"(...) Mark Blyth (Dundee, Escocia, 1967) no se casa con nadie. Su análisis
político es, al mismo tiempo, una gruesa coraza contra la política. O,
al menos, contra el partidismo y el pensamiento homogéneo y ortodoxo. (...)
“No todos los países y todas las economías funcionan
de la misma forma. Aunque es cierto que elegir la política que quieres
hacer es realmente complicado cuando estás en el Euro”.
El académico insiste, con su marcado y sonoro acento
escocés, en un aspecto fundamental: el desplome de los salarios y el
crecimiento de los beneficios del capital han disparado la desigualdad.
También en que las teorías sobre inflación y deflación están agotadas;
muertas. A partir de ahí, todo es campo. O todo es debatible.
Como el concepto ‘Trumpets’, un suerte de amalgama de
populismos y formaciones de todo signo que recorren el mundo. “Están en
todas partes”. Para Blyth, el auge de los partidos de este grupo y de
la extrema derecha tiene una explicación sencilla: han sabido
diagnosticar y usar, con mucha eficacia, los males que nos acechan. (...)
La Unión Europea tal y como la conocemos, ¿es nuestro futuro o nuestro pasado?
(...) la agenda actual de gobernanza para Europa se llama Macron y su idea de
‘más Europa’. Es decir, cosas como seguros de desempleo comunes, seguros
de depósitos comunes, etc. Pero nada de eso va a ocurrir. ¿Qué nos
queda entonces? Lo que queda es una Europa gobernada por la existencia
del euro. El euro tiene las mismas características que la canción de los
setenta Hotel California: es un lugar en el
que puedes entrar pero del que es imposible salir.
La políticas europeas
se están estableciendo a través de un marco mínimo de acuerdo entre los
países más poderosos y asentados. Esto es, Alemania y los países del
norte. También por el Banco Central Europeo y su gobernanza a través de
una serie de instituciones que no son democráticas, porque no fueron
diseñadas así. El euro es fuerte, pero esto no significa automáticamente
que el Euro sea bueno. Eso depende de quién eres, de dónde estás
situado en la distribución de ingresos o qué país eres.
¿Por ejemplo Italia? Es algo que ha comentado en varias ocasiones
Un amigo mío dice constantemente cosas como: “El euro
es muy popular. Mira las encuestas de opinión”. Y yo creo que lo es
para la gente que tiene dinero. Pero esos no son por los que te tienes
que preocupar.(...)
Desde las instituciones
europeas están convencidos de que todo se ha hecho correctamente y que
se han conseguido salvar todas las crisis de la última legislatura. Pero
hay poca autocrítica con los problemas o con quién los generaron…
Eso depende de lo que quieras decir con ‘crear
problemas’. El euro es estable ahora mismo. Es casi imposible que se
hunda. Pero eso no significa que la mayoría de la gente esté feliz.
Quiero decir:
¿Estamos creciendo, estamos invirtiendo, nuestros salarios
están subiendo, se está reduciendo la pobreza? ¿Es, en definitiva, este
proyecto exitoso? Eso depende. Si tú estas entre el 10% superior y
vives en un país del norte, claro. Pero no estoy seguro si tú eres
italiano. O español. (...)
Ha dicho que para entender a
Trump y el Brexit, hay que mirar atrás 30 años y ver todo como un
conjunto relacionado de hechos. ¿Es una forma de definir una crisis de
la globalización?
La globalización es importante, pero no lo es todo. Ha habido tres shocks
muy importantes en la globalización durante las tres últimas décadas.
Estos shocks han sido grandes y muy destructivos, pero lo que realmente
importa son las políticas domésticas, si tienes un gobierno que se
preocupa por ello y quiere adaptarse.
La respuesta de los Estados Unidos
ha sido hacer estos shocks lo más dolorosos
posibles. La respuesta de un país como Dinamarca fue pensar en cómo
podían hacerse ricos y cómo hacerlo de una forma equitativa. (...)
Y algunas economías lo hicieron muy bien. Si piensas
sobre ello como una historia evolutiva, te encuentras con el entorno y
el organismo que vive en él. Y, a veces, cuando el entorno cambia, el
organismo muere; otras veces, prospera. ¿Y que están haciendo la
globalización y la europeización? Pues están matando el modelo de
negocio italiano y potenciando el alemán. Uno muere y el otro florece. Y
ante la pregunta de qué estas haciendo para que el modelo italiano no
muera, pues la respuesta es no mucho. Así que no es la globalización en
sí misma, si no más bien la respuesta que se le da.
Durante la crisis de los 70, la respuesta a la crisis
de capital, de inflación y de inversión fue integrar la globalización y
la privatización. Es decir, fomentar aquello que llamamos
neoliberalismo. Y fue muy exitoso, porque todo el dinero fue dirigido
hacia el capital. Pero el problema fue, una vez más, los salarios.
Porque si todo el dinero va para el capital, no lo hace hacia los
salarios. ¿Cómo puede entonces la gente vivir? Pues pidiendo o atrayendo
el dinero, a través de la compra de casas, o pidiendo un crédito que
tiene que ser devuelto. Pero lo hicieron bajo la promesa de que tu
salario sería alto. Si estás ganado 16.000 o 20.000 euros anuales, ¿cómo
vas a hacerlo? (...)
