"Y, como siempre, vayamos a los datos…
Los partidos conservadores siguen prometiendo reducción de impuestos. Este es un reclamo electoral de primer orden. Y lo saben. A pesar de que, en la práctica, cuando esos mismos partidos conservadores han llegado al poder, acaban por subir la tributación, con argumentos muchas veces peregrinos (herencias recibidas, facturas en los cajones, etc.: todo de manual). Esto se ve tanto en escenarios internacionales como en los más próximos. Lo hicieron Ronald Reagan en Estados Unidos, Margaret Thatcher en Reino Unido, Ángela Merkel en Alemania y Mariano Rajoy en España. En todos estos ejemplos –podrían sumarse algunos más–, el conservadurismo político y económico promulgó, antes de los comicios, generosas bajadas fiscales que, sin embargo, no iban a generar ni déficit, ni deuda, ni menoscabos en la economía pública. Los resultados empíricos son bien distintos. En todos los ejemplos que se han indicado, los ingresos cayeron en picado, los gastos no solo se redujeron en capítulos como la sanidad y la educación, sino que se incrementaron en partidas como las asignadas a la industria militar –esto es particularmente evidente en Estados Unidos–, de tal manera que la plasmación fue clara: déficits gemelos, público y de balanza de pagos.
Ahora bien, los impuestos sobre los ricos han disminuido sustancialmente en la OCDE en las últimas décadas. Las investigaciones que se han ido desarrollando, sin embargo, delatan un hecho clave: los estudios a nivel macro sobre las consecuencias económicas de reducir las tasas marginales más altas de impuestos sobre la renta en Australia, Nueva Zelanda y Noruega, determinan el escaso impacto de esa laxitud fiscal sobre la génesis de un crecimiento económico robusto (Angelopoulos et alt., 2007; Piketty et alt., 2014; Rubolino-Waldenström, 2020). Los defensores de los recortes de impuestos para los ricos subrayan los beneficiosos efectos sobre la evolución de la economía. Como decíamos, esta línea de razonamiento ha sido medular en los argumentos presentados a favor de varias reformas fiscales importantes en Estados Unidos y Gran Bretaña. Pero los datos –ay, los datos– no acompañan a tales premisas benefactoras para el crecimiento y el empleo, a raíz de una reducción impositiva (véase también Trabandt-Uhlig, 2011).
En un estudio muy reciente de David Hope y Julian Limberg, de la London School of Economics (Hope-Limberg, 2022), publicado en Socio-Economic Review (edición del 8 de enero de 2022, https://researchonline.lse.ac.uk/id/eprint/107919/1/Hope_economic_consequences_of_major_tax_cuts_published.pdf), se recuerdan aportaciones concretas en la dirección que defiende la reducción de los impuestos (el artículo detalla una bibliografía completísima en tal aspecto, a la que remitimos); pero, al mismo tiempo, y esto nos parece determinante, se ofrecen nuevas metodologías y cálculos econométricos –claramente explicitados en el texto– que concluyen que las contracciones impositivas a la franja más rica de la población no aportan prácticamente nada a la consecución del crecimiento económico. Esta es la conclusión seminal de la investigación de Hope y Limberg.
El trabajo, con amplia perspectiva, analiza todas las reducciones importantes en los impuestos sobre los ricos en 18 países de la OCDE desde 1965 hasta 2015. La batería estadística es de impresión, incontestable, ya que no se trata de estudios puntuales de caso.
Los resultados esenciales son palmarios:
- Los grandes recortes de impuestos para los ricos aumentan la desigualdad de ingresos;
- La magnitud del efecto es considerable. En promedio, cada reforma importante conduce a un aumento de más de 0,7 puntos porcentuales en la participación del 1% superior del ingreso nacional antes de impuestos;
- El crecimiento económico, medido por el PIB real per cápita y la tasa de desempleo, no se ve significativamente afectado por importantes recortes de impuestos para los ricos.
…y saquemos conclusiones a partir de ellos
La gran cantidad de datos y estudios disponibles –remitimos de nuevo a la bibliografía del trabajo de Hope y Limberg– indican que los países con fiscalidad digamos que “normal” –en función de los diferentes tramos de renta, lo cual infiere un aumento en la capacidad recaudatoria de la hacienda pública– desarrollan estados del bienestar más vigorosos. Y ello impacta sobre un incremento de la renta per cápita. Precisamente, la evasión fiscal que promueven otros países (y empresas; sobre esto, véase otro estudio muy reciente de: Thomas Torslov-Ludvig Wier-Gabriel Zucman: “The Missing Profuts of Nations”, The Review of Economic Studies, https://doi.org/10.1093/restud/rdac049, julio de 2022), y que suele ser ignorada cuando no aplaudida por determinadas formaciones políticas, acaba por consolidar problemas a los países con fiscalidades –como decíamos– “normales”. De hecho, el 36% de las ganancias multinacionales se trasladan a paraísos fiscales a nivel mundial. Las multinacionales estadounidenses transfieren el doble de ganancias que otras multinacionales en relación con el tamaño de sus ganancias extranjeras. Si las ganancias transferidas se reasignaran a sus países de origen, los beneficios internos aumentarían alrededor de un 20% en los países de la Unión Europea con impuestos altos, un 10 % en Estados Unidos y un 5% en los países en desarrollo, mientras que caerían un 55% en los paraísos fiscales. Este coste de oportunidad, calculado por Torslov, Wier y Zucman es brutal, y constituye una pieza más, de gran relevancia, sobre las promesas fiscales y las facilidades elusivas gracias a las mayores laxitudes en las medidas de control tributario.
Cuando políticos de derecha y extrema derecha dicen que el éxito del crecimiento económico se debe a una menor carga fiscal, estamos ante una afirmación falsa. Esta no se ajusta en absoluto a un análisis de la realidad, que siempre es más compleja que una simple aseveración vacía de contenido, formulada para un consumo electoralista. Y que, además, responde más a una propaganda populista para desviar el foco de la discusión de los problemas reales que preocupan a la ciudadanía.
Bibliografía citada
ANGELOPOULOS, K. et alt. (2007): “Tax-Spending Policies and Economic Growth: Theoretical Predictions and Evidence from the OECD”, European Journal of Political Economy, 23, pp. 885-902.
HOPE, D.-LIMBERG, J. (2022): “The economic consequences of major tax cuts for the rich”, Socio-Economic Review, vol. 00, pp. 1-21.
PIKETTY, T. et alt. (2014): “Optimal Taxation of Top Labor Incomes: A Tale of Three Elasticities”, American Economic Journal, 6, pp. 230-271.
RUBOLINO, E.-WALDENSTRÖM, D. (2020): “Tax Progressivity and Top Incomes Evidence from Tax Reforms”, The Journal of Economic Inequality, 18, pp. 261-289.
TORSLOV, TH.-WIER, L.-ZUCMAN, G.: “The Missing Profuts of Nations”, The Review of Economic Studies, https://doi.org/10.1093/restud/rdac049, julio de 2022).
TRABANDT, M.-UHLIG, H. (2011): “The Laffer curve revisited”, Journal of Monetary Economics, 38, 4, pp. 305-327."
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