17.5.26

Había fábrica, pero no producción... El capital se mueve hacia los sectores especulativos: energía fósil, armas… Deja un vacío que se ve en toda Europa... “Si el capital público estatal no quiere sustituirlo, porque está pegado a esos intereses especulativos, ¿quién lo hará? El capital público social. Convertirnos en cooperativa y reindustrializar la fábrica con accionariado popular, una reindustrialización ecológica”... Paneles solares contra el rearme en una fábrica recuperada en Italia... La antigua fábrica de la multinacional GKN en Campi Bisenzio, en la Toscana, lleva ocupada desde julio de 2021 por sus más de 400 trabajadores, que ahora luchan por sacar adelante un proyecto de reindustrialización ecológico y cooperativo (Jose A. Cano)

“Me gustaría decir que este proyecto nació de forma ideológica, pero no es así. Suena bien: un grupo de trabajadores decide que no quiere producir piezas para la guerra sino para la transición ecológica. Pero si cuentas esa historia, parece que es algo que tú eliges. Y en realidad ha sido la misma lógica de querer conservar nuestro trabajo y enfrentarnos al capital la que nos ha llevado a este propuesta”.

Dario Salvetti es uno de los más de 400 trabajadores de la antigua fábrica de la multinacional del automóvil GKN en Campi Bisenzio, en las afueras de Florencia y la muy industrializada región italiana de Toscana. Desde julio de 2021, él y sus compañeros se mantienen en “asamblea permanente” ocupando la fábrica, de la que el fondo de inversión Melrose, propietario de GKN, intentó despedirlos en un proceso considerado ilegal por los tribunales. Casi cinco años después, mantienen su lucha para reconvertir la antigua factoría de semiejes para automóviles a una de paneles solares y cargo-bikes.

“Nuestra existencia fue suficiente para paralizar los despidos, pero no para que el capital volviese atrás. Había fábrica, pero no producción. El capital se mueve hacia los sectores especulativos: energía fósil, armas… Deja un vacío que se ve en toda Europa, donde hemos perdido el 25% de la producción industrial en 30 años”, añade Salvetti.

“Si el capital público estatal no quiere sustituirlo, porque está pegado a esos intereses especulativos, ¿quién lo hará? El capital público social. Convertirnos en cooperativa y reindustrializar la fábrica con accionariado popular. Y si estamos pidiendo ese apoyo ético-social, tenemos que fabricar cosas que sean útiles a la sociedad, que no contribuyan a esa especulación. Una reindustrialización ecológica”, concluye el sindicalista.

La ocupación de los antiguos trabajadores de GKN es ya la “asamblea permanente” más duradera de la historia de las protestas obreras en Italia. Los cinco años exactos se cumplirán el próximo 9 de julio. Ese mismo día, pero de 2021, los 422 empleados de la fábrica y otros 80 pertenecientes a subcontratas habían sido enviados de vacaciones cuando sus representantes sindicales recibieron un correo que informaba del despido de la plantilla al completo.

Era algo esperado. Desde que Melrose adquiriese la propiedad de GKN en 2018 se había barajado un traslado a Polonia, país dentro de la Unión Europa con menores costes salariales. La misma tarde del 9 de julio, más de 100 trabajadores se plantaron en la fábrica, que había sido rodeada por guardas de seguridad, y lograron entrar en ella de forma pacífica y ocuparla, anunciando que se constituían en asamblea permanente.

“Es un ejercicio de resistencia. A la tercera vez que intentaron despedirnos, en abril de 2025, aceptamos, porque así nos quedaba el subsidio de desempleo, pero habíamos estado desde enero de 2024 sin ningún ingreso. La campaña de accionariado popular concluye este verano, en junio o julio, y hemos conseguido una gran cantidad, alrededor de un millón de euros, pero no es suficiente para la reindustrialización. Va a llegar el momento de sentarnos y tomar una decisión, reorganizar el proyecto de manera que mantenga la chispa. Porque la gente se ha ido dispersando, por la falta de ingresos”.

En estos casi cinco años los ya extrabajadores de GKN han mantenido la fábrica ocupada respetando los tres turnos de la antigua organización (de 6h a 14h, de 14h a 22h, de 22h a 6h, y vuelta a empezar), organizado más de una docena de manifestaciones (varias junto a movimientos ecologistas como Fridays for Future), un festival literario ya por su cuarta edición, varios grandes conciertos de año nuevo, apoyado la Global Summud Flotilla y la Flota Nuestra América a Cuba (que transportó varios cargo-bikes), giras internacionales presentando su proyecto en París, Berlín o Bilbao.

Es el modelo de fábrica social integrada: “Reentramos aquí y dijimos que es nuestra casa. Ha sido construida por la comunidad durante décadas y nadie tiene el permiso de cerrarla de esta manera. En 1994 era un área verde que se convirtió en industrial para crear puestos de trabajo. Podemos hacer muchas cosas sin permiso, pero se nos impide un proyecto de reindustrialización cooperativo que es completamente viable en términos económicos”, insiste Salvetti.

“Una ciudad permanentemente bombardeada”

En julio de 2021 comenzó una larga andadura de victorias, derrotas y resistencia que lleva hasta el próximo y decisivo verano. En septiembre de 2021 los trabajadores logran una manifestación de más de 40.000 personas que recorren Florencia —ciudad de 360.000 habitantes— en apoyo a su causa, y también la declaración de nulidad de los despidos por un tribunal. Con el apoyo de investigadores de la Universidad de Pisa, los todavía trabajadores de GKN presentan un plan de reindustrialización basado en la movilidad sostenible. Incluso proponen una ‘Ley Antideslocalizaciones’, que ningún partido con representación parlamentaria asume y no llega a debatirse.

En 2022, el primer giro: el empresario Francesco Borgomeo llega a un acuerdo con GKN y adquiere la fábrica por intermediación del Gobierno italiano, entonces aún presidido por Mario Draghi. Los trabajadores se niegan a disolver la asamblea permanente mientras no se garanticen inversores que mantengan sus puestos, así que la ocupación permanece. En noviembre de 2022, Borgomeo deja de pagar los salarios y en febrero de 2023 pondrá la sociedad en disolución. Será el Estado italiano —ya con Giorgia Meloni como primera ministra— el que asumirá las pérdidas, incluyendo ocho meses de atrasos en los salarios. Entre medias, los sindicatos llevan a cabo nuevas movilizaciones e incluso la ocupación temporal de Palacio Vecchio de Florencia, sede del ayuntamiento.

Es en este periodo cuando los trabajadores se constituyen en Soms Insorgiamo, la sociedad cooperativa que crea el actual proyecto de reindustrialización “desde abajo”. A partir de ahí, el sindicalista Salvetti define la supervivencia de la asamblea como “una ciudad permanentemente bombardeada”. Para él, el gran pecado del proyecto ha sido “destapar la hipocresía de los proyectos de reindustrialización de la Unión Europea”.

En 2022, cuando presentaron su primera propuesta “se suponía que iban a quintuplicar la producción de paneles solares en toda Europa. Ahora, se habla del rearme. Si nos oponemos a la guerra [durante los meses de abril y mayo Soms Insorgiamo ha encabezado una serie de movilizaciones en apoyo a Gaza, contra la guerra de Irán y el rearme italiano] no es solo por ética o sentido humanitario, es porque nos perjudica, como trabajadores”, concluye.

E insiste: “Si mañana llega un inversor y dice que para él dos millones no son nada y quiere invertir para que produzcamos paneles fotovoltaicos, lo puede hacer. No ocurre porque la respuesta que nos dan es que competir contra China es muy caro. Necesitas demasiado capital para eso. Y además nuestro proyecto quiere construir esos paneles adaptados a las necesidades de las comunidades locales, la de nuestro alrededor, no masivos.

El proceso de liquidación de la sociedad iniciado por Borgomeo fue otra batalla. Los trabajadores denunciaron que los liquidadores nunca llegaron a visitar la fábrica, y se inició un segundo proceso de despido para enero de 2024 que no llegó a concretarse. En abril de ese mismo año se llegó a cortar la electricidad de la fábrica. Tras una manifestación en junio, tres trabajadores acampan e inician una huelga de hambre en el centro de Florencia que dura 13 días. Consiguen que el Gobierno de la Región Toscana apruebe ayudas para los empleados sin subsidios y que apoye una petición al Estado para que asuma la propiedad de la empresa.

En octubre del mismo 2024, la jugarreta: se desvela que QF, la firma de Borgomeo, había vendido seis meses atrás la propiedad de la fábrica a dos empresas de inversiones inmobiliarias creadas a finales de 2023 y sin actividad aparente. Mientras tanto, la región Toscana aprueba su propia ley de reindustrialización, pero no se aplica en Campi Bisenzio. Así llega el despido que se acepta y hace efectivo en abril de 2025, dando 12 meses de desempleo y tregua a los más de 400 trabajadores. Esta primavera marca el final de esos ingresos.

Socialmente integrados

“Cada día puede ser el último. Es difícil construir algo si no sabes cuánto tendrás que resistir, y si hubiésemos sabido desde el principio que iba hacer cinco años, habríamos tomado otras decisiones”, explica Salvetti. “Por eso nuestra estructura es muy similar a la de la Florilla. Tenemos una misión, y construimos fuerza para llevarla a cabo. Si no sale, no sale, pero la reconstruiremos”.

Toda la larga entrevista con el sindicalista se ha producido durante un descanso del IV Festival de Literatura Working Class. Junto a la cantina de la fábrica, varios paneles solares sirven de muestra del trabajo que se ha ido sacando a trompicones estos años y de los planes de futuro. La factoría ocupada, en un polígono industrial de Campi Bisenzio que a su vez es las afueras de la turística Florencia, recibe en los días de fin de semana más visitantes al cercano centro comercial I Gigli que a cualquiera de sus fábricas. El sábado, segundo día del certamen, los trabajadores y escritores encabezarán una manifestación contra la guerra hasta las cercanas instalaciones de la armamentística Leonardo.

“Es difícil hablar a futuro, más allá del 11 o 12 de julio. Se convocará una Asamblea Popular del Movimiento de Defensa de la Fábrica y el Movimiento Nacional Popular, para ver qué hacer con nuestro proyecto, a partir de septiembre u octubre”, explica. Siguiendo con el ejemplo de la Flotilla: “Tenemos que decidir en qué momento nos echamos al mar y con cuantos barcos”.

Abundando en esa comparación, Salvetti subraya: “Piensa en cómo es la Flotilla. Se financia de forma privada, pero es pública. Es un acto público. Nuestra fábrica es igual. Es privada porque no es estatal, pero es pública porque no pertenece a una lógica particular, tiene unos objetivos sociales. Igual que me gustaría que la Flotilla fuese estatal y nuestros países pusiesen fin a lo que ocurre en Gaza, me gustaría que la fábrica fuese estatal. Pero trabajamos con lo que existe”."

(Jose A. Cano  , El Salto, 16/05/26) 

Es probable que la guerra contra Irán termine con una retirada estadounidense... Estados Unidos no puede continuar la guerra sin consecuencias desastrosas. Una nueva escalada probablemente provocaría la destrucción de la infraestructura de petróleo, gas y desalinización de la región, causando una catástrofe global. Irán puede imponer costes que Estados Unidos no puede asumir y que el mundo no debería tener que asumir... el proceso político estadounidense se ha vuelto irracional. La guerra contra Irán fue decidida por un pequeño círculo de leales al presidente en Mar-a-Lago, sin ningún proceso inter-institucional formal... la tecnología militar ha evolucionado de forma que favorece a Irán... los líderes estadounidenses han subestimado drásticamente la sofisticación tecnológica de Irán. Irán cuenta con ingeniería y matemáticas de primer nivel. Ha desarrollado una base industrial de defensa propia, con misiles balísticos avanzados, una industria nacional de drones y capacidad de lanzamiento orbital... Dos meses después, Trump y Netanyahu no tienen bajo su control un gobierno sucesor en Irán, ni una rendición iraní que ponga fin a la guerra, ni una vía militar hacia la victoria. El único camino, y el que parece estar siguiendo Estados Unidos, es la retirada, con Irán controlando el estrecho de Ormuz... y la presencia militar estadounidense a largo plazo en el Golfo se reducirá considerablemente (Jeffrey Sachs)

"ES PROBABLE QUE LA GUERRA CONTRA IRÁN TERMINE CON UNA RETIRADA ESTADOUNIDENSE

El imperio estadounidense no puede ganar la guerra contra Irán a un costo financiero, militar y político aceptable.

