"Tras tres años desde que lo aprobase Rajoy y con la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, el conocido coloquialmente como impuesto al sol
pasó a ser historia. Ahora, medio año después de aquel real decreto ley
y con las elecciones a la vuelta de la esquina, el Ejecutivo socialista
acaba de aprobar un real decreto por el que se regulan las condiciones
administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo
de energía eléctrica.
Dicha ley, compleja y extensa, trae consigo
grandes novedades y acerca a España hacia un modelo de energía
sostenible. Para conocerla más a fondo y abordar el futuro energético de
nuestro país, hablamos con el ingeniero industrial Jorge Morales de Labra, experto en el sector eléctrico. (...)
Hasta hace poco, las
eléctricas estaban bloqueando la energía excedentaria escudándose en que
no era nada clara la nueva regulación. Ahora, con este nuevo real
decreto, sí estará permitido hacer uso de esa energía sobrante. ¿En qué
consiste la ‘compensación simplificada de excedentes’ a la que se hace
referencia en la norma?
El usuario, lo que hace, es que tiene un panel solar
instalado en su tejado –o en el tejado del vecino, ya que ahora se abren
otras posibilidades–, y durante algunas horas, la energía que produce
ese panel fotovoltaico no la estás usando porque no estás consumiendo
suficiente.
Digamos que hay más sol del que tú necesitas para tus
electrodomésticos, produciéndose un excedente. Hasta ahora, la venta de
ese excedente era muy compleja y, además, las eléctricas, desde la
aparición del real decreto de octubre, lo estaban bloqueando.
Ahora, surgen dos opciones. La normal es en la que el
titular de la instalación vende en el mercado la electricidad excedente
como si tuviese una pequeña central nuclear. Esto supone darse de alta
en todos los registros correspondientes en el sector eléctrico y en
Hacienda, y desarrollar una actividad económica.
La gran novedad de este
real decreto es la compensación simplificada, que es en la que uno ya
no hace negocio con el excedente, sino que se lo compensan directamente
en la facturas. Es decir, le va a aparecer en la factura de la luz una
línea negativa, donde en vez de sumar va a restar euros. Esa línea
negativa va a ser precisamente la valoración de los excedentes de la
energía que ha expulsado la red, de tal manera que esa energía es neta
de impuestos, es decir, no requiere darse de alta en ningún tipo de
registro oficial ni tributar en Hacienda.
Ahora bien, esta compensación,
precisamente porque está exenta de tributación, está muy limitada para
que te sobre unos pocos kilovatios horas cada mes. Entre otras, la mayor
limitación es que la valoración de esa energía excedentaria nunca puede
ser superior a la valoración de la energía deficitaria, es decir, la
que sigues comprando de la red.
Y eso, mes a mes, no en términos
anuales. Yo, lo que recomiendo, es que la gente haga bien los cálculos y
vea si con la instalación que tiene merece la pena esa modalidad o no.
Yo creo que es una gran solución para la gente que tiene muy pocos
excedentes y que hasta ahora le valían cero.
Con esta nueva regulación, ¿cómo de complejo será acometer una instalación?
El real decreto de octubre ya simplificaba
sustancialmente algunas instalaciones, particularmente las de menos de
15 kilovatios en zona urbana, que son habitualmente instalaciones
domésticas o de una pyme muy pequeña. Estas están exentas de cualquier
permiso con la compañía eléctrica, lo que las hace muy fáciles, porque
se ha demostrado que la mayor parte de los problemas estaban ahí, en la
relación con las eléctricas.
Este nuevo
real decreto lo que ha hecho ha sido regular no solo las de menos de 15
kW, si no también el resto. Fija una serie de plazos, fija el
procedimiento que hay que seguir, cuándo hay que pedir acceso a la
compañía eléctrica y cuándo no y en qué condiciones… Digamos que, por lo
menos, clarifica la situación en la que hay que tramitar esas
instalaciones mayores de 15 kw.
