27.9.26

"Tenemos una forma de círculo virtuoso"... Sin cura de austeridad e incluso sin presupuestos desde 2023, España logró un desendeudamiento espectacular, del 124% de hace solo cinco años, hasta el 99,9% del PIB actual, mientras Francia se hunde... Una recuperación exprés que se debe más al vigoroso crecimiento del país que a un verdadero esfuerzo estructural en sus gastos... España logró reducir su endeudamiento sin imponer un plan de austeridad como durante la crisis de la deuda soberana... Lo que, de paso, le otorga márgenes de maniobra de los que Francia ya no dispone. Ante el aumento de los precios de los carburantes, España pudo permitirse reducir fuertemente su fiscalidad... Una medida costosa para las finanzas públicas (se movilizaron más de 2.000 millones de euros) que París, confrontado a un déficit mucho más elevado, se niega hasta ahora a permitirse... La situación presupuestaria española no solo permite a Madrid endeudarse más barato que Francia, sino que también le da mayor margen para amortiguar los shocks que golpean el poder adquisitivo. Pero ¿cómo logró España esta proeza? Porque "el crecimiento fue mucho más fuerte en España". En 2026, su crecimiento debería situarse en el 2,3%, frente al 0,4% de Francia... "esos dos puntos de diferencia de crecimiento respecto a Francia" bastan para dar aire a las cuentas públicas españolas (mayor recaudación de impuestos, menos subsidios de desempleo pagados… su economía sigue siendo vigorosa porque está más orientada a la demanda interna... y aunque su industria pesa menos, España cuenta con una ventaja competitiva respecto a sus vecinos en este sector: costes laborales mucho más bajos para niveles de cualificación equivalentes... España recurrió a cientos de miles de trabajadores extranjeros, lo que dinamizó el empleo... más del 60% de los empleos creados fueron ocupados por mano de obra extranjera, lo que contribuyó en dos tercios al crecimiento de la población activa del país... Estas creaciones de empleo sostuvieron la demanda interna y, por tanto, el consumo, que a su vez impulsó la actividad de las empresas y contribuyó a nuevas creaciones de empleo (Paul Louis, BFMBusiness)

"Sin cura de austeridad e incluso sin presupuestos desde 2023: cómo España logró un desendeudamiento espectacular, hasta el 99,9% del PIB, mientras Francia se hunde**

La deuda de España representaba en julio el 99,9% del PIB, frente al 124% de hace solo cinco años. Una recuperación exprés que se debe más al vigoroso crecimiento del país que a un verdadero esfuerzo estructural en sus gastos.

España se distingue, justo cuando Francia se hunde. Por primera vez desde 2020, la deuda pública de nuestro vecino ibérico cayó por debajo del 100% del PIB en julio, hasta el 99,9%, anunció el Banco de España la semana pasada. Unos días después, Bercy advertía de que la deuda francesa, en torno al 117% actualmente, se situaría en el 119,3% del PIB a finales de año. Un nuevo récord.

El logro de Madrid es aún más notable si se tiene en cuenta que su deuda todavía superaba el 124% del PIB en 2021. Dicho de otro modo, su ratio de endeudamiento ha caído casi 25 puntos en poco más de cinco años, mientras que Francia tiene enormes dificultades incluso para estabilizar el suyo. Como resultado, España, antaño ridiculizada por su falta de rigor presupuestario, se financia hoy a alrededor del 4% a 10 años, frente al 4,6% de Francia.

**Un crecimiento dinámico más que un verdadero esfuerzo en los gastos**

Y, sin embargo, España logró reducir su endeudamiento sin imponer un plan de austeridad como durante la crisis de la deuda soberana. Además, la deuda pública del país en valor sigue aumentando hasta alcanzar su nivel más alto este año, con más de 1.700 millones de euros (a pesar de un ligero retroceso en julio).

No obstante, Madrid ha sabido reducir su déficit público desde el Covid —y a pesar de la ausencia de presupuestos votados desde 2023— (se espera un 2,4% del PIB este año). Lo que, de paso, le otorga márgenes de maniobra de los que Francia ya no dispone. Ante el aumento de los precios de los carburantes, España pudo permitirse reducir fuertemente su fiscalidad. Tras haber bajado en primavera el IVA del 21% al 10%, el gobierno español obtuvo en septiembre una excepción europea que le permite situarse por debajo del mínimo de impuestos especiales normalmente impuesto por la UE.