Esta no fue una guerra necesaria ni una guerra de elección. Fue una guerra caprichosa. La premisa subyacente era la hegemonía. Estados Unidos intentaba preservar un dominio global que ya no posee, e Israel buscaba establecer un dominio regional que jamás alcanzará.

Cinco años después, ¿podemos reflexionar sobre los acontecimientos de la emergencia de 2020-2023, que fueron esencialmente un intento de golpe de Estado global, en el que prácticamente todos los estados siguieron un guion preestablecido?

La guerra contra Irán, iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero de 2026, probablemente terminará con la retirada estadounidense. Estados Unidos no puede continuar la guerra sin consecuencias desastrosas. Una nueva escalada probablemente provocaría la destrucción de la infraestructura de petróleo, gas y desalinización de la región, causando una catástrofe global prolongada. Irán puede imponer costos que Estados Unidos no puede asumir y que el mundo no debería tener que asumir.

El plan de guerra estadounidense-israelí consistía en un ataque descabezador, presentado al presidente Donald Trump por el primer ministro Benjamin Netanyahu y David Barnea, director del Mossad. La premisa era que una agresiva campaña conjunta de bombardeos estadounidenses e israelíes debilitaría tanto la estructura de mando del régimen iraní, su programa nuclear y la cúpula de la Guardia Revolucionaria que lo fracturaría. Posteriormente, Estados Unidos e Israel impondrían un gobierno dócil en Teherán.

Trump parece haber creído que Irán seguiría el mismo camino que Venezuela. La operación estadounidense en Venezuela en enero de 2026 derrocó al presidente venezolano Nicolás Maduro en lo que parece haber sido una operación coordinada entre la CIA y elementos dentro del Estado venezolano. Estados Unidos obtuvo un régimen más dócil, mientras que la mayor parte de la estructura de poder venezolana se mantuvo intacta. Trump parece haber creído ingenuamente que el mismo resultado se produciría en Irán.

Sin embargo, la operación en Irán no logró crear un régimen maleable en Teherán. Irán no es Venezuela, ni histórica, ni tecnológica, ni cultural, ni geográfica, ni militar, ni demográfica, ni geopolíticamente. Lo que sucedió en Caracas tuvo poco que ver con lo que sucedería en Teherán.

El gobierno iraní no se ha fragmentado. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), lejos de ser descabezado, ha resurgido con un mando interno fortalecido y un papel más importante en la estructura de seguridad nacional. La oficina del Líder Supremo se ha mantenido firme; la jerarquía religiosa ha cerrado filas en torno a él; y la población se ha movilizado contra los ataques externos.

Dos meses después, Trump y Netanyahu no tienen bajo su control un gobierno sucesor en Irán, ni una rendición iraní que ponga fin a la guerra, ni una vía militar hacia la victoria. El único camino, y el que parece estar siguiendo Estados Unidos, es la retirada, con Irán controlando el estrecho de Ormuz y sin que se haya resuelto ninguno de los demás asuntos entre Estados Unidos e Irán.

Existen varias razones que explican los desastrosos errores de cálculo de Estados Unidos y los éxitos de Irán

En primer lugar, los líderes estadounidenses subestimaron fundamentalmente a Irán. Irán es una gran civilización con 5.000 años de historia, una cultura profunda, resiliencia nacional y orgullo. El gobierno iraní no se habría doblegado ante la intimidación y los bombardeos estadounidenses, sobre todo teniendo en cuenta que los iraníes recuerdan cómo Estados Unidos destruyó la democracia iraní en 1953 al derrocar a un gobierno elegido democráticamente e instaurar un estado policial que duró 27 años.

En segundo lugar, los líderes estadounidenses han subestimado drásticamente la sofisticación tecnológica de Irán. Irán cuenta con ingeniería y matemáticas de primer nivel. Ha desarrollado una base industrial de defensa propia, con misiles balísticos avanzados, una industria nacional de drones y capacidad de lanzamiento orbital. El desarrollo tecnológico de Irán, forjado a pesar de 40 años de sanciones cada vez más estrictas, es un logro nacional extraordinario.

En tercer lugar, la tecnología militar ha evolucionado de forma que favorece a Irán. Los misiles balísticos iraníes cuestan una fracción del precio de los interceptores estadounidenses desplegados contra ellos. Los drones iraníes cuestan 20 000 dólares; los misiles interceptores de defensa aérea estadounidenses cuestan 4 millones de dólares. Los misiles antibuque iraníes, que cuestan cientos de miles de dólares, amenazan a los destructores estadounidenses, cuyo precio oscila entre 2.000 y 3.000 millones de dólares.

La red iraní de negación de acceso y de área en torno al Golfo, su defensa aérea multicapa, su capacidad de saturación con drones y misiles, y su capacidad de negación marítima en los estrechos han hecho que el coste operativo de imponer la voluntad estadounidense a Irán sea mucho mayor de lo que Estados Unidos puede soportar, especialmente teniendo en cuenta la destrucción en represalia que Irán puede infligir a sus vecinos.

En cuarto lugar, el proceso político estadounidense se ha vuelto irracional. La guerra contra Irán fue decidida por un pequeño círculo de leales al presidente en Mar-a-Lago, sin ningún proceso inter-institucional formal y con un Consejo de Seguridad Nacional debilitado durante el año anterior. El director del Centro Nacional Antiterrorista de Trump, Joe Kent, renunció el 17 de marzo con una carta pública en la que describía una «cámara de eco» utilizada para engañar al presidente. La guerra fue el resultado de un sistema de toma de decisiones en el que el aparato deliberativo había sido desactivado.

Esta no fue una guerra necesaria ni una guerra de elección. Fue una guerra caprichosa. La premisa subyacente era la hegemonía. Estados Unidos intentaba preservar un dominio global que ya no posee, e Israel buscaba establecer un dominio regional que jamás alcanzará.

En vista de todo esto, lo más probable es que la guerra termine con un retorno a una situación similar al statu quo anterior, salvo por tres novedades sobre el terreno. Primero, Irán controlará operativamente el estrecho de Ormuz. Segundo, su capacidad disuasoria se reforzará significativamente. Tercero, la presencia militar estadounidense a largo plazo en el Golfo se reducirá considerablemente. Los demás factores que presumiblemente impulsaron a Estados Unidos a atacar a Irán –su programa nuclear, sus aliados regionales y su arsenal de misiles– probablemente se mantendrán sin cambios respecto al inicio de la guerra.

Aunque Estados Unidos se retire, Irán no aprovechará su ventaja contra sus vecinos. Tres razones explican esto. Primero, Irán tiene un interés estratégico a largo plazo en la cooperación con sus vecinos del Golfo, no en una guerra continua. Segundo, Irán no tendrá ningún interés en reanudar una guerra que acabará por concluir con éxito. Tercero, Irán será contenido, si fuera necesario, por sus aliados, las grandes potencias Rusia y China, que desean una región estable y próspera. El liderazgo iraní lo entiende perfectamente y pondrá fin a los combates.

Sin duda, Trump intentará presentar la inminente retirada como una importante victoria militar y estratégica. Ninguna de estas afirmaciones será cierta. La verdad es que Irán es mucho más sofisticado de lo que Estados Unidos creía; la decisión de ir a la guerra fue irracional; y la tecnología utilizada en la guerra se ha vuelto en contra de Estados Unidos. El imperio estadounidense no puede ganar la guerra contra Irán a un costo financiero, militar y político aceptable. Sin embargo, lo que Estados Unidos sí puede recuperar es cierto grado de racionalidad. Es hora de que Estados Unidos ponga fin a sus operaciones de cambio de régimen y regrese al derecho internacional y la diplomacia."

(Jeffrey Sachs , El viejo topo, 17/05/26, fuente ACrO-Pólis)

Argentina: es el saqueo (y no la libertad) lo que avanza... 24 mil compañías tuvieron que bajar sus persianas, los escándalos de corrupción en el más alto nivel no cesan y el gobierno vende los bienes públicos que quedaron para pagar la deuda externa... el recorte en el área de Salud de 63.000 millones impacta en la lucha contra el cáncer, la distribución de medicamentos de primera necesidad y deja sin tratamiento a miles de pacientes crónicos... El modelo entreguista de los libertarios da rienda suelta a un festival de privatizaciones a la medida de la verdadera élite empresarial y financiera, entregando los bienes comunes naturales y sectores estratégicos a empresarios afines en un saqueo exigido por el FMI para pagar las deudas de país con el organismo, como Transener, la red troncal de alta tensión que conecta a casi todo el país, o la venta del 90% de las acciones de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA), olvidando que el agua es un derecho, no una mercancía (Aram Aharonian)

"En la coyuntura actual argentina se combinan una crisis política de final abierto con los escándalos de corrupción que comenzaron con la criptoestafa $Libra del propio presidente Javier Milei, pasando por las coimas recibidas por altos funcionarios -como la Secretaria de la Presidencia y hermana del mandatario Karina  Milei-  hasta el que hoy involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.  Todo esto afecta al conjunto del gobierno, junto con problemas de fondo como la creciente baja en la popularidad y credibilidad social del oficialismo.

El estado cataléptico de la industria, la construcción y el comercio y la caída del poder adquisitivo de los salarios y la calidad del empleo reforzaron la atención colectiva hacia los hechos de corrupción y teñido de color muy oscuro la imagen presidencial, que avanza en su tercer año de mandato con la peor imagen desde que asumió. Sus insultos constantes contra periodistas y empresarios han acicateado la búsqueda de una salida.

«El poder no se conforma con una persona sensata, sino también con una política económica, no solo un plan de negocios», señala Horacio Verbitski, director de El Cohete a la Luna.

Jaqueado por la evidente pérdida de popularidad y el malestar popular, en una entrevista política en el canal libertario Neura, Milei aseguró el jueves por la noche que su gobierno enfrentó un supuesto golpe de Estado (financiado por Venezuela, «un conjunto de hijos de puta» querían hacer un golpe de Estado, dijo)  y relató un presunto intento de coima de parte de un empresario. También se refirió a los supuestos aportes rusos en medios de comunicación del país.

Sus dichos motivaron una denuncia penal de la diputada Marcela Pagano, quien  lo acusó de presunto encubrimiento.  Señaló que el mandatario no podía hablar públicamente de hechos de semejante gravedad sin denunciarlos. En su presentación judicial sostiene que, si Milei tenía conocimiento de posibles delitos contra el orden constitucional y de un supuesto hecho de corrupción, estaba obligado a dar intervención a la Justicia.

En enero, el 43 por ciento consideraba que las medidas del Gobierno “son necesarias aunque duelan”. En mayo ese respaldo se diluyó al 32 por ciento y la aprobación de la gestión libertaria es la más baja desde el inicio del mandato.  En febrero de 2026 cerraron 257 empresas. Se acumulan 17 meses consecutivos de retracción en la cantidad de firmas y se relevaron más de 24 mil compañías que tuvieron que bajar sus persianas.  Los escándalos de corrupción en el más alto nivel no cesan y el gobierno vende los  bienes públicos que quedaron para pagar la deuda externa.

Ante cientos de dueños y dirigentes de grandes empresas, en un almuerzo del CICyP (Consejo Interamericano de Comercio y Producción)—, el canciller Pablo Quirno afirmó: “A medida que el RIGI sea exitoso, se genera una base de capital que está protegida contra el control de capitales. Entonces, cualquier delincuente  que, a futuro, trate de poner control de capitales en la Argentina, no va a poder porque va a tener un stock de capital que tendrá derecho a irse. Los futuros gobiernos van a estar, de alguna manera, encorsetados; las herramientas que utilizaron el pasado en contra de los argentinos no van a poder ser utilizadas”.

