8.4.19

La salida del laberinto de la izquierda madrileña será impulsar un frente político compuesto por diversas corrientes y partidos políticos junto a colectivos de diversa naturaleza que expresen las demandas de los movimientos sociales en defensa de las clases subalternas

"(...) Tras la prolongada crisis de Podemos en Madrid cuyos hitos han sido: práctica desaparición de la vida organizativa y política de la mayoría de las estructuras de base; convocatoria de primarias no democráticas en las que Anticapitalistas que suponía en torno al 30% de la organización madrileña no tiene cabida; desconsideración del trabajo y la vida del grupo parlamentario en la Asamblea que llevó a la dimisión de su excelente portavoz, Lorena Ruíz Huertas; nulo funcionamiento del grupo; creación por parte del candidato elegido para encabezar la lista a la Comunidad, Iñigo Errejón, de un nuevo agrupamiento que cuenta en su candidatura con buena parte de las personas que iban a formar parte de la de Podemos; dimisión sin mayor explicación del secretario general Ramón Espinar; disolución de los órganos y creación de una gestora dirigida desde la dirección ejecutiva estatal; y para contribuir aún más a la disolución de la vida organizativa se va a realizar un nuevo proceso exprés de primarias sin que medie reflexión colectiva sobre lo ocurrido ni proyecto político ni propuesta programática y partiendo del nombramiento y promoción pública (nada neutral) de la cabeza de lista por parte del aparato de la formación utilizando, sin recato, los recursos y medios del conjunto.

Todo ello es expresión de la ausencia de un debate y construcción colectivos y de un declive político muy pronunciado, tal como se ha señalado en varios artículos de relevantes dirigentes de la formación preocupados por la marcha de esta. (...)

 A pesar de su crisis y de la pérdida de credibilidad que ha experimentado, Podemos cuenta con un sector del electorado ante el que deberá comportarse de forma responsable participando en la solución de los problemas junto al resto de agentes políticos interesados en hacerlo.

Nuevos elementos

La IU madrileña actual en poco se parece a la que hace cuatro años presentó en las elecciones regionales un programa moderado al uso de la institución y una lista de notables de escaso interés que no permitían percibirla como un factor transformador. Y aún se parece menos a la que conocí en el periodo en el que pertenecí a la Ejecutiva de IU-Comunidad de Madrid dirigida por Ángel Pérez, con José Antonio Moral Santín como ideólogo y economista de cabecera, el palco del Real Madrid como espacio relacional, el consejo de Caja Madrid como sector de intervención, el acceso a cargos como medio de promoción individual y la rotación continua en diversos puestos institucionales (parlamento, asamblea y ayuntamiento) de un reducido número de dirigentes como forma de perpetuarse. (...)

Bien al contrario, actualmente IU en Madrid ha renacido de sus cenizas, ha superado importantes crisis, ha realizado un trabajo de organización de la resistencia en barrios y pueblos y ha mantenido una orientación que me parece acertada en el Ayuntamiento de la capital en defensa de los intereses de la ciudadanía (...)

A su vez, tanto de lo que fue Ahora Madrid como del seno de Podemos han aparecido nuevos sectores (que en la práctica han sido segregados de ambas formaciones por la vía de los hechos) que se reconocen en la idea original de ambas. 

Que dicen defender su propuesta programática inicial de naturaleza impugnadora del orden existente acorde con lo que fue el espíritu del 15M, que mantienen el talante reivindicativo de los intereses de las clases trabajadoras, las mujeres y la juventud, que impulsan la movilización y organización popular como condición imprescindible para avanzar realmente (se hace imprescindible aprender del movimiento feminista tras el reciente 8M) y que proponen un horizonte transformador al servicio de la mayoría social con el objetivo declarado de construir otro modelo de sociedad, de región y de ciudad ajeno a los dictados del mercado y afín a los de las gentes y la biosfera. 

Constituyen nuevos agentes políticos con los que la izquierda política deberá contar para jugar la gran partida en el tablero de la política madrileña.

Las salidas

Ante los próximos comicios no hay suficiente cohesión y bagaje compartido para pensar que la unidad necesaria y factible se realiza en el seno de un partido y nadie va a aceptar la viejuna fórmula de un sistema con un partido-sol rodeado de satélites invisibilizados por el astro rey.

 Y, sin embargo, es posible impulsar un frente político compuesto por diversas corrientes y partidos políticos junto a colectivos de diversa naturaleza que expresen las demandas de los movimientos sociales en defensa de las clases subalternas, siempre y cuando acierte con las fórmulas de diálogo, colaboración y entendimiento. 

No sólo ni principalmente de y entre las cúpulas de los grupos sino, sobre todo, un diálogo y acción común de los sectores activos del pueblo de izquierdas. Las fuerzas políticas de izquierda cometerían un error y perderían nuevamente una oportunidad si no impulsan ese entendimiento entre iguales. (...)

Hoy la izquierda deberá resolver como salir del laberinto. En mi opinión deberá realizar un esfuerzo por organizar un debate programático entre los componentes de la amplia y diversa izquierda que no han sucumbido al gobernismo institucionalista ni a la subordinación como socio menor del PSOE. 

Y, además, si quiere volver a movilizar al activismo social y político de izquierdas de nuevo, deberá realizar unas primarias conjuntas democráticas y proporcionales entre los agentes y sectores políticos aquí descritos. Y hacerlo de forma leal y fraternal, sin imposiciones ni a priori, con transparencia y juego limpio."                  (Manuel Garí, Público, 11/03/19)

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