"Ya se unieron todos los ingredientes de una nueva e importante crisis
financiera internacional. Los dirigentes de los bancos centraleslo saben
y también los dirigentes de instituciones como el FMI, la OCDE Y el
Banco de Pagos Internacional (BPI). Por consiguiente, la prensa
especializada le está dedicando numerosos artículos.
Uno de los factores
que dirigen la economíahacia una nueva crisis internacional de gran
envergadura, es la enorme acumulación de deudas de las grandes
empresasprivadas y la utilización que se hace de las mismas. (...)
Cuando estalle, los gobiernos, los dirigentes de los bancos centrales
y la prensa dominante aparentarán sorpresa, como cada vez que ocurre.
Para la gente que se opone al sistema, es fundamental señalar con el
dedo las responsabilidades y mostrar como funciona el capitalismo a fin
de ser capaces de imponer una lógica diferente y de romper radicalmente
con este sistema.
Desde 2010, aprovechándose de la política de bajas tasas de interés
adoptada por los bancos centrales de los países más industrializados (Reserva Federal de los Estados Unidos, Banco Central
Europeo, Banco de Inglaterra, Banco de Japón, Banco de Suiza....), las
grandes empresas privadas han aumentado masivamente su endeudamiento. (...)
El dinero tomado prestado ha servido en particular para realizar las actividades siguientes:
I. Las empresas piden prestado para recomprar sus acciones en bolsa.
Esto produce dos ventajas para los capitalistas: 1) hace subir el
precio de las acciones; 2) permite «remunerar» a las y los accionistas
sin consecuencias en el pago de impuestos sobre los beneficios. Además,
en numerosos países, las plusvalías sobre las acciones no están gravadas
con impuestos o lo están a tasas muy bajas (en comparación con el
impuesto sobre la renta o el IVA).
Ya en 2014, las recompras de acciones
en los Estados Unidos habían alcanzado un montante mensual de entre 40 y
50 millardos de dólares [1]. El fenómeno ha proseguido posteriormente.(...)
Hay que señalar que la recompra masiva de sus propias acciones, que
ha sido muy practicada por grandes empresas norteamericanas como Hewlett
Packard (HP), IBM, Motoroloa, Xenox, Symantec o JC Penney, no ha
bastado para mejorar su salud.
II. Las empresas piden prestado para comprar créditos. Compran productos estructurados compuestos de créditos concedidos a otras empresas o a particulares. Compran sobre todo obligaciones emitidas por otras empresas privadas así como títulos públicos.
La firma Apple tenía ella sola en 2017 créditos sobre otras empresas
por un montante de 156 millardos de dólares, lo que representa el 60%
del total de sus activos [3].
Ford, General Motors y General Electric compran igualmente deudas de
otras empresas. El 80% de los activos de Ebay y el 75% de los activos de
Oracle son créditos sobre otras empresas.
Las treinta principales empresas no financieras de
los Estados Unidos activas en el mercado de las deudas poseen juntas 423
millardos de dólares de deudas de empresas privadas (Corporate debt and comercial paper securities), 369 millardos de dólares de deudas públicas y 40 millardos de dólares de productos estructurados (Asset Backed Securities y Mortgage Backed Securities).
En la medida en que las empresas intentan maximizar los rendimientos
que sacan de los créditos que poseen sobre otras empresas, están
empujadas a comprar deudas emitidas por las empresas menos sólidas
dispuestas a remunerar a los prestamistas más que otras. El mercado de
las deudas con riesgo se amplifica. (...)
La situación descrita corresponde a una nueva progresión de la financiarización del capital: las grandes empresas no financieras
siguen desarrollando sus inversiones financieras. Apple, Oracle,
General Electric, Pfizer, Ford o General Motors refuerzan sus
departamentos financieros y asumen de nuevo cada vez más riesgos para
aumentar sus beneficios.
Si antes prestaban el 60% de sus liquideces a intermediarios, en particular los money market funds,
para maximizar su rendimiento, ya no les confían sino el 50% y asumen
ellas mismas directamente el riesgo a fin de maximizar sus rendimientos.
Además, una gran parte de los créditos poseídos sobre otras empresas
pasan por paraísos fiscales, lo que aumenta la opacidad de las
operaciones realizadas y puede aumentar el riesgo. (...)
Lo que acaba de ser descrito concierne al conjunto del mundo
capitalista aunque los datos presentados se refieran a la economía de
los Estados Unidos.
La montaña de deudas privadas de las empresas estará en el corazón de
la próxima crisis financiera. Pero crisis o no, los comportamientos
descritos justifican ampliamente la acción de todas las personas que luchan para acabar con el capitalismo y el sistema de la deuda." (Eric Toussaint, CADMT, 13/05/19)
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