Glenn Diesen @Glenn_Diesen
La Cumbre de la OTAN se lee como una declaración de guerra. Los europeos consiguieron lo que querían: la diplomacia está muerta y ahora ésta es la guerra de Trump. ¿Cómo luchar y derrotar a la mayor potencia nuclear del mundo en una lucha por su supervivencia? Ahora veremos una escalada masiva a medida que nos dirigimos hacia una guerra total.
(traducción google)
Ojeando el estado de el país
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
9.7.26
La Cumbre de la OTAN se ve como una declaración de guerra. Los europeos consiguieron lo que querían: la diplomacia está muerta y ahora ésta es la guerra de Trump. ¿Cómo luchar y derrotar a la mayor potencia nuclear del mundo, Rusia, en una lucha por su supervivencia? Ahora veremos una escalada masiva a medida que nos dirigimos hacia una guerra total (Glenn Diesen, Un. Sureste, Noruega)
El memorándum con Irán está estancado. ¿Cuáles son los planes de EEUU e Israel? El plan A consistía en derrocar a la República Islámica, a la que consideraban un frágil castillo de naipes... La predicción de un levantamiento popular en Irán resultó ser un error estratégico... Hasta los expertos israelíes admiten que estos errores de cálculo han generado un nuevo equilibrio de poder en Oriente Medio... Israel era la referencia «inevitable» en Oriente Medio, pero que, de ahora en adelante, el Estado «inevitable» es, y seguirá siendo, Irán... Así, el bloque pro-sionista ha recurrido al Plan B: un engaño basado en un memorando de entendimiento, para el desarme de Irán mediante un acuerdo nuclear que lo dejaría al descubierto bajo requisitos de «verificación»... para neutralizar a Hezbolá mediante un acuerdo de desarme independiente, negociado por facciones gubernamentales libanesas dóciles... para la esterilización de la resistencia palestina inspirándose en el «Programa de Aldeas Estratégicas" de Vietnam, precursor del traslado forzoso a campos de concentración esterilizados y cercados... el Plan B parecía sugerir un proyecto de pacificación regional muy amplio para aliviar la presión que sufre Trump debido a la ira de los neoconservadores por sus «concesiones», y se revela como una maniobra destinada a abrir el estrecho antes de atacar a Irán tanto directa como indirectamente (a través de sus aliados de la resistencia)... así es ampliamente esperado que se produzca una nueva ronda de intensos enfrentamientos armados con Irán, pero sin resultados... Entonces, ¿quién pierde en esta guerra? Israel y Netanyahu... El esperado triunfo de Israel sobre Oriente Medio ha fracasado. La guerra indirecta contra Rusia también fracasó y el bloqueo a China está flaqueando, y el control de Israel sobre EEUU, hasta ahora inquebrantable, se ve cada vez más amenazado (Alastair Crooke, exdiplomático inglés)
"El plan A consistía en derrocar a la República Islámica, a la que consideraban un frágil castillo de naipes. Creían que este colapso tendría repercusiones y destruiría los demás frentes del Eje de la Resistencia, según el análisis del Mossad y los centros de poder israelíes vinculados a EEUU. (Algunos funcionarios estadounidenses, sin embargo, tenían ciertas dudas).
La predicción de un levantamiento popular en Irán resultó ser un error estratégico de tal magnitud que, en lugar de ello, propició el surgimiento de una república más fuerte, más provocadora y más asertiva. Hasta los expertos israelíes admiten que estos errores de cálculo han generado un nuevo equilibrio de poder en Oriente Medio.
Hasta ahora, un destacado comentarista militar israelí (como Alon Ben-David) podía afirmar que Israel era la referencia «inevitable» en Oriente Medio para los intereses del mundo entero; pero que, de ahora en adelante, el Estado «inevitable» es, y seguirá siendo, Irán. Este comentario ilustra hasta qué punto se ha cruzado el punto de no retorno.
Así, el bloque pro-sionista ha recurrido al Plan B: un engaño basado en un memorando de entendimiento que, si Irán aceptara las interpretaciones de Trump (lo cual es muy improbable), conduciría efectivamente al desarme de Irán mediante un acuerdo nuclear que dejaría al Estado al descubierto bajo requisitos de «verificación»: inspecciones intrusivas y sorpresivas del OIEA de «sitios subterráneos secretos» e interrogatorios a científicos y académicos de investigación. Todo quedaría (una vez más) expuesto.
Paralelamente a la aspiración hegemónica israelí más amplia del Plan B, el objetivo es, simultáneamente, neutralizar a Hezbolá mediante un acuerdo de desarme independiente, negociado por facciones gubernamentales libanesas dóciles que presionan al movimiento desde el norte, mientras el régimen de Netanyahu lleva a cabo la» desertificación» en el sur.
Paralelamente, el plan prevé la esterilización de la resistencia palestina inspirándose en el «Programa de Aldeas Estratégicas" de Vietnam, precursor del traslado forzoso a campos de concentración esterilizados y cercados.
El tercer componente implica la represión de la Resistencia iraquí mediante un nuevo primer ministro dócil, Ali al-Zaidi, impuesto por los estadounidenses, quien, bajo el pretexto de una campaña anticorrupción, exige, con el apoyo de EEUU, el desarme de las organizaciones de la resistencia iraquí antes del 30 de septiembre. La neutralización de la resistencia iraquí se considera clave para facilitar una incursión de la milicia yihadista del presidente terrorista Jolani en el noreste del Líbano, completando así el cerco cada vez más estrecho sobre Hezbolá.
En general, el Plan B parece sugerir un proyecto de pacificación regional muy amplio, especialmente cuando se asocia con los esfuerzos de EEUU por intentar abrir por la fuerza un «corredor norteamericano" en el lado omaní del estrecho de Ormuz.
Es probable que el plan de pacificación regional sea visto como una jugada inteligente de Trump para aliviar la presión que sufre debido a la ira de los neoconservadores por sus «concesiones» en el memorando de entendimiento con Irán.
Pero, ¿es esto realmente tan ingenioso? El canciller de EEUU Marco Rubio recibió instrucciones de supervisar al gobierno de Beirut acercándose a Israel debido a su antagonismo compartido hacia Hezbolá. Sin embargo, el documento resultante, cuyo objetivo es desarmar a Hezbolá, carece de legitimidad; contradice la Constitución libanesa y requeriría la aprobación tanto del gabinete como del parlamento para tener validez o significado.
Sin embargo, el acuerdo entre Israel y Líbano asesta un golpe mortal a la estructura de coordinación del vicepresidente de EEUU Vance, copresidida por Qatar, EEUU e Irán, cuyo objetivo era supervisar el cumplimiento del Memorando de Entendimiento en Líbano. La iniciativa de Rubio de excluir a Irán del marco de coordinación libanés contradice los esfuerzos de mediación del Memorando de Entendimiento y del acuerdo de Vance. El documento tripartito de Rubio no resolverá nada, sino que dejará que el problema del Líbano siga latente.
Sin embargo, un alto el fuego en el Líbano y la retirada israelí son esenciales para el funcionamiento del memorando de entendimiento con Irán. Al parecer, Netanyahu le pidió a Ron Dermer que convenciera a Rubio de sabotear el memorando de entendimiento.
Así pues, ahora tenemos una guerra civil dentro de la Casa Blanca por Irán --Vance contra Rubio-- mientras que el memorando de entendimiento permanece suspendido, probablemente sin cambios, aunque en estado de coma.
Mientras tanto, la situación se desmorona: el principal rival de Netanyahu en las próximas elecciones, el exjefe de las Fuerzas de Defensa de Israel y exmiembro del gabinete de guerra, Gadi Eisenkot, confirmó esta semana que «Irán nunca ha fabricado armas nucleares. Estoy al tanto de la información de inteligencia... Netanyahu está inventando una realidad, fabricando amenazas, y así es como asusta al público israelí». El ex primer ministro Bennett coincidió, afirmando que las declaraciones de Netanyahu son «mentiras» y acusándolo de «manipular la historia».
Todo esto no ayudará a Trump a resolver su urgente necesidad de abrir completamente el Estrecho de Ormuz para evitar una grave crisis económica. Contrariamente a la opinión de que se trata de una medida inteligente, otra opinión (cada vez más compartida por los iraníes, entre otros) es que EEUU está manipulando a Irán; que el memorando de entendimiento es un intento de engaño para forzar la reapertura inmediata de Ormuz, como insinuó Vance, con el fin de reabastecer las reservas estratégicas de petróleo de EEUU y Occidente y así ganar tiempo para ver dónde podrían ubicarse los puntos de presión estadounidenses en relación con los demás elementos del memorando de entendimiento.
En el seno de la crucial Asamblea de Expertos de Irán (y en la opinión pública) se ha endurecido la postura contraria a cualquier concesión de Irán a EEUU, especialmente en lo que respecta al paso de buques (hostiles) por el estrecho de Ormuz. El consenso es mantener la presión iraní sobre Ormuz hasta que la situación se vuelva insostenible.
Así, a medida que se abren fisuras en Washington --y a medida que Irán desconfía cada vez más de Trump y sus maniobras erráticas--, el memorando de entendimiento se revela como una maniobra destinada a abrir el estrecho antes de atacar a Irán tanto indirectamente (a través de sus aliados de la resistencia) como con mayor contundencia.
Curiosamente, esta opinión cada vez más extendida coincide con la declaración del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, quien opinó que los «acuerdos" de Anchorage alcanzados con Trump probablemente también fueron un engaño por parte de EEUU.
¿Quién manipula a quién? Por ahora, el petróleo que sale del Golfo Pérsico no se dirige a EEUU. Según Reuters, al menos cinco superpetroleros con un total de 10 millones de barriles de petróleo saudí, cargados en Ras Tanura, han zarpado del Estrecho de Ormuz.
Dos de estos cinco grandes buques petroleros se dirigen a Japón, mientras que otros dos van a China. Esto significa --como señaló Larry Johnson-- que, incluso si los petroleros se dirigieran ahora a EEUU, este país seguiría sufriendo una grave escasez de crudo agrio al menos hasta el 23 de agosto, dado el tiempo de tránsito de 42 días. (El crudo agrio es una materia prima crucial para las refinerías estadounidenses, donde se utiliza para producir diésel y combustible para aviones).
Por lo tanto, debe suspenderse el fin de la guerra entre EEUU e Israel contra Irán, ya que Trump y Netanyahu se encuentran en una fase de espera ante las próximas elecciones. Trump aún puede amenazar con «aniquilar» a Irán si no capitula y se somete, pero es dudoso que EEUU pueda mantener su presencia militar en la región por mucho tiempo, dada la escasez de municiones y de radares. Sin embargo, es muy probable --y ampliamente esperado-- que se produzca una nueva ronda de intensos enfrentamientos armados en Irán.
Un breve ataque militar estadounidense contra Irán, de carácter simbólico, es posible, pero no logrará ningún resultado estratégico.
Entonces, ¿quién pierde en esta guerra? Israel y Netanyahu. Netanyahu también se encuentra en una situación electoral muy difícil.
El esperado triunfo de Israel sobre Oriente Medio ha fracasado. La guerra indirecta contra Rusia también fracasó y el bloqueo a China está flaqueando, y el control de Israel sobre EEUU (hasta ahora inquebrantable) se ve cada vez más amenazado.
Después de que Netanyahu convenciera a Trump de retirarse del JCPOA en 2015, destacados comentaristas israelíes comenzaron a lamentar la retirada como «uno de los mayores errores estratégicos del siglo XXI».
Sorprendentemente, algunos en el régimen israelí, incluidos altos mandos militares, ya lamentan el asesinato planeado del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, el 28 de febrero de 2026. «Al menos sabíamos a qué atenernos con Khamenei», declaró esta semana una fuente militar israelí de alto rango a Ben Caspit.
