al enemigo y la fuerza como única fuente de toda legitimidad. No es de extrañar que sincronicen tan bien para romper estratégicamente sus supuestos acuerdos de paz cada vez que les conviene a ambos.

Sobran las razones para el pesimismo. La mítica relojería de pesos y contrapesos diseñada por el federalismo norteamericano está rota, aunque siga dando la hora correctamente al menos dos veces al día; como ha sucedido con las sentencias que limitan el poder presidencial para establecer aranceles y cortan de raíz su intento por anular el principio de nacimiento en el territorio para acceder a la nacionalidad que hizo posible la propia República norteamericana.

Llevará al menos una década reparar el profundo daño institucional causado por el trumpismo, si es que alguna vez nos ponemos a ello en los USA y en el resto del mundo. Antes que los miles de millones que se ha embolsado el presidente más corrupto de la historia yanki, —un puesto de mucho mérito al disputarlo entre una larga lista de mandatarios tan corruptos como incompetentes— costará más amortizar la reinstitucionalización de unas reglas que nos devuelven al siglo XIX y que pensábamos haber dejado atrás; al menos cuando alguien nos estuviera mirando.

No se confundan. No se trata de idealizar aquel pasado. Se trata de controlar los daños de este presente. Ya sabemos todos como era el mundo antes de Trump: violento, cínico y brutal cuando le convenía a un Occidente que solo respeta el derecho internacional cuando le convenía; pero, aun con todo, era mejor. Ya lo dijo Maxwell Scott, el editor del Shinbone Star que no publica quién mató de verdad a Liberty Valance, “Esto es el Oeste, señor, cuando la leyenda se convierte en un hecho, imprime la leyenda”. 

(Antón Losada , eldiario.es, 06/07/26)

5.7.26

Max Blumenthal: Acabo de visitar el funeral más grande de la historia, donde millones lloraron a Sayyed Ali Jamenei, el líder iraní que fue asesinado por la coalición estadounidense-israelí junto con miembros de su familia. Es prácticamente imposible entender cómo es esta escena, o qué significa, a menos que estés aquí... hay gritos indignados de venganza, muestras de dolor y desafío, protestas, canciones y maratones de poesía. Estos días de duelo sumarán uno de los momentos más resonantes en la historia de los movimientos antiimperialistas... Todos con quienes he hablado creen que la guerra regresará a Irán antes de mucho, y ninguno confía en el MOU con Estados Unidos. Pero están seguros de que su país puede desafiar otro asalto. Ven la movilización de sus propios ciudadanos como un componente integral de la supervivencia de Irán... Si el asesinato de Jamenei fue diseñado para impulsar un cambio de régimen, su funeral demuestra cuán estrepitosamente ha salido mal. Y el crimen podría volverse en contra de maneras que sus autores, analfabetos en historia, nunca podrían haber imaginado... Lo que estamos presenciando en el Mosala consolida a la República Islámica y a su sociedad revolucionaria como una realidad política que no puede ser borrada mediante guerras de cambio de régimen o sanciones. Este es un punto de inflexión en la región que resonará durante una generación

Max Blumenthal @MaxBlumenthal

Acabo de visitar el funeral más grande de la historia, donde millones lloraron a Sayyed Ali Jamenei, el líder iraní que fue asesinado por la coalición estadounidense-israelí junto con miembros de su familia. Es prácticamente imposible entender cómo es esta escena, o qué significa, a menos que estés aquí. 

He conocido a personas de todo el mundo que han venido a presentar sus respetos, incluidas muchas del Occidente. Las multitudes que llegan son interminables y se vuelven más grandes e intensas a medida que avanza la noche. 

Desde el Mosala de Teherán, hay gritos indignados de venganza, muestras de dolor y desafío, protestas, canciones y maratones de poesía. Estos días de duelo sumarán uno de los momentos más resonantes en la historia de los movimientos antiimperialistas. 

Todos con quienes he hablado creen que la guerra regresará a Irán antes de mucho, y ninguno confía en el MOU con Estados Unidos. Pero están seguros de que su país puede disuadir otro asalto. Ven la movilización de sus propios ciudadanos como un componente integral de la supervivencia de Irán. 

Si el asesinato de Jamenei fue diseñado para impulsar un cambio de régimen, su funeral demuestra cuán estrepitosamente ha salido mal. Y el crimen podría volverse en contra de maneras que sus autores, analfabetos en historia, nunca podrían haber imaginado. 

Lo que estamos presenciando en el Mosala consolida a la República Islámica y a su sociedad revolucionaria como una realidad política que no puede ser borrada mediante guerras de cambio de régimen o sanciones. Este es un punto de inflexión en la región que resonará durante una generación.

(traducción google)

5:20 p. m. · 5 jul. 2026 ·190,4 mil Visualizaciones

Enriquecimiento del presidente Trump durante su segundo mandato. ¿Cómo calificarlo? Trump realizó más de 21.000 operaciones con valores en su primer año de regreso al cargo, a menudo en intensos periodos vinculados a eventos del mercado que él mismo provocó... Muchas de ellas se produjeron durante periodos de gran volatilidad en Wall Street, después de que Trump ya hubiera anunciado cambios en su política... Muchas de las transacciones involucran a grandes empresas que mantienen relaciones comerciales con el gobierno federal... además, Trump ganó mil millones de dólares con transacciones de criptomonedas mientras sus seguidores perdieron una fortuna (Adam Tooze)

"El presidente Donald Trump realizó más de 21.000 operaciones con valores en su primer año de regreso al cargo, a menudo en intensos periodos vinculados a eventos del mercado que él mismo provocó.

