20.10.26

La vivienda en un contexto de financiarización se convierte en una máquina de generar ingresos en el mercado global... El problema de fondo no es simplemente una cuestión de precios altos, sino que la vivienda ha dejado de ser un derecho social y un bien de uso, para convertirse en un activo financiero global... El primer indicador de esta crisis es la escalada imparable del coste de acceso a una vivienda... es una dinámica que ha colonizado ciudades medianas y áreas metropolitanas, expulsando a los jóvenes y a las familias con rentas modestas hacia la periferia... Esta subida espectacular no es un fenómeno aleatorio o un simple desequilibrio entre oferta y demanda... la explica la financiarización de la vivienda. Grandes fondos de inversión, Socimis (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria) y tenedores de capital adquieren grandes paquetes de viviendas para obtener un rendimiento constante a través de los alquileres, que fijan en base a expectativas de rentabilidad financiera y no a la capacidad de pago de la población local... no se comportan como el pequeño propietario tradicional; su objetivo es maximizar el rendimiento por activo, lo que les lleva a aplicar políticas agresivas de fijación de precios y a oponerse a cualquier tipo de regulación que limite sus beneficios... este proceso convierte a los inquilinos en una fuente de generación de flujos de caja para los inversores, subordinando la función social de la vivienda a la lógica del balance contable... En España, han encontrado un aliado poderoso en la economía de plataformas y el auge del alojamiento turístico de corta duración, pues resulta mucho más lucrativo alquilar un piso por días a turistas que a residentes de forma estable. Esto no solo reduce el stock disponible de vivienda en alquiler a largo plazo, sino que presiona al alza los precios de todo el mercado circundante... el joven que busca su primer piso de alquiler no compite solo con otros jóvenes en su misma situación. Compite con fondos de inversión internacionales que pueden pagar al contado por un edificio, con turistas dispuestos a pagar tarifas diarias que equivalen a la mensualidad de un alquiler tradicional, y con un mercado que prioriza sistemáticamente la rentabilidad sobre la necesidad. Este es el núcleo del problema: la vivienda ha sido desvinculada de su función social y secuestrada por la lógica financiera (Juan Laborda)

"En España, llegar a la mayoría de edad ya no significa, para la inmensa mayoría de los jóvenes, poder plantearse una vida independiente. La transición a la vida adulta se ha pospuesto de forma dramática, convirtiendo la emancipación residencial en un sueño cada vez más lejano. La edad media para salir del hogar familiar ronda los 30 años, una de las más altas de la Unión Europea, y detrás de esta cifra hay una realidad de frustración, precariedad y proyectos vitales en pausa. Este fenómeno, aunque presente en otras economías desarrolladas, adquiere en España una intensidad particular, una tormenta perfecta donde confluyen tendencias globales y errores de política nacional.

El problema de fondo no es simplemente una cuestión de precios altos, sino la transformación estructural de la vivienda: ha dejado de ser un derecho social y un bien de uso para convertirse en un activo financiero global. Este proceso, conocido como financiarización, se ha visto potenciado en nuestro país por la ausencia crónica de un parque público de alquiler potente que actúe como colchón y por graves errores de previsión tras la crisis de 2008, que dejaron un déficit de construcción justo cuando la economía se recuperaba y la demanda, amplificada por la llegada de nuevos habitantes, se disparaba.

La espiral de los precios: El síntoma de un mal estructural

El primer indicador, y el más visible, de esta crisis es la escalada imparable del coste de acceso a una vivienda. No se trata de un incremento circunscrito a los distritos más céntricos de Madrid o Barcelona; es una dinámica que ha colonizado ciudades medianas y áreas metropolitanas, expulsando a los jóvenes y a las familias con rentas modestas hacia la periferia o, directamente, obligándoles a permanecer en el domicilio familiar. El precio de la compra ha recuperado y superado en muchas zonas los máximos previos a la burbuja de 2008, mientras que el alquiler se ha convertido en la opción más inalcanzable para muchos. Según los últimos datos de los portales inmobiliarios, el precio medio del alquiler en España ha aumentado más de un 40% en los últimos cinco años, un crecimiento muy por encima del de los salarios, lo que ha reducido drásticamente la capacidad adquisitiva de los hogares más jóvenes.

La financiarización implica que la vivienda se trata y gestiona principalmente como un activo financiero, un vehículo para la inversión y la extracción de rentas, en lugar de como un espacio vital

Esta subida espectacular no es un fenómeno aleatorio o un simple desequilibrio entre oferta y demanda. La hipótesis que explica de manera más sólida esta realidad es la financiarización de la vivienda. En esencia, la financiarización implica que la vivienda se trata y gestiona principalmente como un activo financiero, un vehículo para la inversión y la extracción de rentas, en lugar de como un espacio vital. Grandes fondos de inversión, Socimis (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria) y tenedores de capital han identificado en el mercado residencial español, especialmente en el alquiler, un filón de alta rentabilidad en un contexto de tipos de interés históricamente bajos. Adquieren grandes paquetes de viviendas—desde edificios enteros hasta centenares de pisos—no para habitarlos, sino para obtener un rendimiento constante a través de los alquileres, que fijan en base a expectativas de rentabilidad financiera y no a la capacidad de pago de la población local.

La evidencia académica respalda esta tesis. Investigaciones como las del geógrafo económico Manuel Aalbers han documentado cómo la entrada masiva de capital financiero en el sector residencial altera profundamente el mercado. Estos actores no se comportan como el pequeño propietario tradicional; su objetivo es maximizar el rendimiento por activo, lo que les lleva a aplicar políticas agresivas de fijación de precios y a oponerse a cualquier tipo de regulación que limite sus beneficios. Como señala Aalbers en su vasta obra sobre la financiarización de la vivienda, véase este botón de muestra, este proceso convierte a los inquilinos en una fuente de generación de flujos de caja para los inversores, subordinando la función social de la vivienda a la lógica del balance contable.

Pero la financiarización no solo llega de la mano de los fondos buitre. En España, ha encontrado un aliado poderoso en la economía de plataformas y el auge del alojamiento turístico de corta duración. Plataformas como Airbnb o Vrbo han facilitado la conversión de viviendas de uso residencial en productos turísticos, una práctica que extrae renta de forma aún más intensiva. En los centros de las ciudades y en barrios con atractivo turístico, resulta mucho más lucrativo alquilar un piso por días a turistas que a residentes de forma estable. Esto no solo reduce el stock disponible de vivienda en alquiler a largo plazo, sino que presiona al alza los precios de todo el mercado circundante. Estudios realizados en ciudades como Barcelona o Palma de Mallorca han correlacionado directamente la densidad de anuncios en estas plataformas con el incremento de los alquileres residenciales, creando un efecto de expulsión de la población local y vaciando los centros urbanos de su vida cotidiana. La vivienda, en este contexto, se convierte en una máquina de generar ingresos en el mercado global, compitiendo deslealmente con las necesidades básicas de alojamiento de la población que reside y trabaja en el territorio.

El precio no es solo un número alto; es el reflejo de una batalla desigual donde las necesidades humanas chocan contra la expectativa de dividendos

En definitiva, el joven que busca su primer piso de alquiler no compite solo con otros jóvenes en su misma situación. Compite con fondos de inversión internacionales que pueden pagar al contado por un edificio, con turistas dispuestos a pagar tarifas diarias que equivalen a la mensualidad de un alquiler tradicional, y con un mercado que prioriza sistemáticamente la rentabilidad sobre la necesidad. Este es el núcleo del problema: la vivienda ha sido desvinculada de su función social y secuestrada por la lógica financiera. El precio no es solo un número alto; es el reflejo de una batalla desigual donde las necesidades humanas chocan contra la expectativa de dividendos.

El espejismo del conflicto generacional: una cortina de humo para la lucha de clases

Una vez diagnosticado el problema estructural de la financiarización de la vivienda, es crucial enfrentar un relato pernicioso que, desde ciertos sectores del análisis económico y mediático, pretende reencuadrar la crisis. Se trata de la promoción artificial de un conflicto intergeneracional, una narrativa que sitúa a los jóvenes “millennials” y “zoomers” en frente de sus padres y abuelos “boomers”. Según este discurso, simplista y profundamente engañoso, la incapacidad de la juventud para emanciparse sería, en parte, culpa de una generación anterior que acaparó la riqueza, disfrutó de condiciones privilegiadas y ahora bloquearía el relevo. Este enfoque, además de ser miserable por intentar sembrar rencillas en el seno de las familias, constituye un error analítico de primer orden y una cortina de humo que desvía la atención de los auténticos responsables.

Los promotores de este relato suelen operar con modelos económicos obsoletos o directamente interesados, cuya principal función es la de naturalizar las dinámicas del capitalismo financiero presentándolas como fuerzas de la naturaleza o consecuencias de meras decisiones individuales. Su análisis ignora voluntariamente la transformación estructural de la economía vivida desde los años 80. La generación que hoy tiene entre 60 y 80 años no accedió a la vivienda en condiciones de privilegio por una cuestión generacional, sino porque su etapa vital de emancipación coincidió con un modelo económico radicalmente distinto. Un modelo donde el trabajo, aunque precario en muchos casos, permitía proyectar una vida, y donde la vivienda, aunque exigiera un gran esfuerzo, aún no se había convertido en el activo financiero globalizado que es hoy. La clave, por tanto, no es la fecha de nacimiento, sino la clase social y el momento histórico en el que a una le toca vivir.

Esta narrativa del “boomer vs. millennial” es funcional al poder financiero. Al culpar al vecino, al padre o al abuelo, se invisibiliza a los actores que realmente están diseñando las reglas del juego

Como ya detallé en otro artículo publicado en estas líneas, “¿Millennials Vs boomers? ¡No, es lucha de clases, amigo!”, este supuesto “conflicto generacional” es en realidad una lucha de clases edulcorada y mal disfrazada. ¿De verdad un jubilado con una pensión mínima que vive en un barrio humilde es el enemigo de un joven precario? Evidentemente, no. Ambos son víctimas de un mismo sistema que precariza el trabajo, mercantiliza los servicios públicos y financiariza los derechos básicos. El verdadero conflicto no es horizontal, entre generaciones, sino vertical: es la lucha que enfrenta a la inmensa mayoría de la población (jóvenes, adultos, ancianos) contra una minoría extractiva. Es la lucha entre quienes necesitan un techo para vivir y quienes lo convierten en un instrumento de especulación: los fondos de inversión, las grandes socimis, la banca, y las plataformas de alquiler turístico que actúan como acaparadores de stock.

Esta narrativa del “boomer vs. millennial” es funcional al poder financiero. Al culpar al vecino, al padre o al abuelo, se invisibiliza a los actores que realmente están diseñando las reglas del juego y obteniendo beneficios astronómicos. Es una estrategia de distracción que impide la formación de alianzas sociales transversales que podrían desafiar el statu quo. Mientras discutimos si una generación tuvo más suerte que otra, no estamos cuestionando por qué se permite que un fondo de inversión estadounidense o alemán compre miles de viviendas en Madrid o Barcelona para someterlas a una lógica de rentabilidad máxima. Mientras nos enfangamos en un debate estéril sobre supuestos privilegios generacionales, no estamos exigiendo una Ley de Vivienda que regule de forma efectiva los alquileres y desincentive la financiarización.

La batalla por la vivienda, como la batalla por las pensiones dignas o por un sistema público de salud fuerte, es una batalla de clase

La evidencia de que se trata de un falso debate salta a la vista cuando observamos la heterogeneidad dentro de cada generación. Existen jóvenes de clase alta cuyas familias les resuelven el problema de la vivienda mediante ayuda familiar o herencias anticipadas, y cuyas oportunidades vitales son abismalmente distintas a las de un joven de clase trabajadora. Del mismo modo, existen personas mayores que, lejos de nadar en la abundancia, sobreviven con pensiones de miseria y se enfrentan a la misma presión especulativa sobre sus hogares, viendo cómo se dispara el IBI o el coste de la vida en sus barrios. Reducir esta compleja realidad a un culebrón generacional es un acto de pereza intelectual o, en el peor de los casos, de complicidad con un sistema que necesita dividir para seguir reinando.

En conclusión, caer en la trampa del conflicto generacional significa desarmarse política y analíticamente. La batalla por la vivienda, como la batalla por las pensiones dignas o por un sistema público de salud fuerte, es una batalla de clase. Es la lucha de los de abajo, sin importar su edad, contra los de arriba. Reconocer esto es el primer paso para construir una agenda política robusta que enfrente el problema de raíz: la conversión de un derecho fundamental en una mercancía al servicio del capital. Cualquier otro relato no es solo insuficiente, sino que es parte activa del problema." 

