1.4.19

Las personas normales no son politólogas, quieren oír algo que tenga resonancias en su experiencia del día a día. Y si alguien viene y dice: “La gente ha sido dejada de lado, tu vida se ha ido a la mierda, ellos te hacen la vida más y más difícil…” entonces hay personas que dicen “sí, tiene que haber algo así, porque eso es lo que yo vivo”. Ellos, entonces, dicen que la razón es la retirada de las fronteras, que las fronteras protegen a esa gente.

"(...) Sí parece que Trump y la corriente política de la derecha que representa, tiene un plan trazado. En los últimos dos años hemos visto el aumento de la tensión con China —también a través de Corea del Norte y Venezuela—. ¿Puede ese plan funcionar para revitalizar la hegemonía de Estados Unidos? 

No lo sé, no soy un profeta y cuando digo que estamos en un momento de extrema incertidumbre lo digo en serio. Me contradiría si te digo que en los próximos 20 años esto será así. Pero creo que lo que puede decirse es que las instituciones que hemos heredado ya no aportan las certezas de que tenemos algún tipo de control sobre nuestros aliados. El denominador común es esa pérdida de control. No fue un accidente que, en el referéndum del Brexit, el eslogan fuera “recuperemos el control”.

Has hablado de la derecha y de la Alt-Right. Este es un mundo en el que los emprendedores políticos —si quieres llamarlos así— como Steve Bannon dan vueltas, tratando de ver cuáles son los lemas que impactan mejor en las experiencias vitales de la gente. La experiencia es de impredecibilidad, de pérdida de control, “todo tipo de fuerzas están obstaculizándome y el Gobierno no me ayuda”. 

Así, un tipo como Bannon, se pregunta, “qué es lo que tenemos que decir para absorber ese sentimiento”. Y la izquierda le da campo abierto, porque lo que hace la izquierda, la mayoría del centro izquierda es decir “las cosas no van tan mal, vamos a tener más internacionalismo” —y no menos—, “Confíemos en la Unión Europea, Europa es la respuesta”, etcétera. Pero la gente no se lo cree, cada vez menos gente se lo cree, y presta oídos a gente como Bannon.

Las personas normales no son politólogas, quieren oír algo que tenga resonancias en su experiencia del día a día. Y si alguien viene y dice: “La gente ha sido dejada de lado, tu vida se ha ido a la mierda, ellos te hacen la vida más y más difícil…” entonces hay personas que dicen “sí, tiene que haber algo así, porque eso es lo que yo vivo”.

 Ellos, entonces, dicen que la razón es la retirada de las fronteras, que las fronteras protegen a esa gente. Y la izquierda ha tenido una respuesta dificultosa porque sí creo que las fronteras juegan un papel importante en el sentimiento de seguridad de la gente. La izquierda ha hablado de un mundo sin fronteras, cosmopolita, pero el tipo que vive en el sur de Francia, no sabe qué significa el cosmopolitismo, no sabe a lo que se refieren.

 Piensa que es una cosa de una serie de idiotas que viven en París. Esa idea de cómo la gente vive y piensa ha sido perdida por parte de la izquierda, porque se ha extendido en el imperio del cosmopolitismo: derechos humanos por todas partes pero el empleo, desafortunadamente, “ya vendrá después”.  (...)"             (Entrevista a Wolfgang Streeck, Pablo Elorduy, El Salto, 22/03/19)

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