Quirno llama delincuentes a quienes quieran proteger el patrimonio nacional, o al menos establecer algún tipo de negociación con las grandes empresas para que la extracción de minerales, hidrocarburos y otros productos de la naturaleza no constituya un exclusivo beneficio para las corporaciones.  La decisión política del gobierno y de sus mandantes, es que las medidas antinacionales que se tomen ahora no puedan ser revertidas por gobiernos futuros, creando un entramado legal-jurídico que impida que algún gobierno democrático revierta la cesión de soberanía y el despojo que está haciendo la administración libertaria.

Obviamente, la “confianza” que pretenden lograr de los sectores dominantes  no tiene que ver con la solidez económica sino con intereses de negocios concretos, que jamás se opusieron al endeudamiento externo, a la evasión impositiva, a que al Estado lo roben  los contratistas del Estado, o que no se puedan controlar los recursos que entran y salen por las fronteras del país.

Se transita una crisis política de final abierto  junto con problemas de fondo como la creciente baja en la popularidad del oficialismo libertario al calor de los problemas políticos, sociales y de corrupción del gobierno, pero también de un cada vez más fuerte descontento social e impopularidad de la gestión de Javier Milei por el agravamiento de la situación económica y social en los últimos meses,  acicateada por los nuevos ajustes presupuestarios anunciados en el Boletín Oficial: un enorme recorte al gasto público que afecta áreas sensibles como educación, ciencia, técnica, salud, junto con anuncios de aumentos en el transporte.

El recorte a la educación fue una provocación contra la masiva Cuarta Marcha Federal Universitaria en todo el país, que ha actuado  como caja de resonancia de la gran oposición al gobierno y a sus políticas económicas de ajuste que se viene acrecentando en las últimas semanas.  La Corte Suprema de Justicia demora la ley universitaria y el gobierno gana tiempo para sostener el superávit pactado con el Fondo Monetario Internacional. Según la información que circula por los pasillos oficiales con contactos ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ); el máximo tribunal judicial del país no definiría de manera urgente la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.

El último ajuste presupuestario dejó el área de Salud con 63.000 millones menos. El recorte impacta de lleno en la lucha contra el cáncer, la distribución de medicamentos de primera necesidad, desfinancia la prevención de las enfermedades de transmisión sexual y deja sin tratamiento a miles de pacientes crónicos.

Según el viceministro de Economía, José Luis Daza, esperan embolsar 3.000 millones para fin de año por las privatizaciones de las empresas nacionales AYSA, Transener, Intercargo y Belgrano Cargas. Daza reconoció que le prometieron al Fondo Monetario Internacional que iban a “comprar  7.000 millones de dólares de reservas, más  3.000 millones de dólares de privatizaciones”. Si bien el Gobierno viene comprando reservas, aún se encuentran en un nivel crítico y lejos de la meta que exige el FMI. Por eso, el interés en avanzar con  privatizaciones.

El gobierno lanzó  la Licitación Pública Nacional e Internacional para avanzar con la venta y transferencia del 90% de las acciones de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA) que permanecen en manos del Estado, olvidando que el agua es un derecho, no una mercancía. Asimismo informó que Genneia y Edison Transmisión fueron los ganadores de la licitación para obtener la totalidad de la participación accionaria del Estado en Citelec, sociedad controlante de Transener. La operación se cerró por  356 millones de dólares.

Transener opera la red troncal de alta tensión que conecta a casi todo el país. El retiro del Estado significa el control total por parte de empresas privadas del transporte de la energía. En la agenda de privatización también están las centrales térmicas Manuel Belgrano y General San Martín. No se trata de una empresa más:  opera la red troncal de alta tensión que conecta a casi todo el territorio argentino, pieza central de la infraestructura energética que hasta ahora contaba con la participación del Estado y el control operativo del Grupo Pampa Energía. Su privatización total representa la pérdida absoluta del control estratégico sobre cómo se transporta la energía en el país.

Detrás de Edison Energía operan los hermanos Juan y Patricio Neuss, que mantienen una relación personal con Santiago Caputo, el principal armador político de Javier Milei, y mantienen estrechos vínculos con la Fundación Faro,  caja de financiamiento de la maquinaria política libertaria. El holding ya venía acumulando adjudicaciones clave: las represas hidroeléctricas Alicurá (Río Negro y Neuquén) y Cerros Colorados (Neuquén), y la generadora Potrerillos en Mendoza. 

 El viceministro de Economía, José Luis Daza reconoció que le prometieron al FMI que iban a “comprar 7.000 millones de dólares de reservas, más 3.000 millones de privatizaciones”. Si bien el Gobierno viene comprando reservas, aún se encuentran en un nivel crítico y lejos de la meta que exige el organismo multilateral. Por eso, el interés oficial en avanzar con las privatizaciones.

Este entramado de empresarios y funcionarios ya apunta a la logística y el nuevo foco de disputa es la Hidrovía del Río Paraná, la arteria principal por donde sale la enorme mayoría de las exportaciones argentinas y fuente de enormes recursos para las economías del interior del país. El Gobierno impulsa la privatización del dragado y balizamiento de esta vía navegable por un período de 25 años,  un negocio enorme que asegura ingresos de entre  200 y 300 millones de dólares anuales, totalizando cerca de 7.000 millones de dólares durante toda la concesión.

El modelo entreguista de los libertarios quedó completamente expuesto: mientras recorta derechos laborales y jubilaciones, da rienda suelta a un festival de privatizaciones a la medida de la verdadera élite empresarial y financiera, entregando los bienes comunes naturales y sectores estratégicos a empresarios afines -nacionales y extranjeros- en un saqueo exigido por el FMI para pagar las deudas de país con el organismo. Una pintada en el barrio porteño de Liniers es clara: ¿Habrá Argentina después de Milei?" 

(Aram Aharonian, Estrategia.la, 17/05/26)

Sobre las elecciones de mitad de mandato... El panorama político después de la redistribución de distritos... los demócratas pierden unos seis escaños debido a las guerras de manipulación que Donald Trump comenzó el año pasado. Y eso podría ser potencialmente decisivo en una carrera reñida... estamos llegando al punto en que el sesgo estructural en básicamente todas las instituciones electorales a nivel federal está sobreponderando significativamente los votos republicanos, solo por el hecho de quién está a cargo de dibujar los mapas... pero creo que las elecciones de 2026 serán significativamente pro-demócratas, y que la manipulación no importará... el índice de aprobación de Donald Trump sobre los precios es del 30% o menos, y desde el 70%, ha bajado -40 más o menos, y sigue perdiendo terreno muy rápido. Eso es congruente con un electorado que está muy molesto por los precios. Y si ese número se mantiene tan bajo como está, entonces deberíamos esperar el tipo de derrota en las elecciones de medio término que sea lo suficientemente grande como para superar el engaño republicano a través de la manipulación de distritos (Paul Krugman entrevista a G. Elliott Morris)

"G. Elliott Morris sobre las vibraciones y las elecciones de mitad de mandato. El panorama político después de la redistribución de distritos

**TRANSCRIPCIÓN: Paul Krugman en conversación con G. Elliott Morris**

**Paul Krugman:** Hola a todos. Hoy vuelvo con G. Elliott Morris, mi analista de encuestas y opinión pública favorito. Hemos tenido un tiempo movido con la redistribución de distritos y hay muchas cosas pasando, así que veremos a dónde llegamos. La gran noticia es, por supuesto, que el Tribunal deja a los demócratas aturdidos al anular el referéndum sobre la redistribución de distritos en Virginia, lo que ahora le da a los republicanos una ventaja sustancial. Has estado haciendo algunos análisis. ¿Cómo deberíamos pensar en cómo cambia esto las elecciones de noviembre?

**G. Elliott Morris:** Sí. El panorama general es: mientras los demócratas sigan ganando el voto popular por cuatro puntos, todavía recuperarán la Cámara de Representantes. Mucho ha cambiado en las últimas tres semanas. Primero, la Corte Suprema ha invalidado la sección dos de la Ley del Derecho al Voto. Esta era la parte de la ley que impedía a las legislaturas estatales u otros organismos estatales diluir el poder de los votantes negros.

**Krugman:** Cierto.

**Morris:** Esto, por supuesto, importa para nuestros cálculos partidistas, porque los representantes negros en el Sur tienden a ser demócratas. Ahora la Corte Suprema ha dicho que los estados pueden dividir sus votos. Los estados gobernados por republicanos en el Sur, incluyendo Tennessee, Alabama y Luisiana, han aprobado, o están a punto de aprobar, mapas que eliminarán al menos a tres demócratas, y potencialmente a cinco. Así que son bastantes escaños. Además de eso, ha habido otras noticias sobre redistribución de distritos. Los votantes de Virginia habían aprobado una enmienda constitucional para adoptar una manipulación demócrata que ha sido anulada. Así que los demócratas en Virginia volverán a su mapa antiguo, y perderán dos escaños debido a eso, dos escaños que de otro modo habrían ganado. Entonces, si estás haciendo cuentas, eso son tres escaños perdidos para los demócratas. Hubiera sido solo uno; ahora son tres.

Pero luego tenemos redistribución de distritos en Texas, Florida, Carolina del Norte, Ohio y Misuri. Si sumas todos esos estados republicanos, le han quitado a los demócratas unos 13 escaños, y los demócratas solo han ganado unos cinco en California, el único estado que realmente ha redistribuido. Si sumas todo esto, entonces los demócratas están perdiendo unos seis escaños debido a las guerras de manipulación que Donald Trump comenzó el año pasado. Y eso podría ser potencialmente decisivo en una carrera reñida.

**Krugman:** Mi impresión muy informal era que antes de todo esto, el sesgo republicano de la votación había desaparecido en gran medida, y que las mayorías en la Cámara tendían a reflejar más o menos el voto popular. Pero ahora estamos en una situación en la que volvemos a tener probablemente la mayor inclinación republicana jamás vista.

**Morris:** Sí. Así que el mapa del Congreso de 2024 todavía estaba técnicamente sesgado hacia los republicanos. Si en un año perfectamente promedio con candidatos perfectamente promedio, y ese es el gran "si", si 2024 se repitiera, esperaríamos que los demócratas perdieran la mayoría de los escaños, incluso si hubieran ganado el voto popular por aproximadamente un punto. El gran beneficio en 2024 fue que el reclutamiento de demócratas en escaños reñidos fue realmente, realmente bueno. Así que superaron las expectativas. Pero si lo repites, todavía estaría ligeramente sesgado hacia los republicanos. Ahora estamos en alrededor de un sesgo republicano de cuatro puntos, que se acerca al sesgo justo después de la redistribución de distritos de 2010. ¿Qué pasó en 2012? Esto es bastante malo. Estamos llegando al punto en que el sesgo estructural en básicamente todas las instituciones electorales a nivel federal está sobreponderando significativamente los votos republicanos, solo por el hecho de dónde vive la gente o quién está a cargo de dibujar los mapas.

**Krugman:** Hace unas semanas, hablé con Kim Lane Scheppele, mi vieja amiga de Princeton, sobre Hungría. Y, ya sabes, gran parte de lo que hizo Orbán fue, de hecho, básicamente la palabra húngara que significa 'gerrymandering', pero a una escala heroica. Ella dijo que básicamente ponderaban el voto rural unas 3 veces más que el voto urbano. Pero, por supuesto, eso fue superado por una enorme ola electoral. Y todavía se podría pensar que el escenario más probable, dadas las encuestas actuales, es probablemente que los demócratas aún vayan a alcanzar la cúspide.

**Morris:** Creo que las elecciones de 2026 serán significativamente pro-demócratas, y que la manipulación no importará. No importará en términos de quién gana la mayoría de los escaños. Los demócratas seguirán perdiendo seis escaños, al menos, de donde deberían estar. Pero si están ganando doce, entonces, ya sabes, todavía logran recuperar la Cámara porque estaba muy reñida la última vez. Los republicanos solo tenían tres escaños extra en la última elección. Así que es una elección de ola bastante fácil para los demócratas. Pero seguirán perdiendo escaños, siguen privados de representación en el Sur. Y lo más importante, en 2028, cuando no esperamos que los demócratas tengan una ola tan grande, a menos que el país entre en razón. Sé que hablas mucho sobre aranceles aquí. Ese es un gran ejemplo. Entonces esperamos una elección mucho más reñida. Y en ese escenario de 2028, esta manipulación podría dar a los republicanos la mayoría, incluso si los demócratas ganan el voto popular.

