"Economista, feminista, presentadora de televisión, actriz, cómica,
comunicadora, humorista, youtuber, y no necesariamente en ese orden. Marta Flich
(València, 1978) tiene tantas facetas como entrevistas. Pero en ésta ha
venido a hablar de su libro, el primero que escribe sobre economía.
En Necroeconomía. El manual para entender la economía perversa (Editorial Grijalbo),
Flich muestra su faceta de "economista de izquierdas", como le gusta
definirse, y denuncia, por ejemplo, cómo funcionan las empresas
eléctricas, los ataques al Estado de bienestar, la corrupción, la
precariedad laboral de las mujeres o los pocos impuestos que pagan los
ricos en España. (...)
¿Por eso denuncia que los ciudadanos sufrimos un síndrome de Estocolmo en el que hemos asumido que las personas estamos al servicio de la economía cuando debería ser el revés?
Partamos de una premisa que es básica: ¿qué es la
política? La política es la gestión de los recursos humanos. Los
políticos trabajan para nosotros, son nuestros empleados. Somos los
ciudadanos que les pagamos el sueldo a través de nuestros impuestos.
¿Qué gestión están haciendo de nuestro patrimonio? ¿Hacia dónde va la
pasta que están gestionando? Ahora mismo va hacia los ricos y la
redistribución es absolutamente injusta. (...)
¿Hemos superado la crisis o hemos sobrevivido a ella?
La redistribución ha brillado por su ausencia en estos
años de crisis. Los únicos que han sobrevivido a la crisis son los
ricos, las grandes riquezas y las rentas del capital. Los trabajadores
han resultado perjudicados y si muchos han sobrevivido ha sido gracias a
los abuelos que estaban cobrando una pensión y ayudaban a sus hijos y
nietos.
En el libro afirma que la necroeconomía es "la economía muerta que da vida al capitalismo más grosero y sanguinario". ¿Podemos entonces considerar que somos ciudadanos 'zombies', que están económicamente muertos y no lo saben?
La economía está tan encriptada, los mensajes
económicos son tan ininteligibles, que esa falta de herramientas que
tienen los ciudadanos para poder entender la realidad es también
necroeconomía.(...)
Su libro confirma que, en cualquier caso, la situación económica no está para bromas.
Ahora mismo no hay una recesión inminente. Hay una
desaceleración, pero menor de lo que nos están vendiendo. Estamos a
tiempo de hacer políticas contracíclicas, de ayudar con políticas
sociales en un momento en que la sociedad necesita más atención para
cubrir las desigualdades. Necesitamos aumentar la recaudación a los más
ricos, que ahora mismo no pagan lo que deben, y tenemos que invertir en
I+D+i, en las pequeñas empresas para que sean más competitivas y
productivas. También tenemos que cambiar el modelo productivo y así no
nos pillarán tan en bragas cuando las cosas vengan peor dadas.
¿Pagamos pocos impuestos en España?
En los últimos Presupuestos Generales del Estado que
aprobó el PP y apoyó Ciudadanos, se establecía un 38% del PIB en
ingresos y un 38% en gastos. Esto es Rumanía o Bulgaria. La media
europea está por encima del 42%.
Y dice que los ricos no pagan los impuestos que deberían.
No hay nada malo en ganar dinero si luego pagas los
impuestos que te corresponden. Pero las grandes riquezas y las grandes
empresas no lo hacen. En España no hay justicia impositiva. La banca
paga una tasa efectiva menor al 15% en el Impuesto de Sociedades; vamos a
intentar al menos que esa tasa sea un 15% real. Pero ahora se van de
rositas porque compensan provisiones, dotaciones, pérdidas. Lo mismo
pasa con las grandes multinacionales. (...)
No es lo mismo que cada español ponga unos euros y
tengamos una Sanidad pública como toca y que le pueda operar un buen
cardiólogo o un buen neumólogo, que poner dinero de su bolsillo para
pagar parte de esa operación, una operación que probablemente tampoco un
ciudadano medio podría pagar, porque el 90% de las personas de este
país cobra menos de 2.000 euros al mes, y no te quiero contar los que
cobran menos de 600 euros.
