9.6.15

Cuando la economía comience a ir bien explotará la crisis social que estuvo amortiguada en los peores momentos de la recesión... es el 'efecto túnel'

"Es posible que cuando la economía comienza a ir bien y da signos claros de estar saliendo de una crisis económica sea cuando es más probable que explote la crisis social que estuvo amortiguada en los peores momentos de la recesión? Parece una con­tradicción, pero acostumbra a ocurrir. (...)

¿Cómo explicar estas explosionesdel malestar social cuando la economía ­sale de una crisis y no cuando está ensus peores momentos? Permítanmeexplicarlo con una historia basada enla metáfora del efecto túnel que utilizóel economista ­Albert O. Hirschman para analizar los cambios en la tolerancia social a la desigualdad.

Imagine que vamos por una autovía de dos carriles. Las condiciones de circulación son favorables y todos vamos al límite de velocidad. Lo que ocurría hasta el 2008. De repente, entramos en un túnel y lacirculación se para. Viendo que todos estamos igual de mal, nos resignamos, apagamos el motor y esperamos que pronto se reanude el tránsito para poder recuperar el tiempo perdido en el túnel.

Al cabo de un tiempo vemos que los coches del otro carril comienzan a moverse. Estamos aún parados, pero nos alegramos de que las cosas comiencen a ir bien para los otros porque esperamos mejorar también. Encendemos el motor con la expectativa de que pronto arrancaremos.

Pero he aquí que los coches del otro carril van cada vez más deprisa y nosotros seguimos parados. Nos mosqueamos y comenzamos a irritarnos. Comenzamos a pensar que algo está yendo mal con la recuperación. Nuestro malestar va en aumento cuando observamos que al pasar a nuestro lado alguno del otro carril nos hace burla. 

En ese momento, nuestra tolerancia a la desigualdad cambia. “¡O todos o nadie!”, pensamos. Y entonces decidimos cruzar nuestro vehículo en medio de la calzada. Eso es lo que ocurrió con la huelga general de 1988.

¿Está volviendo a ocurrir algo similar en la salida de esta crisis?

Sí. Pero con la diferencia de que ahora el malestar social con la recuperación y el cambio de la tolerancia a la desigualdad no han provocado una revuelta popular, sino una “revolución democrática”. Por tal ­entiendo la transformación a través de las elecciones del sistema de partidos y el ­relevo -aun cuando sea parcial- de las élites gobernantes. Lo ocurrido en las elecciones municipales y autonómicas puede ser visto desde esta perspectiva del efecto túnel que se produce en la salida de la crisis ­eco­nómica.

Habrá que esperar a ver qué ocurre en las elecciones generales de otoño y en las catalanas, si finalmente se anticipan. Pero, en cualquier caso, lo urgente ahora es hacer frente a la “deuda social” que deja la crisis. 

Una deuda en términos de un gran número de hogares sin ingresos, desempleados con riesgo de quedar para siempre en la cuneta, nuevos grupos de trabajadores pobres cuyos salarios no dan para llegar a fin de mes, aumento dramático de la pobreza, especialmente de niños y jóvenes, e imposibilidad de emancipación de los jóvenes.  (...)"                 (El efecto túnel, de Antón Costas en La Vanguardia, en Caffe Reggio, 03/06/2015)

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