"Khamenei tenía límites claros, tenía una estrategia... Había cierta estabilidad en la locura iraní. El liderazgo actual es mucho menos estable, mucho más extremista e impredecible. Están embriagados de poder y orgullo, convencidos de haber derrotado tanto a EEUU como a Israel." Y se ha demostrado que tienen razón."
(Alastair Crooke, laHaine, 08/07/26)
La soberanía digital consiste en que la digitalización esté diseñada por defecto para que quienes la usen (las instituciones sí, pero sobre todo las personas) mantengan conocimiento y control sobre sus datos y contenidos. Es decir: puedan acceder a los servidores y analizar el código... Muy pocos países están actuando realmente. A destacar, Francia y Alemania. Estos países han lanzado un consorcio, el EDIC de Digital Commons, que realmente marcará la diferencia en la UE. Es una estructura europea para impulsar infraestructuras digitales soberanas, tecnología abierta y bienes comunes digitales, y… ¡financiarlas! Todavía no hemos conseguido que España se sume al EDIC... El Deutschland-Stack orienta la infraestructura pública hacia tecnologías soberanas, interoperables y conectables a escala europea, con estándares abiertos, reducción del lock-in (clientes cautivos) y uso prioritario de open source o proveedores europeos soberanos... ninguno es de las big tech (no aparecen DOCX, XLSX ni PPTX), todos son estándares abiertos (ODF y PDF/UA)... Y aquí empieza una tremendísima disonancia cognitiva: la UE son una serie de enormes edificios, todos ellos digitalizados en su totalidad con Microsoft... la Comisión ha anunciado que quiere impedir que gobiernos o empresas extranjeras puedan cortar servicios tecnológicos críticos en Europa. No servirá de nada si no podemos auditar las instalaciones... Si los contratos públicos no cambian, la soberanía digital es solo discurso vacío. En Europa, que además sufre un declive industrial desde los años noventa, es absurdo y catastrófico no aprovechar lo que ofrece la era digital (Simona Levi)
"Otra vez: este mes Europa ha lanzado su llamada “estrategia de soberanía tecnológica”. Podemos alegrarnos. Pero no nos engañemos: no es la primera, ni será la última, y sea como sea llegarán tarde. Hay mucho más discurso que acción en una clase política siempre tentada por el canto de sirena de las grandes multinacionales tecnológicas, que les hace creer que pueden resolver todos sus problemas sin necesidad de que los entiendan ni de que tengan que pagar por ello.
Las big tech no son internet. Son una forma concreta de apropiación de internet. Y el problema no son “las pantallas”, ni “los usuarios”, ni “la tecnología”. El problema es el poder: quién controla la infraestructura, quién decide las condiciones de acceso, quién puede apagar un servicio, cambiar unilateralmente las reglas, capturar datos, imponer formatos, bloquear contenidos, condicionar la contratación pública o convertir nuestras comunicaciones en materia prima para su negocio.
Antes de adentrarnos en un mapeo de la situación, quiero advertir de que la soberanía digital de la que yo quiero hablar es la soberanía digital de las personas y de las sociedades. Tal y como pormenorizo en Digitalización Democrática. Soberanía Digital para las Personas, la soberanía no consiste solo en que Europa o un Estado sustituyan proveedores extranjeros por proveedores nacionales, sino en que la digitalización esté diseñada por defecto para que quienes la usen (las instituciones sí, pero sobre todo las personas) mantengan conocimiento y control sobre sus datos y contenidos. Es decir: puedan acceder a los servidores y analizar el código.
Así que veamos cómo está la situación. Muy pocos países están actuando realmente. A destacar, Francia y Alemania, con Países Bajos, aunque estos últimos han quedado algo rezagados tras los últimos dos cambios de gobierno. Estos países han lanzado un consorcio, el EDIC de Digital Commons, que realmente marcará la diferencia en la UE. Es una estructura europea para impulsar infraestructuras digitales soberanas, tecnología abierta y bienes comunes digitales, y… ¡financiarlas! Porque si hablas mucho, pero no financias, la soberanía digital no sucederá. La licitación pública, como veremos, es lo que demuestra si un país de verdad está apostando o no. A pesar de que, como Xnet, llevamos tres años insistiendo, todavía no hemos conseguido que España se sume al EDIC.
Alemania
El Deutschland-Stack orienta la infraestructura pública hacia tecnologías soberanas, interoperables y conectables a escala europea, con estándares abiertos, reducción del lock-in (clientes cautivos) y uso prioritario de open source o proveedores europeos soberanos. El IT-Planungsrat aprobó en marzo de 2026 que los estándares del Deutschland-Stack sean base vinculante para sus soluciones y acto seguido lista lo que ha hecho: ninguno es de las big tech (no aparecen DOCX, XLSX ni PPTX), todos son estándares abiertos (ODF y PDF/UA). Una forma educada para señalar la puerta a los gigantes tecnológicos: está construyendo una arquitectura pública donde Microsoft deja de ser el estándar por defecto. La Sovereign Tech Agency ha financiado Mastodon, es decir, infraestructura social federada y abierta, mientras los servicios de inteligencia alemanes evitan software de Palantir en ámbito militar poniendo su seguridad nacional por delante, cuando España ha adjudicado públicamente a Palantir al menos 16,8 millones de euros para inteligencia militar, mediante dos contratos del Ministerio de Defensa, ambos negociados sin publicidad y con un solo licitador.
Francia
Hace mucho que a Francia le preocupa su soberanía digital. Desde la Loi pour une République numérique de 2016, Francia decidió abrir el código fuente de simuladores usados por la administración para sus cálculos impositivos con el fin de aumentar la transparencia de impuestos y prestaciones. En 2021, el Ministerio de Educación consideró que Office 365 y Google Workspace no debían desplegarse en centros escolares, por su incompatibilidad con el RGPD, Schrems II y la doctrina francesa “Cloud au centre”. En Francia pesan en particular criterios como que las big tech se saltan la licitación pública por ser gratuitas. Actualmente el propio Conseil de l’IA et du numérique francés aplica una fórmula ambiciosa que desde el activismo digital llevamos tiempo defendiendo: la soberanía digital debe organizarse con la cooperación entre lo público, lo privado y los comunes digitales. En general la Administración se está organizando para abandonar Microsoft.
Unión Europea
Y aquí empieza el lío. Tremendísima disonancia cognitiva: por un lado
cuento una cosa y, por otro, hago lo contrario. Como pollos sin cabeza,
si pensamos en el lugar del que sale el famoso plan de soberanía
digital: la UE son una serie de enormes edificios, todos ellos
digitalizados en su totalidad con Microsoft.
Se discute EU OS,
un sistema operativo basado en Linux y funcionarios europeos están
siendo forzados a abandonar WhatsApp para comunicaciones profesionales.
Pero aquí aparece la primera trampa: confundir soberanía con sustitución
de proveedor. Que el Parlamento Europeo ponga Qwant como buscador por defecto en lugar de Google puede ser un gesto interesante. Pero Qwant no es software
libre ni infraestructura común. Es una alternativa europea, y eso puede
tener sentido geopolítico, pero no resuelve por sí solo el problema
democrático de fondo. Si cambiamos un monopolio estadounidense por un
proveedor europeo cerrado, hemos reducido una dependencia, pero no hemos
construido soberanía para las personas.
Lo mismo ocurre con los grandes anuncios de contratos y financiación para empresas tecnológicas europeas en cloud, centros de datos, semiconductores e IA. Si esa financiación pública no se condiciona a estándares abiertos, interoperabilidad, auditabilidad, reversibilidad, licencias libres y retorno público de la inversión, estaremos financiando nuevos oligopolios privados con dinero público. Serán más europeos, pero no necesariamente más democráticos.
Incluso en las políticas gubernamentales de los EEUU de Trump, la férrea defensa de las big tech monopolísticas no implica dejar caer el free software; todo lo contrario: lo incorpora como pieza estratégica. La Genesis Mission y el America’s AI Action Plan, los grandes planes gubernamentales para la hegemonía tecnológica estadounidense, reservan un papel explícito a los modelos open source: aceleran la innovación, permiten a startups y universidades no depender completamente de proveedores cerrados, facilitan la investigación reproducible y ofrecen a empresas y administraciones una vía para trabajar con datos sensibles sin entregarlos necesariamente a modelos opacos. El nombramiento como director de Genesis Mission de Darío Gil, que apostó por modelos Granite open source bajo licencia Apache 2.0, refuerza esta lectura. Si incluso una estrategia estadounidense de supremacía tecnológica considera imprescindible el open source, Europa no puede hablar seriamente de soberanía sin situar el software libre y los comunes digitales en el centro. ¿A qué esperamos?
Si un proveedor o gobierno extranjero puede interrumpir servicios esenciales, la soberanía política es una ficción
Hay un elemento más referente a la soberanía de los Estados del que por fin la UE comienza a hablar: “kill switches” o capacidades de interrupción externa –básicamente estadounidense– sobre sistemas críticos europeos, que muestran la dependencia en su forma más brutal. Si un proveedor o gobierno extranjero puede interrumpir servicios esenciales, la soberanía política es una ficción. Por eso la Comisión ha anunciado que quiere impedir que gobiernos o empresas extranjeras puedan cortar servicios tecnológicos críticos en Europa. Bonito es prohibir, solo faltaría que sirviera de algo si no podemos auditar las instalaciones.
El caso de Microsoft y los nombres de funcionarios neerlandeses presuntamente filtrados o transferidos al Gobierno estadounidense lo ilustra bien. Es solo un caso reciente entre infinitos más. Google ha anunciado el fin de funciones que permitían usar Gmail como agregador de cuentas externas mediante POP3. Esto reduce la interoperabilidad. Cada cambio unilateral de plataforma recuerda lo mismo: si dependemos de servicios cerrados, las reglas las cambia otro.
Starlink ha subido sus tarifas en España hasta un 50%. España y Europa tienen proyectos satelitales propios, pero han dejado que Starlink les coma la merienda. Si la conectividad depende de un proveedor privado extranjero, solo necesitamos recordar cuando Elon Muak dejó de apoyar Ucrania y cortó el acceso a Internet a toda la población en medio de una guerra.
Software libre sí, pero no basta por sí solo
El software libre tampoco basta por sí solo. No hay que romantizarlo. Como sabemos, el open source produce un valor económico gigantesco: una inversión relativamente pequeña en software libre genera billones en valor para empresas. Pero ese valor no vuelve proporcionalmente a quienes mantienen la infraestructura. Internet depende de voluntarios quemados, mantenedores agotados y comunidades infrafinanciadas.
El burnout de los desarrolladores open source no es un problema individual: es estructural. Hay herramientas magníficas que no llegan a la gente porque no tienen soporte, diseño, despliegue, formación ni ecosistema. El open source por sí solo no es alternativa al big tech. El código abierto no sustituye automáticamente a una infraestructura operativa global. Hacen falta producto, mantenimiento, soporte, escalabilidad, gobernanza, financiación y contratación pública.
Por eso la contratación pública es el campo de batalla. Las barreras al open source en la contratación europea siguen favoreciendo proveedores cerrados: pliegos hechos a medida de gigantes, requisitos de solvencia que expulsan a comunidades y pymes, miedo administrativo, falta de capacidades internas, ausencia de mantenimiento financiado. Si los contratos públicos no cambian, la soberanía digital es solo discurso vacío. En Europa, que además sufre un declive industrial desde los años noventa, es absurdo y catastrófico no aprovechar lo que ofrece la era digital. Sacudamos nuestra clase política ocupada con sus asuntos: no puede permitirse seguir comprando dependencia con dinero público.
