3.5.19

El arresto de Assange marca el comienzo oficial del totalitarismo corporativo que definirá nuestras vidas. Lo que le espera a Assange en la mayor red de cárceles del mundo... el gulag americano... un agujero negro en el que las condiciones son atroces (como reveló un informe del Departamento de Justicia): violaciones, asesinatos, palizas, suicidios. Será interrogado sin pausa, le aplicarán todas las técnicas sicológicas posibles, le despertarán constantemente cada dos o tres horas para impedirle dormir... todo el mundo tiene su punto de quiebra, le intentarán destruir sicológicamente...

"Sobre lo que le espera a Julian Assange en Estados Unidos, mayor universo carcelario del mundo

 La obvia voluntad de los medios de comunicación establecidos al silenciar al mínimo posible el escandalosos caso de Julian Assange, es que nos olvidemos del asunto y que este se diluya en la ruidosa cacofonía de la coral informativa

(...)  Dejemos las cosas claras: esto no es el “caso Assange”, sino el de la libertad de información.

(...)  Desde el fin de la segunda guerra mundial, lo que el ex Presidente Jimmy Carter define como, “la corrupta oligarquía de Estados Unidos” ha llevado a cabo todo tipo de guerras, guerras comerciales, embargos, bombardeos, invasiones, operaciones de cambios de régimen que, según estimaciones internacionales arrojan unas cincuenta intervenciones directas en las que perdieron la vida entre 20 y 30 millones de seres humanos. Estados Unidos es, “la principal amenaza a la paz mundial”, dice Oskar Lafontaine.

Pues bien, Assange es culpable de haber revelado muchos detalles y métodos recientes de esa inusitada violencia. No ha sido el único, pero su informe, a través de WikiLeaks ha sido enorme y muy dañino para el Imperio. Periodísticamente ha sido, sin duda, el mayor scoop periodístico del siglo.

Por eso hay que escarmentar ese ejemplo, algo que afecta a todos los periodistas, incluso si no son estadounidenses (Assange no lo es), en cualquier parte del mundo.  (...)

Lo que le espera a Assange

“Cuando le echen la mano harán con él cosas criminales e inmorales, será la tortura”, explica Matthew Hoh, funcionario del Center for International Policy de Washington. “Le pondrán una capucha en la cabeza, será esposado y encadenado, lo embarcarán en un vuelo clandestino, será llevado a Estados Unidos y sometido a aislamiento, lo que es una forma de tortura”, explica el periodista Chris Hedges, premio Pulitzer.

 “Es así como rompen a la gente: será interrogado sin pausa, le aplicarán todas las técnicas sicológicas posibles, en su celda hará mucho calor, luego mucho frío, le despertarán constantemente cada dos o tres horas para impedirle dormir, puede que le metan en una celda sin agua para obligarle a pedir agua, para ir al lavabo o lavarse”, dice.

“Todo el mundo tiene su punto de quiebra, le intentarán destruir sicológicamente. Lo hemos visto con muchos casos de detenidos la mayoría vendidos a Estados Unidos por señores de la guerra en Afganistán o Pakistán: quedan emocionalmente inválidos de por vida. Será una tortura científica”, dice Hedges, citado por Elizabeth Vos en Consortium News.

 Todo eso puede deducirse del injusto proceso y detención sufrido por Chelsea Manning. “Habrá un barniz de legalidad, una apariencia, pero será tratado como todas las personas de todo el mundo que han desaparecido en ese sistema”, pronostica Hedges.

La cárcel interior del Imperio

Ese sistema es el que corresponde a la acción imperial de Estados Unidos, a la violencia exterior ejercida por ese país, pero tiene una dimensión interior muy clara y conocida     -aunque se hable poco de ella- que confiere a Estados Unidos la capitalidad mundial del Gulag: el mayor sistema carcelario del mundo. El Gulag son ellos.

En Estados Unidos más de mil personas mueren anualmente a manos de la policía, por arma de fuego, golpes o gases. La policía tiene, en la práctica, licencia para matar, a juzgar por el insignificante número de agentes juzgados.

“Venganza y represión son objetivos explícitos de las instituciones del Estado hacia los negros”, dice el periodista suizo Walter Tauber, un veterano ex corresponsal del semanario Der Spiegel. “Quien entra en la maquinaria de la justicia como negro casi nunca se convertirá de nuevo en un ciudadano libre, incluso si su delito original hubiera sido fumarse un porro en la juventud y luego robar una pizza por hambre. Millones de negros y latinos son liberados de la cárcel sin recuperar la libertad, porque muy pocos logran convertirse de nuevo en ciudadanos libres”, dice.

 Esa situación fue la que generó el movimiento Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan). (...)

Desde entonces, seis personas vinculadas a aquellas protestas han muerto en circunstancias escandalosamente sospechosas: dos fueron encontrados calcinados y con una bala en la cabeza dentro de un coche incendiado en dos sucesos independientes, otros tres murieron en extraños suicidios y un sexto murió en un autobús en lo que se explicó como consecuencia de una sobredosis.

