15.5.19

Íñigo Errejón: “Queremos una revolución industrial verde en el sur de Madrid”. Hace falta un impulso público y la colaboración público-privada para hacer esa transformación de la economía en el sector de las energías limpias. También en el sector agroecológico. Se nos ha criticado que hayamos dicho que la compra pública de productos de la Comunidad de Madrid privilegie los productos que viajan menos, los productos que están hechos por cooperativas o por empresas de Madrid... Hay todo un campo en la transición ecológica de la economía, de innovación, de gestión de los datos, del transporte, de fomentar el consumo agroecológico de proximidad, que puede generar muchos empleos

"(...) Íñigo Errejón (Madrid, 1983) es el candidato a la Presidencia de la Comunidad por Más Madrid y hace tándem con Manuela Carmena, que busca reeditar la Alcaldía en la capital.  (...)

— En la pasada Universidad de Otoño de Podemos, hablaba de la necesidad de constitucionalizar derechos incorporándolos al Estatuto de la Comunidad de Madrid.

(...) debemos incorporar al estatuto todo un corpus de derechos a la movilidad, vivienda, renta mínima… Son derechos sin los cuales ya hemos comprobado que no eres ciudadano. 

Uno puede ser titular del derecho a voto o a la libertad de expresión, pero si se le va la mitad del sueldo en alquiler, si no sabe qué va a ser de su vida, no tiene sustento o tiene miedo al mañana, no se es ciudadano de pleno derecho.

 Todo eso hay que incorporarlo en un corpus que nos permita ser una comunidad con esas prioridades. No puede ser que seamos la primera comunidad de España en PIB y que seamos de las más desiguales, con uno de cada tres niños en riesgo de pobreza. (...)

— Para esa labor que quiere ejercer de pegamento entre el centro de la ciudad de Madrid y las periferias de la región, entre el norte y el sur, ha propuesto el Plan V. Dentro de este plan, llama la atención la creación de campus de innovación en localidades del sur de la Comunidad.


— Lo hemos llamado Plan V, por plan verde y porque no hay plan B, tal y como dicen los jóvenes que se movilizan contra el cambio climático. Solo tenemos este planeta y los científicos dicen que al ritmo que vamos de contaminación, de expolio de recursos y de la tierra, con este modelo de desarrollo, ya necesitaremos un planeta y medio. 

Eso significa que la crisis ecológica se está metiendo necesariamente en la agenda social. No tiene que ver solo con la destrucción de los casquetes solares, tiene que ver con calidad de vida, con las enfermedades por la polución del aire, la biodiversidad, la calidad del agua que consumimos, de los alimentos, con el mundo que le vamos a dejar a las generaciones siguientes…

De eso no se van a encargar los que ya tienen la vida solucionada. Justicia social y justicia climática van necesariamente de la mano. El empeoramiento del estado del planeta se ceba siempre con aquellos más humildes. Así que hemos decidido que Madrid lidere la transición ecológica en España, tenemos condiciones para hacerlo. Nos parece inspirador el New Gren Deal que ha popularizado Alexandria Ocasio-Cortez y creemos que enfrentar la crisis ecológica es una urgencia y, también, una oportunidad.

Una oportunidad para generar una transformación de nuestra economía que cierre las brechas sociales y nos permita crecer de otra forma. Lo queremos hacer en el sur de Madrid con un cinturón verde, queremos producir una revolución industrial verde en el sur en diferentes sectores.

 En el sector de la producción de energías limpias y alternativas, es absurdo que haya países como Inglaterra y Alemania que produzcan más energía solar y fotovoltaica que nosotros teniendo peores condiciones. Queremos asegurar la producción de energía para asegurar el abastecimiento de los hogares, la conservación del medio ambiente y para generar empleos. Incluso la OCDE ha dicho que la economía verde va a ser el yacimiento laboral más importante de los próximos años.