(Simona Levi , fundadora de Xnet, autora de Digitalización democrática: soberanía digital para las personas, CTXT, 07/07/2026 )
¿Logrará la administración Trump convencer al lobby israelí de la necesidad de sacrificar algunos intereses israelíes para salvar la economía estadounidense, o la presión de AIPAC resultará más fuerte que cualquier consideración económica? ¿Cómo será el panorama de Medio Oriente si Washington opta por una retirada estratégica y reconoce la influencia iraní? ¿Será esta retirada ordenada o caótica? ¿Podrá Irán, victorioso tanto moral como políticamente, traducir su victoria en beneficios económicos tangibles que fortalezcan su posición regional, o las sanciones y la presión seguirán debilitando su economía? Si Washington prioriza a "Israel" sobre la economía global, ¿estará el mundo preparado para afrontar las consecuencias de una nueva Gran Depresión, o intervendrán las potencias emergentes (China, Rusia, India) para salvar lo que sea posible? (Ahmad Al-Durzi)
"A pesar de la firma del acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán, con sus catorce puntos, y el inicio de la primera ronda de negociaciones en Ginebra, la segunda, de carácter indirecto, celebrada en Qatar, sorprendió por la flexibilidad que los estadounidenses mostraron hacia Irán.
Esta flexibilidad se produjo después de que Washington se esforzara por socavar y desmantelar el acuerdo, especialmente en lo relativo al estrecho de Ormuz, debido a su conocimiento de los riesgos que esto suponía para el sistema del petrodólar, del cual los estados del Golfo constituyen la piedra angular. Washington también buscó separar las vías iraní y libanesa en respuesta a la presión israelí dentro de la administración estadounidense, con el objetivo de evitar cambios estratégicos en la región de Asia Occidental que pudieran debilitar su papel.
Esto subraya el papel crucial de Asia Occidental como centro neurálgico del mundo en la configuración de la trayectoria del nuevo orden internacional, cuyo nacimiento aún no se ha declarado oficialmente. La fase final del plan para derrocar a los siete países, revelado por el general estadounidense retirado Wesley Clark en 2001 —un plan que pretendía derrocar a Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán—, se ha derrumbado. Esta caída se atribuye a las capacidades asimétricas de Irán y a su arraigada tradición, histórica y cultural, en la gestión de la guerra librada en su contra.
El colapso del proyecto de reestructuración de Medio Oriente
Lo ocurrido demuestra el fracaso del proyecto para destruir a Irán, un proyecto considerado esencial para la reestructuración del llamado Medio Oriente impuesta por Occidente, según la visión. La guerra ha demostrado que Irán no era simplemente un eslabón en una cadena, sino el más fuerte que la rompió por completo. Si bien el plan estadounidense contemplaba la caída del régimen de Bagdad como punto de partida, con Damasco, Beirut y Trípoli desmoronándose como fichas de dominó, la realidad ha demostrado que Teherán fue la piedra angular que permaneció inamovible, y de hecho, fue quien se movió, trastocando todos los cálculos.
Hoy, la nueva realidad obliga a Washington a reconocer la necesidad de colaborar con las nuevas potencias de la región, y a "Tel Aviv" a reconocer que el proyecto del "Gran Israel" se ha vuelto obsoleto. Los mapas imaginados por el sionismo, que se extendían "desde el Éufrates hasta el Nilo", ya no son alcanzables, después de que la resistencia en Gaza y el sur de Líbano, reforzada por el apoyo iraní, demostrara que estos proyectos expansionistas chocan con las realidades geográficas, históricas y demográficas.
¿La única opción de Washington: la economía o "Israel"?
Esta nueva realidad le presenta a Washington una única opción. Una nueva guerra no alterará la realidad del estrecho de Ormuz, que ahora es clave para la economía global, e Irán tiene el poder de bloquearlo, sumiendo al mundo en una Gran Depresión. Desde el primer día de la guerra, Irán demostró su capacidad para paralizar el tráfico marítimo en el estrecho, amenazando con sumir al mundo en una recesión tan catastrófica como la Gran Depresión.
En este contexto, surge una disyuntiva crucial: Washington debe elegir entre salvar su propia economía y la mundial, o bien elegir a "Israel" y la devastación económica global. La deuda nacional de Estados Unidos ha superado los 37 billones de dólares, una cifra equivalente a la suma de las economías de China y la eurozona. Esta deuda se duplica a un ritmo de un billón de dólares cada cinco meses, y las proyecciones indican que alcanzará los 54 billones de dólares en una década y los 150 billones para 2055. En este contexto, cualquier nueva guerra implicaría un gasto militar masivo que incrementaría aún más la deuda; cualquier cierre del estrecho de Ormuz provocaría un aumento drástico en los precios del petróleo; y cualquier recesión global significaría un colapso en los ingresos fiscales, factores que dañarían gravemente la economía estadounidense.
En cuanto a "Israel", emerge de esta guerra más exhausto que cuando entró en ella, tras casi tres años de conflicto continuo que han agotado su economía, su ejército y sus reservas estratégicas. Ya no es la potencia capaz de alterar el panorama estratégico en Asia Occidental, ni la baza con la que Washington puede contar. Los acontecimientos han demostrado que "Israel" ya no puede imponer su voluntad a sus vecinos, y que su proyecto expansionista ha chocado con el muro de resistencia armada y la firme determinación de Irán.
La elección inevitable
En cualquier caso, incluso si Washington opta por la primera opción —salvar la economía global—, esto no afectará la trayectoria de la creciente deuda estadounidense. La deuda nacional de 37 billones de dólares no es solo una cifra en los libros del Tesoro; es una bomba de relojería bajo la economía de estadounidense, esperando el momento oportuno para estallar. Solo los pagos de intereses han superado el billón de dólares anuales, sobrepasando todo el presupuesto de defensa y amenazando con convertir a Estados Unidos en una nación en bancarrota, incapaz de cumplir con sus obligaciones internacionales.
En este contexto, la opción de la guerra ya no es viable, porque cualquier nueva guerra significaría no solo un desgaste continuo, sino también un colapso económico que podría desplazar a Estados Unidos de su posición como superpotencia. Además, la opción de continuar el apoyo incondicional a "Israel" ya no es viable, ya que este apoyo se convertiría en una carga insostenible para el presupuesto estadounidense y en una carga política insoportable para una opinión pública de mesa nación cansada de las guerras en Medio Oriente.
Preguntas abiertas en tiempos de incertidumbre
Ante estas circunstancias, varias preguntas permanecen abiertas a todas las posibilidades:
- ¿Logrará la administración Trump convencer al lobby israelí de la necesidad de sacrificar algunos intereses israelíes para salvar la economía estadounidense, o la presión de AIPAC resultará más fuerte que cualquier consideración económica?
- ¿Cómo será el panorama de Medio Oriente si Washington opta por una retirada estratégica y reconoce la influencia iraní? ¿Será esta retirada ordenada o caótica?
- ¿Podrá Irán, victorioso tanto moral como políticamente, traducir su victoria en beneficios económicos tangibles que fortalezcan su posición regional, o las sanciones y la presión seguirán debilitando su economía?
- Si Washington prioriza a "Israel" sobre la economía global, ¿estará el mundo preparado para afrontar las consecuencias de una nueva Gran Depresión, o intervendrán las potencias emergentes (China, Rusia, India) para salvar lo que sea posible?
La pregunta más importante es: ¿Se da cuenta "Tel Aviv" de que ha llegado el momento de redefinir su papel en la región, pasando de ser un proyecto imperial expansionista a una potencia regional que busca sobrevivir en un entorno cambiante, o a una entidad insostenible?
Las próximas semanas y meses serán cruciales para determinar el rumbo de Asia Occidental durante los próximos años, quizás incluso durante cinco décadas. O bien alcanzaremos un acuerdo histórico que transforme la región, o nos hundiremos en un caos generalizado que podría arrasar con todos. Lo que sí es seguro, sin embargo, es que las opciones disponibles para Washington y "Tel Aviv" ya no son las mismas, y que la región, otrora bajo la tutela occidental, se ha convertido en un escenario de nuevos equilibrios de poder, gobernados por potencias regionales emergentes que comprenden que su futuro ya no está ligado a dictados externos, sino a su propia voluntad, su capacidad de perseverancia y su habilidad para forjar sus propias alianzas."
(Ahmad Al-Durzi, Jaque al neoliberalismo, 08/07/26, fuente Al Mayadeen
Trump advirtió hace meses que pondría tarifas aduaneras a productos españoles, como había impuesto en su primer mandato sobre las aceitunas negras, algo que sí afectó a los productores españoles aunque la Organización Mundial del Comercio (OMC) fallase contra la Administración Trump... Pero Trump ya no puede hacer lo mismo. Porque el Tribunal Supremo le ha tumbado en febrero de 2026 el aumento que había impuesto para aranceles recíprocos de casi un centenar de países... además, EE.UU sigue siendo el primer inversor extranjero en España... y EEUU gana en sus intercambios comerciales con España... así pues, la repetición de los ataques y las amenazas de Trump a España y, sobre todo, como él siempre recalca, al gobierno "horrible" actual, ¿es su manera de hacer lo que puede para apuntalar la ofensiva de su aliado Santiago Abascal y también de Alberto Nuñez Feijóo dirigida a hacer caer a Pedro Sánchez? En otros términos, ¿su bronca y malestar no están sobreactuados en solidaridad con Abascal y Feijóo? El pasado 24 de mayo -en una semana marcada por la imputación judicial del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero- el embajador de EE.UU en Madrid, Benjamin León Jr. autorizó difundir en redes sociales que había mantenido distintos encuentros por aquellas fechas con Abascal, Feijóo e Isabel Díaz Ayuso (Ernesto Ekaizer)
"Estamos en la Casa Blanca el 3 de marzo de 2026. Trump acaba de desencadenar junto con Benjamin Netanyahu la guerra de Irán con el asesinato del líder supremo, el ayatolah Alí Jamenei, y ofrece una rueda de prensa junto al canciller alemán Friedrich Merz.
“España se ha portado fatal. He dado instrucciones al secretario del Tesoro, Scott Bessent, para cortar toda relación con España”. Trump protesta por el rechazo del gobierno español a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón para misiones de ataque a Irán, operaciones que de finales de febrero y primeros de marzo que, según el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, son ilegales.
"Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España. Tengo derecho a impedir cualquier negocio relacionado con España. Imponer embargos, hacer lo que quiera al respecto... y es posible que hagamos eso con España”, insiste el presidente ante un impasible Merz, quien más tarde intentará llamar al presidente español para decirle que su silencio era deliberado (“para no inflamar más a la fiera”). La intención no pudo concretarse porque el canciller alemán llamaba a un número de teléfono que Sánchez había cambiado.
El hecho es que Trump acaba de repetir este 7 y 8 se julio en la cumbre de la OTAN, en Ankara, casi las mismas amenazas en términos idénticos. Esto es: que le ha pedido al secretario del Tesoso, Scott Bessent, que corte las relaciones comerciales con España. Ya advirtió hace meses que pondría tarifas aduaneras a productos españoles, como había impuesto en su primer mandato sobre las aceitunas negras, algo que sí afectó a los productores españoles aunque la Organización Mundial del Comercio (OMC) fallase contra la Administración Trump.
Pero Trump ya no puede hacer lo mismo. Porque el Tribunal Supremo le ha tumbado en febrero de 2026 el aumento que había impuesto para aranceles recíprocos de casi un centenar de países.