(Juan Laborda , El Salto, 27/09/25) 

Piketty: El actual movimiento de estudiantes de secundaria y universitarios marca el ocaso del macronismo. La juventud pide algo sencillo: recursos para formarse y acceder a una educación de calidad... la movilización pone de manifiesto el fracaso más evidente del Gobierno actual: una reducción catastrófica y sin precedentes del presupuesto por estudiante, del 20 % desde 2017... esto significa que cientos de miles de jóvenes han trabajado duro para obtener el bachillerato, pero no se ha previsto nada para acogerlos en la educación superior... El desperdicio humano y económico es gigantesco y pone de manifiesto una ideología profundamente desigualitaria y jerárquica del mundo... la escasez de plazas en la enseñanza superior se ha gestionado con la mayor opacidad posible mediante un algoritmo incomprensible (Parcoursup)... el Gobierno y sus partidarios alegan que Francia no dispone de los medios para invertir más. Al hacerlo, cometen un doble error... Es cierto que la deuda pública ha pasado del 20 % del PIB en 1970 al 120 % actual. Pero, al mismo tiempo, el patrimonio privado ha aumentado mucho más: ha pasado del 300 % al 600 % del PIB, con una concentración extrema en las mayores fortunas financieras... En otras palabras, el patrimonio nacional de Francia —la suma del patrimonio privado y público, tras deducir las deudas privadas y públicas— nunca ha sido tan elevado, no solo en términos absolutos, sino también como porcentaje del PIB (que a su vez nunca ha sido tan alto)... Francia nunca ha sido tan rica: el problema que debemos resolver es únicamente una cuestión de distribución... el sector público, asociativo y sin ánimo de lucro obtiene mejores resultados que la lógica capitalista clásica en numerosos sectores, y en particular en la educación y la sanidad. Reinvertir hoy en estos sectores no es simplemente una cuestión de igualdad entre territorios y entre clases sociales. También es un reto fundamental para avanzar hacia la desmercantilización y la desmaterialización gradual de la economía y, más allá de ello, para construir otro modelo de desarrollo. Esperemos que la movilización actual contribuya a situar estas cuestiones en el centro de las próximas citas electorales

"El actual movimiento de estudiantes de secundaria y universitarios marca el ocaso del macronismo. La juventud pide algo sencillo: recursos para formarse y acceder a una educación de calidad. Al hacerlo, la movilización en curso pone de manifiesto lo que sin duda es el fracaso más evidente del Gobierno actual: una reducción catastrófica y sin precedentes del presupuesto por estudiante, del 20 % desde 2017.

Con una buena dosis de mala fe, el Gobierno se dedica a veces a proclamar a los cuatro vientos que el presupuesto nominal de la enseñanza superior ha pasado de 13 300 a 15 500 millones de euros entre 2017 y 2026 (+17 %). Es cierto, salvo que la inflación ha sido del 22 % en ese mismo periodo, por lo que el presupuesto ha disminuido en realidad un 5 % en términos reales. A esto hay que añadir que el número de estudiantes ha pasado de 2,6 millones a más de 3 millones, lo que supone un aumento del 15 %. Conclusión: el presupuesto por estudiante se ha reducido en torno a un 20 %, tal y como muestran de forma transparente los datos publicados en línea por Lucas Chancel.

 En la práctica, esto significa que cientos de miles de jóvenes han trabajado duro para obtener el bachillerato, pero no se ha previsto nada para acogerlos en la educación superior. En concreto, el número de titulados en bachillerato tecnológico y profesional ha aumentado considerablemente, pero las plazas en los IUT y los BTS no han seguido el ritmo, por lo que muchos se ven asignados a carreras universitarias masificadas y menos costosas —y a menudo totalmente inadecuadas para sus necesidades y aspiraciones—. El desperdicio humano y económico es gigantesco y pone de manifiesto una ideología profundamente desigualitaria y jerárquica del mundo. Para los macronianos, la prosperidad de las naciones depende de una ultraminoría de innovadores geniales y de los que van a la cabeza: a los demás se les pide que esperen pacientemente a que les llegue la riqueza.

La guinda del pastel: la escasez de plazas en la enseñanza superior se ha gestionado con la mayor opacidad posible mediante un algoritmo incomprensible (Parcoursup), a pesar de los repetidos llamamientos de los alumnos, las familias, los profesores y los investigadores para que se cambie el sistema. Todo ello en un contexto marcado por el fiasco de la reforma Blanquer del bachillerato, llevada a cabo en 2019 (con opciones de ramas cada vez más complejas e impredecibles para la orientación futura y horarios con huecos), y por las desigualdades estructurales entre territorios.

 Los estudios realizados por Asma Benhenda a partir de los registros de nóminas del Ministerio de Educación muestran que la proporción de profesores con contrato temporal o noveles es de apenas un 10 % en las zonas más favorecidas (París, Hauts-de-Seine) y alcanza el 50 % en los departamentos más pobres (Seine-Saint-Denis, Val-de-Marne). En definitiva, el salario medio por profesor de secundaria es aproximadamente un 20 % más bajo en las zonas más pobres que en las más ricas, incluso teniendo en cuenta las (escasas) primas que se abonan en el ámbito de la educación prioritaria.

Cuando el ministro de Educación recorre los programas de televisión afirmando que Seine-Saint-Denis está mejor dotada que París, basándose únicamente en el tamaño de las clases e ignorando pura y simplemente las diferencias salariales del profesorado, no hace honor a su cargo. La realidad es que las zonas desfavorecidas tienen clases (un poco) menos numerosas y profesores (mucho) menos formados y con menos experiencia. No es en absoluto seguro que salgan ganando con el cambio.

 Para justificar la insuficiencia de los recursos educativos, y en particular la caída del gasto por estudiante, el Gobierno y sus partidarios alegan que Francia no dispone de los medios para invertir más. Al hacerlo, cometen un doble error de razonamiento. Es cierto que la deuda pública ha pasado del 20 % del PIB en 1970 al 120 % actual. Pero, al mismo tiempo, el patrimonio privado ha aumentado mucho más: ha pasado del 300 % al 600 % del PIB, con una concentración extrema en las mayores fortunas financieras. En otras palabras, el patrimonio nacional de Francia —la suma del patrimonio privado y público, tras deducir las deudas privadas y públicas— nunca ha sido tan elevado, no solo en términos absolutos, sino también como porcentaje del PIB (que a su vez nunca ha sido tan alto).

En resumen, Francia nunca ha sido tan rica: el problema que debemos resolver es únicamente una cuestión de distribución. La situación era mucho más difícil en 1945, cuando la deuda pública era aún mayor que hoy y los patrimonios privados estaban agotados. Eso no impidió la implantación de un impuesto de solidaridad nacional (ISN) con tipos de varias decenas de puntos porcentuales sobre los patrimonios más elevados, lo que hoy podría reportar ingresos mucho mayores. Quienes repiten una y otra vez que no cabe esperar nada sustancial por ese lado están, sin duda, muy en desacuerdo tanto con las matemáticas como con la historia.

 El segundo error es aún más grave. Todo el mundo sabe que el gasto en educación y sanidad crecerá más rápido que el PIB en las próximas décadas. Pero, curiosamente, algunos parecen creer que sería más eficaz si se financiara con fondos privados. Sin embargo, todos los datos históricos y comparativos de que disponemos sugieren, por el contrario, que el sector público, asociativo y sin ánimo de lucro obtiene mejores resultados que la lógica capitalista clásica en numerosos sectores, y en particular en la educación y la sanidad. Reinvertir hoy en estos sectores no es simplemente una cuestión de igualdad entre territorios y entre clases sociales. También es un reto fundamental para avanzar hacia la desmercantilización y la desmaterialización gradual de la economía y, más allá de ello, para construir otro modelo de desarrollo. Esperemos que la movilización actual contribuya a situar estas cuestiones en el centro de las próximas citas electorales. " 

(Thomas Piketty , blog, 20/10/26, traducción DEEPL, enlaces en el original)

Usted mismo, señor Feijóo, ha dicho que le pedirá a España recortes, sacrificios y renuncias... nosotros sabemos que no estamos condenados a vivir con menos sanidad, con menos educación, con pensiones más pobres... Nos mueve la esperanza y por eso no aceptamos que el camino sea gastar cada vez más dinero en armas como ustedes defienden para luego decir a la gente que no hay dinero para hospitales, para para escuelas o para cuidar a nuestros mayores... Un país, España, nuestra patria, señor Feijó, se protege y se defiende cuidando a su gente. nos mueve la esperanza porque sabemos que podemos salvar las pensiones de la gente más humilde para que en España mande la solidaridad y no el sálvese quien pueda que ustedes proponen con su reforma de las pensiones... Nos mueve la esperanza y no admiramos a Donald Trump, un hombre que desprecia a los seres humanos, a la democracia y a la vida. y a quien usted apoya... Nunca pactaríamos como hace usted con quienes dicen que hay que cazar a seres humanos... Estamos decididos y esperanzados. con respeto, con esfuerzo e ilusión, podemos hacer que gane de nuevo el progreso. Y por eso es por lo que está usted tan nervioso, señor Feijóo (Juan Torres López)

" Señor Feijóo, he leído que usted llama a la candidatura unitaria de las fuerzas progresistas al Senado la lista de los desesperados.

Se lo digo con todo respeto, señor Feijóo. Se equivoca, se equivoca usted de raíz o como dicen en mi tierra, de cabo a rabo. Yo he impulsado modestamente esta iniciativa desde el primer día junto a miles de mujeres y hombres de toda España y le puedo decir que lo que nos ha unido es exactamente lo contrario de lo que usted dice. No nos mueve la desesperación, nos mueve la esperanza. 

Usted mismo, señor Feijóo, ha dicho que le pedirá a España recortes, sacrificios y renuncias. Nosotros no nos mueve la esperanza porque sabemos que no estamos condenados a vivir con menos sanidad, con menos educación, con pensiones más pobres. ¿Qué es lo que ustedes proponen cada vez que hablan de ajustes? Nos mueve la esperanza y no admiramos a Donald Trump, un hombre que desprecia a los seres humanos, a la democracia y a la vida. y a quien usted apoya. Nosotros no queremos parecernos a él. Queremos todo lo contrario. Nos mueve la esperanza y por eso no aceptamos que el camino sea gastar cada vez más dinero en armas como ustedes defienden para luego decir a la gente que no hay dinero para hospitales, para para escuelas o para cuidar a nuestros mayores. 

Un país, España, nuestra patria, señor Feijó, se protege y se defiende cuidando a su gente. nos mueve la esperanza porque sabemos que podemos salvar las pensiones de la gente más humilde para que en España mande la solidaridad y no el sálvese quien pueda que ustedes proponen con su reforma de las pensiones. Nos mueve la esperanza, señor Feijóo, y no nos sumamos como ustedes a las voces que reclaman recortar derechos y y libertades. Lo que están haciendo allí donde gobiernan.

Menos derechos para las mujeres, menos libertad para la cultura, menos protección para quien más la necesita.

Nos mueve, señor Feijó, la esperanza y por eso podemos tratar con respeto a quienes piensan distinto de nosotros, también a usted. Por eso nunca diremos de usted, señor Feijón, ni de la señora Ayusa Ayuso o de sus socios, señora Vascal, los insultos y barbaridades que ustedes dedican a Pedro Sánchez. ¿Y saben por qué, señor Feijó? Porque nos mueve la esperanza y no el odio. Nos mueve la esperanza y por eso sabemos que podemos convivir en paz por con quienes vienen de fuera a trabajar, a dejarse la piel y hacer que nuestra patria sea más grande. Y por eso, porque nos mueve la esperanza, no hemos pensado nunca en señalarlos, en perseguirlos o en cazarlos. 

Nunca pactaríamos como hace usted con quienes dicen que hay que cazar a seres humanos. nos mueve la esperanza y por eso creemos que los españoles y españolas podemos construir construir entre todos un futuro de cooperación, aunque seamos distintos.nos mueve la esperanza y por eso no hablamos de cavar nuevas tumbas, como dijo su segundo el señor Tellado, nos mueve la esperanza y por eso no necesitamos mentir para convencer, como usted ha hecho tantas veces, señor Feijó, nos mueve la esperanza y por eso, si perdemos unas elecciones, reconoceremos la victoria del adversario como legítima, sin excusas y sin sombra.

Esa es la democracia, señor Feijó, y usted no lo ha hecho. Nos mueve la esperanza y por eso no dividimos a España entre españoles de bien, españoles a los que hay que apartar, españoles buenos, los que piensan como ustedes y malos todos los demás. Hay un solo pueblo diverso y libre que merece vivir mejor. Esa esa es la diferencia entre usted y nosotros, señor Feijó.

Usted pide sacrificios y habla de los españoles que no piensan como usted con odio, desprecio y revancha. Nosotros ofrecemos esperanza, mucha esperanza. No estamos desesperados, como dice usted, señor Feijó. Estamos decididos y esperanzados. con respeto, con esfuerzo e ilusión, podemos hacer que gane de nuevo el progreso. Y por eso es por lo que está usted tan nervioso, señor Feijóo, y por eso se le nota tanto que está usted muy nervioso."

