Thiago Ávila @thiagoavilabr
¡Esos maníacos genocidas VIOLARON a una activista humanitaria que intentaba llevar comida y medicinas a niños en Gaza! Y lo peor es que incluso esto lo escalan a formas mucho peores con los 9000 palestinos en mazmorras israelíes (¡casi 400 niños)!
11:15 p. m. · 21 may. 2026·770,1 mil Visualizaciones
"Parte médico de la flotilla: huesos fracturados, heridas de balines y agresiones sexuales.
Cuatro
de los 44 españoles que viajaban en la misión humanitaria a Gaza han
requerido atención médica. España confía en que la UE apruebe sanciones
contra el ministro de Seguridad israelí
Cuatro de los 44 españoles que viajaban a bordo de la flotilla a Gaza interceptada por Israel y que fueron detenidos y expulsados del país el jueves hacia Turquía
han requerido atención médica, según ha desvelado este viernes el
ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Se trata de
los que se “encontraban en peores condiciones” y necesitaban
tratamiento médico más urgente, según han explicado fuentes diplomáticas
en Turquía, si bien un número mayor de integrantes de la delegación
española pasó controles médicos a lo largo de la noche del jueves al
viernes en el hospital Çam Sakura de Estambul.
“Hay tres
bastante graves. Uno tiene [fracturas] en rodilla, hombro, costillas,
mandíbula y le dijeron que podía tener también daños en órganos
internos, pero no hay confirmación. Otro tiene las costillas rotas y
algo en el hombro. Y un tercero tiene también daños internos”, explicó a
EL PAÍS la catalana Ariadna Masmitjà. “Pero todos tenemos hematomas por
los golpes, disparos de balas de goma o por estar esposados”, añadió.
Su
retorno a España se ha retrasado al menos hasta el fin de semana
precisamente por la necesidad de descanso de los integrantes tras
prácticamente una noche entera en el hospital y entre tres y cuatro días
–según el momento en que fueron interceptados por las fuerzas
israelíes– de palizas y malos tratos, que incluían la interrupción
forzada del sueño mediante el uso de bombas aturdidoras, golpeo de los
barrotes de las celdas y lanzamiento de agua, de acuerdo con testimonios
de varios integrantes de la flotilla recogidos por este periódico.
“Hemos
vuelto en estado de shock, por lo que ves que pueden llegar a hacer
estas personas. No es solo que no les importe, sino que incluso se ríen
mientras están agrediendo a personas. Sabemos que esto lo hacen todos
los días con los palestinos, pero vivirlo te hace ser más consciente”,
denunció Masmitjà: “Si esto nos lo hacen a nosotros que tenemos la
atención del mundo y el privilegio de ciertos pasaportes, qué no harán a
los palestinos en las cárceles”.
Según el primer parte
médico provisional de la organización Flotilla Sumud Global, hay al
menos nueve personas todavía hospitalizadas, cinco de ellas con huesos
fracturados en brazos, pies, costillas o en una vértebra, en el caso de
una ciudadana francesa. Un italiano está siendo examinado por sospechas
de una lesión hepática a causa de los golpes, mientras que tres —dos
turcos y una francesa— han sido intervenidos por tener heridas abiertas
de varios centímetros de diámetro provocados por disparos de balines de
metal recubiertos de goma a corta distancia.
Antes de ser
llevada al hospital en una ambulancia, la joven francesa herida,
Mathilde Pauline Mollet, explicó a EL PAÍS que el disparo se produjo
durante el cautiverio en uno de los dos barcos-prisión israelíes en los
que fueron alojados tras ser capturados en aguas internacionales. Estos
barcos tenían una cubierta inferior en la que eran alojados los
prisioneros a la intemperie o en contenedores; estaban rodeados por otra
cubierta superior desde la que los militares israelíes les vigilaban.
“Si
les mirabas a la cara, te apuntaban con sus armas, así que yo procuraba
mantener la mirada baja”, explicó el activista italiano Dario Depalma.
En un momento en que comenzaron a disparar, explicó Mollet, ella no tuvo
tiempo de apartarse lo suficiente y el balín le alcanzó en el interior
del muslo izquierdo: “Comencé a sangrar y el agujero ha estado abierto
durante tres días. Ha empezado a hacer necrosis”.