Según cifras del Congreso de EE.UU, el volumen de comercio bilateral con España ascendió en 2025 a 75.000 millones de dólares (65.600 millones de euros), y Estados Unidos obtuvo un superávit de 3.000 millones de dólares (2.625 millones de euros). Es decir: EEUU gana en sus intercambios comerciales con España. España tiene una posición más cómoda ante EE.UU que el resto de los países de la Union Europea porque el comercio entre ambos países representa el 4,4 % del Producto Interior Bruto español, frente a un 10 % en la Eurozona.
EE.UU sigue siendo el primer inversor extranjero en España. Y un reciente informe del Departamento de Estado permite entender la valoración de la economía española nada menos que por la secretaría de Estado de Marco Rubio. “La excelente infraestructura de talla mundial de España, su mano de obra altamente cualificada en sectores clave, su amplio mercado interno y sus costes energéticos relativamente más bajos la convierten en un destino atractivo para la inversión extranjera” explica el extenso informe sobre clima de inversiones en España (Spain 2025 Investment Climate Statement), fechado en septiembre del año pasado.
Incluye, si se profundiza, en aspectos como la corrupción. Allí se señala: “España aplica las leyes anticorrupción de manera generalmente uniforme. Los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escrutinio que los particulares; no obstante, varios ejecutivos empresariales adinerados y con importantes contactos han sido procesados con éxito por corrupción. No existe discriminación, ni a favor ni en contra, hacia los inversores extranjeros.
Las empresas estadounidenses rara vez señalan la corrupción como un obstáculo para invertir en España. La posición de España en el Índice de Percepción de la Corrupción anual de Transparencia Internacional descendió en 2024 al puesto 46 de un total de 180 países, situándose por debajo de la mayoría de los demás países de Europa Occidental” En la clasificación mundial, España empeoró el año siguiente al que citado el informe del Departento de Estado. Del puesto 46 de 2024 bajó en 2025 al 49.
La repetición de los ataques y las amenazas de Trump a España y, sobre todo, como él siempre recalca, al gobierno "horrible" actual, ¿es su manera de hacer lo que puede para apuntalar la ofensiva de su aliado Santiago Abascal y también de Alberto Nuñez Feijóo dirigida a hacer caer a Pedro Sánchez? En otros términos, ¿su bronca y malestar no están sobreactuados en solidaridad con Abascal y Feijóo?
El pasado 24 de mayo -en una semana marcada por la imputación judicial del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero- el embajador de EE.UU en Madrid, Benjamin León Jr. autorizó difundir en redes sociales que había mantenido distintos encuentros por aquellas fechas con Abascal, Feijóo e Isabel Díaz Ayuso.
El embajador recibió a Abascal "para conocer mejor las prioridades y la visión de Vox sobre la relación entre EEUU y España"; a Feijóo "para conocer mejor las prioridades del PP y agradecer sus contribuciones al fortalecimiento de las relaciones entre EEUU y España"; y a Ayuso (con quien se vio en la Puerta del Sol) "para agradecer el apoyo y la acogida de la Comunidad de Madrid a la misión diplomática" y "para conversar sobre su continua cooperación en iniciativas que conmemoran el 250 aniversario de Estados Unidos". Benjamín León Jr., empresario cubano-norteamericano, tiene una amistad personal con Marco Rubio, secretario de Estado. Fue Rubio quien propuso su nombramiento de embajador en Madrid."
Paul Krugman: Ayer, Donald Trump ordenó a Scott Bessent, el ministro de Hacienda, que interrumpiera todo el comercio con España. Esto no va a suceder... Ni siquiera con un Congreso sumiso y un Tribunal Supremo permisivo va a suceder esto. Además, España forma parte de la Unión Europea. Es como si Europa declarara: «Vamos a cortar todo el comercio con Florida»: no pueden hacer eso... De hecho, España es uno de esos países con los que tenemos superávit comercial. Así que las empresas estadounidenses se rebelarían... Así que todo esto no tiene ningún fundamento, no es algo real. Excepto que el presidente de los Estados Unidos sí que lo dijo... No podemos dejar el destino de Estados Unidos ni del mundo en manos de alguien que es completamente irracional, que plantea exigencias y cree tener poderes que no tiene»... Lo que esto me dice es que el problema va mucho más allá de Trump. Algo falla de forma fundamental en Estados Unidos, y a estas alturas no hace falta recurrir a justificaciones complicadas. Basta con decir que algo falla en un país y en un sistema que permite que este tipo siga ocupando un puesto de poder
"Ayer, Donald Trump ordenó a Scott Bessent, el ministro de Hacienda, que interrumpiera todo el comercio con España. Bessent respondió: «Sí, señor». Trump también dijo que esto se debía a que los españoles le habían robado sus fresas.
Vale, me he inventado esa segunda parte, pero lo cierto es que sí ordenó a Bessent que interrumpiera todo el comercio.
Esto no va a suceder.
Los presidentes tienen mucha autoridad discrecional en materia de aranceles y comercio, más de la que deberían, pero no tienes derecho, como presidente, a imponer aranceles a un país solo porque no te guste su gasto en defensa o porque creas que no han sido lo suficientemente amables contigo.
Así que esto no se aceptaría ni siquiera en la administración Trump. Ni siquiera con un Congreso sumiso y un Tribunal Supremo permisivo va a suceder esto. Además, España forma parte de la Unión Europea. Es como si Europa declarara: «Vamos a cortar todo el comercio con Florida»: no pueden hacer eso. Y además, hay mucho negocio estadounidense con España. De hecho, España es uno de esos países con los que tenemos superávit comercial. Así que las empresas estadounidenses se rebelarían.
Así que todo esto no tiene ningún fundamento, no es algo real. Excepto que el presidente de los Estados Unidos sí que lo dijo.
Fue una auténtica locura, y esa es la conclusión que deberíamos sacar de todo esto. A estas alturas, ya no se trata realmente de economía. Ni siquiera tiene sentido hablar de las políticas de la Administración Trump, y mucho menos de ideología.
Lo que tenemos es al presidente Sundowner. Quiero decir, esto es una auténtica locura. En cualquier sistema político que funcione con normalidad, en cualquier entorno partidista que funcione con normalidad, habría un llamamiento bipartidista masivo por parte de casi todo el mundo —excepto un puñado de congresistas que también están locos— para decir: «Vale, este tipo no está en sus cabales. No podemos dejar el destino de Estados Unidos ni del mundo en manos de alguien que es completamente irracional, que plantea exigencias y cree tener poderes que no tiene».
Y, por supuesto, en lugar de eso, no solo todo el mundo finge que sigue siendo un ser humano racional, sino que el Partido Republicano y la Administración Trump se han volcado de lleno en intentar crear un culto a la personalidad.
Lo que esto me dice es que el problema va mucho más allá de Trump. Algo falla de forma fundamental en Estados Unidos, y a estas alturas no hace falta recurrir a justificaciones complicadas. Basta con decir que algo falla en un país y en un sistema que permite que este tipo siga ocupando un puesto de poder.
Que tengáis un buen día."
(Paul Krugman , blog, 08/07/26, traducción DEEPL)
8.7.26
La mayoría de las personas en 65 países, de los 84 encuestados en el Índice de Percepción de la Democracia 2026, afirmaron que Estados Unidos es el mayor peligro para el mundo... La mayoría de las personas en 63 de los 83 países encuestados dijeron que prefieren a China sobre EE.UU.... EE.UU. solo era popular en un pequeño grupo de naciones, como Israel, República Dominicana, Georgia y Nigeria. ... Otros 10 países (casi todos en Europa) dijeron que Rusia es la mayor amenaza... Siete (en Asia Occidental y África del Norte) señalaron a Israel... Israel dijo que Irán... Japón dijo que China (Ben Norton)
"Un estudio importante muestra que el mundo ve a EE.UU. como la mayor amenaza y prefiere a China
Una encuesta mundial encontró que las personas en la mayoría de los países ven a Estados Unidos como la mayor amenaza para el mundo y prefieren a China por encima de EE.UU. Estos son los resultados del Índice de Percepción de la Democracia, respaldado por la UE.
La encuesta mundial dice que EE.UU. es la mayor amenaza.
Un exhaustivo estudio global que encuestó a decenas de miles de personas en casi 100 países encontró que la gran mayoría ve a Estados Unidos como la mayor amenaza para el mundo.
Al mismo tiempo, cada vez más naciones afirman preferir a China sobre EE.UU. La valoración de China ha aumentado drásticamente en el Sur Global, en particular, donde el apoyo a EE.UU. se ha desplomado.
Estos fueron los resultados del Índice de Percepción de la Democracia 2026, un estudio anual realizado por un grupo llamado Alianza de Democracias.
La Alianza de Democracias no puede ser acusada en modo alguno de ser "pro-China" o "anti-EE.UU.". La organización fue fundada por Anders Fogh Rasmussen, exsecretario general de la OTAN y exprimer ministro danés de derechas.
También está financiada por una lista de organismos gubernamentales europeos, grandes corporaciones estadounidenses, grupos vinculados al gobierno de EE.UU. e incluso Taiwán.
Algunas de las organizaciones que financian la Alianza de Democracias incluyen Palantir, Microsoft, el Fondo Europeo para la Democracia de la UE, la red conservadora Atlas Network, Freedom House, patrocinada por el gobierno de EE.UU., y la Fundación Taiwan para la Democracia.
A pesar de estos vínculos, el Índice de Percepción de la Democracia 2026 del grupo llegó a algunas conclusiones que sin duda enfurecerán a los halcones y guerreristas de la Guerra Fría en Washington.
La encuesta preguntó a 23.968 encuestados en 84 países qué nación consideran "la mayor amenaza para el mundo".
La mayoría de las personas en 65 de los 84 países afirmaron que Estados Unidos es el mayor peligro.
Otros 10 países (casi todos en Europa) dijeron que Rusia es la mayor amenaza. Siete (en Asia Occidental y África del Norte) señalaron a Israel. Israel dijo que Irán. Japón dijo que China.
El Índice de Percepción de la Democracia también encuestó a personas en 97 naciones y les preguntó si creen que EE.UU. debería "tener bases militares en su país".
La mayoría de las personas en 86 países respondieron que no.
Solo hubo un apoyo claro a las bases militares de EE.UU. en cuatro de las 97 naciones encuestadas: Israel, Polonia, Puerto Rico y Corea del Sur.
La opinión popular sobre Estados Unidos también ha disminuido precipitadamente, según la encuesta.
El Índice de Percepción de la Democracia encontró que EE.UU. tiene una percepción neta negativa en el 74% de los países encuestados.
EE.UU. solo era popular en un pequeño grupo de naciones, como Israel, República Dominicana, Georgia y Nigeria.
A EE.UU. se le dislike más en Europa, Asia Occidental y África del Norte, y la región de Asia-Pacífico.
En contraste, la encuesta encontró que China es cada vez más popular en todo el mundo.
La mayoría de las personas en 63 de los 83 países encuestados dijeron que prefieren a China sobre EE.UU.
El informe señaló que EE.UU. tiene el nivel más alto de apoyo en Israel, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Ucrania, pero señaló que estas son "excepciones".
China era especialmente popular en Asia Occidental, África del Norte, África Subsahariana, Europa y la región de Asia-Pacífico.
Además, el estudio preguntó a personas en 98 países qué opinan sobre la guerra de EE.UU. contra Irán. (La encuesta se realizó del 19 de marzo al 21 de abril de 2026, y EE.UU. lanzó unilateralmente una guerra de agresión contra Irán el 28 de febrero).
Una pluralidad de naciones, 41 de las 98, apoyó a Irán. Solo 28 dijeron que se alinean con EE.UU. (Las otras 29 estaban divididas o no tenían una posición clara).
El Índice de Percepción de la Democracia también preguntó a personas en 98 países si apoyan a Israel o Palestina.
