9.10.26

¿Por qué ocurrió la inundación de Al-Aqsa? Recuera octubre de 2023... Ahora comprendemos mejor los acontecimientos que condujeron a octubre de 2023 gracias al trabajo erudito de algunos periodistas israelíes... Su investigación arroja luz sobre las difíciles decisiones a las que se enfrentó el líder de Hamás, Yahya Sinwar ante diecisiete años de bloqueo de la Franja de Gaza y opresión en Cisjordania... ahora sabemos que negoció con Israel —es decir, indirectamente, con Netanyahu— sobre las demandas básicas del pueblo de Gaza: el fin del bloqueo, un aumento de los alimentos y las materias primas que llegan al enclave asediado y la liberación de los presos políticos palestinos... Sinwar advirtió a los israelíes que rechazar estas demandas conllevaría una operación de la magnitud de la Inundación de Al-Aqsa. El ejército israelí sugirió a Netanyahu que respondiera a estas demandas con un ataque a gran escala contra la Franja de Gaza, el mismo ataque que ejecutó en respuesta a la Operación Inundación de Al-Aqsa... y el ejército persuadió a Netanyahu para que lanzara ese devastador ataque contra la Franja; la inundación de Al-Aqsa fue un intento de prevenir dicho ataque... los comandantes de Hamás sabían que un ataque de este tipo contra Gaza era inminente... La destrucción de Gaza como parte de una política genocida no fue una reacción irracional de Israel ante la matanza de tantos soldados y civiles el 7 de octubre de 2023. Fue la puesta en práctica de los preparativos del ejército previos a 2023, que se remontan a 2004, cuando el ejército construyó una ciudad ficticia en el desierto para practicar la destrucción de espacios urbanos en un posible ataque a la Franja de Gaza. Esta estrategia se ensayó en el bombardeo masivo del suburbio de Dahiya, en Beirut, en 2006... Como en 1948, también en 2023, Israel buscaba un pretexto para impulsar su visión imposible de una Palestina desarabizada (Ilan Pappé)

 "¿Por qué ocurrió la inundación de Al-Aqsa?

Tres años después, Ilan Pappé rememora el asedio, los cálculos y las decisiones imposibles que rodearon la operación de la inundación de Al-Aqsa en octubre de 2023.

Al cumplirse tres años de la operación de la inundación de Al-Aqsa y del inicio del genocidio de Gaza, podemos beneficiarnos del paso del tiempo y ver con mayor claridad algunos de los aspectos y cuestiones cruciales relacionados con esa fatídica fecha que permanecieron borrosos o invisibles cuando se examinaron inmediatamente después de la operación y del genocidio que le siguió.

Es importante reflexionar sobre estas cuestiones y aspectos, ya que también se relacionan con el hecho de que demasiadas personas en el mundo, incluyendo algunas que han mostrado su apoyo a la lucha palestina, creen que este horrible capítulo ya quedó atrás. El genocidio continúa, aunque de forma gradual, en la Franja de Gaza y ahora se ha extendido a Cisjordania, donde la intensificación de la violencia del ejército y los colonos tiene como objetivo convertir Cisjordania en otra Franja de Gaza.

El paso del tiempo nos permite comprender mejor los motivos del pequeño grupo de líderes de Hamás que planificaron la operación. Es fundamental analizar estos motivos de forma rigurosa para refutar la narrativa engañosa y manipulada que Israel ha difundido sobre una operación concebida en Teherán como parte de un plan para destruir el Estado judío.

Esta narrativa ya ha sido cuestionada con éxito por ignorar deliberadamente el contexto histórico de la larga historia de opresión sionista y el reciente e inhumano bloqueo de la Franja. Pero también oculta una realidad más compleja que se desarrolló en los años inmediatamente anteriores a la Operación Inundación de Al-Aqsa, y que también fue pasada por alto por comentaristas palestinos y pro-palestinos.

Este análisis más detallado de ese período en particular arroja luz sobre los dilemas a los que se enfrentan Hamás y el movimiento de liberación palestino en general en su lucha existencial contra el proyecto sionista de eliminación.

La reconstrucción de este contexto inmediato me recuerda cómo la historiografía de la Nakba de 1948 se benefició de la desclasificación de los archivos israelíes. La fusión del material de archivo israelí con la historia oral y escrita palestina ofreció una visión más completa de aquella catástrofe. Ahora comprendemos mejor los acontecimientos que condujeron a octubre de 2023 gracias al trabajo erudito de algunos periodistas israelíes que tienen acceso a material al que la mayoría de nosotros actualmente no podemos acceder.

Su investigación arroja luz sobre las difíciles decisiones a las que se enfrentó el líder de Hamás, Yahya Sinwar —y, de hecho, a las que se enfrenta cualquier figura destacada del movimiento de resistencia palestino— ante diecisiete años de bloqueo de la Franja de Gaza y opresión en Cisjordania.

Esto ayuda a refutar la imagen común de Sinwar en Occidente como un líder fanático y mesiánico que emprendió una operación para establecer un califato islámico sobre las ruinas de Israel. Esta descripción surge de un enfoque racista y orientalista hacia Palestina en general y hacia los palestinos que depositan su fe en los movimientos políticos islámicos.

Sinwar se enfrentó a Israel de una manera similar a la adoptada por líderes árabes como Anwar Sadat en 1971 y líderes palestinos como Yasser Arafat en 2000. Sadat advirtió a los líderes israelíes que si no devolvían el Sinaí a Egipto por la vía diplomática, Egipto iría a la guerra, mientras que Arafat advirtió a Ehud Barak y a Bill Clinton que si no regresaba de la cumbre de Camp David en 2000 con la promesa de reducir la opresión del pueblo palestino, otro levantamiento sería inevitable.

En el caso de Sinwar, ahora sabemos que negoció con Israel —es decir, indirectamente, con Netanyahu— sobre las demandas básicas del pueblo de Gaza: el fin del bloqueo, un aumento de los alimentos y las materias primas que llegan al enclave asediado y la liberación de los presos políticos palestinos.

Sinwar advirtió a los israelíes que rechazar estas demandas conllevaría una operación de la magnitud de la Inundación de Al-Aqsa. El ejército israelí sugirió que Netanyahu respondiera a estas demandas con un ataque a gran escala contra la Franja de Gaza, el mismo ataque que ejecutó en respuesta a la Operación Inundación de Al-Aqsa.

También es evidente que Netanyahu dudó en dar luz verde a tal operación, pero igualmente claro es que los comandantes de Hamás, incluido Sinwar, sabían que un ataque de este tipo contra Gaza era inminente. En este sentido, Sinwar parece haber sido un líder que buscaba logros limitados, dejando una visión más ambiciosa y a largo plazo para un futuro mucho más lejano. Al igual que Sadat, finalmente recurrió a la opción militar cuando quedó claro que Israel había rechazado por completo la opción política. Además —y este es el aspecto más importante de lo que ahora está saliendo a la luz—, el ejército habría persuadido a Netanyahu para que lanzara ese devastador ataque contra la Franja; la inundación de Al-Aqsa fue un intento de prevenir dicho ataque.

Lo que desconocemos es cuándo y por qué la Operación Inundación de Al-Aqsa degeneró en algunos lugares en una masacre de civiles, ya fuera en los asentamientos judíos o en el festival Nova. Se trató de una fuga del gueto por parte de un pueblo que había sufrido miles de muertes, decenas de miles de heridos entre niños y mujeres, y cientos de miles de personas que perdieron sus hogares en el ataque israelí de 2014 y que seguían desplazadas en 2023; se trataba de una población traumatizada, sometida a la hambruna como política de Estado durante los diecisiete años de bloqueo israelí y a frecuentes bombardeos por aire, tierra y mar.

Lo que sí sabemos es que Sinwar, desde el principio, demostró que, en lo que a él respecta, el secuestro de ancianos y niños no formaba parte de la operación, ya que inmediatamente sugirió su liberación, pero no recibió respuesta de Israel.

La destrucción de Gaza como parte de una política genocida no fue una reacción irracional de Israel ante la matanza de tantos soldados y civiles el 7 de octubre de 2023. Fue la puesta en práctica de los preparativos del ejército previos a 2023, que se remontan a 2004, cuando el ejército construyó una ciudad ficticia en el desierto para practicar la destrucción de espacios urbanos en un posible ataque a la Franja de Gaza. Esta estrategia se ensayó en el bombardeo masivo del suburbio de Dahiya, en Beirut, en 2006.

Como en 1948, también en 2023, Israel buscaba un pretexto para impulsar su visión imposible de una Palestina desarabizada. «¡Es un milagro!», exclamó Ben-Gurion al ver a cientos de miles de palestinos «huir» de Palestina, aun cuando él mismo era el artífice de esta limpieza étnica. «¡Es un milagro!», clamó Orit Strock, ministra del gobierno de Netanyahu, refiriéndose a la oportunidad histórica de cometer genocidio contra los habitantes de Gaza.

«Quien se ahoga no puede mojarse» es un famoso proverbio árabe que resume el dilema palestino, claramente visible desde la perspectiva de 2026. Cualquier intento armado de Hamás por poner fin al bloqueo y la ocupación fue utilizado por Israel como pretexto para intensificar sus políticas de exterminio. La alternativa de sucumbir a la realidad del bloqueo, intentada por la Autoridad Palestina en Ramala, resultó en una limpieza étnica progresiva y un pogromo tras otro, perpetrados por los colonos con la complicidad del ejército israelí.

Me pregunto cuántas personas fuera de Palestina pueden comprender plenamente este dilema, uno que empujó a jóvenes adolescentes en los campos de refugiados de Cisjordania a enfrentarse con el ejército israelí, sabiendo que no podían ganar, prefiriendo esto a ser continuamente maltratados, heridos y asesinados por un ejército de ocupación.

Es el dilema inhumano que el proyecto sionista de eliminación impone a los palestinos, y no es más que otra manifestación de su difícil situación desde que los colonos sionistas llegaron a Palestina a finales del siglo XIX.

Cómo liberar a los palestinos, e indirectamente a los israelíes, de esta realidad insostenible no es una pregunta difícil de responder. Esto solo puede lograrse mediante el establecimiento de una Palestina democrática y post-Israelí. Un Estado así no resolvería todos los problemas de quienes viven entre el río y el mar, ni de quienes regresen a la región, pero eliminaría la constante amenaza existencial que sufren a diario todos los palestinos que allí habitan.

En tal realidad, Palestina no estaría dividida en territorios separados como Gaza y Cisjordania, sino que constituiría una patria orgánica. Si Gaza sigue siendo una Franja, no habrá paz ni reconciliación.

(Ilan Pappe  , Profesor en la Universidad de Exeter, The Palestine Chronicle , 23/09/26, traducción Other News)   

Ya sabemos que la muerte tiene un precio en España: tres veces el alquiler que pagas hoy. No lo olviden cuando escuchen a alguno dar su más sentido pésame... Ahora que ha muerto a Maricarmen hay que volver a matarla y con más razón. No vaya a ser que vuelva... No esperen piedad, ni compasión. De respeto ya ni hablamos. La vergüenza es un lujo que no se pueden permitir cuando el poder está tan cerca... Maricarmen es de nadie. Sigue viva en la protesta y el activismo social que nos deja como herencia... dediquemos solo un minuto de nuestro tiempo a quedarnos callados y recordarla como se merece para agradecerle que nos empujara sin saberlo a confrontar la cruda realidad que preferimos ignorar: en España la riqueza se crea y se destruye, pero nunca se reparte... su piso cerca del Retiro ahora sí queda libre y sin cargas. España, paraíso para los emprendedores. No dejéis pasar la oportunidad, winners... Muere Maricarmen, la mujer que convirtió su lucha por la vivienda en un clamor que recorrió España (Antón Losada)

"Recordemos a Maricarmen como se merece

 Muere Maricarmen, la mujer que convirtió su lucha por la vivienda en un clamor que recorrió España

No tardará algún ilustrado en salir a explicarnos que Maricarmen ha muerto por su propia culpa y que ella se lo ha buscado. No tardará algún coloso intelectual en salir a asegurarnos que se lo había merecido y que ha sido justicia poética. No esperen piedad, ni compasión. De respeto ya ni hablamos. La vergüenza es un lujo que no se pueden permitir cuando el poder está tan cerca. 