Y también tenemos que pagar las pensiones.
Tienen que haber una solución, porque hay que
pagarlas. Rajoy pidió un préstamo, ¿no? Pues ahora hay que pagarlas a
través de un préstamo y eso va a cargo de los Presupuestos Generales del
Estado y éstos se financian con impuestos. Si Fátima Báñez vació la
hucha de las pensiones, entonces lo que hay que hacer es financiarlas a
través de los impuestos porque los pensionistas han estado financiando y
pagando impuestos toda la vida y se lo merecen.
¿Usted cree que cobrará una pensión digna?
Depende del Gobierno que esté.
Si es por la derecha, igual no.
Entonces no hay que dejar que la derecha gestione nuestros dineros. (...)
¿Cree que Catalunya será algún día independiente?
Hasta ahora nadie me ha sabido decir en términos
económicos si es viable la independencia de Cataluña. Cada vez que he
hablado con independentistas catalanes les he preguntado con cuántos
economistas han hablado y me han dicho que con ninguno. Entonces, ¿qué
vais a hacer? ¿Vais a volver al trueque? ¿Con qué moneda vais a
funcionar?, ¿Con el euro? No, la Constitución Europea dice que no
podéis, que si os independizáis salís del euro y de todas las
instituciones. Y así todo. Pero ahí siguen, con esa emoción están.
Volviendo a Vox, ¿le asusta?
Sí, porque no hay nada peor que un idiota con poder.
Son como monos con metralleta: Vox no tiene ningún tipo de contenido,
ningún tipo de alternativa, no tiene ningún tipo de argumento; es un
partido misógino y machista; no quiere redistribución ninguna y quiere
privatizarlo todo. Ni siquiera sé para que se presenta a las comunidades
autónomas si las quiere suprimir; además es un partido antieuropeísta.
Vox tiene unas carencias muy preocupantes. (...)
Y volviendo al libro, usted plantea acabar con el poder del oligopolio eléctrico.
Expongo cómo están las cosas y cómo deberían ser.
Nosotros somos los que pagamos la factura eléctrica. Que nos bajen el
IVA eléctrico es magnífico, pero el problema no está ahí, sino en el
sobrecoste que estamos pagando por energías que están ya más que
amortizadas. Las eléctricas se siguen llevando unos márgenes de
beneficios increíbles.
El mercado eléctrico no está funcionando y creo
que hay que tender hacia un mercado de energías renovables con un mix
que puede ser el mercado de gas o de ciclo combinado, que para más inri
genera puestos de trabajo y, además, cuida el planeta, fíjate tú que
bien. Podríamos llegar a lo que decía Jeremy Rifkin de la sociedad de
coste marginal cero.
Eso parece misión imposible.
Es complicado porque son cinco empresas que lo
controlan todo. Pero en el momento en que este tema se haga popular y la
gente lo entienda el cambio se va a producir. La presión social va a
ser imparable. La gente muere por pobreza energética, e igual que se van
a acabar los desahucios, igual que se luchó contra las cláusulas suelo,
igual que se lucha por la revalorización de las pensiones, también se
conseguirá esto. (...)
Afirma también que han sido los bancos los que han vivido por encima de sus posibilidades y no los ciudadanos.
¿Quién rescató a los bancos? Los ciudadanos. Pues
con eso está todo dicho. A lo mejor no es mala idea un impuesto a la
banca o por lo menos obligarla a pagar un tipo efectivo que sea justo.
Pagar los impuestos también es ser patriota. Nos lo deben. Y espero que
los bancos no se vayan de rositas.
¿Para qué sirve el humor? ¿Le ayuda a llegar a más gente?
El humor me sirve para despertar el interés. La
economía es una disciplina en principio cero interesante y aburridísima
y sólo a través del humor he conseguido que interese y se viralice. (...)" (Entrevista a Marta Flich, economista y humorista, Jorge Otero, Público, 21/05/19)
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