"(...) Íñigo Errejón (Madrid, 1983) es el candidato a la Presidencia de la Comunidad por Más Madrid y hace tándem con Manuela Carmena, que busca reeditar la Alcaldía en la capital. (...)
— En la pasada Universidad de Otoño de Podemos, hablaba de la necesidad de constitucionalizar derechos incorporándolos al Estatuto de la Comunidad de Madrid.
(...) debemos incorporar al estatuto todo un corpus de derechos a la
movilidad, vivienda, renta mínima… Son derechos sin los cuales ya hemos
comprobado que no eres ciudadano.
Uno puede ser titular del derecho a
voto o a la libertad de expresión, pero si se le va la mitad del sueldo
en alquiler, si no sabe qué va a ser de su vida, no tiene sustento o
tiene miedo al mañana, no se es ciudadano de pleno derecho.
Todo eso hay
que incorporarlo en un corpus que nos permita ser una comunidad con
esas prioridades. No puede ser que seamos la primera comunidad de España
en PIB y que seamos de las más desiguales, con uno de cada tres niños en riesgo de pobreza. (...)
— Para esa labor que quiere
ejercer de pegamento entre el centro de la ciudad de Madrid y las
periferias de la región, entre el norte y el sur, ha propuesto el Plan V. Dentro de este plan, llama la atención la creación de campus de innovación en localidades del sur de la Comunidad.
— Lo hemos llamado Plan V, por plan verde y porque no hay plan B, tal y como dicen los jóvenes que se movilizan contra el cambio climático.
Solo tenemos este planeta y los científicos dicen que al ritmo que
vamos de contaminación, de expolio de recursos y de la tierra, con este
modelo de desarrollo, ya necesitaremos un planeta y medio.
Eso significa
que la crisis ecológica se está metiendo necesariamente en la agenda
social. No tiene que ver solo con la destrucción de los casquetes
solares, tiene que ver con calidad de vida, con las enfermedades por la
polución del aire, la biodiversidad, la calidad del agua que consumimos,
de los alimentos, con el mundo que le vamos a dejar a las generaciones
siguientes…
De eso no se van a encargar los que ya tienen la vida
solucionada. Justicia social y justicia climática van necesariamente de
la mano. El empeoramiento del estado del planeta se ceba siempre con
aquellos más humildes. Así que hemos decidido que Madrid lidere la
transición ecológica en España, tenemos condiciones para hacerlo. Nos
parece inspirador el New Gren Deal que ha popularizado Alexandria
Ocasio-Cortez y creemos que enfrentar la crisis ecológica es una
urgencia y, también, una oportunidad.
Una oportunidad para generar una transformación de
nuestra economía que cierre las brechas sociales y nos permita crecer de
otra forma. Lo queremos hacer en el sur de Madrid con un cinturón
verde, queremos producir una revolución industrial verde en el sur en
diferentes sectores.
En el sector de la producción de energías limpias y
alternativas, es absurdo que haya países como Inglaterra y Alemania que
produzcan más energía solar y fotovoltaica que nosotros teniendo peores
condiciones. Queremos asegurar la producción de energía para asegurar
el abastecimiento de los hogares, la conservación del medio ambiente y
para generar empleos. Incluso la OCDE ha dicho que la economía verde va a
ser el yacimiento laboral más importante de los próximos años.
No quiero que lleguemos tarde, como no quiero que
lleguemos tarde necesitamos una comunidad, y un Estado, que emprenda,
que abra líneas de negocio que pueden tardar dos años en ser rentables,
por lo que necesitan un impulso público fuerte. Si no hay ese impulso,
la economía de Madrid se puede centrar solo en el sector inmobiliario,
en el sector servicios de empleo precario y la hostelería de bajos
salarios y valor añadido.
Eso no es un modelo económico, es un modelo de
subdesarrollo, del pelotazo, de low cost. Madrid no tiene que competir
por ahí, tiene que competir por arriba.