Ahora que ha muerto a Maricarmen hay que volver a matarla y con más razón. No vaya a ser que vuelva. Decía siempre Rubalcaba que en España se entierra muy bien, pero no tanto. 

Tampoco faltará quien salga a tratar de apropiarse de su muerte. Pocas cosas tan transversales como la miseria moral. Pero Maricarmen es de nadie. Sigue viva en la protesta y el activismo social que nos deja como herencia. 

De todas las cosas horribles que Maricarmen ha tenido que soportar estas semanas, ninguna tan cínica como la estulticia de quienes se preguntaban indignados por qué ella y no otro de los miles de desahucios que se ejecutan cada año; como si fuera culpa de ella, como si fuera ella quien nos debiera una explicación, como si fuera culpa suya haberse convertido en un símbolo.  

Ahora ya sabemos que la muerte tiene un precio en España: tres veces el alquiler que pagas hoy. No lo olviden cuando escuchen a alguno dar su más sentido pésame. 

Antes de que Isabel Díaz Ayuso haga algún comentario jocoso a manera de obituario o la incluya en sus memorias más íntimas, dediquemos solo un minuto de nuestro tiempo a quedarnos callados y recordarla como se merece para agradecerle que nos empujara sin saberlo a confrontar la cruda realidad que preferimos ignorar: en España la riqueza se crea y se destruye, pero nunca se reparte. 

Su piso cerca del Retiro ahora sí queda libre y sin cargas. España, paraíso para los emprendedores. No dejéis pasar la oportunidad, winners."

(Antón Losada, eldiario.es, 08/10/26)

Navi Pillay, quien lideró el informe de la ONU sobre el genocidio en Gaza, gana el Premio Nobel de la Paz... “Lo último que hice es el informe sobre Gaza que nombra lo que está ocurriendo allí como genocidio”, dijo Pillay el viernes... “¿Es cierto?”, preguntó Pillay cuando se le notificó por primera vez el premio... rodeada de colegas que aplaudían, Pillay dijo: “Muchísimas gracias. Si aplauden un poco más, puede que comparta este premio con [el presidente de Estados Unidos, Donald] Trump.”... Como no podía se menos, Trump ya ha sancionado a la Corte Penal Internacional horas después de que una exjueza ganara el Premio Nobel de la Paz... Las medidas siguen a sanciones anteriores contra la mitad de los 18 jueces del tribunal y gran parte de su cúpula, incluidos su presidenta y fiscal jefe, en respuesta a sus órdenes de arresto de 2024 contra líderes israelíes... y amenazó Marco Rubio, secretario de Estado: "Prohibiremos las transacciones con este tribunal deshonesto, cortando sus recursos y paralizando su capacidad de operar... O la Corte Penal Internacional pone fin a sus amenazas, o nosotros pondremos fin a la CPI"... Las restricciones podrían impedir que el tribunal realice transacciones en dólares estadounidenses, aislándolo del sistema financiero internacional, y potencialmente paralizando sus operaciones... En respuesta a las sanciones estadounidenses contra la CPI, muchos han pedido a la Unión Europea que active su Estatuto de Bloqueo, que tiene como objetivo proteger a las empresas y personas de la UE de los efectos de las sanciones extraterritoriales impuestas por terceros países (Jon Queally, Sondos Asem)

"¿Por qué necesitarías coraje para decir la verdad?”: Navi Pillay, quien lideró el informe de la ONU sobre el genocidio en Gaza, gana el Premio Nobel de la Paz

“Muchísimas gracias”, dijo la jurista internacional en un momento de broma. “Si aplauden un poco más, puede que comparta este premio con Trump.”

La reputación internacional del Premio Nobel de la Paz, que se ha visto deteriorada en círculos progresistas y de derechos humanos en los últimos años, podría estar en camino de mejorar tras el anuncio del viernes de que el galardón de este año ha sido otorgado a Navi Pillay, una persona de “coraje excepcional” que ha estado a la vanguardia de los esfuerzos de rendición de cuentas por el apartheid, el enjuiciamiento de crímenes de guerra y la defensa del derecho internacional durante décadas.

En su declaración, el Comité Noruego del Nobel dijo que Pillay —quien durante su carrera se desempeñó como jueza en el Tribunal Superior de Sudáfrica, su país natal, y posteriormente en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y la Corte Penal Internacional (CPI)— “ha sido fundamental para garantizar que los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio sean enjuiciados”.

Pillay también se desempeñó durante seis años como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, de 2008 a 2014, y más recientemente presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, que generó un informe de 2025 en el que se concluía que el gobierno israelí había cometido genocidio en Gaza.

“Lo último que hice es el informe sobre Gaza que nombra lo que está ocurriendo allí como genocidio”, dijo Pillay el viernes. “Una de las principales reacciones a ese informe es rendirme homenaje por mi ‘coraje’. Y pueden imaginarse nuestra sorpresa: ¿por qué necesitarías coraje para decir la verdad?”

“¿Es cierto?”, preguntó Pillay cuando se le notificó por primera vez el premio, apropiadamente mientras se encontraba en el Tribunal de Núremberg, donde los nazis fueron juzgados por sus atrocidades del siglo pasado.

En un momento de ligereza, rodeada de colegas que aplaudían su logro, Pillay dijo: “Muchísimas gracias. Si aplauden un poco más, puede que comparta este premio con [el presidente de Estados Unidos, Donald] Trump.”

Trump, acusado él mismo de crímenes de guerra, ha dicho notoriamente que merece el Premio Nobel de la Paz a pesar de su historial de violaciones del derecho internacional, secuestros o asesinatos de jefes de Estado extranjeros, inicio de guerras de agresión y la ejecución de una campaña ilegal de ataques letales en el océano Pacífico y el Caribe que expertos en derechos humanos han denunciado como una “ola de asesinatos”.

Volker Türk, actual Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, dijo que el premio otorgado a Pillay representa “un momento de orgullo para el movimiento global de derechos humanos”, y que calificarlo de “bien merecido” sería “quedarse corto”.

“En un momento en que los derechos humanos están bajo ataque en tantos frentes, incluidos aquellos que ejercen un poder enorme, este premio es particularmente conmovedor”, continuó Türk. “Es un premio para todos aquellos que, en todo el mundo, dedican sus vidas a la defensa de los derechos humanos, con gran riesgo para su seguridad.”

Agnes Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, calificó la selección de Pillay como un “momento increíble” para los derechos humanos.

“Estamos en el Tribunal de Núremberg; no puedo pensar en un símbolo más fuerte para su Premio Nobel”, dijo Callamard. “¡Estamos todos tan emocionados!”

“En un momento de desafíos existenciales —incluidas más guerras y conflictos de los que el mundo ha visto en mucho tiempo—, el derecho internacional ya no es solo un complemento para la paz y la seguridad. Es una necesidad absoluta”, dijo el Comité Nobel en su anuncio.

Advirtiendo que “el sistema de derecho internacional está bajo una presión tremenda, y sus instituciones están siendo atacadas”, el comité dijo que “un giro hacia la política de poder a expensas de los marcos legales y el respeto global por la ley y la justicia” amenaza la paz y la estabilidad en todo el mundo, una referencia velada pero clara al antagonismo que el gobierno estadounidense bajo Trump ha mostrado hacia la CPI, las Naciones Unidas y otras instituciones y marcos legales.

“Cada vez que la fuerza se impone sobre el derecho, socava la estabilidad, la confianza y la coexistencia pacífica”, decía la declaración. Y continuaba:

    "La historia ha demostrado que un mundo que funciona sin el Estado de derecho es injusto, imprudente e inhumano. Los jueces —quienes custodian la delgada línea roja entre el orden y el caos— son, por lo tanto, altamente merecedores de nuestra alabanza. Pero hoy, cuando esos mismos jueces son sancionados y sus instituciones atacadas, necesitamos personas de coraje, visión y determinación, cualidades que Navi Pillay demuestra en su trabajo en el estrado."

Pillay, concluía, “es una de las grandes defensoras de los principios jurídicos internacionales de nuestro tiempo. Su distinguida carrera nos recuerda la necesidad de apoyar, fortalecer y ampliar el Estado de derecho global. El compromiso de Navi Pillay con la justicia y la dignidad humana es una fuente de esperanza e inspiración para todos los que buscan lograr un mundo más pacífico.”

Como lo expresó Türk en sus comentarios, el reconocimiento del trabajo y el legado de Pillay por parte del comité Nobel es “una reafirmación de que los derechos humanos, el Estado de derecho y la justicia y la rendición de cuentas son fundamentales para todo: para la paz, la seguridad y la prosperidad.” 

( Common Dreams, 09/10/26, traducción deepseek, enlaces en el original)  

 

"EE. UU. sanciona a la Corte Penal Internacional horas después de que una exjueza ganara el Premio Nobel de la Paz.

La administración Trump ataca al tribunal de crímenes de guerra con sede en La Haya después de sancionar a más de la mitad de sus jueces y a todos sus principales fiscales

La administración Trump impuso sanciones el viernes a la Corte Penal Internacional (CPI) como institución, horas después de que uno de sus jueces fundadores ganara el Premio Nobel de la Paz.

Las medidas siguen a sanciones anteriores contra la mitad de los 18 jueces del tribunal y gran parte de su cúpula, incluidos su presidenta y fiscal jefe, en respuesta a sus órdenes de arresto de 2024 contra líderes israelíes.

El secretario de Estado Marco Rubio anunció las sanciones en una declaración en vídeo el viernes.

"El presidente Trump nunca permitirá que la Corte Penal Internacional procese a estadounidenses", dijo.

"Por eso, hoy, Estados Unidos está sancionando a la Corte Penal Internacional. Prohibiremos las transacciones con este tribunal deshonesto, cortando sus recursos y paralizando su capacidad de operar."

Añadió que, como no es miembro, EE. UU. no está sujeto a la jurisdicción del tribunal.

    'O la CPI pone fin a sus amenazas, o nosotros pondremos fin a la CPI'

    - Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU.

"O la CPI pone fin a sus amenazas, o nosotros pondremos fin a la CPI. Esperamos que nuestros aliados, muchos de los cuales forman parte de la CPI y dependen de militares estadounidenses para su defensa, controlen al tribunal", añadió Rubio.

"Hemos estructurado esta acción para brindar una oportunidad a los Estados Partes de negociar y presentar una solución que aborde nuestras preocupaciones. Si estos esfuerzos no dan fruto, seguiremos ajustándonos en consecuencia."

Las restricciones podrían impedir que el tribunal realice transacciones en dólares estadounidenses, cortándolo efectivamente de gran parte del sistema financiero internacional y potencialmente paralizando sus operaciones. Los bancos tienden a cumplir en exceso con las sanciones debido a su dependencia de ese sistema.

Sin embargo, funcionarios de la CPI dijeron a Middle East Eye antes del anuncio que estaban preparados para resistir el impacto de las sanciones institucionales y que tenían arreglos alternativos en marcha.

Reaccionando a las sanciones, el ministro de Asuntos Exteriores neerlandés, Tom Berendsen, dijo que su país, como anfitrión del tribunal, seguirá apoyando a la corte.

"Países Bajos seguirá firmemente detrás de la CPI. Seguiremos haciendo todo lo posible para garantizar que la Corte funcione bien: como país anfitrión y como parte del tratado."

La presidenta del tribunal, la jueza Tomoko Akane, también dijo que el trabajo de la corte no se interrumpirá.

"La Corte continuará cumpliendo plenamente su mandato, con independencia e imparcialidad, actuando solo sobre la base de la ley y las pruebas, por el bien de las innumerables víctimas de crímenes graves", dijo Akane.

El Departamento de Estado de EE. UU. explicó en una hoja informativa que el Departamento del Tesoro está emitiendo una serie de licencias generales para autorizar ciertas transacciones de la CPI "para proteger los intereses de EE. UU."

Estas incluyen una licencia de 180 días que autoriza cierta actividad relacionada con la CPI, incluido el mantenimiento de sus operaciones; la autorización de ciertas actividades relacionadas con la informática, incluidos servicios en la nube y de software; la autorización de actividad relacionada con el plan de pensiones de la CPI; y una licencia general que autoriza cierta actividad relacionada con los detenidos de la CPI.

