"La gobernadora de la Reserva Federal de Estados Unidos, Lael Brainard, en un discurso en Washington,
ha revelado hasta que punto ha aumentado la desigualdad en los EE.UU..
Utilizando los últimos datos sobre ingresos y riqueza, señaló que los
ingresos y la riqueza de los hogares de la clase obrera (al ‘establishment’
le gusta hablar de 'clase media') en los EE.UU. han sido exprimidos en
los últimos 50 años y particularmente en los últimos 20 años.
Los hogares medios estadounidenses todavía no han recuperado plenamente la riqueza que perdieron en la Gran Recesión. (...)
Según la encuesta de consumo de la Fed, un tercio de los adultos con
ingresos medios dicen que pedirán dinero prestado, venderán algo o no
son capaces de pagar $ 400 en facturas inesperadas. Una cuarta parte
señalaron que obviaron algún tipo de atención médica en 2018 debido a su
coste. Casi tres de cada 10 adultos de ingresos medios mantienen un
saldo negativo en su tarjeta de crédito la mayoría del tiempo. Mientras
tanto, la proporción del ingreso gastado en alquiler por los inquilinos
de clase media se elevó a un 25% en 2018 desde el 18% en 2007, un
aumento del 40%.
El coeficiente de Gini (la medida básica de la
desigualdad) de los ingresos se encuentra en su nivel más alto en los
EE.UU., un pico de 0,48 que contrasta con el 0,38 de finales de 1960 -
un aumento del 30% (...).
Brainard sugirió que esta evolución es tan negativa
que la mayoría de los estadounidenses nunca recuperarán un nivel de vida
razonable.
Tal situación también amenaza con debilitar la
economía al disminuir el consumo per capita. “Las investigaciones
demuestran que los hogares con menores niveles de riqueza gastan una
mayor fracción de sus ingresos que sus contrapartes más ricas. Eso tiene
implicaciones a largo plazo para el consumo, el mayor motor del
crecimiento de la economía”, dijo. E incluso corre riesgo la ‘propia
democracia'.
“Una clase media fuerte es a menudo considerada la piedra
angular de una economía vibrante y, más allá de eso, de una democracia
resiliente'' añadió. Tales son los temores de los miembros de uno de los
pilares del capital estadounidense, la Reserva Federal.
Mientras se exprime a la 'clase media' en los EE.UU. y
en otros muchos países capitalistas avanzados, el 1% superior e incluso
más allá, la parte superior del 0,1%, nunca han estado mejor. Es como
si la Gran Recesión nunca hubiera tenido lugar.
Como el cambio climático y el calentamiento global, la desigualdad en
todo el mundo ha llegado a un punto de inflexión irreversible. La Biblioteca de la Cámara de los Comunes del Reino Unido estima que, si las tendencias actuales continúan, el 1% más rico controlará casi el 66% del dinero del mundo para el año 2030. (...)
El economista jefe del Banco de Inglaterra, Andy Haldane, también ha publicado un estudio profundo
sobre la distribución en Gran Bretaña de ricos y pobres. Desde su
ciudad natal, Sheffield, en el norte de Inglaterra, Haldane muestra como
la riqueza y los ingresos se concentran en el sudeste de Inglaterra. De
hecho, el Reino Unido tiene la peor dispersión regional del ingreso y
la riqueza en Europa - incluso peor que Italia.
En Gran Bretaña, el ingreso y la riqueza se concentran en Londres y el
sur-este, a pesar de que las largas horas de trabajo y el tiempo de
transporte parecen hacer a los londinenses más miserables que sus
conciudadanos más pobres en el norte, según las encuestas. (...)
La desigualdad creciente está creando las condiciones para el aumento de
los riesgo e incertidumbre en las economías capitalistas. Porque la
principal forma en que la desigualdad de la riqueza ha aumentado es
mediante el aumento de los precios de los activos financieros.
Marx
llamó a estos activos ‘capital ficticio’, ya que representan una
reclamación sobre el valor de las empresas y el gobierno que no puede
ser reflejada en el valor realizado en las ganancias y activos de las
empresas o los ingresos del gobierno.
Las crisis financieras tienen
lugar de manera recurrente, cada vez más graves, y pueden acabar con el
'valor' de estos activos de golpe.
Tales crisis pueden ser
desencadenantes de un colapso en cualquier punto débil subyacente en los
sectores productivos de la economía capitalista.
El último informe de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre la estabilidad financiera en los EE.UU. es una lectura que llama al realismo.
Según el informe, “El endeudamiento de las empresas es
históricamente alto en relación con el producto interno bruto (PIB),
con aumentos más rápidos de la deuda concentrada en las empresas de
mayor riesgo, en medio de señales de deterioro de las condiciones de
crédito.”
Las tasas de interés de los créditos están cerca de sus
mínimos históricos, por lo que la orgía de endeudamiento de las empresas
continúa. Según la Fed, “La deuda contraída por el sector empresarial,
sin embargo, se ha expandido más rápidamente que la producción en los
últimos años, empujando la relación del crédito del sector empresarial
con el PIB a niveles históricamente altos .”
Por otra parte, “El crecimiento considerable de la deuda empresarial
durante los últimos siete años se ha caracterizado por un gran aumento
de las formas de riesgo de la deuda concedida a empresas con perfiles de
crédito más pobres que las de aquellas que han aumentado los niveles ya
elevados de deuda”.
Y este dinero prestado no se utiliza para invertir en
activos productivos, sino para especular en el mercado de valores. De
hecho, los principales compradores de acciones de Estados Unidos son las
propias empresas, lo que aumenta el precio de sus propias acciones
(recompras).
Mientras las tasas de interés se mantengan bajas y no
haya una gran caída de los beneficios empresariales, este escenario de
endeudamiento de las empresas y las recompras de acciones en el mercado
de valores pueden continuar. Pero si las tasas de interés comienzan a
subir y / o los beneficios caen, el castillo de naipes empresarial
podría desmoronarse.
Como resume la Fed: “Incluso sin una fuerte
disminución en la disponibilidad de crédito, cualquier debilitamiento de
la actividad económica podría aumentar las tasas de morosidad y dar
lugar a contracciones relacionadas con el crédito en el empleo y la
inversión de estas empresas. Por otra parte, la investigación existente
sugiere que las elevadas vulnerabilidades, tales como un excesivo
endeudamiento en el sector empresarial, aumentan el riesgo de
decrecimiento de la actividad económica en general”.
Naturalmente, el informe de la Fed llega a la
conclusión de que las cosas irán bien y que los bancos y las
corporaciones son fuertes y sanos. Pero la incertidumbre general sobre
el futuro de las economías capitalistas va en aumento, de acuerdo con la
lectura más reciente del Índice Mundial de Incertidumbre (IMI), que supuestamente mide la confianza de los inversores capitalistas a nivel mundial.
La última entrega publicada del IMI ha aumentado el nivel de
incertidumbre considerablemente, más allá que antes de la crisis
financiera global. Y la reciente caída de los precios de las acciones
arrastradas por la guerra comercial en curso entre los EE.UU. y China es
una señal de lo que podría suceder el próximo año." (Michael Roberts, Sin Permiso, 18/05/19)
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