"Una nueva investigación sobre el mayor centro de internamiento de emigrantes de Estados Unidos, el Camp East Montana, expone que casi todos los entrevistados fueron golpeados por un carcelero o vieron a un carcelero golpear a otra persona.
El informe de 84 páginas fue publicado la semana pasada por Human Rights Watch y la ACLU, la Unión de Libertades Civiles (1). El Camp East Montana tiene capacidad para internar a 5.000 emigrantes. Es un antiguo campo de concentración para estadounidenses de origen japonés construido en la Segunda Guerra Mundial. Está en Fort Bliss, en las afueras de El Paso. Abrió sus puertas en agosto del año pasado y desde entonces los emigrantes viven en cinco grandes tiendas de campaña, como en cualquier otro campamento de refugiados.
Los investigadores pasaron aproximadamente ocho meses, desde octubre del año pasado hasta junio de este año, entrevistando a 71 personas internadas en el campamento junto con varios de sus familiares y algunos abogados especializados en emigración (2). Sesenta y cuatro de los 71 detenidos, aproximadamente nueve de cada diez, dijeron que habían sido golpeados ellos mismos o habían visto a otra persona agredida por los carceleros.
Además de las palizas, los reclusos denuncian la negligencia médica y las represalias rutinarias. Permanecen en el interior sin aire fresco durante semanas seguidas, obligados a comer alimentos que llegan en mal estado o poco cocinados (3).
O la expulsión del país o la bolsa de cadáveres
Un carcelero advirtió a uno de los presos nada más llegar al centro que las únicas dos salidas eran la expulsión del país o una bolsa de cadáveres.
Los carceleros siempre acechan en grupos de aproximadamente 10 a 20, enmascarados y golpean al que está más cerca, aunque nunca se hayan quejado. Los internados lo llaman “castigo colectivo”. Cuando se rompe algo, todos pagan por ello, incluidos los presos aislados durante semanas sin salir al patio; solo porque se atrevieron a preguntar el motivo.
No es la primera vez que estas denuncias trascienden. Cuatro detenidos, respaldados por la ACLU de Texas y otros grupos legales, demandaron a los operadores de la instalación a fines de mayo, pidiendo a un juez que cerrara el campamento hasta que cumpliera con los mínimos de detención. El informe acusaba a los carceleros de usar una fuerza innecesaria y de descuidar la atención médica.
Tres muertes
Al menos tres personas han muerto en Camp East Montana desde que se abrió, y el orden de esas muertes es importante para entender cómo ha evolucionado. El primero fue Francisco Gaspar-Andrés, un guatemalteco de 48 años que pasó aproximadamente dos meses recluido antes de ser hospitalizado y morir el 3 de diciembre del año pasado. Los carceleros del ICE atribuyeron su muerte a una insuficiencia hepática y renal, según la cadena NBC (4).
El segundo fue el de Geraldo Lunas Campos, un emigrante cubano de 55 años que murió el 3 de enero. Los reclusos escucharon que no podía respirar mientras los carceleros lo sujetaban fuera de una celda de aislamiento. El DHS (Ministerio de Seguridad Interior) dice que el fallecido estaba tratando de autolesionarse y que los carceleros trataron de salvar su vida cuando perdió el conocimiento durante el forcejeo. Finalmente el médico forense tuvo que reconocer que fue un homicidio. Un informe posterior reconoció que las prueba del caso habían desaparecido o habían sido destruidas.
La tercera muerte, el 14 de enero, fue de Víctor Manuel Díaz, un nicaragüense de 36 años detenido en Minneapolis y trasladado al centro poco más de una semana antes. Los carceleros del ICE han calificado su muerte como un suicidio, aunque su cuerpo fue enviado a un hospital militar y no al médico forense para tapar otro crimen.
Cárceles privadas, subcontrataciones y fraudes
Los centros de internamiento son un negocio privado cuyo primer objetivo es ganar dinero. Lo demás es secundario. El verano pasado el ejército subcontrató Camp East Montana a la empresa Acquisition Logistics por 1.300 millones de dólares.
Acquisition Logistics es una pequeña empresa de Virginia cuyo mayor contrato previo había reportado alrededor de 16 millones de dólares. Nunca antes había dirigido un centro de internamiento. En primavera el ICE rompió el contrato con la empresa y firmó uno nuevo con Amentum Services para hacerse cargo de la administración del centro.
El cambio de contratista fue consecuencia de las múltiples muertes y de la amenaza de el centro pudiera cerrar por completo. Fue como salir de la sartén para caer en el fuego: la nueva empresa tenía un lago historial de denuncias e ilegalidades (5).
Casi al mismo tiempo, la Oficina de Responsabilidad del Gobierno publicó una auditoría que concluye que el ejército había desperdiciado millones de dólares al pagar el precio completo de las comidas y los servicios durante un período de dos semanas en agosto del año pasado cuando no había detenidos (6). El ICE también podría haberse ahorrado decenas de millones más.
La auditoría confirmó que las pruebas del asesinato de Lunas Campos habían desaparecido y que las instalaciones se abrieron sin cámaras perimetrales, espacio de recreo al aire libre o espacio para entrevistas legales. Una inspección de cumplimiento separada por parte de la propia Oficina de Supervisión de la Detención de ICE, realizada en febrero de este año, registró 49 violaciones distintas del régimen de detención.
Dos congresistas, Verónica Escobar y Gabe Vásquez, que recorrió las instalaciones en abril, exigen que el campo se cierre.
(1) https://www.hrw.org/report/2026/07/15/youre-only-getting-out-deported-or-dead/abusive-us-immigration-detention-at-ft
(2) https://www.texastribune.org/2026/07/15/texas-camp-east-montana-el-paso-migrants-conditions-report/
(3)
https://reason.com/2026/07/16/a-texas-immigrant-detention-center-is-a-human-rights-disaster-civil-rights-groups-say-in-report/
(4) https://www.nbcnews.com/news/us-news/third-immigrant-detainee-facility-el-paso-died-ice-says-rcna254783
(5)
https://www.scrippsnews.com/investigations/ice-inc/new-contractor-at-troubled-ice-detention-center-has-dozens-of-past-federal-violations
(6) https://www.gao.gov/products/gao-26-108886 " (mpr21, 20/07/26)
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