El Departamento de Estado dijo que la licencia general de mantenimiento de 180 días "tiene como objetivo proporcionar tiempo para que los Estados Partes demuestren avances significativos en resoluciones diplomáticas y legales que aborden las preocupaciones fundamentales de EE. UU. con respecto a la CPI." Añadió que la licencia general "puede ajustarse en respuesta al éxito o fracaso de tales esfuerzos para abordar nuestras preocupaciones."

Funcionarios de la CPI han advertido previamente que las sanciones dirigidas a la institución podrían interrumpir la compra de servicios informáticos y seguros, la contratación de investigadores y las operaciones financieras rutinarias, incluidos los pagos a docenas de empleados estadounidenses.

En respuesta a las sanciones estadounidenses contra la CPI, muchos han pedido a la Unión Europea que active su Estatuto de Bloqueo, que tiene como objetivo proteger a las empresas y personas de la UE de los efectos de las sanciones extraterritoriales impuestas por terceros países.

Esencialmente les impide cumplir con leyes extranjeras que podrían dañar sus operaciones comerciales dentro de la UE, incluso si esas leyes apuntan a actividades fuera de la jurisdicción de la UE.

Si se activara, el estatuto aseguraría a los proveedores de servicios con sede en la UE que sus transacciones con la CPI están protegidas.

    'Necesitamos personas con coraje, visión y determinación: cualidades que Navi Pillay demuestra en su trabajo en el estrado'

    - Comité que otorga el Nobel

La Comisión Europea hasta ahora no ha activado el mecanismo, sin ofrecer explicación pública por la demora, a pesar de que el Parlamento Europeo aprobó resoluciones pidiendo su activación en julio y septiembre del año pasado.

Las sanciones se produjeron horas después de que Navi Pillay, la eminente jurista sudafricana y una de las juezas fundadoras de la CPI, fuera galardonada con el Premio Nobel de la Paz por sus contribuciones al derecho internacional.

El comité que otorga el premio mencionó las sanciones contra los jueces de la CPI y los ataques al tribunal al reconocer la importancia del trabajo de Pillay.

"La historia ha demostrado que un mundo que funciona sin el Estado de derecho es injusto, imprudente e inhumano. Los jueces, aquellos que custodian la delgada línea roja entre el orden y el caos, son por lo tanto muy merecedores de nuestro elogio", dijo el comité.

"Pero hoy, mientras estos mismos jueces son sancionados y sus instituciones atacadas, necesitamos personas con coraje, visión y determinación: cualidades que Navi Pillay demuestra en su trabajo en el estrado."

'Pena de muerte financiera'

Washington ya ha impuesto sanciones a varios altos funcionarios de la CPI, incluida la presidenta del tribunal, Tomoko Akane, sancionada en agosto junto con el abogado principal de juicios Abdoulaye Seye.

El exfiscal jefe Karim Khan fue el primero en ser sancionado en febrero del año pasado, seguido por dos fiscales adjuntos y nueve jueces involucrados en las investigaciones del tribunal sobre Palestina y Afganistán.

Las sanciones contra el personal del tribunal han sido descritas como equivalentes a una "pena de muerte financiera", ya que los funcionarios afectados han quedado aislados de los servicios financieros básicos.

Exclusivo: Navi Pillay sobre el genocidio de Israel en Gaza y la complicidad global
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MEE informó en diciembre que diplomáticos en la reunión anual de la Asamblea de Estados Partes de la CPI en La Haya dijeron que la administración Trump había presionado al tribunal para que abandonara sus investigaciones sobre crímenes de guerra en Palestina y Afganistán como condición para levantar las sanciones.

También exigió que los estados modificaran el tratado fundacional de la CPI, el Estatuto de Roma, para evitar el procesamiento de nacionales de países que no son miembros del tribunal, como EE. UU. e Israel.

Sin embargo, al final de su reunión, la asamblea emitió una declaración resistiendo esas demandas y rechazando los llamados a modificar el Estatuto de Roma, sin nombrar directamente a EE. UU.

El tribunal emitió órdenes de arresto en noviembre de 2024 contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa, Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Gaza, principalmente en relación con el uso de la inanición como método de guerra.

La CPI también buscó órdenes contra tres líderes de Hamás, aunque los nombrados han sido asesinados desde entonces.

Establecida en 2002, la CPI es el único tribunal penal internacional permanente del mundo con el mandato de investigar y procesar a individuos por genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión.

El tribunal tiene actualmente más de una docena de investigaciones activas, incluidas las situaciones en Darfur, Libia, Myanmar y Ucrania." 

(Sondos Asem, Middle East Eye, 09/10/26, traducción deepseek, enlaces en el original)  

Caitlin Johnstone: Nunca pedí saber cómo se ve un niño despedazado. Israel me impuso ese conocimiento... La razón por la que el holocausto de Gaza golpeó tan fuerte a los occidentales es porque perforó nuestro narcisismo supremacista occidental, y nos sacudió violentamente para despertarnos a algo real y aterrador... De repente, la idea de que nuestras bombas están matando personas en Medio Oriente ya no era una abstracción vaga, era una realidad que nos golpeaba directamente en las entrañas a mediodía... de repente, nos encontramos en el baño vomitando porque nuestro teléfono acababa de mostrarnos lo más inimaginablemente horrendo que hemos visto jamás... Lo hizo personal... toda la náusea y el horror y la rabia y el disgusto que experimentamos sucedieron por las acciones reales de personas reales, por personas que eran plenamente conscientes de lo que estaban haciendo. Ese es el tipo de cosa que te cambia como persona. Cambia toda tu visión del mundo. Cambia tus creencias... Creo que esa ha sido la principal razón por la que el genocidio de los palestinos ha suscitado tanta atención y simpatía... Gaza nos obligó a mirar y nos obligó a ver, a pesar de todos los esfuerzos que los propagandistas han dedicado a intentar evitar que nos diéramos cuenta de esas cosas... Gaza nos afectó personalmente al entrar en nuestras vidas a través de nuestros dispositivos electrónicos y mostrarnos imágenes tan impactantes que dejaron una huella imborrable en nuestras vidas

Caitlin Johnstone @caitoz

Nunca pedí saber cómo es un niño desmembrado. Israel me impuso ese conocimiento.

Nunca quise saber cómo es cuando los explosivos militares le vuelan la cabeza a un bebé. Solo lo sé porque Israel me obligó a saberlo.

La razón por la que el holocausto de Gaza nos impactó tanto a los occidentales es porque atravesó nuestro narcisismo supremacista occidental de mierda y nuestra insípida cultura dominante, y nos despertó bruscamente a algo real y aterrador. 

De repente, la idea de que nuestras bombas están matando a gente en Oriente Medio dejó de ser una vaga abstracción situada en la periferia de nuestra conciencia. Se convirtió en una realidad que nos golpeaba en las tripas en pleno día, mientras nos deslizábamos distraídamente por nuestros móviles, obligándonos a correr al baño a vomitar la comida.

Se convirtió en algo personal. El Estado de Israel, con el respaldo de nuestros propios gobiernos occidentales, nos estaba dando una patada en el estómago una y otra vez. El maltrato a los palestinos no era algo que les ocurriera exclusivamente a ellos; en un grado mucho menor, también era algo que nos afectaba a todos los que lo presenciábamos.

Los occidentales no estamos acostumbrados a este tipo de confrontaciones. Estamos acostumbrados a ir de un lado a otro en nuestra distopía controlada mentalmente, con nuestros problemas del primer mundo, nuestras neurosis y distracciones, centrando nuestra atención en caprichos y pantallas, en nuestras preferencias consumistas y en los dramas insignificantes que se desarrollan en nuestros respectivos círculos sociales. Y, de repente, nos encontramos en el baño vomitando nuestro sushi porque nuestro móvil acaba de mostrarnos la cosa más horrible e inimaginable que hayamos visto jamás.

 Y en todo momento fuimos conscientes de que todas las náuseas, el horror, la rabia y el asco que sentíamos al presenciar el holocausto de Gaza se debían a las acciones concretas de personas reales. Los israelíes estaban causando deliberadamente la mayor devastación posible para avanzar en su objetivo de larga data: expulsar por la fuerza a todos los palestinos de Gaza. Nuestros líderes estaban dando largas y eludiendo el tema deliberadamente desde sus tribunas para darle a Israel el tiempo suficiente para convertir Gaza en un lugar inhabitable. Todos entendimos que la pesadilla despierta de la que estábamos siendo testigos no era un desastre natural que se estuviera produciendo de forma pasiva; estaba siendo infligida activamente por personas que eran plenamente conscientes de lo que estaban haciendo.

Ese es el tipo de cosa que te cambia como persona. Cambia toda tu visión del mundo. Cambia tus ideas políticas. Cambia tus creencias. El occidental medio necesita llevar a cabo una profunda reestructuración interna para asimilar verdaderamente el holocausto de Gaza y todas sus implicaciones.

Creo que esa ha sido la principal razón por la que el genocidio de los palestinos ha suscitado tanta atención y simpatía. Se debe a que, al retransmitirse en directo, nos ha afectado de una forma en la que otros actos de matanza militar masiva no suelen hacerlo.

Los occidentales estamos tan confundidos por la propaganda y tan adoctrinados que nos mostramos en gran medida apáticos ante lo que nuestras bombas están haciendo a los cuerpos humanos al otro lado del mundo. Solo cuando nos vemos personalmente afectados, como ocurrió con el servicio militar obligatorio en la guerra de Vietnam, empezamos a preocuparnos de una forma políticamente significativa. Gaza nos afectó personalmente al entrar en nuestras vidas a través de nuestros dispositivos electrónicos y mostrarnos imágenes tan impactantes que dejaron una huella imborrable en nuestras vidas.

Gaza nos obligó a mirar y nos obligó a ver, a pesar de todos los esfuerzos que los propagandistas han dedicado a intentar evitar que nos diéramos cuenta de esas cosas. Por eso este asunto no va a desaparecer. La gente está cada vez más enfadada. El imperio lleva tres años dando vueltas sin éxito, intentando que volvamos a cerrar los ojos, y sigue fracasando una y otra vez.

3:14 a. m. · 8 oct. 2026 ·30,2 mil Visualizaciones

Frontex es una organización criminal... Frontex, compartió con los guardacostas libios las coordenadas de una embarcación abarrotada de personas y parcialmente desinflada en el mar Mediterráneo, y después observó cómo estos la embestían. La embarcación transportaba a 27 personas, entre ellas varios niños... Y este episodio no es más que una pequeña parte de un patrón mucho más amplio de violencia por parte de los guardacostas libios, respaldados por la Unión Europea, que también han disparado contra embarcaciones civiles de rescate o en sus inmediaciones... Recordatorio: el antiguo director general de Frontex, Fabrice Leggeri, ahora eurodiputado por el partido de Marine Le Pen de extrema derecha, está procesado en Francia desde mayo por CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD por las actividades de Frontex durante su mandato (Idafe Martín Pérez)

Idafe Martín Pérez ⵣ @IdafeMartin

Buenos días, @Frontex es una organización criminal. Esto de @euobs
@NikolajNielsen 

La agencia europea de fronteras, Frontex, compartió con los guardacostas libios las coordenadas de una embarcación abarrotada de personas y parcialmente desinflada en el mar Mediterráneo, y después observó cómo estos la embestían. La embarcación transportaba a 27 personas, entre ellas varios niños. 

Las conclusiones de la investigación, realizada por el propio responsable de Derechos Fundamentales de Frontex, describen un incidente ocurrido el 19 de junio de 2026. 

¿Saben por qué muchos gobiernos quieren que los funcionarios de derechos humanos de Frontex no estén más en Frontex sino en la Agencia Europea de Derechos Humanos y sin acceso a operaciones de Frontex? Pues ya lo saben. 

Y este episodio no es más que una pequeña parte de un patrón mucho más amplio de violencia por parte de los guardacostas libios, respaldados por la Unión Europea, que también han disparado contra embarcaciones civiles de rescate o en sus inmediaciones. 

Nadie murió en el incidente de junio, pero varias personas fueron arrojadas al agua. Otras, que habían sido subidas a bordo de la embarcación libia, fueron posteriormente golpeadas por agentes libios uniformados.

Recordatorio: el antiguo director general de Frontex, Fabrice Leggeri, ahora eurodiputado por el partido de Marine Le Pen de extrema derecha, está procesado en Francia desde mayo por CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD por las actividades de Frontex durante su mandato.

De euobserver.com

8:13 a. m. · 9 oct. 2026 ·5.325 Visualizaciones

¿Qué le pasa a Francia? ¿Es la segunda economía de Europa demasiado grande para ser rescatada? El «enfermo económico» de Occidente. Es cierto que los tipos de interés han subido con fuerza en todas partes, pero el repunte de los tipos de los bonos soberanos franceses durante el último mes ha sido especialmente acusado... sabrán que los medios financieros —especialmente los de habla inglesa siguen mostrando una fuerte animadversión hacia Francia... pero la situación actual de Francia es realmente preocupante. En particular, no es un asunto que afecte únicamente a Francia. Su pertenencia a la eurozona plantea la posibilidad de una crisis de deuda explosiva, una crisis que podría resultar destructiva para la unidad europea... aunque la probabilidad implícita de un impago de la deuda francesa en los próximos cinco años se sitúa todavía en apenas un 1,2 %; una cifra que, a mi juicio, es demasiado baja... Pero, llegado el caso, sabemos cómo evolucionaría una crisis francesa. Ya vimos esta película entre 2009 y 2012: primero en Grecia y, posteriormente, en Portugal, España e Italia. En primer lugar, los inversores dejan de comprar bonos de un país de la eurozona, lo que hace surgir el temor de que el gobierno se vea obligado a incurrir en impago por carecer simplemente de efectivo para abonar los intereses y el principal de su deuda. El miedo al impago provoca entonces una fuga de capitales aún mayor, lo que a su vez intensifica los temores de impago y eleva los tipos de interés, agravando así el círculo vicioso. Esto no puede ocurrirle a Estados Unidos: el país no puede quedarse sin dólares porque los imprime. Francia, en cambio, no puede imprimir euros. La crisis del euro de la década de 2010 terminó cuando Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, pronunció tres palabras: «lo que haga falta» (*whatever it takes*). Los mercados interpretaron esto como una señal de que el BCE prestaría, de ser necesario, suficiente dinero a los deudores en apuros para evitar el impago. Sin embargo, es cuestionable si el BCE podría —o querría— rescatar a Francia de manera similar. ¿Y qué dirían sobre la equidad de un rescate a Francia aquellos países que soportaron dolorosas medidas de austeridad durante la crisis del euro? Además, si Francia llegara a necesitar un rescate, este resultaría extremadamente costoso... En resumen, resulta demasiado fácil imaginar un escenario realmente sombrío para una crisis francesa que dividiría profundamente a Europa (Paul Krugman)

"¿Qué le pasa a Francia? ¿Es la segunda economía de Europa demasiado grande para ser rescatada?

De repente, los mercados financieros están tratando a Francia como el «enfermo» económico del mundo occidental. Sí, los tipos de interés se han disparado en todas partes. Pero el repunte de los tipos de interés de los bonos del Estado francés durante el último mes ha sido especialmente acusado: (...)

El aumento de los tipos de interés de los bonos del Estado francés se debe, en gran medida, a la mayor percepción del riesgo de que Francia pueda incurrir en impago de su deuda pública. El gráfico que encabeza esta entrada muestra el precio de los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) sobre la deuda pública francesa, es decir, el seguro contra el impago por parte del Estado francés. Aunque sigue estando muy por debajo de los precios de los CDS de los países del Club Med durante la crisis del euro de principios de la década de 2010, la subida repentina del precio actual de los CDS sobre los bonos del Estado francés resulta muy preocupante.

Al mismo tiempo, y no del todo por casualidad, Francia se ve sacudida por manifestaciones estudiantiles a gran escala, en ocasiones violentas. Además, Marine Le Pen, líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional —antes conocido como Frente Nacional—, afín a Putin y euroescéptico, lidera las encuestas para ganar las elecciones presidenciales de 2027.

Bien, antes de continuar, tengo que hablar de un gran problema que influye en la forma en que los observadores extranjeros analizan la situación en Francia: el razonamiento motivado ideológicamente.

 Si, como yo, seguiste de cerca la crisis del euro hace 15 años, sabrás que los medios financieros —sin duda los de lengua inglesa— tenían, y en cierta medida siguen teniendo, una fuerte animadversión hacia Francia. Los lectores se veían constantemente bombardeados con afirmaciones de que Francia iba a ser la siguiente ficha en caer y que las consecuencias serían peores que en Grecia. Sin embargo, los datos nunca respaldaron esas afirmaciones. Por el contrario, era obvio que muchos comentaristas deseaban implícitamente que Francia fracasara porque sus altos impuestos y su generoso estado del bienestar ofendían su sensibilidad conservadora.

Por el contrario, sin embargo, los progresistas estadounidenses como yo nos vemos tentados a contrarrestar este sesgo conservador restando importancia a los problemas de Francia, señalando, por ejemplo, que incluso ahora los tipos de interés franceses son ligeramente más bajos que los estadounidenses; pero lo importante es que los tipos franceses han subido en comparación con el resto de Europa y ahora están por encima de los de Italia.

Así que voy a intentar ser objetivo y reconocer que la situación actual de Francia es realmente preocupante. En particular, no es un asunto que afecte únicamente a Francia. La pertenencia de Francia a la zona del euro crea la posibilidad de una crisis de deuda explosiva, y tal crisis podría resultar destructiva para la unidad europea.

 ¿Cuál es el problema de Francia? Francia se encuentra en una senda fiscal insostenible. La deuda ya es muy elevada en porcentaje del PIB, y el Gobierno francés la está aumentando al registrar grandes déficits presupuestarios, a pesar de que no existe ninguna situación de emergencia —como una guerra, una recesión grave o una pandemia— que justifique dichos déficits. Además, Francia tiene una población que envejece, lo que significa que, si el resto de factores se mantienen constantes, los costes de las pensiones crecerán mucho más rápido que los ingresos.

Ahora bien, todo lo que acabo de decir sobre la situación fiscal de Francia también es válido para otras grandes economías avanzadas, entre las que se incluye, sin duda, Estados Unidos. Pero Francia destaca, incluso entre los países con problemas fiscales, en un aspecto fundamental: su persistente incapacidad para ser realista en materia de jubilación.

La edad oficial de jubilación en Francia —la edad a la que los trabajadores pueden percibir la prestación completa— era de solo 62 años en 2023. En comparación, la edad de jubilación en Dinamarca —país que los progresistas estadounidenses suelen citar como modelo de nación con una sólida red de seguridad social— era de 67 años (que es también la edad en Estados Unidos). La edad media real de jubilación —que siempre es inferior a la edad legal, ya que algunas personas optan por aceptar prestaciones reducidas— era más baja en Francia que en cualquier otro lugar de Europa Occidental: (...)

 El Gobierno de centro-derecha de Macron iba por buen camino para elevar gradualmente la edad de jubilación hasta los 64 años, una cifra que sigue siendo baja en comparación con la de otros países avanzados. Sin embargo, debido a la oposición de los partidos de extrema derecha y de extrema izquierda en Francia, este aumento se ha congelado hasta después de las elecciones del año que viene. Como resultado, la edad de jubilación se encuentra actualmente estancada en los 62 años y 9 meses.

No hace falta ser conservador para considerar que la jubilación temprana en Francia es insostenible, sobre todo teniendo en cuenta que la esperanza de vida de los franceses a los 65 años es de unos 87 años, dos años más que en Estados Unidos. Así pues, la presión fiscal provocada en gran medida por el generosísimo plan de pensiones público francés ha dado lugar a recortes en otros gastos, sobre todo en educación. Francia está, en la práctica, concediendo cuantiosas ayudas a los franceses de más edad a costa del resto de la población. No debería sorprender que se produzcan manifestaciones estudiantiles masivas en todo el país.

El problema subyacente, por supuesto, es la política. Le Pen se ha comprometido a reducir la edad de jubilación a los 62 años. Esto resultaría extremadamente costoso y es sintomático de una renuencia general por parte de la derecha francesa en auge a afrontar la realidad. Una vez más, esto no es algo exclusivo de Francia: pensemos en todas las falsas promesas y afirmaciones que ha hecho Donald Trump. Pero, al menos por ahora, los mercados financieros creen que la economía fantasiosa es un problema aún mayor para Francia que para el resto de nosotros.

 Y la dependencia de Francia respecto al euro hace que sea muy fácil imaginar cómo esta pérdida de confianza podría convertirse en una grave crisis.

Antes de describir cómo podría suceder eso, otra advertencia sobre la perspectiva. Aunque ese repunte de los diferenciales de los CDS es alarmante, la probabilidad implícita de impago de Francia en los próximos 5 años sigue siendo solo del 1,2 por ciento, lo que me parece demasiado baja.

Pero si llegáramos a esa situación, sabemos cómo se desarrollaría una crisis francesa. Ya vimos esta película entre 2009 y 2012, primero en Grecia, luego en Portugal, España e Italia. En primer lugar, los inversores dejan de comprar los bonos de un país de la zona del euro, lo que hace surgir el temor de que el Gobierno se vea obligado a incurrir en impago porque, sencillamente, no dispone del efectivo necesario para pagar los intereses y el principal de su deuda. El miedo al impago provoca entonces una fuga de capitales aún mayor, lo que aumenta los temores de impago y eleva los tipos de interés, y el círculo vicioso se agrava.

Esto no puede ocurrir en EE. UU.: no puede quedarse sin dólares porque los imprimimos. Pero Francia no puede imprimir euros.

La crisis del euro de la década de 2010 terminó cuando Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, pronunció tres palabras: «lo que sea necesario». Los mercados interpretaron esto como una señal de que el BCE, si fuera necesario, prestaría suficiente dinero a los deudores en dificultades para evitar el impago.

 Pero es cuestionable si el BCE podría o querría rescatar a Francia de forma similar. Por un lado, en 2012 los países del sur de Europa estaban llevando a cabo recortes presupuestarios masivos. Estos recortes eran tremendamente excesivos desde un punto de vista económico, pero sí que permitían a esos países alegar, en la práctica, que merecían ser rescatados. Francia, por el contrario, se está alejando aún más de la responsabilidad fiscal, lo que significa que habría una enorme oposición política por parte de los países acreedores, especialmente Alemania, a un rescate francés. ¿Y qué dirían los países que se sometieron a dolorosas medidas de austeridad durante la crisis del euro sobre la justicia de un rescate francés?

Y si Francia llegara a necesitar un rescate, este resultaría extremadamente costoso. Como segunda economía más grande de la zona del euro, Francia podría haber cruzado la línea que separa «demasiado grande para quebrar» de «demasiado grande para salvar». En resumen, resulta demasiado fácil imaginar un escenario realmente desastroso para una crisis francesa que generaría una gran división dentro de Europa.

 En estos momentos, los mercados financieros se comportan como si el riesgo de que se produzca ese escenario fuera real, aunque pequeño. Quizá el centro francés protagonice un espectacular regreso político; quizá Le Pen, una vez en el cargo, sea, al igual que la italiana Giorgia Meloni, mucho más moderada y realista de lo que se temía, o quizá, como Trump, gobierne tan mal que pierda rápidamente su capital político; quizá el BCE, a pesar de todo, esté ahí si Francia lo necesita.

Pero ojalá ser optimista respecto a Francia no requiriera tanta esperanza de que, tal vez, las cosas salgan bien." 