Una
integrante chilena de la flotilla, Carolina Eltit, relató a este diario
que vio cómo varios compañeros fueron heridos por disparos de estos
balines. “No teníamos cómo tratar a la gente herida, porque no nos
dieron nunca medicinas ni parches para ponerles. Les secamos la sangre
con nuestras poleras [camisetas]. Cuando nos tiraban agua de mar, porque
nos inundaban el suelo todo el tiempo para que no saliéramos de los
contenedores, mojábamos las poleras para limpiarles un poco”. Según esta
activista, durante los dos o tres días que estuvieron en los
buque-prisión, únicamente se les suministraba medio litro de agua
potable al día por cada dos personas y en los retretes químicos no había
papel higiénico.
Violación con una pistola
En
un comunicado, la organización Free Palestine NOW se ha sumado a los
denunciantes de malos tratos contra los miembros de la flotilla: “[Hay]
al menos 15 casos de agresiones sexuales, incluidas violaciones.
Disparos con balas de goma a quemarropa y decenas de personas con
fracturas óseas”.
Por su parte, la Flotilla Global Sumud
ha documentado “doce agresiones sexuales” únicamente en uno de los
buques-prisión en los que fueron recluidos, “incluida una violación anal
y la penetración forzosa con una pistola”. “Muchos voluntarios
denuncian haber sido fotografiados desnudos durante los registros
mientras los guardas se reían de ellos”, asegura el comunicado.
Eltit
explicó a EL PAÍS que tiene constancia de “una violación y muchos
tocamientos” durante la primera interceptación de la flotilla. La primera interceptación de la flotilla se
produjo a finales de abril en aguas internacionales cercanas a la isla
de Creta (Grecia) y, posteriormente, todos los activistas menos un español y un brasileño
fueron liberados en puertos griegos. Luego se reorganizaron y, junto a
otros barcos que partieron de Turquía, conformaron la flotilla abordada
por Israel esta semana en aguas al oeste de Chipre. Masmitjà asegura que
en esa primera interceptación dos personas sufrieron violaciones y se
produjeron “múltiples agresiones sexuales”.
Albares ha
precisado, asimismo, que los servicios consulares están “documentando a
tres ciudadanos que lo necesitaban” para poder viajar hacia España.
Todos ellos habían sido previamente expulsados por Israel en aviones
fletados por el Gobierno turco después de que sus embarcaciones fueran interceptadas por la Marina israelí en aguas internacionales a principios de semana.
Sanciones contra Ben Gvir
Por
otra parte, el titular español de Exteriores ha expresado su confianza
en que los Veintisiete adopten sanciones contra el ministro de Seguridad
israelí, Itamar Ben Gvir, después de que se publicara en redes sociales
un vídeo en el que humilla a los detenidos de la flotilla,
arrodillados y con la cara contra el suelo. Estas imágenes han generado
una ola de críticas y condenas internacionales, e incluso la
reprobación por parte del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y
de su ministro de Exteriores, Gideon Saar.
“Es algo que,
desde luego, nosotros ya habíamos planteado”, ha señalado Albares en
referencia a las sanciones. Tanto Ben Gvir como Bezalel Smotrich, otro
ministro ultra del Gobierno israelí, ya tienen prohibida su entrada en España desde hace tiempo.
“Ahora
queremos que sea una medida de la UE”, ha subrayado el titular de
Exteriores español, que ya hablado este viernes sobre el tema con su
homólogo italiano, Antonio Tajani ―quien ya había dicho que solicitará
estas sanciones―, y con el polaco Radoslaw Sikorski.
Aunque la medida requiere unanimidad, España confía en que prospere.
“Espero que sí”, ha dicho, amparándose en la “brutalidad” del vídeo de
Ben Gvir y en “la sensibilidad que ha levantado”, tanto en España como
en otros países de la UE.
(Andrés Mourenza,, El País, 22/05/26)
"Denuncian torturas y violencia sexual contra activistas de la Flotilla Global Sumud tras el secuestro de las embarcaciones.
22 de mayo. Tras la liberación y deportación de los activistas
secuestrados por Israel luego de la interceptación de la Flotilla Global
Sumud en aguas internacionales del Mediterráneo, continúan conociéndose
testimonios y denuncias sobre las torturas, agresiones físicas,
violencia sexual y tratos degradantes sufridos por integrantes de la
misión humanitaria.
El operativo israelí no transcurrió en silencio ni en secreto: el
secuestro de las embarcaciones, el traslado forzado de activistas y
posteriores escenas de humillación fueron registradas en imágenes y
material audiovisual que circularon globalmente, provocando condenas
internacionales y cuestionamientos incluso de gobiernos aliados de
Israel.
