"Vivir mejor, o al menos de forma parecida, que
nuestros padres. Una máxima del Estado de bienestar apoyada en la
igualdad de oportunidades y el ascensor social. O así era, al menos,
hasta la recesión de 2008.
Hoy, entre las discusiones sobre los
decimales en el crecimiento económico y las tasas de beneficio, apenas
la mitad de los jóvenes pueden acceder a la clase media en España. Son
muchos menos de los que lo conseguían en las generaciones anteriores,
según datos que acaba de publicar la OCDE en un estudio titulado Under Pressure: The Squeezed Middle Class, donde se estudia el empeoramiento de las condiciones de vida de la población desde el inicio de la crisis.
El informe es también una fotografía de la
degradación, prolongada, de los Estados sociales en los países
desarrollados a los largo de las últimas décadas. Desde mediados de los
años ochenta, en el conjunto de países de la organización, los hogares
de clase media han pasado de representar el 64% a poco más del 60%.
En el caso concreto de España, apunta el organismo,
la brecha generacional en el nivel de oportunidades es todavía más
amplia. Entre los nacidos entre 1942 y 1964, seis de cada diez jóvenes
conseguían acceder a la clase media. Para la siguiente generación,
aquellos que crecieron entre 1965 y 1982, el porcentaje se redujo
ligeramente, hasta el 58%.
Y entre los conocidos como generación ‘millenial’,
nacidos a partir del año 1985, las consecuencias de la crisis y la
desigualdad han terminado por expulsar a muchos de ellos del modelo de
bienestar: solo la mitad de los jóvenes ha conseguido acceder a la clase
media tras cumplir los 20 años. Son diez y ocho puntos menos que en las
generaciones precedentes. (...)
Según el organismo internacional, uno de los principales detonantes de
esta situación ha sido la congelación de los salarios y las rentas de la
población durante las últimas décadas, al mismo tiempo que aumentaban
los costes de vida en ámbitos básicos como la salud, la educación o la
vivienda.
Para paliar esta situación y acabar con el estrangulamiento de
la clase media, las recomendaciones del organismo son tremendamente
ambiciosas: es necesario que los gobiernos acaben con la precariedad
laboral, mejoren los servicios y la protección pública o ajusten su
modelo fiscal para lograr un redistribución más justa. (...)" (CTXT, Observatorio social de La Caixa, 16/04/19)
No hay comentarios:
Publicar un comentario