**Krugman:** Solo una pregunta rápida de aficionado sobre esto: ¿hasta qué punto existe la posibilidad de un "dummy-mander" (manipulación que termina perjudicando a quien la diseña)? Estaba pensando en el voto hispano: que los republicanos pueden haber dibujado estos distritos creyendo que el voto hispano de 2024 se mantendría. Y parece que realmente lo han perdido, al menos si las encuestas son mínimamente correctas. ¿Significa esto que existe la posibilidad de que los republicanos hayan esencialmente diluido su propio apoyo para eliminar distritos demócratas, y que hayan abierto la posibilidad de perder muchos escaños normalmente republicanos?

**Morris:** Es una gran pregunta. He hecho algunos cálculos sobre esto. Mis propias simulaciones de resultados electorales, donde asumo racionalidad. Pero los republicanos básicamente fueron por cinco distritos en Texas. Quizás dos o tres de esos son altamente susceptibles a un dummy-mander. En cuyo caso, si haces los cálculos y los latinos se mueven 20 puntos hacia los demócratas, y todos los demás solo se mueven diez puntos hacia los demócratas, asumiendo que los latinos se mueven el doble que todos los demás, que es bastante cercano a lo que sucedió en las elecciones de 2025, entonces los republicanos solo ganan dos escaños de Texas, pero todavía están ganando escaños. Por lo tanto, existe la posibilidad de que se hayan extendido demasiado en caso de una gran reacción violenta de los latinos. Pero simplemente están restando algunos escaños que de otro modo podrían haber ganado. No es que vayan a perder en general en términos de la manipulación general. En otras palabras, todavía están saliendo ganando.

**Krugman:** Bien, eso es un poco deprimente, pero lo aceptaré. Me pregunto: si realmente tenemos una reacción popular muy clara y masiva contra los republicanos, pero estas maniobras los mantienen en el control de la Cámara, ¿cuánto daño le hace esto a la legitimidad y a los sentimientos sobre el gobierno?

**Morris:** No sé cuánto peor podrían ponerse los sentimientos de legitimidad o aprobación del gobierno. Quiero decir, la aprobación del Congreso es del 20%, la de SCOTUS (Corte Suprema) es del 20%, y la aprobación de Trump es del 35%, solo en virtud de que esa pregunta está muy polarizada partidistamente. Si realmente le preguntas a los estadounidenses cómo aprueban el manejo de Donald Trump de cosas como precios y aranceles, entonces se acerca al 25%. Por lo tanto, sería muy llamativo tener una menor confianza en el gobierno de EE. UU. para resolver los problemas de la gente común. Básicamente, esto podría tener un impacto en cómo los estadounidenses ven el funcionamiento de su democracia o algo así. Y en realidad, desde mi punto de vista, ese tipo de educación podría ser útil para cosas como la reforma electoral o la representación proporcional. Pero no tenemos que entrar en eso por ahora. Pero la cosa está bastante mal ahí fuera. Está bastante sombrío ahí fuera, Paul.

**Krugman:** La impopularidad de Donald Trump es realmente extraordinaria, y la impopularidad de las políticas. Las cosas han ido cuesta abajo realmente. Las cosas iban cuesta abajo, creo, incluso antes de la guerra con Irán.

**Morris:** Sí. Si estoy contando la historia de la administración Trump, estoy viendo cinco eventos principales además de su toma de posesión, que en sí misma es una especie de señal negativa para el pueblo estadounidense. Estoy viendo los aranceles del 'Día de la Liberación' en abril del año pasado, que causaron una caída en la aprobación de Donald Trump y luego siguieron su curso, cayendo ligeramente a medida que la gente se da cuenta de lo que está haciendo la administración. Tienden a reaccionar negativamente al presidente independientemente de lo que haga. Esto también era cierto para Biden, por cierto. Es solo un factor extraño de la psicología política. Y luego el siguiente evento que estoy viendo es una especie de confluencia de eventos de inmigración que sucedieron de mayo a junio de 2025. Está la deportación de Kilmar Abrego García. Donald Trump envía la Guardia Nacional a Los Ángeles y a Chicago. Esto crea mucha atención negativa de la prensa para él. Y ves que su índice de aprobación en la economía y las deportaciones en general vuelve a caer entre 5 y 10 puntos. Luego se mantiene; está perdiendo apoyo. Y luego, en los seis meses siguientes, realmente no pasa mucho en su índice de aprobación. Y luego ocurre el cierre del gobierno, y muchos estadounidenses se enteran de que Donald Trump básicamente ha desfinanciado gran parte de Medicaid y las primas van a aumentar. Eso, por supuesto, entra en vigor en enero de este año. Y luego estaría mirando la guerra con Irán. También querrías agregar los asesinatos en Minnesota. Esa fue una gran señal para los estadounidenses sobre los resultados negativos de la agenda de deportaciones de Trump y la militarización de las ciudades estadounidenses, esencialmente. Así que esos eventos tratan sobre inmigración y precios. El tema de la atención médica es todavía un tipo de ansiedad por los precios. Y puedes ver cómo cae su índice de aprobación. Su índice de aprobación era positivo cuando comenzó. Ahora está en -25 más o menos en nuestras encuestas; está más cerca de -30. Así que vale la pena enfatizarlo: muy poca gente quiere a Donald Trump. Si caminas por la calle promedio de Estados Unidos, te encontrarás entre tres de cada diez o cuatro de cada diez personas que apoyan activamente lo que está haciendo. Y eso es muy bajo para un presidente de los Estados Unidos históricamente, y en términos absolutos, vale la pena enfatizar que a la gente no le gusta este período.

**Krugman:** Sí, había olvidado que tuvo una breve aprobación positiva.

**Morris:** Sí, tuvo una especie de luna de miel cuando comenzó. Pero se desinfló muy rápido.

**Krugman:** Y es extraordinario, en realidad. Parece mucho más lejano de lo que fue.

**Morris:** Parece haber muchísima complicidad con Donald Trump por parte de los republicanos del Congreso. Mucha más de la que cabría esperar según sus índices de aprobación general y sus índices de aprobación en sus distritos. Ahora, en mi opinión, Trump reacciona a la opinión pública solo desde un punto de vista narcisista. Comparte las encuestas cuando son buenas y las llama noticias falsas cuando son malas. Habla constantemente de cuánto lo ama el público. Ese es el tipo de cosa que haría un narcisista. Pero en términos de frenar las acciones políticas de la Casa Blanca, creo que hemos visto muy poca evidencia de que las encuestas lo estén moviendo significativamente.

Ahora, hay un par de casos. El más importante es el retroceso de Minneapolis después del asesinato de Rene Goode y Alex Pretti allí. Hubo un aumento dramático en el apoyo a la abolición del ICE y una disminución dramática en los índices de aprobación del ICE y la agenda de inmigración y deportaciones del presidente justo después de eso. Así que pareció importar en términos de opinión pública. Pero mira, creo que estamos en un entorno donde la mayoría de los legisladores, especialmente los de la derecha, están aislados de las opiniones del electorado en general, especialmente las opiniones de la persona promedio que podría no votar. Y eso está permitiendo muchísimo mal comportamiento por parte del presidente. Y el partidismo es realmente una fuerza abrumadora para el mal en la derecha, dadas las inclinaciones del presidente. Así que creo que tienes razón aquí al decir que las encuestas son las encuestas. Y es importante decir que a la gente no le gusta esto. Pero Trump no es necesariamente el tipo de actor que cabría esperar dada esa información.

**Krugman:** Solo me pregunto, porque los periódicos están llenos casi a diario de algún comportamiento escandaloso o simplemente ultrajante. El bourbon de marca personal de Kash Patel y todas esas cosas. Pero una de las cosas que aprendí de ti sobre los votantes indecisos, y tienes una definición muy sencilla de estar mal o poco informado, que es simplemente: ¿saben quién controla el Congreso? Pero me pregunto si algo de esto siquiera llega a muchos votantes.

**Morris:** Sí, dudo que la persona promedio sepa sobre el whisky de Kash Patel, el whisky "cash money". Por cierto, soy un gran fanático del whisky, y eso me parece una verdadera traición a todos los fanáticos del whisky. Sí, hay un problema aquí: la mayoría de los legisladores realmente no les importa lo que piensa el público, incluso en su distrito y en general. Y realmente, en ningún lugar está más claro que en el Partido Republicano cuando Donald Trump está aprobando aranceles que causarán inflación o pidiendo mil millones de dólares para su salón de baile, etc. Y los votantes que no están realmente prestando atención a las noticias podrían no escuchar esas cosas, pero eso no significa que no importen. Y están recibiendo señales de la incompetencia del presidente a través de cosas como el aumento de los precios de la gasolina. Y un entorno de noticias generalmente malo sobre el Presidente de los Estados Unidos. Así que algo de esto se filtra hasta ellos.

**Krugman:** Bien. Pasemos a la "vibecesión" (vibecession). Hay mucha recompensa en el mundo de los comentaristas económicos y empresariales por las frases hechas. Y Kyla Scanlon con la vibecesión, como creo que dijo.

**Morris:** Sí, debería recibir un Premio Nobel por vibecesión.

**Krugman:** Sí, tiene la vida resuelta solo con ese término, aunque es realmente muy buena en otras cosas. Pero es bastante asombroso, ¿verdad? Justo antes de grabar esto, salió la última encuesta de dinámicas económicas de los hogares de la Reserva Federal, e incluso dejando de lado los índices de aprobación, etc., las opiniones públicas sobre cómo les está yendo, la mayoría todavía dice que les va bien, pero las opiniones sobre el estado de la economía se han desplomado. Como era de esperar, la gente es increíblemente negativa. La primera pregunta es: ¿creemos que, en cierto sentido, la gente es más negativa que la realidad? Pero, ¿tú tienes una opinión diferente sobre eso?

**Morris:** Responderé directamente a lo último, que es sí, hay una vibecesión. Las vibraciones (vibes) siguen siendo más bajas de lo que cabría esperar. Incluso los indicadores fundamentales e incluso este que ha propuesto Jared Bernstein, que he contrastado en algunos modelos: el número de exceso de inflación. Incluso si se tiene en cuenta el exceso de inflación, o simplemente los niveles de precios más altos de lo que la gente espera, el sentimiento del consumidor medido por la Universidad de Michigan sigue siendo aproximadamente de 10 a 15 puntos índice más bajo de lo que cabría esperar. Por lo tanto, todavía hay algún nivel de ansiedad que se aparta de nuestra comprensión histórica de la ansiedad económica.

**Krugman:** Bien. ¿Entonces crees que, de hecho, todavía hay un componente misterioso, al menos basado en el índice de confianza del consumidor?

**Morris:** Sí, supongo que la otra forma de decirlo es que esos modelos históricos que predicen el sentimiento del consumidor todavía están omitiendo algo. Quizás están omitiendo que la gente está reaccionando más a la inflación ahora que al desempleo u otras variables estructurales que en el pasado. Y tienes que encontrar alguna manera de dar cuenta de eso. Quiero decir, lo he intentado de todas las formas posibles. Incluso si haces "P-hacking", realmente no puedes llegar allí.

**Krugman:** La gente quizás no lo sepa, pero el P-hacking es esencialmente jugar con variables hasta obtener algo que sea estadísticamente significativo.

**Morris:** Excepto que no lo es realmente, porque hemos probado todas las alternativas para encontrar la cosa que parece funcionar. Por azar, habrías llegado a una respuesta. Pero lo que digo aquí es que, incluso por azar, no se puede llegar a una predicción perfecta del sentimiento del consumidor. Hay una ruptura fundamental hace unos dos años en las vibraciones sobre la economía. Y es más baja incluso si se tienen en cuenta cosas como los precios excesivos. Y esa tiene que ser una parte importante de nuestra historia.

Hay un subconjunto de comentaristas de internet, principalmente en Bluesky, que insisten en que la economía es realmente buena y las vibraciones están simplemente equivocadas sin razón. No creo que eso sea correcto, pero no iría tan lejos como para decir que no hay vibecesión. Creo que está en algún punto intermedio.

