"El inspector Manuel Morocho, investigador del caso Gürtel y de los papeles de Bárcenas, copa la sesión de este miércoles del juicio por la operación Kitchen. Fue el responsable del informe de la Unidad Central de Delincuencia Económica (UDEF) sobre el caso Gürtel y denunció presiones internas de sus superiores para hacer desaparecer los nombres de Mariano Rajoy, entre otros dirigentes del PP.
De 2013 a 2015, cuando se desarrolló la operación parapolicial contra el extesorero del PP Luis Bárcenas, Morocho estaba destinado desde 2007 al grupo de Blanqueo de la Comisaria General de Policia Judicial, investigando Gürtel, hasta 2021.
Ha comenzado el fiscal por las dos preguntas claves para determinar si los seguimientos a Bárcenas fueron legales, dentro de una operación policial de apoyo a la UDEF sobre Luis Bárcenas o fuera de la ley. Morocho ha manifestado claramente: "A la DAO no le solicitamos apoyo para la investigación de Gürtel". "¿Se le reportó algún tipo de información sobre Gürtel hasta el año 2015?", ha preguntado el fiscal. Morocho asegura que recibió una cesión de información a través de la plataforma Gatti, de inteligencia criminal, el 20 de agosto de 2015 [ha rectificado por primero dijo 2013] con una coincidencia de cuatro personas investigadas, "sin control judicial", "y cuando abro el archivo, aparece Luis Bárcenas y nombres de personas, domicilios, vehículos, sin contexto, y que eran conocidos casi todos los datos ya", ha explicado.
Se trata del parte informativo que la trama de Kitchen introdujo en mayo de 2015 en la base de datos policial para dar apariencia de legalidad a los seguimientos al entorno de Bárcenas una vez que había concluido la operación Kitchen.
Los otros nombres que aparecían en esa nota firmada por uno de los acusados, Andrés Gómez Gordo, son Rosalía Iglesias, Beltrán Gutiérrez, Javier Sánchez Lázaro e Iván Velasco. "No aportaba nada nuevo, todo era conocido, salvo aquello que procedía de unas vigilancias. Eran personas que estaban en los autos, el magistrado Pablo Ruz había pedido comision rogatoria a Suiza. Para mí eso fue constatar una serie de indicios sobre una operación policial sobre Bárcenas".
Respecto a Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas, Morocho ha indicado que no era necesario proceder a la vigilancia de su estudio dentro de la operación que él dirigió. Pero en la otra operación, la Kitchen, se realizaron esos seguimientos y en la nota que trataba de dar legitimidad a la vigilancia se citaba el estudio de restauración de muebles, donde Bárcenas guardaba documentación sobre la caja b del PP, pero atribuyéndole el número de calle 11, cuando el número correcto es el 32. "Porque la propia Rosalía lo dijo en el juzgado en junio de 2013", ha dicho el inspector, que ha achacado el error como algo intencionado.
"Todo tipo de objecciones"
En el turno de la letrada de la familia de Luis Bárcenas, Morocho se ha referido a las presiones que recibió en la investigación de la pieza Papeles de Bárcenas, sobre la caja b del PP y lo ha calificado como "una problemática por parte de toda la escala de mandos, no estaban de acuerdo con la inclusión de los nombres".
Y ha citado a algunos de esos superiores, "José Manuel Álvarez Luna, el señor Gudilla, Manuel Vázquez [el jefe de la UDEF], el señor Losada". Ha dicho que de ellos recibió "todo tipo de objecciones" para que no aparecieran cargos públicos". La letrada le ha preguntado si pudo presentar sus informes "sin injerencia", y Morocho ha respondido que "no".
A Cospedal no se la pudo incluir
Y en el turno de la acusación del PSOE, la letrada le ha seguido preguntando por los informes y a quiénes se excluyó de ellos. "Todos los que salen como receptores de fondos en la contabilidad, incluido un apoderado en la cuenta, que no se pudo incluir". "¿Se refiere a la señora Cospedal?"; "Sí", ha contestado. Respecto al exmarido de Dolores de Cospedal, el empreario Ignacio López del Hierro, ha dicho Morocho que "me llamó Manuel Vázquez [jefe de la UDEF por entontes] y me dijo que había cometido un gran error, que aparecía en el documento y en los anexos, y que había que quitarlo directamente".