(Juan Torres López, blog, 19/10/26) 

Las pensiones privadas no sólo quiebran en naciones en desarrollo, en Inglaterra costó 60.000 millones salvarlas: "Por el temor incumplimiento de obligaciones de pago de los fondos de pensiones, el Banco de Inglaterra (septiembre de 2022) tuvo que intervenir poniendo 60.000 M £ para comprar deuda" (Industrieblick)

Industrieblick @Industrieblick

Algunos defienden el modelo de capitalización de las pensiones. Por el temor incumplimiento de obligaciones de pago de los fondos de pensiones, el Banco de Inglaterra (septiembre de 2022) tuvo que intervenir poniendo 60.000 M £ para comprar deuda. (Gráfico en el original)

2:41 p. m. · 19 oct. 2026 ·1.609 Visualizaciones

El 60% de los países que privatizaron su sistema de pensiones han tenido que dar marcha atrás... Lo que quiere hacer VOX en España ya ha fracasado en muchísimos países... ¿Cómo funciona? Los trabajadores no pagan a la Seguridad Social, sino a una gestora que reinvertirá ese dinero en los mercados financieros. Si la bolsa va bien, bien; si va mal, puedes perder dinero...Unos 30 países privatizaron total o parcialmente el sistema de pensiones, en Latinoamérica y en la antigua órbita soviética... Hoy, 18 de esos países (el 60%) han vuelto a hacer 100% público el sistema, recuperando la lógica de reparto. Y los demás han reducido la parte privada y reforzado la pública y solidaria, creando, por ejemplo, pensiones mínimas para que todos los que quedaron fuera no se mueran de hambre... ¿A qué se debe este estrepitoso fracaso? A muchos factores... por el coste de transición. Si los trabajadores dejan de pagar las pensiones actuales, el Estado debe cubrirlas. En Chile costó el 4,7% del PIB; en Polonia, el 14,4% (OIT, 2018). La deuda pública se dispara siempre... por los oligopolios. Gestionar tanto dinero exige una infraestructura enorme, y sólo la tienen grandes financieras, a menudo extranjeras. Con clientes cautivos, ponen la comisión que quieren. En Argentina en 2002 más de la mitad de lo aportado por el trabajador se iba en comisiones... Dinero que se queda la gestora, haya ganancias o no... por la volatilidad... ojo, no solo ocurre en crisis: este año las gestoras chilenas han perdido casi un 10% (pérdidas de 7.700 millones) por apostar con swaps a que bajarían los tipos en EEUU. La guerra de Irán les pilló a contrapié... por la cobertura. Si no cotizas (cuidados, trabajo informal), no hay pensión, ni siquiera mínima... lo único que cambia es que quien no tiene dinero se queda fuera (Eduardo Garzón)

Eduardo Garzón @edugaresp

¿Sabías que el 60% de los países que privatizaron su sistema de pensiones han tenido que dar marcha atrás? Pensiones muy bajas, comisiones altísimas y crisis financieras. Lo que quiere hacer VOX en España ya ha fracasado en muchísimos países. Repasamos por qué 

 Hasta 1981 todos los sistemas eran públicos y de reparto: cotización obligatoria, derecho universal (con pensiones mínimas para quien no cotiza), solidaridad entre generaciones y cuantías fijadas por ley, es decir, por decisión política. Lo que tenemos en España.

 Pero en 1981 los Chicago Boys convencieron a Pinochet para que creara en Chile el primer sistema de capitalización obligatoria del mundo. Detalle revelador: los dictadores dejaron fuera a militares y policías, que mantuvieron su sistema público de reparto. Los arquitectos sabían muy bien lo que había.

 ¿Cómo funciona? Los trabajadores no pagan a la Seguridad Social, sino a una gestora que reinvertirá ese dinero en los mercados financieros. Si la bolsa va bien, bien; si va mal, puedes perder dinero. Y los gestores (bancos, fondos) cobran comisión por ello.

 Después, FMI y Banco Mundial presionaron para exportar el modelo (hay un documento del Banco Mundial de 1994 que es pura apología). Unos 30 países lo privatizaron total o parcialmente, todos en desarrollo: Latinoamérica y la antigua órbita soviética.

 Hoy, 18 de esos países (el 60%) han vuelto a hacer 100% público el sistema, recuperando la lógica de reparto. Y los demás han reducido la parte privada y reforzado la pública y solidaria, creando, por ejemplo, pensiones mínimas para que todos los que quedaron fuera no se mueran de hambre.

 ¿A qué se debe este estrepitoso fracaso? A muchos factores. El primero es el coste de transición. Si los trabajadores dejan de pagar las pensiones actuales, el Estado debe cubrirlas. En Chile costó el 4,7% del PIB; en Polonia, el 14,4% (OIT, 2018). La deuda pública se dispara siempre.

 Problema 2: oligopolios. Gestionar tanto dinero exige una infraestructura enorme, y sólo la tienen grandes financieras, a menudo extranjeras. En Bolivia y El Salvador sólo eran 2 o 3 gestoras. En Hungría nacieron 60, tras competir quedaron 20 y 6 controlaban el 90%.

 Con poder de mercado y clientes cautivos, ponen la comisión que quieren. En Argentina en 2002 más de la mitad de lo aportado por el trabajador se iba en comisiones (en algunos casos hasta el 80%). En Chile llegó al 27%. En Polonia, un 10% iba solo a marketing de las gestoras.

 Estos costes operativos de las gestoras son enormes: sobre activos totales, Letonia 1,5%, Chequia 1,3%, Estonia 1,0%, Australia 0,8%. Dinero que se queda la gestora, haya ganancias o no. Un sistema público de reparto no gasta nada en publicidad ni en comisiones.

 Problema 3: volatilidad. Con el corralito de 2001, las pensiones gestionadas en Argentina perdieron un 44%. En Chile, en la crisis de 2008, se evaporó un 60%. Quien estaba a punto de jubilarse tuvo que aplazarlo esperando recuperarse, muchas veces con dinero público.

 Y, ojo, no solo ocurre en crisis: este año las gestoras chilenas han perdido casi un 10% (pérdidas de 7.700 millones) por apostar con swaps a que bajarían los tipos en EEUU. La guerra de Irán les pilló a contrapié. Las gestoras han pedido al Estado chileno que ponga fin a las pérdidas y las rescate.

 Problema 4: pensiones muy bajas. En Chile, la mitad de los hombres cobraba el 27% de su último salario, y las mujeres, el 11% (Gobierno de Chile 2014). En Kazajistán la tasa de reemplazo cayó del 60% al 29% antes de revertirse.

 Problema 5: cobertura. Si no cotizas (cuidados, trabajo informal), no hay pensión, ni siquiera mínima. En Bolivia cotizaba solo el 11% de los trabajadores: nueve de cada diez quedaban fuera. Y como las mujeres viven más, el cálculo actuarial les da pensiones mensuales menores: doble castigo.

 Problema 6: no aborda ni resuelve el reto demográfico. Envejecimiento y baja natalidad no cambian por privatizar; lo único que cambia es que quien no tiene dinero se queda fuera. Es una política individualista, egoísta e injusta, que no soluciona nada.

 Argentina nacionalizó todo en 2008 sin una sola protesta. Bolivia en 2010 con pensión mínima universal; Kazajistán en 2013, Chequia en 2016, Hungría y Polonia tras 2008. Chile, que no revirtió, ha tenido que añadir pensiones básicas solidarias (2008) y una pensión garantizada universal (2022).

 A tenor del rotundo fracaso, hasta el propio Banco Mundial dejó de promocionar estos sistemas. La evidencia: sale caro, deja pensiones más bajas, sube la deuda pública y solo ganan bancos, aseguradoras y fondos. Cuando alguien defienda privatizar el sistema de pensiones, recuerda todo esto.

 Desarrollo todo esto en vídeo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=Ca7yyakux3Q

10:38 a. m. · 20 oct. 2026 . 13,6 mil Visualizaciones

La revuelta es un ya basta... la expresión de una crisis y situación desesperada y un tipo de lenguaje político radical de los no escuchados... las protestas no surgen simplemente de una generación inconforme, sino de la contradicción entre las promesas de igualdad republicana y las condiciones materiales de vida. Entre las reformas tecnocráticas a favor de los ricos y las fuerzas armadas y el abandono de la educación y la segregación y represión de los jovenes migrantes... La derecha mundial agita su odio contra los migrantes como origen de la revuelta. Pero las protestas cuyo epicentro es Francia se extienden a Bélgica y Albania e Italia con el fuego de la indignación generalizada que surge por las democracias europeas de mercado que abandonaron lo público, junto a la corrupción, el rearme y la desigualdad. En Portugal y España se presenta como protesta por la captura de las ciudades por el capital inmobiliario, como crisis de vivienda... La derecha mundial agita su odio contra los migrantes como origen de la revuelta. Pero las protestas cuyo epicentro es Francia se extienden a Bélgica y Albania e Italia con el fuego de la indignación generalizada que surge por las democracias europeas de mercado que abandonaron lo público, junto a la corrupción, el rearme y la desigualdad... En Portugal y España se presenta como protesta por la captura de las ciudades por el capital inmobiliario, como crisis de vivienda... La revuelta fue engendrada por tanto por las condiciones materiales precarias del neoliberalismo, como por las condiciones políticas de absoluto cierre de las mediaciones ante gobiernos arrogantes que creyeron que podían imponer el orden del capital. La revuelta es la respuesta a ello... también pesa entre la juventud el horizonte catastrófico para su generación que ha terminado con cualquier promesa de futuro, empleo y bienestar; pesa la claridad en muchos de ellos del cambio climático como anuncio del fracaso civilizatorio; y moviliza entre muchos de ellos la rabia por el genocidio en Gaza, que se ha convertido junto a la bandera palestina, en el símbolo mundial de resistencia ante lo abominable... Pero la revuelta es un festin de energía y politicidad, una explosión de energía y pasión alegre... En medio del oscuro momento que vive la humanidad, esa energía de la juventud, esa radicalidad de la revuelta, esa compulsión de un ya basta incontrolable, ingobernable, ese mensaje político que anuncian los estudiantes franceses con su ya basta ha comenzado a voltear por completo el destino catastrófico dominado por la extrema derecha... Los estudiantes franceses no solo dan muestra de dignidad, sino también señal de que la batalla por la humanidad no está perdida, porque sus jovenes, están dispuestos a luchar por la vida, por el futuro y por la libertad (César Pineda)

"La revuelta es un ya basta: ruptura de la relación mando-obediencia, desbordamiento de la capacidad policiaca de sostener el orden. Expresión de una crisis y situación desesperada y un tipo de performatividad y lenguaje político radical de los no escuchados: HILO

las protestas no surgen simplemente de una generación inconforme, sino de la contradicción entre las promesas de igualdad republicana y las condiciones materiales de vida. Entre las reformas tecnocráticas a favor de los ricos y las fuerzas armadas y el abandono de la educación y la segregación y represión de los jovenes migrantes. No se trata solo de edificios escolares con ratas, sino de la indignación generalizada de que el gobierno de Macron y en general los gobiernos franceses trabajan a favor del capital y la elites, abandonando a su suerte a los más pobres y a la educación pública. El hechizo que Macron había producido entre los franceses se ha roto, y ese rompimiento implica un cuestionamiento más radical que la queja sobre aulas con demasiados estudiantes: lo que ha venido a cuestionar el movimiento estudiantil, es la democracia de mercado macroniana, ya que lo que viven los estudiantes y los jovenes estudiantes migrantes es una realidad cotidiana desesperanzadora, represión policial y condiciones degradantes e intolerables en sus escuelas. El abismo entre la gerencia tecnocrática de las finanzas de los gobiernos y sus discursos huecos y la realidad juvenil es absoluta. La crisis se ha producido en esa brecha

La derecha mundial agita su odio contra los migrantes como origen de la revuelta. Pero las protestas cuyo epicentro es Francia se extienden a Bélgica y Albania  e Italia con el fuego de la indignación generalizada que surge por las democracias europeas de mercado que abandonaron lo público, junto a la corrupción, el rearme y la desigualdad.
En Portugal y España se presenta como protesta por la captura de las ciudades por el capital inmobiliario, como crisis de vivienda.

Así como se vivieron los estallidos en LATAM (Chile-Colombia-Ecuador) en 2019, y como hundimiento electoral de los partidos de la globalización neoliberal en Estados Unidos girando hacia la derecha trumpiana, las revueltas europeas son la otra forma de expresión del hundimiento final del neoliberalismo y sus regímenes desacreditados (Macron tiene niveles de aprobación de menos del 20%, es decir menos que Peña Nieto en el momento de su colapso).

Pero si la revuelta se presenta como lucha de clases multitudinaria en las calles es por la crisis de representación generalizada de los partidos y por la debilidad de las estructuras de clase que ya no median ni regulan la relación capital trabajo.

La revuelta, siguiendo a Joshua Clover, está de regreso porque es imposible protestar y frenar al poder del capital financiero intangible e inalcanzable, mientras que el poder represivo del estado es el único modo de relación con quien dice ya basta. La revuelta fue engendrada por tanto por las condiciones materiales precarias del neoliberalismo, como por las condiciones políticas de absoluto cierre de las mediaciones ante gobiernos arrogantes que creyeron que podían imponer el orden del capital. La revuelta es la respuesta a ello.

Pero si la indignación emerge de acontecimientos precipitantes como la indignación y luego la represión policiaca, (que es casi siempre el origen de la radicalización de protestas pacíficas y su deriva en enfrentamientos defensivos que escalan aún más la indignación original, como el caso del joven francés de 14 años que perdió la mano por las granadas antimotines policiacos), y está motivada por condiciones materiales reales, también pesa entre la juventud el horizonte catastrófico para su generación que ha terminado con cualquier promesa de futuro, empleo y bienestar; pesa la claridad en muchos de ellos del cambio climático como anuncio del fracaso civilizatorio; y moviliza entre muchos de ellos la rabia por el genocidio en Gaza, que se ha convertido junto a la bandera palestina, en el símbolo mundial de resistencia ante lo abominable, la complicidad de sus gobiernos y símbolo de la derrota no de la causa Palestina, no de Hamás, sino de la humanidad misma, rota por la ignominia del asesinato en masa.