(Paul Krugman , blog, 08/10/26, traducción DEEPL, gráficos en el original)

8.10.26

A Trump lo que más le importa es convertir el poder ejecutivo en una forma de gobierno patrimonialista, en la cual el Estado se administra como propiedad personal y asunto familiar del líder. El patrimonialismo se manifiesta en el enriquecimiento de Trump y su familia, que asciende a varios miles de millones.. Utiliza a su Departamento de Justicia para sus venganzas personales, y sus indultos para proteger a sus compinches. Ha llenado los altos mandos del departamento con sus propios abogados defensores... Con algo de ayuda de la Corte Suprema, ha concentrado el poder federal en la oficina de la presidencia, rediseñada para que sólo sirva a sus deseos... pero la mayor de sus ambiciones es la reconstrucción de la propia sociedad estadounidense... utilizar el poder del gobierno y la influencia inigualable de la presidencia para dominar y reprogramar a la sociedad civil... Trump y su gobierno buscaron intimidar y tomar el control de instituciones privadas, redirigir la cultura y rehacer la sociedad desde arriba mediante la fuerza y el miedo... La campaña procedió ámbito por ámbito.. pero hoy sabemos algo que no estaba del todo claro hace un año: la sociedad civil de Estados Unidos es más difícil de intimidar y reprogramar de lo que esperaba... Es posible que un día la historia juzgue que la marea cambió en Mineápolis... La ciudadanía de Mineápolis respondió con una resistencia pacífica y disciplinada: decenas de miles marcharon en un frío ártico, redes ciudadanas que rastreaban al ICE y documentaban sus actividades, y una población que rechazó toda provocación. El gobierno retrocedió; en cuestión de días... Al demostrar que podían enfrentarse al espectáculo de fuerza y ganar, los habitantes de Minesota superaron su desesperación y descubrieron que no eran impotentes. El momento se convirtió en un catalizador mucho más allá de las Ciudades Gemelas. El público en general vio lo que se hacía en su nombre y muchos sintieron repulsión por ello. Lo que vislumbraron fue que un país sí puede perderse, y que el suyo se había acercado más al abismo de lo que creían (Jonathan Rauch)

 "El ritmo frenético de la presidencia de Donald Trump hace que los días parezcan semanas y las semanas, meses, si no es que años. Encontrar lógica o razón en la conducta errática del presidente Trump resulta imposible. Aun así, aunque 2026 no ha traído calma, sí ha aportado mayor claridad.

A veinte meses del inicio de su segundo mandato, Trump ha rediseñado la presidencia y ha cambiado lo que los estadounidenses están dispuestos a tolerar de su gobierno y entre sí. Sin embargo, esa transformación, por arrolladora que sea, podría resultar menos importante que lo que Trump y sus aliados no pudieron hacer. Fracasaron en el proyecto más ambicioso que trajeron a su segundo mandato: usar el Estado para transformar la sociedad estadounidense. Ese fracaso es un hecho fundamental de los últimos 20 meses, y es la razón por la que Estados Unidos se encuentra en una situación menos peligrosa que hace un año.

Cuando Trump asumió el cargo por segunda vez, llegó con varias agendas que se superponían, pero eran distintas. La que más le importaba convertiría al poder ejecutivo en una forma de gobierno que los académicos llaman patrimonialismo, en la cual el Estado se administra como propiedad personal y asunto familiar del líder. En un sistema patrimonialista, las burocracias de expertos y las reglas neutrales son reemplazadas por la voluntad del jefe de Estado, o se subordinan a ella. En lo posible, los patrimonialistas personalizan y utilizan como armas la aplicación de la ley, los indultos, los programas y subvenciones, los nombramientos, los ascensos y todos los demás aspectos del poder estatal.

El patrimonialismo se manifiesta en el enriquecimiento de Trump y su familia, que según se informa asciende a varios miles de millones de dólares, y en su esfuerzo por extraer casi 1800 millones de dólares de los contribuyentes mediante un acuerdo legal fraudulento. También se manifiesta en su readaptación sistemática del poder ejecutivo para que sirva a sus intereses personales y políticos.

Utiliza a su Departamento de Justicia para llevar a cabo venganzas personales, y sus indultos para proteger a sus compinches. Ha llenado los altos mandos del departamento con sus propios abogados defensores penalistas, y asignó al FBI a un ferviente partidario político cuya cualificación principal era una carrera dedicada a atacar a los investigadores que habían llevado a cabo pesquisas a Trump. Además, ha desmantelado los controles internos del gobierno contra la corrupción, e incluso ha despedido a inspectores generales, fiscales de carrera y agentes del FBI cuyo delito fue seguir las reglas.

Trump usa hechos consumados, como la demolición de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, para hacer a un lado al Congreso e imponer su voluntad sin importarle los límites constitucionales. Con algo de ayuda de la Corte Suprema, ha concentrado el poder federal en la oficina de la presidencia; y con su agenda patrimonialista, ha rediseñado esa oficina para que no sirva a la Constitución, sino a sí mismo y sus deseos.

La renormalización de los estándares políticos es otra área en la que Trump ha dejado una huella duradera. Por “renormalización” nos referimos a la degradación deliberada de lo que se considera aceptable en la vida pública estadounidense.

Los ejemplos son demasiados para enumerarlos, pero para recordar solo algunos: Trump describió a sus oponentes políticos como “alimañas” y dijo que los migrantes estaban “envenenando la sangre de nuestro país”. Cuando Robert Mueller murió en marzo, Trump publicó “me alegro de que haya muerto”. Cuando Rob Reiner y su esposa fueron asesinados en su casa, culpó de los asesinatos a las críticas de Reiner hacia él. Fomentó y excusó la violencia política: hizo oídos sordos ante las amenazas contra los funcionarios que se cruzaban en su camino, bromeó sobre el ataque casi fatal contra el esposo de Nancy Pelosi, y elogió y luego indultó a los alborotadores del 6 de enero. Se deleita con el acoso, la crueldad y el odio como ningún presidente lo ha hecho jamás. Debajo de todo esto está la normalización de la mentira a escala industrial: decenas de miles de afirmaciones falsas documentadas como presidente, incluidas acusaciones falsas contra estadounidenses y representaciones falsas ante los tribunales.

Muchos estadounidenses están hartos de tener que vadear entre el fango y, comprensiblemente, quieren apartar la mirada. Con eso es con lo que cuenta Trump. Su victoria no radica en convencernos de que la conducta es aceptable, sino en agotarnos hasta que dejamos de oponernos. Cada infracción facilita la siguiente; cada transgresión impune restablece el nivel de referencia. Lo que se quebranta no es este o aquel estándar; es la idea misma de que existen estándares. Gracias en gran medida a Trump y a sus aliados, hoy el país acepta discursos y comportamientos políticos que hace tan solo unos años habrían sido motivo de una inhabilitación, si no es que resultarían impensables. Ya no está claro qué podría decir un presidente —sobre un hombre muerto, sobre una familia asesinada, sobre mujeres de las que ha abusado, sobre incitaciones a la violencia— que le acarreara un costo.

Entonces, ¿por qué, a pesar de todo eso, el segundo año del segundo mandato de Trump parece menos amenazante que el primer año? Porque el patrimonialismo y la renormalización, por perjudiciales que sean, eran solo una parte de lo que él y sus seguidores se propusieron hacer. La mayor de sus ambiciones era otra: la reconstrucción de la propia sociedad estadounidense.

El reinicio cultural del gobierno de Trump fue ambicioso. Si bien contó con el apoyo del presidente, fue concebido e impulsado principalmente por las personas a su alrededor. Estas incluían a altos funcionarios como Stephen Miller, Russell Vought y JD Vance dentro del gobierno, además de Elon Musk durante los cuatro meses que trabajó en él; activistas externos como Christopher Rufo del Manhattan Institute, Kevin Roberts de la Heritage Foundation y Steve Bannon del pódcast War Room; intelectuales como Patrick Deneen, Michael Anton y Charles Kesler; e instituciones como la Heritage Foundation, el Claremont Institute y el America First Policy Institute.

Este grupo vio el segundo mandato de Trump como su mejor oportunidad para bloquear y revertir la absorción y reorganización de la cultura y las instituciones del país por parte de la izquierda. Al desplegar el poder del gobierno contra las altas esferas de la cultura, buscaron suplantar la hegemonía liberal no solo en Washington, sino en toda la sociedad.

En su libro de 2023 Cambio de régimen: Hacia un futuro posliberal, Deneen, politólogo de Notre Dame, dejó claro que el régimen que tenía que cambiarse no incluía solo las oficinas gubernamentales, sino los puestos de élite en toda la sociedad. El objetivo era lograr “el derrocamiento pacífico pero energético de la clase dirigente liberal corrupta y corruptora”, escribió. “Donde sea necesario, aquellos que actualmente ocupan posiciones de poder económico, cultural y político deben ser restringidos y disciplinados por la afirmación del poder popular. Sin embargo, limitarse a contener a la élite del poder es insuficiente. En cambio, la creación de una nueva élite es esencial”.

En consonancia con sus ambiciones revolucionarias, los guerreros culturales de Trump hablaban en términos revolucionarios. Bannon, en 2017, anunció la “deconstrucción del Estado administrativo”. Vought, un arquitecto del Proyecto 2025, dijo que el objetivo era que los servidores públicos de carrera fueran vistos como “villanos”. Rufo, a quien se le atribuye ampliamente el diseño de la campaña del gobierno contra las universidades, describió el movimiento MAGA como una “revolución contra la revolución” que “tiene que usar lo que muchos ven como técnicas radicales” para poner a las universidades “en un terror existencial” y “hacerlas retroceder una o dos generaciones”.

Su proyecto, en otras palabras, era utilizar el poder del gobierno y la influencia inigualable de la presidencia para dominar y reprogramar a la sociedad civil. Buscaban atacar el progresismo, o “wokeness”, dondequiera que lo vieran, un proyecto de toda la sociedad. La campaña procedió ámbito por ámbito.

Universidades: Vance, en 2021, respaldó la afirmación del presidente Richard Nixon de que “los profesores son el enemigo”, y Trump, en 2023, prometió “cortarles el dinero a las escuelas que ayuden al asalto marxista a nuestra herencia estadounidense”. Fieles a su palabra, congelaron millardos en fondos federales para la investigación en Harvard, Columbia, Penn y otras universidades como medida de presión sobre las admisiones, la contratación y la gobernanza, lo que violaba descaradamente los derechos al debido proceso de las universidades con el fin de ejercer una influencia sin precedentes sobre asuntos académicos fundamentales. Si los tribunales no hubieran intervenido, Trump podría haber tomado el control de las universidades privadas de Estados Unidos de manera efectiva.

Bufetes de abogados: Trump firmó órdenes ejecutivas dirigidas a castigar o paralizar a los principales bufetes de abogados al quitarles sus autorizaciones de seguridad y su acceso federal. Eso se debió en parte a que algunos bufetes habían desafiado a Trump o representado a sus adversarios. Pero en términos más generales, el gobierno buscó intimidar a la profesión legal y alejarla de las causas y clientes liberales. (Varios de los bufetes llegaron a un acuerdo en los términos del gobierno de Trump; los que lucharon contra las órdenes en los tribunales ganaron).

Medios de comunicación: Entre las primeras acciones del presidente en su segundo mandato hubo un intento de obligar a The Associated Press y otras organizaciones de noticias a cambiar el nombre del golfo de México. Aunque extraño, ese esfuerzo presagió esfuerzos persistentes para intimidar y reformar a los medios. El presidente buscó marginar a los medios de noticias tradicionales al desplazarlos de la Casa Blanca y el Pentágono. Sus demandas personales contra ABC, CBS y otras organizaciones de noticias extrajeron acuerdos multimillonarios, mientras que el presidente de su Comisión Federal de Comunicaciones amenazó públicamente con revocar las licencias de las emisoras; presión bajo la cual Jimmy Kimmel fue retirado del aire (temporalmente, al final).

Cultura: También entre sus primeras acciones, Trump se instaló a sí mismo como presidente del Centro Kennedy —el escaparate cultural del país creado por el Congreso— y lo renombró para incluir su propio nombre. Le quitó la financiación a la radiodifusión pública, canceló los fondos para los consejos de humanidades en 56 estados y jurisdicciones, y cerró de manera efectiva la Corporación para la Radiodifusión Pública. Ordenó una revisión de las exhibiciones y la programación del Smithsonian en busca de contenido ideológico. Presionó a los parques nacionales para que eliminaran las referencias a la esclavitud. Su secretario de defensa y él rehicieron las fuerzas armadas como un escaparate de guerra cultural: rediseñaron el Departamento de Defensa como el “Departamento de Guerra”, restauraron los nombres confederados de las bases, eliminaron las páginas web que honraban a los Aviadores de Tuskegee y a los Locutores de Claves Navajos (luego restauradas), y retiraron casi 400 libros de la biblioteca de la Academia Naval.

Deportes: Órdenes ejecutivas crearon grupos de trabajo de la Casa Blanca para la Copa del Mundo de 2026 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, y Trump se instaló como presidente de ambos. Exigió que el equipo de la NFL de Washington, los Comandantes, y los Guardianes de Cleveland del béisbol volvieran a sus nombres anteriores. Atacó a los atletas con el objetivo de intensificar las divisiones culturales. Llamó personalmente al presidente de la federación internacional de fútbol y logró que se levantara la suspensión por tarjeta roja de un delantero estadounidense en medio del Mundial. Gastó 60 millones de dólares o más para organizar una pelea en jaula de la UFC en el jardín de la Casa Blanca para su cumpleaños número 80.

Las calles: Probablemente lo más importante, el gobierno utilizó demostraciones de fuerza en un intento de enseñar docilidad a los estadounidenses. Desplegó tropas de la Guardia Nacional en la capital del país y en otras ciudades, supuestamente para reducir la delincuencia, pero en realidad fue para adueñarse de las calles. Desplegó agentes enmascarados, no identificados y de estilo paramilitar contra ciudades estadounidenses y les ordenó usar tácticas ostentosamente contundentes. En la “Operación Metro Surge”, miles de agentes inundaron Mineápolis-St. Paul, con despliegues paralelos y demostraciones de fuerza en Chicago, Portland, Los Ángeles y más allá. Se arrestó a periodistas que cubrían las operaciones.

Dichas operaciones no representaban una aplicación de la ley como se entiende de manera ordinaria; eran el esfuerzo del Estado para infundir miedo en sus ciudadanos. En el caso del CECOT, cientos de migrantes fueron trasladados en avión a la megacárcel de El Salvador sin audiencias, y el secretario de seguridad nacional hizo una visita muy publicitada al lugar para regodearse del trato severo que recibían. A medida que las agencias federales publicaban videos triunfales de redadas y arrestos, y Trump sugería que los ciudadanos estadounidenses deberían ser los siguientes, el mensaje era: Tengan miedo.

Todos los gobiernos intentan moldear la cultura. Lo que distingue a este no es la ambición, sino los medios y la escala: no la persuasión sino la coerción, y no en un solo frente sino en todos a la vez, en formas que no tenían precedentes y que los tribunales determinaron que eran ilegales. Trump y su gobierno buscaron intimidar y tomar el control de instituciones privadas, redirigir la cultura y rehacer la sociedad desde arriba mediante la fuerza y el miedo.

En algunos aspectos, la revolución social trumpista tuvo éxito: al frenar, e incluso revertir, el impulso de la llamada DEI (diversidad, equidad e inclusión) en las instituciones de élite y de lo que los conservadores llamaron “ideología de género”, aunque ambos cambios ya estaban en marcha antes de que Trump asumiera el cargo. En general, sin embargo, el esfuerzo del gobierno por rehacer la cultura a su imagen ha fracasado.

Es posible que un día la historia juzgue que la marea cambió en Mineápolis. En enero de este año, la Operación Metro Surge realizó arrestos masivos, invadió hogares, disparó bolas de pimienta y mató a tiros a dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, sin una causa plausible, y luego, después de sus muertes, los difamó.

El arquitecto de la operación, Stephen Miller, uno de los asesores presidenciales más poderosos de la historia moderna, fue explícito sobre el método. Dirigió la Operación Metro Surge a través de llamadas diarias con el liderazgo del Departamento de Seguridad Nacional, ejerciendo la autoridad del presidente: según se informa, dirigió a los agentes para “forzar confrontaciones” con los manifestantes para ganar la “batalla de relaciones públicas” y dijo que, si los habitantes de Minesota llegaban a creer que “su protesta es un éxito”, las operaciones internas del gobierno fracasarían en todo el país. Según se informa, Miller dijo que los manifestantes “tienen que ser vencidos con cualquier fuerza que sea necesaria”.

La ciudadanía de Mineápolis respondió con una resistencia pacífica y disciplinada: decenas de miles marcharon en un frío ártico, luminarias que deletreaban “ICE Out 4 Good” (Fuera el ICE para siempre), un “apagón económico” en todo el estado, una demanda estatal en un tribunal federal, redes ciudadanas que rastreaban al ICE y documentaban sus actividades, y una población que rechazó toda provocación.

El gobierno retrocedió; en cuestión de días, su zar de la frontera anunció un “plan de reducción”. Posteriormente, figuras clave en el esfuerzo por quebrar la voluntad de la ciudad fueron destituidas: Greg Bovino, el comandante encargado del cumplimiento de la operación, fue retirado de la ciudad y enviado de regreso a California. Kristi Noem fue despedida. Notablemente, se supo menos de Miller.

Al demostrar que podían enfrentarse al espectáculo de fuerza y ganar, los habitantes de Minesota superaron su desesperación y descubrieron que no eran impotentes. El momento se convirtió en un catalizador mucho más allá de las Ciudades Gemelas. El público en general vio lo que se hacía en su nombre y muchos sintieron repulsión por ello. Lo que vislumbraron fue que un país sí puede perderse, y que el suyo se había acercado más al abismo de lo que creían.

El presidente y sus fuerzas también perdieron otras batallas culturales clave. Desde fuera de su país de origen, pero hablándole de manera directa, el primer papa estadounidense no solo desafió a Trump, sino que lo trascendió, y demostró una autoridad moral contra la cual el presidente no tenía poder. Dentro de Estados Unidos, las marchas de “No Kings” organizaron algunas de las protestas de un solo día más grandes en la historia de Estados Unidos, en las que desplegaron ira y humor sin miedo. Las demandas en nombre de Harvard, UCLA y los bufetes de abogados pelearon y ganaron fallos clave. Los jueces federales, incluidos algunos de los designados por Trump, bloquearon una acción tras otra. El equipo de demolición de Musk se disolvió en el fracaso y el descrédito.

Al mismo tiempo, y con igual importancia, el índice de aprobación del presidente colapsó. Los votantes querían una frontera ordenada y que los migrantes criminales fueran expulsados, no una guerra cultural librada en las calles de manera brutal. La impopularidad de Trump —fomentada por sus dos recientes fracasos respecto a Irán y los altos precios— alcanzó mínimos casi históricos para un presidente en su segundo mandato.

Si los índices de aprobación de Trump hubieran estado en los 50 puntos en lugar de los 30, bien podría haber tenido la confianza para fomentar una verdadera crisis constitucional al desafiar a la Corte Suprema o invocar la Ley de Insurrección, y probablemente se habría salido con la suya. En cambio, cuando la Corte Suprema invalidó sus aranceles emblemáticos en febrero, se sintió obligado a cumplir. (Reconstruyó algunos de ellos bajo un estatuto diferente). Sus esfuerzos por intimidar a la cultura no se han detenido; todavía amenaza a las universidades y ataca la libertad de expresión. Nadie debería estar tranquilo al respecto. Pero sus preocupaciones se han alejado de intimidar y dominar a la sociedad civil para enfocarse en construir monumentos a sí mismo.

Las revoluciones pueden fracasar, pero aun así dejar cicatrices en el paisaje. Y Trump, a quien le quedan poco menos de dos años y medio en su segundo mandato, podría desmoronarse emocional y psicológicamente. Pero las cosas son diferentes de lo que eran. El presidente de 80 años está perdiendo su control sobre el poder e incluso sobre su propia base. El movimiento MAGA se fractura. Y el presidente ya no inspira el miedo que antes infundía. Hoy sabemos algo que no estaba del todo claro hace un año: la sociedad civil de Estados Unidos es más difícil de intimidar y reprogramar de lo que esperaban los revolucionarios culturales de MAGA.

Los conservadores tienen todo el derecho a influir y cambiar la cultura, como sin duda lo han hecho los progresistas. Pero deberían hacerlo a la manera de Ronald Reagan: mediante la inspiración moral y la persuasión, no por la fuerza. Los progresistas también tienen algo que aprender. Trump y sus guerreros culturales perdieron por alejarse demasiado de la corriente moral dominante; los demócratas deberían reclamar y ocupar esa corriente dominante, no dar bandazos muy a la izquierda, como parecen tentados a hacer.

Quienes contribuyeron al ascenso de Trump al poder han actuado no solo de manera imprudente, sino culpable. Aun así, ahora resulta evidente que muchos estadounidenses —probablemente suficientes estadounidenses— están decididos a vivir en la verdad en lugar de la mentira, a luchar por su dignidad cívica y política, a devolverle el sentido de humanidad a una nación que se ha vuelto demasiado fría, insensible y cruel."

(Jonathan Rauch es un investigador principal en la Brookings Institution, The New York Times, 28/09/26)

Sobre el informe PISA: ¿Sabéis cuál es el segundo país con menos bullying? Exacto: el nuestro. ¿Y dónde dicen los niños sentirse menos solos? Primero Holanda; segundo, España... La OCDE nos dice que tomemos como referente el "esfuerzo duro" de los asiáticos. Si solo miramos las notas, debemos fijarnos en ellos. Pero, ¿son las notas lo único que nos importa? Los alumnos asiáticos son los que menos compañerismo sienten, los que perciben más competitividad y los que más notan que se les compara continuamente con "los mejores de la clase". ¿Y qué consecuencias tiene eso? Crees que solo vales si destacas, y desarrollarás miedo paralizante al juicio de los demás. Además los países asiáticos tienen un problema serio de iniciativa y de emprendimiento... un sistema que mina la autoestima produce gente con buenas notas, pero que a la hora de la verdad no se atreve a dar su opinión, ni a intentar emprender por si sale mal. Y eso se acaba pagando en la economía del país... además, la educación pública logra mejores resultados que la privada en el Informe PISA cuando se igualan las condiciones sociales... el mayor hundimiento de los resultados se ha producido, tanto en España como en la OCDE, en el alumnado del cuartil socioeconómico más acomodado. Y como este asiste “en mucha mayor medida a la escuela privada”, es coherente que esta red educativa haya bajado más... "aunque el origen socioeconómico continúa desempeñando un papel relevante en los resultados educativos, una proporción significativa de estudiantes consigue superar las limitaciones asociadas a su contexto de origen"... por cierto, la educación asturiana saca sobresaliente en lectura, ciencias y matemáticas... Quizá debamos mirar a la desinversión realizada por los gobiernos del PP para entender parte de estos datos, 4.652 millones de euros que dejaron de invertirse en educación (Pablo Fernández, Alejandro Cencerrado, Nortes, Julen Bollain, La Sexta, Ignacio Zafra)

Pablo Fernández @_PabloFdez_

PISA: los alumnos que más caen son los de nivel socioeconómico alto, el cuartil más favorecido pierde 33 puntos en lectura. El rendimiento de alumnos de familias con más recursos cae más del doble que el de los alumnos más desfavorecidos. Pero la culpa será de los migrantes…

3:09 p. m. · 8 sept. 2026 ·3.752 Visualizaciones


"La educación asturiana saca sobresaliente en lectura, ciencias y matemáticas. El Informe PISA 2025 sitúa al alumnado asturiano por encima de las medias española, europea y de la OCDE en varias competencias.

 El alumnado asturiano ha alcanzado la máxima puntuación nacional en competencia lectora con 471 puntos en el Informe PISA 2025, que sitúa además al Principado de Asturias en las primeras posiciones entre las comunidades autónomas en ciencias y matemáticas.

La puntuación lograda en lectura coloca a la comunidad 20 puntos por encima del promedio de España (451) y supera también las medias de la Unión Europea (459) y la OCDE (461).

En ciencias, evaluada como competencia principal del informe, Asturias ha logrado 492 puntos y ocupa la tercera posición nacional, solo por detrás de la Comunidad de Madrid (495) y Castilla y León (493), además de superar las medias de la UE (481) y la OCDE (482).