Hace falta no llegar tarde a la transición ecológica
de la economía y a la economía digital. Hace falta un impulso público y
la colaboración público-privada para hacer esa transformación de la
economía en el sector de las energías limpias. También en el sector
agroecológico. Se nos ha criticado que hayamos dicho que la compra
pública de productos de la Comunidad de Madrid privilegie los productos
que viajan menos, los productos que están hechos por cooperativas o por
empresas de Madrid.
La señora Ayuso ha dicho que eso significa que los
niños madrileños no van a comer pescado en los colegios. Creo que salvo
Ayuso todo el mundo lo ha entendido. Claro que van a comer pescado, pero
los garbanzos no tienen que viajar 2.000 kilómetros desde México cuando
se producen aquí, que los quesos y los yogures que se producen en
Guadarrama no tienen por qué venir desde 700 kilómetros.
Queremos
privilegiar la agricultura ecológica con técnicas de innovación y
proximidad de empresas y pequeños autónomos madrileños. Es otro ejemplo
de cómo el Green New Deal o el Plan V redistribuye riqueza, pues apuesta por la cercanía, lo pequeño, porque teje proximidad.
— También llevan una apuesta
decidida por fomentar el transporte público para vertebrar la Comunidad
de Madrid y por la vivienda en este Plan V.
— El tercer sector sería el del transporte.
Necesitamos volcarnos con el transporte público, sostenible y los
medios de transporte eléctricos. Hay mucha innovación para desarrollar
en este sentido.
El cuarto sector, efectivamente, el de la
rehabilitación energética de las viviendas.
Hemos calculado que
podríamos llegar a ahorrar 1 euro por metro cuadrado en cada vivienda en
la factura energética si nuestras viviendas estuvieran preparadas en el
aislamiento que las recubren para perder menos calor en invierno y frío
en verano, si tuviéramos que gastar menos en calentarlas y en
enfriarlas. Se conseguirían muchísimos empleos y bajaríamos la factura a
las familias.
Hay todo un campo en la transición ecológica de la
economía, de innovación, de gestión de los datos, del transporte, de
fomentar el consumo agroecológico de proximidad, que puede generar
muchos empleos. Esto no es el apartado verde del programa.
Acabo de
hacer el prólogo de un libro, ¿Qué hacer en caso de incendio?,
que me ha apasionado hasta el punto de que no es un apartado verde en
el programa, sino que presentamos un programa verde. La crisis ecológica
es la mejor y mayor oportunidad que tenemos para reequilibrar la
balanza, cerrar la brecha social y generar empleos de calidad.
Tenemos que trabajar para repoblar. En el 60% del
territorio de la Comunidad, vive el 6% de la población. Se habla de la
España vacía, pero Madrid también. Lo de la villa y corte, cuando se
habla de Madrid como corte, eso no se piensa. Madrid también está
diseñada de una forma irracional, todo se concentra en dos o tres puntos
a la que la gente acude todos los días, contaminando mucho,
produciéndose embotellamientos.
Tenemos que crear una forma de
relacionarnos con el medio ambiente y con el trabajo más sana, limpia,
saludable y justa. Hay muchas oportunidades de riqueza ahí, no me cabe
la menor duda que será el futuro de las economías más progresistas de
Europa. La única duda es si vamos a llegar a tiempo, para llegar a
tiempo hace falta una Comunidad de Madrid que invierta.
El otro día, una empresa de geolocalización de datos,
una startup madrileña, vivía de unos proyectos de investigación y no
sabía si los iba a renovar. Abrió una ronda de financiación con
diferentes fondos financieros de Estados Unidos para que le financiaran.
Se lo financiaron con la condición de que se estableciera en Estados
Unidos. Para ellos, será una buena noticia, porque les ha ido bien; para
los madrileños, un desastre. Perdemos talento y esas ideas volverán en
forma de patente y las pagaremos más caras aquí.