Una medida costosa para las finanzas públicas (se movilizaron más de 2.000 millones de euros) que París, confrontado a un déficit mucho más elevado, se niega hasta ahora a permitirse, privilegiando ayudas específicas. La situación presupuestaria española no solo permite a Madrid endeudarse más barato que Francia, sino que también le da mayor margen para amortiguar los shocks que golpean el poder adquisitivo.

Pero ¿cómo logró España esta proeza? En primer lugar, porque "las ayudas concedidas durante la pandemia se retiraron más rápidamente que en Francia", recuerda Jésus Castillo, economista especializado en Europa del Sur en Natixis.

Pero, sobre todo, porque "el crecimiento fue mucho más fuerte en España". En los últimos años, España asumió el papel de "motor económico" de Europa. En 2026, su crecimiento debería situarse en el 2,3%, frente al 0,4% de Francia.

Dicho de otro modo, España consiguió reducir su ratio de deuda sobre PIB haciendo crecer el denominador más rápidamente que el numerador, lo que hace más soportable el peso de su endeudamiento.

"No hay un verdadero esfuerzo estructural de consolidación presupuestaria", señala Jésus Castillo. Lo que, por lo demás, podría plantear problemas en el futuro para financiar los grandes retos vinculados al envejecimiento de la población, en particular. Pero, mientras tanto, "esos dos puntos de diferencia de crecimiento respecto a Francia" bastan para dar aire a las cuentas públicas españolas (mayor recaudación de impuestos, menos subsidios de desempleo pagados…), tanto más cuanto que "las finanzas públicas españolas son extremadamente sensibles a los ciclos económicos", destaca también el economista.

**Llamado a la mano de obra extranjera**

Si España no se libra de las repercusiones del conflicto en Oriente Medio (la inflación alcanzó allí el 4,3% en agosto), su economía sigue siendo vigorosa porque está más orientada a la demanda interna.

"Es menos sensible al entorno mundial, en particular porque el peso de su industria es menor que en algunos de sus vecinos como Alemania o Italia", confirma Jésus Castillo. Su crecimiento se ve impulsado especialmente por la buena salud de los servicios y, en particular, del turismo, que generó ingresos récord de casi 135.000 millones de euros el año pasado (+6,8%).

Y aunque su industria pesa menos, España cuenta con una ventaja competitiva respecto a sus vecinos en este sector: costes laborales mucho más bajos para niveles de cualificación equivalentes. Allí, una hora de trabajo en la industria costaba de media 27,70 euros. Eran 32 euros en Italia, 46,3 euros en Francia y 48,8 euros en Alemania. La media de la Unión Europea se situaba por su parte en 33,90 euros.

Esta mano de obra barata también se encuentra en los demás sectores de la economía. Para responder a la escasez de personal en la restauración, la construcción, la logística o incluso la sanidad, España recurrió a cientos de miles de trabajadores extranjeros, procedentes principalmente de América, lo que dinamizó el empleo. "En los últimos tres años, más del 60% de los empleos creados fueron ocupados por mano de obra extranjera", precisa Jésus Castillo.

Entre 2019 y 2025, la población extranjera en edad de trabajar aumentó así un 39%, según una nota del Tesoro, y esta categoría contribuyó en dos tercios al crecimiento de la población activa del país en el periodo. Otro estudio del banco Funcas estima que la integración de la mano de obra extranjera explica el 47% del progreso acumulado del PIB entre 2022 y 2025.

**"Una forma de círculo virtuoso"**

Estas creaciones de empleo sostuvieron el motor del crecimiento español, es decir, la demanda interna y, por tanto, el consumo, que a su vez impulsó la actividad de las empresas y contribuyó a nuevas creaciones de empleo… Sin contar los 163.000 millones de euros del plan de relanzamiento europeo pos-Covid (segundo país beneficiario) que alimentó la inversión en el país.

"Tenemos una forma de círculo virtuoso", resume Jésus Castillo, recordando que la tasa de desempleo "estructuralmente elevada" al otro lado de los Pirineos bajó, no obstante, a principios de año por debajo del 10% por primera vez desde 2008.

¿Podría Francia inspirarse en la receta española para enderezar sus cuentas públicas apoyándose principalmente en un relanzamiento del crecimiento? Parece poco probable dada la estructura de su economía y la magnitud del desvío de sus finanzas, que requerirá verosímilmente "accionar todas las palancas", es decir, recortes de gastos y subidas de impuestos, estima Jésus Castillo. Todo ello procurando no romper el poco crecimiento que nos queda con un ajuste presupuestario demasiado brutal."

(Paul Louis, BFMBusiness, 25/09/26, traducción deepseek, enlaces y gráficos en el original)

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