A esas evidencias públicas se suman ahora testimonios directos de
sobrevivientes y documentación legal recopilada por organismos de
derechos humanos.
El activista brasileño Thiago Ávila, integrante de la Flotilla Global
Sumud y detenido anteriormente por Israel, denunció públicamente que
activistas detenidos por fuerzas israelíes fueron víctimas de violencia
física extrema y abusos sexuales.
“No hay una forma fácil de decir esto, pero tengo que decirlo: hubo
personas violadas en la Flotilla Global Sumud. Estos soldados violaron a
nuestros participantes. No fue uno, ni dos, ni tres; son muchos casos
de violencia sexual”, afirmó tras reencontrarse con personas liberadas.
Según relató, los testimonios describen fracturas, golpizas, lesiones
múltiples y violencia sistemática durante el traslado y la detención.
Las denuncias coinciden con la actualización difundida por Adalah
(Centro Jurídico para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel),
organización que brindó asistencia legal a los activistas secuestrados.
Según el equipo jurídico, todas las personas detenidas fueron trasladadas a la prisión de Ktziot, mientras denunciaban “violaciones sistemáticas de garantías procesales” y violencia física y psicológica generalizada.
Abogados que asistieron a los detenidos documentaron denuncias sobre:
- fracturas de costillas y dificultades respiratorias
- uso frecuente de pistolas Taser
- heridas provocadas por balas de goma
- posiciones de estrés durante traslados
- obligación de permanecer arrodillados por largos períodos
- humillaciones, vejaciones y violencia sexual
- mujeres a quienes les arrancaron el hiyab
Adalah sostuvo además que la interceptación fue ilegal, al producirse
en aguas internacionales, y calificó toda la operación —desde el
abordaje hasta la detención y deportación— como una flagrante violación
del derecho internacional.
El escándalo escaló aún más cuando se difundieron imágenes del
ministro de Seguridad israelí Itamar Ben Gvir humillando públicamente a
activistas esposados y arrodillados en el puerto de Ashdod, tras su
traslado por parte de la Armada israelí.
Las imágenes generaron repudio internacional inmediato. Gobiernos como Francia, España, Italia y hasta el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, cuestionaron el trato recibido por los activistas.
Bajo esa presión internacional, Israel terminó liberando el jueves 21
de mayo a los activistas internacionales detenidos para proceder a su
deportación.
Sin embargo, el caso continúa abierto. La organización Adalah confirmó que la activista israelí Zohar Regev continúa enfrentando un proceso judicial bajo acusaciones que calificó como absurdas.
Thiago Ávila aseguró que los testimonios, exámenes médicos y documentación legal serán llevados a instancias internacionales.
“Todo esto se convertirá en casos legales. Esto va a ir a la Corte
Penal Internacional y a la Corte Internacional de Justicia”, afirmó.
El activista vinculó además lo ocurrido con el sistema de detención
israelí contra la población palestina y advirtió que lo vivido por la
flotilla representa apenas una muestra de las violencias sistemáticas
denunciadas en cárceles israelíes.
Mientras tanto, continúan las acciones civiles internacionales para
romper el bloqueo sobre Gaza. Entre ellas se encuentra el convoy
terrestre Maghreb Sumud, del que forman parte los directores de Investigación de NODAL, Paula Giménez y Lucas Aguilera, quienes permanecen en territorio libio acompañando la misión humanitaria rumbo a Gaza.
Tras el repudio global por el maltrato, Israel libera a los activistas de la Flotilla Sumud
Las autoridades de Israel liberaron este jueves a todos los
activistas de la flotilla abordada por la Armada israelí en aguas
internacionales en el mar Mediterráneo de cara a su deportación, tras el
escándalo surgido tras la divulgación de maltratos y humillación sufridas por orden del ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, que motivó quejas desde todo el mundo, incluido el aliado EEUU.
Según confirmó el grupo de abogados Adalah, todos los detenidos
salieron ya del centro de detención de Ktziot. «Adalah recibió
confirmación oficial del Servicio de Prisiones de Israel (IPS) y
funcionarios estatales de que todos los activistas detenidos de la
Global Sumud Flotilla y la Freedom Flotilla Coalition fueron liberados
del centro de detención de Ktziot y están ya en ruta para su deportación«, señaló la organización.
