"Ir tirando con contratos de un día y aspirar a cubrir bajas de seis meses. A la matrona madrileña Marta Laina Moral la
llamaron una tarde, de urgencia, para trabajar al día siguiente. Cuando
se presentó en el hospital por la mañana, le dijeron que ya no la
necesitaban.
“La situación en España es muy descorazonadora. Hay mucha
gente sin trabajo y ese ambiente se nota en la moral de mis amigos.
Muchos lo están pasando mal y es complejo”, explica desde Londres.
Esta joven lleva en Reino Unido
desde enero de 2009, cuando se le terminó el contrato en un centro de
salud cubriendo una baja y decidió probar suerte con una agencia que
ofrecía trabajo en urgencias, en un hospital pequeño. “Fui a la entrevista sin expectativas, pero resultó que me cogieron y no tenía nada que perder”, explica.
Lo que empezó siendo un apaño para un año ha terminado convirtiéndose en un plan de vida.
Sus compañeras la informaron de la oportunidad formarse como matrona;
un 'grado' en Reino Unido que para las tituladas en enfermería españolas
se reduce a 18 meses.
Por si fuera poco, durante las
semanas de estudio y aprendizaje el hospital se ofreció pagar el sueldo
bruto de 25.000 libras anuales (unos 35.000 euros), lo mismo que estaba
cobrando cuando decidió seguir sus estudios. No se lo pensó dos veces.
"Me dieron la opción de mejorar mi formación y muchas oportunidades para
aprender, pero aún así, me siento inmigrante aquí", dice la madrileña.
“No voy a volver a España, cada vez lo veo más lejano. Veo
pocas posibilidades laborales. Mi pareja, después de hablar de nuestras
opciones y de ver que los dos podíamos quedar de un día para otro sin
trabajo, se ha venido aquí también”, cuenta Laina, quien explica que muchas parejas de su entorno se han roto porque hay que “estar hecho de una pasta especial para hacer esto”.
No es en absoluto un caso aislado. En su mismo hospital, en el centro de Londres, trabajan otros 50 enfermeros y enfermeras españoles
y, si tomamos por buenos los datos del Colegio de Enfermeros y Matronas
del Reino Unido, en lo que llevamos de año han dado ya de alta a 718
españoles, lo que hace que el número total ascienda 5.859, frente a los
509 que había a finales de 2012.
Hay veteranos, como la catalana Ana Esquerda,
que lleva aquí ya casi 13 años. En 2003 se encontró con que solo podía
acceder a suplencias y cubrir días sueltos, pero la idea de un contrato
fijo resultaba impensable. “La decisión de volver creo que depende de la
mentalidad con la que vengas. Para los que intentan llevar una vida
española en Reino Unido es imposible quedarse, hay que tener una mente
abierta”, deja claro. (...)
“La situación en España ahora sigue siendo complicada,
no lo veo claro”, subraya Fernández, que no está dispuesta a tirar por
la borda todo lo que ha hecho en Reino Unido los últimos años para pasar
a “estar pendiente del teléfono y aspirar a cubrir solo contratos por
horas”. (...)
“La calidad de vida no se puede comparar, unas 1.500 libras mensuales ya
se van en el coste del alquiler de un piso entero de una habitación, o
unas 700 libras para los que optan por una habitación. Esta ciudad ofrece muchas cosas pero el escalón con los sueldos de la gente de Economía y Finanzas son bestiales”. (El Confidencial, 31/05/2015)
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