Una ligera mayoría, 51 de los 98, dijo que respalda a Palestina. Solo 17 países prefieren a Israel.
Israel tiene su nivel más alto de apoyo en Ucrania, EE.UU., República Dominicana, Georgia y Panamá.
Otra pregunta que hizo la encuesta fue si la gente cree que su país "va por buen camino".
La nación número uno, con el nivel más alto de optimismo, fue China.
Los únicos países en el hemisferio occidental donde una mayoría de personas respondió que sí fueron El Salvador y Nicaragua (que está gobernado por el revolucionario Frente Sandinista).
Algunos de los niveles más bajos de optimismo se registraron en Francia, Puerto Rico, Líbano, Alemania y Nigeria."
(Ben Norton , Geopolitical Economy, 06/07/26, traducción Deep Seek, enlaces y gráficos en el original)
La versión tradicional de la independencia estadounidense presenta la guerra contra Gran Bretaña como una revolución democrática frente al despotismo. Sin negar la importancia de las ideas ilustradas, esa interpretación resulta incompleta si se ignoran otros intereses más espurios que impulsaron buena parte de la rebelión... la Corona británica promulgó la Proclamación Real de 1763, mediante la cual prohibía el establecimiento de nuevos colonos al oeste de los Montes Apalaches. El objetivo era evitar nuevas guerras con las naciones indígenas y estabilizar las fronteras del Imperio. Aquella decisión fue percibida por numerosos colonos como un obstáculo intolerable para sus expectativas económicas... George Washington había adquirido enormes extensiones de tierra y participaba activamente en operaciones especulativas relacionadas con el valle del Ohio. Su familia y buena parte de la aristocracia virginiana esperaban obtener beneficios extraordinarios mediante la ocupación de nuevos territorios indígenas. Thomas Jefferson, propietario de una gran plantación y de centenares de personas esclavizadas a lo largo de su vida, concebía el crecimiento de la nueva república como una expansión continua de la frontera agrícola. Benjamín Franklin también participó en iniciativas empresariales vinculadas a la colonización del interior del continente. Los llamados Padres Fundadores no fueron únicamente filósofos ilustrados. También fueron propietarios, terratenientes e inversores. La independencia eliminó el principal obstáculo jurídico que frenaba la apropiación privada de millones de hectáreas pertenecientes a las naciones indígenas... La nueva República nació vinculada al negocio de la tierra... Paralelamente, la joven República desarrolló otro de los grandes pilares de su crecimiento económico: la esclavitud africana. La paradoja resulta evidente. La nación que proclamaba que «todos los hombres son creados iguales» era al mismo tiempo una de las mayores sociedades esclavistas del mundo atlántico. La riqueza de muchos de sus dirigentes descansaba sobre el trabajo forzado de millones de personas privadas de cualquier derecho. La libertad proclamada en Filadelfia nunca fue verdaderamente universal. Era, ante todo, la libertad de una comunidad política restringida: hombres blancos propietarios. Los indígenas quedaban excluidos porque ocupaban las tierras que debían ser colonizadas. Los africanos esclavizados quedaban excluidos porque constituían la mano de obra indispensable para sostener el sistema económico (Eduardo Luque)
"Del colonialismo de asentamiento en Norteamérica a la tragedia Palestina
El aniversario de la independencia de Estados Unidos sigue celebrándose como el nacimiento de la libertad, la democracia y los derechos individuales. Desde hace dos siglos y medio, el 4 de julio se ha convertido en el gran mito fundacional de la primera potencia mundial. Sin embargo, toda celebración nacional implica también una selección de la memoria. Se recuerdan unos hechos y se silencian otros.
En 1852, el gran abolicionista afroamericano Frederick Douglass formuló una de las preguntas más devastadoras de la historia política estadounidense: «¿Qué significa el 4 de julio para el esclavo?». Su respuesta desmontaba la retórica oficial. Mientras la población blanca celebraba la libertad, millones de hombres, mujeres y niños seguían viviendo bajo la esclavitud. La independencia proclamaba derechos universales, pero esos derechos no alcanzaban a todos.
Hoy esa pregunta nos sigue interrogando.
¿Qué significó la Declaración de Independencia para los pueblos indígenas que habitaban Norteamérica desde hacía milenios? ¿Qué significó para las naciones que fueron expulsadas de sus tierras para permitir la expansión de los colonos? Y, observando el presente, ¿qué puede significar ese mismo discurso sobre la libertad para los palestinos sometidos desde hace décadas a un proceso continuado de ocupación y colonización?
Las tres preguntas apuntan hacia una misma contradicción: la distancia existente entre el lenguaje universal de la libertad y la realidad histórica de un proyecto político construido sobre la expansión territorial, la apropiación de tierras y la exclusión de quienes quedaban fuera de la comunidad política dominante.
La versión tradicional de la independencia estadounidense presenta la guerra contra Gran Bretaña como una revolución democrática frente al despotismo. Sin negar la importancia de las ideas ilustradas, esa interpretación resulta incompleta si se ignoran otros intereses más espurios que impulsaron buena parte de la rebelión.
Tras la Guerra de los Siete Años, la Corona británica promulgó la Proclamación Real de 1763, mediante la cual prohibía el establecimiento de nuevos colonos al oeste de los Montes Apalaches. El objetivo era evitar nuevas guerras con las naciones indígenas y estabilizar las fronteras del Imperio. Aquella decisión fue percibida por numerosos colonos como un obstáculo intolerable para sus expectativas económicas.
No es casual que una de las acusaciones contenidas en la propia Declaración de Independencia denunciara que el rey Jorge III había impedido la inmigración de nuevos colonos y había dificultado «las nuevas apropiaciones de tierras». La cuestión territorial ocupaba un lugar central en el conflicto.
La historia oficial suele presentar a Benjamín Franklin, Thomas Jefferson o George Washington de una forma sesgada, se les presenta exclusivamente como los grandes arquitectos de la democracia estadounidense. Sin embargo, eran también miembros de la élite económica colonial y mantenían importantes intereses en la expansión hacia el oeste. George Washington había adquirido enormes extensiones de tierra y participaba activamente en operaciones especulativas relacionadas con el valle del Ohio. Su familia y buena parte de la aristocracia virginiana esperaban obtener beneficios extraordinarios mediante la ocupación de nuevos territorios indígenas. Thomas Jefferson, propietario de una gran plantación y de centenares de personas esclavizadas a lo largo de su vida, concebía el crecimiento de la nueva república como una expansión continua de la frontera agrícola. Benjamín Franklin también participó en iniciativas empresariales vinculadas a la colonización del interior del continente. Los llamados Padres Fundadores no fueron únicamente filósofos ilustrados. También fueron propietarios, terratenientes e inversores. La independencia eliminó el principal obstáculo jurídico que frenaba la apropiación privada de millones de hectáreas pertenecientes a las naciones indígenas.
La nueva República nació vinculada al negocio de la tierra.
Ese proceso no puede comprenderse únicamente como una conquista militar. Responde a una lógica que numerosos historiadores han definido como colonialismo de asentamiento: un modelo en el que el objetivo no consiste simplemente en dominar a la población originaria, sino en sustituirla progresivamente mediante el establecimiento permanente de nuevos colonos.
Los pueblos indígenas constituían un obstáculo para la ocupación del territorio. Por ello fueron desplazados, confinados en reservas o exterminados a lo largo de un proceso que se prolongó durante generaciones.
Paralelamente, la joven República desarrolló otro de los grandes pilares de su crecimiento económico: la esclavitud africana. La paradoja resulta evidente. La nación que proclamaba que «todos los hombres son creados iguales» era al mismo tiempo una de las mayores sociedades esclavistas del mundo atlántico. La riqueza de muchos de sus dirigentes descansaba sobre el trabajo forzado de millones de personas privadas de cualquier derecho. La libertad proclamada en Filadelfia nunca fue verdaderamente universal. Era, ante todo, la libertad de una comunidad política restringida: hombres blancos propietarios. Los indígenas quedaban excluidos porque ocupaban las tierras que debían ser colonizadas. Los africanos esclavizados quedaban excluidos porque constituían la mano de obra indispensable para sostener el sistema económico.
El líder antiesclavista Frederick Douglass denunció con extraordinaria claridad esa contradicción. Su célebre discurso de 1852 no atacaba la idea de libertad, sino la hipocresía de celebrar la libertad mientras millones de personas permanecían sometidas. Su pregunta sigue siendo una de las críticas más profundas formuladas desde el interior de la propia tradición democrática estadounidense.
La construcción de la nación exigió también un lenguaje capaz de justificar la violencia. La Declaración de Independencia calificaba a los pueblos indígenas como «despiadados salvajes». No era una simple expresión retórica. La deshumanización constituye uno de los mecanismos clásicos de todo proceso colonial. Cuando el otro deja de ser considerado plenamente humano, su expulsión, su confinamiento o incluso su exterminio pueden presentarse como medidas legítimas de seguridad.
Es precisamente aquí donde aparecen algunos paralelismos con la tragedia palestina contemporánea. El conflicto palestino-israelí posee una historia propia y unas características específicas que no pueden reducirse a la experiencia norteamericana. Sin embargo, ambos procesos comparten rasgos estructurales propios del colonialismo de asentamiento. En ambos casos la tierra ocupa el centro del conflicto. En ambos casos la expansión de los asentamientos modifica progresivamente la realidad demográfica del territorio. En ambos casos la población originaria aparece convertida en un obstáculo para el proyecto colonizador. En ambos casos la seguridad sirve como principal argumento para justificar la expansión territorial y en ambos casos la deshumanización del adversario facilita la aceptación social de políticas de desplazamiento, confinamiento o destrucción. Estados Unidos construyó durante el siglo XIX dos grandes mitos: el mito del Destino Manifiesto y el de la nación elegida. Desde esa perspectiva la expansión hacia el oeste constituía una misión histórica casi providencial. El genocidio que conllevaba dejaba así de presentarse como una ocupación para convertirse en el cumplimiento de un supuesto destino nacional.
Determinados sectores del sionismo religioso contemporáneo utilizan argumentos que también apelan a derechos históricos o religiosos sobre la tierra, situando el proyecto político en un marco donde la expansión territorial adquiere una legitimidad superior al derecho de quienes ya habitan ese territorio.
No se trata de afirmar que ambos procesos sean idénticos. Toda comparación histórica exige prudencia. Pero sí resulta posible observar que pertenecen a una misma familia histórica caracterizada por la colonización de asentamiento, la sustitución progresiva de la población originaria y la utilización de discursos de legitimación moral para justificar la apropiación del territorio. Doscientos cincuenta años después de la independencia, la pregunta formulada por Frederick Douglass continúa resonando con fuerza. ¿Qué significa el 4 de julio para quienes quedaron fuera de la promesa de libertad? Para los millones de africanos esclavizados. Para las naciones indígenas expulsadas de sus tierra y para quienes, en otras geografías y otros tiempos, contemplan cómo la expansión de nuevos asentamientos transforma irreversiblemente el territorio donde han vivido durante generaciones.
Quizá la mejor manera de conmemorar el aniversario de Estados Unidos no sea repetir los mitos fundacionales, sino afrontar con honestidad las contradicciones sobre las que se construyó una de las democracias más influyentes de la historia. Solo desde ese reconocimiento crítico puede entenderse que la defensa de la libertad pierde toda credibilidad cuando convive con la esclavitud, el despojo territorial o la negación de los derechos de otros pueblos."
