"(...) La reciente propuesta de Alberto Garzón
va en la buena dirección, pero me temo que llega tarde y que tiene
problemas no pequeños de credibilidad y de implementación.
La posición
de la que parte el candidato de IU es acertada; los problemas de la
coalición dirigida por Cayo Lara son centralmente
políticos, de carencias de dirección y de incapacidad radical para
situarse en el territorio adecuado.
El asunto es en muchos sentidos
dramático: una buena organización, solidamente implantada y con
referentes locales significativos, puede volverse políticamente
prescindible porque no ha tenido una estrategia adecuada.
¿Resulta creíble que aquellos que se han opuesto a la unidad popular
dirijan o tutelen el proceso de convergencia? ¿Tiene sentido que
aquellos que no asumen responsabilidades políticas vayan dando lecciones
de unidad y de pluralidad?
Se trata de esto: IU ha sufrido una derrota
política y no organizativa; para salir de ella se requieren otros
fundamentos, otras prácticas y otros liderazgos, es decir, hace falta un
revulsivo nítido, una señal clara de que se ha rectificado, de que se
va en serio y hasta el final. Estamos hablando de meses, de pocos meses;
no hay tiempo para tacticismos.
La clave, a mi juicio, es organizar en torno a Podemos, desde la
autonomía de cada fuerza u organización, un bloque, un espacio político
electoral que permita construir una forma-movimiento capaz de
convertirse en alternativa al bipartidismo dominante; hacer una
propuesta que tenga como lema, referente e imaginario, el Sí se puede
que hemos ido proclamando desde el 15M, grito de los de abajo, que
expresa un desafío, una esperanza que debe convertirse en propuesta
política y en fórmula electoral.
Partimos de la idea de que se trata de
una ocasión única y que su éxito o fracaso puede marcar el destino de
nuestros país durante muchos años.
En mi opinión, para lograr esto haría falta, en primer lugar, un
discurso político claro que sintetice en propuestas concretas las
demandas, las aspiraciones de las mayorías sociales; en segundo lugar,
construir una alternativa electoral que tenga como base las
nacionalidades y comunidades autónomas; en tercer lugar —no será fácil—
desarrollar fórmulas de democracia participativa que impliquen a las
gentes más allá de la militancia partidaria como ha ocurrido en
diferentes lugares en éstas últimas elecciones; en cuarto lugar, buscar
alianzas programáticas con los movimientos sociales; y en quinto lugar,
un candidato o candidata que sea capaz de expresar estos anhelos y
esperanzas. Yo tengo mi propuesta." (Manolo Monereo, Cuarto Poder, 08/06/2015)
No hay comentarios:
Publicar un comentario