Los líderes de la protesta reciben anónimos amenazantes. A uno de ellos, el sacerdote Darryl Gray, le pusieron dentro del coche una caja en la que había una serpiente. Esta serie de incidentes es atribuida por una de las activistas concernidas a “supremacistas blancos o simpatizantes de la policía”.

La mayor red de cárceles del mundo

En Estados Unidos más de 2,3 millones de personas, la mayoría de ellas negros y latinos, están recluidos en la mayor red mundial de cárceles y centros de detención para emigrantes del mundo. Si a ellos se suman aquellos que están en libertad provisional la cifra asciende a siete millones. Ningún país del mundo mantiene tantos prisioneros como Estados Unidos: 698 personas por cada 100.000 habitantes.

Más que la Unión Soviética en su etapa final, más que China que tiene 1,6 millones de presos con una población cuatro veces mayor, más que en la actual Rusia o en Brasil (600.000) y aún más que los 400.000 de India (cifras de 2015). Muchos están encarcelados por el hecho de ser pobres y no poder pagar una fianza de 10.000 dólares y uno de cada cinco presos por haber sido sentenciados a duras penas por asuntos de droga sin mediar violencia.

Las condiciones de encarcelamiento son atroces, como reveló en marzo un informe del Departamento de Justicia sobre las prisiones del estado de Alabama: violaciones, asesinatos, palizas, suicidios (15 en los últimos quince meses). Esta situación viene amparada por lo que un especialista define como, “la naturaleza oculta de las prisiones de Estados Unidos”, algo que parece, “una opción política deliberada única entre las democracias”. “No hay en Estados Unidos una institución nacional independiente que supervise las condiciones de vida en las cárceles”, dice.

Agujero negro

Unos 61.000 presos sufren diariamente celdas de aislamiento, procedimiento que Naciones Unidas equipara con tortura y de los que muchos salen mentalmente enfermos. Hace tres años entrevisté a Albert Woodfox, un activista negro de 71 años que me explicó lo que significa aislamiento: “Una celda de 6 metros cuadrados en la que estás solo y encerrado 23 horas al día con una hora en el exterior. También hay gaseamientos y golpes, es tortura”, decía el ex preso.

 “El sistema está diseñado para romper tu espíritu y tu dignidad, muchos se vuelven locos, otros se suicidan, hay gente que se corta las venas para poder salir unas horas al hospital”.  (...)

Woodfox y sus compañeros eran convictos del más grave delito: la rebelión de los negros para ser considerados y tratados como personas. De ahí parte toda una industria carcelaria de gestión frecuentemente privatizada que es alimentada por trabajo esclavo.

Tal es el contexto, general y concreto, de lo que le espera a Julian Assange en Estados Unidos cuando la judicatura británica apruebe su extradición: ingresar en ese agujero negro."                (Rafael Poch, blog, publicado en CTXT, 01/05/19)


"El arresto el pasado jueves de Julian Assange aniquila los pilares del estado de derecho y la prensa libre.

Las ilegalidades, abrazadas por los gobiernos ecuatoriano, británico y estadounidense, en la incautación de Assange son ominosas.

 Presagian un mundo donde el funcionamiento interno, los abusos, la corrupción, las mentiras y los crímenes, especialmente los crímenes de guerra, llevados a cabo por los estados corporativos y la elite gobernante global serán enmascarados del público.

 Presagian un mundo donde aquellos con el coraje y la integridad para exponer el mal uso del poder serán perseguidos, torturados, sometidos a juicios simulados y recibirán penas de prisión de por vida en régimen de aislamiento. 

Presagian una distopía orwelliana donde las noticias se reemplazan con propaganda, trivialidades y entretenimiento. El arresto de Assange, me temo, marca el comienzo oficial del totalitarismo corporativo que definirá nuestras vidas.

¿Bajo qué ley el presidente ecuatoriano, Lenin Moreno, anuló de manera caprichosa los derechos de asilo de Julian Assange como refugiado político? ¿Bajo qué ley autorizó Moreno a la policía británica para ingresar a la Embajada de Ecuador, territorio soberano sancionado diplomáticamente, para arrestar a un ciudadano naturalizado de Ecuador? ¿Bajo qué ley la Primera Ministra Theresa May ordenó a la policía británica capturar a Assange, quien nunca ha cometido un crimen? ¿Bajo qué ley exigió el presidente Donald Trump la extradición de Assange, que no es ciudadano estadounidense y cuya organización de noticias no tiene sede en los Estados Unidos?

Estoy seguro de que los abogados del gobierno británico están haciendo lo que el estado corporativo les exige, utilizando argumentos legales engañosos para eviscerar los derechos consagrados por orden judicial.   (...)

Gran Bretaña utilizará como cobertura legal para el arresto la solicitud de extradición de Washington basada en cargos de conspiración. Este argumento legal, en un poder judicial ordinario, sería desestimado. Lamentablemente, ya no tenemos un poder judicial ordinario. Pronto sabremos si Gran Bretaña también carece de uno.