(Eduardo Luque, El Viejo Topo, 08/07/26)
Tres 'desokupas' detenidos por atacar con gas pimienta y palos a la inquilina de uno de los últimos corralones del centro de Sevilla... el ataque se ha producido cuando ella salió a buscar agua, porque la tiene cortada, al igual que la luz, a causa de un incendio provocado hace unas semanas, y de pronto irrumpieron desde la azotea seis hombres provistos con palos y botes de gas pimienta, se introdujeron en su vivienda y agredieron a las personas que había dentro en ese momento... La inquilina asegura que los desokupas iban acompañados de una mujer y una niña, a quienes introdujeron en su vivienda con el propósito de que se quedaran en ella como si fuera su casa... "Han entrado como si fueran los GEO. Han tumbado a la gente que estaba en la vivienda, luego los han echado a la calle a golpes y les han vuelto a rociar con gas pimienta"... esto supone "una vuelta de tuerca en un acoso inmobiliario escandaloso", sin que ninguna autoridad haya aún intervenido para evitarlo (Santiago F. Reviejo)
"Tres hombres vinculados a una empresa desokupa han sido detenidos esta tarde por la Policía Nacional tras haber atacado con gas pimienta y causado heridas a ocho personas que trataban de impedir que desalojaran a la única inquilina que permanece en las viviendas de uno de los últimos corralones del casco antiguo de Sevilla, donde se proyecta la construcción de un hotel y pisos turísticos.
Según ha manifestado a Público la arrendataria, Estefi Yeah, el ataque se ha producido cuando ella salió a buscar agua, porque la tiene cortada, al igual que la luz, a causa de un incendio provocado hace unas semanas, y de pronto irrumpieron desde la azotea seis hombres provistos con palos y botes de gas pimienta, se introdujeron en su vivienda y agredieron a las tres personas que había dentro en ese momento.
La inquilina asegura que los desokupas iban acompañados de una mujer y una niña, a quienes introdujeron en su vivienda con el propósito de que se quedaran en ella como si fuera su casa. "A mí me rociaron con gas pimienta en la cara desde muy cerca y aún me arde la piel", ha dicho Estefi a este periódico.
"Han entrado como si fueran los GEO. Han tumbado a la gente que estaba en la vivienda, luego los han echado a la calle a golpes y les han vuelto a rociar con gas pimienta", ha manifestado por su parte el abogado de los agredidos, Rafael Ibáñez, quien asegura que hay al menos ocho personas que han recibido asistencia en un centro de salud a causa de las heridas sufridas, algunas de las cuales han tenido que ser incluso derivadas a un hospital, entre ellas una que recibió una fuerte patada en el abdomen cuando protestaba por lo sucedido.
Fuentes de la Policía Nacional han confirmado a Público la detención de tres personas a raíz de estos incidentes, supuestamente desokupas, aunque sin confirmar su identidad ni la causa exacta de la detención ni los cargos que se le hayan podido imputar. Según el abogado, a uno de los detenidos se le intervino un bote de gas pimienta.
En el mismo corralón de la calle Castellar donde se produjo el ataque tiene su sede una empresa desokupa, García Seguridad Integral, que ha alquilado seis de los locales del inmueble para guardar los enseres que retira tras el vaciado de pisos y naves, otra de las actividades que ofrece en su carta de servicios. Esta empresa, que se publicita como especialista "en seguridad y desocupación, siempre dentro de un marco legal y con un enfoque resolutivo", fue contratada por la propietaria del inmueble para vigilarlo y evitar que "se meta gente", tal como reconoció su propietario a este periódico.
Robo de móviles, un portátil y documentación
La única inquilina que permanece en las viviendas de este corralón asegura que durante el ataque le han robado un ordenador portátil, documentación personal, entre ella informes médicos, y tres teléfonos móviles de las personas que se encontraban en la vivienda cuando fueron agredidos por los desokupas.
No es la primera vez que esta inquilina, artista multidisciplinar de carpintería, imaginería contemporánea y pintura, sufre ataques de los desokupas. Hace unas semanas prendieron fuego a una maleta rellena con lana debajo de unos contadores, lo que le dejó sin suministro de luz y agua, un acoso que, según ella, empezó desde que la empresa propietaria del inmueble dejó de cuidar el edificio con el objeto de echar a los inquilinos y ponerlo a la venta, tras lo cual empezó a sufrir directamente el hostigamiento de la empresa de seguridad ubicada en el mismo corralón.
Su abogado considera que este ataque supone "una vuelta de tuerca en un acoso inmobiliario escandaloso", sin que ninguna autoridad haya aún intervenido para evitarlo y aclarar lo que está sucediendo en el corralón de la calle Castellar, tras haber sido presentadas decenas de denuncias por agresiones, coacciones, amenazas y otros delitos.
A juicio de Rafael Ibáñez, los propietarios del inmueble son los que están induciendo estos ataques de una empresa desokupa, porque están detrás de un "pelotazo inmobiliario" de muchos millones de euros, que ya tiene nota en el Registro de la Propiedad para la construcción de un hotel y pisos turísticos en el corazón del casco antiguo de Sevilla, en el que está afectado también un colegio de enseñanza concertada.
Un estado paralelo en el casco antiguo de Sevilla
"En mitad del casco antiguo de Sevilla se ha montado un estado paralelo sin que se tomen medidas", denuncia el abogado. La inquilina que permanece en el inmueble advierte, por su parte: "Esto es tremendo, pero vamos a resistir más que nunca, hasta que se haga justicia, porque esto está resistiendo por la lucha de muchas personas contra la especulación inmobiliaria".
El Sindicato de Inquilinas y la Asamblea por la Vivienda de Sevilla consideran que el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, ambos gobernados por el PP, deberían implicarse en la defensa de los derechos de los vecinos que permanecen en estos corralones, "buscando la recuperación esencial de un espacio esencial para comprender la cultura" de la ciudad.
Los corralones son antiguas edificaciones industriales de baja intensidad, con patios interiores característicos de la estructura urbana de Sevilla en torno a los cuales se disponen talleres artesanales y viviendas en régimen de arrendamiento. La mayoría se localizaban en el sector noreste del casco histórico, donde la presión inmobiliaria ha ido reduciendo progresivamente su número.
Según el Sindicato y la Asamblea por la Vivienda, una de los propietarias de los corralones de Castellar, Garages Santa Inés, tiene embargado parte del inmueble por impagos a Hacienda y quiere vender su parte a la otra empresa propietaria y mayoritaria, Arenas de la Bellida, y por eso necesita desalojar el edificio para que se destine a uso turístico.
Parte de estos corralones también se ha utilizado como aparcamiento de coches y en una página web se publicitan de la siguiente manera: "Colindando con los muros del Palacio de Dueñas (propiedad de la Casa de Alba), en pleno corazón del casco antiguo de Sevilla, se encuentra uno de los espacios con más personalidad de la ciudad: los corralones de la calle Castellar".
(Santiago F. Reviejo , Público, 07/07/26)
Por segunda vez desde que se firmó el Memorando de Entendimiento (MOU) entre Estados Unidos e Irán, Washington y Teherán han vuelto a caer en una confrontación militar directa... la confrontación actual trata menos de navegación que de soberanía e influencia estratégica... En el centro de la disputa se encuentran dos interpretaciones contrapuestas del MOU. La lectura de Teherán es que, si bien el Estrecho de Ormuz debe permanecer abierto, todo el tráfico comercial durante el período interino de 60 días debe coordinarse. Washington, por el contrario, interpreta que un Estrecho "abierto" significa que los buques pueden transitar por los carriles de navegación iraníes u omaníes sin coordinarse con Irán... Para Teherán, esto no es un desacuerdo técnico sino estratégico. Los funcionarios iraníes temen que Estados Unidos esté utilizando el MOU para erosionar el control de Irán sobre el Estrecho al rechazar cualquier requisito de coordinación y, en efecto, establecer un corredor alternativo que podría permanecer abierto incluso si se reanuda la guerra. Tal acuerdo privaría a Irán de lo que muchos de sus estrategas consideran su fuente de influencia más importante en un conflicto futuro: la capacidad creíble de interrumpir el tráfico marítimo a través de Ormuz... Washington, en cambio, asigna a Irán la responsabilidad de garantizar el paso seguro de los buques comerciales, una distinción que, según Estados Unidos, no equivale a otorgar a Teherán el control operativo de todo el tráfico marítimo... Ambas partes están claramente poniendo a prueba las líneas rojas de la otra. Si la disputa fuera únicamente sobre garantizar el paso seguro del transporte marítimo comercial, los buques podrían simplemente transitar por el carril de navegación iraní. Teherán no ha impedido que los barcos utilicen el corredor norteño. En cambio, la insistencia en utilizar el corredor meridional sin notificar a Irán parece diseñada para desafiar la afirmación de Teherán de que ejerce autoridad sobre el Estrecho... La pregunta ahora es si el acuerdo de doble notificación aún puede revivirse después del intercambio de disparos de las últimas 12 horas, o si esta última escalada ha cerrado definitivamente la ventana diplomática. Las próximas horas probablemente proporcionarán la respuesta (Trita Parsi)
"Cómo resolver el enfrentamiento entre EE.UU. e Irán en el Estrecho de Ormuz antes de que dinamite el MOU
Sacrificar todo el MOU por la cuestión de quién gestiona nominalmente el Estrecho durante las próximas semanas sería un error costoso e innecesario.
Por segunda vez desde que se firmó el Memorando de Entendimiento (MOU) entre Estados Unidos e Irán, Washington y Teherán han vuelto a caer en una confrontación militar directa. Estados Unidos atacó "80 objetivos en Irán con municiones de precisión" después de que las fuerzas iraníes dispararan contra varios buques que transitaban por el Estrecho de Ormuz sin coordinación previa con Teherán. La magnitud de los ataques estadounidenses superó con creces, según los informes, el anterior intercambio entre EE.UU. e Irán, lo que sugiere que Washington no solo buscaba represalias, sino restablecer la disuasión. Estados Unidos también restableció las sanciones a las ventas de petróleo iraní, revirtiendo una de las concesiones centrales del MOU. La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), a su vez, afirmó haber atacado 85 objetivos militares estadounidenses en toda la región, incluido el cuartel general de la Quinta Flota en Baréin y la base aérea Ali Al-Salem en Kuwait, y afirmó que ocho fueron destruidos.
En el centro de la disputa se encuentran dos interpretaciones contrapuestas del MOU. La lectura de Teherán es que, si bien el Estrecho de Ormuz debe permanecer abierto, todo el tráfico comercial durante el período interino de 60 días debe coordinarse con Irán mientras las partes negocian un acuerdo marítimo permanente. Washington, por el contrario, interpreta que un Estrecho "abierto" significa que los buques pueden transitar por los carriles de navegación iraníes u omaníes sin coordinarse con Irán.
Para Teherán, esto no es un desacuerdo técnico sino estratégico. Los funcionarios iraníes temen que Estados Unidos esté utilizando el MOU para erosionar el control de Irán sobre el Estrecho al rechazar cualquier requisito de coordinación y, en efecto, establecer un corredor alternativo que podría permanecer abierto incluso si se reanuda la guerra. Tal acuerdo privaría a Irán de lo que muchos de sus estrategas consideran su fuente de influencia más importante en un conflicto futuro: la capacidad creíble de interrumpir el tráfico marítimo a través de Ormuz. Desde la perspectiva de Teherán, el transporte marítimo comercial puede reanudarse sin renunciar a esa influencia, pero solo si todos los movimientos de buques continúan coordinándose con Irán, reforzando así su autoridad nominal sobre la vía fluvial.