Pero la revuelta es, además de la ingobernabilidad provocada por la pérdida del control del espacio público por la policía por la acción multitudinaria, un festin de energía y politicidad, una explosión como plantea Enzo Traverso de energía y pasión alegre:

«Cuando la vitalidad y la inteligencia de la multitud convergen en una unidad consciente – lo opuesto de una masa heterogénea o una muchedumbre urbana reunida a partir de elementos atomizados- , todo resulta posible, en la revuelta hay un extasis de liberación».

A pesar de que en realidad la mayorías de las protestas en Francia han sido pacíficas, muchas de ellas son abiertamente antifascistas, ante el peligro de Lepen. Igual que en brasil, la juventud se decanta por frenar también a los partidos de derechas, pero expresa en mil formas creativas un nuevo modo de politización de su generación: ponen en altavoces They Don’t Care About Us, de Michael Jackson, porque su generación ha sido politizada a través de reels de instagram donde la canción de hace 30 años se ha renovado como símbolo de lo que sucede alrededor del mundo; cantan frente a la policía cuando se acerca la marcha imperial de Star Wars, porque su generación ha sido definida por la cultura pop del mainstream pero la resignifican haciendo reír a todos; pero también interpretan La Marsellesa como reivindicación nacional ante las acusaciones de agitación migrante o de la extrema izquierda, y como símbolo de lucha francesa y de la memoria histórica (cuando cantan sobre que ya le han cortado la cabeza al rey en el pasado y pueden volver a pasar) y también cantan la internacional. Esa generación despreciada por buena parte de la izquierda, ignorada por los gobiernos, segregada por la discriminación, ha estallado dando un manotazo de violencia performativa contra una policía muy odiada, pero también con la oleada de irreverencia, creatividad, festividad y lucha de una generación que igual se disfraza de dinosaurio, ondea la bandera francesa y palestina o pinta sobre un edificio escolar ¡VIVA LA COMUNA!

En medio del oscuro momento que vive la humanidad, esa energía de la juventud, esa radicalidad de la revuelta, esa compulsión de un ya basta incontrolable, ingobernable, ese mensaje político que anuncian los estudiantes franceses con su ya basta ha comenzado a voltear por completo el destino catastrófico dominado por la extrema derecha.
Al ver como los jovenes arrastran al resto de la sociedad francesa a las calles, al ver a los alcaldes progresistas interponerse entre la policía y los jovenes, al ver una sociedad conmocionada por la revuelta, solo podemos decir que la revuelta estudiantil de 2026, aunque no sabemos a donde llegará, ya ha dejado a través de su radicalidad el fuego de la esperanza que desde París, como lo fue la Comuna, como lo fue el mayo de 68, una irradiación que permite asegurar que la lucha continúa y que la resistencia a lo intolerable surge, en donde menos se esperaba.

Los estudiantes franceses no solo dan muestra de dignidad, sino también señal de que la batalla por la humanidad no está perdida, porque sus jovenes, están dispuestos a luchar por la vida, por el futuro y por la libertad."

(César Pineda, X, 19/10/26) 

Las imágenes de las llamas que envuelven el ayuntamiento de Limoges, en Francia, junto con el derrumbe del reloj, están dando la vuelta al mundo. La valoración respecto a episodios como este no puede ser sino de condena... Sin embargo, limitarse a dar sermones sobre los coches incendiados y los escaparates destrozados, sin ir más allá, no es más que un indicio de que aún no se ha comprendido la gravedad de las circunstancias en las que nos encontramos... Lo que estamos presenciando en Francia, pero ya de formas diversas en muchos países europeos (España, Portugal, Albania, Bélgica y, desde ayer, también en Italia), tiene una racionalidad colectiva férrea... La premisa de las cúpulas europeas es que con la plebe no se razona, sino que, sencillamente, se alternan la zanahoria y el palo... Todo lo que se dice públicamente es siempre una mentira instrumental, sin excepciones... todo el mundo sabe que, en este juego de cuentos de hadas difundidos por la prensa sensacionalista, el único punto relevante —el eje estable ante las contingencias cambiantes— es la intención de gestionar arbitrariamente los recursos públicos, para canalizarlos hacia intereses privados... este mecanismo puede funcionar, y funciona durante mucho tiempo. Hasta que deja de funcionar el día en que demasiadas personas están perdiendo demasiado como para permitirse permanecer en un estado de letargo... En una sociedad moderna, la gente se ve sumida en condiciones de privación insoportable mucho antes de «morir de hambre»... no poder permitirse utilizar el coche o tener acceso a Internet significa quedar aislado del mundo, del trabajo, de la vida social, de la vida... Una plebe criada como bestias de carga a las que se les administra trabajos de mierda y propaganda televisiva no será sensible a las razones del decoro público, del respeto a la propiedad, de la reverencia hacia los monumentos, etc... Hoy, la olla a presión está a punto de estallar. Aunque esta oleada llegara a remitir, esto no es más que el principio, porque las élites dirigentes europeas no se encuentran en condiciones, ni materiales ni culturales, para corregir el rumbo. Así pues, abróchense los cinturones, porque vamos a estrellarnos (Andrea Zhok)

 "ABRÓCHENSE LOS CINTURONES

Las imágenes de las llamas que envuelven el ayuntamiento de Limoges, en Francia, junto con el derrumbe del reloj, están dando la vuelta al mundo. La valoración respecto a episodios como este no puede ser sino de condena, del mismo modo que no se pueden dejar de condenar los actos de saqueo que han acompañado a las protestas en muchas zonas de Francia.

Sin embargo, si nos limitáramos a este nivel de consideraciones, no haríamos más que caer en una clásica postura de conservadurismo pequeñoburgués, que tiene sus razones, pero que también es dramáticamente miope. Limitarse a dar sermones sobre los coches incendiados y los escaparates destrozados, sin ir más allá, no es más que un indicio de que aún no se ha comprendido la gravedad de las circunstancias en las que nos encontramos.

Lo que estamos presenciando en Francia, pero ya de formas diversas en muchos países europeos (España, Portugal, Albania, Bélgica y, desde ayer, también en Italia), es todo menos un acontecimiento irracional. De hecho, existen acontecimientos históricos que son irracionales únicamente desde una perspectiva local, pero que poseen una racionalidad evidente cuando se observan con la suficiente perspectiva.

Racional no significa indoloro, ni significa exento de injusticias.

Hay que ejercitar la mirada para mantener unidos dos niveles de análisis: aquel en el que se pueden juzgar actos y sujetos concretos como bárbaros, incivilizados o vándalos, y aquel en el que se puede (y se debe) comprender que la historia es siempre un río por el que navegan escombros y cadáveres, pero que no se detiene con sermones.

Lo que está ocurriendo tiene una racionalidad colectiva férrea, aunque quienes participan en ello a menudo tengan una comprensión limitada, o incluso nula.

La experiencia que las poblaciones europeas tienen de sus propias clases dirigentes desde hace ya muchos años es la de un organismo tecnocrático anónimo, un muro de goma que se mueve por sí solo, que avanza con un «piloto automático» totalmente indiferente a las necesidades de la población. La apuesta de estas clases tecnocráticas vinculadas a las finanzas ha consistido en lograr adormecer las conciencias con el actual opio del pueblo que son los medios de comunicación (entretenimiento e infotainment), y en someter a los rebeldes mediante medidas restrictivas (un golpe de porra por aquí, un cierre de cuentas por allá, una ley electoral por aquí, una anulación de elecciones por allá, etc.).

La premisa general, tácita e indiscutible, de las cúpulas europeas es que con la plebe no se razona, sino que, sencillamente, se alternan la zanahoria y el palo.

Todo lo que se dice públicamente es siempre una mentira instrumental, sin excepciones salvo en los casos fortuitos en los que una verdad pueda ser, a su vez, instrumentalizada. El discurso público se ha convertido en una representación interminable que se preocupa cada vez menos por mantener una apariencia de credibilidad.

Así, nadie en su sano juicio piensa realmente que Rusia esté a punto de invadirnos, pero eso no impide que legiones de charlatanes institucionales repitan con cara seria estas tonterías cada día. Y, por supuesto, todo el mundo sabe que, en este juego de cuentos de hadas difundidos por la prensa sensacionalista, el único punto relevante —el eje estable ante las contingencias cambiantes— es la intención de gestionar arbitrariamente los recursos públicos, para canalizarlos hacia intereses privados.

En esencia, desde hace tiempo, las clases dirigentes se han acostumbrado a tratar a la población como a una bestia estúpida, respecto a la cual queda excluida toda motivación racional y a la que hay que tratar, por un lado, con halagos selectivos y privilegios específicos, y, por otro, reduciéndola a la impotencia.

Y este mecanismo puede funcionar, y funciona durante mucho tiempo.

Hasta que deja de funcionar.

Y deja de funcionar el día en que demasiadas personas están perdiendo demasiado como para permitirse permanecer en un estado de letargo.

En este contexto, no hay que pensar en «perder demasiado» como en cosas del tipo «morir de inanición».

En una sociedad moderna, la gente se ve sumida en condiciones de privación insoportable mucho antes de «morir de hambre».

Hoy en día, por ejemplo, no poder permitirse utilizar el coche o tener acceso a Internet para la mayoría de la población significa quedar aislado del mundo, del trabajo, de la vida social, de la vida. Y el hecho de que los coches y los teléfonos móviles fueran en su día bienes de lujo no significa nada: ahora este es el nuevo nivel de «participación en la vida en común», lo que distingue la vida de la no vida.

Una plebe criada como bestias de carga a las que se les administra ocasionalmente panem et circenses, trabajos de mierda y propaganda televisiva; el día en que este juego se atasque, no serán ni serán sensibles a las razones del decoro público, del respeto a la propiedad, de la reverencia hacia los monumentos, etc.

Quienes queman coches, edificios históricos y tiendas son personas cultural y moralmente desfavorecidas. Pero los verdaderos culpables, aquellos a quienes se debería exigir que paguen, son esas élites que han cultivado y deseado esa privación, pensando que les resultaría útil.

Hoy, la olla a presión está a punto de estallar. Aunque esta oleada llegara a remitir, esto no es más que el principio, porque las élites dirigentes europeas no se encuentran en condiciones, ni materiales ni culturales, para corregir el rumbo. Así pues, abróchense los cinturones, porque vamos a estrellarnos."

 (Andrea Zhok,  blog, 18/10/26, traducción Salvador L. Arnal)

19.10.26

Francia es la constatación del fracaso neoclásico... es el caso perfecto del fracaso del "efecto derrame". Macron prometió que bajar impuestos a los ricos y a las empresas dispararía la inversión... no pasó... El impuesto sobre la fortuna dejó de gravar los activos financieros. Solo quedan los inmuebles. Coste -4.500 M€/año... no hubo efecto notable en inversión ni empleo... Intereses, dividendos y plusvalías tributan a tipo único del 30%. Los ricos pagan menos que un asalariado medio. Efecto derrame inexistente... Impuesto de sociedades del 33% al 25%... buena parte de la liquidez fue a recompras de acciones y dividendos... Eliminado impuesto para la vivienda principal. Coste -20.000 M€/año. Alivio real para los hogares, pero compensado por el Estado a los ayuntamientos... más déficit... reducción permanente de cotizaciones sin impacto medible en empleo o exportaciones a corto plazo... Bajada de impuestos a la producción, -10.000 M€... efecto positivo pero "limitado" en inversión, y nulo en empleo... Coste acumulado de las rebajas: +300.000 M€ entre 2018 y 2023. Resultado: deuda disparada, inversión sin repunte claro. El efecto derrame no llegó (la camella republicana)

la camella republicana @LaCamellaFeliz

Francia es el caso perfecto del fracaso del "efecto derrame". Macron prometió que bajar impuestos a los ricos y a las empresas dispararía la inversión. Spoiler: no pasó. Vamos con las rebajas, una por una 

 1/ Transformación del ISF en IFI (2018) El impuesto sobre la fortuna dejó de gravar los activos financieros. Solo quedan los inmuebles. Coste: ~4.500 M€/año. Los expertos del IPP concluyen que no hubo efecto notable en inversión ni empleo.

 2/ "Flat tax" del 30% sobre el capital (2018) Intereses, dividendos y plusvalías tributan a tipo único del 30%. Los ricos pagan menos que un asalariado medio. Efecto derrame: inexistente.

 3/ Impuesto de sociedades: del 33% al 25% Objetivo: acercarse a la media UE y estimular la inversión. La inversión empresarial creció menos de lo prometido. Buena parte de la liquidez fue a recompras de acciones y dividendos.

 4/ Supresión de la taxe d'habitation Eliminado para la vivienda principal. Coste: ~20.000 M€/año. Alivio real para los hogares, pero compensado por el Estado a los ayuntamientos → más déficit.

 5/ CICE → reducción permanente de cotizaciones Se transformó el crédito fiscal en bajada estructural del coste laboral. Efecto positivo pero limitado según el IPP; sin impacto medible en empleo o exportaciones a corto plazo.

 6/ Supresión del canon de TV (2022) 138 €/hogar menos. Pero se financia con una fracción del IVA: impuesto indirecto y regresivo. Los hogares humildes acaban pagando más de lo que ahorran.

 7/ CVAE: supresión aplazada a 2027 Bajada de impuestos a la producción (~10.000 M€). El IPP detecta efecto positivo pero "limitado" en inversión, y nulo en empleo.

 8/ El giro de 2025-2026 Sin margen fiscal, el gobierno introduce una contribución excepcional a grandes empresas y un tipo mínimo del 20% para rentas altas. La retórica de "no subir impuestos" se rompe.