**Krugman:** Bien, entonces supongo que debería haber habido una ruptura hace dos años. Pero, ¿crees que las cosas son peores ahora en relación con los fundamentos de lo que eran en 2023?

**Morris:** Sí. Si predices el sentimiento del consumidor con exceso de inflación a través del S&P 500, el crecimiento económico y demás, puedes obtener una muy buena predicción, casi perfecta fuera de la muestra hasta diciembre de 2024 o enero de 2025.

**Krugman:** Lo cual es un resultado muy conveniente si te estás centrando en fuentes de presión económica relacionadas con Trump.

**Morris:** Pero también coincide con el momento en que el presidente comenzó a aprobar políticas inflacionarias. Por lo tanto, podría ser simplemente que la gente, después de enero de 2025, fuera hiperconsciente de las políticas inflacionarias como los aranceles, o simplemente del aspecto de "caballo en el hospital" de esta presidencia. Quizás están proyectando eso en su sentimiento económico. Todavía estoy buscando respuestas para el último año más o menos. Pero si incluyes precios excesivos en tu modelo de sentimiento del consumidor, esto básicamente soluciona, creo, el aspecto original de la vibecesión hasta finales de 2024. Pero ahora estamos en un tipo diferente de entorno de vibecesión, quizás relacionado con Trump. No estoy seguro.

**Krugman:** Bien, así que "Vibecesión II", para acompañar a "Trump II". Entonces, realmente estás diciendo que hay básicamente una "Vibecesión II", lo cual es interesante, y que hay algo que va más allá de todas las soluciones que hemos intentado encontrar para explicar por qué la gente estaba tan deprimida en 2024. Ahora, incluso con todo eso, algo más ha sucedido ahora.

**Morris:** Sí. Creo que puedo explicar muy bien la vibecesión de 2022, 2023 y 2024 como un shock de exceso de precios.

**Krugman:** Bien.

**Morris:** No creo que tengamos una buena explicación, económica o de otro tipo, para la sesión de vibraciones de 2025-2026 – "Vibecesión 2: Electric Boogaloo".

**Krugman:** Sí. Bueno, por supuesto, la gente se siente muy mal porque tenemos aranceles locos, recortes a la atención médica. Y ya sabes que Trump es terrible. Así que, por supuesto, la gente siente algo terrible. Pero no creo que eso sea lo que pasa por la mente del estadounidense promedio. Por lo tanto, hay algo sucediendo allí.

**Morris:** Si me pongo mi sombrero de politólogo, quizás psicólogo político, es muy posible que la cantidad de cobertura sobre la economía de Biden en términos despectivos, y la inflación y la culpa al presidente por la inflación en 2022 y 2023, hiciera que los votantes pensaran más en el presidente y luego en la dirección de la economía nacional. Y por lo tanto, si eso es cierto, entonces conseguir que una figura como Trump llegue a la presidencia causaría una reacción negativa bastante grande en el sentimiento económico general, incluso si no está causando esta reacción negativa en su situación financiera personal, como sabes.

**Krugman:** Sí. Quiero decir, probablemente no importa para las opiniones públicas, pero en mi opinión, Biden tuvo muy poca responsabilidad en esa inflación. Eran interrupciones en la cadena de suministro después de la COVID, y la inflación de la Unión Europea era básicamente idéntica a la inflación de EE. UU. Pero esta vez, realmente hay que decir que la inflación del 3.8% que acabamos de tener es...

**Morris:** Sí, definitivamente se le podría poner la etiqueta de "Trump-flación", al menos por ahora. Jerome Powell lo dijo. "Papi" lo dijo. Así que hay que escuchar.

**Krugman:** Sí. No, es bastante asombroso. Así que para los oyentes, en todas estas discusiones, a los economistas les gusta hablar de la inflación, que es la tasa a la que suben los precios. Y el enfoque convencional para entender el sentimiento del consumidor es hablar de la inflación y luego del desempleo y quizás algunas otras cosas también. Pero si hablas con la gente real, hablan mucho de lo que cuestan las cosas. Así que existe este argumento que dice que la gente está molesta porque aunque la inflación bajó mucho de su pico en 2022, los precios no lo hicieron. El nivel de precios se estabilizó en lugar de bajar. Pero esta división plantea muchos problemas. Entonces, ¿por qué no hablamos del exceso de inflación?

**Morris:** Por lo tanto, este trabajo se basa en la teoría de que los votantes reaccionan negativamente a un shock en los precios, o realmente a un shock en la inflación. Especialmente si la inflación ha sido baja durante algún tiempo, 20 o 30 años en el caso más reciente. Para medir el exceso de precios, me he basado en el trabajo del economista Jared Bernstein. Así que nuestro modelo para esto es predecir cuáles serían los precios hoy utilizando la inflación de los últimos 20 años más o menos. Y luego medimos el residuo entre los precios nominales reales y la predicción de los precios. Y al menos en mi trabajo, cuando digo "precios", me refiero al precio índice de vehículos, vivienda y alimentos. Pero los resultados son realmente los mismos si usas el PCE.

**Krugman:** Gasto de Consumo Personal, como lo llama la Reserva Federal.

**Morris:** Que es como el IPC, Índice de Precios al Consumidor, pero es discutiblemente un poco mejor, y la Reserva Federal se basa en el PCE.

**Krugman:** Sí.

**Morris:** Así que realmente no importa qué bienes estés mirando. Hoy, los precios son aproximadamente un 15% más altos de lo que habrían sido dado un 2% de inflación en los últimos seis años más o menos, básicamente desde la COVID. Y si agregas esa variable a algún modelo de sentimiento del consumidor que tenga medidas tradicionales de actividad económica como inflación, el S&P 500 y desempleo, entonces obtienes una predicción mucho mejor del sentimiento del consumidor a lo largo del tiempo, incluso en la década de 1970 cuando el cambio en el nivel de precios fue incluso peor que durante la COVID.

**Krugman:** Está lo que yo llamo el problema de "Mañana en América". Puede que pienses que la gente está molesta ahora porque las cosas cuestan mucho más que antes de la COVID, pero eso también era cierto en 1984 bajo Ronald Reagan. Resulta que el aumento de los precios al consumidor en el primer mandato de Ronald Reagan fue casi idéntico en términos porcentuales al aumento de los precios bajo Biden. Pero, por supuesto, Ronald Reagan se postuló como un salvador triunfante de la economía estadounidense. "Es de mañana en América". Y Biden era profundamente impopular. Y la explicación, que creo que todos los que trabajamos en esto hemos llegado, es que a principios de la década de 1980, la gente esperaba mucha más inflación. Y a principios de 2021, no la esperaban. Y eso es más o menos lo que estás midiendo.

**Morris:** Sí. Y esto no lo digo solo yo, tampoco. Si observas el trabajo de los politólogos sobre psicología del votante en lo que llaman "percepciones económicas retrospectivas" y predices esas calificaciones basándote en cambios en los indicadores económicos, entonces la inflación causa un impacto mucho más negativo en las evaluaciones económicas después de un período de lo que llaman "buenos tiempos" cuando la inflación es baja. Así que psicológicamente, esto también funciona. Si la gente está preparada para ver aumentos de precios del 10-15% durante una década y luego lo vuelve a ver, reacciona menos negativamente de lo que lo haría, digamos, en su aumento de precios de la era COVID después de 30 años de baja inflación.

**Krugman:** Sí. Aunque lo que es interesante, y sé que has estado haciendo modelos estadísticos y yo solo estoy sacando cosas de mi...

**Morris:** Bueno, yo no soy economista ni tengo un premio Nobel.

**Krugman:** Bueno, sí, pero eso fue hace mucho tiempo. Pero de todos modos, a mediados de los 70, la gente todavía estaba completamente en shock. Quiero decir, también soy un tipo mayor, y recuerdo los 70, y todos estábamos realmente muy impactados. Y sin embargo, el sentimiento del consumidor, incluso en la administración Ford, no era tan negativo como lo ha sido últimamente. Y aún así, los tiempos eran realmente buenos en los 60 y hasta aproximadamente el 73. Todavía estoy algo sorprendido de lo malas que son las percepciones ahora. Pero tus modelos parecen seguir la década de 1970 bastante bien.

**Morris:** Lo hacen. Sí. Y lo hacen debido a este ajuste por los buenos tiempos frente a los malos tiempos. Entonces, si tomas nuestra medida de exceso de precios, que nuevamente es solo la diferencia porcentual entre los precios esperados y los precios reales en términos nominales, y la ajustas por la inflación promedio en el IPC durante la última década, entonces disminuyes esencialmente la medida de exceso de precios para los 70 y la mantienes aproximadamente constante para el período posterior a la COVID, siendo principalmente 2023 el pico. Y obtienes un ajuste mucho mejor en el modelo. Esto se basa en nuestra teoría de psicología del votante de que la gente reacciona más negativamente a los precios más altos después de un período de buenos tiempos que de malos tiempos. Así que las cosas se están triangulando aquí en nuestra historia general del impacto de los precios excesivos, incluso si, como dije al principio, esta no es una explicación completa para la sesión de vibraciones aquí en 2026, que es algo diferente de alguna manera.

**Krugman:** Solo una interrupción: soy un viejo hablador, pero asocio la estanflación con el sabor de Hamburger Helper porque trabajaba en veranos como estudiante universitario como asistente de investigación, y mis amigos y yo, en nuestro horrible apartamento compartido, usábamos mucho Hamburger Helper porque no sabíamos cocinar. Y también la carne era muy cara, o al menos lo parecía en ese momento. Así que, sí. Pero es interesante que la gente no estaba tan deprimida. Y creo que quizás ya habían internalizado que la economía puede ser dura o algo así.

**Morris:** Eso es, en efecto, lo que estamos diciendo aquí. No estaban tan sorprendidos. Habían internalizado los precios altos como algo que podría suceder en su vida. Ya sabes, yo era solo un brillo en el ojo de mi papá en 1970. Pero se puede hacer mucho peor que Hamburger Helper. Hamburger Helper es un buen alimento básico para la clase trabajadora.

**Krugman:** Bueno, tuve algunos compañeros de cuarto que insistían en la soja con todo, y de eso podía haber prescindido. Pero de todos modos, eran los 70.

Entonces, esta pregunta de qué creemos que son los precios que la gente esperaba, y has estado básicamente ajustando una tendencia a los movimientos recientes de precios, ¿verdad? ¿Y proyectando hacia adelante? Creo que estás usando algo así como la tasa de inflación promedio de los últimos cinco años para proyectar hacia adelante. ¿O cómo estás obteniendo eso?

**Morris:** ¿Para el exceso de precios? Quiero decir, es la tendencia de los precios. Eso es matemáticamente equivalente a la inflación promedio de los 15 años anteriores a la fecha que estás prediciendo. 15 años antes de los cinco años anteriores. Así que la idea es que la gente ha formado sus expectativas de inflación durante algún período de los últimos diez años en promedio.

**Krugman:** Por lo tanto, tenemos medidas directas, supuestamente, de qué inflación espera la gente. Hay encuestas. Está la Universidad de Michigan. Y algunas encuestas, pero especialmente la de Michigan, preguntan a la gente qué esperan que sea la tasa de inflación en los próximos 5 a 10 años, lo que te da una especie de expectativa de inflación a medio plazo. Y puedes obtener un pronóstico de inflación implícito del mercado de bonos, el diferencial TIPS, la inflación de equilibrio, cualquier cosa con jerga. Pero hay un pronóstico de inflación implícito. Por lo tanto, esos no son necesariamente congruentes con el rezago...

**Morris:** Solo la medida del exceso de precios.

**Krugman:** Sí. Así que aquí está mi pregunta: digamos que las expectativas de los consumidores sobre la inflación en los próximos cinco años están algo elevadas ahora. Son más altas de lo que eran. Esto no es, creo, la forma en que resulta en tu análisis, pero habría pensado que eso haría más fácil terminar con el exceso de precios. Porque si quieres que los precios sean más bajos de lo que la gente espera, dado que esperan una inflación más alta en este punto, entonces se sentirán gratamente sorprendidos si solo tenemos una inflación del 2%. Pero creo que no es así como lo ves, ¿verdad?