Para que eso no suceda,
tenemos que apostar por la transición económica y economía digital. Eso
es invertir ahora. Eso no lo va a poder hacer un desgobierno que ha
vivido al día, ha ido sobreviviendo semana a semana, y nadie va a
recordar de esta legislatura nada más que unas cremas robadas y un
máster falso. (...)
— Hace unos días, entrevistábamos a Miguel Urbán,
quien decía que tras las elecciones del 26 de mayo, se abrirá un
momento de reflexión y recomposición del espacio político a la izquierda
del PSOE. Reconocía que el espacio del cambio es más grande que
Podemos. Afirmaba: “Quizás tengamos que construir un paraguas político
donde existan diferentes realidades organizativas”. ¿Lo ve así?
— Es posible que Miguel tenga razón.
Reconozco que se gana muchísimo tiempo para pensar en la política
transformadora y en la posibilidad de crear gobiernos al servicio del
pueblo cuando uno deja de invertir tanto tiempo en los debates internos y
más de partido.
Llevo mucho tiempo reuniéndome con gente, estudiando,
preparando cosas, trabajando, desarrollando proyectos para Madrid. Se
está notando en campaña que venimos con un semillero de ideas que ha
habido que sembrarlo antes, regándolo, trabajándolo.
Quiero que mi mayor aportación al debate sobre el
futuro del espacio político sea que Madrid sea un ejemplo. Cuando se
tengan esos debates, se pueda decir, miren ustedes, en Madrid, con una
nueva ley de contratación pública han conseguido que no vayan todos a
las mismas tres empresas y reactivar el tercer sector de la economía
social y solidaria y se ha fortalecido todo el tejido asociativo y
ciudadano.
Que en Madrid hayamos demostrado que con otra política
cultural incorporamos a mucha más gente a la creatividad, o que se han
desprivatizado servicios y hemos recuperado servicios sanitarios que se
habían descuartizado.
El otro día estuve en una escuela infantil municipal
que aplica lo que queremos hacer en la Comunidad. La compra de comida la
hace a cooperativas y pequeños productores de Madrid, de cercanía,
agroecológicos y sostenibles. Eso no es solo que los niños sean más
sanos, eso está revitalizando la vida asociativa de nuestra Comunidad.
Todo esto es un caudal al servicio de todo el posible espacio del
cambio.
¿Qué es lo mayor que le han portado Manuela Carmena o
Xulio Ferreiro al espacio del cambio? Los dos tienen reflexiones muy
valiosas que aportar, pero lo más valioso no son reflexiones, han sido
casos concretos que permiten que cuando hoy alguien se presenta a
candidato en Alcorcón o Leganés, por ejemplo, pueda decir que lo hace
con la misma eficacia que los compañeros.
El momento más importante del
proceso revolucionario no es la toma del Palacio de Invierno, es el día
después, cuando se enciende la luz y se recogen las basuras. En ese
momento es cuando los revolucionarios demuestran que tienen un proyecto
alternativo.
Lo otro es el momento de la crítica y la destitución,
a veces es más romántico, pero dura menos, es como la primavera, sube y
baja. Es el segundo momento, quizás menos épico, el de la eficacia. El
otro día en la presentación de Manuela decía la frase del expresidente
de Uruguay, Pepe Mujica, “el mientras tanto”.
En ese momento no somos
portadores de una crítica a los poderosos, sino de una alternativa, de
poner orden, de garantizar que no haya madrileños de primera y de
segunda, de que la economía funciona mejor porque la desigualdad es un
lastre para la economía, de encarar mejor los retos de futuro.
Esa es la
mejor aportación para un espacio del cambio sólido, que tenga ejemplo,
que haya una referencia a cómo se hacen las cosas en Madrid. Si va a
haber un paraguas, no sé cuál será la fórmula. Poner orden es lo más
importante que se puede hacer para los de abajo, quien más necesita de
las instituciones, reglas, normas y que esto no sea la ley de la selva
son los de abajo." (Entrevista a Íñigo Errejón, Sato Díaz, Cuarto Poder, 14/05/19)
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