  CONCLUSIÓN: Coste acumulado de las rebajas: +300.000 M€ entre 2018 y 2023. Resultado: deuda disparada, inversión sin repunte claro, y un presidente marcado como "el de los ricos". El efecto derrame no llegó. Francia es la constatación del fracaso neoclásico.

2:42 p. m. · 19 oct. 2026 ·19,6 mil Visualizaciones

Roma es una capital del blanqueo de dinero y un centro del narcotráfico. Pero no se habla de ello porque nadie quiere que se asocie Roma a la palabra mafia, es un daño de imagen... Es una parte de la economía ilegal de la ciudad, miles de millones, que sostiene la parte legal. No solo restaurantes y hoteles, criptomonedas, sociedades financieras, brokers de seguros. Es un desafío colosal. Entonces prefieren quitarle importancia... La penetración mafiosa también es política y entra en los circuitos de corrupción... Andrea Delmastro, número dos del ministro de Justicia de Giorgia Meloni, tenía un restaurante con la hija de 18 años de un testaferro de Senese, que ya estaba bajo investigación... Lo más cerca que se llegó a actuar en serio contra el crimen organizado en Roma fue en 2015, con el escándalo de Mafia Capitale, un grupo infiltrado en el ayuntamiento y con lazos con la extrema derecha, pero no se llegó hasta el final. El año pasado, el entonces prefecto de Roma, Franco Gabrielli, explicó por qué en un acto público. Confesó que se planteó disolver el ayuntamiento por infiltración mafiosa y nombrar un comisario extraordinario: “Podéis imaginar lo que habría significado para Italia. Hicimos un estudio, habría significado un daño del 2% del PIB nacional, así que no lo hicimos” (Íñigo Domínguez)

"Roma siempre ha sido una especie de zona franca para las mafias italianas, no era territorio de nadie y todas podían operar en ella, aunque en realidad desde hace décadas tiene su propia orografía criminal autóctona. Varios clanes se reparten la ciudad, en un equilibrio en el que los tiros y los homicidios son esporádicos, sobre todo para no alarmar a la política y a las fuerzas del orden. Pero desde hace unos meses eso ha cambiado: van 13 bombas en cinco meses, casi la mitad la semana pasada. De noche y sin heridos, en tiendas, salas de juego, concesionarios, portales, señales de aviso. No es normal. Pero casi lo es menos que apenas sea noticia, en un país acostumbrado a ver de todo. Hablando con EL PAÍS esta semana, Roberto Saviano decía que en cualquier otra capital europea “se abriría un debate nacional, el alcalde dimitiría”, pero a menudo en Italia la violencia es un ruido de fondo, como el tráfico. En el centro de Roma, invadida por los turistas, ni se escucha. Ahora bien, en el este de la ciudad, donde sucede todo, vive un millón de personas, y no son las afueras, es clase media. Pero es el terreno de los Senese.

Michele Senese, O Pazzo (El Loco), de 68 años, es el rey del crimen en Roma desde hace cuatro décadas. Crecido en la Camorra, llegó en los ochenta en plena guerra de clanes en Nápoles, entre la Nuova Camorra Organizzata de Raffaele Cutolo y la Nuova Famiglia. Esta última lo mandó a Roma para encargarse de los rivales que andaban por allí y ya se quedó, porque vio campo libre. Entró y salió varias veces de la cárcel, pero se fue librando en los tribunales simulando problemas mentales, de ahí su nombre. Un apodo que además funcionaba para meter miedo, se le creía capaz de todo. Por fin acabó en prisión en 2013, aunque ha seguido mandando desde allí. Sin embargo, una serie de arrestos, sentencias e investigaciones han diezmado su organización, y era él quien garantizaba el orden entre los grupos menores de narcotráfico. Por eso han empezado a pelearse entre ellos, por el control de las zonas de venta de cocaína y crack y de los territorios de extorsión, el pizzo que se pide a empresarios y comerciantes.

Aún es todo un poco confuso. En algunos casos se ve que son aficionados. Quienes colocaron la bomba en una enoteca el 5 de octubre aparcaron el coche delante y cuando estalló les saltaron los airbags. Tuvieron que huir a pie. Por eso los expertos no creen que alguien quiera ocupar el puesto de Senese. “Esto para él son cosquillas, no es un desafío a su poder. Para eso tienes que dejar un cadáver importante, no revientas una persiana”, opina Nello Trocchia, periodista y escritor, experto en criminalidad romana. El otro día fue a hablar con el dueño de uno de los locales atacados, vinculado a un clan: “Me dijo: ‘Esta bomba solo es hija de la moda. Es una meada de perro”.

Pero hay mar de fondo. Una de las chispas del conflicto es que el mes pasado Senese fue acusado por la fiscalía del homicidio de Fabrizio Piscitelli, Diabolik, en 2019, un crimen sonado en la ciudad. Era el líder de los ultras de la Lazio y controlaba la droga en una parte de la ciudad. Además había crecido en el clan de Michele Senese, que hasta fue su testigo de boda, y parecía intocable. Pero le pegaron un tiro mientras estaba sentado en el banco de un parque. La tesis es que se había subido a la parra y el propio Senese ordenó liquidarlo. Pero entonces se armó tal lío que hasta un enviado de la ‘Ndrangheta, la más potente mafia italiana, llamó un día al telefonillo de la casa del hermano de Diabolik para aclararle que no habían sido ellos: “Nosotros no hacemos estas cosas, le habríamos disparado a la cara, no por la espalda”.

Estas cosas pasan en Roma, aunque no lo parezca en la que ven los turistas. Trocchia, que recuerda que en esta ciudad a veces en los bajos fondos hay secuestros exprés y torturas (en un caso con un soplete), habla sin rodeos: “Roma es una capital del blanqueo de dinero y un centro del narcotráfico. Pero no se habla de ello porque nadie quiere que se asocie Roma a la palabra mafia, es un daño de imagen. Además si planteas el problema lo tienes que afrontar, y nadie quiere hacerlo. Es una parte de la economía ilegal de la ciudad, miles de millones, que sostiene la parte legal. No solo restaurantes y hoteles, criptomonedas, sociedades financieras, brokers de seguros. Es un desafío colosal. Entonces prefieren quitarle importancia”. La penetración mafiosa también es política y entra en los circuitos de corrupción. El caso más grave es conocido: Andrea Delmastro, número dos del ministro de Justicia de Giorgia Meloni, tenía un restaurante con la hija de 18 años de un testaferro de Senese, que ya estaba bajo investigación. Al final tuvo que dimitir el pasado mes de marzo (admitió que fue “una ligereza imperdonable”).

Lo más cerca que se llegó a actuar en serio contra el crimen organizado en Roma fue en 2015, con el escándalo de Mafia Capitale, un grupo infiltrado en el ayuntamiento y con lazos con la extrema derecha, pero no se llegó hasta el final. El año pasado, el entonces prefecto de Roma, Franco Gabrielli, explicó por qué en un acto público. Confesó que se planteó disolver el ayuntamiento por infiltración mafiosa y nombrar un comisario extraordinario: “Podéis imaginar lo que habría significado para Italia. Hicimos un estudio, habría significado un daño del 2% del PIB nacional, así que no lo hicimos”." 

(Íñigo Domínguez, El País, 17/10/26)  

Tenía muchas, muchísimas ganas de leer algo así: Es la primera vez en cuatro décadas que se da un cambio de modelo productivo positivo... La productividad está creciendo, lo hace a más velocidad que Europa e impulsado por la generación de empleo en sectores de alto valor añadido... España lidera el crecimiento de la producción/hora desde 2025. Se prevé que el liderazgo se mantenga en 2027... La economía española puede producir más sino que, en gran parte, lo hace porque está produciendo mejor... Así, ¿por qué la economía produce más y mejor? Hitos comprometidos como la reforma laboral o la revolución integral en FP y las sustanciales inversiones, vía PERTE, en energía verde, digitalización o IA alteran sustancialmente la nueva producción... El segmento de valor añadido medio/medio-alto desde 18T2 viene suponiendo el 65,8%. Ello se concentra en el grupo 2. Técnicos y profesionales científicos e intelectuales (36,5% del total) y el grupo 3. Técnicos; profesionales de apoyo (20,3%). La aportación de 9. Ocupaciones elementales cae -6,4pp hasta el 8,1%... las ocupaciones que lideran el crecimiento provienen del ámbito científico y tecnológico y del Estado del Bienestar. En conjunto, han aportado el 60,4% del aumento (+30pp más que en la etapa previa)... En definitiva, sí, se está dando cambio de modelo (Luis Gómez Rufián)

"MODERNIZACIÓN SECTORIAL Y CAMBIO DE MODELO PRODUCTIVO EN ESPAÑA

A colación de la "finalización" del programa de fondos europeos Next Generation resurge el debate sobre si la economía española habría iniciado o no, y en su caso en gran medida gracias a éstos, una transición a un modelo productivo de mayor valor añadido. Sobre los fondos NGEU se ha dicho incluso que:

“iban a cambiar el país, digitalizarlo, descarbonizarlo, incrementar la productividad y dar un salto en crecimiento de PIB potencial y renta. Cuatro años después el crecimiento de la productividad es cero, la estructura económica de España es la misma, el crecimiento es extensivo por incorporación de mano de obra” (com1 y 2). "

¿Qué señalan los datos sobre el desempeño de España en esta área? En cuanto al PIB potencial, los datos comunitarios son contundentes, especialmente desde la aceleración los fondos NGUE (G1 y 2):

-> su crecimiento acumulado sitúa a España a la cabeza de las grandes economías europeas ya en 2025 (+9,4%), ampliándose la brecha en el horizonte de previsión a 2027 (+15,4%). Será en ese año cuando Francia, siguiente economía con mejor desempeño, alcance el nivel ya sobrepasado por España.

-> la Comisión estimaba (otoño de 2024) que en 2025 se situaría en 1.296,4 Mrd€. Finalmente, cerró en los 1.369,1 Mrd€ (+5,6% respecto de lo inicialmente estimado).

Similar patrón respecto a la productividad (G3 y 4): España lidera el crecimiento de la producción/hora desde 2025 (acumulado del +2,5% y +0,8pp más que Alemania). Se prevé que el liderazgo mantenga a 2027, horizonte para el que la previsión acumulada también ha mejorado tras un 2025 por encima de las expectativas (gráficos 3 y 4). La economía española puede producir más sino que, en gran parte, lo hace porque está produciendo mejor.

Así, ¿por qué la economía produce más y mejor? Hitos comprometidos como la reforma laboral o la revolución integral en FP y las sustanciales inversiones, vía PERTE, en energía verde, digitalización o IA alteran sustancialmente la nueva producción. Véase el claro contraste la creación de empleo en el periodo 2018T2-2026T2 frente al heredado 2014T2-2018T2 (G5):

-> El segmento de valor añadido medio/medio-alto (CNO-11 1 a 4) creó el 44,1% del empleo entre 14T2 y 18T2; desde 18T2 viene suponiendo el 65,8%, más de 20pp más.

-> Ello se concentra en el grupo “2. Técnicos y profesionales científicos e intelectuales” (36,5% del total y +17,2pp que en la etapa anterior) y el grupo “3. Técnicos; profesionales de apoyo” (20,3% y +10,pp comparativamente). La aportación de “9. Ocupaciones elementales cae -6,4pp hasta el 8,1%.

-> a nivel de división (T1), las ocupaciones que lideran el crecimiento (han aportado más del 4% en 18T2–16T2) provienen del ámbito científico y tecnológico y del Estado del Bienestar. En conjunto, han aportado el 60,4% del aumento (+30pp más que en la etapa previa).

En definitiva: sí, se está dando cambio de modelo."

(Luis Gómez Rufián , Exasesor macroeconómico sénior en la Presidencia del Gobierno de España | Investigador visitante en la Universidad de Aalborg, Linkedin, gráficos en el original)

  

"¿CRECIMIENTO "AL PESO"?

La intensa expansión económica tras la pandemia ha intentado ser descalificada bajo la tesis del “crecimiento extensivo”. Ésta señala que el agudo incremento de la población habría dado lugar a mero crecimiento "por acumulación” sin traslación al estándar de vida: más población que genera más producción pero, por pura mecánica, sin aumento la renta per cápita.

Afortunadamente, en cada actualización de previsiones de la Comisión Europea, el set de series históricas que las acompañan es tan extenso y rico que sirve para mostrar que esa tesis, como otras, no se sustenta.

Así, para el horizonte de previsión 2025 - 2027 y a pesar del complejísimo contexto geopolítico, proyecta un crecimiento del PIB per cápita del +2,8%, cifra sustancial resultado, además, de revisarse +0,7pp respecto a las previsiones de otoño.

Este apreciable comportamiento, ya incompatible con aquella tesis, se explica por: de un lado, el PIB agregado (numerador del PIB per cápita) sigue proyectando un claro dinamismo con un +4,3% acumulado en ese lapso 2025 - 2027; del otro, la población (denominador) evolucionará, aunque aun intensamente, a un modesto +1,8%.

Así, se da un mucho mayor crecimiento de la renta agregada respecto del de la población total entre la que la primera se "reparte" y, por ende, mecánicamente, el PIB per cápita crece (y lo hace con intensidad).

El proceso se detalla en el gráfico 2: aunque los datos definitivos sobre población de 2025 ejercieron, efectivamente, una presión a la baja en la previsión del PIB per cápita (-0,6pp), el mantenimiento del crecimiento agregado a tasas muy superiores a las de la población, junto a la ralentización de ésta, agregan +1,2pp a la previsión del PIB por persona. Se llega así al mencionado +2,8%.