El valor total de las transacciones osciló entre 600 millones y 1.860 millones de dólares, según su declaración financiera de 2025, que incluye rangos de valores. Muchas de las transacciones involucran a grandes empresas que mantienen relaciones comerciales con el gobierno federal.

Según un análisis del informe, Trump realizó un promedio de 85 operaciones por día de mercado. En tan solo 10 días se concentró aproximadamente una cuarta parte de todas las operaciones realizadas en 2025. Muchas de ellas se produjeron durante periodos de gran volatilidad en Wall Street, después de que Trump ya hubiera anunciado cambios en su política

(Fuente: Oficina de Ética Gubernamental de EE. UU.; Bloomberg )

Trump ganó mil millones de dólares con transacciones de criptomonedas mientras sus seguidores perdieron una fortuna.

El año pasado, Morten Christensen hizo una gran apuesta por los tokens digitales vendidos por World Liberty Financial, la empresa de la familia Trump, con la esperanza de que un aumento repentino de su valor fuera suficiente para ayudarle a jubilarse.

En cambio, el valor de esos tokens se desplomó. Mientras que Christensen y muchos otros como él sufrieron grandes pérdidas, el presidente amasó una fortuna, obteniendo 800 millones de dólares de ese proyecto de criptomonedas, según la declaración financiera que presentó esta semana.

“En el mundo de las criptomonedas, se dice que un juego es un juego”, afirmó el empresario de activos digitales. “Él jugó mejor que yo”.

Desde hace tiempo resulta evidente que las incursiones del presidente Trump en el mundo de las criptomonedas han sido lucrativas, pero la sorprendente revelación de que esas empresas le reportaron unos 1.400 millones de dólares el año pasado puso de manifiesto la diferente realidad en la que vive el presidente en comparación con muchos de los inversores que han adoptado los activos digitales junto a él.

El presidente obtuvo grandes ganancias mediante la emisión de nuevos activos: tokens World Liberty y memecoins. Sin embargo, quienes los compraron a precios elevados sufrieron grandes pérdidas cuando su valor se desplomó, como parte de una caída generalizada del mercado de criptomonedas. Sus seguidores políticos y los verdaderos creyentes en las criptomonedas que apostaron por la marca Trump se quedaron con las manos vacías. Lo que para el presidente fue un verano de auge, para ellos fue un invierno desastroso.

Aproximadamente dos tercios de los inversores en la criptomoneda de Trump están actualmente en números rojos, según el proveedor de datos de criptomonedas Nansen, que rastrea 1,48 millones de billeteras de criptomonedas que compraron el token desde su lanzamiento en enero de 2025. Muchos seguidores gastaron unos pocos miles en monedas de Trump, mientras que los mayores inversores desembolsaron millones por el token. El análisis de Nansen de 26.663 billeteras muestra que el 85% de los compradores del token $WLFI de World Liberty en el mercado secundario están en números rojos

(Fuente: Vicky Ge Huang, Amrith Ramkumar, David Uberti; WSJ )

 (Adam Tooze, Gaceta Crítica, 05/07/26)

Devuelvan la riqueza robada a Venezuela para una recuperación total tras el terremoto... Para que Venezuela pueda reconstruirse y recuperarse de este desastre, exigimos de Estados Unidos: El levantamiento total y permanentemente todas las sanciones contra Venezuela... La devolución de los ingresos petroleros de Venezuela al gobierno venezolano... El descongelamiento de todos los activos venezolanos en el extranjero, incluyendo miles de millones en oro y otras divisas depositadas en el Banco de Inglaterra y otros lugares... La liberación del presidente Nicolás Maduro y a la primera dama Cilia Flores de la cárcel estadounidense donde se encuentran detenidos ilegalmente como presos políticos... y la abstención de usar la ayuda humanitaria como pretexto para la ocupación militar... Es hora de devolver a Venezuela lo que le pertenece por derecho ( Jill Clark-Gollub)

"Tras los devastadores terremotos, y para lograr una recuperación completa, “Es hora de devolver a Venezuela lo que legítimamente le pertenece”. SanctionsKill/Americas Without Sanctions invita a activistas y organizaciones de solidaridad internacional a firmar y compartir la siguiente declaración aquí.

Extendemos nuestra más sincera solidaridad y condolencias al pueblo venezolano mientras afronta la tragedia humana causada por los dos terremotos del 24 de junio de 2026. Aplaudimos la ayuda de emergencia para rescatar a quienes quedaron atrapados bajo los escombros y atender las necesidades de las víctimas sobrevivientes.

Este desastre natural se suma a la invasión estadounidense y el secuestro del presidente en enero, varios meses de ejecuciones extrajudiciales en aguas territoriales venezolanas, años de sanciones estadounidenses letales y el robo de los activos venezolanos en el extranjero.