**Morris:** No, no estoy usando la medida de encuesta de lo que esperarías que fuera tu inflación en los próximos cinco años.

**Krugman:** Entonces, lo que estás haciendo es algo así como decir que la expectativa de inflación de la gente es algo así como la inflación de los últimos cinco o diez años. Y realmente has utilizado la inflación esperada de la encuesta, que dice: "¿Y si la inflación es realmente así de alta y entonces va a ser realmente mala?" Pero yo lo habría dado la vuelta y habría dicho: "Bueno, la gente ya espera una inflación bastante alta, por lo que se sentirá gratamente sorprendida si es más baja que eso. Y eso debería hacer que sea más fácil volver a un nivel de precios que la gente considere aceptable." Pero no sé si estoy teniendo sentido.

**Morris:** Sí, tienes algo de sentido. Pero no estamos utilizando una medida psicológica de precios excesivos, y eso es diferente de una medida de encuesta. Estamos utilizando un nivel mecánico real de precios excesivos del residuo de la tendencia. Así que una forma de conciliar el hecho de que la medida objetiva de precios excesivos, en lugar de la medida basada en encuestas, sea más explicativa, es que se podría decir que la gente es mala prediciendo los precios en el futuro, en general, lo cual sería cierto. O que la encuesta no está captando la ansiedad sobre el nivel de precios con esa variable tan bien como cabría esperar. Y una cosa a mencionar aquí es que la medida de la Universidad de Michigan de lo que he llamado "ansiedad por los precios", que es solo el porcentaje de personas que tienen una mala opinión de la economía, el porcentaje de esas personas que lo atribuyen a peores finanzas personales está en su punto más alto. Y se disparó en 2021 y 2022 y se mantuvo allí; nunca volvió a bajar. Lo cual es similar, notarás, a la tendencia del sentimiento del consumidor a través de la Universidad de Michigan. No tengo los datos de la Conference Board delante ni memorizados.

Por lo tanto, es posible que la gente sea mala para predecir cuáles deberían ser los precios. Una idea sería si tomamos el cambio esperado en los precios durante el próximo año y lo dividimos por el IPC promedio (inflación general) durante el período de diez años anterior. Me pregunto si ese número estaría en un máximo histórico. Esa es una comprobación muy fácil después del hecho. Apuesto a que estaría cerca de un máximo histórico.

**Krugman:** Probablemente demasiado metafísico, pero lo que estamos tratando de predecir es una variable que es el sentimiento del consumidor, que no es una cosa conductual. Es como preguntar: ¿cómo responde la gente a un cuestionario? Y esta es una pregunta: ¿deberíamos también usar respuestas de tipo cuestionario para predecirlo? Obviamente, en algún nivel nos interesan las cosas económicas objetivas, pero me pregunto si deberíamos preferir inherentemente las cosas económicas objetivas como forma de predecir. No estoy teniendo mucho sentido aquí, pero...

**Morris:** No, esto tiene sentido para mí porque paso mucho tiempo pensando en la diferencia entre nuestras percepciones de la realidad objetiva y estas medidas basadas en encuestas que, por cualquier razón, pueden desviarse de ella. Y mi argumento sería que deberíamos usar la medición basada en encuestas de la ansiedad además de nuestros "fundamentos económicos", nuestras variables estructurales, porque nuestros modelos y nuestro trabajo como modeladores es falible. Y no podemos confiar en que la gente nos diga en las encuestas que está ansiosa por cualquier motivo, en lugar de echarle agua fría porque nuestros modelos no coinciden.

Quizás esto es solo mi opinión, pero tienes razón. Por supuesto, queremos saber cómo reacciona la gente a las condiciones objetivas sobre el terreno. Y la única forma en que realmente podemos hacerlo es observando la coincidencia entre las posiciones ejecutivas existentes y alguna otra variable de resultado. Por lo tanto, reconozco que es complicado. No hay una respuesta clara, supongo.

**Krugman:** Por lo tanto, dos preguntas más. S&P 500, y nuevamente, si la gente no lo sabe, ese es el índice amplio del mercado de valores, realmente aparece como algo que explica cómo se siente la gente.

**Morris:** Sí, el cambio anual en el S&P 500 es bastante directo para el sentimiento del consumidor, incluso después de controlar cosas como el cambio anual en el IPC, PCE, etc.

**Krugman:** Eso es realmente interesante, porque la gran mayoría de los estadounidenses poseen muy pocas acciones, por lo que el impacto del S&P 500 en la situación económica de la mayoría de la gente es realmente pequeño. Me pregunto si eso es más como una señal. La gente como yo siempre dice que el mercado de valores no es la economía. Pero no está claro que la gente lo vea así.

**Morris:** Sí. El S&P 500 impacta bastante en la cobertura de los medios. Y en nuestros modelos, tratamos de controlar el sentimiento negativo de los medios. Pero nuevamente, nuestro análisis empírico del sentimiento de los medios es a menudo diferente de cómo la gente está interpretando esto. Así que tiendo a llegar realmente a una respuesta aquí, que es, si observas las encuestas sobre la ansiedad por los precios, el porcentaje de personas que dicen que su situación es peor debido a problemas de finanzas personales, eso está en un máximo histórico. Y si confías en la gente, eso es bastante explicativo del sentimiento del consumidor por sí solo. Pero requiere algunos obstáculos para llegar allí.

El gráfico 7A de la Universidad de Michigan muestra el porcentaje de personas cuyas finanzas son peores y que dicen que las finanzas personales son la razón.

**Krugman:** Sí. Quiero decir, en algún nivel, si nuestros números dicen que las finanzas personales son en realidad mejores, pero la gente dice que son peores, en algún nivel, el cliente siempre tiene la razón.

**Morris:** Sí. Exactamente. Pero eso nos deja sin una explicación. Nos deja encogiendo los hombros.

**Krugman:** Lo último. Y de nuevo, solo estoy soltando cosas porque yo mismo estoy intrigado por esto. Así que muchos de estos problemas son, en cierto modo, un retorno al pasado. Todavía pienso que "Mañana en América" en 1984 es, en muchos sentidos, un crisol para entender todo esto. Pero 1984 como año estaba más cerca del final de la Segunda Guerra Mundial que de hoy. Y era un país muy, muy diferente entonces. Y siempre me pregunto, ¿estamos tratando de obtener un modelo que se ajuste a una sociedad que ha cambiado inmensurablemente con el tiempo?

**Morris:** Sí, absolutamente. Gran parte del discurso de la vibecesión, no necesariamente Kyla Scanlon, pero creo que Nate Silver escribió este artículo para la página de Opinión del New York Times sobre cómo el índice de sentimiento del consumidor se rompió. Esto fue después de que The Economist hubiera hecho algo similar, creo. Gran parte de la discusión de eso se basó en la idea de que se podía construir un modelo de sentimiento del consumidor históricamente. Y ahora se está rompiendo. Y una conclusión de eso es que la gente ya no piensa en la economía racionalmente. Pero otra conclusión es que están pensando en la economía de manera diferente a como lo hacían anteriormente. Y eso me parece completamente legítimo. Y si ese es el caso, entonces deberíamos estar mirando más los datos de las encuestas y los datos de percepciones y menos los indicadores fundamentales para explicar el sentimiento del consumidor.

**Krugman:** Bien, pero la gran noticia para mí es que realmente estamos viendo una especie de segundo tramo descendente en la vibecesión.

**Morris:** "Vibecesión 2.0", sí.

**Krugman:** Lo cual es realmente bastante notable. Va a importar enormemente en muchos sentidos, obviamente en las elecciones. Así que eso es una noticia para mí y realmente vale la pena destacarlo.

**Morris:** Bueno, ahora tienes un titular.

**Krugman:** Ahora sí. Oye, hay que alimentar a la bestia en Substack, como sabes.

**Morris:** Sí. Cierto. Bueno, mira, en términos de consecuencias, y quizás para volver a donde empezamos: el índice de aprobación de Donald Trump sobre los precios es del 30% o menos, y desde el 70%, ha bajado -40 más o menos. Y esa fue la última vez que miré esto, que fue hace una semana y media o dos semanas. Y ha estado perdiendo terreno muy rápido. Eso es congruente con un electorado que está muy molesto por los precios, incluso si los datos objetivos no nos explican por qué. Por lo tanto, hay cierta triangulación de la ansiedad en términos de evaluaciones del presidente. Y si ese número se mantiene tan bajo como está, entonces deberíamos esperar el tipo de derrota en las elecciones de medio término que sea lo suficientemente grande como para superar, básicamente, efectivamente, el engaño republicano a través de la manipulación de distritos de la última década más o menos. Ahí es donde lo dejaría.


**Krugman:** Sí."

(Paul Krugman entrevista a G. Elliott Morris, blog, 16/05/26, traducción Deep Seek)

El Comité Editorial del The New York Times: Trump no debe darle más victorias a China... Trump ha debilitado a Estados Unidos frente a China. El daño ha sido especialmente grave durante su segundo mandato... Sus aranceles fallidos han sido el ejemplo central, pues resultaron ineficaces para intimidarla... Trump mostró poca disciplina estratégica y les dio prioridad a sus intereses personales y políticos por encima de los de la nación. Antes de que terminara su primer mandato, había empezado a abandonar su aparente preocupación por China. En su segundo mandato, se ha vuelto aún más complaciente... Trump parece tentado a permitir que China domine Asia, mientras Estados Unidos se enfoca en América Latina y Medio Oriente. El mayor riesgo de la cumbre es que Trump cambie las ganancias estadounidenses a corto plazo, como la exportación de más soja y otros productos agrícolas, por ventajas chinas a largo plazo. Xi puede pedirle a Estados Unidos que se oponga explícitamente a la independencia taiwanesa o que retrase la venta de armas a la isla. Cualquiera de las dos medidas sería un error

"Las cumbres entre Estados Unidos y China pueden cambiar el mundo. El viaje del presidente Richard Nixon a Pekín en 1972 le dio a Estados Unidos una ventaja sobre la Unión Soviética en la Guerra Fría. La gira del presidente Jiang Zemin por Estados Unidos en 1997 facilitó la entrada de China en la economía mundial y aceleró su ascenso nacional. La cumbre que comienza el jueves en Pekín entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping tiene lugar en otra coyuntura importante de la relación entre ambos países.

Cuando Trump ganó la presidencia por primera vez hace una década, tachó acertadamente a China de amenaza para los intereses estadounidenses y criticó a los anteriores presidentes de Estados Unidos por su ingenuidad. Sin embargo, en sus dos mandatos, Trump ha debilitado a Estados Unidos frente a China. El daño ha sido especialmente grave durante su segundo mandato.

Sus aranceles fallidos han sido el ejemplo central, pues han desencadenado acontecimientos que han sido una lección de humildad. Los aranceles resultaron ineficaces para intimidar a China incluso antes de que la Corte Suprema declarara ilegales algunos de ellos. En respuesta, China restringió el acceso de Estados Unidos a valiosos metales de tierras raras y se percató de cuánta influencia tiene. Para recuperar el acceso a los minerales, Trump accedió a permitir que China comprara semiconductores estadounidenses avanzados que impulsan la inteligencia artificial.

Trump también ha diluido instrumentos del poder estadounidense que durante mucho tiempo han sido cruciales para contener a los adversarios extranjeros. Ha distanciado a socios que pueden ayudar a contrarrestar a China, como Japón, Australia, India, la Unión Europea y Canadá. Ha recortado la financiación de la investigación científica, lo que ha disminuido la destreza estadounidense en inteligencia artificial, energía verde y otros ámbitos.

Trump llega a Pekín sin el aura de fuerza que tanto aprecia. Su guerra en Irán ha perjudicado a la economía estadounidense, y al parecer planea presionar a Xi para que compre más productos estadounidenses, en agricultura y otros sectores. A cambio, Xi quiere debilitar el apoyo estadounidense a Taiwán y obtener un acceso aún mayor a los semiconductores estadounidenses. Cualquiera de estos intercambios sería un mal negocio para Estados Unidos.