Extendiendo el análisis a la década 2017–2027 y al conjunto de grandes economías comunitarias, España no sólo lidera el crecimiento en PIB per cápita así como en PIB agregado y población (ver tabla), sino que el gran diferencial existente entre estos dos últimos a favor del primero la sitúa como la economía en que el mismo explica mayor parte del crecimiento de la renta por persona (ver tabla nuevamente): el crecimiento económico, independientemente a la población, explica por sí mismo el 168,0% del crecimiento del PIB per cápita, 35 puntos más que la media del conjunto de la Eurozona. Es más, sólo en el caso italiano, y a causa de proyectarse una pérdida del 1,8% de la población, ésta contribución contribuye positivamente al PIB per cápita (produce moderadamente, pero con menor población).

Por tanto, aunque el aporte de población, vía flujo migratorio, es un motor para el crecimiento agregado, el que la expansión de éste sea comparativamente tan superior arroja un incremento del PIB per cápita que invalida, per sé, la idea de crecimiento “al peso”: sencillamente, aquél es imposible sin factores intensivos como mayor productividad-hora, reasignación sectorial, más empleo de valor añadido, etc."

(Luis Gómez Rufián , Linkedin, gráficos en el original)  

Se acerca el invierno del diésel en Europa, y Washington está a punto de empeorarlo... el suministro de diésel se normalizará, según la AIE, que no tiene en cuenta los daños sostenidos a las instalaciones saudíes, en el segundo semestre de 2027 como muy pronto. Una recuperación real está al menos a un año de distancia, y probablemente más... Europa ya está pagando el precio político. El sábado, Francia vivió sus peores disturbios en años. Las protestas por el coste de la vida se han extendido a Bélgica, Italia y Portugal... Este es el contexto en el que Washington está considerando nuevos ataques contra Irán. Otra campaña estadounidense no reabrirá el estrecho. Lo cerrará aún más. Empujará los precios del diésel de vuelta hacia sus récords de septiembre justo cuando Europa entra en invierno, cuando la demanda de gasóleo de calefacción alcanza su punto máximo... Las economías europeas ya eran débiles antes de la guerra. Las fábricas que funcionan con logística impulsada por diésel, los agricultores que necesitan diésel para la cosecha y los hogares que se calientan con gasóleo no pueden absorber otro pico de precios. Los disturbios en París y Milán son una advertencia de lo que una escasez prolongada de diésel hace a una sociedad. Si Washington amplía esta guerra, estará eligiendo hacer esa escasez más larga y más profunda, y Europa pagará la factura en sus calles ( Larry C. Johnson)

"Se acerca el invierno del diésel en Europa, y Washington está a punto de empeorarlo.

Arabia Saudita salió en busca de aliados contra Ansar Allah, y hasta ahora ha obtenido declaraciones de apoyo. Egipto ha declarado su disposición a respaldar al Reino, pero su declaración no compromete ninguna participación militar. Pakistán y Turquía han prometido tropas en virtud del Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca firmado en agosto, pero ambos gobiernos dicen que sus fuerzas desempeñarán "un papel de apoyo más que de combate activo" contra los hutíes. He observado promesas de coalición como estas durante décadas. El Cairo no ha olvidado su guerra en Yemen en la década de 1960. Islamabad tiene su propia frontera con Afganistán y una India inquieta de la que preocuparse. Ninguno va a enviar a sus soldados a las montañas de Saada, así que Riad librará esta batalla esencialmente solo.

Eso importa porque Ansar Allah ha demostrado que puede alcanzar el núcleo económico del Reino. En las últimas dos semanas los hutíes han atacado instalaciones de Aramco cerca de Riad, la planta de gas de Shedgum en el corredor de Ghawar y la instalación petrolera de Tanajib en la costa del Golfo. Golpearon un edificio administrativo en la sede de Aramco en Dhahran, el histórico centro neurálgico de la compañía. Ahora, según los informes, están apuntando a Yanbu.

Riad dice poco sobre los daños, y el director ejecutivo de Aramco insiste en que el sistema de la compañía está intacto y puede restaurarse a sus plenos 12 millones de barriles diarios en cuestión de días. No lo creo. Karl Miller, que está sobre el terreno en la región, me dice que los saudíes han sufrido daños significativos. Eso coincide con lo que podemos ver desde fuera: una coalición que no deja de anunciar interceptaciones mientras los incendios siguen ardiendo en los objetivos. Reparar trenes de procesamiento de gas, unidades de estabilización y componentes de refinería no es cuestión de días. Tras el ataque de Abqaiq-Khurais de 2019, la producción saudí cayó en 5,7 millones de barriles diarios, y se tardó unos dos meses en recuperarse de un solo ataque contra un emplazamiento indefenso. Esta vez los ataques son sostenidos y repetidos, y las cuadrillas de reparación trabajan bajo fuego.

Yanbu es el objetivo crucial. Con la marina de Irán declarando el estrecho de Ormuz cerrado salvo para los buques que autorice, la terminal saudí del Mar Rojo en Yanbu, alimentada por el Oleoducto Este-Oeste, es la vía de escape del Reino hacia los mercados mundiales. Los flujos a través de Ormuz cayeron a 11,62 millones de barriles diarios en la semana hasta el 13 de octubre, frente a una base de 17,15 millones. Esa vía de circunvalación ya está gravemente dañada. El Oleoducto Este-Oeste está diseñado para transportar hasta 7 millones de barriles diarios a través de la península, impulsados por 11 estaciones de bombeo. Según mis fuentes en la región, cuatro de esas 11 estaciones han sufrido daños graves y no funcionan. Esto no surgió de la nada. En septiembre, un ataque dañó las instalaciones de bombeo y dejó el oleoducto en gran medida fuera de servicio, y funcionarios regionales dijeron a Associated Press que las reparaciones tardarían de tres a cinco semanas. Aramco restableció la línea, y ha vuelto a ser golpeada. Un oleoducto al que le faltan más de un tercio de sus estaciones de bombeo no puede mover nada cercano a su volumen nominal, por mucho crudo que esté esperando en la Provincia Oriental.

Mientras tanto, Ansar Allah ha tomado las islas Hanish Mayor y Menor y Perim dentro del Bab al-Mandab, situándose a horcajadas sobre las mismas rutas marítimas que deben usar los petroleros que salen de Yanbu. Producción dañada, un oleoducto paralizado y un Mar Rojo en disputa significan juntos que el mundo pierde barriles saudíes por triplicado: algunos no pueden producirse, algunos no pueden llegar a la costa, y lo que llega a la costa no puede enviarse con seguridad.

El diésel es donde esto golpea más fuerte. El diésel mueve los camiones, tractores, trenes y barcos que transportan todo lo demás, y Europa es uno de los principales importadores de diésel del mundo. El informe de octubre de la Agencia Internacional de la Energía es contundente. Las exportaciones de combustible de Oriente Medio están por debajo de la mitad de los niveles anteriores a la guerra, y los mercados del diésel "seguirán ajustados hasta bien entrado 2027". La AIE no espera que las existencias de diésel perdidas se repongan antes del segundo semestre de 2027. Los precios de referencia del diésel superaron los 200 dólares por barril en septiembre y siguen siendo casi el doble del precio del crudo, que a su vez ronda los 108 dólares para el Brent, más de un 75 por ciento por encima de hace un año. Los drones ucranianos siguen golpeando refinerías y terminales de exportación rusas, así que la otra fuente tradicional europea de destilados medios también está afectada.

Así que cuando la gente me pregunta cuándo se normaliza el suministro de diésel, mi respuesta es que no pronto. El calendario de la AIE, que no tiene en cuenta los daños sostenidos a las instalaciones saudíes, apunta al segundo semestre de 2027 como muy pronto. Una recuperación real está al menos a un año de distancia, y probablemente más.

No esperen que el acuerdo de diésel Trump-Putin cambie eso. Como he argumentado antes, los barriles rusos son un error de redondeo. Moscú ha autorizado 500.000 toneladas para exportación, aproximadamente 3,7 millones de barriles, sin calendario de envío. Incluso si se entrega cada tramo que Trump anunció, unos 4,8 millones de toneladas en total, eso supone aproximadamente 36 millones de barriles repartidos a lo largo de meses. Las primeras 300.000 toneladas equivalen a menos de un día de demanda estadounidense de diésel para transporte, y el programa completo equivale a menos de cuatro. Medido frente a las exportaciones perdidas de destilados de Oriente Medio en el mundo, es insignificante. También depende de refinerías rusas que los drones ucranianos siguen golpeando, y de petroleros sancionados para transportarlo. El acuerdo puede dar un buen titular. No moverá la curva de oferta, y por tanto no hará bajar el precio del diésel.

Europa ya está pagando el precio político. El sábado, Francia vivió sus peores disturbios en años. El sindicato CGT estimó más de 500.000 personas en las calles protestando por el coste de la gasolina, la energía y los alimentos, y más de 270 fueron detenidas. En Milán, una manifestación contra las guerras y el aumento del coste de la vida terminó con barricadas en llamas y tiendas saqueadas. Las protestas por el coste de la vida se han extendido a Bélgica y Portugal. Albania ha tenido cinco días consecutivos de enfrentamientos violentos en Tirana. El detonante inmediato allí es la ira contra el primer ministro Edi Rama, pero forma parte del mismo estado de ánimo continental de personas que sienten que sus gobiernos han dejado de escuchar.

Este es el contexto en el que Washington está considerando nuevos ataques contra Irán. El alto el fuego colapsó en julio y no se ha reconstruido. Cada ronda de escalada desde entonces ha elevado el precio del petróleo, y cada una ha dado a Teherán una razón para apretar su control sobre Ormuz y a sus aliados en Yemen una razón para ampliar su lista de objetivos. Otra campaña estadounidense no reabrirá el estrecho. Lo cerrará aún más. Empujará los precios del diésel de vuelta hacia sus récords de septiembre justo cuando Europa entra en invierno, cuando la demanda de gasóleo de calefacción alcanza su punto máximo.

Los responsables políticos estadounidenses parecen creer que los costes de esta guerra pueden exportarse. No pueden. Las economías europeas ya eran débiles antes de la guerra. Las fábricas que funcionan con logística impulsada por diésel, los agricultores que necesitan diésel para la cosecha y los hogares que se calientan con gasóleo no pueden absorber otro pico de precios. Los disturbios en París y Milán son una advertencia de lo que una escasez prolongada de diésel hace a una sociedad. Si Washington amplía esta guerra, estará eligiendo hacer esa escasez más larga y más profunda, y Europa pagará la factura en sus calles." 

( , blog, 19/10/26, traducción deepseek) 

La recuperación actual de China se basa en dos factores que generalmente no se mencionan... el tamaño del mercado, el más grande del mundo, gracias al cual China puede lograr enormes economías de escala... pero, sobre todo, China tiene un sistema socialista (con características chinas, como se suele decir), lo que le permite aprovechar la planificación dirigida por el Estado... Los planes quinquenales de China no establecen cuotas de producción rígidas, sino objetivos generales basados ​​en las necesidades del país... Por ejemplo, el sistema bancario, que es totalmente público, facilita las inversiones en semiconductores. Por lo tanto, existen empresas privadas que buscan obtener beneficios y un mercado, pero junto a esto no solo hay un sector de empresas públicas, sino también un ecosistema financiero (entre otras cosas, el Banco Central no es autónomo como el nuestro) y un ecosistema público científico y tecnológico que intenta que todo funcione en conjunto, aunque no siempre lo logra de forma óptima... Si Europa no logra innovar, es porque se trata de una región de capitalismo avanzado, donde la producción está subordinada únicamente a las ganancias de las corporaciones multinacionales, las cuales, en la práctica, se obtienen. Si las ganancias (o más bien, un cierto nivel de ganancias) no están garantizadas, la inversión, la innovación y la producción se estancan, y el capital se invierte en finanzas o en sectores monopolísticos protegidos (como los servicios públicos), o bien la producción se traslada a donde la mano de obra es más barata, como Asia Oriental y América Latina, o, más cerca de casa, Marruecos y Turquía... En conclusión, la superioridad de China sí se deriva de la innovación, pero porque el Estado la estimula y planifica junto con toda la economía. Se trata, por lo tanto, de una superioridad sistémica. El socialismo, aunque en sus primeras etapas, demuestra su superioridad sobre el capitalismo especulativo y financiero. Europa Occidental y Estados Unidos tienen una economía especulativa y parasitaria, basada en la explotación del resto del mundo. Cuando esto falla, como en el caso de China, donde el Estado, a través del Partido Comunista, garantiza la soberanía e independencia del país, Europa Occidental y Estados Unidos se enfrentan a graves problemas (Domenico Moro)

 "UE-CHINA: ¿ESTAMOS SEGURO DE QUE EL DÉFICIT ES EL PROBLEMA?

La balanza comercial de la UE-27 con China se ha deteriorado significativamente en los últimos años, pasando de un déficit de 50.600 millones de euros en el segundo trimestre de 2021 a 103.300 millones de euros en 2026 [i] . Este deterioro se debe principalmente al aumento de las importaciones europeas procedentes del gigante asiático, que, también en el segundo trimestre, pasaron de 107.000 millones de euros a 153.000 millones de euros. Los productos que la UE más importa de China son, en orden: equipos eléctricos, maquinaria y vehículos.