Para que Venezuela pueda reconstruirse y recuperarse de este desastre, exigimos que Estados Unidos:

- Levantamiento total y permanentemente todas las sanciones contra Venezuela;

- Devolver los ingresos petroleros de Venezuela al gobierno venezolano;

- Descongelar todos los activos venezolanos en el extranjero, incluyendo miles de millones en oro y otras divisas depositadas en el Banco de Inglaterra y otros lugares;

- Liberar al presidente Nicolás Maduro y a la primera dama Cilia Flores de la cárcel estadounidense donde se encuentran detenidos ilegalmente como presos políticos; y

- Abstenerse de usar la ayuda humanitaria como pretexto para la ocupación militar.

La supuesta amistad del gobierno estadounidense con Venezuela resulta vacía, tras años de sanciones y agresión militar que han causado decenas de miles de muertes. La ayuda estadounidense para la reconstrucción será insignificante comparada con el enorme robo que ha perpetrado contra el país mediante el hurto de activos y las sanciones. Lo que Venezuela necesita para la reconstrucción tras el terremoto es la devolución de los miles de millones de dólares que el gobierno estadounidense y sus aliados han robado.

Es hora de devolver a Venezuela lo que le pertenece por derecho.

 ( Jill Clark-Gollub , Scheer Post, 04/07/26, traducción google)  

Editorial de Strategic Culture: Rusia se quita los guantes... Se acabó la tregua... Rusia está ganando terreno en el campo de batalla, de forma metódica y gradual, pero dada la campaña de terror aéreo que el régimen de la OTAN está llevando a cabo en territorio ruso, el golpe definitivo debe darse cuanto antes... Varios analistas de renombre han señalado la renovada determinación de Rusia de lograr una victoria militar contundente, abandonando la vía diplomática paralela... Existe una comprensible indignación entre los rusos ante la prolongación de la guerra indirecta de la OTAN y sus continuos ataques contra civiles... Los medios de comunicación occidentales apenas informan sobre los ataques deliberados contra civiles rusos. La masacre en la universidad de Starobelsk fue prácticamente ignorada... No cabe duda de que la OTAN y los planificadores europeos están detrás de estos ataques... Se especula frenéticamente sobre si Putin podrá resistir, lo que implica que Occidente aprueba los ataques como una forma de desestabilizar al Estado ruso... Moscú parece haber comprendido que la solución, en esta etapa, no reside únicamente en la diplomacia ni en la recuperación de territorios históricos, sino en poner fin al proyecto de agresión de la OTAN, que Ucrania personifica. De forma definitiva... En su obsesión rusófoba, Occidente se juega la vida con el inicio de la Tercera Guerra Mundial

"Ahora se percibe claramente que Rusia ha incrementado significativamente su poderío militar para eliminar al régimen de Kiev, respaldado por la OTAN.

No solo hay que erradicar el foco de neonazis en Kiev, sino todo el proyecto de agresión por delegación de la OTAN que el régimen representa. Rusia está ganando terreno en el campo de batalla, de forma metódica y gradual, pero dada la campaña de terror aéreo que el régimen de la OTAN está llevando a cabo en territorio ruso, el golpe definitivo debe darse cuanto antes.

Esta semana se registró la mayor oleada de ataques aéreos rusos contra Ucrania desde que el conflicto se intensificó en febrero de 2022. Varios objetivos en la capital, Kiev, fueron atacados durante la noche del jueves, así como en otras ciudades y regiones. Se desplegaron cientos de drones, misiles balísticos y municiones hipersónicas. Las imágenes de vídeo indicaron que la mayoría de los ataques alcanzaron sus objetivos con una mínima interceptación por parte de la defensa aérea.

Moscú afirmó que todos los objetivos eran instalaciones militares e industriales. Añadió que el uso de la fuerza a gran escala se intensificará hasta alcanzar todos los objetivos.

Varios analistas de renombre han señalado la renovada determinación de Rusia de lograr una victoria militar contundente, abandonando la vía diplomática paralela. Andrey Martyanov, Larry Johnson, Douglas Macgregor y John Mearsheimer se encuentran entre los analistas experimentados que consideran que el liderazgo ruso ha llegado a la conclusión de que necesita derrotar al régimen de Kiev y a sus aliados de la OTAN para poner fin a este conflicto rápidamente y en los términos que Rusia impone.

La vía diplomática que Estados Unidos impulsó bajo el mandato de Donald Trump se ha estancado. Mientras tanto, el régimen de Kiev, bajo la tutela de la OTAN, ha intensificado sus ataques terroristas contra la población rusa. En los últimos meses, cerca de 400 civiles rusos han muerto en ataques con drones y misiles de largo alcance.

La peor atrocidad ocurrió el 22 de mayo, cuando una residencia universitaria en Starobelsk, Lugansk, fue destruida por múltiples ataques con drones, causando la muerte de 21 estudiantes, la mayoría adolescentes. Fue un punto de inflexión. Tras este acto deliberado de asesinato en masa, Rusia ha intensificado y mantenido su ofensiva militar contra el régimen de Kiev y sus centros de poder. Esta semana, el bombardeo aéreo se recrudeció considerablemente, y Moscú ha anunciado que aumentará su intensidad.

Como comentó el analista Andrey Martyanov , el régimen de la OTAN ha perdido la guerra sobre el terreno, salvo en los últimos frentes, cada vez más reducidos. El aliado de Kiev, siguiendo instrucciones de sus comandantes de la OTAN, recurre al último y desesperado arma del terrorismo contra la población civil rusa. Pero Moscú necesita aplastar esta táctica desesperada para provocar una guerra a gran escala en Europa, extinguiendo de antemano el proyecto de la OTAN en Ucrania.

Existe una comprensible indignación entre los rusos ante la prolongación de la guerra indirecta de la OTAN y sus continuos ataques contra civiles. Esta semana, cinco personas murieron en un ataque con drones ucranianos contra un mercado en la ciudad de Tokmak, Zaporozhye. También se registraron víctimas mortales en ataques en las regiones de Belgorod y Nizhny Novgorod. Un bebé de seis meses falleció a causa de un ataque con drones en la región de Moscú, a unos 100 km al sur de la capital rusa.

El 17 de junio, un autobús que transportaba a un equipo de fútbol juvenil de Bielorrusia fue atacado con drones ucranianos en la región de Bryansk, causando la muerte de una mujer embarazada. Esta semana, otro autobús que transportaba turistas desde Bielorrusia también fue blanco de un ataque.

No cabe duda de que la OTAN y los planificadores europeos están detrás de este repunte de los ataques terroristas perpetrados por el régimen de Kiev. La Unión Europea, bajo la dirección de la exministra de Defensa alemana Ursula von der Leyen y otros, está proporcionando a Ucrania una ayuda de 90.000 millones de euros, la mayor parte de la cual se destina a aumentar la potencia de fuego de sus drones de largo alcance contra Rusia.

Los gobiernos occidentales y los medios de comunicación están encubriendo la campaña terrorista de la OTAN, como señala el diplomático ruso Rodion Miroshnik .

Los medios de comunicación occidentales apenas informan sobre los ataques deliberados contra civiles rusos. La masacre en la universidad de Starobelsk fue prácticamente ignorada, o, si se informó al respecto, se dio credibilidad a las cínicas negaciones del régimen de Kiev.

Además, las potencias de la OTAN están alentando al régimen de Kiev a intensificar su campaña de terror. Los medios occidentales califican los ataques con drones y misiles ucranianos como legítimos y se regodean con la afirmación de que «la guerra se está llevando a Rusia». Se especula frenéticamente sobre si Putin podrá resistir, lo que implica que Occidente aprueba los ataques contra civiles como una forma de desestabilizar al Estado ruso. Eso es terrorismo por definición.

En su obsesión rusófoba, Occidente se juega la vida con el inicio de la Tercera Guerra Mundial. Como ha argumentado el estratega ruso Serguéi Karaganov, Rusia debe actuar con decisión para acabar con la amenaza que emana no solo del régimen de Kiev, sino también de los planificadores de la OTAN que lo respaldan.

La otra función propagandística de Occidente consiste en presentar los ataques rusos como «terroristas» y como asesinatos indiscriminados de civiles ucranianos.

Mientras ignoran las muertes de civiles rusos, los medios occidentales destacan las supuestas víctimas ucranianas. Según los informes, el intenso bombardeo ruso de esta semana causó la muerte de entre 20 y 30 civiles. Estas cifras se basan en información proporcionada por funcionarios ucranianos.

Todas las muertes de civiles son lamentables. Sin embargo, los gobiernos y medios de comunicación occidentales no condenan a Ucrania por las víctimas rusas; de hecho, ni siquiera las reconocen ni las justifican. Rusia afirma que no ataca deliberadamente centros civiles. Cabe recordar que la OTAN suele instalar fábricas de drones y centros de mando en edificios civiles. En segundo lugar, suponiendo que se verifique la cifra más reciente de 20 a 30 muertos en Kiev, el número es sorprendentemente bajo dada la enorme potencia de fuego rusa empleada, lo que indica que la intención no era dañar a civiles; de lo contrario, el número de víctimas ascendería a miles.

Otro factor es la extrema ineficacia de las defensas aéreas de la OTAN para interceptar misiles rusos. El profesor Ted Postol, experto estadounidense en armamento, estima en una entrevista exhaustiva con Nima Alkhorshid que los interceptores Patriot tienen una tasa de éxito de tan solo el 2-3%. Esto significa que, en cualquier ataque aéreo, decenas de ojivas Patriot podrían impactar contra bloques de apartamentos y otras estructuras civiles. Esto podría explicar las fotografías que muestran edificios residenciales con los pisos superiores dañados, que el régimen ucraniano afirma que fueron causados por ataques rusos y que los medios occidentales publican sin cuestionar.

El conflicto en Ucrania se remonta al golpe de Estado de 2014, respaldado por la CIA, y a la posterior instrumentalización del régimen neonazi de Kiev por parte de la OTAN. Desde entonces, este régimen, que glorifica a los colaboradores nazis de la Segunda Guerra Mundial, ha asesinado a miles de rusos étnicos en campañas de terror deliberadas. 

La guerra abierta que estalló en 2022 podría haberse evitado si Moscú hubiera correspondido a su vía diplomática en 2015 mediante los Acuerdos de Minsk y, de nuevo, a finales de 2021, cuando ofreció un nuevo marco de seguridad para Europa. Estados Unidos y sus socios europeos rechazaron cualquier intento diplomático, con el objetivo de «derrotar estratégicamente» a Rusia a través de su aliado ucraniano.

Los lectores deberían consultar el editorial semanal de SCF del 25 de febrero de 2022, publicado un día después de la intervención de las tropas rusas en Ucrania en lo que se denominó una operación militar especial. Bajo el titular: «Finalmente se frena la agresión contra Rusia respaldada por EE. UU. y la OTAN», escribimos:

"Durante años, Rusia advirtió que la agresión de Estados Unidos y la OTAN representaba un peligro crítico para la seguridad internacional y debía cesar. La revocación por parte de Estados Unidos de los tratados de control de armas (ABM, INF, Tratado de Cielos Abiertos) y la expansión de las amenazas de misiles cerca de las fronteras rusas eran ya intolerables. Ucrania es solo un elemento de un panorama más amplio. Pero esta semana, Rusia finalmente ha tomado medidas para detener la agresión. Se trata de un hito histórico."

Es fácil opinar a posteriori. La operación militar especial de Rusia no fue lo suficientemente decisiva como para erradicar la agresión de la OTAN y su régimen neonazi. Se depositaron demasiadas esperanzas en la posibilidad de una intervención diplomática occidental. La infructuosa incursión de Trump ha disipado cualquier ilusión al respecto, mientras que, al mismo tiempo, las potencias europeas de la OTAN envalentonan aún más el terrorismo procedente de Kiev.

Se podrían haber evitado más de cuatro años de guerra abierta y derramamiento de sangre, con un saldo estimado de 1,5 millones de militares ucranianos muertos. Cientos de civiles rusos han muerto a manos del terrorismo respaldado por la OTAN. La tolerancia y la voluntad de Rusia para alcanzar una solución diplomática no han sido correspondidas.

Moscú parece haber comprendido que la solución, en esta etapa, no reside únicamente en la diplomacia ni en la recuperación de territorios históricos, sino en poner fin al proyecto de agresión de la OTAN, que Ucrania personifica. De forma definitiva.

Como señaló recientemente el presidente ruso Vladimir Putin , Occidente quiere una guerra con Rusia a través de Ucrania, tal como lo hizo la Alemania nazi en 1941. En esas circunstancias, un puñetazo en la cara es más apropiado y tiene más probabilidades de éxito que un falso apretón de manos diplomático.

Se acabó la tregua. Parece que no hay otra opción."

(Editorial de Strategic Culture, 03/07/26, traducción Observatorio de la crisis)

O pesadelo de todo primeiro ministro británico é a verdadeira natureza da «relación especial» de Gran Bretaña cos Estados Unidos ten moito máis que ver coa disposición dos financeiros estadounidenses a seguir endebedándose para comprar débeda pública británica que coa historia, a cultura ou as necesidades de defensa de Gran Bretaña. Esta é a carga baixo a que debe gobernar todo primeiro ministro do Reino Unido... Todos teñen un plan ata que o mercado de bonos lles dá o golpe... a capacidade do Goberno británico para refinanciar a súa débeda pública de case tres billóns de libras non depende de que os aforradores elixan investir en bonos. De feito, a capacidade do Goberno británico para vender bonos depende en gran medida da disposición de moitas institucións financeiras con sede nos Estados Unidos para endebedarse por importantes cantidades de dólares para compralos e que despois utilizan como garantía para obter financiamento destinado aos seus propios fins dentro dos Estados Unidos... se os bonos que che compraron comezan a perder valor, por medo a non poder devolverlles o diñeiro aos seus propios acredores, despréndense dos teus bonos, convertendo así a súa caída nun afundimento... Por que todo goberno británico depende tanto das entradas de capital estadounidense apancado? Os financeiros estadounidenses pedían prestados dólares nos Estados Unidos a curto prazo para comprar bonos do Goberno británico a longo prazo, que despois vendían rapidamente para devolver os seus préstamos. A continuación repetían este proceso unha e outra vez para obter importantes beneficios. Así foi como o Goberno británico pasou a depender de institucións estadounidenses altamente apancadas... aínda que o Reino Unido se endebeda nunha moeda que el mesmo emite, non é financeiramente soberano (Yanis Varoufakis)

 "Con Keir Starmer caído sobre a súa propia espada, velaquí a miña reflexión sobre o dilema ao que se enfronta Andy Burnham e, en realidade, calquera primeiro ministro británico. A verdadeira natureza da «relación especial» de Gran Bretaña cos Estados Unidos ten moito máis que ver coa disposición dos financeiros estadounidenses a seguir endebedándose para comprar débeda pública británica que coa historia, a cultura ou as necesidades de defensa de Gran Bretaña. Esta é a carga baixo a que debe gobernar todo primeiro ministro do Reino Unido.

Mike Tyson dixo unha vez: “todo o mundo ten un plan ata que recibe un golpe”. O mesmo podería dicirse dos aspirantes a primeiro ministro británico, especialmente despois da espectacular defenestración de Liz Truss. Todos teñen un plan ata que o mercado de gilts lles dá o golpe. Andy Burnham, Nigel Farage e o meu amigo Zack Polanski terán que enfrontarse a isto, se algunha vez chegan ao número 10 de Downing Street. Creo que o saben. Pero dubido que aprecien a verdadeira magnitude ou a natureza da súa situación.

A opinión convencional sostén que o mercado de bonos está composto por persoas que buscan investir os seus aforros na débeda dun goberno. Procuran o equilibrio axeitado entre un tipo de xuro máis elevado e o incremento do risco que isto implica. Por exemplo, uns maiores rendementos dos bonos poden indicar que o mercado espera que a inflación futura reduza o valor dos pagamentos fixos de xuros que xerarán os seus bonos. Peor aínda, pode anunciar un risco de incumprimento por parte do goberno, como ocorreu na Arxentina e en Grecia.

Iso é, máis ou menos, o que se lles ensina aos estudantes de primeiro curso de economía e finanzas. E todo é certo. Agás que, no caso do Reino Unido, este relato pasa por alto o aspecto máis fascinante e preocupante do seu mercado de bonos do Estado, ou gilts: a capacidade do Goberno británico para refinanciar a súa débeda pública de case tres billóns de libras non depende de que os aforradores elixan investir en gilts. De feito, a capacidade do Goberno británico para vender gilts depende en gran medida da disposición de moitas institucións financeiras con sede nos Estados Unidos para endebedarse por importantes cantidades de dólares para compralos e que despois utilizan como garantía para obter financiamento destinado aos seus propios fins dentro dos Estados Unidos.

E aí está o problema. Hai un mundo de diferenza entre necesitar pedir prestado aos aforradores e depender de especuladores que se endebedan eles mesmos para prestarche diñeiro. Os aforradores que che prestan céntranse na túa capacidade a longo prazo para devolverlles o diñeiro. Poden tolerar o teu desexo de realizar investimentos en infraestruturas que incrementen a túa débeda a curto prazo, a cambio de beneficios futuros que che axuden a devolverlles o diñeiro cando os seus bonos venzan. Porén, os especuladores que se endebedan para prestar son completamente distintos. Son moito máis inquedos e propensos ás chamadas de marxe: situacións nas que, se os bonos que che compraron comezan a perder valor, por medo a non poder devolverlles o diñeiro aos seus propios acredores, despréndense dos teus bonos, convertendo así a súa caída nun afundimento.

Xorde entón a pregunta: por que os bonos británicos, ou gilts, dependen moito máis de especuladores estadounidenses que se endebedan para compralos que os bunds alemáns, os bonos xaponeses, os bonos italianos ou os bonos gregos? Por que todo goberno británico depende tanto das entradas de capital estadounidense apancado?

Todo comezou na década de 1950, cando a City de Londres descubriu como evitar seguir o Imperio Británico no camiño cara ao esquecemento. O truco consistiu en abrir un nicho para a City dentro do emerxente imperio do dólar, institucionalizado no sistema de Bretton Woods. Os financeiros estadounidenses estaban sometidos a ríxidos controis de capitais dentro dese sistema, pero a City de Londres foi quen de aliviar esas restricións grazas a tres características de enorme valor.

En primeiro lugar, a experiencia comercial de Londres e o seu sistema xurídico ofrecían aos financeiros estadounidenses eficiencia xunto coa inmunidade fronte a toda clase de intervencións, incluída a rendición de contas democrática. En segundo lugar, a rede británica de xurisdicións offshore ofrecía extraordinarias oportunidades para minimizar a carga fiscal. E, en terceiro lugar, Londres converteuse axiña no depósito dun torrente de petrodólares e eurodólares, sen esquecer os escuros dólares creados fóra dos Estados Unidos por banqueiros estranxeiros.

Así naceu o gran paradoxo británico: mentres a economía real do Reino Unido estaba en declive, a City de Londres prosperaba. Cando o sistema de Bretton Woods colapsou na década de 1970, os financeiros estadounidenses descubriron outro uso para a City: pedían prestados dólares nos Estados Unidos a curto prazo para comprar gilts do Goberno británico a longo prazo, que despois vendían rapidamente para devolver os seus préstamos. A continuación repetían este proceso unha e outra vez para obter importantes beneficios. Así foi como o Goberno británico pasou a depender de institucións estadounidenses altamente apancadas. Para poder seguir funcionando como ata agora, Londres precisa hoxe de balances estadounidenses dispostos a expandirse mediante o endebedamento e a utilizar os gilts británicos como garantía para manter a liquidez nos Estados Unidos.

Dito doutra maneira, a outra cara da historia de éxito da City é que, aínda que o Reino Unido se endebeda nunha moeda que el mesmo emite, non é financeiramente soberano. Si, a City ocupa unha posición estratexicamente importante dentro do sistema global do dólar, pero o prezo disto é que a soberanía do Goberno británico está limitada pola prioridade de manter a posición central da City dentro das finanzas estadounidenses. Mentres esta siga a ser a prioridade, quen ocupe o número 10 de Downing Street é coma o capitán cuxos poderes se limitan a recolocar as cadeiras da cuberta do Titanic.

Existe unha alternativa a esta peculiar forma de subordinación financeira aos financeiros estadounidenses altamente apancados? Si, pero require estar disposto a aceptar unha depreciación da libra e unha caída dos prezos da vivenda, ao tempo que se incrementa o investimento público mediante un novo banco de investimento que emita bonos apoiados polo Banco de Inglaterra.