Washington sostiene que el texto del MOU no exige explícitamente que los buques obtengan autorización iraní antes de transitar por el Estrecho. En cambio, asigna a Irán la responsabilidad de garantizar el paso seguro de los buques comerciales, una distinción que, según Estados Unidos, no equivale a otorgar a Teherán el control operativo de todo el tráfico marítimo. El párrafo 5 del MOU establece:
*"Tras la firma de este MOU, la República Islámica de Irán realizará los arreglos necesarios, utilizando sus mejores esfuerzos, para el paso seguro de los buques comerciales, sin cargo durante solo 60 días, desde el Golfo Pérsico hasta el Mar de Omán, y viceversa. El tráfico de buques comerciales comenzará de inmediato y, considerando la necesidad de eliminar los obstáculos técnicos y militares, y el desminado por parte de la República Islámica de Irán, se establecerá en un plazo de 30 días."*
Tras la ronda anterior de combates, las dos partes exploraron un compromiso según el cual los buques comerciales coordinarían su tránsito tanto con Irán como con un estado designado del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Bajo tal acuerdo, los buques notificarían a Teherán mientras también informarían a una autoridad marítima del CCG, equilibrando la demanda de supervisión de Irán con el deseo de Washington de evitar otorgar a Teherán un control exclusivo. Sin embargo, las conversaciones parecen no haberse finalizado antes de ser suspendidas por el funeral del ayatolá Alí Jamenei.
Durante esa pausa, varios buques comerciales —con sus transpondedores AIS apagados— intentaron transitar por el corredor de navegación meridional sin notificar a Teherán. Irán consideró estos viajes como un desafío directo a su interpretación del MOU y respondió con fuerza.
Ambas partes están claramente poniendo a prueba las líneas rojas de la otra. Si la disputa fuera únicamente sobre garantizar el paso seguro del transporte marítimo comercial, los buques podrían simplemente transitar por el carril de navegación iraní. Teherán no ha impedido que los barcos utilicen el corredor norteño. En cambio, la insistencia en utilizar el corredor meridional sin notificar a Irán parece diseñada para desafiar la afirmación de Teherán de que ejerce autoridad sobre el Estrecho —una afirmación que Estados Unidos y la mayoría de los estados del Golfo han rechazado durante mucho tiempo. Más allá de cuestiones de peajes de tránsito o tarifas administrativas, ningún país de la región está ansioso por legitimar el control iraní sobre una de las vías fluviales más estratégicamente importantes del mundo. Por lo tanto, la confrontación actual trata menos de navegación que de soberanía e influencia estratégica.
El compromiso discutido antes de que se suspendieran las conversaciones ofrece una salida sensata. Exigir que los buques notifiquen tanto a Irán como a una autoridad marítima designada del CCG aplazaría la disputa de soberanía sin prejuzgar su resultado, permitiendo que el tráfico comercial continúe mientras se negocia un acuerdo permanente. Sacrificar todo el MOU —y el marco regional mucho más trascendental que podría producir en última instancia— por la cuestión de quién gestiona nominalmente el Estrecho durante las próximas semanas sería un error costoso e innecesario.
La pregunta ahora es si el acuerdo de doble notificación aún puede revivirse después del intercambio de disparos de las últimas 12 horas, o si esta última escalada ha cerrado definitivamente la ventana diplomática. Las próximas horas probablemente proporcionarán la respuesta.
Una observación final: al responder tanto con fuerza militar como con el restablecimiento de sanciones a las exportaciones de petróleo iraní, Washington parece tener la intención de establecer un dominio de escalada —no solo disuadir una mayor acción iraní, sino demostrar su disposición a aumentar los costos de manera mucho más drástica que Teherán. El contraste con la primera confrontación posterior al MOU en el Estrecho es notable. Esta vez, la respuesta estadounidense ha sido sustancialmente más severa, lo que sugiere que Washington busca redefinir la ecuación de disuasión antes de que se reanuden las negociaciones.
Sin embargo, existe un peligro en la decisión de Washington de revocar la licencia general que permitía la compra de petróleo iraní. La licencia estaba destinada a servir como uno de los principales incentivos del MOU para que Teherán mantuviera su compromiso con el acuerdo. Pero un incentivo solo es tan valioso como su credibilidad.
Incluso antes de esta última escalada, Irán había tenido dificultades para atraer nuevos compradores. Muchos gobiernos y empresas se mostraban reacios a establecer acuerdos a largo plazo porque temían que las negociaciones colapsaran y la licencia expirara sin renovación. Esa incertidumbre por sí sola disminuyó el valor comercial de la concesión.
Desde la perspectiva de Washington, la supuesta violación del MOU por parte de Irán es grave y justifica una respuesta. Pero si se percibe que Estados Unidos emite y retira la licencia con demasiada facilidad, los compradores potenciales pueden concluir que el acceso al petróleo iraní es demasiado volátil políticamente para justificar el riesgo. Eso debilitaría una de las fuentes de influencia más importantes de Washington. Cuanto menos valiosa se vuelva la licencia en el mercado, menos valiosa será en la mesa de negociaciones —y menos podrá exigir Estados Unidos a cambio de restaurarla."
(Trita Parsi , blog, 08/07/26, traducción Deep Seek)
Gran afluencia en el funeral del ayatolá Jamenei... El fracaso en reconocer el apoyo popular al gobierno iraní fue una razón clave del fracaso de la guerra de EE. UU. Los iraníes no eran más propensos a ayudar a EE. UU. a derrocar a su propio gobierno que los iraquíes a dar la bienvenida a EE. UU. como libertadores... ¿Por qué este desastroso error de cálculo? Las narrativas aprobadas por el gobierno en Occidente deben siempre despojar a los oponentes de legitimidad... Cualquier voz disidente en Occidente puede entonces ser difamada como alguien que no se preocupa por el pueblo que supuestamente planean "liberar" con bombas, o las voces disidentes simplemente se retratan como traidores... ¿La consecuencia? Caemos en nuestra propia propaganda de guerra cada vez y luego pagamos el precio... Incluso si quieres derrotar a Irán, Rusia, China y otros oponentes de la hegemonía global occidental, seguramente sigue siendo de tu interés hacer el análisis correctamente (Glenn Diesen, Un. Sureste, Noruega)
Glenn Diesen @Glenn_Diesen
Gran afluencia en el funeral del ayatolá Jamenei.
El fracaso en reconocer el apoyo popular al gobierno iraní fue una razón clave del fracaso de la guerra de EE. UU. Los iraníes no eran más propensos a ayudar a EE. UU. a derrocar a su propio gobierno que los iraquíes a dar la bienvenida a EE. UU. como libertadores.
¿Por qué este desastroso error de cálculo? Las narrativas aprobadas por el gobierno en Occidente deben siempre despojar a los oponentes de legitimidad para construir el caso liberal-democrático del cambio de régimen y la guerra.
Cualquier voz disidente en Occidente puede entonces ser difamada como alguien que no se preocupa por el pueblo que supuestamente planean "liberar" con bombas, o las voces disidentes simplemente se retratan como traidores.
¿La consecuencia? Caemos en nuestra propia propaganda de guerra cada vez y luego pagamos el precio. Incluso si odias y quieres derrotar a Irán, Rusia, China y otros oponentes de la hegemonía global occidental, seguramente sigue siendo de tu interés hacer el análisis correctamente.
Vídeo: https://x.com/Glenn_Diesen/status/2074400079885037728/video/1
(traducción google)
9:48 a. m. · 7 jul. 2026 ·70,5 mil Visualizaciones
La Fundación Hind Rajab ha presentado una querella ante la fiscalía de Roma contra el soldado israelí Arik Ben Asulin, del 749 Batallón de Ingeniería de Combate... la Fundación describe el papel directo de Ben Asulin en la destrucción de la infraestructura civil, incluida la demolición de la Universidad de Al Azhar, los barrios residenciales de Shujaiya y el corredor Netzarim... La evidencia recopilada por la Fundación incluye publicaciones en las redes sociales publicadas por el propio Ben Asulin, con vídeos de demolición y fotografías suyas manipulando cables detonadores. Las imágenes demuestran no solo su participación directa en las operaciones de demolición, sino también una apología pública de ellas... el comandante adjunto del Batallón, el coronel Adi Bekore, se jactó públicamente en Facebook de la misión de la unidad para “aplanar Gaza”, enmarcando la destrucción de la vida civil como un objetivo estratégico... La denuncia invoca la jurisdicción universal de Italia sobre los crímenes internacionales, citando los Convenios de Ginebra y el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional. Pide a los fiscales italianos que abran una investigación formal sobre Ben Asulin, que actualmente se cree que está presente en el país... Las acusaciones de la querella incluyen crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, el exterminio como parte de un ataque generalizado contra la población civil, genocidio, infligiendo deliberadamente condiciones de vida calculadas para dar lugar a la destrucción física de la población palestina... “Es inaceptable que las personas acusadas de participar en el genocidio puedan viajar libremente y de vacaciones entre los ciudadanos italianos, mientras que Gaza se encuentra en ruinas. La justicia requiere que hagamos responsables a los culpables donde quiera que estén. Al presentar esta denuncia en Italia, pedimos el fin de la cultura de la impunidad”, dijo Dyab Abou Jahjah, director de la Fundación... "Sus acciones fueron parte de una política más amplia seguida por el 749 Batallón para borrar barrios enteros y hacer que Gaza sea inhabitable. Las autoridades italianas deben mantener sus obligaciones en virtud del derecho internacional”, añadió Natacha Bracq, también miembro de la Fundación (mpr21)
"La Fundación Hind Rajab ha presentado una querella ante la fiscalía de Roma contra el soldado israelí Arik Ben Asulin, del 749 Batallón de Ingeniería de Combate. El israelí participó en crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y actos de genocidio durante la Guerra de Gaza.
La querella se presenta mientras Israel continúa con sus atrocidades en Gaza, con un número de muertos que supera oficialmente los 73.000 palestinos, incluidos más de 22.000 niños, y mientras los datos de la ONU confirman que el 92 por ciento de las viviendas han sido destruidas.
En medio de este paisaje de devastación, la Fundación describe el papel directo de Ben Asulin en la destrucción de la infraestructura civil, incluida la demolición de la Universidad de Al Azhar, los barrios residenciales de Shujaiya y el corredor Netzarim.
La evidencia recopilada por la Fundación incluye publicaciones en las redes sociales publicadas por el propio Ben Asulin, con vídeos de demolición y fotografías suyas manipulando cables detonadores. Las imágenes demuestran no solo su participación directa en las operaciones de demolición, sino también una apología pública de ellas.
Ben Asulin ha estado desplegado en Gaza desde noviembre de 2023, al menos, sirviendo en la 749 Batallón de Ingeniería de Combate, una unidad que se ha caracterizado por su campaña sistemática de destrucción, particularmente en el corredor de Netzarim.
La participación del Batallón en la devastación fue tan importante que la carretera principal en el corredor que divide el norte y el sur de Gaza se llama “Ruta 749” en referencia a la unidad israelí.
En octubre de 2023, el comandante adjunto del Batallón, el coronel Adi Bekore, se jactó públicamente en Facebook de la misión de la unidad para “aplanar Gaza”, enmarcando la destrucción de la vida civil como un objetivo estratégico.
La denuncia invoca la jurisdicción universal de Italia sobre los crímenes internacionales, citando los Convenios de Ginebra y el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional. Pide a los fiscales italianos que abran una investigación formal sobre Ben Asulin, que actualmente se cree que está presente en el país.
Las acusaciones de la querella incluyen crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, el exterminio como parte de un ataque generalizado contra la población civil, genocidio, infligiendo deliberadamente condiciones de vida calculadas para dar lugar a la destrucción física de la población palestina.
“Es inaceptable que las personas acusadas de participar en el genocidio puedan viajar libremente y de vacaciones entre los ciudadanos italianos, mientras que Gaza se encuentra en ruinas. La justicia requiere que hagamos responsables a los culpables donde quiera que estén. Al presentar esta denuncia en Italia, pedimos el fin de la cultura de la impunidad”, dijo Dyab Abou Jahjah, director de la Fundación.