A Assange se le concedió asilo en la embajada en 2012 para evitar la extradición a Suecia para responder preguntas sobre denuncias de delitos sexuales que finalmente se retiraron. Assange y sus abogados siempre argumentaron que si se lo ponía bajo custodia sueca, sería extraditado a los Estados Unidos. Una vez que se le concedió el asilo y la ciudadanía ecuatoriana, el gobierno británico se negó a concederle a Assange un pasaje seguro al aeropuerto de Londres, atrapándolo en la embajada durante siete años  (...)

El gobierno de Trump intentará juzgar a Assange por cargos de haber conspirado con Manning en 2010 para robar los registros de guerra de Irak y Afganistán obtenidos por WikiLeaks.

 El medio millón de documentos internos filtrados por Manning del Pentágono y el Departamento de Estado, junto con el video de 2007de pilotos de helicópteros estadounidenses que dispararon despreocupadamente a civiles iraquíes, incluidos niños y dos periodistas de Reuters, proporcionaron abundantes pruebas de la hipocresía, la violencia indiscriminada y el uso habitual de la tortura, las mentiras, el soborno y las crudas tácticas de intimidación del gobierno de los Estados Unidos en sus relaciones exteriores y las guerras en el medio oriente. 

Assange y WikiLeaks nos permitieron ver el funcionamiento interno del imperio, el papel más importante de la prensa, y por esto se convirtieron en la presa del imperio.

Los abogados del gobierno de los Estados Unidos intentarán separar WikiLeaks y Assange del The New York Times y del periódico británico The Guardian, que también publicaron el material filtrado de Manning, implicando a Assange en el robo de los documentos. Manning fue presionada repetidamente y brutalmente durante su detención y juicio para implicar a Assange en la incautación del material, algo que ella rechazó firmemente. 

Actualmente se encuentra en la cárcel debido a su negativa a declarar, sin su abogado, ante el gran jurado reunido para el caso Assange. El presidente Barack Obama le otorgó a Manning, quien recibió una condena de 35 años, clemencia luego de haber cumplido siete años en una prisión militar.  (...)

Assange, quien con las filtraciones de Manning había expuesto los crímenes de guerra, las mentiras y las manipulaciones criminales de la administración de George W. Bush, pronto se ganó la ira del Partido Demócrata al publicar 70.000 correos electrónicos pirateados pertenecientes al Comité Nacional Demócrata (DNC) y senior Funcionarios demócratas. 

Los correos electrónicos se copiaron de las cuentas de John Podesta, presidente de la campaña de Hillary Clinton. Los correos electrónicos de Podesta expusieron la donación de millones de dólares de Arabia Saudita y Qatar, dos de los principales financiadores del Estado Islámico, a la Fundación Clinton. Expuso los 657.000 dólares que Goldman Sachs pagó a Hillary Clinton para dar charlas, una suma tan grande que solo puede considerarse un soborno. 

Expuso la mendacidad repetida de Clinton. Ella fue atrapada en los correos electrónicos, por ejemplo, le dijo a las élites financieras que quería “abrir comercio y abrir fronteras” y creía que los ejecutivos de Wall Street estaban mejor posicionados para administrar la economía, una declaración que contradecía las declaraciones de su campaña. Expuso los esfuerzos de la campaña de Clinton para influir en las primarias republicanas para garantizar que Trump fuera el candidato republicano.   (...)

WikiLeaks ha hecho más para exponer los abusos de poder y crímenes del Imperio Americano que cualquier otra organización de noticias. Además de los registros de guerra y los correos electrónicos de Podesta, hizo públicas las herramientas de piratería utilizadas por la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional y su interferencia en las elecciones extranjeras, incluso en las elecciones francesas.

 Divulgó la conspiración interna contra el líder del Partido Laborista británico Jeremy Corbyn por los miembros laboristas del Parlamento. Intervino para salvar a Edward Snowden , quien hizo pública la vigilancia general del público estadounidense por parte de nuestras agencias de inteligencia, de la extradición a los Estados Unidos al ayudarlo a huir de Hong Kong a Moscú. Las filtraciones de Snowden también revelaron que Assange estaba en una “lista de objetivos de caza” de los Estados Unidos.  (...)

 Si Assange es extraditado y juzgado, creará un precedente legal que pondrá fin a la capacidad de la prensa, que Trump ha llamado en repetidas ocasiones “el enemigo del pueblo”, para responsabilizar al poder. 

Los crímenes de guerra y finanzas, la persecución de disidentes, minorías e inmigrantes, el saqueo de las corporaciones de la nación y el ecosistema y el despiadado empobrecimiento de hombres y mujeres que trabajan para engrosar las cuentas bancarias de los ricos y consolidar el total de los oligarcas globales.

 El control sobre el poder no solo se expandirá, sino que ya no será parte del debate público. Primero ha sido Assange. Luego seremos nosotros."            ( Artículo de Chris Hedges publicado originalmente en inglés en Truthdig , En El Captor, 12/04/19)

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