No quiero que lleguemos tarde, como no quiero que lleguemos tarde necesitamos una comunidad, y un Estado, que emprenda, que abra líneas de negocio que pueden tardar dos años en ser rentables, por lo que necesitan un impulso público fuerte. Si no hay ese impulso, la economía de Madrid se puede centrar solo en el sector inmobiliario, en el sector servicios de empleo precario y la hostelería de bajos salarios y valor añadido.

 Eso no es un modelo económico, es un modelo de subdesarrollo, del pelotazo, de low cost. Madrid no tiene que competir por ahí, tiene que competir por arriba.

Hace falta no llegar tarde a la transición ecológica de la economía y a la economía digital. Hace falta un impulso público y la colaboración público-privada para hacer esa transformación de la economía en el sector de las energías limpias. También en el sector agroecológico. Se nos ha criticado que hayamos dicho que la compra pública de productos de la Comunidad de Madrid privilegie los productos que viajan menos, los productos que están hechos por cooperativas o por empresas de Madrid.

La señora Ayuso ha dicho que eso significa que los niños madrileños no van a comer pescado en los colegios. Creo que salvo Ayuso todo el mundo lo ha entendido. Claro que van a comer pescado, pero los garbanzos no tienen que viajar 2.000 kilómetros desde México cuando se producen aquí, que los quesos y los yogures que se producen en Guadarrama no tienen por qué venir desde 700 kilómetros. 

Queremos privilegiar la agricultura ecológica con técnicas de innovación y proximidad de empresas y pequeños autónomos madrileños. Es otro ejemplo de cómo el Green New Deal o el Plan V redistribuye riqueza, pues apuesta por la cercanía, lo pequeño, porque teje proximidad.

— También llevan una apuesta decidida por fomentar el transporte público para vertebrar la Comunidad de Madrid y por la vivienda en este Plan V.


— El tercer sector sería el del transporte. Necesitamos volcarnos con el transporte público, sostenible y los medios de transporte eléctricos. Hay mucha innovación para desarrollar en este sentido.
El cuarto sector, efectivamente, el de la rehabilitación energética de las viviendas.

 Hemos calculado que podríamos llegar a ahorrar 1 euro por metro cuadrado en cada vivienda en la factura energética si nuestras viviendas estuvieran preparadas en el aislamiento que las recubren para perder menos calor en invierno y frío en verano, si tuviéramos que gastar menos en calentarlas y en enfriarlas. Se conseguirían muchísimos empleos y bajaríamos la factura a las familias.

Hay todo un campo en la transición ecológica de la economía, de innovación, de gestión de los datos, del transporte, de fomentar el consumo agroecológico de proximidad, que puede generar muchos empleos. Esto no es el apartado verde del programa. 

Acabo de hacer el prólogo de un libro, ¿Qué hacer en caso de incendio?, que me ha apasionado hasta el punto de que no es un apartado verde en el programa, sino que presentamos un programa verde. La crisis ecológica es la mejor y mayor oportunidad que tenemos para reequilibrar la balanza, cerrar la brecha social y generar empleos de calidad.

Tenemos que trabajar para repoblar. En el 60% del territorio de la Comunidad, vive el 6% de la población. Se habla de la España vacía, pero Madrid también. Lo de la villa y corte, cuando se habla de Madrid como corte, eso no se piensa. Madrid también está diseñada de una forma irracional, todo se concentra en dos o tres puntos a la que la gente acude todos los días, contaminando mucho, produciéndose embotellamientos. 

Tenemos que crear una forma de relacionarnos con el medio ambiente y con el trabajo más sana, limpia, saludable y justa. Hay muchas oportunidades de riqueza ahí, no me cabe la menor duda que será el futuro de las economías más progresistas de Europa. La única duda es si vamos a llegar a tiempo, para llegar a tiempo hace falta una Comunidad de Madrid que invierta.

El otro día, una empresa de geolocalización de datos, una startup madrileña, vivía de unos proyectos de investigación y no sabía si los iba a renovar. Abrió una ronda de financiación con diferentes fondos financieros de Estados Unidos para que le financiaran. Se lo financiaron con la condición de que se estableciera en Estados Unidos. Para ellos, será una buena noticia, porque les ha ido bien; para los madrileños, un desastre. Perdemos talento y esas ideas volverán en forma de patente y las pagaremos más caras aquí. 

