"Continúa la espantosa farsa del estrecho de Ormuz. Cierres y reaperturas ininterrumpidos, en un carrusel obsceno en el que EE. UU. e Israel no se resignan a aceptar su evidente derrota ante la heroica resistencia del pueblo persa, que se niega a doblegarse ante el imperialismo asesino de quienes se autoproclaman exportadores de democracia y derechos.
Por si fuera poco, ahora Trump afirma con suma arrogancia que Ormuz será territorio estadounidense. Y publica una entrada en la que el territorio ya aparece representado como perteneciente a EE. UU. Como mínimo, puede decirse que ha caído definitivamente la máscara de la hipocresía estadounidense, máscara en virtud de la cual Washington afirmaba querer intervenir en Irán para lograr la liberación de las mujeres y derrocar la teocracia persa.
Era, como siempre, solo la hoja de parra con la que el imperialismo asesino de la monarquía del dólar justificaba su intervencionismo «ético» con bombas humanitarias y misiles democráticos.
Ya era hora, de una vez por todas, de dejar de definir a Washington como la mayor democracia del mundo y empezar a llamarla por su verdadero nombre: una plutocracia neoliberal financiera de base imperialista, siempre dispuesta a violar el derecho internacional o a reescribirlo a su antojo."
(Diego Fusaro , blog, 19/08/26, traducción DEEPL)
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