“La evidencia muestra que Ben Asulin no fue simplemente testigo de la destrucción, participó en ella y la transmitió con orgullo. Sus acciones fueron parte de una política más amplia seguida por el 749 Batallón para borrar barrios enteros y hacer que Gaza sea inhabitable. Las autoridades italianas deben mantener sus obligaciones en virtud del derecho internacional”, añadió Natacha Bracq, también miembro de la Fundación.
La Fundación Hind Rajab continúa buscando vías legales en todo el mundo para incriminar a los responsables de las atrocidades de Gaza. El caso es una prueba crítica para saber si Italia cumplirá con sus obligaciones legales internacionales o protegerá a los criminales de guerra."
(mpr21, 08/07/26)
Sucesivas masas de aire recalentado pasan por encima de nuestras cabezas, llevando el termómetro a valores inusuales en algunos puntos de la península ibérica pero, sobre todo, del centro de Europa. Los inéditos 46 grados que vivieron en Francia a finales de junio van a volver en apenas un instante... hemos tenido signos tempranos de alerta. Sabemos que estas bolsas de aire caliente que se colocan en nuestra vertical tienen su origen en los meandros de la corriente de chorro polar... El aire frío del Ártico puede llegar hasta el Sáhara a través de los valles. El aire tropical puede llegar hasta el Ártico a través de las crestas... al producirse más habitualmente, la cresta quedará bloqueada y el calor no se irá, y continuará secando ríos, agostando cultivos, esquilmando el ganado y, ay, matando gente... Esta configuración atmosférica devastadora se está volviendo más probable por la acción del cambio climático, punto. A medida que el planeta se calienta y el Ártico se calienta entre tres y cuatro veces más rápido, la corriente de chorro polar sube y baja unas decenas de kilómetros más... es desolador que seres que se hacen llamar sapiens sigan negando tan evidente realidad. Vendrán más y más olas de calor, en un tsunami incesante que nos azotará durante días, semanas incluso... esto no va a ir a mejor. Guárdense de los vendedores de esperanza embotellada que no unen los puntos, o porque no saben, o peor, porque no les conviene. Esto, con los datos en la mano, solo puede ir a peor... Necesitamos una red de refugios climáticos, protocolos de actuación y coordinación de efectivos más claros, necesitamos un plan de emergencia para nuestros cultivos y nuestros bosques –cada vez más expuestos a sequías y plagas–, necesitamos gestionar mejor los recursos hídricos tan valiosos y escasos, necesitamos acabar con un urbanismo sin sentido de la ecología ni de respeto al territorio o a la vida misma (Juan Bordera / Antonio Turiel / Fernando Valladares)
"Un tsunami nunca llega a la costa de repente. Antes de la primera ola catastrófica, el mar se retira centenares de metros, dejando al descubierto el paisaje hermoso y extraño, casi alienígena, del fondo marino. El mar se retira para acumular agua, para construir la ola gigante que viene a continuación, pero el turista inadvertido puede recrearse en el insólito espectáculo, incluso buscando imprudentemente verlo más de cerca.
Tsunami quiere decir “ola de puerto” en japonés. En medio del océano, la ola puede pasar desapercibida, porque su altura es de menos de un metro. Y aunque esa ola se propaga a velocidades de cientos de kilómetros por hora en mar abierto, al llegar a la plataforma continental se descompone en olas sucesivas, mucho más lentas pero también mucho más grandes. Si al primer signo de la llegada del tsunami, cuando el agua se retira, una persona se aprestase a correr en busca de un lugar en alto, aún podría salvarse.
También hay que entender la mecánica del tsunami. Un tsunami no es una sola ola gigante, son muchas. Durante el tsunami de Hawaii en 1960, varias decenas de personas perdieron la vida porque, tras la primera ola, bajaron a la playa a buscar víctimas. La segunda ola, que suele ser mayor que la primera, provocó una masacre. Siguieron llegando olas, con intervalos de unos 30 minutos, durante largas horas.
Hoy, gracias al conocimiento científico y a las amargas lecciones aprendidas, sabemos cómo debemos reaccionar ante un tsunami. Sin embargo, ese conocimiento no siempre está lo suficientemente compartido para evitar tragedias, como se demostró en Indonesia en 2004. El exceso de confianza y la voracidad constructora que arrasó los manglares, una barrera natural frente a los tsunamis, se aliaron para hacer posible una catástrofe que dejó 167.000 muertos y decenas de miles de desaparecidos solo en Indonesia.
Ahora estamos a las puertas de un nuevo tsunami, pero este va a ser de calor. Sucesivas masas de aire recalentado pasan por encima de nuestras cabezas, llevando el termómetro a valores inusuales en algunos puntos de la península ibérica pero, sobre todo, del centro de Europa. Los inéditos 46 grados que vivieron en Francia a finales de junio van a volver en apenas un instante.
Igual que con el tsunami, hemos tenido signos tempranos de alerta. Sabemos que estas bolsas de aire caliente que se colocan en nuestra vertical tienen su origen en los meandros de la corriente de chorro polar, una corriente de aire a unos 12 kilómetros de altura en nuestra latitud, en el límite de la troposfera y la estratosfera.
Y aquí viene lo importante: la fuerza del chorro polar depende de la diferencia de temperatura entre el Polo Norte y nuestras latitudes. Del gradiente de temperatura. Y el Ártico se está calentando ya entre tres y cuatro veces más rápido que el resto del planeta, porque el cada vez más escaso hielo está dejando al descubierto el agua del mar (azul oscuro casi negro) que absorbe toda la radiación y por tanto se calienta más en un bucle fundamental. La continua disminución del hielo ártico fue la primera señal de alarma que debimos tomar en cuenta.
Evolución temporal de la superficie del hielo marino en el Océano Ártico. EUMESAT OSI SAF.
A medida que el Ártico se calienta, el chorro polar se está volviendo más inestable. Sus meandros se vuelven más pronunciados. Llamamos valles a los que se internan hacia el sur y crestas a los que se internan hacia el norte. El aire frío del Ártico puede llegar hasta el Sáhara a través de los valles. El aire tropical puede llegar hasta el Ártico a través de las crestas, comprimido y recalentado por la acción anticiclónica de las mismas. La circulación atmosférica acumula el calor, dispuesto a golpearnos, como el tsunami en el mar.
Hace pocos días vino la primera ola, terrible, de calor. Tras unos pocos días de descanso, vamos a vivir otra.
En ocasiones, que cada vez harán menos honor a su nombre al producirse más habitualmente, la cresta quedará bloqueada y el calor no se irá, y continuará secando ríos, agostando cultivos, esquilmando el ganado y, ay, matando gente.
Esta configuración atmosférica devastadora se está volviendo más probable por la acción del cambio climático, punto. A medida que el planeta se calienta y el Ártico se calienta entre tres y cuatro veces más rápido, la corriente de chorro polar sube y baja unas decenas de kilómetros más.
Esto no es ni será ya jamás “el calor de toda la vida”. Y es desolador que seres que se hacen llamar sapiens sigan negando tan evidente realidad. Vendrán más y más olas de calor, en un tsunami incesante que nos azotará durante días, semanas incluso.
Pero a diferencia del tsunami, que se origina por un terremoto submarino sobre el cual los seres humanos no tienen ningún control, este tsunami de calor es el fruto perverso del sistema de producción y consumo que hemos construido, de las emisiones incontroladas de gases de efecto invernadero, y particularmente del CO2 producto de la quema de los combustibles fósiles, incluyendo ese petróleo que tanto anhelamos que por fin pase a través de Ormuz. Ésta no es una catástrofe natural impredecible: es un verdadero daño autoinfligido.
Y todo esto ya es así antes de que venga el histórico El Niño del 2026. Y aquí empieza lo serio.
Los modelos indican que será un Niño como no hay precedentes en la serie de datos instrumental, que tiene 140 años de longitud. El Niño llegará a su apogeo en las costas de Perú hacia el día de Navidad (de ahí su nombre) y su efecto comenzará a notarse en Europa hacia la primavera de 2027 y sobre todo durante el verano. Porque si este Niño hace como sus predecesores, y tiene pinta de que incluso puede superarlos a todos, la temperatura del planeta subirá otro escalón de alrededor de 0,15 ºC.
Más meandros y más profundos en el chorro polar. Y una de las cosas más preocupantes: más calor en el mar. Porque en el mar también hay olas de calor, que están arrasando la vida marina pero que no se ven hasta que los cadáveres de peces y otras especies llegan a la orilla – si es que llegan–.
En este momento, en el Mediterráneo occidental estamos registrando anomalías de +7ºC con respecto a los valores que medían los satélites en 1980. Es sabido que el mar es una fuente de energía y de humedad que alimenta las tempestades.
En el 2024 decíamos que el Mediterráneo estaba al rojo, con una anomalía de +3ºC en verano, y semanas después sufrimos la peor DANA que se recuerda en Valencia. Ahora estamos a +7ºC mientras el inefable gobierno valenciano está desprotegiendo miles de hectáreas y facilitando aún más la construcción en zonas inundables. Y el año que viene, cuando se comience a notar el efecto de El Niño sobre las temperaturas, no sabemos a dónde llegaremos.
Si las olas de calor son originadas por las crestas de la corriente de chorro polar, nos queda por comprender el papel de los valles. Los valles traen tiempo frío y húmedo, a veces a deshora, arruinando cultivos. Y de tanto en tanto alguno de esos valles se estrangula y se separa de la corriente principal, formando una lente de aire fría a kilómetros de altura y separada de la circulación general de la atmósfera. Una depresión aislada en niveles altos. Exacto: una DANA. DANAs que son cada vez más grandes y frecuentes por culpa de la creciente inestabilidad de la corriente de chorro polar, que no solo trae olas de calor en verano, también cada vez más tormentas catastróficas en otoño.
Éste es el inventario del desastre. El diagnóstico que hemos hecho ya cientos de veces, cada vez más actualizado, con nuevos y peores datos. Y ahora, ¿qué?
¿Qué hacemos delante de un tsunami de calor? Tal y como hacían los turistas alelados, nos estamos quedando en la orilla viendo cómo la naturaleza prepara el siguiente golpe. En vez de buscar refugio, en vez de apretar con fuerza, con furia incluso, los frenos de emergencia de esta sociedad demente y alocada que camina hacia su autodestrucción, esperamos inermes el siguiente golpe. Algunos incluso llegan a creer que estamos a un invento de la gran revolución. Ja.
Esto no va a ir a mejor. Guárdense de los vendedores de esperanza embotellada que no unen los puntos, o porque no saben, o peor, porque no les conviene. Esto, con los datos en la mano, solo puede ir a peor. Y en vez de normalizar una tragedia evitable o minimizar sus riesgos, lo que hace falta ahora es hablar claro y actuar en serio de una vez.
Necesitamos una red de refugios climáticos, protocolos de actuación y coordinación de efectivos más claros, necesitamos un plan de emergencia para nuestros cultivos y nuestros bosques –cada vez más expuestos a sequías y plagas–, necesitamos gestionar mejor los recursos hídricos tan valiosos y escasos, necesitamos acabar con un urbanismo sin sentido de la ecología ni de respeto al territorio o a la vida misma.
Necesitamos tantas cosas, que, quizá, para lograrlas, lo primero que necesitamos es comprender cuánto nos necesitamos los unos a los otros para cambiar la trayectoria a la cual nos dirigimos. Porque este Niño, del que pronto volveremos a hablar, nos va a hacer adultos de golpe."
(Juan Bordera / Antonio Turiel / Fernando Valladares, CTXT, 06/07/26)