Estos últimos datos son especialmente significativos, gracias a la fuerte competitividad de los fabricantes de automóviles chinos. Las importaciones de la UE de automóviles chinos en el primer semestre de 2025 y 2026 aumentaron de 14.400 millones de euros a 20.400 millones de euros, mientras que las exportaciones europeas a China cayeron de 9.300 millones de euros a 6.700 millones de euros, casi triplicando el déficit de 5.100 millones de euros a 14.000 millones de euros. Los fabricantes de automóviles europeos están pagando las consecuencias de la caída de las exportaciones, empezando por la alemana Volkswagen, que, como hemos señalado en otros artículos, planea despedir a 50.000 trabajadores y cerrar cuatro fábricas en Alemania.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que el desequilibrio comercial con China es insostenible y está provocando la desindustrialización de los principales centros económicos de Europa. Von der Leyen culpó a China de estos desequilibrios, citando el exceso de capacidad productiva y la competencia desleal de las empresas chinas, que supuestamente reciben subvenciones estatales.

El presidente de la Comisión amenazó entonces a China con aranceles más altos a sus exportaciones si las negociaciones en curso no conducían a cambios significativos. Los chinos respondieron con firmeza, afirmando que responderían proporcionalmente a cualquier medida proteccionista europea. Además, argumentaron que sus productos eran simplemente más competitivos gracias a sus capacidades innovadoras y tecnológicas. Según China, es la industria europea la que debería mejorar su capacidad de innovación.

La situación actual, sin embargo, es similar a la del siglo XIX. Europa, incluida Inglaterra, importaba mucho de China y exportaba poco, lo que resultó en un enorme déficit comercial. Los británicos intentaron encontrar productos atractivos para los chinos, pero sin éxito. Finalmente, sin embargo, encontraron uno: el opio de la India, colonia británica. De esta manera, inundaron China con drogas, reequilibrando la balanza comercial. Cuando el gobierno chino bloqueó el tráfico de drogas, los británicos, apoyados por los franceses, intervinieron con la fuerza militar (las llamadas Guerras del Opio, 1839-1842) y obligaron a China a abrirse a los «mercados libres». En realidad, Occidente siempre ha tenido déficits comerciales con China, desde el Imperio Romano, que, a pesar de las críticas de Plinio el Viejo, importaba grandes cantidades de especias y, sobre todo, seda para satisfacer los lujos de las matronas adineradas.

Lo cierto es que China siempre ha sido el país con el PIB absoluto más grande del mundo, pero fue perdiendo terreno progresivamente durante el período en que fue una semicolonia de Occidente. El PIB de EE. UU. comparado con el de China fue del 7,9 % en 1820, del 157 % en 1900 y del 531 % en 1950 [ii] . Ahora, China está recuperando su lugar: en 2025 el PIB de EE. UU. fue del 119 % del de China, pero, calculado en paridad de poder adquisitivo, representó solo el 74 % [iii] . La recuperación actual de China, sin embargo, no se debe únicamente al ingenio y la laboriosidad de su gente o al menor costo de la mano de obra comparado con el de los países capitalistas avanzados. Hay dos factores que generalmente no se mencionan. El primero es el tamaño del mercado, el más grande del mundo, gracias al cual China puede lograr enormes economías de escala, ahorrando en costos de producción. Pero, sobre todo, China tiene un sistema socialista (con características chinas, como se suele decir), lo que le permite aprovechar la planificación dirigida por el Estado.

Los planes quinquenales de China no establecen cuotas de producción rígidas, sino objetivos generales basados ​​en las necesidades del país. Una vez que los organismos políticos y estatales definen prioridades, como producir una determinada proporción de energía a partir de fuentes renovables o avanzar en el sector de los semiconductores, el sistema se orienta en esa dirección. Por ejemplo, el sistema bancario, que es totalmente público, facilita las inversiones en semiconductores. Por lo tanto, existen empresas privadas que buscan obtener beneficios y un mercado, pero junto a esto no solo hay un sector de empresas públicas, sino también un ecosistema financiero (entre otras cosas, el Banco Central no es autónomo como el nuestro) y un ecosistema público científico y tecnológico que intenta que todo funcione en conjunto. No siempre lo logra de forma óptima, como en el caso de la crisis inmobiliaria. Además, las tendencias de libre mercado intentan imponerse, existen problemas de corrupción y es necesario fortalecer el sistema de bienestar [iv] . Pero los resultados positivos generales son evidentes para todos.

Si Europa no logra innovar, es porque se trata de una región de capitalismo avanzado, donde la producción está subordinada únicamente a las ganancias de las corporaciones multinacionales, las cuales, en la práctica, se obtienen. Si las ganancias (o más bien, un cierto nivel de ganancias) no están garantizadas, la inversión, la innovación y la producción se estancan, y el capital se invierte en finanzas o en sectores monopolísticos protegidos (como los servicios públicos), o bien la producción se traslada a donde la mano de obra es más barata, como Asia Oriental y América Latina, o, más cerca de casa, Marruecos y Turquía.

En conclusión, la superioridad de China sí se deriva de la innovación, pero porque el Estado la estimula y planifica junto con toda la economía. Se trata, por lo tanto, de una superioridad sistémica. El socialismo, aunque en sus primeras etapas, demuestra su superioridad sobre el capitalismo especulativo y financiero. Europa Occidental y Estados Unidos tienen una economía especulativa y parasitaria, basada en la explotación del resto del mundo. Cuando esto falla, como en el caso de China, donde el Estado, a través del Partido Comunista, garantiza la soberanía e independencia del país, Europa Occidental y Estados Unidos se enfrentan a graves problemas.

Por lo tanto, no creo que Europa sea capaz —debido a sus relaciones sociales predominantes— de acoger el llamado de China a la innovación. Creo, en consecuencia, que lo que debemos esperar es un aumento de los aranceles proteccionistas, a pesar de que la UE siempre ha defendido el libre mercado. También es seguro que habrá una nueva ola de externalización de la producción al extranjero, donde los costes laborales son más bajos, desde Europa del Este (quizás en países que se preparan para unirse a la UE) hasta el Magreb. La desindustrialización, junto con la inteligencia artificial, afectará al tejido social de Europa Occidental, lo que desestabilizará el sistema político, como está ocurriendo en Alemania. La conversión de fábricas de automóviles en fábricas de armas —como ya está sucediendo en Alemania— y el aumento del gasto militar son meros paliativos desde la perspectiva de la recuperación económica, y una opción muy peligrosa desde la perspectiva del equilibrio político internacional.

Sin embargo, existe una alternativa. Necesitamos cambiar nuestro paradigma, abandonando el mercantilista, basado en las exportaciones y la moderación salarial, en detrimento de un mercado interno deprimido por la austeridad presupuestaria. También necesitamos abandonar el paradigma neoliberal, basado en la privatización, en la subordinación de la política y el Estado a la empresa privada, los mercados libres y el lucro. El Estado debe recuperar su papel de liderazgo, tal como lo establece nuestra Constitución, que aborda la planificación económica (artículos 41 y 43), y como lo hizo durante la Primera República, cuando Italia era la quinta economía más grande del mundo. Un modelo que fue estudiado minuciosamente en su momento por los propios chinos.

Pero, llegado este punto, resulta evidente que todo esto requiere una profunda transformación política no solo en Italia, sino también en la UE. En las últimas décadas, la UE ha impuesto políticas presupuestarias restrictivas que han recortado los servicios públicos, bloqueado la intervención empresarial pública, clasificándola como «ayuda estatal», y «recomendado» las llamadas «reformas», que han dado lugar a privatizaciones masivas y han hecho que el trabajo asalariado sea cada vez más vulnerable al capital y peor remunerado.

Notas
[i] Eurostat, Estadísticas explicadas, Comercio de la UE con China: últimos acontecimientos, agosto de 2026.
[ii] Base de datos del Proyecto Maddison, mis cálculos sobre el PIB per cápita y los datos de población.
[iii] Grupo del Banco Mundial, Base de datos, mis cálculos basados ​​en datos del PIB en dólares constantes de 2015 y dólares constantes de 2021 a paridad de poder adquisitivo.
[iv] El presidente chino Xi Jinping ha intensificado la lucha contra la corrupción. Además, el sistema de salud chino ha mejorado significativamente desde la pandemia de COVID-19, y los economistas están debatiendo la introducción de un «salario digno», calculado en función del costo real de vida, una renta básica universal y pensiones no contributivas."

(Domenico Moro, El Viejo Topo, 19/10/26)

Trump ha desencadenado la fase final del conflicto ucraniano... Trump se dio cuenta de que no puede estar en guerra con dos de los mayores países productores de petróleo y gas del mundo... las noticias sobre reuniones en el interior de la Casa Blanca, los informes procedentes de la propia Ucrania y la suspensión de la Ley Graham: en conjunto, estos acontecimientos nos ofrecen una imagen coherente, aunque aún falten algunos detalles. Nos indican que Estados Unidos ya no participa activamente en la defensa de Ucrania... La guerra terminará tarde o temprano, muy probablemente con un acuerdo de paz turbio que dejará a los europeos en estado de shock... Sospecho que esto ocurrirá durante los dos años y tres meses que le quedan a la administración Trump. Trump ha sido demasiado impredecible como para que se puedan hacer previsiones de este tipo con total certeza. Pero estoy convencido de que las decisiones de la semana pasada pasarán a la historia como el punto de inflexión de esta guerra ( Wolfgang Munchau)

"Trump ha desencadenado la fase final del conflicto ucraniano.

Tras la reunión entre Donald Trump y Vladimir Putin en Anchorage, Alaska, el año pasado, hubo un breve momento en el que pareció posible que Estados Unidos impusiera la paz entre Rusia y Ucrania. Pero no se daban las condiciones necesarias para llegar a un acuerdo. Ni Putin ni Zelensky estaban dispuestos a ceder en cuanto al estatus del Donbás, la región de habla rusa del este de Ucrania de la que Rusia ha ocupado el 90 %. Putin lo quiere todo, y Zelensky se niega a ceder ningún territorio no ocupado..

Entonces, Trump centró su atención en Irán. La guerra entre Rusia y Ucrania perdió prioridad en la agenda de política exterior de EE. UU. Ahora, debido al petróleo y al gas, vuelve a ocupar el primer puesto. Trump se dio cuenta de que no puede estar en guerra con dos de los mayores países productores de petróleo y gas del mundo. Puede que Irán solo ocupe el séptimo puesto en la lista de los mayores productores de petróleo del mundo, pero al cerrar el estrecho de Ormuz, Irán afecta indirectamente a alrededor del 20 % de la producción mundial de petróleo.

Rusia, sin embargo, es el segundo mayor productor mundial tanto de petróleo como de gas. Los europeos descartaron el reciente acuerdo entre EE. UU. y Rusia sobre el gasóleo como otra maniobra de Trump, y es cierto que no afectará mucho a los precios de la gasolina en EE. UU. Si hubiera sido un acuerdo aislado, yo tampoco le habría prestado mucha atención. Pero no lo fue. Trump siguió con medidas de las que hasta entonces se había abstenido.

 La primera señal se produjo el pasado miércoles por la mañana. Los medios de comunicación ucranianos informaron de que, durante la noche, las fuerzas del país habían sufrido restricciones repentinas en Starshield, la parte militar del sistema de satélites Starlink de Elon Musk. Los drones ucranianos perdían la señal cuando volaban a más de 160 kilómetros por hora. La repentina limitación del servicio interrumpió varias misiones de drones ucranianos.

En Ucrania se daba por hecho que SpaceX había impuesto esas restricciones por orden del Gobierno de EE. UU. Y al día siguiente, Reuters informó de que la orden procedía directamente de la Casa Blanca, que se había indignado por los continuos ataques de Ucrania contra refinerías rusas. Así pues, no se trataba de una interrupción técnica del servicio, sino de una aplicación despiadada del «interruptor de apagado». Sin embargo, lo único que recibimos de la Casa Blanca fueron filtraciones a la prensa. Ninguna declaración oficial. Ni siquiera un tuit. Para la Administración Trump, esto no es normal.

Junto con la noticia de la restricción de Starshield surgieron especulaciones de que EE. UU. había puesto fin al intercambio de información de inteligencia. La noche del 12 de octubre, Rusia lanzó una salva de misiles balísticos contra Ucrania. Normalmente, los servicios de inteligencia estadounidenses habrían advertido a los ucranianos. Pero en esta ocasión, no hubo ningún aviso previo, y los resultados fueron terribles.

 Hasta ese momento, el intercambio de información de inteligencia había sido uno de los componentes más importantes de la defensa de Ucrania. Los estadounidenses disponen de sistemas de infrarrojos por satélite capaces de detectar lanzamientos de misiles balísticos, y los ucranianos podían confiar en ellos.

Pero las cosas habían cambiado. Dos días después del ataque, se informó de que en la Casa Blanca se había debatido la posibilidad de poner fin al intercambio de información de inteligencia. John Ratcliffe, director de la CIA, quería seguir compartiendo información, pero parece que otros no estaban de acuerdo. Trump negó que Estados Unidos hubiera interrumpido el intercambio de información de inteligencia. De hecho, es posible que Rusia haya utilizado armas que eludieran la detección. En este momento deberíamos considerar la interrupción de los flujos de información como algo sospechoso, aunque sin explicación, incluso si ahora parece que dichos flujos se han reanudado definitivamente.

