"Al final, Trump ha cedido a consejos más moderados y no ha "hecho morir toda una civilización", como había anunciado apocalípticamente y de manera demencial.
De hecho, se ha encontrado – Deo gratias – un acuerdo provisional en Irán, un acuerdo que prevé la suspensión del conflicto por dos semanas y la completa reapertura del Estrecho de Ormuz.
Providencial ha sido la intervención de China, que ha empujado a Irán a aceptar el acuerdo, revelándose una vez más como el Estado más visionario que hoy existe en la faz de la Tierra.
Después de amenazas tras amenazas, revelándose ella misma integralista, fanática y teocrática, la civilización del dólar llega a compromisos, comprendiendo, mejor tarde que nunca, su propia imposibilidad de doblegar a Irán como pensaba que podría hacer fácilmente.
Este acuerdo nos señala incontrovertiblemente el poder de Irán, capaz de obligar a los EE. UU. a llegar a un acuerdo y a una tregua. Nos señala también, una vez más, la inteligencia estratégica de China, ahora la verdadera guía del planeta, faro de civilización y de paz. Y nos señala, finalmente, el lento e inexorable ocaso de Occidente americanocéntrico, reino de la nada que, habitado por el nihilismo, produce solo muerte y destrucción.
Tanto ruido por nada, para decirlo con el viejo Shakespeare: la barbarie desmedida de la que Trump es portavoz ha tenido que enfrentarse con el principio de realidad y, sobre todo, con la encomiable potencia de Irán, protegido y apoyado por China."
( Diego Fusaro , blog, 08/04/26, traducción Quillbot)
No hay comentarios:
Publicar un comentario