"Portando su clásico maletín, el inspector jefe Manuel Morocho ha llegado a la Audiencia Nacional este miércoles con ganas de hablar, aunque la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, le ha frenado en seco desde el principio. Primero le ha advertido, cuando el policía ha abierto su pórtatil, que intentara tirar de memoria para ser todo lo espontáneo que requiere una declaración testifical en un juicio oral; y después le ha instado a que contestara únicamente a la pregunta, sin dar más explicaciones, a lo que el testigo ha replicado que quería dar contexto.
Pero incluso sin todo el contexto que hubiera preferido Morocho y las acusaciones, ha quedado claro en la sesión de este miércoles que la llamada operación Kitchen fue una operación al margen del control judicial, es decir, al margen de la ley. Lo atestigua Morocho, que fue el inspector jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que investigó el caso Gürtel y la pieza de los Papeles de Bárcenas; causas sobre las que los acusados querían intervenir a favor del PP, sustrayendo pruebas al extesorero Bárcenas sobre la contabilidad paralela del partido.
Morocho lo ha dicho claramente: la operación Kitchen fue "una operación policial sin autorización judicial", desmoronando así la tesis esgrimida por el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en el juicio hace unos días cuando afirmó que se produjo una operación policial y no política para "cogerle el dinero a Bárcenas" y buscar sus testaferros, es decir, que, según Rajoy, Kitchen fue un operativo policial para complementar la investigación en curso sobre Gürtel.
"Estoy convencido de que esa operación policial se adecuó a la legalidad", dijo Rajoy en el juicio, mostrando la estrategia tanto propia como del resto de la que fue su cúpula en el Gobierno (2011-2018), para negar unos movimientos políticos en el seno del partido primero y después a través del Ministerio del Interior encaminados a robar a Bárcenas sus pruebas sobre el dinero negro que se repartía entre los dirigentes del PP.
Morocho ha desmentido a Rajoy. Ni su unidad pidió apoyo a ninguna otra dentro de la Policía ni fue consciente del desarrollo de una operación policial coetánea sobre Bárcenas mientras él y su equipo investigaban Gürtel y sus derivadas. Ni él lo supo ni tampoco el Juzgado central de instrucción 6 que investigaba aquel caso de corrupción. Kitchen fue una trama "contra" el caso Gürtel y sus investigadores, ha venido a decir Morocho.
Indicios de Morocho
El inspector Morocho ha explicado que intuía que sus superiores iban a desplegar alguna acción contra Bárcenas porque uno de ellos, el comisario Olivera, acusado en esta causa, le pidió el teléfono de Rosalía Iglesias, la esposa del extesorero, pero él no lo facilitó porque intuyó que lo iban a "utilizar para indagar técnicamente sobre el mismo", en el sentido de intervenirlo.
Por eso cuando años después, en agosto de 2015, le saltó una alerta en la base de datos policial Gatti por coincidencia en la investigación de cuatro personas, entre ellas, Luis Bárcenas, Morocho ató cabos. "Para mí eso fue constatar una serie de indicios sobre una operación policial sin control judicial sobre Bárcenas".
La operación Kitchen ya había acabado, en enero de 2015, y en mayo la trama quiso darle apareciencia de legalidad al operativo iniciado en 2013. Fue a través de un parte informativo introducido extemporánemante en la base policial Gatti. La información aportada allí "no era nada nuevo, todo conocido, salvo algunos datos que procedían de las vigilancias", ha matizado Morocho; vigilancias que la investigación oficial no precisaba, ha sostenido, como la que se realizó en Kitchen a Rosalia Iglesias o a su hijo Guillermo Bárcenas.
También imaginaba Morocho que podía ocurrir una operación de este tipo por toda la hostilidad y las presiones que había recibido para desvirtuar los apuntes contables de Bárcenas y despojar la investigación sobre Gürtel de los nombres de los cargos públicos y dirigentes del PP que se habían podido beneficiar de ese sistema opaco.
Sacar a Rajoy y Cospedal
Ha referido que padeció "presiones" de la escala de mandos de la Policía para que no se denominara como "contabilidad b" o "contabilidad extracontable" lo que mostraban los papeles de Bárcenas, y para que no se citaran en el cuerpo de sus informes a dirigentes del PP. Se ha referido en concreto a Dolores de Cospedal, exsecretaria general del PP, y a la exministra Ana Mato. A la pregunta por parte de la letrada del PSOE sobre si recibió presiones o indicaciones para que no incluyera a Mariano Rajoy [que aparecía como M. Rajoy], Morocho ha contestado que "era una persona singular y se individualizó expresamente que esa persona no saliera".
Morocho ha nombrado a sus superiores, que se reunían previamente para dilucidar qué puntos había que abordar después con él, según ha explicado. Entonces "alguien asumía el rol de decirme 'Esto no se toca'. Y ha especificado que en el caso de Rajoy fue el comisario general de Policía Judicial el que le dio la instrucción. Ha citado a algunos de aquellos superiores, como , el inspector jefe José Manuel Álvarez Luna; el jefe de la UDEF, Manuel Vázquez; el comisario general de Policia Judicial José García Losada; y el jefe de brigada, José Luis Gudiña. Vázquez declaró hace unos días y negó que Morocho hubiera recibido presiones; dijo que en todo caso sería "autopresión" por no hacer las cosas mal y le describió como una persona empecinada.
Este miércoles se ha podido ver a un policía comprometido. Ha explicado que en junio de 2013 el comisario Olivera le citó para hacerle una oferta, darle un puesto en Lisboa, "económicamente bien retribuido". Le dijo que no. "Mi padre estaba enfermo y me dijo Olivera que podía venir los fines de semana, pero le dije que no, que tenía un compromiso con el magistrado, la instrucción, con el cuerpo de Policía y la sociedad, porque he prometido defender a la comunidad y cumplir los principios democráticos de corresponsabilizarme de la unidad de auxilio judicial en ese momento", ha manifestado en uno de los momentos más emocionantes de la sesión.
Disparidad de medios
No solo otros destinos le ofrecieron a Morocho, también otras investigaciones para entorpecer la que realizó hasta 2021 en el caso Gürtel. Así ocurrió en 2015 cuando le trasladaron temporalmentecon a la Dirección Operativa Adjunta (DAO) y recibió el encargo de investigar al exministro socialista José Blanco.
A preguntas de la acusación popular de Podemos, Morocho ha explicado que en el curso de aquella investigación aparecieron unos audios que no estaban transcritos y que vinculaban indiciariamente con Oriol Pujol, en lo que fue el llamado caso ITV. Según ha relatado Morocho, en ese caso le pusieron "todos los recursos posibles" para que actuara con premura, en contraste al caso Gürtel, en el que sus informes sufrieron retrasos para llegar al juzgado, según ha contado, porque estuvieron dando vueltas "por lugares donde no tenían que estar, ni en la DAO ni en ninguna formación política", en clara alusión al Partido Popular."
(Ana María Pascual , Público, 29/04/26)
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