Posteriormente, a última hora del viernes, Trump recurrió a un decreto presidencial para suspender la aplicación de las sanciones contra Rusia en virtud de la Ley Graham, cuyo objetivo era privar a Rusia de los recursos financieros que le permiten librar la guerra contra Ucrania. La ley, que lleva el nombre del difunto senador Lindsey Graham, había sido promulgada por Trump apenas el mes pasado.

 El secretismo, las noticias sobre reuniones en el interior de la Casa Blanca, los informes procedentes de la propia Ucrania y la suspensión de la Ley Graham: en conjunto, estos acontecimientos nos ofrecen una imagen coherente, aunque aún falten algunos detalles. Nos indican que Estados Unidos ya no participa activamente en la defensa de Ucrania.

Esto difiere de la situación de finales de febrero del año pasado, cuando Trump y Zelensky se enfrentaron en la Casa Blanca. Tras esa reunión, Estados Unidos suspendió los envíos de armas y la ayuda financiera. La Casa Blanca también interrumpió el intercambio de información de inteligencia durante una semana, aunque luego lo reanudó.

«Los europeos intentarán mitigar los efectos de este cambio en la política estadounidense, pero no hay mucho que puedan hacer».

Sin embargo, lo que están haciendo ahora los estadounidenses está mucho mejor coordinado. Y esto plantea un dilema a los europeos. Intentarán mitigar los efectos de este cambio en la política estadounidense; sin embargo, no hay mucho que puedan hacer. Pueden ofrecer información de inteligencia procedente de su propia red de satélites, pero esta no alcanzará la calidad de comunicación que requieren los drones rápidos de Ucrania para funcionar como está previsto.

 No obstante, Zelensky acudió al Consejo Europeo en Bruselas la semana pasada, donde los líderes de la UE aprovecharon una nueva ocasión para mostrar su solidaridad con el líder ucraniano. Es un invitado habitual allí. Pero, bajo esa cordialidad, las tensiones van en aumento. Ucrania se está quedando sin dinero más rápido de lo que los europeos habían previsto. El pasado diciembre, los belgas vetaron la incautación de los fondos rusos que se encuentran congelados en un banco belga. La UE acordó a regañadientes un préstamo de 90 000 millones de euros a Ucrania, dinero que ellos mismos pidieron prestado, fingiendo que Rusia acabaría teniendo que devolver este préstamo. Se suponía que el préstamo cubriría el déficit de financiación de Ucrania para este año y el próximo.

Pero resulta que Ucrania ahora necesita otros 70 000 millones de euros. Marine Le Pen, la favorita en la carrera por las elecciones presidenciales francesas, ha prometido que, si sale elegida, cortará todo el apoyo a Ucrania. Friedrich Merz, el canciller alemán, ha prometido más financiación, pero ese dinero no aparece por ninguna parte en los propios presupuestos de su Gobierno.

Así pues, mientras Zelensky se regodea en la admiración pública de los líderes europeos, los cimientos del apoyo occidental se han ido debilitando. Ahora la situación se complica aún más, porque Estados Unidos está conspirando activamente contra Europa. El acuerdo por el que Estados Unidos compra 4,8 millones de toneladas de gasóleo a Rusia parece un intento de reanudar las relaciones comerciales. Preveo que este será el primero de varios acuerdos sobre recursos naturales entre Estados Unidos y Rusia.

 Podría, por ejemplo, que se llegara a un acuerdo sobre el gas ruso. Los enviados han estado debatiendo la posibilidad de ampliar su nueva alianza comercial al ya inactivo gasoducto Nord Stream, que solía transportar gas desde Rusia a Alemania. Sería un giro irónico, ya que fue precisamente la primera Administración Trump la que impuso sanciones a los operadores alemanes y rusos que estaban construyendo el Nord Stream 2, el gasoducto sucesor.

En septiembre de 2022, el tramo de tubería que discurre bajo el mar Báltico fue saboteado. Se acusa a un comando ucraniano de estar detrás de la explosión. El juicio contra uno de los sospechosos comenzó en Alemania la semana pasada y promete revelarnos muchos detalles de esta operación, incluida información sobre el alcance de la implicación de Zelenski.

Los alemanes lo seguirán muy de cerca. Al igual que la Agrupación Nacional de Marine Le Pen, la formación de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) también se opone a la ayuda a Ucrania. La AfD ha experimentado, durante el último año, un rápido ascenso en las encuestas de opinión. La guerra de Ucrania es uno de los temas más centrales de su campaña, y el juicio será para ellos un regalo que seguirá dando frutos.

 Los negociadores de Trump presionaron recientemente a los europeos para que desbloquearan parte de los activos rusos congelados: con el fin de destinarlos a un fondo especial de inversión para Ucrania, en lugar de que se utilizaran para financiar nuevos combates. Los europeos rechazaron esta petición, ya que su plan consiste en financiar la guerra de Ucrania con dinero ruso. Esto me recuerda el viejo chiste de Thatcher sobre por qué el socialismo no funciona: porque a los socialistas se les acaba el dinero de los demás. Si la UE consiguiera lo que desea y pudiera confiscar el dinero ruso, teniendo en cuenta la rapidez con la que Ucrania está gastando, no duraría mucho tiempo.

Además, la UE está estudiando la posibilidad de conceder a Ucrania la condición de miembro de pleno derecho del bloque, pero dicha adhesión solo puede ayudar a financiar la reconstrucción de Ucrania si va acompañada de importantes transferencias fiscales. En estos momentos, Alemania lidera un grupo de países que se oponen a un plan de la Comisión Europea para aumentar la dotación del próximo presupuesto de la UE. Los europeos dicen una cosa, pero hacen otra: un caso clásico de preferencias reveladas que chocan con las preferencias declaradas.

Tanto política como financieramente, el margen de maniobra de los europeos se está reduciendo. Los europeos necesitan a EE. UU., pero este país, que había apoyado con entusiasmo a Ucrania bajo el mandato de Joe Biden, se ha convertido primero en un partidario reticente y ahora en un país que ya ni siquiera finge apoyar a Ucrania. Dudo mucho que, llegado el año 2029, ni siquiera un presidente demócrata esté dispuesto a gastar capital político en una guerra que, para entonces, ya se habría prolongado durante siete años.

 Las guerras suelen terminar cuando a una de las partes se le agotan los alimentos, el petróleo u otros suministros esenciales. Es una ilusión pensar que, con el precio del petróleo a 110 dólares el barril, al segundo mayor productor mundial de petróleo se le esté acabando el dinero. La guerra terminará tarde o temprano, muy probablemente con un acuerdo de paz turbio que dejará a los europeos en estado de shock.

Sospecho que esto ocurrirá durante los dos años y tres meses que le quedan a la administración Trump. Trump ha sido demasiado impredecible como para que se puedan hacer previsiones de este tipo con total certeza. Pero estoy convencido de que las decisiones de la semana pasada pasarán a la historia como el punto de inflexión de esta guerra."

( , Un Herd, 18/10/26, traducción DEEPL, enlaces en el original) 

Los aportes de la población sénior a la economía española... hemos intentado cuantificar cuánto ingresa, consume, aporta y recibe del Estado un español mayor de 55 años... Son ahorradores y consumidores activos, sostienen redes familiares mediante transferencias intergeneracionales y constituyen un pilar fundamental de estabilidad financiera y patrimonial... son el grupo de edad con mayor capacidad de consumo del conjunto de la población española... ayuda a financiar el consumo de otros miembros de sus hogares. De hecho, el saldo neto de las transferencias privadas dentro de los hogares es negativo para los séniors... en las transferencias internas entre miembros de un mismo hogar, cerca de 27 000 millones provienen del colectivo de 55 o más, lo que pone de relieve el papel clave de la familia como mecanismo de redistribución intergeneracional complementario al Estado del bienestar... El consumo privado medio por persona del colectivo senior es el mayor de cualquier grupo de edad... La contribución de la generación de mayor edad al sostenimiento del Estado y sus administraciones territoriales a través de sus impuestos, sin incluir las contribuciones sociales, alcanza el 42,7 %, porcentaje superior a su peso en el conjunto de la población (34 %)... se ha hecho frecuente que se mire a las personas mayores como grandes consumidoras de recursos, especialmente pensiones, que drenan fondos que podrían destinarse a políticas públicas destinadas a personas más jóvenes... pero los mayores de 55 años no son únicamente perceptores de fondos públicos (aunque es cierto que obtienen el grueso de las prestaciones públicas de carácter monetario, fundamentalmente pensiones, con el 85 %), sino también un colectivo con un gran peso económico: concentran el 68 % de los ahorros de los hogares y el 43 % del total de los recursos económicos, y, por tanto, son un motor económico para el país (Iñaki Ortega Cachón)

"Los aportes de la población sénior a la economía española

Si en 2022 las personas de 55 años o más representaban el 34 % de la población española, se estima que para 2050 ese porcentaje será del 42,9 %. Este progresivo envejecimiento ha hecho frecuente que se mire a las personas mayores como grandes consumidoras de recursos, especialmente pensiones, que drenan fondos que podrían destinarse a políticas públicas destinadas a personas más jóvenes.

El impacto económico de los más longevos

Ante esta visión, un equipo de investigadores hemos intentado cuantificar cuánto ingresa, consume, aporta y recibe del Estado un español mayor de 55 años. Esta radiografía del impacto económico de la longevidad en España se ha elaborado sobre una base de microdatos por edades de las cuentas económicas de los miembros de los hogares españoles que elabora todos los años la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).

El informe acredita que los mayores de 55 años no son únicamente perceptores de fondos públicos (aunque es cierto que obtienen el grueso de las prestaciones públicas de carácter monetario, fundamentalmente pensiones, con el 85 %), sino también un colectivo con un gran peso económico: concentran el 68 % de los ahorros de los hogares y el 43 % del total de los recursos económicos, y, por tanto, son un motor económico para el país.

Son ahorradores y consumidores activos, sostienen redes familiares mediante transferencias intergeneracionales y constituyen un pilar fundamental de estabilidad financiera y patrimonial.

La aportación de los mayores

El impacto económico de la población sénior española, entendiendo como tal a las personas de 55 años o más, es mayor del que le correspondería por su peso demográfico. Estos son algunos datos al respecto:

  1. Los miembros de la generación sénior son el grupo de edad con mayor capacidad de consumo del conjunto de la población española. Representa un 39,3 % del total, superando al del grupo de 30-54 años (36,9 %), aunque este concentra la mayor parte de la fuerza laboral fija y el empleo principal, sostiene la manutención de hijos y dependientes e, históricamente, ha representado un porcentaje muy elevado del consumo y la renta nacional.
  2. Atendiendo al peso del colectivo sénior en la generación de rentas de mercado, donde no se incluyen las prestaciones públicas, su contribución estimada a la producción nacional alcanzaría el 32,8 %.
  3. Este grupo de edad ayuda a financiar el consumo de otros miembros de sus hogares. De hecho, el saldo neto de las transferencias privadas dentro de los hogares es negativo para los séniors. El importe medio por persona de esta ayuda es de 1 680 euros, inferior al del colectivo de entre 30 y 54 años (5 942 euros), que aún tienen que asumir el coste de la educación y sostenimiento de los hijos.
  4. El consumo privado medio por persona del colectivo senior es el mayor de cualquier grupo de edad: 16 406 euros, lo que supone un 14,4 % más que el del grupo principal (30-54 años) y un 15,7 % más que la media del conjunto de la población. Si usamos al IVA como medidor de ese consumo, el estudio señala que el 37,8 % proviene de los séniors, lo que permite vislumbrar su importante peso en el consumo español, por encima del propio peso poblacional.
  5. La contribución de la generación de mayor edad al sostenimiento del Estado y sus administraciones territoriales a través de sus impuestos, sin incluir las contribuciones sociales, alcanza el 42,7 %, porcentaje superior a su peso en el conjunto de la población (34 %). Si ponemos el foco en las rentas, veremos que de todo el IRPF pagado en España, el 43,8 % proviene de los mayores de 55 años.

Transferencias familiares

El estudio también cuantifica las transferencias internas entre miembros de un mismo hogar. Estas alcanzan 130 000 millones de euros anuales y fluyen fundamentalmente desde los adultos y séniors hacia niños y jóvenes para financiar su consumo hasta su incorporación plena al mercado laboral.

De ese total, cerca de 27 000 millones provienen del colectivo de 55 o más, lo que pone de relieve el papel clave de la familia como mecanismo de redistribución intergeneracional complementario al Estado del bienestar.

El consumo crece en la última etapa de la vida

El consumo total por persona se mantiene relativamente estable hasta los 50 años, pero aumenta posteriormente. Así, los datos muestran cómo el consumo privado medio anual en España se sitúa en 14 183 euros por persona, mientras que en el grupo de 55 años o más asciende a 16 406, por encima de la media.

Parte de esta diferencia se explica por el mayor gasto sanitario y por el peso de la vivienda, incluyendo el alquiler imputado de la vivienda en propiedad (esto es, el alquiler que habría que pagar si en lugar de propietario fuera inquilino), cuyo importe aumenta cuando disminuye el número de convivientes tras la emancipación de los hijos o la viudedad.

Incorporar estos datos al debate sobre el peso de los mayores de 55 años en la economía puede servir para mejorar una percepción injusta con un grupo de la población que ha construido el actual sistema de bienestar español."

(, profesor de Dirección de Empresas, UNIR - Universidad Internacional de La Rioja. The Conversation, 15/10/26)