Para que eso no suceda, tenemos que apostar por la transición económica y economía digital. Eso es invertir ahora. Eso no lo va a poder hacer un desgobierno que ha vivido al día, ha ido sobreviviendo semana a semana, y nadie va a recordar de esta legislatura nada más que unas cremas robadas y un máster falso.  (...)

— Hace unos días, entrevistábamos a Miguel Urbán, quien decía que tras las elecciones del 26 de mayo, se abrirá un momento de reflexión y recomposición del espacio político a la izquierda del PSOE. Reconocía que el espacio del cambio es más grande que Podemos. Afirmaba: “Quizás tengamos que construir un paraguas político donde existan diferentes realidades organizativas”. ¿Lo ve así?


— Es posible que Miguel tenga razón. Reconozco que se gana muchísimo tiempo para pensar en la política transformadora y en la posibilidad de crear gobiernos al servicio del pueblo cuando uno deja de invertir tanto tiempo en los debates internos y más de partido. 

Llevo mucho tiempo reuniéndome con gente, estudiando, preparando cosas, trabajando, desarrollando proyectos para Madrid. Se está notando en campaña que venimos con un semillero de ideas que ha habido que sembrarlo antes, regándolo, trabajándolo.

Quiero que mi mayor aportación al debate sobre el futuro del espacio político sea que Madrid sea un ejemplo. Cuando se tengan esos debates, se pueda decir, miren ustedes, en Madrid, con una nueva ley de contratación pública han conseguido que no vayan todos a las mismas tres empresas y reactivar el tercer sector de la economía social y solidaria y se ha fortalecido todo el tejido asociativo y ciudadano. 

Que en Madrid hayamos demostrado que con otra política cultural incorporamos a mucha más gente a la creatividad, o que se han desprivatizado servicios y hemos recuperado servicios sanitarios que se habían descuartizado.

El otro día estuve en una escuela infantil municipal que aplica lo que queremos hacer en la Comunidad. La compra de comida la hace a cooperativas y pequeños productores de Madrid, de cercanía, agroecológicos y sostenibles. Eso no es solo que los niños sean más sanos, eso está revitalizando la vida asociativa de nuestra Comunidad. Todo esto es un caudal al servicio de todo el posible espacio del cambio.

¿Qué es lo mayor que le han portado Manuela Carmena o Xulio Ferreiro al espacio del cambio? Los dos tienen reflexiones muy valiosas que aportar, pero lo más valioso no son reflexiones, han sido casos concretos que permiten que cuando hoy alguien se presenta a candidato en Alcorcón o Leganés, por ejemplo, pueda decir que lo hace con la misma eficacia que los compañeros.

 El momento más importante del proceso revolucionario no es la toma del Palacio de Invierno, es el día después, cuando se enciende la luz y se recogen las basuras. En ese momento es cuando los revolucionarios demuestran que tienen un proyecto alternativo.

Lo otro es el momento de la crítica y la destitución, a veces es más romántico, pero dura menos, es como la primavera, sube y baja. Es el segundo momento, quizás menos épico, el de la eficacia. El otro día en la presentación de Manuela decía la frase del expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, “el mientras tanto”. 

En ese momento no somos portadores de una crítica a los poderosos, sino de una alternativa, de poner orden, de garantizar que no haya madrileños de primera y de segunda, de que la economía funciona mejor porque la desigualdad es un lastre para la economía, de encarar mejor los retos de futuro.

 Esa es la mejor aportación para un espacio del cambio sólido, que tenga ejemplo, que haya una referencia a cómo se hacen las cosas en Madrid. Si va a haber un paraguas, no sé cuál será la fórmula. Poner orden es lo más importante que se puede hacer para los de abajo, quien más necesita de las instituciones, reglas, normas y que esto no sea la ley de la selva son los de abajo."                    (Entrevista a Íñigo Errejón, Sato Díaz, Cuarto Poder, 14/05/19)

No hay comentarios: