"Más allá del neoliberalismo imperante, con la llegada al poder de Donald Trump asistimos a una ofensiva reaccionaria que en el ámbito económico y social implica el desmantelamiento de lo público de una manera radical. Tanto el gasto social, considerado ineficiente, como la retirada de instituciones internacionales de referencia, el menosprecio hacia el multilateralismo, la pérdida de los valores democráticos, y el desprecio de las clases medias, trabajadoras y las capas más desfavorecidas de la población. En España y en Europa no son pocos quienes se apuntan a esta ofensiva.
En este contexto, es difícil establecer una única prioridad. Las nuestras para el año 2026 son la creciente desigualdad y la necesidad de profundizar y reforzar el Estado del Bienestar pensando en las nuevas generaciones, atendiendo a la justicia fiscal, la vivienda, la sanidad, la pobreza infantil, las pensiones,
En España, el 1% más rico soporta una presión tributaria total inferior a la que paga el 10% con menores ingresos y mucho menos que el resto. Los recortes de impuestos a los ricos no mejoran el crecimiento económico, pero tienen repercusiones sociales y económicas muy negativas. Los super ricos han de pagar los impuestos que deben. Lo necesitan quienes ocupan el lado opuesto en la escala de renta y riqueza. Cuanto mayor es la desigualdad, más escandaloso es el contraste de bienestar, y más fuerte el malestar social. La justicia fiscal es un imperativo clave para sostener y renovar el estado de bienestar. Si no se consigue que paguen, se pone en grave peligro a los sistemas de bienestar, salud, educación, pensiones e, incluso, a nuestras sociedades democráticas.
La vivienda es uno de los componentes del estado del bienestar con un grado de cobertura de las necesidades en España muy inferior a los niveles alcanzados en materia de educación, sanidad y pensiones. La actual crisis de la vivienda está provocando un aumento de las desigualdades y puede afectar de forma negativa a los restantes componentes del bienestar. La especulación no es la causa, sino la consecuencia de la subida de precios, aunque retroalimenta el problema principal, el desequilibrio entre oferta y demanda. Para atender a la demanda más desfavorecida, se ha de crear un fondo financiero estatal para financiar la construcción de un parque público de viviendas sociales en alquiler
En Sanidad, hay que reforzar el Sistema Nacional de Salud (SNS) resolviendo su infrafinanciación sistemática con más recursos, pero también más eficiencia. Reforzar la Atención Primaria y ampliar su deber de curar con el de prever y promover la salud a lo largo del ciclo vital de las personas, pero también cuidar las relaciones laborales y las condiciones profesionales de los cuidadores. En el ámbito de la gestión clínica, desarrollar el Plan de Salud Mental así como hacer a las mujeres más visibles para la medicina. En la gestión, regular los conciertos público-privados con instrumentos de inspección y control sólidos, con límites expresos para la gestión privada de la sanidad pública y priorizando a las organizaciones sin afán de lucro. Finalmente reforzar la cohesión territorial y la equidad del sistema con descentralización y gobernanza compartida en el marco de un Contrato Social Sanitario.
En nuestro país la pobreza infantil afecta a un tercio de los menores, un nivel que solo supera Bulgaria en la Unión Europea, a pesar de mejoras recientes y de la dificultosa implementación de políticas como el Ingreso Mínimo Vital (IMV). Por ello es necesario profundizar en otras prestaciones sociales que tengan carácter incondicional y automático como derechos de la ciudadanía a una vida digna. Por ejemplo la Prestación Universal por Crianza (PUC) con carácter universal y tributable, muy eficaz en otros países para reducir la intensidad de la pobreza infantil.
Entendemos que el debate en torno a las pensiones va a seguir y la ofensiva contra el sistema público se acrecienta en España debido a que las reformas promovidas por el actual gobierno de coalición han tenido, por primera vez, más en cuenta el interés de los que se jubilan que el de las entidades que buscan hacer negocio. A la incesante marea de estudios y opiniones que pretenden demostrar que el sistema no es sostenible y, por tanto, sería necesario reformarlo reduciendo el gasto, debe oponerse un discurso coherente, bien argumentado y apoyado en hechos, que no esté contaminado por los intereses del mundo financiero y, al contrario, tenga en cuenta con claridad el objetivo de una pensión digna para todos.
En el año 2026 seguiremos dedicando nuestro esfuerzo a estas prioridades organizando debates públicos, apoyando iniciativas progresistas, promoviendo publicaciones especializadas y en nuestro blog www.economistasfrentealacrisis.com
Y, sobre todo, hablando claro. Los economistas suelen ser oscuros cuando no pueden ser profundos. En nuestro caso, se trata de ser profundos y dar mensajes claros, con contenido, que se traduzcan en políticas públicas."
( Economistas frente a la crisis, 20/01/26)
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