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15.1.10

El desequilibrio comercial ¿causará la próxima crisis mundial?

"Por empezar con una corriente turbulenta, los desequilibrios comerciales parecen bascular peligrosamente. El Fondo Monetario Internacional ha estado enviando advertencias desde hace años, pero los gobiernos que dominan las instituciones de Bretton Woods no parecen tomárselas en serio.

Es cierto que se encuentran en las reuniones del G-20 y hacen declaraciones tranquilizadoras: Estados Unidos reducirá sus déficits presupuestarios, China dotará de mayores estímulos a su economía doméstica, se tomarán medidas para reducir la especulación monetaria, y cosas así. Pero todo el mundo sabe que ni el Congreso de EE UU ni la Casa Blanca ofrecerán a sus votantes el amargo trago de unos significativos aumentos de impuestos ni de unos significativos recortes presupuestarios.

Y, mientras China tenga que dedicar seguramente mucho más dinero a acuciantes capítulos domésticos, tales como vivienda, centrales eléctricas, puertos y ferrocarriles, por no hablar de sus fuerzas armadas, la consecuencia será que cambiará los cientos de miles de millones de su reserva de dólares, ganados por su superávit exportador, a yuanes, hundiendo un poco más a la moneda norteamericana.

Quizá no estemos lejos de una crisis monetaria global, con los gobiernos de Asia y los fondos soberanos de inversión patrimonial -por no hablar de los especuladores- titubeando sobre el alambre de la decisión de si comprar oro y vender dólares, como hizo India recientemente. Con doctos artículos y editoriales hablando sobre ello en cada periódico del mundo, crecen las oportunidades de volatilidad. La frase de Buchan podría ser modificada: "Sobre la delgada corteza de un sistema de libre mercado autoequilibrado, chillan los milanos y los buitres". (PAUL KENNEDY: El desconcertante mundo del año 2010. El País, ed. Galicia, opinión, 09/01/2010, p. 27)

14.9.09

¿Bye, bye... dólar.?

"Poco después de leer el ensayo de Aiyar, me llamó la atención un artículo extraordinario titulado The World Supremacy of the Dollar at the Rendering (1917-2008) (La supremacía mundial del dólar a la hora de rendir cuentas), escrito por el especialista italiano Antonio Mosconi, del Centro Einstein de Estudios Internacionales (CESI). El título es tan bíblico -el rendir cuentas evoca el "dar al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios"- que inmediatamente quise saber lo que decía. (...)

Es imposible resumir en unas frases la devastadora y elegante descripción que hace Mosconi de la explotación, por parte del Gobierno estadounidense, de su capacidad de imprimir papel en el escenario fiscal internacional. Pero su conclusión está clara: "Esta crisis no es como las demás, es la última convulsión del papel internacional del dólar". En algún momento futuro, gran parte del mundo tomará medidas para evitar que su destino dependa de las decisiones aisladas del Tesoro estadounidense y el Banco de la Reserva Federal. Y entonces llegará la hora de rendir cuentas... (...)

Ya veremos. Dado el nerviosismo de los mercados mundiales en la actualidad, tan posible es que veamos una mejora en el valor de cambio del dólar como que veamos una caída repentina. Ahora bien, en general, estos artículos académicos tienen bastante sentido. Vivimos hoy en un mundo en el que un sólo país, que no tiene más que el 5% de la población mundial, posee aproximadamente el 20% de su PIB, gasta casi el 50% de sus inversiones totales en defensa e imprime billetes que representan entre el 65 y el 70% de las reservas mundiales de divisa extranjera.

De creer en la teoría de la "convergencia" que propugnan los economistas -es decir, el acercamiento del producto y la renta de empresas, regiones y países-, la conclusión está clara: a medida que China, India, Corea del Sur, Brasil, México e Indonesia "se pongan al día", la parte correspondiente a Estados Unidos disminuirá de forma proporcional, aunque los habitantes de Virginia y Vermont sean más ricos, en términos absolutos, en el año 2050. Tarde o temprano -y lo que se discute es si va a ser "tarde" o "temprano", no si va a ser- vamos a presenciar otro gran cambio en los equilibrios mundiales de poder." (PAUL KENNEDY. ¿El fin del dólar como divisa suprema?. El País, ed. Galicia, Opinión, p. 27 )

21.10.08

Para una crisis globa, solución global

"¿Por qué necesitamos la cooperación internacional? Porque tenemos un sistema financiero globalizado en el que una crisis que empezó con una burbuja en los chalés de Florida y las McMansiones de California ha causado una catástrofe monetaria en Islandia. Estamos juntos en esto y necesitamos una solución compartida." (PAUL KRUGMAN: El momento de la verdad. El País, ed. Galicia, Economía, 12/10/2008, p. 6/7)

"Lo que querían decir las hipotecas al 105% era que los estúpidos bancos habían prestado a personas insensatas (con unos tipos de interés muy bajos, pensados para atraer), no sólo todo el capital para comprar una casa o un piso sin que el comprador tuviera que poner nada de dinero, sino un 5% más para, por ejemplo, arreglar la cocina.

Esta estupidez no se limitó al Reino Unido, aunque es posible que sus excesos fueran muy superiores a los de todos los demás. Y, la verdad sea dicha, si el sistema de préstamos hipotecarios del Reino Unido hubiera sido el único gravemente lesionado -una quiebra de Northern Rock por aquí, un cierre del Halifax Bank of Scotland por allá-, no se habría inmutado mucha gente en Singapur y Dubai.

El problema fue que ese mismo tipo de imprudencia fiscal estaba muy extendido en la mayor economía del mundo y, sobre todo, que ese cáncer de "compra ahora y paga después" con préstamos hipotecarios sin responsabilidad había atraído a bancos e inversores en la mayor parte del mundo globalizado.

Las hipotecas de alto riesgo (ya el término siempre me hizo agarrar con fuerza la cartera) en Estados Unidos habían contado con la diligente financiación de los que hasta ahora habían sido austeros bancos suizos y sociedades inmobiliarias de North Yorkshire que solían ser bastante dickensianas. También habían sido financiados de forma indirecta (¿pero qué es "indirecto" en los tiempos que corren?) por compañías de inversión noruegas y chinas. Y el resultado físico está más claro que el agua; se puede ver hoy en todas esas fotografías de cientos de mansiones uniformizadas a medio construir en los campos de cactus de Arizona. Fue el equivalente de la locura holandesa de los bulbos de tulipanes a principios del siglo XVIII. Y ahora se ha venido abajo, como era de esperar. Sic transit gloria." (PAUL KENNEDY: Las consecuencias de las hipotecas al 105%. El País, Negocios, 12/10/2008, p. 28)