"Además del elevado índice de paro, la juventud está sobrerrepresentada en los trabajos más precarios, con “nuevas” formas de explotación que se saltan todo tipo de leyes sin apenas consecuencias.
(...) Las secciones sindicales de CGT y UGT en Telepizza de Zaragoza están en pie de guerra.
Desde el mes de enero, la empresa adeuda dinero por la subida del
Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que se niega a aplicar.
Al mismo tiempo, la multinacional ha franquiciado todas las tiendas
en Zaragoza, y los trabajadores temen que después del traspaso venga un
nuevo ataque a la plantilla. Por ello este viernes 31 de mayo han ido a
la huelga. Por el pago del aumento del salario mínimo adeudado, como
marca la ley, y contra cualquier ataque que quiera hacer la empresa
después de la franquiciación.
La huelga ha sido total en algunas de las tiendas y ha superado el
promedio del 50% de seguimiento en un sector precarizado y dividido en
diferentes locales. Es la primera huelga de 24 horas en los 35 años de
historia de Telepizza.
La manifestación ha comenzado a las 18h frente a la tienda de
Telepizza de la Plaza San Francisco, subiendo por la Gran Vía zaragozana
hasta el Paraninfo, donde además de la plantilla de Telepizza,
mostraron su apoyo a la lucha trabajadores de Parques y Jardines,
Deliveroo, Glovo, forestales o jóvenes de la agrupación Contracorriente.
Los gritos de "Todo el apoyo a los amigos de Glovo" o "Que viva la
lucha de la clase obrera" entrelazaban las intervenciones de solidaridad
de estas luchas y el minuto de silencio guardado por el rider de Glovo
muerto mientras trabajaba en Barcelona.
(...) Empresas como Deliveroo, Glovo, Stuart y Ubereats
entre otras, son las que garantizan condiciones de trabajo enormemente
precarias, sin ningún derecho, ni protección médica, ya que no existe
contrato alguno para estos (falsos) autónomos.
Los repartidores en bicicletas están expuestos a una alta
siniestralidad, ya que recorren 60 y 80 kilómetros diarios y cuando
sufren algún tipo de accidente, no se los considera como un accidente
laboral sino como enfermedad común.
Sin embargo, tras la muerte del joven repartidor el sábado pasado, ni
bien transcurridas 24 horas, más de un centenar de riders se
manifestaban ante la sede de Barcelona.
Como explicaba Dani Gutiérrez, un ex trabajador de Glovo y Deliveroo y
portavoz también de la plataforma, “queremos denunciar la explotación a
la que Glovo nos tiene sometidos, a la cual se intenta cubrir con la
desregularización que precariza nuestras vidas.
“Denunciamos la presión a la que se nos somete a la hora de repartir, la
carga de volumen excesiva, la rapidez en las carreteras que nos llevan a
jugarnos la vida sin ningún tipo de prevención de riesgos laborales,
sin ningún tipo de material de seguridad vial. Y así acabó pasando lo
que desde hace mucho tiempo hemos dicho que pasaría, que es que alguno
sufriría la muerte”. (Izquierda Diario, 31/05/19)
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