A través de un comunicado se indicó que «la mayoría» de los
activistas «están siendo trasladados al aeropuerto de Ramon para salir
del país por vía aérea». «El equipo legal de Adalah está supervisando
activamente el proceso de tránsito para garantizar que todos los activistas están a salvo y son deportados sin más demora», ha agregado.
Por último, Adalah reiteró que «toda la operación, desde la
interceptación ilegal en aguas internacionales hasta la tortura
sistemática, la humillación y la detención arbitraria de activistas
pacíficos, constituye una flagrante violación del Derecho Internacional«.
Las liberaciones tienen lugar un día después de la catarata de condenas internacionales contra el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar
Ben Gvir, quien publicó el miércoles un vídeo reprendiendo y humillando
a los activistas de la flotilla interceptada, entre los que habría
cuatro argentinos, y forzó al propio Benjamín Netanyahu a criticar su
accionar.
En el vídeo se puede ver a Ben Gvir ondeando una bandera israelí y
paseándose entre activistas esposados y arrodillados en el puerto de
Ashdod, a donde fueron trasladados por la Armada de Israel tras la
interceptación de la flotilla. «Así es como recibimos a los que apoyan el terrorismo. Bienvenidos a Israel», dijo.
La difusión de las imágenes motivó la queja formal de gobiernos como los de Francia, España, Italia, y el propio aliado Estados Unidos,
a través de su embajador en Israel, Mike Huckabee, quien criticó las
«despreciables acciones» del ministro de Seguridad y resaltó que el
funcionario de extrema derecha «traicionó la dignidad de su nación».
Activista israelí
Por otro lado, las autoridades de Israel llevaron este jueves ante un juez a una activista israelí que figura entre las detenidas tras el abordaje de la última flotilla a la Franja de Gaza según el grupo de abogados Adalah.
«Si bien todos los participantes internacionales de la flotilla se
encuentran actualmente a la espera de ser deportados por las autoridades
israelíes, se está celebrando una vista judicial en el Tribunal de
Primera Instancia de Ascalón contra la activista Zohar Regev, que tiene ciudadanía israelí«, dijo Adalah en un comunicado.
«Las autoridades israelíes la retienen bajo acusaciones infundadas y contradictorias sobre
‘entrada ilegal a Israel’, ‘estancia ilegal’ e intentar romper el
bloqueo a Gaza», señaló antes de reseñar que «estos cargos son
absurdos».
Parlamentarios argentinos del
Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR) presentaron una iniciativa formal
ante la Cancillería argentina para exigir acciones diplomáticas urgentes
frente a la situación que atraviesan ciudadanos argentinos que integran
la Global Sumud Flotilla y el convoy terrestre Maghreb Sumud,
dos misiones humanitarias internacionales que buscan romper el bloqueo
sobre Gaza y garantizar el ingreso de asistencia a la población
palestina.
La presentación fue encabezada por
Victoria Donda Pérez, presidenta de la Comisión de Ciudadanía y Derechos
Humanos del PARLASUR; Gustavo Arrieta, vicepresidente del organismo; y
Franco Metaza, presidente del bloque Unión por la Patria en el PARLASUR,
quienes reclamaron al canciller Pablo Quirno la inmediata intervención
del Estado argentino para resguardar la integridad de los y las
participantes de ambas misiones.
El reclamo se produce luego de que
parte de las embarcaciones de la flotilla fueran interceptadas el 18 de
mayo por fuerzas armadas israelíes mientras navegaban en aguas
internacionales rumbo a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria. Según
denunciaron los propios integrantes antes de quedar incomunicados, las
embarcaciones fueron abordadas y sus ocupantes retenidos contra su
voluntad, con riesgo de ser trasladados a centros de detención bajo
control israelí.
En paralelo, el convoy terrestre
Maghreb Sumud, que avanza por el norte de África con destino al paso de
Rafah, denunció bloqueos y restricciones a su circulación en territorio
libio, lo que impide el avance de la misión humanitaria.
Entre las y los ciudadanos
argentinos involucrados en estas iniciativas figuran Paula Giménez,
psicóloga y directora de investigación de NODAL; Lucas Aguilera, médico
veterinario; Nicolás Cortez, médico generalista; Victoria Pi de la
Serra, abogada; Ramiro Giganti, periodista; Lautaro Rivara, sociólogo y
periodista; y Male Lavenas, activista independiente.