¿Pero de verdad es necesario
todo esto –los incentivos, el beneficio, las acciones, las tasas de
rentabilidad– para tener bienestar?
Bueno, tenemos bienestar. La cuestión es que el
bienestar está ideado para ser una red de seguridad que permite a la
gente resistir los shocks económicos. Ahora
estamos pasando uno. ¿Queremos gente que viva solo de la protección
pública o que esta sea una alternativa? Una alternativa se supone que
sería la inversión del sector privado, el crecimiento económico y una
subida de salarios y beneficios equilibrada.
Pero eso ya no es así, y no
lo ha sido durante veinte años. No necesitas bienestar. Lo que
necesitas son nuevas relaciones entre el capital y el trabajo, donde el
trabajo consiga quedarse al menos con una parte de los beneficios. Creo
que eso es más importante para la gente que el bienestar.
La desigualdad ha crecido a lo largo de Europa ¿Es algo que tenga alguna relación con el euro, o el sistema monetario de turno?
Es global. Si miras los datos y las estadísticas más
completas, desde los años noventa apenas el 12% del crecimiento total ha
ido a parar al 50% inferior de la población. El 20% de la riqueza sigue
concentrándose en el 1% más rico. Así que esto está por todos lados.
Cuando vas a cambiar esto es ya una cuestión diferente.
Irlanda es un
país apasionante, en muchos sentidos. Irlanda ha pasado por un crisis
muy dura. Allí hay una desigualdad antes de impuestos muy grande. Pero
tras aplicar la fiscalidad, los impuestos redistribuyen mucho la
riqueza. Y se supone que son uno de los países más neoliberales. Esto lo
que hace es demostrar lo que se puede llegar a hacer si se quieren
probar cosas.
La desigualdad en Francia, comparada con otros
lugares, también es más baja. Italia tiene una necesidad desesperada de
reformas. Pero la tasa de pobreza en el norte de Italia es tres veces
más pequeña que en Estados Unidos. ¿Por qué no decimos que Estados
Unidos necesita una reforma?
Ha hablado de la deflación con un nuevo orden mundial…
Por lo que sabemos por nuestra experiencia durante la
crisis financiera, hemos tenido a los Bancos Centrales gastando
trillones a través de diversos programas y no teníamos inflación. La
teoría monetaria de la inflación se ha esfumado de golpe.
Así que, con estos antecedentes, ¿hacia donde va el
mundo? Pues hacía uno en el que básicamente la inflación ya no será un
problema. Lo que tenemos en Europa es deflación. Y eso hace que suba el
valor real de la deuda en un mundo en el que los salarios no están
creciendo. Esa es una posición realmente complicada en la que estar, ya
que los deudores están siendo estrangulados y los acreedores quieren su
dinero de vuelta. Y también es la razón por la que tienes esa importante
diferencia entre el norte y el sur y la izquierda y la derecha. (...)
¿Hay alguna forma entonces de cambiar lo que pasa en la Unión Europea?
Lo que pasa es que la gente que manda, la Comisión…
Ellos no son gente neoliberal malvada ni siervos oscuros del capital.
Son como cualquiera. Ellos también debieron impresionarse por lo que
pasó, el shock. Probaron las recetas de
austeridad y se encontraron con que no funcionaban. Algo que casi han
aceptado. Pero hicieron lo que les pidieron los gobiernos nacionales,
que fue rescatar a los bancos.
Pero si pensamos en los programas de
inversión de Juncker, en la forma en la que ellos hablan de reformas,
del sistema impositivo, de los salarios… Hay un reconocimiento de los
problemas y de que hay que hacer algo diferente. Pero es que no se puede
negociar con las estructuras de gobernanza que tenemos. Y en esto
Macron está en lo cierto.
Si tuviéramos una Europa más grande, una
Europa al estilo de Estados Unidos, podríamos hacer bastante más. Pero
el problema es que eso nunca se va a conseguir, porque nadie va a votar
por ello. Así que lo que tenemos es una solución tecnocrática. Y es una
solución dura. Así que estás atrapado.
¿Y qué hay de la izquierda europea? La clásica, los partidos socialistas, están a punto de desaparecer…
No queda nada. Hollande destruyó el partido en
Francia. Los italianos están muertos también gracias a Berlusconi. Los
alemanes están por debajo del 20%. El único partido que está creciendo, y
lo hace por el hecho de que la élite británica odia a este hombre, es
el laborismo de Corbyn. Y Corbyn ha multiplicado por cinco la afiliación
del laborismo. Si lo hubiera hecho un político mainstream,
estaríamos hablando del nuevo Olof Palme. Pero como es Corbyn es una
cosa terrible. El centro izquierda ha sido además cómplice en esto. (...)"
Para la soberanía financiera y como alternativa a la salida del euro... europeseta electrónica:
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- Para salir de la crisis sin salir del euro: España
debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
- Hay alternativas, incluso dentro del euro.
Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm
Más información en: 'Si Grecia, España, o
Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar
instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar
créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
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