18.1.26

El único lenguaje que entiende Trump, y que nunca se atreverá a usar la Unión Europea: "Canadá sella una alianza comercial con China para zafarse de la dependencia de EEUU... La política de Trump provoca un giro histórico en Norteamérica... La elección de China como nuevo socio comercial es un nuevo golpe de Ottawa a Washington... Los dos países han firmado un acuerdo de cooperación en materia energética que puede suponer un golpe a las intenciones de Trump de estrangular las compras de crudo de China. El tratado abre la puerta a un incremento de las exportaciones petrolíferas canadienses y un aumento de las inversiones chinas en tecnologías renovables en suelo canadiense. Carney prometió en octubre duplicar las exportaciones canadienses a otros países más allá de Estados Unidos para reducir la dependencia de su vecino sureño... Mark Carney, primer ministro del país norteamericano, dijo a los periodistas que China es ahora un "socio más predecible" que EEUU (Julio De Manuel Écija)

 "Canadá y China han firmado un pacto comercial que pone fin a una década de tiranteces diplomáticas. El nuevo acuerdo reducirá los aranceles de ciertos productos como vehículos eléctricos, colza o madera y promoverá las relaciones en materia turística, energética y diplomática. El pacto supone un giro histórico en las relaciones entre Canadá y el mayor rival de Estados Unidos. Mark Carney, primer ministro del país norteamericano, dijo a los periodistas que China es ahora un "socio más predecible" que EEUU.

El tratado comercial entre Canadá y China establece una reducción de los aranceles en algunos productos. Por un lado, Canadá permitirá la entrada anual de 49.000 vehículos eléctricos chinos con un arancel del 6% frente al 100% que tenían antes. Carney, por su parte, ha asegurado que China rebajará las tasas sobre la colza canadiense del 85% al 15%.

Como parte de este acuerdo, la Columbia Británica ha firmado un memorando para incrementar las exportaciones de madera a China. Pekín, a su vez, permitirá la entrada de ciudadanos canadienses sin visado, lo que fomentará las relaciones turísticas entre ambos países.

Petróleo canadiense en China

Los dos países han firmado un acuerdo de cooperación en materia energética que puede suponer un golpe a las intenciones de Trump de estrangular las compras de crudo de China. El tratado abre la puerta a un incremento de las exportaciones petrolíferas canadienses y un aumento de las inversiones chinas en tecnologías renovables en suelo canadiense.

Carney prometió en octubre duplicar las exportaciones canadienses a otros países más allá de Estados Unidos para reducir la dependencia de su vecino sureño. En 2024, el 75% de las exportaciones canadienses fueron a parar a suelo estadounidense, según las estadísticas oficiales, mientras que solo el 4% se dirigieron a China. No obstante, los aranceles sectoriales al aluminio, la madera o los automóviles están dañando a la economía canadiense, a pesar de que gran parte del tratado comercial de Norteamérica sigue vigente.

La llegada de Trump a la Casa Blanca ha provocado un terremoto al otro lado de los Grandes Lagos. Los mensajes pasivo-agresivos de anexión de Canadá a Estados Unidos junto a los aranceles han supuesto un giro histórico en la mentalidad canadiense. El Gobierno ha incentivado una política de 'Comprar Canadiense' y está buscando acuerdos con otros países como Arabia Saudí o la Unión Europea. En paralelo, el sentimiento nacionalista en Canadá se encuentra en máximos históricos.

La elección de China como nuevo socio comercial es un nuevo golpe de Ottawa a Washington. Las relaciones chino-canadienses entraron en crisis en 2018, cuando la Policía Montada detuvo a la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, por una orden de arresto de EEUU promovida por Trump en su primer mandato. Pekín respondió con la detención de dos ciudadanos canadienses acusados de espionaje. Desde ese momento, Canadá y China mantuvieron un perfil bajo." 

(Julio De Manuel Écija , El Economista.es, 16/01/26)

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