Otra gran novedad es la
posibilidad del autoconsumo colectivo. ¿Qué oportunidades trae esta
nueva norma, hasta ahora no permitida?
Básicamente, compartir una instalación. Pensemos en
una comunidad de vecinos con 10 personas. En vez de que cada uno tenga
su parte de tejado con su instalación y con todo lo que eso conlleva, lo
que hay es una sola instalación de toda la comunidad que va
directamente a la derivación individual, es decir, al cuarto de
contadores. Con lo cual, se ahorra la instalación, no hay que vallarlas…
Los propietarios son copropietarios, haciendo uso compartido de algo
que les sale más barato que haberlo hecho individualmente.
Tendrá una serie de requisitos esta modalidad de autoconsumo.
La verdad es que el real decreto es complejo, pero
cualquiera que esté pensando ahora en poner un panel solar y que viva en
una comunidad de propietarios ya lo puede hacer. No hay ninguna
restricción de tamaño, ni de modelo, ni de ningún tipo. Y, aunque no es
nuevo, lo recuerdo: la Ley de Propiedad Horizontal para este tipo de
instalaciones solo exige una mayoría de un tercio de los propietarios.
El problema es luego: cómo se reparte la energía, el
criterio a seguir. Solo hay un sistema, que es el llamado sistema de
coeficientes fijos. ¿Qué significa esto? Imaginemos los 10 propietarios
de antes, que tienen una instalación de 10 kW en total en un tejado
pequeño. Cada propietario ha pagado un 10% de instalación y, por lo
tanto, tiene 1 kW cada uno. Luego, imagina que yo, que vivo en el 4º B y
que, en un momento determinado en el que la instalación está a tope
porque hace mucho sol, no estoy en casa, por lo que mi consumo es cero.
¿Qué ocurre? Con el sistema de coeficientes fijos, como a mí me
corresponde ese 10%/1kW, esa energía se me considera excedentaria. Sin
embargo, el del 4º A, sí que estaba en casa, y no estaba consumiendo 1,
sino 3 kW porque estaba cocinando y a la vez con la lavadora puesta.
Esa persona está autoconsumiendo el kW que le
corresponde a él, pero con este nuevo sistema la ley no le permite que
yo le ceda mi kW, sino que le tiene que comprar a la red 2 kW. Esto, al
final, a lo que nos lleva es que él tendrá que comprar a la compañía 2
kW en la misma hora en la que yo voy a tener que venderles 1 kW, una
cosa muy absurda en la que perdemos dinero todos. Este es el problema
que yo he criticado públicamente. El nuevo real decreto habilita a la
ministra a establecer un sistema dinámico de coeficiente de repartos.
¿Es esta una ley solo para los más ricos, como apuntan algunos expertos?
Todo lo contrario. Este es un argumento clásico de
alguna gente de derechas que lo que hace es intoxicar con este tipo de
comentarios.
Mi máxima en esto es muy sencilla: quien puede pagar
los recibos de la luz puede pagar los paneles. ¿Por qué digo esto? Por
ejemplo, en mi compañía, Próxima energía, hacemos este tipo de
instalación y, desde que se eliminó el impuesto al sol, está siendo un
éxito. Nosotros financiamos hasta un 80% de la instalación, con lo cual,
si alguien se pone una instalación de 5.000 euros, en realidad tiene
que poner 1.000, porque los otros 4.000 se pagan solos a lo largo de
diez años en el recibo de la luz.
Si uno venía pagando 70 euros del
recibo de la luz, ahora su recibo va a quedar en 40 y va a pagar otros
30 al mes de paneles, de modo que al final durante esos 10 años va a
pagar su instalación con comodidad y participando en el cambio de modelo
energético.
Además, el que no puede pagar los recibos también
puede beneficiarse de esto por una razón muy sencilla. El otro día hacía
yo una intervención en televisión con un párroco con esta idea de gente
que está en mayor vulnerabilidad y pobreza energética. Naturalmente, no
pueden poner siquiera esos 1.000 euros. La posibilidad que se abre es
que, además, el autoconsumo no sea solo compartido, sino que pueda estar
ex situ, es decir, que puede estar mi placa ubicada en un edificio
próximo.