En matemáticas, el alumnado asturiano ha obtenido 469 puntos, lo que sitúa a la comunidad en el cuarto puesto estatal, con 12 puntos más que la media española (457) y 6 más que los promedios europeo y de la OCDE (463).

En la nueva competencia de aprendizaje digital, Asturias se ha situado en segunda posición con 512 puntos en resolución computacional de problemas, mientras que en ciencias ambientales ha liderado la clasificación española con 495 puntos.

El informe destaca también la equidad del sistema educativo asturiano, al registrar un impacto del nivel socioeconómico y cultural sobre el rendimiento inferior a las medias internacionales.

Además, la tasa de exclusión del Principado fue del 2,07 %, la tercera más baja de España, y el alumnado registró un índice de sentido de pertenencia de 0,58 y de perseverancia de 0,31.

En las pruebas participaron 1.798 estudiantes de 15 y 16 años procedentes de 56 centros educativos asturianos."    (Nortes, 09/09/26)



Alejandro Cencerrado @AlejandroCence2

Llevo años peleándome con este tipo de titulares pero nada cambia. La OCDE nos dice, otro año más, que tomemos como referente el "esfuerzo duro" de los asiáticos. Si solo miramos las notas, desde luego que debemos fijarnos en ellos. Pero, ¿son las notas lo único que nos importa? Evidentemente no. Saber el teorema de Pitágoras es importante, claro, pero también lo es que nuestros hijos aprendan a relacionarse de forma sana con sus compañeros. Saber hacer análisis sintácticos es importante, pero también lo es que no salgan al mundo laboral sintiendo que son una mierda. 

Saberse la tabla periódica quizá les sirva algún día; no tener un ataque de ansiedad antes de cada examen les va a servir seguro, toda la vida. ¿Y cómo van los asiáticos en todo eso? ¿Y los españoles? Pues curiosamente la escala se invierte. Nadie lo sabe porque nadie lo publica, pero PISA tiene una sección entera dedicada a la autoestima de nuestros hijos, a si se sienten solos, a si sufren bullying en la escuela.

 ¿Sabéis cuál es el segundo país con menos bullying? Exacto: el nuestro. ¿Y dónde dicen los niños sentirse menos solos? Primero Holanda; segundo, España, con solo un 9%. Os dejo el gráfico en los comentarios, para que flipeis con algo que nadie sabe. Estoy seguro de que si preguntas a unos padres qué quieren para su hijo, casi todos te dirán que lo primero es que sepa relacionarse bien con los demás. Aprobar exámenes viene después. Y resulta que en eso somos pioneros. El contraste con el sistema asiático es brutal. Mientras escribía un capítulo de mi libro a este tema hablé con estudiantes de habla hispana que se habían mudado a China a terminar sus estudios. 

Todos me decían lo mismo: el sistema chino es demasiado duro. A algunos les recordaba a cómo educaban a nuestros padres hace cincuenta años. Una chica me dijo que fue la peor experiencia de su vida. Los datos de PISA avalan esa impresión. Los alumnos asiáticos son los que menos compañerismo sienten hacia sus compañeros, los que más perciben que hay demasiada competitividad y los que más notan que se les compara continuamente con "los mejores de la clase".

Sacan buenas notas, sí, pero a costa de erosionar su amor propio y todos los demás ámbitos de su vida. ¿Y qué consecuencias tiene eso? Muchas, y casi todas malas, excepto quizás, que sacan buenas notas.

 Las psicológicas son las más evidentes: si el sistema te enseña que tu valía es tu nota, te pasarás la vida creyendo que solo vales si destacas, sentirás una envidia y una competitividad enfermiza hacia quien es mejor que tú, y desarrollarás un miedo paralizante al juicio de los demás. Pero hay otras menos evidentes. Los países asiáticos tienen un problema serio de iniciativa y de emprendimiento. 

Lo recogen muchos índices y lo sabe cualquiera que haya vivido allí. Un sistema que compara sin descanso y que mina la autoestima de los estudiantes acaba produciendo gente que saca muy buenas notas, sí, pero que a la hora de la verdad no se atreve a hablar en público, ni a dar su opinión, ni a intentar emprender por si sale mal. Han aprendido que equivocarte dice algo sobre tu valía, en lugar de ver los fallos como una parte natural del aprendizaje. 

Y eso, además de marcar su personalidad, se acaba pagando en la economía del país. ¿Por qué cuento todo esto? Porque las notas de nuestros hijos importan, sí, pero todo lo demás también. Y si solo medimos las notas, y solo abrimos titulares con la mitad de la historia, acabaremos convirtiendo esa mitad en lo único que premiamos en nuestras escuelas, a costa de todo lo demás. Tengamos un debate serio sobre el tema, desde luego, pero por favor, hagámoslo con todos los datos sobre la mesa.

12:20 p. m. · 8 sept. 2026 ·14,7 mil Visualizaciones

  

Julen Bollain @JulenBollain

Quizá debamos mirar a la desinversión realizada por los gobiernos del PP para entender el por qué de los resultados PISA. 44.652 millones de euros que dejaron de invertirse en educación.

8:55 p. m. · 8 sept. 2026 ·588 Visualizaciones

"Los alumnos españoles con un mayor nivel socioeconómico han descendido en 33 puntos respecto al informe de 2022, frente al descenso de 15,1 puntos entre los alumnos más desfavorecidos.

Alumnos ricos vs. alumnos pobres: la caída en el informe PISA es más intensa cuanto mayor es el nivel socioeconómico.

 El Informe PISA 2025 concluye que, tanto en España como en el promedio de la OCDE, hay un deterioro más intenso entre el alumnado perteneciente al cuarto de mayor nivel socioeconómico, aunque la magnitud de este descenso "es claramente superior en España" y la Lectura es la competencia que registra el descenso más acusado.

Así, los resultados en Lectura de los alumnos españoles con un mayor nivel socioeconómico han descendido en 33 puntos respecto al informe de 2022, frente al descenso de 15,1 puntos entre los alumnos más desfavorecidos; los resultados en Matemáticas han descendido en 24,2 puntos entre los alumnos con mayor nivel socioeconómico, frente a la bajada de 10,5 de los alumnos más desfavorecidos; y los resultados en Ciencias han descendido en 12,6 puntos entre los alumnos con mayor nivel socioeconómico y en 4,5 puntos entre los más desfavorecidos.

En Ciencias, el Promedio OCDE mejora entre el alumnado de nivel socioeconómico bajo y medio y empeora entre el más favorecido. España presenta una evolución menos favorable y un deterioro más generalizado, especialmente en el grupo de mayor índice socioeconómico y cultural (ISEC).

En Lectura, el rendimiento empeora en todos los grupos socioeconómicos, con especial intensidad entre el alumnado de mayor ISEC. España reproduce este patrón en Lectura, pero con pérdidas considerablemente mayores que las del Promedio OCDE en todos los grupos socioeconómicos.

En Matemáticas también se observa una evolución negativa, con el mayor descenso entre el alumnado de mayor ISEC. España presenta un empeoramiento más acusado que el Promedio OCDE en todos los grupos socioeconómicos, especialmente en el más favorecido.

La OCDE concluye que el alumnado perteneciente al cuarto superior del ISEC es el que experimenta los mayores descensos de rendimiento tanto en España como en la OCDE, lo que apunta a "un debilitamiento del rendimiento de los estudiantes tradicionalmente de mayor desempeño".

También advierte de que España presenta una evolución sistemáticamente más negativa que la OCDE, especialmente en Lectura y Matemáticas, donde las pérdidas "son significativamente superiores en todos los niveles socioeconómicos".

Finalmente apunta que, mientras que en la OCDE todavía se observan mejoras entre el alumnado de menor y nivel socioeconómico intermedio en Ciencias, e incluso una cierta estabilidad en Matemáticas, España muestra "un deterioro mucho más generalizado, que afecta prácticamente a todos los grupos sociales y que únicamente encuentra una ligera excepción en el tercer cuarto del ISEC en Ciencias".

Alumnado más desfavorecido con resultados excelentes

El análisis por cuartos del ISEC permite, además, identificar al alumnado que, pese a partir de una situación socioeconómica desfavorable, alcanza niveles elevados de rendimiento. En PISA 2025, el 13% de los estudiantes pertenecientes al cuarto inferior de ISEC en España se sitúa, sin embargo, en el cuarto superior de rendimiento en Ciencias.

Este alumnado es considerado por PISA como académicamente resiliente, al haber logrado un nivel de excelencia educativa en comparación con el resto del alumnado de su propio país a pesar de las desventajas asociadas a su contexto socioeconómico.

Este porcentaje es ligeramente superior al promedio de la OCDE, donde el 12% del alumnado desfavorecido alcanza el cuarto superior de rendimiento en Ciencias, lo que sugiere que, "aunque el origen socioeconómico continúa desempeñando un papel relevante en los resultados educativos, una proporción significativa de estudiantes consigue superar las limitaciones asociadas a su contexto de origen".

Rendimiento y género y origen migrante

En términos generales, el patrón observado en España y en la mayoría de los países participantes en el Informe PISA 2025 se caracteriza por la ausencia de un patrón definido en cuanto a las diferencias de género en ciencias, una clara ventaja de las alumnas en lectura y una ventaja de los alumnos en matemáticas.

Al analizar la evolución de los rendimientos por género, se observa que, en España, el rendimiento en Ciencias desciende tanto entre las chicas como entre los chicos, aunque la pérdida es mayor entre estos últimos.

Por otro lado, la proporción de alumnado de origen migrante presenta una gran variabilidad entre los sistemas educativos participantes en PISA 2025.

En el promedio de la OCDE, el alumnado migrante representa el 16,7% del total de estudiantes de 15 años, mientras que en el conjunto de la Unión Europea esta proporción es muy similar (16,3%). España se sitúa por encima de ambos referentes, con un 20,3% de alumnado migrante, es decir, aproximadamente uno de cada cinco estudiantes de 15 años tiene origen migrante.

En general, el alumnado nativo obtiene mejores resultados en ciencias que el alumnado de origen migrante. Al descontar el efecto del ISEC, la brecha se reduce de forma notable y en España queda por debajo de la del Promedio OCDE y el Total UE.

El nivel socioeconómico influye más que la titularidad del colegio

En cuanto a la titularidad de los centros, España presenta una proporción de alumnado escolarizado en centros públicos inferior a la del promedio OCDE y el total UE. Sin descontar el ISEC, el alumnado de centros privados obtiene mejores resultados en Ciencias. Esta brecha es menos acusada en España que en el promedio OCDE y próxima a la del total UE.

Al descontar el ISEC del estudiante, la brecha entre centros públicos y privados disminuye de forma notable, lo que indica que "una parte importante de la ventaja inicial de los centros privados se debe al origen socioeconómico y cultural de su alumnado". Al descontar conjuntamente el ISEC del alumnado y el del centro, la diferencia se invierte a favor de los centros públicos en España, el promedio OCDE y el total UE.

En cuanto a la repetición de curso, España presenta una incidencia de la repetición considerablemente superior a la del promedio OCDE y el total de la UE. La repetición es más frecuente en los centros públicos que en los privados. Esta diferencia es especialmente acusada en España, superando ampliamente la observada en la OCDE y la UE.

En general, el alumnado que no ha repetido obtiene mejores resultados que el repetidor en las tres competencias. En España, estas brechas superan las del promedio de la OCDE y de la UE.

Asimismo, el alumnado de España presenta un nivel de curiosidad hacia el aprendizaje de las ciencias superior al observado en el promedio de la OCDE y la UE. La desagregación por género muestra un patrón relativamente generalizado tanto en España como en el conjunto de los países participantes a favor de las chicas.

El alumnado español también reporta un nivel de perseverancia claramente superior a la del promedio de la OCDE y de la UE. Esta ventaja se observa tanto a nivel agregado como en la desagregación por géneros. Además, España destaca porque tanto chicas como chicos se sitúan en valores positivos del índice, una circunstancia que se observa en un número limitado de países europeos."    (LaSexta, 08/09/26) 

 

"La educación pública logra mejores resultados que la privada en el Informe PISA cuando se igualan las condiciones sociales.

