"Desde el inicio de la crisis actual en el año 2007, las empresas de España han venido denunciando de forma reiterada lo complicado que resulta para ellas acceder al grifo de la financiación. Esta situación es especialmente tortuosa para las pequeñas y medianas empresas que ven como una auténtica odisea acceder al crédito.
Durante todo este tiempo, hemos asistido al cierre de multitud de
pequeñas empresas que han resultado fagocitadas por la crisis.
La contracción del crédito puede ser explicada por diversos motivos pero me limitaré a exponer tan solo dos de ellos.
Por una parte, la preparación de las entidades para adecuarse a las nuevas normas de solvencia y capital de Basilea III ha influido significativamente en el nuevo escenario de restricción crediticia.
Por otro lado, las condiciones para acceder a la financiación bancaria en España se han venido endureciendo como consecuencia del incremento de la tasa de mora. Aunque la morosidad bancaria
comienza a descender hasta niveles de 2013, los créditos de dudoso
cobro han tenido un perverso efecto en los balances de las entidades
bancarias.
Fruto de esta situación han iniciado una estrategia
diametralmente opuesta a la que desarrollaron en los años previos a la
crisis. Quienes antes concedían crédito sin límite, ahora lo
estrangulan sin descanso.
Durante un tiempo, se pensó que la
solución vendría de Frankfurt, pero lamentablemente, las políticas
monetarias de barra libre de liquidez aplicadas por el BCE no
consiguieron que el flujo de crédito alcanzase a hogares y pymes con el
consiguiente coste de oportunidad que ello supone.
En su lugar, las entidades bancarias se lanzaron a aplicar lo que en terminología anglosajona se conoce como “carry trade”. Esta práctica consiste en tomar prestado dinero del banco central y destinarlo a adquirir deuda pública ganando con la diferencia de tipos.
Paradójicamente, las mismas entidades
que tanto han contribuido a llegar a la situación que se vive en España,
lejos de destinar los préstamos del BCE a aliviar las necesidades de
liquidez de las pymes y hogares los han usado para hacer caja mejorando
sus cuentas de resultados. (...)
Resulta incomprensible que las entidades bancarias que con sus excesivas
exposiciones al riesgo han llevado sus balances a situaciones extremas
requiriendo su rescate, no estén destinando la liquidez extra promovida
por Draghi desde el BCE a recomponer la situación española. En su lugar
están obteniendo generosas plusvalías gracias al “carry trade” que
practican. La historia de siempre: “privatizamos beneficios y socializamos pérdidas”." (El Captor, 12/05/2015)

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