28.9.26

Un periodista contaba en Onda Cero que Ricardo Alonso Fernández y Fernando Alonso Fuentes, los buitres que han desahuciado a Mari Carmen, estaban devastados porque creían que su empresa iría a la quiebra por la mancha de reputación... Mari Carmen nos ha enseñado que funciona la presión social. Que si conocemos el nombre de los buitres que se esconden tras un fondo, sicav, pyme o su puta madre con siglas, vamos a organizarnos para señalarlos, presionarlos y hacerles la vida igual de jodida que ellos se la quieren hacer a quienes pueden perder sus casas... Los dos empresarios, los dos buitres, tuvieron miedo, solo un poco del que han hecho pasar estos años a Mari Carmen y lanzaron un comunicado para decir que igual ahora sí dejaban que se quede a vivir en esa casa con un alquiler normal. Es tarde... Ya sabemos lo que pretenden cuando el miedo los ha acongojado, cuando se ha empezado a hablar de expropiarles el inmueble. Se creían que esta iba a ser otra vez más de esas que suceden con normalidad en la que podían humillar y machacar a una pobre mujer indefensa dejándole sin su techo. Se pensaban que era rutina, que mandarían a la policía a dar hostias, que le dejarían en la calle con los recuerdos de los últimos 70 años y su cuerpo maltrecho en una silla de ruedas y que podrían seguir con su miserable negocio esperando sacar beneficio del inmueble y seguir buscando otra vivienda con algún inquilino muerto de hambre dentro para comprarlo más barato... El Sindicato de Inquilinas tiene la capacidad de canalizar el miedo, la frustración, el odio y la incertidumbre hacia la acción política y la autodefensa. La mayoría de gente que está a punto de perder su vivienda llama a esa puerta desesperada por encontrar alguna salida colectiva a su infierno individual. Y el sindicato se lo proporciona y cada vez tiene más fuerza... Ya que la clase política no es capaz de dar solución a las exigencias de quienes pueden perderlo todo vamos a hacer que esas empresas que quieren ganar dinero con la miseria ajena tengan que valorar si es conveniente tocar a otra Maricarmen, porque igual es el último negocio que hacen (Antonio Maestre)

" Las súplicas que ignoró Urbagestión antes del desahucio de Maricarmen: “Os ruego, por favor, que escuchéis la propuesta”

Un periodista contaba en Onda Cero que Ricardo Alonso Fernández y Fernando Alonso Fuentes, los buitres que han desahuciado a Mari Carmen, estaban devastados porque creían que su empresa iría a la quiebra por la mancha de reputación. Estaban asustados porque no paraban de recibir correos y llamadas que le tenían la centralita colapsada y que hasta recibió en la sede de la empresa el obsequio de una caja de animales vivos que incluía cientos de cucarachas. Al fin y al cabo no solo de Maricármenes se alimentan los buitres e igual necesitan más proteína.

Gente a la que quiero mucho y que se encuentra de baja médica se ha dedicado estos días a llamar todo el tiempo a la empresa de los dos buitres desde la cama, a inundarlos de correos, a darles por saco lo que le ha permitido su situación porque no podía a ir a manifestarse a su empresa. No son bots, son gente indignada que ha realizado un ejercicio de activismo para demostrar que somos muchos los que estamos dispuestos a hacerles sudar sangre a quienes crean que pueden hacer lo que quieren, destruir la vida de la gente humilde y continuar con sus negocios de mierda sin que les genere ningún coste.

Los dos empresarios, los dos buitres, tuvieron miedo, solo un poco del que han hecho pasar estos años a Mari Carmen y lanzaron un comunicado para decir que igual ahora sí dejaban que se quede a vivir en esa casa con un alquiler normal. Es tarde. Ya sabemos lo que pretenden cuando el miedo los ha acongojado, cuando se ha empezado a hablar de expropiarles el inmueble. Se creían que esta iba a ser otra vez más de esas que suceden con normalidad en la que podían humillar y machacar a una pobre mujer indefensa dejándole sin su techo. Se pensaban que era rutina, que mandarían a la policía a dar hostias, que le dejarían en la calle con los recuerdos de los últimos 70 años y su cuerpo maltrecho en una silla de ruedas y que podrían seguir con su miserable negocio esperando sacar beneficio del inmueble y seguir buscando otra vivienda con algún inquilino muerto de hambre dentro para comprarlo más barato, cambiarle las condiciones el alquiler de manera unilateral, joderle la vida y así seguir girando la rueda de los beneficios a costa de la vida de la clase trabajadora. Pero esta vez no, esta vez nos ha encontrado organizados, valientes y con la rabia enquistada entre los dientes.

El Sindicato de Inquilinas tiene la capacidad de canalizar el miedo, la frustración, el odio y la incertidumbre hacia la acción política y la autodefensa. La mayoría de gente que está a punto de perder su vivienda llama a esa puerta desesperada por encontrar alguna salida colectiva a su infierno individual. Y el sindicato se lo proporciona y cada vez tiene más fuerza. Ahora hay muchos rentistas, desalmados, propietarios, grandes o pequeños, que saben que como se les ponga en frente esa masa colectiva que es el inquilinato organizado tiene que tener mucho miedo porque van a poner su cuerpo, van a tener un ejército de hormigas tocacojones y van a señalarlos en sus propias casas y empresas.

Mari Carmen nos ha enseñado que funciona la presión social. Que si conocemos el nombre de los buitres que se esconden tras un fondo, sicav, pyme o su puta madre con siglas, vamos a organizarnos para señalarlos, presionarlos y hacerles la vida igual de jodida que ellos se la quieren hacer a quienes pueden perder sus casas. Vamos a enseñar vuestros nombres, vuestras caras, vamos a seguiros allá donde tengáis la empresa, os vais a quedar sin ese anonimato que os protege del mismo modo que hacéis que toda España vea la intimidad desnuda de personas como Maricarmen. Os lo vais a tener que pensar dos veces antes de poneros enfrente del hartazgo de aquellas personas a las que despojáis de todo.

Ser unos buitres no os va a salir a cuenta, ser un canalla no va a valer la pena y antes de que invirtáis para comprar una casa con un inquilino dentro tendréis que meter en la cuenta de resultados lo que os va a costar limpiar las oficinas de cucarachas y el precio para el abogado que vais a usar para perseguir a los miles de ciudadanos que vais a tener detrás haciéndoos entender que cuando tocáis a uno tocáis a todos. Ya que la clase política no es capaz de dar solución a las exigencias de quienes pueden perderlo todo vamos a hacer que esas empresas que quieren ganar dinero con la miseria ajena tengan que valorar si es conveniente tocar a otra Maricarmen, porque igual es el último negocio que hacen"

(Antonio Maestre, blog, 27/09/26)

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