Trump y sus ayudantes deberían reconocer que Xi tiene sus propios problemas, empezando por unos vecinos asiáticos recelosos, un declive inmobiliario, un mercado laboral decepcionante y un colapso demográfico. El resultado más seguro de la cumbre serían acuerdos estrechos sobre intereses compartidos, como límites a la inteligencia artificial para evitar el desarrollo de armas biológicas. Los dos países también deberían intentar estabilizar su relación y garantizar la continuidad de las comunicaciones militares bilaterales. Un acuerdo limitado en esta línea ganaría tiempo para que Estados Unidos deshiciera parte del daño de Trump y comenzara a reconstruirse para la larga competencia que se avecina.

La política hacia China es un área poco común en la que Trump cambió el consenso tanto en el Partido Republicano como en el Demócrata. En su campaña de 2016, argumentó que China había explotado a Estados Unidos y que los líderes estadounidenses debían ser más duros. Tras asumir el cargo, impuso aranceles específicos a semiconductores, acero, electrónica, maquinaria industrial y otros productos. El gobierno de Joe Biden mantuvo o amplió en gran medida esos aranceles y reforzó las alianzas en Asia para frenar la agresión china. Durante un tiempo, Trump pareció haber iniciado una era bipartidista de realpolitik hacia un país que busca disminuir el poder estadounidense.

Sin embargo, como suele ocurrir, Trump mostró poca disciplina estratégica y les dio prioridad a sus intereses personales y políticos por encima de los de la nación. Antes de que terminara su primer mandato, había empezado a abandonar su aparente preocupación por China. En su segundo mandato, se ha vuelto aún más complaciente.

La Estrategia de Seguridad Nacional de su gobierno ya no utiliza la expresión “competencia entre grandes potencias” para describir la relación con China, como señaló Ryan Hass, de la Brookings Institution. En su lugar, Trump parece tentado a permitir que China domine Asia, mientras Estados Unidos se enfoca en América Latina y Medio Oriente. “Fue como si el presidente decidiera que Estados Unidos ahora se conforma con correr a un lado de China en lugar de frenarla o correr más rápido”, escribió Evan Medeiros para el Chicago Council of Global Affairs.

Los aranceles del segundo mandato fueron un ejemplo de sus fracasos. Se aplicaron a prácticamente todo el mundo, incluidos los aliados estadounidenses, y Trump los impuso de manera desordenada e ilegal. “Estados Unidos está perdiendo terreno en Asia”, concluyó recientemente el Lowy Institute, un centro de investigación australiano. En los últimos meses, la guerra en Irán ha continuado la tendencia. Algunos países escépticos respecto a China, como Vietnam y Filipinas, han recurrido, pese a todo, a Pekín en busca de ayuda para acceder a energía. Y la incapacidad de Estados Unidos para derrotar al ejército iraní, mucho más pequeño que el suyo, ha suscitado dudas sobre si podría ayudar a defender a Taiwán de una invasión china.

El mayor riesgo de la cumbre de esta semana es que Trump cambie las ganancias estadounidenses a corto plazo, como la exportación de más soya y otros productos agrícolas, por ventajas chinas a largo plazo. Xi, como parte de su esfuerzo por reunificar Taiwán con China continental, puede pedirle a Estados Unidos que se oponga explícitamente a la independencia taiwanesa o que retrase la venta de armas a la isla. Cualquiera de las dos medidas sería un error. Trump ya ha mostrado una preocupante falta de interés por el futuro de Taiwán como aliado democrático y socio económico.

Los semiconductores son otro motivo de preocupación. Taiwán fabrica muchos de los semiconductores que utilizan las empresas estadounidenses. China, por su parte, sigue significativamente por detrás de Estados Unidos en la carrera por desarrollar la IA más avanzada. El gobierno de Biden merece cierto crédito por la brecha, ya que se negó a permitir que las empresas estadounidenses vendieran la línea más avanzada de semiconductores a China. Trump ha mostrado una postura más débil en este asunto.

Xi tiene muchas ganas de que se eliminen las restricciones y Trump ha empezado a suavizarlas. China tiene ahora permiso para comprar los chips de gama alta H200 de Nvidia, pero sigue teniendo bloqueada la compra de los chips de gama alta de la compañía, conocidos como Blackwell. Si Trump alguna vez levanta esa restricción, le estará dando a Xi una enorme victoria.

La competencia entre Estados Unidos y China le importa al mundo entero. China quiere dominar Asia y ampliar su influencia mundial. Quiere desacreditar la democracia y restar importancia a los derechos humanos y la igualdad política. Quiere un mundo en el que se acepte la opresión étnica y religiosa. China es el aliado más importante de varias dictaduras brutales, como Rusia, Corea del Norte e Irán. Cualquiera que crea en el pluralismo, la libertad y otros valores liberales debería estar en contra de un mundo en el que Xi y el Partido Comunista Chino tengan más influencia.

La mejor esperanza para que Estados Unidos gane esta competición es rechazar el enfoque caótico e interesado de Trump para gobernar y hacer diplomacia. A largo plazo, Estados Unidos debería emplear una versión de la estrategia que prevaleció durante las largas luchas del siglo XX contra el fascismo y el comunismo. Eso implica alianzas para reconstruir los sistemas internacionales de comercio y seguridad para el mundo actual. Hacerlo llevará tiempo. En Pekín esta semana, Trump no debería dificultar la tarea concediendo a China más victorias." 

( , The New York Times, 14/05/26)

Probablemente la guerra empeore de manera considerable la situación respecto a cómo estaba cuando Estados Unidos e Israel la iniciaron. Lejos de ser sustituido por una entidad más favorable a Occidente, el régimen iraní se ha endurecido hasta convertirse en una dictadura militar. Independientemente de las concesiones que este régimen acabe haciendo sobre su programa nuclear, sus vínculos con China, Rusia y Corea del Norte permanecerán intactos, e Irán seguirá siendo una fuerza desestabilizadora en Oriente Medio... los vecinos de Irán en el Golfo han perdido ahora la fe en su protector estadounidense y se encuentran más débiles y más divididos que antes de la guerra... En este momento, ningún europeo sensato considera que las garantías de seguridad de Estados Unidos sean fiables... La incapacidad de Estados Unidos para obligar a sus propios aliados a ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, junto con el espectáculo de los países en desarrollo luchando por conseguir suministros de energía y fertilizantes, alimenta la narrativa de la decadencia de Estados Unidos... Mientras tanto, en medio del caos provocado por Estados Unidos, China se ha posicionado astutamente como una fuerza de estabilidad. De este modo, ha elevado su perfil global a un muy bajo costo... China no ha hecho ninguna concesión sobre Ucrania, los derechos humanos o la sobreproducción y el dumping (Shlomo Ben Ami, ex-ministro de Asuntos Exteriores israelí)

"Las grandes guerras dan paso a nuevos órdenes internacionales. La Guerra de los Treinta Años trajo consigo la Paz de Westfalia. Las Guerras Napoleónicas dieron lugar al Concierto Europeo. La Segunda Guerra Mundial impulsó la creación del sistema de Bretton Woods, la descolonización y la integración europea. Incluso la Guerra Fría dio paso a un orden mundial liberal, con Estados Unidos como potencia hegemónica.

Sin embargo, no todas las guerras conducen a mejores órdenes internacionales. Es probable que la guerra de Irán resulte especialmente perjudicial en este sentido.

Probablemente la guerra empeore de manera considerable la situación respecto a cómo estaba cuando Estados Unidos e Israel la iniciaron. Lejos de ser sustituido por una entidad más favorable a Occidente, el régimen iraní se ha endurecido hasta convertirse en una dictadura militar. Independientemente de las concesiones que este régimen acabe haciendo sobre su programa nuclear, sus vínculos con China, Rusia y Corea del Norte permanecerán intactos, e Irán seguirá siendo una fuerza desestabilizadora en Oriente Medio.

La diferencia es que los vecinos de Irán en el Golfo han perdido ahora la fe en su protector estadounidense y se encuentran más débiles y más divididos que antes de la guerra. Sin duda, la posición del Golfo siempre fue algo frágil. Existían profundas divisiones entre los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, y entre Qatar y todos los demás emiratos. El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) nunca estuvo a la altura de su potencial como unión política y económica, y mucho menos como alianza militar. Y la imagen cuidadosamente cultivada del Golfo como un remanso de estabilidad y un nodo comercial lucrativo tenía sus imperfecciones.

Pero la guerra con Irán ha destrozado esa imagen, limitando los fastuosos proyectos de inversión de sus gobernantes y socavando -quizá de forma fatal- sus esfuerzos por diversificar sus economías más allá del petróleo. Asimismo, la guerra ha puesto de manifiesto la disfunción del CCG y ha profundizado las divisiones entre sus miembros.

Arabia Saudita intentó evitar esta guerra por la vía diplomática, le prohibió a Estados Unidos utilizar sus bases y su espacio aéreo para escoltar a los buques petroleros a través del estrecho de Ormuz y sigue trabajando con Pakistán entre bastidores para mediar en el fin del conflicto. El resultado es una alineación emergente entre Arabia Saudita y Pakistán y una política saudita de apaciguamiento hacia Irán que continúa.

Es probable que Qatar (con sus vínculos con Turquía) y Omán también sigan apaciguando a Irán. Los Emiratos Árabes Unidos, por el contrario, han criticado duramente a sus vecinos por no haber dado una respuesta decisiva a los ataques de Irán contra su territorio, y se han retirado de la OPEP. El país ahora está cada vez más alineado con Israel, así como con Baréin e India.

Se observa una fragmentación similar en Occidente, ya que la guerra agrava la brecha en la alianza transatlántica. Contrariamente a la narrativa predominante de las últimas décadas, la alianza transatlántica nunca fue un hecho consumado. Estados Unidos tiene una larga historia de aislacionismo y proteccionismo, ejemplificada por la retirada del presidente Woodrow Wilson en 1919 de la Liga de las Naciones y su negativa a asumir ningún compromiso con la seguridad de Europa -una postura que allanó el camino para el ascenso de Adolf Hitler y otra guerra.

Más recientemente, el presidente Barack Obama sacrificó el despliegue previsto de defensas contra misiles balísticos en Europa del este en aras de su “reinicio” diplomático con Rusia. Su secretario de Defensa, Robert M. Gates, criticó posteriormente a los aliados europeos de Estados Unidos por su “aparente falta de voluntad para dedicar los recursos necesarios” para actuar como “socios serios y capaces en su propia defensa”. Tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2014 y la anexión ilegal de Crimea, Obama optó por no movilizar a los aliados estadounidenses de la OTAN para disuadir al Kremlin.

Pero Donald Trump ha llevado esto al siguiente nivel, adoptando una postura abiertamente antagónica hacia Europa, que ha incluido amenazas de anexionar Groenlandia y retirar a Estados Unidos de la OTAN. Europa ha respondido abrazando una nueva forma de gaullismo, caracterizada por una fuerte inversión en el fortalecimiento de sus capacidades de defensa y en la consecución de la autonomía estratégica.

Sin embargo, la transformación de la seguridad europea no ha hecho más que empezar. El continente -que no controla su propia infraestructura digital- tendrá que cerrar la brecha de innovación con Estados Unidos y alcanzar cierto nivel de autonomía tecnológica. Y el neogaullismo europeo, al igual que el original, tarde o temprano acabará adoptando la lógica de la disuasión nuclear.

La guerra de Irán ha inyectado una nueva urgencia en este proceso. A pesar de haber iniciado la guerra sin consultar a los aliados estadounidenses de la OTAN, Trump exigió que Europa se uniera a Estados Unidos en la lucha -en particular, para ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz-. Cuando Europa se negó, Estados Unidos anunció que retiraría 5.000 soldados de Alemania y amenazó con nuevas medidas contra Italia y España. En este momento, ningún europeo sensato considera que las garantías de seguridad de Estados Unidos sean fiables.

Ahora bien, no es solo Europa la que ha perdido la fe en Estados Unidos. El Sur Global, al que Trump ya había alienado con sus aranceles y la suspensión de la ayuda para el desarrollo, está sufriendo las peores consecuencias de su guerra por elección en Irán. La incapacidad de Estados Unidos para obligar a sus propios aliados a ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, junto con el espectáculo de los países en desarrollo luchando por conseguir suministros de energía y fertilizantes, alimenta la narrativa de la extralimitación y la decadencia de Estados Unidos.

