"Uno de esos eternos debates de la esfera socioeconómica es el
relacionado con la calidad de los servicios prestados al ciudadano, su
eficiencia en costes, y, especialmente polémico, sobre si su gestión es mejor que sea pública o privada.
Pero no vamos a entrar en ese clásico debate, más por estéril e
ideológico que porque no sea importante para nuestra calidad de vida.
Lo cierto es que el sistema de sanidad privada por antonomasia, el estadounidense, presenta unas fallas abismales. Así, los ciudadanos de aquel país que tienen la mala suerte de contraer un cáncer, arrojan unas fatídicas estadísticas que muestran cómo muchos se quedan mayormente arruinados o con sus finanzas seriamente tocadas, tras haber afrontado la encarnizada lucha con esa mortífera enfermedad. (...)
¿Quién no dedicaría todo lo que tiene y mucho más a salvar su vida
como sea? Prefiero no preguntarles por la respuesta a nivel individual,
pero me reconforta que las estadísticas arrojen una gran mayoría que,
ante el trance de un cáncer, esa pregunta ni siquiera se la llegan a
plantear: directamente no reparan en medios para salvar esa vida sin la que su vida no tiene el más mínimo sentido. Humanamente humano, por fortuna.
Pero tanto si el peor desenlace se materializa como si no, lo cierto es que, en determinados sistemas socioeconómicos como el estadounidense, luego vienen inevitablemente las cuentas pendientes. Efectivamente, esas estadísticas muestran cómo un 42% de los pacientes de cáncer de EEUU pierden en su lucha contra la temible enfermedad todos sus ahorros,
acumulados para la jubilación tras toda una vida de esfuerzos
económicos.
Pero hay más: un 62% reporta haber contraído deudas para
sufragar el tratamiento, un 55% debe más de 10.000 dólares, y un 3% está
legalmente quebrado. Pero, ¿Qué alternativa tenían cuando los ahorros
sin superviviente apenas sirven para nada más que pagar el entierro y
lamentarse al pensar si, de haberlos utilizado, tal vez habrías podido
salvar a uno de tus seres más queridos?
El tema es que, en EEUU, las pólizas de salud tienen una claúsula de un máximo de gasto sanitario aplicable al total de la vida del asegurado
y que, en caso de ser sobrepasado, es cuando llegan los problemas de
verdad, con una cobertura sanitaria que literalmente se seca
abruptamente.
Lamentablemente, esto ocurre ampliamente en la mayoría de
los casos de cáncer, que suelen conllevar un tratamiento largo y
costoso, y además en un país en donde la sanidad tiene unos costes
desorbitados que alguien tiene que acabar pagando a título individual.
Una vez agotada la cobertura, es el propio paciente el que tiene que
acabar sufragando el resto de su tratamiento, aunque sea tan sólo en una
parte en el mejor de los casos. Y es que, aún así, hay partes y partes,
y copagos y copagos, y lo que toca pagar en EEUU la mayoría de las
veces, una vez agotada la cobertura de la aseguradora, arruina a
cualquier familia de clase media. A la vista están esos demostrativos
porcentajes reales de ciudadanos "sin blanca", endeudados, o arruinados
que les citábamos antes.
A la ya de por sí insostenible ecuación socioeconómica, ahora añadan el hecho de que, hoy por hoy, en EEUU las cosas no van tan bien como parece a primera vista macroeconómica, al menos no para ese grueso de la población que es la clase media. De hecho, en aquel país, nada más y nada menos que un
40% de los estadounidenses adultos no tienen suficiente colchón
económico para poder permitirse un gasto inesperado de tan sólo 400$,
como puede ser una avería del coche, una reparación en casa, o... una
factura médica (y esto lo dice la propia FED, para los más incrédulos).
Así pues vemos cómo, además, en la mayoría de los casos, contraer un
cáncer allí no es sólo gastarse los ahorros de toda una vida (y quedar
condenado a una cuasi-pobreza casi segura en la posterior e inevitable
jubilación). En EEUU, caer enfermo de cáncer supone acabar gastándose
incluso todo lo que uno no tiene, auto-sepultándose en deudas.
Y eso en
el mejor de los casos de que te las concedan para un modelo de negocio,
la lucha contra el cáncer, de retorno y final más que incierto:
lamentablemente, los números son siempre así de fríos y asépticos. Así
ven cómo algunas afortunadas veces puede que haya salida para un
cáncer, pero lo que casi nunca tiene salida son las finanzas de la
familia estadounidense de clase media que lo padece. (...)
las estadísticas actuales sentencian que, una
de cada dos mujeres estadounidenses sufrirán algún tipo de arruinador
cáncer a lo largo de su vida, y en el caso de los hombres será uno de
cada tres. Si a ello sumamos que las finanzas familiares son unas
para toda la familia, y que si no cae uno, lo más probable es que caiga
el otro, tenemos ya la severa dimensión macroeconómica de un terrible problema microeconómico.
Estadísticas como ésas revelan que una cosa es el liderazgo
económico, y otra muy distinta es el liderazgo socioeconómico.
Efectivamente, EEUU puede que sea el líder económico mundial, pero ello no le evita que se vea sensiblemente relegado en otros importantes índices de progreso socioeconómico, como pueden ser la asistencia sanitaria o el impacto de una enfermedad masiva como el cáncer en la vida de los ciudadanos.
(...) las cifras demuestran cómo países como España están en asistencia
sanitaria mucho más avanzados que EEUU, y que aquí un (frecuente)
problema cancerígeno no nos arruina de por vida. De hecho, a pesar de
todo lo mejorable que pueda tener nuestra sanidad, el índice más
significativo es que tengamos una de las esperanzas de vida más longevas
del planeta, lo cual nos posiciona definitivamente en este sector
socioeconómico como toda una potencia mundial.
Y esto, inevitablemente, es un importante índice de progreso socioeconómico nacional
(y más que lo va a ser): algo hacemos bien de vez en cuando por estos
lares, mal que les pese a los que azuzan el descontento popular más
visceral y la crítica sistemática a todo lo que demuestre que, en España, también hay cosas en las que somos líderes mundiales, y de las que podemos sentirnos orgullosos como país." (DerBlaueMond , El blog salmón, 23/05/19)
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