Morocho ha manifestado que él alegó que eso no podía hacerlo. "Le dije que si estaba en el listado yo no podía hacer una excepción". Más tarde otro de sus jefes le dijo que López del Hierro era amigo de Villarejo. La inclusión del nombre del entonces marido de Villarejo como donante del PP en la caja b del partido generó "un desasosiego en la escala de mandos".
Morocho ha ahondado sobre las presiones en relación al nombre que había que darle a la caja b. La "categorización del documento", en relación a la contabilidad b, fue un "problema" ha dicho Morocho, que la ha deficinido como una "caja extracontable".
El inspector ha ratificado que le dieron instrucciones para que Mariano Rajoy no saliera en su informe sobre la caja b pero no ha querido dar el nombre del superior que le dio la orden: "Había reuniones colectivas y una persona llevaba la voz, previamente ellos se habían reunido", ha explicado.
Apartarle del caso
El inspector ha ratificado que le ofrecieron un puesto en una embajada, "bien retribuido", para apartarle de la investigación del caso Gürtel. Incluso le daban a opción a elegir la embajada y veladamente le pidieron los informes de la pieza Papeles de Bárcenas previamente. Morocho ha manifestado que no lo aceptó y que nunca facilitó información fuera de los canales habituales. "Dije que no por mi compromiso con el magistrado, con la instrucción, con la sociedad", ha dicho.
Ha manifestado que en un momento dado el comisario Olivera, acusado en la causa, le pidió el teléfono de Rosalía Iglesias y él no lo facilitó porque intuyó que se iba a operar con él, "que lo van a utilizar para indagar técnicamente sobre el mismo", en el sentido de poder pincharlo. "Yo percibía que iba a haber una acción en el entorno de Bárcenas", ha añadido.
Los informes, parados, en la DAO y el PP
"Todos los informes se retrasaban, estaban semanas parados, y los informes estaban dando vueltas por lugares donde no tenía que estar, ni en la DAO ni en ninguna formación política", ha explicado Morocho, que se ha referido a que el juez le requeria con urgencia los informes y él no podía hacer nada. También se ha referido al momento previo de estar adscrito para dar auxilio a la Audiencia Nacional. "Antes tenía que estar constantemente dando explicaciones, pensaban que me estaban pasando los autos por detrás (...) Se me acusaba de dar titulares de forma recurrente a la prensa y de ser la bestia negra del PP".
La hostilidad hacia él llegó a un punto que cuando el DAO Eugenio Pino le presentó al comisario Enrique García Castaño, este le espetó: "Y tú qué haces aquí, si tenías que estar muerto". Hay que recordar que García Castaño fue exonerado de esta causa por motivos de enfermedad.
Entre las presiones recibidas, Morocho ha recordado que le investigaron en la Unidad de Asuntos Internos por haber filtrado presuntamente información a la agencia de detectives Método 3. Aquella fue "investigación totalmente prospectiva", que "no llegó a nada", ha dicho.
"El objetivo final era quitarme de en medio" y entonces le propusieron irse a un curso a Estados Unidos dos meses, se lo ofrecieron en la DAO, era un curso singular del FBI. Al haber acabado los informes y con permiso del juez, Morocho indica que finalmente hizo el curso.
En 2015 Morocho fue trasladado a la DAO, hasta agosto de 2016, y considera que fue para entorpecer su labor al frente de la investigación de Gürtel. "Era conocido por todos que yo no quería ese traslado", ha manifestado.
El letrado del exministro Jorge Fernández Díaz ha intentado desvirtuar el relato de Morocho en relación a las presiones que recibió y le ha preguntado si dejó constancia por escrito de aquellas presiones, a lo que el testigo ha asegurado que dio cuenta de ella a los jueces que estuvieron al frente de la instrucción del caso Gürtel y que presentó una queja ante la Fiscalía Anticorrupción."
(Ana María Pascual , Público, 29/04/26)
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