Mientras tanto, en medio del caos provocado por Estados Unidos, China se ha posicionado astutamente como una fuerza de estabilidad. De este modo, ha elevado su perfil global a un muy bajo costo. Muchos líderes europeos han visitado Beijing en busca de un socio comercial fiable, pero China no ha hecho ninguna concesión sobre Ucrania, los derechos humanos o la sobreproducción y el dumping.

En la cumbre de esta semana con el presidente chino, Xi Jinping, Trump tiene la oportunidad de negociar un acuerdo que aliviaría las tensiones comerciales y abriría el camino a la cooperación en cuestiones críticas, entre las que se destacan las guerras en Ucrania e Irán. Un acuerdo para mitigar los riesgos que plantea la IA no sería menos trascendental que lo fueron los Tratados de Limitación de Armas Estratégicas entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Pero si Xi mantiene su diplomacia de suma cero, como parece probable, será el mundo quien salga perdiendo." 

exministro de Asuntos Exteriores israelí,  fuente Project Syndicate

Larry C. Johnson, ex-oficial de la CIA: Xi le planteó directamente a Trump: "¿Pueden China y Estados Unidos superar la Trampa de Tucídides y crear un nuevo paradigma de relaciones entre grandes potencias? ¿Podemos enfrentar juntos los desafíos globales y brindar mayor estabilidad al mundo?"... además Xi fue inequívoco en cuanto a Taiwán: "La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos. Si se maneja adecuadamente, la relación bilateral gozará de estabilidad general. De lo contrario, los dos países tendrán enfrentamientos e incluso conflictos"... la brecha más trascendental fue sobre la Guerra de Irán y las Armas Nucleares. La lectura china no reconoce ninguna posición acordada sobre ninguno de esos temas... los chinos y los rusos están trabajando a puerta cerrada —utilizando a Pakistán como testaferro— para construir una nueva arquitectura de seguridad para el Golfo Pérsico. El esfuerzo actual es convencer a Arabia Saudita y Qatar de cortar efectivamente los lazos militares con Estados Unidos y entrar en un acuerdo estratégico que será garantizado por Rusia y China

"El circo de Pekín ha terminado y las conversaciones de Donald Trump con Xi Jinping no produjeron nada más que algunas agradables oportunidades para fotos y algo de diplomacia de espectáculo sin logros sustanciales.             

No hubo comunicado final al término de los dos días de reuniones de Trump con Xi Jinping. En cambio, nos quedamos confiando en las declaraciones de cada gobierno. Cuando analizas las dos declaraciones, las dos lecturas divergen significativamente, y las brechas son tan informativas como las superposiciones. Cuando comparas lo que cada bando afirma que se discutió, puedes ver lo que realmente sucedió en la cumbre.

La divergencia entre las dos lecturas es marcada y estratégicamente deliberada. Aquí hay una contabilidad precisa de lo que la Casa Blanca enfatizó que el Ministerio de Relaciones Exteriores de China omitió por completo o mencionó solo en los términos más vagos:

1. La Guerra de Irán y las Armas Nucleares — Omitido por China

Esta es la brecha más trascendental. El resumen de la Casa Blanca declaró explícitamente:

Las dos partes acordaron que el Estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para apoyar el libre flujo de energía. El presidente Xi también dejó clara la oposición de China a la militarización del Estrecho y a cualquier intento de cobrar peaje por su uso, y expresó interés en comprar más petróleo estadounidense para reducir la dependencia de China del Estrecho en el futuro. Ambos países acordaron que Irán nunca podrá tener un arma nuclear. PBS

La lectura china, por el contrario, simplemente decía que "las dos partes discutieron el conflicto de Oriente Medio" sin ofrecer más detalles: sin mencionar el Estrecho, sin mencionar los peajes, sin mencionar el programa nuclear de Irán, y sin reconocer ninguna posición acordada sobre ninguno de esos temas. YouTube

Esta brecha es enorme. La Casa Blanca afirma que China acordó que Irán nunca podrá tener un arma nuclear y se opuso al régimen de peajes de Irán. La Casa Blanca está presentando esto como concesiones significativas de China que Beijing claramente no quería que se le atribuyeran públicamente. Sin embargo, según una fuente confiable con acceso, Xi rechazó firmemente la solicitud de Trump de que China ejerciera presión sobre Irán y ayudara a abrir el Estrecho de Ormuz.

2. Fentanilo — Omitido por China

El resumen de la Casa Blanca señaló específicamente que las dos partes discutieron "abordar los flujos de precursores de fentanilo hacia Estados Unidos", una demanda de larga data de Estados Unidos para que China reduzca el flujo de precursores químicos utilizados para fabricar fentanilo. El comunicado chino no mencionó el fentanilo en absoluto, lo cual es consistente con la posición de larga data de Beijing de que ya ha hecho lo suficiente sobre el tema y se resiste a enmarcarlo como un problema bilateral. Komo Noticias

3. Compras agrícolas — Omitidas por China

La Casa Blanca señaló que los dos presidentes discutieron "el aumento de las compras chinas de productos agrícolas estadounidenses". El comunicado de China solo habló en términos generales sobre el comercio como "mutuamente beneficioso" y no hizo ningún compromiso específico de compra de productos agrícolas. YouTube

4. Acceso al mercado para las empresas estadounidenses — Enmarcado de manera muy diferente

La Casa Blanca describió la reunión como centrada en "ampliar el acceso al mercado para las empresas estadounidenses en China y aumentar la inversión china en las industrias estadounidenses". La lectura de China enmarcó esto de manera completamente diferente, como China "abriendo más ampliamente sus puertas" en sus propios términos, no como una respuesta a las demandas de Estados Unidos por acceso al mercado.

5. La Delegación Empresarial — Tratada Asimétricamente

La Casa Blanca señaló que "líderes de muchas de las empresas más grandes de Estados Unidos se unieron a una parte de la reunión", tratándola como un compromiso comercial sustancial. La lectura china mencionó que Trump "pidió a cada uno de los líderes empresariales que viajaban con él que se presentaran al presidente Xi", enmarcando esto como una introducción de cortesía en lugar de una discusión sustancial sobre negocios. YouTube

6. Taiwán — El problema de la imagen especular

La asimetría más reveladora va en la dirección opuesta en Taiwán. El resumen de la Casa Blanca no mencionó a Taiwán en absoluto, mientras que China centró todo su resumen en la advertencia de Xi sobre Taiwán. Trump se negó a responder a la pregunta de un reportero sobre si él y Xi siquiera habían discutido sobre Taiwán. Rubio dijo a NBC News que Estados Unidos "no está pidiendo ayuda a China con Irán", un comentario que implícitamente contradice lo que el comunicado de la Casa Blanca parecía sugerir sobre la cooperación china. El Escritorio NacionalBreitbart

 En resumen

Ambas partes emitieron declaraciones detallando lo que Trump y Xi discutieron, pero solo se superponen en áreas limitadas. Las declaraciones difieren más marcadamente en cuanto a Irán —donde Estados Unidos afirma compromisos chinos específicos que China se negó a reconocer— y en cuanto a Taiwán, donde China hizo advertencias explícitas que Estados Unidos se negó siquiera a mencionar. NPR

El patrón es diplomáticamente clásico: cada parte publicó la lectura que sirve a sus necesidades políticas internas y avanza su posición negociadora. China quería que el mundo viera a Xi emitiendo severas advertencias sobre Taiwán. Washington quería que el mundo viera a China acordando que Irán nunca puede tener un arma nuclear y oponiéndose al régimen de peajes de Irán. Si alguna de las concesiones reclamadas es real —o simplemente afirmada— es precisamente lo que hace que la divergencia de la lectura sea tan reveladora.

El Marco Estratégico

Xi abrió con un marco filosófico amplio: "La transformación no vista en un siglo se está acelerando en todo el mundo, y la situación internacional es fluida y turbulenta". Le planteó tres preguntas directamente a Trump: ¿Pueden China y Estados Unidos superar la Trampa de Tucídides y crear un nuevo paradigma de relaciones entre grandes potencias? ¿Podemos enfrentar juntos los desafíos globales y brindar mayor estabilidad al mundo? ¿Podemos construir un futuro brillante juntos para nuestras relaciones bilaterales? Wikipedia

Xi anunció que los dos líderes habían "acordado una nueva visión para construir una relación China-Estados Unidos constructiva de estabilidad estratégica", definiéndola con precisión: "Estabilidad estratégica constructiva significa estabilidad positiva con la cooperación como pilar, estabilidad saludable con competencia dentro de límites adecuados, estabilidad constante con diferencias manejables y estabilidad duradera con paz previsible". Dijo que este marco "proporcionará orientación estratégica para las relaciones entre China y Estados Unidos durante los próximos tres años y más allá" y enfatizó: "Construir una relación constructiva entre China y Estados Unidos con estabilidad estratégica no es un eslogan. Significa acciones en la misma dirección. Wikipedia

Comercio y Economía

Xi afirmó que "los lazos económicos y comerciales entre China y Estados Unidos son de naturaleza mutuamente beneficiosa y de ganar-ganar". Donde existen desacuerdos y fricciones, la consulta en pie de igualdad es la única opción correcta". Dijo que los equipos económicos y comerciales habían "producido resultados generalmente equilibrados y positivos" en las conversaciones preparatorias del día anterior, y que "China solo abrirá más sus puertas". Las empresas estadounidenses están profundamente involucradas en la reforma y apertura de China. Wikipedia

Canales Militares y Diplomáticos

Xi instó a ambas partes a "utilizar mejor los canales de comunicación en los ámbitos político, diplomático y militar" y a "ampliar los intercambios y la cooperación en áreas como la economía y el comercio, la salud, la agricultura, el turismo, los lazos entre pueblos y la aplicación de la ley". Wikipedia

Taiwán: el lenguaje más agudo en la lectura

Xi fue inequívoco: "La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos. Si se maneja adecuadamente, la relación bilateral gozará de estabilidad general. De lo contrario, los dos países tendrán enfrentamientos e incluso conflictos, poniendo en grave peligro toda la relación. La "independencia de Taiwán" y la paz a través del estrecho son tan irreconciliables como el fuego y el agua. Salvaguardar la paz y la estabilidad a través del Estrecho de Taiwán es el mayor denominador común entre China y Estados Unidos. La parte estadounidense debe ejercer una cautela adicional al abordar la cuestión de Taiwán. Wikipedia

Asuntos Internacionales

La lectura indica que los dos presidentes "intercambiaron puntos de vista sobre importantes cuestiones internacionales y regionales, como la situación en Oriente Medio, la crisis de Ucrania y la península de Corea", pero no ofreció más detalles sobre ninguno de esos temas en el texto oficial chino. Wikipedia

APEC y G20

Los dos presidentes acordaron apoyarse mutuamente para organizar con éxito la Reunión de Líderes Económicos de APEC y la Cumbre del G20 este año. Wikipedia

 Evaluación final de Wang Yi — 15 de mayo

El ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, declaró a los medios estatales: "Esta fue una reunión importante en la que los dos jefes de Estado mantuvieron una comunicación profunda y lograron resultados sustanciales", calificándola de "reunión histórica". Destacó particularmente el progreso en cuestiones comerciales y económicas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China también confirmó que el presidente Xi Jinping visitará Estados Unidos este otoño a petición del presidente Donald Trump.

En cuanto a Irán, los chinos y los rusos están trabajando a puerta cerrada —utilizando a Pakistán como testaferro— para construir una nueva arquitectura de seguridad para el Golfo Pérsico. El esfuerzo actual es convencer a Arabia Saudita y Qatar de cortar efectivamente los lazos militares con Estados Unidos y entrar en un acuerdo estratégico que será garantizado por Rusia y China. Si Arabia Saudita y Qatar persisten en prohibir a Estados Unidos el uso de sus bases y espacio aéreo para una nueva serie de ataques contra Irán, Estados Unidos podría verse obligado a cancelar los ataques planeados." 

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