 Los estudiantes de centros educativos privados españoles, incluyendo a la educación concertada, tienen, en promedio, mejores resultados que los de la enseñanza pública en el Informe PISA. Pero ello se debe a que la pública acoge a muchos más chavales desfavorecidos. Cuando las condiciones sociales de unos y otros centros se igualan, una de las posibilidades estadísticas que permite la evaluación internacional publicada este martes, la situación cambia y son los de la pública quienes logran mejor rendimiento.

Si se toman los resultados en bruto de los estudiantes de una y otra red, los de la privada están claramente por delante. Obtienen 24 puntos más en matemáticas, 23 en ciencias, y 21 en lectura. Es decir, llevan aproximadamente un curso escolar de ventaja.

Si se neutraliza el índice socioeconómico y cultural de los estudiantes ―el ISEC, que PISA elabora con información sobre el nivel educativo de sus padres, su tipo de empleo y las condiciones del hogar donde viven―, la diferencia se reduce a una tercera parte. Los adolescentes de la privada siguen en cabeza, pero solo les sacan siete puntos a los de la pública en el examen de ciencias, que es el único al que PISA aplica en esta edición del informe el filtro ISEC. En los promedios internacionales la brecha entre los resultados educativos también se reduce mucho al controlar esa variable.

El informe aplica un segundo filtro que iguala no solo las condiciones socioeconómicas individuales de los estudiantes, sino las del conjunto del centro educativo. Y al hacerlo, la ventaja se invierte, y los alumnos españoles de la pública aventajan en 4 puntos a los de la privada. En la OCDE y la UE pasa lo mismo, con diferencias todavía más abultadas: la pública pasa a estar 10 y 18 puntos por delante respectivamente.

“Controlar el ISEC individual y la composición por centro nos ayuda a ver qué efecto tienen otras cuestiones sobre el aprendizaje. Unos factores que son básicamente la calidad docente del centro, su organización, los planteamientos curriculares…”, señala Sheila González, politóloga de la Universidad de Barcelona especializada en desigualdad educativa. “Y una lectura de este resultado sería que los profesores de la pública están mejor preparados. Porque son los que se han presentado a oposiciones, los que tienen mejores condiciones laborales, y seguramente, a pesar de los problemas que existen, los que disponen de más recursos como aulas de acogida o personal de apoyo”.

Neutralizar el ISEC es un artificio estadístico que de un lado es útil y del otro resulta arriesgado, advierte González. “Podemos acabar diciendo que la pública, si anulamos toda la composición social, funciona mejor que la privada y la concertada. Pero en la práctica es la pública la que concentra la mayor parte de las necesidades sociales. Es decir, un escenario limpio en ese sentido no existe. Y corremos el riesgo de pensar que no es tan grave, cuando sí lo es. Las composiciones del alumnado en los centros importan”.

La mayor utilidad del filtro estadístico, añade la investigadora, es mostrar que distribuyendo “al alumnado de forma equilibrada entre los centros, la red pública funciona bien, lo que refuerza la justificación de la lucha contra la segregación escolar” por motivos socioeconómicos. Algo que resulta especialmente importante en España, el país que, según calculó Save the Children usando los microdatos de PISA en 2022, lidera la segregación en la OCDE.

La edición de este año del informe muestra un cambio. En 2022, incluso después de aplicar el filtro ISEC individual de los alumnos y el del centro educativo, la privada seguía estando cinco puntos por delante en matemáticas.

Miguel Recio, que fue responsable del gabinete de análisis de la federación de Enseñanza de CC OO, apunta como uno de los motivos de la mejora de la escuela pública el hecho de que entre 2018 y 2024 (los datos de 2025 y 2026 aún no están disponibles), el Ministerio de Educación transfirió a las comunidades autónomas 8.756 millones para varios programas educativos que han beneficiado sobre todo a esta red educativa. Bien porque los fondos iban destinados a crear plazas en la pública o bien porque eran programas dirigidos a apoyar al alumnado desfavorecido, como el PROA+. Y que esos recursos adicionales han permitido a los estudiantes de la pública resistir mejor la crisis educativa que refleja la nueva edición de PISA.

El sociólogo de la Universidad de La Laguna, José Saturnino Martínez, agrega que el informe refleja que el mayor hundimiento de los resultados se ha producido, tanto en España como en el conjunto de la OCDE, en el alumnado del cuartil socioeconómico más acomodado. Y como este asiste “en mucha mayor medida a la escuela privada”, es coherente que esta red educativa haya bajado más.

En casi todas las comunidades autónomas la pública sale mejor parada cuando se igualan las condiciones socioeconómicas. En algunas con diferencias marcadas, como Galicia, 26 puntos; Murcia, 18; Cantabria, 17, o Andalucía, 16. En Galicia y Cantabria, la pública sale mejor parada incluso sin descontar el ISEC.

En cuatro territorios la privada logra mejor rendimiento incluso después de anular el ISEC: Baleares, con 5 puntos de ventaja; Canarias, 14; y País Vasco y Navarra, con 32.

PISA también muestra que la escuela pública tiene un peso relativamente pequeño en España comparado con el resto del mundo desarrollado. Matricula al 69,4% de los estudiantes de 15 años, cuando en el conjunto de la OCDE el porcentaje se eleva al 83,2%, y en la UE, al 85,6%."

(Ignacio Zafra , El País, 10/09/26) 

La ONU reconstruye «Un día en la vida» de los detenidos palestinos... La ONU afirma que la tortura y los malos tratos se han generalizado y se han vuelto sistemáticos en los centros de detención israelíes... Al menos 91 palestinos han muerto bajo custodia israelí desde octubre de 2023... Los supervivientes describen dietas de inanición, palizas brutales, violencia sexual y tratos degradantes durante el arresto y la detención... La ONU afirma que estos abusos se han convertido en «partes permanentes» de la vida bajo custodia israelí

 "Una investigación de derechos humanos de la ONU documenta torturas sistemáticas, inanición y tratos degradantes infligidos a palestinos en centros de detención israelíes desde octubre de 2023.

Conclusiones clave

  • La ONU afirma que la tortura y los malos tratos se han generalizado y se han vuelto sistemáticos en los centros de detención israelíes.
  • Al menos 91 palestinos han muerto bajo custodia israelí desde octubre de 2023.
  • Los supervivientes describen dietas de inanición, palizas brutales, violencia sexual y tratos degradantes durante el arresto y la detención.
  • La ONU afirma que estos abusos se han convertido en «partes permanentes» de la vida bajo custodia israelí.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU en el Territorio Palestino Ocupado ha documentado lo que describe como un patrón sistemático de tortura, inanición, violencia sexual y tratos degradantes contra los palestinos detenidos por Israel, publicando la primera entrega de una nueva serie que reconstruye «un día en la vida de un palestino detenido por Israel».

Basándose en decenas de testimonios de detenidos liberados, la ONU afirma que los relatos revelan patrones de abuso notablemente consistentes en múltiples centros de detención israelíes, lo que indica que la tortura y los malos tratos se han vuelto «generalizados y sistemáticos» desde octubre de 2023.

Morir bajo custodia

Según la ONU, al menos 91 palestinos han muerto bajo custodia israelí desde octubre de 2023. Las cifras del Servicio Penitenciario israelí confirman muertes adicionales, aunque las autoridades han retenido información suficiente para verificarlas de forma independiente.

La ONU también señaló que las autoridades israelíes se han negado a devolver la mayoría de los cuerpos a sus familias.

A fecha de 1 de julio de 2026, Israel mantenía a 9.299 palestinos en centros de detención, entre ellos 3.244 detenidos administrativos, en su mayoría sin cargos ni juicio, y otros 1.320 clasificados como «combatientes ilegales», otra forma de detención administrativa.

‘Instalaciones permanentes’

El informe concluye que la tortura y los malos tratos ya no son incidentes aislados.

“Decenas de testimonios de detenidos palestinos liberados demuestran que la tortura, los malos tratos y la humillación extrema se han convertido en parte permanente de la vida bajo custodia israelí”, declaró la ONU.

Añadió que los testimonios recogidos de detenidos en diferentes prisiones e instalaciones militares durante distintos períodos describen prácticas casi idénticas, lo que indica que el abuso es generalizado y sistemático.

Entre los centros penitenciarios mencionados repetidamente por antiguos detenidos se encuentran el campo militar de Sde Teiman, la prisión de Ktzi’ot (Néguev), la prisión de Megido y la prisión de Ofer.

Violencia y humillación

El primer capítulo de la documentación de la ONU se centra en el momento en que los palestinos entran bajo custodia israelí.

Los antiguos detenidos describieron arrestos arbitrarios durante las redadas militares en Cisjordania y Gaza, a menudo acompañados de palizas severas, desnudamientos forzados, vendajes prolongados en los ojos y tratos degradantes.

Un palestino detenido mientras se dirigía a un centro de distribución de ayuda de la Fundación Humanitaria de Gaza declaró que soldados israelíes obligaron a un grupo de civiles, entre ellos dos mujeres, a desnudarse y a arrodillarse con la cabeza en el suelo durante horas antes de liberar a las mujeres y arrestar a los hombres.

Otros denunciaron haber sido detenidos dentro de hospitales, a bordo de barcos de pesca o simplemente mientras viajaban por las carreteras de Gaza.

En la Cisjordania ocupada, muchos detenidos describieron arrestos violentos durante las redadas militares israelíes en pueblos y aldeas, seguidos de «interrogatorios de campo» realizados dentro de casas convertidas en puestos militares temporales.

Varios ex detenidos también describieron traslados violentos entre centros de detención.

Un hombre declaró que fue trasladado a Sde Teiman en un camión donde viajaban entre 70 y 80 detenidos, y añadió que un preso falleció durante el trayecto.

Otro relató haber sido atacado por perros militares mientras estaba con los ojos vendados y esposado durante su traslado desde el centro penitenciario.

“Los soldados soltaron a los perros mientras estábamos esposados ​​y con los ojos vendados… Dos perros me atacaron y me inmovilizaron en el suelo. Sentí la saliva por todo el cuerpo.”

Otros recordaron lo que describieron como «procedimientos de bienvenida» que incluían palizas severas, desnudez forzada, registros corporales y humillación pública inmediatamente después de su llegada.

‘Apenas se mantuvo con vida’

La segunda parte examina las condiciones alimentarias dentro de los centros de detención israelíes.

Los ex detenidos describieron de forma reiterada dietas de inanición que les provocaron una drástica pérdida de peso.

Varios afirmaron que las raciones de comida «no eran suficientes para un niño».

Un detenido que perdió más de 50 kilogramos durante un año de detención declaró a los investigadores que las raciones de comida estaban «claramente destinadas a apenas mantenernos con vida, pero hambrientos».

Otro exdetenido en Sde Teiman declaró que las comidas diarias consistían en poco más de tres rebanadas de pan con una cucharada de mermelada para el desayuno, una pequeña porción de atún enlatado para el almuerzo y otra comida de pan con mermelada para la cena.

Añadió que a los grupos de entre 25 y 30 detenidos solo se les proporcionaban dos botellas de agua para todo el día.

Un preso liberado más recientemente describió cómo sobrevivió durante casi un año con porciones mínimas de yogur, arroz, frijoles, verduras, hummus, tahini y pan, antes de perder finalmente la mitad de su peso corporal.

Muerte vinculada a la inanición

La ONU destacó el caso de Walid Al Basha, de 17 años, que murió en la prisión de Megido el 22 de marzo de 2025.

A diferencia de la mayoría de los casos, las autoridades israelíes realizaron una autopsia. Según la ONU, el examen reveló graves signos de inanición.

Según los informes, Al Basha gozaba de buena salud cuando fue arrestado en septiembre de 2024.

Derecho internacional

La ONU subrayó que el derecho internacional humanitario exige que todas las partes en un conflicto —y las potencias ocupantes— traten a los detenidos con humanidad y los protejan de la violencia, la tortura, la humillación y el abuso sexual.

Hizo hincapié en que la prohibición de la tortura en virtud del derecho internacional es absoluta y se aplica sin excepción, independientemente de la identidad de la víctima o del perpetrador.

La oficina de derechos humanos afirmó que seguirá publicando capítulos adicionales en los próximos días para reconstruir con mayor detalle la realidad cotidiana que viven los palestinos en los centros de detención israelíes."