"Si escuchamos el término “empresa zombi” puede que nuestra
imaginación vuele y nos venga a la mente imágenes de juntas de
directivos comiendo cerebro o trabajadores vagando por los pasillos en
busca de sangre.
De hecho, puede que lo tomemos a broma y pensemos que
es un término humorístico. Pero las empresas zombi existen y se han
convertido en una de las principales preocupaciones de organismos como
Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económicos (OCDE) o el Banco de España (BdE).
La definición de empresa zombi o
vulnerable, como también se le llama, puede variar según el organismo,
pero se podría resumir en que son aquellas empresas que sus beneficios
no son capaces de cubrir sus costes financieros, o sea, que lo que ganan
no les da ni para cubrir los intereses de sus deudas.
No que no puedan
devolver sus préstamos, sino que apenas les llega para cubrir los
intereses de esas deudas. Este ratio indica que dichas empresas
sobreviven gracias a continuas refinanciaciones de sus deudas. Un dato
muy alarmante, sobre todo teniendo en cuenta que, en la actualidad, los
tipos de interés en más de medio planeta, pero sobre todo en Europa, se
encuentran en mínimos históricos y con ellos el pago de intereses de
esas deudas.
El número de estas empresas tuvo su gran despegue
tras la gran crisis que arrancó en 2008. Antes, durante la euforia
financiera, muchas de esas empresas se endeudaban cegadas por unas
rentabilidades que parecían infinitas y sin limitaciones. Pero la
burbuja explotó, muchas de esas empresas quebraron y otras, infectadas
por el virus de sus grandes deudas acumuladas, se convirtieron en
muertos vivientes. (...)
¿Cuántas hay en España?
Tanto la OCDE como el Banco
Internacional de Pagos han alertado de la cantidad de empresas de este
tipo que sobreviven en el contexto actual, pero que supondrán un grave
peligro en un futuro próximo. Pero la alerta que más ampollas ha
levantado en el Estado español ha sido la del FMI. Ya en 2013, José
Viñals, director de asuntos monetarios y mercados de capitales del FMI,
alertó de que el 41% de la deuda empresarial española estaba en manos de
este tipo de empresas.
Ese mismo año, la OCDE también alertaba sobre la
infección que sufría el tejido empresarial español al calcular que el
10% eran zombis. Pero fue un informe más reciente del FMI el que hizo
saltar las alarmas y poner al Banco de España (BdE) en posición de
defensa.
La institución que ahora preside Kristalina Georgieva publicó el pasado mes de octubre el último Informe sobre la estabilidad financiera mundial.
En dicho documento, la institución advirtió del grave riesgo que corría
la estabilidad de la economía mundial debido a la enorme deuda
empresarial vulnerable en varios países, entre los que incluía España.
Pero
el BdE no tardó en defender la situación de endeudamiento de las
empresas de la economía española y en publicar un artículo económico
sobre el resultado de las empresas no financieras
donde defendía que, al cierre de 2018, este tipo de empresas ya “solo”
representaba el 8% del total, la mitad de las que había cuando la OCDE
alertó a las autoridades españolas en 2013. (...)
La batalla por las cifras entre BdE y FMI no son ningún motivo para la
tranquilidad. En la actualidad, según el INE, en el Estado español
existen unas 3.360.000 empresas. Por lo que el 8% que calcula el BdE, el
mismo organismo que no vio venir la quiebra de varias cajas de ahorro,
supondría que existen 268.800 empresas zombi que, en caso de que suban
los tipos de interés o reduzcan su beneficio podrían quebrar." (Yago Álvarez, El Salto, 06/02/20)
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