Calquera primeiro ministro que intente manter a servidume financeira de Gran Bretaña respecto do capital estadounidense e, ao mesmo tempo, investir en bens públicos, ben podería encamiñar o país cara ao FMI, cuxo único propósito, non o esquezamos, é crear a capacidade de presión política que conduza —como fixo en Grecia— á perda permanente da soberanía sobre a política fiscal e de gasto. A pregunta é: entenden isto os actuais aspirantes ao cargo máis importante de Gran Bretaña?" 

( , Tempos Dixital, 05/07/26, Tradución ao galego do orixinal publicado en DIEM25) 

Malos tiempos en los barrios de Madrid, donde los desahucios nunca se detienen... “Me insultan, me amenazan y me cortan los cables de la luz si consiguen colarse en el portal. Se dedican a meter miedo a toda mi familia... Suelen venir cuatro, dos se quedan en el portal y otros dos llaman a la puerta, me insultan o me ofrecen dinero por salir”, explica. La última amenaza es que establecerán “controles de acceso” para que se vaya, lo que consiste en instalarse frente al domicilio para que nadie entre ni salga... Madrid, laboratorio de la ‘desokupación’.. Con tarifas que van de los 2.000 a los 4.000 euros por recuperación, las empresas dedicadas a expulsar inquilinos proliferan sin control y usan la coacción. En la Comunidad se vacían seis viviendas al día... La presencia de este tipo de empresas se ha multiplicado en zonas de la capital como Vallecas, San Blas, Vicálvaro o Villaverde, sembrando el temor entre quienes los ven llegar. En 2023, en una corrala en ruinas de la calle Azucenas de Tetuán, siete miembros de la empresa APD Security Iberia fueron detenidos tras un intento de desalojo en el que llegaron a hacerse pasar por agentes. Cuando fueron detenidos después de estar acosando a un inquilino, llevaban defensas extensibles, puños americanos, un cuchillo y espray de pimienta (Jacobo García)

"Malos tiempos en los barrios de Madrid, donde los desahucios nunca se detienen. Este miércoles fue desalojado en Vallecas Adolfo, de 60 años, junto a su hija y su nieto. La semana que viene está previsto otro desahucio, la siguiente otro y el día 22 otro más, durante un mes negro para el barrio, según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Tres lanzamientos en Vallecas en apenas un mes. En Madrid, la escena se repite por diferentes distritos, en Usera, Tetuán o Carabanchel, afectados por órdenes judiciales que en la Comunidad de Madrid vacían un promedio de seis viviendas diarias, según datos del Consejo del Poder Judicial.

De la mano de los desahucios ha crecido también el negocio de las compañías de desokupación, un universo de empresas ligadas a gimnasios, clubes de boxeo y empresas de seguridad privada que se mueven en un limbo legal combinando el matonismo con la negociación. Una dinámica que se extiende por otras comunidades como Cataluña, Castilla la Mancha, Andalucía o Valencia, confirman distintas asociaciones de vecinales consultadas.

“La semana pasada me echaron pegamento en la cerradura y el martes me cortaron los cables de la luz”, dice Ghita Hachemi, inquilina de la calle Membezas, en Entrevías, justo en el momento en que un técnico entra en casa para devolverle la electricidad tras dos días a oscuras. “Todas las semanas llegan hasta la puerta y la golpean, me insultan o me ofrecen dinero”, explica.

Hachemi paga mensualmente al BBVA el importe acordado con el banco en concepto de alquiler social. Sin embargo, hace un año su casa fue vendida a un nuevo dueño que la quiere fuera cuanto antes y como ella no tiene dónde irse, él ha contratado a D&A, una empresa de desokupación que tiene la misión de sacarla de su casa.

Aunque la empresa no está dada de alta ni existe en el registro de sociedades, es habitual en el sector que estas compañías aparezcan, cambien de nombre, se disuelvan y vuelvan a aparecer con nuevas siglas registrándose con un capital social de 3.000 euros.

‘Bastión Desokupación’, ‘Horus Desokupa’, ‘Rekupera’, ‘D.I.O. Express’, ‘Servi-Okupas’, ‘Recupera tu Inmueble Madrid’, ‘Antiokupa Tarraco’, ‘DesokupaCyL’, ‘Desokupación 365’ o ‘Desokupa y Recupera’ son los nombres de algunas de estas empresas que se anuncian ahora con agresivas campañas en redes prometiendo expulsar de forma legal a los inquilinos en menos de 24 horas.

Con tarifas que van de los 2.000 a los 4.000 euros por recuperación, “han vuelto a aparecer como setas”, dice Diego Sanz, miembro de la PAH. “Van cambiando los nombres, pero es la misma gente. Surgieron con la pandemia, después desaparecieron muchas, pero ahora vemos que han regresado con fuerza”, dice sobre un negocio que ha crecido notablemente en el último año siguiendo la estela de la famosa Desokupa de Daniel Esteve.

Esteve, exboxeador y empresario de seguridad, fue la primera marca que en 2016 convirtió la recuperación extrajudicial de viviendas ocupadas en un negocio reconocible y mediático que añadía a sus controvertidos métodos una agenda política contra muchas de las medidas sociales del Gobierno. Su fórmula combinó intimidación física, negociación con los ocupantes, vídeos en redes y una estética de fuerza que le dio notoriedad pública. A partir de ese modelo fueron apareciendo nuevas empresas con métodos parecidos: desde la vigilancia a la mediación y el acoso.

