11.6.15

En el momento actual, los mercados sobrevalorados son vulnerables a caídas verticales en los precios, a un “crash”... que en España sería el acabóse

"Rajoy, el rey desnudo, no deja de avergonzarnos. Cómo es posible que quien nos ha endeudado como nunca en nuestra historia reciente hable y exija responsabilidad al resto de fuerzas políticas. 

Cómo es posible que quien ha aumentado la pobreza de sus conciudadanos a niveles insoportables -echen una ojeada a la Encuesta de Condiciones de Vida de 2014 del INE o el último informe sobre pobreza y exclusión social de Obra Social La Caixa-, exija mesura al resto de fuerzas políticas.

 Cómo es posible que aquel cuya reforma laboral ha creado un mercado donde trabajar ya no garantiza salir de la pobreza, donde empleo es sinónimo de precariedad extrema, se erija como ejemplo de buen gobernante. 

Cómo es posible que uno de los representantes del Totalitarismo Invertido patrio, muñidor de esa tradición tan hispana de alimentar oligopolios, lobbies, grupos de poder, exija temple a la ciudadanía.

Pero hablemos de lo que no nos cuentan, de la que se nos avecina en los siguientes meses. Como ya expusimos en el blog anterior, las condiciones actuales de los mercados financieros recogen uno de los momentos extremos históricos de mayor sobrevaloración de la historia, utilizando una serie de métricas de valoración que permiten prever y anticipar rendimientos ex post anualizados a largo plazo. 

Los inversores se han visto forzados por la política monetaria actual a buscar y aceptar más riesgo. Ello permite que mercados sobrevalorados se conviertan en persistentemente más sobrevalorados. Pero en el momento actual, los mercados sobrevalorados son vulnerables a caídas verticales en los precios, a un “crash”.

En este contexto, cuando aumente la aversión al riesgo en mercados financieros y se reactive la desaceleración global, en nuestro querido país se activará una crisis de deuda soberana, continuará la recesión de balances privados, se avivará una crisis de balanza de pagos, y todo terminará en una profunda crisis social. 

¿Alguno de los responsables políticos, al menos en privado tiene en cuenta esta posibilidad?  (...)"        (Juan Laborda, 06/06/2015)

No hay comentarios: