9.6.15

¿Quién está en la encrucijada, Grecia o Europa?

"(...) He llegado a la conclusión de que la cuestión griega no concierne exclusivamente a Grecia, sino que se encuentra en el centro de un conflicto entre dos estrategias opuestas sobre el porvenir de la integración europea.

La primera tiene como objetivo la profundización de la integración europea en un contexto de igualdad y solidaridad entre sus pueblos y sus ciudadanos y ciudadanas. Quienes apoyan esta estrategia parten del hecho de que es inadmisible obligar al nuevo gobierno griego a aplicar las mismas políticas que los gobiernos salientes y que, por otra parte, fracasaron totalmente. 

De lo contrario, estaríamos obligados a suprimir las elecciones en todos los países sometidos a un programa de austeridad. También estaríamos obligados a aceptar que los primeros ministros y los gobiernos fueran impuestos por las instituciones europeas e internacionales y los ciudadanos y ciudadanas fueran privados de su derecho al voto hasta la conclusión del programa. 

Soy consciente de que esto sería el equivalente a la abolición de la democracia en Europa y el inicio de una ruptura inadmisible en el seno de la UE. En fin, todo ello conduciría al nacimiento de un monstruo tecnocrático y al abandono de Europa de sus valores fundacionales.

La segunda estrategia conduce a la ruptura y a la división de la zona euro y, con ello, de la UE. El primer paso en esta dirección sería la formación de una zona euro a dos velocidades en la que el núcleo central impondría las reglas duras de austeridad y ajuste. Este núcleo central impondría, también, un superministro de finanzas para la zona euro que gozaría de un poder inmenso con el derecho de rechazar los presupuestos nacionales, incluso de los Estados soberanos, que no estuviera en línea con la doctrina del neoliberalismo extremo.

Para todos los países que rechazasen ceder ante este nuevo poder, la solución sería muy simple, el castigo severo: aplicación obligatoria de la austeridad y, además, restricción a los movimientos de capital, sanciones disciplinarias, multas e incluso la creación de una moneda paralela al euro.

Es así como el nuevo poder europeo trata de construirse. Y Grecia es la primera víctima. Ya se le presenta como el mal ejemplo que el resto de Estados y pueblos europeos desobedientes no deberían seguir.

Pero el problema fundamental es que esta segunda estrategia comporta grandes riesgos y quienes la apoyan no parecen tenerlos en cuenta. Esta segunda estrategia corre el riesgo de ser el comienzo del fin, porque transforma la zona euro de una unión monetaria en simple zona de tasa de cambio. Pero además, inaugura un incierto proceso económico y político que podría transformar de arriba abajo los equilibrios en el conjunto del mundo occidental.

Hoy en día Europa se encuentra en una encrucijada. Tras las importantes concesiones del gobierno griego, la decisión reside, no ya en las manos de las instituciones que a excepción de la Comisión europea, no han sido elegidas y no rinden cuentas a los pueblos, sino en las manos de los líderes europeos.

¿Qué estrategia prevalecerá? ¿La de una Europa de la solidaridad, la igualdad y la democracia o la de la ruptura y, finalmente, de la división?

Si algunos piensan o quieren creer que la decisión que esperamos sólo afectará a Grecia, se equivocan. Les remito a la obra maestra de Ernest Hemingway Por quién doblan las campanas."     

(Europa en la Encrucijada, de Alexis Tsipras, publicado originalmente en www.lemonde.fr , en Jaque al neoliberalismo, 03/06/2015)

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