"Impuestos para reducir las emisiones.
Es una de las premisas que cada vez adquieren más fuerza dentro de los
sectores ecologistas e, incluso, dentro de la propia Unión Europea.
Tanto es así que un informe oculto de la UE
demuestra los beneficios medioambientales que podría suponer gravar el
queroseno utilizado por la aviación, uno de los sectores que más
contamina y que menos impuestos paga debido a la legislación permisiva de Europa.
La Comisión Europea concluye en un documento,
encargado a la consultora CE Delft, que establecer impuestos en los
carburantes de la aviación podría reducir las emisiones de CO² en un
11%. Concretamente, se habla de un ahorro en emisiones de 16,4 millones de toneladas de carbono,
lo que equivaldría, según la ONG europea Transport&Environment
(T&E), a eliminar casi ocho millones de automóviles de las
carreteras del continente.
La aviación incrementó sus emisiones un 26% en los últimos cinco años
En
la actualidad, las compañías europeas no tienen que pagar impuestos por
el uso de carburantes como el queroseno en vuelos nacionales, a
diferencia de lo que ocurre en otras zonas del planeta como Japón,
Canadá, Australia o Estados Unidos. La legislación Europea se basa en un
sistema de comercio de emisiones (UE ETS) que permite que las empresas del sector paguen por superar los límites establecidos y que vendan sus tasas a otras compañías.
En cierta medida este sistema de comercio de emisiones ha provocado que en los últimos cinco años se haya experimentado un incremento de la contaminación por dióxido de carbono del 26%. Un
porcentaje que contrasta con la tendencia del último año en el resto de
sectores emisores (industria energética, transporte terrestre...), que
descendieron un 3,8% en 2019.
"El estatus único y deplorable de Europa como un paraíso fiscal de queroseno es indefendible", expone Bill Hemmings,
director de Aviación de T&E, que opina que la exención de impuestos
del sector aéreo "subsidia a los viajeros frecuentes y los viajes de
negocios, lo que aumenta las emisiones fuera de control y priva a los
presupuestos gubernamentales".
El estudio contempla la aplicación de impuestos a
través de los precios de los billetes, en forma de IVA o mediante tasas
específicas. Esto supondría, según el informe, una reducción de la
demanda debido a una subida de precios que oscila entre el 3% y el 19%.
En España, esta subida de precios sería del 10% aproximadamente y la cifra media de billetes pasaría de 230 euros a 250 euros, tal y como recoge esta publicación. (...)
En los últimos años el crecimiento de las emisiones vinculadas a la
aviación ha venido acompañado de un aumento del número de vuelos en la
zona europea. Tanto, que el tráfico ha incrementado en un 8% desde 2005,
según el informe de 2019 de la Agencia Europea del Medioambiente. A su vez, el número de pasajeros, según este estudio, se ha visto aumentado en un 50% en el mismo periodo de tiempo. " (Alejandro Tena, Público, 15/05/19)
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