"La asociación Defensor del Paciente ha denunciado este jueves el fallecimiento de un hombre debido a los retrasos que acumulan las listas de espera en los hospitales públicos catalanes
tras los tijeretazos ejecutados por el Departamento de Salud en los
últimos cinco años (alrededor de un 16%).
El paciente estuvo 22 meses
aguardando para ser sometido a una intervención preferente por una
hernia abdominal en el hospital de Bellvitge. El hombre fue operado de
urgencia después de que se le reventara la herida y tuvo que ser
hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos (UCI), donde acabó
muriendo tres meses después. La familia ha denunciado al hospital y a la cirujana digestiva que llevaba el caso por un posible delito de homicidio por imprudencia.
El hombre sufría una eventración gigante --una hernia que aparece en
la zona de incisión de una anterior intervención quirúrgica en el
abdomen--. Tras ser diagnosticado, fue incorporado a la lista de espera
preferente en enero de 2013.
"Al proncipio era pequeña como una pelota
de ping pong, pero a medida que pasaban los meses se hacía más grande",
explica la hija del fallecido, Sonia López. Según la familia, la doctora
les aseguró que, debido a los retrasos que acumulaban las listas de espera,
sería intervenido a finales de 2013.
Al ver que la intervención no se
realizaba, la familia presentó una reclamación al hospital y "suplicó" a
los facultativos que acelerasen la intervención porque el tamaño de la
eventración se iba haciendo cada vez más grande y el paciente ya no
podía realizar una vida normal. "La piel ya había dado mucho de sí
porque cada vez se hacía más grande y tenía úlceras en el abdomen",
señala la hija.
Durante el tiempo que duró la espera, en el que el paciente
debía acudir a diario al centro de atención primaria (CAP) a tratarse la
ulceración de la hernia, la familia pidió una segunda opinión en un
centro privado de Barcelona: "Allí nos dijeron que si no éramos
millonarios no podríamos pagar el coste de la intervención porque ya se
trataba de una operación arriesgada que requeriría, además, cuidados
intensivos para recuperarse", ha asegurado su hija, Sonia López.
Los
médicos de Bellvitge, por su parte, alegaban a la familia que la
operación se estaba retrasando porque "había 17 pacientes para ser
operados de cáncer de páncreas y eran prioritarios".
Finalmente, la eventración se necrosó y el paciente tuvo que ser
intervenido el nueve octubre de 2014 de urgencia. Pocas horas antes, el
hombre había acudido a una visita rutinaria en cirugía en la que la
propia doctora advirtió el avanzado estado de la herida y le aseguró que
iba a "priorizar" su intervención.
El tamaño y el estado de lo que en
principio había sido una pequeña hernia obligó a los cirujanos a cortar
3,5 metros de intestino necrosado y a ingresar al paciente en cuidados
intensivos, donde sufrió un cuadro séptico —infección generalizada— y
acabó falleciendo tres meses después. "Se ha llegado a esta situación
por las listas de espera", ha sentenciado la hija del fallecido.
En noviembre, cuando el hombre estaba en la UCI, el hospital respondió a
la reclamación interpuesta por la familia meses atrás diciéndoles que
el paciente ya había sido intervenido. "Esto es salvaje. Las listas de
espera matan", ha asegurado esta mañana José Aznar, portavoz de Defensor
del Paciente en Cataluña.
"La causa de esta situación son los recortes.
Siempre se pueden producir errores, pero aquí estamos hablando de
horrores del sistema. Es mezquino y perverso además que el hospital,
alegando que había pacientes que tenían prioridad por un cáncer de
páncreas, les trasladen que tienen que esperarse por solidaridad.
Utilizan el miedo, la resignación y la autoinculpación de la gente para
sostener estas prácticas", ha apuntado Toni Barbará, portavoz de la
plataforma Dempeus per la Salut Pública." (
Jessica Mouzo Quintáns
, El País, Barcelona
7 MAY 2015)
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