Permite también que las instituciones públicas, iglesias
incluidas, utilicen sus extensos tejados para compensar energía
eléctrica de los vecinos de alrededor. Con lo cual, pueden tener acceso a
la energía solar fotovoltaica también las rentas más bajas y con
mayores dificultades.
Comentaba antes el éxito de
las instalaciones a raíz de la derogación del impuesto al sol.
¿Considera que aún falta pedagogía en nuestro país en materia de
autoconsumo?
Sí, sin duda. Este es un reto que tenemos por delante
los que de una manera u otra trabajamos en comunicación. Por un lado,
la legislación del Partido Popular ha atenazado a mucha gente. El
impuesto al sol era una vergüenza, pero también ha ocasionado que mucha
gente sin conocer la legislación a fondo piense que no se pueden poner
paneles solares.
He visto incluso ‘memes’ de la Guardia Civil deteniendo
a gente por tenerlos, lo cual no es cierto, es una exageración. Lo que
sí es verdad es que crea en el imaginario colectivo una idea de que esto
de los paneles solares no se puede. Pues bien, ahora hay que decirlo
muy alto y muy claro: sí se puede y, además, sale muy rentable.
Con esta nueva regulación, ¿a qué altura nos pone respecto a otros países?
Nos pone en lugar que debíamos estar. Hay países que
están mejores que nosotros; esta no es la mejor regulación del mundo ni
somos pioneros en nada. Lo que pasa es que ahora podemos decir
abiertamente que tenemos una legislación adecuada, suficientemente
avanzada para los tiempos que corren. No es perfecta, ya que aún tiene
pasitos que dar para que el autoconsumo llegue a todos, pero está en
línea con los mejores estándares internacionales de autoconsumo.
Quedamos, pues, lejos todavía de esa utopía renovable.
Queda camino por recorrer, pero ahora al menos hay una opción.
Ahora que tenemos cerca las
elecciones mucha gente se pregunta qué pasa si entra otro partido
político a gobernar. ¿Puede volver el impuesto al sol?
Pues no, no puede volver, por lo menos hasta 2026
porque hay una directiva europea aprobada en diciembre que lo prohíbe,
así que tranquilidad en este sentido. Ahora bien, evidentemente los
pasos que quedan por avanzar en autoconsumo para que, por ejemplo, se
pueda hacer ese autoconsumo dinámico que decía, o para que las
instalaciones de proximidad que ahora están muy limitadas –a 500 metros
en instalaciones de baja tensión, lo que cual limita mucho las cubiertas
a compartir–, amplíen el rango.
Eso sí que va a depender de quién
gobierne, por supuesto. Yo no espero que el PP permita el autoconsumo,
al revés, tratará de frenarlo lo máximo posible en caso de que vuelva a
gobernar en nuestro país. (...)
¿Cuál debe ser el siguiente paso inmediato que se debe dar en transición energética?
Lo que urge es un sistema de subastas centralizado
que vuelva a llenar España de paneles solares y aerogeneradores de
grandes instalaciones, no solo las pequeñas. Para poder cerrar cuanto
antes las plantas de carbón y las nucleares creo que ambos deben ser
objetivos compartidos de país, y cuanto antes. Es urgente instalar gran
cantidad de renovables, mucho más de lo que se va a hacer en los tejados
de los edificios.
Por tanto, más allá de avanzar en el autoconsumo,
ahora también me centraría en sacar adelante ese sistema para facilitar
la inversión en grandes proyectos, pero no solo pensando macro proyectos
de grandes empresas. Un gran proyecto puede ser del orden de dos
millones de euros pero compartido por todo un pueblo entero en vez de
concentrar todo ese dinero en una sola empresa."
(Entrevista con el ingeniero industrial Jorge Morales de Labra tras la aprobación del real decreto del autoconsumo. Eduardo Rabaina, La Marea, 12/04/19)
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