En el caso de Vallecas, los principales clientes no son ni fondos ni bancos, sino pequeños especuladores que adquieren las viviendas a precios muy bajos porque tienen “bicho dentro”, como se refieren despectivamente a quién ahí reside. La vivienda de Ghita Hachemi, un piso de 70 m2 donde viven matrimonio y cuatro hijos, se vendió por 73.000 euros y ahora está a la venta por 113.000. Una operación redonda si logra expulsarla a la familia.

“Me insultan, me amenazan y me cortan los cables de la luz si consiguen colarse en el portal. Se dedican a meter miedo a toda mi familia. Mi hija ha faltado al último examen debido a un ataque de ansiedad provocado por estos salvajes”, explica. Ghita y sus cuatro hijos viven en Entrevías desde 2014 y hasta 2024 tenía un contrato que se renovaba cada año. Cuando la vivienda cambió de manos, ella siguió pagando el alquiler, pero comenzó el asedio. “Suelen venir cuatro, dos se quedan en el portal y otros dos llaman a la puerta, me insultan o me ofrecen dinero por salir”, explica. La última amenaza es que establecerán “controles de acceso” para que se vaya, lo que consiste en instalarse frente al domicilio para que nadie entre ni salga. Después de varias llamadas, este periódico no ha logrado obtener la versión de la empresa de desokupación en los teléfonos proporcionados.

Según Juan Carlos González, gerente de Horus Desokupa, “en el sector hay mucho intrusismo y ha crecido de forma desmedida en el último año”, dice vía telefónica desde Toledo, adonde se ha desplazado para expulsar a un “inquiokupa”. “Cada poco tiempo surgen continuamente empresas de dos o tres personas que trabajan de cualquier manera por cuatro duros”, señala.

Los métodos

Sobre su polémica forma de operar, defiende que todo es legal. “Nosotros nos dedicamos a mediar y, según el tipo de persona, utilizamos unos métodos u otros y, por supuesto, también ofrecemos dinero, pero está claro que a nadie le gusta que estemos cuatro días delante de la puerta”, dice. “No cortamos servicios ni cerraduras, pero sí es legal montar un ‘control de acceso’ si contamos con el permiso del resto de vecinos”, añade. Para estos casos, suelen subcontratar empresas de seguridad, que son las que están legalmente autorizadas para ello. “Nos denuncian con frecuencia, pero siempre son todas desestimadas y nunca hemos sido condenados”, aclara sobre su empresa, una de las veteranas del sector, con cuatro años de vida.

“Estaba desesperado. Llevo dos años aguantando a un tipo que no quiere pagarme y necesito ese dinero porque es mi único ingreso”, dice el dueño de un inmueble en Tetuán que prefiere no dar su nombre, pero que ha recurrido a una de estas empresas a principios de año. “Tengo una hipoteca que no puedo pagar y la justicia no funciona. No son empresas que me gusten ni es la mejor opción, pero tengo tanta rabia acumulada que solo quiero acabar con esto cuanto antes. Ellos cumplen una función que ni los juzgados ni la policía hacen. Llevo dos años esperando y, si lo hubiera sabido, hubiera llamado antes”, resume este casero, que recuperó su casa después de pagar 2.000 euros a un inquilino moroso.

El Ministerio del Interior no cuenta con un registro de estas empresas dedicadas a la desokupación, que tienen como objeto social la mediación, pero que en muchos casos incluye coacciones y amenazas, y varios de sus empleados han terminado en disturbios allí donde desembarcan. Unas veces por el uso de métodos violentos, otras por portar armas y otras por hacerse pasar por falsos policías para intimidar.

Otro de los trabajos habituales para las que son contratadas es el de “testar un inmueble”, o sea, tantear para un comprador si el inquilino que está dentro “es un okupa de patada en la puerta que puede ser desalojado en pocas horas o alguien que se declarará vulnerable y, por tanto, lo más probable es que el proceso judicial para lograr el desahucio se alargue durante años. En ese caso aconsejamos no comprar”, explica el gerente de Horus Desokupa.

La presencia de este tipo de empresas se ha multiplicado en zonas de la capital como Vallecas, San Blas, Vicálvaro o Villaverde, sembrando el temor entre quienes los ven llegar. En 2023, en una corrala en ruinas de la calle Azucenas de Tetuán, siete miembros de la empresa APD Security Iberia fueron detenidos tras un intento de desalojo en el que, según fuentes policiales, llegaron a hacerse pasar por agentes. El jefe fue acusado de usurpación de funciones públicas por mostrar una placa falsa; los demás, de coacciones y tenencia ilícita de armas. Cuando fueron detenidos después de estar acosando a un inquilino, llevaban defensas extensibles, puños americanos, un cuchillo y espray de pimienta. Dos años después, en octubre de 2025, la misma empresa volvió a aparecer en Puente de Vallecas: una pelea entre vecinos y empleados de APD acabó con 16 detenidos, diez de ellos trabajadores vestidos de negro con el logotipo de la compañía, y tres heridos, incluido el propietario de la vivienda. Más viral aún se hizo el caso de DesokupaCyL, que se equivocó de piso y de portal en Lugo y comenzó a insultar y acosar a un señor que nada tenía que ver con la casa que pretendían desokupar."                         (Jacobo García , El País, 05/07/26)