En el documento dirigido a
Cancillería, la Comisión de Ciudadanía y Derechos Humanos del PARLASUR
sostiene que la intercepción de embarcaciones civiles en aguas
internacionales, la retención de voluntarios humanitarios y la
obstrucción del acceso de asistencia a población civil constituyen
“violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario, la
Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y los
instrumentos fundamentales del sistema universal de derechos humanos”.
En ese marco, las y los
parlamentarios exigieron al gobierno argentino que garantice contacto
consular inmediato con cada uno de los ciudadanos retenidos, reclame
ante Israel la liberación inmediata e incondicional de los integrantes
de la flotilla, asegure su retorno seguro al país, impulse acciones
diplomáticas conjuntas con otros Estados cuyos nacionales participan de
la misión y presente protestas formales ante los organismos
internacionales correspondientes.
“La solidaridad humanitaria no es
un delito”, subraya el texto, que además remarca que la protección de
los ciudadanos argentinos en el exterior “es una obligación
irrenunciable del Estado”, independientemente de sus convicciones
políticas o de las causas que defiendan.
La iniciativa fue acompañada además
por una movilización frente al edificio de la Cancillería argentina,
donde organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos
manifestaron su apoyo a las misiones internacionales y reclamaron la
intervención urgente del gobierno argentino ante el agravamiento de la
situación.
El
reclamo se suma a una creciente ola de pronunciamientos en distintos
países que exigen garantías para las misiones humanitarias rumbo a Gaza y
denuncian las restricciones impuestas al ingreso de ayuda en medio de
la crisis humanitaria que atraviesa el territorio palestino.
20 de mayo. En medio del bloqueo que mantiene paralizado en Libia al
convoy terrestre internacional Maghreb Sumud rumbo a Gaza, integrantes
de la delegación internacional redoblaron el reclamo por la liberación
inmediata de las y los activistas secuestrados por Israel tras la
intercepción de la flotilla humanitaria en aguas internacionales.
Desde territorio libio, donde permanecen junto a cientos de
activistas internacionales a la espera de poder retomar el trayecto
hacia la frontera con Egipto, Paula Giménez y Lucas Aguilera, directores
de Investigación de NODAL e integrantes del convoy, difundieron un
mensaje de solidaridad con quienes fueron retenidos por fuerzas
israelíes durante el operativo contra la flotilla marítima.
“Mi nombre es Paula Giménez. Estoy aquí en Libia en el convoy
terrestre Maghreb Sumud. Y quiero apoyar a la flotilla que ha sido
interceptada por Israel”, expresó Giménez en un video difundido desde el
campamento del convoy.
En su mensaje, exigió “al gobierno sionista de Israel el libre
tránsito de la flotilla que va por mar con ayuda humanitaria y solidaria
hasta Palestina” y remarcó que “el libre tránsito por aguas
internacionales es un derecho de toda ciudadanía”. Además, subrayó que
romper el bloqueo sobre Gaza y garantizar el ingreso de ayuda
humanitaria constituye una necesidad urgente frente a la crisis
humanitaria que atraviesa la población palestina.
La directora de Investigación de NODAL también reclamó garantías para
la integridad física de las personas secuestradas en el operativo:
“Pedimos la integridad física y con vida de todos los integrantes de la
flotilla”. El mensaje concluyó con un llamado a sostener la movilización
internacional: “No están solos. Palestina libre”.
El reclamo se produce mientras circulan imágenes difundidas tras el
secuestro de integrantes de la flotilla, en las que pueden observarse
escenas de maltrato y hostigamiento contra activistas internacionales
retenidos por fuerzas israelíes. Los registros, ampliamente compartidos
en redes y espacios de solidaridad con Palestina, exponen el trato
dispensado a personas civiles cuyo objetivo era transportar ayuda
humanitaria y denunciar el bloqueo impuesto sobre Gaza.
La intercepción de la flotilla se produjo en aguas internacionales,
donde embarcaciones civiles avanzaban con asistencia humanitaria y
delegaciones de distintos países en una nueva tentativa por romper el
cerco sobre la Franja. Entre las personas retenidas se encuentra la
delegación argentina integrada por Ramiro Giganti, Victoria Pi de la
Serra, Malena Lavenas, Lautaro Rivara y Nicolás Cortez.
Desde el convoy terrestre, que continúa bloqueado en las
inmediaciones de Sirte junto a más de 500 activistas de 30 países, el
mensaje fue claro: la ofensiva contra las misiones humanitarias no
frenará la solidaridad internacional con el pueblo palestino."
(nodal, 22/05/26)